malbec2002
Usuario (Argentina)
"Soy un ser que está en el limbo legal"Neil Harbisson (1982) y su ojo electrónico, ayer en Palma minutos antes de pronunciar una conferencia en el Quarter de IntendenciaNeil Harbisson, artista y primer ciborg reconocido por un gobierno - Nació con acromatopsia: el mundo lo ve en blanco y negro - Escucha los colores a través de un ojo electrónico.Neil Harbisson. Artista y primer ciborg reconocido por un gobierno. Nació con acromatopsia: el mundo lo ve en blanco y negro. Pero la cibernética le echó un cable (lo lleva detrás de las orejas) para poder escuchar los colores a través de un ojo electrónico. En invierno le implantarán un chip en la cabeza. Vive en Barcelona y hoy, en el marco del Festival Neotokyo, creará retratos sonoros a partir de las caras de quienes se acerquen a Es Baluard a las 23 horas.—¿Cómo me ve ahora?—En blanco y negro, y en escala de grises. Pero te oigo en color.—¿A qué color suena mi voz?—Usas la frecuencia naranja.—¿Cuándo empezó a convertirse en ciborg?—Fue en 2004. Fui a una conferencia de cibernética en el Dartington College of Arts, donde estudié. Después de la conferencia fui a hablar con el ponente, Adam Montandon, para pedirle que me creara algún aparato para poder percibir el color.—¿Cuándo se quita el dispositivo?—Nunca me quito el ojo electrónico. Para ducharme me lo retiro un poco. No estaba planeado que fuera a llevarlo siempre. Pero al final decidí utilizarlo permanentemente. Ahora el dispositivo va a presión con el hueso de la cabeza. Dentro de unos meses, en invierno, lo llevaré incrustado en el cráneo. El mío será el primer implante sonocromático del mundo.—Usted tiene pasaporte británico. ¿Cómo consiguió que Inglaterra le reconociera como ciborg?—Eso sucedió meses después de 2004. Me tocaba renovarme el pasaporte. Al enviar la foto con el ojo electrónico, me lo denegaron. Me dijeron que era ilegal llevar algo en la cabeza. Yo les contesté que ese dispositivo se había convertido en una extensión de mis sentidos, porque mi cerebro y el software están unidos. Ha llegado un punto en que no sé qué es lo que me dice el cerebro y qué es lo que me dice el software. Les justifiqué esto en distintas ocasiones, me pidieron un certificado médico y también otro de la universidad que me hizo el dispositivo. Al final aceptaron reconocerme como ciborg.—¿Se ha sentido alguna vez discriminado por ser un ciborg?—Sí. Muchos se ríen cuando lo digo. La palabra ciborg la relacionan con películas del siglo XX, con Terminator y tal. Es un término que aún tiene algo de ciencia ficción y crea extrañeza. Los problemas me vienen sobre todo porque en algunos lugares me echan por llevar algo en la cabeza. Se creen que me río de ellos. O que grabo o tiro fotos.—En los aeropuertos le deben parar siempre.—A veces tengo problemas. Pero yo no me quito el ojo. Les muestro el pasaporte y se lo explico. Hoy [por ayer] en Barcelona, en el control, han llamado al jefe y han venido hasta tres personas.—¿Evitaba antes las conversaciones donde aparecían colores?—Sí. No me gustaban porque era un tema del que no podía hablar. Ahora, aunque no vea el color azul, sí puedo percibir y entender qué es el color azul, como percepción abstracta que es.—¿Cómo se imagina los colores?—Visualmente me los imagino como una energía que se mueve deprisa, tan deprisa que yo no la puedo ver.—¿Cómo se diferencian mejor los colores: con el oído o con la vista?—Yo creo que con el oído. Mi ojo electrónico es objetivo y más preciso que el ojo humano. Ante el turquesa, por ejemplo, mucha gente discute si es azul o verde. Yo no puedo discutir sobre ello porque detecto el color exacto. Con el software que llevo instalado distingo 360 tonos. Mucha gente es incapaz de diferenciar tantos.—¿Cómo se escuchan los colores?—A través de microtonos [de sonido]. Existen 12 notas musicales, pero entre Do y Re yo tengo por ejemplo sesenta tonos. En cambio, en la música sólo está el Do sostenido. En cuanto a lo que yo escucho, son ondas sinusoidales, que son como las que se escuchan cuando cogemos el teléfono o el bip cuando se da la hora en la radio.—En su web dice: "No somos blancos ni negros, somos naranjas".—Eso lo digo porque los negros son en realidad de un naranja muy oscuro. Y los blancos de un naranja muy claro. Pero en realidad no existen pieles negras o blancas. Para el ojo electrónico no existen las razas.—A nivel ético, ¿qué límites debería tener la cibernética?—Ninguno. Todos deberíamos querer crecer en capacidades, igual que queremos hacerlo en conocimientos. Esta actitud no tiene por qué ser mal vista. Querer crecer es muy humano. Me sorprende que la gente no quiera implantarse aparatos electrónicos para percibir más. Por ejemplo, creo que debería interesarnos percibir el color ultravioleta porque es peligroso. En breve, yo podré percibirlo.—¿Ampara la ley a los ciborgs?—No. Yo soy un ser que está en el limbo legal. Con la Fundación Ciborg que hemos creado queremos ayudar a otras personas que tienen este mismo problema.—Usted es conocido por haber creado numerosos retratos sonoros. ¿Quién le sonó mejor?—Lo de mejor es relativo. El príncipe Carlos de Inglaterra sonaba muy bien. Alguien que físicamente no es atractivo, puede sonar armonioso.—¿El himno del Barça suena azulgrana?—Tiene una parte en medio que sí, pero la mayoría del himno no es azulgrana.—¿Y el del Real Madrid?—Aún no lo he escuchado. Pero como el blanco no es ningún sonido para mí, está claro que su himno no me sonaría a blanco.—¿Suena Zapatero a réquiem?—No lo sé porque nunca hago retratos sonoros directos de la televisión o de fotografías.—¿Cómo se combina usted la ropa?—Busco que suene bien la combinación que me voy a poner. A veces me pongo Do Mi Sol o Re Fa La, acordes. Hoy voy de Fa sostenido y Do [camiseta azul y pantalón burdeos].—Por cierto, ¿hay más ciborgs aparte de usted?—Sí. Pero que hayan tenido problemas con el gobierno, no. Stephen Hawking es un ciborg también, por lo que usa para hablar. Pero no lleva encima nada electrónico. En la fundación conocemos a gente que lo es de manera temporal. Conozco a un hombre que lleva grabando su vida desde los años setenta. Siempre lleva una cámara encima. Las personas que se implantan cosas electrónicas por razones médicas son ciborgs. Los ancianos que llevan audífonos en parte lo son.—¿Se llegará alguna vez al nivel de los ciborgs de Blade Runner?—Seguramente la cibernética se usará para cuestiones que no son éticas. Pero estamos más preocupados por lo que puede pasar en el futuro que por lo que pasa ahora.
Es una inquietante posibilidad que, sin embargo, algunos científicos se están tomando muy en serio. La idea de que todo nuestro Universo podría estar dentro de un agujero negro es una conclusión que se basa en una modificación de las ecuaciones de la relatividad general de Einstein, esas que explican, entre otras cosas, lo que sucede en el interior de uno de estos devoradores espaciales de materia.Un universo puede existir dentro de cada agujero negroA partir de un detallado análisis del movimiento de las partículas que entran en un agujero negro, Nikodem Poplawski, de la Universidad de Indiana, ha llegado a la conclusión de que, en realidad, existe todo un universo dentro de cada agujero negro. Su teoría acaba de publicarse en Physics Letters y ha sido recogida por New Scientist."Pudiera ser -dice Poplawski- que los grandes agujeros negros que hay en en centro de la Vía Láctea y de otras galaxias sean, en realidad, puentes hacia otros universos". Si la hipótesis se revela correcta, nada nos impide pensar que también el universo en que vivimos se encuentra, en realidad, dentro de un agujero negro.Según las teorías de Einstein, en el interior de cada agujero negro existe una "singularidad", una región de espacio en la que la densidad de la materia tiende a infinito. La enorme fuerza de gravedad de ese condensado ultradenso de materia es tal, que ni siquiera la luz puede escapar de él. Por eso, para nosotros esos objetos son "negros", porque no emiten luz y no podemos verlos, ni obtener, en teoría, ninguna clase de información procedente de su interior.Sin embargo, y dado que nunca ha podido comprobarse directamente, la Física no tiene del todo claro lo que es realmente una singularidad. ¿Un simple punto de densidad infinita o una especie de irregularidad matemática? Por desgracia, igual que la materia misma, también todas nuestras ecuaciones se "rompen" cuando intentan explicar lo que sucede dentro de un agujero negro.La propiedad de la «torsión»Pero una sutil modificación en las ecuaciones originales de Einstein puede dar unos resultados completamente distintos. Y eso es precisamente lo que ha hecho Poplawski. Para su análisis, el científico se basó en la variante Einstein- Cartan- Kibble- Sciama (más conocida por las iniciales de los cuatro investigadores, ECKS). A diferencia de las ecuaciones de Einstein, el modelo ECKS tiene en cuenta el espín (o momento angular) de las partículas elementales. Lo que permite calcular una propiedad de la geometría del espacio tiempo que los físicos llaman "torsión".Cuando la densidad de la materia alcanza proporciones enormes dentro de un agujero negro (del orden de 10 elevado a 50 kg por metro cúbico), la torsión se manifiesta como una fuerza que se opone a la gravedad, lo que impide a la materia seguir comprimiéndose indefinidamente en pos de la densidad infinita. Lo que significa, en pocas palabras, que no hay singularidad. En su lugar, asegura Poplawski, la materia "rebota" y empieza de nuevo a expandirse.Con estas premisas, el científico ha aplicado ahora sus ideas para realizar un modelo del comportamiento del espacio-tiempo dentro de un agujero negro en el instante en que éste empieza a "rebotar". Se podría entender el fenómeno pensando en lo que sucede cuando ejercemos presión sobre un muelle: al soltarlo, rebota con fuerza y vuelve a estirtarse.De la misma forma, opina Poplawski, al principio la gravedad es más fuerte que la fuerza repulsiva de torsión, y por lo tanto empieza a comprimir la materia; pero la repulsión se va haciendo cada vez más y más fuerte hasta que la materia deja de colapsar y rebota, expandiéndose de nuevo.En otro universoLos cálculos del físico muestran que el espacio-tiempo en el interior de un agujero negro se expande cerca de 1,4 veces su tamaño mínimo en apenas 10 elevado a -46 segundos, lo que es una cantidad inimaginablemente corta de tiempo (uno partido por uno y 46 ceros). Y es, según Poplawski, precisamente este rapidísimo rebote lo que dio origen a la expansión del universo que podemos observar en la actualidad.Pero, ¿cómo podemos saber si efectivamente estamos o no viviendo dentro de un agujero negro? Si Poplawski tuviera razón, ninguno de nosotros estaría viviendo dentro de lo que consideramos "nuestro" universo, sino en el interior de un agujero negro que estáría en "otro" universo diferente. Y para comprobarlo no tenemos más que medir si existe una "dirección preferida" en nuestro propio universo.Un agujero negro en rotación, en efecto, transmite una parte de su espín al espacio-tiempo que hay en su interior, lo que conlleva una violación de la simetría que une el espacio con el tiempo. Y se da la circunstancia de que, en lo que consideramos como nuestro universo, esa rotura de simetría ha dejado una pista: la forma en que los neutrinos oscilan entre sus formas de materia y de antimateria.¿Demasiado retorcido? Puede ser, pero desde luego la idea sirve para obtener algunas respuestas que hasta ahora nos estaban vedadas. Sólo el futuro, y nuevas investigaciones, nos dirán si Poplawski tiene, o no, razón.
En este post vamos a analizar cual es el impacto de la quita de subsidios y aumento de tarifas según lo estipulado en las resoluciones pertinentes. Se trata de un caso "casi ideal", pues es un consumo inferior a 1000 kWh, con lo cual no tiene sobretasa, y tampoco el denominado P.U.R.E.E, pues el consumo es inferior al del período base.Datos-Total de energía consumida en el período: 449 kWh-Res. SE 745/05 Período base = 22/9/2003 = Consumo 715 kWh para 60 días. Ya con este ultimo dato no debemos calcular el P.U.R.E.E.1 - Facturación con las tarifas vigentes hasta 30/11/2011Cargo fijo.....................................17Cargo Variable449 x 0.045..................................20.21Sub-Total......................................37.21Cargas Impositivas37.21 x 27.983 %.......................10.41Total a Pagar.............................47.622 - Facturación con las tarifas vigentes desde 01/12/2011Cargo fijo.....................................64Cargo Variable449 x 0.420................................188.58Sub-Total....................................252.58Cargas Impositivas252.58 x 27.983 %......................70.68Total a Pagar............................323.26Conclusiones:En este caso la factura actual de $ 47.62 se multiplicó por 6.78. Esto equivale a un incremento del 578.83%.Referenciashttp://www.taringa.net/posts/economia-negocios/13200693/Fueron-publicados-aumentos-tarifas-electricidad.htmlhttp://www.youtube.com/watch?v=WFW20qzQKBs&feature=youtu.beFuenteEl contenido del post es de mi autoría.
El sueño de Orwell se ha hecho realidad en la Argentina. El Gran Hermano ya está entre nosotros... En poco tiempo, quienes quieran viajar en los medios públicos de transporte deberán inexorablemente comprar su tarjeta SUBE. Para ello deberán concurrir munidos de su DNI a cualquiera de las sucursales de Oca, Andreani o Correo Argentino, donde llenarán un formulario en el que volcaran los siguientes datos de filiación: Apellido, Nombres, Tipo y Número de DNI, Teléfono, Domicilio con Calle y Número, Partido y Código Postal, y para entrar a la modernidad, también una dirección de correo electrónico.El SUBE otorgará graciosamente solo una tarjeta por titular. Un chip de control ciudadano, ni más ni menos. Para mayor intranquilidad de los habitantes de Buenos Aires, el SUBE integra la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, que a través del Ministerio de Justicia depende del Poder Ejecutivo Nacional. Para mejor confirmación, su Director se llama Juan Antonio Travieso.Cualquier similitud entre su apellido y su conducta de funcionario corre por cuenta de ustedes, que tal vez a esta altura ya estén algo más preocupados. La tarjeta SUBE contiene en su interior un chip que permite registrar una inmensa cantidad de datos, casi de la capacidad de un pequeño Pen Drive de 1 gigabyte. El gobierno publicita la tarjeta SUBE diciendo que sus poseedores podrán viajar sin efectivo, irán por ello más seguros, y si son asaltados y no los matan, cuando el ladrón los deja y si no los han herido, debe denunciar el robo y el sistema en poco tiempo anula la tarjeta y le provee otra al damnificado.Bueno, eso es lo que ellos dicen. No está claro que pasa si el ladrón le carga plata a la tarjeta SUBE robada para seguir viajando sin problemas y casi con su identidad suplantada. ¿Pesará más la seguridad del dueño de la tarjeta o el afán recaudatorio del gobierno? Hasta aquí, todo iría bien, si estuviéramos en un país normal, donde la Justicia impera, las estadísticas son confiables, los delincuentes pagan por sus delitos, y los ciudadanos transitan tranquilos y libres por todo el territorio nacional.Pero la realidad es otra, y los lectores a esta altura ya saben bien de que se trata. Esta tarjeta SUBE está diseñada para hacer llegar a más de seis millones de ciudadanos de condición humilde un subsidio directo y personalizado que les permitirá viajar en forma muy económica. Seguramente recibirán la misma los militantes kirchneristas y aquellos a los que por razones clientelares el gobierno quieran seguir cooptando con regalos. Total, quien va a controlar como se distribuyen y con que criterios se asignan estos subsidios.La contrapartida de esta nueva perla clientelística, es que TODOS los usuarios de SUBE, dejarán en la gigantesca base de datos que rápidamente se formará, un montón de información privada y que quedará al franco alcance de los funcionarios del gobierno para lo que ellos estimen sea conveniente políticamente. La traza indeleble de sus movimientos quedará claramente registrada cada vez que utilicen un medio público de transporte, con nombre y apellido, dirección y una total identificación personal vinculados al recorrido que hace diariamente en cada medio de transporte.Este verdadero atropello a las libertades individuales, solo puede ser entendido en un gobierno que ha mostrado su firme decisión de meterse en la vida de cada ciudadano para controlarlo. Para conocimiento de todos, la tarjeta SUBE puede ser leída por lectores de proximidad, de los cuales hay disponibles una gran cantidad de diferentes potencias y capacidades.Estos lectores pueden hacer una lectura positiva a 10 cm, como pasa en los equipos de los colectivos trenes y subtes. Pero hay equipos de alta performance que pueden leer estos chips a distancias de hasta 500 metros, dependiendo de la potencia y la tecnología que utilicen. Por ejemplo, suponga usted que se convoca a un acto a los militantes K para apoyar con su presencia las medidas del gobierno en cierto lugar de Buenos Aires.Pues bien, un grupo de vigilantes que disponga de equipos poderosos y portátiles, en un santiamén conocerán la identidad de los que concurrieron al acto, siempre y cuando hayan viajado con su tarjeta SUBE y la lleven encima. Solo se tratará de mandar menos micros y hacer que la gente viaje con el SUBE, que a todos los efectos será para esos militantes comprados, un viaje gratuito.Y con esta información a mano, podrán abonarles los premios prometidos por su concurrencia, o aplicarles los castigos que les correspondan por su falta de lealtad política. Y todo esto con la precisión de una base de datos procesada en tiempo real y con resultados altamente confiables. Se imaginan cuanta plata se ahorrarán los punteros con esta herramienta.Cruzando las bases de datos se conocerá perfectamente adonde viajan aquellos que reciben los planes, y si van a lugares no autorizados, si van o no a los actos, si concurren a prestar tareas (los pocos que lo hacen), y si no cumplen con sus obligaciones clientelísticas, muy posiblemente dejen de percibir los premios. Si la gente viaja sola o con su familia, si lleva a los hijos, si no los lleva, en fin, su vida estará registrada al mejor estilo del Gran Hermano Orwelliano.Será ahora mucho más sencillo controlar la privacidad de los millones de argentinos que viajan en medios públicos. A los más de trescientos mil teléfonos pinchados del cinturón digital Buenos Aires y a las más de quinientas mil direcciones de correo intervenidas, se le sumará esta información que permitirá geolocalizar los movimientos de toda la gente que utilice medios públicos para viajar.Se entiende claro que todos aquellos usuarios de SUBE dejarán la traza de sus rutinas diarias en manos de gente que no conocen, y que utilizará esa información para fines de control, como hacían los comisarios políticos en la época stalinista, solo que ahora totalmente modernizados, con costo casi cero y con total impunidad. Pues bien, cuando use el SUBE para tomar un tren, subte o colectivo, sepa que esto le pasará irremediablemente.Se imaginan con que facilidad los que manejan a los barras bravas podrán ahora controlar sus movimientos, y saber si estuvieron o no en el lugar donde se los convocó para producir desmanes. Cuanto tiempo demorarán los narcos en tener en su poder toda la información de esta gigantesca base de datos y conocer los movimientos de los policías, gendarmes y prefectos que utilicen medios de transporte públicos, y saber cuando se los puede atacar y neutralizar. Y que decir del resto de los argentinos.Será fácil cruzar los domicilios con los destinos frecuentes, y así armar planes de secuestro y robo. Todo lo que se le pueda ocurrir a los delincuentes, será posible con esta gran base de datos. El Gran Hermano estará omnipresente, y lo peor de todo, es que los millones de ciudadanos ni siquiera imaginan que esto está por sucederle, ocupados como están en comprar algunos dólares de sus magros ahorros de clase media, o en el caso de la gente de menores ingresos, muy ocupados tratando de cubrir la canasta alimentaria con sus ingresos, atacados por la inflación que no cesa de achicar el changuito que pueden comprar semanalmente.Hay dos posibilidades para los que tuvieron la paciencia de leer hasta acá. A algunos puede parecerles que todo esto es argumento de ficción. A esos lectores les recuerdo que cuando hace cinco años se empezó a decir que el Indec era una burda mentira, usted pensó lo mismo. Y hoy no hay duda alguna que esto es así. Y para aquellos a los cuales esta información les parezca confiable, pues bien, a ustedes les pido que difundan la misma con copia oculta. No vaya a ser que sumen gente a la lista de correos pinchados.Si no tiene otra alternativa que sacar una tarjeta SUBE, trate de hacerlo sin dar una dirección de correo, o informando una apócrifa. Recuerde que al poner su verdadera dirección de correo, y permitir que alguien le envíe correos que usted valide recibiéndolos, automáticamente les habrá permitido identificar el IP de su equipo, y a partir de allí, todo será posible para Gran Hermano.
En posts anteriores comenté sobre como serían las facturas de Edesur, a partir de la liquidación correspondiente a marzo de 2012. Se tomó como base la factura actual, para un consumo denominado normal. De modo que no tendrá recargos por sobretasa de consumo. En el caso particular de metrogas, no existe el concepto de P.U.R.E. gas en esta factura, dado que solo se aplica para facturas a partir del 15 de abril y hasta el 30 de septiembre de cada año. En ese caso habría que hacer un cálculo adicional. DatosConsumo a 9374 kcal/m3 = 290 M3Consumo a 9300 kcal/m3 = (9374 x 290)/9000 = 292 M3 ----- > Valor para el cálculo factura.Categoría consumo: R31Factura actualFactura con la quita de subsidios y aumento de tarifas, a partir de marzo 2012NOTA: los conceptos que tienen la llamada (1) son los que se toman en cuenta para el cálculo del IVA General.Conclusiones:En este caso la factura actual de $ 94.04 se multiplicó por 3.76. Esto equivale a un incremento del 275.58%.Referencias:http://www.taringa.net/posts/noticias/13173506/Fue-publicado-en-el-B_O_-los-aumentos-tarifas-de-Gas.htmlhttp://www.youtube.com/watch?v=WFW20qzQKBs&feature=youtu.beFuenteEl contenido del post es de mi autoría.

Según la IAE, el país experimenta una crisis energética nunca registrada El Instituto Argentino de la Energía —entidad conformada por ex secretarios de Energía de Argentina— sostiene que entre 2003 y 2010, las reservas en materia energética cayeron considerablemente. Por Nidia G. Osimani Al respecto, la información de referencia da cuenta de que este desplome no solo se debe al excedente consumido, sino que también a la falta de producción. Mientras las reservas de gas se redujeron, durante los primeros ocho años del kirchnerismo al frente de la Presidencia de la Nación en el orden del 40%, se dejó de producirlo en un 7%. Asimismo, la producción de petróleo, según el IAE se contrajo en 18 puntos porcentuales y las reservas del mismo bajaron más de un 5%. Para el Instituto, el país experimenta una crisis nunca registrada en materia energética como producto de políticas públicas desacertadas o inexistentes. Desde la entidad advierten que "Nos hemos convertido en importadores netos de gas natural, fuel oil y gas oil, con demandas y tendencias crecientes, que obligan a un esfuerzo fiscal sin precedentes e insostenible frente a un cúmulo de necesidades sociales aún insatisfechas". Hace pocos días, la presidente Cristina Kirchner, reprochó en uno de sus habituales discursos la falta de mayor producción y de inversión de las petroleras. El tema energetico, tiene aristas confusas, pues el poder político de turno parece empeñado en seguir confundiendo las verdaderas causas de los graves problemas que en varios y variados frentes, están afectando seriamente el modelo, que durante tantos años sus referentes dicen defender e insisten incansablemente en estar decididos a profundizar. El problema energético y su correlacion con los subsidios Uno de los tantos errores conceptuales de los últimos días (deliberados o no), es que la quita de subsidios resuelve el problema energético. Con esto, claro, se busca equilibrar la demanda. ¿Pero y la oferta? Cuando la Sra. Cristina Kirchner reasumió sus funciones, luego de su última intervención quirúrgica, blanqueó en cierto modo, las razones por las que su gobierno está ejerciendo tanta presión sobre las empresas petroleras nacionales: el giro de utilidades al exterior y la falta de inversiones. Ahora bien, como es habitual en los discursos de la señora presidenta (vaya uno a saber por qué), confunde los tantos. Es importante entender que no es lo mismo el problema del déficit comercial externo argentino que lo que ocurre con el mercado del gasoil. En el primer caso, el déficit comercial mencionado, se nutre del desequilibrio energético. Que a su vez refleja la falta de producción. Que además encuentra su génesis en la falta de inversiones en el sector de hidrocarburos. La Sra. presidente, fiel al discurso oficial instalado desde 2004, dijo hace unos días algo así como que los precios de la energía debían corresponderse con los costos locales. Esto suena más o menos como que a voluntad de Cristina, los precios domésticos no tienen que estar vinculados con los precios internacionales. El tema es que en la Argentina, los grandes volúmenes de energía que se están importando, se hacen a precios internacionales. Y la razón es sencilla de entender: la Argentina no es un país exportador neto de petróleo como para tener ese beneficio. Pero como la política central del Gobierno Nacional es imponer y no negociar, en su idiosincrasia “por decreto”, parece que intenta implementar el cambio tecnológico necesario para mejorar la producción de hidrocarburos, controlándolo todo (dólar, precios, costos, importaciones, ganancias, etc.). Entonces, ¿cuántos (y a cambio de qué), están dispuestos a invertir en este país con estas reglas de juego? Volviendo al tema de los subsidios, se hace necesario destacar que solo son la punta del iceberg en lo que respecta a desequilibrio fiscal, constituyendo el primer ítem de la lista la energía. Sin embargo, el problema de déficits gemelos en materia energética en la Argentina, se encuentra hoy mucho mas vinculado al decrecimiento de la producción local de gas natural. Aún más, considerando que ésta seguirá siendo por un tiempo considerable la destinataria principal de los subsidios. Cuando la oferta no está a la altura de las circunstancias como en este caso, contribuye a la agudización del déficit externo y de manera directa o indirecta, hace lo mismo con el déficit fiscal Este déficit fiscal directo o indirecto, obedece a la necesidad de reemplazar la energía gasoil por la electricidad. Además, los precios suben si la oferta no está a la altura de la demanda. En ambos casos, esto obliga a reforzar los subsidios estatales para que la producción no decaiga y la economía no desacelere su crecimiento. Y es en esos momentos cuando el poder político de turno, suele lanzar planes de todo tipo y color para estimular la demanda, e incurre consecuentemente en voluminosas emisiones monetarias. ¿Será capaz la administración actual de dar los primeros pasos hacia un cambio de paradigma o seguirá, como hasta ahora, con las recetas de manual? FUENTE
Un terrible error de juventud: La violencia revolucionaria de los años 70 y su actual reivindicación Alguien inventó una supuesta teoría según la cual hubo en el país una violencia asesina y nefasta y otra revolucionaria y digna de todo respeto. Las dos violencias -la revolucionaria y la represora- son parte de un pasado sobre el que se fue imponiendo una mezcla de amnesia y de dolor que, a partir de una justa condena, termina en una absurda reivindicación. Por Julio Bárbaro Estas cosas son parte, además, de un discurso del que somos rehenes, donde casi el único espacio legítimo está dado por el hecho de haber participado en la violencia revolucionaria de los años 70 (o, en su defecto, por aplaudir a los que lo hicieron). Allí el número de los desaparecidos no puede pronunciarse en vano, como si el mito fuera tan sólo una exageración de la verdad. La justa crítica a la demencia represora se revierte en adulación a la supuesta víctima, que termina siendo un héroe trágico sin culpa alguna que lavar. Estoy inmerso en este debate debido al papel que me tocó jugar en esa época y al absurdo de que terminen siendo ellos, los revolucionarios, los herederos de un peronismo al que desprecian. Jamás participé ni me relacioné siquiera con los represores, no eran mi mundo ni dejaron nunca de ser mis enemigos. Pero la violencia surgió en mi grupo y se desarrolló en mi espacio: me casé en el 68, y más de la mitad de mis invitados fueron víctimas de esa represión. Ayudaban en misa Norberto Habegger y Horacio Mendizábal, quienes junto con Oscar De Gregorio me regalaron parte de mi luna de miel. Esos tres amigos fueron centrales en la violencia y caminan buena parte del libro Recuerdos de la muerte , de Miguel Bonasso. Una foto de nosotros cuatro cenando con la madre del sacerdote Camilo Torres me recuerda los prolegómenos de aquellas guerras. Todo se inició con el golpe de Onganía y La noche de los bastones largos: destruir la Universidad implicó impulsar a la juventud hacia la violencia, que pronto se transformó en una práctica de la que me negué a participar. La discusión fue ardua y se fue volviendo agresiva. Sostuve siempre que no se trataba de una cuestión de valentía, sino tan sólo de enfrentar al sistema en su lugar de mayor fortaleza. Quedamos amigos, pero separados. Con dos de ellos me seguí viendo siempre, aun en sus peores momentos, hasta en el Mundial de fútbol del 78, cuando ya casi nadie aceptaba el riesgo de frecuentarlos. El tiempo resolvió aquella disputa entre violencia y democracia. La resolvió sin dejar dudas, y no se necesita negar el resultado para salvar la dignidad y el heroísmo de sus víctimas. Fuimos muchos los que enfrentamos aquella práctica violenta, y teníamos razón. Lo importante no es que nos lo reconozcan como personas. Lo imprescindible es que aquello, que tuvo mucho de demencia, no termine ocupando, en el relato que hereden nuestros hijos, el lugar de la sublime rebeldía. Nadie deja de respetar la dignidad y valentía sin límites de las madres y abuelas de los desaparecidos. Pero debemos tener cuidado, porque no es en el amor de los deudos donde explican y encuentran razón las propuestas de sus hijos. Si los jefes responsables de aquella demencia están vivos y no tienen nada que aportar es debido a la pobreza ideológica de aquella causa. Son decenas los sucesos que viví en aquellos tiempos. Tantos, como silencios guardo de dolores y fracasos, errores y también traiciones. En el exilio o en el retorno, muchos valientes en la guerra no estuvieron presentes cuando había que ayudar al amigo necesitado o herido, sobreviviente de la contienda. Fui casualmente el diputado electo que más tiempo compartió con los presos en Trelew, ni siquiera pude asumir y jurar con mis compañeros al estar ocupado en los viajes de traslado de esos detenidos a esta Capital. Participé en el velatorio clandestino de Fernández Palmeiro, herido de muerte por el custodio de Hermes Quijada. Somos muchos los que no acompañamos la violencia, mientras nos mantuvimos amigos y solidarios con esa entrega en la que no encontrábamos coincidencia ideológica. Por eso defiendo la posición del general Perón cuando enfrentó la violencia con la lucidez que nos hubiera ayudado a evitar esa confrontación; no por el sólo hecho de mantenerme fiel a aquel oficialismo, sino por el daño enorme que implica reivindicar ahora el error que nos llevó a tanto dolor. La condena a la violencia, el abrazo y encuentro con Ricardo Balbín y la convocatoria a la unidad nacional son ya patrimonio indiscutible de nuestra sociedad. Nada hay más retrógrado que negar la validez de ese aporte. El encuentro casual entre el pragmatismo de la presidenta Cristina Kirchner y los sobrevivientes de aquella gesta no es un detalle político: implica una peligrosa reivindicación de los errores del pasado con el solo propósito de encontrar culpables en los casuales enemigos del presente. La violencia pudo haber encontrado justificación durante la dictadura, pero fue un grave error su ejercicio en democracia. Los vericuetos de la historia hicieron que el verdugo, con sus uniformados y sus mandantes, perdiera su derecho a existir por la atrocidad de la represión que ejerció. Pero no es allí donde la violencia encuentra su justificación, ni remotamente ésa la consecuencia buscada. Jamás olvidaré las palabras de aquel guerrillero que, en plena dictadura, me dijo en charla mesurada: "Se necesita mucha sangre para que se acorten los tiempos". Era mi amigo del alma y estaba comprometido con sus palabras. Errores que se pagaron con demasiadas vidas, donde muchos eligieron el riesgo de la muerte, al asumir el camino equivocado. Nunca fui parte de la violencia como miembro asumido de esa causa, pero de los amigos presentes en mi casamiento religioso, más de la mitad perdió la vida por ella. Compartí demasiadas etapas sin ser otra cosa que un simple amigo de aquellos con los que no coincidía, desde mi exilio hasta mi secuestro; todo fue simple consecuencia de esa amistad. Los militares asesinos pensaban que quien no estaba con ellos coincidía con sus enemigos, y algunos revolucionarios intentaron opinar algo parecido. Cada tanto me vuelvo a encontrar con algunos de los más duros de aquellos tiempos y pasamos horas rodeados de recuerdos, de momentos sublimes y también de agachadas, siempre con tantos ausentes, como si tuviéramos más de 100 años. Pero seguimos enamorados del debate, aunque ninguno hace la autocrítica. Eso sí, supimos crear entre unos y otros un ejemplo de mundo solidario. No habremos llegado al socialismo, pero al menos intentamos ser dignos de ocupar el espacio de buenas personas. Son heroicos los que entregaron sus vidas por la noble causa de recuperar la justicia para los que menos tienen, pero con la misma vehemencia hay que decir que estamos obligados a cuestionar el error aquellos que, de una u otra manera, pudimos sobrevivir a esa demencia. Son demasiados los que participaron del sacrificio y se mantienen en silencio con la conciencia de haber sido leales a sí mismos. Recuerdo la noche en que el maravilloso Tuly brindaba en la mayor pobreza por sus 40 años. Levantó la copa y dijo: "Este es mi segundo exilio y yo nunca fui gobierno". Detrás de tanta hojarasca hay miles de militantes dignos que transitan la madurez en silencio. Respetar a los desaparecidos es tan importante como insistir en el error de sus ideas. A los héroes los define la entrega; a la política, el acierto. Y la historia sólo vale cuando se somete al rigor de la verdad. Ellos soñaron y lucharon por un mundo mejor, cumplieron dignamente la obligación de toda juventud. Ahora es el tiempo del consejo sabio a los hijos. Aclarémosles a ellos que la entrega fue un regalo de la vida y la violencia, un terrible error de juventud. FUENTE
A no engañarse: a las armas nucleares las cargan los bancos y ganan buen dinero La industria mundial de las armas nucleares es financiada y mantenida viva por más de 300 bancos , fondos de pensión, compañías de seguros y gestores de activos, según un estudio. Esas instituciones realizan sustanciales inversiones en la fabricación de armas atómicas. Divulgado por la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés), el estudio de 180 páginas señala que las naciones con poderío nuclear gastan más de 100.000 millones de dólares al año fabricando nuevas ojivas, modernizando las viejas y construyendo misiles balísticos, bombarderos y submarinos para lanzarlas. Gran parte de este trabajo es realizado por corporaciones como BAE Systems y Babcock International en Gran Bretaña, Lockheed Martin y Northrop Grumman en Estados Unidos, Thales y Safran en France, y Larsen & Toubro en India. "Instituciones financieras invierten en esas compañías proveyendo préstamos y comprando acciones y bonos", indica el informe, considerado el primero en su clase. Titulado "Don't Bank on the Bomb: The Global Financing of Nuclear Weapons Producers" ("No confíen en la bomba: El financiamiento mundial de los productores de armas nucleares"), el estudio provee detalles de las transacciones financieras con 20 compañías intensamente involucradas en la fabricación, mantenimiento y modernización de las fuerzas atómicas estadounidenses, británicas, francesas e indias. "Se necesita una urgente campaña mundial coordinada por la desinversión en armas nucleares", añade. Un movimiento así podría ayudar a frenar los programas de modernización y fortalecimiento de armamentos e impulsar las negociaciones hacia una prohibición universal de ese tipo de bombas. "Dejar de invertir en las compañías de armas nucleares es una forma efectiva de que el mundo corporativo avance hacia la meta de una abolición nuclear", afirma el estudio. El trabajo llama a las instituciones financieras a que dejen de invertir en la industria armamentística atómica. "Cualquier uso de armas nucleares violaría el derecho internacional y tendría catastróficas consecuencias humanitarias. Al invertir en los fabricantes, las instituciones financieras están de hecho facilitando la construcción de fuerzas atómicas", indica. En el prólogo del informe, el arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz, señala: "Nadie debería hacer ganancias con esta terrible industria de la muerte, que nos amenaza a todos". El líder pacifista instó a las instituciones financieras a que apoyaran los esfuerzos para eliminar la amenaza atómica, y destacó que el cese de inversiones fue vital en la campaña para poner fin al apartheid (sistema de segregación racial en perjuicio de la mayoría negra) en Sudáfrica. La misma táctica puede y debe ser empleada para enfrentar a la creación más maligna del hombre: la bomba nuclear, añadió. Por su parte, Tim Wright, director de campañas de ICAN y coautor del informe, dijo a IPS que algunas de las instituciones identificadas en el trabajo ya expresaron su "intención de adoptar políticas prohibiendo las inversiones en fabricantes de armas atómicas". La campaña para que cesen las inversiones "probablemente será más exitosa en países donde la oposición a las armas nucleares es más fuerte", por ejemplo los escandinavos y Japón, indicó. Destacó que cada vez más bancos reconocen que se debe aplicar algún tipo de criterio ético a las inversiones, y que apoyar la fabricación de armas capaces de destruir ciudades enteras al instante era algo claramente contrario a la ética. De las 322 instituciones financieras identificadas en el informe, alrededor de la mitad tienen sede en Estados Unidos y un tercio en Europa. El estudio también denuncia a instituciones de Asia, Australia y Medio Oriente. Las más involucradas con la industria de armas nucleares son Bank of America, BlackRock y JP Morgan Chase en Estados Unidos, BNP Paribas en Francia, Allianz y Deutsche Bank en Alemania, Mistubishi UJF Financial en Japón, BBVA y Banco Santander en España, Credit Suisse y UBS en Suiza, y Barclays , HSBC , Lloyds y Royal Bank of Scotland en Gran Bretaña. Consultado sobre si sería viable una campaña para boicotear a estas entidades, Wright dijo a IPS: "Si los bancos se resisten a ceder, los clientes tendrán que buscar alternativas éticas". Muchos otros bancos , particularmente pequeños, se niegan a tener cualquier tipo de vínculo con esta industria, destacó. "Si la gente comienza a irse en masa, esto enviará una poderosa señal al banco de que su apoyo a las compañías de armas nucleares es inaceptable". En el caso de las instituciones multinacionales, una campaña coordinada de boicot en varios países sería efectiva, sostuvo. El estudio también cita a Setsuko Thurlow, sobreviviente de la bomba atómica lanzada por Estados Unidos sobre la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945, y quien hizo un llamado a invertir de una forma ética y a no contribuir con actividades que amenacen la Tierra. FUENTE
Margaret Thatcher propuso atacar con armas nucleares a la Argentina durante la Guerra de Malvinas El popular periódico chileno Las Ultimas Noticias publicó información en la que se reveló las intenciones de Margaret Thatcher, primer ministro británica durante la Guerra de las Malvinas, de atacar con armas nucleares al territorio continental argentino en caso de que el presidente francés Miterrand no le proporcionara los códigos de los misiles Exocet de que disponía la Armada Argentina. El 7 de mayo de 1982 el presidente de Francia, Francois Mitterrand, llegó atrasado a su sesión de psicoanálisis con su terapeuta Ali Magoudi. "Perdón. Tuve una diferencia de opinión con la Dama de Hierro. Qué mujer imposible esa Thatcher", dijo el mandatario. El viernes aparecerá el libro "Rendez-Vous: el psicoanálisis de Francois Mitterrand", cuyo adelanto fue divulgado por "The Sunday Times". El terapeuta dijo que Mitterrand lo autorizó a publicar las sesiones diez años después de su muerte. Uno de los capítulos más espectaculares es el que se relaciona con la Thatcher y la Guerra de las Malvinas. La Dama de Hierro tenía intención de arrojar armas nucleares contra la Argentina, a menos que Mitterrand le diera los códigos secretos de los misiles galos Exocet en manos de la Armada Argentina. "Usted no puede ganar una batalla contra el insular síndrome de esta incontrolable mujer británica, que quiere provocar una guerra nuclear por unas pequeñas islas habitadas por tres ovejas tan peludas como congeladas", dijo al terapeuta. Y claro, le pasó los códigos. El escenario estratégico La opción nuclear comenzó a ser considerada por Thatcher en los peores momentos de la task force británica, cuando la aviación naval argentina comenzaba a causar un daño notorio a los navíos ingleses. En su momento, representantes del laborismo inglés -partido opositor al de Thatcher- otorgaron entrevistas a medios internacionales, en las que se mencionaba que el objetivo nuclear no habría sido Buenos Aires, sino el área material Córdoba, núcleo del complejo industrial-militar de la Argentina. El escenario contemplaba lanzar un misil balístico desde el único submarino de propulsión nuclear que los ingleses habían despachado al Atlántico Sur -y que luego hundiría al crucero General Belgrano-. Miembros de la oposición a Thatcher habían llegado a esa conclusión, luego de observar que uno de los submarinos nucleares pertenecientes a la Royal Navy había sido reposicionado en el teatro de operaciones de Malvinas, luego de prestar servicio en la estrategia nuclear británica de disuasión contra la ex Unión Soviética. El resultado del ataque inglés con un misil nuclear de un megatón contra el área material Córdoba hubiera significado la destrucción completa del complejo industrial-militar argentino, a la vez que hubiera borrado del mapa a la ciudad de Córdoba y zonas aledañas. El área de influencia hubiese permanecido radiactivo por miles de años, dado que los isótopos de los materiales nucleares no dejan de estar activos hasta mucho tiempo después de contaminar una zona específica. La Administración de Ronald Reagan siguió con lujo de detalles los hechos de Malvinas, a la vez que también contribuyó para convencer a Thatcher de no recurrir a una alternativa tan radical para dar un vuelco al conflicto. Pero la porfía de Thatcher -que utilizó la guerra como impulso para su carrera política- consideraba todas las opciones. Entre ellas incluso estaba la posibilidad de destacar tropas en la zona de Río Gallegos, en la Patagonia, donde se ubicaban las bases desde donde partían los Super Etendard argentinos que portaban los famosos Exocet. De hecho, informaciones que fueron reveladas por investigadores británicos destacaron que, en cierto momento de la guerra, tuvo lugar la inserción de un grupo SAS -fuerzas de élite inglesas- en el sur argentino con el objetivo de destruir bases aéreas mediante el uso de explosivos. La táctica no tuvo éxito pues la inteligencia argentina se enteró de la operación y se despacharon grupos de seguimiento y destrucción para dar con la fuerza de élite británica. Aparentemente, comandos argentinos localizaron al grupo SAS pero fueron abatidos por estos últimos, en un episodio que las fuerzas armadas argentinas aún no reconocen de manera oficial. La pequeña fuerza británica perdió el factor sorpresa y se decidió entonces a abortar la operación. El año que vivimos en peligro La cuestión nuclear relacionada con Malvinas se volvió un tema tan espinoso para los políticos británicos, que los archivos del gobierno inglés referentes al tema del conflicto sólo podrán ser conocidos en su totalidad en el año 2050. Recién entonces se comprenderá el verdadero peligro que debió enfrentar no sólo la Argentina sino el resto del mundo, dadas las intenciones de Thatcher en 1982. Sabido es que la estrategia de muchos países del club nuclear es monitorear mediante satélites todos los lanzamientos de misiles balísticos que se producen en el globo. ¿Cuál hubiera sido la respuesta de soviéticos y estadounidenses si se hubiera detectado un bombardeo nuclear en el conflicto del Atlántico Sur? La cuestión muy probablemente se hubiera salido de cauce si la ex URSS se hubiera decidido a tomar un rol más activo en el conflicto -pues en su momento se informó que los rusos reportaban los movimientos de tropas ingleses a los argentinos-. Otra razón para el ocultamiento de los archivos secretos de la guerra tiene que ver con la necesidad de no dejar trascender la posibilidad más que plausible de que en alguna de las naves británicas hundidas por la Armada Argentina, hubieran cargas nucleares almacenadas. El resultado se hará sentir en algún momento del futuro, cuando la presión subyacente en las profundidades del Atlántico Sur haga su trabajo y libere la radiactividad a las aguas, perjudicando actividades como la pesca y la salud de millones de personas. FUENTE

Se estableció en Mendoza, formó allí un ejército, cruzó con sus hombres la cordillera de los Andes, derrotó a los realistas en Chile, armó una flota, continuó por mar al Perú, desembarcó con su ejército, entró en Lima y se adueñó del corazón del imperio español en América. Un militar criollo, José Francisco de San Martín, llevó a cabo esa formidable campaña entre 1814 y 1821. Un militar escocés, Thomas Maitland, había concebido el plan en Londres, a principios de 1800. El plan fue recibido y considerado seriamente por el gobierno de William Pitt El Joven. Maitland elevó un texto preliminar al Secretario de Guerra, Henry Dundas (más tarde primer Vizconde Melville), quien lo citó para discutir detalles. De la entrevista Dundas-Maitland surgió el plan definitivo, que fue puesto en posesión del Secretario de Guerra a mediados de 1800. El gobierno de Pitt cayó el 3 de febrero de 1801. El Plan Maitland pareció quedar, entonces, en el olvido. Los originales permanecerían ocultos durante 181 años. Investigación efectuada por Rodolfo Terragno, sobre los documentos del militar escocés Thomas Maitland, que fuera la base del plan de José de San Martín para liberar Argentina, Chile y Perú. Papel y realidad En este resumen del Plan Maitland, se enumeran y describen sintéticamente los pasos sugeridos por el estratega escocés. Un recordatorio de la campaña de San Martín sirve, luego, para mostrar la casi total coincidencia entre la gesta del Libertador y la concepción de Maitland. Esa coincidencia se hace aun más notoria en el cuadro sinóptico que cierra resumen. El Plan Maitland A diferencia del venezolano Francisco de Miranda y otros militares británicos, Maitland no creía que un ataque sobre Caracas y Buenos Aires pudiera –aun siendo exitoso– quebrar el dominio español en América: Una Expedición a Caracas desde las Antillas, y una fuerza enviada a Buenos Aires, podrían realmente proveer a la emancipación de los Colonos Españoles en las posesiones orientales, pero el efecto de tal emancipación, aunque considerable, no podría jamás ser tenido por seguro en las más ricas posesiones de España en la costa del Pacífico, y es menester observar que la razón por la cual los españoles han asignado importancia a sus posesiones orientales, es que ellas sirven como defensa para proteger sus más valiosas posesiones occidentales. La costa del Caribe y las pampas no tenían oro ni plata. En cambio, los territorios que Francisco Pizarro les había arrebatado a los incas, valían “un Perú”. A fin de tomar esas “más valiosas posesiones”, Maitland propuso: 1. Ganar el control de Buenos Aires. “He concebido un ataque sobre Buenos Aires”, informó Maitland a Dundas. Para eso, calculó que harían falta 4.000 soldados de infantería y 1.500 de caballería, con “una proporción de artillería”. 2. Tomar posiciones en Mendoza. “Una vez capturada Buenos Aires [el] objeto debería ser enviar a un cuerpo a tomar posiciones al pie de la falda oriental de los Andes, para cuyo propósito la ciudad de Mendoza es indudablemente la más indicada”. 3. Coordinar acciones con un ejército en Chile. Este otro ejército debía consistir en 3.000 soldados de infantería y 400 de caballería “con una proporción de artillería”. La mitad de la infantería debía “dirigirse de Inglaterra al Cabo de la Buena Esperanza en barcos destinados en última instancia a Sudamérica”. La otra mitad debía ser provista por India, desde donde debía salir, apenas estuviera lista, “directamente a la Botany Bay”, en Australia, a los efectos de navegar luego a Sudamérica. El objetivo era “indudablemente Chile”. Debía atacar Valparaíso y Santiago o, “si encontrara que los españoles tienen la fuerza suficiente para hacer que un inmediato ataque sobre Valparaíso o Santiago resulte inoportuno”, la fuerza debía “dirigirse al Río Bío-Bío y obtener refuerzos mediante un trato con los indios”. 4. Cruzar los Andes. “El cruce de los Andes desde Mendoza hacia las partes de Chile es una operación de alguna dificultad [...] Aun en verano, el frío es intenso, pero con tropas a ambos lados, cuesta suponer que nuestros soldados no pudieran seguir una ruta que ha sido adoptada desde hace tiempo como el canal más apropiado para importar negros a Chile”. 5. Derrotar a los españoles y controlar Chile. El objetivo de esta etapa era “destituir al actual gobierno [español] de Chile” y convertir a ese territorio en “un punto desde el cual podríamos dirigir nuestros esfuerzos contra las provincias más ricas”. Esta era la tarea a cumplir por las fuerzas unificadas del ejército que debía cruzar los Andes y el que llegaría por mar. 6. Continuar por mar a Perú. “Si el plan fuera exitoso en toda su extensión, el Perú quedaría inmediatamente expuesto a ser ciertamente capturado” y “últimamente podríamos extender nuestra operación hasta desmantelar todo el sistema colonial, aun por la fuerza si resultare necesario”. Lo indicado era evitar toda violencia innecesaria: “Un coup de main sobre el puerto del Callao y la ciudad de Lima podría resultar probablemente exitoso, y los captores podrían obtener mucha riqueza, pero ese triunfo, a menos que fuéramos capaces de mantenernos en el Perú, terminaría provocando la aversión de los habitantes a cualquier conexión futura, de cualquier tipo, con Gran Bretaña”. 7. Emancipar al Perú. “El fin de nuestra empresa sería indudablemente la emancipación del Perú y (Quito)”. (El original dice “México” en vez de Quito. Como he explicado en la Introducción, se trata de un error) La campaña de San Martín En 1812, San Martín inició, recién llegado de Londres, su histórica campaña. Coincidencia o no, esa campaña seguiría los pasos sugeridos doce años antes por Maitland. 1. Ganó el control de Buenos Aires. San Martín no tuvo que atacar la ciudad. Cuando llegó de Londres, el 19 de enero de 1812, Buenos Aires ya tenía gobierno propio: aunque la independencia aún no había sido proclamada, la antigua colonia estaba, de hecho, liberada de España. Es cierto que, hijo de una familia española, San Martín se había criado en España y había servido al Rey como oficial durante 22 años. No obstante, acreditaba ser nativo del país, partidario de la independencia y poseedor de una considerable experiencia militar. Estaba calificado para establecer un regimiento y el gobierno aceptó que creara un cuerpo de granaderos a caballo. Ese cuerpo se convirtió muy pronto en la llave para ganar el control político de Buenos Aires. El 8 de octubre de 1812 fue usado para imponer un cambio de gobierno y establecer uno afín a la Logia Lautaro, un partido pseudomasónico que el propio San Martín y Carlos María de Alvear establecieron en Buenos Aires como filial de la Gran Reunión Americana, de Londres. San Martín fue, de hecho, el jefe del primer golpe militar de nuestra historia: el que derrocó al primer Triunvirato. Los granaderos, al mando de su jefe, “se presentaron en la plaza de la Victoria para demostrar a los cabildantes porteños que esta vez la razón tenía como aliada la fuerza”. El encargado de transmitir el ultimátum, en presencia de San Martín y Alvear, fue Bernardo de Monteagudo: el Cabildo debía deponer al Triunvirato, nombrar provisionalmente un nuevo gobierno y llamar a una asamblea constituyente. Los militares dejaron a los cabildantes deliberando pero, como las discusiones se prolongaban, San Martín entró a la sala y les dijo: “No es posible ya perder [más tiempo]: el fermento adquiere mayores proporciones y es preciso cortarlo de una sola vez”. Así fue impuesto el nuevo triunvirato, al que se dio el nombre de Gobierno Superior, compuesto por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. El Gobierno Superior convocó a la asamblea constituyente –la Asamblea del año 13– que sería presidida por Alvear. El control ya estaba ganado. 2. Tomó posiciones en Mendoza. Aunque libró antes el combate de San Lorenzo (1813) y reorganizó el Ejército del Norte, San Martín dejó pronto en claro que su principal interés era asegurarse la gobernación de Cuyo: un sitio sin importancia política, en el cual él jamás había estado. La capital de Cuyo, Mendoza, era –como Maitland había destacado– “indudablemente indicada” para organizar e iniciar una operación militar destinada a Chile. Cuando obtuvo la gobernación de Cuyo, en 1814, San Martín la convirtió en un mundo aparte, dedicado casi exclusivamente a preparar el ejército que cruzaría los Andes. Con ese propósito, hizo requisiciones y movilizó a la población. 3. Coordinó acciones con el ejército patriota de Chile. Los patriotas chilenos habían establecido su propio gobierno independiente, como el de Buenos Aires. Sin embargo, después del desastre de Rancagua (1º de octubre de 1814) los españoles reconquistaron el país y las fuerzas criollas se dispersaron. San Martín había perdido la posibilidad de unir su ejército al de Chile. No obstante, el caudillo chileno Bernardo O’Higgins, junto a parte de los patriotas derrotados, se unió a San Martín en Mendoza. Así se completó el Ejército de los Andes, que quedó compuesto por 4.000 hombres “con una proporción de artillería” (21 cañones y otras piezas)( Otero, Historia del Libertador, vol. II, p. 329. Leopoldo R. Ornstein, “La organización del Ejército de los Andes”, en Instituto Nacional Sanmartiniano, San Martín, Libertador de América (Buenos Aires, 1995), p. 59, precisa: “Los efectivos de todas las unidades de línea, servicios y tropas del Ejército de los Andes, arrojaron un total de: 3 generales, 28 jefes, 207 oficiales, 15 empleados civiles, 3.788 soldados combatientes y 1.392 auxiliares, lo que suma un conjunto de 5.423 hombres. Disponía además de 18 piezas de artillería, 1.500 caballos y 9.280 mulas. 4. Cruzó los Andes. Maitland había sugerido que, a fin de llegar a Chile, “un perfecto entendimiento con los indios debería ocurrir antes de la aparición de nuestras fuerzas”. San Martín llegó a un acuerdo con el cacique Neicuñán, según el cual los toquis permitirían que el Ejército de los Andes, camino de Chile, atravesara sus dominios en el valle de Uco. Por otra parte, San Martín utilizó a los pehuenches para propagar falsas informaciones en Chile antes del cruce, y hacer que los españoles aguardaran un ataque en sitios que no eran los elegidos para atacar. El cruce de la cordillera fue más difícil de lo imaginado por Maitland. El Ejército de los Andes demoró casi un mes en atravesar esas montañas, que figuran entre las más altas del mundo. Muchos soldados y gran cantidad de mulas y caballos murieron durante la operación. 5. Derrotó a los españoles y tomó control de Chile. El Ejército de los Andes invadió la parte central de Chile por seis puntos. San Martín derrotó al ejército realista en la batalla de Chacabuco (12 de febrero de 1817), después de lo cual el mariscal Francisco Marcó del Pont, capitán general de Chile y presidente de su Real Audiencia, huyó de Santiago. Cuando San Martín entró a la ciudad, el Cabildo le ofreció plenos poderes, que él rehusó. Coincidiendo una vez más con las ideas de Maitland, San Martín pensó que, habiendo tomado control de Chile, ese país debía ser “el punto desde el cual deberíamos dirigir todos nuestros esfuerzos contra (los realistas de) Perú”. San Martín sugirió que O’Higgins era el hombre para gobernar Chile. De todos modos, ambos –O’Higgins y San Martín– tenían el control militar del país, sobre todo después de una nueva victoria en Maipú (5 de abril de 1818) que siguió al traspié de Cancha Rayada (19 de marzo de 1818). Maipú puso fin al dominio español en Chile. San Martín entonces dedicó sus energías a preparar su expedición marítima a Perú. 6. Continuó por mar a Perú. Demostrando que nada le parecía más relevante que quebrar el dominio español de Lima, San Martín desobedeció al gobierno de Buenos Aires y, en vez de regresar con su ejército como se lo ordenaban,20 continuó la preparación de la expedición por mar al Perú (Se le ordenó volver para combatir la insurrección del gobierno de Santa Fe, que, apoyado por el jefe de los orientales, José Gervasio de Artigas, y el chileno José Miguel Carrera, supuestamente se aprestaba a invadir Buenos Aires. San Martín le escribió a Juan Martín de Pueyrredón: “... este ejército nunca tuvo por objeto la guerra de Santa Fe y sí sólo la necesidad de abrirnos al Perú”. Luego, en carta a Bernardo O’Higgins, señaló: “Se va a descargar sobre mí una responsabilidad terrible, pero si no se emprende la expedición al Perú, todo se lo lleva el diablo”. Cf. Otero, San Martín, vol. IV, pp. 168-169). Para eso compró barcos ingleses y reclutó a marinos británicos. La expedición, colocada bajo bandera chilena, comenzó el 20 de agosto de 1820; pero San Martín sólo entró en Lima el 10 de julio de 1821, después de haber cercado pacientemente a los españoles, insubordinado a la población rural y obligado al Virrey José de la Serna, Conde de los Andes, a rendir la hambrienta capital. Si bien estaba, él también, dispuesto a extender la operación “hasta desmantelar todo el sistema colonial, aun por la fuerza si resultare necesario”, creía –como Maitland– que se podía tomar control del Perú con la mínima violencia: • “Yo ambiciono un triunfo pacífico, fruto de la irresistible necesidad”. • “Mi objeto en este movimiento es el de, por la insurrección general de la sierra, bloquear a Lima por hambre y obligar a[l Virrey Joaquín de la] Pezuela a una capitulación”. • “Yo me voy con pies de plomo. [Pezuela] pierde cada día la moral de su ejército; se mina sin cesar; su deserción crece, y yo aumento mis fuerzas progresivamente. La insurrección corre por todas partes como el rayo, y estoy esperando la de Trujillo, con cuyo gobernador, el Marqués de Torre Tagle, estoy de acuerdo; en fin, con paciencia y sin precipitarse, todo el Perú será libre en breve tiempo”. • “Me he propuesto mi plan de guerra con el que pienso entrar en Lima con más seguridad que fiando el éxito a la suerte de una batalla. Los muchachos desearían esto último para terminar pronto la guerra, pero es menester que tengan la misma cachaza que yo”. El jefe de la escuadra, Lord Cochrane (Thomas A. Cochrane, Conde de Dundonald) quedó resentido porque San Martín le impidió dar lo que Maitland había descrito con desdén como un coup de main sobre Callao y Lima. Ese fue el inicio de serios desacuerdos entre ambos comandantes, que por fin llevaron al retiro de Cochrane. En las páginas 28 y 29 usted podrá leer una versión inglesa de las diferencias entre San Martín y Cochrane: la que ofrece el Dictionary of National Biography. Pese a los esfuerzos por adjudicar todo el mérito de la conquista del Perú al británico, y desacreditar al mismo tiempo a San Martín, ese texto demuestra que Cochrane quería dar ese golpe porque lo movían las riquezas del Perú y no su independencia. 7. Emancipó al Perú. El 28 de julio de 1821, San Martín proclamó la independencia de Perú. Sin embargo, al igual que Maitland, creía que aún faltaba un paso: tomar el control de los territorios septentrionales. Cuando Maitland escribió su plan, Quito era un solo reino: el que había establecido la Real Audiencia en 1563. Cuando San Martín llegó al Perú, hacía dieciocho años que Quito se había proclamado independiente, pero aún luchaba contra los españoles que dominaban gran parte del territorio. En 1820, el puerto de Guayaquil, que era parte de Quito pero estaba libre de fuerzas realistas, había declarado su propia independencia. A poco de entrar en Lima y hacerse cargo del gobierno, San Martín envió al general Francisco Salazar como ministro (embajador) ante el gobierno de Guayaquil, con instrucciones de “trabajar por la incorporación de Guayaquil al Perú”. También envió San Martín ayuda militar al Libertador de Colombia, Simón Bolívar, cuyo ejército ya había sitiado a los realistas de Quito. Esa ayuda fue útil a Antonio José de Sucre, lugarteniente de Bolívar, que derrotó a los españoles en Pichincha (29 de mayo de 1822). Mientras tanto, la contrarrevolución realista se había hecho fuerte en las montañas peruanas. Carente del apoyo de Buenos Aires y enfrentado a problemas políticos en Lima, San Martín consideró que no podría consolidar la independencia peruana sin el apoyo de Bolívar. Decidió, entonces, ir a entrevistarse con el venezolano. Se proponía reclamarle “Guayaquil y su ría”, dado que eran de “ninguna utilidad a Cundinamarca” (es decir, a Colombia) y, en cambio, sin ellas el Perú “no podría ser jamás un poder político de importancia”. Iba, también, a pedirle refuerzos militares para aplastar la contrarrevolución realista. En la entrevista de Guayaquil, el 26 de julio de 1822, Bolívar le hizo ver que no permitiría la anexión de Guayaquil al Perú, y que sería él (no San Martín) quien liderase la ofensiva final contra los realistas en territorio peruano. El 20 de setiembre de 1822, San Martín decidió retirarse y dejar que el propio Bolívar concluyera la obra. Después de un año en Mendoza, el Libertador viajó otra vez a Inglaterra (1824). La versión del Dictionary of National Biography, publicado en Londres en 1894. Cochrane, Thomas, décimo CONDE DE DUNDONALD (1775-1860) [...] En mayo de 1817 Cochrane aceptó la invitación del gobierno chileno para hacerse cargo de la organización y comando de su armada, aunque como consecuencia de varias demoras no dejó Inglaterra hasta agosto de 1818, cuando cruzó a Boulogne acompañado por su esposa y dos hijos, para embarcarse en el burque mercante Rose [rumbo a Chile]. Arribó a Valparaíso el 28 de noviembre y de allí siguió de inmediato a Santiago, donde fue recibido con el mayor entusiasmo. [...] Se decidió llevar adelante una expedición a Perú con todas las fuerzas de la república. Un ejército de más de cuatro mil hombres, a las órdenes del General San Martín, fue embarcado en los buques de guerra que zarparon de Valparaíso hacia fines de agosto de 1820. A pesar de las protestas de Cochrane, San Martín insistió en que las tropas desembarcaran en Pisco, donde permanecieron ociosas durante casi dos meses. El 28 de octubre fueron reembarcadas y otra vez, a requerimiento de San Martín, desembarcaron en Ancón. Cochrane había urgido en vano un inmediato ataque al Callao y Lima y ahora, comprendiendo que este segundo desembarco sería tan infructuoso como el anterior, decidió ir con un grupo de su propia fuerza a enfrentar a la fragata Esmeralda en el Callao. Actuando enteramente bajo su responsabilidad y sin consultar con San Martín, hizo el intento con un éxito total. La noche del 5 de noviembre los botes se internaron en el puerto; cerca de medianoche estaban al lado de la Esmeralda, que fue abordada por los chilenos en distintos puntos al mismo tiempo. El propio Cochrane fue seriamente herido, y las pérdidas totales de los vencedores fueron once muertos y treinta heridos. Tan pronto como el alboroto a bordo hizo comprender a la del guarnición [española] que un ataque había tenido lugar, las baterías abrieron fuego contra la Esmeralda, matando e hiriendo a muchos de sus hombres. El fuego, sin embargo, hizomenos daño del que podía haberse esperado, siendo neutralizado por uno de esos sim ples pero ingeniosos expedientes en los cuales la mente de Cochrane era particularmente fértil y que, más aun que sus brillantes movimientos, marcaron sus éxitos. Estaban presentes en el puerto un barco inglés y uno americano, ambos de guerra. Cochrane notó que, apenas comenzó el fuego, esos barcos elevaron sus luces de posición. Enseguida entendió que había un acuerdo previo con las auto ridades en tierra, e inmediatamente levantó luces similares a bordo de la Esmeralda. La guarnición quedó perpleja; en la oscuridad, no podía distinguir e hizo fuego las más de las veces sobre los dos neutrales, que fueron alcanzados varias veces. La Esmeralda logró quedar comparativamente a salvo. Cochrane intentó ir desde la Esmeralda a capturar o prender fuego a todos los barcos del puerto. Desafortunadamente, estaba incapacitado por sus heridas, y el oficial en quien debió delegar el mando, menos aventurado e ingenioso que su jefe, cortó las amarras de la Esmeralda. No quedaba más que aflojar las gavias y ponerse fuera de alcance. La proeza, aunque incompleta, no lo fue en sus resultados. No sólo la armada española fue reducida a la inacción sino que Cochrane, después de un corto tiempo, advirtiendo que no había para él más trabajo a bordo indujo a San Martín a prestarle seiscientos soldados, con los cuales y con los barcos de la escuadra tuvo bajo acoso las costas desde Callao hasta Arica, con lo que virtualmente obligó a Lima a capitular el 6 de julio de 1821. San Martín, aunque había hecho poco o nada, apareció entonces para recibir los honores y los premios. El 3 de agosto se proclamó a sí mismo Protector del Perú, y el 4 se negó a pagar un solo real a los marinos si ellos, y especialmente Cochrane, no juraban lealtad a la nueva república. Cochrane declinó el ofrecimiento del Protector, zarpó rumbo a Ancón y tomó posesión de una gran parte del tesoro capturado [a los españoles] que había sido depositado allí por San Martín. Con esto pagó los emolumentos atrasados a sus oficiales y marineros, reservando el resto para el reequipamiento de la escuadra. San Martín, expulsado del Perú por una insurrección popular, volvió a Valparaíso en octubre y, aunque denunciado por Cochrane por traidor, fue colmado de honores y premios, mientras que Cochrane no podía lograr que le pagaran las sumas que le debían a él ni los salarios debidos a sus hombres. De haber optado por entrar en la lucha de facciones, posiblemente habría podido obtener ventaja pecuniaria; perohabiendo declinado hacerlo,el único curso de acción que tenía era resignar el mando en la marina chilena, que es lo que virtualmente hizo el 29 de noviembre al solicitar licencia por, tiempo indeterminado. “La perspectiva de un beneficio inmediato” En su intento de promover a Cochrane y disminuir a San Martín, el Dictionary of National Biography nos provee (sin quererlo) elementos para darle la razón a San Martín y, al mismo tiempo, valorar la visión de Maitland: • Cochrane urgió en vano a que San Martín hiciera aquello que (Maitland lo subrayó en su plan) no debía siquiera intentarse: un “golpe de mano” en el Callao. • El “éxito total” de Cochrane resultó, en realidad, una “proeza incompleta”. No le fue posible tomar el puerto. • Cochrane terminó haciendo lo que San Martín (al igual que, antes, Maitland) definió como el papel de la escuadra naval: patrullar las costas mientras las fuerzas de tierra cercaban al Virrey. • Por algo el pueblo del Perú reservó “los honores y los premios” a San Martín. • Cochrane se negó a jurar lealtad a la nueva república. • Luego se apoderó de parte del tesoro del Perú, para pagar salarios y quedarse con un “resto” para “reequipamiento”. • De Perú se fue a Chile a exigir más paga y obtuvo un rechazo inapelable. • En cambio, San Martín (renunciante, no expulsado, del Perú) “fue colmado” en Chile “de honores y premios”. Maitland había observado que, “en todos los planes” para atacar Hispanoamérica, “los emolumentos de los individuos parecían ser la parte más importante a considerar”. Los expedicionarios (señaló en uno de los escritos dirigidos a Dundas) solían ser movidos por “la perspectiva de un beneficio inmediato”. Cochrane no era una excepción a esa regla. Maitland y, a su turno, San Martín, tuvieron una concepción distinta. Uno en pos del interés comercial de su país, el otro a impulsos de un ideal, ambos hombres comprendieron que los pueblos de Hispanoamérica no querían cambiar, como decía Manuel Belgrano, “amo viejo por amo nuevo”. El estratega escocés sostuvo que “el fin” de la “empresa” debía ser “indudablemente la emancipación de Perú”. Ése fue, también, el fin perseguido por San Martín. Una coincidencia asombrosa En los doce años transcurridos entre su partida a bordo de la George Canning y su regreso a Londres, San Martín llevó a la práctica el plan anticipado, en 1800, por aquel escocés, Maitland, que murió en Ceilán el 21 de enero de 1824, pocos meses antes del regreso de San Martín a Inglaterra. El cuadro de la página siguiente grafica lo que ya hemos visto: San Martín siguió, paso a paso, el derrotero propuesto por Maitland. ¿Conocía el Libertador aquel plan británico del 1800? Tanto Maitland como San Martín eran estrategas europeos, acostumbrados a hacer planes sobre mapas e ignorar los obstáculos geográficos. Una larga campaña a través de distintos países podía parecer sobrehumana a los compatriotas de San Martín, habituados a la pelea doméstica.(Otros ejércitos criollos llevaron a cabo notables campañas en sitios tan distantes de Buenos Aires como el Alto Perú -hoy Bolivia- y Paraguay, donde actuó el general Manuel Belgrano. Sin embargo, aquellas campañas fueron conducidas dentro del propio país -al cual pertenecía el actual territorio de Bolivia- o diseñadas para proteger sus fronteras, en respuesta a un ataque exterior o a una rebelión). En cambio, el Viejo Mundo estaba acostumbrado a tales empresas: los libros de estrategia que debieron leer Maitland y San Martín estaban inspirados en Alejandro, Ciro, Carlomagno, Aníbal (que hace 2.200 años atravesó los Alpes helados al frente de un descomunal ejército que incluía miles de caballos y hasta elefantes) o Napoleón Bonaparte (el Gran Corso, contra cuyas fuerzas pelearon tanto Maitland como San Martín). Es posible, por lo tanto, que San Martín haya coincidido con Maitland sin saberlo. Sería, sin embargo, una coincidencia asombrosa. ¿Quién era Thomas Maitland? ¿Por qué se dedicó a planear el control de Sudamérica? ¿Con quién estaba conectado? Como dos gotas de agua Si querés leer la versión completa del Plan Maitland (consta de 262 páginas), podes verla online, haciendo clic acá. FUENTE