squareeenix
Usuario (Argentina)

De la mano de George Lucas veremos este año un nuevo capítulo en su saga de Star Wars. En esta oportunidad asistiremos al estreno en sociedad de The Clone Wars, una serie de animación en tercera dimensión que podremos ver por algun canal aún no definido de la TV, como también en el cine (¡una cosa de locos!). La historia se ubica inmediatamente después de los acontecimientos vistos en Star Wars: Episode II - Attack of the Clones y relata las aventuras de Anakin Skywalker y Obi Wan Kenobi mientras batallan codo a codo en la Guerra de los Clones, mientras que un nuevo personaje hace su aparición como la joven padawán de Anakin link: http://www.youtube.com/watch?v=_lIrF3bpB5c Cuando un filme se hace con un ojo puesto en la cámara y el otro en la taquilla, se tuerce o se produce –digamos– una especie de acromegalia (en este caso, desarrollo excesivo de la extremidad comercial). Es lo que sucede con la película del sello transgaláctico de George Lucas, titulada La guerra de los clones (2008), dirigida por Dave Filoni. La trama pudo ser la que quisieran los guionistas Henry Gilroy, Steve Melching y Scott Murphy. Al final solo queda la sensación de un negociazo de los mercaderes del cine a costa de la buena voluntad de los espectadores y de los generosos fanáticos de la serie estelar La guerra de las galaxias . La guerra de los clones se mira en el espejo de esa serie y encuentra solo el vacío; incluso esta entrega de la saga se muestra deficitaria en animación 3D. Decimos deficitaria por torpe, inexpresiva, tiesa, poco creativa e irregular mostración de los personajes animados y de sus ambientes: naves, armas, robots y utilería para la acción. La historia es absolutamente arbitraria e incoherente, aburrida por escasez o pobreza intelectual (los guionistas no quisieron exprimirse sus propias imaginaciones). En la trama, los sistemas espaciales van cayendo bajo el poder del Lado Oscuro. Anakin Skywalker y su padawan Ahsoka Tano, con el apoyo de Obi-Wan Kenobi, son enviados a una peligrosa misión en medio de la guerra. El conde Dooku y sus agentes intentarán destruirlos. Y ahí sigue el burumbún. En algo sí nos quedamos pensando: ¿qué es este pesimismo histórico de ofrecer el futuro como un tiempo de solo guerras?, ¿por qué mostrarles a los niños las guerras como un estado natural de la conducta humana y de su historia?, ¿por qué hacer de las guerras absolutas una entretención, qué ligue tiene esto con el presente?, ¿por qué un filme así se clasifica para todo público: solo porque no hay sexo? Sin ritmo sostenido, sin progresión en la intriga, sin elegancia siquiera, este fantoche se queda sin nuestra recomendación