tinky_love
Usuario (Argentina)

11 de Octubre: Ultimo dia de Libertad de los Pueblos Originarios El 11 de octubre se conmemora el último día de libertad de los PUEBLOS ORIGINARIOS. Creemos que este día no es un día de festejo. Los acontecimientos sucedidos en ésta fecha, fueron sin lugar a dudas poco felices, y creemos que debería ser un día para la reflexión y toma de conciencia de la verdadera masacre que sufrieron los antiguos pobladores de estas tierras, como así también de revalorización y reivindicación cultural de estos pueblos Porque hasta el día de hoy los pueblos son felices. Cosechan los frutos que les da la tierra. Adoran al sol que les brinda calor. Costruyen ciudades que desafían las alturas. Mañana llegará el invasor, que por ahora no es más que tres manchas aproximándose desde el este, a través del interminable océano. Así que sigan cantando y danzando; sean felices. Mañana, mañana será otro día. Porque el invasor no sólo les traerá acero y muerte, fuego y dolor, a cambio de oro y plata; también se llevará los frutos de la tierra, su sabor, su aroma y sus colores. Los llamarán incivilizados y dirán traerles la civilización. Una civilización que cree que una pepa de dorado metal vale más que la vida de miles de ustedes. Una civilización que creerá que a cambio de todos los frutos de vuestra tierra recibirán espejitos de colores. Una civilización que se mantendrá ignorante por más de 500 años. Porque junto con la civilización, el invasor traerá la “verdadera religión”; la religión del dios único. La religión que verá con malos ojos cualquier demostración de felicidad, de afecto… de amor. Y bajo su estandarte, símbolo del amor y del sacrificio por el prójimo, sacrificará a miles de ustedes, quemándolos en la hoguera, por hacer lo que ellos promulgan y no se atreven a hacer. Así que hoy canten y dancen, hermanos, adoren a vuestros dioses. Mañana llega el invasor, y ya nada será igual. Canten y dancen, hoy que todavía pueden, porque el invasor no sólo quemará a vuestros hijos, sino que toda su cultura e historia también. Quemará sus tradiciones, sus fiestas, su arte… sus colores. Así que vistánse de fiesta, usen sus mejores ropas y adornos, llenénse de colores y de vida. A partir de mañana la tierra se tornará gris. Y una vez aniquilados vuestros dioses, enterrada vuestra memoria, incediadas vuestra cultura y tradición, el invasor les impondrá sus propias costumbres. Los vestirá a sus usanzas, los bautizará bajo su religión y les cambiarán los nombres a vuestros ríos y montañas, árboles y animales, a las ciudades y a vuestros hijos, y los llamarán con nombres extraños a las lenguas que aquí se hablan. Y ustedes, hijos e hijas de los pueblos originarios, pasarán a ser extranjeros y extraños en la tierra que los vio nacer. Pero no se preocupen; mañana llega el invasor. Hoy aún hay tiempo de celebrar y de ser felices. Que sus cantos y risas se escuchen fuerte y alto. Que el sonido de la tierra trascienda las fronteras del tiempo y el espacio. Estoy escribiendo esto más de 500 años después y puedo escucharlos.
"Tarde o temprano, todos nos vamos a morir. Es necesario naturalizar este proceso y que cada uno decida cómo afrontarlo". Éstas son las máximas del área de Cuidados Paliativos del Hospital Central de Mendoza, que brinda contención a enfermos terminales. Sin embargo, distintos sectores se oponen a esta visión. Sumate al debate dejando tu opinión. Cuidados paliativos organiza periodicas actividades en la granja En medio del complejo debate acerca de la concepción que se debe asumir sobre la muerte, miembros del sector de Cuidados Paliativos del Hospital Central se manifiestan a favor de naturalizar este proceso. Además, confían en que debe ser el paciente el que decida hasta dónde llegar con los tratamientos, que en ocasiones causan mucho sufrimiento. Marcelo Álvarez, médico a cargo de esta área que brinda contención a enfermos terminales, también resalta la necesidad de utilizar el humor durante los encuentros con sus pacientes. De acuerdo con el profesional, es una forma más de mejorar sus estilos de vida a pesar de los padecimientos. La muerte como tabú La negación, ese proceso que ponemos en práctica rutinariamente, tiene diversos fundamentos y, especialmente, una amplia variedad de derivaciones: por ejemplo, omitir algo tan real que escapa a las subjetividades propias de cada persona. Pasando en limpio, los seres humanos, basados en preconceptos surgidos del seno social, conforman un gran repertorio de temas tabú. Entre ellos, la muerte. Sin embargo, desde el Hospital Central bregan por un cambio radical: considerar la muerte como un proceso natural del que se debe hablar sin tapujos. Asumido esto, "el paciente debe ser el primero en saber sobre la presencia de una enfermedad terminal, notificándole los tratamientos y sus consecuencias, para que pueda decidir en plena autonomía", manifiestan. Sólo de esta forma, las familias que pierden a un ser querido podrán superar la amargura. "Todos nos vamos a morir. No podemos negar lo que es una etapa natural en sí. Hay que naturalizarla", insisten estos profesionales, que incluso "desafían" a la parca mediante el humor. "En ocasiones, los pacientes vienen llorando y se van riendo como locos después de escuchar un chiste. Es muy gratificante". Pacientes y familiares realizando diferentes actividades recreativas Sobre la autonomía del paciente "Es fundamental que el enfermo terminal tenga absoluto conocimiento sobre su salud y que pueda decidir con total autonomía sobre su futuro. ¿O a caso alguien se quiere morir postrado en una cama de hospital lleno de tubos? El paciente, consciente de su estado, debe decir cómo afrontar ese momento", sostiene Álvarez (mat. 9316). Por otra parte, los profesionales promueven la utilización de fuertes analgésicos -como morfina- para calmar el sufrimiento. "El problema es que se ha asociado la morfina con eutanasia, y no es así. Suministrada en la dosis exacta, el paciente puede llevar una vida normal, en un estado de total lucidez y ausencia de sufrimiento". "En conocimiento de su situación, debe ser el paciente quien decida sobre la realización de tratamientos que puedan prolongar su vida", manifiesta Álvarez, en contraposición con aquellas familias que, sin consultar al enfermo, lo introducen en dolorosas sesiones que ofrecen pocas probabilidades de éxito. "El paciente debe vivir y morir en sus términos", evalúa el médico. El humor como parte de los tratamientos Un dicho popular cuenta que ante la risa que esgrime la muerte por la facilidad de su victoria, sólo resta devolverle la sonrisa. Al estilo "Patch Adams", Álvarez -tucumano oriundo de Concepción- es un acérrimo defensor del humor como parte del tratamiento de sus pacientes. Proveniente de una familia de músicos guitarreros, él se autodenomina "la excepción a la regla", lo que tranquilamente se puede trasladar al ámbito de la salud. "Se ha naturalizado un esquema vertical entre enfermo y médico que perjudica a ambos actores. Acá las prioridades las debe poner el paciente, no el profesional", expresa Álvarez, mientras un guiño de picardía en su rostro anticipa una particular evaluación: "Muchos médicos confunden seriedad con cara de culo". Cambiar una mirada clásica Lo que plantea Álvarez, junto al resto del equipo de Cuidados Paliativos del hospital, es la necesidad de modificar la concepción sobre la muerte. Cambiar la mirada temerosa ante lo que es un proceso natural. Para ello, el próximo 8 de octubre realizarán una bicicletada por las calles de Mendoza a favor de los derechos de "ley de muerte digna". Cuidados paliativos cuenta con el apoyo de diferentes personalidades Entre sus máximas, le ley promueve el alivio del sufrimiento, considera el morir como un proceso normal que no se debe acelerar ni posponer, ofrece un sistema de apoyo para que el paciente pueda vivir lo más activamente posible hasta su fallecimiento, ofrece ayuda a las familias, utiliza un enfoque multidisciplinario y mejora la calidad de vida durante el curso de la enfermedad. Álvarez -que en su tono de voz exhibe sus travesías por Tucumán, Córdoba, Buenos Aires y Mendoza- es también uno de los responsables del Taller Estratégico para Volver a Sonreír, destinado a los familiares en duelo. "Cualquiera puede participar, es de acceso gratuito y lo realizamos en el sexto piso del Hospital Central, los jueves a las 16:00", explicó el médico. Como culminación de la entrevista, Álvarez da cuenta de su fascinante capacidad sintáctica. "Cuando establezco el vínculo con el paciente, lo hago sabiendo que se va a morir. Cuando el paciente se va, uno no llora por su partida, sino porque se queda acá, solo, sin él", concluyó. El Doctor Marcelo Alvarez(la llama no, el otro xD)