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Ante las contínuas dudas que se plantean a diario con las baterías de Litio-Ion de nuestros equipos portátiles, teléfonos móviles, palm, mp4, etc., en muchas ocasiones por desconocimiento del tema, continuamos aplicando las mismas “normas” para las baterías de Litio-Ion que las que se aplicaban a las antiguas baterías de Niquel-Cadmio, Niquel-Metal. Sin duda es un error que puede salir muy caro en el rendimiento y duración de nuestras baterías. Veamos: ¿Es verdad que antes de usar por primera vez mi dispositivo debo cargarlo durante 10 a 12 horas? NO. Las baterías de Litio-Ion son mucho más eficientes que las basadas en Níquel, por lo que no requieren una carga inicial prolongada. De hecho, ninguna batería Li-Ion actual requiere cargas superiores a 8 horas, independiente de las circunstancias. ¿Es verdad que la batería debe pasar varios ciclos de carga/descarga antes de alcanzar su máximo rendimiento? NO. Las baterías de Litio-Ion no requieren un periodo de “rodaje” debido a que su capacidad máxima está disponible desde el primer uso. A una batería de Li-Ion le es indiferente que una carga sea la número 1, 5 ó 50. ¿Es verdad que debo agotar por completo la batería antes de volver a cargarla para mejorar su desempeño? Absolutamente NO. Esta es una de las confusiones más comunes legadas por el ‘efecto memoria’ que sufrían las baterías de Níquel-Cadmio y, en menor medida, las Níquel-Metal. La composición de las baterías de Litio-Ion hace preferibles las descargas parciales a una completa. Peor aún, si es sometida con frecuencia a pérdidas totales de energía, sus circuitos pueden asumir un desperfecto que gatillará un mecanismo de bloqueo. Un 80% a 90% de baterías consideradas ‘defectuosas’ llegan a servicios técnicos por este motivo. Pero hay una excepción: Las baterías de dispositivos grandes – como los notebooks – dotadas con válvulas de medición, pueden descalibrarse con el uso y entregar lecturas equivocadas. Por ello es recomendable agotarlas completamente una vez cada 30 ciclos, a fin de que sus niveles vuelvan a cero. ¿Es perjudicial mantener la batería conectada al cargador si ya ha completado la carga? NO. Contrario a las baterías basadas en Níquel – cuya permanencia prolongada en el cargador puede dañarlas e incluso provocar un incendio – las baterías de Litio-Ion poseen un circuito que corta el paso de energía una vez que la carga se ha completado. Usualmente, esto se indica por una luz en el dispositivo. Eso sí, siempre está la posibilidad de un fallo o sobrecarga en el transformador, por lo que tampoco se lo debe dejar conectado a la red eléctrica en forma permanente. ¿Es perjudicial para la batería de un notebook que este trabaje siempre conectado a la corriente? Qué bueno que lo pregunten porque no sólo ES perjudicial, sino que una computadora portátil es el escenario más nocivo sobre el cual puede funcionar una batería debido a dos factores letales: calor y estrés. Advertencia: El calor actúa disminuyendo la resistencia de la batería, por lo que su capacidad para retener electricidad será cada vez menor. De hecho una batería de Litio-Ion nunca debiera trabajar a temperaturas sobre 60ºC (rango que se aproxima a los 40ºC a 50ºC de algunos notebooks). A su vez, mantener la computadora conectada a la corriente estando en uso le genera un ‘estrés’ constante, debido a que la fuerza a conservar un 100% de su carga. El daño es tal, que una batería cuya carga se mantiene al 100% a 60ºC, luego de tres meses conservará sólo el 60% de su capacidad total, reduciendo su vida útil a escasos 12 meses. ¿Qué hacer para evitarlo? Si ocupas el notebook como reemplazo de un equipo de escritorio, lo más aconsejable es retirar la batería. Pero, como al quitarla queda abierto su compartimento, no se recomienda si la habitación donde trabajas está demasiado expuesta a la humedad o el polvo. En el caso de mi PDA o teléfono móvil, ¿da igual cargarla usando el transformador que el cable USB? Según informa Palm, debe preferirse el uso del cargador pues provee siempre el amperaje correcto. El puerto USB de algunos computadores – en especial los notebooks – no siempre mantendrán los 500mA requeridos, por lo que tomará hasta tres veces más completar la carga. No voy a usar mi dispositivo durante algunos meses, ¿cómo debo almacenar la batería? Según estudios conducidos por BatteryUniversity, toda batería de Litio-Ion resiste mejor el paso del tiempo con un 40% de su carga. Por ejemplo, una batería guardada a temperatura ambiente con un 40% de carga mantendrá un 96% de su capacidad total después de un año; mientras que una almacenada con el 100% de su carga sólo retendrá el 80%, en igual periodo. Es por este motivo, que la mayoría de los dispositivos traen de fábrica una pequeña carga inicial: justo un 40%. Lo que sí está claro es que una batería de Litio-Ion NUNCA debe almacenarse descargada. Puede provocarle un daño irrecuperable. ¿Cuánto dura una batería de Li-Ion? Si hablamos de su vida útil, cada vez se introducen nuevas mejoras en la tecnología por lo que – bien cuidadas – pueden durar entre 500 a 1000 ciclos de carga/descarga, lo que se traduce en un promedio de dos a tres años (luego se produce desgaste químico). Esto es todo, amigos...!
El 8vo aniversario del ataque al WTC en Nueva York el 11 de septiembre del 2001 trae consigo nuevos (y en realidad ya viejos) planteos acerca de la responsabilidad del gobierno de USA en lo sucedido. Las diferentes teorías de la conspiración encuentran su inspiración en la dialéctica histórica de Hegel. Actores de Hollywood reclaman a Obama que se reabran las investigaciones por el atentado que llevó a USA a dos guerras que todavía hoy siguen en marcha. El desastroso desempeño económico de la gestión Bush, que desembocó en la severa crisis financiera mundial, sumada al descontento con la Guerra en Irak y Afganistán en USA, dieron lugar a numersos cuestionamientos a las versiones oficiales sobre lo acontecido el 11 de septiembre del 2001 durante el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York. Sobre todo en Internet. El 11 S fue el catalizador de las invasiones de Irak y Afganistán y según pasaron los años (y las mentiras) la idea de que el atentado fue un ataque de falsa bandera planeado desde el interior de USA para justificar incursiones militares en Medio Oriente ganó fuerza. Antes de que la intervención militar para derrocar al gobierno del presidente Sadam Husein en marzo de 2003, el Gobierno de Bush afirmó que el gobernante iraquí estaba coludido con el terrorismo y desarrollaba armas de destrucción masiva. Las armas de destrucción masiva nunca fueron encontradas y las investigaciones posteriores indicaron que no existía esa complicidad de Sadam Husein con el terrorismo. "Ahora no existe ninguna duda de que Irak no tenía armas de destrucción masiva o contactos importantes con al Qaeda", manifestaron Charles Lewis y Mark Reading Smith, miembros del fondo en un prólogo del estudio. "En resumen, la administración Bush llevó al país a una guerra sobre la base de información errónea que se propagó metódicamente y que culminó con la acción militar contra Irak el 19 de marzo de 2003", agregaron. El estudio, preparado en colaboración con el Fondo para la Independencia en el Periodismo, afirmó que en total hubo 935 afirmaciones falsas de Bush y miembros de su gabinete en los dos años que siguieron a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Entre los que las formularon, además de Bush, incluye al vicepresidente Dick Cheney, a la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice (actual secretaria de Estado), al ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, y al ex secretario de Estado, Colin Powell. Bush emitió 259 de esas declaraciones, 231 referidas a las presuntas armas de destrucción masiva y 28 acerca de los denunciados vínculos de Irak con Al Qaeda, dijo el estudio. Añadió que el efecto acumulado de esas afirmaciones fue enorme y que los medios de información siguieron la corriente del Gobierno. "Algunos periodistas, y hasta algunas organizaciones de prensa, han reconocido que durante los meses previos a la guerra adoptaron una actitud deferente y falta de crítica" al Gobierno, señaló el estudio. Sin dudas, desenrollar la punta del ovillo de mentiras que justificaban las invasiones llevó a la pregunta de si realmente Al Qaeda planeó y ejecutó los atentados. Incluso se ha llegado a mencionar la posibilidad de que el atentado fue, en realidad, una demolición controlada. Teoría hegeliana Aunque algunas teorías alternativas a la oficial proponen que fueron los agentes secretos de Israel o Pakistán los que estaban detrás de los ataques, las teorías que han conseguido mayor repercusión suelen estar basadas en una de estas dos ideas: - Que el gobierno de George W Bush tenía conocimiento previo de los ataques y deliberadamente no hizo nada para prevenirlos. Este grupo de teorías, por tanto, admite la existencia de los secuestradores islámicos y no cuestiona la causa del colapso de las Torres Gemelas, pero acusa al gobierno de permitir deliberadamente que los terroristas realizaran los ataques. Ha recibido el nombre de LIHOP ("let it happen on purpose", o sea: dejar que ocurra a propósito). - Que fue el propio gobierno de USA quien orquestó y perpetró los ataques. Este grupo de teorías cuestiona la causa del colapso de las Torres Gemelas, que sería una demolición controlada. Se ha usado el término "Inside Job" (trabajo interno) para referirse a los atentados en este grupo de teorías. Ha recibido el nombre de MIHOP ("made it happen on purpose",hacer a propósito que ocurra). Ambas opciones terminan encontrando que el gobierno de Bush usó los ataques para desarrollar un fabuloso negocio bélico y a la vez dar un importante paso hacia un nuevo orden mundial con un gobierno único que busca destruir a un supuesto cártel terrorista internacional. Estas teorías terminan dando lugar a la teoría hegeliana de "tesis, antítesis, síntesis" enunciada en la dialéctica histórica de Frederick Hegel. La dialéctica histórica fue formulada por Hegel en el siglo XIX como la ley que regía a la historia. Hegel dijo que el desarrollo histórico se regía por el eterno paso en tres etapas: tesis, antítesis, síntesis. Es así: Alguien formulaba una idea, ésta era seguida por todos y se establecía una era. Luego otro sujeto y su grupo pugnaban contra esa idea (tesis), hecha era, y surgía la guerra (antítiesis). Tras la lucha ambas posturas se fundían en una creando algo totalmente nuevo, ésta es la síntesis. La síntesis se convertía entonces tesis y el proceso iniciaba de nuevo. Para Hegel todas estas ideas eran la búsqueda de la idea verdadera, misma que sería descubierta al fin de la historia y que culminaría en la parusía del espíritu, la era de felicidad para todos los hombres. Esta filosofía es panteísta: sostenía que todas estas ideas eran inspiradas por el espíritu de los tiempos, que se debía a La Idea, o El Espíritu, es decir, Dios. Peticiones a Obama Bajo el marco de esta teoría es que se tejen todo tipo de conjeturas acerca de los ataques. Estas conjeturas han ganado tal dimensión que incluso estrellas de Hollywood están reclamando la reapertura de las investigaciones. El actor Charlie Sheen pidió a Obama reabrir la investigación del 11 S a través de un vídeo colgado en Youtube , en el clip Sheen leyó una carta enviada al presidente americano, en la que pidió a Obama que utilice su poder ejecutivo para reabrir la investigación sobre los atentados del 11 S y sus consecuencias. El actor puso en relieve varias cuestiones durante el vídeo, incluyendo el colapso inexplicable de WTC 7, un edificio de 47 pisos que no fue impactado por ningún avión, y sin embargo, se derrumbó fulminantemente a los 7 segundos del atentado. También cita varios informes de bomberos, policías, socorristas y otros que estaban en la zona cero, en los que se describen las explosiones antes del derrumbe de las torres gemelas y el edificio 7. También explicó cómo el ex traductor del FBI Sibel Edmonds, rompió la orden de silencio para hacer pública la revelación de que Bin Laden y Al-Qaeda estaban trabajando con el gobierno de los USA justo hasta el día de los atentados. Sheen expresa su esperanza de que el presidente Obama lea su carta, añadiendo: “Tenemos preguntas Sr. Presidente, muchas preguntas …. El pueblo de USA y el mundo, demanda saber la verdad, señor”, y añadió que Obama tiene el poder y la responsabilidad de iniciar “una investigación del Congreso realmente independiente de los acontecimientos del 11 S, así como sus consecuencias.” link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ZyKR2-A0KPU
Durante años me resistí a escribir sobre el señor Tineshi porque me apenaba perder el tiempo en ese maestro de la pérdida del tiempo, lanzar idioteces a propósito de ese propagandista de la idiocia pero hoy, ay, me convencí de mi error persistente. Ya no puedo seguir negándolo y negándome: el señor Tineshi es un referente nacional. Más preciso: el señor Tineshi es uno de los signos más claros de la decadencia argentina, un síntoma visible del derrumbe. Hay que aceptarlo: que el señor más escuchado de la escena patria sea uno que no consigue decir lo que querría decir nos dice cómo estamos. Hace dos días el señor Tineshi lanzó, en su kermés de bataclanas, la proclama más vista y revista, repetida y petida de la televisión argentina de los últimos tres días, quince horas y veintiséis minutos. Dijo, como ya todos saben, que “acá están matando a la gente por la calle de una manera impresionante y todavía estamos discutiendo si metemos presos a los de 16, de 17, si los derechos humanos… ¡El único derecho humano es el derecho a la vida!”, remató, acogiéndose al abrigo traicionero del lugar común. Que se te cumplan los deseos era una vieja maldición gitana; sería bueno que el señor Tineshi recibiera de los hados satisfacción completa a su pedido: que su único derecho humano fuera el derecho a la vida. Y que, por lo tanto, perdiera su derecho al trabajo –gran momento–, su derecho a la propiedad –bruto remate–, su derecho a la libre circulación –duro para la 4x4– o, incluso, su derecho a la libertad y lo encerraran en un cuartito oscuro durante, digamos, treinta días –o nueve años, ya que estamos–, o una semana y media, lo que le parezca al carcelero. Todo para complacerlo –y que su único derecho sea el de la vida. Así entendería, quizá, las vidas de muchos de los turritos que andan matando por ahí: pobres hijos de puta pobres que sólo tienen lo que el señor Tineshi desea con exclusividad, el derecho a la vida –y muy poco, y casi ningún otro. Es una obviedad –para eso estoy– decir que nunca nadie lo vio así de convulsivo exigiendo los otros derechos de esos tipos. Y nunca así de convulsivo exigiendo, un suponer, soluciones para los diez bebés que se mueren cada día en la Argentina por causas evitables o para los diez adultos que se mueren cada semana en la Argentina por el mal de Chagas porque no tienen derecho a su salud y no reciben la asistencia que él, gracias a dios y a su dinero –el del señor Tineshi, no el de dios– sí consigue. Pero claro, la inseguridad es igualitarista –y tiene la mala idea de no amenazar sólo a los pobres. Así, quizás, en sus horas de cavilaciones –en el ejercicio de su derecho único a la vida–, el señor Tineshi repensaría lo que siguió diciendo en su kermés: que no importa si la solución es de derecha o de izquierda, que “lo único que quieren todos los habitantes es vivir en paz en este país, quieren paz y justicia, nada más que eso”, y que “alguien haga algo”. Éxito de la Gran Macri: la solución no es de izquierda ni derecha, no le metamos ideología, “desideologicemos”. Como si –una vez más– ideología fueran las ideas de la izquierda y las de la derecha fueran sólo lógica, el sentido común. Pero resulta obvio –y aburrido repetirlo tanto– que cualquier solución que se plantee para cualquier problema supone una ideología, porque las soluciones serán distintas según quién las proponga desde dónde. En el tema de la inseguridad, la derecha lo tiene claro: quiere una policía que tire a matar y miles de chicos pobres encerrados, como viene sintetizando uno de sus líderes, el comandante Scioli. La propuesta es cerril –y demostró su ineficiencia tantas veces. El problema es que la izquierda no parece tener nada para ofrecer en cambio. Es una de esas paradojas que, en la política argentina, crecen silvestres: este nivel de violencia existe porque los gobiernos más derechistas de nuestra historia reciente –militares, Menem– armaron una economía y una sociedad que excluyó a millones de personas y los condenó a una vida sin modelos, sin expectativas, sin zanahorias para seguir en la carrera ordenadita. Pero es la derecha la que aprovecha el resultado de su propia brutalidad para ganar apoyo pidiendo mano dura, represión, pena de muerte: si no fueran tan tontos, algún espíritu maquiavélico podría pensar que lo hicieron a propósito desde el principio. Yo no, pero lo cierto es que la tranquilidad pública es terreno de la derecha y la “izquierda”, la “centroizquierda”, el “progresismo” –¿para cuándo un nombre que no tengamos que decir entre comillas? ¿No sería hora de empezar a buscarlo?– se callan la boca. Es un frente amplio: desde este gobierno de centro hacia su izquierda, nadie dice nada sobre el tema –porque no saben qué decir. Un clásico: las ¿izquierdas? se limitan, en general, al diagnóstico sabido. Hablan de “sensación de inseguridad”, y es cierto que los medios la inflan todo lo posible, pero –más allá de sus bases concretas– ya es una sensación compartida por la mayoría y cuando una sensación tiene tal presencia pasa a ser una realidad social: “La objetividad es la subjetividad del mayor número”, escribió hace mucho el compañero Gramsci. Y, sobre todo, las ¿izquierdas? insisten, con razón, en que las exclusiones y desigualdades producen este grado de desintegración y de violencia, pero ese análisis no implica medidas que funcionen en un plazo más o menos pensable. Por supuesto: si hubiera más trabajo, más escuelas, más futuros, muchos chicos dejarían de creer que lo único que pueden hacer en la vida es agarrar un fierro, pero eso –si pudiéramos conseguir que sucediera o sucediese– tardaría con suerte diez o veinte años. Y, mientras tanto, las ¿izquierdas? se quedan sin saber qué más ofrecer para calmar el miedo colectivo; lo cual no sólo las deja fuera de uno de los debates más encendidos del momento sino que, además, entrega el terreno a la derecha segurista: a los que usan el aumento de la delincuencia para afirmar agendas represivas y, junto con ellas, a los políticos que quieren aplicarlas. Ellos sí tienen claro qué proponer, decíamos: mandar a los jueces a enterrar a los chicos, a la policía a matar más. Las ¿izquierdas? deberían pensar qué les oponen: imaginar, pese a su repugnancia natural y loable, formas de reducir la violencia social. Para empezar, producir un debate inmediato decisivo sobre el papel de la policía en todo esto. Este diario inició hace unos días una serie fecunda sobre los robos de autos, los desarmaderos y la participación de funcionarios y policías en el negocio –que muy pocos ignoran. Es imposible hablar con pibes chorros o abogados o periodistas del ramo o jueces varios sin que te cuenten cómo cierta policía del conurbano manda chicos a robar: cómo la policía es una de las grandes responsables del auge del delito, porque no sólo no lo contiene sino que lo produce. Allí ya hay una diferencia básica entre derecha e ¿izquierdas? No es sólo una cuestión de preferencias y prejuicios: que la policía, como quiere la derecha y grita Scioli, mate a algunos chorros más, no arregla nada cuando es esa misma policía la que los manda a afanar o apaña sus afanos. Y, por lo tanto, las ¿izquierdas? deberían pensar formas urgentes de transformarla para que pase de amenaza a garantía. No es fácil, pero es indispensable. Es sólo un dato en una cuestión más que compleja. Hay varias ciudades latinoamericanas que han encontrado formas de disminuir su delincuencia sin transformarse en máquinas de matar marginales o de controlar cada movimiento de sus ciudadanos. En la Argentina también se han hecho esfuerzos –parciales– de ese tipo: creo que las ¿izquierdas? tienen que convocar a esos grupos y personas, interesarse en lo que hacen, pensar, discutir, y organizar una propuesta para ofrecer a la sociedad. Salir de esta etapa diagnóstica y proyectar y ofrecer un tratamiento urgente. Digo, para que la solución no consista en más muertes y más violencia de este Estado de taifas y, sobre todo, para que la derecha no aproveche el problema que creó para seguir creando el mismo tipo de problemas y gobernar gracias a ellos y hundirnos más todavía en esa espiral de donde, se ve, nos resulta tan difícil salir. Digo, para cuidar también, entre tantos derechos desdeñados, el derecho a la vida. http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=32418
"La Vida de Brian" es una película del grupo humorístico Monty Python, de mediados de los años 70. Se estrenó tardíamente en Argentina (1985) a causa de la censura del gobierno militar. Es una parodia a los orígenes del Cristianismo, centrándose principalmente en la figura de Jesús... o más bien de su vecino de pesebre: Brian Cohen, otro judío a quien todos confunden con el mesías. En la escena en cuestión presenciaremos una lapidación, al estilo Monty Python, claro... Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=WAnGqQmPMu4 (los Monty Python en su mejor época)
Para quien no lo sepa: Mariano Rajoy es el capo máximo del Partido Popular español, ultra-católico y conservador, la derecha más rancia de España. link: http://www.youtube.com/watch?v=6_E8WDAlhmw

"La Vida de Brian" es una película del grupo humorístico británico Monty Pithon, de mediados de los años 70. Se estrenó tardíamente en Argentina (1984) por causa de la censura del gobierno militar. Es una parodia a los orígenes del Cristianismo, centrándose principalmente en la figura de Jesús... o más bien de su vecino de pesebre: Brian Cohen, a quien todos confunden con el mesías. En la escena en cuestión presenciaremos una lapidación, al estilo Monty Pithon, claro... link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=hEBTy_dmgjI (los Monty Pithon en su mejor época) Que la disfruten, no tiene desperdicio
Motor de heladera: Tabaja 5 minutos y el resto, descansa Bisagra: Si no está en la puerta, está en la ventana Bioquímico: Vive analizando las cagadas de los demás Bujía de madera: No tiene chispa para nada Cable de Plancha: Parece piola pero en realidad es un forro Conejo negro: No lo hacen trabajar ni los magos Culo de estatua: No hizo un sorete en toda su vida Consolador: No deja de ser un aparato Dólar azul: Cualquier boludo se da cuenta que es falso Dragón: Cada vez que abre la boca, quema a alguien Estribo: Sirve unicamente para meter la pata Gato de circo: el único animal que no trabaja Escombro: Donde está, molesta Media: Abre la boca para meter la pata Mono de circo: Siempre está dispuesto a trepar para figurar Laxante: Hace cagar a todo el mundo Pan de ayer: Nadie lo traga Papel araña: El forro más conocido Papa verde: No sirve ni pa ñoqui Revista Para Tí: Parece Gente pero no lo es Planta de interior: Siempre en el pasillo Terapia intensiva: No lo pueden ver ni los parientes San Cayetano: Te acercás y te da trabajo Estos son algunos, aunque la lista puede ser infinita... Gracias por compartir!
ACLARACIÓN NECESARIA: COMO LA 1RA. PARTE, ESTE TAMBIÉN ES UN POST DE HISTORIA Y NO SOBRE LA FE. ¿Qué evidencias hay sobre la existencia de Jesús de Nazareth? Muchos investigadores han llegado a la conclusión que el Jesús que conocemos por el Nuevo Testamento resultó de una creación mitológica del primer siglo. Los investigadores han aplicado el Principio de Evidencia Negativa para llegar a tales conclusiones. El Principio de Evidencia Negativa dice que no tenemos una buena razón para acreditar una proposición sí los siguientes tres principios se satisfacen: 1. Si todas las pruebas o evidencias que corroboran una proposición son de poca confianza. 2. No existe ninguna evidencia comprobando la proposición, cuando esta debería estar presente si la proposición fuese verdadera. 3. Si se ha realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva tras las evidencias corroborativas en el lugar apropiado. El primer punto del Principio de Evidencia Negativa, nos pide “que las pruebas que corroboran una proposición sean poco seguras” Esto es justo lo que ocurre con la única evidencia secular sobre la vida de Jesús: los dos breves pasajes de las obras de un historiador del siglo I, llamado Flavio Josefo. Josefo era un prolífico escritor, no obstante, solo escribió dos párrafos sobre Jesús. Uno es notoriamente una interpolación, y el otro es altamente sospechoso. Otras referencias a Jesús en los escritos seculares son demasiado ambiguas, o son interpolaciones posteriores. Este hecho es bastante curioso, ya que la Biblia dice que Jesús fue un fenómeno de masas y que tuvo repercusiones en los eventos sociales de Oriente medio. Esto es como si en un futuro lejano, sólo se encontraran dos breves pasajes sobre la existencia de un tal Nelson Mandela en los textos de historia de Sudáfrica y los diarios del siglo XX. En el siglo I, existía la costumbre de escribir algo y atribuirlo a otra persona (a su mentor filosófico), tal actividad se conoce como “Pseudoepigrafía”. Esto dificultó a los estudiosos la verificación de quien realmente escribió los libros del Nuevo Testamento. Los apologistas cristianos dicen que la pseudoepigrafía era una técnica común en las escuelas de la época, y que en tal época no se consideraba moralmente incorrecta. Sin embargo, el autor Karlheinz Deschner, en su "Historia criminal del cristianismo", tomo 4 (falsificaciones y engaños), demuestra contundentemente que incluso en la antigüedad, esa práctica era reconocida como deshonesta y fraudulenta. Los investigadores al aplicar ciertas técnicas, para determinar quién está hablando, cuál es su mensaje, el cuándo y el por qué, han concluido que los escritos más antiguos de los primeros cristianos son las cartas paulinas. Estas probablemente las más antiguas datan del comienzo de la quinta década del primer siglo: bien después de los eventos de la vida de Jesús. Además de esto, no todas las epístolas que se encuentran en la Biblia como obras de Pablo, son realmente suyas, sino como se mencionó anteriormente, algunas fueron escritas por otras personas, quienes las atribuyeron a Pablo. Algunos investigadores creen que Pablo tampoco existió... Las cartas paulinas fueron escritas antes que los evangelios, y ninguno de estos es anterior a por lo menos la séptima década. Los textos aceptados genuinamente como obras de Pablo son (Gálatas, 1 de Tesalonicenses, 1 y 2 de Corintios, Romanos, Filemón, y Filipenses). Aunque otros investigadores creen que hasta el mismo Pablo es una creación literaria romana. Al examinar las cartas paulinas de forma aislada, queda claro que Pablo no tenía ninguna idea del nacimiento virginal de Cristo, además nunca afirmó haber vivido en la época de Jesús, o que Jesús había hecho cualquier milagro. Pablo tampoco asoció la muerte de Jesús con el juicio ante Pilatos. Pablo nunca corroboró la existencia de un Jesús en la primera mitad del primer siglo. Al revisar otros escritos cristianos anteriores a los cuatro evangelios, ahora considerados como apócrifos (que no pertenecen a la Biblia), queda claro que estos omiten las mismas cosas que Pablo omite, lo que nos lleva a pensar que los hechos biográficos asociados a Jesús fueron inventados posteriormente. La elaboración de los primeros evangelios abarca el periodo del año 70 D.E.C hasta el 120 D.E.C. aprox. Es necesario mencionar que los evangelios más conocidos fueron escritos, en su primera versión valga la redundancia; después de la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 D.E.C. por orden del emperador Tito, dando fin a la rebelión judía contra el imperio romano. Este hecho es importante, ya que los predicadores fundamentalistas enseñan que Jesús profetizó la destrucción del templo... El escritor del evangelio de Marcos, creía en supersticiones, demonios, posesiones por los mismos, y milagros. Todo esto afectó la escritura de su evangelio. El autor de Marcos no declara haber conocido a Jesús. Él probablemente escribió su evangelio en Siria (poco después de la destrucción de Jerusalén) para los romanos cristianos, que pasaban por la persecución de Nerón. Es así como Marcos escribió este evangelio probablemente para fortalecer a los perseguidos. El evangelio de Marcos, no menciona a José en la historia del nacimiento de Jesús. El autor se refiere a Jesús como "hijo de Maria", una descripción reservada a los hijos ilegítimos. En Marcos no hay detalles sobre el nacimiento de Jesús, no menciona nada sobre un nacimiento virginal, la visita de los reyes magos o de ángeles comentando el nacimiento con los pastores. La razón de esto, es que esos mitos aún no habían sido incluidos en la doctrina cristiana. El autor de Mateo, el segundo evangelio, estaba empeñado en mostrar a los hebreos que Jesús era el Mesías prometido. Cuando el autor de Mateo escribió su evangelio, tenía a su disposición la traducción griega del Antiguo Testamento conocida como “La Septuaginta” o “de los setenta”. En la septuaginta se tradujo mal un texto de Isaías que dice que en respuesta a una señal, una mujer joven (almah es el término hebreo) concebiría a un niño que habría de llamarse Emmanuel. La palabra utilizada en hebreo no significa “virgen”, pues en tal caso el vocablo correcto debió ser “betulah ”, esta palabra fue traducida al griego como “parthenos”, que significa virgen. Así ocurrió un cambio importante de significado y el autor de Mateo terminó afirmando que María era virgen cuando concibió a Jesús. El autor de Mateo usó como fuente principal el evangelio de Marcos, por lo que incorporó los mitos de este evangelio, adicionó los suyos, y la historia fue alterada nuevamente. Para probar que Jesús era el Mesías, el autor de Mateo omite detalles en la genealogía de Jesús a fin de mostrar conjuntos de siete generaciones desde Abraham a David, de David hasta el exilio, y del exilio hasta Jesús. Las genealogías del evangelio de Mateo contradicen otras genealogías del Viejo Testamento. También hay contradicciones entre los evangelios. En Mateo se menciona a Jesús como descendiente del rey David por parte de su hijo Salomón; mientras que en Lucas se afirma que Jesús proviene del rey de David, pero por parte de su hijo Natán. Según el evangelio de Mateo el abuelo paterno de Jesús (el padre de José) es Jacob; pero según Lucas el abuelo paterno de Jesús es Elí. El Evangelio de Mateo fue un esfuerzo para convertir judíos, mientras que el Evangelio de Lucas lo fue para convertir gentiles (no judíos). El autor de Lucas también poseía una copia de Marcos, citó de ella varios pasajes y adicionó lo que le convenía. El autor de Lucas escribió para un público romano lleno de posibles conversiones, por lo que Roma fue plasmada de la mejor manera posible. Por ejemplo, en el evangelio de Marcos los soldados romanos azotan a Jesús, pero en el evangelio de Lucas los soldados son de Herodes. El reino de Jesús "no es de este mundo", obviamente un esfuerzo por aplacar las sospechas romanas de una conspiración cristiana contra el estado. Al ascender Domiciano al trono Romano en el año 81 D.E.C, la persecución se había reiniciado, por esto el autor de Lucas ve la necesidad de atenuar las preocupaciones romanas, mostrando el cristianismo como inofensivo. Por esto dedicó el documento a "Su excelencia Teófilo". El último de los 4 evangelios es el de Juan. Este evangelio fue escrito a comienzos del siglo II, y en éste, Jesús se muestra totalmente opuesto a los judíos. Como vemos, cada evangelio fue escrito recogiendo información de segunda o tercera mano, después de haberse incorporado mucha mitología, y con fines misioneros precisos. Por esta razón, ninguno de los 4 evangelios es confiable en cuanto a la historicidad de Jesús. La segunda exigencia del Principio de Evidencia Negativa es que “no exista ninguna evidencia segura donde ésta debería existir”, y esto es lo que ocurre, ya que no existe ningún registro de la vida de Jesús en los documentos romanos de la época, lo cual es sorprendente, ya que Jesús causó gran conmoción, según la Biblia. El historiador Josefo era tan meticuloso que escribía una historia de tres páginas para cubrir el juicio y ejecución de un ladrón común. Flavio Josefo escribió exhaustivamente sobre Juan el Bautista, mas sobre Jesús, sólo aparecen dos pequeñas referencias altamente cuestionadas por los investigadores. Desafortunadamente, los escritos de Josefo llegaron hasta nosotros solamente a través de fuentes cristianas, ninguna de ellas anterior al siglo IV, y se sabe que los escritos de Josefo fueron revisados. Las dos referencias de Josefo sobre Jesús son cuestionables principalmente porque, es poco probable que siendo Josefo un Judío, llamase a Jesús de Mesías, principalmente cuando él no daba crédito a otros aspirantes a Mesías. Además de esto, los comentadores que escribieron sobre Josefo antes de Eusebio (siglo IV D.E.C.) no citan ese pasaje. La historia sobre el censo que ordenó Herodes, en la ciudad natal de cada habitante, y que llevó a José y María a Belén, no encuentra respaldo en los documentos romanos. Con esta historia, el autor del evangelio de Mateo buscaba convencer a los judíos que Jesús era el Mesías, ya que las profecías judías dicen que el Mesías nacería en Belén. Así que la historia de un censo en la que cada habitante tuviese que viajar a su ciudad de origen es un invento del autor de Mateo. Es importante recalcar que ningún gobernador hizo viajar a las gentes a sus ciudades de origen para ser censadas. Eso es absurdo, poco práctico y no sirve al verdadero propósito que tiene un censo: Saber qué personas viven en una determinada zona para colectar impuestos. Esta leyenda no tiene ninguna evidencia histórica. La muerte de niños inocentes ordenada por Herodes a fin de matar al niño Jesús, también está ausente de los registros romanos. ¿Es posible que después de semejante masacre ningún historiador haya dicho algo al respecto? Algo similar ocurre con el arresto y juicio de Jesús. Todo esto es muy extraño, ya que los romanos eran muy meticulosos en cuanto a la historia escrita. En la Palestina de ese periodo se encuentran muchos historiadores, entre ellos, el ya mencionado Flavio Josefo. ¿Por qué los escritos contemporáneos fiables no dicen nada sobre Jesús de Nazareth, si según la Biblia, fue todo un fenómeno social? El tercer requerimiento del Principio de Evidencia Negativa dice que “debemos haber realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva de evidencia en donde ella debería estar”. De hecho, esto ya se ha realizado tanto por investigadores religiosos como escépticos, por lo que se puede decir que el tercer punto se ha cumplido. Como conclusión podemos decir que basados en el Principio de Evidencia Negativa, tenemos demasiadas buenas razones para desestimar la biografía de Jesús que se nos presenta en la Biblia. Lo que no se puede negar es la existencia de la omnipotente, omnipresente y creadora... ¡mitología de los seres humanos! Fuente: http://juan-el-justo.blogspot.com/2007/11/existi-jess-de-nazareth.html

Eva Illouz, filósofa; deconstructora de la autoayuda, la psicología y las nuevas religiones "Tras forrarse con trampas nos aplican la cultura del esfuerzo" Durante siglos, el ideal del hombre culto era el equilibrio. ¿En qué sentido? Lograr la ausencia de emociones intrusas en la paz del alma. Si las dominabas, alcanzabas la ataraxia. Y si no, eras un esclavo de tus pasiones. El cristianismo transforma ese ideal de la paz interior en el de “la paz de Dios”; y las pasiones, en pecados. Y va un punto más allá en cuanto a reprimir el exo. Ahora ya no se trata de no practicarlo: eso es fácil... ¡Qué me va a contar! El cristiano debe conseguir no desearlo. Y eso requiere un cambio profundo en su conciencia, que es lo más importante de su vida. Entonces el dinero era un pecado más. Hasta el protestantismo, que da una vuelta de tuerca materialista a ese ideal; ya no se trata de dominarse y contemplar a Dios en la pobreza; para ser bueno y feliz debes trabajar duro y ser honesto y así llegarás a rico, que equivale a ser santo. Y, con esa moral victoriana, Inglaterra conquista el mundo. La cultura del esfuerzo que hoy revive. Siempre vuelve en las refundaciones del capitalismo como la que ahora vivimos. Esa moral victoriana niega la buena suerte, porque, para un buen hombre, la buena suerte sólo es el fruto del trabajo duro de cada día. Y habría que tener algún talento... El talento supone haber tenido la fortuna de nacer con él, y la moral victoriana sólo reconoce lo ganado con esfuerzo y honestidad. Siempre recompensados... En el cine. Se trataba de que aceptaras el orden establecido, y, a cambio, te brindaban la ilusión de que había una escalera social para que cualquiera –con o sin talento o apellidos– que sudara lo suficiente llegara a ser rico. ¿Y usted no cree en ese esfuerzo? Yo creo en la historia, que muestra la cantidad de casualidad y a menudo desvergüenza requeridas para amasar fortunas. Después, el mito lo forjan los ganadores, que suelen preferir que se les admire por sus méritos personales que por su suerte, porque, como ellos, puede tenerla cualquiera. ¿Por qué vuelve esa moral victoriana? Porque el colapso financiero ha puesto en evidencia que quienes manejan el sistema hacen trampas y aun así al fin acaban ganando. Y eso hace sentirse idiotas a quienes no las hacen y van a trabajar cada día. También hay quien disfruta su trabajo. Para controlar y regenerar el sistema deben volver a convencernos de que si trabajamos duro, tendremos recompensa. Por eso ahora resucitan la cultura del esfuerzo para neutralizar la de casino y la del favor político, que acaban de demostrar que sí son efectivas. ¿Y dónde está la felicidad? En el XIX estaba en la honradez y en la riqueza, hasta que el psicoanálisis y la psiquiatría, que hasta entonces sólo se habían preocupado de los enfermos mentales, crean una categoría genial: los neuróticos. Y en los 70 democratizan la enfermedad mental. Ya puedes ir al psicólogo sin estar loco. Neurótico es cualquiera que sufra un conflicto interno. Es una gigantesca operación de marketing sanitario: si te enamoras de una chica, pero no te conviene, tienes un conflicto y tal vez una neurosis; o si te peleas con tu padre o los vecinos o con tu perro..., tienes conflictos y eres un neurótico. Y tal vez necesites medicación... Antes que las píldoras, los psicólogos conciben otro provechoso invento: la autorrealización. Ya ni siquiera necesitas un conflicto para ir a terapia. Ahora, basta con que no te "sientas realizado" para cobrarte la visita. O al menos para venderte su librito. Cualquiera puede pagarse ese libro que le ayude a realizarse. Y entonces aparece toda una narrativa –en su mayoría, banal– para ayudarte a realizar “todo tu potencial”. Género en auge. Si trabajas mucho, eres workahólico y necesitas ayuda, pero si trabajas poco y no eres ambicioso, también necesitas ayuda, porque te falta autoestima... Debes ir a terapia. Y se titulan por miles los psicólogos. Nuestra vida se ve invadida por su palabrería: si te gusta el sexo y lo practicas sin cesar, eres sexoadicta y tienes miedo al compromiso; pero si, en cambio, te enamoras perdidamente de alguien y le eres fiel, eres dependiente e insegura de ti misma. ¡Qué estrés! El gran cambio respecto a san Agustín o la moral victoriana es que hoy tu objetivo es inalcanzable: está siempre en movimiento. Y la cartera, tras él... Te convencen de que debes estar toda tu vida “trabajándote” y para ello necesitas guías, terapia, libros, consultas, pastillas... ¿Y si haces lo que se te antoja y punto? Somos humanos y requerimos de marcos de referencia e instituciones, pero, como están en crisis, sólo nos queda la psicología para buscar algo de coherencia. Así que ellos siguen ganando. Y ahora, con pastillas: se muere un familiar, te las dan para superar el luto; te abandona la pareja, igual. Llorar, que era lo más natural del mundo, hoy es un trauma que debe tratarse a pastillazos. Se han medicalizado los sentimientos. Y las carreras. Un profesional ahora debe lograr lo imposible: ser cordial con sus compañeros, pero competitivo; buen jefe, pero también buen amigo; ser simpático, pero no demasiado, porque sería débil... Ni muy enérgico, porque sería autoritario. Por eso también necesita coaching psicológico. ¿Y si te aceptas como desastre? Siempre habrá gurús dispuestos a ayudarle: esté tranquilo. Creo en ser madre "Los hijos son la única y la última religión universal: se lo damos todo sin esperar nada. Tan sólo nos brindan una vaga promesa de recordarnos tras la muerte. Hoy la paternidad es el más abnegado y generoso de los sacerdocios contemporáneos. Porque la religión ocupa cada vez menos espacio en nuestras vidas, pero nuestras vidas tienen espacios cada vez más religiosos: regale una cena romántica a su pareja y verá cómo las luces, los vestidos y el menú se convierten en símbolos que separan lo cotidiano de lo sagrado y así crean un ritual ¿una misa de pareja¿ que, como todo rito, renueva un vínculo entre dos: lo fue entre Dios y los creyentes y hoy es entre los dos creyentes en un mismo amor" FUENTE: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20110314/54126123479/tras-forrarse-con-trampas-nos-aplican-la-cultura-del-esfuerzo.html