manusantafe
Usuario
Registrate y eliminá la publicidad! Cuando nos asomamos al fenómeno de la denominada “Era Digital” es inevitable llegar a la conclusión que todas aquellas historias de ciencia-ficción creadas por las mentes brillantes de Bradbury, Asimov y Verne, entre muchos otros, no sólo han sido confirmadas, sino que resultan, a poco que se efectúe el contraste respectivo, anacrónicas e ingenuas. Las posibilidades que ofrecen la biotecnología, la nanotecnología y la ingeniera genética son ilimitadas y plantean numerosos dilemas éticos, porque, por un lado, arrastran al hombre a un futuro donde se dispondrá de tiempo para hacer solamente las cosas placenteras, descartando las faenas laborales que tanto tiempo nos insumen y, en no pocas ocasiones, nos molestan, pero, por otro, se rompen límites morales: clonación de seres humanos, patentamiento de la codificación de las cadenas de ADN de determinadas partes del cuerpo humano con fines comerciales (a partir de la decodificación del genoma humano), desarrollo de sistemas de agentes inteligentes (IA -inteligencia artificial-) que potencialmente tienen capacidad de reemplazar a los expertos humanos en las más diversas áreas profesionales y, en el caso del derecho, podrían -por definición- analizar un caso determinado y emitir una decisión como lo haría un Juez. Sin embargo se trata de una incipiente Tecno-era, porque el punto culminante de esta Tercera Revolución Industrial tendrá lugar (y en muy poco tiempo) con la definitiva expansión de la Inteligencia Artificial, la bio-tecnología, la genética y la robótica influyendo en todas las áreas humanas. Cambios socio-económicos estructurales Siguiendo a Manuel Castells, debemos señalar que las consecuencias de este paradigma tecnológico también afectan y modifican la estructura social y económica, donde se observan las llamadas Economía informacional (la capacidad de generación y manipulación de infraestructuras informacionales son decisivas para el desarrollo y expansión de las empresas), la Economía Red (descentralización de las grandes empresas y formación de redes o alianzas con pequeñas y medianas empresas que funcionan como auxiliares de aquéllas) y la Economía global o Globalización a secas (donde, en realidad, todos las áreas se encuentran subordinadas a este fenómeno: trabajo, comunicaciones, mercados financieros, cultura, etc.). Los frutos de estos cambios son naturalmente ambiguos: se crea un proceso donde la información está al alcance de todos (en Internet no sólo fluye la información, sino la sociedad misma), verificándose terribles impactos en lo que atañe a la difusión de la producción cultural y un rediseño de la arquitectura de los negocios y la industria. Sin embargo, el modelo económico neoliberal o post-capitalista globalizado, ha generado situaciones de exclusión e injusticia social a nivel mundial, cuya tendencia pareciera no ceder, destacándose el nuevo escollo, frente a la realidad de los países emergentes, que presentan las nuevas tecnologías de la información, las que, a diferencias de otros inventos (radio, televisión), requieren, como presupuesto mínimo indispensable, la alfabetización de los usuarios.
LOS SIETE PECADOS CAPITALES http://www.geocities.com/fdomauricio/pecadoscapitales.htm Introducción: Mesa de los Pecados Capitales Por Jeronimus Bosch, El Bosco Haz click en la Imágen para verla ampliada En contraste con nuestra época, la ética medieval poseía claras delimitaciones. De esta manera el hombre medieval cuenta con una suerte de código de conducta que le señala claramente como debe ser su actuar. Esta codificación tiene su base, por un lado, en las llamadas “Virtudes Cardinales”, verdaderas llaves maestras que posibilitan el ejercicio de una conducta conforme con lo que es éticamente correcto. Por otro lado, los “Pecados Capitales” (denominados así por ser “cabeza” o principio de todos los demás pecados) muestran claramente la cuna de todo lo moralmente reprobable. Esta codificación moral, que si bien fue formulada en el medioevo tiene una sorprende actualidad, está cruzada transversalmente por una problemática ética fundamental: la posibilidad de acoger hospitalariamente al “otro”, al prójimo (el que está próximo) como una persona válida por sí misma. Dicho de otra manera el entender a los seres humanos que están frente a mí, cualquiera sea su condición, como un “interlocutor válido”, como un fin en sí mismo. Como veremos más adelante, Lo que verdaderamente constituye el mal moral es entender al “otro” como un “medio”, como un objeto que puede ser utilizado para el propio beneficio, en conformidad al principio del “amor a sí mismo”. Veamos a continuación una síntesis de la definición de cada uno de estos concepto, nos hemos basado en un antiguo pero esclarecedor “diccionario de teología” (se han alterado la redacción, la extensión y la ortografía castellana antigua en función de la comprensión, así mismo se han traducido algunas citas que en el texto original aparecen en latín) Pecados Capitales 1. La Soberbia. Es el principal de los pecados capitales. Es la cabeza de “todos” los restantes pecados. Recordemos que por esta falta, según la teología cristiana, el hombre fue expulsado del jardín del paraíso. Es una ofensa directa contra Dios, en cuanto el pecador cree tener más poder y autoridad que Dios. En general es definida como “amor desordenado de sí mismo”. Según Santo Tomás la soberbia es “un apetito desordenado de la propia excelencia”. Se considera pecado mortal cuando es perfecta, es decir, cuando se apetece tanto la propia exaltación que se rehúsa obedecer a Dios, a los superiores y a las leyes. Se trata de renunciar a Dios en cuanto es Verdad y sentido conductor de la existencia e instalarse a sí mismo como Verdad suprema e infalible y como fundamento de la acción humana. De la misma manera, y guardando las distancias, se aplica al respeto y a la consideración que los subordinados le deben a las autoridades legítimamente constituidas. De la soberbia se desprenden las siguientes faltas menores: · La vanagloria: es la complacencia que uno siente de sí mismo a causa de las ventajas que uno tiene y se jacta de poseer por sobre los demás. Así mismo, consiste en la elaborada ostentación de todo lo que pueda conquistarnos el aprecio y la consideración de los demás. · La Jactancia: falta de los que se esmeran en alabarse a sí mismos para hacer valer vistosamente su superioridad y sus buenas obras. Sin embargo, no es pecado cuando tiene por fin desacreditar una calumnia o teniendo en miras la educación de los otros. · El Fausto: consiste en querer elevarse por sobre los demás en dignidad exagerando, para ello, el lujo en los vestidos y en los bienes personales; llegando más allá de lo que permiten sus posibilidades económicas. · La altanería: Se manifiesta por el modo imperioso con el que se trata al prójimo, hablándole con orgullo, con terquedad, con tono despreciativo y mirándolo con aire desdeñoso. · La ambición: Deseo desordenado de elevarse en honores y dignidades como cargos o título, sólo considerando los beneficios que les son anexos, como la fama y el reconocimiento · La hipocresía: simulación de la virtud y la honradez con el fin de ocultar los vicios propios o aparentar virtudes que no se tienen. · La presunción: consiste en confiar demasiado en sí mismo, en sus propias luces, en persuadirse a uno mismo que es capaz de efectuar mejor que cualquier otro ciertas funciones, ciertos empleos que sobrepasan sus fuerzas o sus capacidades. Esta falta es muy común porque son rarísimos los que no se dejan engañar por su amor propio, los que se esfuerzan en conocerse a sí mismos para formar un recto juicio sobre sus capacidades y aptitudes. · La desobediencia: es la infracción del precepto del superior. Es pecado mortal cuando esta infracción nace del formal desprecio del superior, pues tal desprecio es injurioso al mismo Dios. Pero cuando la violación del precepto no nace del desprecio sino de otra causa y considerando la materia y las circunstancias del caso, puede ser considerada una falta menor. · La pertinacia: consiste en mantenerse adherido al propio juicio, no obstante el conocimiento de la verdad o mayor probabilidad de las observaciones de los que no piensan como el sujeto en cuestión. El remedio radical contra la soberbia es la humildad. Según el cristianismo, “Dios abate a los soberbios y eleva a los humildes (Luc. 14) 2. La Acidia (Pereza). Es el más “metafísico” de los Pecados Capitales en cuanto está referido a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es también el que más problemas causa en su denominación. La simple “pereza”, más aún el “ocio”, no parecen constituir una falta. Hemos preferido, por esto, el concepto de “acidia” o “acedía”. Tomado en sentido propio es una “tristeza de animo” que nos aparta de las obligaciones espirituales y divinas, a causa de los obstáculos y dificultades que en ellas se encuentran. Bajo el nombre de cosas espirituales y divinas se entiende todo lo que Dios nos prescribe para la consecución de la eterna salud (la salvación), como la práctica de las virtudes cristianas, la observación de los preceptos divinos, de los deberes de cada uno, los ejercicios de piedad y de religión. Concebir pues tristeza por tales cosas, abrigar voluntariamente, en el corazón, desgano, aversión y disgusto por ellas, es pecado capital. Tomada en sentido estricto es pecado mortal en cuanto se opone directamente a la caridad que nos debemos a nosotros mismos y al amor que debemos a Dios. De esta manera, si deliberadamente y con pleno consentimiento de la voluntad, nos entristecemos o sentimos desgano de las cosas a las que estamos obligados; por ejemplo, al perdón de las injurias, a la privación de los placeres carnales, entre otras; la acidia es pecado grave porque se opone directamente a la caridad de Dios y de nosotros mismos. Considerada en orden a los efectos que produce, si la acidia es tal que hace olvidar el bien necesario e indispensable a la salud eterna, descuidar notablemente las obligaciones y deberes o si llega a hacernos desear que no haya otra vida para vivir entregados impunemente a las pasiones, es sin duda pecado mortal. Son efectos de la pereza: · La repugnancia y la aversión al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto. · la inconsistencia en el bien, la continua inquietud e irresolución del carácter que varía, a menudo, de deseos y propósitos, que tan pronto decide una cosa como desiste de ella, sin ejecutar nada. · Una cierta pusilanimidad y cobardía por la cual el espíritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y se abandona a la inacción. · La desesperación de considerar que la salvación es imposible, de tal manera que lejos de pensar el hombre en los medios de conseguirla se entrega sin freno alguno a sus propias pasiones. · La ociosidad, la fuga de todo trabajo, el amor a las comodidades y a los placeres. · La curiosidad o desordenado prurito de saber, ver, oír, que constituye la actividad casi exclusiva del perezoso. En el fondo, la acidia se identifica con el “aburrimiento”. Pero no con ese aburrimiento objetivo que nos hace escapar de una cosa, de una situación o de una persona en particular. Más bien se refiere al “aburrimiento” que sentimos frente a la existencia toda, frente al hecho de existir y de todo lo que esto implica. La vida nos exige trabajo, esfuerzo para actuar según lo que se debe, esfuerzo que no es ni gratuito ni fácil. Cuando no somos capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocemos aquello que debemos “hacer” en la existencia, la vida humana se transforma en un vacío que me causa “horror”; se transforma en un vacío que me angustia y del cual escapamos constantemente casi sin darnos cuenta. De hecho ‘aburrimiento’ significa originariamente “ab horreo” (horror al vacío). Decíamos que la acidia es el más metafísico de los pecados capitales parque implica no asumir los costos de la existencia, de escapar constantemente de hacer lo que se debe, por no saber lo que se debe. 3. La Lujuria. Tradicionalmente se ha entendido la lujuria como “appetitus inorditatus delectationis venerae” es decir como un apetito desordenado de los placeres eróticos. La tradición cristiana subdividió este pecado en la simple fornicación, el estupro, el rapto, el incesto, el sacrilegio, el adulterio, el pecado contra la naturaleza, comprendiendo bajo esta última especie, la polución voluntaria, la sodomía y la bestialidad. La lujuria sería siempre un “pecado mortal” pues involucra directamente la utilización del otro, del prójimo, como un medio y un objeto para la satisfacción de los placeres sexuales. Hay en este pecado dos grandes principios en juego: el verdadero concepto del amor y la finalidad de la sexualidad. El cristianismo –y gran parte de la tradición clásica especialmente la griega–, entienden por “amor” algo muy distinto de lo que el mundo contemporáneo comprende. El concepto de amor tiene una importancia central en el cristianismo. De hecho Dios mismo es identificado con el amor. Para el cristiano el amor es “superabundancia”, capacidad de dar y de darse, “caritas”, en definitiva: caridad, una de las tres Virtudes Teologales. De esta manera el amor implica un donarse, un darse por el otro, por el prójimo. Recordemos la segunda parte del único mandamiento que anuncia el Nuevo Testamento: “...amar al prójimo como a sí mismo”. El amor cristiano, y también el griego, está, de esta forma, desligado en su origen de cualquier tipo de sexualidad, incluso de la corporeidad. Lo erótico es una consecuencia, un plus totalmente prescindible. La casi sinonimia entre amor y sexo es producto de la modernidad. El “hacer el amor” como sinónimo de “relación sexual” es el mejor ejemplo de lo anterior. La Lujuria sería entonces totalmente contraria al amor –y a Dios– entendido en términos cristianos. El pecado de la lujuria no considera al otro como una “persona” válida y valiosa en sí misma, como un fin en sí misma por el cual tendríamos que darnos. El otro pasa a ser un objeto una cosa que satisface la más fuerte de las satisfacciones corporales, el placer sexual. Aun más, el sujeto mismo que incurre en un acto lujurioso se convierte a sí en un objeto, que olvida o suspende su propia dignidad.Por otro lado, para el pensamiento cristiano la sexualidad tiene una finalidad preestablecida, única y clara. La reproducción y la perpetuación de la especie. Esta clara finalidad da también sentido a la existencia del hombre ordenado su acción en vista del amor de Dios. La lujuria, en cambio, que no tiene en vistas la finalidad de la reproducción y que por esto pierde todo sentido, se convierte en una acción bacía, sin sentido, que de alguna manera nadifica al hombre y lo aleja del Ser de Dios. 4. La Avaricia. La teología cristiana explica el pecado de la avaricia como “amor desordenado de las riquezas”, es desordenado, continua, “porque lícito es amar y desear las riquezas con fin honesto en el orden de la justicia y de la caridad, como por ejemplo, si se las desea para cooperar más eficazmente con al gloria de Dios, para socorrer al prójimo etc. El crimen de la avaricia no lo constituyen las riquezas o su posesión, sino el apego inmoderado a ellas; “esa pasión ardiente de adquirir o conservar lo que se posee, que no se detiene ante los medios injustos; esa economía sórdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas más legítimas; ese afecto desordenado que se tiene a los bienes de la tierra, de donde resulta que todo se refiere a la plata, y no parece que se vive para otra cosa que para adquirirla.” “La avaricia, por consiguiente, es pecado mortal siempre que el avaro ame de tal modo las riquezas y pegue su corazón a ellas que está dispuesto a ofender gravemente a Dios o a violar la justicia y la caridad debida al prójimo, o a sí mismo.” En la avaricia se ven claramente los elementos comunes a todos los pecados. Por una lado, el avaro pierde el verdadero sentido de su acción poniendo el fin en lo que debería ser un medio, en este caso la obtención y la retención de las riquezas. Lo que importa al cristianismo es que el prójimo reciba, en justicia, la caridad que todos le debemos al menesteroso. La avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un “no dar”, más aun en privar a otros de sus bienes para tener más que retener. Por otro lado, el privar al otro de sus bienes, muchas veces con malas artes, y retener estos bienes en perjuicio del otro, es también negar al otro en su calidad de persona, de fin en sí. Se lo utiliza para satisfacer, mediante la acumulación de riquezas, el principio del amor a sí mismo. Son “hijos” o faltas menores de la avaricia: el fraude, el dolo, el perjurio, el robo y el hurto, la tacañería, la usura, etc. 5. La Gula. Como “uso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida” es definido este pecado. La definición teológica se complementa con que “el placer o deleite que acompaña al uso de los alimentos, nada tiene de malo; al contrario, en el efecto de una providencia especial de Dios para que el hombre cumpliese más fácilmente con el deber de su propia conservación. Prohibido es, empero, comer y beber hasta saciarse por ese solo deleite que se experimenta”. De esta manera, la religiosidad latina especifica estas faltas en: proepropere: comer antes de tiempo o cuando se debe abstener de comer, por ejemplo en los días de ayuno señalados por la Iglesi; laute: cuando se comen manjares que superan las posibilidades económicas de la persona; nimis cuando se bebe o se come en perjuicio de la salud de la persona; ardenter: cuando se como con extrema voracidad o avidez a manera de las bestias. La gula se transforma en pecado en los siguientes casos: · Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad. · Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin único y preponderante en la vida. · Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia. · Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los días de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos. · Cuando se provoca voluntariamente el vómito para continuar el deleite de la comida. · Cuando se auto infiere grabe daño a la salud o sufrimiento a si mismo y a los que lo rodean. Además de lo dicho por la teología tradicional, la gula tiene un aspecto que no debemos dejar de considerar. La gula es la manifestación física de un apetito más profundo y significativo. El que cae en las tentaciones de la gula, no sólo quiere consumir comida. Quiere, de alguna manera, ingerir todo el universo. Asimilar, hacer suyo, todo lo exterior, reducir todo lo otro a sí mismo. En este sentido la gula se mimetiza estrechamente con la lujuria, se trata de ponerse por sobre lo otro, reducirlo, objetivarlo y hacerlo suyo. De esta manera el “glotón” se transforma en el único centro de referencia, en conformidad con el principio del amor a sí mismo. El asimilar, reducir, el universo en general y al prójimo en particular a sí mismo es la más radical negación del otro. 6. La Ira. “Appetitus inordinatus vindictae” es decir, un “apetito desordenado de venganza”. “Que se excita –continua la definición latina– en nosotros por alguna ofensa real o supuesta. Requiérase, por consiguiente, para que la ira sea pecado, que el apetito de venganza sea desordenado, es decir, contrario a la razón. Si no entraña este desorden no será imputado como pecado”. De esto ultimo se desprende que habría una ira “buena y laudable” si no excede los límites de una prudente moderación y tiene como fin suprimir el mal y reestablecer un bien. “El apetito de venganza es desordenado o contrario a la razón, y por consiguiente la ira es pecado, cuando se desea el castigo al que no lo merece, o si se le desea mayor al merecido, o que se le infrinja sin observar el orden legítimo, o sin proponerse el fin debido que es la conservación de la justicia y la corrección del culpable. Hay también pecado en la aplicación de la venganza, aunque esta sea legítima, cuando uno se deja dominar por ciertos movimientos inmoderados de la pasión. De esta manera la ira se convierte en pecado gravísimo porque vulnera la caridad y la justicia. Son hijos de la Ira: el maquiavelismo, el clamor, la indignación, la contumelia, la blasfemia y la riña”. De la definición anterior se desprende que la ira es el uso de una fuerza directa o verbal que trasgrede los límites de la legitima restitución de un bien ofendido. La violencia, entendida como el uso de la fuerza, si es desmedida, es claramente una anulación del otro. En el asesinato, por ejemplo, que no corresponde a la legítima defensa, se pretende evidentemente la nadificación del otro. En el leguaje, mediante la ofensa o el improperio, encontramos también el deseo de perjuicio e incluso de nulidad del otro. Es importante hacer notar que el uso de la fuerza en contra del prójimo no siempre es un mal moral. Debe ser entendida como un mal menor si el fin por el cual se realiza no es sólo la anulación del otro sino que persigue fines legítimos como la conservación de la vida propia o de terceros. Tal es el caso de la “guerra legítima” que procura evita la propia muerte o la privación de la legítima libertad a mano de un invasor, la legítima defensa. El uso de la fuerza se justifica también cuando se procura, con esto, el bien del otro, evitando de esta manera un daño mayor que el dolor que se infringe. La ira se convierte en pecado gravísimo cuando nuestro instinto de destrucción sobrepasa toda moderación racional y, desbordando todo límite dictado por una justa sentencia, se desea sólo la inexistencia del prójimo. 7. La Envidia La envidia es definida como “Desagrado, pesar, tristeza, que se concibe en el ánimo, del bien ajeno, en cuanto este bien se mira como perjudicial a nuestros intereses o a nuestra gloria: tristia de bono alteriusin quantum est diminutivum propiae gloriae et excellentiae” De esta manera, para saber si la envidia es una falta moral, es necesario investigar el verdadero motivo que produce la tristeza que se siente frente al bien que posee el prójimo. De esta manera la envidia no es pecado cuando · Nos entristecemos por el cargo, potestad o bienes materiales alcanzado por quien no los merece y podría hacer mal uso de esa autoridad causando grave daño a sus semejantes. · sentimos insatisfacción por los bienes que posee quien no los merece y en vista de que nosotros le daríamos mejor fin. Por ejemplo, el que abunda en riquezas haciendo mal uso de ellas: los avaros que no hacen uso de sus bienes ni para beneficio propio ni para el de los demás. · otras veces, nos entristecemos, no tanto de lo que el otro posee como del hecho de que nosotros carecemos de ese bien, si esta constatación nos muestra el tiempo y las oportunidades perdidas y alienta nuestro propio sentido de superación. La envidia es falta gravísima, cuando nos incomoda y angustia a tal grado el bien o los bienes materiales del otro, que deseamos verlo privado de aquellos bienes que legítimamente a conseguido y al que, nosotros, por nuestra impotencia, no hemos logrado conseguir. De esta manera, este deseo de ver privado al otro de sus bienes nos puede conducir a procurar, por todos los medios, a efectivamente quitarle esos bienes o de hacer ver, con el uso del chismorreo, que aquel no debería poseer lo que posee. La mentira, la traición, la intriga, el oportunismo entre otras faltas se desprenden de esta tristeza frente al bien ajeno y a nuestra propia incapacidad de acceder a tales bienes.
Cifras para pensar La industria del cuero en Argentina* La industria del cuero es la más antigua de las que se asientan en la Argentina. Ya en el siglo XVII se exportaban cueros obtenidos del abundante ganado cimarrón que pastaba libremente. En esa época la carne era un subproducto de la matanza de vacunos. En la actualidad, si bien con un peso relativo en la economía mucho menor, el cuero sigue aportando divisas y puestos de trabajo al país. Esto se debe a la abundancia de materia prima y a su calidad reconocida internacionalmente. El cuero es el principal subproducto de la industria frigorífica. Representa, a los precios actuales, un 10% del valor del ganado en pie (fig. 1). De esta forma, la oferta de cuero crudo está determinada por el mercado de la carne (faena) y por lo tanto es independiente del precio (inelástica). Esto determina la ausencia de incentivos para ganaderos y frigoríficos para utilizar métodos de producción que maximicen la cantidad y calidad de cuero disponible. Así, se siguen utilizando prácticas que deterioran la calidad de los cueros como, la identificación del ganado con marcas a fuego, escasos cuidados en el transporte, falta de sanidad en relación con la piel de los animales, etc. Otro tanto sucede en los frigoríficos, con desuellos mal realizados y limpieza incompleta de los cueros. Fig. 1. Participación del cuero en el valor del ganado en pie Fuente: INTI – Economía Industrial con datos de INDEC y CORSECUER SRL. La industria curtidora destina alrededor del 80% de su producción a mercados externos que le aseguran estabilidad en la demanda y mejores condiciones de pago. El negocio exportador se concentra en las curtiembres de mayor tamaño, capaces de satisfacer los requerimientos de volumen y calidad. Más de la mitad de los cueros se exportan semiterminados hacia mercados desarrollados en donde se realizan las últimas etapas de transformación, aquellas que resultan menos contaminantes y de mayor valor agregado que las iniciales realizadas localmente (Fig. 2). La industria del calzado y de manufacturas de cuero transforma el 20% restante, e importa una pequeña cantidad de cueros curtidos de muy buena calidad para elaborar productos de alta gama. Se trata de un sector formado por PyMEs con niveles muy dispares de productividad, calidad y capacidad de diseño. Su producción se encuentra destinada fundamentalmente al mercado interno aunque ha mejorado su desempeño exportador en los últimos años. El sector del calzado enfrenta sin protección arancelaria una fuerte competencia de un gran jugador del mercado mundial como es Brasil. Esta situación, sumada a las crisis económicas sufridas por la Argentina determinó una caída en la participación de la industria local en la provisión de calzado al mercado doméstico. Fig. 2. Exportaciones de la cadena del cuero Fuente: INTI – Economía Industrial con datos de INDEC. El carácter primario de la cadena del cuero en la Argentina queda de manifiesto en el escaso peso relativo de los productos más elaborados (manufacturas y calzado) en las exportaciones (Fig. 2). Esta situación contrasta con las de otros países que aprovechan la disponibilidad de materia prima y bajo costo de la mano de obra para desarrollar la cadena aguas abajo como Brasil; y otros que poseen una fuerte industria que agrega valor a la materia prima importada, como Italia (Cuadro 1). Cuadro 1. Participación de los principales países exportadores de cuero y sus derivados en las exportaciones mundiales. Año 2003. Fuente: INTI – Economía Industrial con datos de Comtrade. Características de la producción lechera argentina María Soledad Ordoqui, Fernando Mogni y Diego Hervias [1] Ubicación de las cuencas lecheras La producción láctea de la Argentina se concentra en las provincias de: Buenos Aires (1. Mar y Sierras, 2. Oeste, 3. Abasto Sur, 4. Abasto Norte), Santa Fe (7. Sur, 8. Central), Córdoba (9. Sur, 10. Villa María, 11. Noreste), Entre Ríos (5. Cuenca “B”, 6. Cunca “A”), La Pampa (12. La Pampa) y Tucumán (13. Cuenca de Trancas). (SAGPyA, 2003). Estas regiones lecheras reciben su denominación según la especialización, quedando conformadas dos grandes cuencas lecheras: la “cuenca de abasto”, la cual produce mayoritariamente leche fresca para consumo, y la “cuenca de la industria” especializada en la elaboración de productos industriales tales como quesos y manteca. La participación relativa de las principales provincias (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa) ha ido variando en función del tiempo. Si bien todas han mostrado crecimiento en los últimos años, la provincia de Buenos Aires ha perdido participación relativa. Esto puede explicarse, principalmente, por la mayor tasa de crecimiento que ha presentado la provincia de Santa Fe. Por otro lado, Córdoba mantiene su posición al igual que Entre Ríos, La Pampa y otras provincias. Participación de las provincias en la producción anual de leche Fuente: SAGPyA. 2003 Existe gran diversidad entre los rendimientos según la provincia que se considere y también entre zonas de una misma provincia. Santa Fe es la principal provincia lechera del país, tanto por su volumen de producción como por la importancia que tradicionalmente tuvo la actividad en el desarrollo de algunas ciudades. La productividad en los tambos ha venido creciendo en forma sostenida, pero algunas explotaciones se han ido reduciendo considerablemente, cuando no abandonaron la actividad y el rodeo lechero ha crecido marcando una tendencia hacia mayores escalas de producción. La provincia cuenta con dos cuencas: Santa Fe centro [2] y Santa Fe Sur [3] que aportan el 90% y el 9% respectivamente de la producción total de la provincia. La provincia de Córdoba participa con un tercio de la producción nacional, por lo que se ubica en el segundo escalón de las provincias productoras de leche del país. Dentro de sus 3 cuencas con que cuenta la provincia, la de mayor importancia es la de Villa María que aporta el 50% de la producción. Buenos Aires es la tercer provincia en cuanto a la producción de leche cruda y su participación relativa en el total nacional se ha ido reduciendo a favor de la mayor participación de Santa Fe. De las 4 cuencas de la provincia, el Oeste es la más importante con el 51% de los tambos y 54% de la producción. Le sigue Abasto Sur, Abasto Norte y en el último escalón se encuentra Mar y Sierras con el 9% de los tambos y el 11% del porcentaje de producción. La provincia esta siendo afectada, al igual que otras zonas, por la reducción en la cantidad de tambos y la tendencia de los establecimientos con mayores escalas de producción. Entre Ríos ocupa el cuarto lugar como productora de leche en el país. A partir de 1995 se observa una retracción en la producción debido al cierre de una de las plantas industriales más importantes de la provincia y en consecuencia varios productores han debido abandonar la actividad ya que derivar la producción a otras regiones incrementa los costos de producción por la incidencia del transporte. El quinto lugar es ocupado por la provincia de la Pampa que cuenta con 1 cuenca que a su vez puede ser dividida en 3 (Norte, centro y Sur), todas ubicadas en la franja oriental de la provincia. La provincia de Tucumán cuenta con una cuenca de importancia relativa menor que el resto de las ya mencionadas. Cantidad de tambos en control lechero En lo que respecta al número de los establecimientos, puede tomarse como referencia los registros del sistema de control lechero. Cabe destacar que según este registro el 50% de los establecimientos abandonaron el control en el período posterior a la crisis de precios del año 1999, lo que implica que dejaron de controlarse, aproximadamente, unas 350.000 vacas. En el ámbito nacional, podría establecerse que la caída en el número de explotaciones y de existencias ganaderas respecto de la explotación lechera no fue tan marcada como en los registros del control lechero, aunque sí mantuvo una marcada caída: a pesar de que no se cuenta con registros concluyentes para el año 2002. El número de tambos está estimado en el orden de los 15.000 establecimientos y el número de vacas por tambos en 117 vacas de promedio. Éste número es superior al promedio obtenido por el RENSPA en 1998. Es viable suponer que el cierre de las explotaciones afectó a los más pequeños productores y por ello el promedio de vacas por tambo debió subir ligeramente. De esto surge que para una producción de 8.150 millones de litros el rodeo estaría en el orden de los 1,75 millones de cabezas, dando una productividad según vaca total de 4.644 litros al año, equivalente a 16,6 litros por día. La producción lechera en el país pasó de los 6.600 millones de litros en 1992 a los 10.330 millones de litros en 1999. Surge también de esta estimación que el 50% de los tambos produce menos de 1.000 litros de leche diarios. (Iribarren; M. A., Dirección Ganadera, SAGPyA; 2002). Gráfico Nº 1: Cantidad de tambos en control lechero para el período enero de 1999 a septiembre de 2002. Cuadro Nº 1: Nº de tambos, vacas en ordeñe y producción individual Indicadores del ciclo tambero 1988 1995 1998 Est. 2002 Est. 2003 Producción Nacional (mill. de litros) 6.061 8.507 9.540 8.150 8.600 Número de Tambos 30.141 21.080 18.096 15.000 15.000 Vacas Totales (en miles) 1.867 2.014 1.943 1.755 1.755 Producción por vaca total 3.246 4.224 4.910 4.644 4.900 Producción día (lact. 280 días) 11,6 15,1 17,5 16,6 17,5 Número de vacas por Tambo 62 96 107 117 117 Nota: Producción total nacional; el resto de la información es para Bs. As., Córdoba, Sta. Fe, Entre Ríos y La Pampa Fuente: 1988 INDEC (CNA88) - 1995: SAGPyA - 1998: SENASA (RESNPA 04/09) - 2002 Est. Direc. De ganadería Nivel tecnológico Son múltiples los factores que determinaron el crecimiento de la producción lechera en la década precedente. Luego de la devaluación de la moneda ocurrida a comienzos de 2002, algunos de ellos afectaron la rentabilidad, ante la caída en los precios de la leche. En la década del 90 el crecimiento de la producción estuvo dado por factores como: El sistema pastoril suplementado reemplazó mayoritariamente al tradicional sistema pastoril durante el período mencionado. Se realizó una importante introducción de material genético importado del tipo Holstein como medio de mejoramiento para el Holando Argentino lográndose aumentar la relación entre la ingesta y la producción de leche. Cuadro Nº 2: Importación de semen de todas las razas lecheras Año 1997 1998 1999 2000 2001 Miles de dosis 1.500 1.691 1.619 1.167 1.452 Fuente: SENASA Se concretaron cambios en el manejo del rodeo a partir de mejoras en los tratamientos sanitarios y en la composición de la dieta animal; que transformó el proceso productivo, y que incluyó la utilización de alimentos de diversos tipos y orígenes como las semillas de algodón y los silajes embolsados, además de las ofertas forrajeras tradicionales como pasturas, verdeos y henos. Comenzaron a instalarse tecnologías denominadas ¨soft¨ como la capacitación en la gestión empresarial, la utilización de programas computados en las áreas de nutrición, ordeñe y planeamiento; y la inclusión de información permanente en el proceso de toma de decisiones. Se realizó una fuerte inversión en infraestructura con la incorporación de maquinarias para la etapa de producción y manejo de las reservas forrajeras; definitiva mecanización del ordeñe con renovación e instalación de salas de ordeñe y una alta incorporación de equipos enfriadores en el tratamiento postordeñe que, sin dudas, ha permitido mejorar la calidad de la leche entregada a la usina. Esta característica fijó la inaccesibilidad al mercado por parte de aquellos productores que no tuvieron acceso al ordeñe mecánico. El nuevo contexto económico ha afectado a la producción, debido al incremento en los insumos, que en muchos casos están relacionados directamente con el valor del dólar, y a la falta de ajuste en el precio y en los plazos de pago de la leche. Las consecuencias se manifiestan en que algunos productores no hayan podido mantenerse en el negocio e incluso muchos han debido abandonar totalmente la producción. El abandono de la convertibilidad produjo descompensaciones en la nutrición debido a que la mayoría de los productores tienen animales de mediana a alta producción, los cuales para cumplir con sus requerimientos alimenticios necesitan del alimento balanceado; al encontrarse con los altos precios del insumo, los productores intentan volver al sistema pastoril pero en consecuencia cae la producción ya que los animales están adaptados a un sistema intensivo de altos requerimientos y no a uno pastoril. Con la aplicación de un paquete tecnológico y de gestión que permita reducir los impactos negativos de la situación económica por la que está pasando el país podría lograrse una mayor eficiencia técnico-productiva. Pero, ya sea por la falta de crédito o por el endeudamiento sufrido por algunos de los productores, no pueden llevarse a cabo innovaciones en el sector. Esto acentúa aún más los rasgos negativos de la actividad, que sumado a los bajos precios recibidos por los productores, lleva a considerar un cambio de actividad por parte de estos últimos, en detrimento de la producción lechera. Evolución de precios Mantener, reducir o, hasta en algunos casos, abandonar la actividad, es la disyuntiva del productor lechero debido a la crisis por la que atraviesa el sector. Los mejores precios de los cultivos agrícolas y la sencillez operativa de éstos, han hecho incrementar, en los últimos años, la superficie dedicada a esa actividad y en especial a la soja en zonas que tradicionalmente eran ganaderas. Esta sería una causa más que importante de la reducción y desaparición de un gran número de tambos. La recuperación de la producción, los mejores precios y las mejores condiciones de pago a los productores son la causa de que la curva de precios pagados al productor en pesos corrientes se haya mantenido sin grandes fluctuaciones a lo largo de 2002. En cuanto a la curva en dólares, las condiciones han sido mucho más estables, oscilando entre los 0,08 $/l a 0,10 $/l hacia el final del año, básicamente por la pérdida del dólar ante el peso. El precio que recibe el productor tiene características particulares y presenta ciertos factores adversos: Los productores tienen nula o muy baja posibilidad de elegir el mercado de destino de sus producciones. Éste entrega su leche en usinas de la zona lo que lo imposibilita para direccionar sus productos y así obtener mejores precios. El productor tambero no puede cambiar de usinas con facilidad y mucho menos con frecuencia como puede hacerlo un productor de carne u hortícola. Es un sector inelástico en este sentido y el tambero queda sujeto generalmente a la suerte de un mercado de destino fijo. Muy baja o nula posibilidad de negociar el precio de su producto. Los productores son tomadores de precios y en consecuencia están supeditados a los establecidos por las usinas. Gráfico N° 2: Evolución del precio de la leche al productor en pesos corrientes y en dólares por litro. Fuente: SAGPyA. 2003 La competencia con la soja Un estudio de Schneider; G., E., Comerón del Programa Cambio Rural zona Centro de Santa Fe - INTA Rafaela de 2002- realiza una comparación entre diferentes niveles de producción de tambos versus el cultivo de la soja y señala que en los establecimientos de mediana a alta producción la probabilidad de superar su renta con este cultivo no es tan alentadora, en cambio los de baja producción pueden, fácilmente, hacerlo. Dadas estas circunstancia es probable que ésta sea la franja de tamberos que más tiendan a la reconversión siempre y cuando proyecten cambios hacia el corto plazo. Actualmente para la actividad tambera es muy difícil competir con el cultivo de soja. Sin embargo, debe considerarse que, un alto pero alcanzable nivel de eficiencia en el tambo mejorará en gran medida su competitividad; que la agricultura presenta también riesgos productivos que deberían tenerse en cuenta y que, si bien aún no existen definiciones claras y/o hechos concretos, el análisis del sector lácteo indicaría una recuperación del precio de la leche pagada al productor para el corriente año. La primer cuestión tiene que ver con cómo alcanzar ese nivel de eficiencia superior, la cual podría llevarse a cabo aumentando la eficiencia físico-económica del tambo a través de: la retención de toda o gran parte de las vacas en una superficie más reducida; disminuir los gastos improductivos del tambo a implementando un control eficiente o con el incremento del ingreso mejorando el precio unitario de la leche, por ejemplo, tratando de maximizar las bonificaciones por sanidad y calidad higiénico-sanitaria de la leche. El productor tiene 2 posibilidades: * Buscar una genética más regional que le permita ajustarse al ambiente y así aprovechar al máximo los recursos naturales locales y no depender en grandes cantidades de insumos importados, que lo llevaría a un aumento de los costos de producción, o * Diferenciar los tipos y calidades de leche producidos, y direccionarlos a mercados de productos para evitar la dramática condición de escala que hoy afecta a aquellos que obtienen menos litros por unidad de producción y que son precisamente los más perjudicados. Cuadro Nº 3: Comparación del tambo y el cultivo de soja Nivel de eficiencia productiva y económica del tambo (1) Bajo Medio - Alto Alto Productividad (l/haVT/año) 3.334 6.064 9.965 Producción diaria (litros) 1.169 1.844 2.184 Ingreso Neto del Tambo "IN" (2): - $/ha/año - equivalente en kg. de soja 16 52 234 755 360 1.161 Rendimiento soja necesarios para igualar el "IN" del tambo (kg/ha) 1.774 2.477 2.884 Probabilidad de obtener y superar los rendimientos de soja (%) (3) 92 52 44 Fuente: Según datos del Grupo de Economía de la EEA del INTA Rafaela [Ingreso neto = Ingreso bruto – (gastos en efectivo + amortizaciones)] Es probable que la baja generalizada de la producción pueda impulsar en el corto plazo un mayor equilibrio para aquellos que aún conserven sus animales vía un aumento en el precio pagado al productor, pero esto puede ser solo un puente hacia la próxima crisis si no se revisan las bases del actual modelo productivo y se da lugar a formas más desarrolladas de productos primarios que conlleven también a un mayor desarrollo de productos industriales. En el nuevo modelo productivo también podría complementarse el tambo con la agricultura que permitirá una dolarización parcial de los ingresos de la empresa; una asociación adecuada en la rotación de cultivos y un balance adecuado en los ingresos financieros y permitiría no agriculturizar la explotación en detrimento de la actividad tambera. De acuerdo con lo señalado, el país pierde la oportunidad de aumentar el valor de su producción a partir de la transformación de una materia prima de que dispone en abundancia. Las razones de esta situación están relacionadas principalmente con la falta de coordinación entre eslabones de la cadena, escala insuficiente de los establecimientos, atraso tecnológico y escaso diseño en los productos. Por otra parte, el Estado no ha fijado una política de incentivos clara que tienda a maximizar el desarrollo de la cadena aguas abajo. Como ejemplo reciente de esto, se puede mencionar la reducción de retenciones a la exportación que se dispuso hacia fines de 2005 para algunos tipos de cueros semiterminados. En el Cuadro 2 se muestra el actual esquema de retenciones y reintegros a la exportación. El efecto neto de estos dos instrumentos puede obtenerse como la resta de la devolución de impuestos (reintegro) y el derecho de exportación (retención). Como puede observarse en el cuadro, las diferencias en el efecto neto entre los distintos eslabones de la cadena son tan pequeñas que no alcanzan a concretar un incentivo para la modificación de la situación descripta arriba. Cuadro 2. Retenciones y reintegros a la exportación de los cueros y sus derivados. (Promedios ponderados con las exportaciones de todos los productos incluidos en cada tipo). Enero 2006. Fuente: INTI – Economía Industrial con datos de AFIP e INDEC.] link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=
LOS SIETE PECADOS CAPITALES http://www.geocities.com/fdomauricio/pecadoscapitales.htm Introducción: Mesa de los Pecados Capitales Por Jeronimus Bosch, El Bosco Haz click en la Imágen para verla ampliada En contraste con nuestra época, la ética medieval poseía claras delimitaciones. De esta manera el hombre medieval cuenta con una suerte de código de conducta que le señala claramente como debe ser su actuar. Esta codificación tiene su base, por un lado, en las llamadas “Virtudes Cardinales”, verdaderas llaves maestras que posibilitan el ejercicio de una conducta conforme con lo que es éticamente correcto. Por otro lado, los “Pecados Capitales” (denominados así por ser “cabeza” o principio de todos los demás pecados) muestran claramente la cuna de todo lo moralmente reprobable. Esta codificación moral, que si bien fue formulada en el medioevo tiene una sorprende actualidad, está cruzada transversalmente por una problemática ética fundamental: la posibilidad de acoger hospitalariamente al “otro”, al prójimo (el que está próximo) como una persona válida por sí misma. Dicho de otra manera el entender a los seres humanos que están frente a mí, cualquiera sea su condición, como un “interlocutor válido”, como un fin en sí mismo. Como veremos más adelante, Lo que verdaderamente constituye el mal moral es entender al “otro” como un “medio”, como un objeto que puede ser utilizado para el propio beneficio, en conformidad al principio del “amor a sí mismo”. Veamos a continuación una síntesis de la definición de cada uno de estos concepto, nos hemos basado en un antiguo pero esclarecedor “diccionario de teología” (se han alterado la redacción, la extensión y la ortografía castellana antigua en función de la comprensión, así mismo se han traducido algunas citas que en el texto original aparecen en latín) Pecados Capitales 1. La Soberbia. Es el principal de los pecados capitales. Es la cabeza de “todos” los restantes pecados. Recordemos que por esta falta, según la teología cristiana, el hombre fue expulsado del jardín del paraíso. Es una ofensa directa contra Dios, en cuanto el pecador cree tener más poder y autoridad que Dios. En general es definida como “amor desordenado de sí mismo”. Según Santo Tomás la soberbia es “un apetito desordenado de la propia excelencia”. Se considera pecado mortal cuando es perfecta, es decir, cuando se apetece tanto la propia exaltación que se rehúsa obedecer a Dios, a los superiores y a las leyes. Se trata de renunciar a Dios en cuanto es Verdad y sentido conductor de la existencia e instalarse a sí mismo como Verdad suprema e infalible y como fundamento de la acción humana. De la misma manera, y guardando las distancias, se aplica al respeto y a la consideración que los subordinados le deben a las autoridades legítimamente constituidas. De la soberbia se desprenden las siguientes faltas menores: · La vanagloria: es la complacencia que uno siente de sí mismo a causa de las ventajas que uno tiene y se jacta de poseer por sobre los demás. Así mismo, consiste en la elaborada ostentación de todo lo que pueda conquistarnos el aprecio y la consideración de los demás. · La Jactancia: falta de los que se esmeran en alabarse a sí mismos para hacer valer vistosamente su superioridad y sus buenas obras. Sin embargo, no es pecado cuando tiene por fin desacreditar una calumnia o teniendo en miras la educación de los otros. · El Fausto: consiste en querer elevarse por sobre los demás en dignidad exagerando, para ello, el lujo en los vestidos y en los bienes personales; llegando más allá de lo que permiten sus posibilidades económicas. · La altanería: Se manifiesta por el modo imperioso con el que se trata al prójimo, hablándole con orgullo, con terquedad, con tono despreciativo y mirándolo con aire desdeñoso. · La ambición: Deseo desordenado de elevarse en honores y dignidades como cargos o título, sólo considerando los beneficios que les son anexos, como la fama y el reconocimiento · La hipocresía: simulación de la virtud y la honradez con el fin de ocultar los vicios propios o aparentar virtudes que no se tienen. · La presunción: consiste en confiar demasiado en sí mismo, en sus propias luces, en persuadirse a uno mismo que es capaz de efectuar mejor que cualquier otro ciertas funciones, ciertos empleos que sobrepasan sus fuerzas o sus capacidades. Esta falta es muy común porque son rarísimos los que no se dejan engañar por su amor propio, los que se esfuerzan en conocerse a sí mismos para formar un recto juicio sobre sus capacidades y aptitudes. · La desobediencia: es la infracción del precepto del superior. Es pecado mortal cuando esta infracción nace del formal desprecio del superior, pues tal desprecio es injurioso al mismo Dios. Pero cuando la violación del precepto no nace del desprecio sino de otra causa y considerando la materia y las circunstancias del caso, puede ser considerada una falta menor. · La pertinacia: consiste en mantenerse adherido al propio juicio, no obstante el conocimiento de la verdad o mayor probabilidad de las observaciones de los que no piensan como el sujeto en cuestión. El remedio radical contra la soberbia es la humildad. Según el cristianismo, “Dios abate a los soberbios y eleva a los humildes (Luc. 14) 2. La Acidia (Pereza). Es el más “metafísico” de los Pecados Capitales en cuanto está referido a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es también el que más problemas causa en su denominación. La simple “pereza”, más aún el “ocio”, no parecen constituir una falta. Hemos preferido, por esto, el concepto de “acidia” o “acedía”. Tomado en sentido propio es una “tristeza de animo” que nos aparta de las obligaciones espirituales y divinas, a causa de los obstáculos y dificultades que en ellas se encuentran. Bajo el nombre de cosas espirituales y divinas se entiende todo lo que Dios nos prescribe para la consecución de la eterna salud (la salvación), como la práctica de las virtudes cristianas, la observación de los preceptos divinos, de los deberes de cada uno, los ejercicios de piedad y de religión. Concebir pues tristeza por tales cosas, abrigar voluntariamente, en el corazón, desgano, aversión y disgusto por ellas, es pecado capital. Tomada en sentido estricto es pecado mortal en cuanto se opone directamente a la caridad que nos debemos a nosotros mismos y al amor que debemos a Dios. De esta manera, si deliberadamente y con pleno consentimiento de la voluntad, nos entristecemos o sentimos desgano de las cosas a las que estamos obligados; por ejemplo, al perdón de las injurias, a la privación de los placeres carnales, entre otras; la acidia es pecado grave porque se opone directamente a la caridad de Dios y de nosotros mismos. Considerada en orden a los efectos que produce, si la acidia es tal que hace olvidar el bien necesario e indispensable a la salud eterna, descuidar notablemente las obligaciones y deberes o si llega a hacernos desear que no haya otra vida para vivir entregados impunemente a las pasiones, es sin duda pecado mortal. Son efectos de la pereza: · La repugnancia y la aversión al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto. · la inconsistencia en el bien, la continua inquietud e irresolución del carácter que varía, a menudo, de deseos y propósitos, que tan pronto decide una cosa como desiste de ella, sin ejecutar nada. · Una cierta pusilanimidad y cobardía por la cual el espíritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y se abandona a la inacción. · La desesperación de considerar que la salvación es imposible, de tal manera que lejos de pensar el hombre en los medios de conseguirla se entrega sin freno alguno a sus propias pasiones. · La ociosidad, la fuga de todo trabajo, el amor a las comodidades y a los placeres. · La curiosidad o desordenado prurito de saber, ver, oír, que constituye la actividad casi exclusiva del perezoso. En el fondo, la acidia se identifica con el “aburrimiento”. Pero no con ese aburrimiento objetivo que nos hace escapar de una cosa, de una situación o de una persona en particular. Más bien se refiere al “aburrimiento” que sentimos frente a la existencia toda, frente al hecho de existir y de todo lo que esto implica. La vida nos exige trabajo, esfuerzo para actuar según lo que se debe, esfuerzo que no es ni gratuito ni fácil. Cuando no somos capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocemos aquello que debemos “hacer” en la existencia, la vida humana se transforma en un vacío que me causa “horror”; se transforma en un vacío que me angustia y del cual escapamos constantemente casi sin darnos cuenta. De hecho ‘aburrimiento’ significa originariamente “ab horreo” (horror al vacío). Decíamos que la acidia es el más metafísico de los pecados capitales parque implica no asumir los costos de la existencia, de escapar constantemente de hacer lo que se debe, por no saber lo que se debe. 3. La Lujuria. Tradicionalmente se ha entendido la lujuria como “appetitus inorditatus delectationis venerae” es decir como un apetito desordenado de los placeres eróticos. La tradición cristiana subdividió este pecado en la simple fornicación, el estupro, el rapto, el incesto, el sacrilegio, el adulterio, el pecado contra la naturaleza, comprendiendo bajo esta última especie, la polución voluntaria, la sodomía y la bestialidad. La lujuria sería siempre un “pecado mortal” pues involucra directamente la utilización del otro, del prójimo, como un medio y un objeto para la satisfacción de los placeres sexuales. Hay en este pecado dos grandes principios en juego: el verdadero concepto del amor y la finalidad de la sexualidad. El cristianismo –y gran parte de la tradición clásica especialmente la griega–, entienden por “amor” algo muy distinto de lo que el mundo contemporáneo comprende. El concepto de amor tiene una importancia central en el cristianismo. De hecho Dios mismo es identificado con el amor. Para el cristiano el amor es “superabundancia”, capacidad de dar y de darse, “caritas”, en definitiva: caridad, una de las tres Virtudes Teologales. De esta manera el amor implica un donarse, un darse por el otro, por el prójimo. Recordemos la segunda parte del único mandamiento que anuncia el Nuevo Testamento: “...amar al prójimo como a sí mismo”. El amor cristiano, y también el griego, está, de esta forma, desligado en su origen de cualquier tipo de sexualidad, incluso de la corporeidad. Lo erótico es una consecuencia, un plus totalmente prescindible. La casi sinonimia entre amor y sexo es producto de la modernidad. El “hacer el amor” como sinónimo de “relación sexual” es el mejor ejemplo de lo anterior. La Lujuria sería entonces totalmente contraria al amor –y a Dios– entendido en términos cristianos. El pecado de la lujuria no considera al otro como una “persona” válida y valiosa en sí misma, como un fin en sí misma por el cual tendríamos que darnos. El otro pasa a ser un objeto una cosa que satisface la más fuerte de las satisfacciones corporales, el placer sexual. Aun más, el sujeto mismo que incurre en un acto lujurioso se convierte a sí en un objeto, que olvida o suspende su propia dignidad.Por otro lado, para el pensamiento cristiano la sexualidad tiene una finalidad preestablecida, única y clara. La reproducción y la perpetuación de la especie. Esta clara finalidad da también sentido a la existencia del hombre ordenado su acción en vista del amor de Dios. La lujuria, en cambio, que no tiene en vistas la finalidad de la reproducción y que por esto pierde todo sentido, se convierte en una acción bacía, sin sentido, que de alguna manera nadifica al hombre y lo aleja del Ser de Dios. 4. La Avaricia. La teología cristiana explica el pecado de la avaricia como “amor desordenado de las riquezas”, es desordenado, continua, “porque lícito es amar y desear las riquezas con fin honesto en el orden de la justicia y de la caridad, como por ejemplo, si se las desea para cooperar más eficazmente con al gloria de Dios, para socorrer al prójimo etc. El crimen de la avaricia no lo constituyen las riquezas o su posesión, sino el apego inmoderado a ellas; “esa pasión ardiente de adquirir o conservar lo que se posee, que no se detiene ante los medios injustos; esa economía sórdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas más legítimas; ese afecto desordenado que se tiene a los bienes de la tierra, de donde resulta que todo se refiere a la plata, y no parece que se vive para otra cosa que para adquirirla.” “La avaricia, por consiguiente, es pecado mortal siempre que el avaro ame de tal modo las riquezas y pegue su corazón a ellas que está dispuesto a ofender gravemente a Dios o a violar la justicia y la caridad debida al prójimo, o a sí mismo.” En la avaricia se ven claramente los elementos comunes a todos los pecados. Por una lado, el avaro pierde el verdadero sentido de su acción poniendo el fin en lo que debería ser un medio, en este caso la obtención y la retención de las riquezas. Lo que importa al cristianismo es que el prójimo reciba, en justicia, la caridad que todos le debemos al menesteroso. La avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un “no dar”, más aun en privar a otros de sus bienes para tener más que retener. Por otro lado, el privar al otro de sus bienes, muchas veces con malas artes, y retener estos bienes en perjuicio del otro, es también negar al otro en su calidad de persona, de fin en sí. Se lo utiliza para satisfacer, mediante la acumulación de riquezas, el principio del amor a sí mismo. Son “hijos” o faltas menores de la avaricia: el fraude, el dolo, el perjurio, el robo y el hurto, la tacañería, la usura, etc. 5. La Gula. Como “uso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida” es definido este pecado. La definición teológica se complementa con que “el placer o deleite que acompaña al uso de los alimentos, nada tiene de malo; al contrario, en el efecto de una providencia especial de Dios para que el hombre cumpliese más fácilmente con el deber de su propia conservación. Prohibido es, empero, comer y beber hasta saciarse por ese solo deleite que se experimenta”. De esta manera, la religiosidad latina especifica estas faltas en: proepropere: comer antes de tiempo o cuando se debe abstener de comer, por ejemplo en los días de ayuno señalados por la Iglesi; laute: cuando se comen manjares que superan las posibilidades económicas de la persona; nimis cuando se bebe o se come en perjuicio de la salud de la persona; ardenter: cuando se como con extrema voracidad o avidez a manera de las bestias. La gula se transforma en pecado en los siguientes casos: · Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad. · Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin único y preponderante en la vida. · Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia. · Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los días de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos. · Cuando se provoca voluntariamente el vómito para continuar el deleite de la comida. · Cuando se auto infiere grabe daño a la salud o sufrimiento a si mismo y a los que lo rodean. Además de lo dicho por la teología tradicional, la gula tiene un aspecto que no debemos dejar de considerar. La gula es la manifestación física de un apetito más profundo y significativo. El que cae en las tentaciones de la gula, no sólo quiere consumir comida. Quiere, de alguna manera, ingerir todo el universo. Asimilar, hacer suyo, todo lo exterior, reducir todo lo otro a sí mismo. En este sentido la gula se mimetiza estrechamente con la lujuria, se trata de ponerse por sobre lo otro, reducirlo, objetivarlo y hacerlo suyo. De esta manera el “glotón” se transforma en el único centro de referencia, en conformidad con el principio del amor a sí mismo. El asimilar, reducir, el universo en general y al prójimo en particular a sí mismo es la más radical negación del otro. 6. La Ira. “Appetitus inordinatus vindictae” es decir, un “apetito desordenado de venganza”. “Que se excita –continua la definición latina– en nosotros por alguna ofensa real o supuesta. Requiérase, por consiguiente, para que la ira sea pecado, que el apetito de venganza sea desordenado, es decir, contrario a la razón. Si no entraña este desorden no será imputado como pecado”. De esto ultimo se desprende que habría una ira “buena y laudable” si no excede los límites de una prudente moderación y tiene como fin suprimir el mal y reestablecer un bien. “El apetito de venganza es desordenado o contrario a la razón, y por consiguiente la ira es pecado, cuando se desea el castigo al que no lo merece, o si se le desea mayor al merecido, o que se le infrinja sin observar el orden legítimo, o sin proponerse el fin debido que es la conservación de la justicia y la corrección del culpable. Hay también pecado en la aplicación de la venganza, aunque esta sea legítima, cuando uno se deja dominar por ciertos movimientos inmoderados de la pasión. De esta manera la ira se convierte en pecado gravísimo porque vulnera la caridad y la justicia. Son hijos de la Ira: el maquiavelismo, el clamor, la indignación, la contumelia, la blasfemia y la riña”. De la definición anterior se desprende que la ira es el uso de una fuerza directa o verbal que trasgrede los límites de la legitima restitución de un bien ofendido. La violencia, entendida como el uso de la fuerza, si es desmedida, es claramente una anulación del otro. En el asesinato, por ejemplo, que no corresponde a la legítima defensa, se pretende evidentemente la nadificación del otro. En el leguaje, mediante la ofensa o el improperio, encontramos también el deseo de perjuicio e incluso de nulidad del otro. Es importante hacer notar que el uso de la fuerza en contra del prójimo no siempre es un mal moral. Debe ser entendida como un mal menor si el fin por el cual se realiza no es sólo la anulación del otro sino que persigue fines legítimos como la conservación de la vida propia o de terceros. Tal es el caso de la “guerra legítima” que procura evita la propia muerte o la privación de la legítima libertad a mano de un invasor, la legítima defensa. El uso de la fuerza se justifica también cuando se procura, con esto, el bien del otro, evitando de esta manera un daño mayor que el dolor que se infringe. La ira se convierte en pecado gravísimo cuando nuestro instinto de destrucción sobrepasa toda moderación racional y, desbordando todo límite dictado por una justa sentencia, se desea sólo la inexistencia del prójimo. 7. La Envidia La envidia es definida como “Desagrado, pesar, tristeza, que se concibe en el ánimo, del bien ajeno, en cuanto este bien se mira como perjudicial a nuestros intereses o a nuestra gloria: tristia de bono alteriusin quantum est diminutivum propiae gloriae et excellentiae” De esta manera, para saber si la envidia es una falta moral, es necesario investigar el verdadero motivo que produce la tristeza que se siente frente al bien que posee el prójimo. De esta manera la envidia no es pecado cuando · Nos entristecemos por el cargo, potestad o bienes materiales alcanzado por quien no los merece y podría hacer mal uso de esa autoridad causando grave daño a sus semejantes. · sentimos insatisfacción por los bienes que posee quien no los merece y en vista de que nosotros le daríamos mejor fin. Por ejemplo, el que abunda en riquezas haciendo mal uso de ellas: los avaros que no hacen uso de sus bienes ni para beneficio propio ni para el de los demás. · otras veces, nos entristecemos, no tanto de lo que el otro posee como del hecho de que nosotros carecemos de ese bien, si esta constatación nos muestra el tiempo y las oportunidades perdidas y alienta nuestro propio sentido de superación. La envidia es falta gravísima, cuando nos incomoda y angustia a tal grado el bien o los bienes materiales del otro, que deseamos verlo privado de aquellos bienes que legítimamente a conseguido y al que, nosotros, por nuestra impotencia, no hemos logrado conseguir. De esta manera, este deseo de ver privado al otro de sus bienes nos puede conducir a procurar, por todos los medios, a efectivamente quitarle esos bienes o de hacer ver, con el uso del chismorreo, que aquel no debería poseer lo que posee. La mentira, la traición, la intriga, el oportunismo entre otras faltas se desprenden de esta tristeza frente al bien ajeno y a nuestra propia incapacidad de acceder a tales bienes.
Sólo Linux sobrevivió al concurso de hackers PWN 2 OWN[img=] Tal como les contamos ayer, una laptop MacBook Air fue hackeada en dos minutos para convertirse en la primera en ser vulnerada durante el concurso PWN 2 OWN, en apenas dos minutos, mientras que una Fujitsu con Windows Vista (con Service Pack 1) pudo ser crackeada ayer viernes. Una Sony Vaio VGN-TZ37CN que contaba con Ubuntu Linux 7.2 fue la única de las tres portátiles que resistió los intentos de los participantes. El ganador del año pasado Shane Macaulay y sus compañeros lograron penetrar en el sistema Windows Vista ayer viernes, y tardaron más de lo esperado pues no iban preparados para atacar el Windows Vista SP1, que tiene mayor protección. Se supo que fue un bug en Java, independiente de la plataforma Windows, el que les permitió vulnerar la seguridad de Vista. El ganador no revelará cuál fue el bug encontrado hasta que no se notifique a los ingenieros de Microsoft. Al parecer se encontraron fallas prometedoras en Ubuntu Linux, pero ninguno de los programadores y hackers, dice Engadget, quiso “hacer el trabajo extra de programar el código de exploit que les permitiría ganar el concurso”. Esto parece improbable, y tiene más sentido que (por el premio de 10.000 dólares, fama y la costosa máquina Vaio) ninguno de ellos tuvo la capacidad de desarrollar un exploit apropiado, uno de los obstáculos más difíciles en la labor de atacar un sistema informático. El objetivo del concurso, que se enmarca en la conferencia CanSecWest y va por su segunda edición, es romper la seguridad de las máquinas en juego y leer los contenidos de un archivo de texto. Los atacantes deben conseguir una vulnerabilidad previamente desconocida en los sistemas para conseguir el acceso a los archivos dentro de la máquina, utilizándo sólo una conexión de red. El premio original por hackear exitosamente una de las máquinas durante el primer día del concurso era de $20.000 y el equipo conquistado, pero a cada día que pasa se relajan las reglas permitiendo más formas de ataque, con el premio en efectivo rebajado a la mitad. Macaulay se llevó 5.000 dólares por triunfar contra el Windows Vista, pero el investigador Charlie Miller, que tuvo éxito el día jueves, se llevó 10.000.http://www.noticias24.com/tecnologia/?p=710
Un informe del DAS que va a comprometer a Chávez, Correa y Néstor Kirchner 02:35 pm | 30 Mar 2008 | 159 comentarios | 50,505 views Un reportaje que este domingo publica la edición impresa del diario “El Tiempo” cuenta que Colombia advirtió 43 veces a 6 países, entre ellos Venezuela y Ecuador, sobre la presencia de las FARC en su territorio, sin que hubiera respuesta efectiva por parte de dichos países. Foto: Pascale Mariani - Romeo Langlois Según El Tiempo, el DAS entregó al Presidente Uribe un informe confidencial que documenta 43 alertas que, desde septiembre del 2004, el Deparatamento ha suministrado a organismos de inteligencia de seis países suramericanos. En ellas, este organismo previene 4 veces al gobierno de Argentina; 2, al de Bolivia; 7, al de Brasil; 4, al de Perú; 16, al de Ecuador y 10, al de Venezuela sobre la presencia de miembros y contactos del grupo guerrillero y sobre la ubicación de campamentos y hasta emisoras clandestinas instaladas en esos países. Además, intercambió en 35 oportunidades, información de primer nivel sobre otras actividades guerrilleras en esos lugares. Informes sobre ‘Tirofijo’ . El Tiempo tuvo acceso al documento -que será utilizado en escenarios internacionales- y encontró que el reporte más reciente data del pasado 15 de febrero. Ese día, se le envió a Venezuela copia de la información que dieron fuentes presenciales, sobre la permanencia en ese país de Pedro Antonio Marín, alias ‘Tirofijo’, jefe máximo de las Farc. El 17 de diciembre del 2007, la alerta a Venezuela fue sobre la presunta presencia de Íngrid Betancourt en una finca fronteriza. Y un mes antes, el 26 de noviembre, también a través de canales de colaboración mutua, Colombia alertó a Ecuador sobre la ubicación de campamentos de las Farc en la frontera. Incluso, envió un informe sobre la localización exacta de 25 bases usadas por las Farc en suelo ecuatoriano. Pero pese a estas advertencias, ni Venezuela ni Ecuador respondieron positivamente a la información entregada. Ni siquiera cuando el DAS remitió a Quito datos precisos sobre un campamento en Santa Rosa de Sucumbíos, en el que se encontraba en ese momento ‘Raúl Reyes’. “Una de las advertencias a Ecuador -de enero del 2005- tenía relación con propiedades de las Farc en la capital ecuatoriana y en Lagoagrio, a través de Rodrigo Granda, su hija Mónica e Israel Granda, tío del llamado ‘canciller de las Farc. Pero no pasó nada”, dice un investigador. ¿’Romaña’, en Argentina? . Argentina también ha recibido advertencias. Una de ellas, del 18 de diciembre del 2006, alertaba a ese gobierno sobre la presencia de siete miembros de las Farc en su territorio. Y aunque se le compartió información sobre la posible presencia de Henry Castellanos, alias ‘Romaña’ -tristemente célebre por las ‘pescas milagrosas’-, Argentina jamás informó de los resultados de esas investigaciones. Realmente, el 80 por ciento de las alertas fueron respondidas con evasivas o, simplemente, no fueron tenidas en cuenta. Investigadores del DAS aseguran que si esos llamados hubiesen sido atendidos, Colombia habría podido capturar a jefes de las Farc, como Luciano Marín Arango, alias ‘Iván Márquez’, de cuya presencia se alertó a Venezuela, con ubicación concreta, desde octubre del 2005. “A pesar de que gran parte de la información es precisa y proviene de personas que deciden colaborar sin esperar contraprestación, muchas de las respuestas de los gobiernos a los que se les envían esas alertas se limitan a decir: ‘No tenemos información’ o ‘Vamos a buscarla’“, afirma uno de los investigadores. Y aunque para el DAS es claro que las advertencias hacen parte de convenios de cooperación entre organismos de inteligencia y que en nada obligan a sus gobiernos, dicen que funcionarios de los estados vecinos no pueden disculparse internacionalmente, argumentando que no tenían información sobre las actividades de este grupo en sus territorios. En el caso del cerrajero Aizalia, por ejemplo, varios videos suministrados por organismos de inteligencia ecuatorianos, dan fe de que ese país sí estaba advertido sobre sus vínculos con las Farc. ¿Rastro de Íngrid en Venezuela?http://www.noticias24.com/actualidad/?p=13155#more-13155 . A finales del 2007, el DAS les solicitó a organismos de inteligencia venezolanos información sobre la posible presencia de Íngrid Betancourt, la ex candidata presidencial secuestrada por las Farc en el 2002, en Elorza, estado Apure. Informantes daban cuenta del traslado de la política colombiana hasta una hacienda custodiada por 300 hombres de las Farc y que sería de propiedad de Germán Briceño, alias ‘Grannobles’, hermano de Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’. Aunque las autoridades venezolanas reconocieron el incremento de la presencia guerrillera en Elorza, dijeron no tener información de Betancourt en ese país.http://www.noticias24.com/actualidad/?p=13155

El origen de los satélites artificiales está íntimamente ligado al desarrollo de los cohetes que fueron creados, primero, como armas de larga distancia; después, utilizados para explorar el espacio y luego, con su evolución, convertidos en instrumentos para colocar satélites en el espacio.Las actividades en el espacio, incluyendo la tecnología satelital, se remonta a tiempos muy remotos, cuando el hombre empezó a medir los movimientos de las estrellas, dando origen a una de las ramas más antiguas de la ciencia, la Mecánica Celeste. Mucho después, se empezaron a realizar los primeros cálculos científicos sobre la tasa de velocidad necesaria para superar el tirón gravitacional de la Tierra. http://kuasar.no-ip.org/fisica/wp-content/uploads/2007/11/cohete.jpg○] Dada su gran variedad, existen diversas clasificaciones; la UIT los divide de acuerdo con el tipo de servicio que éstos prestan, de tal manera que los hay fijos, móviles, de radiodifusión, de radionavegación y de exploración de la Tierra.Edward W. Ploman los distingue en dos grandes categorías: * Satélites de observación. Para la recolección, procesamiento y transmisión de datos de y hacia la Tierra. * Satélites de comunicación. Para la transmisión, distribución y diseminación de la información desde diversas ubicaciones en la Tierra a otras distintas posiciones.http://www.elcomerciodigital.com/prensa/fotos/200707/17/074D2GIJ-SOC-xxx-P1_1.jpg[img/]]http://www.heavens-above.com/images/iridium.gif]Empezaron a lanzase en la década de los años 50, y hasta ahora tienen como principal objetivo estudiar la Tierra -superficie, atmósfera y entorno- y los demás cuerpos celestes. En el inicio de la exploración espacial, se consideró prioritario conocer las condiciones que imperaban sobre un objeto que girara repetidamente alrededor del planeta. Esto era necesario, pues poco tiempo más tarde el propio hombre debería viajar al espacio. Estos aparatos permitieron que el conocimiento del Universo sea mucho más preciso en la actualidad.Los satélites Echo l no sólo fueron útiles para experimentar técnicas de comunicación pasivas, sino que proporcionaron buena información sobre la densidad de la atmósfera a diversas altitudes. El satélite Explorer l detectó los cinturones de radiación (Van Allen) que rodean la Tierra. Otros de sus hermanos ayudaron a establecer la abundancia de micrometeoritos en los alrededores del planeta, factor importante para tener en cuenta antes de lanzar una astronave tripulada y, además, estudiaron ampliamente los campos geomagnéticos, la cantidad de radiación, la ionosfera terrestre y la densidad atmosférica, entre otras muchas investigaciones.http://www.nasa.gov/centers/jpl/images/content/182267main_Explorer1-browse.jpg]Una rama de la ciencia que se ha visto beneficiada por las actividades en el espacio es la Geodesia. Los satélites geodésicos han permitido conocer con exactitud la forma de los continentes, así como el lentísimo pero constante movimiento de las placas terrestres. Asimismo, los satélites oceánicos han explorado el fondo marino, revelando gran cantidad de información: el Seasat (lanzado en 1978), equipado con un radar especial, fue uno de los aparatos dedicados a este tipo de investigación.Se ubican en la intersección de la tecnología del espacio y la de las comunicaciones. Constituyen la aplicación espacial más rentable y, a la vez, más difundida en la actualidad. Las transmisiones en directo vía satélite ya son parte de nuestra cotidianeidad, por lo que no tienen ningún carácter especial. Para la difusión directa de servicios de televisión y radio, telefonía y comunicaciones móviles sólo son necesarios sencillos receptores y antenas parabólicas cada día más pequeñas.http://www.juntadeandalucia.es/averroes/manuales/composicionanda.jpg]Estos satélites, aunque se puede afirmar que son científicos, son aparatos especializados que se dedican exclusivamente a la observación de la atmósfera en su conjunto. La comprensión de la física dinámica atmosférica, el comportamiento de las masas nubosas o el movimiento del aire frío o caliente resultan indispensables para realizar predicciones del clima, pues sus efectos impactan de manera irremediable las actividades de los seres humanos aquí en la Tierra.El primer satélite meteorológico fue el Tiros-1 (lanzado en abril de 1960); luego le siguieron los ESSA, ITOS, Nimbus, NOAA y Meteor, por mencionar algunos. A estos artefactos se debe el descubrimiento del agujero en la capa de ozono. Algunos de éstos se colocan en órbitas no geoestacionarias, como los que pasan sobre los polos de la Tierra y posibilitan una cobertura de toda la superficie de ella. Otros satélites meteorológicos de órbita geoestacionaria como el SMS, GOES y Meteosat pueden cubrir todo un hemisferio y permiten seguir el comportamiento de fenómenos como la temporada de huracanes, el avance de las grandes borrascas, los frentes fríos, el conocimiento de la temperatura de la atmósfera en cada nivel altimétrico, la presión, la distribución del vapor de agua y, con ello, el porqué de las sequías o los efectos de la contaminación, entre muchos otros fenómenos más.Hoy en día, la Organización Meteorológica Mundial coordina la recolección, procesamiento y difusión de información y datos meteorológicos y oceanográficos provenientes de una constelación de satélites meteorológicos tanto geoestacionarios como de órbita polar, enlazados a 10 mil estaciones terrenas y mil estaciones de observación en altitud, además de otras fuentes de información meteorológica, provenientes de barcos, aeronaves, boyas y otros artefactos que trabajan de manera coordinada para transmitir diariamente a todo el mundo, en tiempo real, más de 15 millones de caracteres de datos y 2 mil mapas meteorológicos.http://www.meteored.com/ram/UserFiles/Image/octubre07/metop2.jpg]Desarrollados originalmente con fines militares al marcar el rumbo de misiles, submarinos, bombarderos y tropas, ahora se usan como sistemas de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés) para identificar locaciones terrestres mediante la triangulación de tres satélites y una unidad receptora manual que puede señalar el lugar donde ésta se encuentra y obtener así con exactitud las coordenadas de su localización geográfica.http://concurso.cnice.mec.es/cnice2006/material121/unidad3/medios/gps_navstar.jpg]Los satélites actuales dedicados a esta tarea (Transit, Navstar GPS, Tsikada, Parus, Uragan, etc.) utilizan frecuencias bajas y medias que están abiertas al público, lo cual ha posibilitado la aparición de múltiples receptores comerciales. Una de las aplicaciones de estos satélites la realiza con éxito la navegación aérea, que está empezando a aprovecharla en los aterrizajes de las aeronaves, ello le supone una guía económica y muy segura para esas actividades.En los sistemas GPS, tanto el satélite como el equipo receptor en Tierra emiten una señal con una determinada frecuencia, ambas sincronizadas gracias a los relojes atómicos que dichas unidades poseen, el receptor recibe la señal del satélite que se halla a gran altitud, la distancia entre ambos equipos hace que la señal proveniente del satélite llegue con una diferencia de fase con respecto a la señal emitida por el receptor. La medición de esta diferencia en las fases permite calcular la distancia que separa al equipo en Tierra del satélite. Utilizando tres satélites a la vez, podemos obtener las coordenadas de latitud, longitud y altitud del equipo receptor en Tierra. Usando un cuarto satélite es, incluso, posible conseguir datos sobre la velocidad con la que nos desplazamos y el nivel de precisión aumenta mucho.Otra faceta de los satélites de navegación se encuentra en la búsqueda y el rescate (COSPAS/SARSAT). En estos casos los receptores son vehículos dedicados a otras tareas, que además están equipados con receptores especiales. Cuando una embarcación se pierde en alta mar, puede enviar señales que el satélite recibirá y reenviará al puesto de rescate más próximo, incluyendo sus coordenadas aproximadas. Éstos observan el planeta mediante sensores multiespectrales, esto es que pueden sensar diferentes frecuencias o "colores", lo que les permite localizar recursos naturales, vigilar las condiciones de salud de los cultivos, el grado de deforestación, el avance de la contaminación en los mares y un sinfín de características más.El aumento de la resolución (que permite ver con mayor claridad detalles más pequeños de la superficie) está llegando a extremos insospechados, a tal punto que las fotografías que obtienen pueden tener una clara aplicación militar. Para un mejor aprovechamiento de sus capacidades, los satélites de teledetección se suelen colocar en órbitas bajas y polares, a menudo sincronizadas con el Sol. Desde ellas, enfocan sus sensores, que son capaces de tomar imágenes en varias longitudes de onda o bandas espectrales. El satélite toma constantemente imágenes a su paso, engrosando los archivos que se pondrán a disposición del público y servirán como un acervo histórico de la evolución de la superficie terrestre. Empezaron a lanzase en la década de los años 50, y hasta ahora tienen como principal objetivo estudiar la Tierra -superficie, atmósfera y entorno- y los demás cuerpos celestes. En el inicio de la exploración espacial, se consideró prioritario conocer las condiciones que imperaban sobre un objeto que girara repetidamente alrededor del planeta. Esto era necesario, pues poco tiempo más tarde el propio hombre debería viajar al espacio. Estos aparatos permitieron que el conocimiento del Universo sea mucho más preciso en la actualidad. Los satélites Echo l no sólo fueron útiles para experimentar técnicas de comunicación pasivas, sino que proporcionaron buena información sobre la densidad de la atmósfera a diversas altitudes. El satélite Explorer l detectó los cinturones de radiación (Van Allen) que rodean la Tierra. Otros de sus hermanos ayudaron a establecer la abundancia de micrometeoritos en los alrededores del planeta, factor importante para tener en cuenta antes de lanzar una astronave tripulada y, además, estudiaron ampliamente los campos geomagnéticos, la cantidad de radiación, la ionosfera terrestre y la densidad atmosférica, entre otras muchas investigaciones.Una rama de la ciencia que se ha visto beneficiada por las actividades en el espacio es la Geodesia. Los satélites geodésicos han permitido conocer con exactitud la forma de los continentes, así como el lentísimo pero constante movimiento de las placas terrestres. Asimismo, los satélites oceánicos han explorado el fondo marino, revelando gran cantidad de información: el Seasat (lanzado en 1978), equipado con un radar especial, fue uno de los aparatos dedicados a este tipo de investigación.Se ubican en la intersección de la tecnología del espacio y la de las comunicaciones. Constituyen la aplicación espacial más rentable y, a la vez, más difundida en la actualidad. Las transmisiones en directo vía satélite ya son parte de nuestra cotidianeidad, por lo que no tienen ningún carácter especial. Para la difusión directa de servicios de televisión y radio, telefonía y comunicaciones móviles sólo son necesarios sencillos receptores y antenas parabólicas cada día más pequeñas.Estos satélites, aunque se puede afirmar que son científicos, son aparatos especializados que se dedican exclusivamente a la observación de la atmósfera en su conjunto. La comprensión de la física dinámica atmosférica, el comportamiento de las masas nubosas o el movimiento del aire frío o caliente resultan indispensables para realizar predicciones del clima, pues sus efectos impactan de manera irremediable las actividades de los seres humanos aquí en la Tierra.El primer satélite meteorológico fue el Tiros-1 (lanzado en abril de 1960); luego le siguieron los ESSA, ITOS, Nimbus, NOAA y Meteor, por mencionar algunos. A estos artefactos se debe el descubrimiento del agujero en la capa de ozono. Algunos de éstos se colocan en órbitas no geoestacionarias, como los que pasan sobre los polos de la Tierra y posibilitan una cobertura de toda la superficie de ella. Otros satélites meteorológicos de órbita geoestacionaria como el SMS, GOES y Meteosat pueden cubrir todo un hemisferio y permiten seguir el comportamiento de fenómenos como la temporada de huracanes, el avance de las grandes borrascas, los frentes fríos, el conocimiento de la temperatura de la atmósfera en cada nivel altimétrico, la presión, la distribución del vapor de agua y, con ello, el porqué de las sequías o los efectos de la contaminación, entre muchos otros fenómenos más.Hoy en día, la Organización Meteorológica Mundial coordina la recolección, procesamiento y difusión de información y datos meteorológicos y oceanográficos provenientes de una constelación de satélites meteorológicos tanto geoestacionarios como de órbita polar, enlazados a 10 mil estaciones terrenas y mil estaciones de observación en altitud, además de otras fuentes de información meteorológica, provenientes de barcos, aeronaves, boyas y otros artefactos que trabajan de manera coordinada para transmitir diariamente a todo el mundo, en tiempo real, más de 15 millones de caracteres de datos y 2 mil mapas meteorológicos.Desarrollados originalmente con fines militares al marcar el rumbo de misiles, submarinos, bombarderos y tropas, ahora se usan como sistemas de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés) para identificar locaciones terrestres mediante la triangulación de tres satélites y una unidad receptora manual que puede señalar el lugar donde ésta se encuentra y obtener así con exactitud las coordenadas de su localización geográfica.Los satélites actuales dedicados a esta tarea (Transit, Navstar GPS, Tsikada, Parus, Uragan, etc.) utilizan frecuencias bajas y medias que están abiertas al público, lo cual ha posibilitado la aparición de múltiples receptores comerciales. Una de las aplicaciones de estos satélites la realiza con éxito la navegación aérea, que está empezando a aprovecharla en los aterrizajes de las aeronaves, ello le supone una guía económica y muy segura para esas actividades.En los sistemas GPS, tanto el satélite como el equipo receptor en Tierra emiten una señal con una determinada frecuencia, ambas sincronizadas gracias a los relojes atómicos que dichas unidades poseen, el receptor recibe la señal del satélite que se halla a gran altitud, la distancia entre ambos equipos hace que la señal proveniente del satélite llegue con una diferencia de fase con respecto a la señal emitida por el receptor. La medición de esta diferencia en las fases permite calcular la distancia que separa al equipo en Tierra del satélite. Utilizando tres satélites a la vez, podemos obtener las coordenadas de latitud, longitud y altitud del equipo receptor en Tierra. Usando un cuarto satélite es, incluso, posible conseguir datos sobre la velocidad con la que nos desplazamos y el nivel de precisión aumenta mucho.Otra faceta de los satélites de navegación se encuentra en la búsqueda y el rescate (COSPAS/SARSAT). En estos casos los receptores son vehículos dedicados a otras tareas, que además están equipados con receptores especiales. Cuando una embarcación se pierde en alta mar, puede enviar señales que el satélite recibirá y reenviará al puesto de rescate más próximo, incluyendo sus coordenadas aproximadas.Éstos observan el planeta mediante sensores multiespectrales, esto es que pueden sensar diferentes frecuencias o "colores", lo que les permite localizar recursos naturales, vigilar las condiciones de salud de los cultivos, el grado de deforestación, el avance de la contaminación en los mares y un sinfín de características más.El aumento de la resolución (que permite ver con mayor claridad detalles más pequeños de la superficie) está llegando a extremos insospechados, a tal punto que las fotografías que obtienen pueden tener una clara aplicación militar. Para un mejor aprovechamiento de sus capacidades, los satélites de teledetección se suelen colocar en órbitas bajas y polares, a menudo sincronizadas con el Sol. Desde ellas, enfocan sus sensores, que son capaces de tomar imágenes en varias longitudes de onda o bandas espectrales. El satélite toma constantemente imágenes a su paso, engrosando los archivos que se pondrán a disposición del público y servirán como un acervo histórico de la evolución de la superficie terrestre.Son aquellos que apoyan las operaciones militares de ciertos países, bajo la premisa de su seguridad nacional. La magnitud de sus programas espaciales militares es tan grande y secreta que hasta hace poco sólo se podía valorar por el número de lanzamientos que suponía. Uno de los aspectos fundamentales del equilibrio armamentista durante la Guerra Fría fue la posibilidad de una respuesta adecuada ante cualquier ataque enemigo. Para ello, era necesario conocer con la suficiente antelación el despegue de un misil desde cualquier punto del globo terráqueo. Entonces, se fabricaron los satélites de alerta inmediata, que detectan cualquier lanzamiento, tanto de cohetes comerciales como militares.En un principio, E.U. inició esta actividad utilizando grandes antenas terrenas, después lanzaron satélites del tipo Midas o DSP, los cuales poseen sensores infrarrojos que detectan el calor producido por los gases del escape de los motores de un misil. Dado que el tiempo de funcionamiento de los motores de uno de estos vehículos suele ser inferior a los 10 ó 15 minutos, la detección debe hacerse lo antes posible, dando tiempo a responder al ataque. Rusia, por su parte, usa los satélites Oko y Prognoz.Los océanos son un escenario en el que se han desarrollado espectaculares batallas navales y un lugar en el que patrullan barcos y submarinos de todas clases. Estos últimos pueden estar equipados con misiles nucleares y su movilidad y ocultación bajo el agua los hace muy peligrosos. Por eso, se han desarrollado satélites que tratan de localizarlos. Es el caso de los White Cloud americanos o los RORSAT/EORSAT soviéticos.Algunos satélites especiales -cuya identidad es protegida con mayor recelo- pueden realizar escuchas electrónicas (elint o inteligencia electrónica) que permiten captar conversaciones telefónicas o radiofónicas desde enormes distancias. Algunas de ellas podrían consistir en órdenes de ataque, las cuales hay que interceptar. Es tal el éxito de estos satélites que muchas de las transmisiones deben ser codificadas. Destacan aquí los programas Jumpseat, Chalet/Vortex, Orion, Magnum/Aquacade, Tselina, etcétera.http://www.fersamex.com.mx/ciencia/noviembre30_archivos/image001.jpg]Fuente.- Rosado, Carlos. Comunicación por satélite. México. Editorial Limusa, México 1999.Fuente.- Edgar W. Ploman, Satelites de Comunicación. http://www.ciberhabitat.gob.mx/medios/satelites/artificiales/aplicaciones.htmedit, la proxima se te borra por ...titulo llamativo...