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viruslocura

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 jul 2008
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Biografia de Cris Miro
InfoporAnónimoFecha desconocida

Cris Miró (1968 - 1999) fue una actriz, vedette y travesti argentina (la primera que alcanzó notoriedad mediática). Fue una de las primeras vedettes que popularizó el arte del travestismo en la revista porteña. Con su imponente figura de 1,85 m y una sensualidad que la acercaba a las divas de la revista, desplegó sus primeras armas artísticas protagonizando shows musicales y eróticos. Nació con el nombre de Gerardo Elías Virguez. Era hijo de un militar retirado. En entrevistas contaba que cuando le contó a su padre acerca de su homosexualidad, él sólo atinó a abrazarlo. Cuando estaba por graduarse de odontólogo en la UBA (Universidad de Buenos Aires), consiguió ser contratado en una obra de teatro en el teatro Tabaris, de Buenos Aires. Mientras trabajaba allí se hizo vedette, llamando la atención de productores de televisión y del productor teatral Gerardo Sofovich. En 1991 formó parte del elenco de la película Dios los cría (un ámbito familiar), de Fernando Ayala (con Soledad Silveyra, Hugo Soto, China Zorrilla, Ana María Cores, Lidia Catalano, Inés Estévez, Hugo Grosso, Mauricio Bruno, Alberto Busaid, Villanueva Cosse, Mónica Galán, Emilio Vidal, Walter Soubrie, María Visconti y Roberto Lavezzari). Interpretó a la Mujer Rata en La peste, del cineasta Luis Puenzo. Cuando estaba por irse a España tentada por propuestas de trabajo, fue convocada por el productor Lino Patalano para sumarse a un espectáculo en el teatro Maipo: Viva la revista. El modisto Juanito Belmonte recordó que Cris Miró «se vistió por primera vez de mujer a los 18 años», y yo la descubrí en un cóctel, en 1993». En ese momento, no veía con mucho futuro su proyección en la Argentina: No tenía expectativas en ese campo, porque la revista había desaparecido, y ser vedette aquí era como ser astronauta. En cambio en España hay más mercado para artistas como yo, producto de una «transformación». Pese a la discreción de los responsables de aquel show revisteril, pronto trascendió que la bella mujer que acaparaba todas las miradas del público era una travesti, y desde principios de 1995 su popularidad no dejó de crecer. A pesar de que nací con un determinado sexo que hace que tenga documentos con nombre y género de hombre, lo más importante es lo que yo siento. Yo soy una sola persona, y eso es lo que a mí me importa. Eso de los opuestos lo ven los demás, yo lo vivo de una sola manera. Tomó clases de baile en la escuela de Julio Bocca, y de teatro con Alejandra Boero, y vinieron sus temporadas con espectáculos como Más locas que una vaca, o Más pinas que las gallutas, en ambas con dirección de Hugo Sofovich, junto con Emilio Disi, Tristán, Fabián Gianola y Mónica Guido, entre otros. En 1997 tuvo que dejar funciones en la Costa Atlántica Argentina para realizarse chequeos médicos. Se dedicó a presentarse en la disco La Diosa, donde trabajó hasta mayo de 1998, y su última actividad fue la grabación de un piloto para la TV por cable, titulado La polvera. Se le diagnosticó sida y falleció de cáncer a los 31 años, el 1 de junio de 1999. La CHA (Comunidad Homosexual Argentina) expresó a través de un comunicado, su «dolor por la muerte de quien tuvo la valentía de ser una persona travesti, que se enfrentó públicamente a la intolerancia desde su trabajo y desde su arte. Miró sufrió la peor de las enfermedades: la discriminación. Los que la insultaron, los que la rechazaron, podrían ahora respetarla y respetar las diferencias por orientación sexual o identidad de género. La muerte de Cris Miró tendría, entonces, algún sentido para ellos». Link: http://es.wikipedia.org/wiki/Cris_Mir%C3%B3 videos: http://es.youtube.com/watch?v=LQCQ7P-yiIU http://es.youtube.com/watch?v=EwmdMDJLaWU

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Copa Sudamericana
InfoporAnónimoFecha desconocida

Se mencionó a Mar del Plata, pero es muy difícil Se conoció ayer el trascendido sobre un supuesto interés de Boca de jugar su primer partido de la Copa Sudamericana de fútbol 2008 en Mar del Plata, frente a Liga de Quito o Bolívar de Bolivia, de acuerdo al sorteo de ayer. Como se sabe, desde hace algunos años Boca eligió la ciudad de Salta para la primera fase de la Sudamericana y ahora habría un interés del presidente Pedro Pompilio de trasladar ese debut como local a Mar del Plata, al estadio del Mundial José María Minella, posiblemente a través de contactos que el titular de Boca tiene con amistades de esta ciudad. Conjuntamente con el trascendido se dio cuenta que la mayor dificultad para que esto se concrete radica en los numerosos abonados que tiene Boca, que mostrarían su disgusto por no poder ver ese partido en la Bombonera o tener que trasladarse 400 kilómetros. Sin embargo, ese no debería ser el mayor inconveniente, teniendo en cuenta los antecedentes de los encuentros disputados en Salta. En realidad, la posibilidad es de difícil concreción por una cuestión meramente económica. Cada vez que Boca se presentó en Salta, la gobernación de esa provincia le pagó al club una suma superior a los 70.000 dólares. No parece ser una cifra accesible para un Municipio como el de General Pueyrredon, más allá de lo que significaría el acontecimiento como promoción de la ciudad hacia toda América. Salvo que la Secretaría de Deportes de la provincia de Buenos Aires, que encabeza Carlos Bilardo, este dispuesta a hacer esa inversión en función de esa misma promoción. link: http://www.lacapitalnet.com.ar/hoy/Deportes/Noticias/200806112902.html

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Erp
InfoporAnónimo7/20/2008

El Ejército Revolucionario del Pueblo fue el brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), liderado por Mario Roberto Santucho, en la Argentina, durante los años 1970. Hacia finales de 1976 había sido desarticulado por las fuerzas armadas como consecuencia de la fenomenal represión que sufrió antes y durante la última dictadura militar Tabla de contenidos Fundación En el Vº Congreso del PRT realizado el 30 de julio de 1970 y por iniciativa de Mario Roberto Santucho, su esposa Ana María Villarreal, Enrique Gorriarán Merlo, Benito Urteaga, Domingo Menna, José Joe Baxter y Jorge Carlos Molina entre otros tantos delegados, fundan el Ejército Revolucionario del Pueblo para "encarar la guerra revolucionaria obrera y socialista". El ERP sostuvo una estrategia de guerra popular prolongada, entendiendo el foco como parte de la guerra, así como las insurrecciones y puebladas como puntos de esta misma. A partir de estos iniciales enfrentamientos, esperaba que se iniciara una Guerra Revolucionaria de carácter popular y prolongado, según los conceptos maoístas y del Vietcong, experiencia la de estos últimos que, antes que nada, fue la que más nutrió al Ejército Revolucionario del Pueblo. Si bien los miembros del Buró Político del PRT siempre bregaron por la necesidad del desarrollo cualitativo y cuantitativo como estructura política, el ERP, su estructura armada, acrecentó su representatividad en virtud de la repercusión de las acciones militares desplegadas, logrando ampliar considerablemente su convocatoria de militantes y cuadros desde esta nueva perspectiva, desplegando su máxima actividad entre los años 1970 y 1975. EL Ejército Revolucionario del Pueblo fue dotado de una bandera con dos bandas horizontales (azul-celeste y blanco), idéntica al Ejército de los Andes (excepto que en lugar del escudo poseía una estrella roja de cinco puntas). La primera vez que la bandera del ERP flameó en público fue durante la toma del pueblo tucumano Acheral. Marcha del ERP También la guerrilla contó con una marcha de música sencilla. Aquí las dos primeras y últimas estrofas: Por las sendas argentinas/ va marchando el E.R.P./ incorporando a sus filas/ al pueblo que tiene fe. Va marchando al combate/ en pos de la revolución/ que entregue al pueblo el mando/ de esta grandiosa nación. (...) Por la Patria Socialista/ como consigna final/ la etapa capitalista/ para siempre morirá. Adelante, compañeros,/ hasta vencer o morir/ por una Argentina en armas/ de cada puño un fusil. Objetivo Los objetivos declarados por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) eran lograr, mediante la lucha armada, la toma del poder, para hacer la Revolución Socialista en el país y extenderla al resto de América Latina. Para esto último el ERP, formó la Junta de Coordinación Revolucionaria, que también integraban el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) de Uruguay, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia Organización militar A partir de 1973 el objetivo del ERP sería convertirse en un ejército guerrillero regular, de esta manera se crean nuevas unidades, donde cada zona debía formar un pelotón, cada regional importante debía formar una compañía y las regionales Gran Buenos Aires y Tucumán debían contar cada una con un batallón (hay que recordar que el PRT dividía al país en dos zonas operativas: urbana y rural, donde Buenos Aires ocupaba el centro de la primera, mientras que Tucumán lo era de la segunda). Siguiendo este concepto la unidad más pequeña era la escuadra (integrada por entre ocho a doce combatientes) y su jefe tenía el grado de sargento; tres escuadras formaban un pelotón (20 a 30 integrantes) cuyo responsable tenía grado de teniente; la unión de tres pelotones formaban una compañia (90 combatientes, que podía sumar a 100 incluyendo los militantes de logística), comandada por un capitán y un Estado Mayor. Por último, tres compañías constituían un batallón (entre 250 y 300 combatientes), cuyo jefe era un comandante con su Estado Mayor. El ERP, según aquel diagrama, formó la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez (Tucumán), y las Compañías urbanas Decididos de Córdoba , Combate de San Lorenzo (Paraná), Héroes de Trelew, José Luis Castrogiovanni y Guillermo Pérez, estas tres últimas constituyeron el Batallón urbano José de San Martín, de Buenos Aires, cuyo bautismo de fuego fue el asalto al cuartel militar de Monte Chingolo. El primer acto guerrillero ocurrió en septiembre de 1970, cuando asaltaron una comisaria de Rosario. Durante tres años las acciones fueron menores, siendo desarmes de policías y militares, asaltos sorpresas contra comisarías, en general todas con el objeto de recuperar armamento para la guerrilla. Pero en febrero de 1973 la primera compañía organizada Decididos de Córdoba asalta el Batallón 141 de Comunicaciones del ejército, en Córdoba, y lo toma en una operación sin bajas de ningún lado; de allí se retiran con casi dos toneladas de armamento (74 FAL, 2 FAP, 112 pistolas, 2 ametralladoras MAG, 5 lanzagranadas, 600 proytectiles para fusil y demás municiones), que servirá para las unidades que abrirían un frente rural en Tucumán. Esta acción impecable fue dirigida por un joven cuadro militar, Juan Eliseo Ledesma y supervisada por el mismo Santucho. Su segunda gran acción fue el asalto al Comando de Sanidad del ejército, en la Capital Federal y fue llevada adelante por la compañía José Luis Castrogiovanni. A pesar de que en 30 minutos toman las guardias y copan las instalaciones (donde cargan 150 FAL y municiones), dos soldados logran escapar y avisarle a la policía, que rápidamente rodea las inmediaciones junto a un comando del ejército. Cinco horas más tarde los militares abren fuego y se libra un combate hasta que los guerrilleros deciden rendirse. En aquella fracasada acción resultó muerto el coronel Hardoy y trece combatientes fueron detenidos (permanecerán presos hasta 1983). Como consecuencia de este acto el gobierno nacional emitió un decreto que ilegalizaba al ERP, el mismo día en que Perón ganó las elecciones del 23 de septiembre de 1973. La tercera gran acción fue realizada por 60 guerrilleros de la compañía Héroes de Trelew y fue el asalto de la guarnición militar de Azul, en la provincia de Buenos Aires el 19 de enero de 1974. El operativo fue dirigido por Enrique Gorriarán Merlo y por Hugo Irurzun. En esa oportunidad logran copar la Guardia Central, varios puestos de vigilancia y el Casino de Oficiales, pero encuentran una nutrida resistencia en la zona de Baterías y la Plaza de Armas, hasta que Gorriarán Merlo decide la retirada, pero un fallo en las comunicaciones provocará que 17 guerrilleros no reciban la orden y queden atrapados en el cuartel. En los enfrentamientos murieron un soldado, el jefe de la guarnición, coronel Gay y su esposa, además el ERP capturó al teniente coronel Ibarzábal, mientras que sufrió la baja de 5 guerrilleros (dos de ellos capturados con vida fueron desaparecidos) y otros 12 combatientes fueron detenidos. También, por esta acción, el gobierno de Perón acusó por tolerancia culposa al gobernador de la provincia Oscar Bidegain (apoyado por la Tendencia Revolucionaria) , quien días más tarde renunció a su cargo. En mayo de 1974 es detectada en Tucumán la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, al mando del propio Santucho, quien entonces decidirá asaltar la localidad de Acheral para fines de mayo. El asalto fue un éxito, se copó el pueblo, se hizo una formación guerrillera e izamiento de la bandera del ERP. La cuarta gran operación tenía por objeto ser una demostración de fuerza al atacar en simultáneo la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de la localidad de Villa María donde fue capturado el Coronel del Ejército, Argentino del Valle Larrabure y al Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada de Catamarca, en agosto de 1974; la primera acción sería realizada por la compañía Decididos de Córdoba, al mando de Juan Eliseo Ledesma con la ayuda del soldado Pettigiani y la segunda por la Compañía de Monte, comandada por Juan Manuel Carrizo y Hugo Irurzun (Capitán Santiago). En la Fabrica Militar el ERP, luego de una hora de combate, logró el copamiento de la unidad, de donde retiró más de 100 FAL, 4 MAG, 60 pistolas ametralladoras PAM-M3A1, varios morteros, otras armas y municiones varias. En esa acción cayeron dos combatientes. Mientras que en Catamarca la operación fue un rotundo fracaso, pues la guerrilla fue descubierta previo al ataque, y el mando del ERP ordenó la retirada el 10 de agosto. Mientras el Estado Mayor junto a Hugo Irurzun logra replegarse hacia el monte tucumano, el grueso de las fuerzas de la Compañía de Monte, aislados en pequeños grupos, quedó en Catamarca escapando de la represión. 9 combatientes fueron apresados por la policía, mientras otros 19 lograron replegarse y acampar cerca de Capilla del Rosario. De ese grupo, 5 militantes que salen en reconocimiento del lugar y para buscar provisiones son detenidos en las primeras hora del 12 de agosto, mientras un contingente policial se dirige al campamento donde los guerrilleros logran ponerlos en fuga. Frente al fracaso policial, interviene el Regimiento 17 con sesenta soldados. Cercados en los cerros, los guerrilleros combaten contra el ejército durante 4 horas, hasta que al quedarse sin municiones deciden rendirse; después de la rendición, los soldados comenzaron a golpear a los prisioneros y luego los fusilaron, en lo que se dio en llamar la Masacre de Capilla del Rosario. El 13 de abril de 1975 el Ejército Revolucionario del Pueblo lanzó otra operación contra una unidad militar, el Batallón de Arsenales 121, en la localidad Fray Luis Beltrán al norte de Rosario. En los enfrentamientos resultaron muertos dos combatientes y el coronel Carpani Acosta. En el asalto, que duró una hora, la guerrilla logra capturar unos 150 FAL, 5 FAP, 3 MAG, pistolas ametralladoras y municiones. Su última gran acción fue el fallido asalto al Batallón Depósitos de Arsenales 601 Domingo Viejobueno, ubicado en la localidad de Monte Chingolo, con el objetivo de apropiarse de 20 toneladas de armamento para dar un vuelco en la relación de fuerzas político militares y, en lo inmediato, demorar la consumación de un nuevo golpe militar que ya estaba en preparación. El 23 de diciembre de 1975 a las 19:45 hs., el Batallón urbano José de San Martín del Ejército Revolucionario del Pueblo iniciaba las acciones con el corte de los nueve puentes sobre el Riachuelo que unen la Capital Federal y el Oeste con el Sur del Gran Buenos Aires; se hostigaba al Regimiento 7 de La Plata y las brigadas de la policía provincial de Quilmes, Avellaneda y Lomas de Zamora; se interrumpía el tránsito en los dos caminos que unen La Plata con el Sur de Gran Buenos Aires y se tendían dos anillos de contención alrededor del cuartel de Monte Chingolo. El combate fue encarnizado en muchos de esos puntos, algunos con particular éxito como el de la Avenida Pasco y en el puente La Noria. A esa misma hora, 70 combatientes al mando de Abigail Attademo (capitán Miguel) iniciaban el asalto al cuartel. Ni bien entraron se encontraron, desde distintos puntos, con nutrido fuego de fusilería y de ametralladoras pesadas, haciendo evidente la preparación previa y con ella la pérdida del factor sorpresa. Pese a ello y sostenidos en su alta moral de combate, los combatientes tomaron parcialmente el cuartel, la guardia central, varios puestos de la guardia y la Compañía de Servicios. Era tal el empuje de los combatientes que las fuerzas del ejército , que los doblaban en número y multiplicaban varias veces su poder de fuego, sintieron que perdían el control de la situación y que el cuartel caería en las manos insurgentes. Ello no se pudo concretar por la llegada de los refuerzos del Regimiento 3 de La Tablada y el Regimiento 1 de Palermo. A las 21:00 hs., pese a la enorme superioridad del ejército, los guerrilleros se reorganizaron y lanzaron un contraataque para favorecer su propia retirada. En este hecho murieron 53 guerrilleros (de los cuales, 23 fueron capturados con vida por los militares y fueron ejecutados, 17 quedaron heridos -9 graves- en zonas controladas por el ejército y 13 cayeron en combate), mientras que las fuerzas represivas sufrieron 7 muertos y decenas de heridos; además hay que contar casi 40 muertos entre la población civil de los alrededores, producto de las acciones de rastrillaje militares posteriores al asalto del ERP. Final El 3 de julio de 1976, a tres meses del golpe militar, el Comité Ejecutivo del PRT se reúne y decide que deben replegarse, además de mandar al exilio a Santucho, para preservarlo. El 19 de julio de 1976 es sorprendido en un departamento de Villa Martelli Santucho y Benito Urteaga cayendo heridos, capturados Liliana Delfino (su compañera), Fernando Gértel, Ana María Lanzilotto y Domingo Menna, siendo todos asesinados en Campo de Mayo. En el enfrentamiento muere el capitán Leonetti, no esta claro si fueron sus propios compañeros quienes les dispararon, si hubo un forcejeo previo o un enfrentamiento. Tampoco se sabe como dieron con el departamento, hay versiones que hablan sobre una inteligencia previa, otras sobre el arresto de Domingo Menna (mientras esperaban a un delegado de Montoneros que nunca se presento) y otras a una infiltracion de informacion por parte Montoneros. A partir de allí asume de hecho la Secretaría General del PRT Arnold Kremer, cuyo nombre de clandestinidad era Luis Mattini. Mattini junto a Gorriarán Merlo hacia fines de 1976 se repliegan al exterior, mientras que luego de los últimos golpes fulminantes en mayo de 1977, se lleva adelante la segunda etapa del repliegue partidario. Desde el exilio, los restos del PRT se dividen en dos fracciones, la representada por Luis Mattini organiza, en Italia y en 1979, el sexto congreso del partido donde se dispone, entre otras cosas, la disolución del ERP, decisión que fue discutida y desobedecida por algunos militantes que se habían quedado en el país. El otro sector, comandado por Gorriarán Merlo, se dirige a Nicaragua para combatir en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). La mayoría de los cuadros de militantes y guerrilleros del PRT-ERP integraron la mayor parte de las extensas listas de muertos y desaparecidos en la Argentina de los años 1970. link: http://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Revolucionario_del_Pueblo_%28Argentina%29

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Aldo Rico
InfoporAnónimo7/20/2008

Aldo Rico (1944) es un militar y político argentino. Luchó en la Guerra de las Malvinas. Fue carapintada y participó en la sublevación de 1987. Fundó el partido Modin y fue intendente de San Miguel entre 1997 y 2003. Historia Aldo Rico peleó como oficial en la Guerra de las Malvinas con el grado de Mayor, ofreciéndose como voluntario y creando la Compañía de Comandos 602 con la cual cruzo a Malvinas y combatió obteniendo su unidad y el mismo numerosos reconocimientos por su valentía y excelente desempeño en combates contra el mismísimo SAS británico a cuyos efectivos puso en fuga pese a ser descubierta su operación de emboscada y recibir su grupo el impacto de la sorpresa inicial. De carácter vehemente fue expulsado del Colegio Militar al cual regreso al año siguiente y se graduó con excelentes notas y conceptos, logrando durante su carrera militar ser un referente para el Ejercito Argentino por su profesionalismo y capacidad de conducción .Acredor de varias condecoraciones entre ellas al Merito Militar cuyo parte consigna :Evidenciar cualidades poco comunes para ejercer el Mando en combate, planificando y efectuando operaciones de elevado riesgo, respaldando sus ordenes con su intachable ejemplo personal. Condujo sus operaciones personalmente, demostrando sobresalientes conocimientos profesionales, gran espíritu de sacrificio y firme equilibrio emocional. Su ejemplo de Mando y heroico comportamiento le valió de reconocimiento de sus superiores y subalternos, que compartieron con él los momentos vividos, quienes lo aprecian como uno de los jefes con mayor prestigio en combate por su arrojo y valentía.Su significativa entrega a las exigencias del servicio y su destacado desempeño como conductor, se vio reflejado en la alta Moral y considerable predisposición para el combate que evidenciaron sus cuadros y tropa durante las operaciones militares que se llevaron a cabo en las Islas Malvinas.Su vida pública comenzó durante el gobierno de Raúl Alfonsín, cuando encabezó un alzamiento militar durante la Semana Santa de 1987. Por aquel entonces era teniente coronel del Ejército, y el alzamiento era una reacción al Juicio a las Juntas que condenó a los principales líderes del Proceso de Reorganización Nacional. La sublevación fue aplacada y Rico condenado, recibiendo arresto domiciliario, pero escapó del mismo y protagonizó un segundo levantamiento en Monte Caseros durante 1988. Fue condenado a prisión, de la cual fue indultado por Carlos Menem. Al ser liberado se inició en la política formando el partido Modin (Movimiento por la Dignidad Nacional). Entró como diputado en 1991. También fue convencional constituyente durante la Reforma de la Constitución Argentina de 1994. Al mismo tiempo tenía lugar la reforma de la constitución provincial de la Provincia de Buenos Aires, en la cual Eduardo Duhalde buscaba agregar la posibilidad de reelección del gobernador en el distrito. Inicialmente el Modin se alió con la UCR y el Frente Grande para oponerse al PJ, pero sorpresivamente cambió de posición y se alió con el Duhaldismo. Durante el año 1997 se impuso como intendente de San Miguel. En 1999 Carlos Ruckauf lo nombró ministro de seguridad bonaerense, pero duró 4 meses y renunció en medio de un escándalo.[1] Durante 2003 se candidateó a gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo que retuvo Felipe Solá. Luego se afilió al PJ bonaerense. Link: http://es.wikipedia.org/wiki/Aldo_Rico

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Montoneros
InfoporAnónimo7/20/2008

Montoneros fue una organización guerrillera argentina que desarrolló la lucha armada entre 1970 y 1979, aunque su período de máximo poder se extendió hasta 1976. Sus objetivos fueron: la desestabilización del gobierno de facto autodenominado "Revolución Argentina" (Onganía, Levingston, Lanusse / 1966 - 1973), el retorno al poder del General Juan Domingo Perón, y la instauración en la Argentina de un sistema político que denominaban "Socialismo Nacional", al que consideraban como la evolución histórica natural del peronismo. Si bien durante sus primeros años de existencia recibieron el apoyo del General Perón y de buena parte del Movimiento Peronista, a partir del primero de mayo de 1974, los graves errores políticos cometidos, que ocasionaron el rechazo sufrido por parte del mismo líder y de los sectores sindicales y políticos del peronismo ortodoxo, motivaron el gradual aislamiento y el pase a la clandestinidad del grupo, que posteriormente fue aniquilado por la dictadura militar que derrocó a la viuda de Perón, María Estela Martínez, el 24 de marzo de 1976. Orígenes, ideología y fundadores Las raíces tempranas del movimiento se pueden encontrar en la década del 60, en la confluencia de militantes del movimiento nacionalista estudiantil Tacuara, la Agrupación de Estudios Sociales de Santa Fe, y el integrismo de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Desde dichas vertientes se perfilan grupos que luego se afianzarían junto a la militancia católica de jóvenes pertenecientes a clases medias y altas, cuyo órgano de prensa aglutinante era la revista Cristianismo y Revolución, dirigida por Juan García Elorrio. A partir de allí se conforma el Comando Camilo Torres, el cual, junto al grupo conducido por José Sabino Navarro, pueden considerarse las células iniciales de Montoneros. Hacia fines de la década del 60 fueron organizándose políticamente junto al peronismo revolucionario, de neto perfil populista y anti-imperialista, en tanto que su ideología se iba estructurando con una poco clara mezcla de la doctrina peronista, con elementos del marxismo latinoamericano revolucionario provenientes del Che Guevara y de Fidel Castro, recibiendo además fuertes influencias católicas desde el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Varios fundadores de lo que luego se transformaría en una organización armada se conocieron cuando eran seguidores del sacerdote tercermundista Carlos Mugica. Autodefinidos en sus comienzos como una vanguardia armada nacionalista, católica y peronista, y utilizando consignas tales como "Perón o muerte", Montoneros se asume como organización político militar en la provincia de Buenos Aires, y es encabezada por Fernando Abal Medina, Carlos Gustavo Ramus, José Sabino Navarro, Emilio Maza, Carlos Capuano Martínez, Norma Arrostito, Mario Firmenich, entre otros. Los fundadores de la organización Montoneros deciden adoptar ese nombre para resaltar la continuidad histórica con los caudillos del interior argentino en el siglo XIX y las "montoneras" originales, del "Chacho" Peñaloza y Felipe Varela, estableciendo así una línea política nacionalista, antiimperialista y federal que, partiendo de San Martín y las guerras de la independencia, pasa por los caudillos y Juan Manuel de Rosas, desembocando finalmente en Juan Domingo Perón. Inclusive, en las primeras épocas de la organización guerrillera, varios de sus comandos operativos (Unidades de Combate) adoptaron circunstancialmente el nombre de esos caudillos para firmar sus "partes de guerra". Esta práctica se abandonó posteriormente cuando sus militantes comenzaron a caer en combate contra la dictadura, y los comandos firmaban entonces con los nombres de los compañeros muertos. Posteriormente, otros dirigentes notorios fueron Julio Roqué, Dardo Cabo, Marcos Osatinsky, Roberto Quieto, Horacio Mendizábal, Raúl Yaguer, Roberto Perdía, Fernando Vaca Narvaja, Rodolfo Galimberti, algunos de ellos provenientes de la organización Descamisados y otros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR, una organización armada peronista similar, pero de bases más definidas hacia el marxismo, que se fusionó con Montoneros en octubre de 1973). El 7 de Septiembre de 1970 en William Morris, provincia de Buenos Aires, murieron en combate Fernando Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus. Desde entonces, la militancia que adscribe al sector de izquierda peronista conmemora esa fecha como el "Día del Montonero". Los pasos previos: Vandor El 30 de junio de 1969 en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica, en la calle La Rioja 1945 de la Capital Federal, fue asesinado Augusto Timoteo Vandor por un grupo comando que se identificó mediante un "Parte de guerra" como "Ejército Nacional Revolucionario". Este grupo estaba integrado por varios de los cuadros combatientes de lo que luego fue la organización Montoneros. Participaron de la operación: Carlos Caride, Rodolfo Walsh, Horacio "el Lauchón" Mendizábal y Dardo Cabo entre los más notorios. En realidad, este comando fue inicialmente el germen de una organización político militar denominada "Descamisados", conducida por Caride, Mendizabal, De Gregorio, Norberto Habegger, entre otros, que en 1972 se disuelve y se integra a Montoneros. Dardo Cabo reconoció públicamente que él había confeccionado los planos de la UOM para la operación, y que Rodolfo Walsh había hecho la planificación de la misma. Su primera acción pública La organización armada Montoneros se presentó ante la sociedad el 1 de junio de 1970 mediante el secuestro y asesinato del general Pedro Eugenio Aramburu, quien fuera la cabeza de la Revolución Libertadora, una sublevación cívico militar que en 1955 había derrocado al segundo gobierno constitucional peronista. El general había sido secuestrado dos días antes, el 29 de mayo, cuando militantes Montoneros (vestidos como oficiales del Ejército) lo capturaron en su departamento, haciendole creer que le brindarían custodia. Aramburu fue sometido a "juicio revolucionario" en una chacra de la localidad de Timote, provincia de Buenos Aires, y acusado por traición a la patria, por los fusilamientos en los basurales de José León Suárez y por la desaparición del cadáver de Evita y posteriormente ejecutado por Fernando Abal Medina. Generalmente los estudiosos de los movimientos armados de la época establecen el punto fundacional en este secuestro, pero en la práctica Montoneros ya existía como una organización política desde varios meses antes, aunque muy minoritaria y casi secreta. La toma de la Calera El 1 de julio de 1970, a las 7.30, los Montoneros realizan un operativo en la localidad cordobesa de La Calera. Toman la comisaría, se asalta el Banco de la Provincia de Córdoba, se toma la central telefónica y se inutilizan los equipos y se deja en la esquina del banco una caja -supuestamente un explosivo- que en realidad contenía un grabador con la marcha peronista. Diversos problemas en el repliegue e incorrectas medidas de seguridad determinan la detención de varios militantes, entre ellos algunos fundadores de la organización. Fueron heridos Ignacio Velez y Luis Lozada y detenidos José Breganti, Felipe Defrancesco, Cristina Liprandi, José Fierro, Juan Conte Grand, Juan Sorati Martínez, Heber Albornoz. Muere en el enfrentamiento el Comandante Emilio Maza. Inserción en el peronismo A partir de allí y en sus primeros años de accionar, los Montoneros iniciaron un proceso de rápida captación de cuadros en el peronismo (que podía comprobarse con la participación de decenas de miles de simpatizantes y adherentes en las manifestaciones populares), y un gran crecimiento de militantes y adeptos que se integraban a sus agrupaciones de superficie (Juventud Peronista de las Regionales, Juventud Trabajadora Peronista y Juventud Universitaria Peronista, que titularizaba los Centros de Estudiantes en casi todas las facultades del país), y pudieron influir políticamente en el levantamiento de la proscripción del peronismo y la posterior convocatoria a elecciones, en las que impusieron la consigna: "Luche y Vuelve". La relación con Perón Entre sus variados contactos con las agrupaciones de superficie Montoneros se vincula con JAEN (Juventud Argentina para la Emancipación Nacional) y con los dirigentes de dicha agrupación Rodolfo Galimberti y Ernesto Jauretche, establecen un acuerdo que le brinda a la organización una cobertura politica en la superficie, acordando además que Rodolfo Galimberti viaje hacia España con una carta de Montoneros,dirigida al General Juan Domingo Perón en donde le explican las causas y motivos por los que secuestraron y dieron muerte al ex presidente Pedro Eugenio Aramburu, como también sus intenciones de continuar actuando como el brazo armado del movimiento peronista. Desde su exilio en Madrid, Perón los alentó en su proceder guerrillero, pues la lealtad incondicional de esta organización le resultaba útil para presionar y desestabilizar a los gobiernos de facto de la llamada Revolución Argentina que gobernaba por entonces en el país. En dicha línea estratégica, a la distancia Perón los denominó «formaciones especiales», dando a entender que la existencia de los Montoneros y las otras organizaciones armadas del peronismo eran una circunstancia temporal y táctica, que se justificaba en la medida de la existencia de una dictadura militar. No obstante, les prodigó elogios tales como «juventud maravillosa», e inclusive en una carta, refiriéndose a la ejecución del General Aramburu, les escribió «encomio todo lo actuado». Según consta en numerosos testimonios y declaraciones públicas de la época, los Montoneros creyeron así que eran la vanguardia revolucionaria funcional a los planes del viejo caudillo para la construcción de una Patria Socialista. El 11 de marzo de 1973 en las elecciones generales, el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) nucleaba al Partido Justicialista, al Partido Conservador Popular, al Partido Socialista Unificado y a otras fuerzas menores, y ganó por abrumadora mayoría llevando como candidato a presidente al Dr. Héctor José Cámpora. Perón retorna definitivamente a la Argentina, y a partir de esos días modifica sustancialmente su relación con las corrientes de izquierda de su propio partido, prefiriendo apoyar y respaldarse en el ala histórica más conservadora del amplio espectro de sus colaboradores y simpatizantes de derecha, marcando por lo tanto una creciente distancia discursiva hacia Montoneros, y quitándole gradualmente espacio y protagonismo político dentro del movimiento que indiscutiblemente él lideraba. La masacre de Ezeiza El 20 de junio de 1973, durante la tan esperada oportunidad del regreso de Perón a su país luego de 18 años de exilio, ocurren los hechos conocidos como masacre de Ezeiza, localidad cercana al aeropuerto internacional donde arribaría la aeronave, constituyendo el dramático anticipo de todo lo que sobrevendría en los siguientes años del escenario político argentino. Una multitud jamás vista, estimada por los medios periodísticos de la época en dos millones de personas, se congregó en el lugar para recibir a su líder y, en medio de ella, las columnas de Montoneros junto a otras agrupaciones de izquierda representaban un despliegue de movilización imponente. Por expresas directivas de Perón, la seguridad de todo el operativo del regreso se delegó en el Coronel (RE) Jorge Osinde, perteneciente al ala más conservadora de su movimiento político, soslayando y quitándole el poder operacional a Esteban Righi (por entonces Ministro del Interior de la Nación), responsable natural de la seguridad del país e ideológicamente cercano a Montoneros. Varios enfrentamientos -cuyo saldo de quizás centenas de muertos y heridos nunca fue determinado exactamente, ni investigado judicialmente- se generaron durante todo el día entre los grupos armados paramilitares a cargo del operativo de seguridad, y las multitudinarias columnas de manifestantes Montoneros, en medio de cientos de miles de obreros peronistas con sus familias y desorientados simpatizantes del viejo general, quienes no entendían lo que estaba ocurriendo. Al caer la tarde, y ante las noticias provenientes de Ezeiza, la aeronave que traía de regreso a Perón finalmente fue desviada al aeropuerto de Morón. Por la noche aún continuaron las corridas y enfrentamientos armados en Ezeiza, mientras la mayoría de la multitud pugnaba por abandonar el área y ponerse a salvo. Las contradicciones con el gobierno Una vez radicado en el país Perón comenzó a apartarse tanto de los cuadros armados de Montoneros como de sus enlaces políticos, los miembros de las Juventudes Peronistas de la Tendencia Revolucionaria. En ese año 1973 Montoneros ya sufría un proceso de contradicciones internas entre la realidad del proyecto de Perón y sus propias expectativas. No obstante siguieron aparentemente apoyando al gobierno aunque posteriormente se confirmó que mataron al dirigente sindical José Ignacio Rucci, por entonces Secretario General de la Confederación General del Trabajo (CGT), hecho que acaeció el 25 de setiembre de 1973 en el populoso barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires. Si bien Montoneros no reconoció públicamente mediante un comunicado oficial este suceso como de su propia autoría -tal como era su costumbre operativa-, fue aceptado años después por varios dirigentes de la organización que ese atentado fue planificado y concretado por ellos para "tirarle un muerto a Perón" y demostrarle poder. La emboscada a Rucci ocurrió sólo dos días después de las elecciones que consagraron a Perón por tercera vez presidente constitucional de Argentina, y provocó un verdadero terremoto político. El objetivo montonero aparentemente fue mostrar sus fuerzas y sus límites desafiando al propio Perón, y reclamar con ello la cuota de poder que se les negaba dentro del peronismo. El sindicalismo ortodoxo, la CGT y el propio entorno presidencial— interpretaron este atentado como una abierta declaración de guerra. La "Triple A" (AAA) Aflora entonces el pleno protagonismo político de José López Rega, ex Cabo de la Policía Federal Argentina, ex secretario privado de Perón y conocido también como Lopecito o El Brujo por sus inclinaciones esotéricas, quien fue ascendido a Comisario General en un solo paso e inmediatamente nombrado Ministro de Bienestar Social del gobierno. Ungido en una especie de ministro predilecto y consejero de confianza del líder, López Rega tuvo un importante rol en la lucha contra Montoneros, a quienes solía referirse despectivamente como la infiltración marxista. Su indisimulada intolerancia lo llevó a crear y apoyar financieramente con fondos ilícitamente desviados desde el ministerio a su cargo a la paramilitar Alianza Anticomunista Argentina o Triple A. La Triple A contaba muchas veces con la colaboración operativa y de inteligencia militar para atentar violentamente, no sólo contra los cuadros Montoneros y las juventudes políticas de la Tendencia Revolucionaria, sino también contra cualquier ciudadano sospechoso de poseer una ideología de izquierda. El Primero de Mayo El punto de máxima tensión en el proceso de expulsión de Montoneros del movimiento peronista se produjo el 1 de mayo de 1974, en ocasión de los festejos por el Día del Trabajo. Ya en el ocaso de su vida, en pleno ejercicio de sus facultades como Presidente de la Nación, e indignado por los cánticos ofensivos que entonaban las columnas montoneras (contra su esposa, contra López Rega y acusando al gobierno de "estar lleno de gorilas", durante una gran convocatoria en la Plaza de Mayo Perón los llamó estúpidos e imberbes en un encendido y recordado discurso desde el balcón de la Casa de Gobierno. La reacción de los militantes montoneros y sus simpatizantes, provocó algunos enfrentamientos y la inmediata retirada de la Plaza de las columnas que respondían a la organización. Luego de dicho suceso, la jerarquía montonera pasa de hecho a la clandestinidad, y retoma sus operaciones militares, ahora ya en abierta contradicción con el peronismo oficial, y sin contar con la más mínima expectativa de apoyo por parte del líder del movimiento. El retorno a la actividad clandestina es reconocido formalmente por la Conducción Nacional de Montoneros en el mes de septiembre de 1974. A partir de 1975 comienzan a producirse conversaciones para lograr un acercamiento entre la dirigencia de Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), otra organización armada irregular argentina (en este caso de ideología marxista-leninista) brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), quienes siempre actuaron desde una franca oposición al peronismo por considerarlo una mera expresión política populista del capitalismo y la burguesía. La oposición cada vez más violenta de la derecha peronista -sostenida desde el entorno del propio Perón-, hacia las organizaciones armadas, se agravó más aún luego de la muerte del anciano líder, al asumir su esposa y vicepresidente María Estela Martínez de Perón la primera magistratura, cuya opinión y voluntad estaban bajo el control de José López Rega. El secuestro de los Born En medio de un clima político y social sumamente enrarecido y conflictivo, el 19 de septiembre de 1974 un comando montonero concreta el mayor secuestro extorsivo de toda la historia argentina. La organización obtuvo sesenta millones de dólares, por el rescate y entrega con vida de los hermanos Juan y Jorge Born (Bunge & Born), a los seis y nueve meses respectivamente. Los hermanos Born eran por entonces los principales accionistas del mayor conglomerado productor y exportador cerealero argentino. Durante este hecho murieron un empresario (el Sr. Bosch) y el conductor del vehículo (el Sr. Pérez) en que viajaban los secuestrados. Dirigentes montoneros confirmaron que una parte del dinero fue derivada hacia Cuba con el fin de ponerla transitoriamente a resguardo, en tanto que el pago final de unos 17 millones de dólares fue cobrado y administrado por el banquero David Graiver, quien tenía sus oficinas en la ciudad de Nueva York y falleció en un dudoso accidente de aviación. En ambos casos hasta el presente ha sido un gran misterio el destino final de buena parte del dinero en efectivo producto del rescate. Las relaciones entre el régimen de Fidel Castro y los Montoneros no siempre eran de mutua afinidad. Por un lado han circulado versiones periodísticas sugiriendo que la fortuna de los Montoneros quedó finalmente incautada y confiscada en Cuba por orden de Castro, pero algunos ex funcionarios cubanos han declarado que todo el dinero proveniente de este mega secuestro les fue entregado a Firmenich, Perdía y Yaguer, algunas veces en forma personal y en efectivo, y otras en graduales y sucesivas remesas al exterior vía complejas triangulaciones financieras a través de bancos de Checoslovaquia y Suiza. Los mencionados dirigentes montoneros jamás han dado precisiones ni respondido fehacientemente los cuestionamientos en tal sentido, y el destino final de los fondos del rescate se mantiene como un enigma. Aislamiento y derrota Con el transcurso del tiempo los Montoneros sufrieron un gradual aislamiento de la base popular peronista en que se apoyaban, hasta que fueron completamente derrotados por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, una dictadura militar que se inició en 1976 derrocando al endeble gobierno constitucional de la viuda de Perón, después de casi dos años de gran inestabilidad política y económica, una evidente inoperancia institucional, y la indiferencia de la gran mayoría de la población. Con vías a aniquilar a sus opositores, este nuevo régimen dictatorial (cuyos dirigentes y cuadros militares habían sido entrenados en la famosa "Escuela de las Américas" a cargo de los EEUU, y en donde se les enseñaba entre otras materias técnicas de acción psicológica, tortura, y control de población) inició una política institucionalizada de secuestro, desaparición forzada, tortura y exterminio en más de trescientos cuarenta centros clandestinos de detención. Años después los defensores de tal régimen alegarán que éste "continuó la política ordenada por la Presidenta Martínez de Perón", a través de 2 decretos por los cuales en 1975 ordenaba "aniquilar el accionar subversivo". El 2 de julio de 1976, Montoneros llevó a cabo un ataque con bomba contra la Superintendencia de Seguridad Federal de la Policía Federal Argentina, que causó la muerte de 18 personas y heridas a otras 66. Sin embargo, entre mediados y fines de 1976 la Conducción Nacional y los cuadros de más jerarquía partieron al exilio, en México. En aquel país establecieron su "cuartel general", desde donde continuaron actuando. Hasta que en enero de 1978, la Conducción Nacional se replegó hacia Cuba, por motivos de seguridad, pues en esos días un comando militar junto a militantes "doblados" intentaron atentar contra Firmenich en suelo mexicano. La operación pudo ser desbaratada gracias a uno de los integrantes del comando, Tulio Valenzuela, quien simulando estar "quebrado" y ser un militante "doblado", al llegar a México se puso en contacto con la organización y denunció la maniobra. Luego de una estadía en La Habana, la conducción montonera se trasladó a Europa. Durante el transcurso del "Proceso", la mayoría de los cuadros activos de la organización Montoneros fueron muertos o secuestrados, quedando a disposición de las Fuerzas Armadas o de seguridad como "detenidos/desaparecidos", y varios de ellos colaboraron activamente con las FF.AA. en la delación y entrega de sus compañeros guerrilleros. No obstante, algunos miembros de la cúpula dirigente de Montoneros (Firmenich, Perdía y Vaca Narvaja), han sobrevivido. Algunos (tal el caso del propio Firmenich) han sido acusados de haber actuado como agentes de contra inteligencia y entregadores de sus propios compañeros por el fiscal Romero Victorica. Acusación de la cual salieron exonerados por una total falta de pruebas (al no haber ningún testigo, testimonio ni escrito que los incriminase, y al plantearse la investigación en rumores, originados muchos en los propios enemigos de la dirigencia de Montoneros). A la par se dio la campaña de difamación de parte de un escritor norteamericano (Martin Andersen) como parte de una campaña psicológica norteamericana; la fuente del autor: un agente de la CIA (Robert Scherrer) al servicio del plan de Condor y del General chileno y dictador Augusto Pinochet. Las versiones y rumores Hubo versiones no confirmadas de una reunión entre algunos miembros de la conducción montonera y el almirante Emilio Massera, que habría tenido lugar en París, Francia, en 1977. De acuerdo a las mismas, Montoneros ofreció un case del fuego, es decir un alto en las acciones militares montoneras contra la marina y el ejército, a cambio de detener la represión contra sus cuadros y la liberación de los militantes detenidos-desaparecidos. La Marina no habría aceptado dichas condiciones. También corrieron rumores tendientes a desprestigiar a la organización, sugiriendo traiciones de su conducción y un "doble juego" con las fuerzas Armadas. Como ejemplo de esta supuesta connivencia, se ha afirmado que la vivienda ubicada en Libertad 244 en Martínez, en el conurbano bonaerense, en la que Montoneros ofreció una conferencia de prensa que puso término al cautiverio de Jorge Born, era una "casa segura" del Servicio de Inteligencia del Ejército, propiedad de Nelson Romero y lugar al que concurría asiduamente Rodolfo Silchinger, agente de la SIDE. En el sótano de esa vivienda el servicio de inteligencia mencionado habría realizado interrogatorios compulsivos, tal vez en las semanas anteriores y posteriores a la conferencia de prensa. Estas versiones fueron propaladas por el fiscal Juan Martín Romero Victorica durante el año 1984, si bien debe destacarse que el fiscal era un duro crítico de la organización, por lo que la verosimilitud de las mismas es dudosa. Algunos ex-militantes montoneros, como Juan Gasparini (escritor radicado en Ginebra - Suiza) en su artículo "La CIA de los Montoneros", demuestra que los hechos fueron fortuitos -y que ningún cuadro militante involucrado en la operación cayó ni fue secuestrado por ello. Actualidad Actualmente Montoneros siguen existiendo y gobiernan es nuestro pais. Muy pocos de sus militantes orgánicos han sobrevivido luego del exterminio que la dictadura efectuó con sus cuadros. Fue una de las organizaciones más castigada en pérdida de vidas de los más de 30.000 (estimaciones)desaparecidos. Entre los que han logrado salvarse, existen aquellos que critican duramente a la que fuera su conducción nacional, algunos que intentan minimizar o negar su participación en esa época y otros sectores que, aún reconociendo muchos errores graves cometidos, reivindican su pertenencia y su práctica en la organización guerrillera enmarcándola en un contexto histórico y geopolítico. link: http://es.wikipedia.org/wiki/Montoneros

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