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Primer post: 16 dic 2007
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Como buscar dentro de megaupload, rapidshare, etc..
InfoporAnónimo12/16/2007

Truco para buscar dentro de megaupload, rapidshare, etc.. bueno gente les dejo un truquito que me encontré WEBeando por ahí sobre como buscar dentro de los uploads.. poner en la barra de busqueda de google lo siguiente: +inurl:lo que queramos buscar site:el servidor en que se quiera buscar asi por ejemplo... +inurl:halo site:megaupload.com ó +inurl:halo+2+crack site:megaupload.com y les va a dar todos los resultados o si queremos buscar algun set de algun dia en particular podemos poner tambien la fecha: +inurl:04+05+2007 site:megaupload.com o alguna fiesta en particular +inurl:moonpark site:megaupload.com tambien se puede cambiar los servidores.. algunos que probé que funcionan: fileshare.in.ua rapidshare.com badongo.com fileho.com (se podría probar tambien con algun otro servidor) bueno en fin.. no es que les quiera dejar tarea, pero con este truco me encontre el juego de halo 3 completo... dejen sus comentarios please saludos! Y que Dios los beendiga a todos...

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2 Viajes Al Infierno
InfoporAnónimoFecha desconocida

testimonio de Victoria Nehale... PRIMER VIAJE AL INFIERNO En el fin de semana del 23 de julio del 2005, tome un viaje en taxi de 30 minutos, desde el pueblo de Ondangwa en donde trabajo y resido, hasta mi aldea nativa para pasar el fin de semana con mis padres. En el camino a casa, tuve la sensación de que algo extraordinario iba a suceder esa tarde. Llegue a casa al rededor de las 6:00 p.m., y ese era el tiempo en que la gente prepara para la cena. Yo estaba en la cocina con el resto de mi familia, recostada en una vieja sábana sobre el suelo, mientras que mis sobrinitas y mis sobrinos cantaban sus coros de la escuela dominical. De repente senti una gran unción que vino sobre mí, mi cuerpo se debilitó, y yo permanecí bajo el poder de Dios. Vi a un hombre usando una larga túnica blanca, sujeta con una cinta del mismo color, venia caminando hacia donde yo me encontraba. Había una luz brillante al rededor de Él, como si la luz radiara de Él mismo. Usaba unas sandalias cafés; sus facciones eran como las de la gente del Oriente Medio, tenia una hermosa piel bronceada. Su gesto era muy amable y lleno de gloria, pero no podía ver a sus ojos. Cuando Él comenzó a hablar sus voz era tierna, amable y amorosa, sin embargo con mucha autoridad; ondas de amor emanaban desde Su mismo ser. Él extendió Su mano hacia mí y me levantó del lugar donde yo estaba recostada. De repente yo me encontraba en un hermoso cuerpo transformado; me veía exactamente como cuando tenía 18 años. Me encontraba usando una túnica blanca ceñida con un cinto blanco. Pero aunque mi túnica era blanca, el material era diferente del que material de la túnica de este hombre. Su túnica tenia una apariencia como de seda con una brillantez que simplemente no se como describir. Él dijo con la mas amorosa y tierna voz: "Victoria, quiero que vengas conmigo; te enseñare cosas espantosas y te llevaré a un lugar a donde nunca has estado jamás en toda tu vida". Él tomó mi mano derecha y partimos. Yo sentía como si estuvieramos caminando en el aire y nos elevabamos todo el tiempo. Después de un tiempo en el camino, comencé a sentirme muy cansada y le dije que me sentía incapaz de poder continuar en el camino y le rogué que me permitiera regresar, sin embargo Él me miró tiernamente y dijo: "Tu no estás cansada - estas bien. Si te cansas, yo te cargaré, pero por el momento te encuentras bien. La paz sea contigo, vamos". El lugar al que llegamos era muy árido, peor que el peor de los desiertos conocidos por el hombre, no había ningún signo de vida de ningun tipo. No había un sólo árbol o hoja o pasto o niguna cosa con vida en esa vista. Era un lugar muy deprimente de hecho. Llegamos hasta una puerta, y el hombre se volvió y me dijo: "Victoria, vamos a travesar por la puerta y las cosas que vas a ver te van a espantar y afectar - pero debes descansar segura en que a cualquier lugar que yo te lleve, estarás bien protegida. Solo abre tus ojos y observa todo lo que voy a mostrarte". Yo estaba aterrorizada y comencé a sollozar, empecé a protestar y a suplicar a este hombre que me trajera de regreso. Le dije que no quería ir a ese lugar, por que podía ver a través de la puerta lo que estaba sucediendo allí dentro. El me miró y dijo, "La paz sea contigo; Yo estoy contigo. Debemos ir adentro, por que el tiempo se está acabando". Entramos a través de la puerta. No puedo describirles a ustedes el horror de ese lugar. Estoy convencida que no hay otro lugar tan espantoso en todo el universo entero como ese lugar. El lugar era extremadamente grande y tenía la sensación de que se expandía y agrandaba todo el tiempo. Era un lugar de densas tinieblas y el calor de ese lugar no se podía medir; era mas caliente que el mas caliente de todos los fuegos. No podía ver ninguna flama de fuego, o de dónde provenía el calor pero eso estaba realmente ARDIENDO. El lugar estaba lleno de moscas de todos los tamaños - verdes, negras y grises, todo tipo de mosca concebible se encontraba en ese lugar. Además de eso habia también cortos, gruesos y oscuros gusanos por todas partes, subiendo por todas partes, los gusanos empezaron a subir sobre nosotros y las moscas también estaban sobre nosotros. El lugar estaba llendo del mas asqueroso y repugnante hedor; no hay palabras para describir la intensidad del hedor de ese lugar. El olor era casi como el de la carne podrida pero era cien veces peor que la cualquier carne decadente que jamás hubiera yo olido en toda mi vida. El lugar estaba llendo de el ruido de lamentos y de crujir de dientes, así como de demoniacas carcajadas malignas. Lo peor acerca de este lugar era que estaba lleno de personas. Había tantas personas que no se podían enumerar. Las personas se veían en forma de esqueletos. Puedo decir confiadamente que estos esqueletos eran humanos, por que reconocí a algunos de mis parientes cercanos y gente de mi aldea. Sus huesos eran de un gris oscuro y extremadamente secos. Tenían largos y filosos dientes como animales salvajes. Sus bocas eran grandes y anchas y sus lenguas eran largas y de un rojo brillante. Sus manos y pies tenían largos y delgados dedos con uñas largas y afiladas. Algunos de ellos tenían colas y cuernos. Habían demonios mezclándose entre la gente, los demonios en apariencia se veían como reptiles y caminaban en cuatro patas. Estaban a gusto en ese ambiente y estaban constantemente burlándose y atormentando a los humanos. El ruido que los demonios hacían era mas bien como una celebración, se veían a gusto y despreocupados; también bailaban y brincaban todo el tiempo. Los humanos por el contrario, se veían miserables y deprimidos; se encontraban en un estado de impotencia y de desesperación. El ruido que los humanos hacían era causado por el dolor; sollozaban, gritaban, crujían sus dientes, estaban en una situación desesperada de inimaginable dolor y agonía. Las personas en este lugar eran incontables, pero pude ver claramente que la gran mayoría eran mujeres. Se encontraban divididos en diferentes grupos. Pero aún estando en grupos, no era posible estimar el número de personas dentro de un sólo grupo por que cada grupo era extremadamente grande. El hombre me guió hacia uno de los grupos en la parte este de ese lugar. Él me miró y dijo: "Victoria, este es un grupo de personas que rehusó perdonar a otros. Yo les dije muchas veces de muchas diferentes maneras que perdonaran a los otros pero ellos me rechazaron; yo les había perdonado a ellos todos sus pecados, pero ellos se rehusaron a perdonar a otros. Su tiempo se terminó y se encontraron a si mismos en este lugar. Ellos estarán aquí por toda la eternidad; ellos están comiendo los frutos de su labor por siempre y para siempre. Aunque, es muy doloroso para mí verlos en este horrible lugar y en esta eterna situación -por que yo los amo". Fuí entonces guiada al siguiente grupo, y el hombre me dijo que la gente en este segundo grupo eran aquellos que tenían deudas. Había tres categorías diferentes en ese grupo. La primera categoría era de gente que debía a otros, ellos tenían dinero para pagar sus deudas pero se mantenían demorando y postergando sus pagos. Ellos decían que pagarían mañana, o la siguiente semana, o el siguiente año, hasta que el tiempo se les terminó a ellos y ahora se encuentran en este lugar. Y aqui es donde se quedarán para siempre; están comiendo los frutos de su labor. La segunda categoría era de aquellos que tenían deudas que se podían permitir pagar a sus acredores y ademas querían pagarlas, pero temían mas a las consecuencias por que, tal vez, si ellos decían la verdad sufrirían el rechazo o tal vez irían a la cárcel o tal vez lo que hicieron se sabría abiertamente ante todo el mundo y ellos serían humillados. El hombre dijo: "Ninguno de ellos vino a mí para preguntarme alguna manera. Si ellos lo hubieran hecho, Yo les hubiera enseñado el camino hacia una salida fácil. Pero ellos prefirieron usar su propio sabiduría y razonamientos los cuales no les ayudaron en niguna forma. Su tiempo se les terminó y ahora se encuentran en este lugar en donde estarán para siempre. Estan comiendo los frutos de su labor". Después el dijo: "La tercera categoría tenían deudas las cuales no se podían permitir pagar, pero, nuevamente, ninguno de ellos me dijo que tenían deudas que ellos no podían pagar. Si así lo hubieran hecho, Yo hubiera pagado sus deudas. Ellos también trataron de usar su propio razonamiento y sabiduría, los cuales no pudieron ayudarlos en nada. Y ahora ello se encuentran en este lugar en donde estarán para siempre. Ellos estan ahora comiendo el fruto de su labor. Mi corazón se duele por todas estas personas por que los amo profundamente". En el primer grupo, vi a dos de mis parientas cercanas, así como a una de doce años, también pariente mía. Yo se que tenía doce por que esa era la edad que ella tenía en el momento de su muerte. En el segundo grupo vi también algunos de mis parientes, así como a un pastor al cual yo conocía muy bien. Jakes, mi novio que habia cometido suicidio por que yo le había dado mi vida a Jesucristo, estaba también en el segundo grupo. También vi a algunos de mis vecinos en ambos grupos. Yo reconocí a la gente que conocía antes de sus muertes; ellos también me reconocieron a mí. Mis parientes estaban furiosos cuando me vieron y comenzaron a gritarme obscenidades; usaban el lenguaje mas vulgar mientras me maldecían. Uno de ellos me decía que yo no era digna de seguir al hombre que estaba conmigo; ellos me decían las cosas que yo solía hacer antes de darle mi vida a Cristo. Ellos no estaban mintiendo; las cosas de las que me estaban acusando eran verdad. Jakes me decía que yo le pertenecía a el, y que yo debería de estar en donde él estaba por que había cometido los mismos pecados que el cometió. Al principio el pastor parecía feliz de verme y me dijo que había hecho bien en venir, pero su actitud cambió inmediatamente cuando él vió quién era el que me estaba acompañando y entonces el también se unió a las maldiciones y el uso de lenguaje obsceno. El hombre que iba conmigo me dijo que los ignorara por que ellos no sabían lo que estaban haciendo. Yo estaba petrificada y extremadamente triste; mi cuerpo estaba temblando y no podía permanecer de pie. Estaba llorando incontrolablemente. El hombre se volvió a mí, me dió un abrazo, y dijo: "La paz sea contigo, Victoria". Mi fuerza retornó a mí y me sentí muy segura en su abrazo. Entonces Él me dijo que teníamos que dejar el lugar y regresar. Él me miró y dijo: "Victoria, Yo te he mostrado. Ahora tu debes escoger en cual de los grupos tu quieres estar; la desición está en tus propias manos. Debes decirle a la gente todo lo que has visto y experimentado pero no agregues ni omitas nada". Yo recuerdo que dejamos el lugar de horrores juntos pero no se en que momento lo deje a Él por que entonces me di cuenta: Abrí mis ojos y ya estaba de vuelta en mi cuerpo físico, recostada en el Hospital Oshakati. Había un suero en mi brazo izquierdo y vi a mi madre y otros vecinos de nuestra aldea en una esquina del cuarto, desde donde me estaban viendo con asombro. Pude ver en el rostro de mi madre que había estado llorando. Le pregunte a una de las enfermeras si ella sabía que me había sucedido, pero ella solo bromeo y dijo: "Fuiste enviada de regreso; tal vez has hecho algo malo y necesitas arrepentirte". La enfermera estaba tratando de hablar de manera alegre acerca de mi condición, pero podía ver que estaba espantada de acercarse a mí. Le pedí que llamara al doctor que me había atendido. Cuando el llegó dijo que no sabía lo que estaba mal conmigo. Inicialmente el penso que había contraído malaria, pero los resultados de la malaria habían salido negativos. El continuó diciendo que mi temperatura, pulso y presion arterial estaban peligrosamente bajos pero que no había podido encontrar la causa para ello. El dijo que no había nada que el pudiera hacer por mí; el no me podía admitir por que no estaba enferma. El suero que me estaban aplicando no funcionaba al principio pero cuando abrí mis ojos, entonces comenzo a funcionar. El me recomendó que la enfermera administrara otro suero cuando el primero se hubiera terminado para que pudiera tener suficientes fuerzas para regresar a casa. Yo estaba espantada de las cosas que había visto en ese lugar y no podía dejar de llorar. El hedor de ese horrible lugar continuaba siendo tan real como cuando estaba ahi dentro. Las escenas de ese lugar se me revelaban en mi mente todo el tiempo. No podía dormir y mi cuerpo entero estaba en gran dolor. Sentía como si todos mis miembros hubieran sido arrancados de mí y puestos de regreso en mi cuerpo. Oh me sentía terrible. Tuve diarrea y un dolor de cabeza punzante por una semana entera. Yo ya estaba determinada que no hablaría con nadie acerca de mis experiencias por que quien me iba a creer? Que iba a pensar la gente? Permanecía diciendome a mi misma que no debía nunca relata mi experiencia a nadie. Uno de mis mentores me telefoneó tres días después para inquirir hacerca de mi bienestar por que le había enviado un mensaje pidiendole que orara por mí. Antes de que pudiera darme cuenta me encontraba ya diciendole acerca mis experiencias. Cuando me recapacité de lo que estaba haciendo ya le había dicho la mayoría de la historia. Quería patearme a mí misma. Lloraba por que estaba convencida de que había cometido el peor error de mi vida. Ahora la historia estaba dicha, no habia posibilidad de que yo pudiera esconderlo más. Ahora se que si Dios quiere que algo sea dicho, simplemente será dicho. El es Dios, después de todo. El 19 de agosto, desperté, sintiendo las señales de una unción en mi cuerpo físico. Estaba débil y temblando, mientras que ondas de electrcidad pasaban a través de mi cuerpo. En la tarde vi una luz brillante aproximandose hacia el cuarto y en medio de esa luz se encontraba el mismo hombre. Esta vez Él se sento en una silla junto a mi cama, no tengo idea de donde salió esa silla pero estaba allí tan pronto como Él se dispuso para sentarse. Era una hermosa silla hecha de oro solido; la forma era la de una silla convencional, con soporte en la espalda. En cada pata habia una estrella de plata incrustada en el oro; la misma estrella estaba también en el centro del soporte de la espalda. Tenía ruedas redondas en cada pata. Después de saludarme, Él me dijo que Él sabía que tenía muchas preguntas acerca de Su identidad y que había venido para revelarse a sí mismo conmigo, y para explicar ciertas cosas que yo había experimentado. Él dijo: "Yo Soy Jesús, tu Salvador. Si tienes alguna duda, mira mis manos. El lugar a donde fuimos es el infierno". Cuando miré a Sus manos, vi las marcas en donde los clavos lo habían atravesado. Querido amigo, yo quiero decirte que el infierno no es un producto de la imaginación de nadie, sino un lugar real y bastante desagradable. No fué hecho para las personas sino para Satanás y sus demonios. Nuestro debido lugar es en el Cielo con Jesús, pero nosotros debemos escoger a Jesús antes de que sea demasiado tarde. Hoy que escuchan Su voz, no endurezcan su corazón; acepten a Jesús como su Salvador personal hoy y vivan para Él. El infierno es un lugar terrible, es un lugar de miedo y tristeza; es un lugar de tormento y eterno llanto y crujir de dientes. Satanás quiere llevárse a tantos como le sea posible al infierno con él. No cooperen con él; cooperen con Jesús y ustedes vivirán y no morirán. No podía entender por que el Señor me diría que hiciera una desición entre los dos grupos que Él me enseñó en el infierno cuando yo era ya una cristiana renacida. Yo lo había aceptado en mi vida y Él todavía me pedía hacer una desición de querer ir al infierno o no. No podía entender. Empecé a orar y a preguntarle a Dios que me diera una revelación de lo que Él había querido decir y lo que Él quería que yo hiciera. El Señor me reveló que yo estaba abrigando una falta de perdón y resentimiento en mi corazón en contra de una de mis hermanas, así como mi prima. Le pedí al Señor que me perdonara la falta de perdón en mi espíritu; también le pedí perdón a mi hermana por albergar ira y amargura en mi corazón encontra de ella. El Señor me instruyó también a pedirle perdón a mi prima. El Señor también me recordó que hubo un tiempo en el que adquirí un trabajo como profesora con un diploma fraudulento, y Él consideraba eso como una deuda y un robo. Yo estaba determinada a hacer lo que era correcto y le pedí al Señor que me ayudara a través de este problema y que me mostrara una salida fácil por que esto era un crimen serio que me podría llevar tras las rejas. Él me dirigió a ir al Departamento de Educación y confesar lo que había hecho.Yo estaba dispuesta a ir a la cárcel si esto era inevitable. Experimente el favor del Señor de gran manera. Las autoridades del Departamento de Educación me dijeron que yo debía decidir lo que yo quería: pagar de regreso el salario que había recibido del gobierno o no pagarlo. Ellos prometieron no presentar ningún cargo en contra mía por que estaban atónitos por mi confesión. Nuestro Dios es un fiel quien honra Su palabra. Si tú estás en una situación similar a la que yo estaba, quiero animarte a que tu hagas lo que es correcto, sin importar las consecuencias. Tal vez vayas a la cárcel pero eso será un castigo temporal. No hay dolor ni verguenza que se compare con una eternidad separado de Dios. El infierno no es un lugar agradable, es mejor permitir a Dios que te juzgue ahora, antes de que sea demasiado tarde. No debemos temer el juicio de Dios mientras estemos en el tiempo de Su gracia, debemos permitirle que Él exponga lo que sea que este mal en nuestras vidas, mientras todavía tenemos tiempo de enmendar nuestras situaciones para con Él, por que ya no hay más perdón del otro lado de la tumba. SEGUNDO VIAJE AL INFIERNO El 18 de octubre del 2005 desperté a las 5:30 a.m. pero no pude ir a trabajar. Me sentía muy débil y como ebria; no me podía mover o girar en mi cama, y la presencia del Señor se sentia fuertemente en el cuarto. Yo estaba temblando y sentía electricidad pasando a través de mi cuerpo. El Señor vino a tomarme justo antes de las 8:00 por que la última vez que vi mi reloj, eran las 7:48, y Él llegó poco después de eso. Él me saludó y me dijo que debiamos irnos nuevamente por que el tiempo se estaba terminando. Me levanté y comenzamos a caminar. La forma en la que estabamos caminando esta vez era muy diferente de las otras veces; aunque nuestras piernas hacían los movimientos de caminar, nostros estabamos como flotando mas que caminando. Mientras ibamos de camino, Jesús me dijo que todos los pecados son malos y que no hay tal cosa como pecados pequeños y pecados grandes. Todos los pecados llevan a la muerte, no importa que tan grandes o pequeños sean. El Señor me dijo que ibamos a visitar el infierno otra vez y luego Él me preguntó si tenia temor. Yo le contesté que tenia temor. Él dijo: "El espíritu de temor no procede de mi Padre o de Mí, proviene del diablo. El miedo te causará a hacer cosas que te llevarán al infierno". Sin fe es imposible agradar al Señor y el miedo es directamente lo opuesto de la fe. Es obvio que el miedo no le agrada a Dios por que destruye la fe de uno. Por que todo el tiempo que ibamos de camino, ibamos caminando lado a lado pero tan pronto como llegamos a la puerta del infierno, Él tomo mi mano con Su mano y la sostuvo todo el tiempo que estuvimos en el infierno. Yo estaba tan feliz que el Señor sostenía mi mano por que con el sostén firme de Su mano removió todo el temor de mí. El lugar seguía siendo el mismo, nada había cambiado desde la primera vez. Había moscas, gusanos, calor extremo, el hedor, esqueletos, el ruido, todo se encontraba tal y como estaba la primera vez que estuve ahí. Entramos a través de la misma fea puerta y el Señor me llevó llevó a un grupo de personas. Había muchas personas que conocía mientras todavía estaban en la tierra. La gente pobre estaba un estado terrible; se veían miserables y en gran agonía, pero lo peor de todo era era la expresión de desesperación en sus caras. El Señor señaló a una mujer de mediana edad que conocí antes de su muerte. Ella había muerto en un accidente automovilístico en el principio del año 2005. Yo estaba en shock de ver a aquella mujer en el infierno por que todos sabíamos que ella era una mujer temerosa de Dios y amante del Señor. El Señor me dijo que esta mujer lo amaba y que Él también la amaba; ella lo había servido cuando ella vivía en la tierra; ella había guiado a muchas personas al Señor y ella conocía al Señor muy bien. Ella era compasiva con los pobres y necesitados; ella les daba, y los ayudaba en muchas maneras. Ella era una buena sierva del Señor en muchas maneras. Esas palabras del Señor me dejaron todavía más atónita, y entonces le pregunté por qué Él dejaría a alguien que lo había servido tan bien y haya terminado en el infierno. El Señor me miró y me dijo que esta mujer había creído la mentira del diablo. Aunque ella sabía las escrituras bien, ella creyó la mentira de el diablo de que hay pecados pequeños y pecados grandes. Ella pensó que un pecado "pequeño" no la llevaría al infierno por que, después de todo, ella era cristiana. El Señor continuó, "Yo fuí con ella muchas veces y le dije que parara de hacer lo que estaba haciendo, pero muchas veces ella razonaba que lo que ella hacía era demasiado pequeño, y ella aribuyó mi advertencia a sus propios sentimientos de culpa. Había un tiempo en el que ella paraba por un tiempo pero luego ella se convencía nuevamente a si misma que esa advertencia no provenía de Mí, sino de su propia voz, por que ese pecado era demasiado insignificante para lastimar al Espíritu Santo". Le pregunté al Señor otra vez cuál era el pecado que esta mujer había cometido y Él me contestó así: "Esta mujer tenía una amiga que es enfermera en el Hospital de Oshakati. En cualquier momento que esta mujer se enfermaba, ella no iba al hospital para pagar por su carnet como una práctica normal; ella sólo tomaba el teléfono y le decía a su amiga que le organizara medicina para ella del Dispensario del Hospital. Su amiga estaba siempre obligada y le pedía recoger la medicina a una hora particular. Primero, ella decidió aceptar la mentira del diablo acerca de pecados chicos y grandes y rechazó mi verdad; ella causó a alguien mas a pecar y a robar por su bienestar, y lo peor, ella contristó al Espíritu Santo. Esto es lo que causó que ella llegara al infierno. No importa si tu has traído millones de almas al Señor; es todavía posible llegar al infierno por contristar al Espíritu Santo. No solo debes preocuparte por la salvación de los demás sino que tienes que ser también cuidadoso de no perder tu propia alma. Sé sensible al Espíritu Santo en todo momento". Después de que el Señor dijo esas palabras el dijo que debíamos regresar. Muchos cristianos que han oído esta historia la encuentran problemática. Ellos siempre me preguntan: "Qué acerca de la justificación, misericordia y gracia?" y "Es posible perder tu salvación después de haberla recibido?" "No es eso demasiado severo?", "Puede ser Dios tan cruel?". Bueno, como he dicho en algún otro lugar de este libro, yo no estoy presentando ninguna teología aquí. Yo sólo les estoy diciendo lo que el Señor me ha mostrado y enseñado - y lo que Él me ha permitido experimentar. Por favor diríganse a sus biblias para respuesta. Miren en los siguientes versículos y hagan saquen sus propias conclusiones. "Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado". 1 Corintios 9:27 "Qué, pues, diremos? Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Por que los que hemos muerto al pecado, como viviremos aún en él?". Romanos 6:1-2 "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupisencias." Romanos 6:12 "Por que si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios". Hebreos 10:26-27 Puedo ir al infierno después de haber servido al Señor y después de haber guiado a otros a Cristo? Usted sea el juez! DESOBEDIENCIA El lunes 6 de marzo del 2006, me desperté con la alarma del reloj a las 5:30. Empecá a orar y me di cuenta de que una fuerte unción vino sobre mí. Mi cuerpo estaba muy débil y estaba temblando y ondas de electricidad pasaban por mi cuerpo. En la tarde, mientras estaba recostada en mi cama, vi una luz brillante llenando el cuarto. Vi pequeñas, blancas y redondas gotas como del tamaño de una cabeza de alfiler. Las gotas caían como lluvia y se hundían en mi piel al contacto. Además vi una nube, o algo como una niebla que venía de lo alto; que también llenaba el cuarto y que se hundia también en mi piel al contacto. Después de eso, vi a Jesús caminando hacia mí desde en medio de una nube de niebla. Él se sento en su silla junto a mi cama. No tengo idea de donde salía esta silla; usualmente aparece tan pronto como Jesús se dispone a sentarse. Es una preciosa silla de oro; su apariencia es como la de todas las sillas pero con soporte en su espalda, y en cada pata su estrella de plata; y una estrella similiar pero mas grande en el soporte trasero, y tiene ruedas redondas en cada pata. Jesús me saludó y estiró su mano hacia mí y me dijo que me levantara por que el tiempo se estaba terminando. El me levantó hacia arriba de la mano y yo me senté en la cama. Entonces Él me dijo: "Victoria, vamos a orar". Él oraba en un lenguaje que yo no entendía; sólo entendí la palabra "Amen". Entonces Él continuó preguntándome lo que yo veía y yo le contesté que veía grupos de personas llendo a sus trabajos, y otros llegando a sus lugares de trabajo. También veía gotas similares blancas cayendo sobre aquellos que habían llegado primero a sus trabajos. Después del primer grupo, otro grupo llego también después. Para cuando llegó el segundo grupo la lluvia de diminutos gotas había ya dejado de caer. También vi diferentes grupos de personas, llegando a diferentes iglesias el domingo en la mañana. La lluvia de blancas gotas empezaría a caer tan pronto como los primeros empezaran a llegar al lugar de la iglesia. Continuaba cayendo por un tiempo y después se detenía. Los ultimos en llegar no encontrarían nada. Jesús me preguntó si había entendido lo que habían significado esas visiones y yo le contesté que no las había entendido. Entonces el comenzó a explicarme: "Estas visiones significan que a cualquier lugar donde tu debes estar a una hora específica y tu sabes a que hora deberías estar allí, hay siempre ángeles distribuyendo bendiciones para esa hora específica. Si tu llegas a tiempo, tu recibirás tus bendiciones, pero si llegas tarde, tu perderás tus bendiciones para ese día por que los ángeles distribuyen las bendiciones sólo para ese tiempo en específico. Victoria, quiero advertirte por que tu llegas tarde a tu trabajo y además allegas especialmente tarde a los servicios dominicales. Debes saber que a esas horas tu has llegado tarde sin ninguna razon válida; siempre te has perdido de las bendiciones para esos días; ellas nunca volverán a tí. Victoria tu debes parar con esto y no volverlo a hacer, a menos que tengas una buena razón para llegar tarde". Cuando el Señor dijo esas palabras reamente deseé poder desaparecer o darle algunas excusas aceptables por mi indisciplina. Le dije que algunas veces me quedaba dormida, pero Él me miró directo a los ojos y dijo que estaba mintiendo y que yo tenía una mala tendencia a regresar a la cama después de haber despertado, para sucumbir al deseo de dormir 'por unos minutos mas'. Después de que Jesús me advirtió, Él dijo: "Levántate. Vamos. El tiempo se esta acabando rapidamente y hay cosas que debemos hacer". Esta vez el Señor me llevó a un lugar donde nunca había estado antes; también era la primera vez que tomabamos ese camino en el que caminamos ese día. Llegamos a un jardín llendo de hermosas flores y de hermosos árboles verdes, nada en esta tierra se puede comparar a esta belleza. Las flores eran de todos los tipos y de hermosos colores brillantes. Nos sentamos en una hermoso banco de jardín, que estaba hecho de oro sólido, y tenía pequeñas y brillantes estrellas plateadas. Cuando nos sentamos, Él señaló enfrente de nosotros y dijo: "Victoria, mira, puedes ver esa ciudad?" Cuando miré, vi una enorme, y brillante ciudad. Era hermosa mas alla de toda descripción. La ciudad tiene un brillante y reluciente puerta y en esa puerta estaba un hombre, sentado, que era de gran edad. Tenía una larga y blanca barba y pelo blanco. Ya había visto a este hombre antes, cuando le pregunté a Jesús quién era este hombre, Él me dijo que era Abraham, el padre de la fe. Vi muchas avenidas en esa ciudad, que estan también hechas de oro. Hay también altos edificios y también eran brillantes como el oro. El esplendor y brillo en la ciudad es indescriptible. Jesús se volvió a mí y me preguntó: "Qué piensas acerca de la ciudad?". Yo le respondí que era hermosa y que quería ir allí. Jesús me dijo: "Yo te llevaré si tu continúas siendo obediente por que es ahí también donde tu casa va a estar. Permanece obediente - por que si eres desobediente, Victoria, los cuervos volarán en tu casa. Tu casa será morada de búhos y patio de espiritus. De cualquier forma, no tengas temor, por que yo estoy contigo. Sólo obedece. Por que todo aquél quel que desobedece, en su casa volarán los cuervos, será morada de búhos y patio de espíritus". Jesucristo es real y Él nos ama con un amor que no puede ser descrito, Su más grande deseo es que nosotros escojamos la vida y que pasemos la eternidad con Él. Su corazón se duele por todas esas personas que están muriendo y llendo al infierno por que han escogido rechazar la Salvación que Él les ofrece, en lugar de eso ellos escogen la muerte. Si eres cristiano renacido o no, por favor siempre recuerda esta sola cosa: El tiempo se esta terminando rapidamente.

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Lista Negra PTC
InfoporAnónimoFecha desconocida

LISTA NEGRA A continuación se mencionan algunos sitios web PTC (Pay To Click) cuyas irregularidades, comprobadas y descritas por el autor, han derivado en la inclusión de los mismos en esta particular lista negra PTC. Asimismo, PayToClick.EU pone a disposición de los usuarios un listado ampliado de los sitios registrados como fraudulentos (scam) por diversas fuentes. -------------------------------------------------------------------------------- Bux3.com 17 Enero 2008 El mero hecho de utilizar un diseño idéntico (aunque no el mismo código) que url-baneado invitaba a pensar desde el momento de la aparición de Bux3.com que se trataba de un sitio descaradamente fraudulento. Al comprobarse que el administrador del sitio es el mismo que gestiona extreme-ads.net (conocido por ignorar las referencias de los enlaces externos), click-bux.net, yourbux.net o extreme-bux, entre otras Webs de reputación más que dudosa, se debe no sólo incluir a Bux3.com en esta lista negra sino también aconsejar a todos los usuarios que eviten ingresar como miembros o, en el caso de haberlo hecho ya, modificar los datos facilitados por otros ficticios o inactivos. -------------------------------------------------------------------------------- Fast.sc 17 Enero 2008 PayPal ha bloqueado la cuenta del administrador de Fast.sc, individuo que es el también el desarrollador de url-baneado, sitio en el cual, como se comenta unas líneas más abajo (diciembre 2007) decidió clausurar el foro tras múltiples reclamaciones. Por extensión, es necesario incluir en esta lista también otro sitio administrado por el mismo personaje en cuestión (cuyo foro presenta un gran número de reclamaciones y quejas muy recientes): MyRealCash.net -------------------------------------------------------------------------------- MasterBux.com 17 Enero 2008 Se ha podido comprobar que el sitio no gestiona correctamente el alta de miembros referidos a través de enlaces de terceros, lo que implica que no queden registrados luego como referidos por el usuario que los envía. Esta práctica es usada por los administradores de algunos sitios PTC fraudulentos para poner esos referidos (que deberían computarse a los usuarios que les han enviado a esas Webs) a la venta en los distintos paquetes ofertados. De este modo, el administrador genera unos ingresos que, en realidad, no son legítimos. -------------------------------------------------------------------------------- PornoBux.net 17 Enero 2008 El administrador de PornoBux es el mismo que gestiona MasterBux.com, empleando una práctica fraudulenta idéntica a la descrita en el punto anterior. -------------------------------------------------------------------------------- SmartBux.NET 16 Enero 2008 Tras la constatación de evidentes muestras de fraude (mensajes desatendidos o respondidos con evasivas, subasta del sitio por parte del administrador al mejor postor, impagos y ventas de paquetes de referidos sin computar) es del todo obligatorio incluir el sitio en esta lista, por deméritos propios. -------------------------------------------------------------------------------- Easy.TC 16 Enero 2008 No ha pasado ni una semana desde que el sitio volvió a estar disponible después de un tiempo de renovación y reforma, y ya han ocurrido diversas irregularidades, entre ellas, accesos denegados, fallos de autenticación y desconexiones automáticas. -------------------------------------------------------------------------------- EarnClick.NET 13 Enero 2008 Imposible acceder al sitio... -------------------------------------------------------------------------------- GrandBux.ORG 12 Enero 2008 Al tratar de acceder al sitio se produce un redireccionamiento hacia una empresa de webhosting... Si se observa la barra de navegación durante ese proceso se puede advertir que este se realiza automáticamente debido a la suspensión del sitio. -------------------------------------------------------------------------------- iCashOut.NET 11 Enero 2008 Después de varias semanas presentando problemas de navegabilidad y diversos cambios de servidor, derivados en las consecuentes quejas de los usuarios en el foro y una inicialmente nula respuesta del administrador del sitio que finalmente terminó colgando un comunicado de lo más déspota posible, iCashOut se muestra inaccesible de momento. En su página de inicio aparece un breve comunicado en el cual se informa de que en la actualidad se están sustituyendo los servidores, además de que no hay un plazo estimado para la conclusión de esta labor. También se notifica que la propiedad del negocio está en venta (¿al mejor postor?), ofreciendo una dirección de correo electrónico para consultas más detalladas... Desde hace unas semanas iCashOut aparecía ya en varios sitios dedicados a la actualidad PTC como scam (fraude) o, al menos, estaba catalogado como sitio sospechoso. Las circunstancias actuales no hacen más que aumentar la desconfianza hacia el sitio y sus administradores, por lo que iCashOut ha acabado ingresando en esta lista negra. -------------------------------------------------------------------------------- HKBux.COM 5 Enero 2008 El sitio utiliza iconos copiados de url-baneado. Mala señal. -------------------------------------------------------------------------------- 1Bux.ORG 5 Enero 2008 El sitio ya no ofrece links. -------------------------------------------------------------------------------- GetPaidToGuru.COM 4 Enero 2008 La Web ya no es accesible. -------------------------------------------------------------------------------- CashPosse.NET 3 Enero 2008 Otro sitio que se muestra inaccesible. -------------------------------------------------------------------------------- TiserBux.NET 2 Enero 2008 El sitio contiene troyanos y exploits detectados por NOD32, AVG y McAfee. -------------------------------------------------------------------------------- CrazyClicks.COM 26 Diciembre 2007 Lo de este sitio no tiene nombre: pasado el día de Navidad, aparece en el foro de CrazyClicks un mensaje de su propietario (que se hace llamar Madman, para más inri) anunciando que a partir de entonces el sitio web pasaría solamente a ofrecer a sus usuarios la posibilidad de utilizar el dinero acumulado para anunciar páginas web, denegando por lo tanto la opción de reclamar las ganancias. Por si esto fuera poco, el tal Madman se atreve a colocar como título del abusivo mensaje un absurdo y descarado "Huge change!" (gran cambio). Basta con leer las respuestas de algunos de los perjudicados para hacerse una idea del fraude del que fueron víctimas. Si bien el propietario de CrazyClicks da como razón del cambio el alto número de usuarios "tramposos" inscritos en el sitio y que, presuntamente, estaban causando un perjuicio, desde PayToClick.EU no se considera esta remota posibilidad como un motivo que justifique el tremendo despropósito llevado a cabo por el/los webmaster(s) de CrazyClicks, por lo que el sitio es añadido a la lista negra con la misma impunidad con la que ha actuado Madman. -------------------------------------------------------------------------------- YourBux.NET Diciembre 2007 El sitio ya no es accesible. Al entrar en la dirección (www.yourbux.net) aparece un mensaje anunciando que la cuenta ha sido suspendida. -------------------------------------------------------------------------------- P/a/y/-/T/o/-/C/l/i/c/k/./N/E/T Diciembre 2007 El sitio ya casi no realiza pagos, recibiendo por lo tanto multitud de quejas que, lejos de ser atendidas, han derivado en la clausura del foro. -------------------------------------------------------------------------------- T/o/p/B/u/x/./O/R/G Diciembre 2007 El sitio ya no ofrece links. Aún así, continúa ofreciendo paquetes de referidos (incluso de 100) y la posibilidad de adquirir una cuenta premium.

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El Ministerio De Los Brujos Arrepentidos
El Ministerio De Los Brujos Arrepentidos
InfoporAnónimoFecha desconocida

Gustavo Pardo, Felipe Matto, Juan Carlos Carino y Jorge Arce tienen en común dos cosas: su pasado de brujos y su presente cristiano. Son miembros de la iglesia evangélica argentina Presencia de Dios e integran el ministerio Brujos Arrepentidos, especializado en advertir sobre los peligros que acechan tras esta clase de prácticas y en atender a los ocultistas de toda laya que se acerquen al templo. Carino tenía un templo umbanda en su casa y se hacía llamar Pai Juan; ahora, en el mismo lugar, organiza reuniones de oración. Pardo tenía un templo umbanda en su casa; ahora tiene un anexo de Presencia de Dios. Arce honraba al Señor de la Buena Muerte vestido de negro; ahora de cuando en cuando viaja a diferentes lugares del mundo para predicar el Evangelio. Matto hizo trabajos con fotos para que sus enemigos estuvieran a sus pies; ahora es pastor y por su boca aquellos enemigos escucharon el mensaje. Pardo, Matto, Carino y Arce son cuatro conversos, cuatro cruzados que pelean en la madre de todas las batallas: la guerra espiritual entre el Bien y el Mal, entre el Señor y el Príncipe de las Tinieblas. Gustavo Pardo ceba un mate que preparó Roxana, su esposa, también ella una bruja arrepentida. Estamos en el anexo de Presencia de Dios, en el pequeño templo que él levantó con sus propias manos; en su propia casa. Gustavo tiene 34 años y dos hijos pequeños y hermosos que –ya lo veremos– no ganan para sustos. Cuando era niño, Pardo conoció al diablo: era su padre. Papá diablo lo golpeaba, papá diablo lo violó cuando tenía seis años. A los 11, Gustavo estaba en la calle consumiendo drogas. Un tío lo rescató y lo llevó al templo umbandista en el que oficiaba de pai de santo. Gustavo empezó entonces a ir a los cultos, a participar desde afuera, hasta que sintió la necesidad de comprometerse un poco más. -Empecé a incorporar espíritus. Los médiums giraban en el sentido de las agujas del reloj, hasta que una fuerza extraña se apoderaba de mi cuerpor. Me hicieron un bautismo y más adelante realicé otro con sangre de palomas vertida sobre mi cabeza. Al principio prendía velas, hacía ofrendas, comidas para los santos. Después conocí la kimbanda. Durante un ritual con luz apagada, me tomó un espíritu de maldad que me arrastró como gusano. Hablaba en portugués y se hacía llamar Tranca Rúa Das Almas. Ese espíritu me pidió gallos y gallinas en ofrenda. Luego llegó un momento en el que ya no me pedía nada: se apoderaba de mi cuerpo, le cortaba la cabeza a un gallo y se tomaba la sangre. Más adelante, el espíritu empezó a preferir la sangre de cabritos. El púlpito de la iglesia parece el habitat natural del pastor Felipe Matto. Allí arriba, este hombre de 40 años luce firme, seguro de sí mismo y de su fe. Cuesta imaginárselo bebiendo hectolitros de alcohol, preso de una delgadez extrema, oprimido por espíritus. Y sin embargo, así estuvo. Zaira Matto nació con una tos incesante y con serios problemas respiratorios. Felipe consultó a toda clase de médicos, y nada. Le recetaban vacunas para la alergia, jarabes para los bronquios que Felipe conseguía en la farmacia donde trabajaba, y nada. Una mujer del barrio le dijo a Felipe que probablemente la niña necesitara una liberación, así que la llevó a un templo umbandista. El pai tiró unos caracoles sobre la mesa y emitió su diagnóstico: la enfermedad era espiritual. Zaira estaba maldita por el daño de algún enemigo oscuro y anónimo y había que liberarla. Desesperado, Felipe hizo una promesa. Si su hija se sanaba, le entregaría su vida al umbanda. -Nos colocaron a Zaira y a mí en el medio de una ronda. Cantaban, bailaban, hasta que el pai incorporó una entidad, se puso a hablar en portugués, encendió un toscano. Le hicieron a la nena un baño de leche. Al otro día, se le había ido la tos. Cumplí con mi promesa y me metí en el umbandismo. No sabía lo que me esperaba. Jorge Arce soñaba con ser el vidente más famoso de la Argentina: a ese fin le dedicó 22 de sus 48 años. Un curandero lo llevó a un terreno baldío y le ordenó que se arrodillara hasta que algo sucediera. Arrodillado, a la intemperie, Jorge sintió un fuerte sacudón, algo o alguien que se introducía en su cuerpo. Entró en la casa de su guía espiritual y le relató lo ocurrido. El curandero sonrió satisfecho. -El espíritu -ahora comprendo que era un espíritu de muerte- se me pegó, era como si me hablara. Aprendí a tirar las cartas sin que nadie me lo hubiera enseñado. Poco después, el curandero me dejó atender a una señora gorda y pude ver su nombre, su pasado y su futuro. Tenía poderes. Creí que era más poderoso que Dios. Juan Carlos Carino tiene 54 años y se gana la vida como fabricante de toldos. Los domingos toca los bongoes en la banda de la iglesia. La banda hace cantar a toda la congregación el festivo tema “Eu Vi Chegar” de Los Pericos, con una letra que dice: No hay tristeza que aguante. Demonio: ¡tienes que salir! En 1988, en busca de ayuda espiritual, Carino asistió a un templo umbanda. Entonces quedó deslumbrado con una gran imagen de Jesús, a quien los fieles llamaban Oxalá. Vio a una mae de santo que incorporaba un espíritu. El espíritu que hablaba por boca de ella lo invitó a sentarse a su lado. Cuando terminó el culto, uno de los umbandistas le dijo que el espíritu le había descubierto una “fuerza” inusitada, que debía unirse al grupo. -Me bauticé y me fueron pasando las guías imperiales: los Oxalás, los Pretos, las Xuremas. Comencé a trabajar en destrucción de familias, ataduras sexuales, enfermedades. Hice daños con ropa, con fotos, con velas ahuecadas y hasta con semen. Cobraba muy buena plata y estaba todo el tiempo en trance. No tenga miedo. Juan Carlos Carino oró por Nora Lezano, para que el Espíritu Santo toque sus manos, toque sus ojos, para que sus fotografías hablen de la gloria de Dios. No tenga miedo. Carino oró por mí para que las palabras que escriba reflejen la verdad y la realidad. No tenga miedo. En la ciudad de Buenos Aires, una iglesia cristiana está orando para que esta nota sea de bendición. Siga leyendo. El demonio no puede hacerle daño. Mire a la familia de Gustavo Pardo. Esa preciosa niña de cuatro años y ese dulce bebé de siete meses, así como los ve, han sufrido horribles ataques demoníacos, pero ahí están, sanos y salvos. Ya veremos, insisto, que no ganan para sustos. El Todopoderoso desea que usted conozca la historia completa de Gustavo Pardo y del resto de los Brujos Arrepentidos. -Con el tiempo me fui a la provincia de Misiones. Viví en la costa del río, pescando para comer y hasta comí fruta podrida, pero mis demonios siempre tuvieron sus ofrendas. Como allá también las cosas estaban mal, regresé a Buenos Aires a hacer matanzas para ver si podía “levantar” un poco. Estuve siete días bañado en sangre, invocando a demonios como Belcebú, Lucifer. En ese tiempo conocí a quien hoy es mi esposa, que también estaba en umbanda. Me hice pai de umbanda y de kimbanda. Comencé a hacer trabajos muy fuertes. Dejé a una persona en cama con desequilibrios en el corazón y en el estómago. Empecé a ganar dinero fácil. Puse mi propio templo y llegué a tener 18 hijos de religión. Enfrente del templo había una iglesia evangélica, y yo descubrí que no podía mirar a los ojos a ningún hijo de Dios, porque los ojos me ardían. Invoqué a toda clase de demonios, trabé a la iglesia para que no le llegara la gente. Y tuve éxito, porque la iglesia que no está en oración, que no hace la guerra espiritual como debe ser, queda atada. Y yo tuve hasta catorce demonios. Podía caminar por las brasas, prenderme cosas en las manos, el fuego no me hacía nada. Cuando estaba en trance, podía tomar alcohol sin parar durante varias horas y terminaba fresquito. Tuve incluso un demonio de mujer: me hacía vestirme con ropas femeninas, comer rosas, tomar perfume… En un momento entré en crisis. Había nacido mi nena, yo había metido a mis suegros en la umbanda, había gastado fortunas en ofrendas y “despachos” y no me sentía correspondido. El dinero que había ganado se empezaba a ir, y Dios me fue dando lucidez. Una mañana, mi suegro me dio una Biblia. Sin saber muy bien por qué, me dijo: Tomá, esto te va ayudar. La abrí de “casualidad” en el Salmo 115 y supe que Dios me hablaba. Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, Obra de manos de hombres. Tienen boca, más no hablan; Tienen ojos, más no ven; Orejas tienen, más no oyen; Tienen narices, más no huelen; Manos tienen, más no palpan; Tienen pies, más no andan; No hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos. (Salmo 115, versículos 3 al 8) -Toda mi casa estaba llena de imágenes de santos, así que comprendí el llamado de Dios. Crucé a la vereda de enfrente y me hicieron una oración. Confesé por mi boca que Jesucristo era el Señor. Entonces empezó la peor de las luchas. El pastor Matto agita una Biblia y dice: “Gloria a Dios”, cuando se entera de que Gatopardo se distribuye en toda Latinoamérica. Después del baño de leche que le curó la tos a su hija, Matto se bautizó en el umbandismo y pasó a ser el cambón (secretario) del pai. A los tres meses, le propusieron efectuar un segundo bautismo, pero había que beber sangre y Felipe tuvo miedo. El farmaceútico disfrutaba de los trabajos para ayudar a la gente, los abrecaminos, las uniones de parejas, pero no le cerraban del todo los que se hacían con esqueletos de muertos, las fotos enterradas en los cementerios, y lo impresionaban mucho los sacrificios de animales. -Para ese momento, mi esposa y yo dormíamos en habitaciones separadas. Ella se había asustado de lo que veía y me dijo: O la umbanda o yo. Y yo elegí la umbanda. Empecé a beber más alcohol, en especial durante las incorporaciones. Adelgacé mucho: mido 1, 88 y pesaba 69 kilos. A mi hija le volvió la tos, pero yo no me di cuenta, tan metido como estaba en mis ritos. Pacté mi casa, entregué cada una de sus habitaciones a los espíritus, porque yo quería que cuando estuviera listo, funcionara allí un templo umbanda. El pai me presionaba para que comenzara a asistirlo en rituales de daños, pero yo no lograba animarme, tenía una barrera moral. Cuando yo me negaba, me decían que no me hiciera problema, que las entidades iban a terminar por convencerme, y yo esperaba que eso sucediera. Había visto un bautismo muy importante, de un hombre que estuvo cinco días tirado en el piso de un baño a oscuras, sin bañarse, sin comer, y yo quería tener la autoridad espiritual de ese hombre. Hasta que un sábado se hizo un rito a oscuras, un trabajo de kimbanda en el que bajaron entidades que viven en los cementerios. Todos estábamos vestidos de negro y de rojo, excepto los que estaban aprendiendo, que estaban de blanco. En un momento dado, bajaron las entidades. La saliva salía por la boca de la gente, parecían epilépticos. Yo incorporé espíritus, pero no a los exúes que incorporaban ellos. Ahora se que los supuestamente“buenos” y los “malos”, eran todos demonios. Hubo gente a la que le crujieron los dientes y yo me asusté mucho porque recordé un pasaje de la Biblia que había leído muchísimos años atrás, que decía que en el infierno iba a haber crujir de dientes. Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; Y comenzare a golpear a sus consiervos, Y aun a comer y a beber con los borrachos, Vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, Y a la hora que no sabe, Y lo castigará duramente, Y pondrá su parte con los hipócritas; Allí será el lloro y el crujir de dientes. (Evangelio según San Mateo, Capítulo 24, versículos 48 al 51) En la semana conocí a una persona que me invitó a una iglesia evangélica. Y fui, un poco para ser amable, otro poco porque mi hija seguía enferma. Preguntaron si quería conocer a Cristo: yo acepté, me levanté, me hicieron una oración de fe. Pero recién la cuarta vez que fui a la iglesia fui liberado de los demonios. El sueño de Jorge Arce de ser “el vidente más famoso de la Argentina” marchaba extraordinariamente bien. Llegó a atender unas 100 personas por día, de lunes a sábados. No cobraba arancel, se ganaba la vida con el dinero que le dejaban a modo de agradecimiento. Merced a sus conjuros, Jorge fundió comercios, separó matrimonios, “limpió” casas de malas influencias -uno de los “trabajos” mejor remunerados-, “limpió” campos de las plagas de langosta, curó algunos empachos (no todos: la madre de un empachado que no se curó lo denunció por ejercicio ilegal de la medicina y tuvo que desaparecer por unos meses) y hasta atrajo mujeres para sí. -Los curanderos les gustábamos mucho a las mujeres. Si no las conquistábamos, hacíamos cosas para conquistarlas. Y funcionaban, no te puedo mentir. Y yo estuve siempre con las pilas bien puestas, listo para la joda. “Trabajaba” con un santo al que le decían “El señor de la buena muerte”. Si los trabajos salían bien, andaba cuatro o cinco días vestido de negro para agradecerle. Un día descubrí que el diablo, lo que te da, te lo quita; para invertir el dinero que ganaba, puse una carnicería y una verdulería en sociedad con mi hermana, y mi hermana me estafó. Perdí mucha plata con eso. En esos días me vino a buscar una mujer, le pregunté qué andaba buscando y vi como un reflejo de luz en sus ojos. Esa mujer me habló de Dios. Juan Carlos Carino, el bongocero de Cristo, fue alguna vez el Pai Juan. Se sentaba en un taleco (tronco), recibía consultas y hacía magia blanca y magia negra. Algunas veces, dice, los resultados obtenidos no eran exactamente los que había previsto. La madre de un adicto a las drogas acudió a él en busca de ayuda. El chico dejó las drogas, pero se pasó un año durmiendo casi todo el día. Ahora está peor que antes. El Pai Juan no era el más indicado para tratar adictos: las semanas en que lo desbordaban las invocaciones y los “despachos”, llegaba a tomarse 20 gramos de cocaína él solo. Tales estados eran francamente propicios para la libre actividad de los demonios. -En la misma habitación donde atendía, vi una enorme masa luminosa, un ser que me extendía sus manos. Era Jesús. Me quedé duro, shockeado. Poco tiempo después, en el departamento de arriba escuché gritos. Había una mujer brasileña totalmente loca, “manifestada”. Primero hablaba como un hombre, luego como un nene: las voces de los espíritus inmundos hablaban por ella. Los vecinos me llamaron para ver si podía hacer algo. También llamaron a una señora evangelista, que se llamaba Rosa y vino con Bernardo Stamateas, el pastor de la que hoy es mi iglesia. Me pidieron que me apartara, se ocuparon de la mujer y Bernardo me dijo: A vos, el fin de semana, te quiero en la iglesia. Me lo dijo con autoridad espiritual y yo lo sentí. A las 48 horas me había convertido al Evangelio. Apenas Gustavo Pardo confesó por su boca que Jesucristo es el Señor, el diablo reaccionó con toda su furia. Pardo quemó sus imágenes de santos y los demonios se dedicaron a atormentarlo. Le pegaban verdaderas palizas, movían los objetos de su casa, encendían y apagaban la luz a su antojo. Gustavo aún no era libre. Estuvo seis meses endemoniado dentro de la iglesia, porque allí tenían poca experiencia en guerra espiritual. Fue a Presencia de Dios: le hicieron renunciar a todos sus pactos de muerte y los demonios tardaron dos días en salir. Pardo pedía perdón y lloraba, pedía perdón y vomitaba y todas las inmundicias salían, y también las palabras horribles y los demonios que lanzaban golpes, hablaban en portugués y se reían, hasta que abandonaban su cuerpo exhausto, más ya no endemoniado. Y si dije que los hermosos hijos de Gustavo no ganaban para sustos, fue porque dos veces diferentes el demonio se enseñoreó de sendos perros doberman y esos animales malditos atacaron a la pequeña Belén, pero no consiguieron matarla y porque antes de nacer, el corazón del pequeño David estuvo detenido un minuto en el vientre de su madre y los médicos dijeron que era la vida de su madre o la vida del bebé. Y el bebé nació, y está vivo, y Roxana de Pardo también está viva. Y Satanás volvió a intentarlo con Gustavo Pardo y lo dejó postrado, paralítico, pero Pardo oró y el espíritu de enfermedad huyó. Así que no tenga miedo, porque la cuarta vez que fue a la iglesia, Felipe Matto sintió convulsiones, dolores en el estómago, desvaríos mentales, y estuvo cuatro horas en una cama. Había incorporado demonios de todo tipo, lo sujetaron entre diez porque le pegaba a todo el mundo, rompía sillas, tenía taquicardia y aullaba como un perro. El espíritu de un esclavo llamado Simón fue el último en rendirse al poder de Dios, y Felipe Matto vomitó sustancias desagradables, orinó cinco litros de líquido y fue libre. Y la hija de Felipe fue sanada de sus enfermedades y cada una de las habitaciones de su casa fue liberada de los demonios que la oprimían y Felipe hoy es un ministro de Dios que asumió el compromiso de desenmascarar al diablo. Su viejo pai le hizo trabajos para secar su fe, con tierra de cementerio, trozos de sapos y de ranas, y luego un trabajo de muerte con una foto con la cabeza cortada, pero Felipe no cejó. En su época brujesca había puesto en sus zapatos una foto de su jefe bañada en miel, y había invocado a santos de oscuridad para que castigaran a sus compañeros de trabajo, pero luego les pidió perdón y la encargada de la farmacia y el odiado gerente conocieron a Cristo. No tenga miedo. Jorge Arce ya no sueña con ser “el vidente más famoso de la Argentina”. Dos veces le expulsaron demonios pero el último demonio se le fue recién luego de cuarenta días de ayuno a base de agua y mate. El Señor lo llevó a predicar a Paraguay, a Puerto Rico, a los Estados Unidos. Antes no sabía hacer nada. Desde que conoció a Dios estudió plomería, gas, soldadura eléctrica y autógena. Gustavo Pardo liberó en el nombre de Jesús a una mujer que había sido violada por demonios y echaba espuma por la boca. Felipe Matto evangelizó a una mae principal. Jorge Arce encontró a la mujer de su vida y se casó. Juan Carlos Carino es feliz tocando los bongoes para Jesús. Recién liberado de todos sus demonios, hace cuatro años testificó en el programa de Susana Giménez. Durante la semana siguiente, 480 personas nuevas se acercaron a la iglesia. FUENTE: http://www.dios.com.ar/paginas/grupos/2-enigmas/experiencias.htm

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Libro Del Apocalipsis (Parte 1)
Libro Del Apocalipsis (Parte 1)
InfoporAnónimoFecha desconocida

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Capítulo 01 Una Revelacion De Jesuscristo 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, 1:2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. Salutaciones A Las 7 Iglesias 1:4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 1:6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Una Vision Del Hijo Del Hombre 1:9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. 1:10 Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 1:11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. 1:12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 1:13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 1:14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 1:15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 1:16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 1:17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 1:18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 1:19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. 1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. Capítulo 02 El Mensaje A Las 7 Iglesias El Mensaje A Efeso 2:1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: 2:2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 2:3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. 2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 2:5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. 2:6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. 2:7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. El Mensaje A Esmirna 2:8 Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto: 2:9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. 2:10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El Mensaje A Pérgamo 2:11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte. 2:12 Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto: 2:13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. 2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. 2:15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. 2:16 Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. 2:17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. El Mensaje A Tiatira 2:18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto: 2:19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. 2:20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. 2:21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. 2:22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. 2:23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras. 2:24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; 2:25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. 2:26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 2:27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; 2:28 y le daré la estrella de la mañana. 2:29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Capítulo 03 El Mensaje A Sardis 3:1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. 3:2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. 3:3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. 3:4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. 3:5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. 3:6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El Mensaje A Filadelfia 3:7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: 3:8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. 3:9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. 3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. 3:11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 3:12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. 3:13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El Mensaje A Laodicea 3:14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 3:18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 3:19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 3:21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. 3:22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Capítulo 04 La Adoracion Celestial 4:1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. 4:2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. 4:3 Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. 4:4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. 4:5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. 4:6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. 4:7 El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. 4:8 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. 4:9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, 4:10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: 4:11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Capítulo 05 El Rollo Y El Cordero 5:1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 5:2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 5:3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 5:4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5:5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 5:6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 5:7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 5:8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 5:10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. 5:11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 5:12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 5:13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 5:14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos. Capítulo 06 Los Sellos 6:1 Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. 6:2 Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer. 6:3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. 6:4 Y salió otro caballo, bermejo;y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada. 6:5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. 6:6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. 6:7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. 6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. 6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 6:10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? 6:11 Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos. 6:12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 6:13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 6:14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. 6:15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 6:16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 6:17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? Capítulo 07 Los 144,000 Sellados 7:1 Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 7:2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 7:3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. 7:4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. 7:5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. 7:6 De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. 7:7 De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. 7:8 De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados. La Multitud Vestida De Ropas Blancas 7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. 7:11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, 7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. 7:13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 7:15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. 7:16 Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; 7:17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. Capítulo 08 El Septimo Sello 8:1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. 8:2 Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. 8:3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 8:4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Las Trompetas 8:5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. 8:6 Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. 8:7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. 8:8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 8:9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. 8:10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 8:11 Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. 8:12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. 8:13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles! Capítulo 09 (Continuacion De "Las Trompetas" ) 9:1 El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. 9:2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. 9:3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 9:4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. 9:5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. 9:6 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. 9:7 El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; 9:8 tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones; 9:9 tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla; 9:10 tenían colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses. 9:11 Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. 9:12 El primer ay pasó; he aquí, vienen aún dos ayes después de esto. 9:13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 9:14 diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates. 9:15 Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. 9:16 Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. 9:17 Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. 9:18 Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. 9:19 Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban. 9:20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; 9:21 y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos. Capítulo 10 El Angel Con El Librito 10:1 Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego. 10:2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; 10:3 y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces. 10:4 Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas. 10:5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, 10:6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, 10:7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas. 10:8 La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra. 10:9 Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. 10:10 Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre. 10:11 Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. Capítulo 11 Los Dos Testigos 11:1 Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. 11:2 Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. 11:3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 11:4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 11:5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 11:6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 11:7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. 11:8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 11:9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. 11:10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra. 11:11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. 11:12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron. 11:13 En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo. La Septima Trompeta 11:14 El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto. 11:15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. 11:16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, 11:17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. 11:18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra. 11:19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.

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Libro Del Apocalipsis (Parte 2)
Libro Del Apocalipsis (Parte 2)
InfoporAnónimo3/30/2008

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Capítulo 12 La Mujer Y El Dragon 12:1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 12:2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. 12:3 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; 12:4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. 12:5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. 12:6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días. 12:7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; 12:8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 12:9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. 12:10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. 12:11 Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. 12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. 12:13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. 12:14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. 12:15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. 12:16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. 12:17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Capítulo 13 Las Dos Bestias 13:1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 13:4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? 13:5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. 13:7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. 13:9 Si alguno tiene oído, oiga. 13:10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos. 13:11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 13:12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13:13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 13:14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 13:15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 13:16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 13:17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. 13:18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis. Capítulo 14 El Cántico De Los 144,000 14:1 Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. 14:2 Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. 14:3 Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 14:4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; 14:5 y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios. El Mensaje De Los Tres Angeles 14:6 Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, 14:7 diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. 14:8 Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. 14:9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 14:10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 14:11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. 14:12 Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 14:13 Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen. La Tierra Es Segada 14:14 Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. 14:15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. 14:16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. 14:17 Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. 14:18 Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. 14:19 Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 14:20 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios. Capítulo 15 Los Angeles Con Las Sietes Postreras Plagas 15:1 Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios. 15:2 Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. 15:3 Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. 15:4 ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. 15:5 Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; 15:6 y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. 15:7 Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. 15:8 Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles. Capítulo 16 Las Copas De La Ira 16:1 Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. 16:2 Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen. 16:3 El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar. 16:4 El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. 16:5 Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 16:6 Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. 16:7 También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos. 16:8 El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 16:9 Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. 16:10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 16:11 y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras. 16:12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. 16:13 Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; 16:14 pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. 16:15 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 16:16 Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. 16:17 El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. 16:18 Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. 16:19 Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. 16:20 Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. 16:21 Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande. Capítulo 17 Condenacion De La Gran Ramera 17:1 Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; 17:2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. 17:3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 17:4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 17:5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 17:6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. 17:7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 17:8 La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. 17:9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 17:10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 17:11 La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. 17:12 Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 17:13 Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 17:14 Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 17:15 Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 17:16 Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; 17:17 porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 17:18 Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra. Capítulo 18 La Caida De Babilonia 18:1 Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. 18:2 Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. 18:3 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; 18:5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. 18:6 Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. 18:7 Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; 18:8 por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga. 18:9 Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, 18:10 parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio! 18:11 Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; 18:12 mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; 18:13 y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres. 18:14 Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás. 18:15 Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, 18:16 y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! 18:17 Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; 18:18 y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? 18:19 Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada! 18:20 Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella. 18:21 Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. 18:22 Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. 18:23 Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. 18:24 Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. Capítulo 19 Alabanzas En El Cielo 19:1 Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; 19:2 porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. 19:3 Otra vez dijeron: ¡Aleluya! Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos. 19:4 Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya! 19:5 Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes. 19:6 Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! 19:7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 19:8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. La Cena De Las Bodas Del Cordero 19:9 Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. 19:10 Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. El Jinete Del Caballo Blanco 19:11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 19:12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. 19:13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. 19:14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 19:15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 19:16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. 19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, 19:18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. 19:19 Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. 19:20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. 19:21 Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos. Capítulo 20 Los Mil Años 20:1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. 20:2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 20:3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. 20:4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 20:5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 20:6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. 20:7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, 20:8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. 20:9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. 20:10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. El Juicio Ante El Gran Trono Blanco 20:11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 20:12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 20:13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 20:14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. Capítulo 21 Cielo Nuevo Y Tierra Nueva 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. 21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. 21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. 21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. La Nueva Jerusalen 21:9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, 21:11 teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. 21:12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; 21:13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. 21:14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. 21:15 El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro. 21:16 La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales. 21:17 Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel. 21:18 El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio; 21:19 y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; 21:20 el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. 21:21 Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio. 21:22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. 21:23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. 21:24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. 21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. 21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. 21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Capítulo 22 (Continuacion De "La Nueva Jerusalen" ) 22:1 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 22:2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 22:3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 22:4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 22:5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. La Venida De Cristo Está Cerca 22:6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. 22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. 22:8 Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 22:9 Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. 22:10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. 22:11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. 22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. 22:13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. 22:14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida,y para entrar por las puertas en la ciudad. 22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. 22:16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. 22:18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 22:19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. 22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. 22:21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

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