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Usuario (Uruguay)

Daniel Anthony Mitrione (1920 - 1970) era un oficial de policía americano nacido en Italia, agente del FBI y asesor de seguridad del Gobierno de los Estados Unidos en América Latina. Dan Anthony Mitrione era un experto en torturas, que había llegado al Uruguay enviado por la CIA en un programa clandestino y secreto que comprendía toda América Latina, cuyo fin era coadyuvar a destruir a las izquierdas. Mitrione fue oficial de policía en Richmond, Indiana, desde 1945 hasta 1947 y se unió al FBI en 1959. En 1960 fue asignado a la Administración de Cooperaciónn Internacional del Departamento de Estado y viajó a países de América del Sur para enseñar "técnicas de contrainsurgencia avanzadas". A. J. Langguth, un antiguo jefe de oficina del New York Times en Saigónn, afirmó que Mitrione se hallaba entre los asesores estadounidenses que enseñaron a la policía brasilera qué cantidad de choque eléctrico aplicar a los prisioneros sin matarlos. De 1960 a 1967, Mitrione trabajó con la policía brasilera, primero en Belo horizonte y luego en Río de Janeiro, en un tiempo durante el cual los oponentes políticos fueron torturados sistemáticamente, encarcelados sin juicio y asesinados. Se afirma que la tortura en America Latina ya había sido practicada desde los 60, pero Dan Mitrione fue, según se dice, el hombre que la convirtió en una rutina. Se le cita afirmando lo siguiente: "El dolor preciso, en el lugar preciso, en la cantidad precisa, para el efecto deseado". Hizo su experiencia en el Brasil donde entrenaba a la policía, torturando a vagabundos. Así logró su primer invento, la silla para los choques eléctricos, bautizada por la policía brasileña como la "silla del dragón." Aprendió la técnica de producir la contradicción máxima entre el cuerpo del detenido y su mente, utilizando una descarga eléctrica precisa en el punto más vulnerable del ser humano. En el Brasil, la tortura daba resultados muy buenos, casi todos los detenidos hablaron. Sin embargo en el Uruguay se producía un fenómeno diferente. No todos hablaban, parece que muchos Tupas poseían un método de defensa y resistencia a la tortura que era cercano a un cierto misticismo difícil de entender. La mayoría tenían la convicción de que luchaban por justo y valía la pena, inclusive, sacrificar la vida por esa causa. Antiguos oficiales de la policía Uruguaya y operativos de la CIA afirmaron que Mitrione había enseñando técnicas de tortura a la policía Urugauya en la celda de su casa de Montevideo, incluyendo el uso de choques eléctricos descargados en las bocas y los genitales de sus víctimas. Cuando el uso de la tortura se generalizó y las tensiones en Uruguay escalaron, los Tupamaros secuestraron a Mitrione el 31 de Julio de 1970. Procedieron a interrogarlo acerca de su pasado y la intervención del gobierno de los EEUU en los asuntos latinoamericanos. También exigieron la liberación de 150 "prisioneros políticos". El gobierno Uruguayo, con el apoyo de los EEUU, se rehusó. El úlltimo viaje La noche el 30 de Julio de 1970 al regresar a la casa, Dan Mitrione sentía que estaba acercándose al núcleo de los Tupas. Ya tenía unos 150 detenidos, algunos en el sótano de su casa donde tenía una habitación herméticamente cerrada, a prueba del sonido, donde daba clases de tortura usando a "bichicomes" (mendigos) de Montevideo. Lo que no intuyó esa noche es que los Tupas ya habían llegado a él y decidido acabar su carrera de torturador. Al día siguiente, a unas cuatro cuadras de su casa, el paso de su carro fue cortado sorpresivamente por un automóvil del cual salieron tres hombres que dejaron inconsciente a su chofer y trasladaron a Mitrione a otro carro que desapareció en las calles de Montevideo. No resistió, sin embargo en el ajetreo del traslado fue herido en el hombro. Después de unos cuantos minutos ya estaba en la "Cárcel del Pueblo" de los Tupamaros recibiendo atención médica de alta calidad. En los primeros días de cautiverio se sentía altanero y seguro de sí mismo. Sabía que los Tupas excluían la tortura y no poseían la famosa silla del dragón. Como un oficial de policía sabía que el gobierno de Norteamérica no acostumbraba intercambiar presos para salvar la vida de un policía. Pero como oficial de la CIA tenía la esperanza de un posible canje. Recién al quinto día de su detención, el día 4 de Agosto, cuando cumplió 50 años, entendió que el presidente Richard Nixon, no ordenaría al gobierno de Pacheco Areco, liberar a los 150 Tupas detenidos para salvar la vida de Daniel Mitrione. Se ablandó entonces el "místico" de la tortura e inclusive se enfrascó en discusiones ideológicas con sus captores. Tenía la esperanza de que el credo de los Tupas salvaría su vida. Sin embargo, la ola de represión que desató el gobierno, nunca vista en el país, para encontrar a Mitrione, aceleró su destino final. El 10 de Agosto de 1970 fue ejecutado por decisión unánime de los líderes del movimiento y su cuerpo fue encontrado en la mañana en un carro robado con 2 tiros en la cabeza. En Uruguay, Montevideo, la gente comentaba con alivio disimulado pero con miedo, debido a la represión despiadada ordenada por el gobierno, que por fin fue ajusticiado uno de los torturadores más grandes en toda la historia de America Latina. LITERATURA RECOMENDADA : PELICULA SOBRE ESTE CASO, RECOMENDADA ! FUENTE : Recopilacion hecha por mi de varias fuentes publicas en internet.
Este post trae pocas imagenes de Miguel Angel Estrella, un excepcional piansta y un mejor hombre. El post tiene un excelente texto sobre este hombre, luchador social e increible ser humano. El texto es largo pero vale la pena. Elegi a Miguel Angel Estrella , al chango como le decian, porque estuvo preso junto con mi padre en epocas de la dictadura uruguaya. Amigo taringuero, si buscas un post que te divierta o que te haga ver cosas lindas, este no te va a servir, este es un post para disfrutar de una buena historia, de la historia reciente de nuestros paises. Te pido respeto en tus comentarios, si no te gusta el post no tenes mas que salirte y listo y deja que aquellos que quieran leer una buena historia lo hagan, en definitiva esto se trata de inteligencia colectiva y parte de esa inteligencia es el respeto. Gracias. MIGUEL ANGEL ESTRELLA El apellido de su abuelo paterno era Nashem (en inglés Najem, que significa ‘estrella’ en árabe). Cuando sus abuelos inmigrantes llegaron a Argentina, el funcionario de Migraciones les preguntó su nombre y el abuelo se limitó a señalar el cielo varias veces, sin decir una palabra. El funcionario vaciló unos segundos y luego ordenó: «Pónganle “Estrella” a estos turcos de mierda».1 Miguel Angel Estrella comenzó a tocar el piano a la edad de doce años en su ciudad natal, San Miguel de Tucumán. Cursó sus estudios secundarios en el Gymnasium de la UNT. A partir de los 18 años estudió en el Conservatorio Nacional de la ciudad de Buenos Aires. Posteriormente estudió en París (Francia), donde fue discípulo de Marguerite Long y de Nadia Boulanger, entre otros. Nuevamente en Argentina, debió exilarse en 1976 a raíz de las persecuciones de las que fue objeto por parte de la junta militar. Secuestrado y torturado por grupos paramilitares en Uruguay, fue liberado gracias a la presión internacional ejercida por artistas y pensadores de renombre mundial. Miguel Angel Estrella militó además activamente por los derechos humanos y por la difusión de la música como un instrumento de defensa de la dignidad humana y de elevación de la condición humana. Con esta finalidad, fundó en el 10 de diciembre de 1982 el movimiento internacional «Música Esperanza». El gobierno de Francia lo distinguió con el nombramiento de «Caballero de la Legión de Honor». La Universidad Nacional de Tucumán lo distinguió con el doctorado Honoris Causa a instancias de un proyecto presentado por el Consejero Estudiantil Fernando Korstanje en 1988. Es Comandante de la Orden de las Artes y las Letras y Doctor Honoris Causa de varias universidades europeas y estadounidenses. Desde el año 2007, es el embajador argentino ante la UNESCO y, a partir de 2010, aborda columnas de actualidad cultural en el programa Estudio País Bicentenario, transmitido por la TV Pública. En el año 2010 se estrenó el film El Piano Mudo, bajo la dirección de Jorge Zuhair Jury, basada en la vida de Miguel Angel Estrella. EL PIANO MUDO ( ENTREVISTA A MIGUEL ANGEL ESTRELLA ) En una entrevista realizada por Miguel Bonasso para el matutino Página/12, Estrella recuerda cuando fue secuestrado en Montevideo, cómo vivió encerrado durante dos años en el Penal de Libertad, cómo fue que salvó su vida por la presión ejercida a nivel internacional y recuerda también a su torturador, el coronel José Nino Gavazzo. En esa entrevista Estrella cuenta que Gavazzo le decía: "Vos nunca más vas a tocar el piano. Porque vos no sos guerrillero, pero sos algo peor, con tu piano y tu sonrisa te metés a la negrada en el bolsillo y les hacés creer a los negros que pueden escuchar a Beethoven". Bonasso cuenta que Estrella no era montonero (como bien lo sabía Gavazzo), pero era incapaz de negarles hospitalidad a sus amigos. Y lo pagó muy caro. El pianista y sus hijos estaban a punto de abandonar Montevideo para pasar las fiestas en Buenos Aires y luego dirigirse a México, cuando irrumpió la patota del coronel. Lo llevaron de los pelos a una casa clandestina cercana al aeropuerto de Carrasco y lo torturaron con picana y colgándolo de una roldana, junto a un desconocido que gritaba, como él, en la tiniebla. Al desconocido (Jaime Dri) lo trasladarían luego a las mazmorras de la ESMA. El pianista estuvo a punto de sufrir el mismo traslado clandestino. Lo salvó una gigantesca campaña internacional, conducida, entre otros, por dos grandes músicos: Nadia Boulanger y Yehudi Menuhin. La Unesco, curiosamente, jugó un papel decisivo para salvarle la vida. Pero no pudo impedir que la dictadura uruguaya lo encerrase durante más de dos años en el penal. "Cuando me llevaron quedé encerrado en la capucha, con los ojos tapados por algodones. Y me torturaron encapuchado. Para bancarte la tortura tenés que buscar argucias para no cantar. Una de ellas era mística, mi relación con Dios. Una vez repetí más de treinta veces a los gritos: "Padre nuestro que estás en los Cielos". Me enfermé con una diarrea que no paraba y venía un capitán a decirme: "Sos un paquete nada más, que después tiraremos en otro lado". El jefe (luego supe que era el coronel Gavazzo) era el que me reprochaba mi "traición de clase": "A vos te formaron para tocar para nosotros y elegiste la negrada". A veces, el coronel se sinceraba respecto a las diferencias entre la dictadura uruguaya y la argentina: "Vos decís que esto es un infierno. Pero yo voy a los chupaderos de Buenos Aires y salgo vomitando. Acá estás en un paraíso. No te matamos porque no podemos pero te vamos a destruir totalmente. Nunca más serás el padre de tus hijos. Nunca más tocarás el piano. Nunca más serás el amante de una mujer. Tenemos métodos muy sofisticados y si a los dieciocho años, que es el tiempo que te vamos a guardar acá, seguís con esa sonrisa te vamos a matar. Porque sos un tipo que tiene fe y eso te lo vamos a sacar". Las manos, hermano, las manos. Durante seis días me ataban las manos a la espalda y me hacía el simulacro de cortármelas con una sierra eléctrica. Entre los que me torturaban había una mina terriblemente sádica. Con esa mina yo hablé; era una mina de veinte años hecha mierda. Me acuerdo que era la más activa en la tortura. Desde el momento en que me secuestraron y me llevaban atado en el camión, empezó a pisotearme la cabeza. Empecé a distinguirla por la voz, porque tenía registradas las voces de los que nos pegaban y también las voces de los compañeros; llegué a contar 22 timbres diferentes. (Uno de los cuales era el de Jaime Dri.) Un día esta mina de veinte años viene y me desata las manos y comienza a acariciármelas. A esa altura yo no tenía ninguna sensibilidad. Los dedos estaban hinchados. Ella me acariciaba y me decía: "Sol, qué hermosas eran tus manos hace unos días, cómo te las destrozaron". (A todos nos habían puesto un apodo y a mí me decían Sol.) Yo me atreví a decirle: "Cómo podés ser tan hipócrita, vos que me metiste tantas picanas en los huevos". Ella respondió: "Ya sé, ya sé". En medio de las sombras y los fantasmas yo me la imaginaba linda, un hembrón, pelo negro, largo, medio mulata. Ella me decía: "No, nada que ver, soy petisa, tengo los labios finos, soy fea, pero sé coger muy bien". "Vos te tenés que salvar", llegué a decirle una vez, en esos diálogos cortos y clandestinos que teníamos cuando estábamos a solas. Y ella me contestó: "No, porque si no me matan ellos me vas a matar vos. ¿O vos me vas a perdonar todo lo que yo te hice?" Le pregunté cómo había llegado a "esto". Me contó que vivía en un cantegril, que un tipo la sedujo, le dio un poco de droga y al tiempo un día le dijo: "Te llevaría a una sesión rara, pero excitante". Y la trajo a una sesión de tortura. "Eso me motivó. Hoy cuanto más violenta soy más me pagan, por eso soy una hija de puta". No hubo forma de convencerla, me quedó grabada como algo tremendo humanamente: una mina de una villa miseria destrozada por un sistema. Recién el 15 de febrero (de 1978) supe que estaba en el penal. Yo siempre digo que en esa cárcel conocí lo mejor del Uruguay, a pesar de que era un laboratorio para destruir seres humanos. Estaba dirigido por psiquiatras. Todos estábamos bajo su control. Además de los pabellones había cinco pisos. Para cada sector estaba programado un grado diferente de dureza en el trato. Y esto podía cambiar súbitamente para mantenerte en un estado de perpetua alarma. Siempre me he preguntado cómo la inteligencia, la ciencia y el saber pueden estar al servicio de semejante proyecto de destrucción. Ni la correspondencia se salvaba: sólo te dejaban ver las cartas que podían atormentarte o causarte un conflicto. Una vez me escribió la Pila y se podía interpretar que mi vieja había muerto. Me volví loco, fue el único día en que perdí los estribos; quería matar a alguien. Pero nosotros también teníamos estrategias de resistencia. Los presos nos contábamos todo. Los sueños, los amores que habíamos tenido, cómo eran nuestros hijos, las mujeres que habíamos elegido, los maestros que nos habían marcado. Contarnos era una manera de tener la cabeza ocupada en cosas de la vida. A mí me tomaron como el preso más solidario. Cuando había algún afloje para repartir la comida decían: "Que reparta el Chango, que con esa sonrisa de oreja a oreja nos hace bien a todos". Había una complicidad para ayudarnos a vivir. Si había un compañero que estaba muy mal a mí me mandaban para hacer "guardia de enfermo". La "guardia de enfermo" consistía en contar cosas de viajes, de lo que pasaste en tu infancia, los mitos, los "casos", como decimos allá en el Norte. Para mí era como hacer música. Había uno, por ejemplo, al que le habían dado tanto que no hablaba con nadie y lo dopaban. Yo le decía: "Mirame, por lo menos, cuando te hablo". Y nada, él me daba la espalda. Un día le empecé a contar esas historias típicamente santiagueñas y la corté antes de llegar al final. Entonces se dio vuelta y fue el primer gesto de que escuchaba. El Gato Ember Una de las técnicas más perversas que utilizaban los psiquiatras del penal consistía en meterte en la celda a tipos con los que inevitablemente ibas a chocar, ya fuera por cuestiones psicológicas o políticas. Buscando un personaje ideal para que me cayera mal y me fuera a las manos, me metieron un día en la celda al Gato Ember. Era trosko. No bien entró, olfateó el olor a café (yo era el único preso que gozaba de ese privilegio) y me largó de entrada: "Burguesita la celda, ¿no?" Y yo lo atajé: "Mirá, si me venís con las teorías sobre los pequebú te digo: sí, pequebú hasta la muerte, hermano. Me gusta el café, me gusta el chocolate, me gusta ir al Sorocabana". El no se amilanó: "Tú no sos un pequebú, tú sos un bú". A Ember le molestaba que yo todas las noches rezara. Rezaba despacito pero rezaba. No podía concebir que un tipo que estaba por cumplir cuarenta años rezara. "Tendrás que acostumbrarte", le dije. De vuelta en la celda le conté al Gato que me había quedado mal y él me salió con una de las suyas: "Lo menos que hiciste con tu hijo fue hacerlo un revolucionario". Me le tiré encima y él me paró, diciéndome: "Tú sabes, no hay dos tipos más diferentes que tú y yo. Yo no te puedo soportar y tú no me soportas a mí. Hagamos un pacto de no hablar". Durante dos semanas nuestra comunicación se redujo a pasarnos el mate. Los compañeros me decían: "Vamos a tratar de que te cambien de celda, porque se van a destruir ustedes dos". Yo les decía: "No pasa nada porque no hablamos y yo tengo mi teclado". Entonces, una mañana, el Gato Ember me empezó a hablar. El Gato, que era un tipo insomne y asmático, decidió confesarme "una debilidad": "Nunca estuve mejor en una celda que contigo. Nunca en estos siete años pude dormir y ahora duermo. Vos aportás una armonía acá en la celda que no sé de dónde mierda viene". Y agregó: "Disimulá, seguí diciendo que nos llevamos mal para que podamos seguir juntos en la celda". Lo esencial con este hermano era un ejercicio intelectual que hacíamos: él tenía una capacidad de síntesis increíble. Yo no. Me decía: "Tú empleaste doscientas palabras para contarme eso. Ahora eso mismo lo podés decir con sesenta". Y empezábamos a sintetizar. Fue una cosa extraordinaria para mí, era como hacer música con alguien. El piano mudo que recibió en el penal. El 21 de setiembre de 1978, gracias a la campaña internacional que no paró un solo día, me llegó el mejor regalo: un piano mudo, para recuperar mis ejercicios como pianista. Pero la música estaba siempre presente. Había un prisionero al que llamaban Pirata, porque arrastraba una pata debido a la tortura: durante tres meses lo dejaron sentado y nunca más pudo caminar normalmente, porque se le habían atrofiado los músculos. Al Pirata, que era un loco por la música y un hiperdotado, yo le daba clases a través de la pared de la celda, con dictados rítmicos. También aprovechaba los masajes que le daba en sus pies atrofiados para completar su instrucción musical, dándole lecciones por escrito. El guardia que nos custodiaba se aburría, se iba para otro lado y yo avanzaba en las lecciones musicales. EL DIA DE LA LIBERACION. El día que me liberaron yo no sabía que estaba por salir, pero el Gato, tocándose la nariz, profetizó: "Libertad para ti". Me habían sacado para la enfermería pero yo no tenía nada. El momento de la libertad fue un momento extraordinariamente fuerte, me temblaban las manos. Hasta el último minuto me dijeron que me trasladaban a otra cárcel. Eso formaba parte del sistema de desgaste, pero yo le creí al instinto del Gato. Fui celda por celda, diciéndoles "capaz que me voy", y repartiendo mis pertenencias. No me permitieron que le dejara el teclado mudo al Indio, un compositor al que le daba clases de piano sin piano. Salí a la hora del recreo, escoltado por un milico que me iba pegando. Al que le dije: "Hijo de puta, ¿no te das cuenta de la belleza de este momento?". Los compañeros habían salido todos a las ventanas que daban al patio y me gritaban: "Chango, no te olvides de nosotros. Viví, viví a pleno. Te amamos, Chango". Yo me puse a llorar. Con el piano al hombro y ese tipo que me seguía pegando. 0PINION MIGUEL ANGEL DE LA BUENA ESTRELLA Referirse al "Chango" Miguel Angel Estrella no es hacerlo simplemente respecto a un artista excepcional, sino, primordialmente, a un luchador social de todas las horas, a un defensor sin claudicaciones de los derechos humanos y de las mejores causas populares. Vale recordar que el ahora embajador argentino ante la Unesco fue secuestrado por las fuerzas represoras de dictadura uruguaya el 15 de diciembre de 1977 y estuvo encerrado en el Penal de Libertad acusado en el marco del Plan Cóndor de "subversivo" durante un lapso de dos años. REFERENCIA SOBRE LA PELICULA DE LA VIDA DE MIGUEL ANGEL ESTRELLA : Película: El piano mudo- Sobre el éxodo y la esperanza Dirección: Jorge Zuhair Jury Actores: Miguel Ángel Estrella, Sebastián Blanco Leis, entre otros Género: Drama Origen: Argentina ,2009 Duración: 108 minutos Calificación: Apta para mayores de 13 años http://www.elpianomudo.com.ar/ FUENTE : http://www.encontrarse.com/notas/pvernota.php3?nnota=27696 http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_%C3%81ngel_Estrella COMENTEN SI LES GUSTO !
Este post trae pocas imagenes de Miguel Angel Estrella, un excepcional piansta y un mejor hombre. El post tiene un excelente texto sobre este hombre, luchador social e increible ser humano. El texto es largo pero vale la pena. Elegi a Miguel Angel Estrella , al chango como le decian, porque estuvo preso junto con mi padre en epocas de la dictadura uruguaya. Amigo taringuero, si buscas un post que te divierta o que te haga ver cosas lindas, este no te va a servir, este es un post para disfrutar de una buena historia, de la historia reciente de nuestros paises. Te pido respeto en tus comentarios, si no te gusta el post no tenes mas que salirte y listo y deja que aquellos que quieran leer una buena historia lo hagan, en definitiva esto se trata de inteligencia colectiva y parte de esa inteligencia es el respeto. Gracias. MIGUEL ANGEL ESTRELLA El apellido de su abuelo paterno era Nashem (en inglés Najem, que significa ‘estrella’ en árabe). Cuando sus abuelos inmigrantes llegaron a Argentina, el funcionario de Migraciones les preguntó su nombre y el abuelo se limitó a señalar el cielo varias veces, sin decir una palabra. El funcionario vaciló unos segundos y luego ordenó: «Pónganle “Estrella” a estos turcos de mierda».1 Miguel Angel Estrella comenzó a tocar el piano a la edad de doce años en su ciudad natal, San Miguel de Tucumán. Cursó sus estudios secundarios en el Gymnasium de la UNT. A partir de los 18 años estudió en el Conservatorio Nacional de la ciudad de Buenos Aires. Posteriormente estudió en París (Francia), donde fue discípulo de Marguerite Long y de Nadia Boulanger, entre otros. Nuevamente en Argentina, debió exilarse en 1976 a raíz de las persecuciones de las que fue objeto por parte de la junta militar. Secuestrado y torturado por grupos paramilitares en Uruguay, fue liberado gracias a la presión internacional ejercida por artistas y pensadores de renombre mundial. Miguel Angel Estrella militó además activamente por los derechos humanos y por la difusión de la música como un instrumento de defensa de la dignidad humana y de elevación de la condición humana. Con esta finalidad, fundó en el 10 de diciembre de 1982 el movimiento internacional «Música Esperanza». El gobierno de Francia lo distinguió con el nombramiento de «Caballero de la Legión de Honor». La Universidad Nacional de Tucumán lo distinguió con el doctorado Honoris Causa a instancias de un proyecto presentado por el Consejero Estudiantil Fernando Korstanje en 1988. Es Comandante de la Orden de las Artes y las Letras y Doctor Honoris Causa de varias universidades europeas y estadounidenses. Desde el año 2007, es el embajador argentino ante la UNESCO y, a partir de 2010, aborda columnas de actualidad cultural en el programa Estudio País Bicentenario, transmitido por la TV Pública. En el año 2010 se estrenó el film El Piano Mudo, bajo la dirección de Jorge Zuhair Jury, basada en la vida de Miguel Angel Estrella. EL PIANO MUDO ( ENTREVISTA A MIGUEL ANGEL ESTRELLA ) En una entrevista realizada por Miguel Bonasso para el matutino Página/12, Estrella recuerda cuando fue secuestrado en Montevideo, cómo vivió encerrado durante dos años en el Penal de Libertad, cómo fue que salvó su vida por la presión ejercida a nivel internacional y recuerda también a su torturador, el coronel José Nino Gavazzo. En esa entrevista Estrella cuenta que Gavazzo le decía: "Vos nunca más vas a tocar el piano. Porque vos no sos guerrillero, pero sos algo peor, con tu piano y tu sonrisa te metés a la negrada en el bolsillo y les hacés creer a los negros que pueden escuchar a Beethoven". Bonasso cuenta que Estrella no era montonero (como bien lo sabía Gavazzo), pero era incapaz de negarles hospitalidad a sus amigos. Y lo pagó muy caro. El pianista y sus hijos estaban a punto de abandonar Montevideo para pasar las fiestas en Buenos Aires y luego dirigirse a México, cuando irrumpió la patota del coronel. Lo llevaron de los pelos a una casa clandestina cercana al aeropuerto de Carrasco y lo torturaron con picana y colgándolo de una roldana, junto a un desconocido que gritaba, como él, en la tiniebla. Al desconocido (Jaime Dri) lo trasladarían luego a las mazmorras de la ESMA. El pianista estuvo a punto de sufrir el mismo traslado clandestino. Lo salvó una gigantesca campaña internacional, conducida, entre otros, por dos grandes músicos: Nadia Boulanger y Yehudi Menuhin. La Unesco, curiosamente, jugó un papel decisivo para salvarle la vida. Pero no pudo impedir que la dictadura uruguaya lo encerrase durante más de dos años en el penal. "Cuando me llevaron quedé encerrado en la capucha, con los ojos tapados por algodones. Y me torturaron encapuchado. Para bancarte la tortura tenés que buscar argucias para no cantar. Una de ellas era mística, mi relación con Dios. Una vez repetí más de treinta veces a los gritos: "Padre nuestro que estás en los Cielos". Me enfermé con una diarrea que no paraba y venía un capitán a decirme: "Sos un paquete nada más, que después tiraremos en otro lado". El jefe (luego supe que era el coronel Gavazzo) era el que me reprochaba mi "traición de clase": "A vos te formaron para tocar para nosotros y elegiste la negrada". A veces, el coronel se sinceraba respecto a las diferencias entre la dictadura uruguaya y la argentina: "Vos decís que esto es un infierno. Pero yo voy a los chupaderos de Buenos Aires y salgo vomitando. Acá estás en un paraíso. No te matamos porque no podemos pero te vamos a destruir totalmente. Nunca más serás el padre de tus hijos. Nunca más tocarás el piano. Nunca más serás el amante de una mujer. Tenemos métodos muy sofisticados y si a los dieciocho años, que es el tiempo que te vamos a guardar acá, seguís con esa sonrisa te vamos a matar. Porque sos un tipo que tiene fe y eso te lo vamos a sacar". Las manos, hermano, las manos. Durante seis días me ataban las manos a la espalda y me hacía el simulacro de cortármelas con una sierra eléctrica. Entre los que me torturaban había una mina terriblemente sádica. Con esa mina yo hablé; era una mina de veinte años hecha mierda. Me acuerdo que era la más activa en la tortura. Desde el momento en que me secuestraron y me llevaban atado en el camión, empezó a pisotearme la cabeza. Empecé a distinguirla por la voz, porque tenía registradas las voces de los que nos pegaban y también las voces de los compañeros; llegué a contar 22 timbres diferentes. (Uno de los cuales era el de Jaime Dri.) Un día esta mina de veinte años viene y me desata las manos y comienza a acariciármelas. A esa altura yo no tenía ninguna sensibilidad. Los dedos estaban hinchados. Ella me acariciaba y me decía: "Sol, qué hermosas eran tus manos hace unos días, cómo te las destrozaron". (A todos nos habían puesto un apodo y a mí me decían Sol.) Yo me atreví a decirle: "Cómo podés ser tan hipócrita, vos que me metiste tantas picanas en los huevos". Ella respondió: "Ya sé, ya sé". En medio de las sombras y los fantasmas yo me la imaginaba linda, un hembrón, pelo negro, largo, medio mulata. Ella me decía: "No, nada que ver, soy petisa, tengo los labios finos, soy fea, pero sé coger muy bien". "Vos te tenés que salvar", llegué a decirle una vez, en esos diálogos cortos y clandestinos que teníamos cuando estábamos a solas. Y ella me contestó: "No, porque si no me matan ellos me vas a matar vos. ¿O vos me vas a perdonar todo lo que yo te hice?" Le pregunté cómo había llegado a "esto". Me contó que vivía en un cantegril, que un tipo la sedujo, le dio un poco de droga y al tiempo un día le dijo: "Te llevaría a una sesión rara, pero excitante". Y la trajo a una sesión de tortura. "Eso me motivó. Hoy cuanto más violenta soy más me pagan, por eso soy una hija de puta". No hubo forma de convencerla, me quedó grabada como algo tremendo humanamente: una mina de una villa miseria destrozada por un sistema. Recién el 15 de febrero (de 1978) supe que estaba en el penal. Yo siempre digo que en esa cárcel conocí lo mejor del Uruguay, a pesar de que era un laboratorio para destruir seres humanos. Estaba dirigido por psiquiatras. Todos estábamos bajo su control. Además de los pabellones había cinco pisos. Para cada sector estaba programado un grado diferente de dureza en el trato. Y esto podía cambiar súbitamente para mantenerte en un estado de perpetua alarma. Siempre me he preguntado cómo la inteligencia, la ciencia y el saber pueden estar al servicio de semejante proyecto de destrucción. Ni la correspondencia se salvaba: sólo te dejaban ver las cartas que podían atormentarte o causarte un conflicto. Una vez me escribió la Pila y se podía interpretar que mi vieja había muerto. Me volví loco, fue el único día en que perdí los estribos; quería matar a alguien. Pero nosotros también teníamos estrategias de resistencia. Los presos nos contábamos todo. Los sueños, los amores que habíamos tenido, cómo eran nuestros hijos, las mujeres que habíamos elegido, los maestros que nos habían marcado. Contarnos era una manera de tener la cabeza ocupada en cosas de la vida. A mí me tomaron como el preso más solidario. Cuando había algún afloje para repartir la comida decían: "Que reparta el Chango, que con esa sonrisa de oreja a oreja nos hace bien a todos". Había una complicidad para ayudarnos a vivir. Si había un compañero que estaba muy mal a mí me mandaban para hacer "guardia de enfermo". La "guardia de enfermo" consistía en contar cosas de viajes, de lo que pasaste en tu infancia, los mitos, los "casos", como decimos allá en el Norte. Para mí era como hacer música. Había uno, por ejemplo, al que le habían dado tanto que no hablaba con nadie y lo dopaban. Yo le decía: "Mirame, por lo menos, cuando te hablo". Y nada, él me daba la espalda. Un día le empecé a contar esas historias típicamente santiagueñas y la corté antes de llegar al final. Entonces se dio vuelta y fue el primer gesto de que escuchaba. El Gato Ember Una de las técnicas más perversas que utilizaban los psiquiatras del penal consistía en meterte en la celda a tipos con los que inevitablemente ibas a chocar, ya fuera por cuestiones psicológicas o políticas. Buscando un personaje ideal para que me cayera mal y me fuera a las manos, me metieron un día en la celda al Gato Ember. Era trosko. No bien entró, olfateó el olor a café (yo era el único preso que gozaba de ese privilegio) y me largó de entrada: "Burguesita la celda, ¿no?" Y yo lo atajé: "Mirá, si me venís con las teorías sobre los pequebú te digo: sí, pequebú hasta la muerte, hermano. Me gusta el café, me gusta el chocolate, me gusta ir al Sorocabana". El no se amilanó: "Tú no sos un pequebú, tú sos un bú". A Ember le molestaba que yo todas las noches rezara. Rezaba despacito pero rezaba. No podía concebir que un tipo que estaba por cumplir cuarenta años rezara. "Tendrás que acostumbrarte", le dije. De vuelta en la celda le conté al Gato que me había quedado mal y él me salió con una de las suyas: "Lo menos que hiciste con tu hijo fue hacerlo un revolucionario". Me le tiré encima y él me paró, diciéndome: "Tú sabes, no hay dos tipos más diferentes que tú y yo. Yo no te puedo soportar y tú no me soportas a mí. Hagamos un pacto de no hablar". Durante dos semanas nuestra comunicación se redujo a pasarnos el mate. Los compañeros me decían: "Vamos a tratar de que te cambien de celda, porque se van a destruir ustedes dos". Yo les decía: "No pasa nada porque no hablamos y yo tengo mi teclado". Entonces, una mañana, el Gato Ember me empezó a hablar. El Gato, que era un tipo insomne y asmático, decidió confesarme "una debilidad": "Nunca estuve mejor en una celda que contigo. Nunca en estos siete años pude dormir y ahora duermo. Vos aportás una armonía acá en la celda que no sé de dónde mierda viene". Y agregó: "Disimulá, seguí diciendo que nos llevamos mal para que podamos seguir juntos en la celda". Lo esencial con este hermano era un ejercicio intelectual que hacíamos: él tenía una capacidad de síntesis increíble. Yo no. Me decía: "Tú empleaste doscientas palabras para contarme eso. Ahora eso mismo lo podés decir con sesenta". Y empezábamos a sintetizar. Fue una cosa extraordinaria para mí, era como hacer música con alguien. El piano mudo que recibió en el penal. El 21 de setiembre de 1978, gracias a la campaña internacional que no paró un solo día, me llegó el mejor regalo: un piano mudo, para recuperar mis ejercicios como pianista. Pero la música estaba siempre presente. Había un prisionero al que llamaban Pirata, porque arrastraba una pata debido a la tortura: durante tres meses lo dejaron sentado y nunca más pudo caminar normalmente, porque se le habían atrofiado los músculos. Al Pirata, que era un loco por la música y un hiperdotado, yo le daba clases a través de la pared de la celda, con dictados rítmicos. También aprovechaba los masajes que le daba en sus pies atrofiados para completar su instrucción musical, dándole lecciones por escrito. El guardia que nos custodiaba se aburría, se iba para otro lado y yo avanzaba en las lecciones musicales. EL DIA DE LA LIBERACION. El día que me liberaron yo no sabía que estaba por salir, pero el Gato, tocándose la nariz, profetizó: "Libertad para ti". Me habían sacado para la enfermería pero yo no tenía nada. El momento de la libertad fue un momento extraordinariamente fuerte, me temblaban las manos. Hasta el último minuto me dijeron que me trasladaban a otra cárcel. Eso formaba parte del sistema de desgaste, pero yo le creí al instinto del Gato. Fui celda por celda, diciéndoles "capaz que me voy", y repartiendo mis pertenencias. No me permitieron que le dejara el teclado mudo al Indio, un compositor al que le daba clases de piano sin piano. Salí a la hora del recreo, escoltado por un milico que me iba pegando. Al que le dije: "Hijo de puta, ¿no te das cuenta de la belleza de este momento?". Los compañeros habían salido todos a las ventanas que daban al patio y me gritaban: "Chango, no te olvides de nosotros. Viví, viví a pleno. Te amamos, Chango". Yo me puse a llorar. Con el piano al hombro y ese tipo que me seguía pegando. 0PINION MIGUEL ANGEL DE LA BUENA ESTRELLA Referirse al "Chango" Miguel Angel Estrella no es hacerlo simplemente respecto a un artista excepcional, sino, primordialmente, a un luchador social de todas las horas, a un defensor sin claudicaciones de los derechos humanos y de las mejores causas populares. Vale recordar que el ahora embajador argentino ante la Unesco fue secuestrado por las fuerzas represoras de dictadura uruguaya el 15 de diciembre de 1977 y estuvo encerrado en el Penal de Libertad acusado en el marco del Plan Cóndor de "subversivo" durante un lapso de dos años. REFERENCIA SOBRE LA PELICULA DE LA VIDA DE MIGUEL ANGEL ESTRELLA : Película: El piano mudo- Sobre el éxodo y la esperanza Dirección: Jorge Zuhair Jury Actores: Miguel Ángel Estrella, Sebastián Blanco Leis, entre otros Género: Drama Origen: Argentina ,2009 Duración: 108 minutos Calificación: Apta para mayores de 13 años http://www.elpianomudo.com.ar/ FUENTE : http://www.encontrarse.com/notas/pvernota.php3?nnota=27696 http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_%C3%81ngel_Estrella COMENTEN SI LES GUSTO !Este
Tribunal de Apelaciones confirmó sentencia contra DalmaoEl procesamiento por coautoría de homicidio especialmente agravado contra el general Miguel Dalmao fue ratificado este miércoles por el Tribunal de Apelaciones. Así se confirma al militar como coautor del asesinato de la militante comunista Nibia Sabalsagaray en 1974. Dalmao fue el primer militar en actividad condenado por delitos cometidos durante la dictadura. Publicado el: 24 de agosto de 2011 a las 19:31Por: Mauricio Erramuspe Miguel Dalmao (adhoc ©Javier Calvelo)El fallo del Tribunal de Apelaciones de Tercer Turno descarta la hipótesis de suicidio que se manejó durante la dictadura para este caso. Ese argumento también fue usado por la defensa de Dalmao. “Asistimos a un caso de homicidio y no de suicidio, como insistentemente ha manifestado la Defensa en base a elementos que provienen del expediente militar agregado por cuerda y que, a criterio de la Sala, su poder convictivo se ha licuado a lo largo de la instrucción”, dice el fallo de manera concordante con el procesamiento en primera instancia.Ese homicidio tuvo lugar durante un interrogatorio con apremios físicos llevado adelante por Dalmao, en ese entonces un alférez de 22 años. Además de las contradicciones e inconsistencias de la hipótesis de un suicidio, el fallo también cita un dictámen psicológico que define a Sabalsagaray como “una joven vital, pujante, optimista, expresiva y sociable, todo lo cual la colocaban en las antípodas de la autoeliminación”. “Entonces, (si se trataba de) una joven militante detenida y encapuchada, puesta en una sala de aislamiento del cuartel, bajo la vigilancia ininterrumpida de la guardia, resulta para la Sala ingenuo y hasta pueril sostener que se ahorcó con un pañuelo de seda que por error se le permitió permanecer consigo”. A criterio del tribunal “puede sostenerse razonablemente que el encausado Dalmao (…) cumpliendo con la misión que de suyo le correspondía cual era la de interrogatorio de los detenidos en la lucha contra la subversión, interrogó a Sabalsagaray y se sirvió de la violencia para obtener la información que requería, sobreviniendo la muerte de la referida en tales circunstancias”.El Tribunal también confirmó el procesamiento del otro encausado en este caso, José Chialanza.El procesamiento de Dalmao había sido resuelto por el juez Rolando Vomero, el 8 de noviembre de 2010, a pedido de la fiscal Mirtha Guianze. En ese entonces, el militar era jefe de la División Ejército IV. Además, había sido el primer militar ascendido a general por Tabaré Vázquez.El casoSabalsagaray fue detenida el 29 de junio de 1974 por funcionarios militares y conducida al Batallón de Transmisiones Nº 1, unidad militar cuyo comandante era Chialanza y donde el entonces alférez Dalmao estaba a cargo del área de la llamada "lucha antisubversiva". Las investigaciones de este asesinato pudieron continuar porque la Suprema Corte de Justicia declaró incostitucional la Ley de Caducidad para este caso.

[/color][/size] Daniel Anthony Mitrione (1920 - 1970) era un oficial de policía americano nacido en Italia, agente del FBI y asesor de seguridad del Gobierno de los Estados Unidos en América Latina. Dan Anthony Mitrione era un experto en torturas, que había llegado al Uruguay enviado por la CIA en un programa clandestino y secreto que comprendía toda América Latina, cuyo fin era coadyuvar a destruir a las izquierdas. Mitrione fue oficial de policía en Richmond, Indiana, desde 1945 hasta 1947 y se unió al FBI en 1959. En 1960 fue asignado a la Administración de Cooperaciónn Internacional del Departamento de Estado y viajó a países de América del Sur para enseñar "técnicas de contrainsurgencia avanzadas". A. J. Langguth, un antiguo jefe de oficina del New York Times en Saigónn, afirmó que Mitrione se hallaba entre los asesores estadounidenses que enseñaron a la policía brasilera qué cantidad de choque eléctrico aplicar a los prisioneros sin matarlos. De 1960 a 1967, Mitrione trabajó con la policía brasilera, primero en Belo horizonte y luego en Río de Janeiro, en un tiempo durante el cual los oponentes políticos fueron torturados sistemáticamente, encarcelados sin juicio y asesinados. Se afirma que la tortura en America Latina ya había sido practicada desde los 60, pero Dan Mitrione fue, según se dice, el hombre que la convirtió en una rutina. Se le cita afirmando lo siguiente: "El dolor preciso, en el lugar preciso, en la cantidad precisa, para el efecto deseado". Hizo su experiencia en el Brasil donde entrenaba a la policía, torturando a vagabundos. Así logró su primer invento, la silla para los choques eléctricos, bautizada por la policía brasileña como la "silla del dragón." Aprendió la técnica de producir la contradicción máxima entre el cuerpo del detenido y su mente, utilizando una descarga eléctrica precisa en el punto más vulnerable del ser humano. En el Brasil, la tortura daba resultados muy buenos, casi todos los detenidos hablaron. Sin embargo en el Uruguay se producía un fenómeno diferente. No todos hablaban, parece que muchos Tupas poseían un método de defensa y resistencia a la tortura que era cercano a un cierto misticismo difícil de entender. La mayoría tenían la convicción de que luchaban por justo y valía la pena, inclusive, sacrificar la vida por esa causa. Antiguos oficiales de la policía Uruguaya y operativos de la CIA afirmaron que Mitrione había enseñando técnicas de tortura a la policía Urugauya en la celda de su casa de Montevideo, incluyendo el uso de choques eléctricos descargados en las bocas y los genitales de sus víctimas. Cuando el uso de la tortura se generalizó y las tensiones en Uruguay escalaron, los Tupamaros secuestraron a Mitrione el 31 de Julio de 1970. Procedieron a interrogarlo acerca de su pasado y la intervención del gobierno de los EEUU en los asuntos latinoamericanos. También exigieron la liberación de 150 "prisioneros políticos". El gobierno Uruguayo, con el apoyo de los EEUU, se rehusó. El úlltimo viaje La noche el 30 de Julio de 1970 al regresar a la casa, Dan Mitrione sentía que estaba acercándose al núcleo de los Tupas. Ya tenía unos 150 detenidos, algunos en el sótano de su casa donde tenía una habitación herméticamente cerrada, a prueba del sonido, donde daba clases de tortura usando a "bichicomes" (mendigos) de Montevideo. Lo que no intuyó esa noche es que los Tupas ya habían llegado a él y decidido acabar su carrera de torturador. Al día siguiente, a unas cuatro cuadras de su casa, el paso de su carro fue cortado sorpresivamente por un automóvil del cual salieron tres hombres que dejaron inconsciente a su chofer y trasladaron a Mitrione a otro carro que desapareció en las calles de Montevideo. No resistió, sin embargo en el ajetreo del traslado fue herido en el hombro. Después de unos cuantos minutos ya estaba en la "Cárcel del Pueblo" de los Tupamaros recibiendo atención médica de alta calidad. En los primeros días de cautiverio se sentía altanero y seguro de sí mismo. Sabía que los Tupas excluían la tortura y no poseían la famosa silla del dragón. Como un oficial de policía sabía que el gobierno de Norteamérica no acostumbraba intercambiar presos para salvar la vida de un policía. Pero como oficial de la CIA tenía la esperanza de un posible canje. Recién al quinto día de su detención, el día 4 de Agosto, cuando cumplió 50 años, entendió que el presidente Richard Nixon, no ordenaría al gobierno de Pacheco Areco, liberar a los 150 Tupas detenidos para salvar la vida de Daniel Mitrione. Se ablandó entonces el "místico" de la tortura e inclusive se enfrascó en discusiones ideológicas con sus captores. Tenía la esperanza de que el credo de los Tupas salvaría su vida. Sin embargo, la ola de represión que desató el gobierno, nunca vista en el país, para encontrar a Mitrione, aceleró su destino final. El 10 de Agosto de 1970 fue ejecutado por decisión unánime de los líderes del movimiento y su cuerpo fue encontrado en la mañana en un carro robado con 2 tiros en la cabeza. En Uruguay, Montevideo, la gente comentaba con alivio disimulado pero con miedo, debido a la represión despiadada ordenada por el gobierno, que por fin fue ajusticiado uno de los torturadores más grandes en toda la historia de America Latina. LITERATURA RECOMENDADA : PELICULA SOBRE ESTE CASO, RECOMENDADA ! Recopilacion hecha por mi de varias fuentes publicas en internet.

Daniel Anthony Mitrione (1920 - 1970) era un oficial de policía americano nacido en Italia, agente del FBI y asesor de seguridad del Gobierno de los Estados Unidos en América Latina. Dan Anthony Mitrione era un experto en torturas, que había llegado al Uruguay enviado por la CIA en un programa clandestino y secreto que comprendía toda América Latina, cuyo fin era coadyuvar a destruir a las izquierdas. Mitrione fue oficial de policía en Richmond, Indiana, desde 1945 hasta 1947 y se unió al FBI en 1959. En 1960 fue asignado a la Administración de Cooperaciónn Internacional del Departamento de Estado y viajó a países de América del Sur para enseñar "técnicas de contrainsurgencia avanzadas". A. J. Langguth, un antiguo jefe de oficina del New York Times en Saigónn, afirmó que Mitrione se hallaba entre los asesores estadounidenses que enseñaron a la policía brasilera qué cantidad de choque eléctrico aplicar a los prisioneros sin matarlos. De 1960 a 1967, Mitrione trabajó con la policía brasilera, primero en Belo horizonte y luego en Río de Janeiro, en un tiempo durante el cual los oponentes políticos fueron torturados sistemáticamente, encarcelados sin juicio y asesinados. Se afirma que la tortura en America Latina ya había sido practicada desde los 60, pero Dan Mitrione fue, según se dice, el hombre que la convirtió en una rutina. Se le cita afirmando lo siguiente: "El dolor preciso, en el lugar preciso, en la cantidad precisa, para el efecto deseado". Hizo su experiencia en el Brasil donde entrenaba a la policía, torturando a vagabundos. Así logró su primer invento, la silla para los choques eléctricos, bautizada por la policía brasileña como la "silla del dragón." Aprendió la técnica de producir la contradicción máxima entre el cuerpo del detenido y su mente, utilizando una descarga eléctrica precisa en el punto más vulnerable del ser humano. En el Brasil, la tortura daba resultados muy buenos, casi todos los detenidos hablaron. Sin embargo en el Uruguay se producía un fenómeno diferente. No todos hablaban, parece que muchos Tupas poseían un método de defensa y resistencia a la tortura que era cercano a un cierto misticismo difícil de entender. La mayoría tenían la convicción de que luchaban por justo y valía la pena, inclusive, sacrificar la vida por esa causa. Antiguos oficiales de la policía Uruguaya y operativos de la CIA afirmaron que Mitrione había enseñando técnicas de tortura a la policía Urugauya en la celda de su casa de Montevideo, incluyendo el uso de choques eléctricos descargados en las bocas y los genitales de sus víctimas. Cuando el uso de la tortura se generalizó y las tensiones en Uruguay escalaron, los Tupamaros secuestraron a Mitrione el 31 de Julio de 1970. Procedieron a interrogarlo acerca de su pasado y la intervención del gobierno de los EEUU en los asuntos latinoamericanos. También exigieron la liberación de 150 "prisioneros políticos". El gobierno Uruguayo, con el apoyo de los EEUU, se rehusó. El úlltimo viaje La noche el 30 de Julio de 1970 al regresar a la casa, Dan Mitrione sentía que estaba acercándose al núcleo de los Tupas. Ya tenía unos 150 detenidos, algunos en el sótano de su casa donde tenía una habitación herméticamente cerrada, a prueba del sonido, donde daba clases de tortura usando a "bichicomes" (mendigos) de Montevideo. Lo que no intuyó esa noche es que los Tupas ya habían llegado a él y decidido acabar su carrera de torturador. Al día siguiente, a unas cuatro cuadras de su casa, el paso de su carro fue cortado sorpresivamente por un automóvil del cual salieron tres hombres que dejaron inconsciente a su chofer y trasladaron a Mitrione a otro carro que desapareció en las calles de Montevideo. No resistió, sin embargo en el ajetreo del traslado fue herido en el hombro. Después de unos cuantos minutos ya estaba en la "Cárcel del Pueblo" de los Tupamaros recibiendo atención médica de alta calidad. En los primeros días de cautiverio se sentía altanero y seguro de sí mismo. Sabía que los Tupas excluían la tortura y no poseían la famosa silla del dragón. Como un oficial de policía sabía que el gobierno de Norteamérica no acostumbraba intercambiar presos para salvar la vida de un policía. Pero como oficial de la CIA tenía la esperanza de un posible canje. Recién al quinto día de su detención, el día 4 de Agosto, cuando cumplió 50 años, entendió que el presidente Richard Nixon, no ordenaría al gobierno de Pacheco Areco, liberar a los 150 Tupas detenidos para salvar la vida de Daniel Mitrione. Se ablandó entonces el "místico" de la tortura e inclusive se enfrascó en discusiones ideológicas con sus captores. Tenía la esperanza de que el credo de los Tupas salvaría su vida. Sin embargo, la ola de represión que desató el gobierno, nunca vista en el país, para encontrar a Mitrione, aceleró su destino final. El 10 de Agosto de 1970 fue ejecutado por decisión unánime de los líderes del movimiento y su cuerpo fue encontrado en la mañana en un carro robado con 2 tiros en la cabeza. En Uruguay, Montevideo, la gente comentaba con alivio disimulado pero con miedo, debido a la represión despiadada ordenada por el gobierno, que por fin fue ajusticiado uno de los torturadores más grandes en toda la historia de America Latina. LITERATURA RECOMENDADA : PELICULA SOBRE ESTE CASO, RECOMENDADA ! FUENTE : Recopilacion hecha por mi de varias fuentes publicas en internet.
Cinco detenidos por el caso Candela Cinco personas fueron detenidas anoche por la investigación del cautiverio y homicidio de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años cuyo cadáver apareció el miércoles pasado en Hurlingham, cerca de donde había sido capturada nueve días antes a metros de su casa de Villa Tesei. Según informa La Nación, fuentes judiciales confirmaron que los detenidos son un hombre y una mujer vinculados con la casa donde habría estado cautiva la niña y otros tres hombres relacionados con una camioneta en la que se transportaron muebles de esa vivienda. Las mismas fuentes judiciales señalaron que los exámenes genéticos de los rastros recogidos en la casa, dieron positivo; lo que indica que allí estuvo la niña. Por su parte, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, emitió hoy un comunicado en el que explica que no se brindará más información en relación a la investigación por el secuestro y crimen de Candela. Según el comunicado, la medida, que limitará el acceso de la prensa a la situación de los cinco detenidos, se tomó "a fin de preservar su derecho de defensa y, al mismo tiempo, no entorpecer la continuación de la pesquisa hasta el total esclarecimiento del caso". "En el día de hoy, seis de septiembre, solamente se continuará con las medidas ya ordenadas y las que sean necesarias conforme a la situación de cada uno de los imputados", consigna el comunicado, y agrega: "Se ha dispuesto no dar otra información que la correspondiente al estado de la causa". En base a lanacion.com

NO TIENEN DESPERDICIO, UN VISIONARIO EL BARBUDO !"El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía." "El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra.""La producción capitalista no es símplemente la producción de mercancías: es esencialmente la producción de plusvalía." "La religión es el opio del pueblo." "En las etapas precapitalistas de la sociedad, el comercio gobierna a la industria. En la sociedad moderna ocurre al contrario." "El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan""La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.""Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo.""Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.""El motor de la historia es la lucha de clases.""Los desposeídos tienen un mundo que ganar."

Amigos taringueros, hoy he decidido contarles mi propia historia como padre y los que son padres sabran entenderme, Tengo un hijo de 4 años y medio, un crack el guacho . Pero el sacrificio de ser un buen padre me ha llevado a lo siguiente : Peliculas que he visto con mi hijo : a saber, - Toy story 1 - 759 veces - Toy story 2 - 654 veces (esta no le gusto tanto) - Toy story 3 - 931 veces (esta le encanto) - Cars - 289 veces - Cars 2 - 132 veces (porque es reciente) - Monster inc. - 395 veces y asi les puedo nombrar una vidoeteca infantil entera (muchas culpa de los taringueros que las suben, jeje ) Pero si creian que eso era todo, les cuento de los dibujitos : -Dora - 450 veces el mismo capitulo - GO DIEGO GO - 320 veces el mismo capitulo y asi con Kai lan, las pistas de blue (incluyendo al tarado que sale ahi), backyardigans, pocoyo, etc., etc. Pero eso no es todo: Cuando llego reventado del laburo a las 7 de la tarde, me recibe con una hermosa sonrisa y me dice : papito, jugamos al futbol ? y ahi me tienen, 1 hora corriendo atras de una pelota esperando que oscurezca y decirle: loquito, ya es de noche, vamos para adentro , te mira y te dice, estas viejito... ! Cuando me voy a laburar , a las 7 y media de la mañana , el loco dormido como un tronco, pero cuando llega el domingo que quiero dormir un rato mas, el hdp a las 7 de la mañana esta saltando en mi cama, lo hace a proposito el tipo, jajaja De noche le pregunto, que queres cenar y me dice con su dulce voz: " un cereal papa ", se lo preparo con todo el amor del mundo, se lo sirve, me mira muy tiernamente y me dice : " No tengo hambre " ...no sabes si reirte o llorar. Cuando llega la hora de cenar nosotros, los grandes, me caliento la sopa, me siento con un buen vasito de vino y a los 30 segundos el guacho me dice : " papa, quiero caca, me prendes la luz ", entonces te paras sin haber probado la sopa, vas y le prendes la luz, volves, te sentas y a los dos minutos te dice " ya hici caca ", te volves a parar, vas , lo limpias y te volves a sentar, cuando te llevas la cuchara a la boca, la sopa esta mas fria que la mierda , ya ni el vino te queres tomar. PERO BUENO, NADA, ABSOLUTAMENTE NADA ES COMPARABLE CON LA ALEGRIA Y LA FELICIDAD QUE TE DAN ESAS PEQUEÑAS BESTI...NIÑOS ! Si alguno tiene experiencia similar, que la comparta ! Yapa ! link: http://www.youtube.com/watch?v=qLWWYiz593c&feature=fvsr