regardless
Usuario (Argentina)
¿Porque los Boligrafos son Azules? ¿Si la tinta de los libros es negra, por qué la de los bolígrafos es azul? A esta pregunta llega casi toda persona de la especie Homo sapiens al menos una vez en su vida. La mayoría no trata de averiguarlo. Y hace bien, porque la respuesta no es nada sencilla. En muchas ocasiones de mi vida me he hecho esta pregunta y he tratado de investigar sin llegar a ningún resultado. Hoy sin embargo, estoy ante la verdad. La búsqueda La información no me ha resultado fácil de encontrar. Uno espera muchas páginas que se titulen “por qué los bolígrafos son normalmente azules”, pero parece ser que no la hay. Tras patearme todos los buscadores posibles, acabé dando con el correcto: Google Groups. Y con uno de esos lugares bizarros de Internet: Un grupo de coleccionistas de plumas y bolígrafos. Sorprendentemente el grupo es bastante numeroso. Afortunadamente para la búsqueda, gran parte de sus miembros son personas de mucha educación y de avanzada edad. El invento del bolígrafo Para decepción de muchos, no hay una causa concreta por la que los bolígrafos sean azules. Hay un cúmulo de circunstancias que combinadas han desembocado en la situación actual. Comencemos con los orígenes del bolígrafo. Cuenta la Wikipedia que el inventor del bolígrafo, Laszlo Biro, trabajaba en un pequeño periódico. Biro estaba frustrado con la cantidad de tiempo que perdía rellenando las plumas estilográficas y limpiando las manchas de tinta. En 1938 comenzó en su país natal, Hungría, el desarrollo del que sería el moderno bolígrafo. En 1944 se trasladó a Argentina, donde finalmente comenzó a fabricar su invento. Este acabó llegando a los Estados Unidos; en Octubre de 1944 se vendieron los primeros bolígrafos en Nueva York, por lo que serían unos 10 euros actuales. Un aspecto fundamental de la cuestión es que la tinta de los bolígrafos azules y la de los bolígrafos negros es completamente distinta. En la actualidad nos resulta rutinario pensar que cualquier producto se puede realizar del color que se desee, sin mayores problemas. Pero no siempre es así. En el caso de los bolígrafos, ambas tintas tienen orígenes completamente diferentes. En particular, la tinta negra contiene carbono, lo que la hace más difícil de fluir. No fue trivial inventar el bolígrafo; una patente relativa a un invento similar al de Laszlo Biro data de 1888 y expiró porque no se comercializó ningún producto. En realidad, el mismo Biro había sido incapaz de fabricar los mejores bolígrafos. Muchos otros sin embargo reconocieron el mérito de su invento y pagaron los cánones necesarios para poder fabricar sus propios bolígrafos. Parte de los problemas estaba en la tinta a emplear. Simplemente tenía que ser un tipo de tinta muy especial; una viscosidad inadecuada y se podría secar dentro del bolígrafo. Tenía que fluir con una consistencia concreta, muy difícil de reproducir. El éxito del azul sobre el negro, sin embargo, proviene de antes de que se inventara el bolígrafo. Aunque ahora cualquier escolar utilice un bolígrafo, a comienzos del siglo XX el uso de estilográficas se limitaba a los trabajos administrativos de cierta importancia. La principal causa por la que se usaba el azul entonces era porque resultaba más sencillo distinguir un original de una copia. ¿Copias en 1920? Antes de que proliferaran las fotocopiadoras y hasta hace no mucho tiempo, el papel carbón era muy común. Es una hoja de papel que se interpone entre el texto que se va a escribir y una hoja en blanco que queda detrás. Gracias a él se pueden escribir múltiples copias de un mismo documento. Con el papel carbón, era importante distinguir originales de copias y el azul resultaba un color muy adecuado para ello. Otra de las ventajas del azul es que resultaba más fácil de limpiar. Las manchas de tinta son bastante severas y en una época en que había que recargar manualmente los cartuchos de tinta, el riesgo de mancharse estaba a la orden del día. Así, antes de que se inventase el bolígrafo, el azul ya reinaba sobe la Tierra. Sin embargo, justo al tiempo que nacía el bolígrafo, el negro tendría su gran oportunidad. Laszlo Biro se marchaba de su país al comienzo de la II Guerra Mundial. En esta guerra, en que se inventó casi todo lo bueno y lo malo que conocemos hoy en día, el Ejército de los Estados Unidos había creado un sistema de correo realmente ingenioso: El V-Mail. V-Mail La idea fue muy original. Sabiendo que la II Guerra Mundial podía durar muchos años, el ejército norteamericano necesitaba disponer de un sistema de correo entre los soldados que estaban luchando en el viejo continente y sus familiares en América. Dado el volumen del contingente estadounidense, tener que enviar cientos de miles de cartas cada semana suponía un trabajo demasiado costoso por el peso de las cartas. Así, que adaptando tecnologías ya existentes, decidieron hacer una especie de Winzip del correo, llamado el V-Mail. Fotografiaban todas las cartas - que no podían tener una extensión superior a una página - y enviaban por correo los negativos de estas fotografías, que ocupaban mucho menos espacio. En Estados Unidos recibían los negativos y un equipo se encargaba de descomprimir estas fotografías, pasándolas de nuevo a papel. La diferencia de peso era sorprendente. De unos 1.700 kilos de correo se pasaba a tan solo 45. Para hacer las fotografías, sin embargo, era preferible que las cartas estuvieran escritas en tinta negra. De lo contrario el proceso de descompresión podía hacer que la carta no se viera bien. Durante la II Guerra Mundial se vendieron muchos miles de cartuchos de tinta negra. El problema de la tinta Aún así, el azul siguió venciendo por mayoría. Como cuentan en el grupo de coleccionistas de plumas estilográficas, en los años 50 se vendían por lo menos cuatro veces más bolígrafos azules que negros. El azul se había establecido cómodamente y la técnica no ayudaba. Aún hoy en día, los bolígrafos azules son más confiables que los negros. Hablando de la tinta de una serie de plumas de lujo, Pelikan nos da la siguiente recomendación: Recuerde siempre que cuando se usa tinta de color, especialmente negra, que ésta contiene más sedimentos que la azul. La pluma debe ser limpiada con agua fría cada dos o tres recargas para evitar que se bloqueen los conductos por donde sale la tinta. Todos conocemos el descrédito de Sony con las baterías de ordenadores portátiles . Tuvieron que cambiar de forma masiva sus baterías en portátiles de diferentes fabricantes por un grave error de fabricación. Una situación similar ocurrió hace muchos años con la el gran gigante de la fabricación de tinta, la empresa alemana Pelikan. Pelikan fabricó una gran partida de cartuchos de tinta negra. Y un importante fabricante de plumas y bolígrafos, Cross, se disponía a comercializar muchos de sus productos con esta tinta. Sin embargo, tras escribir un par de líneas, la mayoría de los bolígrafos dejaban de funcionar. Este problema, que ocurrió a millones de cartuchos de tinta, afectó tanto a la reputación de Cross, como a la de Pelikan…como a la de la tinta negra. Aún hoy en día Pelikan sigue teniendo problemas con sus repuestos de tinta negra. Para muchos es sorprendente cómo una empresa tan importante y tan antigua (tiene más de 140 años) que se dedica a fabricar tinta y colorantes industriales, puede seguir comercializando cartuchos de tinta para estilográfica que se atascan. La fotocopia y la última oportunidad El invento de la fotocopiadora daría una última oportunidad de imponerse a la tinta negra. Si las fotocopiadoras actuales se atascan y fallan, imaginemos cómo eran los primeros modelos. En particular, había problemas con la calidad de las copias. Y de nuevo, como en el caso del V-Mail, si el original era en azul, las copias que se obtenían no eran muy claras. Así, el negro tenía su nueva opción para recuperar el mercado perdido. Sin embargo, para entonces el bolígrafo era un instrumento común que se usaba también fuera de las oficinas. Gran parte del éxito se debe a la empresa francesa Bic, que consiguió comercializar un modelo de bolígrafo tirado de precio. Estaba claro que el futuro de la tinta no podían dictarlo ya tan sólo los oficinistas, cuando se usaba en el hogar, en los colegios y en definitiva, en todas partes. Además, el tiempo no operaba a favor de los bolígrafos negros. Los avances en las fotocopiadoras fueron sorprendentes. En poco tiempo se hacían copias casi idénticas. Ya no importaba si el original era azul, es más, se necesitaba de nuevo que fuera así, para poder distinguirlo de las copias. Conclusiones En determinados puestos de trabajo, se exigía rellenar los formularios oficiales con bolígrafos de un color concreto. Recuerdo haber rellenado los papeles de la beca con bolígrafo negro y en letras mayúsculas. Con el tiempo, todo eso ha ido desapareciendo. En el éxito del azul sobre el negro cuentan muchos factores: la falta de buenas lavadoras a comienzos del siglo XX, que el bolígrafo tardara tanto en inventarse, o que la fotocopiadora no se inventase antes. Pero por encima de todos esos puntos, la causa por la que los bolígrafos azules sean tan populares es que la tinta negra es mucho peor que la azul. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Las enfermedades de las caricaturas Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada

La ley Volkswagen Caballo encabritado. La región alemana de Baja Sajonia es una de las más grandes del país y tiene una población de ocho millones de habitantes. Conocida por su prestigiosa que no antigua Universidad de Gotinga, el escudo de la región muestra un caballo blanco sobre fondo rojo. El caballo levanta sus patas lo suficiente como para estar encabritado, pero no llega a ser un caballo espantado. En heráldica, el caballo con las piernas levantadas es un símbolo de: La guerra, de la prontitud, ligereza, imperio, mando. El símbolo del caballo es común en numerosos emblemas de Alemania. También hay un caballo en los escudos de Renania del Norte-Westfalia o la ciudad de Stuttgart (mucho más al sur de estas dos regiones). El escudo de Porsche. Ferdinand Porsche (1875-1951) fue una de las figuras clave en la industria del automóvil a comienzos del siglo XX. Dejó su impronta en las compañías Daimler y Mercedes, ocupando cargos de relevancia. También fue un buen piloto de carreras. Finalmente en 1931 fundó su propia compañía, Porsche. Suyo sería el diseño del Volkswagen, el coche del pueblo para Hitler. Posteriormente conocido como el escarabajo, su éxito de ventas se vio postergado por la Segunda Guerra Mundial. El escarabajo, un automóvil de precio asequible para los alemanes había sido diseñado en 1938 pero no consiguió comenzar a comercializarse hasta la década de los cincuenta, en que tuvo un enorme éxito. Tras la II Guerra Mundial Ferdinand Porsche fue acusado de usar mano de obra esclava en sus fábricas (que pasaron de fabricar automóviles a armamento militar) y estuvo arrestado durante dos años. En ese periodo de detención trabajó para Renault, preparando diseños de coches. Una vez liberado, volvió a Alemania y tomó de nuevo el control de su compañía de automóviles que sería desde entonces una de las más exitosas del mundo, símbolo inequívoco de calidad máxima y lujo exclusivo. El origen del escudo de Porsche tiene toda una leyenda, que posiblemente no sea del todo cierta. Dice: Max Hoffman, el importador durante los 50,60 y 70 de Mercedes para EEUU era un tipo incansable, siempre en busca de llevar lo mejor de Europa a EEUU.[...] Resulta que en uno de sus muchos viajes a Europa en busca de cosas nuevas se topa con un 356A en una carretera alemana. Hace parar al tipo del 356 como puede (el alemán flipa), le da un buen vistazo, le convence para dar una vuelta juntos y a Hoffman le encanta el coche. Se apunta en su agenda el fabricante y modelo, sede social y demás y se vuelve a los Estados Unidos. Desde allí investiga hasta acabar dando con Ferdinand Porsche. Le invita a Nueva York para hablar de esos “coches pequeñitos de aspecto simpático con el motor atrás”, donde Hoffman tenía su oficina. Ferdinand llega y se reunen para hablar y llegan a un acuerdo. Durante la comida, Hoffman le platea a Porsche la necesidad de un logotipo, un emblema, algo que se reconozca a la legua, porque hasta entonces los Porsche solo llevaban como identificación las letras P-O-R-S-C-H-E” en morro y culo, en color dorado, y en EEUU la marca, el sello de la casa, era algo fundamental de cara al marketing de la nueva marca a importar. Así que Ferdinand le dice “If all you need is a badge, we can give you one too” -si todo lo que necesitas es un emblema, también te lo podemos proporcionar”. Asi que, Porsche saca un boli, coge una servilleta de papel como las de los Foster´s Hollywood (esas grandes y gruesas) y se pone a dibujar… dos minutos después tenían el escudo de Baden Württenberg con el escudo de armas de Stuttgart en el centro, con el apellido de la familia presidiendo el escudo y el nombre de la ciudad sobre el caballo. Ferdinand volvió con esa servilleta en el bolsillo a Alemania, y se la enseñó a a su proveedor de metal para que lo reprodujera. Esa servilleta está hoy día en el Museo Porsche. Volkswagen. Interés común de Baja Sajonia y Porsche. A pesar de quedar separadas, las compañías de Porsche y Volkswagen siempre han estado económicamente muy unidas. Cierto es que Porsche tiene sus líneas de automóviles de lujo, pero también es un activo fabricante de piezas para los automóviles, siendo Volkswagen su principal cliente. Volkswagen es el tercer fabricante de coches del mundo, detrás de General Motors y Toyota. Así que proveerle de repuestos es un negocio muy lucrativo y una de las partes fundamentales de los ingresos que obtiene Porsche. Por otro lado, Volkswagen tiene su sede en el estado de Baja Sajonia, además de varias fábricas repartidas por esta región alemana. Es sin lugar a dudas la principal compañía de Baja Sajonia y también resulta fundamental para la economía del área. Decenas de miles de empleos, directos o indirectos, se deben a la presencia de Volkswagen en la región. Así, cada uno por sus razones, tanto Porsche como el gobierno de Baja Sajonia están muy interesados en mantener la situación de Volkswagen: como cliente y como empleador. Y ante la inevitable amenaza de compra por parte de grupos extranjeros - como le ocurriera a Opel - el gobierno regional posee un porcentaje significativo de acciones de Volkswagen: el 20,1% Del mismo modo, atemorizada de que una oferta extranjera pudiera apoderarse de Volkswagen, Porsche se ha visto obligado a hacerse con un porcentaje notable de acciones, tratando de dificultar una OPA (oferta de compra). La ley Volkswagen A pesar de tener un porcentaje muy pequeño (20,1%), el gobierno de Baja Sajonia ha sabido aprovecharlo políticamente más allá de lo que la justicia debiera permitir. Sus acciones dentro del consejo de Volkswagen tienen un valor especial: pueden bloquear cualquier iniciativa propuesta por el consejo. Y es que siendo apenas una quinta parte del total, el gobierno alemán promulgó una ley pensada para esta situación particular y que ha pasado a ser conocida como la Ley Volkswagen. Según dicha ley, que se promulgó en 1960, nadie puede comprar más de un 20% de los derechos de voto sobre el consejo de Volkswagen. Y el gobierno central alemán y el regional tienen derecho a asientos en el consejo supervisor de la compañía, sin importar cuántas acciones tengan del total. Obviamente esta ley infringe numerosos principios del Libre Mercado y la Unión Europea constantemente se ve obligada a torpedearla, pero sin pasarse de la raya puesto que está Alemania de por medio. Al final la ley Volkswagen sigue ahí y aunque se cambien superficialmente los términos el mensaje es claro: Baja Sajonia no quiere compradores extranjeros para Volkswagen. Porsche compra Volkswagen Porsche no puede permitirse vivir sin su principal cliente, Volkswagen. No puede depender de una ley que es ilegal y que además pone las decisiones en mano de políticos, con su tendencia a la volubilidad y a aceptar presiones a cambio de recompensas. Así que no le queda más remedio que tomar sus propias medidas. En este sentido su postura ha sido muy sencilla: comprar acciones de Volkswagen, tantas como han podido. El porcentaje de acciones en propiedad de Porsche ha ido creciendo a lo largo del tiempo. A finales del 2005 era de un 18.65%. En marzo de 2007 llegó al 30.9%. En ese momento, de acuerdo a la ley alemana (que es muy similar a la española en este punto) se veía obligada por ley a comprar toda la compañía. Porsche comunicó en una rueda de prensa que no tenía intención de hacerse con Volkswagen, que simplemente lo hacía para protegerse ante una compra desde el exterior. Esto, unido al veto y porcentaje de control de Baja Sajonia, mantenía las acciones de Volkswagen en una status quo permanente. Nadie podría comprar toda la compañía salvo Porsche, pero tampoco Porsche podría hacerlo. Como indicábamos antes, los caballos encabritados de Porsche y de Baja Sajonia simbolizaban control y lucha. Como en este caso, ambos trataban de hacerse con el control de Volkswagen, pero de forma amigable, sin llegar a ser caballos espantados. La Unión Europea seguía amenazando a Alemania con que la ley Volkswagen era ilegal. Un cambio en la legislación provocaría la necesidad de Porsche de hacerse con el total de la compañía. Pero las cosas de palacio van despacio. Así que Porsche siguió comprando, otro 4,89% en septiembre de 2008. Accionistas de Volkswagen Volkswagen es una compañía de enorme tamaño: 330.000 empleados. 3.700 millones de euros en beneficios anuales. Es la mayor fabricante de automóviles de Europa, la tercera del mundo. Y cotiza en la bolsa de Alemania. Como ocurre en España o Estados Unidos, existe un índice de referencia sobre las principales acciones de un país. En España es el IBEX, en Alemania el DAX. El IBEX no es más que un grupo de empresas cotizadas de referencia, un club selecto con las principales empresas que cotizan en bolsa. Numerosos particulares o fondos de inversión, tratando de diversificar su riesgo, reparten su compras de acciones de forma equilibrada entre numerosas compañías solventes. Así si las constructoras pierden mucho dinero en bolsa, recuperan parte de la inversión de las eléctricas. Y si se venden pocos coches compensan su inversión con farmaceúticas. Es una forma muy equilibrada de invertir y una de las más comunes que existen. Por eso muchos fondos compran constantemente acciones de estos índices. Y no lo hacen de cualquier manera, sino que ponderan al índice. Si Telefónica y Telepizza compartieran el IBEX 35 (una vez lo hicieron) y la primera fuera 1.000 veces más grande que la segunda, el fondo comprará mil veces más acciones de Telefónica que de Telepizza. Y si las pizzas venden mal y la empresa cae hasta ser 2.000 veces menos valiosa que Telefónica, los gestores del fondo venderán acciones de Telepizza, para equilibrar su paquete de acciones y dejarlo indexado a la evolución del IBEX. Por lo tanto, dado su tamaño, tras Porsche y Baja Sajonia, los principales accionistas de Volkswagen eran los poseedores de fondos indexados al DAX alemán. Cualquiera que tuviera un fondo del DAX, tenía un montón de acciones de Volkswagen. Octubre en Volkswagen Hasta aquí todo es bastante sencillo. Pero ahora todo se complica tanto que no creo que haya nadie que sepa exactamente lo que ha ocurrido. Tenemos la cotización de Volkswagen muy alta, por las incesantes compras de Porsche. Porsche posee un 36% del total de las acciones y Baja Sajonia el 20,1%. La cotización ha ido subiendo paulatinamente desde 50 euros por acción hasta unos 200 euros, en el mismo tiempo en que General Motors caía de 40 euros a 10 euros por acción. Era una subida del todo irracional. Simplemente sustentada en que una empresa (Porsche) estaba comprando todo el tiempo acciones de Volkswagen. Pero claro está, el precio llegaba a un punto tan elevado que a la propia Porsche le resultaba imposible seguir comprando. Lo que pagó por acciones de Volkswagen en octubre de 2007 sólo daba para comprar una quinta parte de las mismas acciones. Y además, aumentaría más el precio. A pesar de haber llegado a un porcentaje altísimo, acabar comprando el total era casi imposible. Y bueno, en pleno octubre de 2008, ante la inevitable caída de la economía mundial, los especuladores profesionales empezaron a trabajar de forma inversa: ya todos apostaban por caídas de precios. Una forma de ganar dinero poco gratificante, pero perfectamente posible. En bolsa uno puede apostar “a favor” comprando acciones de una compañía. Si creo que Terra será una empresa puntera con mucho crecimiento, haría bien en comprar acciones suyas. Pero gracias a las acciones prestadas uno puede apostar “en contra”. No es algo tan sencillo y por lo tanto no puedes ir a la oficina de tu caja de ahorros y hacerlo, pero la apuesta en contra sobre acciones existe desde hace décadas y es habitual por parte de inversores de todo tipo. Simplemente si esperas que una empresa baje en bolsa, pides prestadas unas acciones suyas, las vendes en el mercado y cuando llega el periodo de devolución las vuelves a comprar: como la acción ha bajado, las vendiste a más precio del que las compras ahora, con lo que ganas dinero (tanto como caiga la empresa). Para entender esto un sencillo ejemplo: imagina que vives en Madrid y te has comprado un lujoso abrigo de pieles (sintéticas, se sobreentiende). Disfrutas con él durante todo el invierno pero luego lo tienes muerto de asco en el armario. Tu abrigo son acciones de Volkswagen. Pero llega una amiga tuya y te dice en pleno Mayo que por favor se lo dejes. Tú piensas, joder, a esta le patina el cerebro. Pero es que tu amiga te ofrece incluso 10 euros a cambio de que se lo prestes, así que lo haces sin dudarlo. Tu amiga ha tomado acciones prestadas de Volkswagen. Tu amiga se va de viaje a Argentina, donde está acercándose el invierno. Sí, se ha llevado tu abrigo de pieles y se lo vende a otra amiga que ella tiene en Buenos Aires. Le ha venido estupendamente porque es muy moderno. Tu amiga ahora está en una posición corta (short) de abrigos. Tiene un abrigo menos de los que debería. Tú desde luego no sabes nada de todo esto. Crees que en unos días, antes del invierno español a más tardar, recuperarás tu abrigo. No sabes que ya está en manos de otra persona. Esa amiga viajera espera comprar el mismo abrigo al final del invierno de Argentina en una tienda de allí. Espera encontrarlo más barato que al precio al que ella lo vendió, traérselo de vuelta para devolverlo y todos felices. Ella ha apostado a que los abrigos estarán más baratos a final del invierno que al principio, y que habrá tal diferencia de precio que a ella le compensará pagarte diez euros a ti y todas las molestias del negocio. Cuando recompre el abrigo, recuperará su posición inicial y se cerrará el círculo. Lo que ha necesitado de seis meses y un abrigo de pieles para producir un beneficio ocurre en términos instantáneos con las acciones de una empresa. Si crees que va a bajar, pides acciones prestadas, las vendes y luego esperas comprarlas más baratas. Lo único seguro es una cosa: después tienes que recomprarlas para poder devolverlas. Volviendo a Volkswagen, dada la peculiar situación de la compañía, algunos fondos de inversión habían encontrado ingeniosas formas de ganar dinero casi seguro. Estaba claro que tarde o temprano Volkswagen caería en bolsa. Una posible estrategia consistía en comprar acciones de Porsche y pedir prestadas acciones de Volkswagen (que se vendían) .De esta forma, si Porsche bajaba de valor también lo harían sus acciones de Volkswagen con lo que podrían comprarlas más baratas. Del mismo modo una subida en la cotización de Porsche haría que nuestra parte proporcional del su posesión sobre Volkswagen subiera. En realidad muchos de estos productos financieros se idearon para este tipo de situaciones en que uno no trata de ganar sino de no perder. Puedes asegurarte una no pérdida, que es el primer paso hacia una ganancia. Por ejemplo comprando acciones de una petrolera y de una empresa de energías renovables. Cuando a una le vaya mal será casi seguro porque a la otra le va bien. En fin, que muchos veían la exhuberante cotización de Volkswagen como un valor seguro. Y eso en octubre de 2008, en que todas las bolsas caían en picado, era mucho más de lo que se podía esperar. Se había convertido en un chollo: sólo podía bajar y pidiendo acciones prestadas, uno podía ganar dinero fácil. Short Squeeze Llega un domingo, día en que no hay cotización de la Bolsa de Alemania, y en una rueda de prensa, Porsche anuncia que tiene intención de hacerse con el 75% de las acciones de Volkswagen. Se sabía que la posición de Porsche en Volkswagen era muy alta pero nadie sabía a ciencia cierta el porcentaje de acciones que ya poseían. Estos son los problemas de hacer leyes especiales para una única compañía: Porsche podía actuar con una libertad que no se le hubiera permitido en ninguna otra empresa cotizada. Porsche poseía un 42.6% de las acciones totales (20,1% en perpetua posesión de Baja Sajonia) pero también había conseguido mediante fondos de inversión controlados, de forma indirecta, ¡Un 31.5% más! De repente las cuentas no salían: El 94,2% de las acciones estaban en manos de Porsche o el Gobierno. Había una verdadera escasez de acciones de Volkswagen. Los especuladores que habían vendido acciones eran víctimas de lo que se denomina un short squeeze. Se produce un agotamiento de la oferta de acciones y los que esperan recomprar, no pueden. Ese lunes los operadores de muchas agencias de inversión estaban en sus oficinas muy puntuales. Les esperaba un lunes horrible: tenían un enorme volumen de acciones de Volkswagen que habían tomado prestadas y tarde o temprano tendrían que recomprar. El problema era que no había dónde comprar, porque Porsche se las había quedado casi todas. Había un total de un 12% de las acciones de Volkswagen prestadas, en tierra de nadie. Y entre todos se las tenían que apañar para recomprar acciones de una empresa en la que sólo había interés comprador y apenas un 6% fuera de las manos de Porsche y Baja Sajonia. Esto provocó la subida irracional de la cotización de Volkswagen, de 250 euros por acción (que ya eran una barbaridad) se acabaría llegando a los 500 euros por acción en unas pocas horas. Para colmo de males, aparecieron los fondos de inversión indexados, antes citados. Estos fondos operaban en proporción a las acciones del DAX alemán. Si de repente Volkswagen era un 100% más valioso que ayer, ellos tenían que aumentar sus acciones de Volkswagen en proporción. Éramos pocos y parió la abuela. Junto con los desesperados compradores de acciones anteriormente prestadas, apareció en la demanda una nueva hornada de compradores. Por supuesto los vendedores no hacían sino desaparecer. La acción podía irse tan arriba como se quisiera. En una escalada histórica, llegó a superar los 1.000 euros por acción. Volkswagen fue durante unas horas la empresa más valiosa del mundo. Los gestores de fondos perdieron fortunas (imagina vender algunos cientos de miles de acciones a 250 euros y acabar comprándolas a 1.000 euros) lo que llevó al suicidio al millonario Adolf Merckle, quien presumiblemente perdió unos 500 millones de euros en la operación. Estas sequías de acciones (short squeeze) son poco frecuentes. Las legislaciones de los países suelen tener leyes que evitan que puedan darse. Uno de los problemas de la globalización es ese: olvidar que las leyes no son las mismas en todos los países. Especialmente cuando hay una ley Volkswagen alemana. Arrinconando al Commodore. Uno de los casos más llamativos de short squeeze lo protagonizó Cornelius Vanderbilt, el empresario de ferrocarriles americano en el siglo XIX. Su historia bien pudiera figurar en las fábulas moralizantes para niños pequeños. Cornelius Vanderbilt, conocido como el Commodore (un rango militar parecido a capitán de barco), estaba invirtiendo considerables sumas en la compra de acciones de ferrocarriles en la región de Nueva York. Daniel Drew, un rival suyo, quiso jugarle una mala pasada. Se puso de acuerdo con representantes del gobierno de Nueva York, y les propuso un trato: Tomarían prestadas acciones de los mismos ferrocarriles que estaba comprando Vanderbilt. Venderían esas acciones prestadas y a continuación el gobierno de Nueva York promulgaría una ley que perjudicaría notablemente los intereses de estos ferrocarriles. De esta forma las acciones se hundirían y podrían obtener un gran beneficio, a la par que hacer mucho daño a su rival. Eran tiempos en que se estaban inventando novedosas formas de especulación, a cual más rastrera. La mayoría son hoy en día ilegales, como esta miserable maniobra. Lo que no estaba en los planes de Daniel Drew eran los poderosos bolsillos del Commodore. Sin inmutarse, Vanderbilt fue comprando cada acción que salía al mercado, sin preguntar por el precio. Y cuando Drew y sus corruptos compañeros se preparaban para recomprar las acciones se encontraron con una desagradable sorpresa: Vanderbilt las había comprado absolutamente todas y si querían comprárselas a él el precio sería extraplanetario. Al final Vanderbilt llegó a un acuerdo con el gobierno de Nueva York: les permitió comprar esas acciones a un precio que les aseguraba unas pérdidas moderadas, siempre y cuando se comprometieran a no promulgar leyes que le perjudicaran. Y dejó a Drew que asumiera sus propias pérdidas, de más de 500.000 dólares (que eran una fortuna). Daniel Drew fue una de las primeras víctimas de la historia de una short squeeze, pero como muchas víctimas financieras, merecedor de todo lo que le ocurrió. Haciendo cuentas. Ya estamos terminando. Volvamos a Porsche. La situación en la bolsa alemana se tornó caótica. El índice DAX estaba desbocado y los fondos no sabían qué hacer para comprar acciones. La subida estaba ya fuera de lo deseable, incluso para los poseedores de acciones. Era imposible negociar sus títulos. El gobierno tuvo que modificar la normativa mediante la cual una compañía cotizaba en el índice de referencia, evitando estas forzosas conversiones en función de la cotización. Esto permitió a los fondos no tener que seguir comprando acciones de Volkswagen. Porsche llegó a un acuerdo con el que se comprometía a devolver un 5% de acciones al mercado. Esto sirvió para traer la cordura a la cotización, tras las compras forzosas de los perjudicados fondos especuladores. Al final Porsche salió ganando con este baile en la cotización de Volkswagen entre 6.000 y 12.000 millones de euros. Ahora los millones se citan sin perspectiva posible. Pero para hacerse una idea, en un año en que todos los fabricantes de coches perdieron dinero, ellos ganaron. Aún más, esta cantidad es tan alta que la estimación más baja equivale a todos los ingresos de Porsche durante el 2006, un muy buen año y antes de la crisis actual. ¿Sabía Porsche que esto ocurriría? Quizás nunca se sepa. Esta interesante historia sucedió a finales de octubre del 2008 y todos la han narrado como una anécdota más en el turbulento mundo de los mercados cotizados. Pero desde entonces no se ha aportado mucha nueva información. Parece que Porsche no hizo nada ilegal, simplemente jugó a la perfección todas sus bazas y supo ganar dinero con las mismas armas con las que el resto del mundo ha perdido fortunas: aprovechando la opacidad de productos financieros, empleando intermediarios y fondos que operaban bajo sus intereses, pudieron quedarse con prácticamente el total de las acciones de Volkswagen. Luego sabían que los que tuvieran préstamos lo pasarían mal. Es difícil pensar que lo pasarían tan mal. La situación de Porsche a final del 2008 ha sido perfecta: han conseguido hacerse con un enorme porcentaje de Volkswagen, sin pagar demasiado. Ha facilitado la eliminación de la dudosa ley Volkswagen. Han ganado prestigio. Y muchísimo dinero. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Las enfermedades de las caricaturas Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada
Fallo Informatico mas Dificil del Mundo En un foro de una importante página de programadores informáticos, se debatía sobre cuál era el fallo de programación (bug) más difícil de encontrar que uno se había encontrado a lo largo de su vida. El sistema permitía la votación de las respuestas, con lo que al mismo tiempo tenía un valor de encuesta. El error que ocupaba el primer puesto era el siguiente: Esto no me ocurrió a mi personalmente, me lo contó un amigo: Estaba tratando de corregir un error en un programa que ocurría sólo excepcionalmente. Acabaron acotándolo: El fallo sólo ocurría en miércoles (Wednesday), sólo en septiembre (September) y a partir del día 9. Es decir, 362 días al año, el programa funcionaba correctamente, pero había tres en que se producía un error muy grave que lo terminaba de inmediato. La causa del error era puramente alfabética. La definición de las fechas era en la forma “Lunes, 4 Mayo 2009″. Esto funcionaba en todo los casos salvo para esos fatídicos Miércoles de Septiembre. El motivo del error era la funesta combinación: September es el mes con más letras de todo el año, en inglés. Wednesday es el día de la semana con más letras de todo el año. Justo la combinación de ellos y las dos cifras del día del mes tenían el tamaño máximo posible en el idioma inglés y la persona que lo había diseñado había usado justo un carácter menos de los necesarios: Wednesday, September 22 2008, tiene 28 caracteres, algo que sólo ocurre en los últimos miércoles de Septiembre. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Las enfermedades de las caricaturas Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada

Pueblos abandonados La leyenda negra de Marmellar Pueblos malditos A la espalda de las montañas de Montserrat, en la comarca del Baix Penedès (Tarragona), y dentro del municipio de Montmell, encontramos el pueblo abandonado de Marmellar, que debe su nombre a un riachuelo que trascurre por las cercanías. Los primeros datos que se tienen sobre este lugar datan del año 1023 y hacen referencia a su castillo e iglesia interior. Se cree que el uso de esta fortaleza estuvo relacionado con la iglesia y así continuó durante varios siglos, siendo la comunidad de Sant Ruf la que establecería allí un convento. La iglesia de Santa María de Marmellar data del año 1149, cuando a las faldas del castillo comenzó a crecer el pequeño pueblo. Estas sierras de pinos, encinas y brezo, fueron ricas en caza y muy fecundas para la agricultura y el ganado. Pequeños pueblos como Marmellar y cientos de Masías se difuminaban por los abruptos montes, siendo estas tierras lugares prósperos para toda la gente que allí vivió sin demasiados problemas durante el segundo milenio. Del siglo XVII data la iglesia de San Miguel, muestra de que el pueblo continuó siendo un lugar próspero de la zona. En el siglo XIX, la desamortización en toda la comarca de Montmell y los envites de la guerra, hicieron que la vida solitaria en las masías no fuese demasiado recomendable. Los guerrilleros Carlistas hicieron de estos montes su hogar y lentamente, este pueblo se fue deshabitando hasta que allá por los años setenta, los últimos moradores partieron hacía poblaciones más prosperas. Desde entonces, el abandono total y el vandalismo van haciendo mella en los muros de sus edificios. Pese a esto, todavía se pueden contemplar los perfiles de su castillo románico, sus iglesias y algunas de las casas. El cementerio, en el que hasta hace un par de décadas reposaban los cuerpos de los hijos de este pueblo, muestra ahora sus nichos blancos y vacíos. La leyenda negra de Marmellar La fama de este pueblo como maldito no viene de épocas remotas. Todo comienza una noche de San Juan a principios de los años 90. Una joven, no se sabe muy bien si secuestrada o por voluntad propia, conoce a un grupo de jóvenes y es llevada hasta Marmellar. En las ruinas de una casa es violada y quemada viva y tras estos hechos salvajes, la dejan en el interior de uno de los nichos vacios del viejo cementerio. Unos chavales de la zona encuentran el cuerpo unos días después y relatan que la zona del asesinato se encontraba adornada con diversos símbolos y pintadas de carácter satánico. ¿Ritos oscuros o simplemente un asesinato cruel? Los datos sobre este asesinato son confusos y han quedado en el olvido, pues a día de hoy, no hay más datos ni culpables. Esto podría haber quedado como mera anécdota, a no ser porque años después, el 14 de febrero de 1996, otra joven de la zona es secuestrada en una gasolinera próxima y asesinada en este lugar. Esta vez sin ritos oscuros de por medio. Pero a partir de este segundo crimen, la leyenda de pueblo maldito recae en este lugar. Incluso algún dato se recoge sobre apariciones fantasmales de una “Dama blanca”. Texto de Sinuhé Gorris. Tejiendo el Mundo. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada

La mayor matanza de humanos provocada por animales La masacre de Ramree Hoy es diecinueve de febrero de 1945 y probablemente, estas sean las últimas palabras que escribo en este diario. Tras varios días bombardeando las costas de la isla que mis compañeros y yo estamos intentando defender, las tropas británicas junto a algunas brigadas indias han conseguido desembarcar en la zona norte. Hemos resistido más de lo que lo hubiesen hecho los soldados de cualquier país y nuestra patria, Japón, nos recordará con orgullo por siempre. Tras el desembarco, y con la cobertura aérea y naval que tenían los británicos, todos los que quedábamos nos vimos obligados a replegarnos hacia el interior de la isla. Las comunicaciones por radio señalaban a nuestros mandos que nuestras brigadas de la zona sur todavía estaban intactas y resistían el asedio y las órdenes fueron claras y certeras; cruzar a cualquier precio los dieciséis kilómetros que nos separaban de ellos y unirnos para la batalla final. Al anochecer, alrededor de mil soldados nos adentremos en los manglares poniéndonos a salvo de la artillería enemiga y de los disparos que, como una maldita lluvia de plomo, caía sobre nosotros desde la playa. A los pocos minutos, las explosiones y los disparos comenzaron a sonar sordos y alejados y un extraño silencio, tan solo roto por los jadeos extenuados de algunos compañeros, se adueño del oscuro y pantanoso bosque. En los meses que llevamos en esta isla nunca nos habíamos adentrado tanto en los manglares y los movimientos de una zona a otra siempre los habíamos hecho por las zonas secas de los laterales o por la costa. Todos éramos conscientes de los peligros de estos pantanos. Este bosque es el hogar de todo tipo de alimañas venenosas como serpientes, escorpiones y arañas de todo tipo y el peor de todos ellos, unas bestias que podían llegar a medir diez metros de largo y partirte en dos de una sola dentellada, los cocodrilos marinos. Avanzar por este lugar es terriblemente costoso y los batallones que entraron al bosque más o menos agrupados no han tardado mucho en disgregarse en pequeños grupos. Doce compañeros y yo, caminamos a duras penas en fila india, con el agua por la cintura y en la más total oscuridad. Intermitentemente, el resplandor de algún proyectil disparado desde los buques que están fondeados a algunas millas, ilumina brevemente el cielo y nos permite guiarnos de un modo torpe y poco seguro. A cada paso, los pies se nos clavan en el fondo lodoso del pantanal y nos cuesta más esfuerzo avanzar. Paralelamente a nuestro grupo, avanzan el resto. Algunos de ellos tienen pequeñas linternas con las que guiarse e intentamos no perder sus débiles destellos de vista como punto de orientación. De repente, a escasos metros de nosotros se escuchan unos terribles gritos y comienzan a sonar disparos. Entre la espesura de plantas y raíces altas podemos ver el resplandor rojizo de los fogonazos. Todos en el grupo nos quedamos paralizados y en silencio, preparando nuestros fusiles para el inminente ataque. ¿Cómo han podido rodearnos los ingleses tan rápido?… Los disparos cesan tras un par de minutos y en su lugar comienzan a llegarnos unos sonidos extraños desde el mismo lugar, unos sonidos como de enormes chapoteos en el agua mezclados con aterradores rugidos y cacofonías. De pronto, la misma escena se repite en otro grupo a unos treinta metros detrás de nosotros. Gritos histéricos rasgan el húmedo ambiente y el eco de los disparos a discreción rebotan por todo el bosque. Uno de mis compañeros se desploma de golpe sobre mí, el desconcierto es total y cuando me ayudan a levantarlo comprobamos que ha recibido un balazo en la frente. Tenemos que alejarnos de allí lo más rápido posible si no queremos acabar como él y recibir una bala pérdida de las que, sin todavía entender porqué, están comenzando a llegar desde todas las zonas del manglar. La locura se dispara en pocos minutos y los gritos y las explosiones se escuchan ya por todos los lados. El terror en nuestro grupo, casi de forma inconsciente, nos hace dirigirnos hacía el exterior del manglar incumpliendo las órdenes que nos han dado. Un terrible alarido destaca del resto gritando una palabra que llega con total nitidez hasta nuestros oídos que nos hiela la sangre al instante… ¡COCODRILOS! De repente comprendemos que los ingleses no tienen nada que ver en lo que está sucediendo en el interior del manglar y que la lucha encarnizada que se está librando allí dentro es mucho más terrible. La zona que cruzamos ahora es más profunda y el agua nos llega hasta el pecho, a nuestra derecha, unas enormes sombras se deslizan hacia el agua desde lo alto de unos matorrales y antes de que nos dé tiempo a reaccionar, los dos últimos integrantes del grupo son literalmente engullidos hacia el fondo fangoso. El pánico se apodera del resto y también nosotros comenzamos a descargar nuestra munición hacia las sombras que se mueve bajo el agua, a nuestro alrededor. A unos veinte metros a nuestra derecha vemos una zona de pantano más clara y alta que parece tierra seca, si conseguimos llegar hasta allí quizás podamos salir de esta. De reojo veo que Hiro, mi mejor compañero y que camina justo detrás de mí, está quitando el seguro a una granada y se dispone a lanzarla hacia atrás, donde los gigantescos cocodrilos están acabando sistemáticamente con los compañeros del grupo más rezagados. Cuando tiene el brazo completamente estirado para lanzar la granada, unas enormes mandíbulas emergen del fondo del lodazal y con un crujido estremecedor le arrancan de cuajo el brazo a mi amigo. Hiro ha quedado tan estupefacto que ni tan siquiera grita o se queja por el dolor, observo durante unos segundos su mirada perdida en las oscuras aguas mientras que un chorro de sangre brota desde el boquete que ha quedado a la altura su hombro. De repente, la granada que se ha tragado el cocodrilo junto con el brazo de Hiro hace explosión y tras el fogonazo y el estruendo apagado bajo las aguas, una lluvia de barro, sangre y vísceras de cocodrilo cae sobre todos nosotros. Agarrando a Hiro del único brazo que le queda y prácticamente a empellones conseguimos llegar hasta la zona seca. Tan solo quedamos cinco y si no conseguimos salir de allí, pronto seremos cuatro porque mi amigo se está desangrando a una velocidad aterradora. Al fondo, entre lo poco que se filtra por la espesura de la vegetación, nos parece ver algo de claridad. Allí termina el manglar se sale a terreno abierto, a poca distancia de la playa oeste. Ahora que caminamos sobre terreno seco avanzamos más rápido y sin el temor de las bestias que nos acechan a nuestro paso desde las zonas húmedas de los laterales. Por fin conseguimos fuera del bosque, ahora solo debemos de caminar bordeándolo hacia el sur hasta llegar hasta la zona donde están nuestros compañeros de la resistencia. Apenas hemos caminado un par de centenares de metros cuando desde la playa comienzan a dispararnos. Los silbidos de las balas pasan a escasos centímetros de nosotros y antes de que nos dé tiempo a reaccionar, dos de nosotros reciben los impactos. Los británicos han rodeado el manglar y los francotiradores tienen orden de disparar a todos los que intentemos salir de este infierno. Volvemos de nuevo a introducirnos en la oscuridad del pantano, mientras arrastro literalmente a mi amigo, el tercer compañero dispara hacia la playa intentando cubrir nuestra retirada. Hiro y yo conseguimos llegar, pero él no tiene tanta suerte, un balazo le atraviesa el corazón en el último momento. Estoy completamente exhausto, he vuelto a introducirme en la zona húmeda hasta alcanzar una pequeña zona seca de un par de metros de diámetro con un enorme árbol en el centro. Sentados y apoyando nuestras espaldas contra el tronco, intentamos descansar unos minutos para volver a reemprender el camino. Hiro, lentamente se escora hasta que su cuerpo queda inerte apoyado contra mi hombro… ha muerto. Un reguero de sangre todavía corre desde su hombro, bajando por la pendiente de nuestro improvisado islote y adentrándose en el agua. A mi alrededor, decenas de lomos comienzan a emerger del agua, atraídos por la sangre de mi amigo y lentamente, se dirigen hacia mí. *** Esto ha sido un relato ficticio de unos hechos reales que acontecieron en la isla de Ramree, junto a Birmania, en febrero de 1945. La isla de Ramree, defendida por los japoneses, tenía un puerto y un aeropuerto que eran un punto estratégico para la reconquista británica de la bahía de Hunter. Los británicos no escatimaron en medios en la toma de esta isla; el acorazado Queen Elizabeth junto con los escuadrones de la RAAF del portaaviones Ameer, bombardearon sin compasión las costas de la isla antes del multitudinario desembarco de las tropas británicas e indias. Alrededor de mil japoneses se vieron obligados a internarse en los manglares del interior sin posibilidad de huída, pues al salir se veían cazados por los soldados ingleses que flanquearon todo el pantano. Tan solo unos veinte soldados japoneses sobrevivieron aquella noche. No hay datos reales sobre lo que ocurrió allí, porque nadie entró jamás a hacer un recuento de víctimas, pero se supone que la inmensa mayoría de los soldados imperiales murieron bajo las fauces de estas terribles y gigantescas bestias. Otros muchos corrieron mejor suerte, muriendo por su propio fuego cruzado y otros, los menos, al intentar salir de allí fueron tiroteados por los británicos. Todo lo que se sabe de aquella lejana noche de 1945, es lo que contaron los soldados británicos que escucharon estupefactos lo que ocurría en el interior del manglar. A día de hoy, no hay ningún testimonio directo de ninguno de los supuestos supervivientes japoneses. El naturalista y miembro de las tropas británicas en ese momento, Bruce Wright, lo describió así: “Esa noche (la del 19 de Febrero de 1945) fue la más horrible que cualquiera de la dotación de la ML [lanchón de desembarco de la infantería de marina] haya visto nunca. Entre el esporádico sonido de los disparos podían oírse los gritos de los hombres heridos, aplastados en las fauces de los enormes reptiles, y el vago, inquietante y alarmante sonido de de los cocodrilos girando creaba una cacofonía infernal que rara vez se ha igualado en la Tierra. Al amanecer llegaron los buitres para limpiar lo que los cocodrilos habían dejado… entraron en los pantanos de Ramree, sólo unos 20 fueron encontrados con vida.” Se dice que más de 1000 litros de sangre humana se derramaron aquella noche en los pantanosos manglares de la isla de Ramree y los hechos que allí sucedieron, están inscritos hoy en día en los anales de la historia como la mayor matanza de seres humanos provocada por animales. Posteado por Sinuhé. Tejiendo el Mundo. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada

Shanghai ¿La Venecia del siglo XXI? Shanghai se hunde Por si no fuera poco la amenaza de quedar sumergida debido al aumento del nivel del mar causado por el cambio climático, las autoridades chinas parecen empeñadas en ayudar a la naturaleza en su afán por hundir la mayor ciudad del país, una jungla de asfalto poblada por casi veinte millones de personas, que produce en torno al 15% de la riqueza del país y por cuyo puerto pasa el 30% de sus exportaciones. Hace ya un lustro que los científicos alertaron del peligro que supone el peso de los gigantescos rascacielos que dibujan el espectacular horizonte de la capital económica del Gran Dragón, pero los urbanistas de Shanghái siguen en sus trece. A pesar de que el territorio del centro financiero se hunde entre 1,5 y 2 centímetros al año, tras inaugurar hace unos meses el edificio más alto de China, acaba de comenzar la cimentación de un nuevo coloso de vidrio y acero que se levantará 632 metros sobre el suelo y que, según algunos expertos, acelerará el ritmo del hundimiento. Hasta ahora, la población celebraba con entusiasmo cada vez que el cielo de su ciudad era horadado un poco más arriba, pero en esta ocasión comienzan a oírse voces en contra de este nuevo proyecto megalómano que, teóricamente, estará terminado en 2014. No sólo porque temen que se convierta en la primera ciudad submarina del mundo, sino porque, además, la enorme concentración de edificios está elevando constantemente la temperatura de la ciudad, donde se viven cifras récord cada verano. Tal es así que, el pasado año, el Ayuntamiento decidió apagar el alumbrado de los rascacielos siempre que el termómetro superara los 35 grados. Hace una década sólo se habría rebasado esa cifra dos o tres días, pero en 2008 su número creció hasta sobrepasar la veintena. Por si fuera poco, a apenas 300 días de la celebración de la Exposición Universal de Shanghái, las calles de la antigua Perla del Oriente son un caos. El soterramiento de la zona histórica del Bund, las obras de mejora de muchos barrios y las gigantescas construcciones imposibilitan el tráfico y convierten la atmósfera en una capa de suciedad que se ha convertido en una de las principales causas de enfermedades respiratorias. Los vecinos comienzan a rebelarse. Muchos se niegan a abandonar sus casas para dar paso a relucientes centros comerciales. Otros han parado la construcción de la línea 9 del metro, y la ampliación del único tren de levitación magnética del mundo se ha encontrado con tal oposición que aún no han podido iniciarse las obras. Posteado por Sinuhé. Tejiendo el Mundo. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada

Pez Robot Este raro ejemplar en vez de escamas y espinas cuenta con sensores y cables. El mismo tiene el fin de rastrear sustancias nocivas en los océanos.En una imagen de video se lo puede observar nadando en un estanque ubicado en la ciudad de Londres mientras un grupo de personas lo miran admirados. Este “animal” no cuenta con la capacidad de emocionarse ni expresar sorpresa, el solo pasea su cuerpo de metro medio como si nada pasara a su alrededor. Parece tranquilo, un típico pez carpa más. Pero en la realidad este ejemplar es el primer pez robot creado por los investigadores de la Universidad de Essex, tendrá el fin de localizar los focos de contaminación del agua. A las espinas y a las escamas las reemplazan cables y sensores químicos que podrán encontrar posibles contaminantes, por ejemplo, filtraciones de tuberías o barcos. Este invento tiene un valor de 29.000 dólares y ya el próximo año tendrá la capacidad de nadar en Asturias (España), él mediría la cantidad de las aguas para bañarse y para poder pescar. En el futuro estos peces mecánicos se mezclarán con la fauna y la flora de los diferentes ríos, lagos y mares de todo el mundo. Hace pocos días, en Tokio se presento la celebre Saya. En Japón se considera a estos inventos como una solución al doble inconveniente de una población cada vez más envejecida y a la escasez en la mano de obra. Este pez es un avance en el área pero con distintos objetivos que son los que focalizar la contaminación. Si bien es cierto que el aparato continua perfeccionadose, por ahora los productos construidos pueden desplazarse desde la superficie hasta dos metros de profundidad de forma independiente y por sistema Wi-Fi, durante 8 horas. Estos robots cuentan con una memoria donde se carga cartografía submarina de la zona a explorar. Con forma de pulpos No es la primera vez que la ciencia imita los dones de la naturaleza. Además de este pez hay un proyecto europeo que intenta reproducir la estructura muscular de los tentáculos de un ulpo para crear un robot invertebrado. Sin un esqueleto sólido. Es un proyecto internacional que usara anillos de silicona para copiar los músculos transversales, mientras que imitar los longitudinales se usaran polímetros que reaccionaran a una corriente eléctrica. Fuente.
Centralia, el Silent Hill del mundo real Centralia es un municipio en el condado de Columbia, Pennsylvania, en los Estados Unidos. A pesar de que recientemente en 1981 había más de 1.000 habitantes, la población disminuyó a 12 como resultado de una vieja mina en llamas, que arde debajo de la ciudad. El pueblo fue registrado en 1866, pero ya existía desde 1841; el poblado fue cuna de activistas de la organización secreta de mineros llamada Molly Maguires, durante el período entre 1860 y 1870. El fundador de la ciudad, Alexander Rea, fue una de las víctimas de esta orden clandestina, cuando fue asesinado en las afueras del municipio el 17 de Octubre de 1868. Otros asesinatos e incendios ocurrieron en aquel tiempo. En el año 1962, un incendio aparentemente inofensivo en un basurero de Centralia (Pensilvania) se extendió repentinamente por el subsuelo y encendió una veta de carbón situada bajo la ciudad. Las llamas de la superficie fueron extinguidas por los bomberos, pero el carbón siguió ardiendo bajo las casas hasta convertirse en un monstruo incontrolable que obligó a desalojar la ciudad. Hoy día, Centralia es un lugar abandonado y fantasmal. La mina subterránea sigue ardiendo y se calcula que contiene carbón para hacerlo durante 250 años más. El aspecto actual de Centralia es lo más parecido a una película de terror. De hecho, el lugar sirvió de inspiración para la película “Silent Hill”. Aquí y allá, el monstruo ha levantado las calles o partido en dos las carreteras; pequeñas columnas de humo delatan los lugares por los que trata de respirar. La carretera estatal 61, que fue cerrada a mediados de los 90, es un lugar auténticamente espectral. Un enorme cartel nos advierte del peligro poco antes de llegar: “Incendio en mina subterránea. Adentrarse en este área puede ocasionar graves daños o la muerte. Gases peligrosos. Peligro de hundimiento”. La fuerza del incendio ha rajado la carretera en dos; una gigantesca grieta que cruza de un lado a otro como si la tierra acabara de estallar. Actualmente se calcula que la veta de carbón bajo Centralia tiene unos 10 kilómetros de extensión y arde a unos 1.000 metros de profundidad. Las autoridades se dieron cuenta de su existencia a mediados de los 70. Los bomberos abrieron varios agujeros en la tierra para comprobar las evoluciones del incendio y lo consideraban controlado hasta que el propietario de una gasolinera local introdujo una vara para medir los tanques subterráneos y descubrió que estaban a 80º C. Poco tiempo después, un niño de 12 años fue rescatado tras caer en un pozo de más de 40 metros que se abrió bajo sus pies. A la vista de los acontecimientos, las autoridades se pusieron en marcha y en 1984 evacuaron la ciudad. Unas cuantas familias optaron por quedarse hasta que en 1992 fueron expulsadas definitivamente. Hoy día, lo poco que queda del pueblo ha sido devorado por la vegetación. De vez en cuando algún grupo de despreocupados turistas se aventura en las inmediaciones de la mina y se fotografía junto a las humeantes chimeneas. Ignoran que, en cualquier momento, el monstruo puede despertar. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada
Pripyat, la ciudad envenenada Pripyat – La ciudad envenenada A lo largo y ancho del planeta, existen multitudes de pueblos y ciudades fantasmas, pero probablemente, ninguna tan espectacular como Pripyat. Esta floreciente ciudad, de 50000 habitantes, fué evacuada en menos de tres horas y desde aquel momento, hace ya 22 años. Nadie ha vuelto a pasear por sus calles. Pripyat es una ciudad fantasma al norte de Ucrania en la región de Kiev, en cercanías de la frontera con Bielorrusia, la actual Belarús. Que debe su nombre al río que atraviesa la ciudad. ¿Qué pasó? Esta ciudad es conocida porque sufrió el peor accidente de la historia de la energía nuclear el 26 de abril de 1986 cuando se produce el sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la planta nuclear de Chernobyl, el cual emitió 400 veces más radiación que la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima en 1945, por lo que la ciudad se vio afectada por la radiación y debió ser evacuada. La evacuación fue llevada a cabo en tan solo tres horas por el ejército ruso, cuando la mayoría de los habitantes fueron desalojados de sus casas contra su voluntad, y los animales domésticos y de ganado fueron sacrificados. Historia Fue fundada en 1970 para dar hogar a los trabajadores de la central nuclear de Chernobyl y a sus familias. Debido a su estratégica posición geográfica en un clima relativamente templado y un suelo muy fértil, la ciudad comenzó a desarrollarse, convirtiéndose en una de las zonas más agradables para vivir en toda la antigua URSS. Debido a eso, la población en sólo 16 años creció hasta más de 40.000 personas. Ahora Actualmente no tiene ningún habitante, más que investigadores, científicos y fuerzas de seguridad que custodian la zona de exclusión. La ciudad es ahora un museo de la era soviética tardía, tiene muchos edificios de apartamentos, dentro de los cuales se encuentran abandonadas fotografías, juguetes de niños, ropa, objetos personales, etc. También hay restaurantes, plazas de juego, hospitales, escuelas y gimnasios que también fueron abandonados. Debido al inexistente mantenimiento de las construcciones, dentro de ellas el moho, hongos e incluso plantas han crecido gracias a la humedad producida al derretirse la nieve de invierno. Por una larga carretera completamente vacía se llega al puesto de control de la zona de seguridad de 30 kilómetros cuadrados resguardada por el ejército alrededor del área del accidente. El terreno que rodea al antiguo reactor está cercado también por un nuevo perímetro de 10 kilómetros cuadrados, que es donde se considera que hay mayor contaminación. Pripyat era una ciudad de unos 50.000 habitantes, que alojaba a los trabajadores de la planta nuclear de Chernobyl, quienes fueron evacuados días después del accidente, el día de la explosión el viento evitó que la nube radioactiva acabase con todos sus habitantes. En la zona de 30 kilómetros alrededor del reactor había unas 94 aldeas y las ciudades de Pripyat y Chernobyl. Actualmente, tras la masiva evacuación de la población, sólo queda un puñado de aldeas y la pequeña urbe de Chernobyl, donde hay unas 7.000 personas, es decir, menos de 5% de lo que había hace 20 años. La ciudad quedó totalmente suspendida, una muestra de ello es que aún se encuentran símbolos comunistas en los panoramas, por ejemplo, en la casa de voto, todavía están las urnas y los carteles que se mostrarían el 1 de mayo. Sobre el edificio de gobierno, aún están los escudos de la URSS y de la República Socialista Soviética de Ucrania; e incluso partes del himno de la URSS escritas en un edificio. Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada
Diario de un profanador de tumbas Turno de noche Las profanaciones de tumbas se han convertido en un problema de seguridad ciudadana. Todos los años varias decenas de cementerios sufren este acoso, que parece esconder desde rituales satánicos hasta actos de simple vandalismo. Pero ¿qué impulsa a una persona a adentrarse en un cementerio para mancillar a los difuntos? ¿Qué pasa por la cabeza de un sujeto antes de profanar un nicho o una tumba? Soy un profanador de tumbas y ahora mismo me dirijo a trabajar. Es de noche. Circulo por la carretera hacia un cementerio rural. Habré llegado en media hora, más o menos. No estoy orgulloso de lo que hago, pero tampoco siento remordimientos por ello. De algo hay que vivir y mejor robar a un muerto que a un vivo, digo yo. Además, se puede obtener más dinero de una tumba que atracando a pie de calle. Sin ir más lejos, el pasado 15 de mayo los Mossos d’Esquadra detuvieron a un trabajador de los servicios funerarios del barcelonés cementerio de Sant Andreu por robar las joyas con las que recientemente había sido enterrado otro hombre. Nada menos que un anillo valorado en 5.000 euros y varios relojes que alcanzaban los 36.000. Quienes nos dedicamos a esto nos fijamos en todos los detalles, leemos los periódicos buscando esquelas llamativas e, incluso, acudimos a algunos sepelios para tantear el nivel económico del difunto. Así sabemos si será enterrado con joyas o no. Y, si no es así, siempre caerá algún diente o empaste de oro. Algunos de mis colegas piensan que no hacemos sino perpetuar aquellas profanaciones que sembraron el pánico en la sociedad británica de los siglos XVIII y XIX, cuando numerosas bandas robaban cadáveres frescos con los que surtían las facultades de Medicina. Los médicos pagaban buenas sumas por ellos, arriesgándose a que alguno de sus alumnos reconociera al difunto que iba a diseccionar. Costumbre que ya practicaban en su momento el propio Leonardo da Vinci o Vesalio en el siglo XVI. Y tanto fue el miedo que se generó ante esas bandas que los propios ciudadanos idearon trucos para proteger las tumbas de sus difuntos del saqueo, como ataúdes con cubiertas metálicas o de hormigón, pistolas escondidas que se accionaban cuando alguien pisaba el disparador… Las propias lápidas y las verjas que rodean algunos nichos nacieron como antídoto contra los profanadores. Pero yo no me siento así. Solo sé que me aprovecho de un nuevo negocio que comienza a ser explotado, porque de un camposanto vale casi todo. Que se lo pregunten si no a quienes el 1 de septiembre de 2007 robaron 3.000 m de cable de cobre de las farolas que iluminan el cementerio zaragozano de Torrero. Las puertas de aluminio o las verjas de hierro con las que se cierran muchos panteones también se pagan a buen precio. Las cruces e incluso las placas de metal de las lápidas nos las quitan de las manos ciertos talleres. Si se sabe hacer, no hay problema, porque las denuncias, las que se interponen, siempre llegan tarde y solo si nos cogen in fraganti podemos terminar en la cárcel. Bien claro lo dijo el alcalde de Torrenueva, Manuel Carrascosa: “Si no es de este modo, es muy difícil acusar a los posibles ladrones de nada”. Falta de Vigilancia También contamos con otra gran ventaja: la falta de vigilancia en los camposantos. Escogemos las áreas rurales porque la presencia de la Guardia Civil es mucho menor, en ocasiones dos o tres patrullas para vigilar cientos de hectáreas. Únicamente hay que ser cautelosos, conocer sus movimientos y realizar la profanación con rapidez para asegurar una buena noche de trabajo. Si la población es de un tamaño considerable, suelen emplazar algunas cámaras de vigilancia, pero de noche es fácil burlarlas. Tampoco nos intimidan ni los muros ni las verjas; sabemos cómo sortearlos. Incluso en las grandes ciudades la vigilancia corre a nuestro favor. La alcaldesa de Vigo, Corina Porro, lo resumió bien y advirtió de ello al explicar lo que ocurría en su ciudad: “Es imposible mantener vigilancia permanente en el interior de los ocho cementerios existentes”. Solo les resta reforzar el número de patrullas en el exterior. Pero en los pueblos la situación se mantiene. Las puertas se dejan abiertas, los muros son de baja altura, los candados se revientan con facilidad… Más sencillo lo tienen aún los profanadores aragoneses, con medidas como la acordada este año de cerrar durante la tarde los cuarteles de los municipios más pequeños de la región. Así, si les sorprende alguien y llama a la Guardia Civil, disponen de mayor tiempo para escapar al proceder las patrullas de cuarteles más distantes, en ocasiones de hasta 80 km de distancia. Algo tiene, de todas formas, la tierra aragonesa, porque dicen que en los últimos años se han profanado más de 300 tumbas. Ya llego al cementerio. He tenido suerte y no me he cruzado con ninguna patrulla de la Guardia Civil. Aparcaré el coche en un lugar discreto, no muy cerca del recinto, pero tampoco muy lejos, para asegurar la huida. Me he informado bien de lo que ando buscando: un enterramiento reciente. Y si me da tiempo cargaré con algunas cruces para vender como chatarra. Eso si son de hierro, porque quizá encuentre algunas decoradas con materiales más preciados. La noche es fresca. Saco las herramientas del maletero. Basta con un martillo, una cizalla y unos buenos alicates. Nada más. Me acerco a la entrada. Está abierta. Oigo voces y risas. Alguien está dentro. Parece una cuadrilla de jóvenes, que se agrupan en torno a un papel. ¡Están celebrando una de esas sesiones de rol! Ya me habían advertido de que podría sucederme esto cuanto menos lo pensara, desde aquel enero de 2004 cuando se encontraron 11 tumbas abiertas y 17 nichos rotos en el cementerio de la Almudena, en Madrid. Al principio todo hizo sospechar que no se trataba más que de puro vandalismo, pero los restos de algunos huesos colocados en un orden muy concreto invalidaron esa hipótesis. Además, los policías recordaron lo sucedido seis años antes en el también madrileño camposanto de Arganda del Rey. En esa ocasión varios jóvenes estuvieron durante un mes abriendo fosas por la noche para fotografiarse con los muertos. No exhumaban cualquier cuerpo, sino los que cumplían ciertos requisitos exigidos en el juego, como haber fallecido a lo largo de ese 1998. Y una vez hecho esto volvían a atornillar la lápida con sumo cuidado para no dañar el mármol y evitar así dejar constancia de sus actividades. Poco más pudo hacer la policía, a pesar de que durante varias noches diversos agentes permanecieron ocultos entre los nichos esperando la llegada de los profanadores. Es verdad que detuvieron a varios sospechosos, pero pronto quedaron en libertad por falta de pruebas. Efecto Llamada El frío me atenaza mientras espero a que se marchen. Al menos no dejarán grandes destrozos. Estos no tienen pinta de vándalos. No como esos a los que les da por romper todo a su paso por puro divertimento. La policía cree que nuestros robos han provocado lo que llaman “efecto llamada”, que por nuestra culpa muchos jóvenes han perdido el respeto a los difuntos y se han dedicado a entrar en los camposantos para proseguir la diversión del fin de semana. Y la consecuencia es el cada vez mayor número de profanaciones de panteones, tumbas y nichos por toda España. Y no solo en este país. En Bruselas (Bélgica) el 16 de septiembre se detuvo a dos niños de 7 y 8 años por saquear unas 140 tumbas en el cementerio de Brabante. Que se aburrían, dijeron, y la Fiscalía no pudo hacer nada debido a su corta edad, solo cargar los daños a sus padres como responsables civiles. Algo es algo. Aquí los perjuicios que causamos los profanadores son costeados por los propietarios de los nichos, si el camposanto es parroquial, y por los ayuntamientos, en el caso de que sea municipal. Pero cierto es que hay algo perverso en que los niños imiten a los mayores hasta este extremo o en que esta sea su forma de divertirse. Seguramente lo habrán aprendido de los jóvenes, de esos que después de un botellón se acercan hasta los panteones para destrozar todo cuanto encuentran a su paso. O de los se emborrachan junto a la misma tapia, como en la localidad de Torrenueva (Granada). El año pasado algunos jóvenes cogieron la costumbre de acercarse para beber a un lugar que llamaban “el mirador”, a pocos metros del cementerio. Unos pocos se internaron en su recinto y arrancaron varias cruces para diseminarlas por diferentes partes del pueblo. Sin embargo, muchos medios de comunicación continúan hablando de ritos satánicos en cuanto se abren un par de nichos, quizá por el morbo que esa posibilidad suscita. ¿No saben acaso que la mayoría de nosotros disfrazamos la profanación de ritual satánico? Basta dibujar algún símbolo, como un pentagrama, invertir una cruz o esparcir algunas hierbas y dejar una vela quemada para despistar a la policía. ¿Magia Negra? Bien, ya se van. Por fin podré trabajar en paz. No dispongo de mucho tiempo antes de que los labradores se despierten para acudir a sus campos a trabajar. Debo darme prisa. Salto la tapia. Con llevarme alguna joya y un par de buenas cruces de hierro forjado bastará por esta noche. Satanismo. Es verdad que existen tales rituales y es verdad que se practican, pero no siempre es así. La revista oficial de la Guardia Civil hacía recomendaciones en un número de 1996 a sus agentes rurales para saber diferenciar las profanaciones vandálicas de aquellas cometidas con un trasfondo satanista o delictivo; este último es mi caso. A las satánicas las denominaba exactamente “profanaciones esotéricas”, y afirmaba que en su mayoría se trata de meros rituales de santería. Son fácilmente identificables porque en el lugar aparece algún animal muerto, ofrendas en forma de frutas –como el plátano– y algún símbolo pintado. Suelen corresponderse con ritos afroamericanos, como los que integran el Palo Mayombe o la Regla de Palo Monte, en los que es imprescindible verter sangre de algún animal y quemar varias velas. Una vez completado el ritual, los elementos quedan en el lugar escogido a modo de altar y así es como son encontrados por los lugareños, que avisan asustados a la policía. Fue lo que sucedió en la década de 1990 en Galicia, cuando en diferentes localidades aparecieron regularmente altares en puntos clave, como cerca de cruceiros o cementerios. El pánico se apoderó de los lugareños al creer que una secta de corte satánico actuaba sin miramientos oculta en la noche. Incluso hubo quien aseguró haber visto a un grupo de encapuchados, al estilo del Ku Klux Klan, reunidos en círculo mientras participaban en una especie de ceremonia. La policía local de aquella población, Gondomar (Pontevedra), llegó a identificarlos como“un grupo de nueve personas encapuchadas [...] que realizan ritos satánicos o de magia negra, comenzando el ritual a partir de las 19.30 horas hasta medianoche, escogiendo un lugar en el monte y encendiendo una hoguera con velas donde proceden al sacrifico de animales vivos, como gatos, gallinas, ovejas e incluso vacas”. Sin embargo, jamás se probó que se tratase de un rito de magia negra. Creo que pocas veces se ha demostrado algo así. Yo no lo recuerdo, al menos. También en Valladolid se sospechó eso mismo hace cuatro años, cuando se hallaron restos humanos esparcidos por la ciudad. Procedían de cinco tumbas profanadas del cementerio de El Carmen. “Obra de una secta satánica”, aseguraron los investigadores policiales. Incluso el entonces director del Secretariado Diocesano de Ecumenismo del Arzobispado de Valladolid, José Andrés Cabrerizo, así lo creyó. “La atracción por la muerte y los restos humanos pone de manifiesto que las profanaciones cuadran perfectamente en los planteamientos de una secta satánica”, declaró Cabrerizo. Tuvo que ser el propio arzobispo, Braulio Rodríguez, quien lo desmintiera y asegurara que era improbable que una secta satánica estuviera tras el suceso, “ya que estos grupos suelen centrarse en las cruces de los cementerios. Estos actos se repiten de vez en cuando y es posible que solo se trate de una gamberrada”, explicó. Pero la controversia siguió, porque era cierto que en determinados monumentos públicos e incluso en las paredes del Arzobispado habían aparecido pintadas de cruces y estrellas de cinco puntas invertidas. Nada concluyente, para mí al menos, y creo más certeras las palabras del alcalde de Valladolid en ese momento, Javier León de la Riva, cuando dijo que “estas conductas van más allá del puro vandalismo y son más propias de ser atendidas por un psiquiatra que por la policía”. Al menos mi trabajo posee una finalidad comprensible. Modernos Ladrones de Cadaveres Bueno, esta es la tumba señalada. Solo tengo que desatornillar la lápida y abrir el ataúd con la cizalla. Es sorprendente descubrir los ropajes y las joyas con las que se entierran algunos cuerpos. Muchas familias –en las áreas rurales principalmente– prosiguen con la costumbre de enterrar a sus seres queridos con sus mejores galas y objetos de valor. ¡Y que siga así la tradición! A mí me interesan los objetos, aunque sé que podría comerciar con el propio cuerpo. No estaría mal, y tampoco sería el primero en hacerlo. En noviembre de 2006 dio comienzo un juicio en los juzgados de Nueva York (EE.UU.) contra una red que traficaba con partes de los cadáveres de los depósitos de la ciudad. Se cree que desde 2001 ganaron unos cinco millones de dólares. Y no ha sido el único caso. El propio director de donaciones de la Universidad de California, Henry Reid, fue detenido por vender cerca de 800 cadáveres a un empresario para lucrarse personalmente. Sucedió en 2004, el mismo año en el que la Universidad de Tulane (Nueva Orleans, EE.UU.) vivió otro escándalo al descubrirse que siete de los cuerpos que habían sido donados para estudios médicos terminaron siendo vendidos al Ejército estadounidense para que este probara en ellos los efectos de las minas antipersona. No, no me arrepiento de mi trabajo cuando conozco noticias como estas. Al menos yo espero a que a los muertos se les dé antes una merecida sepultura. Bueno, ya está. He obtenido lo que vine a buscar. Ya solo me resta dejar todo como estaba y nadie sabrá que aquí estuvo un auténtico profanador de tumbas. Artículo íntegro de Janire Rámila, publicado en Más Allá de la Ciencia nº245 Fuente. [Tarde mas de 30 Dias] Joaquin Sabina ¡Entra! Frases Bielsistas 100 avatars de las mas sexys Mejor Solucion para los TOPs y el Buscador Avatares Hechos por Mi [Pedi el tuyo] Lance Armstrong: El post que se merecia Cuenta Premium en Depositfiles Sin Hacer Nada