malbec2002
Usuario (Argentina)
Desde el mes de mayo se han efectuado varias investigaciones sobre el tema de dni clonados. Este tema en particular ha afectado a muchos ciudadanos que se han encontrado con deudas impagas, sin tener nada que ver, pero que al momento de hacer una transaccion o compra con tarjeta de credito/debido saltaba el dato del Veraz. Este problema, tambien tuvo su costado irónico, pues vimos como hubo nombres historicos que reaparecieron entre el ellos el famoso Napoleon Bonaparte con un numero de DNI exacto (¿casualidades?) 10.000.000. La AFIP tuvo la precaucion de depurar las bases de datos a principios de junio, y ya para ese fin de mes, no aparecieron mas, los dni clonados (o truchos). Pero, no se tuvo en cuenta el cruzamiento de datos que debe efectuarse, y ello se evidencia en la siguiente busqueda efectuada en el día de hoy en la página web del BCRA, en donde, el gran militar frances aparece. Y el dato curioso no es menor, puesto que debería tener 243 años (15/8/1769) y para el BCRA, tan solo tiene una edad cercana a los 60 años (DNI 10.000.000). Para la busqueda hemos ingresado a la pagina: Completamos los datos es decir cuit/cuil: 20100000009, y luego tambien completamos el CAPTCHA, y obtenemos el siguiente informe En conclusion, Napoleon Bonaparte aun está vivo para las bases de datos del BCRA. No sería de extrañar que de hacer similar comprobacion estuviese en la ANSES. Pero eso será tema de otro post. Fuente: http://200.70.35.102/cenries/cr010000.asp

La odisea burocrática para comprar dólares Pasar el filtro de la AFIP es sólo el primer paso. La tarea de adquirir divisas se complicó al punto de que es difícil terminar la operación cambiaria en un mismo día por la cantidad de papeles que se debe presentar. Además, por la dispersión de precios, caminar la City requiere una cuota extra de dedicación. Por Mariano Gorodisch Si usted tuvo la suerte de haber sido bendecido con la varita mágica de la AFIP de haberlo tiladado como una persona consistente para poder comprar dólares, ése es solamente el primer paso de un largo, pero largo trecho. Al punto que es difícil que usted pueda terminar la operación cambiaria en un mismo día por la cantidad de papeles que tiene que presentar. Por empezar, olvídese de usar efectivo. Hace tiempo que en los bancos sólo venden contra débito, pero ahora las transacciones tampoco pueden realizarse en efectivo en las casas de cambio, ya que deben ser bancarizadas. Así, si uno va con un cheque a la casa de cambio habrá que esperar 48 horas hasta su acreditación, además de tener que pagar el 1,2% del impuesto que tienen los valores. La transferencia de fondos por Internet o por cajero automático es gratuita, pero el límite es de $ 10.000 por día, por lo cual habrá que volver a hacer la transacción al día siguiente si lo autorizan a comprar billetes por un monto mayor. También está la opción de realizar la operatoria por tarjeta de débito (las casas de cambio recién están en el proceso de adoptar el sistema y evaluar costos-beneficios). Pero el problema es que las terminales cobran el 1,5% más IVA por cada compra. Como en la venta de dólares el margen de ganancia de las casas de cambio es de apenas el 0,5%, quienes adoptan el sistema trasladarn el costo al cliente, por lo cual hay una recarga del 2%. A su vez, hay que tener en cuenta que el límite standard por transacción diaria es de $ 4.000, y por pedidos especiales se puede llegar a agrandar el límite hasta los $ 5.000. Por lo tanto, quien recibió una autorización por un monto superior debería volver a ir al día siguiente a pasar su tarjeta. Pusimos la terminal para comodidad del cliente, como una opción más, en especial destinada para aquellos que van a comprar menos de u$s 1.000 y prefieran la rapidez antes que nada, explican desde una casa de cambio, que se encuentra totalmente desierta, al igual que las de sus competidores. Los únicos que entran acá son los de la AFIP. No se para qué, ya que las operaciones que se hacen son contadas con los dedos de la mano, revelan desde otra financiera. (Consultados sobre la incipiente modalidad de venta contra débito en Visa recalcaron que por política de la empresa no se adhiere a casas de cambio). Pero el tiempo que es necesario invertir para la compra de divisas también se ve afectado por la necesidad de buscar el mejor precio o caminar la City. Ante la escasez del volumen operado, en el sector estiman que las pizarras se irán ampliando. Previo al cepo, el negocio de la divisa era el volumen, por eso el margen de ganancia es reducido. Pero como ahora casi no hay operaciones, a las entidades no les quedará otra que agrandar el spread. Esto está ocurriendo con el resto de las monedas. Las casas de cambio marcan más diferencia entre la compra y la venta cuanto menor es el volumen negociado de una moneda. En efecto, en el euro ganan 3%, en el real y en el uruguayo 5%, y en el resto 10%. Otro hecho a destacar es que cada vez se nota una mayor reticencia por parte de los bancos al cambio de monedas, al punto que varios sólo se limitan a vender dólares y euros. El resto, se lo dejan a las casas de cambio, ya que las entidades financieras prefieren destinar sus recursos humanos a negocios que les sean más rentables y que demanden menos tiempo operativo. Por eso, una vez recibida la autorización de la AFIP por el dólar turista, es clave hacer la gran Lita de Lázzari: caminar por el microcentro viendo las pizarras de las casas de cambio, para ver cuál tiene el mejor precio, ya que los bancos suelen ser siempre unos centavos más caros. Una vez elegida la casa de cambio, puede pedirles la computadora y hacer la transferencia gratuita por hasta $ 10.000 desde ahí mismo. En caso de que usted tenga cuenta en otros dos bancos, y que le hayan autorizado a cambiar $ 30.000, puede hacer la misma operatoria en las otras dos entidades. De este modo, las tranferencias son inmediatas y no tienen ningún costo. Y recibe los dólares en el acto. Ni hablar si consiguió dólares para viajar (y realmente pensaba viajar). Si no llegara a hacerlo, tiene sólo 5 días hábiles para notificarlo desde la transacción. Y recuerde que las postergaciones de fecha por más de 10 días hábiles se considerarán como suspensiones. El engorro nunca termina. Otros posts que te pueden interesar: ¿Es cierto que crece la recaudación impositiva? Impuestos: la Curva de Laffer explicada El Impuesto Inflación y el efecto Olivera-Tanzi Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
Una lección en capitalismo de amigotes Jorge Luis Borges solía decir que los argentinos sufrían con "demasiados mesías". Su presidente actual, Cristina Fernández de Kirchner, sin dudas predica como si lo fuera. En reuniones de la ONU, regaña a EE.UU. y Europa por la crisis financiera global, y en el última cumbre del G-20 en junio intentó reavivar la disputa por las Islas Malvinas con Gran Bretaña. Por Pierpaolo Barbieri En Argentina, Kirchner convirtió una ley para emitir anuncios clave en los medios en una plataforma política permanente. Aparece en TV constantemente hablando de temas tanto importantes (como su apropiación de la petrolera YPF de manos de la española Repsol), como banales (videoconferencias en las que aparecen fanáticos que integran las filas del gobierno). Un pago rutinario de deuda el viernes pasado presentó una oportunidad para otra diatriba televisada contra el capitalismo global, y una oportunidad de exaltar las virtudes de su propio gobierno, uno "levantado sobre la equidad y los derechos humanos". En momentos en que EE.UU. se prepara para una importante elección presidencial, Argentina es un triste recordatorio de cómo las tomas del poder del gobierno y el capitalismo de amigotes son el enemigo del desarrollo genuino. A los economistas de izquierda les encanta señalar que el PIB de Argentina creció con rapidez desde que los Kirchner llegaron al poder en 2003. Fernández de Kirchner es la viuda del ex presidente Néstor Kirchner y lo sucedió en la presidencia en 2007. Bajo el gobierno de los Kirchner, un auge global de los commodities brindó un viento de cola para una economía argentina orientada a la producción de alimentos. En medio del auge, los Kirchner denunciaron un "neoliberalismo" corrupto, y prometieron "liberar a la gente" a través de un gobierno revitalizado. Así que mientras Perú y Colombia profundizaban las reformas estructurales, Argentina expandía su burocracia y evitaba la liberalización. Eso llevó a menos independencia para instituciones como la agencia nacional de estadísticas, Indec, que ha mentido de forma tan descarada sobre la inflación que la revista The Economist ahora se niega a publicar sus cifras alteradas. Los informes falsificados de baja inflación del Indec minimizan los pagos indexados a jubilados, así como subestiman las cifras de pobreza. Sin embargo, los niños se mueren de hambre en las provincias rurales sin importar lo que elige publicar el gobierno. Las organizaciones civiles que se han pronunciado sobre las mentiras han registrado una disminución en su financiación y sus líderes fueron amenazados. Nada parecido a liberar a la gente, Estas mentiras ayudan a cubrir más intervenciones perniciosas del gobierno. En marzo, Kirchner destruyó la independencia del banco central argentino, al reescribir su carta orgánica para permitirle al gobierno un uso ilimitado de las reservas del banco para pagar sus deudas, una receta certera para aún más inflación dañina y una moneda devaluada. Cuando algunos sostienen que las actuales "aguas desconocidas" de la política monetaria indican la necesidad de más supervisión política sobre la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, la experiencia argentina es un testimonio de cuán importante sigue siendo la estabilidad de precios en tiempos inestables. En particular en países en vías de desarrollo, los ricos encuentran formas de protegerse contra la inflación, mientras los jubilados y los pobres sufren más que nadie. El deterioro institucional se entiende por todos lados y sólo empeora. Esta semana, el gobierno de Kirchner anunció planes de expropiar la empresa que imprime su moneda, el peso argentino. Los argentinos de clase media han ahorrado en dólares para protegerse a sí mismos. Pero a fines del año pasado, el gobierno implementó severos controles monetarios y comerciales. Esto ha alienado a socios comerciales clave como Brasil y llevó a una escasez rutinaria de insumos esenciales. Lamentablemente, ninguna empresa que dependa de cadenas de suministro global puede producir en Argentina ahora. La producción industrial sobrevive sólo a través de ineficientes aranceles a las importaciones. Así que, previsiblemente, la productividad se resiente. Un iPad en Argentina, por ejemplo, cuesta más que en cualquier otro lugar del mundo. Aún peor, los controles autoritarios han dado origen a múltiples tasas de cambio: si uno es amigo del gobierno, el dólar cuesta 4,5 pesos. Para todos los demás, sale más de seis. La compra venta instantánea hace que el amiguismo sea rentable. Los jubilados argentinos han sido afectados en particular. Marginados de los mercados de crédito global, los fondos privados de pensión fueron nacionalizados en 2010. Si el sistema privado carecía de la supervisión debida, el sistema nuevo está diseñado sin ambigüedades para apropiarse de los fondos con fines políticos. ¿De qué otra forma se puede explicar un plan presentado el mes pasado para ofrecer viviendas a tasas de interés reales de -20% —financiadas por fondos de seguridad social y que serán construidas por amigos de Kirchner— cuando la mayoría de los jubilados están por debajo de los niveles de subsistencia? Fondos de seguridad social también han sido destinados a nacionalizar empresas como la expropiada YPF. Pero cuando la gerencia se pone en manos de amigos y no de expertos, la desafortunada mezcla de corrupción e ineptitud garantiza pérdidas para tanto la seguridad social como los empleados de la empresa. No es sorprendente que ninguna petrolera extranjera —ni siquiera la rusa Gazprom ni la china Sinopec— haya invertido en YPF. La semana pasada, el presidente ejecutivo elegido a dedo por el gobierno incluso amenazó con dejar su cargo debido al poco control que tiene sobre la empresa. Con una mezcla tóxica de inflación, autoritarismo y corrupción que deja a la economía estancada, Kirchner ha estado viajando por el mundo en busca de nuevos amigos. Para un gobierno que se concentró el juzgar los crímenes genocidas de la junta miliar de los años 70, es muy sorprendente que sus misiones comerciales más recientes hayan sido a los países dictatoriales como Azerbaiján, donde los partidarios de la democracia son encarcelados regularmente, y Angola, donde una familia gobernante corrupta mantiene el poder desde hace 30 años al perpetrar violentos crímenes contra los opositores. El arquitecto de la radicalización económica de Argentina, el neo-marxista Axel Kicillof, suele llamar a los críticos "reaccionarios" mientras elogia la administración de demanda agregada keynesiana. Dado que sus políticas ahora causaron un estancamiento inflacionario en la Argentina, no debería sorprender que lo que escribe Kicillof sobre Keynes es tomado de otros académicos desacreditados hace tiempo. Y sin embargo, los amigos de Kicillof —ahora en posiciones de liderazgo en empresas recién nacionalizadas y en juntas directivas corporativas debido a las inversiones de seguridad social— se han beneficiado fácilmente de este "gobierno revitalizado". En los años 60, el filósofo situacionista Guy Débord acuñó la frase "la sociedad del espectáculo" para describir la farsa de los burócratas soviéticos que simulaban defender al proletariado mientras sólo se beneficiaban a sí mismos. En momentos en que la mayor parte de América Latina implementa prometedoras reformas institucionales, Argentina necesita menos sermones televisados y más acción para enfrentar el capitalismo de amigotes que se extiende por su gobierno. Como otros falsos profetas, el gobierno de Kirchner ha terminado representando el mismo mal que pretendía combatir. Argentina se merece algo mejor. Posts relacionados: El verdadero monto d/deuda publica nacional argentina Hector Giuliano: Actualidad de la Deuda Publica Argentina Pagos de Deuda Externa: La estafa debe continuar Toda la verdad sobre la trama del Canje de deuda 2010 que impuso Amado Boudou Reservas en USD s/Bal. 23-7-12 BCRA: 5471 MDD Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
Revelador testimonio tras veinte años de misterio Operacion Mellizas: La historia secreta del botín de los montoneros Un ex oficial de inteligencia cubano que tuvo a su cargo el manejo de 42 millones de dólares del rescate de los hermanos Juan y Jorge Born -el mayor secuestro en la historia del país- rompe el silencio para revelar el destino de esos fondos. "Todo el dinero fue retirado de Cuba por Firmenich, Yáquer y Perdía", asegura. Su testimonio arroja luz sobre un hecho que, ocurrido hace más de 20 años, sigue dando lugar a suspicacias y disputas. La nota es del 20/10/1996, de modo que tengan en cuenta este detalle, cuando en el artículo se refieran a fechas y edades. Por Mario Diament Miami.- Uno de los misterios no resueltos de la infame década del setenta es el destino de los 60 millones de dólares pagados a los montoneros en concepto de rescate por el secuestro de los hermanos Juan y Jorge Born. Algunas de las versiones más persistentes indicaban (y en alguna medida, todavía subsisten) que por lo menos 50 millones habían sido depositados en el Banco Nacional de Cuba y que aún se encontrarían allí. De todas maneras, aquellos que le tiran frases cohete para que diga en sus discursos, por lo menos podrían revisar el dicción de la Real Academia Española para evitarle a la presidente quedar en ridículo con sus afirmaciones. Operacion Mellizas: El secuestro de mayor pedido de rescate a nivel mundial Menciones en este sentido han estado apareciendo con cierta asiduidad en la prensa internacional. En 1976, por ejemplo, el Daily Telegraph, de Londres, hizo referencia a las millonarias inversiones de los guerrilleros en Cuba. En 1989, The New York Times, en un despacho de su corresponsal en Buenos Aires, Shirley Christian, señalaba que la deteriorada relación entre el gobierno cubano y los montoneros, que venía acentuándose desde 1984, haría muy difícil recuperar cualquier dinero depositado en Cuba. ¿Existe dinero de los montoneros en Cuba? El régimen de Fidel Castro ha negado reiteradamente tener control sobre esos fondos. En abril de 1991, el gobierno del presidente Carlos Menem, a instancias de una investigación del entonces fiscal federal Juan Martín Romero Victorica, presentó un exhorto diplomático y mantuvo una serie de contactos informales con las autoridades de La Habana con la esperanza de recuperar el botín. Unos meses después llegó a Buenos Aires la respuesta al exhorto: en ningún banco de Cuba había una suma de esa naturaleza, y tampoco cuentas a nombre de ex dirigentes montoneros. Los hermanos Born -del grupo Bunge y Born, por entonces el mayor holding de la Argentina- fueron secuestrados por un grupo comando de 30 personas el 19 de septiembre de 1974, en Olivos. Juan fue liberado a los seis meses y Jorge, a los nueve, después de que se pagó por ellos, en sucesivas cuotas, 60 millones de dólares, el más alto rescate del que se tenga memoria. Del lado cubano, la mayoría de las personas vinculadas con el operativo original del manejo del dinero han muerto, han sido destituidos o partieron al exilio (sobre los protagonistas argentinos, ver recuadro en la página 2). José Abrantes, ex ministro del Interior y jefe de los servicios de seguridad cubanos, bajo cuya jurisdicción se desarrolló la operación de movimiento de los fondos montoneros, fue condenado a 20 años de prisión en 1989, en medio de la purga que culminó con el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa, y murió en prisión en 1991. El coronel Tony de la Guardia, quien encabezó la operación de lavado de dinero, fue condenado junto a Ochoa y ejecutado en 1989. El brigadier general Pascual Martínez Gil, jefe de las Tropas Especiales, fue arrestado en la misma causa y condenado a 12 años de prisión (recientemente fue puesto en libertad). El ex embajador de Cuba en la Argentina Emilio Aragonés Navarro, posteriormente presidente del Banco Financiero Internacional, quien supervisó la operación inicial de transferencia de fondos, fue destituido y despojado de toda función pública. Y Filiberto Castiñeiras Giabanes, el oficial de inteligencia encargado del enlace con los dirigentes montoneros y de administrar esos fondos, deambula en estos días por algún lugar de la Florida, vendiendo comidas rápidas y bebidas desde un camión. Extrema cautela Ex coronel, Filiberto Castiñeiras, "Felo" para sus amigos, se siente todavía un hombre marcado. Tres años después de haber desembarcado en Cayo Hueso tras huir de Cuba en una embarcación, aún se conduce con extremo sigilo. No tiene teléfono (sólo recibe mensajes a través de un beeper), no revela su dirección, se niega a ser fotografiado y pide que se prescinda de mencionar el lugar exacto donde se produjo este encuentro. Su cautela obedece, según afirma, a que sus familiares en Cuba han sido notificados más de una vez de su presunta y prematura muerte, un hostigamiento que para un hombre que ha pasado 25 años en la seguridad del Minint, el Ministerio del Interior cubano, es la clase de mensaje que no debe tomarse con ligereza. A diferencia de otros desertores del aparato de seguridad castrista que han hecho una pequeña industria de sus críticas al régimen cubano, Castiñeiras ha elegido guardar silencio. En estos días se encuentra escribiendo un libro basado en sus experiencias en colaboración con el escritor cubano Norberto Fuentes, otro exiliado reciente, mientras se gana la vida con su quiosco ambulante. Felo entró en contacto con el botín montonero cuando servía como ayudante ejecutivo del brigadier general Martínez Gil, jefe de las Tropas Especiales, una unidad de élite que respondía al mando de Abrantes, entonces viceministro del Interior a cargo de la seguridad del Estado. Esta unidad servía de enlace para operaciones de ayuda a los movimientos revolucionarios, lo que explica la decisión de mandar allí el dinero. Prisión y exilio Nacido en La Habana hace 51 años, tenía 14 cuando la revolución se instaló en la isla. Ingresó en las Fuerzas Armadas en 1965, en la división de Seguridad Personal, y alcanzó el grado de coronel en 1988. La caída de Abrantes, como corolario de los fusilamientos de Ochoa y De la Guardia, arrastró la suya propia. Acusado de "abuso de autoridad", fue sentenciado a dos años de prisión y compartió la celda con Abrantes y con el ex ministro de Transportes Diocles Torralba, también sentenciado en el mismo episodio. Excarcelado bajo libertad condicional al cabo de un año, pasó un largo período de desocupación hasta que logró emplearse en Friochave, una empresa mixta con capital español, que importaba equipos de aire acondicionado para la isla. Pero las presiones de la seguridad del Estado para que dejara el trabajo lo llevaron a tomar la decisión de salir de Cuba. Lo hizo en agosto de 1993, en una embarcación de 21 pies de eslora, junto a un grupo de familiares. Tras una travesía estremecedora en medio de un mar embravecido, fueron recogidos en alta mar por un buque crucero. La conversación con Castiñeiras echa luz, por primera vez, sobre el destino detallado de los fondos montoneros transferidos a Cuba a comienzos de los setenta. -¿Cuándo escuchó por primera vez sobre la existencia del dinero de los montoneros? -Eso llegó a través del embajador en Buenos Aires, Emilio Aragonés Navarro. Emilio tenía relaciones muy directas con Fidel y también con Abrantes. Estamos hablando del año 1975. Me imagino que los montoneros le plantearon el tema del dinero a Emilio, en Buenos Aires. Emilio se lo planteó a Fidel, éste le debe haber planteado a Abrantes la necesidad de traer ese dinero, y se trajo. Llegó directamente a la unidad nuestra. -¿Cómo se llevó el dinero? -Todo se hizo a través del correo diplomático. -¿Los montoneros llevaron el dinero a la embajada de Cuba en Buenos Aires y la embajada se encargó de enviarlo a Cuba? -Sí. -La cifra que se ha mencionado repetidamente es 50 millones de dólares. ¿Es esa la suma correcta? -No. A Cuba llegaron 42 millones de dólares. -¿Llegaron en efectivo? -Sí, en efectivo. -¿Y qué hicieron con él? -Lo teníamos guardado en una oficina secreta. -¿Cuándo exactamente empezó usted a participar en eso? -Bueno, desde el momento en que el dinero llegó a la unidad. Yo era responsable de todo el dinero. -¿El dinero llegó a la unidad con qué instrucciones? -Abrantes le dio indicaciones a Pascual (Martínez Gil) y fueron trasladando el dinero a la unidad. De a poco, no puedo decir exactamente en cuánto tiempo, pero fue llegando... -¿No llegó de una sola vez? -No, de una sola vez no llegó. Y a partir de allí tuvimos nosotros el control de ese dinero. Por un buen tiempo... -Cuando dice que tuvieron el control, ¿significa que el dinero quedó allí, en la unidad, en efectivo? -Sí. -¿En una caja fuerte? -Sí, una gran caja fuerte que teníamos en la unidad. Era prácticamente un cuarto, habilitado precisamente para eso, con una gran puerta con combinación, etcétera. -¿Y cuál era el sentido de tener el dinero en una caja fuerte? -En principio llegó con la intención de dejarlo allí; después vendrían otras indicaciones de qué hacer con ese dinero. -¿O sea que cuando los montoneros les entregaron el dinero, esa plata no devengaba intereses? -En ese momento, no. Posteriormente, sí devengó intereses. -¿Qué más había en esa enorme caja fuerte? -Ahí estaban todas las operaciones especiales que se habían hecho. -¿Documentos? -Sí, documentos. -¿Cómo era el procedimiento para la llegada del dinero? ¿Hubo instrucciones por escrito? -No, nada por escrito. Eso Abrantes se lo decía a Pascual y él me lo comunicaba a mí. "Oye, van a traer un dinero. Hay que contarlo. Hay que saber qué tenemos aquí". Y eso fue lo que hicimos. Contarlo, cada vez que llegaba. -¿Llegaba en partidas de cuánto? -Bueno, ahora no lo recuerdo exactamente. Pero fue llegando en un período corto de tiempo y empezamos nosotros a contabilizarlo y a tenerlo guardado. -¿Ustedes conocían el origen del dinero? ¿Sabían que pertenecía a los montoneros? -Sí, lo sabíamos. -¿Cómo lo sabían? -Por la prensa. La jefatura de tropa tenía acceso a todos los cables internacionales. Pero para nosotros eso era una cosa normal, no era nada que pudiera alterarle el pulso a nadie. -¿Había otros movimientos que tenían dinero depositado en Cuba? -No. En esas cantidades, no. Pero ahí podía pasar cualquier cosa. Eso era lo bonito que tenía ese trabajo, que uno siempre estaba metido en algo novedoso. -¿Había algún argentino en contacto con ustedes para el manejo del dinero? -No. En esa primera etapa, no. El dinero había salido de las manos de los argentinos y ellos no tenían idea de dónde se encontraba. -¿Qué pasó después? -Bueno, después se inició una operación para lavar el dinero. Se organizó un comando a cargo de Tony de la Guardia, que empezó a lavarlo en Suiza y así se lavaron unos tres millones. -¿Cuál era el procedimiento que se usaba para lavar el dinero? -Se despachó un equipo a Suiza con parte del dinero. Fueron a la embajada de Cuba en Suiza y allí, el contacto de ellos les proveía nuevas identidades y pasaportes falsos de otras nacionalidades. A partir de allí, ellos iban depositando el dinero en bancos suizos y al poco tiempo lo volvían a sacar y se lo llevaban. En ese tiempo había muchas menos restricciones en Suiza para depositar y sacar dinero. Pero la operación tomaba mucho tiempo y era mucha la presión que sentían. -¿De dónde venía la presión? -Yo creo que era resultado de entrar en un banco con 500 mil dólares en la mano y en una semana volverlo a sacar. La presión bajo la cual vivían era bien fuerte. Y estaba, como dije, el factor del tiempo que tomaba todo eso. Porque, ¿cuánto dinero podían meter sin que levantara sospechas? Mover 42 millones de dólares no es fácil. De modo que llegó un momento en que se mandó suspender la operación y Abrantes, por supuesto que por indicación de Fidel, coordinó todo como para que el Banco Nacional de Cuba entregara este dinero en Checoslovaquia. Así que se montó una operación para llevar el resto del dinero a Praga. Y los checos se encargaron de lavarlo y situar las cantidades que fuera pidiendo Cuba en el Banco Nacional de Cuba (BNC), a través de los propios correos que iban, lo recogían y lo depositaban en el banco de acuerdo con el mecanismo bancario que ellos tenían establecido. -¿Los checos conocían el origen de este dinero? -No lo sé. Esto ya era materia de una coordinación entre el presidente del BNC y el del Banco Central checo. Pero sí sé que se entregó porque yo fui el que tuvo que llevarlo. -¿Cómo fue esa operación? -Se organizó un equipo a mi cargo, integrado por dos correos y dos hombres más de tropa y nos dedicamos a llevar el dinero a Checoslovaquia. -¿De una vez? -No. Lo hicimos en tres viajes. -¿Cuándo llevaban en cada viaje? -Entre doce y trece millones de dólares. -¿Contaban el dinero antes de salir? -Claro. -¿Entre cuántos? -Dos secretarias y yo. -¿Cuánto tiempo toma contar trece millones de dólares? -No tomaba tanto. Venía en billeres grandes. -¿Y cómo lo llevaban? -En valijas. Viajábamos tres personas -los dos correos y yo- y llevábamos dos valijas cada uno. -¿Despachaban las valijas? -No. Las llevábamos a bordo con nosotros. -¿Con qué compañía viajaban? -Con Cubana y con Czechoslovak Airlines. -¿Qué hacían una vez que llebagan a Praga? -Nos íbamos a la embajada y de allí directamente al banco. -¿También utilizaban documentación falsa? -No. En Checoslovaquia nos movíamos directamente con nuestros propios nombres. -¿Volvían a contar el dinero cuando llegaban al banco? -No. Simplemente entregábamos las valijas y ellos se encargaban de todo lo demás. -¿A quién se las entregaban? -Bueno, el banco tenía una persona especialmente designada para eso. -¿En qué fecha se hizo esta operación? -A fines del 75. Me acuerdo porque precisamente en noviembre del 75 es cuando salen las tropas para Angola. Yo regresaba, creo que del segundo viaje a Praga, y el día en que llego a La Habana me entero de que la Unidad está saliendo para Angola. Entonces lo fui a ver a Pascual (Martínez Gil) para pedirle que me dejara ir a Angola con la Unidad, pero él me insistió en que debía quedarme para completar esa misión. -¿Qué pasó una vez que todo el dinero fue depositado en Praga? -Bueno, los checos lo iban situando de acuerdo con lo que hiciera falta. -Un aspecto que no me queda bien en claro: si existía un Banco Nacional de Cuba, ¿por qué era necesario salir a lavar el dinero en Suiza o en Checoslovaquia? ¿Por qué no podía depositarse ese dinero en el BNC? -El problema es que Cuba supuestamente no podía manejar dólares. Una de las disposiciones de los americanos era que Cuba no podía manejar directamente dólares. Además, aun si hubiera existido la autorización, me imagino que un dinero llevado directamente a Cuba iba a resultar muy fácil de rastrear. Había que invertirlo o lavarlo en otro lado. -¿Cuándo comenzó a tener contacto con los montoneros? -Después de la operación en Checoslovaquia. Yo quedé a cargo del manejo de las finanzas nuestras con ellos y conocí a casi todos los jefes montoneros. -¿A quiénes conoció? -Conocí a "Pepe", es decir a (Mario) Firmenich; a "Carlitos", que era (Roberto) Perdía; al "Vasco", (Fernando) Vaca Narvaja; a "Roque", que era Raúl Yáger; al "Viejo" (Juan) Gelman... -¿A Rodolfo Galimberti? -De Galimberti no me acuerdo. Tengo que haberlo visto al "Flaco", como lo llamaban ellos, pero realmente no me acuerdo. -¿Quién más? -Bueno, en La Habana conocí a la mujer de "Pepe" (Firmenich) y a una hija, a la que le faltaban un brazo y un ojo como consecuencia, creo, de las cosas que le hicieron a su mamá en la cárcel cuando estaba embarazada. A Pepe dio la casualidad de que tuve que ir a buscarlo a Italia, cuando fue por primera vez a Cuba, para darle cobertura. Fuimos a buscarlo a Roma con Hernández de Medina, que era el primer secretario de la embajada de Cuba en Buenos Aires. En otra oportunidad lo llevé al Líbano, para que se entrevistase con (Yasser) Arafat. -Según entiendo, hasta la operación de traslado del dinero a Praga los montoneros no tenían conocimiento de dónde se encontraban los fondos. ¿Qué pasó después? ¿Empezaron a tener acceso a ese dinero? -Sí. A partir del momento en que se instalaron en Cuba, tenían total decisión sobre él. Ese dinero fue de ellos siempre, e iban solicitando determinadas cantidades mensualmente. -¿Cuál era el procedimiento? ¿Cualquiera de ellos podía solicitar dinero? -Era indistinto. Generalmente el designado era "Roque" (Yáguer). Pero podía llamar "Pepe" (Firmenich) o "Carlitos" (Perdía) y me decían: "Mira, Felo, me hace falta esta cantidad"... Generalmente la pedían por mes. -¿Qué cantidades solicitaban? -Cantidades que podían oscilar entre cien mil, ciento y tantos miles... Hubo días de recoger seiscientos mil dólares... Este dinero estuvo ganando intereses en Cuba. A veces sacaban solamente el interés y no sacaban del capital, y con eso jugaban. Hasta que lo sacaron todo. Y se lo llevaron. -¿Se llevaron todo el dinero? -Todo. -¿No quedó dinero de los montoneros en poder de las autoridades cubanas? -No, que yo sepa. -¿Cuándo sucedió eso? -Yo dejé de tener el control de ese dinero como en el año 82. Ya para esa fecha creo que no quedaban más de seis millones. -¿Cómo se llevaban el dinero? -En efectivo. -Ellos iban a su oficina... -Sí. O se los entregaba el oficial que los atendía. Pero, generalmente, lo venían a buscar a mi oficina. -¿Y ustedes de dónde sacaban el dinero? ¿Tenían siempre fondos disponibles? -Nosotros solicitábamos al banco las cantidades que nos hicieran falta. Avisábamos al banco que nos hacía falta tal cantidad y lo íbamos a recoger. -¿Eso figuraba bajo un número de cuenta especial? -Sí. Y había un individuo que atendía exclusivamente esa cuenta. -¿Usted llevaba una contabilidad de ese dinero? -Exactamente. En un momento dado se varió el procedimiento. Se creó un banco que se llama Banco Financiero Internacional, un banco cubano con capital supuestamente panameño, que funciona desde Cuba. Ese banco sí puede operar con dólares. Emilio Aragonés, el que había sido embajador en Buenos Aires, fue designado presidente del banco y ellos se pusieron de acuerdo para sacar el dinero del BNC y trasladarlo al Banco Financiero, y de allí lo iban sacando. -Pero Usted dice que se llevaron todo el dinero... -Todo el dinero. -¿También se llevaron el dinero depositado en el Banco Financiero? -Así es. De ayer a hoy Desde el secuestro de los Born pasaron 22 años y, según se ve en la vida posterior de sus protagonistas, mucha agua bajo el puente. Juan Born (61 años) se fue a vivir a Brasil, donde se estableció la cabeza del Holding. Desde entonces se lo vio poco y nada. Jorge (62) llegó a comandar el grupo en la Argentina y le dio dos ministros de Economía a Menem, al que le pidió el indulto para quienes habían sido sus secuestradores. Con uno de ellos, Rodolfo Galimberti (49), se asoció recientemente en una empresa de marketing. Tampoco a los compañeros de ruta de Galimberti les costó reinsertarse en el sistema, aun en los tiempos de la economía liberal de Menem y Cavallo. Mario Firmenich (48), jefe de los montoneros, indultado en 1990, se licenció en Economía con uno de los mejores promedios y vive en La Matanza con su mujer y sus cinco hijos. En julio hizo su reaparición política junto con un centenar de peronistas, sin mayor suceso. Fernando Vaca Narvaja (48) , segundo en la conducción del grupo guerrillero, fue el primer montonero en alcanzar un cargo público ejecutivo: secretario de Industria en la Municipalidad de General Sarmiento (1994-1995). Roberto Cirilo Perdía (55) , tercero en la línea de mando, estuvo prófugo durante seis años y retornó al país en octubre de 1989, junto con Vaca Narvaja. Ya habían sido indultados. Entre 1991 y 1995 fue asesor del diputado Jorge Niño (PJ-San Luis). Abogado, sigue ligado al oficialismo y pronto publicará un libro testimonial. Raúl Clemente Yáguer, que también integró la cúpula montonera, murió el 30 de abril de 1983. "Fue abatido -según la versión oficial- en un enfrentamiento que se produjo al resistirse a un control de rutas asistemático". Firmenich, Perdía y Vaca Narvaja no quisieron dar a La Nación su versión sobre el destino de los 42 millones de dólares que fueron llevados a Cuba. En 1989, Galimberti acusó a Vaca Narvaja y a Perdía de haberse enriquecido con ese dinero. El pago, una dramática novela de suspenso La entrega de los 60 millones de dólares que la multinacional Bunge y Born pagó a los montoneros por el rescate de Juan y Jorge Born (14 de los cuales irían a parar al Grupo Graiver) es una historia de intriga y suspenso, desde luego dramática. Los detalles de esta operación, no exenta de accidentes, fueron minuciosamente relatados en un libro por Juan Alberto Gasparini, periodista vinculado con el grupo terrorista e imputado en la causa del secuestro de los Born, indultado por Carlos Menem en 1990. La empresa entregaba remesas de entre cuatro y siete millones de dólares en forma semanal. El dinero era recolectado en los Estados Unidos y llegaba a la Argentina en billetes de 100 y 50 dólares a través de emisarios. Las negociaciones eran comandadas por Jorge Born (padre) y el montonero Jorge Quieto. En las entregas intervenían -según Gasparini- un hombre de confianza del empresario, identificado como Gregorio Roigatich, y Carlos "Ignacio" Torres, en nombre del terrorista. Las operaciones se realizaron sin problemas ("el gobierno de Isabelita hacía la vista gorda", afirmó Gasparini), hasta que el 25 de marzo de 1975 la policía aeronáutica descubrió a cuatro empleados de Bunge y Born procedentes de Zurich con valijas en las que portaban casi cinco millones en billetes de poco valor. Si bien la fortuna fue restituida a la empresa, para evitar problemas, los negociadores acordaron realizar el último traspaso, de 14 millones de dólares, en un lugar más seguro: Ginebra. La entrega de las tres valijas se efectuó en el cuarto subsuelo del estacionamiento público más grande de la ciudad, a orillas del lago Leman, en la mañana del 17 de junio de 1975. Según Gasparini, la segunda parte de la operación -el traspaso de este dinero al Grupo Graiver- estuvo a cargo de "Antonio" Salazar y Jorge Rubinstein, mano derecha de David Graiver, por entonces presentado como niño prodigio de las finanzas argentinas. El dinero fue depositado en sendas sucursales de la Union des Banques Suisses y del Crédit Suisse, desde donde habrían sido trasladados a Nueva York en un taxi-avión por el propio Rubinstein. Los representantes de los montoneros obtuvieron a cambio recibos en favor de Empresas Catalanas Asociadas (compañía fantasma creada pocos días antes y al frente de la cual los montoneros pusieron a dos personas inexistentes), donde uno de los bancos del Grupo Graiver reconocía una deuda de 14 millones de dólares. Ese dinero habría sido utilizado por Graiver para financiar la compra del American Bank and Trust de Nueva York. Después del golpe militar El 7 de agosto de 1976, un avión privado que llevaba a David Graiver desde el aeropuerto neoyorquino de La Guardia hasta Acapulco se estrelló contra el monte El Burro. A los 35 años, Graiver perdió la vida. Su cuerpo nunca fue encontrado. Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el gobierno militar intervino los fondos del grupo Graiver por resolución de la llamada Comisión Nacional de Recuperación Patrimonial (Conarepa). Entre sus propiedades había dos bancos, el diario La Opinión, acciones de Papel Prensa y bienes raíces. Familiares de David Graiver -entre ellos sus padres, Juan Graiver y Lidia Haydée Brodsky; su hermano Isidoro; su viuda, Lidia Papaleo, y su cuñado, Osvaldo Papaleo- fueron detenidos, al igual que Jorge Rubinstein, quien falleció durante su cautiverio en marzo de 1977. Acuerdos con Alfonsín y Born Durante la gestión de Raúl Alfonsín, los herederos de Graiver reclamaron judicialmente al Estado 400 millones de dólares en concepto de indemnización por los bienes confiscados. A partir de una negociación piloteada por el entonces procurador del Tesoro, Héctor Fassi, a comienzos de 1986, se arribó a un acuerdo extrajudicial por el cual el Estado se comprometía a pagarle a la familia Graiver una suma aproximada a los 210 millones de dólares, en efectivo y en propiedades. De acuerdo con el respectivo decreto, el Estado le devolvió a los Graiver la mayor parte de lo convenido. Pero en 1989, a instancias del entonces fiscal federal Juan Martín Romero Victorica, el juez federal de San Martín Carlos Luft dispuso, en la causa por el secuestro de los Born, que se embargaran los tres pagarés del Estado que quedaban en favor de los Graiver por un total de 32 millones de dólares. Un año después, un acuerdo entre los Born y los Graiver puso fin a la causa judicial. Según señaló Romero Victorica a La Nación, uno de los elementos que allanó el camino hacia un entendimiento entre las partes fue que aquellos 32 millones habían sido invertidos en bonos, cuya revaluación hizo subir notablemente el valor original. "Una buena inversión del juzgado facilitó la solución", aseguró. No se sabe a ciencia cierta cuánto de ese dinero se llevaron los Born, aunque se estima que la cifra rondó los 15 o 16 millones de dólares, más o menos lo mismo que había recibido Graiver de los montoneros. Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
El sistema se basa en el principio de "PROBLEMA-REACCION-SOLUCION", método por el cual se genera un PROBLEMA para provocar una REACCIÓN entre la población, y así, los ciudadanos de a pie, pedir a gritos una SOLUCIÓN, la cual siempre supondrá más control y más recortes para las libertades, aunque supuestamente, esas soluciones se hayan llevado a cabo para nuestra seguridad Hegel para incautos: la Presidente Cristina Fernández y su dialéctica, definida bajo los parámetros de Problema-Reacción-Solución De cómo el Gobierno Nacional fogonea violencia e inflación para consolidar su eslogan de campaña "Nosotros o el caos". El inocultable cinismo de una viuda que reclama "poner fin al enfrentamiento entre argentinos". Un paradigma que solo hace honor a la administración del miedo y la amenaza. Por Matias E. Ruiz En un discurso brindado hace poco más de tres años, la Presidente de la Nación se autodefinía como "hegeliana". Habida cuenta de la precariedad intelectual que colorea a la mayoría de los analistas políticos locales, tal declamación se las arregló para, displicentemente, pasar desapercibida. Solo un puñado de filósofos de carrera tomaría nota marginal del comentario oficial, a criterio de intentar dilucidar qué tipo de autorretrato quiso confeccionar de sí misma la primera mandataria. No es acertado apreciar que la filosofía haya perdido valor de acuerdo a la óptica del ciudadano promedio. Esta falsa percepción simplemente ignora las aplicaciones reales que los expertos en la materia puedan compartir a la hora de obsequiar un análisis de nuestra difícil realidad. Y, al menos en política, aquella ciencia se torna una herramienta fundamental para interpretar cabalmente las expresiones y pensamientos que personajes clave lanzan -aparentemente- al aire. En su oportunidad, como si quisieran echar algo más de luz sobre la autorreferenciación hegeliana de CFK, los personeros de la Señora solo consiguieron transformarlo todo en tinieblas: dejaron traslucir que ella prefería renegar de las prerrogativas "exclusivistas" o "elitistas" de la filosofía de Martin Heidegger, para aferrarse a la "inclusión" que supo proponer el pensador germano Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Es probable que aquellos que tenemos por hábito desmenuzar tramas hayamos exagerado sobradamente la cuestión, por cuanto uno de los nombres del filósofo alemán coincide, misteriosamente, con el apellido de Ofelia, la madre de la Presidente de la Nación. Y tal vez Cristina haya querido remitirse al juego de palabras que se deriva de tal anécdota. Sin embargo, se permite presuponer que la viuda de Néstor Carlos Kirchner haya intentado, cuando menos -y de un modo poco inocente-, arrojarnos alguna pista, a los efectos de vislumbrar su propia visión de cómo regentear un gobierno. Sin necesidad de inmiscuírnos en cuestiones abundantemente complejas que hacen a la teoría, baste recordar que el filósofo nacido en la ciudad alemana de Stuttgart pasó a la historia merced a su propia interpretación de la dialéctica, fundamentada en los parámetros tesis, antítesis y síntesis. Lo que la ocupante del sillón de Rivadavia y los encumbrados abogados del "modelo" parecieron obviar -o, al menos, eso quisiera uno creer- es que la tan promocionada dialéctica hegeliana es hoy materia de estudio por parte de analistas políticos internacionales que ponen foco en los poco transparentes manejos que imperialismos y dictaduras han hecho de su propia propaganda a lo largo de la historia. Finalmente, la dialéctica de Hegel transita desde la abstracción "tesis-antítesis-síntesis" hacia el formato "problema-reacción-solución", entendido -con ejemplos de aplicación válida para nuestra realidad social- de la siguiente manera: * Problema: inseguridad (actuación de "barras bravas", crecimiento de la delincuencia común e incremento de las actividades del crimen organizado) * Reacción: reclamo ciudadano (manifestaciones, creación de ONGs, etc.) * Solución: gerenciamiento y regulación programada de la violencia mediante el "goteo" de la misma, pero evitando atacar la esencia del problema (utilización y aprovechamiento de bandas armadas para tal o cual escenario geográfico y/o político, confiscación previamente planificada de cargamentos de drogas ilegales, captura de delincuentes comunes para sindicarlos falsamente como responsables de grandes operatorias, saturación de calles y avenidas con agentes de policía o provenientes de otras fuerzas) A tal efecto, vaya una importante aclaración: la variable problema -en el esquema hegeliano- conlleva la construcción, alimentación y fogoneo de la misma. De tal suerte que es la propia dinámica del poder quien la manufactura y administra. Ilustremos, pues, otro ejemplo, igualmente acorde con la realidad argentina actual: * Problema: inflación * Reacción: reclamo ciudadano * Solución: monitoreo estatal de la producción y distribución de productos esenciales, implementación de políticas de "precios máximos", otorgamiento desprolijo de subsidios, aumento de cargas impositivas o penalidades pecuniarias en perjuicio de empresas e industrias -justificadas a partir de supuestos "desabastecimientos" programados por el management- Esta concepción teórico-práctica del poder se complementa -como claramente se observa hoy- con mecanismos de propaganda que sinergizan con los objetivos de la agenda del gobierno. Propaganda sobre la que se imprimen fuertes rasgos de corte ideológico que, en virtud de su poderoso componente apelativo y emocional, opera eficientemente a la hora de señalar o "escrachar" al enemigo del "modelo" o sistema. En la ciencia de la mercadotecnia, el elemento propagandístico/publicitario vendría a cumplir con la meta de reforzar el propio "mercado" que es, en este caso, el denominado "núcleo duro" de votantes del oficialismo kirchnerista. A posteriori se comprueba, en el terreno, una contradicción evidente entre discurso oficial y modus operandi "puertas adentro": en tanto la nomenclatura (élite o "mesa chica" del poder) se moviliza bajo una prerrogativa hegeliana y concentra el esfuerzo para obtener beneficios económicos o de cualquier otra índole, el mensaje hacia afuera coincide primariamente con otro de corte puramente marxista, en donde se propone que el "proletariado" ["trabajadores" y "luchadores sociales"] debe apropiarse de los medios de producción por la fuerza (toma de fábricas, abuso del paro y, más tarde, construcción de cooperativas y su respectivo gerenciamiento). Más allá del poco disimulado intento por conjuntar hegelianismo y marxismo, asoma un subproducto -derivado del primero-: la necesidad de control. Discurso, propaganda y medios de comunicación afines echan mano de los peores temores de la sociedad, con el propósito, en este caso, de obtener una victoria electoral que sirva para consolidar y solidificar el programa de marras. El mensaje definitivo cobra vigor, muy a pesar de la declamación de la Presidente de la Nación en el sentido de que se impone "terminar con el enfrentamiento entre argentinos". En su óptica, ella no lo alimenta; antes bien, esa meta coincide con los objetivos de opositores políticos "golpistas", indomables industriales y ruralistas, Fuerzas Armadas y de Seguridad, el conglomerado mediático privado de corte corporativo y una porción de la ciudadanía que se atreve a expresar su descontento. En virtud de las misteriosas "coincidencias" de estos jugadores sociales a la hora de manifestarse, alza la voz el aparato de propaganda oficial, que explota aquel supuesto timing para uniformar un criterio acusatorio: son "destituyentes" y operan organizadamente. Si bien el paradigma que se describe en el presente escrito pretende adoptar un criterio útil para un análisis global, no deja de ser cierto que sus postulados se aproximan a la realidad, cuando menos frente al caso de los subsidios a los servicios, que ya comienzan a eliminarse. Para la Señora CFK, el gas abunda y su precio final es extremadamente económico. En tal sentido se ha expresado hace cuestión de horas, al inaugurar un gasoducto en compañía del inefable presidente boliviano Evo Morales. El problema -siempre de acuerdo a la descripción del paradigma- supo ser el encarecimiento de las tarifas del gas para domicilios particulares. La reacción coincidió con la queja de la ciudadanía. La solución inicial fue la implementación de una desordenada política de subsidios que -en opinión de expertos en el tema energético- claramente no constituye solución, sino una eternización del problema. Por estas horas (más allá de cualquier escasez de fondos que pueda plantearse como excusa desde el Gobierno Nacional), la decisión ejecutiva ha sido liquidar los subsidios para las cuentas del servicio. Raudamente -48 horas después de arribar las facturas, en pleno invierno-, la propia Presidente anuncia que el gas continúa siendo excesivamente "barato". Sentencia que no deja de ser acertada en términos absolutos, pero que termina implosionando en manos de la contundencia que surge del pauperizado poder adquisitivo de los salarios en la Argentina. Sin sombra de duda -y de manera paulatina-, la Casa Rosada comienza a pulir el mensaje electoral que en poco tiempo más se reducirá al eslogan "Nosotros o el caos". Originado en su similar latino Ordo ab Chao y profundamente emparentado en la dialéctica hegeliana y las aplicaciones prácticas que de ella han ejecutado los referentes de una multiplicidad de dictaduras en todo el globo. Desde mucho antes del deceso de Néstor Kirchner, el "modelo" acusaba la estrategia de recurrir al desorden para sembrar caos y confundir al enemigo, operando desde las sombras para asegurar el cumplimiento de lo impuesto por la propia agenda. El comunicador oficialista experto toma nota de esta dialéctica para comenzar a trabajar sobre la psiquis del pueblo, en el sentido de explotar -a consciencia y con criterio profesional- el temor de la sociedad a un potencial estallido hiperinflacionario y el descontrol en materia de delitos y violencia urbana. Precisamente, la ideología nacionalsocialista supo echar mano del miedo porque, según se ha dicho, las emociones negativas suscitan reacciones más poderosas que las positivas. Si se analizan episodios como, por ejemplo, el ocurrido en las inmediaciones del estadio de River Plate durante el domingo 26 de junio, inevitablemente se impone preguntarse por las estrechas relaciones entre los violentos del fútbol y el Gobierno Nacional (Hinchadas Unidas Argentinas). Investigaciones más profundas remitirán inapelablemente a la connivencia observada entre los organismos de control de tenencia y portación de armas de los ciudadanos (RENAR), las cúpulas de la Policía y el elemento "garantista" remanente en la administración de justicia que reprime al fiscal y premia al abogado patrocinante de quienes disparan hacia las multitudes o de quienes trafican drogas y movilizan personajes siniestros para apoyar masivamente a candidatos en actos políticos. Para cualesquiera de estos escenarios, la postulación del "Nosotros o el caos" remite -ya ni siquiera soterradamente- a un corolario: "Nosotros debemos ganar las elecciones porque, de lo contrario, cualquier otro aspirante logrará que todo estalle. Y la consecuencia será varias veces peor que con nuestra gente en el poder". La amenaza descubierta llegará, por último, al ciudadano promedio que se apresta a emitir su voto. Pero ya ha derribado las puertas de los opositores políticos que lograron imponerse en elecciones locales frente a aspirantes del propio gobierno: estas personas, aparentemente victoriosas en sus comicios, son notificados -de la peor manera- respecto de la conveniencia de apoyar al oficialismo. La pena será de ejecución inmediata: la asfixia financiera del distrito y la subsecuente desintegración del tejido societario en esa geografía. El mecanismo de ahorcamiento de la casi totalidad de las provincias del denominado "interior" del país ha sido el objetivo primigenio de Néstor Carlos Kirchner en vida. Una arista fundamental para garantizar la construcción del poder político a futuro. Cristina Fernández cosecha hoy esos beneficios, al tiempo que el "modelo" ha trabajado con idéntica y envidiable eficiencia para cooptar de manera clandestina a encumbrados rivales de la oposición. Tanto Fernando "Pino" Solanas como Ricardo Alfonsín -cada uno desde su espacio militante- ha apoyado políticas oficiales perjudiciales, de manera recurrente. Precisamente, la dialéctica hegeliana conlleva el control absoluto de todos los participantes del escenario, de tal suerte que -aún cuando lo disimulen- su labor se fusione con los objetivos del poder central. El Estado opera con los modos de un maquiavélico titiritero y, de tanto en tanto, se preocupa por refrendar la falsa ilusión de competencia. Tal como ha sido programado previamente desde Balcarce 50, el espinoso tema de los subsidios protagonizará la fase inicial de la avanzada contra la psicología del ciudadano promedio. La dosificación de la violencia callejera complementará el efecto provocado por el terror a una posible escalada hiperinflacionaria, redondeando en un trabajo perfecto de demolición de la mente de los votantes. Cuando una persona se percibe atosigada por una serie inacabable de amenazas, abandona todo raciocinio y su capacidad de análisis se ve neutralizada: reacciona como lo haría un animal. O termina basándose, sencillamente, en su instinto de conservación. Aniquilar al individuo para subvertirlo psicológicamente y reducirlo a un insignificante engranaje dentro de una gigantesca maquinaria es la meta definitiva del promocionado "Cristina ya ganó". La primera mandataria -cabeza visible del cristinismo- exige y demanda reducir a las personas a autómatas que reaccionen solo como respuesta a mecanismos pavlovianos. La Presidente de la Nación no es una mujer muy brillante, pero el estudio de su coeficiente intelectual o su mala salud deberán ceder a una preocupación mayor de parte de los analistas políticos: ella es hegeliana, y no ha invertido poco esfuerzo en promocionarlo. Posts relacionados: Fuente Cualquier comentario que viole el protocolo, ataque la fuente o al posteador será eliminado. Se aceptan comentarios con educacion y respeto. Evite el forobardo.
Milena Mazur nunca imaginó lo que viviría durante esta cobertura periodística. Lo que comenzó como una habitual cobertura periodística terminó en un penoso momento que fue capturado en video y compartido en las redes sociales. Milena Mazur es una joven de 19 años originaria de Polonia. Como fanática del motocross, suele acudir a encuentros alusivos a las motocicletas en su país natal y realizar transmisiones en vivo para el canal Born to Mx. Su más reciente cobertura ocurrió durante un evento de motos en la ciudad de Lidzbark Warmiński. Se trataba de una modalidad de motocross realizada tanto al aire libre como en espacios cerrados, la cual lleva el nombre de Enduro. La joven se encontraba en vivo haciendo una transmisión desde el circuito de los motociclistas (un espacio de tierra y lodo), cuando de pronto uno de ellos se detuvo junto a ella. Milena aprovechó para entrevistarlo… pero no contaba con que, al terminar la charla, el motociclista simplemente arrancaría su vehículo y aceleraría sin detenerse. La siguiente escena es la de esta joven completamente cubierta de lodo, algo que se convirtió en un fenómeno viral. Quizá lo que más sorprendió fue que la propia Mazur se burlara de sí misma y compartiera el video en sus redes sociales personales.
Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street recuperaron un 24 por ciento de lo que habían perdido en cinco meses Desde fines de agosto el promedio de precios de 17 ADR subió 13%. El valor total de esas firmas aumentó en USD 8.800 millones Las acciones argentinas en Wall Street tuvieron un año récord que 2017 que ahora parece lejano Volver a empezar. Luego de los fuertes golpes que sufrieron la cotización de los Certificados de Depósitos Americanos (ADR), como se denomina a las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street, desde el inicio de la crisis cambiaria el 25 de abril hasta fines de agosto, en la última semana se asistió a un cambio de humor en los mercados. A fines de agosto, los ADR llegaron a registrar caídas del 78%, equivalente a más de USD 37.000 millones para un conjunto de 17 empresas. El frente externo, marcado por una nueva aceleración en la suba del tipo de cambio, y el shock de confianza generado por las revelaciones de las causas de corrupción que recién se conocían, generaron un paquete explosivo para el valor bursátil de las 17 empresas argentinas. Antes del comienzo de la turbulencia cambiaria, la suma del valor bursátil, era ligeramente arriba de los USD 105.000 millones, y pasó a USD 68.020 millones. Pero aparecieron la conjunción de buenas noticias, como la expectativa de un inminente cierre favorable del Acuerdo II con el FMI, se endureció la política monetaria del Banco Central; los depósitos privados en dólares en el sistema financiero comenzaron a crecer a un ritmo semanal de más de USD 1.000 millones, tras haber perdido en un mes más de USD 2.500 millones; y bajó aceleradamente el índice de riesgo país. El resultado fue la recuperación del apetito por los papeles privados, en particular los de los bancos y sector energético, que posibilitó acumular en las tres primeras semanas de septiembre una suba de 13%, equivalente a poco más de USD 8.800 millones. A pesar de la tendencia positiva de los últimos días, el escenario respecto del comienzo de la crisis continua siendo incierto, con varias de las ADR aún caminando en campo negativo en comparación con su valor a fin de abril, como son los casos de Supervielle (66%) y Galicia (59%), porque después de una apreciable reacción es común que nuevos inversores intenten consolidar ganancias. Fuente
El día viernes salió publicado en el Boletin Oficial de la República Argentina, la resolucion 20/2018 de la Secretaria de Energía. Mediante esa resolucion se va a cobrar una compensación con motivo de la deuda que tienen las empresas distribuidoras de gas, en favor de las productoras de gas. Quien no haya leído la resolución mencionada, podría afirmar que se trataría de una norma ilegal, puesto que según el Codigo Civil en su artículo 724 establece que el pago produce la extinción de la deuda. Sin embargo existe una normativa que data del año 1992, que especifica claramente como se articula la actividad gasífera, en especial cuando hay distorsiones en el tipo de cambio. Esto se explicará más adelante, con la parte pertinente de la Ley Nº 24076 (Marco Regulatorio Gas) y su conexidad con el decreto 2255/92 y la mencionada resolucion 20/2018 S.E. Entonces, ¿Es legal la compensación a las empresas productoras de gas? Si analizamos la resolucion 20/2018 S.E. vemos lo siguiente: Que el artículo 37 e la Ley Nº 24076 prevé en su inciso (5) que “las variaciones del precio de adquisición del Gas serán trasladados a la tarifa final al usuario de tal manera que no produzcan beneficios ni pérdidas al Distribuidor ni al Transportista bajo el mecanismo, en los plazos y con la periodicidad que se establezca en la correspondiente habilitación” Esto significa que la deuda que tienen las distribuidoras de gas, con las productoras, por el PRECIO DE ADQUISICION que se pacta en dolares, debe ser compensada, en cumplimiento de este inciso del artículo 37. Dado que cada 6 meses hay una revisión tarifaria, esta norma es perfectamente aplicable. Que el artículo 38 de la Ley Nº 24.076 establece que “el precio de venta del gas por parte de los distribuidores a los consumidores incluirá los costos de su adquisición”, y que las tarifas de transporte y distribución de gas “asegurarán el mínimo costo para los consumidores compatible con la seguridad del abastecimiento”. De modo que teniendo en cuenta estos dos artículos, sumados a que el decreto reglamentario 2255/92 en el Anexo B (Licencia de distribucion) en su punto 9.4.2 habilita a la compensación por variaciones en el tipo de cambio en el precio del gas comprado por las Licenciatarias de Distribución, dan como resultado que esta compensación se ajusta a la normativa legal Resolución 20/2018 de la Secretaría de Energía Ley Nº 24076 Marco Regulatorio Gas (arts. 37 y 38) Decreto Nº 2.255/92 Bibliografía: Resolucion 20/2018 S.E. (B.O. Nro. 33.969, página 31) Ley Nº 24.076. Marco regulatorio de la actividad gasífera Decreto 2255/92 Anexo B, Licencia de Distribución Tarifa de gas: los usuarios deberán pagar un cargo extra por la suba del dólar
