nadezhnah
Usuario (Argentina)

Como me encontré con muchos comentarios homofóbicos en varios posts, y noto que por Taringa hay muchas mentes cerradas que piensan que decirle "puto" a un gay o "torta" a una lesbiana es un insulto en este siglo (a esta altura de la vida), decidí crear una lista o mejor dicho recordatorio de artistas y personajes históricos influyentes que también eran "putos y tortas". La mayoría de ellos escritores, pintores, filósofos, poetas, actores, músicos y grandes pensadores de nuestra historia. Aviso que voy a borrar los comentarios ofensivos porque creé este post a modo de homenaje y no para que bardeen. Oscar Wilde (escritor, poeta y dramaturgo) Federico García Lorca (poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes) Safo de Mitilene (poetisa) Andy Warhol (artista plástico y cineasta estadounidense) Freddie Mercury (músico) Sir Ian Mckellen (actor) Leondardo da Vinci (pintor florentino y polímata (a la vez artista, científico, ingeniero, inventor, anatomista, escultor, arquitecto, urbanista, botánico, músico, poeta, filósofo y escritor) Morrissey (cantante y compositor) Marlon Brando (actor y director de cine) Platón (filósofo) Alejandro Magno (rey de Macedonia) Sócrates (filósofo) Anaïs Nin (escritora) Alejandra Pizarnik (poetisa) William Shakespeare (dramaturgo, poeta y actor) Marlene Dietrich (actriz y cantante) Greta Garbo (actriz) Louise Brooks (actriz) Frida Kahlo (pintora) Julio César (líder militar y político) Sor Juana Inés de la Cruz (poetisa y dramaturga) Joan Jett (cantante, guitarrista, productora, y ocasionalmente actriz) Arthur Rimbaud (poeta) Paul Verlaine (poeta) David Bowie (músico, compositor y actor) Gabriela Mistral (escritora) Simone de Beauvoir (novelista y filósofa) Hans Christian Andersen (escritor y poeta) Truman Capote (periodista y escritor) Jean Cocteau (poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico y cineasta) Virginia Woolf (novelista, ensayista, editora y escritora) Rob Halford (músico) Drew Barrymore (actriz y productora de cine) Angelina Jolie (actriz, modelo, filántropa, y embajadora de buena voluntad) Pete Burns (músico) Boy George (músico) Chavela Vargas (cantante) Gia Carangi (modelo) Janis Joplin (cantante) Federico Moura (músico y compositor) Fernando Peña (conductor de radio y actor ) Espero que les haya gustado y si quieren agreguen a los que faltan

Hola! Con una amiga fuimos a la Zombie Walk, y dado que muchos nenes se nos acercaban para sacarse fotos se nos ocurrió hacer un programa infantil para niños zombies.. Por ahora estas son las ideas, espero que les guste Saludos!!
En este post no voy a hacer una biografía extensa de Severino di Giovanni, para eso está Wikipedia, pero sí una recopilación de poemas, textos y recortes periodísticos que se hicieron sobre su persona. Severino di Giovanni fue un anarquista italiano que, tras la Italia fascista de Mussolini, se exilió a Argentina en 1922. Fue partícipe de algunos diarios combativos y, para mantenerlos y seguir con su lucha, acudía a la expropiación en bancos o salideras. Y a la hora de accionar, no dudaba en apretar el gatillo contra quien se le opusiera. “[...]No busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegi la lucha. Pasar monótonamente las horas enmohecidas de la gente común, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir, es solamente vegetar, llevar encima una masa informe de carne y huesos. A la vida hay que ofrecerle la exquisita rebelión del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso". (Severino Di Giovanni) “Las 5 menos 3 minutos. Rostros afanasos tras de las rejas. Cinco menos 2. Rechina el cerrojo y la puerta de hierro se abre. Hombres que se precipitan como si corrieran a tomar el tranvía. Sombras que dan grandes saltos por los corredores iluminados. Ruidos de culatas. Más sombras que galopan. Todos vamos en busca de Severino Di Giovanni para verlo morir. La letanía. Espacio de cielo azul. Adoquinado rústico. Prado verde. Una como silla de comedor en medio del prado. Tropa. Máuseres. Lámparas cuya luz castiga la obscuridad. Un rectángulo. Parece un ring. El ring de la muerte. Un oficial. "..de acuerdo a las disposiciones... por violación del bando... ley número..." El oficial bajo la pantalla enlozada. Frente a él, una cabeza. Un rostro que parece embadurnado en aceite rojo. Unos ojos terribles y fijos, barnizados de fiebre. Negro círculo de cabezas. Es Severino Di Giovanni. Mandíbula prominente. Frente huída hacia las sienes como la de las panteras. Labios finos y extraordinariamente rojos. Frente roja. Mejillas rojas. Ojos renegridos por el efecto de luz. Grueso cuello desnudo. Pecho ribeteado por las solapas azules de la blusa. Los labios parecen llagas pulimentadas. Se entreabren lentamente y la lengua, más roja que un pimiento, lame los labios, los humedece. Ese cuerpo arde en temperatura. Paladea la muerte. "..artículo número...ley de estado de sitio... superior tribunal... visto... pásese al superior tribunal... de guerra, tropa y suboficiales..." Di Giovanni mira el rostro del oficial. Proyecta sobre ese rostro la fuerza tremenda de su mirada y de la voluntad que lo mantiene sereno. "..estamos probando... apercíbase al teniente... Rizzo Patrón, vocales... tenientes coroneles... bando... dése copia... fija número..." Di Giovanni se humedece los labios con la lengua. Escucha con atención, parece que analizara las cláusulas de un contrato cuyas estipulaciones son importantísimas. Mueve la cabeza con asentimiento, frente a la propiedad de los términos con que está redactada la sentencia. "..Dése vista al ministro de Guerra... sea fusilado... firmado, secretario..." Habla el Reo. -Quisiera pedirle perdón al teniente defensor... Una voz: -No puede hablar. Llévenlo. El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quién sabe! El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate. Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar. Ha formado el blanco pelotón fusilero. El suboficial quiere vendar al condenado. Éste grita: “Venda no”. ”Mira tiesamente a los ejecutores. Emana voluntad. Si sufre o no, es un secreto. Pero permanece así, tieso, orgulloso. Di Giovanni permanece recto, apoyada la espalda en el respaldar. Sobre su cabeza, en una franja de muralla gris, se mueven piernas de soldados. Saca pecho. ¿Será para recibir las balas? — Pelotón, firme. Apunten. La voz del reo estalla metálica, vibrante: — ¡Viva la anarquía! — ¡Fuego! ”Resplandor subitáneo. Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lámina de papel. Las balas rompen la soga. El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas. Fogonazo del tiro de gracia. ”Las balas han escrito la última palabra en el cuerpo del reo. El rostro permanece sereno. Pálido. Los ojos entreabiertos. Un herrero martillea a los pies del cadáver. Quita los remaches del grillete y de la barra de hierro. Un médico lo observa. Certifica que el condenado ha muerto. Un señor, que ha venido de frac y con zapatos de baile, se retira con la galera en la coronilla. Parece que saliera del cabaret. Otro dice una mala palabra. ”Veo cuatro muchachos pálidos como muertos y desfigurados que se muerden los labios; son: Gauna, de La Razón, Álvarez, de Última Hora, Enrique González Tuñón, de Crítica y Gómez de El Mundo. Yo estoy como borracho. Pienso en los que se reían. Pienso que a la entrada de la Penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara: — Está prohibido reírse. — Está prohibido concurrir con zapatos de baile”. Roberto Arlt --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- América Scarfó le llevará flores y cuando estemos todos muertos, muertos, América Scarfó nos llevará flores. Argentina, 1931: Lo último del anarquismo de acción se extinguía con Severino di Giovanni y su grupo de afinidad. A su compañera, América Scarfó, no se le permite ser testigo del fusilamiento de su amante y la de su hermano. Tres años antes, ella sola defiende la causa del Amor Libre y la Camaradería Amorosa en una carta a Armand frente a la actitud de repudio hacia Di Giovanni, 10 años mayor y casado. ¿Por qué aun hoy en medio de desarrollos incesantes sobre la Historia de las mujeres en el anarquismo no se lee a América como activista? ¿Qué se reproduce cuando se invisibiliza la agencia de un individuo al que no se le permite salir del maniqueísmo víctima vs. acompañante? Así conocida como “la compañera de” o como “la abusada por”... Es nuestra intención historizar el amor Scarfó/di Giovanni, no solo para reivindicar la figura de una activista -oculta al trazo oficial del feminismo y el anarquismo-, sino también para, partiendo del análisis de las sexualidades como praxis revolucionaria de la época, abordar críticamente la cuestión de la autonomía del sujeto y la matriz de inteligibilidad que impide leer la potencia individual por fuera de los límites que el Estado impone artificialmente (mayoría de edad y libre disposición del cuerpo). Esta breve intervención anarquista intenta, entonces, recuperar y reivindicar a América Scarfó como figura autónoma dentro del anarquismo local de su época, y a su sexualidad, emancipada y libre de los prejuicios de género de su tiempo. Recuperación necesaria debido a los maldicientes comentarios que sobre su compañero, Severino, sobrevinieron, y que la colocaron a ella, hasta el día de hoy , como una “niña víctima desprotegida y abusada”. Nos referimos, por ejemplo, a casos como el del escritor Álvaro Abós que censuró a di Giovanni por haber “abandonado” a su mujer y sus tres hijos y que consideró la relación como una fijación narcisista propia de una personalidad inmadura aunque Di Giovanni se separó en buenos términos de su mujer, Teresina, y que recién afianzó su relación con Scarfó tres años después de haberla conocido. Es decir, cada vez que se menciona a Severino, se hace referencia por un lado a su relación con América en términos de criminalización pedofila, y por el otro en términos morales por el fin de su relación con su esposa, a partir del imaginario social. "Te dije , en aquel abrazo expansivo, cuánto te amba, y ahora quiero decirte cuánto te amaré." "Sé el ángel celestial que me acompañe en todas las horas tristes y alegres de ésta, mi vida de insumiso y rebelde". Antes de asesinarlo, los militares le permitieron verla (ella también estaba detenida) y escribirle luego la que sería la última carta de amor : "Carissima: más que con la pluma, el testamento ideal me ha brotado del corazón hoy, cuando conversaba contigo: mis cosas, mis ideales. Besa a mi hijo, a mis hijas. Sé feliz. Adiós, única dulzura de mi pobre vida. Te beso mucho. Piensa siempre en mí. Tu Severino . Fuente: http://argentina.indymedia.org/news/2009/07/681624.php

Hoy a la tarde estaba muy aburrida y se me ocurrió pintar a Louise Brooks, una de mis musas preferidas. Como ya dije en otro post de dibujos que hice, nunca aprendí ninguna técnica y me encantaría aprender...Por eso tengo varios estilos no muy definidos. Digamos que por el momento soy autodidacta y me gusta aprender de mis propios errores, así que los dibujos y pinturas me salen como me salen, y me apasiona hacerlo. Espero que comenten y hagan críticas, buenas o malas, yo acepto todas, siempre relacionadas con el post En este caso utilicé acrílicos de color blanco y negro únicamente, suelo usar sólo esos colores y a veces incorporo el rojo y raras veces el violeta, pero esta no es la ocasión (?) Para empezar hice el boceto, a simple vista parece que va a quedar muy mierda porque no se entiende nada... Acá en el medio falta una foto que no se pudo cargar no sé bien por qué, y como ya me estaba poniendo nerviosa decidí no ponerla. pero bueno, le empecé a dar un poco de forma. Y acá me di cuenta de que tengo que mejorar el tema del esfumado, porque me cuesta mucho aún hacer escala de colores, algo que siempre me jodió hacer en la facu y que me rompe las ******** Intenté corregir el error pero la seguí embarrando, pero siempre piendo que no todo está perdido... Empecé a oscurecer un poco todo porque necesitaba un contraste fuerte a pesar de que el centro sea la cabeza de Louise. Sin querer seguí salpicando los pechos de la Brooks porque justo había llegado mi novio del laburo y me empecé a desconcentrar... Le hice un fondo bastante simplón para destacar la figura del centro, quedó bastante desprolijo pero fue intencional para descontracturar la expresión del rostro. No, mentira, me salió así Acá tapé los manchones de las boobies de Louise y corregí un par de líneas negras porque estaban muy fuertes.. Me hice la boluda y esfumé un poco el círculo deforme con el Picnik... Posta, desviaba mucho la atención al estar tan desprolijo. Y finalmente quedó así. Bueno, eso es todo... voy a seguir practicando por mi cuenta hasta que empiece la facu de vuelta en dos meses y me rompan el **** de nuevo Bonne Nuit

Theda Bara nació a finales del siglo XIX en Egipto, hija de los amores de una bohemia actriz francesa que había devenido en concubina de un nómada príncipe egipcio. Alumbrada bajo la sombra misma de la Gran Esfinge, se decían de ella cosas tales como que había llegado al mundo dotada de extraños poderes sobrenaturales, o que había sido desmamada con la sangre de serpientes venenosas... Theda creció a lomos de los camellos entre dunas de arena roja, ante el horizonte siempre vigilante de las Pirámides de Giza. Durmió a la luz de las hogueras nocturnas de los señores del desierto, ante las cuales las suras del día se tornaban paganos salmos milenarios de la más antigua tradición osiríaca. Su silueta de niña fue convirtiéndose poco a poco en sombra de mujer tras la tela de las tiendas beduinas, y su piel de vestal se hizo lúbrica carne fémina baño tras baño, desde su infancia hasta su adolescencia, en las fértiles y afrodisíacas aguas del río Nilo. Bueno, en realidad no fue exactamente así, pero más o menos ésta que os he contado fue la ficticia vida que, vistiéndola así de un halo de misterio y exotismo, hiló William Fox para la que había de convertirse en la primera gran actriz de su naciente imperio cinematográfico, en la primera estrella del celuloide, en definitiva, cuyo nombre se convertiría en mito y recibiría (recibe incluso aún) culto. Nadie dudó, entre 1915 y 1919, que Theda Bara era, en efecto, la viva encarnación de la sensualidad oriental, la vampiresa llegada desde las arenas de desiertos lejanos, la diosa prostituta que todos los varones deseaban silenciosamente y todas las mujeres envidiaban. Realmente, Theodosia Goodman, pues tal era su verdadero nombre, había nacido un 29 de julio en Avondale, población del condado de Hamilton cercana a la poco egipcia y muy occidental ciudad de Cincinatti, estado norteamericano de Ohio. El año, dijeron las malas lenguas, fue 1885, aunque ella siempre insistió en que había sido 1890. Theodosia no era si no la mundana y honrada hija de dos mundanos y honrados inmigrantes judíos: su padre, de origen polaco y nombre anglosajonizado, se hacía llamar Bernard Goodman, y su madre, una mujer suiza por cuyas venas corría sangre francesa y alemana, Pauline Louise Françoise DeCoppet. Theda o Teddy, pues así se la llamaba cariñosamente entre los suyos, fue la mayor de tres hermanos, dos hembras y un varón. Desde su más tierna infancia, había demostrado un fuerte carácter y una naturaleza fuera de lo común. Nunca fue aficionada, como debiera haberlo sido la niña de una sociedad judía norteamericana de aquellos tiempos aún victorianos, de la confección y los bordados, ni de la repostería de dulces de azúcar. Siempre inquieta intelectualmente, fueron los libros sus más queridos amigos y nunca tuvo relaciones demasiado estrechas con otros chicos y chicas de su edad. Era una muchacha contradictoria, solitaria pero traviesa, temperamental pero reservada, tímida pero tremendamente enamorada de la elegancia sensual de los vestidos y sombreros de pluma de su madre. A medida que fue creciendo, Theda adquirió una fascinación cada vez mayor por los teatros ambulantes, por las actrices de tableau vivant y por los recitales poéticos callejeros. En 1899 ingresó en la escuela secundaria de Walnut Hills, donde superó con éxito sus estudios al tiempo que se aficionaba al misticismo y a vestir de negro. Por aquel entonces, pasaba la mayor parte de su tiempo libre en el cinematógrafo de Avondale, en la Rockdale Avenue, disfrutando de las primeras películas, mudas aún por supuesto, que llegaban a la ciudad. Theda se graduó en 1903 y, algo muy poco común en las chicas de su época, ingresó en la Universidad de Cincinnati. Durante dos años alternó sus estudios con un interés cada vez mayor por el teatro y la interpretación, llegando incluso a cantar en algunos locales de la ciudad: fue así como la tímida Theda comenzó a descubrir su capacidad de seducir al público. Pero esta afición de la joven, evidentemente, no gozó de la aprobación de su padre, por lo que se desató un clima de enfrentamiento tal en el hogar que, en 1905, la temperamental Theda decidía abandonar Cincinatti, y Ohio entero, marchando en busca de fortuna. Durante un tiempo, Theda se dedicó al espectáculo en el Alhambra Theater de Milwaukee, en Wisconsin, por entonces un antro de mala reputación donde la función se alternaba con la venta de cerveza y el público acostumbraba a romper las botellas tirándolas escaleras abajo si no se sentía satisfecho con los actos. Esto nunca sucedió en los actuaciones de Theda, que haría célebre el local gracias a sus audaces trajes y las atrevidas letras de sus canciones. Poco después, decidida a hacer realidad sus sueños de emprender carrera como actriz, marchó a Nueva York, donde tomando el apellido de su madre se hizo llamar Theda DeCoppet. En 1908 debutó en el Garden Theater con una función titulada The Devil, en la que ya se inició en el papel arquetípico de mujer perversa que habría de darle fama. Tras alternar distintas actuaciones en el Garden y en el Belasco Theater, en 1911 se unió a una compañía de teatro ambulante de la que se convertiría, gracias a su inteligente capacidad de seducción, en principal atracción. Fue en 1914 cuando Eva Fox, esposa de William Fox, puso sus ojos en ella e intuyó las posibilidades de Theda: la joven se estrenaría en el universo del cine mudo, de la mano de la compañía Fox Films, interpretando un tímido papel en la película The Stain de Frank Powell. Un año más tarde, en 1915, Theda disfrutaría de su primer cartel como protagonista en otro filme de Powell, A Fool There Was, siendo instrumento de una campaña de publicidad tan exitosa que, en apenas unas semanas, la hasta entonces desconocida actriz pasó a convertirse una estrella de reconocimiento mundial y en la primera mujer fatal de la Historia cinematográfica. A Fool There Was, literalmente Fue un Tonto, había sido una obra de teatro de Porter Emerson Browne, estrenada en Broadway en 1906 y que el mismo autor había convertido en novela en 1909. Tomaba su título del primero de los versos de un célebre poema del escritor anglohindú Rudyard Kipling, The Vampire, escrito en 1897. La obra de Browne profundizaba en un personaje arquetípico que, desde finales del siglo XIX, estaba comenzando a provocar la aparición de un gran número de títulos, tanto en las artes plásticas como en las narrativas y escénicas: la mujer vampiro, sobrenatural o no, la hembra parásita que desangra o arruina, que humilla al varón sin remordimientos, tan perversa y cruel como seductora e irresistible. La evolución sufrida por la vampiresa literaria desde Die Braut von Korinth de Johann Wolfgang von Goethe, en 1797, hasta llegar a la Luella Miller de Mary Wilkins Freeman, 1902 -a través de infinidad de obras como The Ken's Mistery de Julian Hawthorne, 1883, o The Parasite de Arthur Conan Doyle, 1892-, sería tema de un amplísimo artículo aparte. A Fool There Was de Porter Emerson Browne aportaba para la vampiresa una nueva dimensión, menos sobrehumana y distante pero igualmente dramática. Tanto en su versión teatral como novelesca, gozó de tanto éxito que llegó incluso a inspirar una canción homónima, compuesta por Gustav Benkhart y con letra de Alexander Dubin, que tuvo igualmente una gran aceptación popular. En la obra de Browne aparece por primera vez el término "vamp", obviamente un apócope de "vampire", que fue adoptado pronto por el inglés vernáculo norteamericano y, desde entonces hasta hoy, trascendiendo incluso las fronteras anglófonas, ha pasado a definir a la hembra que, no necesariamente dueña de una belleza incomparable, disfruta de la habilidad de seducir a los hombres y conducirlos a la ruina, incluso a la locura y a la muerte. La imagen mítico-literaria de la "vamp" habría de encarnarse en un rostro cuya personalidad quedaría por siempre asociada a su figura: el de Theda. Y de ello habría de encargarse William Fox, quien encomendó a Frank Powell la adaptación cinematográfica de A Fool There Was. En una intensa e inteligente campaña publicitaria de la compañía, Theodosia Goodman, actriz principal de la película, fue convertida en Theda Bara, de cuyo nombre se dijo que era el anagrama del término "Arab Death", la "Muerte Árabe". Se le inventó una nueva vida como exótica dama egipcia, se la alojó en habitaciones de hotel ambientadas cual harén y perfumadas de inciensos, y se le hizo conceder en ellas convincentes entrevistas que todos se creyeron. "La más célebre de las vampiresas, en el papel más osado, provoca la ruina y toda clase de desastres a miles de hombres". Así se anunciaba "A Fool There Was". Theda Bara se transformó de la noche a la mañana en una auténtica leyenda. El estreno del filme arrasó. Aún quedaban quince años para que se elaborara el Production Code de censura en el cine estadounidense, y Theda pudo mostrar la semidesnudez de su cuerpo con un atrevimiento que excedía mucho más allá de lo acostumbrado por aquel entonces. Se convirtió así en la antítesis de Mary Pickford, la virginal actriz que encarnaba la pureza de la mujer victoriana de la época. En un momento en que la fémina sólo podía ser o buena o mala, o casta o prostituta, Theda Bara fue la perversión sensual personificada, el deseo nunca confesado, lo prohibido: la "Vamp" por antonomasia. En una de las mejores escenas de la película, Theda reía traviesamente ante un amante al borde del suicidio mientras la leyenda rezaba: "Kiss me, my fool…" ("Bésame, tonto mío..." Entre 1915 y 1918, en apenas tres años, mientras la I Guerra Mundial asolaba Europa, Theda Bara realizó alrededor de cuarenta películas, ya fuera bajo la dirección de Frank Powell, de su futuro marido Charles Brabins o de cualquier otro cineasta, reafirmándose como arquetipo de la mujer fatal y despiadada, como encarnación de la sensualidad y el erotismo, y cosechando un éxito tras otro. Gracias a su inmensa popularidad, William Fox pudo frotarse las manos mientras su compañía se situaba a la altura de las más importantes productoras cinematográficas de la época y asentaba las bases del que habría de ser, hasta hoy, uno de los más importantes imperios del celuloide. Al contrario de lo que parecería en principio lógico, Theda no disfrutó de la típica belleza física de perfecta silueta e, incluso para los cánones de la época, fue algo más rolliza que delgada. Pero nadie podía resistirse al embrujo de sus maquillados ojos de misteriosa sirena realzados por la sombra de "khol", a su mirada intensamente penetrante, a su hermosa y profunda tristeza, a la promesa de caricias de sus negrísimos cabellos. Theda Bara raramente sonreía en sus películas: parecía una diosa indiferente, ajena al mundo, al Bien y el Mal, un fantasma que se acercaba a los mortales a través del mágico espejo de la pantalla animada para mostrarles el reflejo de sus propios ocultos anhelos, haciéndoles soñar que podían rozarle. Entre las películas de Theda destacaron en 1915 "Sin", "Carmen" y "Siren of Hell", en 1916 "Romeo and Juliet", "Under Two Flags", "The Eternal Sappho" y "The Vixen", y en 1917 "Camille", "The Tiger Woman", "Madame DuBarry" y, sobre todo, "Cleopatra": ¡qué mejor papel para Theda Bara que el de la mítica reina del Nilo, hechizadora de Julio César y Marco Antonio! El papel de Theda Bara como Cleopatra, bajo la dirección de J. Gordon Edwards, devendría en uno de los más arraigados mitos eróticos de la Historia del cine. Tras ella, ni Claudette Colbert en 1934, ni Vivien Leigh en 1946, ni Elizabeth Taylor en 1960, ni tan siquiera Monica Bellucci en el 2002, pudieron desprenderse de la huella dejada por la diva del cine mudo en el personaje. En 1958 la propia Marilyn Monroe posaría para el fotógrafo Richard Avedon de la revista "Life" emulando a Theda como Cleopatra. Marilyn, que deseaba interpretar a la legendaria reina egipcia en el futuro filme de Joseph Leo Mankiewicz, esperaba que alguien viera en ella a la Cleopatra que finalmente sería encarnada por Elizabeth Taylor. No sería "Cleopatra" el último éxito de Theda Bara. En 1918 triunfaría nuevamente con obras como "Salomé" y "The Forbidden Path". Pero tras el fin de la I Guerra Mundial su nombre ya había comenzado a declinar. En 1919 la Fox Films se vio obligada a tirar de la manta y revelar que la leyenda de Theda Bara, la vampiresa egipcia, había sido tan sólo una campaña publicitaria, y aunque la actriz aún pudo protagonizar filmes de una cierta aceptación entre el público, como así "Kathleen Mavourneen" o "La Belle Desire", nunca jamás lograría recuperar su carrera. Hoy, los historiadores del cine ven en Theda Bara a una gran actriz víctima de sí misma, devorada por su papel hasta el punto de que no pudo sobrevivir a él. En muchas de las escenas interpretadas por Theda en su amplia filmografía, o en las abundantes fotografías para las que posó, se puede apreciar a una artista capaz de adaptarse a cualquier papel, de representar no sólo el erotismo y la perversión si no también la virginidad, la maternidad, la desesperación… Las imágenes bajo estas líneas son en ocasiones expuestas como ejemplo de ello. En 1920 Theda intentó triunfar de nuevo en los teatros de Broadway, y en dicho empeño actuaría de nuevo en el Garden Theater para obras como "The Blue Flame". Aquel mismo año contraería matrimonio con el cineasta Charles Brabin, quien tiempo atrás la había dirigido en distintas películas, y ambos marcharían a vivir a California, estableciéndose en Los Ángeles. En 1921 Theda se estrenaría en Hollywood, sin demasiado éxito, con la película "The Prince of Silence", tras cuyo fracaso se retiró del escenario público durante un tiempo. Theda saldría de su retiro en 1923 para protagonizar un número especial de la revista "Movie Weekly", que fue publicado con fecha de portada del 2 de junio. Entre otros artículos de interés en torno a ella, había uno dedicado a su vida hogareña y una entrevista con su marido Charles Brabin, en la que éste se declaraba molesto porque su esposa deseara volver a la vida pública. En el monográfico, Theda intentaba desembarazarse de su rol de hembra fatal, y se mostraba como una mujer de inquieto intelecto que sentía gran amor por la Filosofía y la Literatura. En 1925, Theda volvería a actuar en la gran pantalla, esta vez con mayor éxito y de la mano de James Young, para el filme "The Unchastened Woman". Pero en 1926, tras trabajar en dos cortometrajes en los que se autoparodiaba, "45 Minutes from Hollywood" y "Madame Mystery", se retiraría definitivamente de los escenarios. En aquel mismo año, Terry Ramsaye escribía su libro "Bara and the Vampire", en el que por primera vez se hacía de dominio público que el verdadero nombre de Theda Bara era Theodosia Goodman. Desde entonces, Theda se abandonó definitivamente a la vida hogareña en su casa de Los Ángeles, dedicada por entero a su gran pasión, la lectura, y al gran amor que le unía a su marido. Al parecer, durante los años 30 se dedicó a escribir una memoria, "What Women Never Tell", que nunca ha sido publicada. El 7 de abril de 1955 Theda Bara Brabin moría víctima del cáncer. Sus huesos reposan en el Gran Mausoleo del Columbarium Of Memory de Los Ángeles. Descansen en paz, mientras la sombra de la vamp eterna, de la hechicera que llegó de los desiertos de Oriente, de la fatal diablesa, continúe entre nosotros para seducirnos con sus inmensos e hipnóticos ojos negros. Citas: * Tengo la cara de una vampiresa, pero el corazón de una feminista. * La gente se cree ciegamente lo que ve en la pantalla. Piensa que los artistas somos idénticos a nuestros personajes. Han llegado a romper carteles con mi imagen por eso, incluso una vez una mujer llamó a la policía porque su hijo estaba hablando conmigo. * Estoy condenada a seguir haciendo papeles de vampiresa durante toda mi vida. Creo que es porque la humanidad necesita que le repitan la misma lección de moralidad una y otra vez. 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Hola! Hoy les traigo una receta casera y muy útil para sorprender a tus amigos de la oficina en una reunión (?) Yo no sé hacer FX, algún día aprenderé y voy a reirme de lo que hice anteriormente.. pero por el momento ésta es una de las formas más prácticas y fáciles para maquillarse como un zombie. Fui a varias Zombie Walk y me di cuenta de que muchos siguen recurriendo al ketchup y la mostaza... y la verdad es que quedan para la mierda. Yo les muestro elementos más sencillos y más baratos que esos productos de supermercado tan trillados. ¿Qué necesitan? 1) Colorante para tortas rojo: es fundamental, va a ser la sangre falsa, queda muy copado y real, y además si la ingerís es dulce.. como mucho te agarrás un empacho y no es nocivo para la salud. Precio estimado: $2 a $5 (es muy espeso y rinde un montón). 2) Maquillajes de mierda: sí, no hace falta utilizar marcas reconocidas para estos casos, no arruinaría un labial Revlon de 50 pé para hacer esta pelotudez. Con un delineador de lápiz y uno líquido comprados en un bazaar chino por menos de $8 ya está. Si tienen ganas de hacerse una base bien blanca, también está bueno mandarse colorante para tortas blanco, el maquillaje artístico es bastante caro y no lo usás siempre, queda ahí tirado hasta que se vence. 3) Ropa harapienta: bueno, también pueden haber zombies snob.. no es requisito que sean medio linyeras. Pero si la idea es representar a un zombie salvaje, lo ideal es usar ropa de dormir hecha bosta, o ropa que tenemos en el ropero y nunca usamos. 4) Batirse el pelo, despeinarse mucho o pasar varios días sin bañarse (en mi caso sólo me bato un poco) 5) Tirar la dignidad a la mierda, gruñir y babear. Bueno, y le pedí a mi novio que me saque fotos con mi obra de arte encima y así quedó... Acá me estaba haciendo la zombie-sexy-soft-porn (?) Y acá certifico que yo hice esta gansada, aunque me salió cortado el logo T!.. para los boludos que siempre me mandan un MP diciendo que soy un macho o en los comentarios bardean diciendo de que no soy mujer.. Soy muy muy mujer, aunque las fotos digan lo contrario (?) Y de yapa les dejo una partecita de un video de la Zombie Walk 2008 donde invadimos la Iglesia Universal del Reino de Dios. (Sepan entender que era pequeña en esa época) link: http://www.youtube.com/watch?v=wkxvm2MjjW0 Espero que les haya servido de algo, aunque sea para reirse un poco.. y si quieren bardear háganlo con onda y sean originales... nada de comentarios sobre la menstruación porque me aburren. Saludos!!!
Hice un dibujo de Vincet Price y una pintura en acrílicos de Sari Maritza, y decidí compartirlo con ustedes Para empezar, por ahí algunos no saben quiénes fueron estos personajes, asi que armé una pequeña biografía de ellos. Vincent price Refinado, elegante y versátil actor estadounidense, que tras una larga carrera en el cine y teatro se convirtió en uno de los intérpretes de terror más admirados y respetados de la historia del séptimo arte. Vincent Leonard Price nació el 27 de mayo de 1911 en la ciudad de St. Louis, estado de Missouri (Estados Unidos), en una familia de posición acomodada. Muy buen estudiante y amante de la cultura, se licenció en Historia del Arte por la prestigiosa Universidad de Yale y posteriormente amplió estudios en la Universidad de Londres. A mediados de los años 30, Vincent ocupó todos sus esfuerzos en convertirse en actor profesional de teatro, logrando debutar en Broadway a finales de década, época en la que llegó a colaborar con Orson Welles. Con posterioridad fue contratado por la Universal y logró iniciar su carrera cinematográfica con la película "Service de luxe" (1938), un título dirigido por Rowland V. Lee que estaba co-protagonizado por Constance Bennett. Su porte altivo e insinuante, presencia distinguida y sugestiva capacidad vocal, hacían de Vincent Price el villano ideal. En 1949 se casó con Mary Grant, una diseñadora de vestuario que trabajó para películas como "Mesas separadas" o "El discípulo del diablo". Resultó ser su enlace más duradero, ya que terminaron separándose en el año 1973. A principios de los años 50 Price ya no pertenecía a la Fox y su carrera cinematográfica se encontraba sin rumbo. Vincent decidió regresar a las tablas de Broadway, en donde protagonizó obras como "Ricardo III" o "Don Juan in Hell", mientras aparecía en películas como "La fronteras del crimen" (1951), al lado de Robert Mitchum y Jane Russell. Por esa época se impuso una efímera moda, producir películas en tres dimensiones. Una de ellas fue "Los crímenes del museo de cera" (1953), film de terror dirigido por André De Toth que contaba con el protagonismo absoluto de Vincent Price. La película fue todo un éxito, alcanzando gracias a ese protagonismo el actor de Missouri el estatus de estrella. A raíz de esta interpretación, Vincent fue utilizado principalmente en películas de terror, aunque muchas de ellas narradas en tono humorístico. Su presencia en numerosos títulos de terror, misterio y ciencia-ficción entre finales de los años 50 y las siguientes décadas hicieron de Price uno de los grandes mitos para el aficionado al cine fantástico. Uno de los máximos admiradores de Vincent Price es Tim Burton, quien cumplió un sueño personal al hacerle aparecer en una de sus películas (anteriormente había utilizado su voz para el corto animado "Vincent", "Eduardo Manostijeras" (1990), último título cinematográfico de la carrera de Price. Vincent Price, que además de ser un excelente actor era un experto en gastronomía y publicó varios libros de cocina, murió el 25 de octubre de 1993 en Los Ángeles. Tenía 82 años y en el momento de su muerte estaba viudo de su tercera esposa, la actriz australiana Coral Browne, con quien se casó en 1974, un año después de conocerse en el rodaje de "Matar o no matar, este es el problema". Sari Maritza Sari Maritza (17 de marzo de 1910 - julio de 1987) fue una actriz británica de la década de 1930. Nacida Dora Patricia Detring-Nathan en Tianjin (China), Maritza era la hija de un rico industrial y su esposa vienesa. Su nombre artístico fue tomado de los títulos de dos operetas europeas famosas en ese tiempo: 'Sari' y 'Condesa Maritza ". Comenzó en el mundo del cine en 1930 y adquirió cierta notoriedad para bailar un tango con Charles Chaplin en el estreno de su película "City Lights" en 1931. Aunque su comportamiento fue descrito como espeluznante por la prensa amarillista, ella atrajo la atención y fue contratada para películas de bajo presupuesto, pero de gran popularidad en Gran Bretaña. Hizo la película "Monte Carlo Madness" en Alemania en 1932 antes de viajar a Hollywood, pero sus películas para los estudios Paramount fueron mal recibidas. En Estados Unidos fue retratada como una vampireza exótica europea haciendo énfasis sobre su ascendencia austríaca, pero Maritza había vivido la mayor parte de su vida en Inglaterra, y la desaprobación de los estudios crearon una imagen misteriosa de ella. Se retiró en 1934 tras su matrimonio, y en los últimos años, admitió que había estado ansiosa por poner fin a su carrera ya que no se consideraba a sí misma como una actriz capaz. Espero que les haya gustado, saludos!!!