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Usuario (Argentina)

1. Los seguidores de la serie, como el propio productor David Silverman, están de acuerdo en que Waylon Smithers es homosexual, o al menos bisexual. 2. «Los Simpson» han recibido decenas de nominaciones a los premios Emmy, además de otros premios incluyendo seis premios Annie consecutivos y el premio Peabody en 1997. 3. El pelo de la nuca de Homero y la oreja, forman dos letras, una M y una G, que son las iniciales de Matt Groening. 4. La dirección de los Simpson varía entre episodios, aunque la más habitual es Evergreen Terrace, 742, inspirada en la calle donde Matt Groening vivió de pequeño. Básicamente la dirección se mantiene constante o con pequeñas variaciones (en el número de la calle principalmente), excepto en el episodio «Kamp Krusty“, donde la dirección de los Simpson es Spalding Way, 430, Springfield, presumiblemente en honor al monologuista y actor Spalding Gray cuyo humor también se considera sutil, agudo y en general irritante para los republicanos. 5. El número de teléfono de los Simpson también puede variar entre episodios. Según la agenda del director Skinner, de la Escuela Primaria de Springfield, los teléfonos de Homero han sido: 555–6528 (casa) y 555–7334 (trabajo); 555–6832 (casa) y 555–6754 (trabajo). En la Tercera temporada era el 555–8707 y en el episodio de debut televisivo «Mr. Plow» fue el 555–3223 en casa y 555–3226 en el trabajo. 6. Springfield es un lugar ficticio. Matt Groening afirma que utilizó este nombre porque es uno de los nombres de ciudad más vulgares y porque Springfield era la ciudad más próxima a Portland, Oregón, donde Matt vivió de pequeño. Aunque, el ex productor y director David Silverman dijo que Springfield está en el estado de North Takoma. 7. En el episodio donde le hacen una auditoría a Homero le llaman Homero Jimeno, se entiende que la J en su nombre es de Jimeno, pero después cuando va a averiguar de que es la J en su nombre descubre que la J es de Jay. 8. El color de la piel de los personajes es siempre: RGB 255 / 217 / 15 9. El nombre de Bart es un juego de palabras de «brat» (mocoso), aunque más de una vez Matt ha dicho que el personaje está fuertemente inspirado en él mismo (Matt) y su hermano (Mark). 10. El apellido Simpson significa literalmente «Hijo de un simplón/inocentón” 11. Según el permiso de conducir de Homero, , mide 1,76, pesa 108 kilos, tiene ojos azules, es calvo y nació el 12 de mayo de 1956. 12. La producción de cada temporada se inicia en diciembre, cuando los guionistas desarrollan unas 16 ideas que se plasman en más o menos 12 guiones. La Primera temporada cada episodio constaba de unos 12.000 dibujos. Los episodios más recientes pueden llegar a necesitar hasta 24.000. 13. El Pelo de Bart esta conformado siempre por 9 puntas. 14. La tintura del Pelo de Marge es un azul 56 15. Los nombres de Los Simpsons provienen de la propia familia de Matt Groening, su padre y su madre se llamaban Homer y Margaret, sus hermanos se llaman Mark, Patty, Lisa y Maggie y sus dos hijos se llaman Homero y Abe. 16. En el episodio 299 dieron la dirección de correo electrónico de Homero, [email protected] 17. La palabra que Homero expresa como queja, ¡Ou! (“D’oh!”, inglés) que la usa típicamente cuando se hace daño, se da cuenta de que ha hecho algo estúpido o malo, o cuando algo malo le ha pasado, no fue invetada por él, si no que la aprendió de su de su Padre, Abraham Simpson. Esta frase que ha hecho tan famosa se ha agregado al Diccionario Oxford de inglés. 18.El bajo Intelecto de Homero Simpson no se debe ni a experimetos en el ejército, ni a los constantes golpes de cabeza, electro-shocks, la constante exposición a radicación en la planta nuclear, ni mucho menos al gen “Simpson” en el cromosoma “Y”, si no que segun un capítulo de la serie es por que tiene en el cerebro un lápiz de cera para colorear que el mismo se metió durante su niñez.

Como parte de una campaña publicitaria contra la piratería en internet, los artistas Mirc Pagano y Moreno de Turco realizaron esculturas de grandes leyendas de la música hechas completamente con CD’s. Elvis Presley, Freddy Mercury, James Brown, Michael Jackson, Jimi Hendrix, Bob Marley y Jim Morrison fueron construidos enteramente por CD’s de cada uno de ellos. 6500 CD’s y más de 200 horas de trabajo les llevó a estos dos directores de arte realizar todas las esculturas, que están acompañadas de un video de animación que completa la campaña Piracy, que lucha contra la distribución musical a través de internet y fomenta que las estrellas que ya son leyenda, no hubieran podido alcanzar lo que son sin la compra legal de discos. Moreno de Turco es un diseñador y artista publicitario italiano que ha hecho diversas gráficas para marcas muy importantes, y se caracteriza por la calidad de imagen y fotografía. Por ultimo, les dejo este video

Después de la cancelación de su show en el Luna Park, previsto para el año pasado, Limp Bizkit visitará nuestro país el 1 de agosto para presentarse en el Estadio Malvinas Argentinas. Será en el marco de una gira promocional impulsada por la salida de su último disco, “Gold Cobra”, el primer disco de la banda desde “The Unquestionable Truth (Part 1)” del 2005, y el primero con la formación completa desde “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water”, el disco que los lanzó al estrellato mundial allá por el 2000. El descanso se debió a que Fred Durst, el líder de la banda, se dedicó a su carrera como director de cine, y Wes Borland, su mano derecha, probó con otros proyectos musicales. Pero ahora están de vuelta y con todo. “Hay una energía poderosa y única en este grupo de personas que no hemos encontrado en ningún otro lugar. Esa es la razón por la cual Limp Bizkit está de vuelta", dijo Durst al respecto. La noticia de la visita se gestó, como suele pasar con muchas novedades en estos días, en la red social Twitter. Fred Durst anunció que pensaban visitar Latinoamérica entre el 21 de julio y el 7 de agosto, sin especificar mucho más que eso. Pero ahora llegó la confirmación de lugar y fecha, así que ya pueden celebrar oficialmente. “Gold Cobra” tiene fecha de salida para este mes, y llega justo a tiempo para que puedan aprenderse y cantar los nuevos temas en esta visita de la banda. Todavía no hay información oficial sobre la venta de entradas, así que estén atentos para más información. Fuente:

Desde el inicio de los tiempos, ir a un show implica lidiar con una serie de personajes con conductas que no son precisamente tolerables. Adaptarse a los códigos de convivencia rockera socialmente instaurados parece no representar un esfuerzo generalizado. Y no sólo están los violentos ni los sacados que no paran de pedir a los gritos el hit histórico de la banda: últimamente, el comportamiento -tedioso- más común está relacionado con la necesidad de registrarlo todo y de compartirlo virtualmente. ¿Cuánto puede disfrutar una persona que ve TODO el recital a través de su iPhone? Estas y otras cuestiones nos planteamos en este listado con diez acciones insoportables que, en mayor o menor medida, tenemos que padecer en cada show. 1. Los que filman o graban todo el show. O no paran de sacar fotos. Como decíamos, últimamente el imperio dospuntocerista profundizó una tendencia relacionada con la necesidad de registrarlo todo a cada minuto. El hecho de tener enfrente a un sujeto sosteniendo su iPhone, cámara o dispositivo móvil que sea durante la totalidad del recital no es placentero. Menos teniendo que vivir con la idea de que el tipo se está perdiendo todo lo que pasa sobre el escenario y que esas fotos y videos seguramente se vean para la mierda. 2. Los que exigen el hit. ¡"Destrucción"! Este tipo de comportamiento es tolerable en la medida que no sea abusivo. Pedilo una vez, está bien, pero no te pases todo el show gritándolo. En este apartado también puede ubicarse el llamado (por nuestros usuarios, fíjense) "el careta que no sabe qué fue a ver", un personaje odiado por tan sólo conocer los éxitos de la banda en cuestión. Lo que también nos conduce hacia el escabroso terreno del resentimiento por la división del campo en VIP, donde se cree que la presencia de estos sujetos es superior. 3. Las que se suben a los hombros. Personaje egoísta por excelencia, la mina que quiere verlo todo sin considerar que está perturbándole el disfrute a un puñado de infelices al azar que quedaron con la visión bloqueada por su culo elevado en el aire. Fuerte. 4. Los que a toda costa se quieren abrir camino. En las antípodas del pobre que llegó a las dos de la tarde y se mantiene estoicamente aferrado a la valla, este sujeto utiliza la violencia física para estar cerca del escenario. Su fin es comprensible pero sus medios a veces son extremos; están directa y proporcionalmente relacionados con el consumo de sustancias previo o en simultáneo al show. 5. Los que hablan. Están los que hacen comentarios vinculados al artista, a los temas tocados, a los modelos de instrumentos, los que cuentan anécdotas históricas de la banda, los que describen minuciosamente lo que pasa sobre el escenario a sus compañeros de emociones y los que traducen o repiten cada palabra mencionada por el frontman en cuestión. Están estos y también están los mucho más condenables que hablan sobre cualquier otra cosa en absoluto relacionada con la música: para qué pagar una entrada si podés tomarte una birra en un bar. Respect. 6. Los Robertos Quenedis. Hay que estar preparado para encontrarse con individuos que cantan a los gritos todos y cada uno de los temas del listado, está bien, porque ese disfrute apasionado es parte del pacto tácito. Pero cuando el canto viene por fonética (o en un inglés de mierda, como el de Roberto) o cuando el conocimiento de las letras no es demasiado preciso, entonces la cuestión se torna más que densa. 7. Los que tiran cosas al escenario. Los ositos y remeras y flores y cartitas de amor no molestan; el problema son los objetos contundentes. Ya en la zona del vandalismo y en un arrojo que lamentablemente no puede ser anticipado por los controles de seguridad, por suerte no con mucha frecuencia pero pasa, pasa. Y Axl Rose puede dar fe. 8. Los que tuitean o chequean sus mails o lo que sea todo el tiempo. Directamente relacionado con el punto número uno. La tecnología y el reinado de las redes sociales atentan contra la convivencia pacífica de la audiencia. Más allá de que, una vez más, el tipo que se la pasa con el teléfono en la mano es incapaz de vivir la experiencia en su totalidad, especialmente en los lugares cerrados, es insufrible tener la luz de una pantalla adherida a la retina durante todo el show. 9. Los que piden "abajo". Esta es fija de los teatros o estadios con butacas. Cuando el show llega a ese punto máximo en el que estar sentado no se justifica y la música y las sensaciones del momento obligan a la platea a levantarse en sincronía, siempre hay un desubicado desfasado que no lo siente necesario. Y no sólo eso, si no que pretende que el lugar entero se adapte. 10. Los que gritan las respuestas a las preguntas/apreciaciones del músico. "Recuerdo la primera vez que vinimos, hace seis años", dice Vedder, emocionado. "Yo estuve ahí, Eddie, fui las dos fechas, papá, groso", se escucha desde abajo. A nadie le importa, capo. Saludos!