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nickmaster23

Usuario (Chile)

Primer post: 8 mar 2012Último post: 22 oct 2016
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El “arma de los infartos” de la CIA
ParanormalporAnónimo12/20/2013

Esta es una de esas teorías de conspiración que en realidad resultó ser cierta. Se trata de el arma de los infartos de la CIA, un arma realmente inventada por la agencia entre fines de los 60 y principios de los 70. El arma fue diseñada para ser irrastreable, y aunque los agentes de la CIA tienen estrictamente prohibido matar a alguien directamente durante alguna de sus misiones de espionaje e inteligencia, esta dispara una bala hecha de hielo, la cual ha sido cubierta con una capa de toxinas capaces de producir un infarto al miocardio en cualquier humano, sin importar su tamaño estado de salud. Al ser disparada, la bala se derrite sin dejar rastros y aunque en una autopsia se puede revelar la presencia de esa toxina en la sangre, lo cierto es que si alguien muere por un infarto, natural o no, lo más seguro es que no se le realice ninguna autopsia y la herida de entrada de la bala sólo se verá como una picadura de un mosquito o algo así. La existencia de esta arma fue revelada en 1975 por el senador estadounidense Frank Church ante un comité que investigaba las actividades ilegales de la CIA. No se sabe a ciencia cierta si alguna vez fue usada, pero lo más seguro es que sí. Las teorías respecto a las personas en las que pudo haber sido utilizada pasan por Andrew Breitbart, un empresario de medios conservadores que se encargó de publicar historias en contra del presidente Obama. En los meses antes de su muerte por un infarto letal a los 43 años – aún estando en buen estado de salud – Breitbart había prometido publicar pruebas de que la presidencia de Obama era ilegítima. Otros también afirman que el arma de los infartos fue usada para asesinar a Mark Pittman, un periodista financiero que en 2007 predijo la actual recesión económica en el país, la cual fue causada por la burbuja inmobiliaria. Pittman se hizo famoso por demandar a la Reserva Federal por mal uso del dinero de los impuestos y aunque el caso todavía se encuentra en proceso de apelación, Pittman murió en noviembre de 2009 en las mismas condiciones que Breitbart: Mientras caminaba por la vereda de su barrio colapsó por un infarto a los 52 años. Sean o no estas las reales víctimas del arma, ya el hecho de que exista es lo suficientemente increíble, o sea, por algo fue inventada y quién sabe qué otras “armas” secretas podrían tener en su stock. NO SE OLVIDEN DE LOS PUNTOS

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La Misterios Caverna de los Gigantes Pelirojos
ParanormalporAnónimo12/23/2013

Muchas tribus nativas del noreste y el suroeste todavía relatan leyendas de los gigantes de pelo rojo y de cómo sus antepasados lucharon prolongadas y terribles guerras contra los gigantes al encontrárselos por primera vez en América del Norte hace casi 15.000 años. Otros, como los aztecas y los mayas registran sus encuentros con una raza de gigantes hacia el norte cuando se aventuraron a salir en expediciones de exploración. ¿Quiénes eran estos gigantes de pelo rojo que los libros de historia han pasado por alto? Sus lugares de enterramiento y restos han sido descubiertos en casi todos los continentes Encuentro Español - Aproximadamente 1768 En los Estados Unidos han sido desenterrados en Virginia y en el estado de Nueva York, Michigan, Illinois y Tennessee, Arizona, y Nevada. Y es en el estado de Nevada que la historia de las guerras de los nativos Paiute contra los hombres gigantes pelirrojos pasó de ser un mito local a una realidad científica en 1924, cuando fueron excavadas las Cuevas Lovelock. Hubo un tiempo en que la cueva de Lovelock (Lovelock Cave) fue conocida como la cueva Herradura, debido a su interior en forma de U. La caverna - situada a unos 20 kilómetros al sur de la moderna ciudad de Lovelock, Nevada, es de aproximadamente 40 pies de profundidad y 60 pies de ancho. (Lea "Lovelock, Nevada - An Explanation" ) Es una cueva muy antigua que pre-data a los humanos en este continente. En tiempos prehistóricos estaba debajo de un gigantesco lago interior llamado Lahontan que cubría la mayor parte del oeste de Nevada. Los geólogos han determinado que la caverna fue formada por las corrientes del lago y la acción del oleaje. La leyenda Los Paiutes, una tribu de indios norteamericanos originaria de partes de Nevada, Utah y Arizona, le contaron a los primeros colonos blancos sobre las batallas de sus ancestros con una feroz raza de gigantes blancos, de pelo rojo. Según los Paiutes, los gigantes ya estaban viviendo en el área. Los Paiutes llamaron a los gigantes "Si-Te-Cah", que literalmente significa "comedores de tule." El tule es una planta de agua, fibrosa de la que los gigantes tejían balsas para escapar de los continuos ataques de los Paiutes. Ellos utilizaban las balsas para navegar a través de lo que quedaba del lago Lahontan. Según los Paiutes, los gigantes de pelo rojo eran tan altos como de 12 pies y eran un pueblo cruel, inaccesible que mataba y se comía a los Paiutes capturados como alimento. Los Paiutes le contaron a los primeros colonos que después de muchos años de guerras, todas las tribus en el área finalmente se unieron para deshacerse de los gigantes. Un día, mientras que perseguían a los pocos enemigos de pelo rojo restantes, los gigantes, escapándose se refugiaron en una cueva. Los guerreros tribales exigieron a su enemigo que saliera y luchara, pero los gigantes se negaron rotundamente a abandonar su santuario. Frustrados por no derrotar a su enemigo con honor, los jefes tribales hicieron que los guerreros luego le prendieron fuego a la entrada de la caverna con un cepillo, en un intento para forzar a los gigantes a salir de la cueva. Los pocos que salieron fueron muertos instantáneamente con andanadas de flechas. Los gigantes que se mantuvieron dentro de la caverna fueron asfixiados. Más tarde, un terremoto sacudió la región y la entrada de la cueva colapsó dejando solamente espacio suficiente para que entraran los murciélagos de hicieran de ella su hogar. Stan Nielsen en la cueva Lovelock La excavación Miles de años después, la cueva fue re-descubierta y se encontró que estaba llena con guano de murciélago de casi 6 pies de profundidad. El guano de murciélago en descomposición se convierte en salitre, el principal ingrediente de la pólvora, y era muy valioso. Por lo tanto, en 1911, fue creada específicamente una empresa para la explotación del guano. Al progresar la operación minera, se fueron encontrando esqueletos y fósiles. El guano se extrajo casi 13 años antes de que los arqueólogos fueran notificados acerca de los hallazgos. Desafortunadamente, para entonces muchos de los artefactos habían sido accidentalmente destruidos o simplemente desechados. Sin embargo, lo que los investigadores científicos pudieron recuperar fue asombroso: más de 10.000 artefactos fueron desenterrados, incluyendo los restos momificados de dos gigantes de pelo rojo - una hembra de 6,5 metros de alto, un hombre de más de 8 pies de altura. Muchos de los artefactos (pero no los gigantes) pueden verse en el pequeño museo de historia natural localizado en Winnemucca, Nevada. La confirmación del mito A medida que la excavación de la cueva progresaba, los arqueólogos llegaron a la ineludible conclusión que el mito Paiutes no era ningún mito, sino que era verdad. Lo que los condujo a darse cuenta fue el descubrimiento de muchas flechas rotas que habían sido disparadas a la cueva y una capa oscura de material quemado debajo de las secciones del guano superpuesto. Entre los miles de artefactos recuperados de este sitio de un pueblo desconocido es lo que algunos científicos están convencidos es un calendario: una piedra con forma de rosquilla con exactamente 365 muescas talladas a lo largo de su borde exterior y 52 muescas correspondientes a lo largo del interior. Pero eso no iba a ser el capítulo final de los gigantes de pelo rojo en Nevada. En febrero y junio de 1931, dos esqueletos de gran tamaño fueron encontrados en el lecho del lago seco de Humboldt, cerca de Lovelock, Nevada. Uno de los esqueletos midiendo 8,5 metros de altura y fue más tarde descrito como habiendo sido envuelto en una tela cubierta de goma, similar a las momias egipcias. La otra medía cerca de 10 pies de largo. [Revista Nevada Review-Miner, 19 de junio de 1931.] No se olviden de los Puntos

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La historia de Zana, la mujer Yeti o Pie grande del Cáucaso
La historia de Zana, la mujer Yeti o Pie grande del Cáucaso
ParanormalporAnónimo9/10/2015

La historia de Zana, la misteriosa mujer de grandes proporciones cubierta de mucho Vello, que en el siglo XIX fue capturada por los pobladores de Abkacia, un territorio sudoriental del mar negro, despierta dudas en los occidentales, si realmente corresponde a las historias de Bigshoot o Pie grande. El territorio costero sudoriental del Mar Negro, alberga la cadena de montañas del Cáucaso y una de los mitos heredados es esta, la historia de Zana, cuyos restos de sus descendientes habrían sido encontrados y analizados genéticamente. Según el investigador ruso Igor Burtsev, los genetistas ya habrían descubierto, que el origen de Zana viene de una madre homo sapiens, y padre diferente, posiblemente neandertales. Aún así ya se conoce que existieron cruces entre ambos en el pasado. En su relato, explica que inicialmente la historia fue estudiada por el zoólogo y profesor Alexander Mashkocstsev en Moscú en 1962 y por el investigador profesor Boris Fedorocvich Porshnev. Porshnev, sin encontrar su sepultura, relató en la versión popular de su historia, y fue publicada en 1968, con el nombre ’La lucha de los trogloditas’, en la revista Plenty de Kazajistán. El relata que los cazadores abkacios, persiguieron y mataron algunas de estas personas bastante peludas de grandes dimensiones, que vivían aisladas de la civilización, sin embargo a una mujer, Zana, la capturaron, y ella continuó viviendo en el pueblo hasta su muerte. Dichos relatos de pobladores que la habrían conocido, indicaban que había sido sepultada en Tahini Ochamchira, y una versión más, cuenta que fue capturada en las montañas de Zaadan cerca de Ochamchira, en Adjara de hoy. Solo después de tres años de vivir con los residentes del pueblo, como prisionera y siempre maniatada, fue dejada en libertad para moverse en el vecindario. Los testigos que la conocieron la describieron como una mujer muy alta y musculosa, de piel grisácea oscura, con cabellos muy abundantes negros y rojos. Su bello no era muy espeso como se la suele describir, pero era largo como una palma de la mano y le cubría gran parte del cuerpo, pero no los pies ni las manos. Era una mujer que se había criado en la selva del lugar, prefería excavar huecos en la tierra para dormir, y le gustaba mucho revolver las cenizas tibias del fuego apagado. Sus blanco y fuertes dientes fácilmente masticaban las nueces con cáscara y solía atravesar los ríos gélidos con asombrosa rapidez. Se adaptó a hacer labores corrientes como traer leña y cosas similares, pero no logró aprender a hablar, más que algunos sonidos. De igual manera Zana se habría integrado en el pueblo y tuvo cuatro hijos, cuidados y atendidos por los mismos pobladores. El primero murió luego de nacer, y el resto, eran Gondi, Kodzhanar, y Khviti, este último muerto en 1954. Todos ellos a su vez tuvieron descendencia. Dos nietos de Zana fueron visitados por el investigador en 1964, en Tkvarcheli, donde trabajaban en una minera. De la investigación se derivó a que los hijos menores de Zana fueron criados por la familia de Edgi Genaba, y Zana habría sido sepultada en el cementerio junto sus restos (de la familia). Los pobladores describieron que Gamas y Khviti, los hijos de Zana, eran personas muy robustas, de piel más oscura que el resto, labios gruesos, y carácter combativo, pero ningún rasgo más extraño. Se relata que tras encuentros violentos con los residentes, Kviti perdió una mano pero aun así mantenía su fortaleza. Dejó tres hijos al morir. Sus restos fueron sepultados cerca de la tumba de su madre. El caso de Gamas, la historia relatada por Burtsev, informa que era más velloso y más fuerte que el hermano. En 1964, el investigador ruso, bajo las indicaciones de la familia Genaba, visitó las tumbas en Tahini con un arqueólogo y desenterraron lo que debía ser la tumba de uno de sus nietos. En 1965, cuando volvieron en marzo y luego en octubre con el profesor, Mashkovtsev Abdushelishvili, la tarea de excavaciones fue difícil pues habían crecido árboles en el lugar. Una vez más registraron una sepultura de la posible Zana, y encontraron los huesos de una mujer con pies de 29 centímetros, correspondiente a zapatos 44 – 45, pero con un cráneo femenino nada particular. Mientras tanto, Burtsev siguió la descendencia de Kvhiti y fotografió a su hijo Sabelokov y la nieta Yanya nacida en 1918, y otra descendiente llamada Paraíso, nacida en 1934: Además, relata que se tomaron muestras que puedan servir para ADN. A Paraíso, que trabajaba en la Cruz Roja, la describió como una mujer muy alta y energética con rasgos algo diferentes a los habituales rusos. En 1971, con otro equipo de excavadores, registraron una tumba más en alto que la de Khiviti, de tamaño no estándar, más bien pequeña. Estaba en su interior el cuerpo de una mujer sepultada con las rodillas plegadas sobre el estómago. Estaba envuelta en un sudario y directamente sepulta en tierra. El cráneo fue descrito como insólito. Con dimensiones diferentes, más ancho de lo normal. No estaban seguros si era o no de Zana. Aun así los resultados de los posibles descendientes de Zana arrojan cráneos especialmente anchos comparados a los normales, según Burtsev. El propio investigador cree que la historia popular de Zana, sirve para ser contada en el cine, pero también es digna de ser estudiada para confirmar los orígenes genealógicos de esta mujer de la selva y montañas del Cáucaso, que creó uno de los tantos mitos populares de pie grande en Rusia. Seguidme y Dejadme algunos Puntos

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