shadow573272
Usuario (Argentina)
Beowulf El poema épico anglosajón Beowulf, cuenta cómo el héroe escandinavo Beowulf (495-583 d.C.) Sucede durante la juventud del héroe que da nombre al poema, y narra cómo acude en ayuda de los daneses o jutos, quienes sufrían los ataques de un ogro gigantesco Grendel . Beowulf mato al monstruo, a su madre, y a varios reptiles marinos. Finalmente el héroe Beowulf se convierte en rey de los gautas. En la última etapa de su vida, Beowulf se dispone a enfrentarse a un temible dragón que está destruyendo su reino con la sola ayuda de su sobrino Wiglaf. Un hábil y osado ladrón de la región había penetrado en la cueva del dragón y robado una copa de plata incrustada de oro y piedras preciosas, parte del inmenso tesoro que guarda la bestia. Enfurecido, el dragón asalta y destruye el pueblo del ladrón, y mata a todos sus habitantes. Beowulf sale a su encuentro para vengar a su gente, pero la reacción del dragón ha aterrado tanto a sus súbditos, que solamente Wiglaf se apresta para acompañarle. Después de una cruenta batalla, ambos logran acabar con la bestia, pero Beowulf, gravemente herido, encomienda a su sobrino apoderarse del tesoro y utilizarlo para reconstruir el reino. Pasa su torque de oro a Wiglaf y le confía el reino. Finalmente, Beowulf recibe un funeral: su cuerpo es colocado en una pira funeraria e incinerado. Luego se construye un túmulo con vistas al mar donde se colocan sus restos junto al oro del dragón. El poderoso dios nórdico Thor Es el dios del trueno en la mitología nórdica y germánica hijo de Odin y Jord. Se le representa como un dios de edad madura, con una barba roja, es un guerrero enemigo de los gigantes y defensor de los hombres. Su arma es el martillo Mjöllnir, que parece un trueno y tiene el don de volver a las manos del que lo lanza. Por tener este martillo es nombrado el protector de los Ases. Uno de sus peores enemigos es Loki que una vez cortó el pelo de su esposa Sif. Thor lo perdono ya que construyo para Sif una cabellera de oro, que crece igual que el pelo normal. La mayoría de los mitos germánicos lo mencionan o se centran en sus hazañas y en los relatos de las Eddas cumple el papel de protector del mundo de los hombres El nacimiento de Midgard En un principio conocido como Jormungand, según la mitología nórdica, era el hijo del Dios Loki, y de la maga Angerboda. Ambos, Loki y la hechicera, eran descendientes de los Gigantes de Hielo de Jotunheim, a pesar de su apariencia humanoide. Sin embargo, aunque la hija que Angerboda le dio a Loki, Hela, tenía forma humanoide, los hijos que dio a luz, Jormungand y Fenris, tenían forma de serpiente y lobo respectivamente. Según la mitología, los dos hijos de Loki y la hechicera adquirieron dicha apariencia debido a la mágica habilidad de sus padres para cambiar su aspecto, así, tanto Fenris como Jormungand adoptaron la apariencia de los animales que sus padres consideraron conveniente en su momento. Presumiblemente, Jormungand tenía la estatura de un niño humano cuando nació. Odín, prediciendo que Jormungand sería un peligro potencial para los dioses asgardianos, desterró a la Serpiente a las profundidades de los Océanos de Midgard. Jormungand no solo sobrevivió, sino que creció hasta adoptar una talla enorme, tan enorme que su cuerpo rodeaba todo el perímetro de la Tierra, fue entonces cuando Jormungand adoptó el sobrenombre de la Serpiente de Midgard. Thor, Midgard y el gigante Hymir Una de las grandes aventuras del gran dios de la mitología Nórdica Thor, un día estaban los dioses en un festín que se celebraba en el palacio del dios del mar, Agir. En medio de aquella dicha, ricos manjares habían sido preparados para el festín. Sin embargo, había un problema, el Hidromiel (La hidromiel es una bebida alcohólica fermentada a base de miel y agua) se encontraba todavía en los barriles y no podía ser servido hasta que tuvieran un recipiente lo suficientemente grande para servirlo. Ante tal problema, Tyr, el dios de las leyes de guerra, tuvo la idea de pedirle una caldera a su padre, el gigante Hymir, puesto que solo él tenía una caldera tan grande como la que necesitaban. A Thor le pareció buena idea y ambos se pusieron en marcha rumbo a la morada de Hymir, en el límite de los cielos. Al verlos, Hymir reconoció al enemigo natural de los gigantes: el Gran señor del Trueno Thor. Más, sin embargo, la ley de la hospitalidad le prohibía tajantemente hacerles daño alguno a sus divinos huéspedes, fue por eso que Hymir le objetó a su esposa que preparara la cena, la cual consistió en tres deliciosos bueyes asados, de los cuales Thor devoró con gran placer aplacando su enorme apetito. A la mañana siguiente Hymir les dijo a sus invitados que la despensa se encontraba vacía y que era hora de ir a pescar. Thor, empleó como anzuelo una de las cabezas de los bueyes de la noche anterior. El gigante sacó echó su anzuelo y sacó una ballena, y tras un nuevo intento sacó de nueva cuenta otra ballena. Thor por su parte al echar su anzuelo, sacó a la gran serpiente del caos Midgard y Thor se enfrascó en furiosa contienda contra la serpiente, pero debido a la gran pelea el bote en el que iban comenzó a estremecerse e Hymir por miedo a que se hundiera cortó la cuerda, dejando en libertad a la serpiente. Al terminar la pesca, Thor dio prueba de su gran fortaleza arrastrando por sí solo las dos ballenas, mientras que Hymir empleando toda su potencia no pudo hacerlo. Ragnarok la muerte de Thor El Asgard, el Olimpo de los germanos, siempre estaban allí dispuestos a la batalla, y se sabía que sonaría la hora en que haría falta que todos bajasen a la lucha. Pero todas las profecías decían que, pesar de las precauciones tomadas y a pesar de las virtudes guerreras de los dioses, a pesar de Thor y de los innumerables combatientes del Walhalla, los Ases terminarían por sucumbir. En su caída arrastrarían al mundo, de que eran protectores y apoyos. Esa batalla que había preceder al fin del mundo. Los combatientes se reúnen y se dirigen hacia el campo de batalla. Desde el oeste se acerca una nave cargada de fantasmas; el gigante Hrym, con el escudo levantado, lleva el timón. El barco es arrastrado por la oleada gigante que produce al nadar la gran Serpiente del Midgard. Agitado de una cólera sin freno, el monstruo golpea las olas con su enorme cola y avanza con un impulso furioso. Desde el Norte viene la nave de Loki; le acompaña el lobo Fenrir, echando fuego por los ojos y las narices; sus fauces anchamente abiertas gotean sangre; su mandíbula de arriba toca el cielo, la de abajo roza el mar. En el Sur aparece Surt “el calor ardiente”, el jefe de los gigantes del fuego; en torno a él brotan las llamas del suelo agrietado. Al acercarse, las rocas estallan y los hombres se ahogan. El cielo no es más que un horno, y cuando los hijos del fuego hacen pasar sus caballos por el puente que tiende el arco iris desde la tierra a la morada de los cielos, el puente se inflama y se deshace. Odin vuela a la cabeza de sus guerreros que salen por las puertas del Walhalla; las Valkyrias, en sus caballos le rodean como un enjambre alado. El dios cae derecho sobre el lobo Fenrir, pero las fauces del monstruo son tan amplias que engulle de un golpe al señor de los dioses. Odin es así la primera víctima de la carnicería. En seguida es vengado por su hijo Vidar. Este pone el pie sobre la mandíbula inferior del monstruo y se la clava al suelo; su mano izquierda levanta la mandíbula superior, y, con la derecha, le mete una espada tan larga que llega a tocar el corazón de Fenrir. Thor vuelve a hallar a su vieja enemiga, la Serpiente del Midgard, que se acerca a él, escupiendo tanto veneno que el aire y el mar quedan apestados. De un terrible martillazo, Thor aplasta la cabeza al monstruo, que vuelve a caer agonizante, pero el dios ha sufrido demasiado en el combate, y ha respirado tanto veneno que le abandonan las fuerzas. Quiere alejarse: al noveno paso, cae, expirando, en el suelo. Así mueren los grandes dioses, en una tormenta inaudita, en un desencadenamiento de tempestades y cataclismos. Con ellos mueren los hombres, pues la tierra se ha vuelto inhabitable. De nuevo, se abre un abismo sin límites por todas partes, y no queda ya nada de lo que tenía forma y vida. Rostam Rostam es un héroe mítico de Irán y Afganistán y el hijo de Zal y Rudaba. En cierto modo, la posición de Rostam en la tradición histórica Este último siempre fue representada como la más poderosa de paladines, de Irán y la atmósfera de los episodios en el que está muy características que recuerdan el período Arsacid. Fue inmortalizada por el siglo 10 el poeta de Tus Ferdusi en el, que contienen pre-islámico el folclore y la historia. Shahnameh o epopeya de los Reyes. Rostam y Rakush contra el Dragón Rostam joven y poderoso se alista en un viaje lleno de peligros, el dice" Mi espada está lista, e iré a luchar con las fuerzas del infierno, Pero si dios está conmigo superaré a los Deevs (genios del mal) Y ruego que derrame su bendición sobre mi." Entonces su padre Zal, oyó estas palabras nobles, bendijo a su hijo, y rogó que el dios Ormuz también por su bendición. Su padre le dio un sabio consejo, para llegar a la tierra de Mazinderan. “Dos caminos llevan a este reino, y ambos son duros y cargados con peligros”. Su madre quiso detenerlo entre sollozos pero él la confortó con su voz, y demostró a ella que ya había tomado la decisión de llevar esta aventura hasta el final. Su madre lo dejo partir, pero el corazón de Rudabeh anheló después a su hijo, y sus ojos se pusieron rojos de tanto llorar. Ya en camino el corcel Rakush, hacía desaparecer la tierra bajo sus pies. Y pasaron todo el día a través de un desierto, y del sol despiadado sobre sus cabezas, y la arena era como fuego, la sed los empezó a atacar, y en ninguna parte podría Rustem encontrar los rastros de agua. Listos para morir, el encomendó su alma a dios se puso a esperar el final. Pero he aquí cuando pasó delante de él un carnero, bien nutrido de grasa. Rustem se dijo a sí mismo " Seguramente esta bestia nos puede llevar al agua” siguieron los pasos del carnero los llevó a un arroyo de agua fresca y clara, el carnero desapareció, rustem se dio cuenta que el dios Ormuz le había ayudado y levantó sus manos hacia el cielo agradecimiento. Entonces atrapo un asno salvaje y luego lo aso para su comida, se puso a dormitar. Le dice a su caballo Rakush- “O mi corcel no relinches durante mi sueño” Pero si viene un enemigo viene a mí y relincha al lado de esa cueva, y yo iré a ayudarte." Rakush escuchando esto, pastó al lado de él. Pero cuando la noche los alcanzaba con su manto de oscuridad sin luna, apareció sigilosamente una sombra extraña, era un dragón cuya madriguera estaba detrás de unas cañas, un dragón feroz que hasta los Deevs (genios malignos) no se atrevían a su encuentro. Él dragón se asombró de que esas criaturas dormitaran suavemente al lado de su guarida. El fue hacia ellos con su respiración de veneno. Rakush, cuando lo vio estampó sus pezuñas sobre la tierra y batió el aire con su cola, de modo que el ruido despertó a Rostam Rostam se puso furioso con Rakush, el dragón desapareció de repente y Rostam no lo vio. Le dijo "e corcel cruel déjame dormir" se dio vuelta para dormir de nuevo. Mientras el dragón los observaba desde la oscuridad, de repente fue contra ellos una vez más, y Rakush comenzó a hacer ruido y una vez más el dragón se desapareció, los ojos de Rostam se abrieron. Y cuando Rustem despertó monto en cólera y llenó de reprobaciones sobre el caballo. Entonces el dragón vino adelante con todo esta vez, y estaba a punto de caer sobre Rakush. Pero él tomó valor y vino al lado de Rostam una vez más, y estampó sobre la tierra y relinchó y lo despertó. Rostam esta vez logro ver al dragón, y él se dio cuenta de que Rakush había hecho lo correcto. Se puso la armadura rápidamente y fue a luchar su espada, contra la bestia. Entonces el dragón dijo " ¿Cuál es tu nombre, y quién te envía contra mí?” Y el guerrero contestado, " Soy Rostam, hijo de Zal, y tu no podrás soportar mi fuerza." Pero el dragón se rió de sus palabras. Entonces ataco a Rostam y lo hirió en su cuerpo, pero este podría haber sido su fin. Pero Rakush saltó sobre el dragón por la parte trasera, rasgándolo con sus pezuñas filosas, mientras el guerrero logro atravesar el cuerpo del dragón con su espada matándolo, salvando al mundo de este flagelo. Luego de la muerte del dragón a Rostam tiene un ataque de euforia, elogió Rakush y lo lavó el arroyo y dio gracias a dios que les había dado la victoria y siguieron el camino hasta tierra de los magos. Luego de muchas aventuras el héroe Rostam y su fiel corcel Rakush, fueron invitados a cazar por el rey de Cabul , Shugdad antiguo enemigo de Rostam ellos caen en una trampa un pozo lleno de lanzas, ordenada por el rey. Con sus últimas fuerzas Rostam atraviesa con una flecha el cuerpo del malvado rey y finalmente muere al lado de Rakush. Su hijo inicia una venganza al mando de un enorme ejército de guerreros, contra el reino del rey de cabul, invade la ciudadela matando a todos convirtiendo el lugar en un desierto. Bahram Gur Bahram Gur rey persa legendario cuyo nombre significa "asno salvaje", fue un rey Sasanida (reinó AD 430-38) famoso por su leyenda de caza proezas. Las leyendas hacen hincapié en la Bahram como militar y sus esfuerzos para gobernar bien, contienen pequeñas pistas de la forma en que las leyendas se desarrollarán. Los cuentos de Ferdusi contienen muchas de las características de los romances populares su nacimiento fue predicho por un horóscopo, su precoz desarrollo físico e intelectual, su educación en los tres ámbitos de las letras, las artes varoniles, y la monarquía, y una vida dedicada a acciones militares y aventuras amorosas. Su sobrenombre gur (asno salvaje) se dice que se han inspirado en una espectacular hazaña de caza, donde mató a un león y un asno salvaje con una flecha por su amor de la caza silvestre. Bahram, el emperador persa, dilapida su juventud lejos en frivolidades. Un día, la búsqueda de un asno salvaje que lo trae cerca de una cueva en la que duerme un dragón. Durante una sangrienta batalla, Bahram mata al dragón donde le dispara dos flechas en los ojos. A continuación, entra en la cueva y se encuentra un fresco que representa siete extrañas cúpulas, cada una de un color diferente, cada uno coronado por una estrella que corresponde a un día de la semana, y que albergan cada una princesa de un país diferente. De repente, las princesas vienen a la vida y cada uno cuenta una historia de amor Se casó con las siete pudo dormir con uno diferente cada noche de la semana, y cada una le contaba un cuento diferente. Para contener a sus nuevas esposas, él pide la construcción de siete palacios cubiertos con una cúpula cada uno gobernada por uno de los siete planetas y adornada con el color asociado al clima y al planeta de su inquilino. Cada día de la semana. Los cuentos, sobre la riqueza natural y eventos, se ven en la tradición islámica persa como un símbolo de la purificación de la mística del alma en su camino hacia Dios. Fereydun contra el rey dragón Zahhāk Que por aquel entonces el rey iraní Jamshid, era el gobernante del mundo, a través de su arrogancia perdió su derecho divino para gobernar. Zahhāk se presentó como un salvador a los descontentos iraníes que querían una nueva regla (lo que refleja la adopción de la religión y la cultura árabe por los persas después de la conquista árabe de Persia y la posterior represión que enfrentan los persas). La recogida de un gran ejército, que marcharon en contra de Jamshid, que huyó cuando vio que no podía resistir Zahhāk. Jamshid Zahhāk caza durante muchos años, y por fin lo atrapó y lo sometieron a una muerte miserable a Jamshid lo cortaron por la mitad. Zahhāk ahora se convirtió en el gobernante de todo el mundo. Zahhāk era una ser abominable con dos serpiente que le brotaban de detrás de la cabeza. Las alimentaba con cerebros humanos, por lo que cada día los espías de Zahhāk traían dos hombres de los poblados para con sus cerebros poder alimentar a las serpientes. Zahhāk gobernaría el mundo durante siglos con tiranía y crueldad esparciendo el mal en todas partes. Pero un día Zahhāk tuvo un sueño terrible -, pensó que los tres guerreros se lo atacaban, y que el joven le golpeó con su masa, lo ataron y lo arrastraron hacia fuera de una alta montaña. Zahhāk cuando despertó estaba en una situación de pánico. Convocó a sabios y lectores de sueños de todo el imperio. Eran reacios a decir nada, pero finalmente le explican el sueño a Zahhāk, que unos rebeldes se lucharían contra Zahhāk y lo despojar de su trono. Incluso vieron el nombre del de hombre que tomaría el lugar de Zahhāk: él se llamaría Fereydun. Zahhāk ahora se convirtió en la obsesión con la búsqueda de este "Fereydun" y la destrucción de él, aunque no sabía en donde vivía, o que su familia fue. Sus espías lo buscaron por todas partes y, por último, escucharon de un niño que se nutria de la leche de la vaca mágica con poderes nutricionales Barmāyeh. Los espías localizan a la vaca Barmāyeh en los prados altos, pero el pequeño Fereydun ya había huido con su madre Farang hacia las montañas. Los espias mataron a la vaca, regresaron con el dragón Zahhāk con su misión cumplida. Faridun cuando tenía 16 años, regresó del monte Alborz a los pastos de montaña. Allí su madre le contó sobre la vaca que lo había criado con su leche y como fue asesinada por el dragón y muerte de su padre Jamshid en manos de la bestia. Faridun se inquieta a indignación ante las palabras de su madre. Su corazón lleno de angustia, su cabeza hervía con la venganza, y sus cejas unidas con furia. Respondió así a su madre: "Uno se convierte en un héroe sólo a través de la acción. Ahora he de destruir este mal con la fuerza de dios y la de mi espada. Voy a convertir su palacio en polvo." Mientras tanto, Zahak continuaba buscando a Faridun por todo el mundo. El hombre que alguna vez se consideró un campeón ahora temía a un niño. Un día, estaba sentado sobre el trono de marfil, con la corona de color turquesa en la cabeza. Él había llamado hombres de todas las tierras para apoyar a su reino. Él les dijo, " tengo un enemigo oculto, como todos ustedes saben. Es joven en edad pero grande en sabiduría, un héroe de linaje real." Sin embargo las pequeñas e insignificantes pueden ser tu enemigo, 'el astrólogo me dijo, 'no se debe considerar de pequeño. “Mi ejército es débil, y estoy asustado de lo que puede llevar tiempo. A partir de aquí, tengo que reforzar mi ejército - con los demonios, con los hombres, con las hadas. Quiero una fuerza combinada; demonios y los hombres deben trabajar juntos. La rebelión contra el dragón Zahhāk ahora trató de consolidar su imperio por coaccionar a una asamblea de los principales hombres del reino en la firma de un documento que demuestre Zahhāk la justicia, a fin de que nadie podría haber ninguna excusa para la rebelión. Un hombre habló en contra de esta farsa, un herrero llamado Kaveh denuncio el sucio secreto del monstruo ante toda la asamblea, cómo Zahhāk había asesinado a diecisiete de sus dieciocho hijos para que puedan alimentar a su serpientes el último hijo había sido encarcelado, pero aún vivía. En frente de la asamblea Zahhāk pretende ser misericordioso, entonces libero al hijo de Kaveh, pero cuando intentó obtener su firma en el documento el hombre rompió el documento y salió del tribunal, se levanto en rebelión e hizo una bandera con su delantal de herrero(mas tarde seria la bandera persa de Irán) se proclamó a sí mismo en apoyo de Fereydun como gobernante, este fue el principio del fin del reinado del demonio dragón. Pronto muchas personas siguieron Kaveh a las montañas de Alborz, donde vivía Fereydun Pronto viendo esta aceptación organizo un pequeño ejército. Le dijo al herrero Kaveh que le fabricara una maza de hierro con forma de cabeza de vaca, Kaveh se la hizo con gran fervor, luego con sus hermanos y seguidores, pasó sucesivamente a la lucha contra el Zahhāk. Zahhāk se encontraba fuera de su capital, que luego cayó bajo el poder de Fereydun con una pequeña resistencia. Fereydun puso en libertad a todos los presos. El vil tesorero del rey, escapó a contarle a Zahhāk lo que había ocurrido. La rebelión había comenzado al fin. Zahhāk de inmediato se apresuró a volver a su ciudad para atacar a Fereydun. Tan pronto como el ejército de Faridun tuvo conocimiento de este ataque, todos se apresuraron a llegar a los callejones y desmontado de sus caballos. Toda la gente de la ciudad se reunió en los tejados. Quien pudiera participó lucha, todos en apoyo de Faridun, Ladrillos y rocas eran lanzadas contra los soldados del dragón. Cuchillos y espadas y flechas caían como la lluvia. No hubo lugar para ponerse de pie sobre el terreno. La gente decía con fuerte estruendo" Nosotros no queremos a Zahak, este sucio dragón." El ejército del dragón se encontraba en peligro, comenzaron a desertar, la población de la ciudad comenzó a luchar en una multitud enorme como una montaña. En un último acto de maldad, el demonio trato de atacar su propio palacio, donde ahora se encontraba el héroe Fereydun, el demonio dragón entro al palacio disfrazado de soldado con una armadura negra, pero fue atrapado por el héroe y golpeado con su maza de cabeza de vaca, pero no lo mato, con el asesoramiento del ángel Sorush, Fereydun encarcelo al dragón Zahhāk en una cueva debajo de monte Damāvand, fue envuelto en piel de león y encadenado, luego el héroe le insertó enormes clavos en contra la pared de la caverna, donde permanecerá hasta el fin del mundo. Así, después de mil años de tiranía, terminaba el reinado de Zahhāk el rey dragón. Su historia es narrada en la epopeya de Shāhnāma, la epopeya nacional de Irán del siglo X escrito por el poeta Ferdowsi Tousi Monumento de Ferdowsi en su plaza conmemorativa en Teherán Ilyá Múromets Literalmente "Ilia el de Múrom" es un héroe de la mitología rusa. Es celebrado en numerosas bylini (poémas épicos populares). Junto con Dobrynya Nikitich y Alyosha Popovich son los más grandes Bogatyres legendarios (caballeros errantes medievales). Los tres fueron inmortalizados por el pintor Vastnetsov en su famosa pintura Bogatyrs. De acuerdo con la leyenda, Ilya era el hijo de un granjero, que nació en la villa de Karacharovo, cerca de Múrom. Sufrió una seria enfermedad en su juventud y fue incapaz de caminar hasta la edad de 33 años, cuando fue curado milagrosamente por dos peregrinos. El gigante moribundo, Svyatogor, pasa parte de su fuerza a Ilya a través de su aliento ntes de morir y convertirse en una montaña le otorgó poderes sobrehumanos, y se dirigió a la ciudad de Kiev para liberarla de la idolatría y servir al príncipe Vladimir "Sol Rojo" En su camino, el solo defendió la ciudad de Chernigov de la invasión de los tártaros y el gobernante local le ofreció el puesto de caballero, pero Ilya declino permanecer en la ciudad. En los bosques de Bryansk mató al monstruo Solovei el ladrón que podía matar a los viajeros con su potente silbido. Arranca arboles con su maza o bien los desarraiga simplemente con sus manos limpias, todo el esto para ayudar a sus aldeanos compañeros a construir un camino a través del bosque. Él puede derrotar a monstruos aterrorizantes: como al dragón de múltiples cabezas Zmey Gorynych, capaces de escupir fuego simultáneamente, con cuerpo de color verde, dos patas traseras que le permiten avanzar y un par de patas delanteras pequeñas, Ilya Muromets mato a las bestia con su espada. Generoso y recto, pero también temperamental, arrasó todos los campanarios de las iglesias de Kiev cuando el Príncipe Vladimir no le invitó a una celebración. Rápidamente se apaciguó cuando Vladimir lo mando llamar. Ilya Muromets se convirtió en sinónimo de un gran poder físico y espiritual, así como de integridad, dedicado a la protección de la patria y la gente, y sobre todo, se ha convertido en el héroe de numerosas películas, cuadros, monumentos, dibujos animados y anécdotas. Es el único héroe épico canonizado por la Iglesia ortodoxa. La momia de Ilya Muromets se supone que descansan en el Monasterio de Pechersk de Kiev, probablemente su personaje no responde a una única persona, sino una fusión de múltiples héroes reales o imaginarios de muy diferentes épocas. Por ello, Ilya supuestamente sirvió al Vladímir I de Kiev, que gobernó entre 980 y 1015, luchó contra Batu Jan el fundador de la Horda de Oro, que vivió entre 1205 y 1255, y salvó a Constantino el Amado por Dios, el zar de Constantinopla de un monstruo. El héroe Skuba Dratewka Cuenta la leyenda que un maligno animal vivía antiguamente en una caverna debajo de Wawel Hill, en la ribera del río Vístula que atraviesa Cracovia, Polonia. Algunas historias tradiciones indican que los dragones existían con anterioridad a la fundación de la ciudad, cuando el área todavía era ocupada sólo por granjeros. Durante el imperio del Rey Krak,la ciudad vivía atemorizada bajo el acecho de esta bestia peligrosa con aliento de fuego, dotada de seis patas nombrado como Smok Wawelski o el dragón de Wawel. Cada día, el maligno dragón causaba estragos en la campiña, matando gente, destruyendo sus viviendas y devorando el ganado. Se dice que este animal fabuloso disfrutaba alimentándose de jóvenes doncellas. El rey, ansioso de poner fin a la amenaza del dragón, utilizó una una vía para conseguirlo. Ya no quedaban más jóvenes vivas en el reino, excepto la hija del rey, llamada Wanda. Desesperado, el rey prometió la mano de su hermosa hija al caballero que fuera capaz de vencer al temible dragón. Grandiosos guerreros se acercaron desde lugares remotos para disputarse el trofeo… pero todos fueron derrotados por el animal. Uno día, un pobre aprendiz de zapatero llamado Skuba Dratewka aceptó el desafío. Rellenó un gran trozo de carne de cordero con azufre y petróleo, lo colocó afuera la caverna del dragón. Éste lo engulló en su boca inmediatamente el dragón comenzó a sentir una sed insoportable. Se acercó al río Vístula para beber, pero el agua no logró mitigar su estómago insatisfecho. Después de beber y beber interminablemente, explotó a orillas del río. Finalmente, Dratewka obtuvo la mano de la bella Wanda y el pueblo recuperó su felicidad. Las catedrales de Wawel y de Cracovia se encuentran construidas sobre Wawel Hill; allí ostentan estatuas de Smok Wawelski y una placa conmemorativa del héroe Krakus, el príncipe polaco fundador de la ciudad. Su palacio, supuestamente, se alza sobre la guarida de dragón. Actualmente se utiliza la caverna del dragón, debajo del castillo, como pieza de interés turístico. El rey Krakus, ha sido objeto de investigación arqueológica desde 1934-38, sin embargo, ninguna tumba se ha encontrado. El montículo fue encontrado tiene un diámetro de más de 50 metros. Según la investigación, fue erigido entre los siglos 8 y el 10 como un elemento central de una tumba antigua, que no existe hoy en día. El dragón de Klagenfurt En el centro de la ciudad de Klagenfurt (Austria)se encuentra un monumento de nueve toneladas que data del renacimiento y que es una muestra de la leyenda que dice que esta ciudad fue fundada después de que un par de valientes hombres mataron un abominable dragón llamado Lindwurm que se alimentaba exclusivamente de vírgenes. Se dice que había una época en la que el Duque Karast gobernaba las tierras de esta ciudad desde lo alto en el Castillo Karnburg, cuando el área que se extendía desde el Lago Wörthersee hasta el Río Drau estaba cubierta de musgo de pantano, arbustos salvajes y miles de árboles. Arriba en las montañas una gran cantidad de animales pastaban, mientras las personas nunca se atrevían a pasar a la oscuridad impenetrable y extraña que allí se sentía, ya que los pocos que se atrevieron a ir, nunca regresaron. En algunas ocasiones las vacas desaparecían y los vaqueros iban y las buscaban, pero tampoco volvían. Nunca nadie había visto el siniestro ser que tomaba tanto a los animales como a los humanos, porque siempre había una espesa niebla cubriendo esta región. Sólo algunas veces se podían escuchar gruñidos o aullidos en la distancia. Por ese motivo el Duque les pidió a los hombres más valientes que fueran a buscar a la criatura y la mataran, pero todo fue en vano ya que el miedo había conquistado los corazones de todos los hombres, incluso de los más valientes. El monstruo sólo podía ser sacado de su escondite con astucia por lo que una torre fue construida al lado del pantano que brindaría observaciones detalladas del enemigo. Entonces dos hombres se dieron a la tarea de capturar a esta criatura, todo por la recompensa que era la torre, dinero y todo el terreno de un río al otro. Así amarraron un toro a la torre y de repente del lago empezaron a salir burbujas hasta cuando saltó un dragón con unas alas gigantes, tirando barro hacia todos los lados. En el momento en el que atacó al toro, los dos hombres se le lanzaron encima con grandes cadenas y después de una gran lucha, en la que participaron otros hombres, lograron vencer al monstruo. En ese mismo lugar de la pelea contra Lindwurm luego se alzó una hermosa y pacífica villa, además el Duque construyó un castillo en donde estaba ubicada la torre que logró la victoria sobre este monstruo. Con el tiempo alrededor de este castillo se desarrollo un pueblo que en la actualidad es la capital de la región, que es muy visitada y admirada. La ciudad aún muestra las armas y la torre de dragón para recordar de este acto heroico. Santa Margarita de Antioquía Santa Margarita Marina-Margarita nació en Antioquía (en Asia Menor, hoy Turquía), hija de un sacerdote pagano, pero a través de su ama de leche conoció la fe cristiana. Al cumplir 12 años, Marina se bautizó. Cuando lo supo su padre, renegó de ella. Un día, cuando Marina ya tenía 15 años, estaba cuidando a unas ovejas que pastoreaban. Pasó por el lugar el prefecto romano (Olybrius), que quedó fascinado por la belleza de la joven y le propuso matrimonio. Marina no ocultó que era cristiana. Entonces, el gobernador la entregó al cuidado de una noble mujer. Tenía la esperanza que ésta iba a convencer a la joven a renegar de Cristo. Pero Marina fue firme y se negó a ofrecer un sacrificio a los ídolos. Encarcelada por no acceder a los requerimientos del prefecto. El Tentador se le apareció en forma de Dragón y la devoro, pero ella poseía un crucifijo con el cuál rasgó la piel del Dragón y salió de allí. Entonces la sometieron a las más terribles torturas: la azotaron con varillas, cortaron su cuerpo con tridentes, le clavaron clavos y fue lacerada con un gancho. Sobreviviendo milagrosamente, según la leyenda, de las muñecas de Marina se cayeron las cadenas y sobre su cabeza empezó a irradiarse una extraordinaria luz, dentro de la que volaba girando una paloma sosteniendo en su pico una corona de oro. El gobernador, finalmente, ordenó ajusticiar a Marina y a todos aquellos quienes creyeron en Cristo. Ese día fueron decapitadas, de nuevo según la leyenda, 15.000 personas. Feotim, un testigo, relató los martirios de Marina. Sus reliquias se encontraban en Constantinopla hasta la conquista de la ciudad por los cruzados en el año 1204. El brazo de Santa Marina se encuentra en el monte Athos en el monasterio de Vatoped. El héroe Perseo Dánae había sido encerrada por su padre, Acrisio, en una torre, para impedir que tuviera trato con un varón, ya que un oráculo había anunciado a Acrisio que moriría a manos de su nieto. Sin embargo, Zeus se metamorfoseó en lluvia de oro y consiguió acceder a la estancia de Dánae y dejarla encinta. Dánae engendró a Perseo y, al enterarse, Acrisio los arrojó al mar en un cofre. Tras vagar durante mucho tiempo a la deriva, llegaron al reino de Sérifos, donde fueron recogidos por Dictis, hermano del gobernante de la isla, el tirano Polidectes. Dictis fue para Perseo como un padre. Perseo, de vuelta tras matar a Medusa, vio a Andrómeda y se enamoró de ella. hablo con Cefeo y Casiopea para pedir su mano si la libraba del monstruo Ceto. Los padres aceptaron de mala gana. Perseo luchó con el dragón marino, lo mató y usó la cabeza de Medusa (que convertía en piedra a quien la miraba) para petrificar al animal y convertirlo en coral. Después desató a Andrómeda y fue feliz a contraer el prometido matrimonio. Perseo devuelve todos los objetos mágicos y le regala a Atenea la cabeza de Medusa, que desde ese momento ella incorpora a su escudo. Después decide regresar a Argos. Acrisio se entera de que su nieto viaja para encontrarse con él y pone tierra de por medio. Cuando Perseo llega, no lo encuentra. Está en un reino vecino, Larisa, presenciando unos juegos. Perseo lo sigue. Una vez allí, los organizadores le proponen participar en los juegos. Perseo accede a participar en lanzamiento de disco. Cuando lo tira, lo hace con tan mala fortuna que golpea a Acrisio en el centro del pecho y lo mata, cumpliéndose así la profecía. Debido a esta muerte accidental, Perseo no quiso seguir gobernando su legítimo reino, Argos. En consecuencia, intercambió los reinos con su vecino y tío, y construyó para sí una ciudad poderosa, Micenas, en la que vivió largo tiempo con su familia. Representación medieval de Perseo matando al monstruo Jasón contra el dragón de Ljubljana Hace mucho tiempo, el héroe griego Jasón y sus compañeros de la nave Argos robaron el vellocino de oro del rey de Cólquida (región en el mar Negro). En un esfuerzo por escapar de sus perseguidores el buque tomó un giro equivocado y en lugar de poner vela al sur a lo largo del Mar Egeo, entraron en la desembocadura del río Danubio. Como no había vuelta atrás para ellos, han continuado por el Danubio hasta el rió Sava y finalmente el río Ljubljana. No pudiendo avanzar por el invierno, desarmaron el buque y pusieron las piezas en sus hombros y literalmente lo llevado hasta alcanzar el mar Adriático, donde volvieron a armar la nave y continuar su camino a casa. A mitad de camino entre la ciudad de Vrhnika ubicada a orillas del Ljubljana y el mar los argonautas encontraron un gran lago rodeado de un pantano. Fue aquí que Jason se encontró con un terrible monstruo de las marismas, los griegos lucharon contra este dragón y lo mataron al final. Sin embargo, el dragón no fue derrotado completamente, ya que vive hasta el día de hoy en el escudo oficial de la ciudad de Ljubljana (actual capital de Eslovenia – ExYugoslavia), y en el notable Puente de los Dragones. Escudo de Ljubljana El dragón es uno de los seres fantásticos que más pasiones despierta. Caracterizado como una criatura de enorme poder, grande y fiera, es representante de la fuerza y de lo poderoso. A lo largo de la historia ha sido temido, pero a la vez en muchas culturas se le adoraba como a un dios. Así, es lógico que a lo largo de toda la mitología occidental el matador de dragones haya sido un personaje recurrente, un héroe que salvaba a su pueblo de los males que un dragón traía consigo. Pocos seres legendarios han pervivido en la memoria colectiva con mayor intensidad que los dragones. En todo el mundo y en todas las épocas han existido leyendas acerca de ellos. Su figura ha sobrepasado el ámbito de la transmisión oral para ocupar espacios propios en los textos sagrados y en la iconografía universal. Pocos seres pueden presumir de figurar al mismo tiempo en templos cristianos y budistas, como en textos hebreos y musulmanes.
Después de más de una década de excavaciones, los arqueólogos desenterraron una ciudad subterránea de dos milenios de antigüedad en Samen de Irán, Provincia de Hamedan. La ciudad, ubicada a 400 km al oeste de Teherán, provisionalmente denominado la ciudad subterránea de Samen, está “bajo la ciudad moderna de Samen,” dijo Ali Khaksar, el jefe de la oficina provincial de patrimonio cultural de Irán, la artesanía y organización de turismo (ICHTO) . De acuerdo con la agencia de noticias en línea Khabar en la provincia de Hamadan, más precisamente en el territorio de la ciudad de Samen, un grupo de arqueólogos encontró una ciudad subterránea de 2.000 años de antigüedad. Según el especialista de la Organización de la Herencia Cultural, Artes y Turismo de la Provincia, Ali Khaksar, la ciudad encontró está situada debajo Samen a 400 kilómetros de Teherán. La ciudad se compone de túneles interconectados y 25 edificios, donde vivían antiguamente sus habitantes . Pero y es aquí donde surge la pregunta. ¿Qué habitantes eran?.¿A que cultura o civilización?.¿Por qué desaparecieron o a donde fueron? La ciudad subterránea tiene unos 2.000 años de antigüedad, remontándose así al periodo de la caída del Imperio Aqueménida (550-330 a.C.) y el surgimiento del Imperio Parto (247 a.C-224 d.C). Todo comenzó en 2005, cuando durante un proyecto de construcción se descubrieron fortuitamente algunas reliquias. Desde entonces, los arqueólogos han estado excavando con la meta de hallar más tesoros. En base a lo que ha sido dado a conocer al público, parece que Samen fue utilizada con varios propósitos durante diferentes eras. En su primera fase, cuando el complejo intraterreno fue fundado, ofició como lugar de ceremonias religiosas. Más tarde, durante el periodo ashkani, la ciudad sirvió como cementerio y como albergue para emergencias. Por el momento, los arqueólogos han desenterrado 50 habitaciones de diversos tamaños conectadas por túneles. Estos cuartos y cámaras fueron construidos a una profundidad de entre 3 y 6 metros, y supuestamente pertenecieron a diferentes familias. Las excavaciones continuarán con la esperanza de descubrir más habitaciones y aprender más sobre esta ancestral ciudad que ya se perfila como Patrimonio de la Humanidad en Irán.

Nuevas pirámides en Egipto eclipsaria los monumentos de Giza Nuevas pirámides en Egipto ocultadas como si fueran montículos del desierto, (se puede observar con facilidad la forma piramidal del montículo) El año pasado se publicó en diversos medios lo que podía ser uno de los más grandes descubrimientos de la historia, un conjunto de 5 montículos que podrían ser gigantescas pirámides cerca del complejo piramidal de Saqqara, Egipto. El hallazgo se realizo gracias a la herramienta gratuita de Google Earth por la arqueóloga aficionada Angela Micol en agosto de 2012, revelaba una serie de montículos en medio del desierto algo extraños ya que el origen geológico de los montículos es dudoso, aun siendo así se termino en que se trata de monticulos naturales. Un año después nuevas pistas han aparecido en forma de mapas muy antiguos en que se describen un antiguo complejo de pirámides precisamente en el lugar donde se encuentran los montículos. Los mapas pertenecen a una pareja compuesta por el ex-embajador del Sultanato de Oman y su esposa ex-consejera de la presidencia de Egipto y abogada. La pareja colecciona manuscritos, mapas y documentos antiguos. Según los coleccionistas las pirámides aparecen en varios de los documentos exóticos que poseen y creen que los complejos piramidales fueron enterrados a propósito para que fueran olvidadas y borradas de toda memoria histórica de la región. Mapa antiguo Una expedición liderada por Mohamed Aly Soliman al sitio para comprobar si se trataban de pirámides revelo datos muy interesantes. Según explico Aly que estaba totalmente seguro que estos montes escondían un sitio antiguo, encontró cerámica y conchas de mar, además de reconocer que las capas de arena de los montículos no pertenecen al lugar en cuestión, más bien debió de haber sido trasladada desde otro lugar cercano. Imagen de satelite con falso color, revelan posibles edificaciones mastabas en las inmediaciones de las posibles pirámides Las evidencias de que algo se oculta bajo los montes son claras, pero se le tienen que sumar una prueba más realizada por Mohamed Aly Soliman, con un detector de metal logro determinar que existía metal bajo una de las cavidades que se encuentran en las dos pirámides principales del sitio, las cavidades evidencian que existe un túnel además de se detecta metal en el interior de los montículos. Foto del sitio con montículos que podrían esconder pirámides También el año pasado apareció otro hallazgo muy interesante en Egipto también cerca del complejo de Saqqara, pero en esta ocasión se trataba de asentamientos y tumbas además de 17 pirámides por debajo del suelo sin que ningún montículo asomase al exterior. Pudo revelarse lo que ocultaba el desierto gracias a satélites de la NASA que cartografían el subsuelo con infrarrojos, aunque la noticia adquirió bastante relevancia en el momento, un año después no se conocen más datos sobre las investigaciones.
La mitología griega es el cuerpo de historias pertenecientes a los antiguos griegos que tratan de sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo y los orígenes y significado de sus propios cultos y prácticas rituales. Los investigadores modernos acudieron a los mitos y los estudiaron en un intento por arrojar luz sobre las instituciones religiosas y políticas de la antigua Grecia y, en general, sobre la antigua civilización griega, luego como para comprender mejor la naturaleza de la propia ascensión de los mitos. La mitología griega consiste explícitamente en una extensa colección de relatos e implícitamente en artes figurativos, como cerámica pintada y ofrendas votivas. Los mitos griegos explican los orígenes del mundo y detallan las vidas y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas. Estos relatos fueron originalmente difundidos en una tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen principalmente gracias a la literatura griega. Las fuentes literarias más antiguas conocidas, los poemas épicos la Ilíada y la Odisea, se centran en los sucesos en torno a la Guerra de Troya. Dos poemas del casi contemporáneo de Homero Hesíodo, "La Teogonía y Los Trabajos y Los Días", contienen relatos sobre la génesis del mundo, la sucesión de gobernantes divinos, la sucesión de épocas humanas, el origen de las tragedias humanas y de las prácticas de sacrificios. Además se conservaron mitos en los himnos homéricos, en fragmentos de poesía épica del ciclo troyano, en poemas líricos, en las obras de los dramaturgos del siglo V a. C., en escritos de los investigadores y poetas del período helenístico y en escritores de la época del Imperio Romano, por ejemplo Plutarco y Pausanias. Los hallazgos arqueológicos son una fuente principal de detalles mitológicos sobre dioses y héroes, presentes prominentemente en la decoración de muchos objetos: diseños geométricos sobre cerámica del siglo VIII a. C. representan escenas del ciclo troyano, luego como aventuras de Heracles. En los subpróximos periodos arcaico, clásico y helenístico aparecen escenas mitológicas homéricas y de otras varias fuentes para complementar la evidencia literaria existente. La mitología griega ha tenido una amplia influencia sobre la cultura, el arte y la literatura de la civilización occidental, y sigue siendo parte de la cultura y lenguaje occidentales. Poetas y artistas han hallado inspiración en ella desde las épocas antiguas hasta la actualidad y han descubierto significado y relevancia contemporáneos en los temas mitológicos
Todos conocemos la historia de Roma y su enorme imperio mediterráneo, pero el origen de la civilización romana todavía mantiene cierto grado de misterio. El origen de tan influyente imperio está en los etruscos, pueblo asentado en el centro de la península itálica en torno al primer milenio a.C. Los etruscos compartieron territorio con los umbros, los vénetos, los volscos o los samnitas y tuvieron su apogeo cultural hacia el siglo VII a.C cuando llegaron a controlar la región desde el valle del Po hasta el golfo de Nápoles. Sin embargo, su desaparición se registra sobre el siglo III a.C cuando fueron "absorbidos" mediante un inevitable proceso de aculturación y unificiación política por parte de Roma completada hacia el siglo I a.C Mapa de la cultura etrusca El origen del pueblo etrusco es un misterio por la falta de testimonios literarios propios. Según una leyenda lidia referida por Heródoto, unos expedicionaros procedente de la región de Lidia (Asia Menor) tuvieron que emigrar a causa de una hambruna siendo dirigidos por el hijo del rey, llamado Tirreno.Así Heródoto cuenta: "Despúes de haber pasado de largo muchos pueblos, arribaron al país de los umbros, en donde fundaron ciudades que siguen habitando hasta la fecha....cambiaron su nombre de lidios, por el del hijo del rey que los había acaudillado" (Historia I, 94) Sin embargo, Dionisio de Halicarnaso llevó a determinar que su origen era autóctono y no procedente de una colonización anterior. Actualmente, los investigadores confirman esta última teoría. Otra de las fuentes sobre su posible origen la encontramos ya en la obra Historia de Roma escrita por Tito Livio, aunque nos da una versión muy patriótica e intencionada. Escena de banquete. Pintura mural etrusca Esta confusión sobre su origen queda mermada por la enorme cantidad de restos arqueológicos que hemos encontrado de este pueblo. Gracias a su creencia en el más allá, construyeron enormes construcciones funerarias. Son sepulturas de gran belleza, que decoraron con escenas cotidianas reflejando de forma muy precisa sus costumbres como podemos ver en las tumbas de Tarquinia. Sus pinturas evidencian el gusto por la buena vida y refinamiento, representada en escenas de banquetes, fiestas y danzas eróticas. Tumba de los Leopardos, siglo V a.C Su localización territorial en la península itálica les hizo recibir múltiples influencias, tanto orientalizantes como griegas. Esto queda reflejado en su arte, así la escultura funeraria (tapas de sarcófagos), los bronces y sobre todo su pintura mural recibieron cierto estilo griego. Sabemos que muchas familias ricas solían adquirir cerámica para decorar sus viviendas o requerir incluso el trabajo de artistas griegos. Esta admiración por el mundo helénico la traspasaron a los primitivos romanos y se mantuvo en el tiempo. Tumba de la necrópolis de Banditaccia recrea una vivienda etrusca Pero no sólo fueron los rasgos griegos los que perduraron en Roma. Ésta la debe mucho al mundo etrusco, desde su alfabeto latino basado en el griego y fenicio, hasta su urbanismo y arquitectura. Incluso el símbolo más destacado de la antigua ciudad de Roma, la llamada "Loba Capitolina" que refleja la leyenda de Rómulo y Remo, es un bronce etrusco, así como el emblema del cetro coronado por un aguila imperial que identificaba a las legiones romanas. Escultura etursca, Loba Capitolina
Es posible que alguna vez se hayan preguntado cuando empieza la Historia. Para resolver esta difícil cuestión habría que entender primero cuáles son los conceptos básicos que definen el cambio de la Prehistoria neolítica a la Historia. De una manera sencilla se puede decir que los elementos esenciales para esta transición son la creación de núcleos urbanos y la aparición de la escritura como método de comunicación. Así hubo un primer pueblo que destacó sobre las demás culturas de su época, esta fue la Civilización de Sumer, cuna de la Historia. origen y antecedentes Para comprender porqué los sumerios llegaron a un alto nivel de civilización hay que tener en cuenta dos factores: Factores geográficos: Los territorios en los que estaban asentados eran los comprendidos entre los ríos Tigris y Eúfrates, el actual sur de Irak. Esta es la zona meridional de lo que también se conoce como Mesopotamia (entre dos ríos), o Creciente Fértil ( por su forma de media luna y aptitudes para los cultivos). La existencia del agua fue primordial para la aparición de la agricultura, la utilización del adobe como material de construcción y también como medio de transporte de mercancías a través de ríos y canales. Sin embargo esta zona carece totalmente de materias primas ( piedra, metales y madera), lo que provocó su búsqueda en otros lugares como Anatolia , Siria, el Cáucaso, Líbano y Montes Zagros, de esta necesidad nació el comercio. Factores sociales: Los excedentes agrarios provocan la especialización de los individuos, ya no es necesario que cada uno cultive ni recolecte su alimento, aparece el intercambio y la artesanía. El mejor lugar para intercambiar sin duda era en la Ciudad, que se van creando según van aumentando la necesidad de nuevos productos. La Ciudad además es refugio de ataques. Estos cambios provocan una complejidad social tal, que hacen su aparición diferentes clases sociales, según su riqueza y función. Aparecen grandes señores y sacerdotes que pronto acaparan el poder. Con estos factores nos encontramos unas primeras culturas preurbanas hacia el 7.000 a.C., que ya tenían artesanía y cerámica. El origen étnico de los sumerios es verdaderamente intrigante pues no corresponde con las tribus semitas que poblaban esas tierras. Las explicaciones más creíbles nos indican que seguramente fueran una evolución de las poblaciones autóctonas, otras teorías hablan que llegaron de la zona del mar Caspio y otros de la India. La cultura llamada del Obeid (hacia el 4.500 ), se desarrolló en lo que se podría llamar primer asentamiento urbano, Eridu, la cual se sabe por restos arqueológicos que tenía gobernante y templos, así como una gran cerámica, también construyeron canales. Más tarde apareció la cultura de la ciudad de Uruk, auténtico precedente de la civilización sumeria. A Uruk se la puede considerar como la primera ciudad-estado ( 3.500-3.000), además es en donde se han encontrado los restos de escritura más antiguos, sin duda como respuesta a la complejidad de la organización urbana, estos primeros escritos están relacionados con la organización de los almacenes de los templos. Así pues nos encontramos hacia al año 3.000 con el principio de una nueva cultura que sobrepasará a las anteriores y que ante esta nueva organización social pasará a llamarse Civilización. sumeria La cultura de Uruk fue imponiéndose poco a poco, sin embargo no llegó a crearse un gran reino sino que era un país formado por varias ciudades-estado. Toda ciudad tenía un Zigurat (pirámide escalonada para observar los astros y hogar del Dios de la ciudad), un Palacio del rey, un Templo y asentamientos agrícolas en las afueras. Su historia se divide en tres periodos principales: Periodo Predinástico (2.900-2300) En esta primera época destaca la violencia con la que luchaban entre ellas, aunque nunca llegaban a destruirse del todo. Las ciudades más importantes de las que tenemos constancia arqueológica fueron Uruk, Ur, Kish, Nippur, Umma y Lagash. De entre ellas destacaba Kish como centro espiritual sumerio pues según su religión fue esa ciudad a donde llegó el primer rey después del diluvio, este trono era muy deseado y quien lo poseía solía ser árbitro de los conflictos entre ciudades. De la ciudad que más datos tenemos en esta época es de Lagash, gracias a la gran cantidad de escritura y restos arqueológicos encontrados, aunque no era la más importante. Estaba situada en la ribera del Eúfrates y al igual que todas las ciudades tenía muchos poblados agrícolas en su territorio. Una de las principales características de este estado-ciudad eran las guerras continuas con su vecina Umma, de cuyos enfrentamientos tenemos gran cantidad de datos escritos. Así sabemos como el gobernante Eanatum conquistó Umma, sometiéndola a tributo y quitándola amplios territorios. Con esta victoria fue proclamado Ensi (señor) de Umma y Lugal (rey) de Kish. También envió expediciones militares y comerciales al norte e Irán. Años más tarde llegaron los enfrentamientos internos entre el Palacio y el Templo, es decir el poder del príncipe contra el de los sacerdotes, por la hegemonía económica dentro de la ciudad. Al continuar las guerras contra Umma la ciudad sufrió una alta degradación al aumentar la presión social de las clases privilegiadas sobre las humildes, para mantener el interminable conflicto. Al final la situación se hizo insostenible, hasta que un nuevo príncipe-gobernante, Urukagina, realizó una serie de reformas que aliviaron económicamente a la población menos favorecida, además instauró una serie de leyes que les protegían de los abusos. Es de destacar la preferencia del pago de multas, frente al difundido “ojo por ojo”, de los condenados, además quitó gran poder a los sacerdotes del templo. Sin embargo hacia el 2.300 la ciudad de Umma se había recuperado, un príncipe llamado Zagasi, consigue conquistar Lagash, a la que destruyó tras cientos de años de guerras. No sólo conquistó a su eterna rival, sino que tomó las ciudades de Ur, Kish, y Uruk, llegando su expansión hasta la región Sirio-Palestina, lo que le valió el título de Lugal-zagesi. A pesar de haber creado una especie de reino, el tiempo de los sumerios iba a cambiar radicalmente por la aparición de un nuevo factor exterior....los acadios. Zona geográfica original de los sumerios. El Imperio de Akkad.(2.300-2.200) El norte de Sumeria estaba poblado desde hacía miles de años por poblaciones semitas. Éstas fueron absorbidas culturalmente, en parte, por los sumerios en un proceso lento de mestizaje. Los semitas se fueron instalando poco a poco en las ciudades del norte ( en la región de Babilonia), sobre todo en Kish, hasta que apareció un hombre de origen humilde, llamado Sargón, que se hizo con el poder en la ciudad sobre el año 2.300, ante la debilidad de los sumerios por sus guerras internas. Pronto Sargón de Akkad, nombre de la ciudad que eligió como capital, fue conquistando toda Mesopotamia, creando un Imperio desde el Mar Arábigo hasta las costas del Mediterráneo, pasando por Siria y Asia Menor, una extensión jamás conquistada por nadie anteriormente y por lo que Sargón es considerado el primer emperador de la historia, de hecho se proclamó como “Rey de las Cuatro Zonas”, es decir de todo el mundo conocido por ellos. Esta nueva entidad política necesitaba una nueva organización, se dividió el Imperio en provincias con gobernadores, además se creó una especie de servicio de correos para una mejor administración y control de las provincias. Estas conquistas fueron posibles gracias a la creación de un ejército regular y la aplicación de nuevas tácticas militares. También se utilizó el ejército para campañas militares con objetivos económicos y comerciales, como sabemos las materias primas escaseaban por esta región. En estos años la cultura sumerio-acadia se fue fundiendo en una sola, aunque los sumerios nunca aceptaron ser sometidos por sus vecinos del norte. Máscara que se cree que representa a Sargón. Hacia el 2.150 la presión de una nueva oleada de pueblos nómadas, los Gutis, procedentes del Kurdistán, y los intentos de independencia de las ciudades sumerias del sur, hizo sucumbir el imperio heredado de Sargón. Época Neosumeria o Ur III (2.200-1.800) La caída del Imperio fue rápidamente aprovechado por las ciudades sumerias para volver a ser ciudades-estado. Hacia el 2.100 un Gobernador de Ur, en esos momentos bajo control de Uruk, consigue expulsar a los gutis de Babilonia y el norte de Sumeria. Después de este éxito se subleva del rey de Uruk y termina conquistando toda Mesopotamia, proclamándose rey de Summer y Akkad. Su nombre era Urnamu, con él empieza una dinastía hereditaria llamada “tercera dinastía de Ur”, o simplemente “Ur III”. En su reinado se dividió el territorio en provincias, creando un estado central que superó al imperio acadio, aún así a las antiguas ciudades-estado se las concedió una amplia autonomía. Por primera vez la administración se dividió en poder civil ( encabezado por el Ensi) y poder militar (Shagin), el cual se hacía con el poder en épocas de guerra. Además Urnamu es conocido por haber creado el primer “código de leyes” escrito que se conoce (se conserva a trozos). Con esta dinastía la cultura sumeria vive un renacimiento extraordinario que superó ampliamente a épocas anteriores. Estos reyes se caracterizaron por su diplomacia y habilidad política, el hijo de Urnamu, Shulgi, consiguió una gran estabilidad y época de paz próspera que se tradujo en una gran cantidad de obras públicas, sobre todo canales, y un magnífico aparato burocrático. La administración se profesionalizó, llegando incluso a ser puestos hereditarios. Las únicas incursiones militares se realizaron para el mantenimiento de las rutas comerciales que les abastecían de materias primas, las cuales estaban controladas por el estado. El rey sumerio de esta época era más parecido a los acadios que a los antiguos príncipes de la época predinástica, es decir, un gran poder central que llegó casi a la divinización del monarca. En el plano cultural la civilización sumeria conoció su “siglo de oro”en las letras y las artes. Los escribas ya no sólo escriben historiales de almacenes, aparecen los poetas y los eruditos. Destacan las historias épicas como la vida de “Gilgamesh”, auténtico precedente del prototipo de héroe. Sin embargo, hacia el 2.100 el imperio tenía los días contados, algunas ciudades de la periferia se independizan (Isín y Larsa), además la exhaustiva presión económica sobre los agricultores creó un gran malestar en la población. Con este panorama un reino vecino, sometido por los sumerios, Elam, consiguen aprovechar la debilidad de Ur para conquistarla junto con la mayor parte de su imperio. Pero el desencadenante definitivo de la desaparición de los sumerios fue una nueva incursión de pobladores de origen semita, los amorreos, que poco a poco se fueron apoderando de las tierras de Mesopotamia. Sólo Isín y Larsa consiguieron mantenerse hasta que un rey amorrita de Babilonia, llamado Hammurabi (famoso posteriormente por su código de leyes), las conquistó hacia el año 1750. Con ellas desapareció para siempre el mundo de los sumerios, sin embargo su influencia fue tal que los pueblos, reinos e imperios posteriores que se asentaron en sus territorios terminaron adoptando la mayor parte de su cultura, destacando sobre todo la escritura. La Cultura Sumeria Las razones por las que la cultura sumeria sobrevivió a su pueblo habría que buscarlas en la excepcionalidad de esta cultura, los sumerios fueron el modelo a seguir por los imperios que le siguieron, sobre todo por los babilonios y asirios, eran considerados como la madre de su cultura, incluyendo a la lengua sumerio-acadia, que se conservó como lengua sagrada. Fueron para Mesopotamia como los griegos y romanos para los europeos. También son patentes la influencia que tuvo para los judíos, reflejado en la Biblia existen las conocidas referencias al Edén, el Diluvio Universal, la torre de Babel y la confusión de lenguas, etc.. todas ellas circunstancias que se referían a lo que fue el mundo de Sumeria, Veamos sus características más importantes. Sociedad y religión. La sociedad sumeria estaba condicionada en gran parte por su concepción religiosa del mundo. Las grandes catástrofes naturales que sufrían de vez en cuando (sequías e inundaciones), les hizo ver que no eran el centro del universo. El hombre estaba hecho para servir a los dioses, para que fueran benévolos con ellos. Con esta mentalidad es fácil entender el poder que tenía la clase sacerdotal, los almacenes del templo solían ser los más ricos por donaciones o por la cosecha de sus propias tierras, las cuales se consideraban tierra de los dioses. El templo y el clero era una unidad económica independiente que organizaba su propio comercio, tierras y escribas. El poder civil estaba en manos del príncipe, los cuales nunca llegaron a ser divinizados hasta la época de Ur III. Eran sin embargo el juez supremo y jefe militar de su territorio. De él se esperaba protección y construcciones públicas en beneficio de la ciudad. El Palacio en el que vivía era un centro económico y administrativo, desde el cual se gobernaba al estado-ciudad. La administración estaba dirigida por un ministro del príncipe, el cual organizaba y distribuía los impuestos, organizaba expediciones militares y controlaba los almacenes y a los escribas, los únicos que sabían escribir. La mayor parte de la población de la ciudad se dedicaba a la agricultura, también había comerciantes y artesanos. La esclavitud no estaba muy extendida aunque existía, eran sobre todo prisioneros de guerra o cautivos por deudas sin pagar. Los sumerios fueron grandes constructores, sin embargo la poca utilización de la piedra (no había canteras) y el uso común del adobe ha provocado que no nos haya llegado ninguna gran obra en buenas condiciones. El edificio principal fue el Templo y el Zigurat, morada del dios de la ciudad y desde donde se observaban los astros. La cosmología sumeria era muy complicada y dedicada a la interpretación de los deseos de los dioses, para ellos el universo era un caos. El hecho de construir con barro hizo que nunca se llegara a utilizar la columna de piedra, con esto al tener que aumentar o cambiar algo de un edificio lo que hacían era tirarlo y hacerlo de nuevo. Así se construía sobre los restos de lo anterior, al cabo de los siglos la tierra se fue amontonando y dio al paisaje llano de la zona una característica común, los “Tell”, es decir, montañas de tierra que fueron antiguas ciudades. Lo que si nos ha llegado en abundancia han sido la orfebrería y los relieves en piedra. Gracias a estos elementos conocemos la mayor parte de la vida de los sumerios. Las estatuillas de ofrendas eran muy comunes y representaban a las personas rezando. Los sellos y relieves en piedra nos han conservado el tipo de vida que hacían, desde el trabajo en el campo o la ciudad hasta las guerras. Fragmento de la estela de victoria del rey Eannatum de Lagash sobre Umma, llamada "Estela de los Buitres" La escritura El legado de los sumerios es importante en muchos aspectos pero el más destacado sin duda fue el de la escritura. La lengua sumeria no tuvo parentesco con ninguna otra de su época, no ha habido ningún vocabulario en el mundo que se le pareciera. Era una lengua de tipo aglutinante (como el turco o finlandés), es decir, una palabra consta de una raíz que expresa un concepto y una partícula anexa que le da el significado. También se formaban palabras con dos raíces, lu=hombre, gal=grande, lugal=hombre grande=rey. La escritura propiamente dicha apareció sobre el 3.500 a.C. en Uruk, al ser una zona de mucho barro pronto se dieron cuenta que la mejor forma para escribir era en tablillas de este material, que luego se cocían para endurecerlo. En un primer momento era una escritura pictográfica, es decir, se intentaba reproducir lo más fielmente posible la imagen de la cosa o acción que se pretendía expresar. Para los casos que podían ser confusos se les añadía otra imagen anexa, con el tiempo esa imagen con su signo auxiliar se asoció solamente a su valor fonético, apareciendo las palabras en sí. El siguiente cambio en la escritura pictográfica fue debido al uso de las tablillas de barro para escribir. Al principio se escribía con una pequeña caña de forma corrida, con líneas rectas y curvas. Sin embargo pronto se dieron cuenta que en barro era más fácil escribir presionando una pequeña cuña, que hacía una incisión. De aquí viene el nombre que recibe este tipo de escritura: cuneiforme. Ahora sólo se podían reproducir líneas rectas, que si bien intentaban seguir reproduciendo al objeto o verbo, adquirieron una forma peculiar que con la evolución del tiempo las transformó en palabras que ya no se parecían pictóricamente a la palabra original. Una característica curiosa de esta lengua eran los dialectos, utilizados según la categoría social del hablante. El éxito de poder comunicarse de forma duradera y segura no sólo se utilizó para la administración y el comercio, aunque esta ha sido el 90% del material escrito encontrado. Hacia el 2.700 a.C ya se escribía rica literatura, que aunque era bastante monótona tenía una temática variada. De hecho los motivos literarios del Diluvio como castigo a los hombres, la búsqueda de la fama por el héroe Gilgamesh, el infierno, las fábulas, los proverbios, etc... aparecieron a la sombra de esta civilización. Con los sumerios apareció lo que llamamos Civilización, con ellos aparecieron los rasgos tanto positivos como negativos de nuestra especie en sociedad. Cerca del año 3.000 también aparecieron otras civilizaciones renombradas como la egipcia, la china o la cultura del Indo, sin embargo en Mesopotamia se dieron las circunstancias para que este pueblo fuera el primero en convertirse en el verdadero “pueblo elegido”.
El gran sudoeste de Norteamérica, un lugar de extremos, de pueblos antiguos y de espíritus que todavía parecen rondar por los cañones y planicies. Hace miles de años un pueblo ancestral floreció aquí y dejó huellas grandiosas en el sub-continente americano, grandes ciudades, moradas en los riscos y cámaras ceremoniales llamadas kivas: eran los anasazi, y hay quienes aún creen que su espíritu sigue vivo en estas tierras. A finales del siglo XIX un gran descubrimiento tuvo lugar en el cañón del Chaco, en Nuevo México, catorce esqueletos se encontraron en una fosa común ¿Fueron asesinados?, como algunos creen, ¿sacrificados en rituales secretos? Leyendas del cañon Hoy en día la mayor parte de la población mundial vive en ciudades rodeada por un ambiente construido por el hombre. Pero muchos aún creen en otro mundo, lleno de espíritus y magia antigua, un mundo que puede ser alcanzado a través de experiencias místicas y por leyendas pasadas de generación en generación. Pero, ¿qué tan reales son estas historias que escuchamos alrededor de una hoguera? La región llamada “Las Cuatro esquinas”, conocida así por la confluencia de cuatro estados: Arizona, Utah, Colorado y Nuevo México, es para los indígenas la tierra de los anasazi o antiguos, en idioma navajo. Se extinguieron hace mucho pero, según se dice, sus espíritus siguen teniendo una poderosa presencia. En 1897 un ranchero, en busca de ganado que se había alejado de un rebaño, realizó un hallazgo sorprendente: las antiguas moradas en riscos, en Colorado. Los espectaculares edificios y artefactos encontrados eran evidencia tangible de una civilización avanzada que había desaparecido. Más tarde encontraría otros restos en Utah y Arizona. El 17 de octubre de 1897, en busca de esta legendaria ciudad pérdida, se descubrió este mundo escondido y misterioso. Se encontraron edificios que nunca se habían visto ni imaginado en este territorio, edificios sin apoyo de hasta cinco pisos de alto. Una de las estructuras en el sitio arqueológico, que posteriormente sería llamado Pueblo Bonito, contiene más de 650 habitaciones. El cañón del Chaco, con 200 yardas de ancho y más de 15 millas de largo, es el sitio de una docena de enormes complejos que incluyen más de 300 posos perfectamente circulares ¿Cuál era el propósito de estas estructuras? Las paredes están cubiertas de misteriosas pinturas e inscripciones ¿Cuál es su significado? ¿Qué relatos extraordinarios tratan de contarnos? Nada hallado antes o después en Norteamérica se acerca en magnitud al cañón del Chaco. Los arqueólogos se sorprendieron de la riqueza de la cerámica, las armas, las herramientas, la joyería; cada una de las piezas una obra de arte. Pero había más en este lugar, se descubrió algo macabro: en una pequeña habitación se encontró una fosa común que contenía catorce esqueletos, todos cubiertos con exquisitas joyas de turquesa. Uno de los cuerpos contenía más de 400 gemas semipreciosas, se cree que era el de un personaje de alto rango; los otros trece son mujeres y la evidencia indica que no tuvieron una muerte natural. Existen otras sepulturas en el cañón del Chaco, pero ninguna tan importante como ésta. Se planteaba un interrogante aún mayor, hace 20 millones de años, el cañón del Chaco era el centro de un gran mar mediterráneo pero al retirarse las aguas sólo quedó un desierto reseco. Sin agua como sostén, ¿cómo pudo florecer esta gran civilización, por qué razón querrían construir sus ciudades en este lugar? Este es sólo uno de muchos inquietantes misterios. Las paredes del cañón eran la fuente del material de piedra para las construcciones, pero ¿de dónde provenía la madera? Los arqueólogos estiman que la gran obra de ingeniería requirió el uso de madera de 250.000 árboles, pero en la actualidad el paisaje es totalmente desolado. Muestras de las vigas indican que la madera no era de los alrededores, algunas de las especies sólo se encuentran a distancias de más de 50 millas. Para el corte y tallado de la madera sólo se utilizaron hachas de piedra. El pueblo del Chaco no disponía de carretas o caballos para el transporte de la madera ¿cómo pudieron entonces transportar la madera? ¿Gracias a una técnica perdida en el tiempo? Los arqueólogos sitúan a los anasazi entre los años 900 y 1250 de nuestra era. No hay duda de que los pobladores de estas estructuras desaparecieron hace tiempo ¿Qué pasó con ellos? ¿Fue un cataclismo natural los que los hizo abandonar el pueblo? y ¿A dónde fueron? Una ciudad sagrada Una serpiente puede ser sinónimo de horror y miedo pero para los amerindios tiene poderes mágicos. En 1925 un fotógrafo tuvo la oportunidad de ser admitido en un asentamiento indio hopi en el norte de Arizona. Era una ocasión única de filmar algo que nunca antes había sido filmado. Ritos que han permanecido casi sin cambios desde tiempos inmemoriales. Los danzantes llevan serpientes venenosas vivas que fácilmente pueden morder con efectos mortales. Colocando las víboras en sus bocas los hopi afirman ser uno con la naturaleza y la tierra. Una fila de danzantes representa al antílope, cuyas patas al galope producen el sonido del trueno cuando atraviesa velozmente la planicie. Pero las nubes deben ser inducidas a dejar caer su lluvia. Como las serpientes pasan su vida tan cerca de la tierra, sólo ellas tienen el poder de invocar el poder de la lluvia. La lluvia es la clave de varios de los misterios del cañón del Chaco. Los anasazi eran un pueblo nómada de cazadores y recolectores, pero hace mil años dejaron su trashumancia para comenzar a construir en este lugar seco y desolado, pero ¿Por qué? El misterio fue resuelto gracias a una moderna técnica científica: la cronología de los anillos concéntricos de los árboles usados para construir en el cañón del Chaco. Estos anillos revelan un hecho sorprendente, hace mil años se produjo un cambio climático, el comienzo de una época de grandes lluvias. Antes los anasazi dependían de la caza y recolección de frutos pero ahora podían ser agricultores, cultivar maíz, calabaza, granos y disponer de una fuente de alimento confiable. Los antiguos moradores del cañón del Chaco comenzaron a construir sistemas de irrigación. Las herramientas eran primitivas pero construyeron a gran escala ¿cómo fueron capaces de hacerlo? La respuesta puede hallarse en algo más que la fuerza física. Se decía que los antiguos construyeron un gran sistema de vías, pero los arqueólogos sólo encontraron caminos angostos, todo era obra de la exageración, aparentemente. Pero más tarde, los científicos comenzaron a emplear técnicas de observación aérea. Una vasta red de vías difusa entre la vegetación y las arenas del cañón apareció de pronto. Algunas eran tan anchas como una calle moderna, algunas terminaban en las paredes casi verticales del cañón. Otros hallazgos se realizaron a cierta distancia del cañón. Con una extensión de sólo dos acres Pueblo Alto es de menor importancia que Pueblo Bonito pero dio nuevas evidencias de las denominadas “Grandes Casas”. Como ocurre frecuentemente en sitios arqueológicos, los montículos de basura representan una fuente valiosa de información. Más de 2000 piezas de alfarería se han encontrado en este montículo y se calcula la existencia de más de un millón de piezas; por este número tan alto de utensilios excedía las necesidades de la población estimada ¿Qué significado tenía esto? La respuesta surgió del hecho de que los depósitos no eran regulares sino conformados por capas de distinto espesor. De las muchas imágenes del cañón del Chaco ninguna aparece con más frecuencia que la espiral, el centro del profundo significado espiritual del mundo físico. La espiral de Fajada es parte de un ingenioso mecanismo para seguir el movimiento del astro rey. Está localizada detrás de tres enormes monolitos, cada año durante el solsticio de verano del hemisferio norte, un rayo de luz se cuela para formar una línea en el centro de la espiral al amanecer. Para mediodía, la llamada daga solar, puede observarse en el centro de la espiral. Un evento primordial de la vida de los anasazi, la ascendencia del astro rey queda marcada, el calendario está completo, el ciclo de la vida prevalece y la Madre Naturaleza puede continuar produciendo. La furia de los dioses En este lugar de historias y fantasmas, las enormes cámaras ceremoniales subterráneas, llamadas kivas, lucen sombrías y amenazadoras, pero para los antiguos pobladores eran los lugares en donde los dioses hablaban con la gente. De todas las kivas la Casa Rinconada es la más grande y compleja, también la que mejor se conserva. Los techos y superestructuras de la mayoría de las kivas han colapsado pero en la Casa Rinconada aún es posible experimentar la danza solar una vez al año: el 21 de junio ocurre un momento mágico, como ha ocurrido durante un milenio, la luz del amanecer penetra en la kiva a través de una pequeña ventana dibujando así un rectángulo en la pared opuesta. Lentamente el rayo de luz sube hasta iluminar un nicho que no recibe luz en ningún otro momento del año. Durante 250 años floreció aquí una civilización, pero en cierto momento la furia de los dioses privó a los anasazi del regalo más preciado: la lluvia. El ciclo de lluvias que permitió el nacimiento del Chaco concluyó, dando comienzo a una era de sequía. Pero para los anasazi incluso la lluvia tenía un significado. Constantemente era necesario aplacar la ira de los dioses en antiguos ritos, como una ceremonia hopi de la lluvia, en donde distintos clanes competían en juegos sagrados, de forma similar a los Juegos Olímpicos de los antiguos griegos. Miembros de los clanes serpiente y antílope corren con pies desnudos sobre el desierto y escalan la meseta. El ganador de la dura carrera es recompensado con una jarra de agua. Todo comenzó como una competencia sagrada, pero ¿comenzaron a apreciar demasiado la victoria? ¿habrán perdido la conexión divina? Tal vez un hombre santo de los anasazi no pudo cumplir con su misión, esto explicaría una misteriosa tumba de un gran hombre y trece mujeres ¿Fue un sacrificio a los dioses? ¿Un intento de aplacarlos? ¿Fue asesinado producto del colapso del orden social por la escasez del alimento? Lo único cierto es que las lluvias cesaron y con ellas las cosechas. Los anasazi abandonaron el cañón del Chaco que ya no les servía de sostén, se vieron obligados a abandonar su paraíso Invasion externa En todas las religiones los humanos pueden comunicarse con los dioses y los eventos tienen un significado que va más allá de lo físico. Quizás los dioses querían que los anasazi abandonaran el cañón del Chaco. Actualmente se cree que los hopi, suni y otras naciones indígenas cercanas a los pueblos son los descendientes directos de los anasazi, puede que los navajos no lo sean pues ellos llegaron a la zona mucho tiempo después de la desaparición de los anasazi. Pero anasazi es un vocablo navajo y algunos expertos se arrepienten de haber adoptado esta denominación. Después del abandono del Chaco y antes de la llegada de nuevas tribus, como los navajos, una presencia extraña se hizo sentir. Hombres altos con barba y montando enormes bestias nunca antes vistas demostrarían ser un peligro mayor que las luchas intertribales o los cataclismos naturales, como la sequía. En 1514 aparecieron los primeros europeos, irónicamente fueron atraídos a la zona por leyendas sobre siete grandes ciudades ricas en oro ¿Era Chaco una de ellas? Fue una coincidencia trágica que historias de los antiguos atrajeran a los destructores de su ciudad. Los europeos eran impulsados por los tesoros, pero también por la conversión de las almas, los indígenas debían ser rescatados de sus creencias paganas por la fuerza de ser necesario. Los hombres santos de la tribu eran torturados y asesinados, los objetos rituales eran destruidos, la población indígena fue obligada a construir misiones y realizar otros trabajos. Pero un efecto destructivo mayor fue el causado por las enfermedades traídas por los europeos para las cuales los indígenas no eran inmunes. Las epidemias atacaron y casi exterminaron la población. Tuvieron lugar varias rebeliones, sin éxito. La gran migración de los anasazi hacia el sur fue detenida. El viaje continua Entre los ideales más destructivos del hombre blanco estaba la noción de la propiedad de la tierra, la posibilidad de poseer la naturaleza. Las autoridades estaban imponiendo nuevas creencias en cada faceta de la vida de los aborígenes, su cultura fue reprimida, sus orgullosas y largas cabelleras cortadas. Parecería que el orden antiguo se perdería, que los lazos con el pasado serían borrados. Pero no ocurrió así, el secreto: los rituales y leyendas eran pasados de generación en generación. En la actualidad vivimos según el reloj, las horas y los minutos nos dominan, ya no la posición del Sol o de las estrellas. La vida moderna ha roto nuestras conexiones con la naturaleza, los ritos sutiles de la vida, respetados durante tanto tiempo, son ignorados hoy en día. Cada vez más personas se vuelcan a la sabiduría de los pueblos ancestrales en busca de armonía, equilibrio y significado. Las tradiciones indígenas norteamericanas siempre han girado en torno de los espíritus. Para los descendientes de los antiguos pobladores el cañón del Chaco es un lugar sagrado. Un lugar secreto morado por los espíritus del pasado.
La historia de Osiris es uno de los más antiguos mitos egipcios, cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Era uno de los dioses más importantes de la mitología egipcia, pues Osiris fue el Rey de Egipto que en su resurrección representó el “Rey de la Muerte”. A él, todos los egipcios esperaban reunirse después de su muerte. Cuenta le leyenda que Nut (Diosa del Cielo), hija del Dios Ra, el Dios Sol, se enamoró perdidamente del dios Geb (Dios de la Tierra). Cuando Ra se enteró de esta relación, en medio de su furia, prohibió a Nut que en el término de un año de 360 días, tuviera hijos. Nut llamó a su amigo Thoth, para solicitarle ayuda. El deseo de Ra debía cumplirse, pero Thoth tuvo una idea: se casó con la diosa de la Luna, Selene. La luz de Selene fue rival de la luz de Ra. Thoth se sintió triunfante y fue recompensado con la séptima luz de Selene. Esa es la razón por la cual la luna desaparece todos los meses. Thoth tomó su luz y agregó cinco días más al año calendario, haciendo que el año tuviera 365 días. Así, Nut tuvo cinco días para concebir, sin desobedecer la orden de Ra. Geb y Nut Nut tuvo así dos hijos y dos hijas: parió a Osiris (Rey de los muertos y de las fuentes de vida renovadas); a Seth, a Isis (Diosa de la Fertilidad y la Maternidad), y a Neftis. Cuando Osiris nació, una voz exclamó: “El Rey de todos ha nacido”. Osiris creció y se convirtió en un gran rey, colaboró con su pueblo, los adiestró en los trabajos agrícolas y en la crianza de los animales, los guió para realizar los códigos de las Leyes, y les enseñó a orar a sus dioses. Osiris realizó un gran reinado, convirtió a Egipto en una gran Nación. Y el pueblo comenzó a adorar la tierra en donde él pisaba. Su esposa y hermana Isis siguió los pasos de su esposo en el reinado. Osiris tenía un gran enemigo, su hermano Seth, envidioso y amargado, quien complotaba contra el rey Osiris. Un día, Seth logró aliarse con Aso, la reina de Etiopía, y 72 conspiradores. Consiguió las medidas exactas de Osiris y construyó una caja muy bien ornamentada. Realizó un gran banquete al que invitó a Osiris y a los conspiradores. Realizó un convite para ver quién cabía perfectamente en dicha caja. Cuando llegó el turno a Osiris, al entrar cómodamente, le cerraron la caja, con clavos y la arrojaron al río Nilo. (Otras leyendas dicen que lo cortó en pequeños pedazos). Desde ese día, no se lo volvió a ver al rey Osiris entre los vivos.Osiris tenía un gran enemigo, su hermano Seth, envidioso y amargado, quien complotaba contra el rey Osiris. Un día, Seth logró aliarse con Aso, la reina de Etiopía, y 72 conspiradores. Consiguió las medidas exactas de Osiris y construyó una caja muy bien ornamentada. Realizó un gran banquete al que invitó a Osiris y a los conspiradores. Realizó un convite para ver quién cabía perfectamente en dicha caja. Cuando llegó el turno a Osiris, al entrar cómodamente, le cerraron la caja, con clavos y la arrojaron al río Nilo. (Otras leyendas dicen que lo cortó en pequeños pedazos). Desde ese día, no se lo volvió a ver al rey Osiris entre los vivos. Seth, hermano y enemigo de Osiris Isis hizo embalsamar el cuerpo de su esposo con la ayuda del dios Anubis, quien se convirtió así en el dios del embalsamamiento. Los ruegos y hechizos de Isis resucitaron a Osiris, quien llegó a ser rey de la tierra de los muertos. el dios Anubis embalsamando el cuerpo de Osiris Horus, hijo de Osiris (transitoriamente resucitado) e Isis, derrotó posteriormente al traidor Set en una gran batalla erigiéndose en el rey de la tierra.
La Historia tiene muchos enigmas, pero el enigma por antonomasia es la cuestión referida a los conocidos como "los Pueblos del Mar". Los Pueblos del Mar son la imagen más viva de la terrible hecatombe que asoló Grecia, Asia Menor y Egipto en una incontenible oleada de destrucción sin parangón en la toda la Historia. Antes de iniciarse la guerra de Troya, el mundo civilizado vivía un equilibrio de poderes perfectamente asentados. Grecia estaba dominada por los micénicos, Egipto era un estado fuerte y poderoso, Troya dominaba la costa occidental turca y los hititas el resto de la península turca y Siria. Pero a finales del siglo XIII, todo ese equilibrio de poderes se vino abajo por causas aún no aclaradas. Los griegos micénicos que habían destruido Troya fueron aplastados por una oleada invasora que borró todo resto de su civilización. Los fantásticos palacios fortificados micénicos como Tirinto o Micenas fueron asaltados y destruidos, la población se dispersó, los campos se abandonaron, la zona se despobló e incluso la escritura se perdió. Sólo la ciudadela micénica de Atenas, encaramada en lo alto de la Acrópolis resistió la destrucción. Todo lo demás fue destruido. Grecia se sumió en una Edad Oscura que habría de durar más de 400 años. En esa misma época, Todo el Asia menor fue literalmente arrasado. Ugarit en Siria, Tarso en el sur de la costa turca, uno a uno todos los enclaves civilizados fueron destruido. Egipto fue invadido y a duras penas consiguió rechazar a los asaltantes a un altísimo coste del que ya nunca más se recuperaría. El poderoso imperio Hitita también fue arrasado. Su capital, Hattusa, con sus soberbias fortificaciones que causaban asombro en el mundo entero fue destruida y arrasada hasta los cimientos. Jamás la Historia había visto ni verá tal hecatombe que hizo retroceder siglos el curso de la Historia, condenando a florecientes civilizaciones a volver a la Edad de Piedra. ¿Quién hizo esto? ¿Quién fue el responsable de tal hecatombe? Este es, precisamente, el mayor enigma de la Historia. Quizás algún día sepamos lo que realmente ocurrió. Mucho es lo que se ha avanzado. Hace poco más de 100 años pensábamos que Troya o Micenas eran invenciones de un poeta y ni siquiera sabíamos que los hititas habían existido. hemos conseguido conocer la pregunta y algún día sabremos la respuesta. De momento sólo se puede formular hipótesis muy poco fiables. Los relieves de Medinet-Habu muestran a los guerreros de Los Pueblos del Mar con toda claridad. Su armamento no es ni micénico ni egipcio. Los curiosos yelmos de tiras hacia arriba son parecidos a los de colmillos de jabalí pero al revés. Llevan largas espadas de corte de forma triangular y escudos redondos con asa central. Algunos llevan corazas con hombreras. Otros guerreros, en otras partes de los relieves llevan cascos con cuernos como los del Vaso de los Guerreros. La Hipotesis del enigma En realidad, se cree que no hubo "un" responsable de esta gigantesca y escalofriante debacle, sino muchos. En 1285 a.C. tuvo lugar la famosa batalla de Kadesh, la primera gran batalla de la Historia que enfrentó a dos fuerzas colosales: los imperios egipcio e hitita en un grandiosos choque que, ante el inmenso poder de ambos contendientes, quedó en tablas. El equilibrio entre las dos superpotencias quedó fijado por la diplomacia, que formalizó mediante un famoso tratado entre el rey Muwatali de los hititas y Ramsés II de Egipto el statu quo en el que se desenvolvería todo el mundo civilizado. Sin embargo, apenas 85 años después comenzó la cadena de destrucciones. En 1200 a.C. la civilización micénica fue borrada de la faz de la tierra con una contundencia tal que permaneció oculta más de 3.000 años. Toda la costa del Mediterráneo oriental fue arrasada por una ola sanguinaria sin parangón en la Historia que llegó poco después, en 1186 a.C. a Egipto. Los invasores de Egipto llegaron por tierra y, caso raro, también por mar, por lo que los egipcios se refirieron a ellos como "Los Pueblos que venían de las Islas del Mar". Puesto que sólo la civilización egipcia logró sobrevivir al desastre, las únicas referencias que tenemos de tal debacle son las suyas, especialmente las que adornan las paredes del templo de Medinet-Habu, levantado por Ramsés III para conmemorar su importantísima victoria sobre estos terribles invasores. No fue por casualidad que los egipcios los llamaran "Los Pueblos", ya que no se trataba de una sola nación, sino de muchas naciones lanzadas al saqueo y la destrucción. El que una nación marinera como Egipto tuviera tantas dificultades para vencer a la flota enemiga en la batalla del Delta demuestra que se trataba de una fuerza invasora perfectamente organizada, con un componente naval, que impresionó a los egipcios, de primerísimo orden. Los relieves de Medinet-Habu demuestran que las naves de los Pueblos del Mar eran superiores a las egipcias, lo que nos pone en la pista de pueblos esencialmente marineros con un dominio de la técnica naval tal que sólo pudieron haber venido, paradójicamente, de esa misma zona geográfica, el mar Egeo, ya que ni en el Mediterráneo occidental ni en el mar Negro existía nada parecido. ¿Es posible que la caída de Troya y de toda su enorme zona de influencia causara la ruina de todos los pueblos que la componían lanzándolos a la destrucción? Salvo algún problema de fechas nada complicado por cierto, esto es, a grandes rasgos, lo que muchos pensamos que ocurrió. No sólo con la caída de Troya, sino con la caída en cadena de toda la civilización micénica que empujó hacia el sur a miles y miles de personas que lo habían perdido todo y que sólo conservaban sus barcos y sus armas. No creo que nadie con dos dedos de frente a estas alturas del relato pueda creer que toda esta debacle fue "una coincidencia" como algunos afirman. Todo ello fue, sin duda para muchos, una reacción en cadena ante la caída de la civilización micénico-troyana. Pero ¿cuál fue el detonante que convirtió al Mediterráneo oriental en el sangriento escenario de una masacre tal? Estos "inmigrantes" llegaban a millares en oleadas sucesivas que trastocaron la Historia de la Humanidad hasta la Edad Media. Uno de esos "corrimientos" demográficos afectó a un pueblo centroeuropeo germánico que, ante la presión de otras invasiones asiáticas no tuvo más remedio que abandonar sus tierras y bajar hasta Grecia. Ese pueblo eran los dorios. Los dorios fueron los responsables de sumir a Grecia en la Edad de Piedra, no por su propia fuerza, sino por la debilidad micénica, a la que la reciente victoria contra Troya no parecía haber fortalecido, sino todo lo contrario. El relato de Homero sobre la vuelta de los reyes micénicos a casa es una historia ensangrentada que refleja las tremendas conmociones socio-económicas que siguieron a la guerra y que debilitaron sin remedio a la civilización micénica hasta dejarla indefensa frente a la invasión doria. Los testimonios arqueológicos nos muestran formidables fortificaciones como Micenas o Tirinto arrasadas, palacios como Pilos destruidos y un cambio brutal que lleva a Grecia de la más rica civilización de todo el continente europeo a la Edad de Piedra. La escritura micénica, el Lineal B, se pierde para siempre, la arquitectura que dio los soberbios palacios y las fabulosas tumbas abovedadas de los reyes queda reducida a cabañas de piedra y tierra con tejados de ramas, la cerámica, único arte funcional que sobrevive, deja la frescura traída desde la Creta minoica y se transforma en la austera geometría germánica. Hubo un factor fundamental en esta historia: los dorios conocían el hierro, con lo que sus guerreros tenían una ventaja enorme sobre los micénicos armados con bronce. Todo se juntó para darle la puntilla a tan gloriosa civilización. La famosa leyenda de El Retorno de los Heráclidas nos habla de los hijos de Heracles (el Hércules romano) que tras la muerte de su padre regresan a Grecia para hacerse por las bravas con la península griega que reparten en tres partes. Muchos somos los que vemos en esta antiquísima leyenda como la explicación legendaria de la invasión doria y la creación de tres grandes agrupaciones de estados. Pero no creemos que sólo los dorios fueran los responsables de la caída micénica. Hoy en día hay una nueva hipótesis que exculpa a los dorios para echar casi toda la responsabilidad sobre Los Pueblos del Mar. Según estos ilustres cientificos, la invasión doria fue una consecuencia y no la causa de la caída micénica, lo que es un argumento muy inteligente que sirve también para explicar la caída del Imperio Hitita. Pero lo que no acaba de convencernos del todo porque poco antes de la destrucción de las ciudadelas micénicas sus fortificaciones fueron reforzadas e incluso se construyó un muro defensivo en el istmo de Corinto, lo que parece indicar una amenaza del norte, más que del sur. Creemos que los ataques rabiosos de Los Pueblos del Mar (como el que destruyó Pilos) debilitaron de tal modo a los griegos micénicos que les fue imposible resistir la invasión doria. Creo fervientemente que es la hipótesis más lógica. Tan sólo la ciudadela de Atenas resistió al invasor. 400 años más tarde, desde esa misma Atenas surgiría una corriente como jamás ha conocido la Humanidad, pero esta vez será una oleada de filósofos, científicos y artistas que llevarán a la civilización de vuelta a su siempre ascendente camino. Pero sigamos con el cúmulo de desastres que como una bola de nieve baja rodando agrandándose y destruyéndolo todo a su paso. Ya teníamos la costa turca sumida en el caos por la caída de Troya y ahora se suma Grecia entera. Y toda esta orgía de destrucción empuja lenta pero inexorablemente a miles y miles de personas hacia el Este. Siempre hacia el cercano y rico Este que tras la destrucción de Troya no puede ni mantener a los indígenas y, evidentemente, cada vez son más y más los pueblos que, por tierra o por mar, bajan por la costa hasta Siria arrasándolo todo a su paso, de la misma forma que los dorios han arrasado Grecia. Los archivos encontrados en las excavaciones muestran el terror despertado en las ciudades ante la inminencia de la destrucción. Un frenético intercambio de mensajes entre distintas ciudades y gobiernos que muestran el pánico ante la destrucción que avanza inexorablemente. El hasta hace bien poco poderoso Imperio hitita cae víctima de la oleada destructora que ya se encamina más hacia el sur, hacia el delta del Nilo donde Ramsés III logrará frenarla a costa de la ruina de Egipto. Los cronistas egipcios identifican algunas naciones integrantes de estos Pueblos del Mar. Sabemos que los Peleset son los Filisteos de la Biblia, que los Shardana colonizaron Cerdeña junto con otros restos de esta oleada que llegaron a Italia y que serían el núcleo de la civilización etrusca siglos después. Incluso en España también han sido detectadas "perturbaciones" demográficas. La conclusión más lógica es que la caída de Troya provocó el caos en la costa turca. Caos que provocó que florecientes civilizaciones se lanzaran a la piratería y el bandidaje como único medio de subsistencia. Eran pueblos navales, por lo que, con sus tierras destruidas por los diez años de guerra, el mar se convirtió en su nuevo hogar. Los ataques provocaron más ruina y caos, que como una bola de nieve rodando cuesta abajo se extendió a la civilización de los griegos micénicos debilitándolos de tal modo que sucumbieron a la presión doria, con lo que nuevos contingentes de desesperados que nada tenían se unieron a la bola de nieve que tras destruir toda la costa turca y Siria, ahora se dedicaba a atacar el Imperio Hitita, al que tampoco logró destruir, pero que debilitó de tal forma que sus eternos enemigos pudieron lanzarse sobre él despedazándolo. Ya sólo quedaba Egipto, que gracias a su enorme fortaleza pudo rechazar la destrucción aún a costa de perder su grandeza definitivamente.

Si deseamos maravillarnos, he aquí una civilización que hace soñar, pero cuya existencia está actualmente comprobada. Cuatro de sus centros han sido definitivamente identificados. El más célebre de ellos se llama Çatal Hüyük. Debemos su exhumación al arqueólogo británico James Mellaart. El descubrimiento fortuito de un objeto de obsidiana, al sur de Turquía, intrigó a Mellaart. Pensó que su hallazgo procedía tal vez de un taller insospechado, en las cercanías de uno de los volcanes de Anatolia central. Çatalhöyük, también conocido como Çatal Höyük o Çatal Hüyük (del turco çatal: ‘tenedor’, y höyük: ‘túmulo’), es un antiguo asentamiento de los períodos Neolítico y Calcolítico, siendo el conjunto urbano más grande y mejor preservado de la época neolítica en el Oriente Próximo. En su apogeo este asentamiento llegó a cubrir 13 hectáreas. Çatalhöyük está ubicado al sur de la península de Anatolia, en la planicie de Konya, cerca de la actual ciudad de Konya (antigua Iconium) y aproximadamente a 140 km del volcán Hasan Dağı, en Turquía. Un canal del río Çarşamba fluía antiguamente entre los dos montículos que forman el yacimiento, levantado sobre terrenos de arcilla aluvial que pudieron ser favorables para una precoz agricultura. El que está situado hacia el este pudo llegar a alcanzar unos 20 metros de altura sobre la llanura en los últimos momentos de ocupación del Neolítico. El del oeste forma una elevación menor y hay también un yacimiento bizantino a unos cientos de metros hacia el este. Los asentamientos de época prehistórica fueron abandonados antes de la edad de Bronce. La perspectiva de determinar el origen de tantas armas, útiles y utensilios de la misma materia, exhumados en numerosos países donde no había obsidiana, no podía dejar de seducir a un arqueólogo. La localización de un centro semejante demostraría que, desde el Neolítico, se efectuaban intercambios entre el Asia anterior, Mesopotamia, la meseta irania, y, probablemente; diversas regiones occidentales. El joven sabio registró, pues, la región de Konya. A cincuenta kilómetros de la ciudad y a ochenta del volcán Hasan Dağı, dos tells o colinas se abrazan en la llanura. El monte Hasan (en turco, Hasan Dağı) es un volcán inactivo que se encuentra entre las provincias de Niğde y Aksaray, en Turquía. Con una altitud de 3.253 m, es la segunda montaña más alta de Anatolia central. Alrededor del año 7500 a. C., se formó una caldera de entre 4 y 5 kilómetros cerca de la actual cima, erupción que quedó grabada en pinturas neolíticas de la zona. Los habitantes del antiguo asentamiento de Çatalhöyük recogían obsidiana de los alrededores del monte Hasan, que luego vendían a otros asentamientos por bienes de lujo. Se han encontrado espejos y escamas de obsidiana en la zona. La importancia de monte Hasan Dağı para la gente de Çatalhöyük se demuestra en un mural en el que aparece el monte elevándose sobre las casas del asentamiento. Desde la cima, se puede contemplar la meseta de Anatolia central, incluida Capadocia. Los resultados superaron con mucho las esperanzas de Mellaart. Descubrió doce ciudades superpuestas, la más antigua de las cuales se remontaba a 7.000 años antes de J. C., o sea a unos 9.000 años antes de nuestros días. Esto nos recuerda a las ciudades superpuestas de Troya. Salvo la más reciente, era indudable que estas ciudades habían sido destruidas por el fuego y reconstruidas después. Sin apelar siquiera al simbolismo, cabe pensar que esta superposición de ciudades presenta una analogía con nuestra civilización, la cual podría muy bien haber sido edificada sobre un montón de civilizaciones desaparecidas. En sus capas inferiores (y más antiguas) el yacimiento data de hacia mediados del VIII milenio a. C. y las más recientes hacia el 5700 a.C. Aunque, según la «Escuela de Lyon» pertenece a los períodos 4 y 5 de la prehistoria del Oriente Próximo (6600-5600 a.C.), anterior a la aparición de la civilización sumeria.Sorprendentemente, el desarrollo de esta civilización se interrumpió bruscamente hacia el 5700 a. C. por un gran incendio, que coció el adobe y permitió que paredes de hasta tres metros quedaran en pie. La mayor parte del asentamiento fue destruido o abandonado. ¿Cuál podría haber sido el origen de este terrible incendio en esta época remota? Descubierto inicialmente en 1958, el sitio de Çatalhöyük no saltó a la atención mundial hasta las excavaciones de James Mellaart, llevadas a cabo entre 1961 y 1965, las cuales revelaron que esta región de Anatolia era un foco de cultura avanzada durante el período Neolítico. Pero Mellaart fue expulsado de Turquía al haber publicado los dibujos de unos artefactos de la Edad del Bronce, supuestamente importantes, que luego desaparecieron. Después del escándalo, el yacimiento permaneció inactivo hasta el 12 de septiembre de 1993, cuando comenzaron las investigaciones dirigidas por Ian Hodder, de la Universidad de Cambridge. Dichos trabajos están entre los más ambiciosos proyectos de excavación, de acuerdo con, entre otros, Colin Renfrew. Además del uso extensivo del método arqueológico, se buscan también interpretaciones psicológicas y artísticas del simbolismo de las pinturas murales. Hodder, un antiguo discípulo de Mellaart, escogió el lugar como el primer ensayo real a nivel mundial de su entonces controvertida teoría académica de la arqueología postprocesual. El éxito de la excavación ha validado el método postprocesual como un nuevo enfoque que ha creado escuela. La Arqueología postprocesual o Arqueología radical es un movimiento surgido en Gran Bretaña a partir de 1980 como reacción contra la Arqueología procesual y amparado en la filosofía postmoderna. Los postprocesualistas rechazan el determinismo y la imparcialidad aséptica del Procesualismo, argumentando que cada arqueólogo está fuertemente mediatizado por sus experiencias personales y por su entorno, lo que imposibilita un enfoque completamente objetivo de los problemas arqueológicos. Según unos autores todo el asentamiento de Çatalhöyük estaría formado por edificios de uso residencial, sin que se pueda establecer la existencia de edificios públicos de manera irrefutable. Para otros, el hecho de que las mejores y más exuberantes pinturas murales estén en los locales más grandes, les lleva a definir éstos como lugares rituales. Pero el propósito de estas habitaciones profusamente decoradas no resulta claro. La población de la colina este ha sido estimada por encima de las 10.000 personas, pero la población total probablemente variaría a lo largo de la historia del poblado. Un promedio de entre 5.000 y 8.000 habitantes sería una estimación razonable. Estos vivían en casas rectangulares construidas con adobes, adosadas, sin calles ni pasajes entre ellas, apiñadas como si formaran un panal de abejas. El acceso a las viviendas se hacía por los techos, caminando sobre ellos como si de calles se tratara, utilizando escaleras, interiores y exteriores, para comunicar los diversos niveles. Los muros también eran de adobe y para conformar la cubierta utilizaron vigas de madera, y barro apisonado sobre esteras vegetales. Las aberturas de los techos servían también como la única fuente de ventilación, proporcionando aire fresco y permitiendo salir al humo producido por cocinas y hogares abiertos. Al estar las casas en medianera, se configuraba una especie de muralla defensiva hacia el exterior, sin aberturas. Esto debió resultar suficiente para salvaguardar a sus habitantes de ataques pues no se han encontrado signos de luchas en el yacimiento. Todos los interiores de las casas están enyesados con un acabado muy suave y se caracterizan por la ausencia de ángulos rectos. Contienen generalmente una habitación común de 20 a 25 m² y algunas estancias anexas. La pieza principal dispone de bancos y plataformas para sentarse y dormir, de un hogar rectangular elevado del suelo y de un horno para hacer pan, sirviendo para un amplio abanico de actividades domésticas. Las habitaciones auxiliares se usaban como almacenes y se accedía a ellas desde la sala principal por unas aberturas bajas. Las habitaciones se mantenían escrupulosamente limpias: los arqueólogos han identificado muy poca basura o desechos en el interior de los edificios, pero los montones de desperdicios que hay en el exterior de las ruinas contienen aguas residuales y restos de comida, así como significativas cantidades de ceniza vegetal. Posiblemente, cuando hacía buen tiempo muchas de las actividades diarias se realizarían en las terrazas, que así podrían haber formado un espacio abierto similar a una plaza. Al parecer, en época tardía en las terrazas se construyeron grandes hornos comunales. En el transcurso de los siglos las casas se fueron renovando mediante demoliciones parciales y reconstrucciones sobre unos cimientos formados por escombros, lo cual provocó el crecimiento de la colina. Se han descubierto hasta 18 niveles de asentamientos. Los pobladores de Çatalhöyük enterraban a sus muertos dentro de la aldea, ya que han sido encontrados restos humanos en hoyos debajo de los suelos de las estancias, especialmente bajo los hogares, las plataformas de las habitaciones principales y las camas. Los cuerpos eran plegados al máximo y, a menudo, introducidos en cestos o envueltos en esterillas rojas. Los huesos desarticulados de algunas tumbas sugieren que los cuerpos pudieron ser expuestos al aire libre durante un tiempo, antes de ser recogidos y enterrados. En ciertos casos, las tumbas han sido removidas y las cabezas de los individuos separadas del esqueleto, pudiendo haber sido usadas dichas calaveras de manera ritual, ya que algunas han sido encontradas en otras zonas de la comunidad. Varios cráneos fueron emplastados y pintados con ocre para recrear la cara humana, una costumbre más característica de los sitios neolíticos de Siria y de Jericó, que de yacimientos más cercanos. En los niveles superiores del sitio resulta evidente que los habitantes de Çatalhöyük fueron ganando conocimientos en la agricultura y en la domesticación de animales. Se cultivaban cereales tales como el trigo y la cebada, así como guisantes, garbanzos, lentejas y lino, mientras que de los árboles de las colinas circundantes se recogían frutos como almendras, pistachos, y manzanas. Se extraían aceites vegetales de plantas y semillas, lo mismo que una especie de cerveza. Aunque la mayoría de las proteínas animales procedían de la pesca y de la caza (ciervo, jabalí y onagro), la oveja ya había sido domesticada y las evidencias sugieren que los bóvidos comenzaban a estarlo también. La elaboración de cerámica y la fabricación de utensilios de obsidiana (obtenida en el volcán Hasan Daği) eran unas industrias florecientes, lo cual les permitía mantener relaciones comerciales con puntos distantes de la península anatólica, obteniendo a cambio, conchas del Mediterráneo y sílex de Siria. También trabajaban la madera y el cobre, siendo los artesanos de Çatalhöyük expertos en su fundición, lo cual supondría el ejemplo más antiguo conocido de actividad metalúrgica en el Oriente Próximo. La lista de productos que manufacturaban estos artesanos incluiría puntas de flecha, lanzas y puñales de obsidiana o de sílex, mazas de piedra, figurillas en piedra y arcilla cocida, prendas textiles, cuencos y otros recipientes de madera o cerámica, y joyería hecha con perlas o cobre. Gracias al clima seco de esta zona se han conservado restos de tejidos de excelente calidad. También se han encontrado sellos de arcilla para estampar los trajes con diversos dibujos, cuyo diseño guarda muchas semejanzas con los de las alfombras turcas actuales. Pero lo que más nos choca, aquí, es el grado de cultura y de refinamiento que presuponen los hallazgos realizados en estas doce ciudades. Recordad que estamos refiriéndonos a un periodo entre 6600 y 5600 a.C. Se han hallado restos de hasta cuarenta edificios (repartidos entre nueve de los niveles de la población) que parecen dedicados a sepulcros y santuarios. En los muros de estos santuarios se encontraron frescos que mostraban escenas de caza, danzas rituales, hombres con penes erectos, representaciones en rojo de los ahora extintos uros (Bos primigenius o toro salvaje) y ciervos, así como buitres precipitándose sobre figuras descabezadas. Un fresco que aparentaría ser la aldea con los dos picos gemelos del Hasan Daği al fondo se cita frecuentemente como el “mapa más antiguo del mundo” y la primera pintura paisajística. Pero algunos arqueólogos cuestionan tal interpretación: Stephanie Meece, por su parte, argumenta que el fresco es más parecido a la piel de un leopardo que a un volcán, a un diseño geométrico decorativo que a un mapa. Modelados en relieve, en los muros de estos “santuarios” hay personajes femeninos (mujeres en posición de dar a luz y la figura de la «Diosa Madre» dominando animales), cabezas de animales, como leopardos, cabras, osos y, destacando entre todos ellos, los bucráneos de arcilla provistos de verdaderos cuernos de toros. Las características figurillas de mujer hechas de arcilla o piedra, y descubiertas por todo el asentamiento, dentro y fuera de sus muros, incluso en el interior de recipientes para conservar el grano, pertenecen a los niveles superiores del yacimiento (los más recientes). Aunque según algunos investigadores, no se han encontrado aun templos claramente identificables, es indiscutible que las tumbas, los murales y las figurillas sugieren que la población de Çatalhöyük poseía una religión compleja, rica en simbología y que se reunían en ciertas salas, abundantes en tales hallazgos, que serían capillas o zonas de encuentro. Estas ciudades estaban formadas por casas de ladrillos, sorprendentemente desprovistas de puertas. Se penetraba en ellas por el tejado y con ayuda de unas escaleras. El conjunto de viviendas de un barrio estaba dispuesto en forma de colmena y constituía una fortaleza contra los eventuales asaltantes y las crecidas del río Carsamba. Los edificios se habían derrumbado casi totalmente, pero se pudo reconstruir fragmentos de muros. Se descubrió que éstos estaban cubiertos de frescos en su parte interior. Sin embargo, los restauradores chocaron con un escollo: una vez expuestos a la claridad solar, los colores se alteraron. Sin duda habían sido confeccionados a base de pigmentos minerales, que se deterioran bajo la acción de la luz. Los frescos fueron inmediatamente fotografiados, para conservar Su recuerdo intacto. Después, se realizaron diversos ensayos de revestimiento para proteger los colores. El acetato de polivinilo dio resultado satisfactorio. Estos frescos representaban escenas variadas: caza, juegos, ceremonias o personajes en diferentes actitudes. La hechura era de un realismo tan acusado que podemos leer los rasgos más dominantes del carácter de los personajes: la actividad desbordante y favorecida por una gran agilidad, la inteligencia sagaz y rayana en la astucia. También se reconstituyó el estilo de la indumentaria. Los hombres usaban camisas de lana, túnicas y abrigos de invierno, de piel de leopardo, provistos de cinturones con hebilla de hueso. En el dobladillo de los trajes femeninos, unos aros de cobre, semejantes a los de latón que daban rigidez a los miriñaques de nuestras abuelas, impedían que se levantase la falda. Los escotes, bastante pronunciados, no se parecían, empero, al de la cretense que sirvió de modelo para la estatuilla bautizada con el nombre de «La parisiense». Joyas de plomo, metal rarísimo en aquella época, o de cobre, con incrustaciones de piedras duras talladas o de piedras preciosas, completaban el atavío. Unas cajitas que contenían diferentes tintes permiten pensar que el empleo de afeites no era desconocido, y las elegantes, para comprobar el efecto de su maquillaje, disponían de espejos de obsidiana, con el mango protegido con yeso, para que no se hiriesen los dedos… También figuran animales en estos frescos, tales como aves (en particular, halcones), leopardos y toros. Los toros son los más numerosos. Los símbolos abundan en estas pinturas murales: curiosas redes de líneas rojas y negras entrecruzadas; rosetas, mandalas, hachas de doble filo (que encontramos, varios milenios más tarde, entre los escitas, en Tracia y también en Creta) y cruces bastante numerosas. Pero el símbolo más impresionante y más frecuentemente representado en Catal Huyuk es la mano humana. Imposible dejar de establecer un lazo entre éstas y las que pintaron ya los auriñacienses, varias decenas de milenios antes, en las paredes de sus cavernas; por ejemplo, en Gargas (Altos Pirineos), en Cabrerets (Lot) y en Castilic (cerca de Santander). Sin embargo, éstos empleaban un procedimiento distinto, pues aplicaban la pintura entre los dedos y alrededor de las manos, que, al ser colocadas planas, reproducían su imagen en negativo. La Cultura Auriñaciense sustituyó a partir del 38.000 a.C., aproximadamente, a la cultura Musteriense y en otros lugares al Ch"telperroniense, en el inicio del Paleolítico Superior. El Auriñaciense llegó a la zona de desarrollo desde el exterior, posiblemente extendiéndose de Este a Oeste por Europa, si bien los especialistas no se ponen de acuerdo en su origen último. Se caracteriza por gruesos raspadores, a veces tallados en pequeños bloques de sílex, y por hojas retocadas en uno o dos bordes, con raspadores en el extremo en muchas ocasiones. Desaparecen las piezas de dorso rebajado; los buriles son de distinto tamaño con punta débil. El utillaje óseo es más abundante: puntas, punzones, etc. Los hallazgos más destacables son hojas curvas de pedernal, raspadores para madera y hueso, huesos de ave con orificios (que podría ser un instrumento musical), diversos objetos de hueso y marfil, ocre utilizado como colorante, pendientes hechos con dientes de cérvido, de lobo, de zorro y de hiena, y conchas agujereadas (tal vez usadas como amuletos o marcadores tribales). En su fase final se desarrollan los buriles a veces arqueados y desaparecen las hojas retocadas. Las puntas óseas de azagaya pasan a ser de sección redonda, y luego de base biselada. Aparece el grabado en su fase final y se multiplica durante su desarrollo. Se extendió por Francia, Bélgica, Cataluña, la región Cantábrica de la Península Ibérica e Inglaterra. En Catal Huyuk, aparecían también coloreadas. Ciertamente, sólo se puede presumir la importancia que se les otorgaba. ¿Es posible que, recién salido del período carbonífero, el hombre prestase ya un interés particular a esa parte de su cuerpo, en la cual, según los quirománticos de tantas regiones, desde Mesopotamia a China, se dibujaban los rasgos de su carácter y los acontecimientos esenciales de su vida? ¿O hay que ver, en las series de manos que se yuxtaponen en Catal Huyuk, indicaciones numéricas, en las que cada dedo representaba una unidad? Sólo cuando las manos se posan sobre unos senos, el símbolo se hace más claro, en el sentido de una invocación procreadora. Si consideramos, de una parte, todos estos símbolos, y de otra, los sellos de arcilla cocida encontrados en gran número, resulta sorprendente la ausencia de cualquier forma de escritura. Aquellos sellos, del tamaño de los nuestros de Correos, aparecen en todas las casas. Servían para marcar objetos de cerámica y se diferenciaban los unos de los otros, lo cual induce a pensar en una propiedad privada muy rigurosa y, también, en una estructura social fundada en la familia. Se podría compararlos con los blasones de nuestra Era; pero éstos son exclusivos de los nobles, mientras que aquéllos existían en todos los hogares. También cabe imaginar que tales sellos servían para firmar mensajes escritos sobre materiales perecederos. Pero, ¿cómo explicar que no se haya conservado el menor rastro de estos materiales, alterados e incluso en forma de polvo? ¿Y cómo explicar, también, que no figure ninguna inscripción en los frescos desenterrados hasta hoy? Sin embargo, los logros conseguidos en tantos campos no permiten presumir que los hombres de Catal Huyuk carecieran de toda forma de grafismo o de conservación de la palabra. ¿O seremos nosotros los que no sabemos identificar esta escritura, este registro sutil? ¿Nos hallaremos en presencia de los herederos de la escritura perdida de los primeros tiempos? ¿Fue, ésta, deliberadamente secreta o prohibida? También podemos preguntarnos si no utilizarían una tinta criptográfica exclusivamente sensible a un revelador especial, sólo conocido por los maestros iniciados. Un rasgo distintivo de Çatalhöyük son sus estatuillas femeninas: Mellaart sostenía que estas figurillas realizadas esmeradamente en materiales tan diversos como mármol, calizas azules y pardas, esquisto, calcita, basalto, alabastro y arcilla, representaban una deidad femenina del tipo Diosa Madre. Aunque existía también un dios masculino, el número de las figurillas femeninas era muy superior y este dios no aparece realmente hasta después del nivel VI, habiéndose identificado, hasta la fecha, 18 niveles. Las figurillas fueron encontradas ante todo en zonas que Mellaart consideraba que fueron capillas. La imponente diosa sentada en un trono flanqueado por dos leones hembras fue hallada dentro de un recipiente usado para almacenar el grano, lo que le sugirió a Mellaart que era una deidad que aseguraría la cosecha o protegería las provisiones almacenadas. Al parecer, los pobladores de Çatalhöyük vivían de manera relativamente igualitaria, sin que tengamos constancia de que existieran clases sociales, ya que no se han encontrado hasta ahora casas con características diferenciadas (que pertenecieran a la realeza o a la jerarquía religiosa, por ejemplo). Las investigaciones más recientes también revelan poca diferenciación social basada en el género, recibiendo una alimentación equivalente tanto hombres como mujeres y, aparentemente, teniendo un estatus social similar relativo, hecho establecido como propio de las culturas paleolíticas. Las enfermedades más corrientes entre la población del asentamiento fueron la anemia, la artritis y la malaria, endémica en la región debido a unos pantanos cercanos. La esperanza de vida sería de unos 34 años para los hombres y de 29 para las mujeres, aunque algunos individuos pudieron llegar a los 60. Mientras Mellaart excavó cerca de doscientos edificios en cuatro temporadas, actualmente, Ian Hodder dedica una temporada entera a excavar un único edificio. Durante 2004 y 2005 Hodder y su equipo comenzaron a creer que el modelo propuesto por Mellaart de una cultura de signo matriarcal era falso. Habiendo encontrado solamente una figurilla similar al modelo de Diosa Madre que Mellaart propugnaba, entre la gran cantidad de ellas desenterradas, Hodder decidió que el yacimiento no ofrecía suficientes indicios como para establecer si era una cultura matriarcal o patriarcal, sino que apuntaba más bien hacia una sociedad relativamente igualitaria. El catedrático Lynn Meskell expone, en apoyo de esta teoría, que mientras en las excavaciones iniciales se encontraron sólo 200 estatuillas, los nuevos trabajos han desenterrado 2000, de las cuales muchas son de animales, siendo únicamente un 5% de las figurillas de mujeres. En cuarenta santuarios desenterrados se han encontrado numerosas esculturas y diversos objetos de culto. Estos elementos permiten reconstituir, en parte, la religión de los primeros ciudadanos del mundo (hasta que se demuestre lo contrario). Estos santuarios parecen haber estado todos ellos consagrados a la Diosa Madre. Creemos conveniente extendernos algo sobre el concepto diosa madre, que es contempla como una deidad de la fertilidad a nivel global. En algunas culturas además es representada como la Madre Tierra, siendo la generosa personificación de la Tierra. Como tal, no todas las diosas pueden considerarse manifestaciones de la diosa madre. Esta diosa es representada en las tradiciones occidentales de muchas formas, de las imágenes talladas en piedra de Cibeles a la Dione (‘Diosa’) invocada en Dódona, junto con Zeus, hasta finales de la época clásica. Entre los himnos homéricos (siglos VII-VI a. C.) hay uno dedicado a la diosa madre llamado «Himno a Gea, Madre de Todo». Los sumerios escribieron muchos poemas eróticos sobre su diosa madre Ninhursaga. Las deidades que encajan con la moderna concepción de «diosas madre» han sido claramente adoradas en muchas sociedades hasta la actualidad. James Frazer (autor de La rama dorada) y aquellos a quienes influyó (como Robert Graves y Marija Gimbutas) avanzaron la teoría de que todo el culto en Europa y el Egeo que incluyó cualquier tipo de diosa madre tenía su origen en los matriarcados neolíticos preindoeuropeos, y que sus diferentes diosas eran equivalentes. Se han hallado diversas figuras pequeñas y, a menudo, corpulentas, en el transcurso de excavaciones arqueológicas del Paleolítico Superior, siendo quizás la más famosa la Venus de Willendorf. Muchos arqueólogos creen que su intención era representar diosas, aunque otros creen que pudieron haber servido a algún otro fin. Estas figuritas son anteriores en varios miles de años a los registros disponibles de diosas detallados a continuación como ejemplos, por lo que aunque parecen pertenecer al mismo tipo genérico, no está claro si de hecho eran representaciones de una diosa o de si hubo alguna continuidad religiosa que las relacionase con las deidades de Oriente Medio y la Antigüedad clásica. Muchas culturas antiguas adoraron deidades femeninas como parte de sus panteones que encajan con la concepción moderna de «diosa madre». Como ejemplos de diosas madre, tenemos a Tiamat en la mitología sumeria, Ishtar (Inanna) y Ninsuna en la caldea, Asera en Canaán, Astarté en Siria y Afrodita en Grecia. Como diosas celtas tenmos a la diosa irlandesa Anann, a veces conocida como Dana, que es conocida como diosa madre, a juzgar por el Dá Chích Anann. La literatura irlandesa nombra a la última y más favorecida generación de dioses como ‘el pueblo de Danu’ (Tuatha de Dannan). Entre los pueblos germánicos probablemente fue adorada una diosa en la religión de la Edad del Bronce Nórdica, que más tarde fue conocida como Nerthus en la mitología germana, y que posiblemente persistiese en el culto a Freyja de la mitología nórdica. Su equivalente en Escandinavia era la deidad masculina Njörðr. En la Mitología Vasca se adoraba a una diosa llamada Mari; también existía la figura de la diosa Amalur (en euskera, literalmente Madre Tierra). En las culturas del Egeo, Anatolia y el antiguo Oriente Próximo, una diosa madre fue venerada con las formas de Cibeles (adorada en Roma como Magna Mater, la ‘Gran Madre’), de Gea y de Rea. Las diosas olímpicas de la Grecia clásica tenían muchos personajes con atributos de diosa madre, incluyendo a Hera y Deméter. La diosa minoica representada en sellos y otros restos, a la que los griegos llamaban Potnia Theron, ‘Señora de las Bestias’, muchos de cuyos atributos fueron luego absorbidos también por Artemisa, parece haber sido un tipo de diosa madre, pues en algunas representaciones amamanta a los animales que sostienen. La arcaica diosa local adorada en Éfeso, cuya estatua de culto se adornaba con collares y fajas de los que colgaban protuberancias redondas, más tarde identificada por los helenos con Artemisa, fue probablemente también una diosa madre. La fiesta de Anna Perenna de los griegos y romanos en el Año Nuevo, sobre el 15 de marzo, cerca del equinoccio vernal, puede haber sido una fiesta de la diosa madre. Dado que el Sol era considerado fuente de vida y alimento, esta fiesta también se asimilaba con la Diosa Madre. El equivalente de Afrodita en la mitología romana, Venus, fue finalmente adoptada como figura de diosa madre. Era considerada la madre del pueblo romano, por ser la de su ancestro, Eneas, y antepasado de todos los subsiguientes gobernantes romanos. En la época de Julio César se le apodaba Venus Genetrix (‘madre Venus’). Magna Dea es la expresión latina para ‘Gran Diosa’, y puede aludir a cualquier diosa principal adorada durante la República o el Imperio romanos. El título Magna Dea podía aplicarse a una diosa a la cabeza de un panteón, como Juno o Minerva, o a una diosa adorada monoteísticamente. Umai, también conocida como Ymai o Mai, es la diosa madre de los túrquicos siberianos. Se la representa con sesenta trenzas doradas, que parecen rayos de sol. Se cree que una vez fue idéntica a la Ot de los mongoles. En el contexto hinduista, el culto a la diosa madre puede seguirse hasta los orígenes de la cultura védica, y quizá más allá. El Rig Vedá llama al poder divino femenino Mahimata, un término que significa literalmente ‘madre tierra’. En algunos lugares, la literatura védica alude a ella como Viraj, la madre universal, como Áditi, la madre de los dioses, y como Ambhrini, la nacida del Océano Primordial. Durga representa el poder y la naturaleza protectora de la maternidad. Una encarnación de Durga es Kali, que nació de su frente durante la guerra (como medio para derrotar al enemigo de Durga, Mahishasura). Durga y sus encarnaciones son especialmente adoradas en Bengala. Actualmente, Deví es considerada en múltiples formas, todas representando la fuerza creativa del mundo, como Maya y prakriti, la fuerza que galvaniza la raíz divina de la existencia en autoproyección como el cosmos. No es pues meramente la tierra, incluso aunque esta perspectiva sea cubierta por Párvati (la encarnación previa de Durga). Todas las diversas entidades femeninas hinduistas son consideradas como muchas facetas de la misma Divinidad femenina. En el shaktismo, una forma de hinduismo fuertemente relacionada con las filosofías hindúes del Vedānta, la Samkhya y el Tantra y definitivamente monista, aunque hay una rica tradición de Bhakti yoga relacionada con él, la energía femenina (Śakti) se considera la fuerza motriz tras todas las acciones y existencia del cosmos fenomenal del hinduismo. El propio cosmos es el Brahman, el concepto de la realidad inalterable, infinita, inmanente y trascendente que forma el Suelo Divino de todos los seres, el «alma del mundo». La potencialidad masculina es actualizada por el dinamismo femenino, personificado en diosas multitudinarias que termina reconciliadas en una. El texto clave es el Devi Mahatmya, que combina las teologías védicas anteriores, las filosofías upanishádicas emergentes y las culturas tántricas en desarrollo en una exégesis laudatoria de religión shakti. Los demonios del ego, la ignorancia y el deseo atan el alma en una maya (también alternativamente etérea o personificada) y es la Madre Maya, la propia shakti, quien puede liberar al individuo atado. La Madre inmanente, Devi, está por esta razón concentrada en la intensidad, el amor y la concentración autodisolutoria en un esfuerzo por concentrar al shakta (como se llama a veces a un seguidor shakti) en la auténtica realidad subyacente al tiempo, el espacio y la causalidad, liberándole así del ciclo kármico. La presencia de esta diosa madre parece indicar que, en los albores de la Humanidad, existía un lazo entre todos los cultos. ¿Acaso no figura entre las estatuillas del período solutrense, descubiertas en Vilendorf (Austria), en Brassenpouy (Landas) y en la gruta Grimaldi de Menton? ¿No la encontramos en los esquimales tchukchi? Allí se la denomina, a veces, Madre del Muerto, y otras veces se le da nombres diferentes, pero todos ellos referidos a la calidad esencial de la fecundidad. Y, en Siberia, ¿no invoca el chamán a la Señora de la Tierra, que sirve de intermediaria con la Señora del Universo, para obtener la autorización de cazar con lazo los animales de que depende su subsistencia? ¿No se han desenterrado rudimentarias estatuillas de la diosa, que tienen casi 9.000 años de antigüedad? ¿Y no era adorada en Eshmún, Mesopotamia, y en Baalbek? En Egipto, se identifica con Maat. En Caldea, se la representa, ora esbelta como una ninfa, ora grávida. ¿Y no es ella la que aparece simbolizada por madres que amamantan a sus hijos, en las figuritas de tierra cocida de Tell-Obeid? Se ha creído reconocerla en Mohenjo Daro, en el valle del Indo, y, desde la época védica, ocupa un lugar destacado en el Panteón indio. La Reina del Agua, en México (del agua, fuente de la vida), y la Reina de la Fecundidad de los minoicos, primero grávida y después esbelta, ora desnuda, ora vestida y engalanada, se identifican con ella. En Luristán, encontramos diversas representaciones de ella, de unos 5.500 años de antigüedad. Y en Anatolia sigue estando presente después de 4.000 años de la desaparición de Çatal Huyuk. Faltan eslabones, pero uno se siente tentado a encontrarla de nuevo en el culto de Maya, la madre del Gautama Buda. ¿No será un símbolo de una Diosa-Madre universal? En las estatuas encontradas en Catal Huyuk es exclusivamente fecunda. En una de ellas, aparece representada en el momento de parir un toro (¿prefiguración del culto de Mitra?). Ciertas pinturas murales indican que tenía el poder de resucitar a los muertos. Su color, como el de la vida, era el rojo. El de la muerte, el negro. En los frescos, encontramos también motivos en color de rosa, blanco, púrpura, raras veces azul e, inexplicablemente, nunca verde. En varios frescos se pueden descubrir escenas referentes a la muerte de alguien y que indican la creencia en un mundo futuro. Los cadáveres eran desnudados y expuestos, sin duda en un lugar elevado, a merced de los buitres. Se puede establecer un parangón con los mazdeístas. En efecto, en los tiempos de Aqueménides, éstos enterraban aún íntegramente los cadáveres; pero; después de la reconquista del Imperio por los partos, se extendió el empleo de las torres del silencio, que prosiguió entre los parsis de la India. En Çatal Huyuk, cuando de un cuerpo no quedaba más que el esqueleto, se enterraba éste después de revestirlo con las ropas del muerto. En la sepultura, se colocaban sus armas y útiles, si se trataba de un hombre; joyas y varios utensilios, si el muerto era una mujer, y juguetes, si era un niño. En las tumbas se han descubierto fragmentos de tejidos apenas deteriorados, todos ellos de excelente calidad, sobre todo los de lana, que han permitido identificar tres tipos de tejidos. Había también telas de pelo de cabra y de fieltro. Son hasta hoy, los tejidos más antiguos de nuestro planeta. Dos circunstancias favorecieron su conservación: el hecho de que no estuviesen en contacto con la carne en descomposición, y las condicione, higrométricas del aire. Pero también podría ser, que el suelo tuviese cualidades particulares, como el de Ispahán. Ningún estudio lo ha confirmado aún. Entre los objetos usuales dejados a disposición; de los difuntos, parece interesante mencionar unos tenedores de madera y de hueso. Este objeto no se encuentra en ningún otro pueblo de la Prehistoria ni de la protohistoria, y su empleo era ignorado en Occidente antes de los últimos siglos. Y, junto a estos tenedores, se encuentran platos, fuentes, cubiletes, vasos y copas, de cerámica muy fina. El examen de los esqueletos descubiertos hasta hoy no ha permitido determinar la raza dominante. Se encuentran tipos modernos de mediterráneos y también anatolios. Pero las excavaciones prosiguen, y no sabemos las sorpresas que nos tienen reservadas. En cambio, los etnólogos han podido fijar, aproximadamente, el promedio de edad: treinta y dos años para los hombres, y treinta para las mujeres. Cabe presumir que una maternidad excesiva, como ocurría antaño en la India, provocaba esta ligera diferencia. Aparte de esto, no cabe duda de que la mujer ocupaba la primera fila en aquella sociedad. Así lo sugiere un detalle, independientemente de la importancia que se otorgaba a la mujer en materia religiosa. Las tumbas eran excavadas debajo del lugar que habían ocupado los lechos de les difuntos. Los de los hombres eran simples literas. El ama de casa tenía derecho a una cama muy grande, casi majestuosa. Tal vez un día se descubrirá una relación entre las diferentes civilizaciones, esparcidas en el tiempo y en el espacio, que practicaron el matriarcado: predecesores de los indoeuropeos en diversas regiones del Asia Occidental y tribus indonesias o malasias, por citar solamente unos pocos ejemplos. Sin demasiado temor a equivocarnos, podemos pensar que, incluso siendo jerárquicamente inferiores a las sacerdotisas, únicas depositarias del ritual, hubo una cofradía de sacerdotes (o magos), sabios y técnicos, que supo sacar espléndido partido de la obsidiana, principal recurso de Catal Huyuk. Había tres yacimientos de obsidiana, cerca del volcán hoy apagado. Y este material servía para la fabricación de casi todos los utensilios: hoces, hachas, raspadores para la limpieza de la lana, punzones, armas diversas y puntas de lanza o de flecha. Ahora bien, técnicamente, la obsidiana es un cristal: duro y negro. ¿Por qué los sabios de esta .ciudad no habían de intentar el invento de variedades de diferentes colores y no habían de ser los primeros en fabricar el vidrio, cosa que se atribuye a los fenicios y a los egipcios? Y las expediciones de estos técnicos a las proximidades de los volcanes de Hassan Dag, Karaqa Dag y Nekke Dag, ¿no pudieron dar origen, mucho antes de la civilización helénica, a la leyenda de Prometeo? Cierto que nada viene a confirmar esta hipótesis. Ni siquiera podemos apoyarnos en una leyenda que, nacida en la región como fruto de un hecho real, fuese transmitida a través de las edades a las primeras generaciones de la era histórica. Pero las condiciones geográficas de Grecia y de Creta no eran las más adecuadas para el nacimiento de éste mito. Entonces, ¿por qué no buscar su origen alrededor de unos cráteres antaño incandescentes? Y aquí queremos hacer una observación. Probablemente algunas obras misteriosas deben atribuirse a seres extraterrestres, que en algunos casos enseñaron técnicas de trabajo a nuestros primitivos antepasados, que los recibieron como «dioses». ¿Cómo explicar, si no, la identidad de los procedimientos artesanales en toda la Tierra? Según la ciencia ortodoxa, las culturas primitivas fueron desarrollándose con independencia unas de otras. Esto habría sido así en las culturas de la isla de Pascua, de Catal Hüyük, la preincaica y las de los primitivos pobladores de las islas británicas (Stonehenge), y tantas otras. Pero hay algo que no encaja. Cuando podemos ver en la isla de Pascua unas piedras trabajadas de idéntico modo que las halladas en Sacsayhuamán (Perú), y cuando se encuentra idéntico método de «fabricación» en Malta, Catal Hüyük o Baalbek (Líbano), nos tenemos que preguntar: ¿dónde hubo una escuela de canteros que, después de formar maestros los envió a todas las partes del mundo para que dirigiesen construcciones según las mismas técnicas? Pero, en Çatal Huyuk, la misma realidad inclina a soñar. Entre los utensilios, Mellaart observó en seguida los morteros, que servían para moler el grano. Los granos dejaron, a veces, su huella, y otras, se conservaron casi intactos. Y los investigadores tuvieron que rendirse muy pronto a la evidencia (gracias a los estudios genéticos del profesor danés Hans Helbart): los habitantes de la ciudad neolítica no se limitaban a cortar espigas de trigo silvestre, sino que cultivaban tres variedades. También sembraban cebada y lentejas, y cultivaban plantas oleaginosas y medicinales, almendros y alfóncigos. Sabemos que unos sabios americanos descubrieron, igualmente, en las grutas de Mazanderán, a orillas del Caspio, granos de trigo cuya antigüedad pudieron determinar por el carbono 14: unos 10.000 años. Por otra parte, un poco antes que aquéllos, en 1948, Robert J. Braidwood había descubierto, en el curso de sus excavaciones en Jarmo (Irak), muelas y hornos de cocer galletas. Y estos objetos se remontaban a 6.750 años antes de J. C. Mellaart opina que los hombres, sin dejar de ser cazadores, pero habiéndose convertido también en pastores y agricultores, debieron comprender la necesidad de abandonar sus moradas dispersas en los flancos de las montañas, para agruparse en los llanos, a fin de facilitar las operaciones agrícolas y, seguramente, la ganadería. Después de los trabajos de Maurits van Loot en Mureybat, Siria septentrional, se alargó la escala de las edades en lo que atañe a las comunidades agrícolas: se dijo que éstas existían en el octavo milenio antes de Jesucristo. Pero en el momento actual no podemos arriesgarnos a establecer cronologías con el dogmatismo de los arqueólogos y los etnólogos del pasado. Cada año, en algún lugar del Globo, un nuevo descubrimiento pone en tela de juicio la antigüedad de una civilización. Aquel lugar de Siria dejó de parecer la primera aglomeración cultural cuando, recientemente, se descubrieron en Irán vestigios de una aldea que se remonta a 8.500 años antes de nuestra Era. Tal vez muy pronto se descubrirán otras más antiguas. La clasificación de Tunay Akoglu tiene, naturalmente, a Catal Huyuk como punto de partida. Después de una laguna de varios milenios, aparece en segundo lugar Tell Hala, descubierto por Oppenheimer en 1911, y que se remonta a 3.800 ó 3.500 años a.C. Pero esta tabla, en la que figuran a continuación Uruk, los hatitas, los hititas y los hurritas, parece muy precaria, a pesar de su rigor científico. Entre la fecha del último Çatal Huyuk, alrededor del año 5600 antes de J. C. y las expediciones de que habla Tashin Ozguk, realizadas por los sumerios para la adquisición de cobre, ¿qué ocurrió en esta región, donde se desarrollaron tantos acontecimientos desde el principio de la era histórica y que, durante largo tiempo, se creyó que estaba desorganizada, incluso en comunidades muy primitivas, del período neolítico? Los intercambios entre sumerios y anatolios son posteriores en más de veinte siglos a la misteriosa desaparición de la última ciudad desenterrada por Mellaart. ¿Cómo responder a este enigma? En una época más reciente, los asirios instalaron en la misma región un importante centro comercial: Kanesh. Fue aquí donde, en 1963, Tashin Ozguk (director de la sección arqueológica de la Universidad de Ankara) y sus colaboradores descubrieron 14.000 tablillas grabadas. Todavía no se ha empezado a descifrarlas. ¿Contendrán indicaciones relatïvas a Çatal Huyuk? En 1967, Tashin Ozguk descubriría, en Altin Tepé, los vestigios de una ciudad, con una ciudadela y una necrópolis. El lugar, que se encuentra en la región oriental del actual Estado turco, pertenecía al Urartu que se edificó en los alrededores del Ararat. Incluso antes de que se iniciaran las excavaciones en la zona de este vasto imperio que se derrumbó en el siglo IV a.C., poseíamos ya, gracias a unos textos asirios, mucha información a su respecto. Habiendo empezado como un pequeño Estado en el segundo milenio, el Urartu había alcanzado su apogeo en el siglo VIII antes de nuestra Era. En aquella época los lidios lo consideraban como mucho más poderoso e inquietante que Asiria. Al Norte, se extendía hasta más allá del Cáucaso; al Oeste, rebasaba el Éufrates. Al Este, había convertido en sus vasallos a los indoeuropeos de la región del lago Urmiah. La residencia más frecuentemente citada de sus soberanos, y cuyo emplazamiento exacto seguimos ignorando, era Toprak Kaleh, a orillas del lago de Van. Desconocemos el origen de los moradores, aunque se sabe que eran asiáticos y no semitas. Ignoramos, pues, el lazo que existía entre ellos y los ciudadanos de Çatal Huyuk. Pero no podemos dejar de sentirnos intrigados por diversas semejanzas. Urartu (Biainili en el idioma urartio) es el nombre asirio de una zona montañosa ubicada entre el sureste del Mar Negro y el sureste del Mar Caspio, actualmente compartida por la República Armenia, Irán y Turquía, formada luego de la caída del imperio hitita. Incluye los grandes lagos de Van en Turquía (donde se encuentra la antigua capital Tushpa), Urmia en Irán y Seván en la República Armenia. En esta zona se remontan los orígenes del pueblo armenio. Urartu es uno de los primeros reinos de Armenia. Su apogeo histórico antiguo se dio en los siglos IX y VIII a. C. La lengua local es semejante a la hurrita. La proximidad con la Asiria avasalladora produjo desde 1275 a. C. una fuerte influencia ideológica, literaria y técnica sobre Urartu. En los primeros momentos se agruparon en torno a una especie de emirato conocido como Nairi, pero hacia el 900 a. C., formaron una confederación bajo el gobierno de un monarca central. Gracias a unas pocas inscripciones, sabemos que el primer monarca de Urartu era Arame, seguido por Sardur I. Otras permiten reconstruir su gran crecimiento territorial durante los reinados del mencionado Sardur I, Ishpuini y Menua, quienes lograron llegar hasta la cuenca baja del río Murat, por el oeste, el Araxes, por el norte, y al Lago Urmía, por el sureste. Las técnicas asirias asimiladas tienen una buena muestra en el Canal de Menua, de casi 30 km, que suministra agua de boca y riego desde el litoral sur del Lago Van. En las paredes rocosas del Lago Van y en varias estelas de piedra, yacen escritos los anales de los reinados de Argishti I (bisnieto de Sardur I) y su hijo, Sardur II, en los que se narra la expansión hasta más allá de la gran curva del Eufrates, hasta la Comagene siria, con lo que consiguieron dominar la vieja ruta de suministros de materias primas como el hierro, desde el Tauro, el cual fue parcialmente dominado, hasta Asiria. La frontera llegó a estar casi pegada a Alepo, e incluyó el Lago Seván y la rica cuenca del Araxes por el norte, colonizada y explotada a mano de obra forzada, utilizando prisioneros de guerra de la Cólquide (Qulha), capturados a través de las reiteradas campañas anuales. Según los registros urartios proclaman sus victorias sobre los asirios en el Lago Urmia, en el río Gran Zab y en el Alto Tigris. El renacimiento asirio empieza con Tiglath-Pileser III de Asiria (744 a. C.-727 a. C.), quien venció a Sardur II en la Comagene y llegó luego a asediar Tushpa. Rusa I depuso a su padre y logró un respiro que no fue consentido por Sargón II (721 a. C.-705 a. C.), sucesor al trono de Tiglath-Pileser III, que incorporó a su gran Imperio a la ciudad de Karkemish (717 a. C.) y al reino de Tabal o Tubal en el Tauro, hecho que privó a Urartu de sus aliados occidentales. Asiria presionó la frontera este de Urartu que, a la vez, sufría los ataques de los cimerios, nómadas esteparios que entraron por el Cáucaso hacia el 714 a. C. y lograron derrotar a Rusa I. Esta debilidad urartia permitió a Sargón II reducir a Urartu a su territorio originario montañoso y lo usó como un estado tapón frente a los cimerios. Consumada la caída, Rusa se suicidó, y su hijo Argishti II, junto a sus descendientes, mantuvieron su independencia hasta la llegada de los armenios, a finales del siglo VII a. C. El estado de Urartu fue aniquilado hacia 585 a. C., por la invasión de los escitas. Pese a que los armenios propiamente dichos parecen haber tenido un origen algo diverso del de los urartianos se considera a ambos pueblos como los principales antecedentes de la actual población armenia, siendo el nombre del monte Ararat muy probablemente una variación de la palabra Urartu. El descubrimiento de dos tumbas en la «Colina de Oro» (Altin Tepé), en 1938 y 1956, incitó a la Fundación Histórica y al Departamento de Antigüedades del Gobierno turco a realizar excavaciones. Estas permitieron reconstituir la vida cotidiana, las técnicas, el arte y la religión del pueblo. Los muros del recinto y los de la ciudadela tenían un grosor de más de diez metros, y la técnica empleada para su construcción revela una gran habilidad. Una parte de los textos ya descifrados nos da indicaciones sobre la manera en que eran manejados los bloques de granito de 40 toneladas, elevados y ajustados por los ingenieros a más de 60 metros de altura. Sin embargo, aunque se explique el procedimiento, nos parece asombroso que pudiese realizarse semejante hazaña en Altin Tepe, de la misma manera que nos quedamos estupefactos ante las losas de Baalbek, preguntándonos de dónde vinieron y cómo pudieron ser transportadas y colocadas en su sitio. Se ha conseguido también descifrar algunos textos relativos a la contabilidad y a las reservas. Uno de ellos nos dice que se almacenaban 375.000 litros de vino para el consumo del rey y de los nobles. Cuando se llegue a descifrar los demás textos, obtendremos, sin duda, una gran cantidad de nuevos datos. Pero, ya en la actualidad, algunos objetos nos proporcionan valiosas informaciones: como aquel disco de oro, cuyos motivos, minuciosa y artísticamente grabados, nos permiten establecer singulares comparaciones. Pues, ¿no vemos allí a un dios vestido con larga túnica y montado en un caballo alado, predecesor de los de la mitología griega? Las tumbas son copias reducidas de las casas, como ocurrirá más tarde en la necrópolis de Nagheh-e-Rustem. También aquí los cadáveres son suntuosamente ataviados antes de enterrarlos, y, como en Çatal Huyuk, se colocan armas en las tumbas de los hombres, y joyas en las de las mujeres. El lujo superaba en mucho al que se supone a una ciudad neolítica: los muebles tenían adornos de oro y de plata; las patas de bronce de las mesas y de las camas presentaban la forma de pezuñas de caballo o de macho cabrío. Cabezas de toro decoraban los calderos. Para ejecutar el minucioso dibujo de los frescos, los artistas disponían de reglas y compases. Todos estos elementos fragmentarios no bastan para reconstituir una sólida cadena. Faltan demasiados eslabones, y el esparcimiento de aquéllos en el espacio da lugar a que se multipliquen las hipótesis. Si sabemos, por ejemplo, cómo desapareció Catal Huyuk, destruido probablemente por los escitas a mediados del sexto milenio antes de nuestra Era, ignoramos, en cambio, los motivos que llevaron a la primera edificación de esta ciudad. Difícilmente podemos admitir que se tratase de un ensayo, ya que se consiguió una obra maestra de urbanismo. Por otra parte, el monopolio de la obsidiana no basta para explicar este logro. Unas técnicas tan complicadas como la consistente en practicar en una bola de dura piedra un orificio más fino que la más fina aguja, no pueden surgir espontáneamente. Si se trata de un invento, éste presupone un ingenio desconcertante. Pero, ¿no se trataría más bien de algo heredado? Cuesta mucho imaginar que el arte de Catal Huyuk fuese una prolongación normal del paleolítico superior, a fines de la última era glacial. Y esto puede aplicarse igualmente a la civilización de sacerdotes técnicos recientemente descubierta en el Cáucaso, en una región ciertamente en contacto con la ciudad neolítica, que tenía, como ya hemos dicho, una importante red comercial. ¿Primera civilización urbana completa? ¿Cómo surgió? ¿Por brusca aparición? En otro caso, ¿cuál fue su filiación? ¿Cuál fue su herencia? ¿Representó un progreso, en relación con un pasado que ignoramos, o fue recuerdo de alguna civilización más elevada? Tal vez los habitantes de Çatal Huyuk ignoraban o negaban la existencia de sus predecesores, de la misma manera que los de Altin Tepé desconocían la de los suyos. Cuando se descifre su escritura, es posible que leamos: «Sólo un loco podría pretender que en un pasado remoto hubo hombres tan adelantados como nosotros.».