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mito9799

Usuario (Argentina)

Primer post: 7 mar 2011Último post: 18 mar 2011
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peliculas belicas de guerra
peliculas belicas de guerra
InfoporAnónimo3/13/2011

amigos taringueros aca les dejo un lista de titulos de buenas peliculas de la segunda guerra mundial, espero que les sea de utilidad - 13 rue madeleine ( 1946 - Henry Hathaway ) - 30 segundos sobre Tokyo ( 1944 - Mervyn LeRoy ) - 36 Horas ( 1964 - George Seaton ) - 36 Horas en el Infierno ( 1969 - Roberto Bianchi Montero ) - 6 de Junio Dia D ( 1956 - Henry Koster ) - 7 en el abismo ( 1970 - Mario Siciliano ) - 8 hombres de acero ( 1952 - Edward Dmytryk )(18/10/09) - A por todas ( 1951 - Robert Pirosh ) (18/10/09) - A través del Pacífico ( 1942 - John Huston ) (18/10/09) - Acción en el Atlántico Norte ( 1943 - Lloyd Bacon, Raoul Walsh, Byron Haskin ) - Adiós al Rey ( 1988 - John Milius ) (18/10/09) - Adios muchachos ( 1987 - Louis Malle ) - Agente Secreto ( 1936 - Alfred Hitchcock ) - Águilas cruzadas ( 1967 – Caslav Damjanovic – Richard Conte ) (19/02/10) - Aimee y Jaguar ( 1999 - Max Farberbock ) - Air Force ( 1943 - Howard Hawks ) - Alemania Año 0 ( 1947 - Roberto Rossellini ) - Almas en la hoguera ( 1049 - Henry King ) - Almirante Canaris ( 1954 - Alfred weidenmann ) - Almirante Yamamoto ( 1968 - Seiji Maruyama ) - Amarga victoria ( 1957 - Nicholas Ray ) - Amen ( 2002 - Costa-Gavras ) - Amenaza de tormenta ( 2002 – Richard Loncraine ) (19/02/10) - Aquel maldito tren blindado ( 1977 - Enzo G. Castellari) - Arde París ( 1966 - René Clément ) - Arenas Sangrientas - Sands of Iwo Jima ( 1949 - Allan Dwan ) - Ataque al amanecer ( 1942 - John Farrow ) - Ataque Fuerza Z ( 1982 - Tim Burstall ) - Attack ( 1956 - Robert Aldrich ) - Attack Squadron! Wings Over the Pacific ( 1963 – Shuei Matsubayashi )(19/02/10) - Auschwitz: Los Nazis y la solución final ( 2005 – Laurence Rees, Catherine Tatge )(19/02/10) - Australia ( 2008 - Baz Luhrmann )(18/10/09) - Aventura Malgache ( 1944 - Alfred Hitchcock ) - Banderas de nuestros padres ( 2006 - Clint Eastwood ) - Batallón de construcción ( 1944 - Edward Ludwig ) - Berlin Expres ( 1498 - Jacques Tourneur ) - Berlin Occidente ( 1948 - Billy Wilder ) - Camino a la libertad ( 2011 - Peter Weir ) - Cartas desde Iwo Jima ( 2006 - Clin Eastwood ) - Casablanca Express ( 1988 - Sergio Martino ) - Cenizas bajo el Sol ( 1958 - Delmer Daves ) - Cenizas de Ángela - Angela's Ashes ( 1999 - Alan Parker ) - Charlotte Gray ( 2001 - Gillian Armstrong ) - Cinco tumbas al cairo ( 1943 - Billy Wilder ) - Code Name : Emerald ( 1985 - Jonathan Sanger, Martin Starger ) - Comando - Hell Is for Heroes ( 1962 - Don Siegel ) - Comando en el desierto ( 1971 - Henry Hathaway ) - Comando en el mar de china ( 1970 - Robert Aldrich ) - Campos de esperanza ( 2005 - Lajos Koltai ) - Cuando callan las trompetas ( 1998 - John Irvin ) - Cuando muere el dia ( 1941 - Henry Hathaway ) - Cuando pasan las cigüeñas ( 1957 - Mijail Kalatozov ) - Das Boot ( 1981 - Wolfgang Petersen ) - Das Boot 2 La ultima mision ( 1990 - Frank Beyer ) - De aqui a la eternidad ( 1953 - Fred Zinnemann ) - De Dunkerque a la victoria ( 1978 - Umberto Lenzi ) - Destino Tokio ( 1943 - Delmer Daves ) - Dia D, hora H - Dia D, 6 de Junio ( 1956 - Henry Koster ) - Days of glory ( 2006 - Rachid Bouchareb ) - Dias de sangre y fuego ( 2007 - Ari Taub ) - Directos al infierno ( 2005 - Jeff Burr ) - Duelo en el Atlantico Norte ( 1957 - Dick Powell ) - Duelo en el Pacífico ( - ) - El amante de la muerte ( 1962 - Philip Leacock ) - El ataque duro siete dias ( 1964 - Andrew Marton ) - El baile de los malditos ( 1958 - Edward Dmytryk ) - El buen aleman - El bunker ( 2001 - Rob Green ) - El coronel Von Ryan ( 1965 - Mark Robson ) - El cuarto Reich ( 1988 ) - El desafio de las Aguilas ( 1969 - Brian G. Hutton ) - El día más largo ( 1962 - Ken Annakin, Andrew Marton ) - El diablo ataca de noche ( 1957 - Robert Siodmak ) - El diario de Ana Frank ( 1959 - George Stevens ) - El final de la cuenta atras ( 1980 - Don Taylor ) - El General de la Rovere ( 1959 - Roberto Rossellini ) - El General del diablo ( 1955 - Helmut Kautner ) - El gran éxodo ( 2006 - Kai Wessel ) - El gran dictador ( 1940 - Charles Chaplin ) - El gran rescate ( 2005 - John Dahl ) - El hombre perdido ( 1951 - Peter Lorre ) - El hombre que nunca existió ( 1956 - Ronald Neame ) - El hundimiento ( 2004 - Olivier Hirschbiegel ) - El imperio del sol ( 1987 - Stephen Spielberg ) - El infierno de los heroes ( 1954 - José Ferrer ) - El libro negro ( 2007 - Paul Verhoeven ) - El motin del Caine ( 1954 - Edward Dmytryk ) - El nido de las Águilas - El ojo de la aguja ( 1981 - Richard Marquand ) - El paciente ingles ( 1996 - Anthony Minghella ) - El pianista ( 2002 - Roman Polanski ) - El puente ( 1959 - Bernhard Wicki ) - El Puente de Remagen ( 1969 - John Guillermin ) - El Puente de Waterloo ( 1940 - Mervyn LeRoy ) - El puente sobre el rio Kwait ( 1957 - David Lean ) - El sargento inmortal ( 1943 - John M. Stahl ) - El secreto de Santa Vittoria ( 1969 - Stanley Kramer ) - El tren ( 1964 - John Frankenheimer ) - El último asalto ( 2001 - Billy Zane ) - El ultimo torpedo ( - Glen Ford ) - El viaje de los malditos ( 1976 - Stuart Rosenberg ) - El viejo fusil ( Le Vieux Fusil ) - El Zorro del desierto ( 1951 - Henry Hathaway ) - Emboscada - Rukajärven tie ( 1999 - Olli Saarela ) - Enemigo a las puertas ( 2001 - Jean-Jacques Annaud ) - Enigma ( 2001 - Michael Apted ) - Eric Oficial de la Reina ( 1977 - Paul Verhoeven ) - Escala en Hawai ( 1955-John Ford/Mervyn LeRoy/Joshua Logan ) - Escarlata y negro ( 1983 - Jerry London ) - Escape de Sobibor ( 1978 - Jack Gold ) - Escuadron 633 ( 1964 - Walter Grauman ) - Escuadrón de combate ( 1995 - Robert Markowitz ) - Escuadron de combate 322 ( 1995 - Robert Markowitz ) - Escuadrón mosquito ( 1969 - Boris Sagal ) - Esperanza y gloria ( 1988 - John Boorman ) - Espia por mandato ( 1962 - Philip Leacock ) - Esta tierra es mia ( 1942 - Jean Renoir ) - Estrella señal de socorro ( 2002 - Nikolai Lebedev ) - Europa Europa ( 1990 - Agnieszka Holland ) - Evasión en Atenea ( 1979 - George P. Cosmatos ) - Evasion o victoria ( 1981 - John Huston ) - Feliz Navidad, Mr. Lawrence ( 1983 - Nagisa Oshima ) - Flame y Citron ( 2009 - Ole Christian Madsen ) - Fuego en la Nieve ( 1949 - William A. Wellman ) - Fuerza 10 de Navarone ( 1978 - Guy Hamilton ) - Fuimos los sacrificados ( 1945 - John Ford ) - Ghetto ( 2006 - Audrius Juzenas ) - Guadalcanal ( 1943 - Lewis Seiler ) - Gung Ho! ( 1943 - Ray Enright ) - Ha llegado el águila ( 1976 - John Sturges ) - Hanussen, el adivino ( 1988 - István Szabó ) - Hasta donde los pies me lleven ( 2001 - Hardy Martins ) - Hijos de un mismo Dios ( 2001 - Yurek Bogayevicz ) - Hitler: El reinado del mal ( 2003 - Christian Duguay ) - Hombres intrépidos ( 1940 - John Ford ) - Hundid al Bismarck ( 1960 - Lewis Gilbert) - Iker Desembarco en Normandia ( 2004 - Robert Harmon ) - Ilusiones de un mentiroso ( 1999 - Peter Kassovitz ) - Incursion de 1000 aviones ( 1969 - Boris Sagal ) - Infierno en el pacifico ( 1968 - John Boorman ) - Infierno en las nubes ( 1951 - Nicholas Ray ) - Invasión en Birmania (1962 - Merrill’s Marauders ) - Invencible ( 2001 - Werner Herzog ) - Jeux interdits ( René Clément - 1952) - Kanal ( 1957 - Andrzej Wajda ) - King Rat ( 1965 - Bryan Forbes ) - La Balada del soldado ( 1959 - Grigori Chukhraj ) - La batalla de Anzio ( 1968 - Edward Dmytryk ) - La batalla del Bulge - La Batalla de Inglaterra ( 1969 - Guy Hamilton ) - La batalla de las ardenas ( 1965 - Ken Annakin ) - La batalla de Midway ( 1976 - Jack Smight ) - La batalla de Okinawa ( 1971 - Kihachi Okamoto ) - La brigada del diablo ( ) - La batalla del rio de la plata ( 1956 - Michael Powell ) - La batalla del rio Neretva ( 1969 - Veljko Bulajic ) - La brigada del diablo ( 1968 - Andrew V. McLaglen ) - La buena guerra ( 2002 - Giorgio Serafini ) - La caida de los dioses ( 1969 - Luchino Visconti ) - La caja de musica - La Calle de las Rosas ( 2003 - Margarethe Von Trotta ) - La calle del adios ( 1979 - Peter Hyams ) - La colina ( 1965 - Sidney Lumet ) - La cruz de Hierro ( 1977 - Sam Peckinpah ) - La delgada linea roja ( 1998 - Terrence Malick ) - La flota silenciosa ( 1951 - George Waggner ) - La formula - La Fortaleza - La gran evasión ( 1963 - John Sturges ) - La guerra de Hart ( 2002 - Gregory Hoblit ) - La guerra de Murphy ( 1971 - Peter Yates ) - La hora 25 ( 1967 - Henri Verneuil) - La infancia de Ivan ( 1962 - Andrei Tarkovsky ) - La lista de Schindler ( 1993 - Steven Spielberg ) - La mandolina del capitán Corelli ( 2001 - John Madden ) - La noche de los Generales ( 1967 - Anatole Litvak ) - La noche del Zorro ( 1990 - Charles Jarrott ) - La otra orilla del río Drava ( 1974 - Zako Heskija ) - La patrulla del Coronel Jackson ( 1945 - Edward Dmytryk ) - La quinta ofensiva ( 1973 - Stipe Delic ) - La señora Miniver ( 1942 - William Wyler ) - La solucion final ( 2001 - Frank Pierson ) - La tregua - La vida es bella ( 1997 - Roberto Benigni ) - La zona gris ( 2001 - Tim Blake Nelson ) - Las Ratas del Desierto ( 1953 - Robert Wise ) - Lobos marinos - Los asesinos estan entre nosotros ( 1946 - Wolfgang Staudte ) - Los Cañones de Navarone ( 1961 - J. Lee Thompson ) - Los cuatro jinetes del Apocalipsis ( 1962 - Vicente Minelli ) - Los diablos del pacifico ( 1956 - Richard Fleischer ) - Los doce del patíbulo ( 1967 - Robert Aldrich ) - Los falsificadores ( 2007 - Stefan Ruzowitzky ) - Los heroes del Telemark ( 1965 - Anthony Mann ) - Los jóvenes leones ( 1978 - Umberto Lenzi ) - Los juicios de Nuremberg ( 2000 - Yves Simoneau ) - Los niños del Brasil ( 1977 - Franklin J. Schaffner ) - Los panzers de la muerte ( 1987 - Gordon Hessler ) - Los perros de la guerra - Los que saben morir ( 1970 - Lamont Johnson ) - Los tigres voladores ( 1942 - David Miller ) - Los ultimos dias de Patton ( 1986 - Delbert Mann ) - Los verdugos tambien mueren ( 1943 - Fritz Lang ) - Los violentos de Kelly ( 1970 - Brian G. Hutton ) - Mas alla de las lagrimas - Masacre - Ven Y Mira - Idi i smotri ( 1985 - Elem Klimov ) - Mc Arthur ( 1977 - Joseph Sargent ) - Mediterraneo ( 1991 - Gabriele Salvatores ) - Mein Fuhrer - Memphis Belle ( 1990 - Michael Caton Jones ) - Mercenarios sin gloria - Miracle at St. Anna ( 2008 - Spike Lee ) - Morituri ( 1965 - Bernhard Wicki ) - Napola ( 2004 - Dennis Gansel ) - Naufragos ( 1944 - Alfred Hitchcock ) - No eran imprescindible ( 1945 - John Ford ) - Noche amarga ( 1958 - Falk Harnack ) - Nuremberg - Odessa ( 1974 - Ronald Neame ) - Objetivo Birmania ( 1945 - Raoul Walsh ) - Operacion Pacifico ( 1959 - Blake Edwards ) - Objetivo Patton - Operación Cicerón - 5 Fingers ( 1952 - Joseph L. Mankiewicz ) - Operacion Croshbow ( 1965 - Michael Anderson ) - Operacion Walkiria ( 2004 - Jo Baier ) - Patton ( 1970 - Franklin J. Schaffner ) - Pearl Harbour ( 2001 - Michael Bay ) - Playa roja ( 1967 - Cornel Wilde ) - Por el valle de las sombras - Qué hiciste en la guerra, papi? - Rebeldes de swing ( 1993 - Thomas Carter ) - Rebelión en Polonia ( 2001 - Jon Avnet ) - Regreso del infierno - Resplandor en la oscuridad - Roma, ciudad abierta ( 1945 - Roberto Rossellini ) - Rommel El zorro del desierto ( 1951 - Henry Hathaway ) - Sabotaje ( 1942 - Alfred Hitchcock ) - Sahara ( 1943 - Zoltan Korda ) - Saints and soldiers ( 2003 - Ryan Little ) - Salvar al soldado Ryan ( 1998 - Steven Spielberg ) - Salvoconducto ( 2002 - Bertrand Tavernier ) - Ser o no ser ( 1942 - Ernst Lubitsch ) - Siete hombres al amanecer ( 1975 - Lewis Gilbert ) - Sin destino ( 2005 - Lajos Koltai ) - Situación desesperada ( 1950 - Lewis Milestone ) - Sólo Dios lo sabe ( 1957 - John Huston ) - SOS Rescate en Noruega - Stalingrado ( 1993 - Joseph Vilsmaier ) - Stalingrado : Batalla en el infierno ( 1959 - Frank Wisbar ) - Stromboli ( 1949 - Roberto Rossellini ) - Sucedió el 20 de julio ( 1955 - Georg Wilhelm Pabst ) - Taiheiyo no tsubasa ( 1963 - Shuei Matsubayashi ) - Teheran 43 ( 1981 - Aleksandr Alov, Vladimir Naumov ) - The Brest Fortress ( 2010 - Alexander Kott ) - The Dam Busters ( 1955 - Michael Anderson ) - The winter war - Talvasota ( 1989 - Pekka Parikka ) - Tigres del aire ( 1942 - David Miller ) - Tobruk ( 1967 - Arthur Hiller ) - Tora! Tora! Tora! ( 1970 - Richard Fleischer, Kinji Fukasaku ) - Torpedo ( 1958 - Robert Wise ) - Traidor en el infierno ( 1953 - Billy Wilder ) - Trampa 22 ( 1970 - Mike Nichols ) - Trenes rigurosamente vigilados ( 1966 - Jirí Menzel ) - U-47. Comandante Prien ( 1958 - Harald Reinl ) - U-571 ( 2000 - Jonathan Mostow ) - U-Boat ( 2004 - Tony Giglio ) - Un mundo azul oscuro ( 2001 - Jan Sverák ) - Un paseo bajo el sol ( 1945 - Lewis Milestone ) - Un puente lejano ( 1977 - Richard Attenborough ) - Un taxi para Tobruk ( 1960 - Denys de La Patellière ) - Una tumba al amanecer ( 1968 - Ralph Nelson ) - Uno Rojo, División de choque ( 1980 - Samuel Fuller ) - Vencedores o Vencidos ( 1961 - Stanley Kramer ) - Verano de corrupcion ( 1997 - Bryan Singer ) - Windtalkers ( 2002 - John Woo ) - Winter War - Talvisota - ( 1989 - Pekka Parikka ) - Yankis ( 1979 - John Schlesinger ) - Zafarrancho de combate ( 1956 - Joseph Pevney ) - Zero ( 1944 - Toshio Masuda ) si les sirvio dejen sus comentarios

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relactos de ex combatientes de malvinas
relactos de ex combatientes de malvinas
InfoporAnónimo3/7/2011

Impresionante relato de un heroe de las Malvinas. a suministro" porque tenía la ropita nueva, y ya hechos todos los cursos para Comando, que en Infantería es la élite, lo mejor. Con mucho sacrificio los hice, junto con mis compañeros, mis camaradas, y alrededor de los primeros días de marzo, nosotros estábamos continuamente entrenando en la base Mar del Plata. El 23 de marzo, cuando García Quiroga, que era un oficial superior, se hace cargo de la guardia del Destacamento Los primeros días de marzo yo estaba designado, era Teniente de Corbeta con "olor de Comandos Anfibios, se encuentra con un llamado telefónico que indica que los comandos anfibios y los buzos tácticos tenían que apresurar el entrenamiento, pero no se sabía por qué. Por supuesto, del 23 hasta el 28 era no dormir. Era estar en el Casino de Oficiales durmiendo con lo que nosotros llamamos alerta amarilla, o sea dormir vestidos nada más que aflojando el cinturón, pero con todo el armamento. De pronto, por el pasillo rodaba una granada, por supuesto desactivada, y había que estar atentos. Cuando decían "granada" todo el mundo por la escalera, abajo. Así nos fuimos entrenando. El 28 de marzo viene una orden de los altos mandos, que teníamos que embarcar hacia lugar desconocido. El lugar desconocido era la Base Naval de Puerto Belgrano. Claro, como oficiales nuevos y suboficiales, nosotros no teníamos toda la información y todos juntos llegamos a una sola idea: íbamos contra Chile. Siempre estaba la conversación "a los chilenos a punta de bayoneta los tiramos al mar". Cuando llegamos a la base de Puerto Belgrano nos alojamos en la Compañía de Baterías, que es una compañía de infantería de marina. Ahí estuvimos un día y medio, y una noche salta el alerta. Todo el mundo con su pertrechos a abordar el buque del Cabo San Antonio, que es un buque de transporte de tropas. Cuando estábamos ubicándonos en el buque, nos encontramos con que había una compañía de fusileros del Ejército, una compañía de buzos tácticos, que después hicieron el traspaso al Almirante Irizar, y entramos en navegación. Luces de combate prendidas, o sea no la luz normal que puede tener un buque en tiempos de paz, y dijimos "vamos a Chile, les vamos a pegar a los chilenos". Ya habíamos tenido unos problemitas. Silencio de radio total entre nosotros, porque los oficiales superiores, que sí sabían lo que iba a pasar, tenían órdenes de no decirnos nada. Esa misma noche de navegación suena un altavoz y aparece el famoso Almirante Busser, pidiendo que los oficiales de mayor y menor jerarquía se acercaran a lo que es el comedor del buque, al que normalmente se le dice casino de oficiales. Por supuesto, íbamos nada más que de combate, sin ningún tipo de armamento porque era una reunión. Cuando entramos, que éramos unos cuantos, inclusive gente de Ejército, de los fusileros, nos encontramos con que en la mesa, donde se come, estaban todos armados. Y unas palabras que nunca me voy a olvidar: "Señores, tengan ustedes muy buenas noches, a partir de ahora ustedes van a ser parte de una página de la historia Argentina". Tomó el lienzo, lo sacó y nos encontramos con las Islas Malvinas. Islas Malvinas que nosotros de cadetes, cuando estábamos en el Liceo Naval, veníamos escuchando que son Argentinas. Cuando dijo que íbamos a tomar Malvinas, creo que los botones de la cajetilla saltaron de la alegría, porque era un honor, después de tanto tiempo escuchando y estudiando sobre Malvinas, de ser nosotros los que íbamos a tocar pie en tierra. Por supuesto, se hizo toda la planificación del desembarco. En su momento, creíamos que contábamos con la sorpresa de desembarcar, cosa que después no fue tan así, y por supuesto después de una charla de aproximadamente una hora y media, ya sabíamos a qué lugar íbamos a desembarcar y qué era lo que tenía que hacer cada uno. Nos fuimos nuevamente al lugar que teniamos en el buque. El buque de desembarco de tanques (BDT) Q-42 "Cabo San Antonio" fue el principal elemento de asalto anfibio para el operativo "Azul", desde él operaron los blindados de asalto LVTP-7 y transportó al grueso del Batallón de Infantería de Marina El primero de abril tipo seis de la mañana iba a ser el desembarco. Lamentablemente, se tuvo que abortar porque el 1 de abril, que estábamos ya en costas malvinenses, había un temporal impresionante. Se abortó hasta que amainara el temporal, que fue alrededor de las 21:30 horas. Ya estábamos todos, como se dice en la juerga, de tanto limpiar el fusil y el armamento lo estábamos gastando. Porque uno, por supuesto, se hace toda una película de lo que puede llegar a pasar, qué hay que cubrir, y todos teníamos la orden de que no teníamos que inflingir bajas al enemigo, porque iba a ser un punto a favor nuestro para tratar diplomáticamente en la mesa de negociaciones. Estábamos en alerta amarilla, se prendió la alerta roja, todo el mundo a los botes. Se abrieron las compuertas que tiene el buque en los costados, se tiraron los gomones al agua y allí partimos noventa hombres, con un silencio total de radio, porque supuestamente nosotros teníamos la sorpresa. Yo siempre digo que Dios es infante de marina, yo sé por qué lo digo. Lo digo porque Dios estuvo con nosotros esa noche. Llegamos a Bahía Enriqueta y la idea era desembarcar al fondo, porque, por supuesto, estaba mucho más cerca de Puerto Argentino. Por un error de navegación, desembarcamos aproximadamente unos cinco mil metros antes. Giachino le dice a García Quiroga que le dé la orden de asegurar perímetro. Claro, yo era el más nuevo de los oficiales, el de menor jerarquía, entonces me encargaron reafirmar el perímetro. Reafirmar perímetro, o asegurar perímetro, es para que los que vienen atrás mío a desembarcar estén seguros. Hago el primer aseguramiento de perímetro, desembarcan y viene la orden de agrandar el perímetro porque tenía que venir Seineldín al perímetro nuestro, y en total eran 800 hombres. Cuando doy la orden de agrandar perímetro, y escuchen bien, porque hay periodistas que no lo dicen, nosotros teníamos visores nocturnos. Un visor no lo puede usar cualquiera, no se lo pueden dar a un soldadito porque hay que saber usarlo. Con el visor nocturno tuvimos la posibilidad de encontrar el nido de ametralladoras que nos estaba esperando en el lugar que íbamos a desembarcar, por eso digo que Dios es infante de marina. Fueron los primeros prisioneros que se tomaron. Nos reagrupamos y entramos a caminar en Malvinas, 25 kilómetros, 35 kilos de mochila con todo el armamento, ocho grados bajo cero y un viento de 60 kilómetros. Era bastante "cómodo" para nosotros. Así fuimos a Puerto Argentino. Ya en el camino, la sección que estaba a cargo de García Quiroga se abre, porque la idea era ir al cuartel de los Royal Marines para tomarlos por sorpresa. Nosotros seguíamos caminando a Puerto Argentino y cuando ellos llegaron a Moody Brook, donde estaba el cuartel de los Royal Marines, no había nadie. Lógicamente, García Quiroga piensa que los Royal Marines estaban todos en Puerto Argentino. Apura el paso, nos alcanza, le comenta la novedad a Pedro Giachino y él determina que nos abramos en formación de combate y empecemos lo que se llama "combate de localidades", esto es puerta a puerta, entrar, ver y si no hay nada, seguir. Ahí se rompe el silencio de radio, se le da la novedad al buque insignia que era el "Santísima Trinidad" y disponen que el resto de los efectivos que tenían que desembarcar, desembarquen. El Teniente Coronel Seineldín va con su grupo, toma el Aeropuerto de Puerto Argentino y nosotros empezamos a hacer lo que se llama un trabajo de finca hasta llegar a la casa del gobernador. Me dan la orden de cubrir de vuelta perímetro, que en este caso era cubrir la casa del gobernador y las espaldas, porque nosotros habíamos revisado una parte del pueblo, no toda y no sabíamos que nos podíamos encontrar. García Quiroga, en un hermoso inglés, le grita al gobernador Hunt que sabíamos que los Royal Marines estaban ahí, pero no la cantidad. Resulta que ellos hacen como en la Antártida, hay un grupo saliente y un grupo entrante. El saliente se queda quince días para que el entrante sepa y se acostumbre a los movimientos de la isla. Nosotros éramos el doble que los Marines. García Quiroga les pide, con voz autoritaria, que se rindan y les dice que iban a ser tratados por la Convención de Ginebra y que Argentina, a partir de ese momento, se hacía cargo de las Islas. En respuesta obtuvo una ráfaga de ametralladoras. Nosotros teníamos órdenes de no tirar, de no producirles bajas, a pesar de que la potencia que teníamos nosotros era superior. Se los vuelve a decir, otra rafaguita de ametralladoras y un suboficial que estaba en el grupo mío pega el grito, porque nosotros no teníamos una cubierta completa sino que había una cerca con tamariscos, y le dice: "Señor, entremos porque si nos quedamos acá nos cocinan a todos". Automáticamente, Giachino se levantó a toda carrera, entró a la casa del gobernador, se sintió un disparo, retrocedió como tres o cuatro metros y cayó. García Quiroga saltó de su posición, detrás de él. El lema de los Comandos Anfibios es "todos para adelante pero atrás mío", cosa que se cumplió al pie de la letra. Lamentablemente, a García Quiroga lo hieren en un brazo. Atrás de él iba el cabo enfermero para sacarlo de la línea de fuego a Giachino y también lo hieren. Entonces, Giachino, mendocino el hombre, se levantó, le sacó el seguro a una granada y en su inglés medio mendocino, pegó el grito de que si no se rendían iba a hacer estallar la granada. Ahí salió Hunt con todas sus pilchas de época y en ese momento se hizo un alto el fuego. Vino echándonos "váyanse que ustedes están invadiendo tierras que no les corresponden". García Quiroga, que estaba herido en un brazo, era el que quedaba al mando. Se lo saca a Giachino del lugar donde había caído, se lo sube al Land Rover que se utilizó como ambulancia y se lo lleva al Hospital de Puerto Argentino. Hunt, a los gritos, pide hablar con el jefe de la operación, en este caso Busser. Se lo llama por radio y Busser a los pocos minutos aterriza en un helicóptero. Hunt le dice que se tienen que retirar y Busser le contesta "nosotros nos veníamos a hacer cargo de las Islas que nos robaron en 1833, los que se van a ir son ustedes. Depongan la actitud" y le dio un tiempo. Hunt entró de vuelta a la casa, que era un colador porque no le dejamos un vidrio sano, y al rato viene diciendo que deponían la actitud, que iban a ser considerados como prisioneros de guerra y que iban a ser tratados por Convención de Ginebra. En alguna foto hay un chiquito que va al costado de tres orangutanes que eran Royal Marines con los brazos en alto, salió en muchas revistas. Bueno ahí se dispuso la toma de armamentos, se les hizo un cacheo, se los puso en un rincón, se bajó el pabellón británico con muchísimo respeto y se subió el pabellón nacional. En ese ínterin me dan la novedad de que Pedro (NDR: Giachino) había muerto camino al hospital, no llegó al hospital con vida. En ese momento me los quería comer con cuchillo y tenedor de la bronca que tenía. Lo único que atiné a hacer, que me costó un reto, fue cortarle de un sablazo una de las plumas del sombrero de Hunt, que está tirada en mi casa. En ese momento se dio vía libre para que los aviones transportadores de tropa empezaran a aterrizar. El armamento de infantería marina venía todo por barco. Ahí dieron la orden de que todo el grupo que había estado afectado a la "Operación Rosario" tenía que volver al continente, que en las islas se iban a quedar 500 efectivos al resguardo porque esto se iba a arreglar diplomáticamente. Yo pedí permiso a García Quiroga para quedarme y me dijo que vuelva al continente, que esto se iba a arreglar diplomáticamente. En el ínterin, del Cabo San Antonio estaban bajando 450 televisores color para los kelpers. Porque los kelpers tenían televisión de 20 a 22 horas por la BBC y les mostraban lo que querían ellos. Tardaron dos o tres días en colocarles la antena y ya tuvieron televisión de ATC y de otros canales. Eso fue en muestra de que nosotros no veníamos a patotear. Los ingleses son una heladera. Inclusive se había armado una Constitución donde decía que los kelpers eran argentinos nacido bajo bandera inglesa, que por lo tanto se los tenía que tratar como argentinos. O sea, para darles un ejemplo, nosotros poníamos una pieza de artillería y los kelpers le sacaban fotos por todos lados. Nadie podía decirles nada porque eran argentinos. Cuando empezaron a pelear los gringos, a los dos otros días nos volaban la pieza de artillería. El permiso para quedarme directamente lo saqué de Busser. Él quería que se cumpliera el organigrama tal como había sido. Debí haber sido bastante "hincha" porque, en definitiva, le gané por cansancio. Este 2 de Abril tuve el gusto de estar con él en La Catedral y me dijo: "¡Pibe, ya no tenés más olor a suministro!". Me dio la posibilidad de quedarme y entonces fui al Aeropuerto de Puerto Argentino a comunicarle a mi grupo de que yo me quedaba. Automáticamente se bajaron del avión y dijeron "si se queda el jefe, ¿cómo no nos vamos a quedar nosotros?". Nos quedamos, cosa que armó bastante lío porque tuvieron que reprogramar todos los embarques. De ahí en más, nuestra base era Puerto Argentino y la orden era adentrarnos en las islas, entrar en los establecimientos estancieros y sustraer todo lo que sea armamentos, equipos de radio y demás, porque había una posibilidad de que varios de los Royal Marines estuvieran vestidos de civil e hicieran contraespionaje. Cosa que hicieron. Esto fue así hasta que ya después la historia se puso bastante caldeada, empezaron a verse aviones, a bombardear el Puerto Argentino. Hasta ese momento, nosotros salíamos a expedicionar, normalmente de noche, de Puerto Argentino. Con el grupo de Comandos de Gendarmería, excelentes personas y excelentes soldados, salíamos a veces de patrulla juntos. Una vez que pusieron pie en tierra tratábamos de infiltrarnos detrás de las tropas de ellos para hacer alguna maldad, romper algo o hacer volar algo, cosa que a veces conseguíamos y a veces no. Algunas veces salíamos de inteligencia y entrábamos detrás de las líneas enemigas pero sin enfrentarnos, íbamos a espiar para ver, para tener claro algo de lo que tenían ellos. Ellos desembarcaron con 28.000 hombres. Cuando el gobierno argentino vio que los gringos se venían, empezó a mandar tropas. Así se fueron cubriendo todos los sectores de las islas. En los colegios a veces me preguntan ¿pasaron hambre?, ¿es cierto que no les daban de comer? Mientras no estaban los gringos, todos comíamos. Cuando llegaron ya no podríamos comer con candelabros a la luz de la luna y demás. Se comía como se podría, cuando llegaba la comida y en el tiempo que te dejaban. Cocinas de campaña en el frente no se podían tener, porque cuando se veía un fueguito, ahí pegaban. Así que la comida salía de Puerto Argentino y había veces que no llegaba, porque el terreno de las islas es muy jorobado, porque permanentemente hay humedad, permanentemente uno está con los pies mojados. Tal es así que nosotros por conocimiento estábamos un poco mejor preparados y teníamos ocho o nueve pares de medias. Esto ya lo habíamos visto en Tierra del Fuego, que es muy parecido. Sabíamos a que nos íbamos a atener. Bueno, así se vinieron. Nosotros combatimos en Monte Kent y volvíamos a Puerto Argentino, fuimos a Longdon, volvimos a Puerto Argentino. De última le dan la orden a mi grupo de adentrarnos en Monte Kent. Ya la cosa estaba que pelaba. De noche salíamos a minar, a sembrar minas. Había un grupo de ingenieros y nosotros las plantábamos. En un momento habíamos puesto aproximadamente 2.500 minas, hoy en día en Malvinas hay 25.000 minas aparte de las que se sacaron. Nosotros tratábamos de hacer lo que nos habían enseñado en la escuela. Poníamos una mina antitanque y esa mina, con otras antipersona, formaban una estrella, o sea que si pisabas ahí la mina antitanque también iba a volar. Nos encontramos con que… eso fue un error mío. Uno cuando termina tiene que dejar dos opciones para salir: plan A y plan B. Yo hice el plan A. Íbamos a salir por ese lado y nos encontramos con que nos estaban esperando los gringos. Nosotros desembarcamos con noventa hombres, pero éramos noventa y uno. Ese uno más era de cuatro patas. Se llamaba Fumo. Era una perra siberiana de cuatro años de edad, que a mi me acompañó en una campaña en la Antártida. De alguna forma ella era una perra de multipropósitos, tanto podía guiar un trineo como hacer acciones militares. Una vuelta reparamos un explosivo plástico de tiempo, se lo pusimos en el hocico y allá fue. Ella estaba entrenada para eso, dejar el paquete y salir. Los gringos se dieron cuenta que no era un regalito y yo calculo que la deben haber matado en ese momento, no creo que haya volado en una explosión. Ella también es una heroína de Malvinas. Hoy en el Círculo de Infantería de Marina tiene un pedestal, la ascendieron a cabo segundo. Nosotros, ya cuando la cosa se puso más fiera, teníamos tres puntos de combate. Los paracaidistas, la Guardia Galesa y un grupo de Gurkhas, que nos tocaron a nosotros. Robacio me pidió que ponga un observador de artillería. Lo mando a un muchachito que recién había salido de la Escuela de Infantería, y justamente lo mando a él porque como buen recién salido de la Escuela de Infantería, como a mí también me pasó, iba a cantar las coordenadas y donde tenía que apuntar la artillería nuestra. Y así lo hizo, hasta que desgraciadamente hicieron una intersección de radio y le pusieron un proyectil de mortero. Ese chico hoy está vivo, le faltan las dos piernas, trabajando en el edificio Libertad. Cuando yo veo la explosión, le digo a mi segundo: "A Enrique le dieron un morterazo, quedate a cargo que yo salto a mi posición". Para eso ya estábamos a tiro de fusil, que son 60 o 70 metros. Bajo y cuando llego me encuentro con el suboficial muerto y a él con una pierna desgarrada y con la otra que había desaparecido, y a los gritos. Trato de atenderlo lo mejor posible, me lo pongo a mis espaldas y entró a subir por el cañadón, pero cuando estoy por la mitad, se habían infiltrado un grupo de la Guardia Galesa. Eran tres y uno me salta con un sable bayoneta, cuando yo lo veo a lo único que atiné fue a levantar la mano y disparar. Yo venía con mi pistola en la mano porque a mi me estaban tirando y mis compañeros me estaban cubriendo. Cuando ven que me lleva por delante, porque me llevó por delante, mis compañeros hacen lo que se llama fuego nutrido, o sea adonde estaban, ahí tiraron. Por supuesto, se tuvieron que replegar. Bajaron compañeros míos y pudimos llegar a nuestra posición. A este chico lo mando para Puerto Argentino, que por supuesto no llegó porque se encontró con una parte de gente que ya iba para Puerto Argentino para reunirse y ahí se da cuenta el cabo Ferrero que Argentina había claudicado. Cuando vuelve nos da la novedad y yo le doy la novedad a Robacio, que estaba al costado nuestro en lo que era el centro del campo de batalla, y mi dice "no puede ser, si los venimos cagando a palos". Lo que sí era cierto. Los habíamos hecho retroceder cuatro o cinco veces. Le llegan las novedades que Argentina había claudicado y dijo "no puede ser que nosotros nos rindamos" y seguimos peleando hasta que se acabó la última munición. Para esto, empezamos a hacer un repliegue escalonado, junto con gente del glorioso "C" de Infantería de Ejército, que se portaron una maravilla. Y bueno, ahí entramos a Puerto Argentino y antes de entrar tiramos las armas al mar porque no se las íbamos a dejar a los gringos. El único que llevaba su arma reglamentaria era el Capitán Robacio. Yo, por supuesto, ya estaba vendado y tenía la nariz colgando. Tengo cinco operaciones hechas en la cara, la última de ellas en Estados Unidos. Yo entro a Puerto Argentino en camilla, pero me entero de que cuando Robacio entra a Puerto Argentino, ¡cantando la marcha de Infantería de Marina!, se presenta ante un superior en inglés, le da el arma y el comandante inglés, en un acto de honor, le devuelve el arma y le dice que había sido "un placer y un orgullo haber combatido con el BIM 5". Ahí a mi me trasladan, yo pierdo la conexión con mi grupo. Me llevan a un hospital de campaña que era atendido por médicos argentinos y médicos ingleses, cuando me vieron me mandaron al rompehielos Irizar, que en ese momento estaba como buque hospital. Cuando me vieron en el Irizar me hicieron llevar al Aeropuerto de Puerto Argentino para ir al continente. Se hizo eso, me trajeron al continente y terminé en el Hospital de Mayo, siendo el más mimado de todos. Esa es mi historia de Malvinas. Con respecto a la comida, del Teniente Coronel para abajo, estábamos todos en el mismo pozo. Todos teníamos frío, todos teníamos hambre, pero no era porque no había comida. Era porque la comida tenía que hacer un trayecto para llegar al frente de batalla y a veces, porque había una alerta amarilla, por los bombardeos o por lo que fuera, los camiones se tenían que salir de los caminos y quedaban estancados. Atrás venía la cocina con la comida y los "soldaditos" sacaban las ollas y llegaban al pozo de zorros, pero la daban vuelta y se caía porque llegaba helada. Pero no era porque les faltaba. Yo siempre digo que hubo miserias humanas y actos de heroísmo, pero no todo fue "Iluminados por el fuego", ¿me explico?. No todo fue "pobres soldaditos", porque al pobre soldadito lo denigran. "El chico de la guerra" fue a poner lo que tenía, que era el alma y el corazón y peleó como el mejor hombre y como el mejor soldado. Todos sabemos que hubo gente estaqueada. Los animales, por no decir otra cosa, que estaquearon a esa gente están fuera de las Fuerzas Armadas, porque fueron denunciados, inclusive yo denuncié a uno. Había un "valiente" subteniente, no voy a dar nombres, que tenía dos cañones de 105 milímetros a cargo, con todo el personal. Un centinela que lo tenía adelantado: "Señor, señor, hay movimiento de tropas de frente", una noche. En vez de ir a investigar si eran propias o enemigas, no tuvo mejor idea que sacar la espuelita de granadas. Rompió dos piezas de artillería y se retiró. El grupo que estaba enfrente era nuestro. Pero así como les cuento eso, puedo decir que el Capitán Robacio, que era jefe de un batallón, que podía estar en un bunker, en el medio de un bombardeo de fragata andaba con la olla de guiso caliente por pozo de zorro, por pozo de zorro. Entonces, hagamos un balance. Hubo muchos errores. Yo también cometí errores, como por ejemplo el del campo minado que me costó la vida de una perra, que gracias a Dios no fueron vidas humanas. Igual tengo 24 compañeros muertos y lo más triste de todo es que murieron después de que Argentina se había rendido porque siguieron peleando. Entonces, me pongo mal cuando dicen "los soldaditos de la guerra", como si fueran pobrecitos. No. Ellos están orgullosos de haber ido, aunque muchos hagan mala prensa, pero yo creo que si hoy hacen una encuesta, el 85 por ciento de los que fueron a Malvinas quieren volver, porque hay una materia pendiente. Nosotros peleábamos por lo que sabíamos que íbamos a pelear, a pesar de que muchos dicen que no tenían experiencia. Pusieron lo que pone el argentino, cosa que los ingleses no sabían dónde estaba, y eso para un soldado vale mucho, porque está convencido de lo que está haciendo. Se cometieron muchos errores. Fuerza Áerea, que tuvo una destacada actuación, ha cometido el error de no ir a bombardear a la logística, porque vos podés tener la mejor corbeta o el mejor buque de última generación, pero si a ese buque no le das de comer, vas a tener que ir remando. O sea, si hubiesen pegado al apoyo logístico, se les acababa la guerra a los ingleses. Porque si ellos no tomaban el 14 (NRD: de junio), tenían que ir a agarrar los remos. Porque no tenían con qué. Es más, mucho de los soldados ingleses terminaron tirando con nuestros fusiles, porque no tenían munición. Dicen que los fusiles nuestros eran una porquería. ¿Saben por qué eran una porquería?. Porque no se les dejaba descanso. Yo he visto caños de FAL que estaban doblados como este dedo, por la cantidad de fuego que se hacía. He visto piezas de artillería que por la carencia de fuego que se hacía, porque se pedía artillería de todos lados, y trataban de abastecer lo que nosotros pedíamos, quedaban fuera de funcionamiento por la cantidad, porque no había una carencia de tiro. La artillería sí era una carencia de tiro para hacer que los mecanismos del cañón se refrigeren. En este caso no era así. Era tirar, tirar y tirar. Tal es así que hay un estratega norteamericano que dice que lo que se tiró en Malvinas en 72 días, se tiró en un año en Vietnam. Así que imagínense lo que pudo haber sido. Entonces, vuelvo a repetir, me da bronca cuando dicen "los chicos de la guerra". Los chicos de la guerra pusieron lo que tenían que poner y guarda que no sólo nosotros sufrimos, porque los gringos también tenían el mismo problema con la comida que nosotros. Por ahí había una ovejita y ahí comíamos todos, pero había que agarrarla a la ovejita esa, ¿saben como corren? A ellos les pasaba lo mismo, exceptuando a un par de batallones que habían traído como última generación, unas cocinas de campaña que eran eléctricas. Acá, por ejemplo, mientras que yo estuve en Puerto Argentino el primer turno para empezar a hacer el desayuno para llevar al frente empezaba a las dos de la mañana. Se terminaba de cruzar esas zonas y a las tres de la mañana empezaban a hacer la comida para el mediodía, y así sucesivamente. La cocinas de campañas nuestras tenían una olla principal que calentaba a leña, pero alrededor estaba cubierta de glicerina líquida. Había que calentar esa glicerina para poder calentar la olla y que se vaya cocinando. En Malvinas no hay un árbol. Se usaba la turba y para hacer fuego con la turba hay que ser bien canchero, porque normalmente está mojada. A veces llegaba un momento que la glicerina hervía y lo que se estaba cocinando se contagiaba de la glicerina y eso era comida perdida. Esa comida no podía ir al soldado. Hubo un cráneo bárbaro, esa es la viveza que tiene el argentino, que desarmó una cocina de campaña, dejó la olla sola, hizo un parrillón, la metió ahí arriba y se acabó la glicerina, y a vamos a comer todo el mundo. Con eso calentaban, hasta que cuando llegaban los combates no quedaba nada. Porque corríamos con esa también, donde hacíamos un fueguito teníamos doscientas cosas que nos estaban apuntando. Te apuntaban del mar, te apuntaban de arriba, te apuntaban de los costados. Creo que se hizo lo que se pudo, por eso me da bronca cuando dicen "los chicos de la guerra". Hay un "chico de la guerra" ¿saben lo que hizo?, se puso con una 12.7 con su trípode, y dijo "Teniente, llévese a mis compañeros, total yo no sé ni leer ni escribir y no tengo familia". ¡Bajó medio batallón del 42 de paracaidismo! Esta fue toda mi experiencia en Malvinas. malvinas es mas que mi historia preferida...es mi pasión es por eso que les acerco estos relactos de malvinas,comentar no cuesta nada

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freddie mercury- curiosidades
InfoporAnónimo3/7/2011

Curiosidades Cosas que puede que no sepas sobre Freddie Las últimas horas de Freddie Mercury Muy poco se sabe de las ultimas horas de Freddie Mercury. Su padecimiento fue celosamentemantenido en secreto durante años. Solamente algunos de sus amigos más cercanos, sus amistades y su novio Jim Huttom, estuvieron junto al compositor de canciones como "Who Want's to Live Forever" (Quien quiere vivir por siempre). La enfermedad que es estigma Severos dolores aquejaban dia tras dia al pianista. Huttom comentaria que la ultima vez que Mercury estuvo consiente fue el viernes 21 de noviembre de 1991. Cuando regreso a Garden Lodge (suntuosa y esxtravagante mansión londoniense que freddie amaba), jim lo subio a ver. El peluquero y jardinero de profesión se recostó al lado del cantante , quien dijo con un suspiro: "pronto todo el mundo lo sabrá".se refería a la carta donde anunciaba oficialmente que estaba enfermo de SIDA y que seria entregada a la prensa internacional a la media noche. Mercury lo hizo asi porque no queria que la prensa sensacionalista británica tuviera la exclusiva. Fue una especie de venganza después que los tabloides especularan durante meses sobre su condición. Famosas últimas palabras A las 10 de la noche se agitó terriblemente, pedía sus medicinas a gritos: cuatro píldoras analgésicas (el tratamiento con AZT y otros medicamentos los había abandonados semanas antes). Hutton y Mercury se quedaron dormidos, abrazados. En la madrugada del domingo 24 de noviembre, mercury despertó a su pareja para que le llevara algo de fruta. Le preparó revanadas de mango y un vaso con jugo para combatir la deshidratacion crónica que sufria su famoso consorte. El lider de Queen comió la fruta y jim volvió a dormir. Unos minutos después de las 3 de la mañana, Freddie desperto a golpes a Hutton. Abria la boca desesperado, señalando su garganta y su rostro reflejaba pánico. Su acompañante no sabia qué hacer. Pasaron más de 30 minutos, hasta que llegó otro asistente de Freddie, llamado Joe. Ambos trataron de calmarlo, hasta que Joe reviso la garganta y encontro que se le habia atorado un pedazo de mango, pero Mercury estaba tan débil que no podía tragarlo ni escupirlo. Poco después volvió a dormir. a las seis de la mañana, Freddie pronunciaria sus ultimas palabras: "Pipí, pipí." La llamada de la muerte Joe y Jim lo llevaron al baño cargando, pues no podia tenerse en pie. Cuando lo regresaron a la cama, se escuchó el espantoso crujido de un hueso rompiéndose. Mercury aulló de dolor y comenzó a convulsionarse. Trataron de calmarlo, pero fue inútil. llamaron al médico Gordon Atkinson, quien le recetó una inyección de morfina, aunque era alérgico a ella. Atkinson comentó que el paciente moriría el martes. Mary, la apoderada legal y confidente de Freddie , pasó a verlo por la mañana. Elton John fue a visitarlo unos momentos. Poco después llegaría otro de sus grandes amigos, Dave Clark, del grupo Dave Clark. Freddie estaba peor que nunca. no respondia a ningún estimulo externo. sus ojos estaban opacos. Clark le tomó la mano para que acariciara a Delilah, la gata inmortalizada en la cancion del mismo nombre del disco Innuendo. Mercury hizo evidente que queria ir al baño, sin embargo, se hizo en la cama. Huttom les pidió a todos que salieran porque le iba a poner camiseta y calzones limpios. Mientras le ponia los calzoncillos, Freddie quiso ayudar, subiendo su pierna izquierda. Ese fue el último esfuerzo. Huttom comenta que al sentir que la pierna perdia fuerza, supo que una de las grandes leyendas del rock mundial había muerto. Jim tomó a Freddie, su amante por siete años, y lo cubrió de besos. Dijo que lo veia radiante, como si al final todo lo malo hubiera desaparecido, volviendo a ser aquel que estremeció al mundo con su arte, encanto y voz. Freddie Mercury, la joya preciosa de la reina, descansaba finalmente en paz... Daily Mail - ENERO 1999 La increíble historia de la mujer a la que Freddie amó. La tímida mujer que heredó la fortuna de Mercury. El mundo se sorprendió cuando el extravagante Freddie Mercury, quien murió de SIDA en 1991, legó la mayor parte de su multimillonaria fortuna a una mujer. Pero durante años el líder de Queen y Mary Austin habían vivido juntos como marido y mujer, y ahora por primera vez la mujer a quien él amó le cuenta a David Wigg cómo el dinero no fue el único legado de la estrella. Cuando Freddie Mercury le dijo por primera vez a su antigua novia, Mary Austin, que deseaba dejarle su majestuosa mansión Georgiana en el barrio londinense de Kensington, su reacción inmediata fue de sorpresa, y después temor. De hecho, le aterrorizaba tanto el asumir tan enorme responsabilidad que intentó convencerle de que destinara la casa, con su hermosa colección de mobiliario antiguo y pinturas, a una fundación como museo. Freddie consideró esta opción, pero decidió que quería que Mary (su amante durante seis años, antes de que se decidiese por la compañía masculina) tuviese algo permanente en su vida. No sólo le dejó su mansión, que se alza tras un amurallado jardín japonés, sino también la mayor parte de su multimillonaria fortuna, con un ingreso de por vida procedente de sus enormes ventas de discos. Durante el año anterior a su muerte en 1991, Mary se las tuvo que ingeniar para cuidar a su hijo Richard., que ahora tiene nueve años, y al padre de éste, Piers Cameron, además de a Freddie, que padecía las etapas finales del SIDA. Al mismo tiempo se preparaba para el nacimiento de su segundo hijo, Jamie, que ahora tiene ocho años. Mucho antes de que Freddie le dijera a sus amigos íntimos o a sus compañeros del grupo Queen que tenía SIDA le confió su secreto a Mary. Desde aquel momento ella estuvo allí cada día para intentar consolarle mientras su salud se deterioraba. Cuando comenzó a perder la vista y su cuerpo se volvió tan débil que no podía ni tan siquiera levantarse de la cama, Freddie decidió enfrentarse a la muerte rechazando tomar la medicación. "Fue la decisión de Freddie acabar con todo ello, él eligió el momento de morir", recuerda Mary en un susurro. "Él sabía que el final estaba cerca, que estaba más cerca de lo que jamás había estado antes, y de repente dijo, 'he decidido que me tengo que ir' ". "La calidad de su vida había cambiado tan dramáticamente y sufría más dolor cada día. Estaba perdiendo la visión. Su cuerpo cada vez más débil, al tiempo que sufría pequeños espasmos. Era tan angustioso verle deteriorarse de esa forma. Un día decidió que ya era bastante y abandonó todas las ayudas médicas que le mantenían con vida. Simplemente dejó actuar a la naturaleza. Lo sobrecogedor para mi fue su increíble valentía. Miró a la muerte a la cara y dijo 'está bien, lo aceptaré, me iré ahora' Pero fue algo tranquilo y murió con una sonrisa en su cara" Tras su muerte, el 24 de Noviembre de 1991, Mary se mudó a su palaciego hogar, pero mientras deambulaba por sus enormes salones, rodeada de los tesoros de Freddie sus sentimientos eran de confusión y soledad. "Fue la época más solitaria y difícil de mi vida tras la muerte de Freddie. Sabía que tendría problemas al hacer frente a su muerte y a todo lo que me dejó. Lo mejor era que yo misma pudiese salir de aquella situación. Mary, que había crecido en una modesta casa de Fulham, al oeste de Londres, se encontró con que había mucho a lo que hacer frente; la responsabilidad de la casa con su personal, y el hecho de encontrarse de repente con una enorme fortuna. Hubo algunas complicaciones con el testamento, y a algunos de los parientes y amigos de Freddie les molestó que le dejara tanto a ella. "Siempre tenía a Freddie para ayudarme, y él siempre me tenía para ayudarle, si lo necesitaba. De repente no había nadie para ayudarme. Me hizo darme cuenta de que no era tan autosuficiente como me hubiera gustado ser. Así como yo había sido una amiga para él, me di cuenta de lo que había significado su amistad para mi- el hecho de simplemente saber que él estaba allí." "Siempre me protegió mucho. Sólo me di cuenta tras su muerte de lo protector que había sido conmigo. Si algo malo ocurría él decía 'oh, cariño, no te preocupes, lo superaremos'. Siempre era optimista. Otras veces, cuando era consciente de que tenía SIDA y sólo tenía un tiempo limitado de vida podíamos tener alguna conversación seria, cuando me decía "ven y siéntate, no sabemos cuanto tiempo nos queda". Mary hizo frente a la enorme generosidad de Freddie convirtiéndose en una reclusa dentro de los seguros muros de su casa. "Me sentía fuera de mi sitio, realmente", explica. "El personal de Freddie había sido como una familia para mi, pero tras su muerte la mayoría de ellos se marcharon, porque él había sido muy generoso con ellos. Pasé noches sin dormir preocupándome por todo. Sentía como si hubiera hecho algo malo y me volví un poco paranoica. Algunos fans incluso me dijeron que yo sólo era el guardián de la casa. Eso duele. Sé que a algunos de los amigos gay de Freddie les sorprendió que me dejara tanto. Había algunos que pensaban que les tenía que haber dejado la casa a ellos. Es como si la gente estuviera resentida conmigo por lo que me dejó". Aunque Freddie murió en 1991 tuvieron que pasar 8 años para que recibiese la mayoría de su herencia. "Fue una época preocupante", dice, "los impuestos habían sido pagados, pero al no recibir el dinero no sabía si me podría permitir el mantener la casa. Me sentí bajo mucha presión". En contraste con el extravagante ídolo del rock, Mary, de 48 años de edad, es tímida y da la impresión de carecer de cualquier confianza en sí misma. Pequeña y delgada, de ojos verdes y pelo rubio. "Ciertamente no soy ninguna académica", dice, al tiempo que uno de los gatos exóticos de Freddie se le une en el profundo sofá de color rojo oscuro. Mary ha mantenido la decoración y el mobilario tal como estaban cuando Fredde murió. "Tenía un estilo impecable, así que ¿por qué cambiarlo?", dice. Su muerte dejó un vacío en su vida. "Perdí a alguien a quien creía mi amor eterno. Cuando murió sentí que habíamos tenido un matrimonio. Habíamos vivido nuestros votos. Habíamos permanecido juntos en los buenos tiempos y en los malos, en la riqueza y en la pobreza. En la salud y en enfermedad. No podrías haberte separado de Freddie hasta que hubiese muerto, incluso entonces, ha sido difícil". La proximidad de la pareja siempre causó problemas a los demás. Ninguno de los novios que tuvo Mary cuando dejó de vivir con Freddie en 1980 duró mucho. Pronto se daban cuenta de que tenían que compartir el cariño de Mary con la estrella de rock y ese especial lazo de lealtad e íntima amistad jamás pudo ser penetrado por un recién llegado. Incluso el padre de los dos hijos de Mary, el pintor Piers Cameron, acabó decidiendo que esta especial situación era demasiado y terminó desapareciendo de la vida de Mary por completo. "Siempre se sintió eclipsado por Freddie", dice Mary. "Fredie había ampliado tanto el horizonte de mi vida introduciéndome en el mundo del ballet, la ópera y el arte. Aprendí tanto de él y me dio tanto. De ninguna manera podría jamás abandonarle. Nunca". Como otra forma de mantenerla próxima a él, Freddie creó un trabajo para ella, haciéndola secretaria de su empresa discográfica. Tras su muerte, le llevó a Mary mucho tiempo hasta que aceptó que Freddie había salido definitivamente de su vida. Cinco años tuvieron que transcurrir hasta que fue capaz de dormir en su enorme dormitorio amarillo. Antes se había sentido incapaz de tocar nada en esa habitación. "Había pasado tanto tiempo con él estando enfermo y había tantos recuerdos en aquella habitación. Recuerdos de él sufriendo. Sólo veía este hombre tan frágil, tumbado en la cama y recordaba todas las pequeñas cosas que solía hacer por él. Como peinar su pelo, por ejemplo". "En aquella época realmente sentí tanto amor por él. Esos eran los momentos que recordaba cada vez que miraba a su cama. Me sentaba todos los días junto a su cama durante seis horas, tanto si estaba despierto como si no. A veces se despertaba de repente, sonreía y me decía "oh, eres tú, vieja fiel". Sólo Mary sabe donde fueron finalmente colocadas sus cenizas. Le dio a ella la responsabilidad de encargarse de ellas y le hizo prometer que nunca revelaría donde fueron enterradas. "No quise saber nada de ellas", admite abiertamente. "Las dejé en la capilla ardiente durante un tiempo. Sabía que tenía esta responsabilidad, pero no encontraba valor para deshacerme finalmente de él. Tenía que hacerlo sola, tal como me lo pidió, y mantenerlo en secreto. Eso fue algo no mejoró el aprecio de su familia por mi". Encontré todo aquello un poco siniestro. Estaban en una bolsa de plástico dentro de una urna. Después tuve que juntarlo todo. Pensé 'realmente me has dejado demasiado para hacer, Freddie' ". Mary tenía 19 años cuando conoció a Freddie. Hasta entonces había llevado una vida de privaciones. Sus padres eran pobres. Su padre trabajaba como recortador para especialistas en empapelados. Y su madre una empleada de hogar para una pequeña empresa. Ambos eran sordos y se comunicaban a través del lenguaje de los signos y leyendo los labios. Mary abandonó la escuela a los 15 años. Su primer trabajo fue como aprendiz de secretaria con Remingtons, ganando 5 libras a la semana. Posteriormente alcanzó el puesto de relaciones públicas con los clientes en la tienda Biba en Kensington. Fue cuando trabajaba en Biba cuando conoció a Freddie y al batería de Queen, Roger Taylor, quienes tenían un puesto en el cercano mercado de Kensington, en el que vendían ropa usada y el trabajo artístico de Freddie. El guitarrista, Brian May, los presentó, durante una discusión sobre el grupo. Intentaban elegir un nombre. Freddie quería llamar al grupo Queen, mientras Brian prefería Build Your Own Boat. "Recuerdo la melena negra de Freddie, que le hacía parecer un caballero, con su brazo apoyado sobre la repisa de la chimenea de la casa de Brian en Barnes. Estaba muy orgulloso de sus nuevos zapatos blancos. De repente se volvió hacia mi y me pidió mi opinión sobre los nombres. Dije "oh, creo que Build Your Own Boat de Brian". Pero se salió con la suya, como hacía casi siempre. Al final se decidieron por Queen. Aunque bastante intimidador, Mary se sintió fascinada por este 'músico artístico de aspecto salvaje'. "No se parecía a nadie que hubiese conocido antes. Tenía mucha confianza en sí mismo, y yo nunca la había tenido. Maduramos juntos. Me gustaba, y todo progresó a partir de ahí". "Me llevó unos tres años enamorarme realmente de él. Pero nunca había sentido eso antes por nadie". Al principio compartieron una habitación de 10 libras a la semana en Victoria Road, Kensington. "Teníamos tan poco dinero entonces que sólo podíamos permitirnos un par de cortinas, así que las colgamos en el dormitorio. Teníamos que compartir el baño y la cocina con otra pareja". Un par de años después se mudaron a un piso más grande en Holland Road, que les costaba 19 libras a la semana. Por aquel entonces el grupo ya había firmado un contrato discogáfico, y las fotos para el primer album se tomaron en aquel piso. Fue en un concierto celebrado en el Ealing College of Art, cuando Mary reconoció por primera vez su calidad de estrella. Cuando bajó del escenario todas las chicas y sus amigos se agolpaban a su alrededor", recuerda. "Estaba tan ocupado que pensé 'no creo que me necesite ya'. Ya me iba cuando llegó corriendo hasta mi. Me dijo '¿a dónde vas?', le dije 'me voy a casa'. "Las cosas habían cambiado para él y para el grupo. Freddie era tan bueno sobre el escenario-diferente a cualquier cosa que hubiese visto antes, como si fuese algo para lo que él se había estado preparando. Por primera vez sentí 'aquí está una futura estrella. Está en su camino. No creo que me necesite nunca más'. Me aparté. Conforme todo progresaba pude verle florecer. Era algo maravilloso de observar. No me sentí triste ni molesta. Estaba feliz de que por fin lo estuviese consiguiendo gracias a su talento. Él no me dejaría marchar. Aquella noche me di cuenta de que yo también tendría que ser parte de ello. Realmente fue emocionante ver como todo ello ocurrió-yo estaba feliz y orgullosa de que él quisiera estar conmigo". "Me sentía muy segura con él. Cuanto más le conocía más le quería. Tenía calidad como persona, lo cual creo que es muy raro hoy día. Algo que siempre fue constante fue el amor. Sabíamos que podíamos confiar el uno en el otro, y nos sentíamos seguros juntos. Sabíamos que nunca ninguno de nosotros haría daño al otro a propósito. Una vez, en Navidades me compró un anillo y lo puso dentro de una caja enorme. Íbamos a visitar a sus padres el día de Navidad. Abrí la caja, y dentro había otra caja, y así sucesivamente hasta que encontré aquella caja diminuta. Cuando la abrí allí estaba aquel hermoso anillo egipcio de escarabajo. Se supone que trae buena suerte. Fue muy dulce y tímido cuando me lo dio. Fue después de haberse mudado a su segundo piso, en Holland Road, cuando Mary comenzó a sospechar que algo iba mal en su relación de seis años. "Incluso aunque yo no quisiera admitirlo plenamente, me había dado cuenta de que pasaba algo. Aunque no sabía lo que era decidí discutirlo con Freddie y se lo dije. 'Algo pasa y me siento como una soga alrededor de tu cuello. Es hora de que me marche'. Pero insistió en que no pasaba nada. Luego su vida alcanzó un ritmo vertiginoso tras el éxito de los albumes y los singles". "Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Nuestra relación se enfrío. Yo sentía que evitaba cualquier confrontación conmigo. Cuando yo volvía a casa del trabajo él no estaba. Siempre llegaba tarde. La situación era obvia. Simplemente ya no estábamos tan juntos como lo habíamos estado". Cuando Freddie se convirtió en una celebridad internacional, Mary pensó a menudo que lo perdería por culpa de otra mujer-pero nunca por un hombre. Todo eso cambió un día cuando Freddie le comunicó que tenía algo importante que decir, algo que cambiaría su relación para siempre. "Él dijo, 'creo que soy bisexual', yo le dije 'creo que eres gay'. Y no se dijo más. Sólo nos abrazamos. Pensé que había sido muy valiente. Como soy un poco ingenua me llevó bastante tiempo darme cuenta de la verdad. Después, él se sintió bien por habérmelo dicho. Me dijo 'era consciente te que tenía que otra alternativa, no decírtelo, pero creo que tienes derecho a tener tu propia vida'. Y pensé 'sí, al igual que tú tienes derecho a la tuya' ". Decidió que era hora ya de marcharse, pero Freddie insistió en que no debía alejarse mucho de él. "Con el tiempo encontramos una casa cerca de donde él vivía, que quería que yo me quedara. Era perfecta para una persona soltera como yo. Su empresa discográfica me la compró por 30.000 libras. Podía ver el piso de Freddie desde mi cuarto de baño. Pensé, 'oh, nunca me voy a escapar'. Pero no me importaba. Era muy feliz allí. Era pequeña, pero me gustan los lugares pequeños. Mi familia era muy pobre. Éramos cinco y mis padres lo pasaban realmente mal para llegar a fin de mes. La vida siempre fue una lucha para ellos". La vida de Mary hoy día está lejos de ser una lucha. Comparte su majestuosa casa con Nick, el empresario londinense de 48 años con el se casó hace dos años. Sin decírselo a nadie, se casaron en Long island con sólo sus dos hijos, Richard y Jamie, como testigos. "Creo que Nick fue muy valiente al hacerse cargo de mi. Traigo mucha carga conmigo, un enorme capítulo de mi vida. En un principio, debido a mi pasado y la cantidad de rupturas que he tenido no estaba muy segura respecto al matrimonio. Después alguien me dijo 'no lo sabes hasta que no lo intentas'. Pero conforme el tiempo pasa, ahora puedo ser feliz con él. Sé apreciar lo que tuve, y lo que tengo ahora, y sigo hacia adelante. Creo que sólo lo podría haber conseguido conociendo a alguien". "Al conocer a Nick, todo se arregló mucho más deprisa. Quería estabilidad para mi y para mis hijos. Sentía que este hombre nos daría eso-estabilidad en un sentido familiar. Realmente había perdido a mi familia cuando Freddie murió. Incluso la gente que trabajaba para él en la casa eran mi familia, pero todos se marcharon. Freddie lo era todo para mi, aparte de mis hijos". A Freddie le emocionó tanto como a ella la llegada de su primer hijo y solía visitarla en el hospital. Enseñó al pequeño a decir sus dos primeras palabras 'tractor' y 'guitarra'. Ahora su generosidad ha permitido a Mary educar a sus hijos en colegios privados. "De alguna manera creo que a una parte de Freddie realmente le habría gustado la vida familiar, un hogar feliz e hijos. No sé qué tal habría sido como heterosexual. Al principio solía pensar que le había perdido por ser gay. Pero creo que aunque hubiese sido completamente heterosexual habría acabado perdiéndole por otra mujer, especialmente cuando llegó la fama. Las mujeres le seguían a todas partes, aunque sospechasen que era gay". Freddie vivió con el conocimiento de que era VIH positivo durante siete años. Murió a los 45 años de una neumonía inducida por el SIDA. En su testamento, legó el 50% de toda su fortuna y de los ingresos futuros a Mary. Sus padres y su hermana recibieron un 25% cada uno. Aparte de eso, dejó 500.000 libras a Jim Hutton y le compró un terreno en su lugar natal, Irlanda, en el que pudiese construir una casa. También les dejó 500.000 libras tanto a su ayudante personal Peter Freestone como a su cocinero Joe Fannelli. Y 100.000 a Terry Giddings, su chofer y guardaespaldas. Mary es también administradora de la fundación de lucha contra el SIDA establecida en nombre de Freddie, la Fundación Phoenix, establecida en Montraux, Suiza, donde Queen tienen sus propios estudios de grabación. Como fue un showman tan vital y enérgico, le pregunté a Mary si quizás fue mejor que no llegara a envejecer. Sorprendentemente me respondió "no, hubiera preferido que hubiese ocurrido al contrario. Yo tendría que haberme ido primero. Hubiera preferido que fuese él quien tuviera que echarme de menos, en lugar de tener yo que echarle de menos". En contraste con el extravagante ídolo del rock, Mary, de 48 años de edad, es tímida y da la impresión de carecer de cualquier confianza en sí misma. Pequeña y delgada, de ojos verdes y pelo rubio. "Ciertamente no soy ninguna académica", dice, al tiempo que uno de los gatos exóticos de Freddie se le une en el profundo sofá de color rojo oscuro. Mary ha mantenido la decoración y el mobilario tal como estaban cuando Fredde murió. "Tenía un estilo impecable, así que ¿por qué cambiarlo?", dice. Su muerte dejó un vacío en su vida. "Perdí a alguien a quien creía mi amor eterno. Cuando murió sentí que habíamos tenido un matrimonio. Habíamos vivido nuestros votos. Habíamos permanecido juntos en los buenos tiempos y en los malos, en la riqueza y en la pobreza. En la salud y en enfermedad. No podrías haberte separado de Freddie hasta que hubiese muerto, incluso entonces, ha sido difícil". La proximidad de la pareja siempre causó problemas a los demás. Ninguno de los novios que tuvo Mary cuando dejó de vivir con Freddie en 1980 duró mucho. Pronto se daban cuenta de que tenían que compartir el cariño de Mary con la estrella de rock y ese especial lazo de lealtad e íntima amistad jamás pudo ser penetrado por un recién llegado. Incluso el padre de los dos hijos de Mary, el pintor Piers Cameron, acabó decidiendo que esta especial situación era demasiado y terminó desapareciendo de la vida de Mary por completo. "Siempre se sintió eclipsado por Freddie", dice Mary. "Fredie había ampliado tanto el horizonte de mi vida introduciéndome en el mundo del ballet, la ópera y el arte. Aprendí tanto de él y me dio tanto. De ninguna manera podría jamás abandonarle. Nunca". Como otra forma de mantenerla próxima a él, Freddie creó un trabajo para ella, haciéndola secretaria de su empresa discográfica. Tras su muerte, le llevó a Mary mucho tiempo hasta que aceptó que Freddie había salido definitivamente de su vida. Cinco años tuvieron que transcurrir hasta que fue capaz de dormir en su enorme dormitorio amarillo. Antes se había sentido incapaz de tocar nada en esa habitación. "Había pasado tanto tiempo con él estando enfermo y había tantos recuerdos en aquella habitación. Recuerdos de él sufriendo. Sólo veía este hombre tan frágil, tumbado en la cama y recordaba todas las pequeñas cosas que solía hacer por él. Como peinar su pelo, por ejemplo". "En aquella época realmente sentí tanto amor por él. Esos eran los momentos que recordaba cada vez que miraba a su cama. Me sentaba todos los días junto a su cama durante seis horas, tanto si estaba despierto como si no. A veces se despertaba de repente, sonreía y me decía "oh, eres tú, vieja fiel". Sólo Mary sabe donde fueron finalmente colocadas sus cenizas. Le dio a ella la responsabilidad de encargarse de ellas y le hizo prometer que nunca revelaría donde fueron enterradas. "No quise saber nada de ellas", admite abiertamente. "Las dejé en la capilla ardiente durante un tiempo. Sabía que tenía esta responsabilidad, pero no encontraba valor para deshacerme finalmente de él. Tenía que hacerlo sola, tal como me lo pidió, y mantenerlo en secreto. Eso fue algo no mejoró el aprecio de su familia por mi". Encontré todo aquello un poco siniestro. Estaban en una bolsa de plástico dentro de una urna. Después tuve que juntarlo todo. Pensé 'realmente me has dejado demasiado para hacer, Freddie' ". Mary tenía 19 años cuando conoció a Freddie. Hasta entonces había llevado una vida de privaciones. Sus padres eran pobres. Su padre trabajaba como recortador para especialistas en empapelados. Y su madre una empleada de hogar para una pequeña empresa. Ambos eran sordos y se comunicaban a través del lenguaje de los signos y leyendo los labios. Mary abandonó la escuela a los 15 años. Su primer trabajo fue como aprendiz de secretaria con Remingtons, ganando 5 libras a la semana. Posteriormente alcanzó el puesto de relaciones públicas con los clientes en la tienda Biba en Kensington. Fue cuando trabajaba en Biba cuando conoció a Freddie y al batería de Queen, Roger Taylor, quienes tenían un puesto en el cercano mercado de Kensington, en el que vendían ropa usada y el trabajo artístico de Freddie. El guitarrista, Brian May, los presentó, durante una discusión sobre el grupo. Intentaban elegir un nombre. Freddie quería llamar al grupo Queen, mientras Brian prefería Build Your Own Boat. "Recuerdo la melena negra de Freddie, que le hacía parecer un caballero, con su brazo apoyado sobre la repisa de la chimenea de la casa de Brian en Barnes. Estaba muy orgulloso de sus nuevos zapatos blancos. De repente se volvió hacia mi y me pidió mi opinión sobre los nombres. Dije "oh, creo que Build Your Own Boat de Brian". Pero se salió con la suya, como hacía casi siempre. Al final se decidieron por Queen. Aunque bastante intimidador, Mary se sintió fascinada por este 'músico artístico de aspecto salvaje'. "No se parecía a nadie que hubiese conocido antes. Tenía mucha confianza en sí mismo, y yo nunca la había tenido. Maduramos juntos. Me gustaba, y todo progresó a partir de ahí". "Me llevó unos tres años enamorarme realmente de él. Pero nunca había sentido eso antes por nadie". Al principio compartieron una habitación de 10 libras a la semana en Victoria Road, Kensington. "Teníamos tan poco dinero entonces que sólo podíamos permitirnos un par de cortinas, así que las colgamos en el dormitorio. Teníamos que compartir el baño y la cocina con otra pareja". Un par de años después se mudaron a un piso más grande en Holland Road, que les costaba 19 libras a la semana. Por aquel entonces el grupo ya había firmado un contrato discogáfico, y las fotos para el primer album se tomaron en aquel piso. Fue en un concierto celebrado en el Ealing College of Art, cuando Mary reconoció por primera vez su calidad de estrella. Cuando bajó del escenario todas las chicas y sus amigos se agolpaban a su alrededor", recuerda. "Estaba tan ocupado que pensé 'no creo que me necesite ya'. Ya me iba cuando llegó corriendo hasta mi. Me dijo '¿a dónde vas?', le dije 'me voy a casa'. "Las cosas habían cambiado para él y para el grupo. Freddie era tan bueno sobre el escenario-diferente a cualquier cosa que hubiese visto antes, como si fuese algo para lo que él se había estado preparando. Por primera vez sentí 'aquí está una futura estrella. Está en su camino. No creo que me necesite nunca más'. Me aparté. Conforme todo progresaba pude verle florecer. Era algo maravilloso de observar. No me sentí triste ni molesta. Estaba feliz de que por fin lo estuviese consiguiendo gracias a su talento. Él no me dejaría marchar. Aquella noche me di cuenta de que yo también tendría que ser parte de ello. Realmente fue emocionante ver como todo ello ocurrió-yo estaba feliz y orgullosa de que él quisiera estar conmigo". "Me sentía muy segura con él. Cuanto más le conocía más le quería. Tenía calidad como persona, lo cual creo que es muy raro hoy día. Algo que siempre fue constante fue el amor. Sabíamos que podíamos confiar el uno en el otro, y nos sentíamos seguros juntos. Sabíamos que nunca ninguno de nosotros haría daño al otro a propósito. Una vez, en Navidades me compró un anillo y lo puso dentro de una caja enorme. Íbamos a visitar a sus padres el día de Navidad. Abrí la caja, y dentro había otra caja, y así sucesivamente hasta que encontré aquella caja diminuta. Cuando la abrí allí estaba aquel hermoso anillo egipcio de escarabajo. Se supone que trae buena suerte. Fue muy dulce y tímido cuando me lo dio. Fue después de haberse mudado a su segundo piso, en Holland Road, cuando Mary comenzó a sospechar que algo iba mal en su relación de seis años. "Incluso aunque yo no quisiera admitirlo plenamente, me había dado cuenta de que pasaba algo. Aunque no sabía lo que era decidí discutirlo con Freddie y se lo dije. 'Algo pasa y me siento como una soga alrededor de tu cuello. Es hora de que me marche'. Pero insistió en que no pasaba nada. Luego su vida alcanzó un ritmo vertiginoso tras el éxito de los albumes y los singles". "Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Nuestra relación se enfrío. Yo sentía que evitaba cualquier confrontación conmigo. Cuando yo volvía a casa del trabajo él no estaba. Siempre llegaba tarde. La situación era obvia. Simplemente ya no estábamos tan juntos como lo habíamos estado". Cuando Freddie se convirtió en una celebridad internacional, Mary pensó a menudo que lo perdería por culpa de otra mujer-pero nunca por un hombre. Todo eso cambió un día cuando Freddie le comunicó que tenía algo importante que decir, algo que cambiaría su relación para siempre. "Él dijo, 'creo que soy bisexual', yo le dije 'creo que eres gay'. Y no se dijo más. Sólo nos abrazamos. Pensé que había sido muy valiente. Como soy un poco ingenua me llevó bastante tiempo darme cuenta de la verdad. Después, él se sintió bien por habérmelo dicho. Me dijo 'era consciente te que tenía que otra alternativa, no decírtelo, pero creo que tienes derecho a tener tu propia vida'. Y pensé 'sí, al igual que tú tienes derecho a la tuya' ". Decidió que era hora ya de marcharse, pero Freddie insistió en que no debía alejarse mucho de él. "Con el tiempo encontramos una casa cerca de donde él vivía, que quería que yo me quedara. Era perfecta para una persona soltera como yo. Su empresa discográfica me la compró por 30.000 libras. Podía ver el piso de Freddie desde mi cuarto de baño. Pensé, 'oh, nunca me voy a escapar'. Pero no me importaba. Era muy feliz allí. Era pequeña, pero me gustan los lugares pequeños. Mi familia era muy pobre. Éramos cinco y mis padres lo pasaban realmente mal para llegar a fin de mes. La vida siempre fue una lucha para ellos". La vida de Mary hoy día está lejos de ser una lucha. Comparte su majestuosa casa con Nick, el empresario londinense de 48 años con el se casó hace dos años. Sin decírselo a nadie, se casaron en Long island con sólo sus dos hijos, Richard y Jamie, como testigos. "Creo que Nick fue muy valiente al hacerse cargo de mi. Traigo mucha carga conmigo, un enorme capítulo de mi vida. En un principio, debido a mi pasado y la cantidad de rupturas que he tenido no estaba muy segura respecto al matrimonio. Después alguien me dijo 'no lo sabes hasta que no lo intentas'. Pero conforme el tiempo pasa, ahora puedo ser feliz con él. Sé apreciar lo que tuve, y lo que tengo ahora, y sigo hacia adelante. Creo que sólo lo podría haber conseguido conociendo a alguien". "Al conocer a Nick, todo se arregló mucho más deprisa. Quería estabilidad para mi y para mis hijos. Sentía que este hombre nos daría eso-estabilidad en un sentido familiar. Realmente había perdido a mi familia cuando Freddie murió. Incluso la gente que trabajaba para él en la casa eran mi familia, pero todos se marcharon. Freddie lo era todo para mi, aparte de mis hijos". A Freddie le emocionó tanto como a ella la llegada de su primer hijo y solía visitarla en el hospital. Enseñó al pequeño a decir sus dos primeras palabras 'tractor' y 'guitarra'. Ahora su generosidad ha permitido a Mary educar a sus hijos en colegios privados. "De alguna manera creo que a una parte de Freddie realmente le habría gustado la vida familiar, un hogar feliz e hijos. No sé qué tal habría sido como heterosexual. Al principio solía pensar que le había perdido por ser gay. Pero creo que aunque hubiese sido completamente heterosexual habría acabado perdiéndole por otra mujer, especialmente cuando llegó la fama. Las mujeres le seguían a todas partes, aunque sospechasen que era gay". Freddie vivió con el conocimiento de que era VIH positivo durante siete años. Murió a los 45 años de una neumonía inducida por el SIDA. En su testamento, legó el 50% de toda su fortuna y de los ingresos futuros a Mary. Sus padres y su hermana recibieron un 25% cada uno. Aparte de eso, dejó 500.000 libras a Jim Hutton y le compró un terreno en su lugar natal, Irlanda, en el que pudiese construir una casa. También les dejó 500.000 libras tanto a su ayudante personal Peter Freestone como a su cocinero Joe Fannelli. Y 100.000 a Terry Giddings, su chofer y guardaespaldas. Mary es también administradora de la fundación de lucha contra el SIDA establecida en nombre de Freddie, la Fundación Phoenix, establecida en Montraux, Suiza, donde Queen tienen sus propios estudios de grabación. Como fue un showman tan vital y enérgico, le pregunté a Mary si quizás fue mejor que no llegara a envejecer. Sorprendentemente me respondió "no, hubiera preferido que hubiese ocurrido al contrario. Yo tendría que haberme ido primero. Hubiera preferido que fuese él quien tuviera que echarme de menos, en lugar de tener yo que echarle de menos". Freddie Mercury y sus gatos Freddie Mercury amaba a sus gatos era un amor para el algo que no podía explicar, incluso le dedicó una canción a uno de ellos: Delilah, la canción apareció en el disco Innuendo de Queen, el último publicado en su vida. También, en el último video en el que apareció (These are the days of our lives) apareció con una camisa con los retratos de todos sus gatos preferidos... espero que les haya gustado

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las malvinas argentina
InfoporAnónimo3/13/2011

en memoria a los veteranos y caidos de la guerra de las malvinas En 1833 las Islas Malvinas, eran gobernadas y habitadas por argentinos, cuando en el mismo año fueron usurpadas por fuerzas Británicas y obligados por la fuerza, tanto sus autoridades y pobladores a emigrar inmediatamente de esa porción de territorio Argentino. Al comienzo de las hostilidades habían pasado 173 años de aquella usurpación y siguiendo lo que dispone la Constitución Nacional sobre la recuperación “En el ejercicio pleno de la soberanía de las Islas Malvinas, Sanwich, Georgias del Sur y los espacios marítimos insulares correspondientes, debiendo respetar modo de vida de los habitantes, conforme al derecho internacional, constituyéndose esto en el objetivo permanente e irrenunciable del pueblo Argentino”. El 2 y 3 de Abril marcaron la recuperación de Las Islas Malvinas y Sanwich y Georgias del Sur Han pasado 28 años de aquel patriótico día 2 de abril de 1982, que trajera aparejado hechos históricos que se sucedieron en las Islas, mediante una acción militar que la República Argentina emprendiera contra el Reino Unido de Gran Bretaña para recuperar esas tierras Malvinenses. El principal motivo de hoy, es recordar a nuestros héroes, que ofrendaron sus vidas por la PATRIA, también recordamos a sus familiares, veteranos de guerra de aquella GLORIOSA GESTA MALVINENSE y al pueblo argentino. La recuperación dejó un hito fundamental con la pérdida del primer hombre en combate, me refiero al Capitán de Fragata de Infantería de Marina, Don Pedro Edgardo Giachino, primer héroe de Malvinas, luego le sucedieron 648 héroes más con la misma convicción asumida en defensa de la Nación Argentina. giachino, primer caido argentino en malvinas Fueron 74 días de aprestos y combates, allí se sucedieron actos de mucho valor y demostración de profesionalidad, entre ellos podemos mencionar Por aire los pilotos y sus tripulaciones burlaron a diario el bloqueo Británico, demostrando su formación y astucia criolla, llevando todo tipo de elementos reclamados desde las islas. Otros fueron una imprevista pesadilla diaria para toda la flota Británica, ocasionándoles numerosa bajas tanto en lo personal como material, golpe muy duro para ellos, porque jamás habían sufrido tantas bajas en un periodo tan reducido, a pesar que eran los profesionales de la guerra. En el mar se sucedieron hechos históricos reconocidos por el enemigo, el Guardacosta GC-83 “Río Iguazú” que llevando personal y armamento a DARWIN entró en combate con parte de la aviación inglesa, perdiendo la vida el Cabo Segundo Julio Omar Benitez, previo haber derribado un Sea Harrier. El Capitán de Corberta Sergio Gómez Roca de la Armada Argentina mientras navegaba al mando del AVISO ARA “Alferez Sobral”, ofrendó su vida junto a siete miembros más de su tripulación, al ser atacados por las aviación británica, mientras se encontraban desarrollando tareas de búsqueda y rescate, de un piloto eyectado de la Fuerza Aérea Argentina. El combate del Submarino S-21 “Santa Fé” en Georgias del Sur, enfrentando parte de la flota inglesa y su poderío aéreo con helicópteros de combate. submarino santa fe averiado en las islas giorgias La tripulación del Crucero Gral Belgrano, efectuó una óptima evacuación, el coraje y espíritu de cuerpo de quienes lo abordaban en ese momento, sumaban sus esfuerzos al personal de rescate, salvando muchas vidas antes del hundimiento de la nave. En tierra se sucedieron cruentos combates con heridos y cuantiosas bajas. Entre ellos, el combate heróico donde perdiera la vida el Sargento Mario Cisnero en Monte Dos Hermanas, en una lucha titánica con sus soldados produciendo bajas y heridos al enemigo. Ofrendaron sus vidas en acciones heróicas el Teniente Estevez y los Soldados Carrascul, Aguirre, Sevilla y Luna, en los combates de DARWIN. Héroes que enaltecen la Nación! Además cabe resaltar las muestras de valor en combate del Tte 1ro Esteban y su personal de comandos enfrentando al enemigo en inferioridad de condiciones produciendo bajas de helicópteros y personal terrestre en las filas del enemigo inglés. Hago propia la oportunidad para destacar el valor en combate de todos los veteranos de Malvinas y decirles GRACIAS AMIGO VETERANO POR TU ENTREGA PARA CON NUESTRA PATRIA, mucho de los hechos allí vividos ya están glosados en cientos de film y libros que recorren el mundo entero, donde se destacan acciones aisladas de heroísmo de soldados y personal de cuadro de las Fuerzas Armadas y Seguridad. Al 14 de Junio de 1982, se contabilizaban 74 días desde que comenzara el enfrentamiento militar y la Guarnición de tropas Argentinas no pudo resistir el ataque Británico, concluyendo con la “RENDICION Y FINALIZACION DE LAS ACCIONES BELICAS”. En principio esa recuperación del 2 de Abril no pudo ser del todo gloriosa para los argentinos, hoy se encuentra en manos de la diplomacia conforme al mandato constitucional, donde debimos optar la recuperación por la vía diplomática, del diálogo y la Paz. Es nuestro deseo que no pase mucho tiempo para que se haga realidad y podamos tener definitivamente ese suelo Malvinense usurpado por el COLONIALISMO INGLES. Insto de esta humilde posición a no claudicar, a quienes tienen en sus manos el tratamiento directo por la vía diplomática, en honor a quienes ofrendaron sus vidas en combate y en honor los veteranos que ya nos se encuentran con nosotros debido a las secuelas por guerra. A los familiares de caídos en Malvinas, el enorme reconocimiento por haber tenido en el seno de sus familias, a quienes en el momento preciso ofrendaron su vida en forma incondicional por la PATRIA, serán los verdaderos héroes de esa querida GESTA MALVINERA, emulando a quienes les precedieron en acciones similares en la historia, como el Gral José de San Martín, Gral Manuel Belgrano, entre otros conformando todos la verdadera historia de la NACION ARGENTINA. Mis queridos amigos ellos entregaron su vida con GLORIA por lo que más amaban “SU PATRIA”. Hago propicia la oportunidad para agradecer en nombre de todos los veteranos de guerra de Malvinas, al pueblo Argentino por su grandeza de entrega incondicional, para con nosotros, desde el comienzo hasta la finalización de las hostilidades. A Uds. mis queridos y verdaderos centinelas, los recordaremos siempre agradecidos de generación en generación, por la ofrenda que dieron en ese lugar recóndito al sur de la Nación, que denominamos EL ALTAR DE LA PATRIA ubicado en el cielo, agua y tierra de nuestras queridas ISLAS MALVINAS. Para este nuevo aniversario, ya hicimos nuestro control de gestión y el mismo nos dice que jamás bajaremos la guardia, seguiremos mostrando al usurpador que no disfrutará feliz su usurpación mientras tengamos vida. Los métodos ya fueron mencionados precedentemente, pero tenemos la convicción que las malvinas fueron son y seran argentinas!!! espero que lo hayan disfrutado a este post, pueden criticarlo pero no tanto! jaja mejor comentenl que me sirve sus comentarios.

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la verdadera historia de la operacion valkiria
InfoporAnónimo3/17/2011

los conspiradores del 20 de julio de la operacion valkiria Los conspiradores del 20 de julio El arquitecto y el asesino: Coronel Claus Schenk Graf von Stauffenberg (1907-1944) Desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el coronel Claus von Stauffenberg experimentó un conflicto entre su lealtad como oficial y su oposición a la brutalidad despiadada de Hitler. No pudo ocultar sus ideas, y expresó su sentimiento de agravio por el trato brutal aplicado por los civiles en los territorios que ocupaba Alemania. También expresó su rechazo ante los prisioneros de guerra rusos que morían por inanición y por las masacres de judíos. Stauffenberg nació en una familia aristocrática. Su linaje tenía setecientos años. Desde muy joven, creyó que ese noble abolengo, más que un simple estatus social, era una obligación para servir a su país. Con ciertas aptitudes artísticas, adoraba la arquitectura, la música y la poesía. No obstante, en 1920 se convirtió en oficial del ejército, y destacó bien pronto, tanto por sus coléricos estallidos de individualismo como por sus incuestionables heroicidades. Se decía que fue distinguido por sus superiores debido a su instinto para la organización militar y la logística. Por todo ello, ascendió rápidamente. A principios de 1943, mientras combatía en África en la 10ª División Panzer, Stauffenberg resultó gravemente herido. Perdió un ojo, su mano derecha y varios dedos de su mano izquierda. Tras su recuperación, decidió dar la cara por su patria, fueran cual fueran las consecuencias. Regresó a Alemania donde fue destinado a la Oficina General del Ejército en Berlín. Por las mismas fechas, se unió al movimiento de Resistencia Alemana, organizado en torno al general Ludwig Beck y al doctor Carl Goerdeler. Claus von Stauffenberg fue fundamental en la planificación del asesinato de Hitler. El 1 de julio de 1944, fue asignado a la Jefatura del Estado Mayor, a cargo del Ejército de Reserva, un puesto que le permitiría asistir en persona a reuniones con Hitler. Así, de repente se encontró en la posición ideal para llevar a cabo un intento de asesinato contra el Führer. Stauffenberg se casó con Nina von Lerchenfeld en 1933. La pareja tuvo cinco hijos: Berthold, Heimeran, Franz-Ludwig, Valerie y la más joven, Konstanze, que nació después de los acontecimientos del 20 de Julio. Stauffenberg y su esposa eran conscientes de que si el plan de asesinar a Hitler fallaba, la pena recaería no sólo sobre los conspiradores sino también sobre sus familias y amigos. Consciente de todo ello, Nina apoyó a Stauffenberg en la planificación y ejecución del complot. La verdadera Operación Valkiria La Operación Valkiria fue concebida originalmente durante la campaña Rusa de 1941 como un plan de contingencia para movilizar al Ejército de Reserva y proveer sustituciones en el frente y defenderse contra emergencias nacionales: por ejemplo, una invasión aliada en el territorio alemán. Posteriormente, la Operación Valkiria fue usada como arma para defenderse contra un levantamiento interno, protagonizado por algunos de los millones de trabajadores forzosos y prisioneros de guerra que padecían su cautiverio en el interior de las fronteras alemanas. Los conspiradores idearon una treta por la cual la orden existente podía ser escrita de nuevo, y usada para llevar a cabo un golpe de estado. Haciendo esto, parecería que un grupo de líderes del Partido era el responsable del asesinato de Hitler, los conspiradores usarían el Ejército de Reserva para tomar Berlín, mientras que sustituían al Gobierno. Durante el verano y otoño de 1943, Henning von Tresckow y Claus von Stauffenberg trabajaron en secreto para redactar todas las órdenes. Stauffenberg fue el cerebro de la Operación Valkiria. Como Jefe del Estado Mayor del Ejército de Reserva, ocasionalmente asistió a reuniones militares que le dieron acceso directo a Hitler. A pesar del gran riesgo para él y su familia, Stauffenberg viajó hasta la Guarida del Lobo (el Führerhauptquartier Wolfsschanze, nombre clave del principal cuartel militar de Adolf Hitler). El 20 de julio de 1944, participó en una reunión con la plana mayor de Hitler. Bajo una mesa, cerca del dictador, colocó y detonó una bomba, poniendo así en marcha la Operación Valkiria. Sólo la milagrosa supervivencia de Hitler al estallido hizo fracasar aquel plan meticulosamente calculado. El historiador Annedore Leber escribió acerca de Stauffenberg: «Constituyó el prototipo de aquellos jóvenes oficiales de alto rango que, aunque tuviesen aseguradas sus propias carreras militares, sintieron sin embargo la necesidad de pasar a la acción. Actuaron desde el sentido de responsabilidad de todo oficial para con sus tropas, el sentido de responsabilidad de todo ciudadano para con su pueblo. Incluso los oficiales de la Gestapo que participaron en la investigación de los hechos del 20 de julio sintieron ese espíritu, puesto que hablaban de Stauffenberg con añoranza...». El orquestador: Mayor Henning von Tresckow (1901-1944) Hoy día, Henning von Tresckow es reconocido como uno de los mayores impulsores e implacables enemigos de Hitler dentro de las fuerzas armadas alemanas. Miembro de una noble familia prusiana con una larga tradición militar, estaba considerado como un brillante estratega con una excelente y amplia hoja de servicios para Alemania. A principios de 1938, Tresckow comenzó a buscar a otros militares o civiles que se oponían a Hitler para iniciar la búsqueda de un medio que permitiese derrocar el gobierno. Quizás resulte más conocido por su intento, también mostrado en la película Valkiria, de esconder dos minas adhesivas, capturadas a los británicos, dentro de dos botellas de Cointreau, con el objetivo de hacer estallar el avión de Hitler. Como líder de la Resistencia en el Frente Este, Henning von Tresckow fue uno de los principales artífices del complot contra Hitler y la fuerza conductora de la conspiración hasta la llegada de Claus von Stauffenberg. Supervisó una serie de intentos de asesinato en 1943 las cuales desembocaron en el Complot del 20 de Julio. Trabajando conjuntamente con Stauffenberg en Berlín durante el otoño de 1943, Tresckow supervisó la transformación secreta de la Operación Valkiria, de una orden de movilización de emergencia a un detallado plan de golpe de estado. Desgraciadamente, antes de que su trabajo se pudiera terminar, Tresckow fue enviado de vuelta al Frente. Desde la perspectiva de Tresckow, el asesinato era un imperativo, sin importar el éxito de la operación, para mostrar al mundo que los alemanes se habían atrevido a entrar en acción. “El asesinato debe intentarse a toda costa –dijo Henning von Tresckow–. Incluso si no triunfa, un intento por cambiar el poder de Berlín debe llevarse a cabo. Lo que ahora importa no es el interés práctico del golpe, sino demostrar al mundo y a los anales de la Historia que los hombres de la Resistencia se atrevieron a dar el paso decisivo. el iniciador General Friedrich Olbricht (1888-1944) Al igual que Henning von Tresckow, Friedrich Olbricht fue un héroe militar que había sido galardonado con la Cruz de Hierro y encabezó la Oficina General del Ejército adscrita al Alto Mando del Ejército. En 1940, se unió a la resistencia y maniobró en secreto para derrocar a Hitler. Fue Olbricht el que asumió la terrible responsabilidad de iniciar la Operación Valkiria el 20 de julio. En la víspera de su muerte, escribió a su yerno: «Moriré por una buena causa; de eso estoy convencido. ¿Deberíamos entender que hemos pecado? No, nos hemos atrevido a dar lo máximo por Alemania». El general Friedrich Olbricht fue un oficial condecorado. Como Jefe del Cuartel General del Ejército en Berlín tuvo una gran cantidad de influencia y recursos a su disposición. Fue un claro oponente del Socialismo Nacional y del Régimen de Hitler, una actitud compartida por muchos de sus compañeros y directamente responsable de su involucración en la Resistencia. Al ver un espíritu semejante en Claus von Stauffenberg, Olbricht fue el responsable del envío del coronel a sus oficinas tras las heridas en África. Fue a través de la oficina de Olbricht en la Alta Comandancia del Ejército donde los conspiradores fueron capaces de transformar la Operación Valkiria, un plan de movilización de emergencia ya existente, en una herramienta que pudiera se utilizada para derrocar a Hitler y a su gobierno. El director: General Ludwig Beck (1880-1944) Aunque sirvió como Jefe del Estado Mayor del Alto Mando del ejército alemán desde 1933 hasta 1938, el General Ludwig Beck se convirtió rápidamente en una voz sincera e inusualmente crítica de las estrategias militares de Hitler. Siguiendo los dictados de su conciencia, redactó un memorando que mostraba una firme oposición a la agresiva política de Hitler, y luego dimitió de su puesto. Su plan de conseguir que otros militares de alto rango dimitiesen junto con él en grupo y de esa forma lanzar un golpe de estado resultó infructuoso, así que comenzó a desarrollar la red subterránea de agentes civiles y militares que permitió crear la oposición central alemana. Tras compartir sus opiniones con el idealista Dr. Carl Goerdeler, se convenció de que Alemania estaba dirigiéndose hacia una dirección equivocada bajo el mando de Hitler y Beck asumió un papel fundamental dentro del movimiento de Resistencia. Se cree que Beck se habría convertido en Jefe de Estado en caso de que el golpe hubiese tenido éxito. El idealista: Dr. Carl Friedrich Goerdeler (1884-1945) El alcalde de Leipzig, Goerdeler fue un idealista con una visión clara de la sociedad democrática en que podía convertirse Alemania. Tras el ascenso Nazi al poder, sin embargo, temió la perversión de estos ideales y dimitió en 1937. Uniéndose a activistas con sus mismos ideales, incluido el General Ludwig Beck, Goerdeler encabezó una Resistencia civil y ayudó a crear un proyecto detallado para una nueva Alemania en la que hubiera un golpe de estado sin sangre que culminara en la dimisión de Hitler. Si Hitler hubiera sido asesinado el 20 de Julio de 1944, Goerdeler hubiera llegado a ser Canciller. El comandante: Mariscal de Campo Erwin von Witzleben (1881-1944) Un opositor violento al régimen de Hitler, el Mariscal von Witzleben jugo un papel fundamental, junto con su compañero conspirador el General Ludwig Beck, en los planes de ataque fallidos de 1938 y 1939. Por razones de salud, se vio obligado a retirarse del ejército en 1942. Witzleben, sin embargo, permaneció activo en la Resistencia y llegó a ser una figura integral en la propuesta de mando en el caso de que la Operación Valkiria hubiera tenido éxito. El 20 de Julio, Witzleben estaba preparado para asumir el cargo de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas tras la muerte de Hitler. El ejecutor: Coronel Albrecht Ritter Mertz von Quirnheim (1905-1944) Mertz von Quirnheim era un antiguo amigo y compañero de la academia militar de Claus von Stauffenberg. Originariamente él aspiraba a unirse a las SA (Sturmabteilung), pero pronto empezó a sentir la misma consternación que Stauffenberg sentía acerca de la dirección que estaba tomando Alemania bajo el mando de Hitler y denunció sus crímenes contra la humanidad. Mertz von Quirnheim fue una figura clave en el complot de asesinato de Hitler y en el inminente golpe de estado en Berlín. El leal: Teniente Werner von Haeften (1908-1944) La persona que seguramente tuvo la visión más íntima de Claus von Stauffenberg en los días previos al 20 de julio fue su asistente personal. Werner von Haeften comenzó a trabajar para Stauffenberg en 1943 y pronto se convirtió en parte esencial de la resistencia. Haeften había estudiado derecho antes de alistarse en el ejército, al principio de la guerra, y al igual que Stauffenberg, recibió graves heridas en combate, durante la campaña Rusa. Haeften llegó a ser uno de los aliados más cercanos de Stauffenberg dentro de la conspiración. El inquebrantable Haeften acompañó a Stauffenberg a la guarida del lobo el 20 de julio, y fue responsable de llevarle de vuelta a Berlín y participar en el golpe de estado. El poder nazi El objetivo: Adolf Hitler (1889-1945) Desde 1921, Adolf Hitler fue el objetivo de numerosos complots y al menos diecisiete intentos de asesinato conocidos por parte de los alemanes. A medida que la Guerra iba avanzando, Hitler se fue volviendo cada vez más paranoico. Se escondió tras un fuerte equipo de seguridad personal y mantenía una agenda irregular. Claus von Stauffenberg fue el más obstinado de sus posibles asesinos. Se sabe que participó personalmente en tres intentos por medio de explosivos ocultos. El círculo Con la intención de mantener su poder, Hitler se rodeó de un equipo de hombres ambiciosos e implacables. Juntos, incitaron al Tercer Reich hacia la dominación de Europa. Sus políticas consolidaron una máquina de guerra que acabó con millones de vidas. El plan original de los conspiradores no sólo buscaba el asesinato de Hitler, sino también el de Himmler y Göring. Su esperanza era crear un completo caos en el Reich, sin dejar un claro sucesor, mientras ellos tomaban el control del gobierno. Hermann Göring Designado legalmente como sucesor de Hitler y Comandante en Jefe de las Fuerzas Aéreas (Luftwaffe). Heinrich Himmler Como Jefe, o Reichsführer, de las SS, Heinrich Himmler tenía el control de las fuerzas de seguridad de Alemania incluida la Gestapo. Educado como católico en Munich, Himmler había conectado con el movimiento nazi alrededor de 1923, tomando parte en el infame Putsch de Munich, o golpe de la cervecería, ideado por Hitler. Se unió a las SS en 1925, y en 1929 ya había ascendido al rango de Reichsführer. Su acumulación de poder prosiguió cuando fue designado jefe de la Gestapo en 1934. Estos tempranos nombramientos, y su filiación a la causa y la persona de Hitler, colocaron a Himmler en la mejor posición para escalar hasta lo más alto del partido nazi. Una vez en la cumbre, fue responsable de controlar el establecimiento y mantenimiento de los campos de concentración y exterminio, ordenando personalmente la muerte de millones de personas. De acuerdo con los deseos de Hitler, la misión de Himmler fue aniquilar a todos los judíos y otros grupos que, a su modo de ver, no merecieran vivir, como los minusválidos y los enfermos mentales. Himmler disfrutó su poder. A medida que éste fue creciendo, sus crímenes contra la humanidad se hicieron aún más horribles. Tras ser arrestado en Bremen, el 22 de mayo de 1945, por las fuerzas británicas, Himmler se suicidó con una cápsula de cianuro antes de ser interrogado. Dr. Joseph Goebbels Ministro de Propaganda e Ilustración popular y el seguidor más ferviente de Hitler. Albert Speer Ministro de Armamento y Producción de Guerra y Arquitecto del Tercer Reich. Mariscal de Campo Wilhelm Keitel Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Conocido como “lacayo” por sus colegas oficiales, insinuando que era el lacayo sumiso de Hitler. Coronel Heinz Brandt El acceso de Brandt al Führer le involucró en dos intentos de asesinato: el primero con una bomba fallida en un avión de transporte de Hitler (13 de marzo, 1943), y la segunda en la propia Guarida del Lobo (20 de julio, 1944). El oportunista: General Friedrich Fromm (1888-1945) El superior de Claus von Stauffenberg durante los acontecimientos de 1944 fue Friedrich Fromm, Comandante en Jefe del Ejército de Reserva. Cuando Claus von Stauffenberg fue nombrado Jefe del Estado Mayor por Fromm el verano de 1944, ello finalmente dio a los conspiradores el acceso directo al círculo de Hitler y la posibilidad de llevar a cabo su plan. Aunque estaba al tanto de la conspiración, Fromm rechazó unirse al complot, pero paró los informes sobre lo que él sabía, eligiendo esperar y ver como sus colegas iban cayendo. Como Comandante del Ejército de Reserva, el General Fromm fue vital para el éxito del plan de conspiración y la movilización de las tropas bajo la Operación Valkiria. Fromm era el único que tenía la autoridad para dar la orden. Aunque apenas hay dudas de que Fromm supiese que había hombres bajo su mando que planificaban el asesinato de Hitler, no los denunció ni tampoco hizo nada para evitarlo. Sin embargo cuando la conspiración fracasó, fue Fromm quien traicionó a Stauffenberg y los demás. El infiltrado: General Erich Fellgiebel (1886-1944) Además de oficial de carrera, Erich Fellgiebel era Jefe del Cuerpo de Señales del Ejército desde 1940, y por tanto estaba al corriente de los más altos secretos del gobierno nazi. Reclutado para la resistencia por su oficial superior, Ludwig Beck, Fellgiebel se convirtió en un eslabón crucial para la conspiración día 20 de julio, y recibió el encargo vital de cortar las comunicaciones desde la Guarida del Lobo de Hitler con el resto de Alemania. Más tarde fue uno de los primeros conspiradores en ser arrestado. Fellgiebel fue contundente en su oposición al nazismo, lo cual provocó la desconfianza del propio Hitler. No obstante, sus habilidades le hicieron indispensable. Como un “infiltrado” en la Guarida del Lobo, Fellgiebel era fundamental para el éxito de la Operación Valkiria; el 20 de julio, él cortaría toda la comunicación entre el cuartel general de Hitler y Berlín tras la explosión, y permitiría de esta forma a sus compañeros conspiradores tomar el control del gobierno de Hitler. El variable: Mayor Otto Ernst Remer (1912-1997) Altamente condecorado, el Mayor Remer fue Comandante del Batallón de Guardia de Grossdeutschland en Berlín. Inicialmente, sospechó de las razones por las que se puso en marcha la Operación Valkiria. Cuando se conocieron los planes de arresto sobre el Ministro del Reich Joseh Goebbels, Remer decidió descubrir la verdadera naturaleza de la conspiración. El mensajero: Dr. Joseph Goebbels (1897-1945) El Dr. Joseph Goebbels fue nombrado Ministro de Propaganda e Ilustración popular de Hitler después de demostrar su lealtad al partido Nazi durante su ascenso al poder. Continuó en esta posición durante la Segunda Guerra Mundial, manipulando a la población alemana con campañas masivas de desinformación y un enfoque particularmente antisemita. Durante las campañas electorales entre 1930 y 1933, Goebbels creó slogans, escribió discursos, organizó formaciones con antorchas y usó la radio y el cine para glorificar a Hitler y al partido Nazi. Una vez que el partido llegó al poder en 1933, controló firmemente todos los medios de comunicación para revisar la imagen que el partido Nazi transmitía al pueblo, elevando la popularidad de Hitler a unos límites insospechados. El radical: Mariscal de Campo Wilhelm Keitel (1882-1946) Desde febrero de 1938, el Mariscal Wilhelm Keitel fue Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Como tal, él fue uno de los oficiales de mayor rango de Hitler, manteniendo acceso inmediato al Führer durante la guerra. Como líder de las tres divisiones de las fuerzas armadas, Keitel expuso su rechazo a la expansión de las fuerzas alemanas en la batalla. Se opuso a los planes de Hitler en varias ocasiones, acatando siempre al final las órdenes del Führer. Sus tendencias en contra cesaron eventualmente y llegó a ser un oficial de primera línea que siguió al pie de la letra las instrucciones de Hitler. Keitel estuvo presente en la Guarida del Lobo durante el atentado que inició el complot fallido Valkiria. Cuando fue evidente que el plan había fracasado –Hitler sobrevivió milagrosamente a los efectos de la bomba detonada por Claus von Stauffenberg–, Keitel suministró a Berlín la informacion sobre la supervivencia de Hitler, y ayudó a detener el golpe de estado. El 8 de mayo de 1945, en Berlín, nueve días después del suicidio de Hitler, Keitel firmó el documento del rendimiento incondicional de Alemania frente a los aliados. Fue arrestado cuatro días después para ser juzgado y condenado por un tribunal de Guerra. Lo ejecutaron el 16 de octubre de 1946. espero que les guste este aporte y pongan sus comentarios que no cuesta nada jaja.

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2 de abril recuperacion de las islas malvinas 1982
2 de abril recuperacion de las islas malvinas 1982
InfoporAnónimo3/13/2011

una locura hecha por un grupo de desesperados militares para seguiren el poder en argentina... estos son los detalles historicos guerra de malvinas Fecha 2 de abril de 1982 – 14 de junio de 1982 Lugar Islas Malvinas, Islas Georgias del Sur e Islas Sandwich del Sur Resultado Victoria británica. El Reino Unido recupera la posesión de los archipiélagos. Beligerantes La Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur (en inglés, Falklands War1 ) fue un conflicto armado entre la República Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. La guerra se desarrolló entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha de la rendición argentina, lo que conllevó la recuperación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido. La causa fue la lucha por la soberanía sobre estos archipiélagos australes, tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido, algo nunca aceptado por Argentina que los sigue reclamando como parte integral e indivisible de su territorio; de hecho, considera que se encuentran ocupados ilegalmente por una potencia invasora y los incluye como parte de su Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. El coste final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños. Políticamente, en la Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país; en el Reino Unido, por su parte, la victoria en el enfrentamiento ayudó a que el gobierno conservador de Margaret Thatcher lograra la reelección en las elecciones del año 1983. Contexto Aspectos económicos, geoestratégicos y políticos Económicamente, en otro tiempo, en las islas existían importantes puestos balleneros, pero la gradual desaparición de numerosas especies de ballenas en los mares australes y los profundos cambios en el negocio aceitero hicieron que la relevancia económica de la actividad se redujera dramáticamente. No obstante, numerosas investigaciones confirman yacimientos de crudo en la plataforma continental en la que se encuentran las Malvinas. La plataforma es, además, una rica pesquería. Políticamente, el interés de la Argentina por el archipiélago obedece a su visión del mismo como territorio irredento. Estratégicamente, la posesión de territorios adyacentes a la Antártida puede otorgar derechos sobre este continente en futuras negociaciones relacionadas con el mismo; el control de este archipiélago entrega una posición estratégica a su ocupante sobre el cruce austral y su tráfico marítimo. No obstante, en la década previa al estallido de la guerra, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico consideraba más bien las Malvinas como un problema a la hora de estabilizar sus relaciones con América Latina. Pero, aunque propuso una devolución en arriendo (una soberanía de la Argentina durante un tiempo prolongado con la expectativa de una devolución al final del mismo), los ciudadanos de las Malvinas se negaron a aceptar la propuesta. la situación en Argentina antes del conflicto A comienzos de los años 1980, el modelo económico de la Junta militar dio claras muestras de agotamiento, lo que provocó numerosas tensiones sociales: 90% de inflación anual, recesión profunda, interrupción de buena parte de la actividad económica, generalización del IVA, empobrecimiento de las clases medias, brusco aumento del endeudamiento externo de las empresas y del Estado, salario real cada vez más depreciado, aumento de la pobreza, etc. La sustitución del jefe de la primera Junta Jorge Rafael Videla por el general Roberto Viola y, luego, de este por el general Leopoldo Galtieri, fue una consecuencia de esa crisis. La consiguiente decisión de intentar recuperar las Malvinas fue tomada, entre otras varias razones, tanto por el efecto que podría conseguirse a la hora de desviar la atención social de esos problemas, como por las posibilidades de recuperar el crédito perdido entre determinados sectores sociales sensibles a una acción de interés patriótico como esa. la guerra Fundamentos políticos y militares de la acción argentina La decisión se basó en los siguientes presupuestos políticos y militares: 1 Naciones Unidas se había adherido firmemente a la doctrina de la guerra justa mediante la aprobación, por grandes mayorías, de las resoluciones 2131 (1965), 2326 (1967), 2908 (1972), 3281 (1974) y 3314 (1974), que reconocían explícitamente la legitimidad de las guerras de liberación, de autodeterminación, contrarias a la opresión racial, etc. Amparada en este antecedente legal, la mención a una hipotética recuperación de las islas por la vía armada había estado presente en el discurso diplomático bilateral desde 1972. 2 Entre 1981 y 1982, varias acciones del gobierno británico fueron interpretadas por la Junta militar argentina como señales de desinterés por el archipiélago, sus habitantes y su futuro; entre otras: debido a recortes presupuestarios, el ministerio de defensa británico decidió prescindir de sus dos portaaviones (HMS Hermes y HMS Invincible), sus dos buques de desembarco de tropas (HMS Fearless y HMS Intrepid) y del patrullero antártico HMS Endurance, llamado por los británicos «el guardián de las Islas Falkland». Varios periódicos argentinos llegaron a afirmar que el Reino Unido abandonaba la protección de las Islas Malvinas. En el mismo sentido, los representantes malvinenses en Londres expresaron su profunda preocupación por el inminente desarme.5 la nueva ley de nacionalidad aprobada por el parlamento británico relegaba a la mayoría de los nativos malvinenses a una segunda categoría y les negaba la ciudadanía completa.6 3 La guarnición británica en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur era reducida, y la lejanía a la metrópoli impedía la llegada de refuerzos a tiempo. 4 La capacidad de guerra anfibia del Reino Unido a medio mundo de distancia no parecía estar a la altura de las circunstancias, pese a su gran poderío aeronaval. 5 No parecía probable que el Reino Unido realizara un contraataque a gran escala, afectando al territorio continental argentino —por ejemplo, usando sus submarinos nucleares— por una cuestión colonial sobre unas islas remotas. Basándose, en líneas generales, en lo anterior,7 el gobierno argentino diseñó un plan para la recuperación militar de los tres archipiélagos en disputa llamado Operación Rosario, alterando el statu quo por la vía de los hechos. La operación fue creada a finales de 1981 y principios de 1982 por el Almirante Jorge Isaac Anaya, miembro de la Junta presidida por Galtieri. La Operación Rosario La Operación Rosario (nombre de la operación de desembarco, la operación anfibia se denominó Operación Azul)8 consistía en una serie de acciones de intensidad creciente encaminadas a la recuperación argentina de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, que se conseguirían en sentido inverso (de Este a Oeste y de menor a mayor relevancia política), iniciándose de la manera más discreta posible y culminando con la toma del archipiélago de las islas Malvinas y de su capital, Puerto Argentino/Stanley, mediante un asalto directo. La Junta logró mantener en secreto el plan de Anaya hasta apenas 48 horas antes del inicio de las hostilidades. movimientos previos en las islas Georgias del Sur En septiembre de 1979, el empresario argentino Constantino Davidoff, especializado en negocios con chatarra, firmó un contrato con la empresa Christian Salvensen de Edimburgo, por el cual adquirió las instalaciones balleneras abandonadas en las islas Georgias del Sur. Davidoff gestionó en la Embajada británica de Buenos Aires el servicio del buque HMS Endurance con el fin de transportar a las islas el personal y equipos necesarios para desmantelar las instalaciones, pero como su pedido no fue aceptado, la Armada Argentina llevó a cabo la tarea. El empresario comunicó a la Embajada británica su viaje al archipiélago de Malvinas y, en diciembre de 1981, zarpó con destino a las Georgias, a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5). Meses más tarde, el 19 de marzo de 1982, con motivo de un nuevo viaje de Davidoff al lugar, ahora en el ARA Bahía Buen Suceso (B-4), se produjo el izado de una bandera Argentina en las islas que provocó que el Ministerio de Exteriores Británico ordenase el envió del HMS Endurance con el objetivo de obligar a los operarios a arriar la bandera y evitar el desembarco del personal. El 20 de marzo, Thatcher fue informada de lo sucedido y decidió enviar el HMS Endurance desde Puerto Stanley, con un complemento de 24 soldados de marina. Se organizó, además, una protesta diplomática en Buenos Aires. El 21 de marzo, después de la marcha del ARA Bahía Buen Suceso (B-4) y con grupo de Davidoff en tierra para seguir con sus tareas, se solicitó al gobierno argentino desalojar a los operarios allí apostados. ocupación de las Georgias del Sur Artículo principal: Operación Georgias El 23 de marzo, el comandante del Grupo Naval Antártico, capitán de navío César Trombetta, al mando del ARA Bahía Paraíso (B-1), recibió órdenes del Estado Mayor General Naval de dirigirse a máxima velocidad a las islas Georgias del Sur, con la misión de evitar el desalojo del grupo de obreros argentinos de Davidoff por parte del HMS Endurance, salido a tal efecto desde las islas Malvinas. El B-1, comandado por Trombetta, arribó a Puerto Leith en la noche del 24 de marzo y desembarcó un grupo de apoyo a los obreros argentinos; luego, permaneció en la zona y patrulló con sus helicópteros el área durante las horas subsiguientes, las noticias procedentes del sur dieron cuenta de un inusual movimiento de buques de guerra de la Armada Argentina en el Atlántico Sur. El 28 de marzo de 1982 el ARA Santísima Trinidad (D-2) zarpó como buque insignia del Comandante de la Fuerza de Tareas 40, embarcando a su comandante y al Comandante del teatro de Operaciones Malvinas, General de División Osvaldo García. El 1 de abril el Estado Mayor General Naval recibió la orden de "ocupar Grytviken y mantener Leith a fin de asegurar el dominio de las islas Georgias", para lo que se le asignó la corbeta misilística ARA Guerrico (P-2) (actual P-32) a mando del CF Carlos Alfonso, y un grupo de Infantería de Marina al mando del Teniente de Navío Guillermo Luna. Como consecuencia de lo anterior, se sucedieron una serie de reuniones y conversaciones de alto nivel mandatario a fin de evitar la acción argentina. La noche del día 1 de abril Ronald Reagan se comprometió ante Thatcher a hablar con la Junta militar para evitar el ataque. No obstante, su conversación telefónica con Galtieri fue infructuosa. El 25 de marzo el general de división Osvaldo Jorge García, como comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, dio órdenes de ejecutar el plan de operaciones. El 26 de marzo, una importante fuerza naval argentina abandonó Puerto Belgrano bajo la apariencia de disponerse a realizar unas maniobras con la flota uruguaya. Sin embargo, dirigieron sus pasos hacia las islas Malvinas. El día 30, la inteligencia británica notificó al gobernador Rex Hunt que se trataba de una amenaza real y que se esperaba la invasión para el día 2 de abril. Hunt reunió a sus pocas tropas y les encomendó la defensa de las islas. En la mañana del 1 de abril, apagaron el faro e inutilizaron el pequeño aeropuerto local y sus radiobalizas. Ese mismo día el general García, debido a las malas condiciones meteorológicas reinantes, postergó un día la operación de desembarco, fijando como día “D” al 2 de abril y como hora “H” las 06:00. cronología del desembarco El 1 de abril, a las 21:18, el primer grupo de botes se desprendió del D-2: 84 comandos anfibios y buzos tácticos bajo el mando del Capitán de Corbeta Guillermo Sánchez-Sabarots. A las 22:45, el grueso de la Agrupación de Comandos Anfibios salió del buque en 19 embarcaciones destacándose, inmediatamente, el destructor en su zona de patrullado. Desembarcaron en Mullet Creek sobre las 23:00. A esa misma hora, el submarino ARA Santa Fe (S-21) libró a otros diez buzos tácticos para colocar balizas de radionavegación y ocupar el Faro San Felipe (Pembroke). Cuando el ARA Santa Fe (S-21) emergió, fue detectado por el radar de navegación del buque costero Forrest dándose inicio a las hostilidades. A las 23:40 en la zona del aeropuerto se observó una bengala verde y al poco tiempo fue apagado el Faro San Felipe. Ya el 2 de abril, a la 1:30, los hombres de Sánchez-Sabarots se dividieron en dos grupos: el primero, comandado por él mismo, se dirigió a los barracones de la infantería de marina británica en Moody Brook para atacarlos; el segundo, bajo el mando del Capitán de Corbeta Pedro Edgardo Giachino, avanzó hacia Puerto Stanley con objeto de tomar las oficinas del Gobernador y capturarlo. A la 1:55, el submarino ARA Santa Fe (S-21) salió a la superficie, frente a Punta Calebroña y lanzó sus Buzos Tácticos a unos 3.000 m del Faro San Felipe, que se encontraba apagado, alejándose, luego, a máxima velocidad en superficie, para regresar a su lugar de patrulla. Pero los británicos, sobre aviso, habían evacuado los barracones y estaban desplegados en posiciones de combate para defender la localidad. A las 4:20, el destructor ARA Hércules (D-1) izó su Pabellón de Guerra y comenzó su patrullado en Puerto Groussac, protegiendo a la iniciación de la fase de asalto, la aproximación del BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42) y de la corbeta ARA Drummond (P-1). A las 5:45, la Fuerza de Desembarco de Sánchez-Sabarots abrió intenso fuego automático y de granadas sobre los barracones donde suponían a los infantes de marina británicos. A los pocos minutos, descubrieron que nadie devolvía el fuego (estaban vacíos). El ruido, por el contrario, alertó al mayor Norman —que dirigía a las fuerzas británicas— de que los argentinos habían llegado. Cerca de las 6:00 se apagaron las luces de la bodega del BDT, se abrieron las compuertas de proa y se pusieron en marcha los enormes extractores de gases. A las 6:22, llegó la orden "¡Primera ola al agua!" y, desde el BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42), comenzaron a desembarcar los vehículos anfibios, con fuerzas del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino. El ARA Cabo San Antonio (Q-42) libró la compañía E de vehículos anfibios LVTP-7 y LARC-5 del 2º de Infantería de Marina, orientándose con las balizas que habían colocado los buzos tácticos del ARA Santa Fe (S-21). La primera oleada, bajo el mando del capitán de corbeta (IM) Hugo Santillan, llegó a tierra y tomó la dirección del aeropuerto. La compañía "D" desembarcó poco después para ocupar el faro. A las 6:30, desde el D-2, se irradió un comunicado en el que intimaba a la población a no ofrecer resistencia para evitar derramamiento de sangre. El grupo de Giachino, la avanzada de las fuerzas argentinas, se dirigió a la casa del Gobernador, invitándole a la rendición. Al no recibirse respuesta, entraron al anexo de los sirvientes, donde se había atrincherado un grupo de Marines Reales, entablándose un combate. Comenzó un tiroteo generalizado, donde se produjo la primera baja del conflicto, el CCIM Pedro Giachino, que fue herido mortalmente;11 fueron también alcanzados por las esquirlas y resultaron heridos de gravedad, el Teniente de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Primero Ernesto Urbina. El resto de sus hombres se replegaron, aunque mantuvieron el asedio sobre la sede del gobierno británico, disparando desde una posición elevada ubicada al sur de la misma. Los constantes cambios de posición de los comandos y el uso de granadas de aturdimiento hicieron creer a los defensores que estaban bajo el ataque de una fuerza numéricamente muy superior a la real, lo cual resultó decisivo para obtener su rendición. A los pocos minutos, aterrizó el primer Lockheed C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina en el Aeropuerto de Puerto Stanley. Cuando la compañía E llegó a las proximidades del viejo aeropuerto, sufrió el primer ataque de la infantería de marina británica. Un blindado LVTP-7 fue averiado por disparos de una ametralladora, pero la tripulación resultó ilesa. El Contraalmirante Busser, responsable del desembarco, comenzó a preocuparse: las tropas blindadas aún no habían entrado en contacto con los comandos, y la resistencia británica era más intensa de lo esperado. Ordenó entonces que una compañía del Batallón de Infantería de Marina 1 con lanzacohetes de 105 mm fuesen helitransportados a la costa. A las 8:30, el gobernador Hunt y el mayor Norman, sitiados y bajo presión, debatieron qué hacer. Se sugirió dispersarse por el interior para iniciar una guerra de guerrillas, pero, finalmente, creyéndose rodeados por un batallón de Infantería de Marina, decidieron que este plan de acción no tenía sentido.12 Hicieron traer a Héctor Gilobert, un argentino residente de las islas al que consideran un espía, y le encargaron negociar el alto el fuego. A las 9:30, el gobernador Hunt rindió las islas Malvinas al contraalmirante Busser. Un avión de transporte militar argentino llevó a Hunt a Montevideo, desde donde se dirigió a Londres. Utilizando el helicóptero Westland Lynx Mk.23 0739/3-H-141, desde el ARA Hércules (D-1), se trasladó al abanderado de la Flota de Mar, el Teniente de Fragata Martín Cazaux, para afirmar el pabellón en Puerto Stanley (posteriormente, llamado Puerto Argentino). Cumplida su tarea por la Fuerza de Desembarco, algunas de sus fracciones se encontraban listas para el repliegue al Continente, que comenzó el mismo 2 de abril. En esas circunstancias, y ante la necesidad de brindar apoyo logístico a las unidades navales que operaban en el puerto de la capital de las islas, el comandante de la Flota de Mar dispuso la creación del Apostadero Naval Malvinas, designando como jefe del mismo al capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio. Al día siguiente, aparecieron en los periódico británicos las fotos de los marines tendidos en el suelo boca abajo. Aproximadamente 120 defensores (incluyendo civiles armados) fueron capturados por los argentinos en la acción.13 Sin embargo, en las islas Georgia del Sur los británicos no aceptaron la rendición. Cuando en la mañana del día 3 las fuerzas argentinas trataron de tomar Grytviken, los 22 infantes de marina británicos reaccionaron, pero luego decidieron rendirse. Pasado el mediodía del 3 de abril de 1982, la bandera argentina ondeó sobre las islas Malvinas, las islas Georgias del Sur y las islas Sándwich del Sur (en estas últimas hacía varios años). Los prisioneros británicos volvieron a su país vía Montevideo. Ese mismo día, Margaret Thatcher intervino en la Cámara de los Comunes para debatir el tema de las Malvinas; anunció la organización de una fuerza operativa especial, la creación de un gabinete de guerra y la renuncia, entre otras, de su Ministro de Asuntos Exteriores, lord Carrington.14 Repliegue Durante el 3 de abril se comenzó a replegar los elementos usados en el desembarco al BDT y al rompehielos; el grueso de las tropas que intervinieron en la recuperación regresó en aeronaves del Comando de la Aviación Naval y de la Fuerza Aérea Argentina. El 4 de abril, desde el ARA Isla de los Estados (B-Cool se trasladó en helicópteros a Darwin y a Pradera del Ganso a la Compañía "C" del Regimiento de Infantería Nº 25 del Ejército Argentino, que ocupó ambos establecimientos sin hallar oposición. El 5 de abril una fracción de la Compañía de Ingenieros 9 ocupó Puerto Fox en la isla Gran Malvina. Tras la conquista de la islas, entre el 6 y 7 de abril, los buques de la FT.20 y de la FT.40 se replegaron a la BNPB, a la que arribaron el 12 de abril. la diplomacia tras la invasión Entre las primeras medidas tomadas por Argentina, estuvieron algunas de carácter administrativo, aunque con fuerte valor simbólico: cambios de topónimos por sus versiones argentinas, instauración del español como lengua oficial y modificación del código de la circulación vehicular para que se condujese por la derecha en vez de por la izquierda. Frente a las celebraciones argentinas, el Reino Unido se conmocionó ante las imágenes de una derrota ante un ejército que consideraban inferior. El gobierno de Margaret Thatcher, inmerso en distintas reformas muy contestadas socialmente, se hallaba en una situación delicada. Francis Pym, su ministro de Asuntos Exteriores, no veía con buenos ojos un conflicto con Argentina por la posesión de unas islas remotas en el Atlántico Sur. Con todo, el 3 de abril el Reino Unido logró que la ONU aprobara la resolución 502, exigiendo a la Argentina que retirara sus tropas de los archipiélagos ocupados: El Consejo de Seguridad, Recordando la declaración formulada por el Presidente del Consejo de Seguridad en día 23 45a. Sesión del Consejo de Seguridad, celebrada el 1º de abril de 1982 (S/14944), en la que se instaba a los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que se abstuvieran del uso o la amenaza de la fuerza en la región de las Islas Malvinas (Falkland), Profundamente preocupado por los informes acerca de una invasión por parte de las fuerzas armadas de la Argentina el 2 de abril de 1982, Declarando que existe un quebrantamiento de la paz en la región de las Islas Malvinas (Falkland), 1. Exige la cesación inmediata de las hostilidades. 2. Exige la retirada inmediata de todas las fuerzas argentinas de las Islas Malvinas (Falkland). 3. Exhorta a los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido a que procuren hallar una solución diplomática a sus diferencias y a que respeten plenamente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Resolución 502 del Consejo de Seguridad. Nueva York, 3 de abril de 1982. Votaron a favor Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Jordania, Togo, Uganda, Zaire, Guyana, Irlanda y Japón. En contra: Panamá. Se abstuvieron la Unión Soviética, China, Polonia y España. El presidente de Francia, François Mitterrand, telefoneó a Thatcher para expresarle su apoyo. El Reino Unido también cortó todas las relaciones comerciales con Argentina, y comenzó a buscar aliados diplomáticos con un éxito mucho mayor al de la Junta militar argentina. Durante el conflicto bélico, y a raíz de la inmediata ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos estados beligerantes, Perú representó los intereses diplomáticos de Argentina en Gran Bretaña y, a su vez, Suiza representó los intereses diplomáticos de Gran Bretaña en Argentina. Así, los diplomáticos argentinos destacados en Londres se convirtieron en diplomáticos peruanos de nacionalidad argentina y los británicos en Buenos Aires, diplomáticos suizos de nacionalidad británica. Durante el transcurso del conflicto bélico, los movimientos del Servicio de Inteligencia británico sobre la Embajada peruana en Londres y sus funcionarios diplomáticos conllevó como respuesta mensajes de distracción. Se supo después que el Perú no sólo apoyó a Argentina diplomáticamente, sino también militarmente, con acciones de inteligencia y el envío de 10 aviones Mirage M5-P, en ese entonces casi nuevos15 eludiendo radares bolivianos y chilenos,16 con pilotos, pertrechos militares, misiles y medicinas17 18 . Como acto de solidaridad peruana, los citados aviones fueron vendidos a Argentina a cinco millones de dólares cada uno toda vez que su precio era de veinte millones de dólares por avión.19 Perú fue uno de los pocos aliados de Argentina que la apoyó abiertamente durante el conflicto. Hacia el 9 de abril, el Reino Unido había logrado el pleno apoyo de la Comunidad Económica Europea (ahora Unión Europea), la OTAN, la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) y la ONU. Surgieron entonces propuestas de paz por parte del Secretario General de las Naciones Unidas, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, y del Presidente Peruano Fernando Belaúnde Terry. Alexander Haig, Secretario de Estado de Estados Unidos, recorrió miles de kilómetros intentando evitar la guerra entre dos de sus aliados. La mediación se basaba en dos puntos principales: retirada de Argentina de las islas; administración interina conjunta de las islas o, en último caso, una administración neutral mientras se negociase la soberanía; Aunque, al menos, en un par de ocasiones se estuvo a punto de conseguir, la oposición de Thatcher y Galtieri fue un escollo insalvable. Básicamente, la Primera ministra alegaba que, una vez producida la invasión, no se podía pasar por alto a esta; Galtieri, por su parte, rechazó de plano la retirada voluntaria del ejército argentino.20 La Unión Soviética, por su parte, se dedicó a observar el devenir de unos acontecimientos en los que dos aliados de los estadounidenses, ambos con gobiernos de derecha —una democracia y una dictadura—, se enfrentaban irremisiblemente. Moscú era consciente de que, más pronto que tarde, Washington tendría que decantarse por uno de los dos. Hacerlo implicaba romper la OTAN o romper el TIAR. Cualquiera de las dos opciones resultaba beneficiosa para los soviéticos. Tras unas semanas de política de dos caras (postura diplomática y neutral de Haig, por un lado, y continuo e importante apoyo militar y estratégico del Pentágono, por otro),21 hacia finales del mes de abril, el presidente estadounidense Ronald Reagan se decantó por los británicos y por la OTAN en detrimento de Argentina y el TIAR. Tanto la URSS como Cuba criticaron a Estados Unidos por este posicionamiento, y Fidel Castro llegó a ofrecer su apoyo a la Junta Militar argentina. Tras la experiencia de la Operación Soberanía, Chile optó también por apoyar a Gran Bretaña, motivada por sus conflictivas relaciones con Argentina que habían llegado al borde de la guerra a finales de 1978. Por lo demás, Chile no consideraba que se debiese aplicar el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca que implicaba que si un país de América era atacado por un extranjero todo el contienente debía defenderlo) ya que entendía que Argentina no había sido atacada, sino que era ella la atacante. Desde los últimos días de abril, por tanto, el Reino Unido contó con este apoyo diplomático, con inteligencia satelital estadounidense, con las últimas versiones de armamento estadounidense (AIM-9L Sidewinder, Stingers, etc) y con datos tecnológicos esenciales de lo que se consideraba —y se demostraría— el arma más peligrosa de los argentinos: los misiles antibuque Exocet de fabricación francesa. Hay dos versiones sobre la conducta de los misiles Exocet: El Reino Unido accedió a las claves para desactivarlos en la fase de operación. No obstante la detallada información suministrada por el constructor Aérospatiale sobre las características de los Exocet y específicamente sobre su sistema de puntería final (homing) resultaron inútiles: este misil resultó ser tan peligroso como se temía y en ningún momento de la guerra se pudieron establecer contramedidas eficaces contra él. No hubo declaración oficial de guerra por ninguna de las dos partes. Tras el hundimiento del General Belgrano, cuyas cuantiosas pérdidas humanas provocaron una reacción de repulsa internacional contra Gran Bretaña, y la pérdida del Sheffield, Thatcher volvió a recibir solicitudes de mediación, en este caso del Presidente peruano Fernando Belaúnde. Se volvió a fracasar. Por un lado, la Primera ministra mostró, de nuevo, su reticencia a detener la guerra mientras los argentinos continuasen en las islas; pero, aunque aceptó la negociación sin condiciones previas sobre plazos o consecuencias, la Junta militar argentina se opuso.22 Las condiciones definitivas del Gobierno británico para llegar a un acuerdo fueron redactadas el 16 de mayo, y se exigía a Argentina un plazo de 48 h para aceptarlas sin negociación posible. Las condiciones, que exigían la retirada incondicional de las tropas argentinas y el restablecimiento del statu quo previo, centraban el conflicto en que la agresión de Argentina iba en contra del derecho de autodeterminación de los isleños y así fue como consiguieron que parte de la opinión pública mundial se pusiese del lado de Gran Bretaña. Al rechazar Argentina el plan, se hizo inevitable la respuesta militar británica. pérdidas humanas muertos del bando argentino 194 (16 oficiales, 35 suboficiales, 143 soldados conscriptos) Armada de la República Argentina: 375 (ARA General Belgrano 321, ARA Alférez Sobral 8, ARA Santa Fe 1, ARA Guerrico 1, ARA Isla de los Estados 5, Infantería de Marina 34, Base Islas Malvinas 1 y 4 pilotos del COAN) Fuerza Aérea Argentina: 55 (41 aviadores) Gendarmería Nacional Argentina: 7 Prefectura Naval Argentina: 2 (Río Iguazú 1) Agentes civiles: 16 (ARA Isla de los Estados 13, ARA General Belgrano 2 y Narwal 1) 649 hombres Lista de los muertos, 1998. Lista de los muertos con Comandos muertos del bando británico Ejército Británico: 123 (7 oficiales, 40 suboficiales y 76 soldados voluntarios). Regimiento de Paracaidistas: 39 Servicio Especial Aéreo (SAS - Special Air Service): 19 A bordo de las naves RFA Sir Galahad y Sir Tristam: 43. Regimiento de Gurkhas: 1. Marina Real Británica (Royal Navy): 86 destructores: HMS Sheffield 19, HMS Conventry 18, HMS Glamorgan 13, fragatas: HMS Ardent 22, HMS Argonaut 2. Marines Reales (Royal Marines): 27 (2 oficiales, 14 suboficiales y 11 soldados voluntarios). Real Flota Auxiliar (Royal Fleet Auxiliary ): 4. (RFA Sir Galahad y Atlantic Conveyor). Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force): 1 (1 oficial). Agentes civiles: 14 (Atlantic Conveyor 8, RFA Sir Galahad y Sir Tristam 4). Isleñas de Malvinas: 3 mujeres civiles. (La fragata HMS Avenger cañoneó su casa por error). 255 hombres y 3 mujeres23 Pérdidas materiales De acuerdo a los datos de la Fuerza Aérea Argentina,24 los británicos sufrieron las siguientes pérdidas: 31 aeronaves derribadas o destruidas, 8 buques hundidos o destruidos. 11 buques averiados de consideración y 11 buques averiados. Las fuentes oficiales británicas reconocen la destrucción de: 6 aviones Sea Harrier FRS.1, 4 Harrier GR.3, 3 helicópteros Chinook HC.1, 5 Sea King HC.4/HAS.5, 9 Wessex HAS.3/HU.5, 3 Lynx HAS.2, 3 Gazelle AH.1 , 1 Scout AH.1 De éstos, 5 Harrier/Sea Harriers y 18 helicópteros fueron destruidos por acción enemiga.25 Otro Harrier GR.3 fue dañado por metralla de la artillería antiaérea, lo cual le provocó un incendio durante su descenso en el portaaviones Hermes y no volvió a tomar parte en el conflicto.26 En lo que hace al componente naval de la Task Force, fueron hundidas o destruidas 7 naves de distinto porte (2 Destructores Tipo 42, 2 Fragatas Tipo 21, 1 buque portacontenedores, 1 buque logístico y una lancha de desembarco), todas ellas víctimas de ataques aéreos. Dos destructores y dos fragatas fueron dañados al punto de ser retiradas del teatro de operaciones por el resto de la guerra. abril bajo la cruz del sur Abril es difícil si uno es argentino... si uno es argentino y consciente. Tal vez cualquier ciudadano inglés no tiene la menor afección al respecto: una guerra del siglo pasado, que vencieron con un ejército entrenado, en islas lejanas y desconocidas. Mejor es gritar un gol de Tévez. Para nosotros es imborrable, la neblina espesa, el dolor rojo punzó, la cara desorientada de tantos adolescentes en el frente de batalla. Blancas son esas cruces, como frío el metas de las armas y cálido el recuerdo de los que no volvieron de Malvinas. monumento a los heroes caidos en las hislas malvinas - plaza gral jose san martin espero que hayan disfrutado de esta mini biografia de la gesta de malvinas

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Versión inédita de "Viven"
InfoporAnónimo3/11/2011

un sobreviviente del trágico accidente ocurrido el 13 de octubre de 1972 en la Cordillera de los Andes, relata sus 72 días en la montaña. La caída del avión, la falta de alimentos, el rescate. Una historia que supera al film Son 16 las versiones de la misma historia. Una por cada uno de los sobrevivientes. El resto -29 pasajeros de aquel vuelo-, ya no está aquí para dar la propia. El 'por qué', es la pregunta vedada, que no puede colmar ninguna respuesta por más lógica o más creativa que intente ser. Cierto es que ese accidente que un día como hoy, hace exactos 35 años, protagonizó un grupo de rugbiers que viajaba con amigos y familiares para disputar un encuentro en Chile se configura hasta ahora uno de los casos de supervivencia más complejos y más conversados que se recuerden. "No se porqué me salvé yo, no sé porqué murió el chico que se sentaba al lado mío, hay muchas cosas que no me pregunto por qué", dice Pedro Algorta, el pasajero del fatídico avión que por primera vez en tres décadas y media que lo separan de la tremenda experiencia relató su versión a un medio, probablemente, la que faltaba. Tenía 21 años y estudiaba Ciencias Económicas al momento de la tragedia. Había cursado en el colegio uruguayo Christian Brothers y viajaba a Chile porque se había dado la oportunidad de hacerlo a un precio relativamente bajo y porque en el destino, lo esperaba una novia. "No era un jugador de rugby del equipo, pero era amigo de los muchachos y tenía varios compañeros de clase en el avión conmigo. Éramos seis, y de los seis, el único que se salvó fui yo". ¿Cómo fue ese día? Hasta donde recuerdo, fue un viaje muy normal. En realidad, tuvimos que pasar una noche en Mendoza por mal tiempo. Salimos el jueves 12. Me acuerdo que paseamos por la ciudad, que fui con mi amigo Felipe a visitar la Universidad de Cuyo. Finalmente, al día siguiente después de dudas de los pilotos de si podíamos cruzar o no, partimos. ¿Dudas por el mal tiempo? Sí, pese a que el Fokker F-27 Fairchild en el que viajábamos ya había cruzado varias veces, no tenía la capacidad de vuelo de los aviones más modernos. Pero salimos y fuimos a cruzar la Cordillera de los Andes en un vuelo que tenía previsto pasar por San Rafael, Malargüe y Curicó. El avión salió pasado el mediodía. Cuando fuimos a cruzar por el Paso del Planchón se armó mal tiempo, aparecieron una serie de pozos de aire bastante profundos, hubo un problema de ubicación en el avión. Empezamos a bajar antes de tiempo y nos chocamos contra la montaña. ¿Ese choque fue como lo mostró la película? La verdad, no lo puedo decir. Si bien es cierto que la película es bastante fiel y el libro es más fiel todavía, eso es una recreación. Me acuerdo que volábamos bajo y que veíamos las montañas por las ventanillas y nos preguntábamos si era normal volar tan bajo y en situación tan complicada Me acuerdo que el avión se sacudía mucho y los pilotos pusieron a full los motores para tratar de levantarlo otra vez; sonaron los motores muchísimo, pero nos acercábamos demasiado hasta que un ala tocó con la montaña, se salió y se rompió el avión. ¿El desprendimiento se vio por la ventanilla? Tengo imágenes. No me acuerdo en qué asiento estaba, ni si estaba del lado izquierdo o derecho. Lo que sí, que sentí una gran conmoción, un gran ruido, que las cosas que estaban sueltas eran chupadas hacia atrás. Después que el avión se desliza por la montaña, que entra nieve por todos lados y que para. Para, y queda atrapado en un glaciar con nieve 'floja' que lo detuvo. Por qué me salvé, por qué murió mi amigo que estaba al lado, son preguntas difíciles. Si hubiésemos volado un metro más bajo, quizás nos hubiéramos muerto todos porque el choque hubiera sido distinto. Y si volábamos un metro más alto, capaz que nos salvábamos. ¿Pensaron que iban a accidentarse? Lo que pasó es que el vuelo venía muy bien, con la gente muy contenta, era un viaje divertido, había una gran inconciencia de la situación. Cuando el avión se empezó a mover, gritábamos '¡ole!'. Pero de a poco la algarabía se fue transformando en susto y en pánico. ¿Cómo fue el primer momento después del accidente? Había una nube muy baja, había chicos que habían salido afuera y se preguntaban qué hacían ahí. Yo estaba bien, no estaba golpeado pero estaba confundido y de a poco, el capitán del equipo, que era el mayor, empezó a ordenar al grupo. Empezamos a hacer cosas, a prepararnos para pasar la noche en la montaña, sabíamos que no nos iban a buscar ese día. Nos ocupamos de los heridos más graves, había un chico que tenía un hierro clavado en el estómago, se lo sacaron. Otro tenía la pierna rota y también lo atendieron. Otros estaban en estado de shock. Fue un gran desconcierto, no entendíamos qué era lo que estaba pasando. Estábamos convencidos que nos iban a venir a buscar al otro día. Pasamos esa primera noche como las 71 posteriores, esperando que sea la última. De alguna manera, preparados para que nos vengan a buscar. ¿Sus amigos? Uno de ellos, estaba muerto al lado mío. El otro, herido. En ese grado de confusión, estás como autómata, mucho no se puede hacer, uno no se hace preguntas difíciles. Esa fue la primera noche, en medio de una gran confusión, estado de shock, gente que gritabaTuvimos que pasar la noche adentro de un fuselaje de avión, sin espacio, sin ropa, sin abrigo, con frío. Todos los asientos, con el golpe, se soltaron y se fueron para adelante. Y ahí fue donde quedaron atrapados muchos. Los pilotos mismos murieron, porque con el choque, esa parte delantera del avión se abolló. ¿Es verdad que el mecánico 'perdió la cabeza' con el accidente? Estaba en un estado de shock importante. Hablaba poco. Y no nos conocía, digamos que de alguna manera él tenía una situación más distante con el grupo. Esa primera noche, pasó. Con mucho frío, sin entender. Al otro día empezamos a organizarnos, sacamos a los muertos del avión. ¿Esa primera noche no lo habían hecho? No, porque nevaba. Nos organizamos al otro día. Otra de las cosas: teníamos sed, entonces, agarrábamos la nieve con la mano, la apretábamos, pero nos quemaba la garganta. Hicimos esas 'máquinas de agua', abrimos las valijas y nos repartimos la ropa. Nos poníamos todo lo que encontrábamos, 3 pantalones, 4 buzos, guantes. Sacamos todos los asientos del avión y ahí en ese espacio era donde pasábamos tardes y noches. Con mucho frío, pero nos juntábamos, nos hicimos frazadas con los tapizados de los asientos. Nos arreglamos para sobrevivir. ¿Se enteran gracias a una radio portátil que los buscaban? Encontramos una radio y escuchábamos las noticias. Con eso estábamos conectados con el resto del mundo. Ahí nos enteramos de todas las excursiones que se hicieron, los papás que viajaban, las consultas a parapsicólogos. No escuchamos a familiares, pero sí novedades. Y también sabíamos de las pocas posibilidades que ellos calculaban que teníamos de estar vivos. ¿Pudieron visualizar a los aviones de rescate? Habrá sido alrededor del octavo o noveno día. Habíamos visto aviones volar más alto, pero uno de ellos había pasado cerca. Creímos que era un avión que nos estaba buscando. La cuestión es que lo vimos hacer un movimiento de alas y pensamos que nos habían encontrado, realmente fue un momento de gran felicidad. El problema fue que con la euforia de que nos habían encontrado, nos acabamos todas las reservas de comida. La odisea aún no había terminado. Restaba lo más doloroso: al otro día, el grupo escuchó por la radio que la búsqueda había sido pospuesta hasta el verano. Ya no tenían alimentos. "Estaban buscando cadáveres, no personas vivas. Y lo peor de todo, es que no sabían que los estábamos escuchando. Eso quería decir que no nos iban a venir a buscar y que probablemente íbamos a tener que estar mucho tiempo ahí, sanos, fuertes, alimentarnos. Inclusive, si no nos venían a buscar, salir. Esto fue un punto de inflexión". es una relacto muy interesante espero que les haya gustado amigos taringueros

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los duelos de artilleria en malvinas
InfoporAnónimo3/18/2011

este relacto es de martin balza de como fueron los duelos de la artilleria argentina en malvinas Dominando con su estruendo el campo de Batalla, el fuego de la artillería fue una constante en la guerra de las Malvinas. El enemigo la empleó en forma masiva: tanto el tiro naval como el de las piezas de campaña abrieron el camino de los británicos. Del lado argentino y pese a la inferioridad del número de piezas y del alcance de las mismas, se los mantuvo a raya mientras fue posible. Uno de los jefes de unidad, el entonces teniente coronel Martín Antonio Balza –quien comandó el Grupo de Artillería 3, regimiento oriundo de Paso de los Libres, Corrientes- es quien relata los hechos que siguen. martin balza os ingleses desembarcaron en las islas tres grupos de artillería, lo que pasa es que el número de piezas con que contaban oscilaba entre 54 y 60, porque cada grupo de artillería tiene tres baterías de tiro y cada una de esas baterías tiene seis piezas. La cuenta de 54 piezas, pero después constatamos que algunas las tenían armadas con ocho piezas, por lo que pueden haber llegado a 60. Los duelos de artillería fueron intensos, intensos y muy prolongados. Tratábamos de neutralizarlos, es decir, de que sus bocas de fuego estén inactivas, lo que dependía únicamente de la cantidad de fuego que les hacíamos llegar. Nuestra preparación y nuestro estado anímico, que fuimos poniendo a prueba en los días previos a las acciones más importantes, fueron fundamentales y significativos. Esa preparación anímica por supuesto que la tenían todos los cuadros, pero la habíamos logrado de forma particular con nuestros soldados. Y para ello no descuidábamos ningún detalle, por pequeño que pareciera. La cuenta regresiva Los ataques comenzaron a incrementar su intensidad a partir de los primeros días de junio. De los ingleses recibíamos fuego de artillería, de morteros y de sus aviones. Inicialmente habíamos participado en acciones de apoyo a nuestras tropas comando, las que, en repetidas oportunidades, incursionaron en la profundidad del dispositivo enemigo. Ese apoyo de nuestra artillería fue hecho –afortunadamente- en forma muy coordinada, ya que era sumamente riesgoso para los comandos. Ellos mismos pedían, para poder entrar más aún en las filas enemigas, que realizáramos el fuego muy cerca de ellos. Esto, indudablemente, nos ponía más nerviosos a nosotros que a los mismos comandos, que además estaban en contacto con los servicios especiales británicos. El fuego contra baterías inglesas y contra sus tropas lo comenzó a hacer una de mis baterías que estaba sensiblemente orientada hacia el oeste. Como respuesta fue recibiendo, de manera cada vez más intensa, un graneado de fuego enemigo que la obligó a realizar diferentes cambios de posición hacia retaguardia. A partir de ese momento comenzó también una dramática cuenta regresiva para nosotros; éramos conscientes de que cada disparo que hacíamos no era repuesto. Teníamos todavía una cantidad considerable de municiones, pero disminuía. Una de mis subunidades, que fue la que tomó contacto primeramente con el enemigo, en uno de esos cambios de posición, ya estaba aproximadamente a cuatro kilómetros al oeste del ex cuartel de los Royal Marines, es decir Moody Brook, a unos 9 kilómetros de Puerto Argentino. El almirante Otero comentó después que había observado que un intenso fuego inglés prácticamente había aplastado el accionar de esa subunidad y, temiendo lo peor, pidió con urgencia dos ambulancias para mandarlas allí. Sin embargo, su sorpresa fue grande cuando, al disiparse la polvareda y el humo de los disparos británicos, ve como hormiguitas que salían, ocupaban sus puestos, contestaba el fuego y volvían rápidamente a sus pozos. Nuevamente la respuesta inglesa y nuevamente a salir apurados los argentinos a contestar el fuego, y a sus pozos. Esto se sucedió por espacio de casi 30 minutos. Cuando me lo comunicaron concurrí al lugar y acababa de cesar el fuego inglés, ya que mediante el uso de helicópteros habían desplazado esa batería a otra posición. Dios había estado de nuevo con nosotros. Casi no hubo bajas, pero fue un milagro, porque cajas de repuestos que estaban a un metro del refugio del personal habían sido destrozadas por los impactos. Esta acción mereció una felicitación por parte del jefe de la agrupación Ejército Puerto Argentino y del almirante Otero. Mucho mérito tuvo allí el teniente 1º Tessey. Cambio de Posición En el monte Longdon yo pierdo un observador adelantado, el teniente Ramos. En el último enlace radioeléctrico que realizó conmigo me dijo que el monte estaba totalmente rodeado y que iba a tratar de localizar y pedir fuego propio. Era de noche y prácticamente era muy difícil individualizar al enemigo. Simultáneamente, mientras rodean monte Longdon, los ingleses tratan de neutralizar la posición nuestra. Nos sobrevolaban helicópteros a poca distancia y eran los que indudablemente reglaban el fuego de los barcos. Finalmente nuestras posiciones caen. En su último enlace el teniente Ramos me dice que está completamente rodeado y que no puede dirigir el tiro, que va a intentar replegarse. Poco después su auxiliar, que si logró replegarse, me dijo que el teniente, herido en una rodilla, había muerto combatiendo, con una ametralladora que había logrado tomar. Aquella noche, la noche del 11, nos disparaba simultáneamente la artillería naval y la artillería de campaña. Se hizo un intenso fuego de iluminación, tanto que el teniente Ramos, durante su último enlace, antes de morir, me decía: -Esto es un infierno. Hay granadas de iluminación nuestras y de los ingleses. Se escuchaban gritos desaforados por todos lados. En ese sector del monte Longdon estaba operando una compañía de gurkhas. La batería, que estaba muy cerca de allí, prácticamente llegó a quedar en la primera línea y entonces iniciamos un cambio de posición que nos llevó casi todo el día 12; se reintegra al grupo que estaba al sur de Puerto Argentino. Ese cambio de posición fue muy difícil porque se hizo bajo un continuo fuego enemigo y pieza por pieza, ya que de los tres vehículos que teníamos, el enemigo nos había destruido dos. Finalmente quedó tirado la última pieza y posteriormente también pudimos replegar. Mientras realizábamos esto, los grupos de artillería 4 y 3 trataban de favorecer nuestro repliegue haciendo fuego contra la artillería inglesa. Desde el sector en que nos habíamos instalado vimos claramente helicópteros que se aproximaban a nosotros transportando piezas de artillería. Abrimos fuego contra ellos y logramos derribar a uno, obligando esto al enemigo a desplazar la pieza a otro lugar. Con las primeras luces del día 13 ya el enemigo ha dominado las colinas próximas a Puerto Argentino y centraliza todo su accionar sobre un sector defendido por el BIM 5 y por el Regimiento de Infantería 7. Ese combate dura todo el día 13 y la noche del 13 al 14. Fue el combate más intenso. El grupo de artillería aerotransportado 4, que estaba más hacia el oeste que yo, llegó prácticamente a tomar contacto visual con el enemigo. Combatieron hasta que no tuvieron más munición y las piezas quedaron prácticamente enterradas, inoperables. Nosotros en nuestro sector contábamos con un piso algo más firme. En una de las brevísimas pausas que hacían los ingleses en sus ataques, nos sobrevuela un avión Sea Harrier, a unos 100 metros de altura. No dispara sobre nosotros, sino que lo hace sobre una batería compuesta por los dos cañones de 155 mm que yo tenía ubicada a unos dos kilómetros de allí, y que operaban en forma diferente a los cañones de 105 mm. El Sea Harrier le descargó todos los cohetes que tenía y todo el mundo gritó que le habían dado a los 155. Trato de comunicarme con el teniente 1º que tenía esa pieza y era imposible, no podía comunicarme. Se había cortado las líneas o habían muerto todos. Finalmente el teniente 1º logra comunicarse en forma radioeléctrica y me dice: -Tengo un suboficial y cinco soldados heridos, pero todos leves. Continúo con mi misión. Era el teniente 1º Dafunchio. Es indudable para que el enemigo arriesgue en vuelo rasante un Sea Harrier era porque estos cañones estaban causándole serios problemas. Cuando finalizó el conflicto bélico, el general Moore manifestó que en varias oportunidades se le había pegado a su comando con estos cañones y preguntó con qué radares habíamos detectado su comando. Le respondimos entonces que no teníamos radares capaces de localizar un puesto de comando, que simplemente se había hecho en base a apreciaciones de inteligencia, de acuerdo a los datos de observadores de primera línea y de los observadores aéreos. La noche del 13 al 14 de junio se tiró prácticamente sin interrupción. Ahí se tiró hasta que los cañones y los obuses no resistieron más. Se disparó en apoyo del combate final del BIM 5 y del Regimiento de Infantería 7, y de una fracción de un escuadrón de Caballería Blindada 10, que esa noche, al mando del capitán Soloaga, realizó un contraataque. A tiro limpio Se disparó sin solución de continuidad. Con la desesperación propia de quien siente que debe continuar apoyando, que no hay reposición y que la munición se agota. Que llegan muchas misiones de fuego y que no pueden ser cumplidas en su totalidad porque en esos momentos sólo nos quedaban dos baterías disponibles. En un contraataque que había realizado el mayor Jaimet, a cargo de una compañía del Regimiento de Infantería 6, bajo una presión de fuego constante del enemigo, tomo contacto radial con él y le pregunto –no recuerdo ahora cuál era el indicativo radial: -¿Cómo andan las cosas? –pregunté -Esto es un quilombo, mi teniente coronel, pero les estamos dando duro –respondió, y realmente la situación que estaban viviendo en esos momentos era sumamente difícil. Con el capitán de fragata Robacio tuvimos un contacto radial en la noche del 13 al 14. Con su regimiento, el BIM 5, gastamos finalmente toda la munición que nos quedaba. Esa noche mi indicativo era Martín, y sus palabras fueron las siguientes: -¡Dale Martín, dale! ¡Dale que los estás haciendo mierda! ¡Dale! ¡Misma Alza, misma alza! Posteriormente, y para apreciar todo esto, durante el mes que estuve en el campo de prisioneros tuve oportunidad de conversar con oficiales y suboficiales ingleses, quienes destacaron la fuerte resistencia que habían encontrado. Si hubo ese accionar, esa oposición intensa durante tantos días, eso permite suponer que todas las tropas, en forma integrada y dentro de cada fracción y sin distinción de jerarquía, desde el soldado hasta el jefe, han combatido. Han combatido superando todos los inconvenientes; la rigurosidad del clima, las privaciones propias del bloqueo primero y del cerco después. Y lo hicieron con eficiencia profesional hasta el último momento, según declaraciones del enemigo. Y que si combatieron hasta el último momento en forma por demás eficiente, ocasionándoles pérdidas superiores a las que ellos mismos declaran, ello significa que cada uno de los soldados, cada uno de los suboficiales y cada uno de los jefes que estaban en puestos de combate luchó como correspondía.

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historia de los gurkas
InfoporAnónimo3/18/2011

esta es la historia de los temibles gurkas que tambien estuvieron en la guerra de malvinas El servicio de contingentes extranjeros en el ejército británico es una tradición casi milenaria, que se remonta a los días en que Inglaterra conquistó Gales, incorporando a las filas inglesas contingentes de arqueros galeses. Posteriormente, y en especial durante la guerra de la independencia norteamericana, contó con varios regimientos hessianos reclutados en diversos principados alemanes. Durante su expansión por el subcontinente indio, a lo largo de los siglos XVIII y XIX, grupos étnicos de muy diversa procedencia pasaron a engrosar las filas británicas. Primero en los regimientos de la Compañía Británica de las Indias Orientales y, tras el motín de 1857, en el Ejército Británico de la India. Bengalíes, sijs y gurkas (gurkhas), entre otros, participaron en las guerras del Imperio Británico, siendo los gurkas el único contingente extranjero que hoy permanece al servicio de la Corona. El término gurka (gurkha o gorkha para los angloparlantes) identifica a varias tribus de las zonas este y oeste del actual Nepal. Su nombre se debe a un legendario guerrero del siglo XVIII, Guru Gorakhnath. Un discípulo suyo, el príncipe Shailadhish, llamado también Bappa Rawal, fue quien primero lideró la marcha de los gurkas hacia el territorio que actualmente habitan. A mediados del siglo XVIII se habían apoderado del valle de Katmandú, iniciando un periodo de expansión que les llevó a tomar el control del territorio nepalí en 1804. Los primeros contactos con los británicos se produjeron a principios del siglo XIX, cuando los gurkas realizaron incursiones en territorios controlados por la Compañía de las Indias Orientales (la British East India Company). Acciones que, de forma inexorable, se fueron recrudeciendo hasta desembocar en la guerra de 1814-1816. En contra del tópico del imperialismo británico, lo cierto es que este último chocó con el imperialismo gurka y su política de expansión hacia el sur del Himalaya. No debemos olvidar que, en 1769, las fuerzas del maharajá Dhiraj Prithvi Narayan Shahdev habían conquistado para los gurkas buena parte del actual Nepal. Cuenta la leyenda que, en 1814, una fuerza de cuatro mil irregulares comandados por oficiales británico se encontró frente a frente con doscientos gurkas. Los irregulares huyeron despavoridos, y dejaron a un puñado de británicos solos frente al enemigo. Cuando se aprestaron a librar un desigual combate, los gurkas interrogaron a sus oponentes: “¿Por qué no huís como vuestros hombres?”. “No hemos llegado hasta aquí para salir huyendo”, respondió un oficial inglés. “Nosotros combatiríamos junto a soldados como vosotros”, repusieron los satisfechos gurkas. Sea o no un hecho apócrifo, la anécdota resume el respeto mutuo que se da entre ambas nacionalidades, y da cuenta de su mutua admiración como combatientes. Los británicos se impusieron en el conflicto e, impresionados por la destreza y capacidad combativa de sus oponentes, formaron en 1815 tres regimientos de fusileros gurkas: 1st King George V's Own Gurkha Rifles (The Malaun Regiment), 2nd King Edward VII's Own Gurkha Rifles (The Sirmoor Rifles) y 3rd Queen Alexandra's Own Gurkha Rifles. Aunque el reclutamiento de gurkas no tuvo un protocolo militar formalizado hasta 1886, éstos se vieron pronto sembarcados en las aventuras militares británicas durante la expansión por el subcontinente indio y en la frontera noroeste, el actual Afganistán. En 1817 participaron en la tercera guerra mahratta, que llevó los dominios británicos hasta el Punjab y el Sind, en la primera guerra anglo-afgana (1838-1842), donde sufrieron gravísimas pérdidas, y en las dos guerras contra los sijs (1845-1846 y 1848-1849). El ejército sij, por cierto, fue el más formidable adversario que los británicos hallaron en la India. Para quienes piensan que estas guerras fueron libradas en inferioridad de condiciones por pueblos indígenas mal armados frente al “superior” hombre blanco –un tópico racista además de falso–, debo señalar que los sijs poseían lo último en artillería de la época y un notable contingente de mercenarios y asesores occidentales: franceses y norteamericanos, entre otros. En 1857 estalló la rebelión de los cipayos, que puso en riesgo el dominio británico en la India. Se suele achacar el motín a la introducción de nuevos cartuchos recubiertos por grasa de vaca o cerdo, que los soldados debían morder para cargar, materias que son sagradas para los hindúes y tabú para los musulmanes. Un cúmulo de errores de cálculo, juicio y gobierno por parte de la Compañía provocó este levantamiento de las tropas nativas contra los británicos. El episodio de la nueva munición fue la gota que colmó el vaso. Numerosos occidentales fueron asesinados, sin distinción de clase o nacionalidad. Los gurkas se mantuvieron fieles a la Corona y se distinguieron en la defensa frente a los insurrectos, así como en la posterior represión, en la que se pidieron prestadas tropas gurka al reino de Nepal. De esta época datan los fuertes lazos que han mantenido los gurkas con diversos regimientos escoceses, de quienes han tomado prendas de uniforme como el kilmarnock y diversos diseños de tartán. Si hablamos de equipamientos, de obligada mención es el cuchillo kukri, la tradicional arma de mano de los gurkas. De mango redondo y hoja plana, podría ser un pariente lejano de la hoz o de la falcata hispana de la antigüedad. Pese a su temible aspecto, se trata de una tradicional herramienta de múltiples usos. Sirve para cortar leña, cavar y, por supuesto, como arma en la lucha cuerpo a cuerpo. La reorganización de las fuerzas tras el motín, bajo control directo de la metrópoli al ser disuelta la compañía, aumentó el número de fuerzas gurka. Entre otros destinos posteriores al motín, destacan las acciones en la frontera noroeste, foco de tensión constante debido a la inestabilidad de Afganistán y a la amenaza del imperialismo ruso hacia el Índico. Con la llegada del siglo XX, se inició la época de los grandes conflictos donde también participaron los gurka. Mientras que en la Primera Guerra Mundial sirvieron, entre otros lugares, en Mesopotamia y Gallipoli; en la Segunda Guerra mundial sirvieron en todos los frentes: África, Europa y el Pacífico. Destacan sus acciones en Tobruk, Monte Cassino y Birmania. La expansión de las fuerzas gurka experimentada durante los conflictos mundiales se vio menguada con la desmovilización de la posguerra y, especialmente, con la independencia de la India británica en 1947, y el nacimiento de los actuales estados de India y Pakistán. De los diez regimientos gurkas existentes, Gran Bretaña conservó cuatro, cediendo seis a la India. La posguerra supuso, asimismo, el nacimiento de movimientos separatistas africanos y asiáticos, ansiosos por independizarse de las exhaustas metrópolis europeas. Tras la independencia, algunos de los estados recién creados se embarcaron en aventuras militares de tintes expansionistas o se vieron sacudidos por conflictos internos. En este contexto, los gurkas británicos participaron en la supresión de la insurrección comunista conocida como emergencia malaya (1948-1960) y en la campaña de Borneo (1962-1968), cuando Indonesia intento hacerse con zonas de la recién creada Federación Malasia. En 1982, la dictadura militar argentina ordenó la invasión de las islas Malvinas, territorio británico que Argentina reclama como propio desde hace más de ciento cincuenta años. La operación fue una huida hacia delante por parte de la dictadura, en su pretensión de que el fervor nacionalista desatado por una conquista victoriosa, rápida e incruenta solventase la deteriorada situación del país. Los miembros de la junta militar dieron por hecho que la lejanía de estas islas del Atlántico sur respecto del Reino Unido haría desistir a los británicos de recuperarlas por la vía militar, obligándoles a renunciar a ellas. En contra de lo esperado, los británicos organizaron una ambiciosa operación con la inestimable ayuda logística de Estados Unidos, y dos meses y medio después, recuperaron las islas. Un hecho que, pese a la tragedia que supuso aquella guerra para tantos jóvenes argentinos, contribuyó decisivamente a la caída de la dictadura militar. Tras el conflicto, se ha acusado a Gran Bretaña –no sólo desde diversos sectores argentinos– de falsear a la baja el número de sus caídos en combate, y en especial, de cometer crímenes de guerra, responsabilizando a los gurkas de algunos de ellos. Pese a que investigadores argentinos han tachado de infundadas estas acusaciones contra los gurkas, otros autores han insistido en lo contrario. De hecho, no escasean los reportajes y crónicas que retratan a las tropas asiáticas como perros de la guerra sedientos de sangre. En el artículo titulado “El Reino Unido los ha hecho así” (El País, 25/05/1983), Gabriel García Márquez cita el libro Los chicos de la guerra, del argentino Daniel Kon, donde se atribuyen atrocidades a los gurkas que combatieron en las Malvinas. García Márquez también menciona al mariscal de campo vizconde Slim, comandante de las tropas inglesas en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial y autor del libro Defeat into Victory, en cuyas páginas presenta a los gurkas como auténticos cazadores de cabezas, dispuestos a degollar a cualquier japonés que se pusiera en su camino. “No debió ser por casualidad –escribe García Márquez– que los ingleses destinaron sus gurkas más encarnizados para pelear contra los japoneses en Birmania y Malasia durante la segunda guerra mundial”. Y luego añade “La ferocidad y la disciplina casi sobrenatural de los gurkas no son, por supuesto, una condición genética, sino elementos sustanciales de un oficio aprendido. (…) Para eso existe el centro de entrenamiento de Hong-Kong, donde los hambrientos nepaleses recién contratados, que no conocen la electricidad ni ninguna otra invención de nuestro siglo, son adiestrados como animales en el oficio de matar”. Una vez expuestos los cargos, no está de más introducir un matiz substancial: cuando el escritor imputa a los gurkas matanzas de soldados japoneses en Birmania, parece sobreentender que éstos eran unas víctimas inocentes, y no los feroces invasores que previamente habían impuesto su tiranía sobre dicho territorio. Sin ánimo de polemizar en torno a lo dicho por el Nobel colombiano, tengo la impresión de que determinadas posiciones ideológicas obstaculizan su visión histórica. Y es que, si uno se para a pensarlo, resulta disparatado colocar en el mismo nivel a los gurkas y a los militares nipones, autores, por ejemplo, del saqueo de Nankín (Nanking), durante el que los japoneses masacraron a más de cien mil civiles y violaron a veinte mil mujeres. Discrepancias aparte, lo cierto es que, tras el fin de la guerra fría, los gurkas han entrado en acción en Iraq y Afganistán. Además, han tomado parte en diversas acciones humanitarias en la antigua Yugoslavia, Sierra Leona y Timor Oriental. En la actualidad, este contingente no sólo opera en India y Gran Bretaña. Singapur posee otro contingente gurka en su fuerza de policía, y en Brunei hay estacionadas fuerzas gurkas británicas, en defensa de la familia real y de los recursos petrolíferos. Los recientes cambios en Nepal, con la caída de la monarquía y la mayor participación del Partido Comunista de Nepal en el futuro del país, plantean dudas respecto al futuro de los gurka. Un representante de la formación comunista, de orientación maoísta, ha manifestado lo negativo y degradante que resulta para la imagen del país el servicio de sus conciudadanos en ejércitos extranjeros. En este punto, viene a cuento otra opinión sostenida por García Márquez. “Los gurkas –escribe– son guerreros a sueldo al servicio de un ejército extranjero, y esto define, sin más vueltas, su condición de mercenarios”. A mi modo de ver, hay que responder negativamente a ese planteamiento. El ejército británico siempre ha contado con efectivos extranjeros, sobre todo en la época de mayor expansión imperial. Y ha sido así por una simple cuestión demográfica. La población de las islas era insuficiente para sostener tal extensión de posesiones, y por consiguiente, para mantener un esfuerzo militar digno de una superpotencia. A la vista de todo ello, en el caso de la Brigada Gurka sería más propio hablar de una tradición que perdura en nuestros días.

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