ovnisvista
Usuario (Venezuela)
La popular plataforma presenta una serie de herramientas que permiten modificar el contenido directamente desde la Web, sin necesidad de realizar descargar ni contar con softwares especiales.Edición de videos.YouTube, el servicio de contenido audiovisual propiedad de Google, anuncia una serie de mejoras para su plataforma de contenido. La novedad implica la disponibilidad de un paquete de herramientas destinadas a la edición de videos, directamente desde el medio online. De tal modo, si los usuarios desean modificar características de un video subido al sitio, ya no es necesario descargarlo a un medio físico, contar con un programa especializado en edición (como pueden ser el Adobe Premiere Pro o el Sony Vegas, ambos en sus diferentes versiones), y entonces subirlo nuevamente al site. Para editar, simplemente es necesario hacer clic en ''Edit video'' en el apartado ''My Videos''. Entre las alternativas de edición es posible rotar la imagen, controlar los niveles de contraste y color, e incluso hay opciones de corrección automática. El nuevo servicio añade un paquete de efectos, los cuales son provistos por la firma especializada Picnik. En adición, desde YouTube informan que luego del cambio realizado el video mantiene su mismo ID, por lo cual, incluso modificado, mantendrá su habitual ruta de acceso. En esta línea, todos los enlaces y comentarios que el video haya recibido seguirán disponibles. Ahora bien, también es posible editar videos de cualquier otro usuario, aunque en tal caso se genera un archivo nuevo. TendenciasMag.com
El arte de besar El beso es la forma más afectiva y directa de mostrar cariño a los demás. Están ahí siempre a la orden del día para dar los buenos días a nuestra mamá, como forma de romper el hielo cuando te presentan a alguien, o simplemente para decirle “te amo” a tu pareja. Pero los besos no forman parte solamente de la cultura occidental sino que también están muy arraigados en otras culturas. En la cultura árabe se dan incluso tres besos, incluso entre hombres, como muestra de adhesividad y máximo respeto entre ellos. En España y países latinoamericanos se dan dos, y en Estados Unidos o Inglaterra sólo se dan uno. Y por el lado contrario, en un país como Japón, no llega a haber contacto físico. ¿Tienes pareja y te gusta besar? Pues aparte de proporcionarte cariño y afecto, los besos tienen multitud de beneficios. Beneficios para la salud ¿Quién iba a pensar que con los besos también se hace ejercicio? Pues sí, cuando besamos a alguien ejercitamos más de treinta músculos de nuestra cara. Esto nos ayudará a evitar a arrugas y mantener así una tez más tersa y saludable. Además, cuando se besa, se puede quemar hasta unas dos calorías por minuto. Todo son ventajas. Así mismo, a través del intercambio de saliva entre las dos partes, también mejorarás tu sistema inmunológico ya que al unir las lenguas se produce más saliva y esto ayudará a disminuir las bacterias. Buen arma contra el estrés y el dolor ¿Alguna vez te has sentido estresado o agobiado cuando has besado a alguien que te gustaba? ¿Verdad que no? Pues, esto es uno de los grandes beneficios de besar. A través de los besos se libera tanto oxitocina, que regula los niveles de estrés, como también endorfinas - dos grandes responsables de la sensación de felicidad. Relajarás tensiones tras una discusión Imagina que has tenido una discusión con tu pareja y no hay forma de arreglarlo. Pues una forma de relajar tensiones es a través de un simple beso. Así que prueba lo siguiente. Ve hacia el/ella, le miras a los ojos, le dices un “te amo” y finalmente le besas. Seguramente obtendrás resultados satisfactorios. Y al mismo tiempo te sirvirá para afianzar mucho más los lazos entre los dos. En definitiva, besar es un acto que mucha gente pasa por alto, y desconoce la multitud de beneficios que ofrece. Así que besen mucho a vuestras parejas, seres queridos y amigos. ¡Seguro que se lo agradecen con muchos besos de vuelta!
Los recuerdos son como las olas del mar, vienen y van, caprichosos e incluso malévolos, nos traen a voluntad un instante del pasado: una voz, un olor, un sonido, un momento marcado por la tristeza o la alegría… Las personas estamos hechas de recuerdos que nos determinan y edifican, son nuestras raíces y trazan lo que somos: seres que experimentan, crecen, maduran y aprenden. LA DOBLE CARA DE LOS RECUERDOS Los recuerdos son imágenes del pasado que se archivan en la memoria, reproducciones sucedidas en un momento determinado a las que solemos dar una interpretación y que a menudo, van ligadas a una determinada carga emoción. De hecho estos dos conceptos “memoria/emoción” van tan unidos que en ocasiones, el mero hecho de sentirnos felices, asustados o desgraciados, conlleva casi siempre que emerjan un determinado recuerdo del pasado, son reacciones afectivas que nos demuestran el gran peso que los recuerdos tienen en nuestra personalidad. Pero, tal y como decía Cervantes: “Oh memoria, enemiga mortal de mi descanso”, en ocasiones los recuerdos también nos hacen sufrir, puede llegar un momento en que nos aferremos demasiado a un determinado recuerdo hasta alejarnos de nuestra realidad y nuestras responsabilidades, cayendo por ejemplo en una depresión o una crisis nerviosa. Y es que el problema, no es mirar al pasado y recordar, lo preocupante viene cuando se vive en el pasado de forma continuada. Esto puede desembocar en un temor al presente, a los desafíos que nos proporciona la vida. Anclarnos en el pasado nos ofrece un sentimiento de seguridad permanente, bien es cierto, pero no es una situación real ni madura. Debemos tenerlo en cuenta. RECUERDOS POSITIVOS PARA VIVIR MEJOR Los buenos recuerdos se usan muy a menudo en psicología para crear vínculos con experiencias personales significativas de nuestro pasado. Todo aquello con carga positiva que hayamos vivido en un momento de nuestra existencia tiene el potencial de cargarnos de buen ánimo en el presente. El misterio que hay detrás de todo esto es que los buenos recuerdos se pueden utilizar para potenciar nuestros recursos presentes. Esto nos muestra muchas veces, que no estamos tan lejos de dónde queremos estar, sino que ya llevamos parte de la solución dentro de nuestro baúl de experiencias. Lo podemos explicar, por ejemplo, con las investigaciones con las llamadas neuronas espejo, las cuales además de favorecer nuestra empatía y comprensión, nos permiten conectamos con un recuerdo de nuestro cerebro recreando el mismo estado experimentado en el momento original, ya sean emociones agradables o desagradables. De ese modo, y si por ejemplo, queremos aprender a ser más asertivos, nos ayudarán a recordar momentos en los que hemos actuado con confianza y soltura, reconectando así con las sensaciones positivas que nos produjo este comportamiento que deseamos potenciar. Además de esto, podemos aprender también a revivir nuestros recuerdos agradables, y así beneficiarnos de los efectos positivos que tiene el repasar una situación que vivimos como satisfactoria, emocionante o motivante. Más aún, si evocamos buenos recuerdos de forma continuada para ayudarnos a fortalecer nuestros recursos actuales de afrontamiento, podemos crear un sistema autonutrido de protección y bienestar. Cuanto más empeño hacemos en lo bueno que nos ha sucedido en la vida, más recargamos nuestras baterías de energía positiva. Esa energía positiva no sólo nos hace sentirnos bien, sino además aumenta la posibilidad que podamos reaccionar con menos depresión ante acontecimientos negativos. Es lo que en psicología llamamos resiliencia. Así que podemos concluir diciendo que si bien es cierto que no debemos de vivir de recuerdos, los recuerdos nos ayudan a vivir.