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Registrate y eliminá la publicidad! ¡Detengamos la deforestación! La Deforestación causa el aluvión de Tartagal link: http://img9.xooimage.com/files/3/3/4/madredeus---sil-ncio-bbf126.swf Basta de muertes innecesarias La gran cantidad de desmontes para producir soja que se realizó en los últimos años en la provincia de Salta en la zona cercana a Tartagal es una de las principales causas de estas inundaciones. Salta, Argentina — Greenpeace denunció este lunes que las actuales inundaciones en el norte de la provincia de Salta, como sucediera también en el año 2006, son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción al que se encuentran sometidos los últimos bosques nativos argentinos por la falta de una política firme contra los desmontes. Salta es una de las provincias con mayores niveles de deforestación. La zona cercana a la ciudad de Tartagal es una las más afectadas por los desmontes para la ampliación de la frontera agrícola. Además, padecen los impactos de la explotación maderera sin control, que abre caminos en sus cerros en los que múltiples aserraderos ilegales irrumpen para robar madera y deteriorar sin pausa la estructura del bosque. “La gran cantidad de desmontes para producir soja que se realizó en los últimos años en la provincia de Salta en la zona cercana a Tartagal es una de las principales causas de estas inundaciones. Las altas precipitaciones, sumado a la pérdida de cobertura vegetal, incluso casi a la vera de los ríos, generaron un verdadero cóctel destructivo”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace. Sin la vegetación propia del lugar, la estructura de las laderas se vuelve cada vez más inestable. Sin retención suficiente, se acelera el escurrimiento superficial. Con poca retención y excesivo escurrimiento, las crecidas no se regulan. Con grandes crecidas, no hay puente ni camino que resista. El ecosistema es dinámico y se repone, pero ante la explotación descontrolada muchas veces no tiene capacidad de cicatrización para mitigar el impacto de copiosas lluvias en tan escaso tiempo. Greenpeace ya había denunciado la incidencia de la deforestación en las inundaciones que sufrió Tartagal en el año 2006: “Hubo desmontes en la parte media y baja del río Tartagal. Allí hay 3.166 hectáreas depredadas. Es decir que la superficie de bosque eliminada, directamente relacionada con el río en la cuenca baja, es tres veces mayor que la superficie de Tartagal. Esto hizo que el curso del río, en vez de seguir encauzado, produjera anegamientos. Al aumentar las lluvias el río acrecentó su capacidad de carga y generó una erosión retrocedente”, afirmaba el informe de la entidad ambientalista. A pesar de esto, los desmontes en la provincia aumentaron considerablemente: durante 2007, en plena discusión parlamentaria de la Ley de Bosques, la provincia de Salta autorizó el desmonte de más de cuatrocientas mil hectáreas. La situación en la provincia es tan grave que algunos de estos desmontes fueron suspendidos, en diciembre pasado, por la Corte Suprema de Justicia en de la Nación, tras un amparo de comunidades indígenas. “Además de concentrar más de la mitad de la biodiversidad del planeta, los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Son nuestra esponja natural y paraguas protector. En ese sentido es urgente que el Poder Ejecutivo reglamente lo antes posible la Ley de Bosques (1), cuya aplicación conforme a su espíritu original es la única herramienta concreta para frenar la deforestación en nuestro país”, afirmó Giardini. (1) La Ley de Bosques fue sancionada el 28 de noviembre de 2007 tras una campaña que logró juntar un millón y medio de firmas, y establece que las provincias no pueden emitir nuevos permisos de desmonte hasta tanto no realicen un Ordenamiento Territorial de sus zonas boscosas bajo diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a evitar la fragmentación y degradación del bosque nativo y a preservar las tierras utilizadas por las comunidades campesinas e indígenas. La norma crea el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos (cerca de mil millones de pesos al año) para distribuir entre las provincias que sancionen por ley provincial el Ordenamiento Territorial de sus Bosques, con el objetivo de fortalecer la capacidad técnica y de control, compensar a los titulares que realicen tareas de conservación y manejo sostenible, y para fomentar las actividades productivas que los pequeños productores rurales y comunidades indígenas realizan en zonas boscosas. Situación nacional Argentina no es ajena a la realidad mundial En junio de 1810, un alarmado Manuel Belgrano escribía: “parecieron los bosques como el inmenso mar respecto de la corta población que teníamos... hemos visto a los montañeses dar por el pie a un árbol frondoso, en lo más florido de la primavera, solo por probar el filo del hacha... causa el mayor sentimiento ver tantos árboles muertos... Se presiente ya lo detestables que seremos a la generación venidera, si... no se ponen activos...”. En el marco del Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos (Proyecto Bosques Nativos y Áreas Protegidas Préstamo BIRF 4085-AR, 1998-2005) la Dirección de Bosques realiza por primera vez a nivel nacional la “Cartografía y Superficie de Bosque Nativo de Argentina al año 1998”. por lo cual es difícil dimensionar con exactitud la magnitud del proceso y su localización en distintos momentos. Sin embargo los datos demuestran una constante pérdida de superficie de Bosque Nativo y la existencia de una aceleración del proceso en las últimas década. Según las estimaciones efectuadas por la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal la deforestación para el periodo 1998-2008 tiene valores cercanos a 300.000 ha/año. Conclusiones § Argentina probablemente está enfrentando en las últimas décadas uno de los procesos de deforestación más fuerte de su historia. Con el agravante que en la actualidad el reemplazo de los bosques por la agricultura se realiza principalmente por el monocultivo de soja. Si bien está muy difundida en el país la práctica de siembra directa, se continúan utilizando técnicas de labranza que deterioran el suelo y que, en última instancia, producen desertificación. Por otro lado, las precipitaciones en las regiones donde se produce el mayor avance de la frontera agrícola constituyen un factor limitante para la agricultura, lo que sumado al potencial deterioro del suelo, aumenta la incertidumbre en cuanto a rentabilidad y sustentabilidad a largo plazo de este tipo de producciones. §Los bosques nativos de Argentina se encuentran severamente degradados y requieren ser manejados para favorecer su recuperación y presentarse como una alternativa viable del uso del suelo frente a la agricultura. § La falta de ordenamiento territorial permite que la frontera agrícola continúe avanzando sobre el bosque pese a que existen grandes extensiones de tierras aptas para agricultura subutilizadas o abandonadas. § Ante la decisión de aumentar la producción agrícola del país, el sector parece estar reaccionando especialmente con la ampliación de la superficie cultivada (en parte por deforestación) en lugar de intensificar el uso de las tierras agrícolas existentes. Los riesgos de la deforestación La preservación del medio ambiente requiere la adopción de estrategias para evitar desastres y preservar los recursos disponibles, como es evidente en el caso de los bosques nativos. Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, entre 1998 y 2002 se perdieron casi ochocientas mil hectáreas de bosques. En los cuatro años siguientes el problema se agravó: se deforestaron un millón cien mil hectáreas. Esto significa que en ocho años el país perdió el diez por ciento de su superficie forestada, y que se destruyen casi mil hectáreas de bosque por día. Además, el crecimiento del ritmo anual de la tala en la Argentina es seis veces más alto que el promedio mundial. Este arrasamiento de los bosques naturales causa una serie de efectos negativos, que deterioran el clima, las corrientes de los ríos, la calidad de las tierras y la diversidad de especies vegetales y animales. Este trastorno ecológico afecta a los pobladores de la zona de un modo directo, e indirectamente lesiona a toda la comunidad y compromete irresponsablemente a las futuras generaciones. A lo largo del siglo veinte, la indiferencia ante los bosques nativos dejó que se consumara una deforestación intensa e irracional. En la actualidad, persiste en el país tanto el afán destructivo como la desidia estatal. De un modo progresivo, velando por el futuro de nuestro entorno, es necesario que se protejan los bosques nativos y que se implemente una estrategia forestal sustentable. Según datos oficiales, se está registrando una fuerte disminución de bosques nativos, lo cual tiene diversos efectos negativos sobre el medio ambiente. Es necesario tener una política forestal sustentable link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=0N0rUSxxJ5c EXTRAS: IMAGENES DEL DESASTRE EN TARTAGAL Este post va dedicado a toda la gente de tartagal, les deseo lo mejor para aquellos que fueron afectados y no dejen de pelear nunca que "aquel que no se rinde jamas sera vencido"