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Usuario (Colombia)

Estos Buques fueron hundidos en la segunda guerra mundial por submarinos alemanes que patrullaban el mar caribe. En el marco de la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente entre junio de 1942 y noviembre de 1943, cuatro embarcaciones civiles pertenecientes a Raizales del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, llamadas Resolute, Roamar, Rubby y Los Tres Amigos, fueron hundidas en aguas del Caribe insular por submarinos nazis. Al menos treinta y cuatro Raizales perdieron la vida a causa de estos crímenes de guerra nazis, entre ellos el capitán Samuel May, declarado héroe nacional por sus acciones militares en los ríos amazónicos en 1933 durante la llamada guerra con el Perú. El 29 de diciembre de 2001, al cumplirse casi sesenta años de estos hundimientos, activistas y militantes del Archipielago Movement for Ethnic Native Self Determination (AMEN-SD) elevaron, en representación de sobrevivientes y descendientes de las víctimas de esos hechos, una demanda contra el Estado alemán procurando reparación e indemnización. Más allá de las pretensiones económicas que comporta esta demanda, los activistas Raizales buscan llamar la atención nacional e internacional sobre la situación de colonialismo interno que, bajo el Estado colombiano, soporta el pueblo Raizal con mayor presión desde principios de la década de los cincuenta del siglo pasado. Este artículo recobra momentos de la historia del pueblo Raizal, considerado así mismo como un pueblo indígena afrodescendiente. ARCHIPIÉLAGO DE SAN ANDRÉS - COLOMBIA ADOLFO HILTER SAN ANDRÉS LE DECLARA LA GUERRA A ADOLFO HITLER Han pasado sesenta años de este episodio, pero familiares de los muertos piden que se reconozca este “crimen de guerra” que acabó con al menos treinta Raizales en el Caribe. El 6 de junio de 1942, en pleno fragor de la Segunda Guerra Mundial, la goleta Resolute izó su vela y zarpó en San Andrés rumbo a Providencia, al mando del capitán Joseph Maclean, siete tripulantes y cinco pasajeros. Todos eran Raizales. Diecisiete días después, a las 10 de la mañana, el submarino nazi U-172, comandado por el teniente de navío capitán Carl Emmermman, emergió de la nada y disparó un cañón y una ametralladora contra la embarcación Raizal, que se hundió en un suspiro en medio de los tiburones y las barracudas. Sólo seis ocupantes sobrevivieron para contar la historia. Los hechos se repitieron el 22 de julio. Otro submarino alemán, esta vez un U 505 comandado por Alex-Olaf Loewe, hundió con dos disparos las cuatrocientas toneladas que pesaba el Roamar, una goleta Raizal. Ninguno de sus veintidós ocupantes sobrevivió. Los ataques no pararon ahí. A la 1 de la mañana del 17 de noviembre del año siguiente (1943), la goleta Rubby fue hundida por otro submarino alemán cuando viajaba a Panamá. Murieron dos de sus ocupantes. Esa fue casi toda la participación de Colombia en la Segunda Guerra Mundial. Tres barcos pequeños hundidos y treinta personas muertas. El país tuvo una justificación concreta para respaldar a los aliados en contra de las oscuras potencias del eje. Estos tres tristes pasajes de nuestra “guerra contra Alemania” fueron desempolvados a fines de 2001. Descendientes de los náufragos y los muertos de San Andrés, Providencia y Santa Catalina demandaron el 29 de diciembre de 2001 al Gobierno alemán, en busca de un reconocimiento a este “crimen de guerra” y de una indemnización. La demanda fue remitida a la embajada de Alemania en Bogotá por el abogado Raizal Edgardo Martínez Mitchell y el historiador, también Raizal, Walwin Petersen Bent, quien recabó toda la información histórica sobre los acontecimientos. Como prueba de la presunta responsabilidad de los alemanes en el hundimiento de las embarcaciones, los demandantes recogieron testimonios de sobrevivientes, documentos, publicaciones del Naval Institute Press ; escritos del autor alemán Jurgen Rohwer “Axíss Submarine Successes (1939-1945)” y recortes de prensa, entre ellos una serie de publiccaiones que hizo El Tiempo en 1986 cuando se cumplieron 44 años de los hundimientos. Martínez Mitchell cuenta que la demanda es en representación d elas familias May, Mitchell y Nelly, que perdieron por lo menos seis de sus parientes en el hundimiento de la goleta Roamar. Los más interesados en el caso son los descendientes de Samuel May y su hijo Harlie May, quienes murieron en el Roamar y son familiares del rector de la Universidad Cristiana, con sede en San Andrés, George May. Según el historiador Petersen Bent, Samuel May fue capitán del buque Pichincha de la Armada Nacional que peleó en la batalla de Tarapacá contra el Perú, en 1933, y fue declarado héroe nacional. Miles de dólares Los demandantes debieron llenar un extenso formulario de la Embajada de Alemania en Colombia, que debía ser diligenciado antes del 31 de diciembre de 2001. Ese día venció el plazo establecido por Alemania para recibir quejas y demandas sobre eventuales daños y prejuicios que hubieran podido ocasionar los nazis en cualquier lugar del planeta. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha pagado más de 51.000 millones de dólares en compensaciones. Aunque Martínez Mitchell no revela el monto de las pretensiones económicas a que aspiran como indemnización, reconoce que son miles de dólares de acuerdo a las tablas de compensación aprobadas en el Código Civil Colombiano por demandas extracontractuales para el pago de daños emergentes, perjuicios morales y lucro cesante”. “La demanda se presenta sesenta años después de los hechos porque hasta ahora hay voluntad de estos países de reconocer sus hímenes de guerra e indemnizar a las víctimas del mundo”, asegura. Confiamos en que el Gobierno alemán reconozca estos hechos, porque creo que existen pruebas contundentes, tales como los testimonios de los comandantes de los submarinos que dispararon contra las embarcaciones”, dice. Para darle más consistencia a su reclamación, el abogado elevó a escritura pública las declaraciones de los testigos o sobrevivientes, ya que los archivos de las identidades de muchas de estas personas desaparecieron en un incendio que destruyó la oficina de la Intendencia y Registraduría en la isla en la década del 60 del siglo pasado. “Si el Gobierno alemán reconoce su culpabilidad en estos hechos convalidaría la historia y sería aún más importante que las indemnizaciones, pues serviría como ejemplo para que el Estado colombiano también reconozca muchos de los errores que ha cometido contra el pueblo Raizal de las islas que han causado un etnocidio y una catástrofe ecológica y cultural”, afirmó Martínez Mitchell. El historiador Petersen Bent, quien es miembro de la Academia Colombiana de Historia y quien hizo valiosos aportes a la investigación, anunció que está apunto de poner en circulación un libro donde narra algunos hechos inéditos, y la lista completa de las víctimas del hundimiento de estas embarcaciones, incluida una cuarta goleta, Los Tres Amigos, donde murieron dos personas más. Habrá que esperar a que los tribunales alemanes se pronuncien. Ganar sería una pequeña revancha contra el odio y el terror racista de Hitler. HUNDIMIENTO DEL ARC CALDAS A UN SUB-MARINO ALEMAN[/color [color=red]ARC'' CALDAS[/color] Hace 60 años, en la noche del 29 de marzo de 1944, el petrolero ‘ARC Cabimas’ navegaba sigilosamente el Mar Caribe cubriendo la ruta Cartagena-Panamá. Llevaba como escolta asignada al ‘ARC Caldas’, al mando del capitán de fragata Federico Diago, dado el constante acecho de los U-Boat alemanes en el teatro de operaciones del Caribe. Siendo las 8:25 P.M, ante el asombro de los navegantes, surgió amenazante del profundo océano, en el medio de las dos naves colombianas, la torrecilla de un enorme submarino. Rápidamente el ‘Caldas’ enfiló sus cañones a aquel, y tras lograr un certero impacto, procedió a la inhabilitación total de la máquina mediante sendas cargas de profundidad. Tras unos cuantos segundos, apareció en el mar una oscura mancha de aceite procedente seguramente de los tanques de combustible. Sea lo que fuera, había sido hundido. Este hecho, ampliamente cubierto por El Tiempo en su edición del 31 de marzo de 1944, aún presenta graves inconsistencias en cuanto a qué y a quiénes se disparó.

Bueno estuve viendo esto y me pareció compartirlo con uds Durante años, montañeses, marineros, exploradores y habitantes de lejanas e inaccesibles regiones, han relatado avistamientos de animales que no pertenecen a la zoología tradicional y los han llamado "Monstruos". La gran cantidad de fotografías y semipruebas de la existencia de estos animales generó la aparición de la criptozoología, la cual se encarga de investigar y catalogar a estos seres desconocidos por la ciencia. Hay una alta posibilidad de que estas criaturas realmente vivan, ya que la mayor parte de los océanos, montañas y selvas tropicales se encuentran inexploradas, guardando la posibilidad de esconder criaturas de gran tamaño e incluso animales que hoy se creen extintos. Un interesante ejemplo de monstruos antidiluvianos vivos fue el increíble descubrimiento del Celacanto en 1938, un pez prehistórico que vivió hace mas de 70 millones de años y que hoy en día habita las costas de Sudáfrica. Otro gran descubrimiento científico fue el que dio validez a las historias mitológicas de Calamares Gigantes de los cuales se obtuvieron los primeros indicios mediante sonares de gran profundidad. Algunos pudieron ser capturados y estudiados y hoy se sabe de la existencia de Calamares Gigantes de 40 metros de largo!!. En enero de 2007 fue filmado por primera vez en la historia un tipo de tiburón prehistorico el cual era muy dificil de encontrar para su estudio. Estos hallazgos impulsan a investigar el resto de los casos que aún no han podido ser develados, tales como el famosísimo Monstruo del Lago Ness (Nessie) y sus similares en muchos otros lagos del globo. El Yeti en el Himalaya y sus parientes en América del Norte, monstruos marinos de todo tipo, el Mokele Mbembe (un posible dinosario vivo en el Congo) y avistamientos de Aves Gigantes en el continente Americano. Un tema que recién comienza.
En diciembre de 1941 tras el Ataque a Pearl Harbor, Cuba fue el único país independiente antillano que le declaró la guerra al Eje. En el país fueron arrestados varios agentes alemanes y se convirtió en el principal proveedor de azúcar a los aliados. Alemania hundió 5 buques mercantes cubanos con un saldo de 82 muertos. Por su parte los cazasubmarinos cubanos hundieron al submarino alemán U-176. El 16 de febrero de 1942, el tanquero venezolano Monagas es torpedeado por submarinos del Tercer Reich en aguas del Golfo de Venezuela, pero el gobierno del presidente Isaías Medina Angarita prefiere no tomar acciones directas y decide en cambio, cooperar con el esfuerzo aliado de manera no oficial, principalmente a través de suministro energético a la Armada de los Estados Unidos. En mayo de ese mismo año, Alemania hundió dos navíos petroleros mexicanos (el Potrero del Llano y el Faja de Oro); con este hecho se da inicio a la única participación de México en la Guerra Mundial. Ante la descortesía del Eje de no contestar a la nota de protesta enviada por la cancillería mexicana, el Congreso mexicano le declaró la guerra el 22 de mayo de 1942, siendo el tercer y último país norteamericano en entrar en la guerra. De fines de junio a principios de septiembre los submarinos alemanes hundirían 4 barcos más: Tuxpan, Oaxaca, Las Choapas y Amatlán. De esta forma, la aviación mexicana conformada por el escuadrón 201 participó en la guerra del Pacífico. Varios países sudamericanos entraron en la guerra más tarde. Brasil fue el primero de ellos. Entre julio y agosto de 1942, submarinos alemanes hundieron 18 barcos brasileños, y aunque el gobierno de Brasil no deseaba entrar en el conflicto, la indignación pública empujó a Brasil a declarar la guerra a Alemania en noviembre de 1942, y a enviar casi 30 mil hombres al frente de Italia. Colombia entró en 1943, porque un submarino alemán hundió uno de sus barcos, que acababa de transportar soldados ingleses a la isla de San Andrés. El resto de los países sudamericanos como Perú, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Argentina entraron en la guerra entre 1944 y 1945. Chile declaró la guerra al Japón en 1945, sin embargo, se mantuvo neutral frente a Alemania. La unión en América no debía deshacerse y aunque en 1941 se da en Sudamerica la Guerra peruano-ecuatoriana todos los países trataron de buscar una solución rápida evitando así que haya discordia entre los países americanos. Los países centroamericanos lo hicieron bien al lado de México, o bien al lado de Brasil; excepto Costa Rica, que declaró la guerra a Japón el 8 de diciembre de 1941, al mismo tiempo que los Estados Unidos. FUENTE http://es.wikipedia.org/