stonecoldacdc
Usuario (Estados Unidos)

Hola gente, recién estaba boludeando en google buscando cosas de la economía actual Argentina, bueno.. esta noticia es del 10 de este mes, pero no es tan vieja ¿no? , bueno, copeo esto porque este país parece que va para atrás, pero no es tan así, obvio, el país no esta bien, pero no esta Super para el Culo, bueno, no los aburro más, ahí va! ... El 9 de Octubre el Banco Mundial sorprendió con un pronóstico positivo para la Argentina. El organismo proyecta para el país un crecimiento del 4%, una cifra que incluso está por arriba del 3,5% que difundió el FMI. Claramente los números no son tan exagerados como los que mostró el Indec, o los que aparecen en el Presupuesto 2014, siempre por arriba del 5%. Sin embargo, es una tasa de crecimiento para nada despreciable, en medio de las críticas por el cepo al dólar, la inflación o la crisis energética, por sólo nombrar algunas de las más repetidas entre los economistas. Los estudios privados son más pesimistas y por lo general le ponen un techo del 3%, salvo algunas excepciones. Pero hay que tener en cuenta que a fin de año suelen ajustar al alza el crecimiento y terminan cerrando en un valor superior al de sus pronósticos iniciales. El Estudio Bein, por ejemplo, habla de una suba del 4%. Y la consultora de Orlando Ferreres ya calculó un 3% de crecimiento para los primeros ocho meses del año. Por su parte, Econométrica y Quantum Finanzas hablan de un 3,1%. El panorama para el 2014 luce un poco más complejo, en donde ya habría un tope del 2,5%, según los analistas. Es un crecimiento modesto, menor al año anterior-lo cual muestra un desaceleramiento- pero es una cifra digna. No hay a la vista un escenario recesión o de pérdida de empleo, la variable que más preocupa al gobierno. En diálogo con LPO, la economista de Abeceb.com Soledad Pérez Duhalde mencionó las causas del repunte registrado este año. Para la consultora dirigida por Dante Sica, el año podría cerrar con un crecimiento arriba del 3%. “Impulsaron Brasil, el agro, y las políticas expansivas del gobierno a partir de junio”, explicó la analista. “A partir de mayo, también empezaron a influir positivamente las paritarias”, agregó. “Hay una heterogenedidad enorme, algunos sectores suben y otros bajan”, contó. En ese sentido, aseguró que “si sacas el rubro automotriz, la industria cae, mientras que las economías regionales se desplomaron”. Por otro lado, “el turismo y el consumo de bienes durables volaron: sobre todo electrodomésticos y autos”, dijo. “Este año no fue malo”, afirmó. Por otro lado, como el año pasado la economía creció menos (Brasil se estancó y la sequía redujo la cosecha), los indicadores se comparan con un piso menor, que hace que la economía rebote. Para Pérez Duhalde, el año que viene el gobierno tendrá menos margen para hacer política, ya que no será un año eleccionario y, además, se agudizará la restricción externa vía pagos de deuda, turismo y déficit energético, y Brasil no traccionará tanto. Pero lo cierto es que ni el año pasado, cuando la economía creció menos, ni en el 2009 cuando golpeó la crisis mundial, Cristina restringió las políticas sociales, sino que las mantuvo, en su objetivo de fogonear el consumo. Hernán Lacunza, de la consultora Empiria comentó que “la Argentina entró en un rango de crecimiento bajo, en donde el crecimiento lo define el clima”. Así, el PBI oscilaría entre 0 y 2,5 o 3 por ciento como máximo, dependiendo de cómo fue la cosecha. Para Lacunza este año cerraría en un 2,8% y el 2014 el crecimiento caería al 1,5%. “La economía crecerá por la diferencia del sector agrícola”, sostuvo. Bueno, acá viene la canción que mas o menos refleja la situación en la actualidad de el país:
La increíble historia del único argentino, Edgardo Andrew, que se embarcó en el Titanic, muriendo en el trágico hundimiento del transatlántico en el año 1912. Antes de morir envió una postal a su amigo de la infancia, Rómulo Despósito, quien viviera en la ciudad cercana de Ramallo. Sus familiares aún conservan la postal, de entrañable valor histórico. En forma exclusiva Colón Doce pudo acceder a los detalles de esta historia fascinante. Cuando uno escucha estas historias se sumerge en el misterioso encanto de lo increíble, de lo real con sabor a místico, de un hecho verdadero que con el paso del tiempo parece transformarse en un cuento, en el que se mezcla la historia, las raras coincidencias del destino y el desenlace trágico e inevitable. Esta historia estuvo oculta entre las hojas de un libro por más de 80 años, y durante ese período de letargo desafió el paso del tiempo que, inexorablemente, transcurrió y produjo que esta simple postal se convirtiera en un objeto de carácter histórico. Una amistad Todo comienza cuando, a finales del siglo XIX, Rómulo Despósito y Edgardo Andrew, quienes son los personajes principales de esta historia, eran solo unos niños pequeños. En su Río Cuarto natal se criaban bajo la inmensa tranquilidad de una población que iba creciendo al ritmo del país. Allí, siendo infantes, iniciaron una amistad que seguiría intacta a pesar de los años y la distancia que luego los separó. Tras terminar los estudios universitarios, Rómulo Despósito, cuyos parientes residen actualmente en la ciudad de Ramallo, obtiene una beca para realizar un posgrado en Europa. Con el título de médico veterinario y un brillante porvenir emprende su viaje a la Universidad de Turín. Es allí, mientras se encuentra realizando sus estudios de posgrado, cuando recibe la postal de su entrañable amigo Andrew, que ochenta y cinco años más tarde es descubierta casualmente por familiares y se convertiría en un invalorable documento histórico El argentino Edgardo Andrew fue el único argentino que se embarcó en el Titanic. Su fatal destino estaba marcado por un sello trágico. A los 17 años el joven Edgardo partiría a Inglaterra para estudiar ingeniería naval. Una invitación de su hermano Alfredo, quien lo invitaba a su casamiento en los Estados Unidos, marcó el comienzo de su trágico final. El muchacho abandona sus estudios y decide emprender el viaje hacia el país del norte de América en el barco que lo haría inmortal. Pero su camino seguramente estaba ya trazado por líneas de coincidencias que lo llevarían a la fatalidad. Pues Edgardo Andrew había tratado de conseguir pasajes en la embarcación “Oceanic”. Pero una huelga de carboneros impidió que pudiera conseguir un pasaje para viajar en este barco. Esto provocó que Andrew adquiriera un boleto de segunda clase en el Titanic. La postal La última parada que realizó el Titanic fue en Irlanda. Desde allí Andrew le envía una carta a su prometida Josey, una postal a su familia en Córdoba y otra a su amigo Rómulo, quién en ese momento se encontraba en Turín. La postal decía textualmente: “Desde el barco más grande del mundo, te saluda tu amigo que va en viaje a los EEUU. Ayer salí de Inglaterra, así que no nos veremos en Londres. Tu amigo. E. Andreuw” En aquella época la correspondencia tardaba meses, en llegar, por lo que familiares y amigos recibieron cartas y postales tiempo después de enterarse de su muerte. La increíble historia Con el paso de los años, Rómulo Despósito comentaría a sus hijos la pérdida de su amigo en el naufragio del Titanic. Para sus hijos, la historia contada por Rómulo era una especie de leyenda real, lejana, basada en recuerdos relatados un sin fin de veces. Tras morir Rómulo, uno de sus hijos contó la historia a sus propios hijos. El relato se había convertido en una historia más cercana a un cuento que a un hecho real. Pero en 1993, diez años después de fallecido Rómulo Despósito, su nieta, Elena Despósito, encontraba guardada la prueba que demostraba que esta historia era verídica: la postal enviada por Edgardo Andrew desde el Titanic. La misma se había perdido y estuvo guardada entre las hojas de un libro por muchísimos años. Por casualidad Elena la encontró, revisando uno de ellos en la biblioteca familiar de la casa, ubicada en la Avenida San Martín, de la localidad de Ramallo. Fue así como con la evidencia de la postal y el relato que había sido trasmitido de una generación a la otra, sus nietas comenzaron a investigar. La confirmación de que Andrew murió en el Titanic y de sus últimas horas a bordo del barco “inhundible” llegaría tiempo después. El testimonio de Winnie Troutt, una mujer norteamericana, dilucidó muchas dudas. Edgardo había entablado amistad con ella a bordo del transatlántico, compartiendo muchas horas de navegación. El argentino le otorgó su salvavidas a la mujer y un niño que llevaba en brazos. En la desesperación de hundimiento muchos de los pasajeros no repararon en ciertas reglas de salvamento como “los niños y las mujeres primero”. Pero no fue el caso de Andrew, quien no dudó en su decisión. Winnie así salvo su vida, obteniendo un lugar en un bote. Tras el rescate, y a causa de la depresión que le aquejó, tuvieron que pasar 40 años para que ella pudiera hablar de lo sucedido. La carta que Andrew enviara a su familia fue publicada por el diario Clarín, pero no así la postal que envió a su amigo Rómulo. Hoy Colón Doce la publica, como un valioso objeto histórico, el cual atesoran sus familiares de Ramallo. Para saber sobre el Titanic * El Titanic fue un barco de pasaje inglés de tres cuadras de largo por 31 metros de ancho. El peso estimado ronda las 60 mil toneladas. * El capitán del coloso era E. J. Smith. * Se embarcaron 2223 pasajeros para los cuales había 16 botes. * El barco estaba dividido en primera, segunda y tercera clase. * Algunas de las secciones que funcionaban eran: una peluquería, un salón para fumadores, el comedor y la biblioteca. * El Titanic se hundió el 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural entre Inglaterra y Nueva York al chocar contra un iceberg. * Del total de pasajeros se ahogaron 1517 personas: 1360 hombres y 157 mujeres y niños. * El costo de su construcción en estos momentos alcanzaría los 400 millones de dólares. * Algunos obreros ingleses, para mortificar a sus compañeros irlandeses católicos, pintaron debajo de la línea de flotación algunas blasfemias como la siguiente: “ni Dios, ni el Papa, ni la tierra, ni el cielo nos podrán hundir”

José Guadalupe Tapia Quintero es señalado de supervisar el transporte y compra de cargamentos de droga desde Sinaloa y Baja California hacia EU; se le vincula con Ismael El mayo El gobierno de Estados Unidos identificó a José Guadalupe Tapia Quintero, como uno de los lugartenientes del Cártel de Sinaloa, quien presuntamente supervisa una red de transporte que se dedica al trasiego de droga a ese país, al servicio de células de Joaquín "El Chapo" Guzmán e Ismael "El Mayo" Zambada, por lo que este mexicano se incluyó en la lista negra del narcotráfico de ese país. Por medio de un comunicado, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció hoy la designación de Tapia Quintero, al considera que "juega un papel importante en el tráfico internacional de drogas". De acuerdo con las investigaciones del gobierno estadounidense, Tapia Quintero "supervisa el transporte de cocaína y mariguana con la organización narcotraficante Zambada García y es responsable de coordinar la compra y el transporte de la cocaína y la metanfetamina de Sinaloa a Estados Unidos, específicamente Arizona y California". El presunto narcotraficante también transporta metanfetamina en nombre de una célula del narcotráfico afiliada a "El Chapo " Guzmán de Sinaloa a Tijuana , Baja California a través de camiones con remolque . Adam J. Szubin, director de la Tesorería de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC ), sobre esta acción indicó que se continuará persiguiendo a al Cártel de Sinaloa, "nuestras acciones se centrarán en los puntos nerviosos financieros, así como la logística subyacentes que son esenciales para el día a día las operaciones del cártel, como la red de transporte contra la que estamos actuando en la actualidad. " "La DEA y sus socios de la OFAC no permitirán que estos cárteles peligrosos y sus asociados exploten el sistema financiero de Estados Unidos. Estamos sin descanso tras la pista financiera para privar a estos traficantes de sus activos, drenando la sangre de sus empresas criminales ", indicó por su parte el agente especial de la DEA a cargo de la investigación Doug Coleman. Ojala esto del narcotrafico algún día termine .
espero q les guste 5 puntos a q nunca escuchaste la mayoria de estas curiosidades link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=PaRgDlmsBSw

Bienvenidosh! Un lince ibérico y un ario (nordicos) vienen mas o menos del mismo lugar, con el mismo clima + =

La Marcha de San Lorenzo es una marcha militar argentina compuesta musicalmente en 1901 por el músico uruguayo Cayetano Alberto Silva, y con letra escrita en 1907 por el mendocino Carlos Javier Benielli, que honra el combate de San Lorenzo, en el que se enfrentaron las tropas del coronel de Granaderos José de San Martín y tropas realistas. Se conoce a la ciudad de Venado Tuerto, situada en el sur de Santa Fe, como la cuna de la marcha San Lorenzo. Allí se encuentra la casa donde fue compuesta, hoy transformada en museo histórico. La partitura compuesta por Silva fue dedicada al coronel Pablo Riccheri, Ministro de Guerra y modernizador del Ejército Argentino durante la presidencia del general Julio Argentino Roca. Él agradeció el homenaje pero le pidió que le cambiara el título por "Combate de San Lorenzo", pues había nacido en la citada ciudad que fue escenario de la única contienda que el general San Martín llevó a cabo en territorio argentino. El autor la ejecutó por primera vez en violín para arrullar el sueño de su hija, en febrero de 1901. Fue estrenada oficialmente en 1902 (sin letra) en las cercanías del Convento de San Carlos, donde se libró la batalla de San Lorenzo. Ese día la marcha fue designada Marcha Oficial del Ejército Argentino. Asistieron el Presidente de la Nación, general Julio Argentino Roca, y el Ministro Ricchieri. Marcha de San Lorenzo con imagenes del libertador general San Martin Fue ejecutada el 30 de octubre de 1902 para la inauguración del monumento al héroe en la ciudad de Santa Fe. En 1907 Carlos Javier Benielli, un vecino y amigo de Venado Tuerto, escribe la letra, junto a la de otras marchas compuestas por Silva como las de "Curupayty" y "Tuyuty". Hacia 1920, cuando el Ejército Argentino, adoptaba el modelo prusiano para reorganizarse y modernizarse, como muestra de amistad le obsequió San Lorenzo al Ejército Alemán. Este a cambio obsequió al Ejército Argentino la marcha "Alte Kameraden" (Viejos camaradas). marcha Alemana Alten Kameraden " Viejos Camaradas" con imagenes de Malvinas LETRA: Febo asoma; ya sus rayos iluminan el histórico convento; tras los muros, sordos ruidos oír se dejan de corceles y de acero. Son las huestes que prepara San Martín para luchar en San Lorenzo; el clarín estridente sonó y la voz del gran jefe a la carga ordenó. Avanza el enemigo a paso redoblado, al viento desplegado su rojo pabellón. (bis) Y nuestros granaderos, aliados de la gloria, inscriben en la historia su página mejor. (bis) Cabral, soldado heroico, cubriéndose de gloria, cual precio a la victoria, su vida rinde, haciéndose inmortal. Y allí salvó su arrojo, la libertad naciente de medio continente. ¡Honor, honor al gran Cabral! (bis) Batalla de San Lorenzo: El Combate de San Lorenzo ocurrió el 3 de febrero de 1813, junto al Convento de San Carlos Borromeo situado en la actual localidad de San Lorenzo de la provincia de Santa Fe (Argentina), entre las fuerzas independentistas rioplatenses (argentinas) —quienes resultaron triunfadoras— y las colonialistas españolas (realistas). Fue la única batalla en territorio argentino que libró el coronel de caballería José de San Martín, quien tuvo bajo sus órdenes al Regimiento de Granaderos a Caballo. La ciudad de Montevideo — declarada por España como capital provisional del Virreinato del Río de la Plata — era la principal base naval española en el océano Atlántico Sur; por tierra estaba sitiada por el ejército de José Rondeau, al que luego se sumaría José Gervasio Artigas. De modo que los españoles tenían que hacer uso del mar y del Río de la Plata para abastecerse. Frecuentemente, una escuadrilla realista salía de Montevideo en dirección al Paraná, y sus hombres merodeaban las costas robando los ganados. Una expedición compuesta de once embarcaciones, que había salido de Montevideo con el propósito indicado, fue seguida paralelamente por tierra por el coronel de caballería José de San Martín, al frente de 125 hombres del Regimiento de Granaderos a Caballo, recientemente creado por él. Las fuerzas de San Martín se adelantaron, deteniéndose el 2 de febrero cerca de la posta del Espinillo, situada a 21 km al norte del Rosario, donde hoy se ubica la ciudad de Capitán Bermúdez. Tras cambiar los caballos, continuaron al día siguiente su recorrido hasta el Convento San Carlos, ingresando por el lado oeste del monasterio. En ese lugar existe el convento de San Carlos, donde — tras negociar la situación con el superior de los frailes franciscanos del convento, fray Pedro García — San Martín ocultó a sus granaderos, de modo que la escuadrilla realista no pudo observarlos. Los realistas desembarcaron y avanzaron hacia el convento, suponiendo que allí estaban depositados los principales bienes de la zona. Para su sorpresa, fueron atacados por los granaderos a caballo sable en mano. El ataque de las tropas argentinas se realizó con un movimiento de pinzas saliendo de la parte trasera del convento, una de ellas —la de la izquierda y la primera en moverse— estaba encabezada por José de San Martín; la otra estaba encabezada por el capitán oriental Justo Germán Bermúdez, quien estaba secundado por el joven teniente porteño Manuel Díaz Vélez. Bermúdez ejecutó un rodeo muy grande, forzando la escapatoria de los españoles hacia sus buques. La táctica militar empleada por el General San Martín consistió en una maniobra envolvente, tomada de Napoleón.1 El desembarco no se produjo enfrente del convento, como había previsto San Martín, sino en dirección al centro de la actual ciudad. Por ello, la columna de San Martín llegó antes de que la de Bermúdez completara el movimiento. Por un momento, los españoles lograron defenderse. Una bala hirió al caballo de San Martín, que rodó y apretó una de las piernas del coronel, inmovilizándolo. Un enemigo iba a clavarle la bayoneta, cuando apareció el soldado puntano Juan Bautista Baigorria quien en ese preciso instante se interpuso, mató al soldado realista y comenzó una defensa heroica de San Martín. Mientras, el soldado correntino Juan Bautista Cabral ayudó a San Martín a liberarse de la opresión del lomo del caballo sobre su pierna salvándole la vida. Tanto el capitán Justo Bermúdez como el teniente Manuel Díaz Vélez y el soldado Juan Cabral morirían en esa heroica acción, por eso son conmemorados en la Historia Argentina. Existe la creencia de que Baigorria murió en la batalla de San Lorenzo, pero los registros muestran que sirvió en el ejército de los Andes hasta aproximadamente el año 1818.2 La llegada del grupo de Bermúdez, impidiendo que los realistas se reorganizaran en cuadro, completó la victoria de San Martín, obligando a los realistas a huir apresuradamente. Algunos realistas se arrojaron al río desde la barranca y perecieron ahogados. El combate duró, en total, alrededor de 15 minutos.3 Este combate constituyó el bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos a Caballo. Pese a lo escaso de las tropas comprometidas, y a la escasa duración de la batalla, ésta tuvo consecuencias estratégicas: no hubo más campañas de los realistas de Montevideo hacia el río Paraná, y la ciudad comenzó a tener problemas de abastecimiento. Éstos llevarían, mucho más tarde, a su caída en manos de las tropas de Buenos Aires. San Martín se expuso al fuego enemigo hasta el punto de que en este combate casi perdió la vida. Para explicar este hecho, téngase en cuenta que en esa época muchos de los oficiales principales encabezaban los combates para ser ejemplo de sus subordinados, el otro motivo parece haber sido disipar las sospechas que pudiera haber sobre la fidelidad de San Martín: tras décadas de vida en España, aún mantenía acento peninsular, y se sospechaba que fuera un agente realista (proespañol). Parte del combate de San Lorenzo, suscrito por el coronel José de San Martín al superior gobierno: Exmo Señor. Tengo el honor de decir a V. E. que en el día 3 de febrero los granaderos de mi mando en su primer ensayo han agregado un nuevo triunfo á las armas de la patria. Los enemigos en número de 250 hombres desembarcaron a las 5 y media de la mañana en el puerto de S. Lorenzo, y se dirigieron sin oposición al colegio S. Carlos conforme al plan que tenían meditado en dos divisiones de a 60 hombres cada una, los ataques por derecha e izquierda, hicieron no obstante una esforzada resistencia sostenida por los fuegos de los buques, pero no capaz de contener el intrépido arrojo con que los granaderos cargaron sobre ellos sable en mano: al punto se replegaron en fuga a las bajadas dejando en el campo de batalla 40 muertos, 14 prisioneros de ellos, 12 heridos sin incluir los que se desplomaron, y llevaron consigo, que por los regueros de sangre, que se ven en las barrancas considero mayor número. Dos cañones, 40 fusiles, 4 bayonetas, y una bandera que pongo en manos de V. E. y la arrancó con la vida al abanderado el valiente oficial D. Hipolito Bouchard. De nuestra parte se han perdido 26 hombres, 6 muertos, y los demás heridos, de este número son: el capitán D. Justo Bermúdez, y el teniente Manuel Díaz Vélez, que avanzándose con energía hasta el borde de la barranca cayó este recomendable oficial en manos del enemigo. El valor e intrepidez que han manifestado la oficialidad y tropa de mi mando los hace acreedores a los respetos de la patria, y atenciones de V. E.; cuento entre estos al esforzado y benemérito párroco Dr. Julián Navarro, que se presentó con valor animando con su voz, y suministrando los auxilios espirituales en el campo de batalla: igualmente lo han contraído los oficiales voluntarios D. Vicente Mármol, y D. Julián Corvera, que á la par de los míos permanecieron con denuedo en todos los peligros. Seguramente el valor e intrepidez de mis granaderos hubieran terminado en este día de un solo golpe las invasiones de los enemigos en las costas del Paraná, si la proximidad de las bajadas no hubiera protegido su fuga, pero me arrojo a pronosticar sin temor que este escarmiento será un principio para que los enemigos no vuelvan a inquietar a estos pacíficos moradores. Dios guarde a V. E. muchos años. San Lorenzo febrero 3 de 1813. El legado del combate se preservó con las toponimias de tres localidades del Gran Rosario: Puerto General San Martín (por el victorioso general libertador, como muchos otros sitios de Argentina), Capitán Bermúdez (capitán del Regimiento de Granaderos, jefe del ala derecha en el ataque), y Granadero Baigorria (un soldado de Granaderos). La carretera que atraviesa las citadas localidades, Ruta Nacional 11, toma el nombre de Avenida San Martín al atravesar su zona urbana. También una gran avenida, San Martín, de Rosario lleva ese nombre y en el casco histórico de Rosario existe la Bajada Sargento Cabral, en homenaje a Juan Bautista Cabral. El Convento de San Carlos Borromeo conserva los restos mortales de los combatientes muertos en una urna. Hay un Museo Histórico sobre el combate, con la celda ocupada por el General San Martín (que puede visitarse). En el exterior y frente a él, está el monumento conmemorativo del combate, y el Campo de la Gloria.4 Detrás del edificio vive aún un viejo árbol bajo el cual San Martín redactó el parte de guerra referente al combate en cuestión. A orillas del Paraná, está el Campo de la Gloria, donde, se dice, se desarrolló el glorioso combate. No obstante el combate tuvo lugar en un puerto natural que existía cientos de metros hacia el norte y que marcharon hacia el convento en diagonal. Esa pequeña playa desapareció tras una furiosa tormenta de 1915, por lo que el verdadero Campo de la Gloria está sepultado bajo numerosas casas.5 Bajas patriotas Cuarenta fueron las bajas producidas entre las tropas realistas, en tanto que las filas patriotas tuvieron 14 y fueron: Juanario Luna, José Gregorio Franco6 y Basilio Bustos, de San Luis. Juan Bautista Cabral y Feliciano Silva, de Corrientes. Ramón Saavedra y Blas Vargas, de Santiago del Estero. Ramón Amador y Domingo Soriano, de La Rioja. José Márquez y José Manuel Díaz, de Córdoba. Juan Mateo Gelvez, de Escobar Buenos Aires. Domingo Porteau, de Labarthe-Rivière, en Francia. Julián Alzogaray, de Chile. A ellos deben agregarse el Capitán Justo Germán Bermúdez, nacido en Montevideo, que falleciera 14 días después,7 y el Teniente Manuel Díaz Vélez, nacido en Buenos Aires, que falleció el 20 de mayo de 1813, ambos a consecuencia de las heridas recibidas en combate. FIN DEL POST!
La inmigración argentina en Estados Unidos se refiere a los estadounidenses argentinos, ciudadanos o residentes de Estados Unidos, cuyos orígenes se encuentra en la República Argentina. La inmigración argentina en los Estados Unidos está representada por unos 194.308 ciudadanos que residen principalmente en los estados de Florida, California, Nueva York y Nueva Jersey.1 Como reflejo de la población de Argentina, los argentino-estadounidenses conservan sus valores y raíces predominantemente hispanas e italianas en la mayoría de los casos. El perfil de los estadounidenses argentinos es similar al de la población general de Estados Unidos; sin embargo, algunas las diferencias se encuentra en su educación. Los estadounidenses argentinos presentan una tasa de 39,5% de titulares de licenciatura, posgrado y grados profesionales; en contraste, con el promedio de 27,5% de la población total estadounidense. La diferencia es más marcada entre las mujeres: 40,2% de estadounidenses argentinas y 26,7% de las mujeres estadounidenses en total.2 Otra diferencia importante es el hecho de que el 69,1% de los estadounidenses argentinos son inmigrantes, lo que contrasta con el 12,6% de la población total estadounidense.2 En cuanto al ingreso medio familiar, los estadounidense argentinos tienen uno de $55.044, nuevamente mayor al promedio nacional, con un $50.740.2 Índice 1 Demografía 2 Distribución de la población 3 Estadounidenses argentinos célebres 4 Véase también 5 Referencias 6 Enlaces externos Demografía Según el Censo Americano de 2010, hay 248 000 personas de origen argentino en los Estados Unidos. Esto incluye los hijos de argentinos nacidos en los Estados Unidos. Las ciudades donde hay mas argentinos son Los Angeles, Miami, y Nueva York. Se estima que hay alrededor de 50 000 argentinos en cada ciudad, aunque, como sucede con otras nacionalidades latinas, la cifra exacta no se conoce. Las tres ciudades mencionadas son sede de las mas importantes instituciones argentino americanas. Entre ellas se destacan la Camara de Comercio Argentino Americana (Nueva York y Miami), el Centro Argentino CEGA (Washington DC y Miami), y la Asociación de Profesionales Argentinos (Los Angeles). Los medios argentino americanos mas importantes que difunden noticias locales son la revista El Suplemento (Los Angeles) y Diario Sur (Miami). "El Blog de APA" es una importante fuente online. Distribución de la población Aunque la comunidad hispana más númerosa en los Estados Unidos la integran mexicanos, cubanos y puertorriqueños, los inmigrantes argentinos tienen presencia destacada, contando con más de 500 comunidades disgredas por el territorio estadounidense. Las veinte comunidades estadounidenses que poseen los porcentajes más altos de inmigrantes argentinos son las siguientes:3 Miami Beach, Florida (FL) 4.4% Sunny Isles Beach (FL) 4.1% Plantation Mobile Home Park (FL) 4.0% Bay Harbor Islands (FL) 3.5% North Bay Village (FL) y Cayo Vizcaíno (FL) 3.4% Deer Park (California), (CA) 3.3% Harbor Hills (Nueva York) (NY) 3.0% Surfside (FL) 2.6% Lauderdale-by-the-Sea (FL) 2.4% Acton (California) (CA) 2.3% Aventura (FL) 2.1% Islandia, NY y The Crossings (FL) 2.0% Thomaston (NY) y Ojus (Florida) (FL) 1.9% Doral (FL) 1.8% East Richmond Heights (CA) 1.7% Lebanon (Illinois) (IL) 1.6% Mayland-Pleasant Hill (TN) 1.5% Sunnyslope (California), Herricks (NY) y La Habra Heights (CA) 1,4% Lawrenceville (Nueva Jersey) y Cutler (Florida) 1,3% Gardiner (Nueva York), Miami Shores FL, Flower Hill NY y Groton Long Point CT 1,2% Estadounidenses argentinos célebres Carlos Alazraqui Marcelo Balboa Alexis Bledel Fernando Caldeiro Linda Cristal Ariel Dorfman Candela Ferro Julie Gonzalo Martin Gramatica Enrique Gratas Albert Hammond Jr. Fernando Lamas Lorenzo Lamas Paz Lenchantin Pablo Mastroeni Eduardo Montes-Bradley Jacqueline Obradors Andrés Oppenheimer César Pelli Claudio Reyna Eduardo D. Sontag Sebastian Spreng Adrián Suar Diana Taurasi Play-N-Skillz Roy Cortina Gustavo Santaolalla Que mierda ser argentino Viva usa

Uno de los mejores mundiales que se vieron, en el mejor país del mundo.. Romário el mejor jugador de ese mundial Brasil campeón Premio de juego limpio de brasil. Cancion: Gloryland interpretada por Daryl Hall and the Sound of the Blackness El último mundial de Maradona en el que se tuvo que retirar porque le detectaron efedrina en un control antidoping tras el partido ante Nigeria. Mejor arquero (premio Lev Yashin): Michel Preud'homme Segundo puesto: Italia Tercer puesto: Suecia Cuarto puesto: Bulgaria Hubo un defensor colombiano asesinado en su país por haber marcado un autogol que hizo que Colombia se quede en fase de grupos. Andrés Escobar. Oleg Salenko Bota de oro con 6 goles Sedes. Stanford, Pasadena, Chicago, Dallas, Pontiac, Washington D.C, Orlando, Foxborough. Equipos participantes: 24

1. Arqueros:Sergio Goycochea El Pato Abbondanzieri El mono burgos 2. Defensores:Flaco Schiavi José Della Torre Rojo José Luis Cuciuffo Javier Zanetti Suplentes: Oscar Garré Américo Gallego Daniel Passarella Ángel Bargas 3. Mediocampistas: Caruso Lombardi Diego Armando Maradona Mascherano Suplentes Frizelme El Burrito Ortega Miguel Brindisi 4. Delanteros: Lo nacionalizamos al gran pelado Silva! Obolo Suplentes Mario Alberto "El Matador" Kempes. Gabriel Omar Batistuta
se llamo H.M.S. "Venerable" fué uno de los cuatro portaaviones Clase Colossus completado antes de la finalización de la 2ª Guerra Mundial. El Venerable, con aviones Barracudas y Corsario embarcados, se unió al Escuadrón 11 de Portaaviones en Sydney, Australia uniéndose a la Flota del Pacífico cuando la guerra estaba terminando. Participó en la toma de Hong Kong y luego de la guerra repatrió prisioneros de guerra a India y Australia. En Abril de 1948 fué vendido a Holanda y comisionado como HMNLS "Krel Doorman" el 28 de Mayo de 1948. Operó aviones de ataque y cazas, llevaba 34 cañones AA de 40 mm. Se modernizó entre 1955 y 1958 con el agregado de una cubierta de vuelo en ángulo para operar aviones a reacción, nueva isla, elevadores, catapulta, lugares para aviones y electrónica. Operó como antisubmarino/ataque. A partir de mediados de los 60 operó sólo como ASM. El 29 de Abril de 1968 sufrió un incendio en la zona de calderas y tuvo severos daños que se consideraron irreparables. 15 de Octubre de 1968 nos lo vendieron a nosotros luego de ser reparado en Rotterdam, se comisionó el 12 de Marzo de 1969 como ARA "25 de Mayo". Entre 1980 y 1981 se le hicieron grandes mejoras en preparación a la llegada de nuestros Super Etendards se le reforzó su cubierta, se agregó espacio para más aviones. Al comienzo de la guerra de Malvinas sus Etendards no estaban aún en completo servicio por lo que llevaba ocho McDonnell Douglas Skyhawks, seis Grumman Trackers y cuatro Sikorsky Sea Kings. Participó en la invasión a las islas y a principios de Mayo estaba preparandose para un ataque a la flota Inglesa, que no fue posible por mal tiempo.(según lo que dijeron) Luego del hundimiento del "Belgrano" lo confinaron a aguas costeras donde estaría a salvo de los submarinos "piratas" y ocasionó que no tuviera ninguna otra participación en la guerra. Su grupo aéreo fué desembarcado y operaron desde tierra. en los 90 sus turbinas Parsons fueron cambiadas por motores diesel. Luego que algunos equipos le fueron quitados para venderselos a Brasil, que operaba un buque gemelo, se vendió para desguaze y arribó a Alang, India el 15 de Marzo, luego de un viaje a remolque de 8.000 millas. Un final Tragico. no lo supimos cuidar ni mantener y la Argentina se que quedo sin un Portaaviones. En la memoria quedaran El Independencia y el ARA 25 de Mayo. A fines de abril de 1982, mientras los submarinos nucleares británicos tomaban posición en el Atlántico Sur, se produjo un intenso debate sobre los medios para neutralizar la principal amenaza argentina: el portaaviones ARA 25 de Mayo. El submarino HMS Splendid estaba en condiciones de lograrlo. Pero la Regla de Enfrentamiento 206 se lo impedía. Alejandro J. Amendolara es abogado especialista en Derecho de las Telecomunicaciones e investigador sobre el Conflicto por las Islas Malvinas de 1982. Ha publicado varios artículos sobre la actuación del submarino ARA Santa Fe en el diario La Nación y en la revista especializada Warship World de Gran Bretaña. Actualmente se encuentra preparando la tesis para su Maestría en Historia de la Guerra sobre aspectos del Conflicto del Atlántico Sur. El 30 de diciembre de 1943. Los operarios del astillero inglés Cammell Laird & Co. festejaban la botadura del portaaviones HMS Venerable para la Royal Navy. Llegaría a principios de 1945 para contribuir al esfuerzo bélico aliado en los tramos finales de la Segunda Guerra Mundial. Difícilmente se hubiera podido imaginar entonces que casi cuarenta años después, ese mismo buque sería frenéticamente buscado por los periscopios de los submarinos de la propia Royal Navy para enviarlo al fondo del océano. Durante el conflicto de Malvinas en 1982, la amenaza más importante a las intenciones británicas de recuperar las islas la constituía el portaaviones ARA 25 de Mayo –incorporado a la Armada Argentina en 1969, si bien para entonces el buque había sufrido el paso del tiempo y dificultades en su mantenimiento. Su componente aéreo, cazabombarderos Skyhawk, aviones antisubmarinos Tracker y helicópteros, enfrentaba serios problemas en su operatividad originados en el embargo de armas dispuesto por los EE.UU. pocos años antes. El desafío para los servicios de inteligencia británicos era determinar si los aviones Super Etendard, con sus mortíferos misiles Exocet, estaban operativos y si podrían utilizar el ARA 25 de Mayo para operar en alta mar. Luego de varios informes contradictorios, el Comité Conjunto de Inteligencia británico había llegado a una conclusión para el 19 de abril: los Super Etendard no podrían ser utilizados desde el portaaviones sino que se emplearían desde las bases terrestres. Con ello, la amenaza parecía reducirse. Pero aún quedaban sus aviones cazabombarderos Skyhawk A-4, con un radio de acción máximo de 500 millas náuticas, suficiente para preocupar al almirante Sandy Woodward, comandante de la Fuerza de Tareas Británica. De alguna forma, los británicos debían neutralizar el portaaviones. Portada del diario inglés The Sun del 17 de abril de 1982, anunciando que el portaaviones ARA 25 de Mayo encabezaba la flota argentina para interceptar los buques de la Fuerza de Tareas británica. (Colección del autor) Pocos días antes, el 12 de abril, el submarino HMS Spartan había llegado a las aguas próximas a Puerto Argentino, luego de 11 días de navegación desde su base en Escocia. Con su arribo se hizo efectiva la Zona de Exclusión Marítima (ZEM), anunciada por los británicos el 9 de abril, consistente en un círculo de 200 millas náuticas de radio a partir de un punto ubicado aproximadamente en el centro de las islas. Pero esta regla sólo se aplicaba a buques argentinos. Esta restricción sería “sin perjuicio del derecho del Reino Unido de tomar cualquier medida adicional que se requiera en ejercicio de su derecho a autodefensa, en los términos del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”, cláusula adicional que acompañaba el anuncio de la ZEM. Dos días más tarde —14 de abril—, el comandante del HMS Splendid, Commander Roger Lane-Nott, envió un mensaje a Northwood (1) anunciando que se encontraba en posición entre las islas y el continente. Poco más tarde se le ordenó dirigirse más al norte para localizar al ARA 25 de Mayo. La Royal Navy presionaba al Gabinete de Guerra para tener Reglas de Enfrentamiento (2) más flexibles. Los submarinos nucleares (SSN) no podían atacar buques de superficie a menos que fuera en defensa propia, pero sí a submarinos convencionales que fueran detectados. El Gabinete de Guerra se reunió en la mañana del 22 de abril y discutió que si se decidía interceptar al grupo del portaaviones con uno de los submarinos, a éste le tomaría unas 36 horas para llegar a la posición estimada. Entonces, se consideró que como no podía ordenarse un ataque sobre el portaaviones con las reglas de enfrentamiento existentes, no tenía sentido emplear un SSN sólo para exploración. Pese a ello, el 23 de abril, el HMS Splendid detectó el portaaviones navegando hacia el sur a pocas millas de la costa desde su base de Puerto Belgrano. Como el submarino se encontraba muy alejado de la ZEM, no podía atacarlo. Inmediatamente transmitió un mensaje para obtener el cambio en las Reglas de Enfrentamiento y así atacar al buque. Al recibir el rechazo de su pedido, el comandante del submarino recuerda: “Fue un momento extremadamente frustrante. Realmente pensé que lo tenía”. El HMS Splendid debió abandonar el contacto. Ese día se envió un mensaje de advertencia al gobierno argentino, difundido ampliamente en los medios: El Gobierno de Su Majestad desea dejar en claro que cualquier aproximación por parte de buques de guerra argentinos, incluyendo submarinos, embarcaciones auxiliares o aviones militares que puedan constituir una amenaza e interferir con la misión de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur, se enfrentarán a una respuesta adecuada. (1) Cuarteles de las Fuerzas Armadas Británicas para el planeamiento y conducción de operaciones militares de ultramar. (2) Reglas de Enfrentamiento: Directivas emitidas por la autoridad política/ militar competente que determinan las circunstancias y limitaciones bajo las cuales las fuerzas propias inician y/o continúan el combate contra otras fuerzas enfrentadas. Ante la proximidad de la Fuerza de Tareas a las Malvinas y los nuevos informes de inteligencia, el día 24 se ordenó nuevamente al HMS Splendid realizar exploración y prepararse para acciones ofensivas contra el portaaviones. El 26 de abril, a la altura de Comodoro Rivadavia, el HMS Splendid avistó a dos destructores argentinos, el ARA Hércules y el ARA Santísima Trinidad, navegando hacia el sur a lo largo de la costa argentina, acompañados de tres fragatas armadas con misiles Exocet. Luego de una persecución de 24 horas, inexplicablemente, recibió la orden de suspender la persecución para ir a buscar el portaaviones más hacia el norte. “No podía entender por qué querían que me alejara de los escoltas, cuando en el curso normal —por definición— el portaaviones debía reunirse con ellos o viceversa”, manifestó Lane-Nott. Ese mismo día se presentó en Chequers (3) la necesidad de preparar específicamente un ataque sobre el portaaviones. Todos los ministros coincidían en que resultaba esencial proteger a la fuerza anfibia de desembarco en el momento de máximo peligro. El primer paso era el cierre de la pista aérea de Puerto Argentino para evitar que cualquier aeronave pudiera interferir en un desembarco. El ARA 25 de Mayo quedaría entonces relegado para un delicado segundo paso. En esa reunión del Gabinete de Guerra, el Primer Lord del Almirantazgo, Sir Henry Leach, advirtió que las defensas aéreas británicas podrían quedar muy expandidas de no neutralizar el portaaviones. John Nott, secretario de Defensa, se preocupaba por la “horrible lógica” que veía con el ataque a los aeropuertos como una movida después de aquélla. William Whitelaw, secretario de Interior, se preguntaba si la opinión pública estaba lista para el hundimiento de un portaaviones. Mientras que la Primer Ministro, Margaret Thatcher, tenía la visión de que sería más aceptable que los ataques sobre los aeródromos, que podían ser interpretados como poniendo en riesgo a civiles. Si bien Leach compartía la posición, insistió en que era esencial anular el portaaviones para la seguridad de la fuerza anfibia, y que se necesitaba hacerlo a más tardar para el 3 de mayo. Se asumió que era una decisión muy trascendente como para tomarla en ese momento, por lo que en una nueva reunión Nott debía presentar las Reglas de Enfrentamiento apropiadas por si resultaba necesario atacar al portaaviones, y sobre la posibilidad de realizar una advertencia previa al gobierno argentino. Resultaba esencial para la seguridad de la Fuerza de Tareas británica que se tomaran medidas preventivas para neutralizar un ataque. Al día siguiente —27 de abril—, Lewin propuso un borrador que incluía: la naturaleza, alcance y tiempos de la amenaza impuesta por el portaaviones; las operaciones disponibles para el Comandante de la Fuerza de Tareas para proteger la fuerza anfibia; las implicancias de inducir la amenaza, ya sea autorizando ataques preventivos o declarando zonas especiales; las ventajas y desventajas de otorgar una advertencia de las intenciones británicas, y la acción a tomar en relación a los sobrevivientes de un eventual ataque. (3) Residencia campestre del primer ministro británico, ubicada al sudeste de Aylesbury, Buckighamshire. Portada del diario inglés Daily Mirror del 5 de abril de 1982, mostrando a los portaaviones ARA 25 de Mayo y HMS Invincible como los buques “en curso de colisión para la guerra”. (Colección del autor) Entonces surgió el problema más crítico: la Regla de Enfrentamiento 206. Bajo esta regla, se delegaba la autoridad para asumir que el ataque de una unidad enemiga era el primero de un conjunto de ataques múltiples coordinados. Así, se podría atacar a todas las “unidades amenazantes” para reducir el eventual riesgo sobre la Fuerza de Tareas. El alcance del concepto “unidad amenazante” podría variar, pero en casi todos los supuestos incluía el portaaviones. Pero la regla –que aparentaba ser suficiente— sólo se aplicaba a aeronaves o buques de la Royal Navy, no a los submarinos. El día 28, el Gabinete de Guerra recibió un informe que describía la amenaza del ARA 25 de Mayo: Los argentinos tienen un portaaviones viejo. De todas formas, puede llevar de 7 a 9 Skyhawks y, posiblemente, hasta 5 aviones Super Etendard. Ambos tipos de aeronaves tienen capacidad para montar ataques aire superficie y aire-aire a una distancia de 400 millas del portaaviones. Los 6 aviones Tracker pueden realizar operaciones de vigilancia hasta 500 millas del portaaviones, otorgándole la capacidad para dirigir otras unidades aéreas o navales hacia posiciones de ataque, al igual que emplear en ofensiva sus aviones propios. La mejor defensa era “neutralizarlo”, atacándolo en alta mar donde quiera que estuviera. Pero, mientras el ataque en alta mar brindaba la “más económica y certera perspectiva de neutralizar la amenaza”, el Ministerio de Defensa reconocía que sería difícil de establecer la “base legal para semejante acción, y que la reacción a ello podría ser perjudicial”. La recomendación era para la decisión de hundir al portaaviones una vez que una unidad argentina atacara. Ese mismo día, con la imposición de la Zona de Exclusión Total (ZET), llegaron las nuevas Reglas de Enfrentamiento. Se dividió la ZET en cuatro cuadrantes y se ordenó su patrulla a los tres submarinos en el área. Ningún submarino podría ingresar en las áreas asignadas a los otros, salvo que estuviera en “persecución caliente” de un buque enemigo. Para la tarde del 30 de abril, se reunió nuevamente el Gabinete de Guerra, esta vez con un asesor legal del Ministerio de Relaciones Exteriores. Éste dijo que cualquier amenaza debía ser demostrable. Sólo podía usarse la fuerza si el portaaviones estaba lo suficientemente cerca para montar un ataque aéreo. El Jefe de Estado Mayor de Defensa, Sir Terence Lewin, cuya visión era cercana a la de Leach, argumentaba como peor caso que el portaaviones podría cubrir 500 millas en un día y que además llevaba aviones con un radio operativo de 500 millas, con lo que siempre estaría en condiciones de amenazar a la Fuerza de Tareas. “Tuvimos cierta dificultad en persuadir a los ministros que el 25 de Mayo era un buque con cañones de 250 millas de alcance”, escribiría más tarde Lewin. Así, el Gabinete entendió que resultaría suficiente la advertencia abierta del 23 de abril para que los argentinos no interfirieran con la misión de la Fuerza de Tareas, con lo que prevaleció la visión de Lewin. De este modo, el Gabinete de Guerra decidió cambiar las Reglas de Enfrentamiento para permitir a todas las fuerzas atacar al portaaviones fuera de la ZET —incluyendo los submarinos nucleares—, aun si no hubiera habido un ataque previo sobre la Fuerza de Tareas, excepto que estuviera al norte del paralelo 35° S y al oeste del meridiano 48° O (en triángulo con la costa de Uruguay), o dentro de las 12 millas de la costa argentina. Nott expresó más tarde que “ya le habíamos dado al almirante Woodward las reglas de enfrentamiento, permitiéndole atacar al portaaviones argentino 25 de Mayo donde quiera que lo encuentre, dentro o fuera de cualquier zona de exclusión”. Si el portaaviones era detectado, su suerte estaría echada Temprano en la mañana del 1° de mayo, se recibió un nuevo informe de inteligencia sobre la posición del ARA 25 de Mayo, con lo que desde el Cuartel de Northwood se emitió un mensaje de radio al Splendid y al Spartan para buscar el portaaviones. Por problemas en sus comunicaciones, el Splendid no recibió inmediatamente el mensaje. Por su lado, si bien el Spartan recibió el mensaje, su comandante, Commander James B. Taylor, asumió que el portaaviones se encontraba en el cuadrante del Splendid, con lo que se inhibió de dirigirse a la posición estimada. El portaaviones argentino —sin saberlo— se escabullía una vez más. Ante la ausencia de noticias sobre la posición del portaaviones, Woodward ordenó que sus aviones intentaran la búsqueda. A las 03.30 de la madrugada del 2 de mayo despegó uno de los Sea Harrier, piloteado por el Flight Lieutenant Ian Mortimer, del 801 Squadron a bordo del HMS Invincible, quien, a 200 millas al noroeste de la Fuerza de Tareas, había encontrado con su radar lo que aparentaba ser el ARA 25 de Mayo y sus buques escolta, regresando apresuradamente al portaaviones. Entonces, Woodward concluyó —acertadamente—, que el grupo del portaaviones estaba planeando un ataque al amanecer. En efecto, en el ARA 25 de Mayo se estaban alistando las aeronaves para realizar un ataque al amanecer —si bien la misión se canceló poco después y el buque y sus escoltas pusieron proa hacia el continente—. Pero, esto era sólo la mitad del problema. El grupo del crucero ARA General Belgrano que se aproximaba por el sudoeste era la otra mitad de la amenaza. La única opción que se presentaba a los británicos era eliminar uno de los brazos de la pinza. La elección recayó sobre el crucero, perseguido silenciosamente por el submarino HMS Conqueror, al mando del Commander Chris Wreford-Brown. Woodward remarcó: “Me encuentro obligado a decir que, si aun el Spartan hubiera estado en contacto con el 25 de Mayo, hubiera recomendado en la forma más enfática posible de atacar ambos esa noche”. Ese mismo día 2, en una reunión informal en Chequers de la mayoría de los miembros del OD (SA) (4), siguiendo una revisión previa de la situación por los Jefes de Estado Mayor, se cambiaron las reglas para “permitir ataques sobre cualquier embarcación naval argentina en alta mar”, tal como el 30 de abril se había acordado sólo para el ARA 25 de Mayo. El destino del Belgrano quedaba así sellado. (4) OD (SA): Defense and Oversea Policy Committee, Subcommittee on the South Atlantic and Falkland Islands. Submarino HMS Splendid (S106), de la clase Swiftsure, botado en octubre de 1979. Foto autografiada por Cdr. R. C. Lane-Nott. El submarino zarpó de su base de Faslane hacia el sur el 1° de abril de 1982. (Colección del autor) “Existía una clara amenaza militar de la cual no podíamos hacer caso omiso sin pecar de irresponsabilidad”, manifestó Thatcher. “Fue una de las decisiones más fáciles de toda la guerra”, expresó Nott. La decisión se tomó tan sólo dos horas antes de que comenzara en Washington la reunión entre el Secretario de Relaciones Exteriores, Francis Pym, y Alexander Haig, quien le presentaría a aquél la propuesta de paz peruana. Al atardecer del 2 de mayo la amenaza había terminado. Los temores sobre la efectividad de los submarinos nucleares se habían materializado. La Flota de Mar argentina se replegó a aguas poco profundas, sin que se le presentara en el resto del conflicto otra oportunidad favorable para un nuevo ataque decisivo. El ARA 25 de Mayo, con problemas de propulsión, quedó al resguardo en aguas poco profundas, no sin antes desembarcar su componente aéreo para continuar la lucha desde bases terrestres. La respuesta llegaría dos días después, pero desde el aire, y la víctima sería el destructor británico HMS Sheffield. Submarino HMS Conqueror (S48), de la clase Churchill, botado en agosto de 1969. Al mando del Cdr. Lt. C. Wreford-Brown, el submarino participó de las operaciones en Georgias del Sur, para luego ser reasignado a un área de patrulla al sudoeste de Malvinas, en donde el 2 de mayo de 1982 torpedeó y hundió el ARA General Belgrano. (Colección del autor) Te queremos, en donde sea que estés