neonbible
Usuario (Argentina)
Hola gente de taringa! hoy estuve leyendo un poco de este bohemio de charles bukowsky y decidi compartir con ustedes un cuento corto que me parecio bueno para pasar las ultimas horas de este domingo aburrido...espero que los disfruten y comenten que les parece y a los que no lo conocen aún de una opinion de la primera impresion...este tipo genera amor y odio jajaja DEMASIADO SENSIBLE «muéstrame un hombre que viva solo y tenga una cocina perpetuamente sucia, y cinco veces de cada nueve se tratará de un hombre excepcional» —Charles Bukowski, 27-6-67', hacia la 19.a botella de cerveza. «muéstrame un hombre que viva solo y tenga una cocina perpetuamente limpia, y ocho veces de cada nueve se tratará de un hombre de cualidades espirituales detestables». —Charles Bukowski, 27-6-67 hacia la 20.a botella de cerveza. a menudo, el estado de la cocina es el estado de la mente, los pensadores son hombres confusos e inseguros, hombres flexibles, sus cocinas son como sus mentes, llenas de basura, de cubiertos sucios, de impureza, pero ellos son conscientes de su estado mental y encuentran cierto humor en él. a veces, en una violenta explosión de fuego, desafían a las deidades eternas y aparecen todos resplandecientes con lo que solemos llamar creación; y lo mismo hay otras veces que están medio borrachos y limpian sus cocinas. pero pronto cae todo de nuevo en desorden y ellos vuelven a verse en la oscuridad, y necesitan, píldoras, oración, sexo, suerte y salvación, el hombre que tiene la cocina siempre ordenada es un chiflado, sin embargo, cuidado con él. el estado de su cocina es el estado de su mente: todo en orden, asentado, ese hombre ha dejado que la vida le condicione rápidamente a un complejo vil y endurecido de orden mental, defensivo y suave, si le escuchas diez minutos te darás cuenta de que todo lo que dice en su vida será básicamente insignificante y siempre estúpido, es un hombre de cemento, hay más hombres de cemento que de otras clases, así que si buscas un hombre vivo, mira primero su cocina y ahorrarás tiempo. ahora bien, la mujer que tiene la cocina sucia es otro asunto... desde el punto de vista del varón, si no está empleada en otro sitio y no tiene hijos, la limpieza o la suciedad de su cocina está casi siempre (hay excepciones, por supuesto) en relación directa con lo que se preocupa por ti. unas mujeres tienen teorías sobre cómo salvar el mundo, pero no son capaces de lavar una taza de café, si se lo mencionas, te dirán: «lavar tazas de café no es importante», por desgracia lo es. sobre todo para un hombre que se ha pasado ocho horas seguidas más dos extras con un torno, se empieza a salvar el mundo salvando a los hombres de uno en uno. todo lo demás o es romanticismo grandilocuente o es política. hay mujeres buenas en el mundo, yo he conocido incluso a una o dos. luego, hay de la otra clase, por entonces, el maldito trabajo me destrozaba tanto que al final de ocho o doce horas todo mi cuerpo quedaba agarrotado en una tabla de dolor, digo «tabla» porque no encuentro otro término que lo exprese mejor, quiero decir que, por la noche, ni siquiera podía ponerme la chaqueta, me resultaba imposible levantar los brazos y meterlos en las mangas, el dolor era excesivo y no podía alzar tanto los brazos, cualquier movimiento provocaba unas explosiones de dolor horribles y calambres, en fin algo de locura, me habían puesto por entonces una serie de multas de tráfico, la mayoría de ellas a las tres o las cuatro de la madrugada, volviendo a casa del trabajo, esta noche concreta, cuando intentaba protegerme de pequeñas formalidades, quise sacar el brazo izquierdo para indicar un giro a la izquierda, las luces indicadoras del coche ya no funcionaban, pues había arrancado los cables del volante estando borracho, así que intenté sacar el brazo izquierdo, sólo conseguí llegar con la muñeca hasta la ventanilla y sacar un dedito. mi brazo no se alzaba más y el dolor era ridículo, tan ridículo que empecé a reírme, me parecía divertidísimo, aquel dedito saliendo para obedecer a las reglas de cortesía de Los Angeles, en aquella noche negra y vacía, sin nadie por ninguna parte, y yo haciendo aquella frustrada y absurda señal, no podía parar de reírme y estuve a punto de chocar con un coche aparcado mientras giraba, riendo, e intentando controlar el volante con aquel otro brazo piojoso, el caso es que salí bien librado, aparqué como pude, cerré la puerta del coche y entré en casa, ay, el hogar. allí estaba ella, en la cama, comiendo chocolatinas (¡de veras!) y repasando el New Yorker y la Saturday Review of Literature. era miércoles o jueves y los periódicos del domingo aún estaban en el suelo de la habitación principal, yo estaba demasiado cansado para comer y llené la bañera sólo hasta la mitad para no ahogarme (es mejor elegir el momento a que lo elijan por ti). cuando salí de la condenada bañera centímetro a centímetro, como un ciempiés, me abrí camino hasta la cocina con el propósito de beber un vaso de agua, la fregadera estaba atascada, con agua gris y hedionda hasta el borde; casi vomito, había basura por todas partes, y además, aquella mujer parecía tener la afición de guardar tarros vacíos y tapas de tarros, y, flotando en el agua, entre platos, etc., estaban aquellos tarros medio vacíos y aquellas tapas, en una especie de amable e irracional burla de todo. lavé un vaso y bebí un poco de agua, luego me dirigí al dormitorio, no podéis imaginaros el calvario que fue llevar mi cuerpo de la posición erecta a la posición horizontal sobre la cama, la única salida era no moverme, y así, allí me quedé como un jodido pez congelado, torpe y tonto, la oía pasar páginas, y queriendo establecer cierto contacto humano, probé a hacer preguntas. —¿cómo te ha ido esta noche en el taller de poesía? —oh, estoy muy preocupada con lo de Benny Adimson —contestó. —¿Benny Adimson? —sí, el que escribe esas historias tan divertidas sobre la iglesia católica, tienen mucha gracia, sólo ha publicado una vez en una revista canadiense, y ya no manda sus cosas a nadie, no creo que las revistas estén preparadas para él. pero es muy divertido, de veras, tiene mucha gracia. —¿y qué problema tiene? —bueno, perdió el trabajo que tenía con el camión de reparto, hablé con él fuera de la iglesia antes de que empezara la lectura, dice que cuando no tiene trabajo no puede escribir, para escribir necesita tener un trabajo. —qué extraño —dije yo—, yo escribí algunas de mis mejores cosas cuando no trabajaba, cuando estaba muriéndome de hambre. —¡pero Benny Adimson —contestó ella—, Benny Adimson no escribe sobre SI MISMO! escribe sobre OTRA gente. —ah. decidí olvidarlo, sabía que habrían de pasar por lo menos tres horas para que pudiese dormir, por entonces, algunos de los dolores se habrían filtrado al fondo del colchón, y pronto sería hora de levantarse y volver al mismo sitio, la oía pasar páginas del New Yorker. me sentía muy mal, pero decidí que HABÍA otros modos de pensar, quizás en el taller de poesía hubiese realmente algunos escritores; era improbable pero PODÍA ser. esperé a que mi cuerpo se relajara, oí el rumor de otra página, el rumor del envoltorio de otra chocolatina. luego habló otra vez: —sí, Benny Adimson necesita un trabajo, necesita una base para trabajar, estamos intentando todos animarle a que envíe cosas a las revistas, me gustaría que leyeses sus relatos anticatólicos, el fue católico, sabes. —no, no lo sabía. —pero necesita un trabajo, estamos intentando buscarle un trabajo para que pueda escribir. hubo un espacio de silencio, francamente, yo no pensaba siquiera en Benny Adimson y su problema, luego intenté pensar en Benny Adimson y su problema. —oye —dije—, yo puedo resolver el problema de Benny Adimson. —¿TU? —sí. —¿cómo? —están contratando gente en correos, mucha gente, puede ir mañana mismo por la mañana, así podrá escribir. —¿correos? —sí. pasó otra página, luego habló: —¡Benny Adimson es demasiado SENSIBLE para trabajar en una oficina de correos. —ah. escuché pero no oí más rumor de páginas ni de papeles de chocolatinas. ella estaba muy interesada por entonces en un autor de relatos cortos llamado Choates o Coates o Caos o algo así, que escribía una prosa deliberadamente desmañada que llenaba las largas columnas entre los anuncios de licores y de viajes en barco con bostezos y luego acababa siempre, por ejemplo, con un tipo que tiene una colección completa de Verdi y una resaca de Bacardí y que asesina a una niñita de tres años de bombachos azules en alguna sucia calleja de Nueva York a las cuatro y trece de la tarde, ésta era la jodida y subnormal idea que tenían los editores del New Yorker de la sofisticación vanguardista: queriendo decir que la muerte siempre gana y que todos tenemos mierda debajo de las uñas, esto lo hizo todo y mejor hace cincuenta años alguien llamado Ivan Bunin, en una cosa que se llamaba El caballero de San francisco, desde la muerte de Thurber, el New Yorker ha estado vagando como un murciélago muerto entre las resacas hielo-cueva de la guardia roja china, dando a entender que lo habían logrado. —buenas noches —le dije. hubo una larga pausa, luego, decidió corresponderme. —buenas noches —dijo por fin. desolados chillidos azules rasgueaban sus banjos, pero sin un sonido, me puse bocabajo tardé en hacerlo por lo menos cinco minutos, y esperé a que llegara la mañana y otro día. quizás haya sido malévolo con esta dama, quizás haya pasado de las cocinas a la venganza, hay mucha basura en todas nuestras almas, muchísima en la mía, y me enredé en las cocinas, casi siempre me enredo, la dama que he mencionado tenía mucho valor en varios sentidos, fue sólo que aquella noche no era una buena noche ni para ella ni para mí. y espero que ese bastardo de las historias anticatólicas y las angustias haya encontrado un trabajo que se ajuste a su sensibilidad y que todos nos veamos recompensados con su genio inédito (salvo en Canadá). entretanto, yo escribo sobre mí mismo y bebo demasiado. pero eso ya lo sabéis
TODOS SE ASUSTARON. La imagen se originó por un juego en plena vereda. LONDRES, Inglaterra.- A simple vista, parece una niña muerta. Pero no lo es. Se trata de una curiosa imagen que aparece en el servicio de vistas panorámicas Street View de Google Maps. Este permite realizar paseos virtuales por 23 países del mundo. En realidad, la pequeña, de nueve años, estaba jugando en la calle. "Me caí y pensé que sería divertido hacerme la muerta", relató la chica al diario local "The Daily Mail", luego de que en el vecindario se armara un revuelo. Sucede que la foto de ella tumbada boca abajo ocasionó que los habitantes de Middle Road en Worcester, al oeste del Reino Unido, llamaran a la Policía para denunciar la aparición del cuerpo. Los agentes no tardaron en descubrir que se trataba del juego de Azura Beebeejaun, que decidió tirarse al suelo al ser fotografiada por el auto de Google -adaptado con cámaras panorámicas en el techo- responsable de tomar las imágenes de fachadas y calles para el sitio de internet. Así lo informó el diario Lanacion.com. (Especial) FUENTE: Diario La Gaceta - Tucumán

El audaz conductor tiene sólo 11 años Hasta Sandra Bullock, en su papel de Annie Porter en Speed (Máxima Velocidad) habría palidecido al lado del audaz "Tamalito". Es que si bien a la última ganadora del Oscar le costó mucho manejar un ómnibus en la película que protagonizó con Keanu Reeves, el pequeño de 11 años se enfrentó a un problema mayor que la bomba que llevaba la unidad del filme hollywoodense: casi no llegaba a los pedales del Mercedes Benz. "Tamalito" vive en Banda del Río Salí. Pero, según dijeron algunos vecinos, sus padres lo abandonan muchas veces o simplemente él se escapa de la casa. Desde hace algunas semanas estaba alojado en el Hogar Eva Perón, que alberga a menores con problemas familiares. No tiene antecedentes penales, pero en su barrio afirman que es un "azote". La fuga El viernes a la noche, "Tamalito", (a su padre le dicen "Tamal" estaba aburrido. "No sabía qué hacer y me fui", le dijo entre risas el chico a LA GACETA, sin darse cuenta de lo peligrosa que había sido toda su aventura. Nadie se dio cuenta de que había escapado, y cuando lo hicieron ya era tarde. El chico caminó rápido hasta la avenida Benjamín Aráoz y comenzó a recorrer cuadras hacia el oeste. "No sabía bien dónde quería ir. Pero no quería estar en el Hogar. Entonces llegué a la terminal de ómnibus", explica. Si hubiera sido un dibujo animado, junto a la cabeza de "Tamalito" se habría prendido una bombilla de luz. "Me di cuenta de que podía ir a visitar a un amigo mío que vive en Garmendia", confesó. Pero como no tenía dinero para pagarse el viaje, resolvió el problema de la forma más increíble. No habían dado las 22 cuando un chofer de la empresa San Pedro de Colalao dejó el interno número dos en uno de los andenes. El hombre terminaba su trabajo y el colectivo volvería a hacer el recorrido al otro día a las 7, con otro chofer. Por eso el conductor se bajó, dejó las llaves colocadas y la puerta semicerrada. "Siempre lo hacemos así, acá hay seguridad. ¿Quién iba a pensar en robarse un colectivo?", se preguntó uno de los empleados de la empresa ante LA GACETA. La respuesta del periodista salió rápido: "Tamalito". Nadie lo vio El chico vio que la puerta de la unidad no estaba del todo cerrada y no lo dudó. Subió, acercó el asiento lo más posible al volante y arrancó la unidad. "Iba casi parado, pero llegaba bien a los pedales", explicó el menor. Nadie se dio cuenta de que de la terminal se estaban llevando un ómnibus. El chico comenzó así una travesía que duraría cinco horas. Salió de la terminal y se dirigió a Banda del Río Salí. "Iba a ir a visitar a mi hermana, pero después pensé que me iban a retar si me veían con el colectivo", confesó. Deambuló durante más de una hora por la ciudad del este, pasó frente a su amado Atlético Concepción y después se dirigió otra vez hacia la capital. Cuando luego de dar varias vueltas llegaba a la terminal un automovilista lo vio bien y se dio cuenta de que era un chico, por lo que llamó a la Policía. Rápidamente una comisión al mando de los comisarios Luis Valdez, Héctor Carabajal y Heberto Cortez salió tras él. Hizo falta que dos motoristas se pusieran delante del colectivo para que "Tamalito" finalmente detuviera la marcha. Cuando los policías lo vieron bajar no lo podían creer. El se reía. "Reparto estampitas en los colectivos para ganarme algunas monedas. Y los choferes me enseñaron a manejar, es fácil", explicó. Sorprendida, la fotógrafa de LA GACETA le dijo en broma que él podría enseñarle a manejar. "Cuando quieras, vení sin problemas", le contestó él sin ruborizarse. Después se tapó la cara cuando estaban por fotografiarlo, pero entre los dedos se le escapaba la sonrisa. La única vez que se puso serio durante la charla fue cuando se le planteó que podría haber provocado una tragedia. "No ché, si iba despacio. Paré en los semáforos que estaban en rojo y todo. Yo sé manejar bien", dijo. En zig-zag Los policías, en cambio, además de sorprendidos estaban preocupados. "Lo vieron que iba haciendo zig-zag y hasta que en algunas esquinas se subió al cordón de la vereda. Fue un peligro latente. Mucha gente circula de noche y él anduvo por pleno centro. Fue un milagro que todo hubiera salido bien", dijo uno de ellos. Ya cuando por orden de la Justicia lo llevaban de nuevo al Hogar Eva Perón, "Tamalito" prometió no más travesuras como la de la noche del viernes. "Lo único que espero es no aburrirme de nuevo", dijo. Por las dudas, en la terminal de ómnibus ya tienen su foto y hay quienes dicen que se la iban a pasar a los empleados del aeropuerto. FUENTE: Diario La Gaceta Tucuman
Temprano a la mañana todos levantándose con alegría (la misma como para ir a laburar o a clases jeje)…del entusiasmo no da ni para desayunar picando asi nomas unas traviatas y atentísimos al reloj! Y los primeros sms del dia arreglando los encuentros y todo, pateamos para la terminal a tomar el bondi son las 7.30 el boleto dice 8 a.m., en la terminal ya todos juntos, pasan las horas ni una señal del bondi ya intranquilos por ser las nueve y el desfilar de monedas por la ranura del televisor como para aplacar la insentidumbre….en la tele (ay! La tele argentina) titulares como MICHAEL JACKSON VIVIA CON MIEDO, PENSABA QUE EL ESPOSO DE THALIA QUERIA MATARLO en el canal 26…hasta que por fin el bondi todos arriba y los pasajeros del mismo todos convocados al mismo festin…mirando la ruta, los paisajes , tratando de pegar un ojo para llegar con todas las pilas pero se hace un poco imposible, el celular q suena hasta q por fin gana el sueño. Despierto nuevamente mirando por la ventanilla pasan peajes, controles policiales, autos colectivos y todos llenos de desangelados…ya estamos en Salta y el ultimo control policial tres o cuatro autos detenidos y no exagero cientos de botellas de alcohol a la orilla de la ruta custodiadas por polis con itacas y todo el teatro….lo curioso todos pensamos –Que linda joda se van a armar los policías esta noche! Jejejeje…el colectivo sigue devorando kilómetros de asfalto hasta que por fin BIENVENIDOS A LA CIUDAD DE SALTA…primero un country, un barrio humilde y al final de una curva justo debajo nuestro Salta Capital y todos felices y asombrados por la ciudad del noroeste argento…. Ya en la terminal un mundo de gente entre civiles y “ricoteros” abrazos, banderas, remeras, asombro, sonrisas, alegría, estirada de piernas porque fueron 4 horitas de viaje!...recorriendo la terminal salimos y pateamos hacia el primer espacio verde q se nos cruzo una cantidad inmensa de gente tiradas al sol, comiendo compartiendo, riendo un digno espectaculo de ver el indio nos trajo la primavera un 19 de septiembre! Y asi fue toda la tarde entre ferneses y cargadas (manies de por medio jejeje) fotos, encuentro con amigos q se comieron el mismo viajecito desde San Miguel mas fernet… Hasta que por fin rumbeamos para el estadio…con un mapa tratando de llegar mas rápido, mas risas, mas fernet. Caminando tratando de ubicarnos y leyendo los nombres de las calles hasta que tuve la idea de preguntar en un kiosko –disculpe por donde se llega al estadio?... -vienen a ver al indio? -seeeeeeee!!! - de donde son? - de tucuman (un gesto como agarrándose los bolsillos y risas!....porque lo habrá hecho?jajaja) -si tienen q seguir por esta calle hasta llegar a la ultima avenida y doblan a la izquierda y van a llegar al estadio! -muchas gracias don!...(y yo bien precavido) no hay ninguna villita, nada no? -nooo… Nos despedimos ahí y seguimos nuestro viaje a pie que no duro mas de media cuadra hasta q se oyó un chiflido salvador!! - Vengan muchachos yo los voy a llevar! solo tenemos q esperar a…..(se me pianto el nombre) Y bueno subiéndonos en la caja de la chata (algún desubicado pregunto si podíamos ir adentro) y asi hasta llegar a la avenida ya se veía una procesión, policías, seguridad y la frutilla un helicóptero sobrevolando (nada q envidiar a los recitales en Bayres)nos dejo justo en frente del estadio Martearena y ahí diciendo- cuando se bajen digan gracia!jajajaja….nos despedimos de este señor anónimo al cual le agradecemos la simpatía y la buena predisposición para con los totalmente desconocidos para el y con una botella cortada con fernet! Bueno entre fotos, euforia, amontonamiento pasamos. Ya adentro del recital el estadio casi lleno todavía esta de dia queriendo anochecer muy buena onda se presagia q todo va a salir bien y q el recital va a ser de lo mejor q se vio hasta ahora por el norte. (Y ES ENCANTADOR QUE PUEDA SENTIRME ASI!) Las nueve de la noche la gente alienta, la impaciencia de meses se hace notar, todos esperando q se apaguen las luces!.justo media hora después las luces se apagan!la gente al palo con canticos y véngalas q tiñen de rojo la escena una música se alcanza a oir (como un grito de guerra afgano) y de repente con una banda de sonido se acaba la espera, los corazones laten agitados, un sudor frio en la noche salteña se hace sentir y de repente por los altos parlantes se deja oir: -DAMAS Y CABALLEROS….LOS FUNDAMENTALISTAS DEL AIRE ACONDCIONDADO ¡!!!!! Y los fundamentalistas salen al escenario a demostrar que son la mejor banda q se oye por estos parajes muy solida, con guitarras asperas, un saxo que quiebra la noche y una batería q retumba en nuestros pechos, si señores nadie se lo esperaba Fuegos de Oktubre!!! (por la tarde en la previa fue tema de discusión con que tema arrancaba y lo admitimos nadie se lo espero, una sorpresa que nos dejo sin garganta de tanto corear el primer tema!). La lista de tema escogida fue siempre una sorpresa clásicos de los redondos y canciones solistas que nos marcan tanto como en los viejos tiempos! Los coros de las 30.000 almas no se hicieron esperar y no se callaron en todo el recital! Temas como fuegos de octubre; el arte del buen comer, ramas desnudas, pabellón séptimo, todo un palo, flight 956, ñan fri frufi fali fru, la siempre emotiva juguetes perdidos van a quedar marcadas a fuego en mi corazón! (la única q quede deseoso de escuchar fue Y mientras tanto el sol se muere…)al indio se lo notaba alegre y queriendo estar ahí arriba del escenario, fue todo señores! Lo único que me quedo rondando en la cabeza fue escuchar a alguien en medio del recital decir –es imposible hacerle una canción a estos tipos! Y trataba de entonar Fundamentaaaa!fundamentalisssss…la verdad flaco es imposible! Y creo q es necesario! La banda dejo todo arriba del escenario, sono como pocas, y creo q estamos en deuda para con ellos!!!!!....el propio Solari lo dijo: LOS FUNDAMENTALISTAS ARDEN, CHICOS! Al terminar todo un palo…. El regreso se los cuento otro días lo único que escuche a la salida del recital fue: -que manera de haber minas! y todas buenas (el comentario de la noche aportado por mi secuaz Elvio)jajaja…
Hoy ya se colmó mi paciencia, ya desde el año pasado comenzó todo ese run-run del bicentenario, y hoy ya es casi insoportable en todo medio de comunicación se llenan la boca hablando del bicentenario!y solo es otra muestra del mismo unitarismo q siempre existió por parte de la gran provincia de Buenos Aires.Asi es. Que me vienen a hablar del Bicentenario de la independencia si en 1810 esto era simplemente un quilombo peleas entre los mismo burgueses porteños que lo unico que esperaban eran ver quien ganaba en el viejo mundo para saber si imponiamos el frances como lengua oficial o seguiamos con el viejo español,politicos comodos sin aires de revolución que solo querian saber quien ganaba Napoleon o el rey de España que estaba cautivo.Uno de los que vió ésta disputa bélica como una opción fue el General Belgrano que no desaprovecho la oportunidad, pero igual todo esto seguía siendo un gran caos (como lo es ahora,los mismos politicos corruptos), otra cosa aparte no repartamos flores para Belgrano que quería poner a un aborigen como Rey de la Argentina,no descalificando a los nativos por dios!no quiero que se interprete eso pero siempre existe algun letrado que se puede hacer cargo(aclarando y retractandome obviamente no todos los politicos son enteramente corruptos, algunos tiene ideas buenas) retomemos de esta justa aclaración por que no siempre hay que generalizar ni quedarnos con el manual de la escuela media.El bicentenario señores, y le pese a quien le pese, es el dia 9 de Julio.Conmemorando el 9 de Julio de 1816 sucedido en la ciudad de San Miguel de Tucumán!y si alguno de los que quiere festejar el bicentenario en el año 2010, se perdió la clase de matemática de 3 grado donde ya se sumaba con 4 cifras y si hacemos el calculo 1816 + 200 = 2016 o sea falta 6 años aún!...no esta mal que se conmemore el 25 de mayo de 1810 pero que no le reste importancia al 9 de Julio una, y creo firmemente, la fecha mas importante de nuestro Calendario Patrio...esta despreocupación e indiferencia de parte de todos los gobiernos para con el restos de las provincias molesta y bastante desde hace mucho tiempo,pero que quieran cambiar la historia sigue mostrando que nuestra sociedad no ha cambiado nada en casi 200 años de que somos independientes, los que mandan siguen siendo Unitarios señores!no crean que somos una republica federal, porque aún sigue dejando mucho que desear las actitudes y acciones de nuestros politicos y hasta de nosotros mismos (y si alguno no sabe de que estoy hablando hasta ahora, hablo de la casita que aparece en la moneda de 50 centavos, y me atrevo al sarcasmo porque hay mucho seguramente que no sabe de la Casa Historica, o como se la conoce en las provincias, La Casita de Tucumán).En las provincias de toda la Argentina existe una gran cultura rica y diversa, hacerla respetar y aceptar las diferencias esta en nosotros mismo, estas rivalidades entre provincias en todo el interior, y entre "los cabecitas negras" y los "porteños" no hacen mas que generar separatismo, egoísmo e indiferencias mal fundadas!si quieren que se los diga en criollo: "Los hemanos sean unidos, porque esa es la Ley Primera, si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera" nunca mejor expresado... Ésta es mi mas sincera opinión con respecto a este tema,nunca trate de desacreditar a nadie ni muchos menos, todos somos hermanos, existen diferencias ES CIERTO!y como mencione antes aceptarlas es nuestro compromiso, por que una cultura por mas prevechosa y rica que sea nunca avanza y se estanca si no se abre al dinamismo de los tiempos y las diferencias...si piensan los mismo que yo opinen, si disienten en algo o en todo opinen con el respeto con el que yo mismo brinde mi opinión, tratando de argumentar y dejando de lado el fanatismo, o fundamentalismo como le quieran llamar, y la estupidez misma.
Envíos De Dinero a México Envía dinero por Internet a México de manera rápida por tan solo $4.99 www.xoom.com Hola amigos de cultur inga, aca les hago un aporte de buko el bohemio!espero q los disfruten, siempre hay alguien gustoso en leer algo en el cyber espacio... Violacion Violacion El médico estaba haciendo una especie de prueba. Consistía en una triple extracción de sangre, la segunda diez minutos después de la primera, la tercera diez minutos más tarde. Ya me habían hecho las dos primeras extracciones y yo estaba dando vueltas por la calle, esperando que pasaran los quince minutos para volver. Allí en la calle, vi que había una mujer sentada en la parada del autobús, al otro lado. De los millones de mujeres que ves, aparece de pronto una que te impresiona. Hay algo en sus formas, en cómo está hecha, en el vestido concreto que lleva, algo, a lo que no puedes sobreponerte. Tenía un cruce de piernas espectacular, y llevaba un vestido amarillo claro. Las piernas terminaban en unos finos y delicados tobillos, pero tenía unas magníficas pantorrillas y unas nalgas y unos muslos espléndidos. Y en la cara aquella expresión juguetona, como si estuviese riéndose de mí, pero intentando ocultarme algo. Bajé hasta el semáforo, crucé la calle. Fui hacia ella, hacia el banco de la parada del autobús. Era como un trance. No podía controlarme. Cuando me acercaba, se levantó y se alejó calle abajo. Aquel trasero me hechizó, me hizo perder el juicio. Fui tras ella embrujado por el tintineo de sus tacones, devorando su cuerpo con los ojos. ¿Qué demonios me pasa? pensé. He perdido el control. Me da igual, me contestó algo. Llegó a una oficina de correos y entró. Entré detrás de ella. En la cola había cuatro o cinco personas. Era una tarde agradable y cálida. Todos parecían como sonámbulos. Yo, desde luego, lo estaba. Estoy a unos centímetros de ella, pensé. Podría tocarla con la mano. Recogió un giro postal de siete dólares ochenta y cinco. Escuché su voz. Hasta su voz parecía brotar de una máquina sexual especial. Salió. Yo compré una docena de postales aéreas que no quería. Luego salí apresuradamente detrás. Ella esperaba el autobús y el autobús llegaba. Conseguí entrar detrás de ella. Luego encontré asiento justo detrás. Recorrimos una larga distancia. Ella debe darse cuenta de que estoy siguiéndola, pensé. Sin embargo, no parece incómoda. Tenía el pelo amarillo rojizo. Todo era fuego a su alrededor. Debíamos llevar recorridos de cinco a seis kilómetros. De pronto se levantó y apretó el botón. Vi cómo se alzaba su ceñido vestido por todo su cuerpo al estirarse a pulsar el botón. Dios mío, no puedo soportarlo, pensé. Salió por la puerta de delante y yo por la de atrás. Dobló la esquina a la derecha y la seguí. Nunca miraba atrás. Era una zona de casas de apartamentos. Tenía un aspecto más espléndido que nunca. Una mujer como aquélla no debería andar por la calle. Luego entró en un sitio llamado «Hudson Arms». Me quedé fuera mientras ella esperaba el ascensor. La vi entrar. La puerta se cerró y entonces entré yo y me quedé a la puerta del ascensor. Lo oí subir, oí abrirse las puertas, la oí salir. Cuando pulsé el botón, lo oí bajar e hice un cálculo de los segundos: Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Cuando llegó abajo, yo había calculado dieciocho segundos de descenso. Entré y apreté el botón del último piso, el cuarto. Luego conté. Cuando llegué a la cuarta planta habían pasado veinticuatro segundos. Eso significaba que ella estaba en la tercera planta. En alguna de las puertas. Di al tercero. Seis segundos. Salí. Había allí muchos apartamentos. Pensando que sería demasiado fácil que estuviese en el primero, prescindí de él y llamé al segundo. Abrió la puerta un hombre calvo, con camiseta y tirantes. —Soy de la Empresa de Seguros de Vida Concord. ¿Tienen ustedes hecho su seguro de vida? —Lárguese —dijo Calvo, y cerró la puerta. Probé en la siguiente puerta. Abrió una mujer de unos cuarenta y ocho, gorda, muy arrugada. —Soy de la Empresa de Seguros Concord. ¿Tienen hecho su seguro de vida, señora? —Pase por favor, caballero —dijo ella. Entré. —Escuche —dijo—, mi niño y yo estamos muriéndonos de hambre. Mi marido cayó muerto en la calle hace dos años. Muerto en la calle, se quedó el pobre. No puedo vivir con ciento noventa dólares al mes. Mi hijo pasa hambre. ¿Tiene usted algo de dinero para que pueda comprarle a mi hijo un huevo? La miré de arriba abajo. El chico estaba de pie en el centro de la habitación, sonriendo. Era un arrapiezo muy alto, de unos doce años y un poco subnormal. No dejaba de sonreír. Le di un dólar a la mujer. —¡Oh, gracias, señor! ¡Muchas gracias! Me rodeó con sus brazos, me besó. Tenía la boca húmeda, acuosa, fofa. Luego me metió la lengua en la boca. Casi vomito Era una lengua gorda, llena de saliva. Tenía pechos muy grandes, muy blandos, tipo bizcocho. Me aparté. —Oiga, ¿nunca ha estado solo? ¿No necesita una mujer? Soy una mujer buena y limpia, de veras. Conmigo no cogerá ninguna enfermedad, no se preocupe. —Mire, tengo que irme —dije. Salí de allí. Probé en otras tres puertas. Sin suerte. Luego, en la cuarta puerta apareció ella. Abrió unos diez centímetros. Me eché hacia delante y empujé. Cerré la puerta después de entrar. Era un lindo apartamento. Ella se quedó allí plantada mirándome. ¿Cuándo chillará? pensé. Tenía aquella cosa larga frente a mí. Me acerqué a ella, la agarré por el pelo y por el culo y la besé. Ella me empujó, rechazándome. Aún llevaba puesto aquel vestido amarillo tan ceñido. Retrocedí y la abofeteé, con fuerza, cuatro veces. Cuando volví a cogerla, la resistencia fue menor. Fuimos tambaleándonos por el piso, Le rasgué el vestido por el cuello, le rompí toda la pechera, le arranqué el sostén. Eran unos pechos inmensos. Volcánicos. Los besé. Luego llegué a la boca. Le había levantado el vestido y estaba trabajando con las bragas. De pronto, cayeron. Y yo la tenía dentro. La atravesé allí mismo, de pie. Después de hacerlo, la tiré de espaldas en el sofá. Su coño me miraba. Aún era tentador. —Vete al baño —le dije—. Límpiate. Fui a la nevera. Había una botella de buen vino. Busqué dos vasos. Serví dos tragos. Luego ella salió y le di un vaso. Me senté en el sofá a su lado. —¿Cómo te llamas? —Vera. —¿Te gustó? —Sí. Me gusta que me violen. Sabía que estabas siguiéndome. Te esperaba. Cuando subí en el ascensor sin ti, creí que habías perdido el valor. Sólo me habían violado una vez. A las mujeres guapas nos resulta muy difícil conseguir un hombre. Todo el mundo piensa que somos inaccesibles. Es un infierno. —Pero con la pinta que tienes y como vistes... ¿Te das cuenta de que torturas a los hombres por la calle? —Sí. Quiero que la próxima vez utilices el cinturón. —¿El cinturón? —Sí, que me azotes, en el culo, en los muslos, en las piernas, que me hagas daño y luego que me la metas. ¡Dime que vas a violarme! —De acuerdo, te pegaré, te violaré. La agarré por el pelo, la besé violentamente, la mordí el labio. —¡Jódeme! —dijo ella—. ¡Jódeme! —Espera —dije—, ¡tengo que descansar! Me bajó la cremallera y sacó el pene. —¡Qué hermoso es! ¡Así todo rosado y doblado! Lo metió en la boca. Empezó a trabajar. Lo hacía muy bien. —¡Oh, mierda! —dije—. ¡Oh, mierda! Me tenía enganchado. Estuvo trabajando sus buenos seis o siete minutos y luego el aparato empezó a bombear. Clavó los dientes justo debajo del capullo y me sorbió el tuétano. —Escucha —dije—, parece como si hubiese estado aquí toda la noche. Creo que voy a necesitar recuperar fuerzas. ¿Qué te parece si tomo un baño mientras tú preparas algo de comer? —De acuerdo —dijo. Entré en el baño. Solté el agua caliente. Cerré la puerta. Colgué la ropa en la manilla. Me di un buen baño caliente y luego salí con una toalla por encima. Justo cuando salía, entraban dos polis. —¡Ese hijo de puta me violó! —les decía ella. —¡Un momento, un momento! —dije. —Vístase, amigo —dijo el poli más grande. —Oye, Vera, esto es una broma o qué. —¡No, tú me violaste! ¡Me violaste! ¡Y luego me obligaste a hacerlo con la boca! —Vístase amigo —dijo el poli grande—. ¡Que no tenga que repetirlo! Entré en el baño y empecé a vestirme. Cuando salí me pusieron las esposas. Vera lo dijo otra vez: —¡Violador! Bajamos en el ascensor. Cuando cruzábamos el vestíbulo, varias personas me miraron. Vera se había quedado en su apartamento. Los polis me metieron violentamente en el asiento de atrás. —¿Pero qué le pasa, amigo? —preguntó uno de ellos—. ¿Por qué arruinó su vida por un polvo? Es un disparate. —No fue exactamente una violación —dije. —Pocas lo son. —Sí —dije—. Creo que tiene razón. Pasé por el papeleo. Luego me metieron en una celda. Confían sólo en la palabra de una mujer, pensé. ¿Dónde está la igualdad? Luego pensé: ¿La violaste tú a ella o te violó ella a ti? No lo sabía. Por fin me dormí. Por la mañana me dieron uvas, gachas de maíz, café y pan. ¿Uvas? Un sitio con verdadera clase. Sí. Quince minutos después abrieron la puerta. —Tienes suerte, Bukowski, la señora retiró las acusaciones. —¡Magnífico! ¡Magnífico! —Pero cuidadito con lo que haces. —¡Claro, claro! Recogí mis cosas y salí de allí. Cogí el autobús, hice transbordo, me bajé en la zona de casas de apartamentos y por fin me vi frente al «Hudson Arms». No sabía qué hacer. Debí estar allí unos veinticinco minutos. Era sábado. Probablemente ella estuviese en casa. Fui hasta el ascensor, entré y apreté el botón del tercer piso. Salí. Llamé a la puerta. Apareció ella. Entré. —Tengo otro dólar para su chico —dije. Lo cogió. —¡Oh, gracias! ¡Muchas gracias! Pegó su boca a la mía. Fue como una ventosa de goma húmeda. Apareció la lengua gorda. La chupé. Luego le alcé el vestido. Tenía un culo grande y lindo. Mucho culo. Bragas azules anchas con un agujerito en el lado izquierdo. Estábamos enfrente de un espejo de cuerpo entero. Agarré aquel gran culo y luego metí la lengua en aquella boca-ventosa. Nuestras lenguas se enredaron como serpientes locas. Tenía frente a mí algo grande. El hijo idiota estaba de pie en el centro de la habitación y nos sonreía. FUENTE: Erecciones, eyaculaciones y exhiciones. (http://biblioteca.d2g.com) Comenten!