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Parkour Parkour, también conocido como l'art du déplacement (en español: el arte del desplazamiento), es una disciplina o filosofia que consiste en desplazarse de un punto a otro lo más fluidamente posible, usando principalmente las habilidades del cuerpo humano. Esto significa superar obstáculos que se presenten en el recorrido, tales como vallas, muros, paredes, en ambientes urbanos e incluso árboles, formaciones rocosas, ríos, en ambientes rurales. Esta disciplina puede ser practicada en áreas tanto rurales como urbanas. Los practicantes del parkour son denominados como traceurs (traceuses en el caso de las mujeres). el autor original conocido como Andrew Rúunée o Rúunée disciplinario de David Belle y militar de alto rango. Esta modalidad deportiva fue fundada por David Belle, quien enfocó al parkour como una práctica de movimientos eficientes para el desarrollo del cuerpo y la mente del traceur para superar obstáculos en una emergencia. Terminología * Parkour: proviene de "parcours" que significa "recorrido" en francés. "Les parcours du combattant" eran recorridos de obstáculos para entrenamiento de militares y en algunos casos para los bomberos. * PK: abreviación de "parkour". * Traceur: practicante de Parkour. Significa "trazador" o "el que hace el camino". El femenino es "traceuse". * RT: "reunión de traceurs" son quedadas que hacen los traceurs para entrenar juntos. A veces incluso viene gente de otros países. * Add: "Art du deplacement" (arte del desplazamiento). Nombre que le dio el grupo Yamakasi a esta disciplina. * Ser y durar: Del francés: Être et durer, es el lema del parkour. Este lema deriva del lema del método natural "Être fort pour être utile" que significa "Ser fuerte para ser útil". Historia A principios de los 90, en Evry y Lisses (ciudades de Francia), surgió un movimiento. Un grupo de jóvenes motivados y adiestrados por Raymond Belle (ex-soldado vietnamita, y del cuerpo de bomberos francés instruido en el Método Natural de George Hébert), entrena y se prepara físicamente, inspirados en la aplicación del Método Natural en el ámbito urbano, con una idea principal: Ser fuertes para ayudar y proteger a sus familias. Llamaron a este movimiento principal “El arte del desplazamiento”, y al grupo que formaban, David Belle, Michael Lewis, Williams Belle, Yann Hnautra, Laurent Pimontesi, Sébastien Foucan entre otros, “Yamakasi”, que proviene del Lingala (Ya makási), una lengua africana, y significa "Cuerpo fuerte, espíritu fuerte, persona fuerte". El deporte, que ellos convirtieron en disciplina, consiste en preparar el cuerpo y mente, para desplazarse por cualquier entorno, ya sea urbano o natural, de una manera eficiente, fuerte, rápida y bella. Para ello se valen de saltos, carreras, movimientos sobre obstáculos, equilibrios… Como auténticos animales, sin pararse ante ningún obstáculo, todo puede ser superado. Esta misma filosofía de entrenamiento, es también aplicada a la vida, lo que hace que este arte, el arte del desplazamiento, sea también un arte de vivir, sea una filosofía de vida sobre la que priman unos valores familiares, de hermandad, de respeto, de coraje, de lucha, y autosuperación. Después de un tiempo, hubo diferencias entre algunos de los miembros del grupo, y dos de sus integrantes más famosos, David Belle y Sébastien Foucan decidieron separarse, y buscando en primera instancia un mismo camino, decidieron renombrar el arte del desplazamiento, y llamar a lo que ellos hacían, “Parkour” (recorrido en francés), y de esta forma acoger y entrenar a nuevos jóvenes interesados en la disciplina, y poco a poco hacer que su Parkour se fuese haciendo más conocido entre la gente que sentía curiosidad. Más tarde, Foucan, también quiso desmarcarse, esta vez del Parkour, y por otra vía, a la que denominó “Free running”, popularizándola sobre todo en el Reino Unido gracias a documentales centrados en su persona como “Jump London” o “Jump Britain”. Sin embargo, esto no son más que nombres, y su práctica está derivada de aquel movimiento principal llamado “arte del desplazamiento”. A nivel de entrenamiento, la condición física, es algo vital para poder desarrollar y crecer en la disciplina deportiva. Es necesario un correcto acondicionamiento para proteger y preparar el cuerpo para los saltos y recepciones de todo tipo de movimientos. De esta forma, también se pueden prevenir lesiones de cualquier tipo debido a las exigencias de la práctica continuada. Entonces, el practicante, debe estar siempre en continua evolución y mejora de su estado de forma, así como coordinación, flexibilidad, agilidad… Es importante asimilar las técnicas, porque en un primer momento éstas seguirán siendo técnicas hasta que sean asimiladas plenamente, en ese momento dejaran de ser técnicas para convertirse en un reflejo natural (gesto deportivo). La belleza de un movimiento consiste en que este sea puro, que no aparezca como algo artificial y buscado... Como último punto, destacar la filosofía y valores que entraña el add. El espíritu de superación, la hermandad y ayuda entre los practicantes, la humildad, el respeto y el coraje de seguir siempre hacia delante en la lucha por conseguir los objetivos personales tanto en el ámbito deportivo como en el personal, son los rasgos que hacen crecer cada día la práctica del parkour en todo el mundo. Filosofía Los practicantes más experimentados coinciden en que el Parkour es una filosofía. Claro está que no hay una filosofía específica y rígida para el arte en concreto, sino que para cada uno significa una cosa distinta. Para unos puede ser simplemente un deporte con el que se entretienen, pero lo viven; y para otros su vida gira en torno a él, otros pueden sentirlo como un arte con el que se expresan, y para otros es una filosofía de autosuperación, o de andar caminos diferentes al del resto de la gente, etc. Debemos tener en cuenta que un buen traceur nunca molesta a la gente o al entorno, nunca pone en peligro su propia vida si no está seguro de que conseguirá cierto salto y nunca compite contra otras personas. Como el parkour no es competitivo, simplemente es individual, algunos traceurs optan por hacer "reuniones" masivas en las que se muestra a los demás traceurs el progreso, la técnica y otras características, aunque normalmente no se hace. Se suele hacer un recorrido y cada uno opta por hacerlo de una manera propia. Estos encuentros suelen llamarse entre los practicantes: RT. El objetivo del parkour es el movimiento libre y fluido. No existe ninguna regla en el parkour, simplemente un espíritu de autosuperación. Su lema es: “Ser y Durar”. Esto significa que el traceur no tiene que ponerse en peligro e ir superándose cada día, y no debe competir ni intentar superar a los otros, también tiene que confiar en si mismo, y no tener miedo, eso sí, sin ponerse en peligro. Equipamiento de un Traceur La particularidad de esta disciplina radica en su sencillez, tan solo es necesario un calzado deportivo cómodo, preferiblemente que tenga un buen agarre y una buena amortiguación. Esto es especialmente importante dado el gran número de impactos que recibe todo el cuerpo durante la recepción de los saltos. En cuanto a la ropa no se requiere nada específico, simplemente ha de ser ropa cómoda que permita una gran movilidad para realizar sin trabas cada movimiento. Se recomendaría también que el calzado estuviera fijo al pie (que estén los cordones atados, que sean del tamaño correcto, etc) para evitar cualquier accidente. Para principiantes es recomendable el uso de otros accesorios, tales como muñequeras y protecciones en rodillas y codos, teniendo en cuenta que esto es solo como precaución, y evitar su uso conforme se avanza de nivel, para no quedarse con una mala costumbre. Movimientos Los movimientos propios del parkour se caracterizan por su efectividad y fluidez. No sirve de nada saltar una valla con el fin de subir las piernas lo máximo que puedas, tiene que ser con el fin de pasarla lo más rápidamente posible. Hay que tener cierta originalidad con los movimientos, ya que hay muchos encadenamientos posibles. gato-precisión, gato-brazo, gato-pasavallas, doble gato, pasamurallas-reverso, reverso-brazo, rotaciones laterales, etc. Recepciones * Recepción básica: El contacto con el suelo ha de hacerse con el propósito de repartir el peso del impacto por todo el cuerpo. Los talones no deben tocar el suelo, se recomienda mantenerlos ligeramente elevados para que sirvan de amortiguación. Las rodillas también deben estar semiflexionadas. La espalda inclinada hacia adelante, con las manos por delante para tenerlas preparadas por si es necesario utilizarlas. * Recepción con rodada: Esta técnica servirá de recepción a un salto en velocidad, es una voltereta apoyada en un omóplato (el que sea más cómodo, rodando oblicuamente sobre la espalda), que nos permitirá evadir parte del impacto de la caída, después de una recepción con mucha inercia hacia delante. * Recepción de un salto de precisión: Se realizará con la parte delantera de la planta del pie (entre la bola del pie y los dedos), semiflexionando las rodillas y la espalda de manera que repartamos el impacto del salto lo más equitativamente posible por el cuerpo, y también para aguantar el equilibrio. * Recepción de salto de brazo: Se realizará con la parte delantera de la planta de los pies y las manos en la parte superior del obstáculo. Si es una valla, se flexionarán las rodillas para amortiguar el impacto. En un muro, normalmente se dejan resbalar las piernas hasta quedar colgados del muro sólo con las manos. * Recepción en rama: Se recepcionará en una rama únicamente con las manos, pero dejándonos balancear para evitar un golpe seco en los brazos y la espalda. Hay que tener cuidado de no caerse hacia atrás cuando estamos en la parte delantera de la oscilación (la primera oscilación). Desplaces * Speed: Movimiento fundamental en el que se intenta sobrepasar el obstáculo de la forma más rápida y fluida posible apoyando una sola mano; este movimiento sirve como enlace de la carrera cuando se encuentra una valla o elemento similar en el recorrido y sin perder tu velocidad. o Pasavallas a dos manos: Corriendo de frente hacia el obstáculo, se apoyan las manos, con el fin de pasar las piernas por un lateral. o 180: Es un movimiento que se realiza al hacer un pasavallas simple; despues de hacer el pasavallas hay que girar. * Gato,Kong y monkey: Es un salto en el que se franquéa un obstáculo apoyándose en él con las manos en paralelo durante el salto, para después pasar las piernas juntas y flexionadas entre el hueco que dejan los brazos en su apoyo en el obstáculo. o Doble gato,Doble Kong o Doble monkey: Después de realizar el primer impulso con las manos como en un salto de kong normal, sin pasar las piernas, hay que impulsarse hacia el frente con el fin de volver a encontrar otro apoyo con las manos, y ya después, pasar las piernas por el hueco dejado por los brazos. * Reverso: Este movimiento trata de franquear una valla, barandilla o muro, apoyándose en ella con las manos, y realizando un giro de 360º posicionando el cuerpo en horizontal, de espaldas al frente con las piernas levantadas para preparar una buena recepción. o Reverso a una mano: Es igual que un reverso a dos manos pero con una mano. * Rompemuñecas o Dash: Es como un 'gato frontal', en el que las piernas van primero, (recojidas), y después se ponen las manos (con piernas estiradas pero separadas). * Underbar o Bajo de valla: Se pasa una valla o un hueco bajo de diversas maneras; por lo general, debe ayudarse de las manos en la parte superior del hueco para pasar el cuerpo. * Ladrón: Se apoya una mano, se pasan los pies de lado como en un pasavallas, y antes de pasar por completo apoyamos la otra mano para no perder el equilibrio. * Perezoso: Parecido al Ladrón pero se realiza perpendicularmente al obstáculo y, cuando estemos en el aire, debemos alzar las piernas. * Paso de Vago:Se coloca frente a la valla y se apoya en ella para despues colocar la mano debajo y descolgarse hacia el otro lado. Saltos * Salto de precisión: Este es un salto de 'precisión' sin carrerilla, en el que el fin será una recepción precisa en una valla, muro o bordillo estrecho. Este salto puede realizarse "a un pie" o "a ambos pies", lo que quiere decir que empezaremos el salto con uno o ambos pies terminando con dos. o Distensión: Es un salto de precisión en el que el punto de recepción está a nivel distinto del punto de salida. * Salto de brazo: Se trata de un salto con el fin de agarrarse a una pared o valla, o cualquier sitio donde no se pueda llegar sin los brazos. * Salto de longitud: Es un salto de precisión en carrera. * Salto de fondo: Este es un salto hacia abajo y dependiendo de la inercia hacia delante que se lleve, será conveniente una rotación. * Salto del ángel o león: Consiste en saltar y extender los brazos hacia delante (como un león) o abrirlos (como un ángel) parar un poco la caída con las manos cuando se esté llegando al suelo y luego apoyar suavemente el omóplato para rodar. Otros * Pasa-murallas: Se trata de sobrepasar un muro alto; se necesitará carrerilla para llegar a la cima del muro, pegando una patada sobre este para subir, y arriba se debe agarrar con las manos (una y después otra si es demasiado alto) para subir a pulso. * Grimpeo: Grimpear en parkour, es una escalada rápida, bien de un muro con una inclinación pronunciada, un árbol, etc. * Plancha (de planche en francés): Consiste en llegar a una posición donde nos aguantemos sobre las manos (a la altura de la cintura) en una barra horizontal, desde una posición donde estemos colgado de las manos, estirados totalmente. Es un ejercicio de fuerza que ayuda en los pasa-murallas. * 180: Se trata de dar media vuelta en el aire, contra un obstáculo (muro o valla), para acabar con las manos en él, del otro lado, y en una posición de la que podamos descolgarnos. * Liberado: Después de un 180, dejarse caer. Se puede volver a dar media vuelta en el aire para continuar corriendo en la misma dirección. * Tic-Tac: Este movimiento, consta de saltar sobre una valla o muro no muy alto ayudándose de algún elemento, o pared que tenga en un lateral, apoyando en esta un pie para dar una patada que de impulso para pasar el obstáculo. * Balanceo: En una rama o barra, trataremos de colgarnos con las manos en el, para dejarnos oscilar. Para salir hacia delante hay que tener cuidado de no caerse hacia atrás. Hay que mantener un equilibrio en el que consigamos mantener la posición en el aire, para recepcionar correctamente. * Laché (nombre francés): Colgado de una rama (o tubo) soltamos las manos para recepcionar en otra, ya sea más baja, más alta o paralela, manteniendo una posición en el aire que nos de equilibrio y amortiguación. * Equilibrio: Hacer equilibrio en una valla, bien parado o andando en ella. * Movimiento cuadrúpedo (catbalance): Andar a 'cuatro patas'. Si se hace a ras de suelo o en escaleras, sirve como un buen ejercicio físico. En un muro fino o en una valla, además se trabaja el equilibrio (en ese caso se llama 'equilibrio de gato'). * 360º: Se trata de hacer un giro de 360º sobre un apoyo(Generalmente en Paredes) ayudándonos sólo de las manos. * 360º invertido: Lo mismo que el anterior, sólo que en vez de hacerlo de cara, lo realizaremos de espaldas al apoyo. * combinaciones de movimientos: a veces se pueden combinar movimientos que les dará mas fluidez al superar un obstáculo. * Grimpeo-gato-rompe muñecas: Es una combinación de estos tres movimientos básicos; consiste en superar un obstáculo elevado al que no podemos llegar con un solo movimiento. Se hace de la siguiente manera: correr hacia una pared , luego acomodarse para poder hacer un monkey y al final terminar con rompe muñecas para poder caer bien y no lastimarse. http://es.wikipedia.org/wiki/Parkour Un par de videos link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Jg53IDVS74M link: link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=3KSr1pozm6Y link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Vjco3boDZ7A link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=v0kcImM4FFw link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=3KSr1pozm6Y&feature=fvw link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=RmMPCbRuW2Y&feature=related Bye

Buenas, acá llego con mi segundo aporte. Lo hago debido a que me di cuenta que la juventud tiene cada vez menos respeto por los símbolos patrios. No cantan el Himno ( solo cuando juega la selección ), tienen vergüenza de usar una escarapela ( pero se ponen cada ropa ridícula ) y por lo visto no tienen orgullo patrio. No tienen ningún problema de dañar algún monumento para poner boludeces con corrector como “Juan de los palotes estuvo aquí” o “Aguante la Poronga ---> soyungil@notengocultura.com”. Esto lo digo porque lo veo todos los días, no respetan a nadie, prefieren estar boludeando en un Fotolog, Metrolog o cualquier otro lugar. No tienen respeto por las personas mayores, ni por la gente que lucho para que ellos puedan tener un país libre. Ojo!!! NO juzgo a nadie por usar un Fotolog, cortarse los brazos, ser metalero, cumbiero, cartonero o lo que sea. Solo quiero dar mi punto de vista en lo que supuestamente es la esperanza de este Gran país. Si la juventud es el futuro, me parece que estamos en el horno. Pero cabe aclarar que no es solo culpa de nosotros, sino una falla masiva en la sociedad Argentina que prioriza cosas como ShowMatch, Cumbio, conflictos entre sectores ( Gobierno Vs Campo ), Sindicalistas, terrorismo de estado, una educación de segunda ( esto en realidad no le dan ni bola ). La cual es la base para que todo cambie, pero si la gente que supuestamente esta para guiarnos, sigue con esta modalidad del EGB y Polimodal, donde a los chicos no le enseñan nada. Yo creo que la enseñanza va a seguir decayendo. Para ir terminando con mi idea me gustaría decirles que el cambio esta en nosotros, lean un poco, aprendan, pero sobre toda las cosas Respeten a los que forjaron este país tan rico y con tantas oportunidades que son desaprovechadas. Sino se dieron cuenta, nuestro país tiene las mismas posibilidades o más que Brasil que liderar América Latina y convertirse en una potencia mundial. Pero la gente que esta al frente siempre prefiere satisfacer sus bolsillos o trabajar unilateralmente para que todo lo que se haga durante su gobierno sea un logro personal, en vez de un trabajo en conjunto. Pero también esta gente tendría que entender que si hacen algo no lo hacen ni lo defienden por ELLOS, sino por todo un pueblo y para su futuro…..como lo hicieron 3 GRANDES HEROES : José Francisco de San Martín y Matorras José Francisco de San Martín (1778-1850) fue un militar argentino cuyas campañas fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y el Perú. Junto con Simón Bolívar es considerado el libertador más importante de Sudamérica de la colonización española. En la Argentina se le reconoce como el Padre de la Patria y se le considera un héroe y prócer nacional. En el Perú, se le reconoce como libertador de aquel país, con los títulos de «Fundador de la Libertad del Perú», «Fundador de la República» y «Generalísimo de las Armas». En Chile su ejército le reconoce el grado de Capitán General. Carrera militar En 1789, a los once años de edad, comenzó su carrera militar en el regimiento de Murcia, mientras estallaba la Revolución Francesa. Luchó en la campaña del norte de África combatiendo a los moros en Melilla y Orán. En 1797 fue ascendido a subteniente, por sus acciones en los Pirineos frente a los franceses, en 1793. En agosto de ese año su regimiento, que había participado en las batallas navales contra la flota inglesa en el Mediterráneo, se rindió. Durante el período que sigue luchó con el grado de capitán 2.º de infantería ligera en diferentes acciones, en la guerra de las Naranjas contra Portugal (1802) y en Gibraltar y Cádiz contra los ingleses (1804). En 1808 las tropas de Napoleón invadieron la Península y el rey Fernando VII fue hecho prisionero. Poco después estalló la rebelión contra el emperador y contra su hermano José Bonaparte, que había sido proclamado rey de España. Se estableció una Junta Central de Gobierno, que actuó primero en Sevilla y luego en Cádiz. San Martín fue ascendido por la Junta al cargo de ayudante 1.º del regimiento de Voluntarios de Campo Mayor. Distinguido por sus acciones contra los franceses, fue ascendido a capitán del regimiento de Borbón. Su principal actuación fue en la gran victoria de la batalla de Bailén, del 19 de julio de 1808, en que tuvo una actuación destacada como ayudante del general Coupigny. Esta victoria fue la primera derrota importante de las tropas de Napoleón, y permitió al ejército de Andalucía recuperar Madrid. En premio por su actuación, San Martín recibió el grado de teniente coronel y una condecoración con una medalla de oro. Continuó luchando contra los franceses en el ejército de los aliados: España, Portugal e Inglaterra. En la batalla de Albuera combatió a las órdenes del general William Carr Beresford (el mismo que dos años antes había invadido Buenos Aires ). En esas campañas conoció a Lord Macduff, un noble escocés que lo introdujo a las logias secretas que conspiraban para conseguir la independencia de América del Sur. Fue allí que hizo contacto por primera vez con círculos de liberales y revolucionarios, que simpatizaban con la lucha por la independencia americana. Londres En 1811 renunció a su carrera militar en España. Por intermedio de Lord Macduff obtuvo un pasaporte para viajar a Inglaterra, partiendo el 14 de septiembre de ese año para residir en el número 23 de la calle Park Road en el distrito de Westminster, en Londres. Allí se encontró con compatriotas de la América española: Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Andrés Bello y Tomás Guido, entre otros. Según algunos historiadores, aquellos formaban parte de la Gran Reunión Americana, sociedad de presuntas filiaciones masónicas, fundada por Francisco de Miranda quien, junto con Simón Bolívar, ya luchaba en América por la independencia de Venezuela. Hay quienes opinan que, ya dentro de la hermandad, se relacionó con políticos británicos que le hicieron conocer el Plan de Maitland, una estrategia para que América se liberara de España. Cabe destacar que esta teoría, aceptada en varios círculos, es rechazada en otros tantos. De vuelta en Buenas Aires En enero de 1812 San Martín se embarcó hacia Buenos Aires en la fragata inglesa George Canning. Fue recibido por los miembros del Primer Triunvirato, quienes le reconocieron su grado de teniente coronel. El 16 de marzo le pidieron que creara un cuerpo de caballería, que llamó Regimiento de Granaderos a Caballo, para custodiar las costas del río Paraná. Durante el año 1812 se ocupó de instruir a la tropa en las modernas técnicas de combate que conocía por su extensa actuación europea contra los ejércitos de Napoleón. Junto con Carlos María de Alvear, fundó a mediados de 1812 una filial de la Logia de los Caballeros Racionales, que rebautizó con el nombre de Logia Lautaro. El nombre fue tomado del cacique araucano Lautaro, que en el siglo XVI se había sublevado contra los españoles. La sociedad estaba formada como las logias masónicas de Cádiz y de Londres, similar a la que en Venezuela tenía como miembros a Francisco de Miranda, Simón Bolívar y Andrés Bello. Su objetivo era «trabajar con sistema y plan en la independencia de la América y su felicidad». Sus miembros principales, además de San Martín y Alvear, eran José Matías Zapiola, Bernardo Monteagudo y Juan Martín de Pueyrredón. En octubre de 1812, cuando llegó a Buenos Aires la noticia de la victoria del Ejército del Norte en la batalla de Tucumán, comandado por Manuel Belgrano, San Martín dirigió un movimiento preparado por la Logia, con el objeto de derrocar al gobierno, al cual juzgaban poco decidido por la independencia. Bajo la presión de los cuerpos armados y del pueblo, se nombró el Segundo Triunvirato constituido por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. Se exigió, además, llamar a una Asamblea Suprema de delegados de todas las provincias, con el fin de declarar la independencia y dictar una constitución. El 12 de noviembre de 1812, a los 34 años, contrajo matrimonio con María de los Remedios de Escalada, de 14 años, a pesar de la oposición de la familia de ésta, quien lo consideraba un «soldadote». (En esos primeros años en Buenos Aires, la elite porteña también lo apodaba «el tape» [‘indio guaraní’], «el indio», «el paraguayo», «el cholo» [indio coya] y «el mulato»). Combate de San Lorenzo La primera acción militar de San Martín y su recién creado regimiento de granaderos a caballo estuvo dirigida a frenar las incursiones de los realistas en las costas del río Paraná, principal afluente del Río de la Plata y vía de comunicación estratégica para la región. San Martín se instaló con sus tropas en el convento de San Carlos, posta de San Lorenzo, en el sur de la provincia de Santa Fe. El 3 de febrero de 1813 y ante el desembarco de 300 españoles, se libró el Combate de San Lorenzo, casi frente al Convento, a orillas del río. Dado que existían aún sospechas acerca de la fidelidad a la causa independentista por parte del recién llegado San Martín, él decidió avanzar al frente de la reducida tropa de granaderos a caballo. Al estar así expuesto, su caballo fue mortalmente herido y San Martín, aprisionado bajo su cabalgadura, casi fue ultimado por un realista. Le salvó la vida un soldado raso Juan Bautista Cabral —correntino como San Martín— que antepuso su cuerpo a dos bayonetazos. San Martín le ascendió post mórtem, por lo que actualmente es conocido como el Sargento Cabral. Esta batalla, que por la cantidad de combatientes de ambos bandos podría parecer secundaria, permitió alejar para siempre a la flotas realistas que merodeaban por el río Paraná, saqueando las poblaciones. Ejército del Norte ( Los 3 defensores de la Patria ) Luego de esta victoria, San Martín fue designado para hacerse cargo del Ejército del Norte, donde debió reemplazar al general Manuel Belgrano. Según la tradición, el encuentro entre los dos próceres se efectuó en la posta de Yatasto, en la provincia de Salta. Este hecho es conocido como «el abrazo de Yatasto». Desde su reciente cargo de mayor general del Ejército Auxiliar del Perú debía reorganizar un ejército deshecho por las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. Al poco tiempo de encontrarse San Martín en Tucumán, llegó a la conclusión de que era imposible llegar por el camino del Alto Perú hasta Lima, que en ese momento era el centro del poder realista. Cada vez que un ejército realista descendía del altiplano hacia los valles de la provincia de Salta era derrotado, y cada vez que un ejército patriota ingresaba en el Alto Perú, era también aniquilado. Fue entonces que el general concibió la idea, que luego realizaría con éxito, de cruzar la Cordillera de los Andes y atacar la ciudad de Lima desde el mar. Para mantener segura la frontera del norte, pensaba San Martín, bastaban las tropas irregulares salteñas al mando del general Martín Miguel de Güemes, a quien encargó la defensa de la frontera norte y comenzó a preparar una futura estrategia militar. Dejó brevemente el mando del ejército al general Francisco Fernández de la Cruz, retirándose a Saldán (provincia de Córdoba), para reponerse de una úlcera estomacal. Allí mantendría conversaciones con su amigo Tomás Guido, en las que lo convencería de la necesidad de independizar la región desde Chile. El Cruce de los Andes El 12 de enero de 1817 se inició el Cruce de los Andes en dirección a Chile. El Ejército de los Andes fue uno de los dos grandes cuerpos militares que la provincia de Cuyo desplegó en la Guerra de Independencia Hispanoamericana; contó inicialmente con 4.000 hombres y 1.200 milicianos de tropa de auxilio para conducción de víveres y municiones. El Ejército se dividió en seis columnas: cuatro secundarias, cuyo objetivo era distraer a las fuerzas enemigas y provocar movimientos favorables a la Revolución en zonas alejadas de la capital, Santiago de Chile, entre ellas la dirigida por Ramón Freire hacia Chillán, que llegó unos días antes que las demás y convenció al gobernador realista que el ataque principal sería por el sur. Las dos columnas principales, que concentraban el grueso del Ejército, eran comandadas por el capitán general San Martín. Para acometer contra las tropas realistas asentadas en el actual territorio chileno, la primera debía atravesar la Cordillera por el paso de Los Patos, al mando del general O’Higgins. La segunda columna estaba bajo el mando del general Las Heras, y debía marchar por el paso de Uspallata (actual Paso de la Cumbre), conduciendo todo el parque y la artillería, cuyo transporte era considerado imposible por el camino más escabroso de Los Patos. Las dos debían reunirse en el valle del Aconcagua, mientras que efectivos menores dispersaban las fuerzas enemigas, induciéndolas a engaño respecto del avance de la agrupación principal. Las dos columnas principales estaban formadas por 3.500 soldados, cien baqueanos, mil caballos, diez mil mulas (de las que llegaron cuatro mil), treinta cañones, casi un millón de cartuchos de fusil, varias toneladas de pólvora, y alimento para todos los hombres y animales para un mes de marcha. El cruce fue verdaderamente épico: no sólo cruzaron una de las cadenas montañosas más altas del mundo (Las Heras registró que cruzó el paso de la Cumbre, de 3.500 metros, ¡a las tres de la mañana!), sino que lo hicieron por un desierto que en parte no tenía siquiera agua. El único medio día de descanso que tuvieron fue durante una tormenta de granizo que los obligó a detenerse. Varias pequeñas batallas jalonaron el avance: Potrerillos, Achupallas y Las Coimas. La Independencia de Chile Las fuerzas de Las Heras, de O’Higgins y de Soler se reunieron el 8 de febrero en el Campamento de Curimón. Ante las noticias del avance del jefe realista, Coronel Rafael Maroto, hacia las casas de Chacabuco, San Martín ordenó el avance y el 12 de febrero se libró la Batalla de Chacabuco. El Ejército de Los Andes obtuvo la victoria sobre los realistas, y hubo 500 muertos y 600 prisioneros. Los patriotas tuvieron que lamentar sólo 12 bajas. ( IMPRESIONANTE ) El gobernador Casimiro Marcó del Pont huyó hacia el sur, pero fue capturado por el capitán José Félix Aldao, de larga trayectoria posterior. El 18 de febrero se convocó a un Cabildo Abierto que propuso a San Martín como Director Supremo de la naciente república, pero éste rechazó el ofrecimiento para evitar sospechas sobre un posible avasallamiento de la Provincias Unidas del Río de la Plata sobre la autonomía de Chile. Dos días después el cabildo nombra finalmente a O’Higgins como director supremo, designación que San Martín avaló. Días después, San Martín ordenó a Las Heras que persiguiera a los realistas hasta Concepción, pero éste no pudo impedir que se atrincheraran en Talcahuano. O’Higgins intentó capturar esa fortaleza, pero fue completamente vencido. Y para peor, pronto llegaron refuerzos desde Perú para los realistas, al mando del ex gobernador Mariano Osorio. Mientras tanto, San Martín viajó a Buenos Aires, a pedir más colaboración a Pueyrredón, que debería también formar una escuadra. A su regreso ordenó a sus hombres replegarse hacia el norte, reuniendo unos 8.000 hombres en las afueras de Talca. Allí se produjo el 19 de marzo de 1818 la sorpresa de Cancha Rayada, donde el ejército unido bajo las órdenes de San Martín fue derrotado cuando realizaba una maniobra nocturna para evitar un inminente ataque. En la oscuridad se generó una gran confusión, ya que tanto realistas como patriotas equivocaron sus posiciones, aquellos por desconocer el traslado de tropas ordenado por San Martín, y éstos por no haberlo completado. Los españoles perdieron 300 hombres, pero quedaron dueños del campo y capturaron el parque, fusiles y 26 cañones (lo que levantó mucho la moral de sus tropas). Los patriotas tuvieron 120 bajas, pero la división a cargo de Las Heras emprendió una retirada ordenada sustrayéndose a la lucha. Así se pudo encolumnar y salvar sus efectivos y su parque de artillería. La desmoralización hizo su esperado efecto en Santiago, y muchos patriotas escribieron a Osorio pidiendo clemencia, mientras otros huían (entre ellos Bernardo de Monteagudo). Pero San Martín no se dio por vencido, y pronto estaba listo para luchar nuevamente, especialmente gracias a fray Luis Beltrán, que en pocos días fabricó decenas de miles de balas. San Martín esperó a Osorio en los llanos del río Maipo. El 5 de abril se vuelven a enfrentar en la batalla de Maipú. Esta batalla se desarrolló en tres etapas. Primero, San Martín decidió desplazar a las fuerzas patriotas linealmente, para atacar a los realistas alineados en la parte alta de una lomada. Formaron un triángulo para atacar con la caballería, la artillería y la caballería chilena y patriota por el sur. Osorio impulsó sus fuerzas por la derecha, pero la izquierda cedió por completo. El ejército realista debió retroceder en desorden, los granaderos persiguieron al galope a las últimas fracciones que se retiraban. El adversario dejaba en el campo de batalla 2.000 cadáveres, cerca de 2.500 prisioneros, todo su armamento y material de guerra. El general O’Higgins, herido durante la batalla, se acercó sin embargo montado en su caballo para abrazar a San Martín. Muchos han relatado esta escena con honda emoción. La victoria de Maipú pasa a la historia como una gran batalla a partir de una maniobra extraordinaria. El parte de la victoria dice así: «Acabamos de ganar completamente la acción. Nuestra caballería los persigue hasta concluirlos. La patria es libre, abril de 1818. San Martín». El gobierno de Chile lo premia con una vajilla de plata y 6.000 pesos, pero San Martín rechazó ambos regalos diciendo: "No estamos en tiempos para tanto lujo". Con la batalla de Maipú se obtiene definitivamente la victoria sobre las tropas realistas asegurando finalmente la independencia de Chile. Sin embargo, San Martín tuvo opositores locales, como los hermanos Carrera, líderes de un sector opositor a O’Higgins, que comenzaron a conspirar. El complot fue descubierto, Juan José y Luis Carrera fueron arrestados, y José Miguel huyó a la Banda Oriental. Poco antes de Maipú, Juan José y Luis Carrera fueron fusilados en Mendoza por orden del gobernador Toribio de Luzuriaga a instancias de Bernardo de Monteagudo, que poco después volvería a Chile. Desde entonces, José Miguel Carrera intentaría volver a su país para declarar a traidor a O’Higgins, juzgar a San Martín como criminal y fusilar a sus seguidores. Independencia y Protectorado del Perú El 8 de septiembre, el ejército al mando de San Martín desembarcó en el puerto de Pisco haciendo retroceder al ejército realista, que se repliega a la zona de Sierra. El virrey Pezuela, jefe del ejército realista, tenía bajo su mando a unos 20.000 soldados, distribuidos por todo el virreinato, de los cuales la mayor parte defendía Lima; tratando de ganar tiempo para reunir a todos los soldados, plantea una salida diplomática al conflicto, que finalmente no llegó a ningún acuerdo aceptable para San Martín. Éste envía inmediatamente una división al mando del general Juan Antonio Álvarez de Arenales hacia Lima, por la ruta de la sierra, para propiciar la insurrección de las poblaciones a lo largo de su trayecto. San Martín sigue con la flota y en los primeros días de noviembre desembarca en la localidad de Huacho, donde fortifica su posición e inicia su estrategia para sitiar definitivamente Lima. El 29 de enero de 1821 se sublevan altos oficiales realistas contra el virrey Pezuela, quien es derrocado y sustituido por el general José de La Serna, que será nombrado virrey del Perú por la corona. El nuevo virrey propone a San Martín nuevas negociaciones diplomáticas, las cuales finalmente fracasan debido a que la propuesta definitiva del general era la independencia del Perú. El sitio de Lima se prolongó por algunos meses y en el mes de marzo arribó al Perú el capitán Manuel Abreu, enviado por el rey de España como emisario pacificador, sin ninguna consecuencia favorable para los independentistas. San Martín decide iniciar una nueva estrategia y envía dos ejércitos, uno al mando del general Guillermo Miller, para desembarcar en las costas del sur y otra al mando del general Arenales, hacia la sierra. San Martín deja Huacho y desembarca en Ancón, estrechando el cerco a Lima. A la vez, inicia negociaciones de paz, que se realizan en la hacienda de Punchauca, cerca de Lima, a fines de abril, mediante sus delegados Guido, García del Río y José Ignacio de la Rosa y los del virrey La Serna, Abreu, Manuel de Llano y Mariano Galdiano. Las negociaciones fracasan nuevamente. El alzamiento del regimiento realista Numancia -integrado por venezolanos- a favor de la independencia, le abre las puertas de Lima a San Martín, obligando a La Serna a abandonar la ciudad el 5 de julio, internándose en la sierra. San Martín ocupa Lima y reúne a Cabildo Abierto el 15 de julio. El día 28 San Martín declara la independencia y es nombrado Protector del Perú con autoridad civil y militar. Ese mismo año fundó la Biblioteca Nacional del Perú a la cual donó su colección personal de libros y creó la Orden El Sol del Perú. Gobierna el Perú desde el 3 de agosto de 1821 hasta el 20 de septiembre de 1822. Durante su protectorado recibe una carta del general Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar, para la campaña en Ecuador en el que reclama al batallón Numancia, unidad formada en Venezuela en 1813 y enviada al Perú en 1816 por Pablo Morillo, compuesta de venezolanos y neogranadinos que deseaban volver a Colombia. San Martín se niega a perder la excelente unidad y en su lugar envía la división de Andrés de Santa Cruz, en su mayoría compuesta por tropas inexpertas, que participan en las batallas de Riobamba y Pichincha. Entre los días 26 y 27 de julio de 1822 se realiza la Entrevista de Guayaquil, donde se reúne con Bolívar, teniendo como tema principal la liberación del Perú, principal baluarte realista en Sudamérica, cediendo a éste la iniciativa y conducción de la campaña libertadora. Poco después decide retirarse de todos los cargos y volver a su país. He convocado al Congreso para presentar ante él mi renuncia y retirarme a la vida privada con la satisfacción de haber puesto a la causa de la libertad toda la honradez de mi espíritu y la convicción de mi patriotismo. Dios, los hombres y la historia juzgarán mis actos públicos. José de San Martín (carta a Bolívar. Lima, 10 de septiembre de 1822) Cronología de los acontecimientos en la epoca Libertador 1778 El 25 de febrero nace José Francisco de San Martín en Yapeyú, el menor de cinco hermanos del matrimonio de Don Juan de San Martín y Gregoria Matorras. 1780 El cacique José Gabriel Condorcanqui, bajo el nombre de Túpac Amaru encabeza una rebelión en el Alto Perú contra los abusos del poder español. 1781 Don Juan de San Martín regresa con su familia a Buenos Aires. 1783 La familia San Martín se traslada a España. 1784 La familia San Martín llega a Cádiz. Al poco tiempo se radican en Málaga. 1789 José de San Martín se incorpora como cadete al Regimiento de Infantería de Murcia, en España. El 14 de julio estalla la Revolución Francesa que pondrá fin a siglos de absolutismo monárquico en Francia. Se pone fin a los privilegios de la nobleza y el clero que no pagaban impuestos y ocupaban los principales cargos en el gobierno. La Revolución se transforma en un ejemplo a imitar para los partidarios de la libertad y la justicia. 1791 Participa por primera vez en un combate, en Orán Norte de África. Rebelión de los esclavos de Haití. 1793 Tras un intento de fuga, el rey Luis XVI es ejecutado en la guillotina. 1796 Muere su padre en Málaga. Caen los jacobinos y su líder, Robespierre, es ejecutado en la guillotina. La Revolución Francesa se torna más moderada. Comienzan las campañas y el ascenso de Napoleón Bonaparte. Alianza entre el reino de España y la República Francesa contra Gran Bretaña. 1797 Nace en Buenos Aires Remedios de Escalada, futura esposa de San Martín. John Adams es electo como el segundo presidente de los EEUU. 1804 Napoleón es coronado Emperador. San Martín se destaca por su valentía y coraje en Cádiz. 1806 Primera invasión inglesa al Río de la Plata al mando de William Carr Beresford. San Martín participa en numerosos combates en Portugal y Andalucía 1807 Segunda invasión inglesa al mando de John Whitelocke. Tras la derrota de los ingleses es destituido el virrey Sobremonte y reemplazado por Santiago de Liniers, el primero y único virrey elegido por el pueblo por su notable actuación en la defensa de Buenos Aires. Napoleón invade Portugal y la corte portuguesa se traslada a Brasil. 1808 Napoleón invade España y obliga a abdicar al rey Carlos IV y a su hijo Fernando VII a favor de su hermano, José Bonaparte. El pueblo español se organiza para resistir la invasión francesa. San Martín participa activamente de la lucha. Se incorpora al Regimiento de Caballería de Borbón y es nombrado Teniente Coronel. 1809 En Buenos Aires un grupo de españoles encabezados por Martín Álzaga intenta derrocar a Liniers acusándolo, por su origen francés, de ser un agente de Napoleón. Liniers derrota la sublevación pero pocos meses después es reemplazado por un nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros. En el Alto Perú el pueblo se rebela contra el poder español en las ciudades de Chuquisaca y La Paz. 1810 San Martín se entera de que en su patria se ha producido la Revolución de Mayo y que hay un nuevo gobierno que se propone cambios profundos y decide volver a su patria. En diciembre, tras la renuncia de Moreno, se forma la Junta Grande, que incorpora diputados del interior. 1811 Vicente López y Planes y Blas Parera crean el Himno Nacional Argentino. Muere en alta mar Mariano Moreno. San Martín solicita y obtiene el retiro del ejército español. Parte hacia Londres y desde allí se embarca hacia Buenos Aires. Cae la Junta Grande y se constituye el Primer Triunvirato integrado por Juan José Paso, Feliciano Chiclana y Manuel de Sarratea. Su secretario es Bernardino Rivadavia. 1812 San Martín llega a Buenos Aires junto a otros 17 militares americanos que habían militado en el ejército español. El 16 de marzo el Triunvirato le concede el grado de Teniente Coronel de Caballería. Crea el Regimiento de Granaderos a Caballo. Funda junto a Carlos María de Alvear la Logia Lautaro, una organización secreta que se proponía luchar por la libertad de América. Contrae matrimonio con Remedios de Escalada. Participa en el derrocamiento del Primer Triunvirato por considerarlo impopular y centralista. Esto lo enfrentará de por vida con Rivadavia. 1813 El 3 de febrero se produce la victoria de San Lorenzo, bautismo de fuego de los granaderos. El 3 de diciembre se lo nombra Jefe del Ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano derrotado en Vilcapugio y Ayohuma. Se reúne en Buenos Aires la Asamblea General Constituyente para dictar una constitución y declarar la Independencia. Estos objetivos no se logran pero la Asamblea logra aprobar los símbolos patrios, abolir los títulos de nobleza, el trabajo forzado de los indios, la destrucción de los instrumentos de tortura y la libertad de los esclavos nacidos a partir de ese año. El 28 de marzo fallece en España su madre, Gregoria Matorras. 1814 Tras la derrota de Napoleón, Fernando VII vuelve al trono español y se propone recuperar las colonias americanas. San martín se reúne con Belgrano en la Posta de Yatasto (Salta) y se hace cargo del Ejército del Norte. Concentra las tropas en Tucumán y encarga la defensa de la frontera Norte a Martín Miguel de Güemes a quien nombra Teniente Coronel. En mayo se deteriora su salud y se retira a Córdoba en compañía de su amigo Tomás Guido a recuperarse y preparar su plan continental: liberar a Chile y de allí embarcarse hacia el Perú y terminar con el poder realista en Lima (Perú). En Buenos Aires, la Asamblea, dirigida por Alvear crea un poder ejecutivo unipersonal: el Directorio y es designado como primer director Gervasio Posadas, tío de Alvear, que nombra a San Martín como gobernador de Cuyo. 1815 Alvear, nombrado Director Supremo, ofrece a Inglaterra el protectorado sobre la Provincias Unidas del Río de la Plata. Todo el país se opone y se sublevan los ejércitos contra el Director que debe renunciar. San Martín rompe con Alvear y la Logia se divide entre los partidarios de uno y otro. Napoleón es derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. 1816 San Martín gobierna Cuyo fomentando la educación, la industria y la agricultura. Crea un sistema impositivo equitativo para que pagaran más los que más tenían. El 24 de marzo se reúne el Congreso en Tucumán. San Martín, preocupado por la demora en sancionar la independencia dirige una carta al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. El 9 de julio, finalmente, el Congreso declara la Independencia. San Martín se entrevista en Córdoba con Juan Martín de Pueyrredón, nuevo Director Supremo, para solicitarle su apoyo para su plan continental. Es nombrado General en Jefe del Ejército de los Andes. El 24 de agosto nace en Mendoza Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada. El Ejército de los Andes se instala en el campamento militar del Plumerillo. 1817 El 18 de enero el Ejército de los Andes inicia el cruce de la cordillera. El 12 de febrero San Martín y su ejército, ya en Chile, derrotan a los realistas en Chacabuco. Dos días después San Martín entra en Santiago. El 18 de marzo parte hacia Buenos Aires en busca de ayuda para proseguir su campaña. 1818 El 12 de febrero se proclama en Santiago la Independencia de Chile. La derrota sufrida en Cancha Rayada es superada ampliamente por el triunfo de Maipú el 5 de abril que consolida la independencia chilena. 1819 San Martín desobedece la orden del Directorio de abandonar su campaña libertadora para reprimir a los federales del Litoral. 1820 El 1º de febrero las tropas federales de Estanislao López y Francisco Ramírez derrotan en Cepeda a las fuerzas del Directorio. Desaparece la autoridad nacional y cada provincia se maneja por su cuenta. San Martín renuncia a su cargo de jefe del Ejército de los Andes, pero es confirmado por sus propios compañeros con la firma del Acta de Rancagua. Es designado general en jefe de la Expedición al Perú. El 20 de agosto zarpa la flota libertadora hacia Lima. El 12 de septiembre San Martín desembarca en el puerto peruano de Pisco. 1821 El 12 de julio entra con sus tropas en Lima y proclama la Independencia del Perú. Es designado Protector del Perú. El 28 de agosto suprime la esclavitud y la mita y crea la Biblioteca del Perú. En Buenos Aires gobierna Martín Rodríguez con Rivadavia como Ministro de Gobierno. 1822 Bolívar incorpora Ecuador a la Gran Colombia. El 26 y 27 de julio se entrevistan los dos libertadores en Guayaquil. San Martín deja a Bolívar la conducción de la guerra y vuelve a Lima. Renuncia a todos los cargos y se dirige a Chile. Los EE.UU. reconocen la independencia argentina. 1823 Deja Chile y se traslada a Mendoza instalándose en su chacra de Los Barriales. El gobierno porteño, a través de Rivadavia, le niega el permiso para trasladarse a Buenos Aires y encontrarse con su familia. El 3 de agosto muere su esposa, Remedios de Escalada, a los 25 años. El 4 de diciembre San Martín llega a Buenos Aires. 1824 El 10 de febrero se embarca rumbo a Europa junto a su hija Mercedes. El 23 de abril llega a Francia donde le niegan la visa. Deberá seguir viaje rumbo a Inglaterra. El 9 de diciembre el General Sucre gana la última y definitiva batalla por la independencia americana: Ayacucho. En Buenos Aires se reúne un nuevo Congreso Nacional bajo la influencia de Rivadavia. 1825 Escribe las máximas para su hija que por entonces estudiaba en Londres. 1826 El Congreso reunido en Buenos Aires nombró a Rivadavia presidente de las Provincias Unidas y dicta una Constitución Unitaria, Aristocrática y Centralista que desata la oposición de todo el interior. 1827 Fracasa la experiencia unitaria de Rivadavia y es designado el federal Manuel Dorrego como gobernador de Buenos Aires. 1828 El general Lavalle da un golpe de estado contra Dorrego y lo fusila a mediados de diciembre. 1829 El 6 de febrero llega San Martín a Buenos Aires y al enterarse del fusilamiento de Dorrego decide no desembarcar y se instala por tres meses en Montevideo. El 8 de diciembre Rosas es designado gobernador de Buenos Aires. 1830 San Martín y su hija se instalan en Francia. El 17 de diciembre muere en Santa Marta (Colombia) el libertador Simón Bolívar. En casi toda Europa estallan revoluciones liberales contra el absolutismo monárquico. 1832 El 13 de diciembre su hija Mercedes se casa con el médico de la familia, Mariano Balcarce. 1838 Francia bloquea el puerto de Buenos Aires. El 5 de agosto, en una carta, San Martín le ofrece a Rosas sus servicios militares. Rosas le agradece el gesto y le pide que haga gestiones diplomáticas. 1839 Rosas nombra a San Martín ministro plenipotenciario de la Confederación Argentina ante la República del Perú. 1843 Juan Bautista Alberdi visita en Francia San Martín e intercambian ideas sobre la realidad argentina. 1845 Bloqueo anglo-francés al puerto de Buenos Aires. San Martín lo condena y vuelve a ofrecer sus servicios. 1846 San Martín le escribe a Rosas felicitándolo por el coraje demostrado por sus tropas en el combate de la Vuelta de Obligado contra las tropas anglo-francesas. 1848 Estalla en Francia el intento revolucionario de la Comuna de París contra la miseria y las malas condiciones de vida de los obreros. San Martín se traslada a Boulogne-Sur-Mer. 1850 El 17 de agosto muere en su casa a las 15 horas. En su testamento establece la donación de su sable a Juan Manuel de Rosas. 1880 El presidente Nicolás Avellaneda logra el traslado de sus restos a la Catedral de Buenos Aires. San Martín se despide de Rosas En carta a Rosas el 2 de noviembre de 1848, San Martín le expresa: “A pesar de distancia que me separa de nuestra Patria, usted me hará justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo pa mi achacosa vejez” “Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa: esta stisfacción es tanto más completa cuanto el honro del país no ha tenido que sufrir, y por el contrario presenta a todos los nuevos estados Americanos un modelo que seguir...jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión huimillante presidiendo usted a sus destinos...Esta opinión demostrará a usted, mi apreciable general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que merece el que yo he formado de usted. Por tales acontecimientos reciba usted y nuestra patria mis más sinceras enhorabuenas.” Finalmente, tres meses antes de su muerte, San Martin se despide de Rosas, a quien nunca conoció personalmente, con una carta que le escribe desde Boulongne, el 6 de mayo de 1850: “...como argentino me llena de un verdadero orgullo al ver la prosperidad, la paz interior, el orden y el honor, restablecidos en nuestra querida patria: y todos esos progresos efectuados en medio de circunstancias tan difíciles en que pocos estados se habrán hallado. Por tantos bienes realizados, yo felicito a Ud. sinceramente como igualmente a toda la Confederación Argentina. Que goce Ud. de salud completa y que al terminar su vida pública sea colmado del justo reconocimiento de todo argentino. Son los votos que hace y hará sierre a favor de Ud. éste su apasionado amigo y compatriota Q.B.S.M “ (Que besa sus manos) Firmado: Don José de San Martín. La historia mitrista" haría todo lo posible porque no se cumplieran los últimos deseos de San Martín, de que Rosas “sea colmado del justo reconocimiento de todo argentino.” El esfuerzo de muchos que incasablemente buscaron y buscan la verdad histórica, lograron que muchos argentinos colmen a Rosas del “justo reconocimiento” Máximas para mi hija San Martín escribió una lista de consejos para su hija Merceditas: 1. Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: «Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos...». 2. Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira. 3. Inspirarle una gran confianza y amistad, pero unida al respeto. 4. Estimular en Mercedes la caridad con los pobres. 5. Respeto sobre la propiedad ajena. 6. Acostumbrarla a guardar un secreto. 7. Inspirarle sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones. 8. Dulzura con los criados, pobres y viejos. 9. Que hable poco y lo preciso. 10. Acostumbrarla a estar formal en la mesa. 11. Amor al aseo y desprecio al lujo. 12. Inspirarle amor por la Patria y por la Libertad. Fuentes : Wikepedia, www.elhistoriador.com.ar, http://www.lagazeta.com.ar/rosasysanmartin.htm#06 , un poco de mi autoria ( poquito ) Nota Personal : Cabe aclarar que si Jose Francisco de San Martin y Matorras haya sido Mason o la Liberación de America fue una gran conspiración por parte de diferentes logias poderosas de Inglaterra para poder debilitar a España y aprobechar el momento para dejar de ser el satelite de Estados Unidos y volver a ser la Gran Potencia que era antes. Eso no disminuye en lo mas minimo la Gran proeza y todo lo que hizo por nuestro Pueblo, defendiendo nuestros intereses y luchando por un futuro mejor. Por otro lado en el asunto de la carta de San Martin a Rosas todos sabemos ( en realidad no todos ) como termino el asunto....Rosas exiliado por Urquiza, pero aqui demuestra la grandeza de otro simbolo de la Patria. Urquiza lo banco durante todo su exilio con fondos propios. Proximamente Martín Miguel de Güemes y Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano.

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano Manuel Belgrano (Buenos Aires, 3 de junio de 1770 – 20 de junio de 1820) fue un intelectual, abogado, economista, periodista, político y militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata, actual Argentina. Participó de la guerra de la Independencia y es el creador de la Bandera de Argentina. Fue además secretario del Consulado de Comercio de Buenos Aires y vocal de la Primera Junta de Gobierno. Como diplomático viajó a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia por las potencias de ese continente. La educación fue una de sus principales preocupaciones: para ello elaboró durante su estadía en España un plan de acción con avanzadas ideas sobre la misma. Belgrano no tenía, como él mismo lo ha dicho, grandes conocimientos militares, pero poseía un juicio recto, una honradez a toda prueba, un patriotismo puro y desinteresado, el más exquisito amor al orden, un entusiasmo decidido por la disciplina y un valor moral que jamás se ha desmentido. General José María Paz General sin las dotes del genio militar, hombre de estado sin fisonomía acentuada...Sus virtudes fueron la resignación y la esperanza, la honradez del propósito y el trabajo desinteresado. Domingo Faustino Sarmiento Biografía Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nació en Buenos Aires, el 3 de junio de 1770, en la casa paterna, cerca del Convento de Santo Domingo y fue bautizado en la Catedral de Buenos Aires al día siguiente. Él era criollo pero su padre Domenico era de origen italiano, oriundo de Oneglia, en Liguria, y tenía como apellido primero el de Peri —que castellanizó luego como Pérez—, aunque adoptó luego el apellido Belgrano, según la tradición porque producía excelente trigo. Su madre, María Josefa González Casero, era nacida en la ciudad de Santiago del Estero. Estudió en el Real Colegio de San Carlos (actual Colegio Nacional de Buenos Aires).- Entre 1786 y 1793 estudió Derecho en las universidades de Salamanca y Valladolid, donde se graduó con medalla de oro a los 18 años de edad en la Cancillería de Valladolid, dedicando especial atención a la economía política. Por tal motivo, en Salamanca fue el primer presidente de la Academia de Práctica Forense y Economía Política. Fue uno de los próceres más claramente católicos, y gracias a su excelente desempeño en las letras consiguió un permiso especial del Vaticano para leer y retener algunos textos prohibidos por la Iglesia en aquel momento. Así fue que leyó a Rousseau, Diderot, Voltaire, Montesquieu y Quesnay. También leyó a los escritores españoles de tendencia ilustrada, como Jovellanos y Campomanes. Más tarde, de regreso en territorio rioplatense, quizás a través de su primo Juan José Castelli, se interesó por el pensamiento de Francisco Suárez, quien declaraba que el poder de los gobiernos deviene de los pueblos. Siguió los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789, que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar, como a José de San Martín, el ideario liberal de finales del siglo XVIII. El Consulado de Comercio ue nombrado Secretario "Perpetuo" del Consulado de Comercio de Buenos Aires el 2 de junio del 1794, y pocos meses después regresó a Buenos Aires. Ejerció ese cargo hasta poco antes de la Revolución de Mayo, en 1810. Durante su gestión estuvo casi en permanente conflicto con los vocales del Consulado, todos ellos grandes comerciantes con intereses en el comercio monopólico con Cádiz. Año tras año presentó informes con propuestas que, en general, fueron rechazadas por los vocales, a los que acusaba de preocuparse sólo por sus propios intereses, sin tener en cuenta los del país que los acogía, y al cual debían la mayor parte de sus fortunas. De todos modos obtuvo algunos logros importantes, como la fundación de la Escuela de Náutica y la Academia de Geometría y Dibujo. Belgrano, a través del Consulado, también abogó por la creación de la Escuela de Comercio y la de Arquitectura y Perspectiva. Estas escuelas fueron cerradas en 1803 por orden de la Corona española, en particular del ministro Manuel Godoy, que las consideraba un lujo innecesario para una colonia a la que el gobierno peninsular prefería mantener atrasada y dependiente de la metrópoli. Belgrano es, sin duda, uno de los próceres que más énfasis puso en impulsar la educación. Su iniciativa ayudó a la publicación del primer periódico de Buenos Aires, el Telégrafo Mercantil, dirigido por Francisco Cabello y Mesa, y en el que colaboraban Belgrano y Manuel José de Lavardén. Dejó de aparecer en octubre de 1802, tras tirar unos doscientos números, después de varios problemas con las autoridades coloniales, que veían con malos ojos las tímidas críticas allí deslizadas y el estilo desenfadado de las sátiras y críticas de costumbres. También colaboró en el Semanario de Agricultura, Comercio e Industria, dirigido por Hipólito Vieytes. Allí explicaba sus ideas económicas: promover la industria para exportar lo superfluo, previa manufacturación; importar materias primas para manufacturarlas; no importar lo que pudiese producir en el país ni mercaderías de lujo; importar solamente mercaderías imprescindibles; reexportar mercaderías extranjeras; y poseer una marina mercante. Las invasiones inglesas En 1796 había iniciado su carrera militar. Pero, según su testimonio, "si el virrey Melo me confirió el despacho de capitán de milicias urbanas de la capital, más bien lo recíbí para tener un vestido más que ponerme, que para tomar conocimientos en semejante carrera." El virrey Sobremonte le encargó la formación de una milicia en previsión de algún ataque inglés, pero no lo tomó el encargo muy en serio. Pero su actitud cambió al producirse las invasiones inglesas, en 1806: participó en la caótica y frustrada defensa en la zona del Riachuelo, y más tarde escribiría: "Nunca sentí más haber ignorado hasta los rudimentos de la milicia." Se trasladó a la Banda Oriental para eludir el juramento de obediencia al rey inglés. Tras ser derrotados los invasores, fue uno de los mentores del Regimiento de Patricios, formado para defenderse de la próxima invasión. Cornelio Saavedra fue electo su comandante, y Belgrano fue nombrado jefe de estado mayor. En ese puesto combatió en la Defensa de la ciudad en 1807. Por un tiempo dedicó mucho esfuerzo a estudiar teoría militar, pero volvió a abandonarlos desde finales de ese año, en que volvió a hacerse cargo del Consulado. La Primera Junta de Gobierno A principios de mayo de 1810 fue uno de los principales dirigentes de la insurrección que se transformó en la Revolución de Mayo. En ésta su papel fue central, tanto personalmente como en su papel de jefe del carlotismo. Participó en el cabildo abierto del 22 de mayo y votó por el reemplazo del Virrey por una Junta, que fue la propuesta vencedora. El 25 de mayo fue elegido vocal de la Primera Junta de Gobierno, embrión de un gobierno argentino, junto con otros dos carlotistas: Castelli y Paso. Continuó dirigiendo y editando el Correo de Comercio, en el cual expresó: Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para los ricos. Belgrano era el miembro de la Junta con más experiencia política, y el más relacionado: la mayor parte de los funcionarios nombrados por el nuevo gobierno lo fueron por consejo suyo. Dirigió por un corto período el ex partido carlotista, pero rápidamente el control del grupo — y en cierta medida del gobierno — pasó a Mariano Moreno. Campaña al Paraguay y actividad en la Banda Oriental Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando del ejército libertador del Paraguay. Dice al respecto en su autobiografía: Me hallaba de vocal de la Junta Provisoria cuando en el mes de agosto de 1810, se determinó mandar una expedición al Paraguay. La Junta puso las miras en mí para mandarme con la expedición auxiliadora, como representante y general en jefe de ella; admití porque no se creyese que repugnaba los riesgos, que sólo quería disfrutar de la Capital, y también porque entreveía una semilla de desunión entre los vocales mismos, que yo no podía atajar, y deseaba hallarme en un servicio activo, sin embargo de que mis conocimientos militares eran muy cortos. En sus campañas militares llamó la atención su frugalidad y su modo de vida equiparable al de un soldado raso. Al mando de un escaso y bisoño ejército, en el cual hicieron sus primeras armas los asuncenos José Espínola, Narciso Flores, Félix Bogado y José Machain, aseguró la autoridad del nuevo gobierno en la Mesopotamia argentina, organizando como villas y dándoles una fundación formal a los pueblos preexistentes de Curuzú Cuatiá y Mandisoví (cerca de la actual Federación (Entre Ríos)) como antemurales contra las invasiones brasileñas. Ya en territorio paraguayo, logró una primera victoria sobre los realistas en la batalla de Campichuelo, pero resultó derrotado por tropas numéricamente muy superiores en la batalla de Paraguarí y en la batalla de Tacuarí. Estas derrotas, en 1811, significaron un revés para el intento de mantener a Paraguay unido a la Argentina, aunque logró influir efectiva y eficazmente en la emancipación de dicho territorio, a tal punto que en 1812 firmó con el nuevo estado un tratado de Confederación, que no pudo concretarse entonces. Es en esa época que redactó los Reglamentos para las provincias de Misiones, cuerpo legislativo que es precedente para la Constitución Nacional argentina. Ante el agravamiento de la situación de los patriotas en la más estratégica Banda Oriental la Junta porteña obligó a Belgrano a concluir lo más pronto posible la campaña en Paraguay. Después del fracaso de la expedición, la Junta de Buenos Aires le inició una causa el 6 de junio de 1811, aunque no había un cargo concreto hacia él, sino una petición del pueblo para que se hiciesen los cargos a que hubiese lugar. Se convocó entonces tanto al pueblo de Buenos Aires como a la milicia de la Banda Oriental para que declararan contra el general. Sin embargo, no solo nadie presentó cargos en su contra, sino que los oficiales que habían actuado en la campaña al Paraguay manifestaron en un documento no tener quejas y defendieron su sacrificio patriótico y heroico valor. El tribunal llamó a declarar a algunos militares, quienes manifestaron la conducta de Belgrano fue intachable. Finalmente, el gobierno resolvió el 9 de agosto de 1811 absolverlo y emitir el veredicto en la Gazeta de Buenos Ayres: ..se declara que el general don Manuel Belgrano se ha conducido en el mando de aquel ejército con un valor, celo y consistencia digno del reconocimiento de la patria... Mientras tanto, la Junta le encargó que se pusiera al frente del ejército que debía sitiar y rendir Montevideo, llevando como su segundo jefe a José Rondeau. A mediados de abril, Belgrano, nombró a José Gervasio Artigas Segundo Jefe Interno del Ejército de Operaciones de la Banda Oriental, según lo comunica a la Junta en su oficio datado en Mercedes el 27 de abril de 1811. La Junta Grande, en cambio, designa segundo jefe a Rondeau, quien recién llegará a Mercedes a principios de mayo. De acuerdo con las órdenes que había recibido la Junta, Belgrano nombró a Artigas Comandante Principal de las Milicias Patrióticas . Pero Belgrano fue llamado a Buenos Aires por el Primer Triunvirato. En octubre de 1811 se encontraba nuevamente en Paraguay y el día 12 firmó con el recientemente constituido primer gobierno independiente de dicho territorio un Tratado de Amistad, Auxilio y Comercio para una Confederación. Posteriormente el Triunvirato lo envió nuevamente a entrevistarse con el nuevo gobernante del Paraguay, Gaspar Rodríguez de Francia, pero éste no le recibió ni contestó sus comunicaciones; ese fue el comienzo del aislamiento absoluto que el Doctor Francia impuso a su país. La creación de la bandera argentina Fue nombrado jefe del regimiento de Patricios en reemplazo de Saavedra, que había sido condenado a destierro. Pero el Regimiento se negó a aceptarlo como su jefe, y se amotinó, en el llamado Motín de las Trenzas, que fue sangrientamente reprimido. Para recomponer la disciplina, fue enviado a Rosario a vigilar el Río Paraná contra avances de los realistas de Montevideo. Allí, en Rosario a las orillas del Paraná, el 27 de febrero de 1812 enarboló por primera vez la bandera argentina, creada por él con los colores de la escarapela, también obra suya. Lo hizo ante las baterías de artillería que denominó "Libertad" e "Independencia", donde hoy se ubica el Monumento Histórico Nacional a la Bandera. Inicialmente, la bandera era un distintivo para su división del ejército, pero luego la adoptó como un símbolo de independencia. Esta actitud le costó su primer enfrentamiento abierto con el gobierno centralista de Buenos Aires, personificado en la figura del ministro Bernardino Rivadavia, de posturas netamente europeizantes. El Triunvirato reaccionó alarmado: la situación militar podría obligar a declarar una vez más la soberanía del rey de España, de modo que Rivadavia le ordenó destruir la bandera. Sin embargo, Belgrano la guardó y decidió que la impondría después de alguna victoria que levantara los ánimos del ejército y del Triunvirato. En cuanto a su elección de los colores de la bandera nacional argentina, tradicionalmente se ha dicho que se inspiró en los colores del cielo; esta versión es sin dudas válida aunque no excluyente de otras. Sin embargo, es muy probable que haya elegido los colores de la dinastía borbónica (el azul-celeste y el 'plata' o blanco) como una solución de compromiso: en sus momentos iniciales las Provincias Unidas del Río de la Plata, para evitar el estatus de rebelde declararon que rechazaban la ocupación realista, aunque mantenían aún fidelidad a los Borbones. Por otra parte, Belgrano parece haber sido devoto de la Virgen de Luján, y otras advocaciones de la Virgen (de Chaguaya, de Itatí, del Valle, de Cotoca, y de Caacupé), cuyas vestes tradicionalmente son o han sido albicelestes. En el año 1938 por primera vez se celebró el Día de la Bandera en Argentina, eligiéndose el 20 de junio, día de la fecha de su fallecimiento. Batallas de Tucumán y Salta El mismo día que hizo flamear esa bandera, en enero de 1812, era nombrado jefe del Ejército del Norte. Debía partir hacia el Alto Perú, a reemplazar a Juan Martín de Pueyrredón y engrosar el ejército con las tropas de su regimiento. Se hizo cargo del mando en la posta de Yatasto: del ejército derrotado quedaban apenas 1500 hombres, de los cuales 400 internados en el hospital; tampoco había casi piezas de artillería, y no tenía fondos para pagar a los soldados. Instaló su cuartel en Campo Santo, al este de Salta. Se dedicó a disciplinar el ejército y organízó su hospital, la maestranza y el cuerpo de ingenieros. Su seriedad y su espíritu de sacrificio le ganaron la admiración de todos y logró levantar el ánimo de las tropas. En mayo se trasladó a Jujuy e intentó algunas operaciones en la Quebrada de Humahuaca. Para levantar la moral del ejército, hizo bendecir la bandera por el cura de la iglesia de la ciudad, Juan Ignacio Gorriti, que había sido miembro de la Junta Grande. Mientras tanto, el ejército de José Manuel de Goyeneche, el vencedor de Huaqui, se demoraba en comenzar operaciones en el sur, retrasado por la desesperada defensa de Cochabamba. Pero a fines de junio comenzó su avance hacia el sur. En esta situación, Belgrano recibió del Triunvirato la orden de replegarse, sin presentar batalla, hacia Córdoba. Así fue que dirigió el "Éxodo Jujeño": ordenó a toda la población seguirlo, destruyendo todo cuanto pudiera ser útil al enemigo. No pudo hacer cumplir esa misma orden para la ciudad de Salta, dado que el enemigo estaba ya muy cerca. La Junta establecida en Buenos Aires le ordenó una retirada hasta la ciudad de Córdoba, Belgrano conocedor por experiencia de los territorios observó que las posibles defensas Córdoba podrían ser muy fácilmente esquivadas o "puenteadas" por una ofensiva realista procedente del Alto Perú y e incluso reforzada desde el reocupado Chile (la ciudad de Córdoba aunque está a cerca de las sierras se ubica ya en una llanura escasamente defendible por lo cual, sin presentar batalla a los patriotas los realistas podían avanzar directamente hasta Buenos Aires) , lo cual le hizo considerar la petición de resistencia a ultranza hecha por el pueblo en San Miguel de Tucumán. Fue alcanzado en Las Piedras, donde perdió algunos hombres; pero ordenó un contraataque que resultó exitoso y levantó la decaída moral de su ejército en retirada. Cumpliendo las órdenes, se dirigió hacia Santiago del Estero. Pero los ciudadanos notables de San Miguel de Tucumán, encabezados por Bernabé Aráoz, lo convencieron de desviarse hacia esa ciudad. Allí reunió varios centenares de soldados más y se hizo fuerte en la propia ciudad. Respondió a un altanero ultimátum del general Goyeneche fechado en el "cuartel general del Ejército Grande" con una negativa... fechada en el "campamento del Ejército Chico". El jefe del ejército de vanguardia realista, general Pío Tristán, avanzó hasta las afueras de la ciudad con sus tropas desprevenidas, con la artillería empacada sobre las mulas. Pero cuando el ejército se presentó en el llamado "Campo de las Carreras", en las afueras de la ciudad, fueron sorpresivamente atacados por el ejército independentista. La batalla de Tucumán (24 de septiembre de 1812) fue increíblemente confusa: cada unidad peleó por su lado, se desató una tormenta de tierra, e incluso el cielo se oscureció por una manga de langostas. Belgrano acampó a cierta distancia, y sólo el llegar la noche supo que había triunfado. Fue la más importante de las victorias de la guerra de la independencia argentina. Belgrano reorganizó las tropas y avanzó hacia Salta. El 20 de febrero se libró la batalla de Salta en las calles de la misma, en que logró un triunfo completo, haciendo inútil la defensa de las tropas de Tristán. Fue la primera vez que la bandera argentina presidía una batalla. Firmó con Tristán un armisticio, por el cual dejó en libertad a los oficiales realistas, bajo juramento de que nunca volverían a tomar las armas contra los patriotas. Esta decisión le valió las críticas de los miembros del gobierno porteño y de muchos historiadores actuales. Pero es posible que, si se hubiera portado con más crueldad, como Castelli en 1811, no hubiera podido recibir el apoyo que recibió en el Alto Perú. Como consecuencia de la batalla de Salta, las provincias altoperuanas de Chuquisaca, Potosí - y más tarde Cochabamba - se levantaron contra los españoles. Expulsó al obispo de Salta, cuando descubrió que estaba cooperando con los realistas. Campaña al Alto Perú En abril de 1813 inició el avance hacia el norte, al territorio de la actual Bolivia. Intentó no empeorar las relaciones con los altoperuanos, que habían quedado mal predispuestos contra los porteños desde las inprudencias de Castelli y Monteagudo. Pero hizo ejecutar a los juramentados de Salta, que habían violado el juramento por el que habían sido liberados: les cortó las cabezas y las hizo clavar con un cartel que decía "por perjuros e ingratos". En junio entraba con su ejército de 2.500 hombres en Potosí, donde reorganizó la administración y nombró gobernadores adictos en casi todo el Alto Perú. Mientras tanto, Goyeneche era reemplazado por Joaquín de la Pezuela, un general, más hábil que aquél, que pronto reunió un ejército de casi 5.000 hombres. Belgrano se puso en marcha con 3.500 hombres, y contando con el apoyo de las fuerzas indígenas acaudilladas por Cornelio Zelaya, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Manuel Asencio Padilla e Ignacio Warnes. Éste último había sido nombrado gobernador de Santa Cruz de la Sierra por Belgrano, y había logrado extender mucho el territorio liberado. Enfrentó a Pezuela el 1 de octubre en la batalla de Vilcapugio, donde en un primer momento pareció que podía lograr la victoria. Un sorpresivo contraataque realista logró una victoria total para Pezuela. En ella perdió poco menos de la mitad de sus tropas, casi toda su artillería y su correspondencia. Por ésta, Pezuela supo que Belgrano esperaba refuerzos. Por eso forzó rápidamente una nueva batalla. En la batalla de Ayohuma, del 14 de noviembre, no atinó a ocultar la disposición de sus tropas, lo que permitió que Pezuela lo atacara con seguridad, cambiando de frente. Fue una completa victoria realista. Por otro lado, el mismo Belgrano reconoció que le faltaron dos importantes oficiales, Manuel Dorrego y Martín Miguel de Güemes, que talvez pudieron haber logrado el éxito, o al menos haber contenido mejor a los realistas luego de la derrota. Como consecuencia de estas dos derrotas se retiró a Jujuy, dejando las provincias del Alto Perú en manos del enemigo. Quedaban en esas provincias varios jefes guerrilleros, los más destacados de los cuales fueron Arenales, Warnes y Padilla, que dieron mucho trabajo a su enemigo hasta el regreso del Ejército del Norte, al año siguiente. Pero no sería bajo el mando de Belgrano: injustamente cuestionado por el gobierno de Buenos Aires, en enero dejaba el mando del Ejército del Norte al entonces coronel José de San Martín en el encuentro de La Posta de Yatasto, Salta. Belgrano se puso a órdenes de San Martín como su segundo, pero a los pocos días regresó a Buenos Aires, seriamente enfermo por afecciones contraídas durante sus extensas campañas militares, probablemente paludismo y tripanosomiasis. Pese a encontrarse con un ejército material y anímicamente diezmado, San Martín reconoció en todo momento la gran labor libertadora desempeñada por Belgrano al frente de las terribles campañas del Alto Perú, profesándole en todo momento un gran respeto y admiración. Su fracaso en esta campaña es considerado como determinante de la posterior separación entre Argentina y Bolivia. Tal secesión parece deberse sin embargo a causas más profundas, tal como el inexplicable desinterés del gobierno de Buenos Aires, que en una carta fechada el 9 de mayo de 1825 le responde al mariscal Antonio José de Sucre que es voluntad del Congreso General y Constituyente que las provincias del Alto Perú queden en plena libertad para disponer de su suerte, según crean convenir mejor a sus intereses y a su felicidad. La guerra civil Al llegar a Buenos Aires fue puesto a cargo del ejército de operaciones contra los federales de provincia de Santa Fe, en reemplazo de Juan José Viamonte. Éste estaba sitiando la villa de Rosario. Su segundo era Eustoquio Díaz Vélez, el mismo que había sido su segundo en Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Lo envió a exigir rendición a los santafesinos, pero éste -tratando de evitar una guerra civil- acordó el llamado Pacto de Santo Tomé con el gobernador Mariano Vera, en abril de 1816. Por este tratado depuso a Belgrano como jefe del ejército, colocándose él mismo en su lugar. Esta rebelión de Díaz Vélez provocó la caída del director Ignacio Álvarez Thomas. Pocos días más tarde, una comisión porteña integrada - entre otros - por Díaz Vélez firmaría un nuevo tratado con Santa Fe, que terminaría por ser dejado de lado por el nuevo Director, Antonio González Balcarce, y por el Congreso de Tucumán, provocando que el caudillo federal José Artigas y el gobierno de Santa Fe se negaran a enviar diputados de los pueblos del litoral al Congreso que declararía la Independencia Argentina. En agosto de 1816 se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte; pero no pudo organizar una cuarta expedición al Alto Perú, como era su sueño. Sólo alcanzó a enviar al teniente coronel La Madrid en una campaña menor, en marzo de 1817, hasta las cercanías de Tarija. Pero La Madrid, después de una pequeña victoria, y con apenas 400 hombres, atacó Chuquisaca por sorpresa. Fue derrotado y tuvo que huir por la sierra y la selva, volviendo a Tucumán por el camino de Orán. También en 1817, por orden del Congreso de Tucumán, envió a sus mejores tropas a aplastar la revolución federal de Santiago del Estero, acaudillada por Juan Francisco Borges. Por su orden, éste fue apresado y fusilado por el teniente coronel Lamadrid. Pasó dos años acantonado en la fortaleza de La Ciudadela, en Tucumán, sin recursos para seguir la guerra. Se le ordenó repetidas veces utilizar divisiones del Ejército del Norte contra los federales de Santa Fe. Envió contra ellos al coronel Juan Bautista Bustos, que no logró doblegar la resistencia del caudillo santafesino Estanislao López. Pero no combatió personalmente a los federales, y continuamente se quejaba al gobierno de la inutilidad de esa guerra, advirtiendo a las autoridades establecidas en Buenos Aires que la población de las provincias estaba descontesta del centralismo: "Hay mucha equivocación en los conceptos: no existe tal facilidad de concluir esta guerra; si los autores de ella no quieren concluirla, no se acabará jamás... El ejército que mando no puede acabarla, es un imposible. Su único fin debe ser por un avenimiento... o veremos transformarse el país en puros salvajes..." A mediados de 1819, cuando estaba ya muy enfermo, el general Rondeau, nuevo Director Supremo, ordenó que el Ejército del Norte y el de Los Andes abandonaran la lucha contra los realistas para aplastar las rebeldías provinciales. San Martín sencillamente ignoró la orden, mientras Belgrano obedecía a medias: ordenó a sus tropas iniciar la marcha hacia el sur, pero pidió licencia por enfermedad y delegó el mando en su segundo, Francisco Fernández de la Cruz. Se instaló en Tucumán, pero a poco de llegar fue sorprendido por un motín en esa provincia, que llevó al gobierno a su viejo conocido Bernabé Aráoz, y terminó con el general en prisión. Su médico particular, el escocés Joseph Redhead - a quien había conocido después de la batalla de Tucumán y que lo había acompañado desde entonces - tuvo que interceder por él para que no fuera encadenado. Fue también él quien preparó su viaje a Buenos Aires La provincia de Tucumán negó su obediencia al Directorio. Dos meses más tarde, también el Ejército del Norte se negaría a apoyar al gobierno central contra los federales: al llegar a Santa Fe, el general Bustos dirigió el llamado motín de Arequito, y el Ejército del Norte fue disuelto Su muerte Llegó a Buenos Aires en plena "anarquía del año veinte", ya seriamente enfermo de hidropesía. Esta misma enfermedad lo llevó a la muerte, el 20 de junio de 1820, en momentos en que arreciaba la crisis política en la Capital; ese día es recordado como Día de los tres gobernadores. En el lecho de muerte fue examinado por un médico que lo atendió en su casa, al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, quiso darle un reloj como pago, ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios. Una de sus últimas frases fueron de esperanza, a pesar de los malos momentos que pasaban tanto él como su patria: ...sólo me consuela el convencimiento en que estoy, de quien siendo nuestra revolución obra de Dios, él es quien la ha de llevar hasta su fin, maniféstándonos que toda nuestra gratitud la debemos convertir a su Divina Majestad y de ningún modo a hombre alguno. Manuel Belgrano Murió en la pobreza, a pesar de que su familia había sido una de las más acaudaladas del Río de La Plata antes de que Manuel Belgrano se comprometiera con la causa de la independencia. En medio de la crisis que se abatía sobre la provincia de Buenos Aires, su fallecimiento pasó prácticamente desapercibido. El único periodista que prestó debida atención a ese hecho fue el fraile franciscano Castañeda. Cumpliendo con su última voluntad, su cadáver fue amortajado con el hábito de los dominicos y fue trasladado desde la casa paterna en la que murió (actual avenida Belgrano, nº 430) al Convento de Santo Domingo, recibiendo sepultura en un atrio. El mármol de una cómoda de su casa sirvió de lápida para identificarlo. Biografìa Cronologica 1770 03/06: Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nace en Buenos Aires, en la casa paterna sita en el solar que hoy corresponde al 430 de la avenida que lleva su nombre. Hijo de María Josefa González y Domingo Belgrano Pérez. 1789 06/06: Se traslada con su hermano Francisco a España, con el objetivo de estudiar Derecho en la Universidad de Salamanca. Enero La Universidad de Valladolid, en la que completó sus estudios, le otorga el diploma de bachiller en leyes. 1790 11/07: El Papa Pío VI le da permiso para leer libros prohibidos. Mientras tanto preside la Academia de Derecho Romano, Política Forense y Economía Política de la Universidad de Salamanca. 1793 31/01: Se gradúa de abogado en la Cancillería de Valladolid. 1794 30/01: Se crea el Consulado de Buenos Aires 02/06: Asume la Secretaría del Consulado. 1797 07/03: Se le concede el grado de capitán de las milicias urbanas de infantería de Buenos Aires. 1799 Inician sus actividades las escuelas de Dibujo, Matemáticas y Náutica, Propiciadas por Belgrano y creadas por el Consulado. 1801 Colabora con Francisco Cabello y Mesa en el Telégrafo Mercantil, Primer periódico del Río de la Plata. 1802 01/09: Hipólito Vieytes, contando con el auspicio de Belgrano, inicia la edición del Semanario de Agricultura, Industria y Comercio. 1806 26/06: Participa en la fallida defensa de la ciudad contra el invasor inglés. Para no prestarle juramento de obediencia, poco después pasará a la Banda Oriental. Después de la victoria, se lo elegirá sargento mayor del Cuerpo de Patricios. 1807 5 y 6/7: Participa en la defensa de Buenos Aires frente al ataque inglés, como ayudante del cuartel maestre general, coronel César Balbiani. 1809 01/01: Se opone al movimiento dirigido por Martín de Álzaga para derrocar a Liniers. 1810 03/03: Comienza a editar el Correo de Comercio, satisfaciendo un pedido del Virrey Cisneros 14/04: Concurre por última vez a las sesiones del Consulado, cuya secretaría deja de ejercer. 22/05: Concurre al Cabildo Abierto, en el que vota a favor de la cesantía virrey Cisneros. 25/05: Es designado vocal de la Junta Provisoria de Gobierno. 04/09: Es nombrado Comandante de las fuerzas destinadas a la Banda Oriental. 22/09: Se lo designa General en Jefe de la Expedición Militar a los pueblos de la Banda Oriental, Santa Fe, Entre Ríos y Paraguay. 16/11: Funda los pueblos de Curuzú-Cuatiá y Mandisoví. 19/12: Victoria de Campichuelo. 1811 19/01: Derrota de Paraguari. 09/03: Derrota de Tacuarí. 06/04: Circula el último número del Correo de Comercio. 11/04: Después de haber llegado a Concepción del Uruguay, designa segundo jefe interino a José Gervasio Artigas 02/05: Entrega el mando a José Rondeau y marcha a Buenos Aires para responder a los cargos que le formulan como Jefe de la Expedición al Paraguay. 09/08: Se cierra el proceso y le reponen en sus cargos con todos los honores. 04/10: Llega a Asunción junto con Vicente Anastasio Echevarría, enviado en misión diplomática por la Junta de Gobierno. 12/10: Se firma con el gobierno paraguayo un tratado de amistad, en procura de una futura un respetando la autonomía de Paraguay. 13/11: Es designado en Buenos Aires coronel del Regimiento N 1 ( primer tercio de Patricios). 1812 18/02: El triunvirato aprueba la propuesta de Belgrano acerca de la creación de la escarapela nacional con los colores blanco y celeste. 27/02: Enarbola por primera vez en las barrancas del Paraná la bandera de su creación. Es designado Comandante en Jefe del Ejército del Perú. 1 o 2/3: Parte a hacerse cargo del Ejército del Norte. 03/03: El gobierno desaprueba la creación de la bandera. 26/03: Recibe en Yatasto el mando de las fuerzas que retroceden desde el Alto Perú. 25/05: Belgrano hace bendecir la bandera en Jujuy el canónigo Juan Ignacio Gorriti. 23/08: Éxodo jujeño, el ejército y todos los habitantes abandonan la ciudad de Jujuy., debido al avance realista. 03/09: Victoria de Las Piedras. 24/09: Vence a los realistas en la batalla de Tucumán. 27/10 Belgrano proclama Generala de su ejército a la Virgen de la Merced y le entrega su bastón de mando. 1813 13/02: Belgrano y su ejército juran obediencia a orillas del río Pasaje a la Asamblea General Constituyente, inaugurada en Buenos Aires el 31 de enero de ese año. 20/02: Victoria de Salta. 8/03: La Asamblea otorga premiso a los vencedores de Salta. Le obsequia a Belgrano un sable y le donan 40.000 Pesos, que él destinará a la construcción De cuatro escuelas públicas. 25/05: Redacta el reglamento para dichas escuelas. 19/06: Entra en la ciudad altoperuano de Potosí. 01/10: Derrota de Vilcapugio 14/11: Es derrotado en la pampa de Ayohuma. 1814 29/01: Encuentro en Algarrobos, cerca de Yatasto, con el coronel José de San Martín, quien llega al frente de refuerzos enviado por el gobierno porteño. 30/01: San Martín asume el comando en jefe del Ejército del Perú. Belgrano parte hacia Buenos Aires acatando la Orden de someterse a proceso por sus derrotas. 12/03: Permanece arrestado en Luján hasta que se permite alojarse en una quinta en San Isidro, debido a su mal estado de salud. Abierto el proceso, no habrá ninguna acusación seria en su contra y finalmente se dispondrá el sobreseimiento de la causa. 14/09: Belgrano y Bernardino Rivadavia son designados para realizar una misión diplomática en Europa. 1815 07/05: Belgrano y Rivadavia arriban a Inglaterra, donde se informan del retorno de Napoleón al trono imperial (Los Cien Días). 15/11: Belgrano abandona Europa. 1816 Marzo: De regreso en Buenos Aires, es designado Jefe del Ejército de Observación de Mar y Tierra, cuyos efectivos Concentrados en Rosario, por un pacto hecho en Santo Tomé por uno de sus subordinados y los caudillos Federales del Litoral, será depuesto y arrestado hasta que se marcha a Buenos Aires. 17/05: El director supremo Juan Martín de Pueyrredón desde San Miguel de Tucumán le pide que se traslade a esa Ciudad. 06/07: Es recibido por los diputados en sesión secreta. Traza un panorama de la situación política europea y propicia la instauración de una monarquía. 20/07: El Congreso de Tucumán otorga a la bandera celeste y blanca el carácter de símbolo patrio. 03/08: Es designado comandante en jefe del Ejército del Perú en reemplazo del general José Rondeau. 07/08: Belgrano asume el mando del Ejército del Perú. 1817 01/03: Reconquista de Humahuaca, que había sido tomada por tropas de José de la Serna. A propuesta de Belgrano, el gobierno otorga premios a los Vencedores. 1818 26/01: En carta que envía a su subordinado Martín Miguel de Güemes describe las penurias que soporta su ejército. 1819 06/01: El Directorio le ordena tomar el mando del ejército está operando sobre Santa Fe. 25/07: Jura con el Ejército del Perú, obediencia a la Constitución aprobada por el Congreso. 29/08: Pide licencia para atender su salud 02/09: Se concede su licencia. 10/09: Se despide de sus soldados al dar la Orden del día. 11/09: Entrega el mando del ejército al mayor general Francisco Fernández de la Cruz. Se dirigirá a Tucumán. 11/11: Como consecuencia de un movimiento armado en contra del gobierno civil de Tucumán, se pretende humillarlo colocándole grillos, lo que es evitado por su médico. 10/12: El Congreso reunido en Buenos Aires, informado de lo ocurrido, manda que se le dispensen las consideraciones debidas a su jerarquía. 1820 Febrero: Partirá hacia Buenos Aires y llegará allí a de marzo. 19/05: El gobierno provincial le da una exigua ayuda financiera para atender su salud. 25/05: Dicta su testamento. 19/06: Recibe los auxilios religiosos y enseguida inicia su agonía. 20/06: Fallece a las siete de la mañana y se lo sepulta en el atrio del convento dominicano e iglesia de Nuestra Señora del Rosario. 28/06: Se inician sus funerales. 1873 23/09: Se inaugura su estatua, erigida en ala Plaza 25 de Mayo. 1903 20/06: Se trasladan sus restos al mausoleo levantado en el atrio de la basílica de Nuestra Señora del Rosario, esquina Belgrano y Defensa, en la ciudad de Buenos Aires. Genealogia Su Antepasados Maternos El bisabuelo materno de Belgrano era Juan Guillermo González y Aragón, nacido en Cádiz y casado en Santiago del Estero en 1713, siendo su hijo el sacerdote José González Islas. Don Juan González Aragón, al fallecer su esposa, Doña Lucía Islas y Alva, ingresa en el seminario y se consagra sacerdote en 1734. Durante la epidemia de 1727 residía en Buenos Aires, y al observar los estragos que provocaba este flagelo, fundó la Hermandad de la Santa Caridad de Jesucristo, para auxiliar a los pobres y moribundos, y darles honrosa sepultura. Sus actividades comenzaron bajo el patrocinio de San Miguel y de Nuestra Señora de los Remedios, en la Iglesia de San Juan Bautista (calles Alsina y Piedras). Luego construyó una capilla en el barrio sur del Alto de San Pedro (González Telmo), origen de la actual parroquia de la Inmaculada Concepción (calles Independencia y Tacuarí), seis cuadras al sur de San Juan Bautista. En 1738 traslada la Hermandad a su nueva y definitiva sede, y construye la Iglesia de San Miguel y Nuestra Señora de los Remedios, origen de la actual parroquia de San Miguel (calles Bartolomé Mitre y Suipacha). En 1744, su hijo, José González Islas, lo sustituye como capellán, y Juan González Aragón, que había traído de Córdoba, por encargo del Obispo, las primeras monjas catalinas, en 1745, será su primer capellán en el actual convento de San Martín y Viamonte. Estas fueron las primeras monjas residentes en Buenos Aires, pues las Clarisas son de 1749. En la manzana de San Miguel, ambos sacerdotes, padre e hijo, habían fundado y atendían desde 1743, el hospital de mujeres y la botica. Domingo Belgrano, padre de Manuel Belgrano, ayudó a construir la capilla y donó el retablo del altar, la pila bautismal y la sacristía. Allí se enterraba a los ajusticiados, a los náufragos y a los pobres. José González Islas fundó en ese lugar en 1755, un Colegio de Huérfanas. El único Colegio de Huérfanas con que contaba Buenos Aires en ese momento. En 1748, los sacerdotes médicos y enfermeros betlemitas, orden fundada en Guatemala, llegan a Buenos Aires desde Potosí, y se hacen cargo del hospital de hombres del barrio sur. La Hermandad sigue atendiendo el hospital de mujeres, la botica y el colegio de huérfanas, y desde 1784 también la Casa Cuna. Rivadavia, siendo ministro de gobierno de Martín Rodríguez en 1822, siguiendo una política liberal y regalista, suprime la orden de los betlemitas, entre otras órdenes religiosas como los recoletos y mercedarios. Confisca todos tus bienes, tales como las propiedades de esa Orden Hospitalaria y de la Hermandad de la Santa Caridad, y funda con todos ellos, la Sociedad de Beneficencia. Juan González y Aragón había fallecido en 1768 y José González Islas en 1801.Estos dos ilustres sacerdotes, antepasados de Belgrano, fundadores de varias de las primeras iglesias que tuvo Buenos Aires y de la Hermandad de la Santa Caridad, son un antecedente del espíritu profundamente cristiano del prócer y de su permanente interés por mejorar la situación de los sectores más carenciados de la sociedad. No olvidemos que el padre de Belgrano, Don Domingo Belgrano Pérez, contribuía al sostenimiento económico del Colegio de Niñas Huérfanas de San Miguel, y que Manuel Belgrano, siendo secretario del Consulado de Buenos Aires, estableció un premio para las niñas del Colegio de Huérfanas que realizaran las mejores hilazas. Esta medida era para estimular el trabajo femenino. GENEALOGIA Su Antepasados Paternos El estudio de Crollalanza constituye la primera investigación sobre la genealogía paterna de Manuel Belgrano, habiendo sido publicado en Italia en 1874. En el mismo año, fue traducido y publicado en Buenos Aires por el Dr. Aurelio Prado y Rojas quien, en aquella época, era el presidente del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades. Crollalanza consigue establecer la genealogía belgraniana hasta el quinto abuelo de nuestro prócer. Todos los estudios posteriores se han basado en ella, sin posibilidad de que nuevas investigaciones permitan avanzar más allá del siglo XVI en que vivió don Pompeyo Belgrano, el citado quinto abuelo. Tan sólo algunas rectificaciones o correcciones de nombres y apellidos han podido introducirse al árbol genealógico realizado por el investigador italiano; ellas son debidas a los estudios efectuados por historiadores y genealogistas argentinos; corresponde citar al mismo Prado y Rojas, como también a Virgilio L. Martínez de Sucre, a Raúl Alejandro Molina y a Carlos T. de Pereira Lahitte. Más recientemente, otros investigadores han publicado recopilaciones de aquellos estudios, entre ellos Adolfo Enrique Rodríguez y Ovidio Giménez. Los hijos del General Manuel Belgrano Belgrano en su testamento expresa que no tiene ascendientes ni descendientes, cuando en realidad dejaba en este mundo, un niño de siete años, llamado Pedro Pablo y una criatura de un año de edad que tenía por nombre Manuela Mónica del Corazón de Jesús. ¿Cuál fue la razón por la cual el prócer oculta al redactar su última voluntad la existencia de sus vástagos? La respuesta la podemos encontrar, por un lado en la vida azarosa y sacrificada que llevó Belgrano al servicio de la patria, recorriendo los caminos del país al frente de ejércitos para lo que no había sido formado, pues el viajó a los 16 años a España, estudiando derecho en las universidades de Salamanca y Valladolid, graduándose de abogado; regresando luego a Buenos Aires como Secretario del flamante consulado recién creado en el Virreinato del Río de la Plata, en que tuvo un desempeño destacadísimo durante quince años que se reflejó, en las Memorias Anuales que redactó. Pero su formación religiosa y liberal, entonces denominada fisiocrática, lo llevaron a constituirse en el orientador del pensamiento de los hombres de mayo, formar parte de la Primera Junta de gobierno y luego ser puesto al frente primero del Ejército al Paraguay y luego del Alto Perú. Luego de su regreso de España, en 1802, conoció en un sarao que se realizó en la casa de la familia de Mariano Altolaguirre, a una porteña muy bien parecida, de 18 años llamada María Josefa Ezcurra, de la que se enamoró, iniciando un noviazgo con la misma. El padre de la señorita, Juan Ignacio Ezcurra, no aprobó dicho idilio, con el argumento de que el padre de Belgrano había sido un comerciante muy rico, pero por contingencias de la vida y de los negocios, se vió menguado su patrimonio Dentro de esa concepción especulativa, obligó a casarse a su hija con un primo venido de la ciudad Pamplona, España, que instaló en Buenos Aires un próspero negocio de venta de paños. El matrimonio no fue muy armonioso y al producirse el movimiento emancipador en mayo de 1810, el marido de María Josefa se pronunció por la causa del rey y viajó a Cádiz, España, dejando a su esposa en Buenos Aires, reanudándose el idilio con Belgrano. Cuando nuestro prócer fue nombrado Comandante del Ejército del Alto Perú en 1812, María Josefa Ezcurra viajó a Jujuy en mensajería y tras 50 días llegó a Jujuy donde se reunió con el hombre que amaba. Participó junto a él en el Éxodo Jujeño y presenció la batalla de Tucumán, quedando embarazada y dando lugar al nacimiento de Pedro Pablo Rosas y Belgrano. La hija menor de nuestro héroe, Manuela Mónica Belgrano, fue fruto de un idilio de Belgrano en Tucumán, durante su segundo comando del Ejército del Norte, con una joven tucumana llamada Dolores Helguero. Suponemos que el hecho de que el nacimiento de ambos niños, no respetara las rigurosas normas éticas de la época y para no poner en evidencia a las madres, motivó la declaración testamentaria expresada, que no dejaba descendientes. No obstante, Belgrano, antes de morir, instruyó a su hermano el Canónigo Joaquín Eulogio Estanislao Belgrano, a quien nombró su heredero y albacea, para que su familia velara por el futuro de su hija y le asignara en el futuro filiación. Belgrano, San Martin, Guemes y la Guerra Gaucha Belgrano y sus enfermedades A lo largo de su vida, Belgrano padeció distintas enfermedades. Estas permiten valorizar al ser humano que supo sobreponerse a las mismas y cumplir con sus obligaciones civiles y militares. Es conmovedor saber que en vísperas de la Batalla de Salta, y al amanecer de ese mismo días, 20 de febrero de 1813, Belgrano tuvo vómitos de sangre. Se pensó que tendría que dirigir la batalla desde un carruaje, que se conserva en el Museo Histórico de Luján, posteriormente los vómitos cesaron y Belgrano pudo montar a caballo, y recorrer todo el frente de batalla. El general Paz ratifica el episodio en sus Memorias Póstumas. . No existen antecedentes patológicos en la infancia y la adolescencia de Belgrano. Su patología comenzó con el retorno al país en 1794, cuando se hizo cargo de su función de secretario del Consulado. Siendo secretario del Consulado tuvo que enfrentar grandes desilusiones, como él mismo lo consigna en su Autobiografía: ”no puedo decir bastante mi sorpresa cuando conocí a los hombres nombrados por el Rey para la Junta, quienes lejos de cumplir con la misión encomendada, de propender a la felicidad de las provincias del virreinato de Buenos Aires, eran todos comerciantes españoles, exceptuando uno que otro, nada sabían más que su comercio monopolista a saber comprar por cuatro para vender a ocho”. Se consagró a dar realidad a sus ideas pero chocó con una muralla de intereses, con la ambición y el deseo de lucro de los comerciantes. Belgrano impedido de luchar contra el ambiente hostil se desmoralizaba y confiesa que su ánimo se abatió. En esta etapa sus padecimientos fueron de índole espiritual y orgánica. En diferentes oportunidades debió solicitar licencia por verse aquejado de diferentes dolencias. Una de las enfermedades que padeció fue “el mal de Castilla o de Marsellas”, denominado actualmente blenorragia, enfermedad muy difundida en Europa. Esta la contrajo en su época de estudiante en la Metrópoli. Fue atendido por esta dolencia por los facultativos más prestigiosos que había en Buenos Aires en aquellos tiempos. Estos eran el Doctor Miguel Gorman del Protomedicato, y los licenciados Miguel García de Rojas y José Ignacio de Arocha. Esta enfermedad lo obligó a solicitar repetidas licencias siendo secretario del Consulado y a concurrir a Maldonado, donde residió algún tiempo, al igual que en la Costa de San Isidro, en procura de descanso, logrando una moderada mejoría. Para su tratamiento le fueron suministrados sales y iodo. También es posible, como lo señala Molinari, en su trabajo, que padeciera alguna afección reumática, tan frecuente en nuestros climas. La reunión de ambas afecciones, sífilis y reumatismo, podría ser la causa que lo obligara a mudar de país a otro más adecuado, según se lo recomendaban los facultativos. En 1800 Belgrano padeció una afección ocular, un principio de fístula en ambos conductos lagrimales. Por épocas la supuración se intensificaba y le impedía trabajar. Enterado de esta dolencia el Rey lo invitó a que pasase a España a curarse. Le concedía licencia por un año con goce de sueldo. Belgrano rechazó el ofrecimiento, firme en su convicción de anteponer su patria a su persona y enfermedades. La supuración se transformó en fístula, que mejoró pues llegó a ser casi imperceptible según el testimonio de Balbín y el retrato de Goulu. Estando en el Ejército del Norte sufrió distintos padecimientos. Ya mencionamos los vómitos de sangre que padeció previo a la batalla de Salta. Se supone que provienen del aparato digestivo, porque tienen una iniciación y una terminación bruscas, en oposición a la hemoptisis, sangre proveniente del aparato respiratorio, en que la duración es más prolongada. Posteriormente durante sus campañas militares, según Molinari, volvieron a repetirse los vómitos de sangre. Ello se debe a las tensiones emocionales que se viven frente a una batalla, acrecentadas por la responsabilidad de dirigir la acción. Algunos autores afirman que los vómitos de sangre que tuvo Belgrano se debieron a una úlcera de stress, que curó bien, no pasó a la cronicidad y por lo tanto no se halló en la autopsia. Otra de las enfermedades que padeció fue el paludismo. Con fecha 3 de mayo de 1815, el héroe envió una comunicación al gobierno en la que manifestaba: “Estoy atacado de paludismo-fiebre terciana, que me arruinó a términos de serme penoso aún el hablar; felizmente lo he desterrado y hoy es el primer día, después de los doce que han corrido que me hallo capaz de algún trabajo.” En estas condiciones físicas efectuó Belgrano la campaña del Altiplano, a la que debe agregarse el factor anímico descripto por el mayor Loza quien señaló: “que la salud de Belgrano es un elemento que debe tenerse en cuenta, su espíritu estaba amargado por la continuas exigencias del gobierno y decaído por las rivalidades y ambiciones de los jefes de los cuerpos”. Como tratamiento del paludismo se empleaba la quina, planta oriunda de América, y Belgrano la utilizó según consta en su correspondencia. En todo el periplo por el Altiplano y el viaje a Buenos Aires le acompañó su gran amigo y abnegado médico, el Doctor Joseph Readhead. En el año 1815 fue comisionado conjuntamente con Bernardino Rivadavia para realizar una gestión diplomática en Inglaterra. Según Cutolo llegó enfermo a Londres. Posteriormente a esta cita no se encuentra referencia alguna respecto a su enfermedad. La curación del paludismo se debió a que tomó la quina y se apartó de la zona de endemia. La enfermedad duró desde la Batalla de Salta, en 1813, hasta la misión cumplida en Inglaterra., prácticamente dos años, que es el lapso que se estimaba tardaba en aquella época curarse de esa afección. Asimismo, el general Belgrano sufrió padecimientos gástricos, se indigestaba con facilidad, es decir tenía una dispepsia que significa digestión difícil. En el caso de Belgrano se trató de la forma hiposténica, que se debe a un déficit de jugos digestivos. Esta afección se vio agravada por las duras condiciones que debió soportar en las campañas militares, donde en algunas circunstancias llegó a escasear la alimentación. Entre 1815 y 1818 no se han hallado referencias patológicas. Las referencias aparecen a partir de 1819. Mitre en la gran biografía que realizó del prócer, resalta la disminución psicofísica de Belgrano, diciendo que sus enfermedades “son del cuerpo y el espíritu”. No obstante sus padecimientos de salud, Belgrano aceptó su designación como Jefe del Ejército del Litoral. En su fuero interno le causaba repulsa la lucha entre hermanos. La primera referencia a su enfermedad, que al año siguiente le llevará a la tumba, está consignada en una carta que desde la Posta de la Candelaria, escribió el 7 de abril de 1819, al Coronel Ignacio Alvarez Thomas, en la que le manifestaba estar afectado del pulmón y del pecho, y además del muslo y pierna derechos, por lo cual lo tenían que ayudar a desmontar. Esta primera referencia a su mal al pecho y el pulmón, la ratificará un año después en nota que dirigió a Manuel de Sarratea, Gobernador de Buenos Aires, el 13 de abril de 1820, en la cual especifica que “su enfermedad comenzó el 23 de Abril de 1819”. Las duras condiciones que debió soportar no favorecieron para nada su cura. En mayo de 1819 se instaló en Cruz Alta, localidad situada al sur de la Provincia de Córdoba, donde vivió en un mísero rancho, sin ningún tipo de comodidades, debiendo soportar la humedad y el frío. Al acercarse la primavera el ejército se trasladó a la Capilla del Pilar, sobre el Río Segundo, nueve leguas distante de Córdoba. La gravedad de la dolencia de Belgrano, obligó a que lo atendiera el facultativo Doctor Francisco de Paula Rivero, quien diagnosticó una “hidropesía avanzada”. A pesar de su enfermedad Belgrano no aceptó acompañar al gobernador de Córdoba, Doctor Manuel Antonio de Castro, hasta la ciudad de Córdoba, para ser atendido como merecía. Fueron sus palabras: “La conservación del ejército pende de mi presencia; sé que estoy en peligro de muerte, pero aquí hay una capilla donde se entierran los soldados y también se puede enterrar a un General”. Finalmente sus males se agravaron y el 11 de septiembre entregó el mando al general Francisco Fernández de la Cruz y partió hacia Tucumán, con la esperanza de mejorar allí su salud al cambiar de temperamento. Llegó muy grave a Tucumán, y en esa ciudad no sólo no encontró alivio sino que debió soportar vejámenes. El 11 de noviembre estalló un movimiento que derrocó al Gobernador don Feliciano de la Motta. El jefe del levantamiento fue el Capitán Abraham González, quien intentó colocarle una barra de grillos a Belgrano, quien se encontraba enfermo y con graves edemas. No pudo realizar su propósito por la enérgica y decidida acción del Doctor Redhead, médico y amigo del prócer. Pero Belgrano quedó detenido, con un centinela que montaba una guardia en la puerta. Cuando Bernabé Araoz se hizo cargo del gobierno lo puso en libertad. El prócer permaneció tres meses en Tucumán, teniendo como únicos amigos a su médico Josef Redhead y a Balbín. Finalmente, Belgrano tomó la decisión de irse a Buenos Aires. En todo el trayecto no recibió hospitalidad por parte del estado. Le negaron auxilio los gobernadores Ibarra de Santiago del Estero y Díaz de Córdoba. El desprecio y la indiferencia se ensañaron de nuestro héroe en las etapas finales de su vida. La gente olvidó a una de las glorias más puras, junto con el General José de San Martín, de la independencia americana. En 1820 se produjo la caída del Directorio, el nacimiento de Buenos Aires como provincia federal, y un período de crisis en el cual se alternaron distintos gobernadores. Belgrano falleció el 20 de junio de 1820 a las 7 horas. Le practicaron la autopsia y lo embalsamaron los doctores Joseph Redhead y Juan Sullivan. De acuerdo a su deseo fue amortajado con el hábito domínico y enterrado en el atrio de la Iglesia de Santo Domingo. El patólogo Sullivan señalaba que sacó gran cantidad de agua; que encontró un tumor duro en el epigastrio derecho; el hígado aumentado en volumen, al igual que el bazo; los riñones desorganizados, los pulmones colapsados, el corazón hipertrofiado. La descripción parece coincidir con el diagnóstico de un carcinoma hepatocelular; un tumor de gran tamaño, con nódulos en la superficie, tejido duro por la cirrosis portal que suele asociarse; ictericia y ascitis; la gran cantidad de líquido que extrajo Sullivan indicaría la invasión neoplásica de la vena portal. Otros autores nos hablan de una cardiopatía orgánica total como causa de la muerte del prócer. Más allá del sufrimiento que experimentó Belgrano en esta cruel agonía, podemos rescatar al fidelidad del Doctor Redhead, quien cumplió con el sentido misional de la medicina, expresado en una sentencia: “Curar cuando se puede, aliviar a veces, pero consolar siempre”. Redhead recibió como testimonio de gratitud del prócer el reloj y el carruaje que en vida acompañaron a Belgrano, quien al darle el obsequio expresó: “Estoy tan pobre que no tengo nada más para regalarle”. Belgrano no sólo fue el precursor de la gesta de mayo e iniciador de la empresa de la emancipación americana, sino también un héroe y mártir de la argentinidad. Curiosidades Las dos muertes de Manuel Belgrano El ecologista Fuentes : wikipedia, http://www.mcye.gov.ar/efeme/3dejunio/index.html , http://www.manuelbelgrano.gov.ar/ , http://www.geocities.com/preterita/docentes.htm , http://www.portalplanetasedna.com.ar/belgrano.htm Basta con contar la cantidad de enfermedades y se daran cuenta los logros de este gran hombre. Pero por otro lado nos encontramos con un parecido a la muerte de Belgrano ( pobreza ), donde nadie se intereso por esta gran persona, solo su medico particular que estuvo siempre al pie del cañon, su esposa y nadie mas. Esto me hace pensar el lo poco que le importa a la juventud todos estos temas.... Si quieren saber mas de la vida de Belgrano, sus pensamientos, su intimidad...hasta su muerte. Les recomiendo "En Las batallas secretas de Belgrano". El problema es que esta novela historica tiene algunas inconsistencias, las cuales llevan a pequeños errores.... Me falto poner mucha informacion, porque no me daban la cantidad permitida de caracteres. Asi que si alguien quiere mas informacion ( testamento, maximas y otros datos ) que me pregunte. Saludos La vida es nada si la libertad se pierde.