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Buenos Aires, valorada como la ciudad "más inteligente" de Latinoamérica Toma 10 indicadores en los que a través de la innovación, se brinda soluciones a problemas concretos. Crecimiento. Puerto Madero, un ejemplo de un barrio joven con medidas más innovadoras que otros. Foto: Luciano Thieberger Buenos Aires es la ciudad más inteligente de Latinoamérica. Así lo determina un estudio que analizó 180 metrópolis de 80 países, en base a indicadores que cubren distintas necesidades de la vida urbana. La Capital está en el puesto 83 del listado global y primero en la región, por delante de Santiago de Chile, Ciudad de México y Medellín. Los datos para establecer las comparaciones fueron extraídos de organismos y dependencias como la Unesco, el Banco Mundial y Euromonitor. El concepto “ciudad inteligente” o smart city -en inglés- viene sonando en las décadas últimas, casi como un término de moda o de marketing al que recurren los funcionarios. Pero qué significa: una ciudad inteligente es aquella que escucha a sus vecinos e implementa respuestas a través de la innovación. Los caminos hacia esas soluciones suelen estar vinculados con la tecnología, pero no siempre son unívocos. Para definir cuán inteligente es una metrópoli se tuvieron en cuenta 10 aspectos: capital humano, cohesión social, economía, gestión pública, gobierno, medioambiente, movilidad y transporte, planificación urbana, proyección internacional y tecnología. Algunos indicadores midieron la proporción de población con educación secundaria y superior, la cantidad de museos, el índice de criminalidad, la tasa de desempleo, el ratio de fallecimiento y los precios de las propiedades. Otros evaluaron el PBI, el tiempo requerido para iniciar un negocio, la cantidad de emprendedores, el acceso al agua potable y el índice de polución. También se analizaron los medios de transporte, el número de accidentes en rutas, el tiempo consumido en el tránsito, el acceso a instalaciones sanitarias y la cantidad de personas por hogar, entre otros factores. “Buenos Aires lidera el ranking de las mejores ciudades latinoamericanas, aunque descendió alguna posición durante el periodo comprendido entre 2014 y 2016”, dice el informe. Hace tres años estaba en el puesto 82 y el año pasado en el 80, tres lugares más arriba. Hoy en "gobernanza" y "movilidad" el Gobierno porteño ofrece sus mejores resultados, ubicándose en el puesto 49 en un análisis micro. Mientras que, en "medio ambiente", "economía" y "gestión pública" muestra números débiles, cayendo al 113 y 107. Según el Gobierno porteño, algunos de los puntos que convierten a Buenos Aires en ciudad inteligente son su gestión en transparencia de datos, su red de conexión pública BA Wifi, sus análisis de inteligencia de mercado para fomentar el turismo y su promoción de industrias de hardware, software, e-commerce, robótica, nanotecnología y biotecnología a través del distrito tecnológico. Además, la Ciudad posee una subsecretaría dedicada en forma exclusiva al desarrollo de soluciones a través de la innovación, que depende del Ministerio de Modernización.
GIF Según Marcos Peña, el ingreso de la Argentina a la OCDE está "muy avanzado" El jefe de Gabinete, Marcos Peña, confió en que las negociaciones para el ingreso de nuestro país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) están “muy avanzadas”, ya que si bien “hay muchas cosas por hacer, el país está en condiciones de ser aceptado”. En ese contexto resaltó que para la Argentina es positivo formar parte de esta organización, al igual “que seguir las obligaciones institucionales y condicionamientos” que dicha membresía implica. El Jefe de Gabinete fue recibido hoy por el presidente del CARI, Adalberto Rodríguez Giavarini, y el titular del Council on Foreign Relations de Nueva York, Richard Haass, para dar comienzo a la décima conferencia del Council of Councils, la máxima reunión de los institutos de política exterior (un think tank por cada país), representan en su mayoría a los países que integran las economías del G20. En el caso de la Argentina, el CARI es el representante argentino en la red de Council of Councils, el Consejo de los Consejos,en español. Marcos Peña aseguró que el Gobierno tiene como objetivo integrar a la Argentina como “miembro importante de la comunidad internacional”, de manera de tener “presencia en temas como la lucha contra el cambio climático, el terrorismo, el tráfico de drogas” y a favor “de los Derechos Humanos, la libertad y la agenda democrática”. Finalmente, explicó que los problemas locales “se pueden resolver con una visión global, con un mundo abierto y más justo”. GIF

GIF Entrevistas a personas de Rusia donde se les pregunto que saben sobre Argentina y Chile. link: https://www.youtube.com/watch?v=ZufdqTiCeM4

El testimonio de la familia: la odisea de un vecino de Roca que se enfermó en Chile Los pagos por la atención médica por la pancreatitis que registró alcanzaron los 5.300 dólares. “La parte oscura”, le decían a su esposa en el hospital, al referirse a los costos. La atención en salud para turistas argentinos en Chile “debe ser gratis” Descomposturas de hígado y síntomas de infarto volvieron una pesadilla a la estadía de un vecino de Roca en Chile. Es que hasta que arribaron al diagnóstico de pancreatitis, vivió un gran malestar y quedó preso de un sistema pago, que le demandó el desembolso de más de 104.808 pesos. Ramón Astorga (52) es comerciante en Stefenelli, Roca. El 2 de enero pasado partió a Cunco, Chile, junto a su mujer, Rosana Peña (51). Abrieron una hostería en Chile, se instalaron en Cunco pero su vida en el pueblo de montaña de ensueño se volvió una pesadilla cuando Ramón se descompensó. “El factor más embromado fue que éramos argentinos”, cuestionó Ramón, quien incluso mantiene fuertes lazos con el país vecino: es hijo de chilenos, asiduo turista e incluso tenía el tramite la doble nacionalidad. Desde hace seis años, Argentina y Chile firmaron un convenio para garantizar el acceso a la salud en hospitales públicos ante emergencias. Así lo confirmó el cónsul chileno en Neuquén, Juan Pablo Hiriart Olmedo. Si bien no tomó cartas en este caso en particular, reconoció que “no es extraño encontrar argentinos que reclaman la mala atención en Chile, ante un problema de salud”. Todo comenzó a mediados de febrero pasado. “La madrugada del viernes 16 fue el primer episodio, tenía un dolor muy fuerte, incluso le faltaba la respiración. Le pusieron por suero un calmante y nos mandaron a la casa sin un diagnóstico”, recordó Rosana, que volvió a llevar a su marido dos veces más: el 23 de febrero y al día siguiente la tercera vez. “Siempre el mismo procedimiento, no se hacía ningún tipo de análisis para saber de dónde provenía el malestar. Todo tenía un costo, y lo íbamos pagando. La última vez tenía síntomas de infarto, me dijeron que la placa tenía un costo, y yo no disponía de dinero chileno. Tuve que ir a cambiar y volver para que lo atiendan, todo era así”, agregó. El próximo episodio fue el más severo que atravesó Ramón. “Decidimos volver al hospital, estaba muy mal. Nos dijeron que no volvamos más, que fuéramos a un centro particular, eran las 17 y ya estábamos decididos a volver a Argentina por este tema, pero no llegábamos a cruzar la frontera. Fuimos al hospedaje a preparar todo para salir a la mañana temprano y se descompuso nuevamente a la 1 de la mañana, tenía 22 de presión”, explicó la mujer, quién rápidamente lo subió a un auto y se fue camino a Temuco, distante 45 kilómetros. “Sin saber direcciones, con él en ése estado de gravedad, buscando una clínica que me habían dicho. Me perdí, no es fácil ubicarse en esa ciudad tan grande de noche y en esa situación. Llegamos y lo asisten enseguida. Le hacen un laboratorio y estudio por contraste, y ahí se sabe que es una pancreatitis aguda”, resumió Rosana. “Ahí me llaman y me dicen que ‘acá viene la parte oscura’ y me llevan a la caja. Empiezan a hablar de los costos, tenía una tarjeta de crédito, pague dos millones y medio de pesos chilenos, aproximadamente unos $ 80.000 en un pago”. Ramón permaneció dos días internado. “Todo profesional que ingresaba a la habitación facturaba, desde enfermeras a kinesiólogo y especialistas. La atención era muy buena pero la parte monetaria era inaccesible”. “Nos sentíamos privados de la libertad de elegir, tener que hacer eso porque no había opción, nos decían extranjeros. Todos muy fríos, cero solidaridad”, sostuvo el matrimonio. La familia resolvió un traslado a Argentina. “Cruzando a Las Lajas al menos ya cambiaba el panorama, estando en Argentina todo iba a cambiar”, sostuvo Rosana. Una ambulancia partió desde Roca hacia Temuco a buscarlo y lo trajo directo al hospital López Lima por 24.000 pesos. El viaje fue de riesgo, 12 horas junto a un enfermero, y Ramón con vómitos, la presión por las nubes, pero no nos quedaba otra”. Una vez en Roca estuvo en terapia intensiva dos días y en la Unidad de Vigilancia Intermedia los 17 siguientes. “La enfermedad es tan grave que nos dijeron que el 90% de las personas fallece”. “Nosotros ingenuamente pensamos que como acá ellos libremente vienen a trabajar nosotros podíamos ir allá, pero no es recíproco”, cuestionó Rosana.
Hay algunos períodos de la Historia de Chile que con los años se han distorsionado, provocando el nacimiento de mitos que se masifican entre la población. Uno de ellos es el referente a la pérdida de la Patagonia, sobre lo cual se dice popularmente que Argentina “le robó” el territorio a nuestro país, pero… ¿eso es verdadero o falso? Antes de comenzar, se debe aclarar que la Patagonia está dividida en dos partes: la Oriental, que va desde la Cordillera de Los Andes hasta el océano Atlántico (actualmente en posesión de Argentina), y la Occidental, ubicada en territorio chileno desde Los Andes hasta el Pacífico. El lado Oriental comienza en los ríos argentinos Colorado y Barrancas, y el Occidental en el Seno de Reloncaví, en la región de Los Lagos. Ambos terminan en el Cabo de Hornos. En el caso de la Oriental, además se destaca porque es rica en recursos naturales, entre los que se incluyen petróleo y gas… esto se descubrió recién en 1907, es decir, no era conocido en el siglo XIX cuando se definieron las fronteras. La interrogante planteada en el primer párrafo se refiere al conflicto sobre la soberanía de la Patagonia Oriental, territorio que oficialmente pertenece a Argentina desde 1881, cuando se firmó el Tratado con Chile. Y la respuesta es que no, Argentina no le “robó” la Patagonia Oriental a Chile. ]En primer lugar, porque técnicamente esos territorios nunca han pertenecido a Chile y, en segundo, porque nuestro país acordó de manera voluntaria los límites de la zona sur con la nación vecina, pese a que las circunstancias en que se firmó el Tratado pueden ser cuestionables. Si sigues con la duda, a continuación te lo explicamos detalladamente. Posesión de la Patagonia durante La Colonia No sólo en Chile, sino también en Argentina siempre se ha tenido la duda de cuáles han sido históricamente los fronteras reales entre ambas naciones. De hecho, popularmente en el país trasandino no sólo se dice que la Patagonia Oriental les pertenecía, además muchos afirman que el lado Occidental (actualmente chileno) también les correspondía y que, por lo tanto, habría sido Chile el que les quitó terrenos. Estas confusiones llevaron a que los gobiernos de ambas naciones encargaran un estudio a una serie de historiadores chilenos y argentinos en la década de los ‘90, liderados por Luis Alberto Romero, Hilda Sábato y José Antonio Garretón, quienes tuvieron la tarea de indagar cuál versión era real. Las conclusiones de esta investigaciones fueron publicadas en 2002 por Pablo Lacoste, historiador y actual académico de la U. de Santiago (Usach), en el artículo “La guerra de los mapas entre Argentina y Chile: una mirada desde Chile”. En dicho documento, el experto especifica que “ni Argentina ha despojado a Chile de territorio ni viceversa”, ya que la indagación determinó que el Tratado de Límites firmado en 1881 respetó las divisiones administrativas entre Chile y Argentina, que habían sido dispuestas por la Corona de España desde los tiempos de la Conquista y la Colonia, cuando ambos eran el Reino de Chile y el Virreinato del Río de la Plata, respectivamente. “Argentina poseía la Patagonia (Oriental) en la época colonial y Chile poseía la Araucanía, Valdivia, Chiloé, el Estrecho de Magallanes, el Beagle y el Cabo de Hornos”, límites que fueron ratificados en 1881, añade. >>>>De acuerdo al mismo estudio, la razón por la cual en nuestro país existe la creencia de que la Patagonia Oriental era chilena, es porque hay historiadores que cometieron errores y difundieron tesis erradas, debido a que desconocían una serie de documentos de la Corona española donde se fijaban claramente las fronteras que se mantienen hasta la actualidad.<<<<< “Tanto los historiadores argentinos como chilenos, al diseñar los mapas, omitieron la consideración de documentos fundamentales de la época colonial. Al no conocer esta información, los colegas se vieron empujados a incurrir en inexactitudes que luego se estandarizaron en sus respectivos países”, concluye. Sobre ello, detalla que “como punto de partida, los historiadores chilenos consideran las Reales Cédulas de 1554, 1555 y 1558, por las cuales la Corona española dispuso que la Gobernación de Chile se extendía del desierto de Atacama hasta el Estrecho de Magallanes, con un ancho de cien leguas desde el Pacífico hacia el este. Ése era el territorio original. Posteriormente, la Corona española separó de Chile la Gobernación de Tucumán, mediante Real Cédula de 1563; más tarde, el rey Carlos III hizo lo mismo con Cuyo, que fue incorporado al Virreinato del Río de la Plata en 1776”. “Pero, de acuerdo a la tradición historiográfica chilena, la Corona nunca separó la Patagonia del Reyno de Chile. Por ende, hacia 1810, este territorio todavía pertenecía a la Capitanía General y, por ende, fue heredado por la República de Chile. Ésta es la lectura compartida por todos los historiadores chilenos de la segunda mitad del siglo XX, incluyendo Francisco Antonio Encina, Jaime Eyzaguirre y Sergio Villalobos. Institucionalmente, esta tesis es compartida por los colegas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, de la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago”, y ahí se habría originado la falsa creencia, agrega. Tratado de 1881 Como ya se ha mencionado, el Tratado de Límites de 1881 definió las fronteras definitivas entre Chile y Argentina, donde finalmente se ratificó que la Patagonia Oriental pertenecía a la nación trasandina, mientras que la parte Occidental, el Estrecho de Magallanes y el Cabo de Hornos eran de nuestro país. En ese mismo acuerdo se estableció que el límite entre ambos sería la Cordillera de Los Andes. Previo a ese acuerdo, Chile tenía aspiraciones de lograr quedarse con la Patagonia Oriental, sobre la cual tenía soberanía Argentina desde el siglo XVIII, cuando la Colonia española se la otorgó al Virreinato del Río de la Plata. Sin embargo, nuestro país tuvo que renunciar a sus aspiraciones debido a la complicada situación internacional en la que se hallaba. Ésta es otra razón por la cual muchos chilenos les reclaman a los argentinos la posesión de la Patagonia: la nación vecina exigió a nuestro país firmar el Tratado de Límites, que les otorgaba oficialmente los territorios orientales en medio de la Guerra del Pacífico, según relatan el portal Memoria Chilena del ministerio de Educación de Chile y Argentina Relaciones Exteriores, sitio web sobre historia del gobierno argentino. Recordemos que la Guerra del Pacífico enfrentó a Chile con Perú y Bolivia desde 1879 hasta 1883, y permitió a nuestro país adjudicarse las actuales regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, y Antofagasta, donde ahora se ubican algunos de los yacimientos de cobre más importantes del mundo. Durante el conflicto bélico, Argentina se había manifestado abiertamente a favor de Perú y Bolivia. En ese entonces, si Chile quería concretar sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental, tendría que haber iniciado un nuevo frente armado contra Argentina, y el luchar contra tres países a la vez nos habría puesto en una posición de desventaja. De esta forma, el Gobierno chileno decidió ceder ante las presiones de Argentina, y acordó renunciar a sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental a cambio de que se le otorgara a nuestro país el Estrecho de Magallanes y otras tierras australes que eran estratégicas para el acceso al océano Atlántico y, por consiguiente, vitales para el comercio con Europa. Además, de este modo también se ganó la “neutralidad” de Argentina, ya que así nuestro país Chile se aseguraba que ellos no se sumarían a la Guerra del Pacífico. Otra de las razones por las cuales Chile renunció a sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental, era porque la consideran una tierra inservible. José Victorino Lastarria fue el enviado chileno que llegó a Argentina en ese momento para negociar el nuevo tratado, y el 22 de febrero de 1865 envío a la Cancillería de nuestro país un memorándum donde explicaba por qué el renunciar a la Patagonia sería ventajoso. “La transacción sería ventajosa para nosotros porque no son sostenibles nuestros títulos a la Patagonia, y aunque lo fueran, no debemos hacernos ilusiones creyendo que aquella extensión sea otra cosa que tierras primitivas, incultivables y de todo punto ingrata a los hábitos y aspiraciones de la industria”, expresó. Ello también fue manifestado por otros académicos y políticos chilenos importantes en esa época, entre ellos Benjamín Vicuña Mackenna y Diego Barros Arana, quienes desconocían el valor de esos terrenos. Y resultó que todos ellos estaban equivocados: en 1907, luego de que Chile renunciara a sus aspiraciones sobre la Patagonia, se descubrió que el lado Oriental no era para nada una tierra infértil como creían los intelectuales nacionales. De hecho, era todo lo contrario, los terrenos eran ricos en petróleo y otros recursos naturales. Y ya pertenecían irrevocablemente a Argentina.
Hay algunos períodos de la Historia de Chile que con los años se han distorsionado, provocando el nacimiento de mitos que se masifican entre la población. Uno de ellos es el referente a la pérdida de la Patagonia, sobre lo cual se dice popularmente que Argentina “le robó” el territorio a nuestro país, pero… ¿eso es verdadero o falso? Antes de comenzar, se debe aclarar que la Patagonia está dividida en dos partes: la Oriental, que va desde la Cordillera de Los Andes hasta el océano Atlántico (actualmente en posesión de Argentina), y la Occidental, ubicada en territorio chileno desde Los Andes hasta el Pacífico. El lado Oriental comienza en los ríos argentinos Colorado y Barrancas, y el Occidental en el Seno de Reloncaví, en la región de Los Lagos. Ambos terminan en el Cabo de Hornos. En el caso de la Oriental, además se destaca porque es rica en recursos naturales, entre los que se incluyen petróleo y gas… esto se descubrió recién en 1907, es decir, no era conocido en el siglo XIX cuando se definieron las fronteras. La interrogante planteada en el primer párrafo se refiere al conflicto sobre la soberanía de la Patagonia Oriental, territorio que oficialmente pertenece a Argentina desde 1881, cuando se firmó el Tratado con Chile. Y la respuesta es que no, Argentina no le “robó” la Patagonia Oriental a Chile. ]En primer lugar, porque técnicamente esos territorios nunca han pertenecido a Chile y, en segundo, porque nuestro país acordó de manera voluntaria los límites de la zona sur con la nación vecina, pese a que las circunstancias en que se firmó el Tratado pueden ser cuestionables. Si sigues con la duda, a continuación te lo explicamos detalladamente. Posesión de la Patagonia durante La Colonia No sólo en Chile, sino también en Argentina siempre se ha tenido la duda de cuáles han sido históricamente los fronteras reales entre ambas naciones. De hecho, popularmente en el país trasandino no sólo se dice que la Patagonia Oriental les pertenecía, además muchos afirman que el lado Occidental (actualmente chileno) también les correspondía y que, por lo tanto, habría sido Chile el que les quitó terrenos. Estas confusiones llevaron a que los gobiernos de ambas naciones encargaran un estudio a una serie de historiadores chilenos y argentinos en la década de los ‘90, liderados por Luis Alberto Romero, Hilda Sábato y José Antonio Garretón, quienes tuvieron la tarea de indagar cuál versión era real. Las conclusiones de esta investigaciones fueron publicadas en 2002 por Pablo Lacoste, historiador y actual académico de la U. de Santiago (Usach), en el artículo “La guerra de los mapas entre Argentina y Chile: una mirada desde Chile”. En dicho documento, el experto especifica que “ni Argentina ha despojado a Chile de territorio ni viceversa”, ya que la indagación determinó que el Tratado de Límites firmado en 1881 respetó las divisiones administrativas entre Chile y Argentina, que habían sido dispuestas por la Corona de España desde los tiempos de la Conquista y la Colonia, cuando ambos eran el Reino de Chile y el Virreinato del Río de la Plata, respectivamente. “Argentina poseía la Patagonia (Oriental) en la época colonial y Chile poseía la Araucanía, Valdivia, Chiloé, el Estrecho de Magallanes, el Beagle y el Cabo de Hornos”, límites que fueron ratificados en 1881, añade. >>>>De acuerdo al mismo estudio, la razón por la cual en nuestro país existe la creencia de que la Patagonia Oriental era chilena, es porque hay historiadores que cometieron errores y difundieron tesis erradas, debido a que desconocían una serie de documentos de la Corona española donde se fijaban claramente las fronteras que se mantienen hasta la actualidad.<<<<< “Tanto los historiadores argentinos como chilenos, al diseñar los mapas, omitieron la consideración de documentos fundamentales de la época colonial. Al no conocer esta información, los colegas se vieron empujados a incurrir en inexactitudes que luego se estandarizaron en sus respectivos países”, concluye. Sobre ello, detalla que “como punto de partida, los historiadores chilenos consideran las Reales Cédulas de 1554, 1555 y 1558, por las cuales la Corona española dispuso que la Gobernación de Chile se extendía del desierto de Atacama hasta el Estrecho de Magallanes, con un ancho de cien leguas desde el Pacífico hacia el este. Ése era el territorio original. Posteriormente, la Corona española separó de Chile la Gobernación de Tucumán, mediante Real Cédula de 1563; más tarde, el rey Carlos III hizo lo mismo con Cuyo, que fue incorporado al Virreinato del Río de la Plata en 1776”. “Pero, de acuerdo a la tradición historiográfica chilena, la Corona nunca separó la Patagonia del Reyno de Chile. Por ende, hacia 1810, este territorio todavía pertenecía a la Capitanía General y, por ende, fue heredado por la República de Chile. Ésta es la lectura compartida por todos los historiadores chilenos de la segunda mitad del siglo XX, incluyendo Francisco Antonio Encina, Jaime Eyzaguirre y Sergio Villalobos. Institucionalmente, esta tesis es compartida por los colegas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, de la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago”, y ahí se habría originado la falsa creencia, agrega. Tratado de 1881 Como ya se ha mencionado, el Tratado de Límites de 1881 definió las fronteras definitivas entre Chile y Argentina, donde finalmente se ratificó que la Patagonia Oriental pertenecía a la nación trasandina, mientras que la parte Occidental, el Estrecho de Magallanes y el Cabo de Hornos eran de nuestro país. En ese mismo acuerdo se estableció que el límite entre ambos sería la Cordillera de Los Andes. Previo a ese acuerdo, Chile tenía aspiraciones de lograr quedarse con la Patagonia Oriental, sobre la cual tenía soberanía Argentina desde el siglo XVIII, cuando la Colonia española se la otorgó al Virreinato del Río de la Plata. Sin embargo, nuestro país tuvo que renunciar a sus aspiraciones debido a la complicada situación internacional en la que se hallaba. Ésta es otra razón por la cual muchos chilenos les reclaman a los argentinos la posesión de la Patagonia: la nación vecina exigió a nuestro país firmar el Tratado de Límites, que les otorgaba oficialmente los territorios orientales en medio de la Guerra del Pacífico, según relatan el portal Memoria Chilena del ministerio de Educación de Chile y Argentina Relaciones Exteriores, sitio web sobre historia del gobierno argentino. Recordemos que la Guerra del Pacífico enfrentó a Chile con Perú y Bolivia desde 1879 hasta 1883, y permitió a nuestro país adjudicarse las actuales regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, y Antofagasta, donde ahora se ubican algunos de los yacimientos de cobre más importantes del mundo. Durante el conflicto bélico, Argentina se había manifestado abiertamente a favor de Perú y Bolivia. En ese entonces, si Chile quería concretar sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental, tendría que haber iniciado un nuevo frente armado contra Argentina, y el luchar contra tres países a la vez nos habría puesto en una posición de desventaja. De esta forma, el Gobierno chileno decidió ceder ante las presiones de Argentina, y acordó renunciar a sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental a cambio de que se le otorgara a nuestro país el Estrecho de Magallanes y otras tierras australes que eran estratégicas para el acceso al océano Atlántico y, por consiguiente, vitales para el comercio con Europa. Además, de este modo también se ganó la “neutralidad” de Argentina, ya que así nuestro país Chile se aseguraba que ellos no se sumarían a la Guerra del Pacífico. Otra de las razones por las cuales Chile renunció a sus aspiraciones sobre la Patagonia Oriental, era porque la consideran una tierra inservible. José Victorino Lastarria fue el enviado chileno que llegó a Argentina en ese momento para negociar el nuevo tratado, y el 22 de febrero de 1865 envío a la Cancillería de nuestro país un memorándum donde explicaba por qué el renunciar a la Patagonia sería ventajoso. “La transacción sería ventajosa para nosotros porque no son sostenibles nuestros títulos a la Patagonia, y aunque lo fueran, no debemos hacernos ilusiones creyendo que aquella extensión sea otra cosa que tierras primitivas, incultivables y de todo punto ingrata a los hábitos y aspiraciones de la industria”, expresó. Ello también fue manifestado por otros académicos y políticos chilenos importantes en esa época, entre ellos Benjamín Vicuña Mackenna y Diego Barros Arana, quienes desconocían el valor de esos terrenos. Y resultó que todos ellos estaban equivocados: en 1907, luego de que Chile renunciara a sus aspiraciones sobre la Patagonia, se descubrió que el lado Oriental no era para nada una tierra infértil como creían los intelectuales nacionales. De hecho, era todo lo contrario, los terrenos eran ricos en petróleo y otros recursos naturales. Y ya pertenecían irrevocablemente a Argentina. INFORMACIÓN DEL DIARIO CHILENO:
Parece broma, o una construcción que habría sucedido en Los Simpson. Pero sucedió en la vida real, en la localidad de Tomé, donde sus habitantes se sorprendieron con una singular construcción: el paradero de bues se construyó AL REVÉS!. Un ciudadano llamado Rubén Alarcón informó sobre la situación vía Twitter, contando que se encuentra en la cima del cerro El Santo. “Conversando con la persona que vive justo frente (al refugio) me decía: ‘todos los días alguien me pregunta y no sé qué decir. Lo construyeron al revés y ahí quedó”, comentó este hombre a Radio Bio Bio. Hasta ahora nadie de la municipalidad de Tomé se ha querido referir sobre el tema, y no se sabe quién fue el responsable. Lo cierto es que todo este hecho ha sido viralizado rapidamente por Internet, siendo símbolo de burla de los usuarios. RECORDEMOS QUE HACE DOS AÑOS EN CHILE,MÁS PRECISAMENTE EN LA CIUDAD DE VALDIVIA HICIERON UN PUENTE AL REVÉS.

Secuestran al hijo de dirigente gremial que le hizo el primer paro a Macri El pasado 24 de febrero, ATE realizó el primer paro nacional contra el gobierno de Mauricio Macri, para protestar contra los despidos masivos que se están llevando a cabo en la administración pública. link: https://youtu.be/kYTQs1nOXes Dos días después, dos individuos interceptaron a un joven de 20 años que iba junto a un amigo, se presentaron como policías y luego los secuestraron, trasladándolos en auto, durante varias horas, por zonas de Capital y el conurbano. Incluso, uno de los delincuentes se dirigió al domicilio del joven, quien vive con su madre, la secretaria de Organización de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Silvia León, para robar dinero. En conferencia de prensa, el titular del gremio, Hugo Godoy, Secretario General de ATE nacional, dijo que "no tenemos a quién acusar ni hipótesis de quiénes fueron los responsables de esos hechos". Sin embargo, vinculó el hecho a la medida de fuerza realizada por el gremio al señalar que "es evidente que sucede en un momento donde nuestra organización está protagonizando importantes acciones en defensa de los trabajadores". En ese sentido, Godoy sostuvo que los delincuentes "se manejaron con absoluta impunidad, con autos de apoyo, recorriendo calles de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires pasando por lugares que tienen cámara de video como los peajes o la propia casa de Silvia porque vive frente a un banco".

Este lunes comenzaron las clases, salvo en ocho provincias que todavía esperan por las negociaciones, y Macri no perdió la oportunidad para inaugurar el ciclo lectivo en una escuela de Valentín Alsina, en el partido de Lanús. Pero, luego de su breve discurso donde agradeció a los gremios la voluntad del diálogo, el mandatario fue escrachado por algunos activistas, entre los que se identificaron integrantes de 'Quebracho'. link: https://www.youtube.com/watch?v=yviyx7a-_0g&list=TLKRen-d1DX08yOTAyMjAxNg Con carteles como "Macri no te quiere ni tu papá", o "Macri los únicos ñoquis son los del 29, basta de perseguir a los trabajadores", comenzaron a bajar algunos gritos e insultos contra el presidente de Cambiemos. Evidentemente, la política de despidos, tarifazos, ajustes y poder a las megacorporaciones provoca bronca en los trabajadores y en varios grupos que defienden sus intereses.
Se llama Antonio Laje y fue durante años la mano derecha de Daniel Hadad. De los mejores operadores políticos mediáticos que existen. Mercenario. Capaz de hacerte defender los intereses de los poderosos x sobre los tuyos. Todas las mañanas desde America2 realiza una defensa a ultranza en vivo de este proyecto que encabeza Macri y ahora entedemos porque. Su prontuario es tan extenso como nefasto, y está sociedad off shore en Florida confirma que poco le importa informarte, sólo distraerte y confundirte. Ahora ya lo sabes.