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Registrate y eliminá la publicidad! Sin duda amparada por la corriente de fundamentalismo que sopla sobre la Iglesia desde el trono de Benedicto XVI, la comunidad lefebvrista del Verbo Encarnado sometió a toda clase de violencias a una empleada por considerar que padece la “patología” del lesbianismo. Un caso de mobbing por el que nadie se rasga las vestiduras. Domenico Scopino El martirio de Santa Vittoria. Por Clarisa Ercolano La historia parece haber transcurrido en plena Edad Media y estar vinculada con lo que algunos denominaron “la Santa Inquisición”. Sin embargo, el escenario es bastante más actual, sucedió en Rosario y en pleno siglo XXI. A Rosana Martínez la echaron de su trabajo ya que las autoridades del colegio Verbo Encarnado, donde se desempeñaba como personal administrativo, aludieron que su supuesta condición de lesbiana era un motivo más que suficiente. La cara más visible de este grupo enjuiciador es Héctor Di Mónaco, directivo del Colegio de Abogados de esa ciudad y que además está al frente del área de Derechos Humanos de esa entidad. Di Mónaco es el representante legal de la cuestionada institución educativa. De acuerdo con los testimonios de Susana Treviño, abogada laboralista, presidenta de la organización Mobbing Argentina y representante de Rosana, Di Mónaco no puede seguir en esas funciones luego de haber calificado al lesbianismo como “una patología” en el marco del juicio laboral entre la mujer cesanteada y el colegio que él patrocina. Treviño explicó a Las 12 que la escuela adujo para el despido el presunto lesbianismo de la empleada. “Al contestar la demanda, Di Mónaco calificó como ‘patología’ esa supuesta condición sexual que motivó la cesantía.” “Esto es inaceptable, sobre todo porque él preside el Instituto de Derechos Humanos del Colegio de Abogados”, afirmó la letrada con visible indignación. La vida de Rosana transcurría normalmente entre las paredes del colegio vinculado con el Opus Dei y que pregona en su portal de Internet el desarrollo activo de “un humanismo cristiano”. Allí se desempeñaba en un cargo administrativo desde 1993. Luego de su ingreso en la institución educativa, la mujer había comenzado a manifestar la intención de ordenarse como religiosa además de continuar con sus tareas habituales. Rosana manifestó en su declaración que creyó identificarse con la humildad y solidaridad de la cual hacía gala el colegio, pero hoy se arrepiente de su “ingenuidad”. “Tiene una vocación mística, hasta el día de hoy asegura que su fe sigue intacta”, agregó su asesora legal. Ese deseo de ser una congregada a tiempo completo hizo que comenzara una relación de amistad con una hermana de la orden que ya trabajaba dentro de la institución. Desde ese momento, las acusaciones por parte de la administradora y del representante legal jamás se detuvieron. Entre otras cosas, la “culparon” de mantener relaciones homosexuales con la religiosa. “Me arruinaron la vida, ese ambiente laboral estaba envenenado”, señaló Rosana en su declaración El maltrato se volvió una constante y también la quita de tareas y hasta el encierro en sitios “resguardados” del colegio, donde no pudiese ser vista por la comunidad educativa que circulaba a diario por la escuela. “Es increíble ver el deterioro en el que cayó Rosana, el desequilibrio psíquico que empezó a tener e hizo mella también en su cuerpo, ya que bajó visiblemente de peso (20 kilos en total), perdió el pelo al punto tal de tener que ocultar su calvicie con un turbante y se hicieron cada vez más fuertes los dolores musculares y óseoarticulares por la tensión constante que vive a diario”, resumió Treviño. “Esto es como un tribunal de la Inquisición, un tratamiento típico de la caza de brujas, vos sos así, sos diferente, te estigmatizo y te quemo”, contó esta abogada que se especializa en mobbing, término utilizado para caracterizar al cada vez más frecuente hostigamiento laboral en cualquiera de sus múltiples formas. “La gran palabra que engloba todo esto es violencia, se ataca por violencia, por ver algo diferente, ya sea por ser lesbiana, mujer, o porque trabaja mejor que el resto y se destaca y como no entra en los cánones típicos, se ataca a esa persona como sea.” Para Rosana, las salidas siguen cerradas. Después del prolongado litigio, recibió por parte del Verbo Encarnado una cifra de dinero que su representante legal considera “ínfima para reparar los daños que aún sufre pero que aceptó por su situación apremiante”. Sin trabajo, deprimida, además debe luchar contra los fantasmas. “Logra encontrar algún empleo, pero cuando llaman al colegio para pedir referencias, la lapidan y adiós trabajo”, sintetizó Treviño. Su caso, sin embargo, busca sentar jurisprudencia que prevenga y evite la violencia laboral. “Lamentablemente, en estos casos, las víctimas afectadas son muchas más mujeres que hombres”, puntualizó. Fuente

Silvio Rodríguez graba nuevo disco con una canción para García Márquez El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara su nuevo trabajo en el que reunirá canciones escritas en los últimos dos años. Se llamará "Segunda cita" y tendrá arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes El cantautor cubano Silvio Rodríguez prepara un nuevo disco que reunirá canciones escritas en los últimos dos años, algunas de ellas dedicadas a figuras como la cantante Violeta Parra y el escritor Gabriel García Márquez. Bajo el nombre provisional de "Segunda cita", título de una canción en la que habla del "ángel postizo que a veces llevamos dentro", el cantautor ha reunido temas escritos entre 2007 y 2008 con arreglos acústicos y la colaboración de músicos jóvenes. La producción, que será como una secuela de su disco "Cita con Ángeles" (2003), incluye un tema dedicado al escritor colombiano Gabriel García Márquez y titulado "San Petersburgo", en el que recrea una historia que "parece un cuento de Pushkin". Rodríguez, afirmó que se trata de una canción "bastante rusa", basada en un argumento que una vez le regaló el Nobel colombiano. "Era sobre una novia abandonada. Nunca lo usé y años después lo vi infiltrado en una de sus novelas", explicó. El músico también anunció su "Carta a Violeta Parra", un tema en el que cuenta "algunas impresiones" a la cantante chilena, fallecida en 1967. "Les beso a sus hijos, que han sido mis amigos", explicó Rodríguez, que también rinde homenaje al cubano César Portillo de la Luz en otra composición. El espectro musical de la producción será variado, con temas cercanos al rock, la baladas, el bolero, el son y el danzón. "Érase que se era", su último disco, fue nominado al Grammy Latino en 2007 en la categoría de mejor álbum de cantautor. Fuente Les dejo algunas letras del nuevo disco: SEA SEÑORA Sea señora la que fue doncella. Hágase libre lo que fue deber. Profundícese el surco de la huella; reverdézcanse sol, luna y estrellasen esta tierra que me vio nacer. A desencanto, opóngase deseo. Superen la erre de revolución. Restauren lo decrépito que veo, pero déjenme el brazo de Maceoy, para conducirlo, su razón. Seguimos aspirantes de lo mismo que todo niño quiere atesorar: una mano apretada en el abismo, la vida como único extremismo y una pequeña luz para soñar. Las fronteras son ansias sin coraje. Quiero que conste de una vez aquí. Cuando las alas se vuelven herrajes, es hora de volver a hacer el viaje a la semilla de José Martí. EL GIGANTE Un gigante,cuando era infante, lanzaba pedos que daban miedo. Y aquel bellaco a un gran saco fue traspuesto, por molesto. El gigante, porque era infante, gritó tan duro que hasta el futuro llegó su queja, cierta y vieja como un viento descontento. No se sabe si al fin la grey supo tratar gigantes poco elegantes, pero de ley. Dale a tu niño besos, pues para eso nos llora el rey. SAN PETERSBURGO A Gabriel García Márquez Sobre algún puente del delta del Neva, la noche blanca cautiva y revela cada suspiro de Elena. Canta una troika con voz de abedules y el as de espadas se bate entre nubes para sus ojos azules. San Petersburgo juega al absurdo con falsa claridad. Y a quien no duerme se le disuelve la frágil realidad. Sobre algún puente Elena soñaba, y en el oscuro temblor de las aguas una cigüeña volaba. ¿Qué hacen las aves cuando no saben la dirección del sur? Buscando estío surcan el frío en alas del albur. Sobre algún puente bordado de historias, abandonada, lloraba la novia su blanca noche sin gloria. DEMASIADO Demasiado tiempo, demasiada sed para conformarnos con un breve sorbo la única vez. Demasiada sombra, demasiado sol para encadenarnos a una sola forma y una sola voz. Demasiadas bocas, demasiada piel para enamorarnos de un mal gigantesco y un ínfimo bien. Demasiado espacio, demasiado azul para que lo inmenso quepa en un destello solo de la luz. Demasiado polvo, demasiada sal para que la vida no busque consuelo en el más allá. Demasiado nunca, demasiado no para tantas almas, para tantos sueños, para tanto amor. TONADA DEL ALBEDRÍO Dijo Guevara el hermoso, viendo al África llorar: en el imperio mañoso nunca se debe confiar. Y dijo el Che legendario, como sembrando una flor: al buen revolucionario sólo lo mueve el amor. Dijo Guevara el humano que ningún intelectual debe ser asalariado del pensamiento oficial. Debe dar tristeza y frío ser un hombre artificial, cabeza sin albedrío, corazón condicional. Mínimamente soy mío, ay, pedacito mortal. SEGUNDA CITA Quisiera enmendar los comienzos de todas las brumas. Quisiera empezar cada lienzo con mejor fortuna. Quisiera pegarme unas alas y en una cornisa soplar una dulce balada que esparza la brisa. Quisiera viajar al pasado de cierta muchacha que andaba de noche El Vedado, liviana y borracha. Quisiera posarme en su vida para convencerla, para que con menos heridas hoy pudiera verla. El dolor que no curen los ángeles ojalá que no pueda volver. La canción que no canten los ángeles sólo el viento la puede saber. Quisiera ir al punto naciente de aquella ofensiva que hundió con un cuño impotente tanta iniciativa. Quisiera ir allí con las cruces del tiempo perdido y hacer un camino de luces, sin odio ni olvido. El dolor que no curen los ángeles ojalá que no pueda volver. La canción que no canten los ángeles sólo el viento la puede saber. Quisiera dar vuelta a la rueda que para en lo mismo: un simple mortal que se juega abismo y abismo. Y, antes de darle al perchero mis alas de atrezo, quisiera dejar como fuero certeza y progreso. El dolor que no curen los ángeles ojalá que no pueda volver. La canción que no canten los ángeles sólo el viento la puede saber. TROVADOR ANTIGUO Sin brillantes conclusiones ni versículos de fuego; sin palabras que hagan juego con grandes decoraciones; sin humos o presunciones, más bien con talante exiguo me declaro trovador antiguo. Soy de donde los patriotas daban nombres a las calles. Soy de un río, soy de un valle y de una familia rota. Soy de un pueblo en bancarrota, de un San Antonio fiestero donde hoy sólo el viento sopla entero. El nuevo trovador antiguo se acerca a la procesión. Le dice adiós al mundo ambiguo y pone pie en el caracol. Escena sucedida tanto, anónimo el compositor. El horizonte es el espanto; la miniatura, el amor. También nací en Centrohabana, rumba de supervivencia, son de perdida inocencia en clamor de pena urbana; venerable afrocubana de existencia fabulosa, hembra sobrenatural y diosa. Recorriendo sus esquinas vuelvo a sentir la fragancia de una calle de mi infancia barrial y capitalina: San Miguel, ángel en ruinas de inmaculada bandera, luz vitral de mi canción primera. El nuevo trovador antiguo se alinea con la procesión. Le dice adiós al mundo ambiguo y pone pie en el caracol. Escena sucedida tanto, anónimo el compositor. El horizonte es el espanto; la miniatura, el amor. Ahora soy de la memoria, ahora pertenezco al viento; otro dirá en su momento si fui más pena que gloria. Lo que fue nuevo es historia y lo que nace alza vuelo con el sueño de tocar el cielo. Partero fui de un futuro escurridizo, inasible, seguramente posible si no le ponemos muros. El amor es el más puro néctar contra la tristeza. Bienvenida su naturaleza. El nuevo trovador antiguo se alinea con la procesión. Le dice adiós al mundo ambiguo y pone pie en el caracol. Escena sucedida tanto, anónimo el compositor. El horizonte es el espanto; la miniatura, el amor. 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Así es: la única nostalgia común que uno tiene con sus hijos son las canciones de los Beatles. Cada quien por motivos distintos, desde luego, y con un dolor distinto, como ocurre siempre con la poesía. Yo no olvidare aquel día memorable de 1963, en México, cuando oí por primera vez de un modo consciente una canción de los Beatles. A partir de entonces descubrí que el universo estaba contaminado por ellos. En nuestra casa de San Angel, donde apenas si teníamos donde sentarnos, había solo dos discos: una selección de preludios de Debussy y el primer disco de los Beatles. Por toda la ciudad, a toda hora, se escuchaba un grito de muchedumbres; “Help, I need somebody”. Alguien volvió a plantear por esa época el viejo tema de que los músicos mejores son los de la segunda letra del catálogo: Bach, Beethoven, Brahms y Bartok. Alguien volvió a decir la misma tontería de siempre: que se incluyera a Bosart. Alvaro Mutis, que como todo gran erudito de la música tiene una debilidad irremediable por los ladrillos sinfónicos, insistía en incluir a Bruckner. Otro trataba de repetir otra vez la batalla a favor de Berlioz, que yo libraba en contra porque no podía superar la superstición de que es oiseau de malheur, es decir, pájaro de mal agüero. En cambio, me empeñe, desde entonces, en incluir a los Beatles. Emilio García Riera, que estaba de acuerdo conmigo y que es un critico e historiador de cine con una lucidez un poco sobrenatural, sobre todo después del segundo trago, me dijo por esos días: “Oigo a los Beatles con un cierto miedo, porque siento que me voy a acordar de ellos por todo el resto de mi vida”. Es el único caso que conozco de alguien con bastante clarividencia para darse cuenta de que estaba viviendo el nacimiento de sus nostalgias. Uno entraba entonces en el estudio de Carlos Fuentes, y lo encontraba escribiendo a maquina con un solo dedo de una sola mano, como lo ha hecho siempre, en medio de una densa nube de humo y aislado de los horrores del universo con la música de los Beatles a todo volumen. (....) Esta tarde, pensando todo esto frente a una ventana lúgubre donde cae la nieve, con mas de cincuenta años encima y todavía sin saber muy bien quien soy, ni que carajos hago aquí, tengo la impresión de que el mundo fue igual desde mi nacimiento hasta que los Beatles empezaron a cantar. Todo cambio entonces. Los hombres se dejaron crecer el cabello y la barba, las mujeres aprendieron a desnudarse con naturalidad, cambió el modo de vestir y de amar, y se inicio la liberación del sexo y otras drogas para soñar. Fueron los años fragorosos de la guerra de Vietnam y la rebelión universitaria. Pero, sobre todo, fue el duro aprendizaje de una relación distinta entre los padres e hijos, el principio de un nuevo dialogo entre ellos que había parecido imposible durante siglos. Gabriel García Marquez 16 de Diciembre de 1980 (Extractado de Notas de prensa 1980 – 1984) Penny Lane link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=YHBKAyn17vw fuente Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen
Si el talento y la belleza de espíritu,tuvieran forma de persona,esa persona se llamaría Silvio Rodríguez " Entrevista al cantautor Silvio Rodríguez por la publicación del libro “Cancionero”. Jorge Boccanera Cubadebate 1- Hace poco más de 30 años te entrevisté en México en un diálogo que inició con una frase de Martí, cuando decía: “¿A qué leer a Homero en griego cuando anda vivo, con la guitarra al hombro, por el desierto americano”. La presencia de Martí asoma, a mi ver, en temas como “De donde crece la palma”, “Yo te quiero libre” o “El vigía”, ¿Se podría hablar de influencia suya en tus trabajos, en tu pensamiento? Tu pregunta me remite a La Edad de Oro, una de mis primeras lecturas. Más exactamente a la edición que hizo Emilio Roig de Leuchsering en 1953 para celebrar el centenario del Apóstol. Este historiador tuvo la buena idea de introducir el libro, escrito por Martí para los niños, con un prólogo llamado “Martí niño”, donde cuenta la eticidad que empezó a manifestarse en Martí desde temprano. Desde aquella lectura el José Martí que me acompaña es el ser humano, el hijo, el amigo, el compañero que fue, además del patriota de espíritu cosmopolita. Así van conmigo también sus versos sustanciales y hermosos. 2- Es posible leer este libro como una especie de balance; ¿qué recordás de aquel joven que debutó en 1967 en “Música y estrellas” justamente un martes 13… Aquel era un joven desconcertado. Precisamente el día anterior habían terminado sus tres años de servicio militar obligatorio. El cambio de un día al otro fue tan fuerte que no se volvió loco de milagro. Pero no sólo recuerdo aquel joven sino que todavía le encuentro semejanzas con el sesentón que ahora soy. Una sigue siendo el desconcierto. Otra es la afición por los misterios. 3- Prácticamente tu preludio de “Cancionero” lo dedicás a subrayar la importancia de la letra… ¿cuánto de tu formación, de tus lecturas, pasa por la poesía? “Cancionero” reúne las letras de las canciones de mis discos y algunas de las muchas que se me fueron quedando por el camino. Ahí explico que cuando escribí mis primeros textos ya me guiaba alguna noción de lo poético. Y es que desde que era un niño supe que existía la poesía, gracias a mi padre. El viejo Dagoberto era un obrero agrícola que leía a Rubén Darío, a Martí, a Juan de Dios Peza, a Nicolás Guillén. Después, en los primeros años de la Revolución, pasaban por televisión un anuncio sobre Rubén Martínez Villena, con aquellos luminosos y extraños ojos suyos, mientras un locutor recitaba La pupila insomne. Aquello me hizo buscar poemas de Rubén, quien se ha quedado entre mis escasos de cabecera. En un campamento militar conocí a un recluta que leía en voz alta a Saint-John Perse, enamorado de la exuberancia de sus imágenes, de lo que me contagié hasta nuestros días. Fue por entonces cuando apareció Emilia Sánchez, una joven camagüeyana que me presentó a César Vallejo, el cholo que me condenó a la fascinación eterna. Entre esos hallazgos transcurrían los años en que empezaba a hacer canciones y a buscar poesía, como quien intuye que por esos rumbos queda lo necesario. Los últimos meses que pasé en las fuerzas armadas fueron en la revista Verde Olivo, que por entonces dirigía Luis Pavón Tamayo. Él me dio a leer a José Zacarías Tallet y a Eliseo Diego, poetas que me dieron un par de buenas sacudidas. También me prestó una maravillosa edición bilingüe de los sonetos de Shakespeare -que le devolví veinte años más tarde, de estúpido que soy. 4- En uno de tus primeros temas (”Mientras tanto”- decís: “Yo tengo que hablar, cantar y gritar/ la vida, el amor, la guerra, el dolor”; ¿persiste esa idea? Cuando yo comenzaba creía que había que ampliar la temática y el vocabulario de las canciones. Tenía la sensación de que casi siempre se cantaban los mismos asuntos y, lo que era peor, más o menos con las mismas palabras. Ya yo era amigo de los poetas de la revista literaria El Caimán Barbudo y hablaba con ellos de esas cosas. ¿Por qué en las canciones no se usa la palabra herramienta?, decía uno. ¿O zapato?, agregaba otro. Así que hubo un tiempo en que anduve a la caza de palabras que no se usaban, para hacer canciones con ellas. Esa búsqueda a veces me llevó hasta vocablos que la moral predominante discriminaba. De ahí salió que La era está pariendo un corazón era contrarrevolucionaria -porque para algunos la palabra parir era inmoral, y mucho más puesta en una canción. O sea que declarar que pretendía cantar y gritar la vida, el amor, la guerra, el dolor, era poco menos que un sacrilegio. Pero debo admitir que todavía me interesa cantar lo que resulta un reto; lo prohibido siempre es interesante, sobre todo cuando va más allá del jueguito de “a ver si te atreves”. 5- Uno de los temas inéditos de “Cancionero” es “Una canción de amor esta noche”. El amor viene de tus primeros temas desplegado en una lucha de opuestos (compañía-soledad, plenitud-muerte, búsqueda-desencuentro, anhelo-desesperanza), ¿lo considerás como uno de los ejes principales de tu obra? ¿Qué sería del ritual de apareamiento humano sin las llamadas “canciones de amor”? Esas canciones son una especie de hilo conductor desde todos los tiempos y lugares. Son una temática inagotable que cada grupo humano y cada época renuevan con sus características. Pero no hay que ser nuevo para que las canciones de amor tengan sentido. 6- También hay un núcleo casi paralelo: la muerte, presente desde tus canciones primeras: “Muerto”, “Testamento”, etc. ¿Lo ves así? Para cantar a la muerte solo necesitamos darnos cuenta de que la maravilla de la conciencia es un accidente. Después uno se entera de cómo están ligados el amor y la muerte en el arte antiguo, cuanta iconografía, cuanta poesía al respecto. John Keats, que sólo vivió 26 años, dejó escrito el epitafio que figura en su tumba: “Aquí yace uno cuyo nombre fue escrito en el agua”. Los lama dicen que el sentido de su doctrina es prepararnos para el reencuentro con la eternidad. Eso me ha hecho pensar que magnificar la función del artista nos deja como unos pretenciosos que quieren algo parecido de forma más interesada. 7- En las letras de tus canciones hay un tono de cosa íntima, confidencial, que aún en los temas más sociales no cae nunca en la altisonancia. Muchas veces ese tono se desliza hacia un interlocutor (”Vamos a andar…”). En “Amigo mayor” decís: “Sé amigo manantial en mi desierto”, en esa dirección se estructura el inédito: “Yo te invito a caminar conmigo”. ¿Sentís que en tu poesía aparece el diálogo con un compañero de ruta?, ¿campea un nosotros? Desde niño salí a la calle a apoyar con entusiasmo el proceso revolucionario, pero cuando me puse a cantar evité hacer panfletos. Las pocas alabanzas que he suscrito suelen señalar su excepcionalidad desde el título, con un distanciamiento casi brechtiano. Canción urgente a Nicaragua es buen ejemplo. Oda a mi generación tuvo y tiene implicaciones desafiantes, ante una generación del Moncada aún vigente y a veces demasiado paternal. He preferido estos riesgos porque para hacer propaganda sobran especialistas, pero también porque soy de ese tipo de gente que no soporta adular lo que respeta. Creo que la Revolución ha sido un hermoso proyecto de Nosotros, con mayúsculas, a pesar de momentos que pudieran confundir su nobleza. El nosotros que identificas en esas canciones debe ser necesidad de establecer que el cantor es parte de una dignidad colectiva. 8- Hay una línea de temas tuyos donde se cruza la leyenda, el relato infantil y la alegoría, como en la bruja de “Es sed”, “La leyenda del águila”, “El rey de las flores”, “Sueño con serpientes”, “Canción del elegido”, Fábula de los tres hermanos” y “El reparador de sueños” ¿Leías de niño cuentos infantiles de este tenor? Leía y leo. Mi padre también tenía un tomo de las Fábulas de Esopo. Andersen y los Grimm son bastante más que maravillosos. Yo aún repaso Las mil y una noches y bebo cuanta historia de derviches, chamanes u otros portentos me caiga en las manos. ¿Has leído La oración de la rana, de Anthony de Mello? Me fascina la sabiduría de las parábolas sufíes. Ojalá mis canciones pudieran ser tan útiles. 9- Hay temas tuyos que están en un cruce entre el autorretrato y el manifiesto personal (como “La maza o esos versos de “El necio”: “yo me muero como viví”) posición que se repite ahora en el inédito “Los compromisos” y en un tema de tu próximo disco “Trovador antiguo”. ¿Crees que los versos de esos temas te definen? No sé si tanto como definirme, pero sería bueno que al menos mostraran lo que he creído ser cuando trabajaba en ellos. 10- Lo más significativo de tu obra es la calidad y la persistencia, pero además una mirada crítica que no baja la guardia y que además sale a defender su humanidad frente a aquellos que más que a hacer, juzgan, reclaman, dictaminan… ¿Una canción como la inédita “Defensa del trovador” apunta a eso? Cuando empezamos a cantar, las canciones que se consideraban revolucionarias eran las apologéticas, como las que hacía aquel singular trovador que fue Carlos Puebla. La autocrítica comprometida era un fenómeno nuevo en la canción cubana y los primeros que la hicimos pagamos el precio de la incomprensión. Sólo nos sostenía el ánimo que nos dábamos entre amigos. Entonces Haydeé Santamaría y Alfredo Guevara nos dieron un apoyo que nos vinculó a las instituciones que dirigían, lo que a ojos vistas fue importante para nuestra identidad política. Pero a nivel personal cada uno de nosotros asumió los rechazos, censuras y suspensiones oficiales como pudo. A mí me dio por sostener un diálogo quemante con mi pequeño público, que era sobre todo de jóvenes, para quienes no hice la más mínima concesión. Más que cantar, me sometía a terapia de choque. A pesar de que hoy pudiera parecer desmesurada, Defensa del trovador es una especie de arquetipo de mi quehacer de aquella etapa, cuando cada canción que lanzaba era respiración boca a boca. Por eso la seleccioné para “Cancionero”. 11- La canción “Tonada del albedrío” de tu próximo disco está dedicada al Che. ¿Qué facetas de ese “hombre sin apellido”, de ese revolucionario al que volvés una y otra vez, pesan más para vos? Para mí la huella del Che es siempre diferente, siempre va contrastada contra la marea universal. En las últimas dos décadas la posibilidad de un mundo más justo, al menos de la forma en que se preconizó entre el siglo XIX y el XX, se ha hecho más dudosa. He visto como los explotadores se proclaman progresistas y como la frescura que antes representaba lo revolucionario ha sido reducida a las más lamentables experiencias del socialismo real. Veo que años después del derrumbe de la Europa del Este continúa un bombardeo mediático que distorsiona el sentido de la redención humana. Pero según muchos investigadores -como Chomsky- la mayoría de los grandes medios, incluyendo Internet, pertenecen a poderosos consorcios de derecha. Entre los ejemplos revolucionarios que esa globalización machaca para pulverizar, siempre está el Che. En Tonada del albedrío toco tres aspectos del pensamiento de Ernesto Guevara que considero cardinales: la lucidez con que caracterizó al imperialismo, el amor que motivó su condición revolucionaria y su concepto del socialismo, que no pretendía -según sus propias palabras- “asalariados al pensamiento oficial”. 12- En mayo pasado te demoraron la visa estadounidense para participar en un homenajes por los 90 años del músico “folk” Pete Seeger en un claro acto de discriminación, en momentos en que el presidente Obama habla de acercamiento entre USA y Cuba… Llevamos muchos años de hostilidad y eso ha condicionado ambas partes. En los Estados Unidos muchos mecanismos siguen funcionando en el sentido obsoleto de la guerra fría. En Cuba sucede otro tanto, con el atenuante de que históricamente hemos sido el país agredido. A mí me gustaría ver qué nos toca a los cubanos que vivimos Cuba de ese cambio proclamado por la nueva administración norteamericana. No quisiera creer que la buena voluntad de ese gobierno es sólo para los que quieren vivir allá o para los que piensan como ellos. 13- En tus inicios a la par de la música hacías historietas -de hecho hay viñetas tuyas en “Cancionero”- y además compusiste temas sobre personajes como Elpidio Valdés. ¿Te sigue atrayendo el género de la historieta? De alguna forma mis canciones contienen una gráfica que adquirí como lector y como dibujante de historietas. En Cuba proliferaron las publicaciones de este género, pero los problemas económicos cercenaron aquel florecimiento. Fue una pena para el desarrollo de la historieta en Cuba, aunque el mundo de la animación fue asimilando y reencaminando a algunos de aquellos creadores. 14- La nueva trova surgió como continuidad de la trova tradicional cubana, pero también como una ruptura en cuanto a las formas musicales. En ese camino, qué otras rupturas musicales le sucedieron y cuáles son los artistas de la música en Cuba que te interesan hoy? De la trova originaria Sindo Garay fue siempre mi héroe favorito. Hay una película en la que él afirma que uno de los rasgos fundamentales de la trova cubana son los dúos. Mi generación de trovadores se caracterizó por la diversidad, porque cada cual compuso como le pareció, con los referentes que tuvo. Ocasionalmente hicimos dúos, tríos, cuartetos, pero no se pudiera afirmar que las canciones a dos voces están entre lo que nos distingue. Sin embargo en los trovadores más jóvenes se nota un resurgir de esa forma de proyectar la canción. Hay muchas parejas interesantes, como pudieran ser el dúo Karma, Ariel Díaz y Lilliana Héctor, el dúo Enigma, y unos matanceros llamados Lien y Rey, que hacen un notable trabajo de vanguardia. Como trabajo interesante también distingo al excelente trío de cuerdas pulsadas “Trovarroco”, naturales de Villa Clara. Pero lamentablemente los medios cubanos siguen reflejando poco lo que sucede en el mundo trovadoresco. 15- Otro argentino que a ratos citas en tus entrevistas es Atahualpa Yupanqui, ¿Sentís que está vigente? Yupanqui es un poeta que elevó a la excelencia el arte de payar. Asumió la música de la pampa y de los andes y con ellas creó una escuela de resonancia universal. Señores de la guitarra como Leo Brouwer reconocen ese magisterio. Yo me encontré por primera vez con Don Ata cuando él ya era bastante mayor, en febrero de 1985, en un Berlín blanco de nieve. Lo había escuchado muchas veces en discos, lo había visto incluso por televisión, pero recibirlo en directo me mató. Aquella noche, con su inmenso susurro y sus manos torcidas articuló un recital perfecto. Allí descubrí su canción Los tres pablos, que le hizo a Neruda, a Picasso y a Casals. Una obra maestra que interpretó brillantemente, con una sobriedad escénica que irradiaba una energía misteriosa. Cuando uno presencia algo así, aprende lo que es el arte como fulgor inverosímil. Fuente
HIPOCRESIA Hipocresìa, ¿què es? Acto de fingir que se tienen cualidades, ideas y sentimientos que en realidad no se tienen. La palabra hipocresía proviene del latín tardío "hypocrisis" y del griego "hypokrisis", que significan acción de desempeñar un papel. La hipocresía consta de dos operaciones, a través de las cuales se manifiesta en los modos simple y combinado: la simulación y el disimulo. La simulación consiste en mostrar lo que se desea, en tanto que el disimulo oculta lo que no se quiere mostrar. Relacionadas con la hipocresía están la conveniencia, la codicia, el egoísmo, la adulación y la corrupción. Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble. Marguerite Yourcenar (1903-1987) Escritora francesa. No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego. Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía. Ángel Ganivet (1865-1898) Escritor, ensayista y narrador español. Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra. Homero (VIII AC-VIII AC) Poeta y rapsoda griego. La hipocresía es el colmo de todas las maldades. Molière (1622-1673) Comediografo francés. Nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía. Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán. Tiene la ciencia sus hipócritas, no menos que la virtud, y no menos es engañado el vulgo por aquéllos que por éstos. Son muchos los indoctos que pasan plaza de sabios. Benito Jerónimo Feijoó (1676-1764) Filósofo y escritor español. La hipocresía exterior, siendo pecado en lo moral, es grande virtud política. Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645) Escritor español. El hombre sólo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía;y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón. Antonio Machado (1875-1939) Poeta español Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía. Ralph Waldo Emerson (1803-1882) escritor, filòsofo y poeta estadounidense. Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad. Bertolt Brecht (1898-1956) El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros. Jaime Balmes (1810-1848) filòsofo español El único vicio que no puede perdonarse es la hipocresía. El arrepentimiento del hipócrita es de por sí la hipocresía. William Hazlitt (1778-1830) escritor ingles Fuente Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen
Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos. Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado. Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco. Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial. Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia. Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante. Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre. Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios. Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales. Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente. Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno. Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos. Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común. A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.

Registrate y eliminá la publicidad! Leonid Afremov nació en 1955 en la ciudad Bielorusa de Vitsyebsk. Sus cuadros son realmente originales y, en un estilo que se clasificaría cómo neoimpresionista, describen personajes y paisajes de gran belleza. Tienen un toque especial, seguramente derivado de su amplísima gama de colores y de que no utiliza pinceles, sino pequeñas paletas, que le dan un original relieve a sus cuadros. Night in Amsterdam The Simphony of dance Today I forgot my umbrella Charming Autumn park Warm Winter Evening Stroll Farewell to autumn Paris Recruitemen Cafe Rain in Miami Rodeo Andy Warhol Pablo Picasso Vincent Van Gogh Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen

La naturaleza no es muda por Eduardo Galeano El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate. Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza. La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”. Un objeto que quiere ser sujeto Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos. En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos. ¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho. Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire. Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención. Gritos y susurros Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador. Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo. Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicación de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda. Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros. Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro aposible. Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio. Fuente Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen

Registrate y eliminá la publicidad! Satisfacciones Bertold Brecht (Augsburgo, 10 de febrero de 1898 – Berlín, 14 de agosto de 1956) La primera mirada por la ventana al despertarse el viejo libro vuelto a encontrar rostros entusiasmados nieve, el cambio de las estaciones el periódico el perro la dialéctica ducharse, nadar música antigua zapatos cómodos comprender música nueva escribir, plantar viajar cantar ser amable. La imagen es "Figura en la ventana" de Dalì, se encuentra en el Museo Nacional Reina Sofia, en Madrid Fuente Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen
Registrate y eliminá la publicidad! Cita :Medicina y arte siempre estuvieron unidos. En las obras de muchos pintores se pueden rastrear y detectar, con ojo clìnico, las afecciones que padecìan algunos de sus modelos, su sufrimiento y la evoluciòn de los tratamientos en la historia. Sìncope Vagal El descendimiento de la cruz En este òleo del pintor flamenco Rogier van der Weyden (1399-1464), la virgen Marìa, de azul, acaba de sufrir un sìncope o pèrdida de conciencia debido a una disminuciòn del flujo sanguìneo cerebral. El sìncope vagal suele durar menos de un minuto y va acompañado de transpiraciòn y palidez en la cara. Exoftalmo Huyendo de la crìtica El ojo saltòn o exoftalmo, unido a la elevaciòn excesiva del pàrpado superior, es un signo neuro-oftalmològico que suele indicar hipertiroidismo. Eso es lo que se vè en el rostro asustado de este chico pintado por Pere Borell del Caso (1835-1910) Clase de Medicina Lecciòn clìnica en la Salpetriere La sesiòn clìnica es la clave en la enseñanza universitaria, porque los mèdicos y estudiantes presentes en ella analizan un caso real en el hospital y discuten el diagnòstico y la posible soluciòn. Este cuadro de Pierre A. Broulliet (1857-1914) muestra a Jean-Martin Charcot, pionero de la neurologìa, estudiando a una enferma de histeria Migraña El dolor de cabeza Este grabado de 1830 del caricaturista inglès George Cruikshank (1792-1878) refleja un mal que tortura a millones de personas: la migraña, hemicrànea o jaqueca. Es un trastorno episòdico causado por una alteraciòn neuronal, màs frecuente en mujeres que en hombres, que suele iniciarse en la adolescencia. Motricidad de la mano El Poeta Pobre Carl Spitzweg (1808-1885)plasmò en este lienzo el movimiento de los dedos pulgar e ìndice, tan preciso que requiere la intervenciòn de gran nùmero de neuronas y afecta a un amplia àrea de la corteza motora cerebral. Demencia La Loca Theodore Gèricault (1971-1824) fue un pintor de la realidad de las personas humildes, como esta enferma internada en la Salpètrière de Parìs. En su mirada perdida asoma la demencia, anomalìa cerebral que afecta a diversas funciones de la mente, como la memoria o la percepciòn del mundo exterior. Paràlisis cerebral Infantil Triste Herencia Asì titulò Joaquin Sorolla (1863-1923) este cuadro de baño en la playa de los niños del Asilo de San Juan de Dios, algunos afectados de paràlisis cerebral. Esta enfermedad no es hereditaria; se suele producir por una lesiòn casuada por falta de oxìgeno durante el nacimiento. Parkinson San Hugo en el Refectorio de los Cartujos Francisco Zurbaràn (1598-1664) pintò en este òleo a San Hugo con su bastòn. Su camptocormìa o lentitud en la marcha y la rìgidez muscular son sìntomas de la enfermedad de Parkinson, descripta en el s. XIX por el mèdico inglès del mismo nombre. Los pintores hicieron mucho por la medicina. Cuando no habìa fotografìa, ni escaner, ni rayos X, ellos miraban la realidad y con sus pinceles nos contaban la vida de los hospitales, las lecciones de Anatomìa en las aulas, el trabajo de los mèdicos de cabecera, las operaciones a "tumba abierta" en que los cirujanos abrìan el cràneo a los locos para sacarles la piedra de la locura. El precario instrumental quirùrgico, las viejas pinzas, las inquietantes tenacillas apoyadas sobre la desnuda mesa de madera o de frìo màrmol nos recuerdan un tiempo sin anestesia ni microcirugìas en que casi siempre era peor el remedio que la enfermedad. Fuente Otros aportes que te pueden interesar, click en la imagen