mivara
Usuario (Colombia)

Hola colegas, Les cuento que diciembre y en especial este día, no son de mi agrado, eso de envejecer como que no va conmigo. Soy una clase en extinción que procura mantener a su niño interior con vida y que el cuerpo no pueda seguir así, no ayuda xD Bueno, recibí varias llamadas a la madrugada, hablar medio dormido da pena, pero bueno, los que llaman saben que uno duerme a esa hora, como que todos quieren ser los primeros en felicitarte haha A las 00:00h mi ex-novia (eso existe haha) me envió un texto escrito por ella que me llegó, no supe que sentir por todo lo que dijo, solo sé que fue sublime. Mi madre me dio los buenos días con un detalle que no esperaba, que linda ella, le voy a comprar unas flores en agradecimiento. (Mejor dar que recibir (: ) La nena que me encanta está, tristemente, en otra ciudad, ya me escribió algo y bueno, creo fue mucho para como es ella. Sé que en la noche iré a cine a ver Roge One (amo Star Wars) hoy entro gratis así que no desaprovecharé vivir el cine que tanto me gusta. Obtuve un servicio técnico (instalo y reparo CCTV) así que, en verdad, no me puedo quejar del día. Son las 11:20h en Colombia, así que me quedan aún 12h para hacer que este día valga la pena, espero siga bien y con ello, en los próximos 365 días en los que tomamos dar la vuelta al sol, quiera celebrar con ganas el quicuagésimo ... aniversario de los juegos del.. ok no, solo molesto, mis próximo aumento de dígito en mi edad. ¡Echarle ganas a la vida!, que envejezca el cuerpo, mas no el alma. Detalle de mi madre

Hola a todos, es mi primer post así que supongo será horrible. (Me gustar escribir y trataré de hacerlo más seguido, esto es un pequeño ensayo que hice y bueno, ojalá logren llegar hasta el final, lo sé, es aburrido. ) A menudo nos encontramos inmersas situaciones mentales o de comportamiento de las que no logramos salir, estamos encajado, estamos en La Caja. Estar la caja, permanecer en la caja, salir de la caja, ¿la caja?, inicialmente hay que darse cuenta que se está en la caja, pero, ¿qué es la caja?, no lo sabremos, si estamos dentro, será aún más difícil. Usualmente solemos estar en una caja, en muchas y diversas situaciones, cualquier ámbito, en la familia, algún deber que debe ser realizado pero, -yo lo hago siempre, que lo realice otro, no puedo hacerlo siempre yo porque nunca lo harán entonces ellos, y si dejo de hacerlo una sola vez, nunca lo habré hecho. En el trabajo, alguna acción que deba ser ejecutada para el correcto funcionamiento de la organización a la que se pertenezca, -ese trabajo no me compete, no está en mis funciones, además, estoy muy ocupado y sé en el caso de ellos, nadie lo haría por mí, y no es que no tenga la capacidad de hacerlo, solo que no pueden omitir sus propios deberes, nadie hará los míos cuando yo no pueda, que cumplan con lo suyo. En algún tipo de relación sentimental, cuando exista una situación que comprometa los egos o los orgullos propios, -que me llame o me busque, siempre soy yo el que busca, si sigo así se va a acostumbrar y siempre seré el débil, el que deba hacerlo y así seguirá teniendo la sartén por el mango, no debo permitirlo más. Innumerables excusas siempre tendremos para justificarnos ante el otro, auto justificar que estamos en lo correcto y que nuestras decisiones guiadas por nuestras actitudes e ideas no son erróneas, contrario a la postura del otro, el otro sí está equivocado, debería cambiar el cómo hace las cosas, el cómo piensa, debería seguir mi ejemplo y con ello todo funcionaría de una manera más fluida, más correcta, mejor; se está en la caja. Tratar de ser perfecto y salir de esta situación suele ser el mejor método para salir, es la idea, nada correcta, pero es la idea; camino directo a estar más inmerso en la caja. Saber que se está en la caja aumenta el riesgo de, como se decía al inicio, estar en la caja, permanecer en ella. Cuando somos conscientes de un problema, acostumbramos a abordarlo y buscar soluciones y alternativas para salir de este, enmendarlo, no obstante, el problema es que nos enfocamos tanto en el problema, lo hacemos más grande, lo contemplamos de una manera tan apasionada y le dedicamos tanta energía, tiempo, ideas y sentimientos que terminamos casi que adorándolo, haciéndolo algo tan grande que ni cuenta nos damos ya que aún no hemos siquiera iniciado a salir de él, nos sumimos en el problema, nos quedamos en la caja. No tratar de solucionar un problema no es corregirlo, si nos olvidamos de una deuda que tenemos, no se va a pagar sola, pero enfocarnos solo en pagarla, no nos ayudará a pagarla, hará que nos olvidemos de buscar una alternativa diferente para solventar esa situación que genera incomodidad, buscar ayuda en otra persona, ver la situación desde otro punto de vista. Claro, si estamos en la caja, solo nuestra opinión será acertada, los demás no saben de nuestro problema, no lo van a poder entender y mucho menos podrán ayudarnos. Cuando descubrimos o por fin encontramos una sugerencia o un aporte externo de la caja, quizá porque ya no la estábamos buscando (algo así como cuando buscamos algún objeto que necesitamos, cuando ya lo damos por perdido y no es de utilidad, aparece frente a nuestros ojos) podremos empezar a salir de la caja; para salir de la caja hay que ir precisamente a ese lugar, afuera, no podemos encontrar una solución adentro, adentro es el problema. Salir de la caja es similar a abrir los ojos, prestar atención a nuestro alrededor y quizá, con suerte, encontrar un espejo que nos indique nuestra propia situación, a la inversa claro, ha de estar afuera, que es a dónde queremos ir, lo contrario del encierro en la caja, lo difícil como tal no es encontrar ese espejo, posiblemente habrán más de los que imaginamos por ahí, girando a nuestro alrededor, lo difícil es asimilarlo y adecuarlo a nuestra propia situación, recordemos que estando dentro de la caja, todo lo nuestro es correcto y lo de afuera está mal, nuestro racionamiento es el más acertado, no hay discusión al respecto. Cuando nos cansamos de luchar contra nosotros mismos, cuando finalmente nos damos cuenta de que estamos mínimamente equivocados (aún estamos en la caja así que aún tenemos la razón), podemos ver que hay una luz afuera de la oscura caja, sí, quizá alguien más tiene la razón, dejamos de auto traicionarnos e iniciamos a poner el primer paso fuera de la caja, solo el primero, entrar en más sencillo que salir, así que una vez creamos que salimos y que superamos alguna situación en particular, es más fácil que recaigamos en lo mismo y volvamos a entrar. Aprender a salir, o tratar de no entrar más, dos situaciones muy parecidas pero tan diferentes, ambas muy necesarias para evitar ese estado, la caja.
Le pasó al primo de un amigo de una prima del novio de la abuela de mi bisabuela, ok no... (no había tal cosa en esa época, no hablo del móvil, ) Tenía plan con una linda amiga para una sesión fotográfica, como dice en mi perfil soy amante de la fotografía y con ella pensaba hacer una práctica de siluetas a blanco y negro, todo para una exposición que daremos en el curso para la jornada cultural de la Universidad. Al grano, llegó mi linda amiga a mi casa para esta súper sesión (en verdad deseaba hacerla, llevaba un buen rato tratando de convencerla y había accedido finalmente). Por alguna razón de la vida que no comentaré, ella se puso nerviosa antes de bajarse del exclusivísimo y muy acogedor servicio que presta un taxi, pagó con cierta incomodidad y se bajó, al cerrar la puerta pareció estuviera molesta, llegué a pensar que había discutido con el servidor que la trajo a mi humilde morada, pero no era así, la puerta había quedado medio cerrada y el vehículo emprendió su marcha, cuestión de segundos ella se percató de algo, de ese suceso trágico que todos queremos evitar y que genera un casi para cardíaco del más alto nivel posible (en la escala que sea), sí, ya lo saben, dejó su celular en el taxi. Yo, apresurado tomé mi casco y me dispuse a subirme a mi moto para darle "cacería" al taxi y recuperar el tan amado y útil dispositivo, pero antes de abordar mi más amado vehículo, se me ocurrió la brillante idea de llamar al número de mi amiga, -de seguro el taxista lo escuchará, se detendrá y dará la vuelta para devolverlo a las manos de su angustiada propietaria. 1 llamada, 2 llamadas y siempre al buzón de mesajes, Sí, desperdicié ese tiempo en llamar y no ejecuté el plan inicial, seguir; ya había pasado un par de minutos (20s dura cada intento de llamada) así que sería casi imposible localizar un vehículo que se camufla con otros cientos que idénticos, circulan a toda hora por cualquier ciudad normal de cualquier país normal, -soy un grandísimo tonto, me lamenté internamente y bueno, también lo exterioricé para disculparme con ella. Ella, claro, muy angustiada y con la mitad de su corazón y una parte de su alma en las manos, tomaban vuelo en alguna dirección y sentía que moría lentamente... Le hice cerca de 30 llamadas (no invento, fue real el número), el taxista tendrá que escucharlo y como buen samaritano, lo llevaría hasta el último lugar en que dejó a un pasajero, -ha de recoger a alguien más y lo va a coger, dijo ella, su temor no era nada disimulado, yo insistía sin cesar en llamar para que lo escuchara, no perdía la fe. Bueno, ya sabrán que pasó, eso que nunca pasa cuando pierdes el celular, en el quincuagésimo intento, se demoró un poco más en dar el segundo tono y apareció esa tan odiada y tan fatal grabación que suena acá en Colombia "sistema correo de voz, tendrá cobro a partir de este momento..." , un nuevo intento y una nueva salvaje y petrificante grabación diciendo las mismas palabras. Cuando se lo comuniqué a mi linda amiga, casi muere, puso en blanco sus ojos y su rostro perdió la poca expresión de vida que le quedaba, el alma que aún quedaba en su cuerpo dejó éste y tomó camino a algún incierto lugar. En mi caso (aunque es extrañamente rarísimo que me encuentre un celular en la calle, en realidad nunca me encuentro nada, a diferencia de mis amigos que encuentran hasta criptonita cada día de su vida) yo soy de los que espero a que llamen o trato de buscar un contacto con el que comunicarme para devolverlo, es lo que esperaría hiciera cualquier persona normal en cualquier país normal, para devolverme ese tan necesario dispositivo y hacer que tanto mi alma y corazón regresen de su paseo. Ya hablando de la realidad, es triste saber que lo más fácil es apagar el dispositivo, sacar la Sim (chip) y y revisar las fotografías para ver si hay algo que publicar en la versión roja de esta página, "es mi día de suerte, me encontré un lindo aparato, justo lo que necesitaba". mientras al otro lado de la historia un alma vuela libre, desligada de su cuerpo terrenal. Muchos taxitas son excelentes tipos, hay excepciones para todo, mucha gente muy amable encuentra y regresa los equipos, hay excepciones para todo, este fue solo un caso que nos pasó, y bien, ya sabrán que me quedé sin mi sesión fotográfica.