protio
Usuario (Argentina)
La mejor meteoróloga del mundo es argentina. La Organización Meteorológica Mundial (WMO) acaba de otorgarle el premio IMO a la meteoróloga argentina Eugenia Kalnay, quien se ha convertido en la segunda mujer que recibe el máximo galardón de las Ciencias de la Atmósfera desde 1956. En la fructífera carrera de Eugenia Kalnay también resalta el haber sido la primera mujer en obtener el doctorado del Departamento de Meteorología del Instituto Tecnologico de Massachussetts (MIT), entre otros importantísimos logros que justifican el merecido título de la mejor meteoróloga del mundo. Todos los años, la Organización Meteorológica Mundial premia a los científicos que contribuyen al avance de la Meteorología, la Climatología y la Hidrología, siendo el premio IMO el reconocimiento más importante que otorga esta entidad internacional. El pasado 15 de junio, en ocasión de celebrarse la edición número 54 de la entrega de premios de la WMO, la argentina Eugenia Kalnay obtuvo el premio IMO por su liderazgo en el campo de los análisis y predicciones numéricas globales del tiempo, incluyendo la asimilación de datos y la elaboración de pronósticos. Kalnay, nacida en Buenos Aires en 1942, obtuvo el título de Licenciada en Meteorología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires en el año 1965. De orígenes modestos, Eugenia Kalnay en realidad quería ser física, pero la precaria condición económica de su familia resultaba un serio obstáculo para costearse sus estudios, por lo que finalmente optó por estudiar meteorología; una decisión de la que jamás se arrepintió. Poco después de recibirse, luego del golpe militar de Juan Carlos Onganía y su trágica “noche de los bastones largos“, Eugenia Kalnay tuvo que marcharse forzosamiente de la Argentina para luego radicarse en los Estados Unidos, en donde continuó su extensa carrera científica hasta el día de hoy, en diversas universidades. El premio IMO es el más importante que puede alcanzar un meteorólogo (lamentablemente, no se entregan premios Nobel en el campo de la meteorología ni de las matemáticas) y se trata del mayor reconocimiento que la argentina Kalnay ha recibido durante su carrera. Pero también ha sido merecedora de otros importantes premios, entre los que se destacan la Medalla de la NASA por sus excepcionales logros científicos, dos medallas de oro y una de plata del Department of Commerce (NOAA) y el título de Doctor Honoris Causa de la UBA, que recibió el año pasado en el aula magna del pabellón II de la Ciudad Universitaria de la UBA. Héctor Ciappesoni, director del Servicio Meteorológico Nacional argentino, declaró: “Estamos muy orgullosos por Eugenia Kalnay. Realmente es la mejor. No sólo es una científica valiosa, sino que es un ser humano excepcional”, agregó el funcionario, quien ha realizado varios estudios sobre los cambios en las lluvias y las temperaturas de la Argentina junto con la científica. Fuente!: http://www.nuestroclima.com/blog/?p=1742
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=UYYlPPNWinQ jajaj!!
En la Argentina, uno de cada tres niños tiene sobrepeso Además, y en consonancia con lo que ocurre en el resto de Occidente, uno de cada diez niños argentinos sufre obesidad. Los especialistas destacan la importancia de incorporar hábitos saludables desde la primera infancia En los últimos años creció notablemente la prevalencia tanto del sobrepeso como de la obesidad en todo el mundo. Esta situación provocó que en el año 1997 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconociera a la obesidad como una epidemia global y, a partir de ese momento, los esfuerzos concentrados en la prevención desplazaron a los problemas “tradicionales” de salud pública como la desnutrición y las infecciones. Las autoridades sanitarias se encuentran profundamente preocupadas por el futuro, porque según Andrea Cotti, jefa de la Sección de Nutrición Infantil del Hospital Universitario Austral, hoy en la Argentina, "uno de cada tres niños presenta sobrepeso, mientras uno de cada 10 sufre obesidad". Esto implica que cuando sean adultos estarán más propensos a padecer determinadas patologías. "La obesidad infantil debe analizarse desde dos perspectivas. Por un lado, las complicaciones a corto plazo, y por otro, a la fuerte asociación con la obesidad del adulto". "Si bien esta problemática no mata de por sí, constituye un factor aglutinante de co morbilidades entre las que se cuentan el incremento de la hipertensión arterial, la intolerancia a los hidratos de carbono, la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico y las dislipidemias, que contribuyen al incremento del riesgo cardiovascular después de una determinada edad”, enfatiza la experta. Por esto, aclara que es fundamental comenzar el tratamiento y la prevención de un niño obeso, para evitar los problemas que acarrea ser un adulto obeso. "Es en la niñez cuando se instalan los hábitos y el estilo de vida, y es el momento preciso para iniciar medidas preventivas que promuevan un estilo de vida saludable en cuanto a la alimentación, la actividad física y la limitación del uso indiscriminado de la televisión, la computadora y los videojuegos", señala Cotti. Además, añade que es relevante que las mujeres estén al tanto de esto desde el embarazo, para alimentarse correctamente y adherir a la alimentación exclusiva con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Números y tendencias El servicio de Cardiología del HUA, en colaboración con Nutrición Infantil, realizó el año pasado un estudio sobre hábitos alimentarios, actividad física y tabaquismo en una población de 6.318 alumnos de entre 6 y 18 años, de 26 escuelas del conurbano bonaerense, con el objetivo de conocer la epidemiología y delinear estrategias preventivas. Las conclusiones indican que la dieta base de los encuestados es rica en grasas, azúcares, sal, carnes rojas y escaso consumo de pescados. Por su parte, la ingesta de frutas y verduras también fue poco significativa, dado que menos del 15% de los jóvenes consumen vegetales diariamente. Asimismo, se evidenció un alto porcentaje (78,6%) de adhesión a las comidas rápidas, sándwiches, fiambres y embutidos; mientras que la ingesta de leche no superó el 59% en los desayunos o meriendas. Finalmente, las bebidas elegidas para acompañar los almuerzos y las cenas fueron las gaseosas y los jugos azucarados. “Este tipo de alimentación está muy lejos de las recomendaciones que pregonan una alimentación variada, moderada, rica en frutas, verduras, lácteos, carnes magras de todo tipo, cereales, legumbres, aceites crudos, agua y uso discreto de la sal y del azúcar. Se trata, por el contrario, de una dieta que, junto con el bajo nivel de actividad física, favorece la instalación y la perpetuación de la obesidad desde edades muy tempranas”, afirma Andrea Cotti, y arriesga una solución posible: “Creo que la prevención debe trascender el consultorio pediátrico para alcanzar a toda la población a través de la familia, las instituciones educativas, los clubes y los lugares de recreación, así como las entidades no gubernamentales y los medios de comunicación, para instaurar una cultura de la prevención de la obesidad”.
La Poliomielitis La Poliomielitis es enfermedad infecciosa viral del sistema nervioso central que en muchos casos provoca, como secuela, una parálisis. La mayor incidencia se produce entre los 5 y los 10 años, denominándose en este caso parálisis infantil. En climas templados su incidencia es mayor. La enfermedad fue descrita por el ortopeda alemán Jacob von Heine en 1840. SÍNTOMAS El virus penetra en el organismo por vía digestiva y se extiende por los tractos nerviosos afectando a varias partes del sistema nervioso central. El periodo de incubación oscila entre 4 y 35 días. Los primeros síntomas incluyen astenia, cefaleas, fiebre, vómitos, estreñimiento, rigidez cervical y, en menor medida, diarrea y dolor en las extremidades. Como las células nerviosas destruidas no se reparan ni se reemplazan, la lesión de las que controlan los movimientos musculares puede producir una parálisis permanente. Cuando las células nerviosas afectadas son las de los centros respiratorios hay que aplicar al paciente respiración artificial. Sólo 1 de cada 100 casos de infección aguda de poliomielitis acaba en parálisis. Existen evidencias de que la poliomielitis paralítica ocurre desde la antigüedad. El ortopedista alemán Heine fue quien describió, en 1840, la naturaleza epidémica de la enfermedad. En las décadas del 80 y 90, Medin caracterizó la historia natural de la infección y sus complicaciones neurológicas durante los brotes que se produjeron en Escandinavia. La primera epidemia registrada en EE.UU. se produjo en Vermont y fue descripta por Caverly. Recién a principios de este siglo se logró un avance en el conocimiento de esta enfermedad a través de la investigación en monos a los que se les inoculó médula espinal humana, y de esta forma pudo descubrirse que el agente etiológico era un virus. En la primera mitad del siglo, la poliomielitis paralítica registró un creciente número de casos, y recién en 1940 se reconocieron los tres serotipos distintos de virus que provocan la infección. En 1955, Jonas Salk elaboró la vacuna inactivada contra la polio IPV, y en 1961 se autorizó al Dr. Sabin la utilización de la vacuna oral atenuada (OPV). En 1987 se autorizó, en EE.UU., una nueva vacuna de poliomielitis inactivada (IPV), más potente y con una eficacia similar a la de la vacuna oral. La introducción de las vacunas, en las décadas del 50 y del 60, hizo posible el control de la enfermedad en diversas partes del mundo. Por ejemplo, en EE.UU., se produjeron 21.269 casos, y durante 1996 no se registró ninguno, es decir que hubo una disminución de casos del 100%. Por otro lado, en 1991, fue detectado en Perú el último caso de poliomielitis salvaje, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó, en 1994, que los países americanos están libres de esta enfermedad. En el mundo, la iniciativa de erradicar la poliomielitis a través de programas estratégicos ha producido una reducción del número del casos de más del 80% desde mediados de la década del 80, y se estima la erradicación de la enfermedad para el año 2000. http://www.portalplanetasedna.com.ar/malas10.htm
Hipertensión arterial, una enfermedad tan silenciosa como peligrosa La prevención es cosa de vida o muerte cuando se trata de este mal que, en general, no da síntomas, aunque produce daños irreversibles a nivel de las paredes arteriales, del corazón, del cerebro o de los riñones Esta situación se vuelve más grave porque si el paciente no tiene el hábito de hacerse controlar la presión arterial periódicamente, puede enterarse de que es hipertenso demasiado tarde, cuando sufra un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular capaz de ocasionarle una severa discapacidad de por vida -como hemiplejía- o un deterioro de la función renal tal que haga depender su sobrevida de un tratamiento de diálisis o un trasplante. La importancia de que la persona hipertensa sepa que lo es reside en que puede tomar las medidas necesarias para mantener controlada su presión y de esta manera evitar esos grandes riesgos. Mantenerse sin sobrepeso, dejar de fumar, hacer actividad física y consumir menos sal son medidas que a todo el mundo ayudan, pero el grado de riesgo y la forma más apropiada de mantener controlada la presión dependen de las características de cada persona. De ahí la complejidad de esta especialidad médica, que involucra a clínicos, cardiólogos, nefrólogos, neurólogos y, especialmente, a los médicos generalistas o de atención primaria, que muchas veces son los primeros en detectar la enfermedad y en ayudar a los pacientes a adoptar hábitos saludables y cumplir con los tratamientos. En ese contexto, el XVI Congreso Argentino de Hipertensión Arterial se llevar cabo los días 14, 15 y 16 de mayo próximos en el Jockey Club Multiespacios de la ciudad de La Plata con la intención de abordar a la hipertensión arterial (HTA) integralmente, desde todos sus ángulos: básico, epidemiológico, clínico y terapéutico. Los temas abarcarán las particularidades de la HTA durante el embarazo, en niños, jóvenes, adultos mayores, ancianos, personas con otras enfermedades crónicas de base como la diabetes o las de origen renal y la prevención del daño de los órganos blanco de la enfermedad a través de hábitos de vida más saludables y a la adherencia a lo largo del tiempo de los tratamientos con los fármacos sugeridos. El evento está organizado por la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA). "Los especialistas nacionales e internacionales invitados son los más destacados en la actualidad por sus investigaciones y su experiencia; desarrollarán cada tema propuesto en profundidad y posteriormente responderán todas las preguntas que realice la audiencia. Esta, será la única oportunidad de poder reunir durante este año, en nuestro país a todos los expertos en hipertensión arterial juntos en un mismo evento", destacó el doctor Alberto Ré, presidente del Comité Organizador del Congreso. Fuente: NA

Las otras epidemias que atacan al mundo El brote de influenza A ya mató a 44 personas, pero no es nada en comparación con otras plagas endémicas que atacan el planeta. Cómo las sufre la Argentina Ver galerias de imagenes Estos son algunos de los brotes y enfermedades que afectan actualmente al mundo y a nuestro país: * VIH/sida: Unas 33 millones de personas a nivel mundial viven con VIH, una condición que destruye el sistema inmune y se expande fundamentalmente por el contacto sexual, las transfusiones sanguíneas y el hecho de compartir agujas. Casi todos los infectados viven en países en desarrollo. Cada año, unos 2,5 millones de personas se infectan con el virus y 2 millones mueren por causas relacionadas con el sida. Los fármacos llamados antirretrovirales, que los pacientes una vez que inician deben tomar de por vida, demostraron extender su lapso de vida. El VIH/sida causó la muerte de más de 25 millones de personas en todo el mundo desde su detección, en la década de 1980. Es la causa principal de muerte en África subsahariana y la cuarta a nivel global. * Tuberculosis: Un tercio de la población mundial, es decir más de 2.000 millones de personas, están infectadas con la bacteria que produce la tuberculosis, una enfermedad que afecta fundamentalmente los pulmones. Unos 9 millones de personas desarrollan la condición cada año cuando sus sistemas inmunes se debilitan, normalmente por enfermedad o embarazo. En el 2007, hubo 1,3 millones de muertes por tuberculosis entre personas sin VIH y 456 mil decesos en pacientes infectados tanto con tuberculosis como con VIH. En nuestro país, 800 personas mueren por año a causa de la enfermedad. El 50% de los infectados es de Capital y el Conurbano. Para evitar mayores contagios, en 2008 se creó el Programa Nacional de Tuberculosis. Normalmente, esta enfermedad puede tratarse con antibióticos, pero las formas resistentes a los fármacos complican y encarecen mucho la terapia. * Malaria: Casi la mitad de la población mundial, unos 3.300 millones de personas, corren riesgo de desarrollar malaria, una dolencia tropical que se transmite entre las personas a través de mosquitos. Anualmente cerca de 1 millón de personas muere como consecuencia de la malaria o paludismo, en su mayoría niños de menos de 5 años. A su vez, cada año se diagnostican entre 189 y 327 millones de casos de la enfermedad, que puede prevenirse con fármacos. Los grupos más vulnerables son los niños, las mujeres embarazadas, los viajeros, los refugiados y los trabajadores que migran a zonas endémicas. * Influenza estacional: Entre 3 y 5 millones de personas por año en el mundo padecen casos severos debido a complicaciones de la gripe estacional normal, y entre 250 mil y 500 mil mueren como consecuencia de ella. La mayoría de los fallecimientos en las economías desarrolladas ocurre entre ancianos de más de 65 años. Pero menos se sabe sobre el impacto de la influenza en los países en desarrollo, aunque los brotes en las zonas de los trópicos tendrían mayores tasas de fatalidad que aquellos en regiones templadas, donde la gripe suele aparecer en el invierno. Hubo tres brotes pandémicos de gripe en el siglo XX: en 1918, 1957 y 1968. Fueron conocidos, respectivamente, como influenza española, asiática y hongkonesa. Unos 50 millones de personas murieron durante el primer brote, unos 2 millones fallecieron en el segundo y entre 1 y 3 millones lo hicieron en el tercero. * Cólera: El cólera es una infección diarreica aguda que suele expandirse mayormente en las zonas con agua contaminada e inundaciones y escasa higiene. Puede provocar la muerte por deshidratación de adultos saludables en horas. La OMS dijo que millones de personas probablemente se infectan con cólera cada año, seguramente una cifra 10 veces superior a los casos oficialmente informados por los países. Una de cada dos personas moriría sin tratamiento con sales de rehidratación o antibióticos. Más de 4.000 personas fallecieron recientemente debido a una epidemia de cólera en Zimbabue y una cantidad menor lo hizo en Irak. Las fuentes de agua contaminada fueron las responsables en ambos casos. * Hepatitis B y C: Unas 2 millones de personas en todo el mundo se infectaron en algún momento con hepatitis B, una infección viral que ataca el hígado. Alrededor de 600 mil personas mueren por año debido a sus efectos agudos o crónicos. Ésta se expande como el VIH, pero a diferencia del virus del sida la hepatitis B puede sobrevivir fuera del cuerpo por al menos siete días. Es prevenible a través de la vacunación. Por su parte, la hepatitis C infecta a entre 3 y 4 millones de personas por año, fundamentalmente por contacto directo con sangre. No existe vacuna contra esta forma, que es una de las principales causas de hepatitis aguda y enfermedades hepáticas crónicas como la cirrosis y el cáncer de hígado. * Dengue: Es la enfermedad tropical más expandida después de la malaria y también se transmite a través de mosquitos. En su forma más severa, puede generar hemorragia y muerte. Unos 2.500 millones de personas, dos quintos de la población mundial, corren riesgo por la enfermedad, que es endémica en más de 100 países. Según la OMS, 50 millones de personas se infectan con dengue cada año, principalmente en zonas urbanas en regiones tropicales y subtropicales. No existe tratamiento específico. * Fiebre amarilla: Llamada así por la ictericia que causa en algunos pacientes, la fiebre amarilla es una condición viral que provoca la muerte de 30.000 personas al año. Unos 33 países africanos, con una población conjunta de 508 millones de personas, están en riesgo por la fiebre amarilla. También es endémica en nueve países sudamericanos y varias islas del Caribe. Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú son los estados considerados en mayor peligro, según la OMS. En 2008, 8 argentinos fueron diagnosticados con fiebre amarilla. En tanto, durante el primer trimestre de 2009 sólo un caso dio positivo de la enfermedad en el país. * Meningitis: Es una infección bacteriana potencialmente letal de la cubierta que rodea al cerebro y la médula espinal. La meningitis es más común en África subsahariana, donde un brote provocó más de 25 mil decesos en 1996. Existen vacunas para prevenirla y varios grupos de ayuda están trabajando para aumentar su disponibilidad en las zonas de alto riesgo. Unicef dijo este mes que más de 2.500 personas habían muerto por la enfermedad en Nigeria, Níger, Burkina Faso y Chad desde comienzos del 2009. Cerca del 20 por ciento de las personas que sobrevive a la meningitis sufren daño cerebral, pérdida de la audición o problemas de aprendizaje. Puede contagiarse a través de besos, estornudos, tos y por compartir los utensilios de cocina y vasos. * Mal de Chagas: El mal de Chagas-Massa es una enfermedad parasitaria tropical generalmente crónica, causada por un protozoario flagelado, el Trypanosoma cruzi. Su vector es la vinchuca. Se considera que la enfermedad de Chagas es un padecimiento endémico de América, distribuyéndose desde México hasta la Argentina, aunque existen vectores y reservorios incluso en el sur de los Estados Unidos, y en la actualidad se considera una enfermedad, aunque esporádica, con casos identificados también en Canadá. La Argentina cuenta actualmente con 2,5 millones de infectados, es decir, un 4% de la población. El 75% de ellos jamás desarrolla la enfermedad, mientras que el 25% restante lo hace en la adultez, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. * Leptospirosis: Se trata de una enfermedad que es causada por la bacteria Leptospira interrogans, que afecta a mamíferos, aves, anfibios y reptiles. Esta infección bacterial es relativamente rara en humanos, pero cuando ocurre se la atribuye a la ingesta de agua contaminada por orina animal o por contacto directo con mucosas, ojos o lesiones en la piel. En la Argentina se registraron 721 casos en 2007, brote que se atribuyó a las inundaciones que sufrió la provincia de Santa Fe. En tanto, en 2008 hubo 78 casos, y durante el primer trimestre de este año, sólo 3 confirmados. * Tabaquismo: De acuerdo a la tercera edición de The Tobacco Atlas (Atlas del Tabaco), que confecciona la Fundación Mundial del Pulmón junto a la Sociedad Americana contra el Cáncer, en 2010 morirán seis millones de personas a causa del cigarrillo, el 72% de ellas de países de ingresos bajos y medios. Los países más afectados por el humo del tabaco son Afganistán (82% de fumadores), Rusia (70,1%) y China (59,5%), mientras que los que tienen "aire más puro" son Suecia y Canadá. La Argentina se encuentra en la franja media, con 57,8% de fumadores activos, cada uno de los cuales consume, en promedio, 1.014 cigarrillos al año. Otro de los datos que arroja el estudio asegura que en Buenos Aires, el 71% de los jóvenes convive en sus casas con fumadores. Espero que sirva para informar y prevenir.