rodac1956
Usuario (Argentina)
“En memoria de nuestra Independencia, Libertad y Democracia; en memoria de nuestra historia, religión y tradición cristiana; en memoria de la seguridad, dignidad y bienestar de nuestras familias y por la pureza, educación y futuro de nuestros hijos, nos comprometemos a recordar siempre estos valores en el Bicentenario de la Independencia de nuestra Patria por y durante otro siglo más, y que Dios nos ayude. Amén.” San Miguel de Tucumán – 9 de Julio de 2016 (Este lema impreso en un banderín deberá acompañar a nuestra Bandera Argentina en todos los lugares a donde sea izada, y deberá ser protocolarmente respetado como un símbolo más de nuestra Patria.) El Lema es un modelo de compromiso con los valores que hicieron lo mejor de nuestra argentinidad, como una manera de volver a esos valores que tuvieron muchos de nuestros próceres y muchos hombres anónimos y sencillos que, durante años portaron la carga de una honestidad, sencillez y valor que hoy son casi desconocidas. No se trata de acusar a nadie, este proyecto no tiene bandería política, el tema es que no importa, en la práctica quien gobierne, si tiene estos valores como prioridad en su gobierno y gestión, de tal manera que la honestidad, el valor, el trabajo laborioso, la nobleza y la sinceridad de nuestros ancestros vuelva a ser el modo de vida de los argentinos. El propósito de esta ley es que por cien años este lema acompañe a nuestra bandera donde quiera que sea izada. Que se estudie y enseñe en la escuela primaria y secundaria como una materia más de tal modo que nadie en el país pueda decir que no conoce estos valores. El propósito subyacente es y será que cada argentino entienda que la Patria es como nosotros la hacemos cada día, no es solo lo que está en los libros, o el paisaje que se despliega ante nuestros ojos, es una idea que vive cada día en la mente de todos los argentinos. Si algún día, los argentinos despertáramos sin esa idea en la cabeza, Argentina, dejaría de existir. Por otro lado, una sola generación de argentinos honestos, decentes, laboriosos y patriotas causaría un cambio tan grande en toda nuestra realidad, que nuestro país se vería impulsado hacia delante de una manera imparable e indetenible en el concierto de todas las naciones. El propósito del lema es, entonces, que volvamos a pensar como próceres, que cada uno de nosotros nos sintamos fundadores, con un poco más de visión que nuestros próceres de antaño, que amaron la Patria y dieron por ella la vida, pero no se dieron cuenta que ellos, eran la Patria, que la llevaban en sí mismos cada día. Nosotros llevamos la argentinidad en nosotros mismos, como el león lleva su melena, como el tigre sus rayas o como el cóndor sus majestuosas alas, nosotros somos la Argentina hoy, y ella es como nosotros somos y la hacemos, si es corrupta, violenta y dividida, es porque nosotros la hacemos así, y porque así somos. Y el ejemplo claro y sobresaliente de cómo somos, está en nuestros políticos, sus desavenencias, mezquindades y ruin vileza que muestran en su conducta actualmente, claramente visible en las noticias diarias, el Lema del Bicentenario, es la mejor manera de mostrarles que a partir de ahora el pueblo argentino les exigirá toda la grandeza y el valor que la hora demanda. Por otra parte, es un llamado a los jóvenes argentinos, a ser, cada uno de ellos, el prócer y el ciudadano que este país necesita, que ya no tengan temor de ser francos, decididos, sinceros y valientes y de jugarse por la honestidad y el trabajo. Durante años han mirado a su alrededor una realidad de completa confusión, tumultos y contiendas sin solución. Sepan que, los valores enunciados en el Lema del Bicentenario, son los que hicieron lo bueno y relevante de nuestra Patria, y cuando los dejamos de lado sufrimos las consecuencias más aplastantes, como en los libros de historia y en nuestra realidad podemos ver, pues, aunque nos tapen los ojos, salta a la vista. Seamos prudentes hoy, no seamos tan altaneros de despreciar esta sabiduría que nuestro pasado nos ha dejado por doscientos años, y hagamos las cosas de otra manera, ha llegado la hora de exigir la honestidad, la nobleza, el trabajo, el sacrificio en primer lugar a los que quieren conducir el país, y no aceptar dobleces de ninguna clase, ningún doble discurso ni flanco débil y exigir el cumplimiento cabal de las promesas. Seamos realistas, no somos la nación más grande, ni la más fuerte, y mirando bien alrededor del mundo, en realidad somos pocos, tengamos y mantengamos la nobleza que toda América vio en nosotros hace doscientos años. El 9 de Julio de 2016 asumamos y juremos respetar por cien años el Lema del Bicentenario y hacer de nuevo realidad esos valores que hacen e hicieron grande a nuestra patria. ESTAN TODOS INVITADOS A SUMARSE “AL RESCATE DE LOS VALORES ARGENTINOS CENTENARIOS” Luis Daniel Romero – DNI 12734550 Ciudadano Argentino. Maestro de Escuela. Profesor y Docente. Procurador. Abogado.
La Familia Una Proclamación para el Mundo La Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: Nosotros, la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, solemnemente proclamamos que el matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios y que la familia es fundamental en el plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos. Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija procreado como espíritu por padres celestiales y, como tal, cada uno tiene una naturaleza y un destino divinos. El ser hombre o el ser mujer es una característica esencial de la identidad y del propósito premortal, mortal y eterno de la persona. En el mundo premortal, hijos e hijas, procreados como espíritus, conocieron a Dios y lo adoraron como su Padre Eterno, y aceptaron Su plan por medio del cual Sus hijos podrían obtener un cuerpo físico y ganar experiencia terrenal para progresar hacia la perfección y finalmente lograr su destino divino como herederos de la vida eterna. El divino plan de felicidad permite que las relaciones familiares se perpe¬túen más allá del sepulcro. Las ordenanzas y los convenios sagrados disponibles en los santos templos hacen posible que las personas regresen a la presencia de Dios y que las familias sean unidas eternamente. El primer mandamiento que Dios les dio a Adán y a Eva se relacionaba con el potencial que, como esposo y esposa, tenían de ser padres. Declaramos que el mandamiento de Dios para Sus hijos de multiplicarse y henchir la tierra permanece en vigor. También declaramos que Dios ha mandado que los sagrados poderes de la procreación hayan de emplearse sólo entre el hombre y la mujer legítimamente casados como esposo y esposa. Declaramos que los medios por los cuales se crea la vida mortal son divinamente establecidos. Afirmamos la santidad de la vida y su importancia en el plan eterno de Dios. El esposo y la esposa tienen la solemne responsabilidad de amarse y de cuidarse el uno al otro, así como a sus hijos. “…herencia de Jehová son los hijos” (Salmo 127:3). Los padres tienen el deber sagrado de criar a sus hijos con amor y rectitud, de proveer para sus necesidades físicas y espirituales, y de enseñarles a amarse y a servirse el uno al otro, a observar los mandamientos de Dios y a ser ciudadanos respetuosos de la ley dondequiera que vivan. Los esposos y las esposas, las madres y los padres, serán responsables ante Dios del cumplimiento de estas obligaciones. La familia es ordenada por Dios. El matrimonio entre el hombre y la mujer es esencial para Su plan eterno. Los hijos merecen nacer dentro de los lazos del matrimonio y ser criados por un padre y una madre que honran sus votos matrimoniales con completa fidelidad. La felicidad en la vida familiar tiene ma¬yor probabilidad de lograrse cuando se basa en las enseñanzas del Señor Jesucristo. Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y se mantienen sobre los principios de la fe, de la oración, del arrepentimiento, del perdón, del respeto, del amor, de la compasión, del trabajo y de las actividades recreativas edificantes. Por designio divino, el padre debe presidir la familia con amor y rectitud y es responsable de proveer las cosas necesarias de la vida para su familia y de proporcionarle protección. La madre es principalmente responsable del cuidado de sus hijos. En estas sagradas responsabilidades, el padre y la madre, como compañeros iguales, están obligados a ayudarse el uno al otro. La discapacidad, la muerte u otras circunstancias pueden requerir una adaptación individual. Otros familiares deben brindar apoyo cuando sea necesario. Advertimos que las personas que violan los convenios de castidad, que maltratan o abusan de su cónyuge o de sus hijos, o que no cumplen con sus responsabilidades familiares, un día deberán responder ante Dios. Aún más, advertimos que la desintegración de la familia traerá sobre las personas, las comunidades y las naciones las calamidades predichas por los profetas antiguos y modernos. Hacemos un llamado a los ciudadanos responsables y a los funcionarios de gobierno de todas partes para que fomenten aquellas medidas designadas a fortalecer a la familia y a mantenerla como la unidad fundamental de la sociedad. El presidente Gordon B. Hinckley leyó esta proclamación como parte de su mensaje en la Reunión General de la Sociedad de Socorro, que se llevó a cabo el 23 de septiembre de 1995, en Salt Lake City, Utah, EE. UU. © 1995, 2008 por Intellectual Reserve, Inc. Todos los derechos reservados. Impreso en los Estados Unidos de América. Aprobación del inglés: 5/08. Aprobación de la traducción: 5/08. Traducción de The Family: A Proclamation to the World. Spanish. 35602 002 Esta es la doctrina verdadera y vigente de los mormones con respecto a la familia, respetuosamente para los que comentan otra cosa, les invito a averiguar todo lo que deseen sobre nosotros en www.mormones.org. Habiendo tenido el gozo de criarme en una familia como esta es mi deseo para todas las personas.Gracias La fotito que indica el post es del Templo de Buenos Aires, Argentina
A medida que avanza el estudio de la psicología del usuario de las redes sociales y la web, aparecen las maneras de influenciarlos y manipularlos con mayor eficacia. En las redes somos cada vez más vulnerables. Ya sabemos que las redes sociales son como una gran fiesta de disfraces y como una gran feria o mercado donde nadie se muestra como realmente es y todos tratan de venderte algo, a lo menos, una imagen. Nadie se viste de harapos para una fiesta, a menos que sea una fiesta de disfraces, pero si, cada persona muestra sólo lo que desea que los demás vean. Lo que no nos gusta o no deseamos que sepan de nosotros siempre lo mantendremos oculto. Pero hay especialistas que saben indagarlos astutamente, y luego usarlos comercialmente ¿por qué tiene tanto éxito las redes? Simplemente, aunque ellos nos digan lo que queremos oír, solo interesan las personas como parte esencial de una gran cadena comercial. Los especialistas entresacan de nuestras aportaciones nuestros gustos, apetencias e ideales, deseos y lo que necesitamos para vernos “como deseamos que nos vean”, y de allí a tener un mercado potencial para aquellas necesidades hay un solo paso. Lo fantástico de las redes es haber convertido la vanidad, el oropel y las ambiciones, deseos y modas de la gente en una mercadería y casi sin que ellos se den cuenta. Ellos saben si eres filantrópico, o deseas parecerlo, si eres políticamente de izquierda o derecha para fustigarte para que participes más. Tres o cuatro aportaciones en distintas redes para conocer tus apetencias sexuales y no tendrán problemas en ofrecerte “soluciones” totalmente incógnitas, pero eso de “incógnitas”, es suficientemente relativo y peculiar. Finalmente, la web, puede localizarte, y aunque uses seudónimos tiene la tecnología para averiguar identidad y ubicación geográfica, por eso encontrarás mafias completas que se autocodifican o se manejan tecnológicamente, pero fuera de las redes. Estas cosas a veces molestan a la gente saber, pero es bueno que las sepan. Es mi humilde aporte de hoy. Gracias por leer.
Los puentes me producen cierta admiración, por diferentes motivos, en primer lugar por el hecho de que, nosotros mismos podemos ser una especie de puentes para en cierto modo, caminar sobre los conflictos y sacar provecho de ellos. Estudiemos un poco cualquier puente como si lo estuviéramos viendo aquí: ¿Cómo es el caso? El hecho real es que, ... el obstáculo sigue ahí, el obstáculo no ha dejado de existir, sin embargo ha dejado de ser, ha perdido el carácter de obstáculo, hasta el punto de que, podemos pararnos en medio del puente… y admirarlo. Otro aspecto singular es que el puente puede ser usado por cualquiera, no importa si es gordo o flaco, si es blanco o moreno, si es viejo o joven, si es rico o pobre, el puente es democrático, puede cruzarle toda gente. Otra cuestión es que los puentes…no son iguales, pero la gran mayoría de ellos tienen un encanto, algún aspecto encantador y fascinante, como aquél puente en un camino de campo, de mis tiempos de maestro rural, que tenía una enorme colmena debajo, rebosando de miel. O sea, hay puentes de todas clases y formas, por eso es que yo tengo una colección de fotos de puentes, las cuales no subo aquí, porque ya hay muchos que son capaces, de subir fotos y esas cosas mejor y con más tiempo que yo. Los seres humanos tenemos obstáculos y conflictos a diario y solemos tender puentes sobre ellos para que toda la comunidad y familia siga funcionando, pero nosotros podemos ser también, un puente ex profeso, para ayudar a otros, a mirar sus problemas, como un panorama. Ni siquiera tenemos necesidad de saber sus problemas, solo tenemos que ser la baranda donde, en un momento de paz, pueda apoyarse para mirarse a sí mismo y entender su situación. Preguntar y escuchar pueden ser un puente por el cual un jefe o un amigo puede encaminar a alguien a cruzar sus puentes: ¿Quién eres? ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿A dónde vas? ¿A dónde quieres ir?¿ paso a paso…¿Cómo ha sido tu camino? Paso a paso…¿cómo lo vas a seguir?...¿Que te detiene? ¿qué te impulsa? Así, en lugar de tener un conflicto, va a tener una persona que, sorteando sus obstáculos va a seguir siendo útil aliado, como empleado, socio, alumno o ... simplemente como amigo, nada más. Es un aporte. Es un puente más. Gracias por leer.