serj_satoshi
Usuario (Argentina)
No fue el hombre, sino el frío, lo que acabó con los mamuts Mucho se ha debatido sobre la causa de la extinción de los mamuts. Hasta ahora, se había culpado de su desaparición a la caza indiscriminada realizada por los seres humanos. Sin embargo, un nuevo estudio de la Royal Society de Reino Unido sugiere que el principal factor fue probablemente el cambio climático. A través de análisis de ADN, un equipo de científicos observó que la población de mamuts lanudos comenzó a disminuir mucho antes de lo que se creía, a medida que el clima del planeta cambiaba. El nuevo estudio, publicado en la revista Proceedings B de la Royal Society, también muestra que hubo una población distintiva de mamuts en Europa que desapareció hace unos 30.000 años. Muchos investigadores creían que el mamut lanudo era una especie resistente y abundante que floreció durante el tiempo que pasó en este mundo. Pero según Love Dalen, investigador del Museo de Historia Natural de Suecia, el estudio que él encabezó sugiere una idea diferente. "Parece que era una especie bastante dinámica que experimentó extinciones locales, expansiones y migraciones", dice Dalen en conversación con la BBC. Praderas heladas Dalen trabajó junto a otros científicos en Londres para analizar muestras de ADN de 300 especímenes de mamut lanudo recolectadas en estudios previos Al contrario de los que se creía, la existencia de los mamuts en este mundo tuvo altibajos. A partir de estas muestras, los investigadores pudieron calcular cuántos mamuts existieron en un momento determinado y también pudieron rastrear sus patrones migratorios. Observaron la diversidad genética de las muestras: a menos diversidad, menos población. Según sus hallazgos, esta especie estuvo cerca de la extinción hace 120.000 años, cuando el planeta atravesó una época más cálida. Se cree que los mamuts pasaron de ser varios millones a sólo decenas de miles. Sin embargo, al comenzar otra glaciación, los números volvieron a recuperarse. Los investigadores también encontraron que el declive que eventualmente los llevó a la extinción comenzó hace 20.000 años, cuando la glaciación estaba en su punto máximo. Los científicos estiman que el frío era tan intenso que afectó a la hierba que alimentaba a los mamuts, haciéndola más escasa. Hasta ahora se pensaba que había comenzado hace 14.000 años, cuando el mundo empezaba a calentarse de nuevo. La disminución del número de animales se hizo más pronunciada hacia el final de la glaciación, posiblemente a causa de que las praderas que habían sido su hábitat habían sido remplazadas por bosques en el sur y tundra en el norte. El rol de los seres humanos La causa de la desaparición de los mamuts ha provocado un considerable debate científico. Algunos sugieren que los humanos los cazaron hasta extinguirlos, otros sostienen que los cambios climáticos fueron el factor principal. Los investigadores analizaron 300 muestras de ADN de mamut. Los críticos de la idea de la extinción climática dicen que el planeta se calentó bastante antes de que se extinguieran los mamuts, por lo tanto no puede ser la causa. Pero el nuevo estudio muestra que los mamuts casi se extinguen en el período entre glaciaciones y esto da argumentos a la teoría de que el cambio climático fue la causa principal de su desaparición. Otros animales, incluyendo a los humanos, se volvieron más activos después de la glaciación. Por lo tanto, la competencia entre las especies y también la caza pueden haber influido en la extinción de los mamuts, aunque no fueran la causa decisiva, explica el experto Adrian Lister, del Museo de Historia Natural en Londres, Reino Unido. "Durante la última glaciación, ocurrida hace entre 50.000 y 20.000 años, hubo movimientos sustanciales de las poblaciones de mamuts, y, por ejemplo, los animales europeos fueron remplazados por olas migratorias originarias de oriente", dice Lister. "Pero desde hace 20.000 años, los mamuts comenzaron su drástico declive que los llevó a la extinción, primero en el continente, hace 10.000 años, y finalmente en algunas islas árticas. El patrón parece coincidir con el cambio climático natural: el rol de los humanos en este proceso todavía no ha sido demostrado", concluye el investigador británico.
Si una persona nace ciega y sorda, ¿en qué lenguaje piensa? No todo lo que pensamos necesita del lenguaje. Pensamos en términos de imágenes, patrones en tercera dimensión, gestos corporales, movimientos y casi cualquier cosa que hemos experimentado. Las personas que utilizan señas para sordos usan el lenguaje para pensar, pero lo hacen imaginando los movimientos de sus manos, no sonidos. Si a un niño ciego o sordo nunca se le enseña un lenguaje, tendrá que depender de otras formas de pensar. A la mayoría, sin embargo, se les enseña un lenguaje por medio de algunos signos. Uno de los casos más famosos es el de Helen Keller, quien se volvió sorda y ciega cuando tenía 19 meses de edad. Su maestra le empezó a escribir palabras en sus manos. Keller llegó a ser una escritora y una activista política famosa. Se presume que pensaba usando este lenguaje del tacto. A pesar de sus discapacidades, muchos años después daría discursos acerca de su vida, e incluso escribiría libros sobre sus experiencias personales. Todo esto fue posible gracias a la gran ayuda e influencia de su institutriz Anne Sullivan, quien le enseñó a leer y comunicarse con los demás, junto con llevar una vida disciplinada. Para que aprendiera a escribir, Sullivan le consiguió a su discípula un tablero especialmente diseñado, acanalado de modo que un lápiz podía formar letras. Para enseñarle a hablar, Sullivan ponía la mano de Helen en su garganta para que pudiera sentir las vibraciones creadas al comunicarse. Cualquiera que fuera la enfermedad, por muchos días lo único que se esperaba es que Helen muriera. Cuando la fiebre bajó, la familia de Helen se puso feliz creyendo que su hija iba a estar bien otra vez. Sin embargo, la madre de Helen pronto notó que su hija no podía responder cuando sonaba la campana de cena, o cuando pasaba su mano delante de los ojos de su hija. Llegó así a ser evidente que la enfermedad de Helen la había dejado ciega y sorda. Los siguientes años fueron muy difíciles para Helen y su familia. Helen se hizo una niña muy difícil, aventaba los platos y lámparas y aterrorizaba la casa entera con rabietas, gritos y su mal genio. Helen Keller y Anne Sullivan en 1897.
En este post les traere curiosidades que para la critica es de las mejores peliculas de la historia y en lo personal concuerdo Welles logró rodar Citizen Kane gracias a un acuerdo bastante liberal con la RKO. El acuerdo consistía en que Welles escribiera, dirigiese y actuase en dos películas de la RKO; a cambio de completa autonomía a la hora de contratar actores y técnicos, y decidir sobre el corte final que sería estrenado. George Schaefer debía dar luz verde al proyecto, y podía vetar cualquier solicitud de dinero extra (el presupuesto original fue de 500.000 dólares, el cual fue excedido por 200.000 dólares). A niveles economicos la pelicula no fue lo esperado pero aun asi la película ha obtenido varios premios: Número 1 en el ranking de películas más importantes de la Historia (American Film Institute) en 1998 y 2007. Segunda película más importante de la Historia para Entertainment Weekly. Sexta en el ranking de Mejores Películas de la Historia (Noviembre de 2005). “Rosebud”, la famosa palabra pronunciada por Kane, fue votada número 17 en la lista del American Film Institute, y es la tercera línea de diálogo más importante de la historia en la lista de Premiere (2007). Curiosidades detrás de cámaras Citizen Kane iba a llamarse American. El cambio a Citizen Kane fue sugerido por un directivo de la RKO, George Schaefer. Orson Welles había pensado llamarla John Q. Los negativos originales de la película se han perdido. Fueron destruidos durante un incendio en los años 70. Se habla de que Ted Turner planeaba dar color a la película, plan que se truncó a partir del rechazo del público a la idea. Se dice que cuando Orson Welles se enteró de tales planes, respondió: “Díganle a Ted Turner que no se atreva a acercar sus crayolas a mi película”. Considerando que los derechos de Citizen Kane pertenecen a Welles, es imposible que Ted Turner pudiese modificar la película sin su permiso La escena en la que Kane destruye la habitación de Susan fue una única toma. Al final de la misma, las manos de Orson Welles sangraban. Según dicen, el director dijo: “Realmente lo sentí”. Las manos de Welles no fueron las únicas que resultaron heridas durante el rodaje. Welles se rompió un tobillo rodando la escena en la que Kane persigue a Gettys por las escaleras, por lo que tuvo que dirigir en silla de ruedas durante dos semanas. Cuando debía aparecer en cámara, Welles utilizaba aparatos ortopédicos de metal. El maquillaje para el anciano Kane obligaba a Welles a sentarse en la silla de maquillaje a las dos y media de la mañana, para poder estar listo para rodar a las nueve de la mañana. Para obtener la imagen de Kane y el poster gigante durante el discurso se utilizaron lentes gran angulares, mientras que las luces fueron aumentando la iluminación gradualmente para obtener claridad en ambas imágenes. La escena del picninc en los Everglades fue rodada proyectando detrás imágenes de una película de monstruos de la RKO (posiblemente, se trataba de The Son of Kong, de 1931). La única luz que iluminó las tomas de Xanadu (que proviene de la ventana de la mansión de Kane) siempre se mantiene en la misma posición en el encuadre, a pesar de que los ángulos de la casa cambian cada pocos segundos. La escena de Charles Bennett y las “chicas del coro” estaba pensada para un burdel; lo que los directivos no permitieron. El rodaje comenzó a fines de junio de 1940, y terminó el 23 de octubre. Sólo se retrasó un par de días. Sin embargo, el estreno de la película se retrasó de febrero de 1941 al 1º de mayo de 1941 como resultado de la controversia que creó. En la escena en que Bernstein entra al Inquirer, podemos leer en las cajas que le rodean “891” y “LOT 891”. La compañía de teatro que dirigía Orson Welles antes de comenzar su aventura en el cine se llamaba Unit 891. La escena fuera de la casa de la madre de Kane fue la peor pesadilla de Orson Welles. El director siempre se castigaba pensando que no había logrado mostrar el aliento frío de los personajes (que se suponía estaban rodeados de nieve). Citizen Kane y los premios Oscar Pese que al pase de los años Citizen Kane fue declarada por muchos la mejor pelicula de la historia En los premios Oscar de 1941 no pudo llevarse muchas estatuillas debido a que competian con How Green Was My Valley el cual fue dirigida y actuada pro el gran John Ford Pero Citizen Kane y particularmente Orson Welles logro el oscar a mejor guion original Un premio absolutamente merecido debido a los grandes dialogos que tuvo esta pelicula por ejemplo la siguienet escena donde Charles Foster Kane discute con el señor Tatcher Citizen Kane y la cultura popular Citizen Kane y sus grandes escenas fueron plasmadas en Los Simpsons y acontinuacion veran algunas escenas
Así ha concluido el experimento más largo del mundo El experimento más largo del mundo llega a su fin. Pero no en Australia, lugar donde fue iniciado, sino en Dublín, donde replicaron esta alocada idea hace unos años, y han podido observar la caída de la gota de brea. Hace algo más de dos meses contábamos cómo en una universidad australiana tenía lugar el experimento más largo del mundo, que había sido puesto a punto en 1927 por el físico Thomas Parnell. La idea consistía en demostrar mediante la física que existen líquidos tan viscosos que presentan apariencia sólida. Con este objetivo, Parnell colocó brea en un embudo de vidrio, para ejemplificar que el más común de los materiales puede tener propiedades extraordinarias. Su idea, sin embargo, no quedó ahí. Parnell, después de calentar la brea y vertirla en el embudo, se dedicó a esperar. Esperar hasta que cayera la primera gota. En eso consiste el experimento más largo del mundo: esperar y observar. Y es que la lentitud de este ensayo es tal que, desde que fuera iniciado en Australia en 1927, solo han caído ocho gotas. La primera, en 1938, y las siguientes en 1947, 1954, 1962, 1970, 1979, 1988 y 2000. Como os contábamos en el anterior post, la novena gota estaba prevista que cayera en algún momento de 2013. Dada la velocidad del experimento, nadie ha podido nunca ver la caída de una gota. El propio Parnell falleció sin ver el resultado de su experimento. Un experimento un tanto alocado, por otra parte, que fue merecedor del conocido Ig Nobel en física en el año 2005. El científico responsable de custodiar el proyecto, tras la muerte de su inventor, fue el profesor John Mainstone. Su elevada edad (ahora tiene 78 años), hacía pensar que no llegaría a ver la caída de una gota de brea desde el embudo. Sin embargo, el mismo experimento, conocido en inglés como the pitch drop experiment, fue copiado en Dublín, en el conocido Trinity College. Utilizando el mismo sistema, los científicos irlandeses colocaron al lado de su embudo unas cámaras, igual que hicieron en Australia, para asegurarse de poder grabar la caída de la gota. Y por fin, aunque a este lado del planeta, el experimento más largo del mundo ha concluido. Sin embargo, la observación de cómo la gota ha caído no ha sucedido en Australia, como todos pensábamos. A pesar de que la idea nació allí, y de la custodia durante tantos años de Mainstone, la suerte no ha favorecido su ingenio, y ha volado hasta la capital irlandesa. Allí han grabado efectivamente cómo la gota se deslizaba del embudo poniendo punto y final a esta historia tan singular de la ciencia. El experimento más largo del mundo concluye, pero el estudio sobre este tipo de materiales continúa. Y es que aunque la investigación parezca aburrida (y hasta eterna, como en este experimento), siempre nos aporta un punto de vista diferente del mundo. Aunque sea con brea.
les traigo la segunda parte con imagenes que talvez no viste de hitler ]esta foto sinceramente me impacto en el hecho de que es la postal perfecta de como el admira su modelo politico ,es tetrico e imponente a su vez espero les halla gustado el post
1. Thelma, la tortuga de dos cabezas La semana pasada salió de su huevo una tortuga de dos cabezas en el zoológico de San Antonio, en Texas, EE.UU. Los cuidadores de los animales en el lugar bautizaron al raro ejemplar como Thelma, en honor a la película Thelma y Louise, de principios de los 90, que cuenta la historia de dos amigas inseparables. Al parecer, con las dos cabezas también vinieron dos personalidades. "El lado derecho miraba a todas partes, y el izquierdo, trataba de morderme, dijo Craig Belke, encargado de los reptiles del zoológico. 2. La calle de Hugo Chávez en Moscú Ulitsa Chaveza será el nombre de una pequeña calle en el distrito administrativo norte de la capital rusa en honor al fallecido presidente venezolano. El jefe interino del departamento de Comunicaciones del Gobierno de la Ciudad de Moscú, Alexander Chistyakov, hizo el anuncio y dijo: "Se decidió asignar el nombre de Hugo Chávez a la carretera con el número previsto 5509". La medida quebranta una de las reglas de la ciudad de Moscú, que dice que las calles pueden llevar el nombre de personajes históricos sólo después de al menos 10 años desde su muerte. 3. Los cubiertos afectan el sabor de la comida El peso, la forma y el color de los cubiertos influyen en el sabor de los alimentos, afirma un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido. El queso, por ejemplo, tiene un sabor más salado cuando lo comemos con cuchillo en vez de con tenedor, mientras que el yogur es más sabroso cuando lo comemos con una cuchara blanca de plástico, según revelan los experimentos llevados a cabo por los científicos de Oxford. El estudio publicado en la revista especializada Flavour -en el que participaron 100 estudiantes- explica que nuestro cerebro emite juicios sobre los alimentos mucho antes de que nos los llevemos a la boca. 4. El mito de los 7 años del perro A menudo se dice que para saber cuál es la edad de un perro hay que multiplicar su edad, en años humanos, por siete. Pero, ¿es cierto? Los canes son la especie de mamíferos más diversa en el planeta. Su peso cuando son adultos puede ser desde 3kg a 90kg y hay una amplia gama de forma de cuerpos así como de apariencia de pelo. Eso significa que hay una gran variedad de expectativas de vida dependiendo de la raza. E, inesperadamente, los perros pequeños viven más que los grandes porque las razas pequeñas tienen un tiempo más reducido de juventud y uno extendido de adultez. 5. Encuentran a un panda perdido tras llamado en Twitter El zoológico nacional de Washington, en Estados Unidos, informó a través de su cuenta Twitter que "Rusty", un panda rojo que se encontraba desaparecido, fue recuperado y enviado de vuelta a esa institución. El zoológico había hecho un llamado en Twitter pidiendo información sobre "Rusty" con el hashtag #findrusty e incluyendo fotos que lo mostraban entre jardines y techos de casas. Los pandas rojos no se parecen mucho con sus primos los pandas gigantes. Se parecen más bien a un mapache y son apenas más grandes que los gatos domésticos. 6. El misterio de la estatua que "cobra vida" en el museo Durante 80 años la estatua de Neb-Sanu se ha mantenido inamovible en el museo de Manchester. Pero hace unas semanas, la figura de unos 25 centímetros que se remonta a 1800 a. de C., empezó a girar sola. Algunas personas dan una explicación espiritual al fenómeno mientras que otras creen que la causa es física. 7. Récord de equilibrismo: sin red a 455 metros de altura Un funambulista se convirtió en el primer hombre en cruzar con éxito un tramo de 426,7 metros sobre el Gran Cañón de Colorado caminando sobre un cable. Nik Wallenda, de 34 años, completó la hazaña sin arnés ni red de seguridad en cerca de 23 minutos. 8. La casa londinense que desafía la gravedad El artista argentino Leando Erlich ha creado una casa en el este de Londres que pareciera no obedecer a las leyes de la gravedad. Quienes se acercan al lugar, son capaces de escalar alturas y ponerse en ángulos atrevidos… Por lo menos eso es lo que parece. 9. Más cerca de entender el desconocido imperio Wari de Perú Un equipo de arqueólogos peruanos anunció el hallazgo de una tumba real con tesoros y cuerpos momificados de decenas de mujeres de hace unos 1.200 años, pertenecientes a la cultura wari. Los científicos aseguran que el descubrimiento de este complejo funerario ayudará a descubrir algunos secretos del desconocido Imperio Wari, que dominaba los Andes antes de la llegada de la civilización inca, como por ejemplo, su influencia sobre las grandes civilizaciones como la Mochica y otras de la costa norte de Perú. Los wari gobernaron la mayor parte de la sierra y la costa de Perú entre los años 600 y 1.100 después de Cristo. 10. El discurso de 11 horas que dio lugar a una estrella La senadora demócrata en el estado Texas, Wendy Davis, dio un discurso que duró casi 11 horas y logró que se paralizara la votación de una ley sobre el aborto en ese estado del sur de EE.UU. Días después de su filibuster, como se conoce a la maniobra de dilación que se emplea para impedir o retrasar la aprobación de leyes u otras decisiones políticas, es probable que el Senado de Texas apruebe la ley debido a que se convocó a una sesión extraordinaria que durará 30 días. Pero lo que nadie duda tampoco es que la figura de la senadora Davis ha alcanzado una proyección que hace que muchos la vean en instancias superiores, aspirando a la gobernación del estado o, quién sabe, incluso a la presidencia del país de aquí a unos años. espero les haya gustado no se olviden de comentar
La batalla de Kursk, que supuso la mayor batalla de tanques de la Segunda Guerra Mundial (y de la historia), se libró en la estepa rusa de Kursk entre el 5 de Julio y el 23 de Agosto de 1943. Fue provocada por la Alemania Nazi en su intento de retomar la iniciativa luego de la derrota en la batalla de Stalingrado. Después de Stalingrado, el Ejército Rojo hizo retroceder a las fuerzas alemanas en todo el Frente del Este. En el Alto Mando alemán, el Oberkommando der Wehrmacht (OKW), estaban conscientes de la gravedad de la situación que en esos momentos enfrentaban, pero los comandantes de los ejércitos en el Frente del Este, fueron capaces de realizar un repliegue ordenado que finalmente logró estabilizar el frente. En esos momentos, los Aliados estaban a punto de invadir Italia, a Hitler no le cabía ninguna duda que los italianos se rendirían y cuando eso ocurriera la invasión de Francia no se haría esperar mucho tiempo. Mantener tres frentes significaba extraer tropas del Frente del Este para poder intentar la resistencia en los otros dos. La única forma de paliar la situación, era asestar un gran golpe a los soviéticos para aliviar la presión que el Ejército Rojo ejercía sobre la Wehrmacht. tanques alemanes camino a kursk La última victoria alemana había ocurrido en Izyum durante la primavera de 1942 cuando lograron encerrar a los soviéticos. Algo similar había que hacer en esos momentos y Kursk era el lugar indicado porque cuando se estabilizó le frente, las fuerzas soviéticas habían tomado la ciudad y penetrado en territorio ocupado por los alemanes creando una protuberancia desde donde podrían partir ataques que encerrarían las fuerzas del Grupo de Ejércitos Centro en Orel y las del Grupo de Ejércitos Sur en Jarkov. El plan, llamado Operación Zitadelle, era sencillo. El Grupo de Ejércitos Centro de von Kluge, debería enviar al 9no Ejército al mando de Model con 800 tanques y penetraría desde el norte para encontrarse con el Grupo de Ejércitos Sur de von Manstein, que con los 1200 Panzers del 4to Ejército Panzer de Hoth, irrumpiría desde el sur para encontrarse en Kursk la cual sería rodeada y posteriormente ocupada por esa enorme oleada de Panzers más el 2do Ejército que atacaría desde el oeste entre Sesk y Korenevo. Para el Alto Mando Alemán era imposible que el Ejército Rojo pudiera resistir la potencia de 50 divisiones de la Wehrmacht y SS, 2000 Panzers atacando en forma de pinzas y 7 divisiones de infantería, más todo el poder de 1800 aviones de la Luftwaffe en la zona y 1000 cañones haciendo el resto. La sorpresa era importante, porque si los rusos atacaban en dos direcciones desde la protuberancia de Kursk podría obtener mucho territorio de manera rápida. Por tanto, para que la más grande concentración de fuerzas alemanas, incluso mayor que al comenzar la Operación Barbarossa, pudiera tener éxito debía actuar rápidamente. Pero lo que no sabían en el OKW, era que los soviéticos estaban al tanto de la ofensiva que se estaba planificando. En Suiza, los servicios secretos transmitían a los Aliados los informes que el Círculo de Lucy obtenía en el propio Berlín. En Moscú, la Stavka ordenó al Mariscal Zhukov prepararse a recibir a los alemanes quien planificó su defensa con 8 líneas antitanque en las que sembraron cientos de miles de minas, desplegaron 20 mil cañones, 6 mil cañones antitanque y 1000 lanzacohetes. El plan soviético consistía en que los alemanes se desgastaran tratando de vencer esas defensas para contraatacar con 75 divisiones, 3500 tanques y 3 mil aviones. El sector norte estaba al mando del General Rokossovsky y el sector sur al mando del General Nikolai Voronehz. Gracias a Lucy, los soviéticos incluso estaban enterados de la nueva táctica alemana llamada "Panzerkeile" de atacar en grupos formando cuñas con los tanques pesados (Tigers y Ferdinands) al frente, seguidos por los tanques medianos (Panthers y PzKw IV) y los más débiles (Panzer III) detrás. De esta forma esperaban penetrar en territorio enemigo rápidamente y consolidarlo mientras llegaban los refuerzos para asegurar la zona. El Panzerkeile fue una catástrofe incalculable porque los rusos dividieron a la infantería y los acorazados destruyendo primero a los más débiles. Sin el apoyo necesario los Tigres y Ferdinands fueron luego cazados uno a uno, sin importar el costo. Las pérdidas en ambos bandos fueron enormes y Hitler decidió que estando la situación en Italia como estaba, era mejor mover 16 divisiones al sur, pese a que von Manstein le prometía una victoria y estaba casi a punto de lograrlo. Pero el 10 de julio había caído Sicilia y la defección de Italia era inminente. El 25 de julio fue cancelada la Operación Zitadelle y los refuerzos comenzaron a marchar a Italia para reemplazar a las fuerzas italianas. Por su parte los rusos habían iniciado la ofensiva que culminaría el 18 de agosto en el norte, al replegarse los alemanes a la Línea Hagen y en el sur el 23 de agosto, con la ocupación desde la ciudad de Jarkov hasta el río Psiol. Los aviones Ilushyn IL 2 también jugaron un papel importante en la batalla. Sus resistentes armaduras sirvieron para bajar a la lucha en el suelo dándole a Zhukov una gran flexibilidad para atacar los tanques, pero también las tropas y las armas de fuego alemanas. Alemania perdió 100 mil hombres, 1000 tanques y 1000 aviones. Además, Franco retiraba a la División Azul del Frente del Este para permanecer manifiestamente neutral por el resto de la guerra. Además despidió a los agentes alemanes de España, pero manteniendo las relaciones y el intercambio de suministros. A partir de entonces, las fuerzas alemanas no serían capaces de montar una nueva ofensiva en el Frente del Este. link: http://www.youtube.com/watch?v=oC3bhrqp-q8 Bibliografía LIBRO: The Battle of Kursk: Operation Citadel 1943 (Paperback) por Robin Cross. espero les halla gustado no se vallan sin comentar

hola les traigo un nuevo post y hoy hablare de nuestro premio nobel de medicina ( mas adelante hare post de los otros premios nobel argentinos) Bernardo Alberto Houssay nacido el 10 de abril de 1887, Buenos Aires – 21 de septiembre de 1971, Buenos Aires Su padre y su madre, como muchos otros millones en América y en la República Argentina, habían emigrado desde Europa. Por ello, como la mayoría de los habitantes de aquella ciudad en esos años, su lengua materna no fue la castellana sino, en su caso, la francesa. Tampoco en la ciudad-puerto, exportadora de productos naturales e importadora de artículos industriales, se hablaba demasiado de ciencia. Apenas unos pocos de sus habitantes estaban informados de la ciencia médica que en esos momentos surgía en Francia y Alemania. Las otras ciencias eran tan extrañas como los alemanes que componían la Academia de Ciencias de Córdoba, fundada por voluntad de Sarmiento en 1869. En esas ciudades mercantiles y leguleyas sólo unos pocos creían que americanizar la inteligencia europea era una empresa tan importante y urgente como lo había sido la independencia política de sus pueblos o lo era el desarrollo económico de los recursos naturales de sus territorios. Bernardo Alberto Houssay, al sentir vivamente aquella exigencia y realizarla, confirió a la sociedad argentina ese nuevo carácter. Niño aún, sorprendía a los padres manifestándoles que, cuando fuera grande, sería misionero y, a los pocos días, advertido de los riesgos que correría, que sería ingeniero. Con el tiempo sería, ciertamente, un misionero de la ciencia, un "misionero entre gentiles" (Houssay, 1940). Fotografía del grupo de bachilleres egresados del Colegio Británico en 1900. Bernardo Alberto Houssay, de pié entre ambos adultos sentados a la izquierda, ingresó el año siguiente a la Escuela de Farmacia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Univerdidad de Buenos Aires. Cuando Bernardo estuvo en condiciones de elegir una profesión, luego de concluir precozmente los estudios primarios y secundarios, el padre sugirió que se dedicase al comercio, pues los reveses de la fortuna lo habían dejado sin recursos para solventarle una carrera universitaria. El joven respondió que trabajaría para hacerlo por sí mismo y, en marzo de 1901, aún no cumplidos los 14 años, ingresó a la Escuela de Farmacia de la Facultad de Ciencias Médicas. Con la recomendación del padre, el Hospital Francés lo empleó como aprendiz de farmacia -casa, comida y 10 pesos de sueldo- y con un préstamo de su madrina de Francia pagó los derechos universitarios. A fines de 1901, rindió brillantemente los exámenes del primer año de Farmacia y, con esos antecedentes, ganó un puesto de practicante de farmacia en el Hospital de Clínicas con 50 pesos de sueldo. En 1904, se graduó de Farmacéutico, el mejor de su curso, e inició la carrera de medicina. Cierto día de 1908, practicante menor de medicina en ese mismo Hospital de Clínicas, asistió a un paciente que padecía acromegalia (hipertrofia no congénita de las extremidades inferiores y superiores). Se sabía también que la glándula hipófisis estaba afectada por un tumor. Fue entonces que, ya inclinada su vocación por la fisiología tras la lectura de la obra del fisiólogo francés Claude Bernard, dejó de lado otro tema cuidadosamente anotado y decidió investigar la función de esa glándula. A ese fin se adiestró, en esforzado y solitario aprendizaje por medio de la bibliografía, en las técnicas disponibles: la quirúrgica (extirpación o injerto de la glándula) y la biológica (acción in vivo de extractos de la glándula) para luego, utilizando técnicas químicas, aislar el principio activo producido por la glándula. Houssay retomaba el camino que había conducido al aislamiento de la secreción de las glándulas suprarrenales: la adrenalina. Obtuvo los primeros resultados extirpando la hipófisis en la rana y, tras inicios inciertos, logró dominar esta técnica: las ranas sobrevivían a la operación. A continuación, Houssay investigó la acción de los extractos del lóbulo posterior de la hipófisis preparados por él mismo y comprobó los resultados de los fisiólogos ingleses George Oliver y Edward Albert Schafer: el principio activo de esos extractos era afín, pero no idéntico, a la adrenalina. En marzo de 1911, Houssay logró aislar lo que creyó el principio activo del lóbulo posterior de la hipófisis de lo que debió, posteriormente, desengañarse. Houssay desarrolló estas investigaciones paralelamente a los estudios de medicina que concluyó, en 1911, con la tesis "Estudios sobre la acción de los extractos hipofisiarios. Ensayos sobre la fisiología del lóbulo posterior de la hipófisis" a la que se otorgó el Premio Facultad de Ciencias Médicas. Luego de graduado, Houssay ejerció la profesión con singular éxito pues, muy solicitado por los colegas, aplicó los extractos hipofisarios a diversas patologías. Desde 1910, era, además, profesor universitario, encargado del Curso de Fisiología en la Facultad de Agronomía y Veterinaria, al cual había sido llamado por el decano Pedro Narciso Arata (1849-1922), quien lo estimaba mucho desde los exámenes en la Escuela de Farmacia. Resistido en un comienzo por los alumnos, quienes desconfiaban del precoz profesor que apenas los superaba en edad, los ganó con la didáctica basada en la práctica experimental y en la observación cuidadosa. En 1912, Houssay obtuvo la cátedra tras un concurso al que se habían inscripto treinta y dos candidatos entre argentinos y extranjeros. En la Facultad de Agronomía y Veterinaria, nuevamente en solitario aprendizaje, procuró comprobar los resultados de la extirpación de la hipófisis en animales superiores. Tras fracasar con la inyección de sueros citotóxicos y la irradiación con rayos X, retomó las técnicas quirúrgicas del cirujano William Harvey Cushing (1869-1939) con las cuales, hacia 1916, comprobó los trastornos causados por la extirpación de la hipófisis en el crecimiento de los cachorros. En esa facultad formó los primeros discípulos. Uno de ellos, Enrique Hug (1896-1987), recordó estos intentos: "Lo veía actuar, más que con obstinación, con empecinamiento frente a las dificultades. Había planeado un experimento para demostrar la acción de la hipófisis sobre el crecimiento. Consiguió para ello una linda camada de cachorros de raza, galgos, todos igualitos para poder comparar los resultados. Me imagino que debía haberlos pagado de su propio pecunio, pues la subvención de que se disponía no era nada cuantiosa. Les extirpó la hipófisis a algunos de ellos y yo oficiaba de ayudante. A pesar de la destreza del cirujano en lo cual sobresalía, y del cuidado postoperatorio, la mortalidad era elevada, pues se ignoraba entonces que ésta se debía a la supresión brusca de la corticotrofina, hormona de la cual ni se tenía idea de que existiera. Sin embargo, varios operados sobrevivieron lo suficiente para infectarse luego con el virus de la enfermedad de los cachorros y terminaron por morir. Nunca le oí una queja ni señal de amargura. Tampoco se conocía entonces vacuna contra esa infección. Nueva tentativa y segundo fracaso. No recuerdo si fue a la tercera o cuarta tentativa, después de desinfectar bien las jaulas y aislar los animales, en que consiguió el fin buscado". En 1915, Houssay ingresó como Jefe de Sección en el Instituto Bacteriológico del Departamento Nacional de Higiene. Este organismo, había sido fundado, en 1911, para la investigación, producción y control de sueros, vacunas y medicamentos de origen bacteriano y opoterápico (se dice así de la terapia que se basa en hormonas). Para dirigir el flamante instituto, había sido contratado el eminente científico austríaco Rudolf Kraus (1868-1932) quien comprobó, inmediatamente, la capacidad de Houssay. Designado al frente de la Sección Sueros, Houssay organizó la producción de sueros antiofídicos, editó de su bolsillo un folleto sobre serpientes venenosas, ideó y dispuso el envío de recipientes al interior del país para que, al devolverlos con serpientes, se entregasen a cambio ampollas de suero antiofidico, gestionó y obtuvo el flete gratuito por ferrocarril de estos envíos y la difusión por la prensa del proyecto. Además, investigó provechosamente otros problemas genuinamente nacionales: plantas venenosas y bocio endémico. También, desde 1915, Houssay era Profesor Suplente de Fisiología en la Facultad de Ciencias Médicas. En 1917, Houssay sintió que la investigación y la producción en el Instituto Bacteriológico, la investigación y la docencia en las facultades de Agronomía y Veterinaria y de Ciencias Médicas, y el ejercicio de la clínica en el Hospital Alvear y privadamente, eran incompatibles. Renunció, entonces, al ejercicio de la profesión: "Me entusiasmaban la clínica y la fisiología pero como quise concentrarme a una sola actividad, elegí la fisiología porque creí que así sería más útil a mi país y cumpliría mejor mi vocación en el campo de las Ciencias Naturales". Luego del fallecimiento del profesor Horacio Gregorio Piñero (1870-1919), en 1919, ganó el concurso de la cátedra de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas. El Consejo Directivo de la Facultad aprobó, entonces, el proyecto del consejero y decano Alfredo Lanari (1869-1930), de creación del Instituto de Fisiología que integraba las cátedras de Química Biológica y Física Biológica bajo la dirección del profesor de Fisiología para quien estableció la dedicación exclusiva. Muy pocas personas advirtieron la importancia de este suceso. Sólo una de ellas, el científico Rudolf Kraus, lo manifestó claramente, calificándolo de "acontecimiento memorable en la evolución de la medicina teórica argentina". El año de 1920 fue también memorable para Houssay pues, en diciembre, contrajo matrimonio con la química María Angélica Catán (1896-1962) a quien había conocido en el Instituto Bacteriológico donde ella hacía su tesis doctoral sobre ponzoñas de serpientes y Houssay, como jefe de esa sección, se las proveía. Bernardo A. Houssay y María Angélica Catán durante su casamiento el 22 de diciembre de 1920. Así comenzó la relación con quien, luego de casada, dejó la profesión para convertirse dentro del hogar en la primera y más fiel colaboradora científica y la madre de los tres hijos: "Al dedicarme a la ciencia debía elegir entre una probable situación pecuniaria holgada y una labor científica. Elegí lo mejor, lo que vale más que el dinero, con lo que salí ganando. Cierto es que conocí momentos de estrechez económica, pero en todo caso quien se sacrificó fue mi esposa, pues yo hallaba recompensas con creces en la posibilidad de trabajar. Ella no sólo aceptó la modestia económica sino que me ha ayudado constantemente en mis trabajos, con competencia y sin exteriorización alguna". Una de las dificultades inmediatas que Houssay debió encarar al dirigir el flamante Instituto de Fisiología fue la formación del personal. Resolvió esta dificultad seleccionando y formando rigurosamente a los ayudantes y jefes de trabajos prácticos entre quienes, comprobada la vocación y capacidad científica, surgirían los colaboradores permanentes. "Dictando su cátedra de Fisiología en la Facultad de Ciencias Médicas. Abril de 1928" (la fotografía y el epígrafe reproducen el original del archivo de Caras y Caretas en el Archivo General de la Nación). Ya formados algunos de estos colaboradores, Houssay constituyó una comisión de alumnos, la "Comisión Especial", a quienes enseñó como hubiera querido hacer con todos los alumnos: "Houssay tenía capacidad para investigar y para enseñar. La docencia le llevaba una buena parte de su tiempo y todos recordamos la minuciosidad de sus clases con los resúmenes escritos con tiza en los distintos pizarrones del aula presidida por la "Méditation sur la Mort de Le Roy". Aparte de cumplir con todos los requisitos de la docencia a los alumnos, la vigilancia de los docentes auxiliares, la dirección de las tesis, Houssay, acompañado de Lewis, tomaba a su cargo la enseñanza de la fisiología a un pequeño número de alumnos -15- que deseaban hacer un estudio más intenso. Esto a ambos les llevaba un buen tiempo, pero nunca los vimos apurados o impacientes ante las preguntas, a veces muy inteligentes, de los alumnos que aprendían fisiología haciendo experimentos y adiestrando sus manos" (Lanari, 1981,154-155). Otra dificultad que Houssay enfrentó y resolvió, fue la discusión y difusión internacional de las investigaciones realizadas en el Instituto. A ese fin, en 1919, Houssay fundó la Sociedad Argentina de Biología, filial de la Société de Biologie de París, de la que fue el primer presidente. Su inclaudicable presidencia y la publicación de las investigaciones del Instituto de Fisiología en los Comptes Rendus de esa Sociedad, publicados en Francia, aseguraron ambos aspectos. Años después, el estrecho colaborador y amigo, el químico Alfredo Sordelli (1891-1967) recordó esos inicios: "Podemos imaginar que si temió por su nueva hija espiritual nadie lo supo. Su optimismo glacial es siempre más fuerte". Cuando Houssay, en 1923, ganó el Premio Nacional de Ciencias expuso la moral de trabajo que era la base de ese optimismo glacial: "Un grave enemigo de la ciencia y de la verdad es el patrioterismo, que quiere hacernos creer que hemos llegado al summum y nada más nos falta alcanzar, que lo hecho aquí es y debe aceptarse sin crítica como lo mejor del mundo, por ser del país. Es igualmente antipatriótico el rehusar méritos a todo lo que aquí se haga y creer que un hombre de ciencia sólo vale si se lo trae de allende el mar o el Ecuador. El verdadero patriotismo está en trabajar correctamente y someter su resultado a la discusión mundial, lo que mostrará la importancia real de nuestros estudios; está también en enseñar el método y estimular el amor a la ciencia a los que nos rodean; en no temer el sacrificar las horas y posponer sus estudios para que se formen los discípulos; en estimular la crítica, en exigir el respeto y la ayuda para los que valen; en luchar por corregir lo malo o deficiente. Lo patriótico es crear un buen ambiente científico local, serio, donde se estudien los problemas objetivos que son de todos los continentes y con mucha atención los propios de nuestro país". Ese mismo año de 1923 Sordelli, encarecido por Houssay, produjo insulina en el Instituto Bacteriológico, retomando las técnicas publicadas, apenas un año antes, por Banting, Best, Collip y otros investigadores. Inmediatamente, Houssay constituyó un equipo de trabajo para investigar la acción de esa hormona. Entre otros resultados, halló que los perros a los que se había extirpado la hipófisis (hipofisoprivos) tenían reacciones hipoglucémicas muy acentuadas luego de la inyección de pequeñas cantidades de insulina. Este hecho inesperado lo decidió a intentar en el perro la doble extirpación de la hipófisis y el páncreas y comprobó, con profunda sorpresa, que los perros que carecían de páncreas y de hipófisis no se tornaban diabéticos. El descubrimiento de este sorprendente hecho acaeció en 1929. Houssay había descubierto que la diabetes pancreática no se producía en los perros hipofisoprivos (Houssay's dogs). Tampoco se producía en los sapos en los cuales, dada la conformación histológica de la glándula, era posible extirpar por separado el lóbulo glandular, equivalente a la parte anterior de la hipófisis de los mamíferos. La diabetes reaparecía, sin embargo, con el injerto de lóbulos glandulares. Finalmente, Houssay realizó con éxito otra contraprueba: la inyección de extractos de la parte anterior de la hipófisis provocaba hiperglucemia. De este modo, con Houssay culminó la línea de investigación iniciada casi un siglo antes -la acción glucogénica del hígado (Bernard, 1848), la pancreatectomía provoca diabetes (Minkowski, 1887), la lesión de los islotes de Langerhans está asociada a la diabetes (Opie, 1901), el aislamiento de la secreción de los islotes de Langerhans en el páncreas, la insulina (Banting y Best, 1922)- cuando demostró que la extirpación de la hipófisis en los animales de experimentación desprovistos de páncreas, y por tanto diabéticos, disminuía la glucosa en la sangre y que la inyección prolongada del extracto del lóbulo anterior de la hipófisis provocaba hiperglucemia en animales normales (diabetes hipofisaria) o diabetes permanente (diabetes metahipofisaria) por el daño de las células beta en los islotes de Langerhans (Barrios Medina y Paladini, 158-169). Houssay suscitó además, y dirigió, muchas otras investigaciones. Una de las más importantes está asociada al temprano discípulo Juan Guglielmetti (1891-1922) , fallecido de hipertensión maligna cuando iniciaba una brillante carrera científica. Congreso Internacional de Biología, en Montevideo, octubre de 1930. acia fines de la década de 1920 y principios de la de 1930, Houssay había intentado con algunos de sus discípulos provocar hipertensión permanente en perros. Pero todos esos intentos habían fracasado. En 1938, constituyó un equipo de trabajo con Eduardo Braun Menéndez (1903-1959), Luis Federico Leloir (1902-1987), Juan Mauricio Muñoz, Alberto Carlos Taquini y Juan Carlos Fasciolo, para investigar la hipertensión arterial permanente causada por el riñón (nefrógena). El último de estos colaboradores recuerda: "La primera labor que me encomendó, fue que desarrollara una técnica para provocar hipertensión arterial renal. Aunque entonces no me pareció una exigencia excesiva, creo que fue mucho pedir a un principiante. Muchos investigadores experimentados habían anteriormente fracasado en sus tentativas de producir hipertensión arterial persistente en diversas especies. Estas exigencias formaban parte de la técnica que el doctor Houssay empleaba para seleccionar a sus colaboradores. Inicialmente solía asignarles una labor de difícil realización y los dejaba librados a su propio esfuerzo. Muchos se cansaban y abandonaban su proyecto, ante dificultades que parecían difíciles de superar. Otros, en cambio, persistían a pesar de todo. Si esto ocurría, el doctor Houssay sacaba la conclusión de que estaban realmente interesados, que tenían constancia y merecían su apoyo. Su experiencia le había enseñado que se pierde mucho tiempo en orientar y ayudar a personas que sólo tienen un entusiasmo pasajero y que abandonaban sus proyectos al poco de iniciarlos". En 1939, utilizando la técnica de Goldblatt (pinzamiento de las arterias renales) el equipo formado por Houssay probó que la secreción del riñón (renina) actuaba sobre el plasma sanguíneo produciendo la sustancia (hipertensina, luego llamada angiotensina) que provocaba esa patología. Durante esos años, algunos de los discípulos fueron llamados a ocupar cátedras en el interior del país: de Fisiología, en Rosario, Juan Treharne Lewis (1898-1976); en Córdoba, Oscar Orías (1905-1955), de Farmacología, en Rosario, Enrique Hug (1896-1987). Pero Houssay, del mismo modo que para la Argentina, ansiaba y promovía el desarrollo científico de la patria latinoamericana: "Una de mis preocupaciones intensas fue siempre la cooperación con los hombres de ciencia sudamericanos. Nuestro contacto estrecho es indispensable porque el progreso de un país es un estímulo para los otros. La reputación y el porvenir de cada uno depende en mucho del esfuerzo solidario de todos. Debemos mirar los adelantos y las glorias de cada nación hermana como si fueran propios, desear su progreso y ayudarlo como si fuera el nuestro". Por eso fueron aceptados con el mismo interés, y recibieron enseñanza con el mismo celo, los brasileños, colombianos, chilenos, bolivianos, uruguayos, ecuatorianos, paraguayos y peruanos que arribaron al Instituto. También con ese espíritu fueron aceptados norteamericanos y europeos. Esa circunstancia cumplió ampliamente lo que había afirmado uno de sus discípulos: "Me doy el lujo de hacer un pronóstico. Que llegará a ser un Centro muy importante de producción científica hasta constituir no sólo una escuela para nosotros, sino para todos los sudamericanos, que se economizarán el viaje a Europa, e irán a Buenos Aires a aprender Fisiología" (Rubio). En 1940, veinte años después de la fundación, el Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires era un centro, mundialmente prestigioso, de investigación y formación de excelencia. El reconocimiento de este hecho fue claramente expresado por el fisiólogo norteamericano Anton Julius Carlson (1875-1956): "Houssay puso a la Argentina en el mapa de la fisiología". Los esfuerzos de Houssay, con todo, no se limitaron al propio Instituto y a la propia ciencia. En agosto de 1933, el senador nacional Carlos Serrey expresó en la Cámara que en el país no había gente dedicada a la ciencia y desoyó la desmentida de Houssay. Ante ese hecho, el periodista y cronista parlamentario Carlos Alberto Silva (1895-1958) reunió a un destacado grupo de científicos, entre ellos al mismo Houssay, para constituir una Asociación para "el mejoramiento de la investigación científica en la República Argentina, acrecentamiento y expansión de los centros existentes y la creación de ambiente propicio para tan altas disciplinas" (Archivo de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, 1933). En diciembre de 1933, esos científicos fundaron la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias y eligieron presidente a Houssay, quien lideró un grupo dinámico e inteligente que difundió por la prensa los objetivos de la Asociación, hizo una encuesta del estado en que se hallaban las ciencias y los institutos científicos del país, promovió la coordinación de las bibliotecas y obtuvo que las empresas farmacéuticas donasen becas. En 1936, la Asociación consiguió que el Congreso de la Nación sancionase la Ley N° 12.338 que le asignó el fondo permanente de un millón de pesos en títulos de la deuda pública. La renta de estos títulos financió el otorgamiento de subsidios y becas internas y externas para la formación de investigadores de todas las disciplinas científicas. Puesto que el desenvolvimiento de los becarios externos debía controlarse, Houssay tomó, con celo misionero, la tarea de mantener correspondencia con ellos. Una y otra vez escribirá: "Sé por experiencia que el que llega a tierra extraña tiene ansias de recibir noticias de su país, por eso me apresuro a anticiparle esta carta pues espero que le agradaría recibirla. Cuando un becario llega a un país extranjero, experimenta sensaciones opuestas: por una parte queda algo anonadado por las cosas nuevas y grandiosas que se le presentan y esto puede despertar un sentimiento de inferioridad que le es desfavorable, por otro lado, sólo advierte al principio todo lo defectuoso o malo que hay, o inferior a lo que se esperaba, siendo frecuente que se exageren los defectos. Lo habitual es que el becario comience con demasiado pesimismo y acabe con demasiado optimismo, no faltando casos en que comete el error de despreciar a su país y a su ambiente al término de su estada. El becario debe recordar que es el fruto de su tierra, que forma parte de ella y que está obligado a retribuirle toda la ayuda y formación que recibió. Por ello debe trabajar con ahínco y sin jactancia, pues lo apreciarán por lo que haga y no por lo que se alabe. Debe tratar de aprender bien algunas cosas y pensar siempre cómo hará para aplicarlas a su vuelta. Las instituciones mandan a los becarios no sólo para el adelanto personal sino para que contribuyan al adelanto de su país, de su Facultad y de la docencia e investigación. Espero que medite y se compenetre bien de estos consejos, fruto de larga experiencia, pues en ellos encontrará orientación y confortación". Houssay fue, además, distinguido con el personal aprecio del presidente Agustín Pedro Justo (1876-1943) quien allanó las dificultades surgidas de la vida universitaria: un serio intento de demolición del edificio del Instituto de Fisiología por el decano José Arce (1881-1968); un fallo desdichado del jurado para cubrir la cátedra de Farmacología de Rosario, que afectaba a su discípulo Hug. La misma Ley N° 12.338 fue propulsada con personal interés por ese presidente en homenaje a Houssay. La década del ´30 fue de pleno reconocimiento internacional: miembro correspondiente de la Association Endocrinologique Russe en 1930, miembro honorario de la Physiological Society y Doctor Honoris Causa de la Universidad de París en 1935. En 1936, fue electo académico de la reorganizada Academia Pontificia de Ciencias junto a Emil Abderhalden, Niels Bohr, Guglielmo Marconi, Robert Millikan, Thomas H. Morgan y Max Planck. Bernardo A. Houssay en el momento de incorporación a la Academia Pontificia de Ciencias. Ese mismo año, la Universidad de Harvard, conmemorando el tercer centenario, le otorgó el doctorado Honoris Causa junto a otros muchos científicos, entre ellos, Edgard Douglas Adrian, Arthur Compton, Arthur Stanley Eddington, Hans Kelsen, Karl Landsteiner, Bronislaw Malinowski, Jean Piaget y Rudolf Carnap. Houssay en su casa, al regreso de la ceremonia del Tricentenario de la Universidad de Harvard, con la toga de Harvard y la epitoga de París. Este acontecimiento asoció la figura de Houssay al ascenso de la ciencia anglosajona, pues, como Houssay mismo advirtió, en 1938, en el Congreso Internacional de Fisiología reunido en Ginebra, se requería saber inglés para conocer y hacer conocer los resultados científicos. En 1939, la década cerró con su designación como miembro honorario de la Société d'Endocrinologie cuyo presidente honorario era Pierre Marie. También las universidades y academias iberoamericanas reconocieron a Houssay pues tanto las de Uruguay y Colombia como las de Brasil y Chile lo honraron como doctor y miembro honorario. Pero ninguno de estos honores lo libró de la envidia y, al recibirlos, solía decir: "Ahora aumentará el número de mis enemigos". El 4 de junio de 1943 las fuerzas armadas derrocaron a Ramón Castillo, vicepresidente de Roberto Ortiz, a quién sucedió tras su dimisión por enfermedad. La aparente unidad del gobierno militar dejó pronto traslucir las tensiones que provocaban en las fuerzas armadas los alineamientos ideológicos o los compromisos materiales con unas u otras de las potencias que combatían en la llamada Segunda Guerra Mundial. Houssay disfrutó, en un primer momento, de cordial interés: el militar ministro de Educación asistió a la conferencia que dio sobre la crisis universitaria y le prometió una entrevista para organizar un Consejo de Educación. Pero la renuncia de este ministro, en octubre, mostró la intensa pugna por el gobierno entre quienes se consideraban aliadófilos y germanófilos. . La intelectualidad universitaria que apoyaba francamente a los aliados, que deseaba un gobierno civil y que se había desencantado prontamente de los interventores universitarios, se sumó a esta situación. En octubre de 1943, un numeroso grupo de ciudadanos reclamó la adhesión de la opinión pública a los principios de "democracia efectiva por medio de la fiel aplicación de todas las prescripciones de la Constitución Nacional y solidaridad americana por el leal cumplimiento de los compromisos internacionales firmados por los representantes del país. La Argentina no puede ni debe vivir al margen de su Constitución y aislada o alejada de los pueblos hermanos de América y de los que en el mundo luchan por la democracia". El gobierno respondió dejando cesantes en los cargos oficiales a quienes habían firmado esa declaración. Muchos docentes universitarios corrieron esa suerte y, entre ellos, Houssay y sus discípulos Oscar Orías y Juan Lewis, titulares de las cátedras de Fisiología en Córdoba y Rosario. Decreto de cesantía de los profesores universitarios, entre ellos Houssay, de septiembre de 1943. Preservado en el Archivo General de la Nación. La reacción del gobierno militar causó profundo desconcierto en la sociedad y, especialmente, en el Instituto de Fisiología y convirtió a Houssay, sin que éste se lo propusiera, y quizás a su pesar, en una figura política partidaria: "Estuve presente cuando el doctor Houssay dictó su última clase magistral. El anfiteatro de la vieja escuela de Medicina estaba repleto de estudiantes, profesores y amigos que deseaban testimoniarle su adhesión. Había también grupos adictos al gobierno militar y policías sin uniforme. En un ambiente tenso, algo pálido y nervioso, el doctor dictó su clase magistral, como lo hacía habitualmente. No pudo sin embargo dejar de hacer una clara alusión política cuando al mencionar la regulación nerviosa dijo que: “Cuando la cabeza anda mal, todo anda mal”, lo que fue recibido con una sostenida salva de aplausos" (Fasciolo). No había perdido pues la entereza. Así lo manifestaban las palabras que hizo circular y que, como su credo personal, presidieron desde ese momento su mesa de trabajo: Y, asimismo, en la carta que envió a Walter Bradford Cannon (1871-1945), el colega y amigo de Harvard: "It is my intention to go on work in physiology here. Only in case this were imposible I would go to foreign countries, from where I have received a lot of invitations. The plan of my whole life has been to work hard in scientific investigation, to create a scientiflc circle of the highest scientific and moral qualities in our country, and do not think to modify this line of conduct unless my situation were such that I could not find resources to survive and to work" (Es mi intención proseguir aquí mi trabajo en fisiología. Sólo en el caso de que esto resultara imposible iría a países extranjeros, de los que he recibido gran cantidad de invitaciones. El plan de toda mi vida ha sido trabajar duro en la investigación científica para crear un círculo científico de la más alta calidad científica y moral en nuestro país, y no pienso modificar esta linea de conducta a menos que mi situación fuera tal que no pudiera encontrar recursos para sobrevivir y trabajar). (Houssay, 1943). A ese fin escribió al discípulo Orías: "Pienso que convendría orientar las actividades en dos caminos: por una parte pienso redactar rápidamente un libro de texto para ayudar a los jóvenes. Por otra parte, pienso buscar recursos para trabajar en la investigación científica" (Houssay, 1943). Houssay cumplió, puntualmente, ambos propósitos. En marzo de 1944, reanudó las investigaciones en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, una residencia sumariamente reacondicionada y equipada del barrio de Palermo: "Estamos trabajando en un pequeño laboratorio privado, en investigación científica y sin provechos materiales de ninguna clase. Los recursos son escasos de aparatos, drogas, animales y bibliografía. Había donado mi biblioteca al Instituto de Fisiología y el muy meloso discípulo mío que quedó a cargo de la cátedra me opone dificultades para su uso. Apenas necesito decirle que no es fisiólogo sino gastroenterólogo de tipo común. Mis colaboradores son E. Braun Menéndez, V. Foglia, J. T. Lewis y O. Orías, es decir los mejores fisiólogos que hay en la Argentina" (Houssay, 1944). Grupo fundador del Instituto de Biología y Medicina Experimental. Primera fila, de izquierda a derecha: Eduardo Braun Menéndez, Oscar Orías, Houssay, Juan Treharme Lewis; segunda fila, de izquierda a derecha: Carlos Martínez, R. M. Pinto, Virgilio Gerardo. En esta emergencia lo sostuvieron, además, los colegas norteamericanos, quienes constituyeron un fondo para la compra de revistas y libros y donaron aparatos y drogas. Al año siguiente de la apertura del Instituto de Biología y Medicina Experimental, en junio de 1945, cumplió el segundo propósito al publicar "Fisiología Humana" redactada en colaboración con Lewis, Orías, Braun Menéndez, Hug, Leloir y Foglia. En ese momento, Houssay dirigía, nuevamente, el Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas al que había retornado luego de que fuese declarada ilegal la cesantía de octubre de 1943. En la tensa circunstancia de 1945, Houssay militó en la Junta de Coordinación Democrática oponiéndose, infructuosarnente, a la ascendente estrella de Juan Domingo Perón (1895-1974): "Entre los militares hubo un movimiento para suprimir a Perón. Consideraban que el gobierno no debía emplear todos sus recursos para imponer su candidatura. Ese nuevo gobierno me invitó a ser Ministro de Justicia e Instrucción Pública, diciendo que buscaban elecciones libres y sin presión del Gobierno. Me negué mientras siguiera la dictadura militar, es decir Farrell y otros. En los días siguientes, las reparticiones públicas, Secretaría de Trabajo y Previsión y la Policía y matones pagos interrumpieron el trabajo y provocaron una huelga de trabajadores, 60.000 personas de lo más rotoso y vagabundo que existe, las cuales cometieron excesos en todas las ciudades, protegidos por la Policía. Se volvió al gobierno anterior y sigue la dictadura y la máquina de Perón" (Houssay, 1945). En febrero de 1946, Perón ganó las elecciones nacionales. En agosto, el Poder Ejecutivo Nacional promulgó el Decreto N° 7.966, que dejaba sin efecto la disposición de los estatutos de las universidades nacionales que fijaban un límite de edad a los profesores titulares para continuar en el ejercicio de la cátedra. En septiembre, el Delegado Interventor de la Facultad de Medicina dispuso, de oficio, la jubilación de Houssay. Houssay retornó al Instituto de Biología y Medicina Experimental. Nuevamente su ejemplo había fructificado. En la casa vecina fue instalado por la Fundación Campomar, en las mismas precarias condiciones y dirigido por Leloir, el Instituto de Investigaciones Bioquímicas y, en Córdoba, dirigido por Orías, el Instituto de Investigaciones Médicas "Mercedes y Martín Ferreyra". A fines de 1948, se fundó en Rosario, dirigido por Lewis, el Instituto de Investigaciones Médicas. Durante ese lapso, Houssay recibió numerosos reconocimientos: la Banting Medal y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Oxford. Recibió esta distinción en 1947, poco meses antes que el Instituto Carolino Médico Quirúrgico de Estocolmo comunicase que le había otorgado el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por el descubrimiento que demostraba que la anterohipófisis regulaba no sólo el crecimiento sino también el metabolismo de los hidratos de carbono. El premio fue compartido con los esposos Carl Ferdinand Cori (1896-1984) y Gerty Theresa Radnitz (1896-1957) por los descubrimientos acerca del metabolismo de la glucosa. La noticia provocó gran júbilo entre los colaboradores y amigos: "Pero Houssay se mantenía sereno, creo recordar que comentó que esa distinción le había tomado ya demasiado viejo y que de lo contrario podía haber realizado más obra" (Leloir, 1981). Interior del diploma Nobel. Preservado en el "Museo Bernardo A. Houssay". La noticia fue recibida con cuidadoso silencio por el gobierno del país. Pero el desdén nunca afectó la voluntad de trabajo de Houssay: ,"El trabajo no sólo era su pasión sino su diversión. Solía repetir: 'El trabajo es la diversión más barata'. Recuerdo que en oportunidad de una visita suya a Mendoza encontró a un ex colaborador suyo a quien preguntó, como lo hacía habitualmente, en qué tema estaba trabajando. La respuesta fue, que mientras estuviera Perón no trabajaba, a lo que replicó el doctor Houssay: 'Con Perón, sin Perón y a pesar de Perón hay que trabajar siempre'. Ese era su credo al que hizo honor toda su vida" (Fasciolo, 1981). Houssay en su casa junto al mueble donde exhibia sus condecoraciones y medallas, en el año 1969. Sólo después del derrocamiento militar del gobierno de Perón, en setiembre de 1955, Houssay pudo regresar a la universidad para enseñar e investigar: "Debí hacerme cargo del Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires. Lo encontré en un estado de inactividad, desorganización y corrupción imposibles de imaginar. Por ahora y por cierto tiempo sólo es posible realizar investigaciones científicas en el Instituto de Biología y Medicina Experimental aunque es pequeño. Tenemos una tarea gigantesca que cumplir, pero nuestro deber es emprenderla con el máximo de nuestras fuerzas" (Houssay, 1955). En abril de 1958, al retirarse de la docencia universitaria, Houssay cedió esas tareas a los discípulos Braun Menéndez y Foglia. Ese mismo año, inició la obra que coronaría sus esfuerzos por la institucionalización de la ciencia en la Argentina, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) que, creado en febrero de 1958 y bajo su presidencia, había concedido, en marzo, las primeras becas internas. Esos años fueron de explosión científica: se crearon el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y se reorganizó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). De izquierda a derecha: Rolando García, Raimundo L. Parodi, Félix Gonzáles Bonorino, Venancio Deulofeu, Alberto José Zanetta, Pedro E. Aramburu, Bernardo A. Houssay, Ignacio Pirosky, Eduardo Braun Menéndez, Humberto Ciancaglini, Fidel A. Alsina Fuertes, Luis F. Leloir, Eduardo De Robertis; semioculto Julio César Gancedo. Estos años plantearon, también, nuevas exigencias sociales para los investigadores y los profesores a las que Houssay respondió, solamente, con su vocación por la ciencia. En la apertura de los cursos de la Universidad de Buenos Aires, en abril de 1961, el consejero estudiantil Bernardo Kleiner propuso como modelo de egresado al médico Ernesto Guevara (1928-1967), el Che Guevara, por unir la ciencia del médico a la acción social. A esa propuesta, Houssay respondió: "Eliminar la intromisión política (partidos nacionales o internacionales) en la Universidad. Como ciudadanos los profesores o alumnos tienen el derecho de intervenir en política, pero fuera del recinto universitario. Las orientaciones y el gobierno universitario son responsabilidades que corresponden a los profesores". En junio de 1966, fue depuesto el presidente constitucional Arturo Illia y asumió la presidencia de facto el militar J.C.Oganía. Las universidades fueron intervenidas y, en julio de 1966, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales fue agraviada por la brutal intrusión de la policía. La comunidad universitaria exigió a Houssay que enfrentase, manifiestamente, esta política. No lo hizo y continuó ejerciendo la presidencia del CONICET. Pero, en tanto funcionario, expresó, al presidente militar, la reprobación por esos sucesos, y el directorio del CONICET, del cual era el presidente, declaró, con firme moderación, que debían repudiarse. También procuró reubicar a los científicos renunciantes y preservarlos de otras agresiones. El gobierno militar, por su parte, procuró limitar la preeminencia institucional de Houssay, y creó el Consejo Nacional de Ciencia y Técnica (CONACYT) y la Comisión Nacional de Estudios Geoheliofísicos. Llegaron, finalmente, los años de declinación física que no quebraron su voluntad de trabajo para una tarea que consideraba inacabada: "Tal vez se quedó demasiado". Porque, quizás, se había quedado solo pues los discípulos que sentía como los sucesores –Orías, Braun Menéndez- habían fallecido prematuramente. En 1970, ya semipostrado, recibió, con gran alegría, la noticia de que habían conferido el premio Nobel a su discípulo Luis Federico Leloir (1906-1987). falleció el 21 de setiembre de 1971 "Con una laboriosidad, disciplina y generosidad ejemplares, aún en los períodos más amargos de su vida, Houssay sembró Argentina y América de discípulos a los que les enseñó a respetar los hechos, a buscar la verdad y a sentir el contenido humano de esa aparente fría disciplina que es la investigación científica. Los que les seguimos durante años, en las buenas y en las malas, en el acuerdo y en el desacuerdo, quisiéramos que se le recordara siempre como fue; que quedase viviente su personalidad con sus grandezas y, también, con sus pequeñas y humanas debilidades; que no pasase a ser una figura de bronce, un nombre de plaza, una cita en el diccionario. Tampoco un prócer argentino más" (Taquini, 1981). NOTA PERSONAL : para finalizar el post dire que bernardo houssay ah sido un gran medico y ah dado al mundo un gran avance en la medicina y gracias a el somos reconocidos en el mundo por ser del pais donde nacio bernardo el premio nobel de medicina si quieren saber mas de nuestros premios nobel en estos dias seguire subiendo post de los premios nobel argentinos esten atentos

ustedes se preguntaran quien ? , como ? y cuanto tiempo fue lo que viajo el futuro y bueno a pesar de ser muy poco el cosmonauta Sergei Avdeyev viajo 0.02 segundos al futuro respecto a los demas habitantes de la tierra y el como se lo explicare a continuacion El cosmonauta ruso Sergei Avdeyev viajó 0,02 segundos al futuro respecto al resto de los habitantes de la Tierra, todo debido a que pasó 748 días en la Estación Espacial Mir desplazándose a más 27.000 kilómetros por hora. Según la Teoría de la Relatividad de Einstein, no existe un tiempo absoluto en el universo, sino que cada cosa tiene su "tiempo propio" de acuerdo a cómo se vaya moviendo por el espacio-tiempo. El tiempo corre de forma diferente entre alguien que está en reposo y alguien que se está moviendo. Se puede decir que el tiempo pasa "más lento" en alguien que se está moviendo comparado con alguien que está en reposo. O también se puede decir que para que el tiempo pase cada vez más lento es necesario moverse cada vez más rápido. La fórmula de Einstein para la "dilatación del tiempo" es: Donde, para el caso del cosmonauta en la Estación Espacial Mir, tenemos que: t' = tiempo indicado por el reloj del cosmonauta t = tiempo indicado por los relojes en la Tierra v = velocidad a la que se desplaza el cosmonauta c = velocidad de la luz Haciéndo los cálculos, se obtiene que en la Estación Espacial Mir transcurrió menos tiempo que aquí en la superficie de la Tierra (hay que aclarar que esto se determinó independiente de la ecuación que se acaba de mostrar, comparando los relojes muy precisos en la Tierra y en la estación espacial, y si se puso la ecuación aquí es porque está probado, en este mismo caso, que dicha ecuación funciona) y se puede decir, en cierto modo, que el cosmonauta ruso "viajó al futuro", puesto que en el resto de los seres humanos pasaron 0,02 segundos que jamás pasaron en Sergei. Son apenas 20 milisegundos, pero son suficientes para que Sergei Avdeyev tenga actualmente el récord de "viaje en el tiempo".
hola como les prometi en mi ultimo post subire la historia de todos los premios nobel argentinos y hoy le toca a Luis Federico Leloir Luis Federico Leloir ,reconocido mundialemente pro ser el ganador en 1970 del premio Nobel de quimica por sus trabajos referidos a la manera en la que los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. Tras su hallazgo se lograron entender de forma acabada los pormenores de la enfermedad congénita galactosemia. Sus padres viajaron desde Buenos Aires hacia París (su madre en avanzado estado de embarazo) a mediados de 1906 debido a la enfermedad que aquejaba a Federico Leloir (padre) y por la cual debía ser operado en un centro médico francés. El 6 de septiembre, una semana después de la muerte de aquel, nació su hijo póstumo Luis Federico Leloir en una vieja casa en la de esa capital francesa. De regreso a su país de origen, en 1908, Leloir vivió junto a sus 8 hermanos en las extensas tierras pampeanas que sus antepasados habían comprado tras su inmigración desde España Con apenas cuatro años, Leloir aprendió a leer solo, ayudado por los diarios que compraban sus familiares, para permanecer al tanto de los temas agropecuarios. Durante sus primeros años de vida, el futuro Premio Nobel se dedicaba a observar todos los fenómenos naturales con particular interés, y sus lecturas siempre apuntaban a temas relacionados a las ciencias naturales y biológicas. Sus estudios iniciales se repartieron entre la Escuela General San Martín, en donde dio libre el primer año, el Colegio Lacordaire, el Colegio del Salvador y el Colegio Beaumont (este último en Inglaterra). Sus notas no se destacaban ni por buenas ni por malas, y su primera incursión universitaria terminó rápidamente cuando abandonó los estudios de arquitectura que había comenzado en el Instituto Politécnico de París. Carrera profesional De nuevo en Buenos Aires, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para doctorarse en dicha profesión. Sus comienzos fueron difíciles, tanto que tuvo que rendir cuatro veces el examen de anatomía, pero en 1932 consiguió diplomarse e inició su actividad como residente en el Hospital de Clínicas y como médico interno del hospital Ramos Mejía. Tras algunos conflictos internos y complicaciones en cuanto al trato que debía tener con sus pacientes, Leloir decidió dedicarse a la investigación de laboratorio. En 1933 conoció a Bernardo A. Houssay, quien dirigió su tesis doctoral acerca de las glándulas suprarrenales y el metabolismo de los hidratos de carbono. El encuentro fue casual, ya que Luis Leloir vivía a solo media cuadra de su prima, la famosa escritora y editora Victoria Ocampo, quien era cuñada del gastroenterólogo Carlos Bonorino Udaondo, otro eximio doctor, amigo de Houssay. Tras la recomendación de Udaondo, Leloir comenzó a trabajar junto al primer científico argentino en ganar el Premio Nobel en el Instituto de Fisiología de la UBA. Su tesis fue completada en sólo dos años, recibiendo el premio de la facultad al mejor trabajo doctoral; junto a su maestro descubrió que su formación en ciencias tales como física, matemática, química y biología era escasa, por lo que comenzó a asistir a clases de dichas especialidades en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires como alumno oyente. En 1936 viajó hacia Inglaterra para dar comienzo a sus estudios avanzados en la Universidad de Cambridge, bajo la supervisión del también Premio Nobel Sir Frederick Gowland Hopkins, quien había obtenido esa distinción en 1929 por sus estudios en fisiología y/o medicina tras descubrir que ciertas sustancias, hoy conocidas como vitaminas, eran fundamentales para mantener la buena salud. Sus estudios en el Laboratorio Bioquímico de Cambridge se centraron en la enzimología, específicamente en el efecto del cianuro y pirofosfato sobre la succínico deshidrogenasa. A partir de este momento, Leloir se especializó en el metabolismo de los carbohidratos. Hacia 1943 tuvo que dejar el país, dado que Houssay fue expulsado de la Facultad de Medicina por firmar una carta pública en oposición al régimen nazi de Alemania y al apoyo del gobierno militar comandado por Pedro Pablo Ramírez, que también integró y apoyó Juan D. Perón. Su destino fue Estados Unidos, donde ocupó el cargo de investigador asociado en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Washington a cargo del matrimonio entre Carl y Gerty Cori, con quienes Houssay compartió el Nobel en 1947. En 1945 regresó al país para trabajar en el Instituto dirigido por Bernardo A. Houssay, precedente del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Fundación Campomar, que Leloir dirigiría desde su creación en 1947 a manos del empresario y mecenas Jaime Campomar y durante 40 años. Durante los últimos años de la década de 1940, Leloir realizó con éxito experimentos que revelaron cuales eran las rutas químicas en la síntesis de azúcares en levaduras con equipos de muy bajo costo, debido a que carecía de recursos económicos. Previo a sus investigaciones, se creía que para poder estudiar una célula no se la podía disgregar del organismo que la albergaba. No obstante, su trabajo demostró que esa teoría pasteuriana era falsa. Desde 1947 formó un grupo de trabajo junto a Ranwel Caputto, Enrico Cabib, Raúl Trucco, Alejandro Paladini, Carlos Cardini y José Luis Reissig, con quienes investigó y descubrió por qué el riñón impulsa la hipertensión arterial cuando está enfermo. Ese mismo año, su compañero de laboratorio Ranwel Caputto le planteó un problema que tenía en sus investigaciones biológicas de la glándula mamaria, por lo que su equipo, al que se había incorporado el becario Alejandro Paladini, logró que en una cromatografía se pudiera aislar la sustancia nucleótido-azúcar llamada uridina difosfato glucosa (UDPG), y por ende entender el proceso de almacenamiento de los carbohidratos y de su transformación en energía de reserva. A principios de 1948, el equipo de Leloir identificó los azúcares carnucleótidos, compuestos que desempeñan un papel fundamental en el metabolismo de los hidratos de carbono, lo que convirtió al Instituto en un centro mundialmente reconocido. Inmediatamente después, Leloir recibió el Premio de la Sociedad Científica Argentina, uno de los tantos que recibió tanto en el país como en el extranjero. A pesar de que hacia fines de 1957 Leloir fue tentado por la Fundación Rockefeller y por el Massachusetts General Hospital para emigrar a los Estados Unidos, como su maestro Houssay, prefirió quedarse y continuar trabajando en el país. Dada su importancia, el Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos (NIH) y la Fundación Rockefeller decidieron subsidiar la investigación comandada por Leloir. Al año siguiente firmó un acuerdo con el Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, Rolando García, por el cual se creó el «Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales» nombrando profesores titulares a Leloir, Carlos Eugenio Cardini y Enrico Cabib. Esto contribuyó a que jóvenes universitarios argentinos se sintieran atraídos por la investigación científica, lo que repercutió en el crecimiento de la institución. También llegaron a ese centro investigadores y becarios procedentes de los Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Francia, España y varios países de América Latina Para ese entonces Leloir estaba llevando a cabo sus trabajos de laboratorio en conjunto con la docencia como profesor externo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, tarea que sólo interrumpió para completar sus estudios en Cambridge y en el Enzime Research Laboratory de EEUU. Su voluntad de investigación superó a las dificultades económicas enfrentadas por el Instituto. Con herramientas caseras, Leloir se dedicó a estudiar el proceso interno por el cual el hígado recibe glucosa y produce glucógeno, el material de reserva energética del organismo, y junto a Mauricio Muñoz logró oxidar ácidos grasos con extractos de células hepáticas. PREMIO NOBEL En 1970 recibió el Premio Nobel de Química,convirtiéndose en el primer latinoamericano en conseguirlo. Posteriormente su equipo se dedicó al estudio de las glicoproteínas –moléculas de reconocimiento en las células– y determinó la causa de la galactosemia, una grave enfermedad manifestada en la intolerancia a la leche. Las transformaciones bioquímicas de la lactosa en sus propios componentes son conocidas en el mundo científico como el camino de Leloir. federico leloir y sus compañeros de investigacion con el cual gano el premio nobel Premios y distinciones recibidos : 1943 - Tercer premio nacional de ciencias 1958 - T. Ducett Jones Memorial Award 1965 – Premio Fundación Bunge y Born 1966 – Gairdenr Foundation, Canadá 1967 – Premio Louise Gross Horwitz, Universidad de Columbia 1968 – Premio Benito Juárez 1968 – Doctor honoris causa Universidad Nacional de Córdoba 1968 – Premio José Jolly Kyle, de la Asociación Química Argentina 1969 – Nombrado miembro honorario de la Biochemical Society de Inglaterra 1970 – Premio Nobel de Química 1971 – Orden Andrés Bello (Venezuela) 1976 – Reconocimiento Bernardo O'Higgins en el grado de Gran Cruz 1982 – Legión de Honor por el gobierno francés 1983 – Premio Konex de Brillante a la Ciencia y Tecnología 1984 - Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires Luis Federico Leloir murió en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1987 a los 81 años, tras un ataque al corazón poco después de llegar del laboratorio a su casa. Fue enterrado en el Cementerio de La Recoleta. nota personal: federico leloir fue un gran cientifico pero talvez no tan recordado como otros , somos un pais con grandes referentes en la ciencia y es bueno recordarlos , como ya les dije previamente seguire en estos dias con los demas premios nobel argentinos fin del post