malbec2002
Usuario (Argentina)
Por qué el Estado Islámico también decapita a los muñecos del fútbol de mesa Entre las medidas que surgen de las prohibiciones y restricciones a las que están sometidas las siete millones de personas que viven bajo la sharia, ésta es de las más curiosas. Pero no es la única. La colección de documentos oficiales del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) que acumula el especialista en Medio Oriente Aymenn Jawad Al Tamimi en su blog ya rebasa los 100 archivos, entre los cuales, el Daily Mail ha recogido una serie que grafica el día a día que viven quienes han quedado bajo la sharia que pretende imponer el sanguinario califato. Desde pescar con dinamita hasta despreciar a un rival en un juego de billar, las prohibiciones incluyen también algunos usos de los smartphones. Los yihadistas temen que la diversión y el clima distendido que se genera durante el entretenimiento les hagan descuidar a sus milicianos de sus obligaciones religiosas y la permanente sumisión a la figura del profeta Mahoma. En realidad, buscan evitar que se diviertan porque creen que a los muyahidines "no les es propio ocupar su ocio con una suerte de cosas que implica una pérdida de tiempo". Hay que notar que no solamente el Estado Islámico mira con recelo este tipo de entretenimiento, Al Tamini señala que Jabat al Nusra, la filial de Al Qaeda en Siria que combate contra régimen de Bashar al Assad y rivaliza con ISIS, también ha prohibido el juego del futbolín (como se lo llama en España y parte de Latinoamérica) o metegol (como se lo llama en el Río de la Plata) en Hureitan, provincia de Alepo. Las reglas del metegol/futbolín según ISIS: 1. Debe estar libre de apuestas, lo cual incluye la prohibición de que el perdedor pague por el juego. "El Todopoderoso ha dicho: 'Oh, ustedes los creyentes: el vino, Al Maysar, los altares de piedra y las adivinaciones con flechas (una práctica habitual en la Arabia preislámica) están sucias por las manos de Satán. Evítenlas y tendrán éxito". 2. Como están prohibidos los ídolos, y como consecuencia de ello, las efigies y los retratos, les cortan la cabeza a los muñecos de la versión original de los juegos. De esa manera, evitan que se vean "como estatuas". 3. En el juego está prohibido blasfemar, insultar, despreciar al rival, expresar resentimiento u odio. Según lo narrado por Bukhari en un hadith (relato sobre la vida del profeta Mahoma) de Ibn Mas'ud, Alá dice: "Vituperar a un musulmán, cometer una injusticia o combatir contra él es cometer una infidelidad". 4. El juego no debe ser obstáculo para la obligación de mencionar el nombre de Dios ni para no realizar un acto obligatorio de obediencia. "Los que te distrae de lo que es obligatorio externa o internamente, está prohibido por el ulema (estudios legales del islam), tal como el sheik del islam (Ibn Taymiyya) afirmó en su exposición sobre el ajedrez, y esta discusión aplica también al futbolín o metegol y cualquier otro juego contemporáneo". Más abajo, se reproduce una captura de pantalla con las cosas que están prohibidas en la Sharia. Lo Prohibido en la Sharia
Apenas el juez asistente José Rabinovich cayó al suelo tras la agresión, una mueca de preocupación y fastidio se vio en muchos hinchas de Instituto. Es que para algunos todavía está presente aquel 8 de mayo de 1988; ese día jugaron Instituto-San Lorenzo y una bomba de estruendo explotó en una ventana del vestuario de San Lorenzo, de cuyos vidrios partió una esquirla que lesionó gravemente a Claudio Zacarías, defensor azulgrana. Del '87-'88. Zacarías, Bernuncio, Moner, Giunta, Chilavert y Larraquy. Abajo: Malvarez, Nannini, Perazzo, Ortega Sánchez y Barrera. El incidente derivó en una fuerte sanción para Instituto: el Tribunal de Disciplina le dio por perdido ese match al club cordobés, le descontó dos puntos al final de la temporada 87/88, inhabilitó el estadio de Alta Córdoba y le restó un porcentaje de las recaudaciones durante seis partidos. Dos años después y en medio de una crisis general, Instituto descendió al Nacional B. Es bueno aclarar que el juicio iniciado por Zacarías todavía no terminó y que el pago de la indemnización al ex jugador está incluido en los compromisos asumidos por la entidad cuando pidió en su momento la convocatoria de acreedores. Hoy, Instituto volvió a la primera división y Zacarías, a pesar de que regresó a los campos de juego, no pudo recuperar el nivel que mostró enSanLorenzo y dejó el fútbol. En los vestuarios abundó la indignación de ambos técnicos por la agresión al juez Rabinovich. Edgardo Bauza, de RosarioCentral, dijo: "Me asusté cuando ví sangre en su cabeza. En el aspecto deportivo esto crea problemas, porque estamos jugando la copa Conmebol y tenemos muchas posibilidades de ingresar a la copa Libertadores" . Ernesto Corti , de Instituto, manifestó: "Estos hechos de violencia se tienen que acabar. No puede ser que por un loco se eche a perder el trabajo de mucha gente, y de una club tan prestigioso como Instituto" . . Una bomba de estruendo arruinó su carrera Los jugadores en el vestuario estaban en plena tarea de cambiarse y entre broma y broma se lo veía a Perazzo, a Zacarías, más serio el paraguayo Chilavert en el ritual de vendarse y ocupar la mesa de masajes. Preocupados: Topolino Riquelme y Perazzo; atrás la camilla con sangre El plantel de San Lorenzo (fue 2º) estaba muy motivado porque le peleaba el primer lugar a Newell’s (fue campeón) en el torneo de 1987-1988 y estaba a punto de salir a jugar por la 35ª fecha frente a Instituto de visitante. Zacarías estaba cerca de una de las ventanas en el estadio de Alta Córdoba y por ese lugar un hincha arrojó una bomba de estruendo que rompió un vidrio. Los pedazos salieron como esquirlas y se convirtieron en armas filosas para mala suerte del defensor, que recibió un corte profundo debajo de la axila izquierda. Perdió mucha sangre y todos sus compañeros se asustaron e incluso entraron en crisis nerviosas. “Era una lotería, éramos 30 personas y justo me tocó a mí”, decía Claudio. El partido no se jugó y se lo dieron por ganado a San Lorenzo. Herido. Zacarías es llevado en camilla con su brazo izquierdo inmovilizado. Además se le descontaron dos puntos a Instituto, se inhabilitó el estadio y se le sacó un porcentaje de las recaudaciones durante seis partidos. Siete meses le costó recuperarse a Zacarías, que contaba: “La luché como loco, volví a jugar, pero no fue lo mismo. Era imposible jugar como lo hacía yo, no tenía fuerza en el brazo y había perdido el 70% de los movimientos”. “No podía pelear con delanteros corpulentos y se me hacía muy duro”, recordaba Zacarías. A los 27 años dejó de jugar al fútbol en Primera y luego del abandono regresó a jugar en la B Nacional para Talleres de Remedios de Escalada, hasta el retiro total, a los 30 años. Diez años después del incidente la Corte Suprema de Justicia ratificó que Instituto de Córdoba debía pagarle 460.400 pesos de indemnización a Claudio Zacarías. El implicado diría que “el fallo no es justo. Es una burla, porque condenaron a una sola de las partes (Instituto). Para mí, tanto la AFA como la Policía cordobesa tendrían que haber pagado, por no haberse hecho cargo del daño que me causó la agresión”. La Corte Suprema entendió que la AFA no organiza ni participa en el espectáculo, ni ejerce control directo sobre los espectadores, por lo cual se la desvinculó del incidente. Como Instituto estaba en convocatoria de acreedores, Zacarías tardó en cobrar y no se sabe si pudo obtener la totalidad del dinero. La carrera de Zacarías pudo haber sido más larga y con mayor gloria, pero un vidrio le impidió disfrutar más tiempo del fútbol.
Un documental relata cómo la guerrilla atacaba un cuartel en plena democracia "El copamiento" cuenta lo ocurrido el 10 de agosto de 1974, cuando miembros del ERP irrumpieron en el cuartel de Villa María. Se llevaron armas y secuestraron a un militar, al que asesinaron un año más tarde. Perón había muerto un mes atrás y gobernaba Isabel. Infobae habló con los directores. Por Nicolás Gilardi El 25 de mayo de 1973 Héctor Cámpora asumió la presidencia, poniendo fin a siete años de dictadura militar. En ese momento había varios grupos guerrilleros operativos. El "Tío" pidió una "tregua" a las organizaciones armadas argumentando que su gobierno iba a "lograr la liberación". Las que adscribían al peronismo acataron y cesaron, al menos por un breve lapso, sus operaciones armadas. Por su parte, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) avisó que no atacaría al Gobierno ni a las "instituciones gubernamentales", porque representaban "la voluntad popular", pero aclaró que seguiría "combatiendo militarmente a las empresas y a las fuerzas armadas contrarrevolucionarias". La policía también quedaba fuera de la mira del ERP, mientras "permanezca neutral" y "no colabore con el ejército en la persecución de la guerrilla y en la represión a las manifestaciones populares". Los encomillados pertenecen a un comunicado de abril de 1973 y que llevaba la firma de Roberto Santucho, máximo líder del ERP. O sea, la organización iba a seguir su actividad armada en democracia. El gobierno de Cámpora fue efímero. Fueron 49 días convulsionados. Lo sucedió Raúl Lastiri, en forma interina, y en octubre Juan Domingo Perón asumió por tercera vez como presidente. En enero del 74, el ERP redobló la apuesta y atacó la guarnición de Azul, provocando una dura reacción de Perón y la salida del gobernador bonaerense, Oscar Bidegain. No sería el primer ataque del ERP a un cuartel en democracia. A fines de junio, planificaron "copar" la fábrica de pólvora y explosivos de Villa María, en Córdoba, pero la muerte de Perón el 1° de julio los hizo posponer la operación. Finalmente se concretó el 10 de agosto. Ese día, los comandos del ERP tomaron un hotel alojamiento llamado "El Pasatiempo" como base de operaciones y desde allí dirigieron el ataque a la guarnición, de la que se llevaron armas y secuestraron al mayor Argentino del Valle Larraburre, subdirector del cuartel cuartel cordobés. El militar estuvo cautivo en una cárcel del pueblo y más de un año después, el 19 de agosto de 1975, apareció muerto lejos de allí, en Rosario. Lo habían asesinado. El documental El copamiento relata lo ocurrido en Villa María. Cuenta con testimonios de varios protagonistas directos e indirectos de aquel episodio de los violentos años que vivió el país. El film es el trabajo final de grado de Mariana Britos y Mauro Pérez, dos egresados de la Licenciatura en Diseño y Producción de Imagen de la UNVM. El copamiento fue seleccionado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) en una convocatoria para posproducción en documental digital. Así fue como la cinta se presentó en diferentes espacios del país. Cuando se estrenó en el Bafici se produjo un encendido debate entre los espectadores e incluso generó polémica en las redes sociales. En los últimos días fue exhibido en el Colegio de Abogados porteño. Allí estuvo Infobae, que dialogó con los realizadores. ¿Por qué eligieron tratar el tema del copamiento del cuartel de Villa María? Pérez: "Este proyecto comienza dentro del marco de la Universidad Nacional de Villa María, somos residentes de esa ciudad y cuando decidimos realizar nuestro trabajo final de grado, buscamos tomar un hecho relacionado con Villa María. Nos llegó este tema por medio de Mariana y por un testimonio de otra película. En un break del rodaje le dijeron 'mirá este tema'. Se trataba de un tema que prácticamente no conocíamos y cuando empezamos a indagar, nos dimos cuenta de que no había investigaciones fuertes en Villa María, tampoco había material audiovisual. Empezamos a investigar de manera exploratoria y mediante un trabajo de hormiga fuimos dando con fuentes que nos abrieron el panorama de estos hechos y nos surge la idea de contarlo desde la multiplicidad de voces. Nos parecía lo más importante, encontrar los actores sociales que estuvieron esa noche". ¿Qué predisposición encontraron en las personas que buscaron para dar testimonio? Britos: "El tema de la predisposición fue relativo. Encontramos personas dispuestas a participar sin ningún problema, dispuestas a brindar su imagen dentro de la película. Otras decidieron permanecer en el anonimato, brindando información, datos muy útiles para entender lo que fue pasando, pero como fuentes reservadas. Y otras personas, que son dos, dieron nota de audio, pero sin brindar su imagen. En cuanto a las personas que estuvieron ocupando un cargo en el Ejército en ese momento, habremos visto a siete u ocho, no quisieron hablar. Quienes ocuparon cargos militares en la fábrica en ese momento –no los ingenieros, que eran civiles–, ninguno quiso brindar testimonio ni nombre ante la cámara. ¿Cómo vive hoy el tema la gente de Villa María? ¿Lo tienen presente? ¿Cómo influyó el documental? Pérez: "Cuando decidimos tocar este tema, al no haber información, y al toparnos con semejante cuestión, nos dimos cuenta de que ameritaba mucha investigación. Nuestro trabajo desde la primera investigación hasta la película terminada llevó aproximadamente cinco años. Un año y medio de investigación pura, de campo, pero por supuesto que la investigación siguió avanzando a medida que tratamos el tema. Mucha gente lo contaba como anécdota, otra no se animaba a hablar. Mucha gente hoy empieza a reflexionar viendo la película. Hay mucha intriga sobre qué es lo que cuenta la película, están intrigados en saber qué se muestra, un poco juega lo localista, ser de Villa María". Britos: "El tema del motel todos lo recordaban, o sea, el toque digamos 'humorístico', que no se entienda mal. Ese toque de color, que fue tomar el motel El Pasatiempo como base de operaciones del copamiento de la fábrica, lo recordaban todos. Nosotros le preguntábamos a cualquier persona y decían 'ah, sí, el motel Pasatiempo'. Lo otro que se recordaba mucho también era el caso de Larrabure". ¿Cómo vivieron el caso de Larrabure, un caso paradigmático de esa época de violencia? Britos: "El tema Larrabure es otra película. El copamiento dura 80 minutos y en 10 se trata de sintetizar lo de Larrabure, que pasó esa noche, pero continuó después. Es un tema para explayarse e incluso para hacer otra película. Ninguno de los militantes del ERP que dieron testimonio para el documental estaba en el grupo encargado del secuestro. Ellos estaban divididos en varios grupos, y ninguno estaba en el de secuestro. Tampoco ninguno estuvo en el grupo que después llevó a Larrabure a Rosario, no tenían información directa. Lo que sí hablaron, y sostienen lo que dice la revista Estrella Roja, es que el objetivo era canjearlo por presos políticos. En la película mostramos la carta en donde el mayor Larrabure escribe sobre el tema del canje. Ellos dicen que no lo quisieron torturar ni nada de eso, y que se deprimió y se suicidó. Se atienen a esa línea oficial (del ERP) que mostró la revista". ¿Qué repercusiones de la película tuvieron? Pérez: "Que hoy estemos en Buenos Aires, invitados por un crítico como Paraná Sendrós, que nos vio en el Bafici, es muy importante. Muchos piensan que del interior nunca se puede llegar y yo creo que con esfuerzo, poniendo lo mejor, la mayor fuerza de trabajo, se pueden cumplir los objetivos que uno anhela. Nuestro objetivo es difundir la película, otro es entrar en el Instituto, que nos puede dar pantalla, el Espacio INCAA. Es un punto de aliento para seguir intentando y avanzando. Sin espectadores no hay película". Britos: "El primer objetivo que teníamos, que era nuestra tesis. Luego, poder entrar al Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales. Presentamos para posproducción de documental digital, ganamos la convocatoria, nos fomentó el Instituto. Después el festival que más nos interesaba era el Bafici, de cine independiente, uno de los mas importantes de América Latina, y quedamos en el Bafici. Dentro de éste estuvimos en la muestra itinerante de Mendoza, quedamos en el Festival Nacional del Conurbano, se proyectó en Banfield y en Lomas de Zamora. El mes que viene estamos en San Juan, en el Festival de Unasur. El Incaa declaró además a El Copamiento de interés como película digital terminada y otorgó un fomento para el multicopiado en DVD de mil copias. Queremos agradecer a todas las instituciones y personas que hicieron posible la realización y difusión de la película. La Universidad Nacional de Villa María, Tándem Audiovisual Coop. de trabajo limitada, INCAA, Cine Argentino, Synergia, los medios de comunicación de todo el país que se interesaron en la temática y fundamentalmente a todo el equipo técnico y artístico, en especial a Eugenia Vera y Paula Tissera, que son nuestros pilares desde el primer momento que comenzamos a investigar. Mauro Pérez (director), Paula Tissera (productora), María Eugenia Vera (productora) y Mariana Britos (directora) Fuente
Instantáneas (snapshot) Las instantáneas (snapshots) consiguen congelar el estado actual de una MV para poder regresar a él en cualquier otro momento y a partir de ahí crear otra línea de tiempo de la MV. Un caso típico de uso de instantáneas, es cuando pretendemos probar un nuevo software, para lo que antes de modificar nada, hacemos una instantánea de la MV y luego ya instalamos el software, lo configuramos, lo probamos y si hay problemas o no nos gusta, usamos la instantánea para regresar al estado en el que estábamos antes de empezar la instalación de dicho software. Para gestionar las instantáneas, cada MV tiene su propia sección. Se accede pulsando el botón superior derecho titulado Instantánea, junto al botón Detalles. Las instantáneas pueden crearse con la MV apagada, pulsando sobre el icono de la máquina fotográfica en el administrador de VB, o encendida, de la misma forma o pulsando sobre el menú Máquina -> Tomar instantánea (tecla host + T). Las instantáneas son siempre del estado actual de la MV, y para cada una de ellas se crea un nuevo disco donde se irán guardando todos los cambios producidos a partir de ese momento. En la carpeta de la MV pueden verse dichos discos. Al crear una instantánea se nos pide un nombre para ella y una descripción, que es aconsejable rellenar, al igual que poner un nombre significativo. Cada vez que arrancamos una MV, se inicia su estado actual, que será un estado más o menos alejado (modificado) de la instantánea con la que estamos trabajando. Esta instantánea de referencia y el estado actual aparecen en negritas en el árbol de instantáneas. Si queremos cambiar de instantánea y comenzar otra línea de tiempo, mostramos el menú contextual de la instantánea a la que queremos cambiarnos y elegimos Restaurar instantánea. Si el estado actual que se va a abandonar está modificado con respecto al estado congelado de la instantánea de la que depende, entonces VB nos pregunta si queremos guardar dicho estado actual como una instantánea y no perder así las modificaciones, pudiendo volver a él en cualquier otro momento. La nueva instantánea y su correspondiente estado actual aparecen ahora en negritas y también se puede observar que el estado actual no tiene la leyenda de "modificado", pues en el preciso momento de cambio de instantánea, el estado actual y la instantánea son exactamente iguales. Si ahora quisiéramos de nuevo cambiar de instantánea, con el estado actual sin modificar, la pregunta que nos hace VB es diferente a la que nos hizo anteriormente, simplemente es una confirmación de cambio. Cualquier instantánea puede eliminarse en cualquier momento desde su menú contextual, y todas las instantáneas que cuelguen de ella, colgarán ahora del nivel del que colgaba la que estamos borrando. Este proceso puede durar bastante tiempo, pues se deben copiar todos los cambios que hubieran en el disco de la instantánea que se borra, sobre los discos de las instantáneas hijas, ya que si no fuese así, éstas no podrían iniciarse, pues lo que se guarda en los discos de las instantáneas son los cambios producidos desde la instantánea de la que partió. Haciendo un símil familiar, se copian en las instantáneas hijas, los cambios que se produjeron desde la instantánea abuelo hasta la instantánea padre, que es la que se borra. Fuente
Por cadena nacional anunció la iniciativa girada al Parlamento que autoriza al Ministerio de Economía a “remover al banco de Nueva York como agente de pago de bonos de acreedores”, y designar "en su lugar a Nación Fidecomiso". Esta es la transcripción del discurso: Muy buenas noches a todos y a todas; una vez más me dirijo, por este medio, a todos mis compatriotas, para abordar un tema histórico, complejo y que nos atañe no solamente a todos los argentinos, sino fundamentalmente a los argentinos del futuro, pero también tiene una historia, que comenzó en 1976, cuando el monto total de la deuda externa, al momento de producirse el derrocamiento del gobierno constitucional, ascendía solamente a 8.000 millones de dólares. A partir de aquel golpe de Estado y a partir de los sucesivos gobiernos democráticos también, desde el 10 de diciembre de 1983, en adelante, esa deuda externa fue creciendo exponencialmente y convirtiéndose en una condicionante severo, crítico del crecimiento argentino, del desarrollo argentino y de las posibilidades de nuestro país como Nación. link: https://www.youtube.com/watch?v=gbSol3oge7s#t=202 Fue precisamente nuestro gobierno, en el año 2003, el que luego del default del año 2001, default que bueno es aclararlo porque muchas veces cuando hablamos de este tema, y es bueno hacer memoria y no para reprochar nada a nadie, sino simplemente para recordarle a todos cómo llegamos al default. El default fue del año 2001y se llegó precisamente por ese endeudamiento feroz, que fue, durante la dictadura militar, como lo dije, pero también durante un modelo económico neoliberal, durante la década de los 90, que fue la convertibilidad, donde bajo una aparente prosperidad para unos pocos, o tal vez al principio, muchos y cada vez se fue acortando más, terminó en una deuda formidable que eclosionó e implosionó, en el año 2001, luego del megacanje y del blindaje, que ustedes recordarán también, se pagaron escandalosas comisiones y no hicieron más que seguir aumentando esa deuda externa. Así llegamos al año 2001 con la Argentina defaulteada y, por supuesto, la ruptura institucional, que significó que un gobierno constitucional no terminara su período y tuviéramos también el raro fenómeno de tener cinco presidentes, en una semana. En el año 2003, el 25 de mayo, asume precisamente el Presidente Kirchner y comienza a abordar este problema, que era además tema de todos los partidos políticos. No había partido político, no había movimiento social, no había argentino que no hablara de la deuda externa y estableciera la necesidad de terminar con este flagelo y abordarlo. Algunos hablaban de repudio a la deuda externa, pero todos sabemos que era más que nada un slogan, fundamentalmente porque a partir del 10 de diciembre de 1983, todos los congresos, todos los parlamentos, que son los que tienen la facultad constitucional de legislar y de aceptar o rechazar una deuda aceptaron puntualmente la deuda y esta se fue acrecentando cada vez más. Quiero retomar, entonces, a ese 2003, en el cual comenzamos a negociar también febrilmente, también en el año 2004, hasta que pudimos llegar a un acuerdo, luego de numerosas negociaciones, viajes por todo el mundo, presentaciones en Abu Dhabi, inclusive, a reestructurar esa primera parte de la deuda, que llegó exitosamente a un 76 por ciento. En ese momento, 76 por ciento, y hablo del 2005, 76 por ciento de nuestros acreedores aceptaron quitas y esperas que significa reducción de la deuda. Por primera vez un gobierno comenzaba a reducir la deuda externa y no a aumentarla. Y también por primera vez, curiosamente, comenzaba a pagarla, porque todos los otros pagos, en realidad nunca fueron pagos, eran simplemente una bicicleta financiera, donde daban un préstamos que en realidad era un asiento contable para refinanciar, incrementar intereses y punitorios y así seguir creciendo la deuda como una inmensa bola de nieve, que parecía no detenerse jamás. En el año 2005, reitero, reestructuramos con mucho éxito el 76 por ciento de nuestra deuda y desde allí comenzamos a pagar; el gobierno que no había contraído ninguna deuda, que por el contrario, pagaba la deuda de todos los gobiernos anteriores. Luego, en el año 2010, también encaramos otra parte de reestructuración de la deuda y allí llegamos a una adhesión aún mayor. Ahí llegamos, luego de numerosos viajes que se hicieron por el mundo, fundamentalmente por Italia, por Alemania, por Japón, donde habían quedado muchos pequeños tenedores no individualizados, logramos también una adhesión que nos llevó a la cifra inédita, en materia de reestructuración soberana de deuda, de las características que había tenido la Argentina, del 92,4 por ciento. En el medio de todo esto, no solamente hicimos esta reestructuración de deuda, pagamos al Fondo Monetario Internacional para precisamente adquirir autonomía en el diseño de nuestras políticas económicas, sociales y en definitiva convertirnos en una nación, también – recientemente – pagamos o acordamos con el Club de París, una deuda que también provenía de 1956. Como yo contaba tenía tres años cuando comenzó a contraerse, y nuestro ministro de Economía, que fue quien negoció con 10 ministros de Economía de la Unión Europea, logró finalmente un acuerdo sobre la misma y ya pagamos la primera cuota de ese acuerdo, por 642 millones de dólares. También en ese lapso se definió exitosamente para la Argentina la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol, donde nuestro país recuperó la soberanía hidrocarburífera. Y esa situación, que parecía compleja, difícil de arreglar también pudo arribar a un acuerdo con nuestros acreedores, como también comenzamos a arribar a acuerdos con juicios del CIADI que teníamos. Ustedes saben que el CIADI es el tribunal del Banco Mundial. En síntesis, si tenemos que definir estos años diríamos que son años de desendeudamiento, pero también de desarrollo porque todo esto no se pagó con el hambre del pueblo. Debemos decir que de esa Argentina defaulteada, en el año 2003, que recibimos con el 25 por ciento de desocupación; con el 54 por ciento de pobreza, con más de 27 por ciento de indigencia, y con todas las carencias, que teníamos los argentinos, de industrias, de fábricas, de trabajo, de jubilaciones, de cobertura social, de derechos en definitiva, de derecho a una vida mejor también paralelamente al pago de esa deuda pudimos pagar gran parte de la deuda social interna argentina. ¿Por qué digo gran parte y no digo toda? Porque como digo siempre, mientras haya un pobre en el país nunca estaremos satisfechos y estaremos en deuda con los argentinos. En este marco es bueno entender, también, que esa reestructuración de deuda soberana, que hicimos en los años 2005 y 2010, tiene una lógica que es la lógica de negociar con los acreedores y lograr quitas y lograr esperas, como pasa en la parte privada, como pasa en las quiebras en las empresas privadas. Si un país tuviera que ir a negociar y admitiera que tiene que pagar el ciento por ciento, bueno, no habría default. Lo mismo pasa con la quiebra de una empresa privada, cuando se produce la quiebra de una empresa privada un concurso de acreedores o una quiebra siempre exige, por parte de los acreedores una quiebra para lograr qué: la continuidad de la empresa. Y esta reestructuración de deuda soberana, que tuvo una quita importante del 65 por ciento, y plazos de esperas muy importantes también tuvo un objetivo: lograr la continuidad del país; lograr la viabilidad de la República Argentina. La diferencia es clara, todos los países tienen leyes de quiebra, pero no hay una ley internacional para reestructuración o para quiebras de países soberanos. En este marco se produjo el conflicto, que comenzó y tomó gran estado público, en los últimos tiempos con los denominados fondos buitres. ¿Qué son los fondos buitres? Con los que también intentamos negociar y también se nos reprochó, desde algunos sectores, que no negociábamos. Por definición el negocio de un fondo buitre es no negociar. Hay dos tipos de acreedores de un país, los que negocian y hacen luego con reestructuraciones, que fue lo que pasó en el año 2005 y 2010, unos tardaron más que entrar que otros, hubo mucha negociación que quitas, que esperas, que tipo de bonos, que plazos, una negociación de esa naturaleza. Y los otros, los fondos buitres, los que adquieren títulos de deudas de países que ya han sido defaulteados, inclusive muchos de los fondos buitres que hoy nos acosan judicialmente lo adquirieron, inclusive, después del 2008, después de la quiebra de Lehman Brothers. ¿Y cuál es el negocio de los fondos buitres? Precisamente no negociar. Este es el gran negocio, porque mediante el acoso judicial, mediante la vía judicial pretenden cobrar el cien por cien, punitorios e intereses a un nivel de usura, a punto tal que obtienen sentencias – como la del juez Griesa – que estable un 1.680 por ciento de interese en apenas cuatro o seis años. Pero no solamente eso, avanzan con el acoso judicial con medidas de embargos, con juicios. Yo quiero leer para no equivocarme, algunas de las cifras que hemos tenido, los juicios que hemos tenido y sobre qué hemos tenido embargos los argentinos, en los últimos años. Desde el año 2001, fíjense ustedes que le estoy diciendo desde el año 2001, no desde el año 2003, desde el año 2001 se abrieron contra nuestro país, contra su país, contra mi país, contra nuestro país, la República Argentina más de 900 causas judiciales, y 80 intentos de embargos, que incluyeron reservas del Banco Central; los fondos de los jubilados; dos satélites científicos, el edificio de la Embajada en Washington, nuestra Fragata “Libertad” y hasta dinosaurios. Sí – como está escuchando – una vez que decidimos hacer una exposición, junto con el gobierno de Alemania, en materia de dinosaurios, la Argentina tiene muchos. Bueno, en realidad tiene varios tipos de dinosaurios la Argentina, pero los que mandamos a la Alemania son los dinosaurios paleontológicos, los que encontramos en excavaciones, la Argentina en es muy rica en este sentido. También intentaron embargarnos estos restos fósiles, que gracias al gobierno alemán, a la intervención del gobierno alemán, y a la actividad muy importante, que tuvo en ese momento, a la Embajada alemana en la Argentina, logramos que no fueran embargados. Pero bueno, cuando todo esto fracasó, cuando los juicios fracasaron. ¿Por qué fracasaban? Porque hay un principio de inmunidad soberana, los bienes de propiedad pública del Estado, son de carácter inembargable. No pueden, porque hay un reconocimiento de soberanía e inmunidad soberana, que forma parte del derecho internacional. Por eso formamos parte de Naciones Unidas, por eso la mayoría de los países – cuando tienen un conflicto – recurren a La Haya, como también lo hemos hecho nosotros, como también lo ha hecho Italia, Francia, Alemania y han aceptado esa jurisdicción. Pero he aquí, que el juez Griesa, en los Estados Unidos, inventó al servicio de los fondos buitres una novedosa forma de coacción: la extravagante, y quiero dejar claro que este término, extravagante, no me pertenece, sino que fue utilizado por el gobierno de los Estados Unidos, cuando actúo como amicus curiae, una extravagante interpretación de la cláusula pari passu, utilizada para asegurar la ganancia, esta que yo les decía, del 1.600 y al no poder embargar ni dinosaurios, ni satélites, ni fragatas, ni embajadas, ni fondos de los jubilados, ni al Banco Central, ni al Banco Nación qué embargó, lo que no era de la Argentina: los fondos, los recursos de los tenedores que habían entrado al canje 2005 y 2010. Eso es lo que hizo el juez Griesa cuando decretó el embargo de los fondos que no nos pertenecen, que son de terceros. Sin embargo, Argentina cumplió – de acuerdo con los contratos que había firmado – con sus adherentes, sus bonistas adherentes del 2005 y del 2010 y depositó en tiempo y forma y en el Banco de Nueva York, que era el fondo fiduciario establecido en cada uno de los prospectos y contratos la suma de 1.150 millones de dólares. Fue un pago en pesos de 317 millones, equivalente a 317 millones de dólares en pesos y 833 millones de dólares, en moneda estadounidense. Del pago en dólares, en ley argentina, son 292 millones de dólares, que finalmente el juez – luego de idas y venidas y con un total desconocimiento y yo creo que casi actuando a favor de los fondos buitres - como lo demuestran, no las impresiones o las percepciones que siempre son subjetivas, que podemos tener quienes escuchamos, leemos o miramos, sino simplemente las versiones taquigráficas de las sesiones y las audiencias, que tuvieron lugar en la Ciudad de Nueva York, actuaba manifiestamente a favor de los fondos buitres, donde prácticamente los propios periodistas lo decían, que parecía que estos dictaban y manejaban la situación en cada una de las audiencias. Del pago en dólares – ley extranjera- son 541 millones de dólares, 2 millones son ley de Tokio y están cursados y los tiene el G.P Morgan en Tokio, y 539 millones de dólares quedaron en una suerte de limbo jurídico, porque ni fueron embargados, ni le fueron pagados a quienes son sus legítimos dueños. La Argentina pagó, como lo reconoció el propio Banco de Nueva York, como lo reconoció el propio juez Griesa y como no lo puede desconocer ninguna persona sensata y con sentido común, en la fecha, en el lugar y en el día que había que pagar, inclusive antes, porque aquí era feriado en la Argentina. Y nuestro país depositó todos y cada uno de esos 1.150 millones de dólares, como lo viene haciendo rigurosamente desde el año 2005. Sin embargo, nos encontramos con esta medida absolutamente insólita e inédita de apropiarse de fondos de tercero, en este caso de los tenedores de los canjes. ¿Qué debe hacer Argentina? Bueno, Argentina porque siempre se dijo que Argentina no quería negociar, no quería pagarle a ese 7,6 por ciento, bueno la Argentina intentó y concurrió a todas las audiencias, e inclusive – y lo voy a reiterar una vez más – por primera vez desde el año 2001, si les gusta desde el año 2002 ó 2003, un ministro de Economía, de la República Argentina, tuvo dos reuniones con los titulares o los representantes de los fondos buitres para intentar llegar a un acuerdo, y fue imposible porque el negocio – como les dije antes – es no negociar. Algunos aquí en la Argentina dijeron que había impericia o inexperiencia, por parte de una señora, en este caso, quien les habla, sentada en este sillón, no por ser señora, sino por haber sido votada por una buena parte de los argentinos, y de su joven ministro de Economía. Concurrieron, luego de esa negociaciones, pudimos enterarnos a través de los medios no solamente nacionales, sino también internacionales, que intentaron negociar con ellos bancos nacionales, expertos en negociación, en hacer negocios, luego también fracasaron ellos; luego fueron los bancos extranjeros: G.P Morgan y otros bancos, a los nadie creo que podrá tachar de no tener pericia, a la hora de negociar o de abordar temas de carácter financiero, son especialistas en esos temas y también fracasaron. Yo leía, en un discurso a la ciudadanía, la semana pasada, donde comentaba que el titular de uno de los fondos, el del Fondo Aurelius, dijo que dimos por terminada las negociaciones porque ninguna de las ofertas, que hemos escuchado ni remotamente se acerca a lo que nosotros pretendemos. Obviamente pretenden el cien por cien y un interés de 1.680 por ciento en dólares, algo realmente impagable y yo creo que inmoral en el mundo contemporáneo porque es directamente la práctica de la usura internacionalizada y fundamentalmente aceptada por un juez. La Argentina, y lo hemos dicho siempre, tiene el deber de garantizar y lo hemos dicho una y mil veces y lo volvemos a repetir, el pago en primer término de defender la reestructuración de la deuda del 2005 y del 2010, que son los que confiaron en la Argentina, ese 92,4, que creyó en la Argentina y que viene recibiendo puntualmente lo que le corresponde, los intereses y los pagos que ha recibido y también hemos dicho que queremos solucionar el cien por cien de los tenedores de bonos de deuda argentina, en forma justa, equitativa, legal y sustentable y queremos hacerlo también de manera definitiva, porque el próximo 30 de septiembre tenemos otro pago de 200 millones de dólares y evidentemente dada la obstrucción que ha habido para que los bonistas cobren, porque han obstruido el cobro de los bonistas, porque como no pudieron impedir el pago, Argentina pagó, Argentina cumplió hicieron algo insólito y absolutamente extravagante: obstruyeron el cobro de los bonistas, pero algo más extravagante aún, permitieron que unos cobren y otros no. Por ejemplo, los de Citi, en moneda nacional, cobraron y los de ley, en Nueva York no pudieron cobrar, o sea el Citi pudo, porque se lo pidió al juez, pagar y al Banco de Nueva York le impidieron pagar a los tenedores. La primera pregunta que me hago, porque hemos tomado conocimiento, en estos días, que la Cámara de Apelaciones, del Juez Griesa ha aceptado una apelación del Citi Bank, ustedes saben que el Citi Bank es un banco emblemático de los Estados Unidos, pero aquí en la Argentina es un banco argentino que tiene que cumplir con las leyes argentinas ha apelado la orden de Griesa y la Corte le ha concedido la apelación, y la va a tratar en audiencia, el 18 de septiembre. No se qué va a resolver la Corte de los Estados Unidos, si espero que así como el juez Griesa resolvió a favor del Citi Bank, por única vez, y le permitió no quedar en situación de ilegalidad y de ilegitimidad, que lo hubiera hecho, tal vez, que perdieran la posibilidad de ejercitar su autorización como banco, aquí en la República Argentina, tenga la misma mirada y fundamentalmente y la misma decisión jurídica respecto de otros bancos y de otras instituciones, por ejemplo Euroclear y Eurobank y también de otros tenedores de deuda alemanes, japoneses, franceses, europeos que están con Ley de Gales, con lo que se llama bono euros, Ley de Gales, ley de Londres, para definitivamente establecer igualdad, porque ni siquiera hay igualdad en como se ha tratado en no permitir cobrar a los acreedores, a unos se les permitió cobrar y a otros no se les permitió. Si esto se le puede denominar justicia, la verdad que es muy dudoso. Por eso, hoy, quiero comunicarle a todo el pueblo argentino, que hemos decidido, yo lo había adelantado, ustedes saben que el Poder Ejecutivo negocia la deuda externa por delegación del Congreso, pero por aplicación, de los dispuesto por la Constitución Nacional, que tiene la facultad originaria, en el artículo 75, de negociar la deuda externa es el parlamento nacional y yo dije que ninguna decisión iba a ser tomada sin pasar por el parlamento nacional, como hicimos con el canje 2005, como hicimos con el canje 2010. No ocurrió lo mismo en otras oportunidades, como en el megacanje o el blindaje, pero nosotros siempre hemos cumplido y hemos enviado al Congreso, todo lo negociado en materia de deuda externa porque creemos que así debe ser y una vez más lo haremos. Por eso hemos decidido enviar una ley al Congreso Nacional, ley del pago soberano local de la deuda externa de la República Argentina que tiene 2 títulos. El primero se refiere, precisamente, al pago soberano local y en su artículo 1º establece: que, en ejercicio del poder soberano de la República Argentina, se declara de interés pública la reestructuración de la deuda soberana realizada en los años 2005 y 2010, así como el pago en condiciones justas, equitativas, legales y sustentables al 100 por ciento de los tenedores de títulos públicos de la República Argentina. Artículo 2.- La presente ley tiene como objeto implementar instrumentos legales que permitan el cobro de los servicios correspondientes al 100 por ciento de los títulos emitidos en el marco de la reestructuración de deuda soberana 2005/2010 en salvaguarda del orden público nacional y de los contratos celebrados en el marco de dicha reestructuración. Esto también significa orden público y, fundamentalmente, un principio general del derecho civil argentino y del derecho internacional, el pacta sunt servanda. Debemos ser esclavos y ciervos de nuestros propios contratos. Y esto es lo que quiere la Argentina, cumplir con los contratos firmados en los años 2005 y 2010. Y también incluir a través de esta ley, a quienes no entraron en esos canjes y que son el 7,6 como más adelante dice el articulado. El capítulo 2º habla del mecanismo para salvaguardar el cobro de los tenedores que adhirieron a la reestructuración de la deuda en los años 2005 y 2010. Artículo 3. Se autoriza al ministerio de Economía y Finanzas Públicas a adoptar las medidas necesarias para remover al Banco de Nueva York Melon como agente fiduciario y a designar en su reemplazo a Nación Fideicomisos Sociedad Anónima. Todo ello, sin perjuicio del derecho que asiste a los tenedores de designar un nuevo agente fiduciario que garantice el canal de cobro de los servicios correspondientes a los títulos reestructurados. Esto es muy importante porque esto está establecido en los propios prospectos y esto tiene que ver con los avisos legales publicados oportunamente por la República Argentina, no solamente en nuestro país, no solamente en el Boletín Oficial, sino también en todos los diarios del mundo avisando, precisamente, a los tenedores de los bonos de los canjes los derechos que los asistían frente a la obstrucción ilegal e ilegítima que hacían para el cobro de sus acreencias. Artículo 4. Se crea una cuenta especial de Nación Fideicomiso Sociedad Anónima en el Banco Central de la República Argentina y cuyo objeto será mantener en fiducia los fondos allí depositados y aplicarlos al pago de los servicios de deuda correspondiente a los títulos regidos bajo el convenio de fideicomiso de los años 2005 y 2010. Artículo 5. Se autoriza al ministerio de Economía y Finanzas Públicas a pagar en las fechas de vencimiento correspondientes los servicios de los títulos regidos bajo el convenio de fideicomiso de los años 2005 y 2010 en la cuenta creada por el artículo 4º de la presente ley, que recién hacía referencia, donde serán mantenidos en exclusivo beneficio de los tenedores hasta su efectivo cobro. ¿Por qué es muy importante esta figura que hemos creado del fideicomiso? Porque cuando uno pone algo en una cuenta corriente común, puede sacarla, trasladarla, destinarla a otros fines. Cuando uno constituye un fideicomiso con fines específicos o determinados por ley, la única aplicación que se le puede dar a esos recursos, a esos fondos son los establecidos por la propia ley que aprueba el fideicomiso. Con lo cual, hay una certeza absoluta que se le otorga a los acreedores de que esos recursos que se depositen puntualmente en esa cuenta del Banco Central de la República Argentina, nadie, ningún presidente ni nadie podrán tocarlos porque son, precisamente, de nuestros acreedores. Artículo 6º. Los fondos correspondientes a los pagos dispuestos en el artículo anterior, serán distribuidos a través de las nuevas entidades que, a tales fines, designe el ministerio de Economía y Finanzas Públicas con los tenedores de títulos regidos bajo el convenio de fideicomiso del 2005 y del 2010, de conformidad con dicho convenio siendo las divisas allí depositadas de libre disponibilidad para los tenedores. ¿Qué significa esto? El propio contrato establecía que los acreedores, esto es los tenedores de bonos emitidos en el 2005 o en el 2010, podían comunicándoselo a la República Argentina, cambiar de fideicomiso y decir “deposíteme los fondos en tal parte” y nosotros podíamos hacerlo. Es más, debíamos hacerlo de acuerdo a la ley de contrato. Artículo 7. En caso que con motivo de la legítima e ilegal obstrucción de los mecanismos de cobro de los servicios de los títulos reestructurados, sus tenedores optaren en forma individual o colectiva por solicitar un cambio en la legislación y jurisdicción aplicable a sus títulos, se autoriza al ministerio de Economía y Finanzas Públicas a instrumentar un canje por nuevos títulos públicos regidos por la legislación y jurisdicción local en términos y condiciones financieras idénticas y por igual valor nominal a los de los títulos reestructurados que se presentaren a dicha operación de canje. Esto es muy importante porque esto permitiría, si algún tenedor así lo quisiera, poder canjear su título si lo decidiera, porque esto es absolutamente voluntario, si lo desea, en los mismos términos, en la misma moneda, con los mismos plazos, por legislación local, en jurisdicción local precisamente para asegurarle el cobro. Pero esta es una opción que tienen los tenedores. No es una obligación porque no le podemos imponer obligaciones de acuerdo a los contratos. La obligación que tenemos por contrato, es siempre garantizar que puedan cobrar. Por eso, debido a la obstrucción del juez Griesa, estamos precisamente y recuperando también por imperio de la soberanía nacional, esta norma que va a ser tratada por nuestro Parlamento. Artículo 8º. Se autoriza al ministerio de Economía y Finanzas Públicas a instrumentar el canje de los títulos públicos que fueran elegibles y que aún no ingresaron a la reestructuración de deuda soberana 2005/2010 conforme a lo establecido por la Ley 26.886. Quiero volver a repetir la norma, porque, precisamente, este artículo, el 8º, es el que incluye por primera vez a todos aquellos que no han querido ingresar al canje. No solamente abrimos el canje, sino que ya lo autorizamos a que cobren en los términos del canje 2005/2010 en los términos de la Ley 26.886 a ese 7,6 que nunca ingresó y que le va a permitir ingresar, tener ganancias superiores al 300 por ciento. No estamos regalando ni nos están regalando absolutamente nada. Artículo 9. A los mismos fines, se crea otra cuenta especial, se crea una cuenta especial de Nación Fideicomiso Sociedad Anónima en el Banco Central también de la República Argentina, abierta en virtud de la buena fe de la Nación Argentina y de su voluntad y de capacidad de pago en condiciones equitativas para todos sus acreedores, según la interpretación convencional y generalmente aceptada del término pari passu. Yo le agregaría, no sé si los legisladores así lo estimarán, del derecho internacional y de la más elemental y racional lógica. Pero vamos a abrir también una cuenta especial en el Banco Central para que también se le deposite allí al 7,6 por ciento lo que le correspondería como si hubieran entrado a los canjes. De modo tal, que nadie diga que la Argentina se niega a pagar. Lo que la Argentina se niega y cualquier otro país se negaría, es a ser extorsionado. Esto lo digo yo. Artículo 10. Se autoriza al ministerio de Economía y Finanzas Públicas, a depositar en la cuenta creada por el artículo 9, o sea el artículo anterior, de la presente ley, en las fechas de vencimiento correspondientes, una cantidad de fondos equivalentes a lo que correspondería pagar por los servicios de los nuevos títulos públicos que en el futuro se emitan. O sea, no es que vamos a esperar que ese 7,6 por viento venga a presentar o a pedirnos el canje y emitir títulos. No, para mostrar esta buena voluntad y capacidad de pago, vamos a depositar, aún sin que se presenten al canje para que estén a su disposición cuando decidan hacerlo y podamos emitir los títulos, lo que les correspondería en materia de intereses respecto de los otros acreedores también. De acuerdo a lo previsto en el artículo 1º de la Ley 26.886, en reemplazo de aquellos que aún no ingresaron a la reestructuración de la deuda soberana 2005/2010. Artículo 11. Los fondos que correspondan a los pagos dispuestos en el artículo anterior, serán entregados a los tenedores que participen de la operación de canje que se disponga en los términos de la Ley Nº 26.886 junto con los nuevos títulos públicos correspondientes al momento de su colocación. Título 2. Capítulo único. Del orden público de la presente ley. Artículo 12. La presente ley es de orden público y entrará en vigencia a partir del día de su publicación en el Boletín Oficial. Artículo 13. Los pagos previstos en los artículos 5º 10, serán atendidos con cargo a la Jurisdicción 90, servicios de la deuda pública. Artículo 14. Se faculta al ministerio de Economía y Finanzas Públicas a dictar las normas aclaratorias y complementarias que fueran necesarias para instrumentar el cumplimiento de la presente ley. En unos instantes más, cuando yo termine de hablarles a todos ustedes, a mis compatriotas va a aparecer en la página de Presidencia y también en la página del ministerio de Economía el texto completo de la ley como así también los frondosos fundamentos con que va a acompañado. Inclusive, cuando lo remitamos al Congreso de la Nación, va a ir acompañado del expediente completo de la deuda y de todo lo que hay en ella para que todos los legisladores puedan acceder a toda la documentación. No se va a enviar normalmente como se hace fundamentos y proyectos, se va a mandar también el expediente completo. Porque la historia no empezó ayer ni termina hoy ni mañana; la historia continúa y hay diversos actores en el medio de esta historia. Yo quiero dirigirme a todos ustedes con la certeza de que estoy en estos momentos, sé que estoy atravesando un momento en el cual todos los argentinos tenemos grandes responsabilidades y tenemos muchas diferencias entre nosotros. Diferencias en política económica, en política exterior, en política de derechos humanos o en cualquier otra diferencia, pero yo creo que en lo que hace a la soberanía de nuestro país, en lo que hace al hecho de que no nos pueden extorsionar más, en lo que hace al hecho de que la Argentina no la vuelvan a sobreendeudar una y otra vez más, justamente ahora que estamos saliendo argentinos, porque esto justamente nos ocurre en momento de que la deuda externa argentina en dólares en manos de tenedores privados representa el 8 por ciento del PBI, en momentos en que estamos ya soñando con el autoabastecimiento energético a partir del descubrimiento de yacimientos como nunca imaginábamos que teníamos y que nos convierten…nos vuelven a convertir en un país petrolero y en un país con mucho gas, en estos momentos en que la Argentina, no para mi Gobierno porque a mí me falta muy poco tiempo para terminar mi mandato, esto es para los futuros gobiernos, no es para el mío, es para los futuros gobiernos, es para las futuras generaciones, porque si yo firmara lo que algunos pretenden, la bomba no explotaría ahora. Al contrario, seguramente habría aplausos, seguramente encontraría titulares maravillosos en los diarios y seguramente, bueno, encontraría a alguien que vendría a prestarle nuevamente a la Argentina a tasas que, bueno, vaya a saber, a lo mejor tal vez más bajas, más altas, no importa, pero entraríamos nuevamente en esa ronda infernal de endeudamiento que es, precisamente, lo que nos ha tenido totalmente sujetados durante tanto tiempo y que fue lo que permitió que durante décadas, generaciones y generaciones no creyeran en nuestras posibilidades. Fue lo que permitió que muchísimos argentinos tuvieran que emigrar de nuestro país, no solamente por una cuestión, como durante la dictadura, para sobrevivir con vida, valga la redundancia, sino para sobrevivir económicamente. Lo que yo pretendo, sinceramente, como Presidenta de todos los argentinos, que he tenido el inmenso y nunca tal vez soñado de ser electa 2 veces Presidenta de todos los argentinos, inclusive en la segunda oportunidad por más votos que en la primera, lo cual también para mí constituye un motivo de orgullo, que además, ha tenido la inmensa suerte de tener como compañero al hombre que precisamente inició este proceso virtuoso de desendeudamiento, de autonomía en la Argentina, de generar trabajo para todos los argentinos, de generar dignidad para todos los argentinos, para mí lo siento como un compromiso que excede lo meramente coyuntural, lo meramente…o de la etapa, para ingresar decididamente en lo histórico. Estoy un poco nerviosa, discúlpenme si me pongo un poco nerviosa, normalmente suelo tener más aplomo. Pero realmente siento que estamos viviendo un momento de mucha injusticia con la República Argentina. Y creo que un nuevo orden global, porque hemos sido además apoyados de distintas partes del mundo, desde organismos como el MERCOSUR, como la CELAC, como la UNASUR, como más de 100 académicos que se han presentado ante el Parlamento norteamericano, como…en fin, como muchísimos artículos que han aparecido en todas partes del mundo, por la propia lógica estamos siendo apoyados. Pero no apoyando a un gobierno, sino apoyando a esta cosa tan loca que significa que de repente alguien quiera tumbar la reestructuración de deuda más exitosa de la que se tenga memoria. Y más exitosa no solamente porque se cumplió, sino porque se cumplió con crecimiento e inclusión social para todos los argentinos. Lo que yo creo es lo que está faltando hoy en muchas partes del mundo y por eso suceden las cosas que suceden. Por eso, les pido a todos que en todo lo que estemos en desacuerdo, sigamos estando en desacuerdo, pero en estas cosas, por favor, tengamos la grandeza de entender que no es este el problema de un gobierno. Es más todos, absolutamente todos los argentinos saben que esta deuda no la contrajo este Gobierno; esta deuda la contrajeron otros gobierno. Este Gobierno lo único que está haciendo es pagando esa deuda. Y vuelvo a reiterar: para mí sería muy fácil firmar y, bueno, me voy a acá no ha pasado nada. Pero no es esa mi forma de tener ejercicio responsable de la gestión y, fundamentalmente, ejercicio responsable del rol que tenemos que jugar cada uno de los hombres y mujeres en los cuales nuestro pueblo ha confiado y ha depositado, no solamente su voto, que es electoral, circunstancial y, tal vez, coyuntural, sino sus ilusiones, sus esperanzas y sus sueños. Y yo les puedo asegurar, compatriotas, que los sueños, las ilusiones y las esperanzas que tienen millones de argentinos, no son diferentes de acuerdo al partido al que pertenezcan, más allá de minorías que piensen que es posible retornar a un pasado neoliberal. Así que, esperando y cumpliendo con mi palabra, tal cual lo dije, enviar al Parlamento todo el tratamiento, mañana el ministro de Economía, conjuntamente con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, la Procuradora del Tesoro y nuestros funcionarios, darán más detalle de esto en una conferencia de prensa y luego también, concurrirán, como es su deber, al Parlamento argentino cuando el mismo decida –y espero que sea pronto- abordar el tratamiento de este proyecto de ley que esta misma noche será remitido. Muchas gracias y tengan todos ustedes muy buenas noches. Fuente
¿Qué culpa tiene un pobre de no tener dinero? En la mayoría de los casos, ninguna. Pero eso no evita que una parte de la sociedad mire a esas personas sin recursos económicos con rechazo o incluso con un sentimiento de odio como si ellos fuesen los únicos responsables de esa situación. Un comportamiento que tiene nombre: aporofobia. Y aunque ese vocablo aún no aparece en los diccionarios, estudiosos del tema animan a la sociedad a ir familiarizándose con ese concepto, pues se espera que muy pronto sea una palabra aceptada por los académicos de la lengua. Aporofobia es un vocablo acuñado en la década de los noventa por la catedrática de Ética de la Universidad de Valencia Adela Cortina. Y es fruto de la unión de dos palabras griegas: áporos (pobre, escaso de recursos, sin salida) y fobia (temor). Esa catedrática inventó esa palabra para definir una realidad, constatada en sus estudios, que no tenía definición. Cortina quería denunciar a esa parte de la sociedad que discrimina a los que carecen de recursos económicos. Desde entonces, se han realizado muchos estudios sobre el tema y aporofobia forma parte ya del vocabulario de muchos investigadores que estudian las reacciones y comportamientos de ciudadanos sin problemas económicos cuando están ante una persona pobre. La aporofobia fue ayer protagonista de una jornada celebrada en la facultad de Derecho y Economía de la Universitat de Lleida (UdL), con la colaboración de la Comissió 3.4. Un encuentro académico con un título sugerente: La pobreza no es un crimen. Fue una jornada en la que se invitó a los asistentes a reflexionar. Entre los ponentes invitados destacó Emilio Martínez Navarro, profesor de Filosofía de la Universidad de Murcia, y activo estudioso de este fenómeno. Martínez Navarro alertó de que, lejos de mejorar la realidad detectada por el odio y rechazo a los pobres, “la aporofobia está aumentando en nuestro país”. Y eso, añade, es fruto de la crisis. “Hay menos trabajo y recortes en servicios sociales –afirma Martínez– y eso ha aumentado la competencia para hacerse con estos recursos”. Así que una parte de la sociedad “culpa hoy como nunca a los más pobres de esa situación”, añade. Al rechazo por carecer de recursos económicos, ahora esas personas más necesitadas son vistas como competidores sin tener derecho a ello. Martínez Navarro afirma que “resulta muy fácil y cómodo culpar a los pobres de todos o la mayoría de males causados por la crisis. Son el chivo expiatorio de esta realidad, algo parecido, salvando distancias, a lo que ocurrió con los judíos y el nazismo”. El riesgo es que esa aporofobia acabe degenerando en estallidos violentos. Este profesor de Filosofía de Murcia alerta del peligro de pasar del sentimiento a la acción. Y recuerda el caso de la mujer quemada en un cajero de la zona alta de Barcelona. “Para mí ese es un caso claro de aporofobia llevado al extremo. Ataco a un pobre porque ni tan solo es una persona, es un ser despreciable que no merece vivir”. Muchos actos que han podido pasar como racistas serían, si se analizase el asunto con detenimiento, ataques provocados por la fobia a los pobres, consideran los expertos. “Si vemos a una persona negra con un coche de lujo o en un restaurante caro no se produce el rechazo, pero si esa persona está tirada en la calle y no tiene dinero, suele darse el sentimiento de odio y menosprecio”, indica Martínez. Para este profesor de Filosofía resulta “tan sarcástico que se considere a los pobres como una amenaza del sistema económico, como sería acusar a las víctimas de la violencia de ser los causantes de esa misma violencia”. El problema es que esa imagen se transmite desde infinitos ámbitos. “La aporofobia se alienta en cada uno de nosotros a través de un mecanismo psicológico que carece de base lógica: la generalización apresurada”, revela Martínez. Y ¿por qué encuentra la aporofobia un terreno abonado para florecer en las sociedades occidentales? Una posible explicación puede estar en esa “mala conciencia” que nos recuerda que las situaciones de desamparo son, en cierta medida, una responsabilidad de todos los que estamos acomodados: que haya pobreza es un signo de fracaso social. Y mientras algunos intentan ayudar a esas personas necesitadas, otros toman el camino contrario, los marginan y los culpan sólo a ellos de esa situación. El aumento de la aporofobia preocupa a los estudiosos del tema y recientemente se ha propuesto incluir un cambio en el Código Penal para castigar, como agravante (al igual que ocurre con la discriminación por sexo, raza o religión) las discriminaciones por estatus Fuente
Un vicio que burla la ley de medios El artículo 75 de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en el 2009 establece que "el Poder Ejecutivo nacional y los poderes ejecutivos provinciales podrán, en situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional, disponer la integración de la cadena de radiodifusión nacional o provincial, según el caso, que será obligatoria para todos los licenciatarios". ¿Cumple la ley por la que tantó abogó la Presidenta? Cristina Kirchner anunció por cadena nacional que iba a competir por su reelección. También que en la fórmula iba a acompañarla Amado Boudou. Adelantó que pesificaría los tres millones de dólares en ahorros que figuraban en su última declaración jurada. Retó a gobernadores como el bonaerense Daniel Scioli o el santacruceño Daniel Peralta por su falta de gestión. Y hasta tildó de amarrete a un hombre que presentó un amparo judicial por no poder comprar 10 dólares para sus nietos. La utilización de la cadena oficial como herramienta política compulsiva no es siquiera una marca kirchnerista. Néstor Kirchner contadas veces la utilizó. Basta con hacer un racconto para poder afirmar que se ha convertido en un vicio cristinista. En el Congreso hay hoy tres proyectos con la firma opositora que plantean algún tipo de regulación para evitar el abuso de las permanentes transmisiones oficiales. El primero es el del diputado del GEN, Gerardo Milman, quien presentó un proyecto para regular el uso de la cadena nacional a fin de que no sea empleada en "forma totalitaria, discrecional o recurrente". Para ello propone que el Poder Ejecutivo presente una solicitud anticipada ante la AFSCA para transmitir un mensaje a través de los medios de comunicación, salvo en casos de emergencia. Y establece además "un tiempo de duración hasta de siete minutos y fuera de ese tiempo los titulares de licencias y autorizaciones de servicios de comunicación audiovisual no están obligados a continuar la transmisión en cadena nacional". Hay otra iniciativa presentada por los diputados radicales Ricardo Gil Lavedra y Manuel Garrido que plantea que "el Poder Ejecutivo nacional y los poderes ejecutivos provinciales podrán, en situaciones de emergencia o de gravedad institucional, disponer la integración de la cadena de radiodifusión nacional o provincial, a fin de difundir comunicaciones relevantes para la protección de los derechos de los habitantes". Pero que en ningún caso será utilizada para anuncios de rutina y menos durante períodos electorales. Esta semana, la diputada macrista Laura Alonso fue más lejos. Presentó un proyecto para derogar directamente el artículo 75 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y erradicar la existencia de la cadena nacional en la Argentina. "En muchísimos países, la cadena no existe como tal, sino que sencillamente las autoridades solicitan a los medios la difusión de determinados contenidos en el caso de emergencias", argumenta la legisladora de PRO en el texto de la iniciativa. También recuerda que en caso de emergencias o conmoción los medios están obligados a transmitir el mensaje del Poder Ejecutivo en los términos de la ley 26522. En Chile la cadena nacional es voluntaria y en Brasil, según explica un estudio de CIPPEC, Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, el uso de la cadena nacional está prohibida desde tres meses antes de los comicios. Los proyectos legislativos de la oposición, con mayoría parlamentaria oficialista, tienen escasas chances de ser tratados en el Congreso. Pero pusieron la lupa sobre una situación concreta. Y es que la Presidenta no siempre cumple con lo dispuesto por la Ley de Medios en materia de cadena nacional, una poderosa herramienta política financiada por el Estado. Y las leyes están, para ser cumplidas. Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
Toda facción política que se eterniza en el poder, degenera en tiranía. Diferencia entre tiranía y dictadura TIRANÍA Y DICTADURA son sinónimas. Pero como bien se ha dicho alguna vez, por más parecidos que sean dos vocablos en su significación, siempre habrá un fino contraste que distinga una cosa de otra. En su rigor técnico, “tiranía” – por ejemplo – siempre ha de constar un mismo significado; no obstante, el contexto en que se aplique o valore el término determinará la dimensión subjetiva del mismo, que es – en definitiva – la que en verdad importa. De esta suerte que yo pueda decir que si bien hoy “tiranía”, más allá de su acepción inmediata, connota con cuestiones completamente negativas, mucho tiempo atrás, en la misma Grecia en que se originó la palabra (por más difuso que sea su origen etimológico), implicó plenas valoraciones positivas. Más claro: en la misma Grecia el “tirano” era bien visto. Por David Rey Podríamos decir que la labor abusiva del tirano fue la responsable de “ensuciar” al término en sí y, por ende, de endilgarle las connotaciones que hoy son su esencia semántica. Aristóteles llegó a señalar: “El tirano sale del pueblo y de la masa contra los notables, para que el pueblo no sufra ninguna injusticia por parte de aquellos. Se ve claro por los hechos: casi la mayoría de los tiranos, por así decir, han surgido de demagogos que se han ganado la confianza calumniando a los notables”. Por lo general, entonces, una tiranía resume en una forma de gobierno substancialmente erigida en la demagogia y el populismo, es decir, de ese esfuerzo deliberado por demonizar a unos y santificar o victimizar a otros. Es de especial relevancia considerar que una tiranía, las más de las veces, cuenta con el apoyo de la masa popular e incluso esta misma la institucionaliza mediante el voto y demás concesiones por el estilo. Una dictadura, en cambio, de ninguna forma ha sido advenida del voto popular. No obstante, en la medida en que el dictador se mantenga en el poder, incluso en base a concesiones “democráticas” (gracias a referéndums, verbigracia, Pinochet fue presidente durante 17 años) notamos la conversión del dictador en tirano. La etimología del término “dictadura” es de más asequible apreciación, por lo que vemos su origen en Roma y no en Grecia. Se trataría de un “gobierno extraordinario”, instituido por el derecho romano, conferido por los representantes del pueblo (que no por el voto del mismo) a una persona en particular. Tiempos de convulsión, períodos de guerra, hambrunas, desorganización, corrupción, ingobernabilidad y otros tantos flagelos auspician naturalmente la llegada inminente y salvadora del “dictador”. Las dictaduras latinoamericanas que tuvieron lugar durante la segunda mitad del siglo pasado ilustran a las claras las razones intestinas que las ciñeron en el poder. Más allá de las diversas teorías “conspirativas” que enuncian a los Estados Unidos como promotor exclusivo de las mismas (específicamente documentado sólo en Chile), harto sabido es que los países en cuestión eran epicentros de distintos focos subversivos y terroristas promovidos y solventados comprobadamente tanto por URSS como por Cuba. Ante el deliberado intento desestabilizador de facciones subversivas, los golpes militares se sucedieron uno tras otro (con fuerte respaldo “tácito” de la ciudadanía, entre entidades políticas y sociales) llevados de la irrefrenable misión de interrumpir el avasallamiento marxista en la región. Se trató de dictaduras comisionadas para impedir el establecimiento de otras dictaduras, las que se ideaban desde Cuba precisamente. Son muchas y discutibles las formas de dictaduras que existen o existieron, mas como rasgo distintivo de todas ellas podemos enunciar que irrumpen sin la medianía del sufragio (en tiempos de violencia y convulsión pensar en ello sería infantil; de hecho lo ha sido), tienen por objeto el aplacamiento del enemigo invasor, el restablecimiento del orden y la seguridad públicos, no alientan – por lo general – ningún discurso populista y en el más honesto de los casos abdican apenas cumplida la misión original. Pero las dictaduras, justamente a falta del oxígeno que sólo provee una sincera vida democrática, también degeneran, y muchas veces, degeneran nada menos que en tiranías. A fin de ahorrar delicadísimas deducciones, podemos afirmar que una dictadura degenera en tiranía por las mismas razones por las que lo hace un gobierno constitucional o erigido por el voto popular: la eternización en el poder de una facción política (un militar deviene en político lo mismo que un dictador degenera en tirano). Los casos de Cuba y Venezuela Las tiranías son, pues, ingenuas. Lo son en el sentido de que sorprendentemente están signadas a repetir (al pie de la letra) el mismo desarrollo de siempre. Cualquier comportamiento tirano es un síntoma inexorable de que un país va camino a la tiranía. El presidente venezolano Hugo Chávez es, pues, el ejemplo más ilustrativo de tirano; su fallido golpe militar, su ascenso al poder, su eternización en el mismo, la supresión sistemática de las libertades individuales, la militarización estratosférica de la república como así mismo de gran parte de la ciudadanía, su payasezca grandilocuencia, la demonización del resto del mundo e incluso sus miras imperialistas… son (hasta en orden cronológico) calcadas del nazismo. Venezuela es, pues, una tiranía en la más plena acepción de la palabra, mas no una dictadura (por ahora). ¿Cuándo se completará la metamorfosis? ¡Claramente! Cuando a los venezolanos les sea suprimida la posibilidad de sufragar. Hete aquí, sin embargo, que no estaremos frente de una dictadura “advenida” de la convulsión y violencia social, sino “devenida” del pobre entramado institucional que hoy permite la reelección indefinida de Chávez y los constantes atropellos a la propiedad privada. No será Venezuela una dictadura misionada para revertir el desorden y la injusticia; se valdrá, empero, de la “legitimidad” de una dictadura para ahondarlos hasta el completo desastre, es decir, hasta terminar como Cuba. La gente de izquierda, y sobre todo los “enamorados” del modelo cubano, suelen renegar ruidosamente cada vez que se enuncia a Cuba como “dictadura”, acaso porque han henchido con odio “anti-dictador” su inflada proclama de campaña. Pero les guste o no, la gente – en Cuba – no vota. Pretender, entonces, que la isla no es una dictadura es insultar soberanamente la inteligencia del interlocutor. Cuba se adscribiría, entonces, como una tiranía institucionalizada, es decir, un régimen dictatorial de marcado tinte militar. Tan cobarde y acomodaticia ha sido su subscripción al comunismo (“dictadura del proletariado”, nada menos) que jamás ha logrado desvestirse del ropaje que sigue instituyendo a Cuba más como tiranía que como dictadura, de ahí quizás la confusión de sus cándidos seguidores. Así como Venezuela es una tiranía “ingenua”, Cuba es una dictadura “cobarde”, en tanto que por un lado reniega de dicha intitulación (no se hace cargo, en fin) y por el otro arbitra métodos y retóricas propios del más desenfadado modelo tiránico. Cuáles son, pues, esos métodos y retóricas, es algo que veremos subyeciendo el siguiente subtítulo. ¿Y por casa cómo andamos? Otra cosa que diferencia mucho una dictadura de una tiranía es el discurso, llano en la primera, y efusivo, cáustico y demencial en la segunda. Si nos remitimos al hecho simple y concreto de que una tiranía está comandada por un tirano, naturalmente arribaremos a la idea de que el discurso de este último es rico en resentimiento, odio, tergiversación, cinismo, victimización y vago ensalzamiento. Argentina preocupa, nos guste o no, por los indiscutibles y variados síntomas de tiranía que ilustra a la clase dirigente. La más ilustrativa medida de un tirano tipo es la de “legitimar lo ilegitimable”. Como carece de la poca legitimidad del dictador (porque no viene a restaurar ningún orden social o constitucional, ni batir a ningún invasor, ni tiene por planes erradicar el hambre y la corrupción), recurrirá a toda clase de métodos para justificar su “modelo”. Escarbar en el pasado, deformar la historia, santificar villanos y NEGAR LA REALIDAD serán la flema subrepticia que encenderán los motores de la “memoria”, “la justicia histórica”, “la reparación de las víctimas” y la “consolidación del modelo”. En todas y cada una de las consignas tiránicas siempre hay una sucia mentira que sólo persigue burlar el juicio de las masas. Es que, precisamente, allí mismo radica la “legitimidad” de una tiranía: en la blanda y maleable consciencia de las masas. Con esta sola razón, podemos concluir que una tiranía tiene por base la “infantilización” del pueblo, la sumisión completa no al Estado sino al gobierno, la doctrina por sobre el deber, el partido antes que la constitución. Así como un niño necesita que le digan cómo tiene que comer, vestirse, bañarse, comportarse en fin, en una tiranía el pueblo se somete cual cándido infante al universo de emocionales directivas que parten de un gobierno falaz e irresponsable que sólo persigue eternizarse en el poder. El desprecio a las instituciones (partiendo de la misma familia) no debiera sorprendernos, toda vez que se explica en la perspectiva tiránica de menoscabar todo indicio de cultura civil pertinente a incrementar el grado de infantilización de la masa popular. Un país sin instituciones fuertes es un país sin defensas orgánicas; es un país cuyos habitantes desaprendieron el ejercicio de la responsabilidad social hasta para consigo mismo (no quieren ser mejores, ni sabrían cómo); es un país donde manda uno solo y manda por todos los otros, que, como niños tristes, ven… pasar la vida. Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
Cada vez más aceleradamente nos dicen qué podemos comprar, qué moneda tenemos que usar, dónde tenemos que veranear, qué tenemos que producir y, dentro de muy poco qué podemos decir y qué no podemos decir. Todo ello en nombre de la inclusión social y la “democracia”. Derechos individuales: transformados en delito por el Gobierno Las ideas de una re-relección de Cristina Fernández de Kirchner que comienzan a instalarse en la opinión pública no sólo demuestran que el kirchnerismo carece de sucesores potables, sino también el desprecio que sienten por la calidad institucional y la república. Por Roberto Cachanosky Los argentinos hemos aceptado que nos prohíban comprar, producir y vender lo que queremos, que nos digan cómo debemos ahorrar, que nos cobren cada vez más impuestos sin que el Estado rinda cuenta de sus gastos y hasta que nos digan qué tenemos que pensar y qué podemos decir y qué no públicamente. ¿Somos libres o estamos presos? Cada día que pasa, el discurso del Gobierno tiende a tratar de convencernos de que los derechos de los habitantes empiezan a transformarse en delitos y que lo que son delitos y abuso del uso del poder, son derechos de los gobernantes que buscan el bienestar de la población. Si hoy alguien quiere ejercer su derecho a enviar sus ahorros al exterior porque desconfía de la seguridad jurídica, según el discurso del Gobierno es un delincuente, cuando en rigor el acto delictivo lo comete el Estado violando el derecho de propiedad y generando inseguridad jurídica. Si alguien quiere comprar dólares para defenderse de la inflación, o porque se le da la gana, es un delincuente. Justamente el viernes pasado, el ministro de Economía Hernán Lorenzino afirmó que el mercado marginal o blue hay que verlo como un acto delictivo. Siendo que el dólar es una mercadería como cualquier otra, no se entiende por qué comprar una simple mercadería llamada dólar se transforma en un acto delictivo y no es un delito prostituir el valor del peso. ¿Por qué es delito defenderse de la inflación que genera el Estado y no lo es destruir el peso como moneda? Si alguien quiere, con el fruto de su trabajo, comprar una mercadería importada es un delincuente si el Estado no lo autoriza, pero no es un acto delictivo que un funcionario público utilice el monopolio de la fuerza para violar el derecho a que cada uno utilice sus ingresos como mejor le parezca y compre lo que considera más conveniente para él. Alguien que emite una opinión sobre la evolución del mercado inmobiliario inmediatamente es denunciado públicamente por su situación fiscal, desviando el tema de lo que ocurre realmente en dicho mercado, y el derecho a la libre expresión pasa a ser reprimido. Por ejemplo, el soberbio Axel Kicillof acaba de afirmar que el discurso de los economistas opositores hace daño porque algunas personas todavía los escuchan. Resulta que ahora él es el dueño de la verdad y estableció el delito de opinión, porque todo el que opina diferente le hace daño al país. Pareciera ser que los destrozos que está haciendo el Gobierno al que pertenece son una bendición para el país. Generar desocupación, inflación, recesión, pobreza e indigencia tal vez no sea un delito, pero sí falta de idoneidad para gobernar un país y mala praxis profesional. Insistir con la estupidez de que el sistema jubilatorio de reparto es solidario y el privado es mezquino indica que este joven no estudió matemáticas y no sabe que el sistema de reparto es infinanciable aquí y en cualquier parte del mundo, porque la esperanza de vida aumentó y cada vez se necesitan más activos para mantener a un pasivo. En el caso particular de Argentina, como las jubilaciones dependen de la tasa del impuesto que se aplique sobre los salarios, del nivel de salario y de la tasa de ocupación, todavía es más inviable, porque la desocupación crece, los salarios reales están cayendo y la tasa del impuesto es tan alta que estimula el trabajo en negro. Además, Kicillof no debería presentarse como el dueño del monopolio de la solidaridad ya que no es muy solidario no cumplir con el mandato de la Corte Suprema de pagar el 82% móvil y estirar los juicios para que los jubilados se vayan muriendo y sus reclamos queden en la nada. Especular con la muerte de la gente para no pagar es de una bajeza sin límites. Por otro lado, ¿quién le otorgó el derecho a decidir cómo me voy a jubilar? Yo no defiendo el sistema de AFJP, defiendo el derecho a que cada uno arme su jubilación como mejor le parezca y no sea papá Estado el que me diga cómo tengo que prevenir mi futuro. En todo caso, el Estado, argumentando solidaridad, ha sumergido a los jubilados en la miseria más absoluta. Mi jubilación la puedo hacer armando una cartera con activos como propiedades, bonos o acciones, entre otras opciones, y no depender de que el Estado le cobre un impuesto al que trabaja para pagar mi jubilación. Es más, tal es el grado de la burrada de Kicillof cuando afirma que el sistema de reparto es solidario y que el otro no funcionó, que ni siquiera se tomó el trabajo de ver cómo se financia el pago de las jubilaciones actuales: el 100% de los ingresos de la ANSES no proviene de los impuestos al trabajo, sino que este organismo también recibe parte de los impuestos a la ganancia, internos, IVA, combustibles, cigarrillos, entre varios otros. Si fuera por los ingresos de aportes y jubilaciones, los jubilados estarían peor que ahora. Pero, nuevamente, el derecho a que cada uno busque la forma de prevenir su futuro es, para el Gobierno, un delito. Y más burrada es decir que es “privatista, noventista y reaccionario” que no se destinen los fondos de la ANSES al sistema productivo. Lo de noventista lo habrá dicho por sus jefes los Kirchner que fueron menemistas. Lo de privatista lo dirá por los funcionarios K que hacen fortunas con los negocios que le brinda en bandeja el Gobierno. Pero lo que refleja la ignorancia de este charlatán de tribuna es que si alguien arma en forma libre su jubilación comprado bonos, acciones, propiedades u otros activos, canaliza sus ahorros hacia el sistema productivo. La diferencia es que él quiere manejar nuestra plata y no que nosotros la manejemos. Si la manejamos nosotros sin entrar al sistema de reparto, somos delincuentes evasores. Si ellos las despilfarran y condenan a los futuros jubilados a la miseria son solidarios. Pero dejando de lado los dichos de un funcionario que pretende dar cátedra sobre cómo funcionan la economía la economía en general y la argentina en particular cuando le faltan muchas horas de vuelo, lo concreto es que aquí se están cambiando los valores fundamentales. Los derechos de los ciudadanos son transformados en delitos mediante el discurso K, mientras que las violaciones al orden jurídico y el abuso del poder por parte de los funcionarios públicos son presentadas como un derecho del Gobierno, que si alguien llega a discutir es el enemigo o el destituyente. Es decir, la violación al estado de derecho se transforma en algo legítimo y los derechos de los habitantes en delitos. Con este cambio de roles, es obvio que el “vamos por todo” no es otra cosa que intentar establecer una autocracia. Hemos aceptado que nos prohíban comprar lo que queremos, producir y vender lo que deseamos, ahorrar como se nos da la gana, viajar al exterior sin restricciones, que nos obliguen a soportar una enorme carga tributaria sin poder saber en qué se gasta, que la AFIP nos persiga sin derecho a la defensa por opinar diferente, a que nos metan miedo si hablamos y a soportar una cadena atrás de otra para que nos reten. En fin, la lista es tan grande que prácticamente cualquier cosa que hacemos pasamos a ser delincuentes para el Gobierno o merecemos una reprimenda de su “majestad”. En síntesis, si seguimos este rumbo, cada uno de nosotros va a estar en libertad condicional y siendo atropellado por un gobierno que ha perdido legitimidad al usar el monopolio de la fuerza para violar nuestros derechos. Para finalizar, cabe recordar el artículo 29 de la Constitución, que si algún día se recupera la República, debería ser aplicado con todo rigor: “El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.” Hoy, Cristina Fernández de Kirchner dispone de facultades extraordinarias para manejar el presupuesto. Y Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior, dispone de la suma del poder público por lo que la vida, el honor y las fortunas de los argentinos quedan a merced del Gobierno o algún funcionario como él. El artículo 29 de la Constitución ha sido violado de punta a punta. Algún día debería haber un Nuremberg para que nadie más, en el futuro, se anime a violar los derechos de los ciudadanos con total impunidad. Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.