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Imperdible! Acabo de ver este video de Chomsky y me pareció interesante para compartir con la comunidad crítica taringuera! Es el extracto de una conversación en la universidad de Cambridge, Massachusets. Con ocasión de lanzamiento de nuevo libro "Interventions" /2008. Chomsky brinda su opinión sobre Chavez y algunas de sus medidas, y para iluminar mejor lo que dice, realiza una analogía con EEUU. También es sorprendente el giro retórico que utiliza para afirmar que la política norteamericana fue la responsable de la caída del gobierno de Allende. Son 7 minutos de certeros y lúcidos puntos de vista. link: http://www.youtube.com/watch?v=DOrBi2y26uM

Para la gente taringuera, que no se come el chamuyo de los medios sino que busca saciar su curiosidad hurgando un poco por acá y otro poco más allá, así abrir un poco más la estrecha (y la mayoría de las veces cómoda) perspectiva en la que generalmente nos movemos, les dejo una entrevista que le hicieron a Chomsky, en la que toca tres temas: El socialismo hoy, El cambio de América Latina, y Las relaciones con Estados Unidos. A modo de facilitar la lectura he colocado algunos apartados y fotografías; y para que puedan leer en primer lugar lo que más les interesa, he separado el contenido de la entrevista en tres post, no obstante en lo que se refiere al contenido es el mismo que el de la fuente. 1. El socialismo hoy --> 2. El cambio de América Latina --> este post 3. Las relaciones con Estados Unidos--> Ojalá sea útil, y sirva para seguir caminando y creando nuestros propios y críticos rumbos. Como dice Serrat, "preferiría con el tiempo reconocerme sin rubor" o más tajante como dice Camus: "Pudiendo hacer tanto se atrevieron a tan poco" SOBRE CHOMSKY Noam Chomsky es un hombre tocado por una curiosidad inagotable. Debería añadirse que es un intelectual comprometido. Esto parece obvio pero no lo es. A diferencia de muchos otros intelectuales, no solo es capaz de denunciar injusticias, absurdos y atrocidades perpetradas en nombre del interés nacional de Estados Unidos o los principios del mundo libre, como la democracia y el mercado, sino también de trabar largos diálogos con quienes difieren de algunas de sus posturas políticas, sin que esto menoscabe el tejido de la conversación, sino todo lo contrario. Más que sus ideas radicales, que de cuando en cuando revuelven la bilis de la opinión pública conservadora, lo que llama la atención de Chomsky es su capacidad casi sobrehumana de perseguir el entendimiento racional de casi cualquier problema embebiéndose en galaxias y universos de información en los que cualquier otro se ahogaría sin el menor chance de supervivencia. Por ejemplo, cuando se discute con él sobre un tema dado –sea América Latina, Irán, China o Estados Unidos– remite a su interlocutor a periódicos del día en México, Londres, Teherán, Islamabad, y a las más recientes revistas académicas superespecializadas, comentarios políticos o encuestas de opinión locales. Asimismo se muestra ávido de recibir cualquier artículo o libro que a vuelta de correo criticará con una inteligencia sensible, sin pasar por alto sus virtudes, flaquezas o contradicciones. Su conversación siempre zigzaguea y se abre en muchos meandros de erudición simultánea, pero cuando parece que ya se ha ido muy lejos, regresa al punto de origen atando todos los cabos sueltos y capturando, con admirable claridad, el espíritu de una verdad oculta o difícilmente comprendida. Cuando esto sucede, hay que pedirle que, por favor, sea breve. Él responde con cierta picardía que cuando sus nietos le preguntan cualquier cosa ponen una cláusula: “Por favor, danos solo a una conferencia de cinco minutos”. Pero, hay que anotarlo, pocas veces lo logra. A los 82 cumplidos, su compromiso político no declina. E incluso se podría decir que mientras otros intelectuales se conforman con soplar las trompetas del Apocalipsis, él busca los signos dispersos y escasos de esperanza para conferirles cierta coherencia y alertar sobre los peligros que los acechan. Por eso, su más reciente libro, Hopes and Prospects (publicado por Haymarket Books) lo dedica a América Latina y afirma que el futuro podría reiventarse en esta región del planeta. SOBRE LA ENTREVISTA Es una entrevista a Noam Chamsky, realizada por Boris Muñoz. Esta entrevista tuvo lugar en tres momentos distintos del otoño de 2010 y el invierno de 2011. Por motivos de longitud, esta versión se concentra en: 1. 2. El cambio de América Latina 3. El problema ambiental de algún modo atraviesa toda la conversación. Pero también, inevitablemente, Chomsky pasa revista a muchos otros temas en torno a los cuales su inquieta atención nunca descansa. Parte II - El cambio de América Latina - Esperanzas latinoamericanas Usted ha señalado que América Latina ha desafiado la hegemonía de Estados Unidos y las instituciones financieras globales que han demorado el avance democrático en la región. En pocas palabras, los latinoamericanos, según sus palabras, nos encontramos en una suerte de momento postneoliberal. ¿Por qué cree usted que el futuro puede forjarse en América Latina? No creo que América Latina sea la utopía. Lo que digo es que ha comenzado a emerger de una historia muy dura hacia un estadio en el que tiene algunas posibilidades. Eso no la vuelve la utopía. En los últimos 200 años, América Latina ha tratado muchas veces de salir adelante pero no ha podido debido particularmente a dos problemas. Primero por la falta de integración que separa a los países, porque incluso el sistema vial es diferente entre unos y otros. También porque los países han estado orientados hacia poderes imperiales casi en todo sentido, desde los bancos en los que la gente invierte su dinero hasta las universidades adonde envía a sus hijos. Ese complejo se está superando y se han adoptado pasos ciertos hacia la integración. El último ejemplo es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), creada en febrero de 2010, con todos los países de América, excepto Estados Unidos y Canadá, un proyecto simbólicamente significativo y potencialmente importante. Si esa organización adquiere algunas funciones reales en la integración, será comparable a otras iniciativas como Unasur, el Banco del Sur o Mercosur…A mis ojos, la integración es un prerrequisito para la independencia. El segundo problema es interno. Todos los países de América Latina tienen una estructura social horrenda en la cual hay un pequeño sector de la población, mayoritariamente blanco, que es extremadamente rico y está rodeado de una enorme miseria. Eso no ha sido solucionado pero al menos ahora es tenido en cuenta. Los programas sociales de Lula no son ‘la’solución, pero son un avance. Lo mismo sucede con las misiones en Venezuela. El tercer punto es el surgimiento de los movimientos indígenas. Sabemos que esos movimientos son un arma de doble filo. Por ejemplo en Ecuador, donde los indígenas preguntan por qué deben renunciar a su forma de vida para que los conductores puedan congestionar las calles de Nueva York, o en Colombia, donde los campesinos e indígenas se preguntan por qué deben sacrificar sus hábitats por la minería. Aunque tiendo a simpatizar con esas preguntas, sé que no son cuestiones triviales. Un país tiene recursos y debe poder usarlos. El problema es cómo conseguir que se usen en beneficio de la población, tratando de generar la menor destrucción posible del medio ambiente y evitando que los beneficios vayan exclusivamente a los inversionistas internacionales o a los ricos locales. Al menos estos problemas se están abordando de una manera diferente que en el pasado, cuando cada vez que alguien reclamaba era aplastado. Otro elemento fundamental es que hay una relación sur-sur que antes no existía. Como prueba, China es hoy uno de los mayores inversionistas en la región, superando, en lugares ricos en recursos, a Estados Unidos. Si examinas en retrospectiva la política exterior de Estados Unidos, verás que el control de América Latina ha sido casi un dogma. En el Consejo de Relaciones Exteriores se creía que si no se controlaba América Latina no se podía controlar al mundo. Bueno, ya no la controlan. El ejemplo más notorio es Brasil. Brasil y Turquía, otro país que ha escapado del control norteamericano, se aliaron para negociar un trato con Irán alrededor del tema nuclear. Obama lo vio con reticencia, pero aun así lo hicieron. Esto pasa en otras partes porque el control mundial está declinando y América Latina es una pieza de importancia. Eso le abre a la región posibilidades que antes no tenía. Cómo manejará esas posibilidades, aun no está claro. ¿Qué riesgos y desafíos ve usted cuando piensa en las esperanzas latinoamericanas? El riesgo es que las estructuras que han impedido el desarrollo de las sociedades latinoamericanas aun existen. Los caudillos y el caudillismo, por ejemplo. O el hecho de que el desarrollo que está teniendo lugar siga basado en la extracción de materias primas. Incluso en Chile, que es considerada la joya de la corona, la economía sigue dependiendo del cobre y en general sigue sujeta a una determinante geográfica que la lleva a producir frutas y vinos para el mercado norteamericano. Aparte de eso, no parece haber un esfuerzo claro y consistente para superar el sistema tradicional. La economía de Brasil también depende de materias primas que se extraen para Rusia y China, si bien el país cuenta con un aparato industrial importante. El otro problema es introducir y consolidar una democracia funcional en estos países que permita superar la tremenda pobreza y ayude a que la población participe política y socialmente. Ya que usted menciona los problemas que trae el caudillismo al sistema democrático, me gustaría conocer su opinión actual sobre Venezuela. ¿Cuál es su apreciación del socialismo del siglo XXI y Hugo Chávez como líder? Venezuela es una historia mixta. Algunas de las políticas públicas, como las misiones, me parece que tienen sentido. Ha habido una importante reducción de la pobreza que ahora podría estar creciendo de nuevo. Además, el hecho de haber podido vencer el golpe militar y una gran huelga capitalista del sector industrial y empresarial me parecen avances significativos. Hay grandes problemas de violencia criminal, corrupción y control autoritario que deben ser confrontados y abordados. Esto sucede en el marco de iniciativas internacionales muy constructivas como Petrocaribe y el Banco del Sur. De modo que hay cosas positivas, pero también hay peligros. Quisiera pedirle que hable un poco más de los peligros, ya que se refiere a importantes aspectos del sistema democrático. Sé que son temas importantes, pero no los conozco y prefiero no entrar en materias de las que no sé. Hay problemas de fondo que deben ser confrontados, como ya dije. En Bolivia ha habido cambios sustanciales que han sido impulsados de abajo hacia arriba de la estructura social. En Venezuela los cambios han sido guiados desde arriba. Los cambios que se imponen desde arriba son inherentemente peligrosos, nadie lo duda. De modo que es necesario moverse hacia situaciones en las cuales las misiones, las cooperativas y otros programas sociales tengan una autoridad real y no Solo la que les confiere el gobierno. Teóricamente Chávez lo piensa así, pero ese pensamiento tiene que hacerse realidad. Usted ha mostrado una preocupación constante por Colombia. ¿Qué piensa del legado de Uribe y del nuevo gobierno de Juan Manuel Santos? Cuando estuve en Colombia, hace algunos meses, la Defensoría me llevó a visitar algunos pueblitos aislados y peligrosos cercanos a La Vega, en el Cauca. Fui porque los pobladores de la región dedicaron un bosque a la memoria de mi difunta esposa, Carol. En esa región, los pobladores estaban tratando de bloquear los esfuerzos de compañías mineras que, con su explotación arbitraria, han contaminado las fuentes de agua. Por ejemplo, y esto es algo que yo no sabía, aparentemente el gobierno está tratando de privatizar el agua. Y lo hace tomando en cuenta la lección que dejó el fiasco de Bolivia. Es decir, no como un esfuerzo a nivel nacional, sino en pequeñas zonas, aislando a las comunidades y anulando su capacidad de acción conjunta. Contra eso, la gente de muchas de las comunidades que visité se está organizando y tiene programas hidrológicos muy sofisticados, principalmente para resistir la privatización así como la destrucción de los bosques vírgenes. Es una tendencia alrededor del mundo resistir la presión de las compañías multinacionales. Que puedan lograrlo, está por verse. Al mismo tiempo, la gente de la Defensoría me comentó que ha resurgido la violencia, en parte, según ellos, por la acción de las Farc, lo que ha producido una respuesta militar y paramilitar. El padre Javier Giraldo, una persona increíble, estaba con nosotros investigando para un libro sobre lo que ha pasado con las comunidades de paz como San José y Apartadó, que, como tal vez sepas, han sido atacadas e intimidadas por un largo período de tiempo. Incluso la última vez que estuve allí, hace algunos años, San José, que es la más grande, estaba sitiada. La situación ha empeorado, con lo que se ha virtualmente eliminado a estas islas de paz. Me parece que eso no luce bien. Para volver a tu pregunta, los grupos de derechos humanos con los que hablé esperan que con Santos haya un relajamiento. Esto no lo puedo asegurar porque proviene de una fuente secundaria, pero la esperanza es que aunque Santos continúe aplicando algunas políticas de Uribe, se supone que por su clase social –él es un oligarca mientras Uribe viene de una clase media antioqueña– y porque no necesita las conexiones soterradas con el paramilitarismo y el narcotráfico que hubo en el gobierno uribista, será menos brutal en materia de derechos humanos y más abierto a los arreglos. Bueno, Santos no ha sido más flexible, al menos con las guerrillas. Ahí tenemos la aniquilación del Mono Jojoy, nada menos que el jefe militar de las Farc. Sin embargo, pareciera moverse todavía dentro del marco institucional. Luce entonces como que debería buscar algún tipo de arreglo político con las Farc. ¿Cuál puede ser el rol de Colombia en la dinámica regional de América Latina? A este respecto, me parece que la objeción de la corte al acuerdo sobre las bases militares estadounidenses puede ser significativo. Ese acuerdo irritó a varios países. Con la excepción de Alan García, la oposición fue general e incluso Unasur hizo un pronunciamiento en contra. No se objetaron las implicaciones nacionales del acuerdo, sino sus aspectos extraterritoriales, es decir, el hecho de que Estados Unidos quisiera usar las bases para recoger información y hacer labores de vigilancia. Esa es la parte que los países de la región sintieron amenazante, aunque no aparecía de forma explícita sino que era la interpretación hecha por Estados Unidos. Si el punto es totalmente retirado, creo que ayudará a Colombia a estar más integrada a Suramérica y, por supuesto, será un paso importante para dejar por fuera la intervención de fuerzas militares estadounidenses en la región, pues las únicas otras fuerzas militares estadounidenses con características extraterritoriales están actualmente en Honduras. Parte I --> Parte III Las relaciones con Estados Unidos --> fuente:
Conferencia de Chomsky en Colonia. - SUBTITULADA en ESPAÑOLDesarrolla y analiza múltiples variables a tener en cuenta sobre el Desarrollo del Orden Mundial, tanto desde un punto de vista histórico, político, económico, como así también sobre la concepción del actual sistema económico imperante en relación con la ECOLOGÍA.Sus análisis son de una lucidez extraordinaria.Parte 1link: http://www.youtube.com/watch?v=BVbSbI0XnDg Parte 2link: http://www.youtube.com/watch?v=1vyMgItYM6YParte 3link: http://www.youtube.com/watch?v=4a9FuZiGF34Extraídos del canal de youtube de Lindamuchacha. En este canal se encuentran videos subtitulados de Chomsky y Onfray, entre otros.
Para la gente taringuera, que no se come el chamuyo de los medios sino que busca saciar su curiosidad hurgando un poco por acá y otro poco más allá, así abrir un poco más la estrecha (y la mayoría de las veces cómoda) perspectiva en la que generalmente nos movemos, les dejo una entrevista que le hicieron a Chomsky, en la que toca tres temas: El socialismo hoy, El cambio de América Latina, y Las relaciones con Estados Unidos. A modo de facilitar la lectura he colocado algunos apartados y fotografías; y para que puedan leer en primer lugar lo que más les interesa, he separado el contenido de la entrevista en tres post, no obstante en lo que se refiere al contenido es el mismo que el de la fuente. 1. El socialismo hoy --> este post 2. El cambio de América Latina --> click aquí 3. Las relaciones con Estados Unidos--> Click aquí Ojalá sea útil, y sirva para seguir caminando y creando nuestros propios y críticos rumbos. Como dice Serrat, "preferiría con el tiempo reconocerme sin rubor" o más tajante como dice Camus: "Pudiendo hacer tanto se atrevieron a tan poco" SOBRE CHOMSKY Noam Chomsky es un hombre tocado por una curiosidad inagotable. Debería añadirse que es un intelectual comprometido. Esto parece obvio pero no lo es. A diferencia de muchos otros intelectuales, no solo es capaz de denunciar injusticias, absurdos y atrocidades perpetradas en nombre del interés nacional de Estados Unidos o los principios del mundo libre, como la democracia y el mercado, sino también de trabar largos diálogos con quienes difieren de algunas de sus posturas políticas, sin que esto menoscabe el tejido de la conversación, sino todo lo contrario. Más que sus ideas radicales, que de cuando en cuando revuelven la bilis de la opinión pública conservadora, lo que llama la atención de Chomsky es su capacidad casi sobrehumana de perseguir el entendimiento racional de casi cualquier problema embebiéndose en galaxias y universos de información en los que cualquier otro se ahogaría sin el menor chance de supervivencia. Por ejemplo, cuando se discute con él sobre un tema dado –sea América Latina, Irán, China o Estados Unidos– remite a su interlocutor a periódicos del día en México, Londres, Teherán, Islamabad, y a las más recientes revistas académicas superespecializadas, comentarios políticos o encuestas de opinión locales. Asimismo se muestra ávido de recibir cualquier artículo o libro que a vuelta de correo criticará con una inteligencia sensible, sin pasar por alto sus virtudes, flaquezas o contradicciones. Su conversación siempre zigzaguea y se abre en muchos meandros de erudición simultánea, pero cuando parece que ya se ha ido muy lejos, regresa al punto de origen atando todos los cabos sueltos y capturando, con admirable claridad, el espíritu de una verdad oculta o difícilmente comprendida. Cuando esto sucede, hay que pedirle que, por favor, sea breve. Él responde con cierta picardía que cuando sus nietos le preguntan cualquier cosa ponen una cláusula: “Por favor, danos solo a una conferencia de cinco minutos”. Pero, hay que anotarlo, pocas veces lo logra. A los 82 cumplidos, su compromiso político no declina. E incluso se podría decir que mientras otros intelectuales se conforman con soplar las trompetas del Apocalipsis, él busca los signos dispersos y escasos de esperanza para conferirles cierta coherencia y alertar sobre los peligros que los acechan. Por eso, su más reciente libro, Hopes and Prospects (publicado por Haymarket Books) lo dedica a América Latina y afirma que el futuro podría reiventarse en esta región del planeta. SOBRE LA ENTREVISTA Es una entrevista a Noam Chamsky, realizada por Boris Muñoz. Esta entrevista tuvo lugar en tres momentos distintos del otoño de 2010 y el invierno de 2011. Por motivos de longitud, esta versión se concentra en: 1. El socialismo hoy 2. El cambio de América Latina 3. Las relaciones con Estados Unidos. Al final se anexan dos apostillas noticiosas con las opiniones en caliente sobre las revueltas del Medio Oriente, en partícular Egipto y Libia El problema ambiental de algún modo atraviesa toda la conversación. Pero también, inevitablemente, Chomsky pasa revista a muchos otros temas en torno a los cuales su inquieta atención nunca descansa. Sección 1. El socialismo de ayer y de siempre El término socialismo se ha convertido en un comodín confuso que cualquiera puede usar a su antojo. Usted incluso ha dicho que todos los países que se han llamado socialistas han sido en realidad antisocialistas. Si es así, ¿qué significa socialismo hoy? Cuando la gente habla de socialismo sobre todo habla del control estatal de la producción y los recursos naturales. A eso se le puede llamar como sea, pero no es lo que el socialismo ha significado por tradición. Hay muchas versiones del socialismo pero todas tienen en común un valor central: quienes producen deben tener el control de la producción. Los trabajadores deben controlar las fábricas, los campesinos deben controlar las tierras que trabajan y también sus comunidades. El socialismo visto así es una forma extrema de democracia. Pero, en realidad, no hay nada parecido en los países llamados socialistas. De hecho, los bolcheviques, que eran el ala derecha de los socialistas, tomaron el poder en 1917, estableciendo el patrón de lo que seguiría, y se movieron rápidamente para eliminar las genuinas formas de socialismo que habían sido ensayadas antes y que constituían el fermento de los soviets, verbigracia los consejos fabriles o la actividad revolucionaria de las sociedades agrarias. Estas formas fueron debilitadas y velozmente desmanteladas, hasta que prácticamente no pudieron funcionar. La Asamblea Constituyente fue eliminada porque habría transferido poder a las bases sociales campesinas y trabajadoras. Los bolcheviques no lo querían y, de hecho, ésa fue la razón por la que crearon los ‘labor army’ (ejércitos del trabajo), sometidos al mandato del líder. Y esto es lo opuesto al socialismo. Los bolcheviques nacionalizaron las industrias y los recursos. En ese sentido, eliminaron el capital privado y eso generó una visión muy negativa del socialismo. Ahora bien, ellos tuvieron sus razones y la principal era la peligrosa situación internacional. Habían sido invadidos por Occidente y basaban sus medidas en principios y concepciones del marxismo, aunque en este caso eran concepciones que Marx mismo no sostuvo. La supuesta idea marxista era que un país no puede llegar al socialismo hasta que no atraviese determinadas etapas, la primera de las cuales es la industrialización, luego de la cual vendría la organización del proletariado que tomaría los asuntos en sus propias manos para establecer una dictadura del proletariado. Rusia difería en ese y otros aspectos: era una sociedad campesina atrasada, básicamente una sociedad colonial, aunque inusualmente poderosa y con una gran fuerza militar, incluso bajo los zares. Además, había desarrollo en ciertos campos y una élite cultivada y sofisticada. Esta combinación no es extraña. Solo hay que fijarse en América Latina, donde sucede lo mismo y hay una élite con una rica tradición cultural. Los soviets querían industrializar a Rusia y, dadas sus circunstancias, pensaron que lo harían a través de un liderazgo autoritario. De esta manera implementaron casi toda la estructura en la que más tarde se produjeron las monstruosidades de Stalin. Los otros países llamados socialistas adoptaron variantes de estas estructuras, aunque hubo diferencias como en la China de Mao. Diferencias que no hicieron al socialismo de Mao menos sangriento que el de Stalin. No menos sangriento, es cierto. Pero si te fijas notarás que la caracterización de China en Occidente no es correcta. Los economistas modernos señalan que el avance radical del tren económico chino solo ha sido posible porque está montado sobre los sólidos rieles de Mao. Eso lo demuestra el premio Nobel de Economía, Amartya Sen, en un estudio cuya primera parte ha sido elogiada pero cuya segunda parte es prácticamente inmencionable en Occidente porque compara China e India entre 1947 y 1979, lo que tiene sentido porque en el 47 ambos países se independizaron y el 79 fue el año del gran viraje de la reforma económica china. Al estudiar la mortalidad durante la hambruna de 1958, Sen la llamó una hambruna política. No porque hubiera un propósito deliberado de causarla, sino porque el sistema totalitario era tal que la información acerca de lo que estaba pasando no llegaba a los centros de decisión y cuando lo supieron ya era demasiado tarde. En ese sentido, se trató de un crimen político. Pero incluso contando esos treinta millones de víctimas, sucede que en la India murieron cien millones de personas por la hambruna, simplemente porque el capitalismo democrático de la India no instituyó las reformas sociales que previnieran ese desastre, como lo hizo China con los sistemas rurales, los médicos de a pie y otros programas. Eso, a fin de cuentas, hizo una diferencia de setenta millones de víctimas. En palabras de Sen, India puso tantos esqueletos en el closet cada 8 años como lo hizo China en el periodo del gran salto hacia adelante, su mayor vergüenza. Durante la revolución cultural también se cometieron muchas atrocidades pero, al parecer, las condiciones generales en las áreas rurales también mejoraron. Así que es una historia ambivalente. ¿Cree usted que valió la pena la experiencia en términos históricos? No puedo sacar conclusiones de unas pocas conversaciones, pero de vez en cuando oigo gente muy crítica de Mao que cuenta cómo en su gobierno se asesinó a mucha gente de forma sangrienta. Así que es un asunto complejo. Lo que no admite discusión es lo que pasó en la India capitalista y democrática en el mismo periodo. Y si usas esos cálculos a escala mundial verás que las masacres de la democracia capitalista son colosales, pero no las contamos. Volvamos al centro de la cuestión. ¿De qué hablamos cuando hablamos de socialismo? En esencia, el socialismo es lo que tradicionalmente fue. Los productores, que son la mayoría de la población, deberían tener el control sobre la producción. Pero cuando hablo de productores no me refiero solamente a los trabajadores de las fábricas. Un productor puede ser un ingeniero de programación o un profesor universitario. Y, en realidad, la universidad es la única institución que se aproxima a esta idea según la cual los productores controlan lo que ellos producen. De modo que los productores deben controlar cualquiera que sea el aparato de producción en el cual operan. Deberían tomar las decisiones y lo mismo debería decirse del control de la comunidad en cuanto a su propio funcionamiento. Estas concepciones del marxismo coinciden en gran medida con el anarcosindicalismo. De hecho, hubo levantamientos obreros cuyas luchas antitotalitarias han derivado del modelo anarcosindicalista, como es el caso del sindicato Solidaridad en Polonia. La revolución húngara también surgió de un movimiento con estas características. Es algo que pasa de manera automática cuando la gente trata de derrocar a los amos. Esos son los elementos centrales del socialismo. Pero el socialismo existente ni se aproxima a esos elementos. De hecho, es casi justamente lo opuesto. ¡En Estados Unidos hay más control de los trabajadores sobre la producción que en Rusia! El punto es que su concepción se aleja del concepto tradicional de clase trabajadora y quienes la representan. También le resta poder a instituciones tradicionales como el Estado, que, históricamente, se ha proclamado agente principal del socialismo. Sí, eso es válido para el socialismo existente, es decir, para un tipo de socialismo que es prácticamente indistinguible del capitalismo de Estado. Para entenderlo conviene analizar el caso de Estados Unidos, reconocido como la sociedad capitalista por excelencia. ¡Y no es para nada una sociedad capitalista en el sentido tradicional! Veamos: ¿cómo llegó este país a ser la sociedad más rica y avanzada? Pues bien, había economistas como Adam Smith que aconsejaban en su época a Estados Unidos. ¿Qué tipo de consejos le daban? Los mismos que le ofrecen el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a América Latina. Smith le aconsejó al gobierno estadounidense profundizar sus ventajas comparativas. Ustedes son buenos en agricultura y exportando pieles, afirmaba. No traten de competir con bienes acabados, porque en eso Inglaterra es mucho más eficiente. Así que para alcanzar la eficiencia total, deben exportar en el sector primario y comprar los bienes industriales de Inglaterra. También le aconsejó al gobierno no monopolizar los recursos naturales. Eso no era un asunto despreciable si recordamos que el petróleo del siglo XIX fue el algodón, que era el núcleo de la revolución industrial. Estados Unidos producía una gran parte del algodón mundial y Smith decía que no lo monopolizaran porque era económicamente perjudicial. En lugar de eso, Estados Unidos subió enormemente los impuestos a los textiles británicos y así pudo arrancar su propia industria textil, que es la forma original de comenzar la industrialización. Más tarde bloqueó a la industria metalúrgica británica, muy superior a la nuestra para entonces. El gobierno incluso trató de monopolizar el algodón y estuvo a punto de lograrlo. En el Congreso se decía: "Si podemos acaparar el algodón, pondremos a Gran Bretaña de rodillas”. El ejemplo muestra a las claras que el proceso de desarrollo de este país no fue un desarrollo capitalista. Y eso se mantiene hasta hoy en día con internet y las computadoras. En conclusión, Estados Unidos es tan capitalista como Rusia socialista. Ahora bien: las categorías socialismo y capitalismo son armas ideológicas, no términos descriptivos, aunque ciertamente hay muchas diferencias entre la versión soviética del capitalismo de Estado y la versión estadounidense. Pero ninguna de las dos se aproxima a los términos con que se les identifica en la guerra ideológica. Y si nos ponemos a examinar uno de los pocos lugares donde se aplica el término capitalismo es en América Latina, donde se impuso el capitalismo en una versión neoliberal que sigue de cerca las líneas de Adam Smith. ¡Solo imaginemos lo que habría pasado si Estados Unidos hubiese seguido esas reglas! El neoliberalismo se creó para ser impuesto en el Tercer Mundo. No es nada nuevo: esas ideas provienen de los modelos económicos creados para sojuzgar a las colonias. Parte II El cambio de América Latina --> click aquí Parte III Las relaciones con Estados Unidos --> Click aquí fuente:http://prodavinci.com/2011/03/01/las-esperanzas-de-noam-chomsky-y-dos-posdatas/

Entrevista a Roberto Arlt en La Literatura Argentina, Nº 12, Agosto de 1929 Prometo ampliar cuando tenga más tiempo este post con mas data o links sobre ARLT, en tanto dejo esta entrevista que es bastante rica para conocer un poco más sobre uno de los grandes representantes de la literatura argentina... Roberto Arlt es la figura más inquietante del momento literario”, nos había dicho Mariani. Y allá fuimos. Casa de altos, habitación de escritor, modesto el hombre. Lo es tanto, que quisiera esconderse íntegro detrás de sus anteojos ahumados. Impuesto de nuestro objeto de que nos hable de los intelectuales del país, nos responde: –¡Pero eso es hacerlo hablar mal a uno de todo el mundo, señor! Luego agrega sonriente: –Si por cultura se entiende una psicología nacional y uniforme creada por la asimilación de conocimientos extranjeros y acompañada de una característica propia, esta cultura no existe en la Argentina. Aquí lo único que tenemos es un conocimiento superficial de libros extranjeros. Y en los autores una fuerza vaga, que no sabe en qué dirección expansionarse. Nos invita con un cigarrillo, que no aceptamos. –Por consiguiente –prosigue– no hay una cultura nacional. Y las obras que llamamos nacionales como el Martín Fierro, sólo le pueden interesar a un analfabeto. Ningún sujeto sensato podrá deleitarse con esa versada, parodia de coplas de ciego que ha enternecido según parece a los corifeos de la nueva sensibilidad. Se embute las manos en los bolsillos del sobretodo, después se sienta y se para, alternativamente. –En cambio –continúa–, los países que más activamente intervienen en nuestra formación intelectual son, sin disputa alguna, España, Francia y Rusia. Las literaturas inglesa y alemana no han encontrado traductores ni intereses en los editores. De allí que desconozcamos casi uno de los filones más importantes de cultura, que ha elevado la civilización de esos pueblos. Podríamos entonces dividir a los escritores argentinos en tres categorías: españolizantes, afrancesados y rusófilos. Entre los primeros encontramos a Banchs, Capdevila, Bernárdez, Borges; entre los afrancesados a Lugones, Obligado, Güiraldes, Córdova Iturburu, Nalé Roxlo, Lazcano Tegui, Mallea, Mariani en sus actuales tendencias; y entre los rusófilos, Castelnuovo, Eichelbaum, yo, Barletta, Eandi, Enrique González Tuñón y en general casi todos los individuos del grupo llamado de Boedo. –¿Alguna otra cosa de nuestros autores...? –Me gustan ciertos poemas de Lugones, Obligado, Córdova, Rega Molina, Olivari, aunque no me extrañaría, por ejemplo, que Lugones saliera un día escribiendo una novela sobre el conventillo, tan íntimamente está desorientado este hombre que dispone de un instrumento verbal muy bueno y de unos motivos tan ñoños. Rojas, creo que únicamente puede interesar a las ratas de biblioteca y a los estudiantes de filosofía y letras. Lynch y Quiroga me gustan mucho. Este último tiene antecedentes de literatura inglesa y se le podría filiar entre Kipling y Jack London por sus motivos. Pero eso no impide que sea con su barba una figura respetable... ¿Gálvez? ¡Yo no sé hacia dónde camina! Me da la sensación de ser un escritor que no tiene sobre qué escribir. Comenzó queriendo ser un Tolstoi y creo que terminará como un vulgar marqués de la Capránica haciendo novelones históricos. Francamente, creo que Gálvez no tiene nada que decir ya. ¡Larreta! Un señor de buena sociedad, con plata, que tarda en escribir una novela mediocre, Zogoibi, lo que otro tardaría en escribir una novela buena. Su único libro, La gloria de don Ramiro, no creo que lo autorice a este señor a hacerse festejar en todas partes como si fuera un genio. En realidad, Larreta es inferior a Manzoni y, quizá literariamente, uno de los escritores más hondos que tenemos. Hugo Wast se explica, porque tenemos catorce provincias y estas catorce provincias están habitadas por una colonia católica lacrimosa e insulsa. Su público es de maestras sentimentaloides. Todos estos prosistas serían en España, Francia e Italia escritores de quinto orden. Les falta “métier”, inquietudes, problemas, sensibilidad y todos los factores nerviosos necesarios para interesar a la gente. Dichos caballeros, salvo Quiroga y Lynch, lo que podrían hacer es dejar la pluma. Y la cultura nacional no perdería nada. Apenas si nos animamos a preguntar por quién sería, a su juicio, la personalidad más completa. –¡En nuestro país no existe ese espíritu! –contesta Arlt–. Candidatos a serlo aquí, en la Argentina, seríamos varios. Pero hay que trabajar y el que se va a poner las botas de potro aún no ha mostrado la uña... ¡Esperanzas! –¿Y los que más se aproximan? –Vean: como cuentista Quiroga, novelista, Larreta; poeta, Lugones; ensayista, Rojas. ¡Todo esto aquí, en la Argentina, entendámonos! Y por el actual momento. –¿Hemos recibido algo digno de estima del pasado? –El tiempo no nos ha legado nada. Sólo material para interesarle a un erudito alemán. –Del presente, ¿quedará algo? –Güiraldes con su Don Segundo Sombra; Larreta con La gloria de don Ramiro; Castelnuovo con Tinieblas; yo con El juguete rabioso; Mallea con Cuentos para una inglesa desesperada. De estos libros algo va a quedar. El resto se hunde. “¿Escritores que tienen más fama de lo que merecen?” –parafrasea la interrogación nuestro entrevistado–. Pues Larreta, Ortiz Echagüe, que no es escritor ni nada; Cancela, que se ha hecho el tren con el suplemento literario de La Nación; Borges, que no tiene obra todavía. Hay otros escritores que merecerían ser odiados por nuestra juventud y uno de éstos es Lugones. Los hay sobre los que pienso gratuitamente mal, a saber: Fernández Moreno, que no es poeta, además; Samuel Glusberg, que es el más empedernido “lacayo” de Lugones y Capdevila, que es un tío gordo. Discutimos un poco sobre los muchachos. –De las nuevas tendencias que están agrupadas bajo el nombre de Florida –dice Arlt–, me interesan estos escritores: Amado Villar, que creo encierra un poeta exquisito, Bernárdez, Mallea, Mastronardi, Olivari y Alberto Pinetta. Esta gente, por todo lo que hasta ahora ha hecho, con excepción de Mallea y Villar, no se sabe a dónde va ni lo que quiere. Los libros más interesantes de este grupo son Cuentos para una inglesa desesperada, Tierra amanecida, La musa de la mala pata y Miseria de 5ª edición. De Bernárdez podría citar algunos poemas y de Borges unos ensayos. En el grupo llamado de Boedo encontramos a Castelnuovo, Mariani, Eandi, yo y Barletta. La característica de este grupo sería su interés por el sufrimiento humano, su desprecio por el arte de quincalla, la honradez con que ha realizado lo que estaba al alcance de su mano y la inquietud que en algunas páginas de estos autores se encuentra y que los salvará del olvido. Cuando las nuevas generaciones vengan y puedan leer algo de todo lo que se ha escrito en estos años, se dirá: “¿Cómo hicieron esos tipos para no dejarse contagiar por esa ola de modernismo que dominaba en todas partes?”. Entendería como escritores desorientados –añade– a aquellos que tienen una herramienta para trabajar, pero a quienes les falta material sobre el que desarrollar sus habilidades. Estos son Bernárdez, Borges, Mariani, Córdova Iturburu, Raúl González Tuñón, Pondal Ríos. Esta desorientación yo la atribuiría a la falta de dos elementos importantes. La falta de un problema religioso y social coordinado en estos hombres. ¿Pruebas? Mariani es un escritor en Los cuentos de la oficina y otro tipo de escritor en El amor agresivo y finalmente muy diverso en los cuentos que ha publicado últimamente en La Nación. Igual de Raúl González Tuñón. El violín del diablo parece ser obra de un escritor distinto al autor de Miércoles de Ceniza. Borges ha perdido tanto el tino que ahora está escribiendo... un sainete. ¡Imagínense cómo saldrá eso! Si se me preguntara por qué ocurre esto, yo contestaría que lo atribuyo a que estos hombres tienen inquietudes intelectuales y estéticas y no espirituales e instintivas. Esta gente, a excepción de Mariani, no cree que el arte tenga nada que ver con el problema social, ni tampoco con el problema religioso. Y entonces trabaja con pocos elementos, fríos y derivados de otras literaturas de decadencia. Arlt describe una graciosa reverencia. –¿Qué opino de mí mismo? Que soy un individuo inquieto y angustiado por este permanente problema: de qué modo debe vivir el hombre para ser feliz, o mejor dicho, de qué modo debería vivir yo para ser completamente dichoso. Como uno no puede hacer de su vida un laboratorio de ensayos por falta de tiempo, dinero y cultura, desdoblo de mis deseos personajes imaginarios que trato de novelar. Al novelar estos personajes comprendo si yo, Roberto Arlt, viviendo del modo A, B o C, sería o no feliz. Para realizar esto no sigo ninguna técnica, ni ella me interesa. Mariani, mi buen amigo, me ha aconsejado siempre el uso de un plan, pero cuando he intentado hacerlo he comprobado que, a la media hora, me aparto por completo de lo que proyecté. Lo único que sé es que el personaje se forma en lo subconsciente de uno como el niño en el vientre de la mujer. Que este personaje tiene a veces intereses contrarios a los planes de la novela, que realiza actos tan estrafalarios que uno como hombre se asombra de contener tales fantasmas. En síntesis, este trabajo de componer novelas, soñar y andar a las cavilaciones con monigotes interiores, es muy divertido y seductor. –¿A qué público de hombres y mujeres se dirige? –Al que tenga mis problemas. Es decir: de qué modo se puede vivir feliz, dentro o fuera de la ley. –¿Le interesa un número amplio o reducido y selecto? –Eso es secundario. Ni muchos ni pocos lectores me harán mejor ni peor de lo que soy. Al batirnos en retirada, nos obsequia Arlt con este discurso: –Tengo una fe inquebrantable en mi porvenir de escritor. Me he comparado con casi todos los del ambiente y he visto que toda esta buena gente tenía preocupación estética o humana, pero no en sí mismos, sino respecto de los otros. Esta especie de generosidad es tan fatal para el escritor, del mismo modo que le sería fatal a un hombre que quisiera hacer fortuna ser tan honrado con los bienes de otro como con los suyos. Creo que en esto les llevo ventaja a todos. Soy un perfecto egoísta. La felicidad del hombre y de la humanidad no me interesan un pepino. Pero en cambio el problema de mi felicidad me interesa tan enormemente, que siempre que lance una novela, los otros, aunque no quieran, tendrán que interesarse en la forma en que resuelven sus problemas mis personajes, que son pedazos de mí mismo. Aquí los escritores viven más o menos felices. Nadie tiene problemas, a no ser las pavadas de si se ha de rimar o no. En definitiva, todos viven una existencia tan tibia que un sujeto que tiene problemas, acaba por decirse: “La Argentina es una jauja. El primero que haga un poco de psicología y de cosas extrañas, se meterá en el bolsillo a esta gente”. Sylvia Saítta y Luis Alberto Romero, Grandes entrevistas de la Historia Argentina (1879-1988), Buenos Aires, Punto de Lectura, 2002. “Se ha hecho todo lo posible para localizar a todos los derechohabientes de los reportajes incluidos en este volumen. Queremos agradecer a todos los diarios, revistas y periodistas que han autorizado aquellos textos de los cuales declararon ser propietarios, así como también a todos los que de una forma u otra colaboraron y facilitaron la realización de esta obra.” fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/especiales/subnotas/61869-20472-2006-01-19.html -------------------------------------------------------------- Ya sabés, primero busca en TARINGA! doy un consejo para buscar, el que lo quiere tomar que que lo tome: en el google, busquen usando la opcion site que es mucho más rapida y cómoda, ejemplo: google: site:www.taringa.net entrevistas agradezco todos comentarios! y si están muy generosos, puntines

NIETZSCHE. EL PROPÓSITO DE «ZARATHUSTRA» por Jorge Luis Borges La Nación, Buenos Aires, 15 de octubre de 1944 A continuación dejo un texto de Borges sobre el Zarathustra de Nietzsche. Al final, como corresponde, dejo la fuente de donde lo extraje. A quienes le gusta Nitzsche y a quienes todavía no lo conocen, los invito a consultar esta página, que a mi entender es una de las más completa sobre Nietzsche y su obra. Además incluye innumerables textos de escritores (Heidegger, Derrida, Deleuze, Foucault, Klossowski, Thomas Mann, Savater, Camus, Lou Salomé entre otros) que opinan sobre su obra y ahondan en su filosofía. Respecto a este texto de Borges, no se pierdan de leerlo, ya que tiene unos párrafos memorables, exquisitos, en especial los últimos cuatro. En líneas generales, Borges nos expresa cómo debe leerse el «Zarathustra», para que no juzguemos de forma equivocada su contenido. Bueno, basta de tanta cháchara, dejemos hablar al maestro: -------------------------------------- Nadie ha podido no observar que el más ilustre de los libros de Nietzsche (no el más complejo ni el mejor, ciertamente, es una imitación formal de los textos canónicos orientales; nadie, que yo sepa, ha agotado la significación de ese rasgo. Así, Alexander Tille enumera las afinidades de Zarathustra con el Canon budista, con los evangelios, con el Diván oriental-occidental, de Goethe, con La sabiduría del brahmán de Friedrich Rückert, con las epopeyas germánicas de Félix Dahan y con determinadas páginas de F.Th. Vischer; ese catálogo es, sin duda, justificable (ya los estoicos enseñaron que todo se vincula con todo y que en las vísceras de un buey está escrita la suerte de Cartago) pero no es iluminativo. Tampoco lo son las declaraciones de Elizabeth Förster-Nietzsche, que nos confía que Así habló Zarathustra es el libro más íntimo y personal de cuantos publicó su hermano, y que encierra la historia de sus amistades, de sus ideales, de sus éxtasis, de sus pesares, de sus desengaños, de sus mayores esperanzas y de sus más lejanos designios. Tampoco el célebre pasaje en que Nietzsche define esa obra como una composición musical. Muchas contrariedades presenta Así habló Zarathustra: una sitaxis de aficiones arcaicas y un vocabulario neológico, la máxima energía y la máxima vaguedad, la inextricable ambigüedad del sentido y la pompa de la dicción. Enseñar a los hombres la doctrina del Superhombre, enseñar a los hombres la doctrina del Eterno Retorno, son los dos propósitos capitales de ese «libro para todos y para nadie». La ejecución del primero es equívoca: ciertos pasajes (verbigracia, el que afirma que el hombre será al Superhombre lo que el mono es al hombre) parecen predecir una futura especie biológica; otros, un europeo que se abstiene del cristianismo. No menos problemático es el caso del segundo propósito. Según la doctrina del Retorno, la historia universal es interminable y periódica; renacerán en otro ciclo los hombres que ahora pueblan el orbe, repetirán los mismos actos y pronunciarán las mismas palabras; viviremos (y hemos vivido) un número infinito de veces. Nietzsche pondera la casi intolerable novedad de esa conjetura; su ponderación comporta un misterio, si consideramos que Nietzsche, autor de un libro sobre el pensamiento metafísico de los griegos, no pudo no saber que los estoicos y los pitagóricos ya habían enseñado el Retorno. Básteme alegar a ese fin algunos testimonios ilustres. Escribe Plutarco, en el primer siglo de nuestra era: «Los estoicos absurdamente imaginan que en infinitas revoluciones de tiempo habrá infinitas lunas y soles, infinitos Apolos, infinitas Dianas e infinitos Neptunos» (De los oráculos que han cesado, y por qué, XLI). Escribe Orígenes, a principios del siglo III: «Si (como quieren los estoicos) nace otro mundo idéntico a éste, Adán y Eva comerán otra vez del fruto del árbol, y de nuevo las aguas del diluvio prevalecerán sobre la tierra, y de nuevo los hijos de Israel servirán en Egipto, y de nuevo Judas recibirá los treinta dineros, y de nuevo Saúl guardará las ropas de quienes lapidaron a Esteban, y se repetirán todas las cosas que ocurrieron en esta vida» (De las doctrinas fundamentales, 2, III). Escribe San Agustín, en el siglo V: [Nota: Los escritores del siglo XVII -Bacon, Vanini, Browne- solían atribuir a Platón la conjetura del Eterno Retorno. En esa atribución este pasaje de la Ciudad de Dios pudo influir. Browne dice en una de las notas del primer libro de la Religo Medici: "El año platónico es un curso de siglos después del cual todas las cosas recobrarán su estado anterior, y Platón, en su escuela, de nuevo explicará esta doctrina". Véase, para el año platónico, el párrafo 39 del Timeo.] Es opinión de algunos filósofos que las cosas temporales giran de modo que Platón, insigne filósofo, enseñó a sus discípulos en Atenas en la escuela que se dijo Academia, que después de siglos innumerables, el mismo Platón, la misma ciudad, la misma escuela y los mismos discípulos volvieron a existir, y que, después de siglos innumerables, volverán a existir» (De la ciudad de Dios, 12, XIII). Escribe Hume, al promediar el siglo XVIII: «No imaginemos la materia infinita, como lo hizo Epicuro; imaginémosla finita. Un número finito de partículas no es susceptible de infinitas transposiciones; en una duración eterna, todos los órdenes y colocaciones posibles ocurrirán un número infinito de veces. Este mundo, con todos sus detalles, hasta los más minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será elaborado y aniquilado: infinitamente». (Dialogues concerning natural religion, VIII). ¿Cómo justificar ese consenso -llamémoslo así-, ya tantas veces denunciado por los comentadores de Nietzsche? Sus detractores postulan una confusión humana, harto humana, entre la inspiración y el recuerdo, cuando no entre la inspiración y la transcripción. El hebraísta Erich Bischoff lo acusa de plagiar y de no entender, el capítulo 23 de los Primeros principios de Spencer; el Dr. Otto Ernst enriquece el catálogo de «precursores» con el nombre de Julius Bahnsen; el admirable Diccionario de la filosofía de Mauthner indaga los orígenes del Retorno en el eterno cosmos de Heráclito, que es engendrado por el fuego y que cíclicamente devora el fuego. Más implacables todavía son los defensores de Nietzsche. Unos, para absolverlo de la imputación de plagiar, lo dotan de una sorprendente ignorancia; otros declaran que Eterna Reiteración es un mero adorno retórico, una suerte de adjetivo o de énfasis. Olvidan o simulan olvidar la trágica importancia que Nietzsche atribuyó a ese adorno. «Inmortal es el instante», escribió, «en que yo engendré el Eterno Regreso. Por ese instante yo soporto el Regreso». Otro de los manuscritos afirma: «Eternamente volverá a invertirse tu vida como un reloj de arena y eternamente volverá a fluir cuando regresen todas las condiciones que te dieron origen. Y entonces volverás a encontrar cada dolor y cada placer y cada amigo y enemigo y cada esperanza y cada equivocación y cada hoja de pasto y cada destello de sol, la continuidad de todas las cosas. Este círculo, en el que eres una semilla, siempre vuelve a resplandecer. Y cada círculo suele incluir una hora en que al principio en un solo hombre, y luego en muchos, y finalmente en todos, surge la idea más alta, la del regreso interminable de todas las cosas. Para la humanidad, esa hora es la hora del mediodía». Otra nota, aun más significativa, declara: «Guardémonos de enseñar esta doctrina como una súbita religión. Debe infiltrarse lentamente, deben trabajarla muchas generaciones, para que sea un gran árbol que dé sombra a toda la humanidad venidera. ¿Qué son los dos años que hasta ahora miden el cristianismo? La idea más alta exige muchos millares de años; durante largo tiempo debe ser pequeña y sin fuerza... Simple, casi árida, la idea puede prescindir de elocuencia (Beredsamkeit). Será la religión de los más libres, de los más serenos, de los más altos: una grata pradera entre el hielo dorado y el cielo puro». Todo se explica, creo, a la luz de los párrafos anteriores. El tono inapelable, apodíctico, los infundados anatemas, los énfasis, la ambigüedad, la preocupación moral (mucho sabemos de la ética del Superhombre, nada absolutamente de su literatura o su metafísica), las repeticiones, la sintaxis arcaica, la deliberada omisión de toda referencia a otros libros, las soluciones de continuidad, la soberbia, la monotonía, las metáforas, la pompa verbal; tales anomalías de Zarathustra dejan de serlo, en cuanto recordamos el extraño género literario a que pertenece. ¿Qué diríamos de alguien que reprobara una adivinanza porque es obscura, o la tragedia de Macbeth porque mueve a terror y a piedad? Diríamos que ignora qué cosa es una adivinanza o una tragedia. Nosotros, sin embargo, solemos incurrir ante Zarathustra en un error análogo. A veces lo juzgamos como si fuera un libro dialéctico; otras, como si fuera un poema, un ejercicio desdichado o feliz de noble prosa bíblica. Olvidamos, propendemos siempre a olvidar el enorme propósito del autor: la composición de un libro sagrado. Un evangelio que se leyera con la piedad con que los evangelios se leen. Friedrich Wilhelm Nietzsche, antiguo profesor de filología en las aulas helvéticas, se creyó el apóstol, o fundador, de la religión del Retorno; esperó que el secreto porvenir la enriquecería de prodigios, de venturas, de adversidades, de mártires, de teólogos, de heresiarcas, de entusiasmos, de dogmas, de bibliotecas. No razonó, afirmó; sabía que remotos apologistas vindicarían cada una de sus palabras. Condescendió a un libro más pobre que él; presintió que otros suplirían lo que él callaba. No se rebajó a la tarea servil de nombrar a sus precursores; tampoco los versículos del Corán enumeran las fuentes que alimentaron su lúcido caudal. No declinó la ambigüedad; prodigó voluntarias contradicciones para que el porvenir las reconciliara. Butler, en The fair haven, dice irónicamente que los evangelios contienen «la tiniebla y el fulgor de Rembrandt, o el dorado crepúsculo de los venecianos, el perder y el hallar, y la infinita libertad de la sombra»; Nietzsche buscó esa libertad para Zarathustra. Interpretado así todos sus «defectos» se justifican. El futuro es interminable. Quienes hablan de Nietzsche sin comprenderlo, quienes confunden su ética individual con la ninguna ética del nazismo, pueden encender otra guerra, en la que perezcan todos los libros del orbe occidental, salvo el enigmático Zarathustra, que fatalmente, quién sabe en qué naciones y en qué dialectos, ascenderá a libro sagrado. Muchas generaciones han formulado el Eterno Retorno; Nietzsche fue el primero que lo sintió como una trágica certidumbre y que forjó con él una ética de la felicidad valedera. Jorge Luis Borges Fuente: http://www.nietzscheana.com.ar/borges_zaratustra.htm Otro link que pueden visitar, si éste les interesó, es: http://www.taringa.net/posts/info/1125067/Borges:-Texto-sobre-Nietzsche.html un post de Oximoron Comente, no deja de ser otra forma de agradecimiento
YO, Judío (1934), por Jorge Luis Borges ---------------------------------------------------- Borges, a una acusación absurda de la Revista “Crisol” (publicación argentina de las primeras décadas del Siglo XX, de absoluta identificación con el nazismo) en donde se le endilgaba que ocultaba su ascendencia judía, les responde con el escrito Yo, Judío ---------------------------------------------------- Como los drusos, como la luna, como la muerte, como la semana que viene, el pasado remoto es de aquellas cosas que pueden enriquecer la ignorancia. Es infinitamente plástico y agradable, mucho mas servicial que el porvenir y mucho menos exigente de esfuerzos. Es la estación famosa y predilecta de las mitologías. ¿Quien no jugó a los antepasados alguna vez, a las prehistorias de su carne y su sangre? Yo lo hago muchas veces, y muchas no me disgusta pensarme judío. Se trata de una hipótesis haragana, de una aventura sedentaria y frugal que a nadie perjudica,ni siquiera a la fama de Israel, ya que mi judaísmo era sin palabras, como las canciones de Mendelssohn. Crisol, en su número del 30 de enero, ha querido halagar esa retrospectiva esperanza y habla de mi ''ascendencia judía maliciosamente ocultada'' (el participio y el adverbio me maravillan). Borges Acevedo es mi nombre. Ramos Mejia, en cierta nota del capítulo quinto de Rosas y su tiempo, enumera los apellidos porteños de aquella fecha para demostrar que todos, o casi todos, "procedían de cepa hebreo portuguesa". Acevedo figura en ese catálogo: único documento de mis pretensiones judías, hasta la confirmación de Crisol. Sin embargo, el capitán Honorio Acevedo ha realizado investigaciones precisas que no puedo ignorar. Ellas me indican el primer Acevedo que desembarcó en esta tierra, el catalán don Pedro de Acevedo, maestre de campo, ya poblador del "Pago de Arroyos'' en 1728, padre y antepasado de estancieros de esta provincia, varón de quien informan los Anales del Rosario de Santa Fe y los documentos para la historia del Virreinato; abuelo, en fin, casi irreparablemente español. Doscientos años y no doy con el israelita, doscientos años y el antepasado me elude. Estadísticamente los hebreos eran de los mas reducidos. ¿Que pensaríamos de un hombre del año cuatro mil, que descubriera sanjuaninos por todos lados? Nuestros inquisidores buscan hebreos, nunca fenicios, garamantas, escitas, babilonios, persas, egipcios, hunos, vándalos, ostrogodos, etíopes, dardanios, paflagonios, sarmatas, medos, otomanos, bereberes, britanos, libios, cíclopes y lapitas. Las noches de Alejandría, de Babilonia, de Cartago, de Menfis, nunca pudieron engendrar un abuelo, sólo a las tribus del bituminoso Mar Muerto les fue deparado ese don. Jorge Luis Borges Revista Megáfono, 3, Nro. 12, pág. 60, Buenos Aires, Argentina. Abril de 1934. ------------------------------------------------------------ Una pedagogía del odio (1937), por Jorge Luis Borges Las exhibiciones de odio pueden ser más obscenas y degradantes que las del apetito carnal. Y desafío a todos los amateurs de las estampas eróticas a que me muestren alguna mas vil que cualquiera de las veintidós que componen el libro para niños Trau keinen Fuchs aut gruener Heid und keinem Jud bei seinem Eid, (“no confíes en un zorro en una pradera verde, ni tampoco en un judío cuando promete algo”) cuya cuarta edición está pululando en Baviera. La primera es de 1936: poco más de un año ha bastado para agotar cincuenta y un mil ejemplares del alarmante opúsculo. Su objeto es inculcar en los niños del Tercer Reich la desconfianza y la abominación al judío. Se trata, pues, de un curso de ejercicios de odio. En este curso colaboran el verso (ya conocemos las virtudes mnemotécnicas de la rima) y el grabado en colores (ya conocemos la eficacia de las imágenes). Interrogo una página cualquiera: la número cinco. Doy allí, no sin justificada perplejidad, con este poema didáctico: "El alemán es un hombre altivo / que sabe trabajar y pelear. / Por lo mismo que es tan hermoso y emprendedor / es que lo odia el judío." Después nos recibe una cuarteta, no menos informativa y explícita: "He aquí el judío – ¿quien no lo reconoce?, / el sinverguenza más grande de todo el reino. / El se figura que es lindísimo/ y es horrible". Los grabados son todavía más astutos. El alemán es invariablemente un atleta escandinavo de 18 años, rápidamente caracterizado como un obrero. El judío es un turco, amulatado, obeso y cincuentón. Otro rasgo sofístico: el alemán acaba de rasurarse, el judío combina la calvicie con la suma pilosidad. (Es muy sabido que los judíos alemanes son Ashkenazim, hombres de sangre eslava, rojizos. En este libro los presentan barbudos, oscuro hasta la mulatez, para que sean el reverso total de las bestias rubias. Les atribuyen además el uso permanente del fez, de los cigarros de hoja y de los rubíes.) Otro grabado nos exhibe un enano lujoso, que intenta seducir con un collar a una señorita germánica. Otro, la acriminicación del padre a la hija que acepta los regalos y las promesas de Sali Rosenfeld, que de seguro no la hará su mujer. Otro, la hediondez y la negligencia de los carniceros judíos. (¿Cómo, y las muchas precauciones para que la carne no sea Kosher[/i?]. Otro, la desventaja de dejarse estafar por un abogado, que solicita a sus clientes un tributo incesante de huevos frescos, carne de ternera y grandes cantidades de harina. Al cabo de un año sus clientes han perdido el proceso pero el abogado judío "pesa ya más de 120 kilos". Otro grabado: el alivio de los niños ante la oportuna expulsión de los profesores judíos. "¡Queremos un maestro alemán!", gritan los escolaresentusiasmados, "un alegre maestro que sepa jugar con nosotros y que mantenga la disciplina y el orden. Queremos un maestro alemán que nos enseñe la sensatez." Y es difícil no compartir este último anhelo. ¿Qué opinar de un libro como este? A mi personalmente me indigna menos por Israel que por Alemania, menos por la injurioda comunidad que por la injuriosa Nación. No sé si el mundo puede prescindir de la civilización alemana. Es bochornoso que estén corrompiendo con enseñanzas de odio. Jorge Luis Borges SUR, año VII, nº 32, mayo de 1937 -------------------------------------------------------- Cómo citar el artículo: Pedagogía del odio Formato ISO BORGES, Jorge Luis. Páginas de Jorge Luis Borges. Seleccionadas por el autor. Buenos Aires, Ed. Celtia, 1982, pp. 155-156. ISBN 84-7432-142-5. ---------------------------- Espero que les hayan gustado estos artículos, y, por qué no? también sorprendidos. Saludos y siempre gracias por los comentarios, palabras que uno busca y estimulan!

Encuentran alcanzapelotas que cayó al foso en 1983!La historia de Jaime, el alcanzapelotas, te hace pensar que en este mundo hay gente con más mala suerte que uno. Porque Jaime cayó en la fosa luego de tratar de alcanzar una pelota, se quedó atascado y no pudo volver a salir. Hoy, 28 años después de aquel episodio, lo encontraron mientras remodelaban el Estadio Malvinas Argentinas de la ciudad de Mendoza y, luego de advertirle que si soltaba la pelota podía destrabar sus manos y así salir de la fosa, Jaime la soltó y salió. “Me puse a charlar un poco de fútbol con los albañiles que remodelan el estadio y no puedo creer las cosas que me cuentan” -dice Jaime, incrédulo por todo lo que pasó en su ausencia: “¿Maradona, el juvenil de Argentinos? ¿Mejor que Kempes? Pero si en el Mundial del ´82 ni la tocó…” “¿Cómo que salimos campeones del mundo en el 86? ¿La mano de Dios? ¿Qué es eso?” –pregunta atónito, sorprendido, casi sin poder creer todo lo que se perdió. Y entonces uno de los albañiles, inocentemente, le pregunta: “¿Y qué vas a hacer Jaime, ahora que recuperaste la libertad?” A lo que el pobre Jaime responde: “La verdad, como buen fana de River, me muero de ganas de ver un superclásico”. Pobre Jaime, los albañiles prefieren no contarle nada. No vaya a ser que se tire de nuevo al foso.Fuente: