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Usuario (Argentina)

Que es la marihuana? La marihuana es un producto vegetal obtenido a partir de la desecación de la planta del cáñamo que fumada (aunque también y en menor medida tomada como un alimento) produce unos efectos físicos y psíquicos difíciles de explicar y muy variables de una persona a otra. El producto vegetal a que nos referimos es la ginnosperma cannabis sativa, planta fanerogama de una muy amplia difusión en el mundo, usada históricamente para tres fines principales: * Como productora de fibra, para hacer tejidos, cuerdas, zapatos, etc… Hoy en decadencia gracias a su sustitución por las fibras sintéticas, principalmente el Nilón. Los países del tercer mundo, sobre todo los asiáticos y los árabes (en China pueden crecer las plantas hasta ocho metros), han sido hasta los años sesenta grandes productores de esta planta, cuando en EE.UU. se trato de popularizar la fibra artificial, surgió una gran competencia comercial con estos países productores de fibra natural por lo que se hizo todo lo que se pudo para entorpecer el cultivo. Como alimento del ganado. * Por la gran riqueza energética de sus semillas que se usaron molidas como pienso o simplemente en estado natural. * Al ser una planta que requería pocos cuidados, se la utilizo ampliamente como producto agrícola. *Como inductor psíquico. Utilizada primeramente en el continente Indio como apoyo a la meditación cósmica. Sus efectos psíquicos que favorecen la introspección (la capacidad del pensamiento para pensarse a sí mismo) fueron usados por los filósofos indues, preocupados sobre todo por la relación del individuo con el cosmos. Por su multiplicidad de utilización, por las prohibiciones en la época moderna y por su gran expansión por todo el mundo, ha sido denominada de muchas y diferentes maneras, pero es importante saber que solo existe una especie y que hablar de dos variedades sativa e indica es un error. Se trata pues de una planta que según las condiciones de su cultivo, horas de luz, tipo de tierra, riego, toma apariencia y propiedades diferentes. En lo relativo a sus efectos psíquicos, fue también utilizada por los griegos, quizá exportada del continente indio junto con las demás características del pensamiento clásico que conocemos como cultura indoeuropea. Se usaba el humo de la combustión de sus semillas aspirado, en fiestas religiosas. La aparición del vino puso en decadencia su uso en los países occidentales, más preocupados por la expansión hacia el exterior que por las exploraciones del alma, para lo cual el alcohol no es precisamente una aliado. En el mundo árabe, la difusión del cannabis fue diferente. Existía una secta religiosa, que utilizaba no la planta sino la resina para narcotizar a los guerreros y en ese estado de atontamiento manipularlos, de tal forma que les hacían ver mediante decorados y jardines ocultos en los cuales introducían a los luchadores tras dormirlos con la droga, el paraíso de Ala, con mujeres bellas solicitas, ríos de leche y alimentos de todas clases. Ese estado de bienestar que producía la resina de la planta junto con la promesa de ir al paraíso tras la muerte, hacia de los guerreros del Alamut, llamados Assasin (asesinos), verdaderos suicidas fanáticos que pusieron en jaque a todo el mundo árabe. La tradición Sufi arabe, proclive a la meditación y al uso del pensamiento para llegar a Dios ha hecho que se conserve en estas tierras la costumbre de fumar Hachís. La revolución Hippie a finales de los cincuenta y principio de los sesenta puso de moda todo lo oriental, más preocupado por el espiritualismo que por el materialismo, por lo que las herramientas para hacer más fácil este cambio de percepción comenzaron a usarse ampliamente, no sin cierto disgusto de los gobiernos occidentales que veían con preocupación como una gran cantidad de divisas además de las simpatías de los ciudadanos se iban hacia el tercer mundo, a la vez que la juventud comenzaba a cuestionarse gracias a ese pensar al modo oriental, tanto la religión como la política e incluso el modo de vida que sustentaba la preponderancia de los países desarrollados. La famosa convención de Viena, consiguió lo que los países occidentales no han conseguido hacer nunca; todos firmaron un acuerdo para prohibir y perseguir las drogas venidas del tercer mundo y se comprometieron a no dar individualmente ninguno de ellos un paso atrás en esta prohibición. Así queda asegurado mediante este muro medieval el dominio de nuestra cultura sobre los bárbaros. El acceso a la información de nuestra cultura actual, pone muy difícil a los gobiernos el control sobre los individuos. Al poder solo le queda una salida, la manipulación de la información y la creación de mitos o mentiras intencionadas a las cuales se prestan los científicos incluso para mediante la propia información disuadir a los ciudadanos del uso de su libertad individual de elección. Por otra parte, la labor policial que gracias a la manipulación informativa cada vez tiene mas impunidad en el atropello del individuo y sus instituciones ajenas al Estado. En este momento, el consumo de los derivados del cáñamo, con fines que pudiéramos llamar de modificación del pensamiento esta tolerado, no legalizado y el trafico, cultivo y comercialización esta castigado con penas desmesuradas, más propias de la Inquisición o de las leyes Nazis. El temor que sienten los estados occidentales por el poder del individuo sobre su pensamiento es casi paranoico hasta tal punto que recuerda a una de tantas guerras fanáticas que ha sufrido la historia para introducir un concepto de la vida explicativo en una religión con un Dios concreto y un símbolo al que todos deben reverencia. El Dólar, dios indiscutible ante el que se arrodillan todos los demás dioses menores y ante cuyo símbolo todos experimentan cierto estertor, domina nuestro mundo, introduciendo la ética económica propia de este sistema. Las asociaciones de consumo de marihuana con conductas criminales son un error histórico y una manipulación de información, pues no existen correlaciones probadas que afirmen dicha asociación. Evidentemente es innegable que hay delincuentes que la consumen, como hay los que no la consumen. El hecho de la relación de esta planta con la delincuencia se ubica en su ilegalidad, es decir, no es que el usuario por su consumo realice actos de delincuencia o criminalidad, sino que al sembrarla, comprarla, venderla, poseerla o transportarla, se convierte en un delincuente, jurídicamente hablando. Rodrigo Azuela y Arnaldo Vidal: Análisis psicológico y social de la Cannabis Raíz La función de las raíces es sujetar la planta al sustrato y abosorber agua y elementos minerales. Por tanto, las raíces suelen ser subterráneas y crecer hacia abajo, en el sentido de la fuerza gravitatoria, es decir, tienen un geotropismo positivo. Son blancas, sin embargo, en algunos casos pueden estar expuestas al sol y, debido a la acción de la luz, adquieren un tono verdoso. A diferencia de los tallos, carecen de hojas y nudos y están incapacitadas para formar hojas o flores. La epidermis se encuentra justo por detrás del ápice de crecimiento de la raíz y está cubierta de pelos radicales, que son proyecciones de las células epidérmicas que aumentan la superficie de la raíz y se encargan de absorber agua y nutrientes. En su interior, las raíces están formadas en su mayor parte por xilema y floema, aunque en muchos casos están muy modificadas para desempeñar funciones especiales. Así, algunas son importantes órganos de almacenamiento, como sucede en la remolacha, la zanahoria o el rábano; estas raíces son ricas en tejido parenquimatoso. Muchos árboles tropicales tienen raíces aéreas de apuntalamiento, denominadas contrafuertales, que mantienen el tronco vertical y que son típicas de las áreas pantanosas y de manglar. Los epifitos tienen raíces modificadas para absorber con rapidez el agua de lluvia que escurre sobre la planta de hospedante. La raíz aumenta de longitud con la actividad de los meristemos apicales, y de diámetro mediante la de los meristemos laterales. Las ramas de la raíz surgen en su interior, a alguna distancia por detrás del ápice de crecimiento, cuando ciertas células se transforman en meristemáticas. Tallos Los tallos suelen encontrarse por encima del suelo, crecen hacia arriba y llevan hojas dispuestas de manera regular en nudos formados a lo largo del propio tallo. La porción comprendida entre dos nudos se llama entrenudo o internodal. Los tallos aumentan la longitud gracias a la actividad del meristemo apical situado en el extremo. Este punto de crecimiento -yema apical- es también el origen de las hojas nuevas, que lo rodean y protegen antes de abrirse. Las yemas apicales de los árboles caducifolios, que pierden las hojas durante parte del año, suelen estar protegidas por unas hojas modificadas llamadas escamas. Los tallos son más variables en aspecto externo y estructura interna que las raíces, pero también están formados por los tres tipos de tejidos conocidos y tienen varias características comunes. El tejido vascular se agrupa en haces que recorren el tallo longitudinalmente, y forma una red continua con el tejido vascular de hojas y raíces. En las plantas herbáceas como el cannabis, el tejido vascular está envuelto en tejido parenquimático, mientras que los tallos de las leñosas están formados por tejido xilemático endurecido. Los tallos aumentan de diámetro mediante la actividad de los meristemos laterales, que producen, en las especies leñosas, la corteza y la madera. La corteza -que comprende también el floema- actúa como cubierta externa protectora, que evita lesiones y pérdida de agua. Hojas Las hojas son los principales órganos fotosintéticos de casi todas las plantas. Suelen ser láminas planas con un tejido interior llamado mesofilo que en su mayor parte es de naturaleza parenquimática; está formado por células poco apretadas entre las que quedan espacios vacíos que están llenos de aire, del cual absorben las células dióxido de carbono y al cual expulsan oxígeno. El mesofilo está limitado por las caras superior e inferior del limbo foliar, revestido de tejido epidérmico. Recorre el mesofilo una red vascular que proporciona agua a las células y conduce los productos nutritivos de la fotosíntesis a otras partes de la planta. Alimentación La fotosíntesis es el proceso en virtud del cual los organismos con clorofila, como las plantas verdes, las algas y algunas bacterias, capturan energía en forma de luz y la transforman en energía química. Prácticamente toda la energía que consume la vida de la biosfera terrestre -la zona del planeta en la cual hay vida- procede de la fotosíntesis. Una ecuación generalizada y no equilibrada de la fotosíntesis en presencia de luz sería: CO2 + H2A = (CH2) + H2O + H2A El elemento H2A de la fórmula representa un compuesto oxidable, es decir, un compuesto del cual se pueden extraer electrones; CO2 es el dióxido de carbono; CH2 una generalización de los hidratos de carbono que incorpora el organismo vivo. En la gran mayoría de los organismos fotosintéticos, es decir, en las algas y las plantas verdes, H2A es agua (H2O); pero en algunas bacterias fotosintéticas, H2A es anhídrido sulfúrico (H2S). La fotosíntesis con agua es la más importante y conocida. Reproducción La reproducción vegetal es el proceso por el cual las plantas engendran o producen nuevos organismos a partir de células más o menos diferenciadas para asegurar la conservación de la especie. En las plantas, la reproducción puede ser sexual o asexual o vegetativa. En el primer caso existe un apareamiento de células, o de individuos unicelulares, hasta fundir su protoplasma y finalmente sus núcleos. En la reproducción asexual no existe tal fusión sino que se produce una multiplicación de los individuos por otros mecanismos; en unos casos a partir de células meramente vegetativas por fragmentación y división, y en otros por células o cuerpos germinales especiales. La flor es la parte de la planta donde se encuentran los órganos reproductores sexuales. Se denominan plantas monoicas aquellas que presentan los órganos donantes o dadores (masculinos) y los receptores (femeninos) en flores separadas pero situadas en la misma planta, como ocurre en el maíz. Son, por tanto, plantas monoicas unisexuales, mientras que las plantas monoicas hermafroditas presentan ambos órganos, estambres (androceo) y carpelos (gineceo) situados en la misma flor, como ocurre en la mayor parte de las plantas superiores. Por último, las plantas dioicas son aquellas en que las flores masculinas y femeninas aparecen en pies o individuos diferentes, como ocurre en los sauces, chopos y hasta ahora, en el cannabis. En los estambres (los órganos reroductores masculinos) es donde se producen los gametofitos, una generación de células haploides que dará lugar a los gametos o células sexuales masculinas, mientras que en los carpelos (conjunto de ovario, estilo y estigma) se produce el gametofito femenino, otra generación haploide, que dará lugar a los gametos femeninos. El proceso de reproducción sexual incluye la fusión de dos células (gametos) de diferente sexualidad, cada una de ellas con su dotación cromosómica correspondiente. En las plantas superiores (las fanerógamas o plantas con semilla) la célula masculina es el grano de polen, el cual debe ser transportado desde los sacos polínicos existentes en las anteras al órgano receptor femenino donde están los primordios seminales (estructura que contiene el gametofito femenino y que también se denomina, impropiamente, óvulo) para germinar allí. Este proceso de transporte del polen hasta la estructura femenina de la flor se denomina polinización. Reproducción Sexual Polinización y fecundación. Las flores contienen las estructuras necesarias para la reproducción sexual. La parte masculina es el estambre, formado por el filamento y la antera. La parte femenina, el carpelo, incluye el estigma, que recoge el polen; el ovario que contiene el óvulo; y el estilo, un tubo que conecta el estigma con el ovario. El polen es producido en la antera y cuando está maduro es liberado. Cada grano de polen contiene dos gametos masculinos. Cuando tiene lugar la autopolinización el polen llega al estigma de la misma flor, pero en las plantas con polinización cruzada (la mayoría) el polen es transportado por el aire, el agua, los insectos o pequeños animales hasta una flor distinta. Si el polen alcanza el estigma de una flor de la misma especie, se forma un tubo polínico que crece hacia abajo por el estilo y transporta los gametos masculinos hasta el óvulo. Dentro del saco embrionario del óvulo, un gameto masculino fecunda la ovocélula y forma un cigoto que da lugar al embrión. El segundo gameto masculino se une a dos células del saco embrionario llamadas núcleos polares para formar el endospermo nutritivo que rodea el embrión de la semilla. Los sacos polínicos cintienen las células madres del polen (diploides), que por meiosis forman los granos de polen (haploides). El óvulo está cubierto por tegumentos y contiene la célula madre del saco embrionario, que sufre una meiosis y forma cuatro células, de las que sólo subsiste una, la cual da lugar al saco embrionario, que es una célula con ocho núcleos. Tres de estos núcleos se sitúan en un polo de la célula y otros tres en el polo opuesto, y se rodean de citoplasma y de membrana. Los otros dos núcleos, llamados núcleos polares, se fusionan en el centro y forman un núcleo diploide. Una de las 3 células que se sitúan en el polo más próximo al micrópilo es la ovocélula; las otras dos células adyacentes se llaman sinérgidas. Las otras tres células, situadas en el extremo opuesto, se llaman antípodas. Cuando el grano de polen llega al estigma de la flor germina y desarrolla un tubo polínico, que desciende por el estilo hasta llegar al óvulo. En las angiospermas (las plantas con verdaderas flores) se forman, entonces, en el grano de polen, dos núcleos espermáticos o gametos masculinos (en las gimnospermas sólo se produce uno). Uno de estos núcleos se fusiona con el núcleo de la ovocélula dando lugar a un cigoto diploide. El otro núcleo fecunda al núcleo diploide para dar lugar al endospermo. El cigoto sufre varias divisiones y origina un embrión. El embrión desarrollado que ha alcanzado la madurez y se separa de la planta madre recibe el nombre de semilla. Normalmente, en cada semilla hay un embrión que, temporalmente, está en fase de reposo, y tejidos nutritivos envueltos por una cubierta o testa. Las semillas generalmente se asocian a otros órganos de la planta madre y pueden constituir unidades de diseminación complejas, como ocurre en los frutos, que son flores o partes de la flor, o también inflorescencias (conjunto de flores), en estado de madurez. Éstos pueden dejar en libertad a la semilla o bien desprenderse de ella. Reproducción Asexual Mediante los procesos de multiplicación asexual se reproducen genotipos idénticos de una planta. En los organismos vegetales se dan varios tipos de reproducción asexual, bien mediante un proceso de gemación (por yemas, estolones o rizomas), o bien mediante producción de esporas, células reproductoras asexuales que permanecen en estado latente en condiciones desfavorables y que germinan cuando las condiciones ambientales son las adecuadas. Desde el inicio de la agricultura en el neolítico hasta nuestros días, la humanidad ha tomado de la naturaleza y ha refinado sólo una pequeña proporción de especies vegetales, que ha convertido en fuentes primordiales de alimentos, fibras, cobijo y medicinas. Este proceso de cultivo y selección vegetal comenzó, se supone, por casualidad, probablemente cuando las semillas de frutos y hortalizas silvestres amontonadas cerca de los asentamientos humanos germinaron y empezaron a cultivarse de forma muy primaria. Algunas plantas, como el trigo (que posiblemente surgió en el Mediterráneo oriental hace más de 9.000 años) empezaron a seleccionarse y replantarse año tras año por su considerable valor alimenticio. En muchos casos, es casi imposible determinar los ancestros silvestres o las comunidades vegetales primitivas de las que surgieron las actuales plantas cultivadas. Este proceso de selección se hacía al principio sin saber nada sobre mejora vegetal, con la sola guía de la familiaridad constante y estrecha que la humanidad mantenía con las plantas antes de la era industrial. Pero ahora, la relación del ser humano con las plantas es casi la contraria: éste tiene cada vez menos contacto con sus cultivos, y los agricultores que sí mantienen ese contacto se especializan cada vez más en ciertos productos. Por otra parte, el proceso de selección se ha acelerado mucho, impulsado sobre todo por el avance de la genética; la genética vegetal puede desarrollar ahora, en sólo unos años, razas de maíz resistentes al viento o con otras propiedades semejantes que multiplican el rendimiento de los cultivos. Al mismo tiempo, la humanidad ha aumentado la demanda de alimentos y energía hasta el extremo de que se están destruyendo especies y ecosistemas vegetales completos, sin dar tiempo a los científicos para inventariar y conocer las poblaciones y especies de plantas que podrían ser útiles. La mayor parte de las especies se conocen poco; las más prometedoras son propias de regiones tropicales, donde el rápido crecimiento demográfico puede reducir a gran velocidad los suelos a extensiones arenosas áridas. El conocimiento básico de las plantas es importante en sí mismo, pero además resulta útil en el marco de la solución de las dificultades que ahora afronta la humanidad. En genética los especialistas en mejora vegetal aplican numerosos métodos para obtener variedades nuevas, pero los más importantes son siempre selección, hibridación y aprovechamiento de mutaciones. Esta diversidad de recursos genéticos vegetales tiene en muchos casos ventajas prácticas reales; si un agricultor de subsistencia, por ejemplo, planta cierto número de variedades de una especie, quedará en cierto modo asegurado frente al riesgo de perder toda la cosecha, pues es poco común que las condiciones climatológicas adversas o los parásitos afecten por igual a todas ellas. A medida que los hábitats naturales se han visto desplazados por otros usos del suelo, con la consiguiente destrucción de formas silvestres de plantas cultivadas que podrían ser necesarias con fines de selección, y a medida que los modernos sistemas de cultivo intensivo se han ido concentrando en un número muy reducido de variedades comerciales, se hace más urgente la necesidad de identificar y conservar los recursos genéticos vegetales y animales. Aunque, en este ámbito en particular, es posible localizar y medir aspectos de diversidad genética, no hay forma práctica de responder a la pregunta general de cuál es la diversidad genética presente en una zona determinada, y mucho menos a escala global; por tanto, la pregunta no tiene sentido a este nivel. Cáñamo es el término castellano que reciben las plantas pertenecientes al género Cannabis en cualquiera de sus tres variedades: sativa, índica y rudelaris. Aunque existe cierta controversia respecto a las rutas de expansión que siguió la Cannabis, no hay duda alguna de que su origen es asiático. Durante milenios, los hindúes han consumido tres diferentes psicoactivos derivados del cáñamo. El más débil es el bhang: hojas, semillas y tallos de la planta hembra triturados. El ganja resulta dos o tres veces más fuerte al incluir también los concentrados de las flores. El más potente es el charas, la resina pura que en Oriente Medio se conoce como hachís. El cáñamo ha sido una de las plantas más cercanas al hombre. La fibra de cáñamo se ha hallado en los restos de muchas localizaciones euroasiáticas. Recientemente arqueólogos franceses han descubierto antiguos puentes construidos en Asia mediante un proceso que mineraliza el cáñamo convirtiéndolo en una especie de cemento resistente y duradero. Las tropas de Napoleón I que realizaron expediciones al continente asiático llevaron a Europa la costumbre de consumir preparados hechos a partir del cáñamo. Se cree que de Europa pasó a las colonias españolas en América durante la época de la conquista. Se cree también que los inmigrantes mexicanos que se asentaron en el sur de los Estados Unidos hacia la tercera década del siglo XX fueron quienes llevaron a esas tierras la costumbre de consumir el cáñamo con fines recreativos. A partir de entonces, marihuana y cáñamo comenzaron a disociarse en los Estados Unidos y en muchas otras partes del planeta. El primer término (marijuana) se usó exclusivamente para describir las partes de la planta con efectos psicoactivos y cualidades terapéuticas, mientras que el segundo (hemp) siguió utilizándose para hacer referencia al resto de la planta y sus productos manufacturables. El cáñamo es otra de las plantas que ha transitado de la deificación a la satanización gracias a una mezcla de elementos económicos, religiosos, artísticos, racistas e incluso bélicos. Hoy en día, aunque sus aplicaciones no psicoactivas han dejado de explotarse comercialmente, la marihuana es la sustancia ilegal de mayor consumo a nivel mundial. Según cálculos oficiales de la propia DEA, actualmente cerca de 50 millones de personas utilizan regularmente marihuana en los Estados Unidos y según las Naciones Unidas, en todo el planeta los usuarios suman la impresionante cantidad de 141 mil 200 millones, únicamente superados por los consumidores de sedantes que son alrededor de 227 mil 400 millones. Aunque sus efectos secundarios sobre el cuerpo físico son muy inferiores a los de drogas legales y socialmente aceptadas como pueden ser el tabaco o el alcohol, la marihuana es uno de los psicoactivos más adictivos que existen, a pesar de que quienes preconizan sus múltiples y cada vez más reconocidas utilidades terapéuticas, no parecen tomarlo muy en cuenta. En cambio propagandizan bastante los beneficios del cultivo legal de cáñamo no psicoactivo, encontrando utilidades textiles, alimenticias e incluso ecológicas, entre las más redituables en un claro intento por disociarlo de su mala imagen. Antes de su prohibición mundial, el cáñamo era una planta que se cultivaba no sólo por sus propiedades de alterar la conciencia, sino por los grandes beneficios que sus semillas y su pulpa pueden aportar al hombre. Las semillas no contienen ningún elemento que actúe sobre el sistema nervioso central y son en cambio una fuente alimenticia altamente nutritiva: sólo un puñado de ellas suministra los requerimientos diarios de proteína y ácidos grasos esenciales para un adulto. La pulpa puede utilizarse para fabricar papel, para tejer cuerdas e hilar lonas. El documento original que contiene la Constitución de los Estados Unidos se escribió en papel hecho con cáñamo, las primeras hamacas de las costas mexicanas se tejieron con hilo de cáñamo e incluso los primeros jeans Levi's® se confeccionaron también con lona del noble cáñamo. El cáñamo psicoactivo y sus derivados, esto es, la marihuana y el hachís, son los primeros y más fuertes candidatos para su legalización, pues cada vez son más los territorios que están aceptando y despenalizando sus usos terapéuticos en todo el mundo. DATOS GENERALES Origen En un escrito de la corte del emperador Shen Nung que data del 2737 a. C. se encuentra la primera descripción completa de la planta conocida como cáñamo. Se recomienda contra la malaria, los dolores reumáticos y los desórdenes femeninos. ] La Cannabis es una planta originaria de las planicies de Asia central, difundida a todo el globo terráqueo gracias a la intervención humana. A causa de su rápida propagación y adaptabilidad ambiental, la Cannabis tuvo un gran impacto en las expresiones de diversas culturas. Los asirios, por ejemplo, conocían la hierba y se sabe que la usaban al menos desde el siglo IX a.C. como anestésico y para enfrentar el viaje a la muerte. En los escritos sánscritos se habla de las "píldoras de la alegría" compuestas con goma de cáñamo y azúcar. (29) Se cultivó extensamente en la India y formó parte de la religión hindú. Se menciona en los escritos de Sustra, el tratado más antiguo de medicina hindú, y en los libros de los vedas se le atribuye orígenes divinos denominándosele Vilahia, que significa Productora de la vida. De acuerdo a ciertos autores, el cáñamo fue introducido en América Latina por los esclavos negros (7, 10); de acuerdo a otras fuentes, llegó gracias a los colonialistas ingleses, españoles o portugueses (3, 37). Sea cual sea la vía por la que haya llegado, es un hecho que los indígenas mesoamericanos la adoptaron como parte de su medicina natural desde hace ya cientos de años. En la actualidad, los tepehuas de México la utilizan también con propósitos rituales, especialmente cuando escasea el peyote. Etimología y denominaciones Desgraciadamente no existen muchas fuentes que exploren la etimología de este vocablo. Entre las pocas que hay, un manual de capacitación de los agentes mexicanos de la Procuraduría General de la República (30) asegura que la palabra marihuana proviene del náhuatl malihuana, palabra compuesta por mallin que quiere decir prisionero, hua que significa propiedad, y la terminación ana, coger, agarra, asir. Se supone que los indígenas al identificar a la planta con el nombre de malihuana, quisieron expresar que la planta se apodera del individuo. Los estadounidenses creen que marihuana es una contracción de los nombres propios María y Juana y la han convertido en marijuana. En la actualidad, cada región tiene su forma particular de referirse a la marihuana. En México por ejemplo, se le llama mota o yerba y en España maría, mientras que los cigarros hechos con ella se conocen como chubys, dubis, toques, joins, porros o canutos. La persona que consume este psicoactivo de forma regular también tiene denominaciones específicas, en México es un pacheco o un marihuano, aunque esta última palabra tiene connotaciones más bien despectivas; y en España es un porreta y en términos despectivoso un fumeta. Quien está bajo los efectos de la marihuana, en México está high o pacheco, y en España está colocado o emporrado. QUÍMICA Identificación En sus orígenes, la Cannabis tiene dos variedades principales: índica y sativa. Algunos autores señalan una tercera variedad que es la rudelaris, pero la mayoría sólo reconocen las dos primeras. No obstante, hoy en día se pueden adquirir semillas de Cannabis de más de un centenar de variedades diferentes en general desarrolladas genéticamente por estadounidenses y holandeses a partir de variaciones, hibridaciones y polihibridaciones. THAI del Reverendo X Sativa SENSI STAR Índica AK-47 Su madre era un híbrido entre una afgana y una sativa desconocida y el padre era una sativa al 75% de origen colombiano, tailandés y mexicano Si no se cosecha puede llegar a alcanzar hasta 4 metros de altura. Sus hojas lanceoladas y dentadas, que pueden llegar a medir 15 cm de largo, la distinguen singularmente. Tienen digitaciones de entre 3 y 15 segmentos, aunque por lo general son de 7 a 9 fragmentos. Flores de la planta macho Preflores de la planta hembra Composición La planta de Cannabis contiene alrededor de 400 sustancias químicas diferentes, 60 de las cuales están estructuralmente relacionadas con el tetrahidrocanabinol delta-9 o THC, que es el principal psicoactivo de esta planta. También contiene otros cannabinoles como el delta-8 que es el segundo activo; el resto de ellos son inactivos o activos débiles que tienen el potencial de aumentar su actividad junto con el THC. La concentración de sustancias psicoactivas depende de la variedad de la Cannabis: las más psicoactivas son la índica y la sativa y la menos concentrada es la rudelaris. La cantidad de THC varía entre 1 y 4% en los cultivos americanos y de 5 a 15% en las plantas asiáticas más resinosas. En las variedades genéticamente desarrolladas por lo general se busca que los valores sean los más altos posibles. Los antiguos usos rituales de cannabis En Nepal y el Tibet esta planta era utilizada desde tiempos inmemoriales por los yogis como ayuda en sus meditaciones, y los devotos varones la empleaban como símbolo de fraternidad consumiéndola en grupo. Un detalle revelador es que inicialmente no la fumaban sino que preparaban decocciones de la planta que bebían en un contexto ritual y con una periodicidad bastante espaciada. Quienes comenzaron con la costumbre de fumarla fueron los ancianos que recurrían a ella para matar el tiempo cuando su avanzada edad les impedía trabajar en el campo (Ver más al respecto en Entrevista con Helen Flix). En África el consumo del cannabis se conocía como una fuente de placer y con fines religiosos mucho antes de la llegada de los Europeos. Conocida comunmente como dagga, los pigmeos, zulúes y hotentotes la utilizaban en sus rituales religiosos y como remedio curativo. se sabe que su uso en las ceremonias religiosas de Etiopía se pierde en la noche de los tiempos y que los primeros cristianos coptos la adoptaron en sus cermonias religiosas. (50) En la India, los primeros sadhus (ascetas errantes), eran nómadas por propia voluntad, vivían en los bosques y cuevas o caminaban sin parar, alimentándose de las limosnas que la gente les dispensaba. Se suponía que a su paso por las distintas poblaciones irradiaban energía espiritual aumentando la conciencia de cada región y del planeta. Practicaban la austeridad física, incluido el celibato y largos periodos de ayunos. Paulatinamente la figura de los sadhus fue decayendo, coincidiendo con el abuso del bhang que inicialmente utilizaban para concentrar sus pensamientos en lo divino y soportar las dificultades. Sus cabellos colgaban en forma de mechones largos y enmarañados, su piel estaba cubierta de arena o cenizas, y sólo portaban unos cuantos harapos o andaban desnudos. Creían que el consumo de bhang les confería un poder espiritual, les acercaba a la verdad y les servía para rendirle pleitesía a Shiva, de quien decían que se hallaba permanentemente bajo los influjos del cannabis. (50) Investigadores como Gordon Wasson apoyan la idea de que tres mil años antes de nuestra época la India podía haberse encontrado al borde de una era psicodélica como la de Estados Unidos en los sesenta debido a la alta cantidad de sadhus fumadores de bhang en quienes era imposible determinar si predominaba la sattva (iluminación) o la tomas (indolencia), por lo que los brahamanes sabios habrían tenido que hacer todo lo que estaba al alcance de sus manos para evitar tal abuso. Esto explicaría también por qué el Gautama Sidartha el Buda estaba tan en contra de la intoxicación como para incluirla entre las cinco cosas prohibidas, junto con el asesinato, el robo, la mentira y el adulterio (Ver más al respecto en El hongo y la génesis de las culturas y las religiones). El cáñamo como estandarte subversivo en las colonias europeas En vista de que la costumbre ancestral de consumir productos psicoactivos derivados del cáñamo y la adormidera estaba fuertemente cimentada en las colonias africanas y asiáticas de Europa, Inglaterra se plantea una doble estrategia: introducir paulatinamente el consumo de drogas occidentales y usufructuar mientras tanto los psicofármacos locales. En esta última empresa logra bastante éxito y aunque la literatura europea de principios del siglo XX describe al charas como "una tonta y cruel droga, cuyo uso está propiamente excluido de la medicina civilizada" (25), en 1909 la India británica importa a otros territorios (Nepal y Afganistán sobre todo) hachís o marihuana en cantidades que exceden el valor combinado de todas las demás exportaciones relacionadas con la medicina o el esparcimiento durante la época. El plan de substitución de psicoactivos no corre con la misma suerte. De hecho resulta contraproducente, pues a partir de 1925, para Inglaterra el hachís se había convertido en símbolo de una actitud subversiva que comenzaba a cobrar fuerza en todo Egipto. "Los egipcios enarbolaban su droga contra el whisky y la ginebra, contra el tabaco y los cigarrillos... contra todo lo que representara a la potencia colonial." (16) Amplios sectores de Argelia, Túnez y Libia -en aquel entonces colonias francesas- utilizan también diversos preparados hechos a base de cáñamo, por lo que a solicitud de Inglaterra, Francia, Bélgica y España durante la Convención de Ginebra en 1925, el cáñamo se incorpora a la lista de sustancias controladas. Aunque el gobierno de los estados Unidos firma y ratifica el convenio, no dicta ninguna ley interna que ordene su cumplimiento sino 12 años después, hasta que los elementos extrafarmacológicos necesarios para hacerlo se reúnen. Los usos bélicos del cáñamo Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los aliados desembarcan en Argelia y Marruecos y bombardean Alemania, en los Estados Unidos se legaliza el cultivo del cáñamo. Mediante un filme llamado Hemp for Victory (Cáñamo para la Victoria), el gobierno promueve el cultivo de la marihuana para usos bélicos. Esto es: para fabricar lonas, aparejos, velas navieras, etc. El documental instruye a los patriotas: Puesto que las Filipinas y las Indias Orientales se encuentran en manos de los japoneses, el cáñamo americano debe volver a llenar las necesidades del Ejército y de la Marina, así como las de la industria. En 1942, los agricultores patriotas plantaron 36 acres de cáñamo por invitación del gobierno. Para 1943 la meta es de 50 mil acres... Tenga cuidado con el cáñamo, para cultivarlo legalmente es necesario adquirir un registro federal y un sello de impuestos. (22) Quizá esté de más añadir que una vez concluida la guerra esos registros y sellos dejaron de prodigarse. Lo que sin duda vale la pena mencionar es el comentario de una revista norteamericana a sus lectores rescatado por la periodista Manú Dornbierer en La guerra de las drogas: Todos sabemos que la mota (pot) se hizo ilegal en 1937 después de una tremenda campaña de desinformación. Lo que muchos no recuerdan, sin embargo, es que la cannabis se hizo de nuevo legal en 1942 y seguiría siéndolo mientras duró la segunda guerra mundial. ¿Por qué? Porque el gobierno necesitaba la cannabis para la fabricación de cuerdas, zapatos, uniformes y paracaídas. Lo que significa que cuando el hoy presidente obbama saltó de su avión de combate, fue la cannabis la que salvó su vida. f: WWW.mind-surf.NET
Desde el principio de los tiempos, el hombre se ha sentido fascinado y atraído por las conchas, un universo natural de formas y colores en perfecta armonía. Por ese motivo, la historia se ha visto jalonada de actos en los cuales las conchas han estado presentes. Ya en la Prehistoria, algunas especies eran consideradas objetos sagrados, con un alto valor simbólico y posteriormente fueron utilizadas como monedas de uso corriente hasta casi entrado el siglo XX. También en la Antigüedad clásica, se citan ya colecciones de conchas marinas propiedad de los emperadores romanos. En la Edad Media, la vieira (Pecten maximus), se convierte en el gran símbolo de la cristiandad, siendo utilizada por los cruzados y peregrinos como señas de su ideología; pero no ha sido esta la única religión que se había fijado en las conchas, la religión hindú tiene en la Turbinella pyrum una gran tradición mitológica y religiosa, en la que se concentra el sentido de la buena fortuna. Por esta razón, estas conchas se adornaban con láminas de oro y plata y se utilizaban en sus celebraciones litúrgicas. En el arte también se ha plasmado la belleza de estas geniales obras de la naturaleza; en el cuadro de Boticcelli, "El nacimiento de Venus", queda patente la belleza de las conchas y se deja entrever, cierto simbolismo de fecundidad, ya que la vida surgió del mar. Este cuadro, representa el nacimiento de la diosa Venus surgiendo del mar a lomos de una vieira. Algunas especies han sido utilizadas como instrumentos para facilitar la labor del hombre, baste citar como ejemplo la bien conocida "tritón" (Charonia tritonis) usada como emisor de sonidos al soplar a través de su ápice truncado. El sonido se escuchaba a grandes distancias, siendo utilizada para hacer señales o para invocar a los dioses, como todavía se hace en la actualidad, en la Polinesia. También de esa zona proviene la Tridacna gigas o almeja gigante, cuyas valvas eran utilizadas en las iglesias como pilas para el agua bendita. Esta especie, puede llegar a alcanzar los 150 cm de longitud y un peso de unos 250 kg., no es de extrañar que alrededor de esta especie existan terribles historias sobre submarinistas atrapados entre sus valvas al cerrarse estas al mínimo contacto. La especie más legendaria y una de las más buscadas, es conocida por el nombre de "Cono gloria del mar" (Conus gloriamaris). Sobre ella se cuentan innumerables leyendas. La más conocida, que se dice es cierta, es la que cuenta que a principios del siglo XIX, sólo existían dos únicos ejemplares en el mundo. Uno de ellos pertenecía al afamado naturalista holandés Hwass y el otro a un desconocido coleccionista francés. Cuando el primero de ellos se enteró que el francés vendía su ejemplar hizo una gran oferta por él y una vez que lo tuvo en su poder lo arrojó contra el suelo y lo redujo a polvo; a continuación exclamó "Ahora el mío es el único que existe en todo el mundo". La familia a la que pertenece el gloriamaris es la de los cónidos, entre los cuales se hallan especies dotados de aguijones venenosos capaces de producir terribles dolores e incluso la muerte para el ser humano. Normalmente estos animales sintetizan un poderoso veneno, con el cual paralizan a sus víctimas para posteriormente devorarlas. Se podrían citar cientos de curiosidades y anécdotas acerca de los moluscos, teniendo en cuenta que es uno de los grupos zoológicos más estudiado y dado el elevado número de especies (cerca de 100.000) distribuidas en todo el mundo. Son asimismo, uno de los máximos exponentes de adaptación al medio ya que han conquistado el mar hasta profundidades insospechadas y en la tierra, los ríos e incluso las cimas de las grandes montañas. Todo aquella persona que comience a interesarse por estos geniales arquitectos de la naturaleza, se adentrará en un mundo insospechado por la gran variedad existente y al final desembocará en una apasionante labor científica, no exenta de grandes sorpresas ya que todos los años son varias las especies nuevas que se descubren. F_http://marenostrum.org/vidamarina/animalia/invertebrados/moluscos/malacologia/conchas/index.htm