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Ingleses construyen aeropuerto clandestino en la Patagonia Está ubicado en el paralelo 42, allí compraron cinco mil hectáreas de campo sobre la costa de mar y allí se está construyendo una pista y nadie lo está deteniendo. Es en la zona protegida de Puerto Lobos, Provincia de Río Negro pero casi en el límite con Chubut... Según informó la diputada provincial por Río Negro del ARI, Magdalena Odarda, existe gran cantidad de irregularidades con tierras muy valiosas en la Patagonia. Así lo informó para La Política Online. Los datos que tiene planeado enviar a la ministra de Defensa Nilda Garré indican que el aeropuerto se estaría levantando en un campo que adjudicó al empresario inglés Joe Lewis, controvertido dueño del Lago Escondido. “El tema este de ubicar un aeropuerto en una zona estratégica, te digo que los que primero van a reaccionar y sorprenderse son los Veteranos de Malvinas, porque es un aeropuerto en manos de ingleses. No es broma. Está ubicado en el paralelo 42, allí compran cinco mil hectáreas de campo sobre la costa de mar y allí se está construyendo una pista y nadie lo está deteniendo. Es en la zona protegida de Puerto Lobos, Provincia de Río Negro pero casi en el límite con Chubut”, afirmó la diputada. Pero eso no es todo. También denunció la creciente aparición de avisos inmobiliarios en Inglaterra donde se ofrecen valles, lagos y ríos de la Patagonia con la novedad de que ahora se ofrecen tierras cerca del Océano Atlántico y no sólo en la región cordillerana. En el aviso, aparecido nada menos que en el diario inglés Financial Times, se ofrece en venta una estancia que incluye la naciente del río Foyel y “5 millas” del Alto Río Chubut. Se aclara que está a “sólo 60 millas pavimentadas” de Bariloche y el precio por sus casi 50 mil “acres” es de más de 16 millones de dólares. “Completa privacidad, gran vista de las montañas, y la oportunidad de ser propietario de un valle entero y del nacimiento del río Foyel. La estancia está a 60 millas pavimentadas al sur de Bariloche, justo por fuera de los límites del Parque Nacional Nahuel Huapi. La estancia comprende 47.880 acres, 8 millas del río Foyel y 5 millas del Alto río Chubut. Las mejoras incluyen un nuevo albergue y las habitaciones para los empleados que se completarán en el año 2008. Precio. U$S 16.500.000”, es el texto que aparece en la sección “House & Home” del prestigioso periódico. “La gravedad de dicho anuncio radica fundamentalmente en que está promocionando la venta de tierras, incluidas 8 millas del río Foyel, y 5 millas del Alto Río Chubut. Y lo más sorprendente es que invita a quien adquiera esta fracción de incomparable paisaje, a ser propietario del nacimiento del río Joyel”, aclara Odarda en su denuncia. Y aclara: “El Artículo 73 de la Constitución Provincial es claro y contundente al garantizar el libre acceso de todos los ciudadanos a los espejos de agua, tales como costa de mar, ríos, lagos, etcétera. Asimismo, establece el derecho a transitar por sus riberas, considerándolas, junto a los espejos de agua, bienes de dominio público, o sea, que pertenecen a la provincia de Río Negro y esencialmente a todos sus habitantes”. ----------- Nota de la "Redacción de El Malvinense": Ya somos extranjeros en nuestra propia tierra. Y no le echemos toda la culpa a Gran Bretaña y a Estados Unidos, porque si no tuvieran el apoyo de los gobernantes de turno, nada podrían hacer. Fuera los ingleses de la Argentina, y muerte a todos los cipayos vende patria, comenzando desde el primero al último. No hace falta dar nombres, y tampoco alcanzarían las hojas para mencionarlos a todos. ¿Acaso creen que las Fuerzas Armadas argentinas desconocían que se está construyendo un aeropuerto en plena Patagonia? Esto seguramente cuenta con el aval del Ministerio de Defensa y de muchos otros funcionarios del gobierno provincia y nacional. Estamos por perder la Antártida, el Mar Argentino, y ahora, nuestra Patagonia. Todo, en manos de los británicos con la complicidad del gobierno nacional.
Hola, seguro muchos recordaran esta foto , con la carucha de este hombre] La famosa foto del carapitanda con la escopeta recortada apuntando se refiere al Sargento Verdes, el cuál fue ultimado por un francotirador luego de la rendición,desde el Edificio de Aerolíneas Argentinas que está enfrente. El Capitán Gustavo Breide Obeid anunció al Grl Balza en las últimas horas de la tarde que se rendia, formó a todo su personal en el hall central del Edificio Libertador y les anunció esta novedad, los abrazó uno por uno y todos juntos rezaron el Santo Rosario, el cual finalizaron con tres "Viva la Patria". Se dispusieron a salir en formación con el Cap Beride Obeid a la cabeza, cuándo se escuchó una detonación que provenía de enfrente y se rompió parte de una las puertas con ventadas de la entrada. De pronto ingresa uno de los dos Suboficiales que estaban apostados en las escalinatas haciendo seguridad perimetral, al grito de "¡¡¡ Mataron a Verdes !!!" Rápidamente se organiza un dispositivo y el Sargento Verdes, sangrando profusamente de su cabeza es ingresado al hall central dónde se le aplican rudimentarias curaciones con los pocos elementos que se contaban. El Cap Gustavo Breide Obeid se comunica con el Grl Balza y después de putearlo en cuatro idomas por su acto salvaje le pide una ambulancia para sacar al herido. A los pocos minutos una ambulancia de Cruz Roja con dos enfermeros con chalecos identificatorios estaciona al pie de la escalinata, bajan los dos enfermeros y caminan hacia la escalinata del Edificio Libertador, pero son detenidos por ráfagas que impactan a pocos metros delante de ellos. Dichos disparos provienen del mismo lugar desde dónde se asesinó al Sargento Verdes. Esto se puede ver claramente en todos los videos de la época y en los archivos de los noticieros, también esta este material en youtube. El Sargento Verdes muere desangrado sin recibir atención médica, entre sus camaradas, en el hall central del Edificio Libertador. El Capitan Breide Obeid toma la mano del caído y reza un Padrenuestro. En fin , siempre quise saber quien fue ese hombre , averigue, y esto encontre.
FALLECIÓ UN GENDARME EN LA REPÚBLICA DE HAITÍ El Cabo Primero Gustavo Gómez de 33 años se encontraba en las instalaciones del Edificio de la ONU en la República de Haití. Gendarmería Nacional informa que ha podido establecer comunicación telefónica con la totalidad de los integrantes desplegados en la República de Haití, confirmando únicamente el fallecimiento del Cabo Primero Gustavo Gómez, que se encontraba dentro de un edificio que se derrumbó. En estos momentos se encuentran realizando las tareas y tramitaciones correspondientes para la repatriación del Cabo Primero Gustavo Gómez a nuestro país GENDARMERÍA NACIONAL http://www.gendarmeria.gov.ar/ GLORIA Y HONOR A ESTE HOMBRE QUE MURIO EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER EMBAJADA DE HAITÍ EN ARGENTINA Dirección: Av. Figueroa Alcorta 3297-1425 Población: Buenos Aires Teléfono: + 54 11-4807-0211 Fax: + 54 11-4802-3984
![Algunos inventos de Juan Cinalli [Made in arg]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
Equipo Policial y Táctico de escuchas Buenas Noches.. Como de costumbre... y Hombre de Tierra jejeje colocare en el sitio Tecnologia y Armamento Terrestre todo lo referido a un equipo para Investigaciones Policiales , Táctico para escucha Estetoscopica .. etc Este equipo es Made in Argentina y fue desarrollado con el fin de equipar a nuestra gente que combate el delito y el Narcotráfico.. Nada que ver a lo Made in USA y menos aun con lo Chinchulín que esta dando vueltas en el Mercado de ESPIAS o como suena mejor SPY ...jejjee El mismo posee un desarrollo Patentado , se denomina Estetoscopio de almohadilla flotante , esto hace que se adapte perfectamente a cualquier superficie , lisa o rugosa , dura o blanda .. Muy importante en este País que posee mamposterías muy amplias en sus características El Kit esta provisto de: 1° Estetoscopios . 2° Micrófonos de inserción para rendijas y puertas . 3° Consola de control . 4° Micrófonos parabólicos de larga distancia . 5° Endoscopios de fibra óptica . 6° Micrófonos de lanzamiento (Se tiran como una pelota) 7° Micrófonos y cámaras remotas . 8° Telurófonos . 9° Micrófonos Láser (Por Interferometría) no los comunes . 10° Equipo de Grabación. Todo esto en esa excelente Valija que por lastima es Americana ... Esto es lo que diseñamos para ayudar a combatir la delincuencia. Mas otras cosas claro esta que no se pueden Mostrar.. Alfa Codex 1 Táctico Industria Argentina En esta oportunidad les mostraré algo nuevo en comunicacion táctica. Alfa Codex 1 (equipo de comunicación Táctico). Equipo de comunicación Táctico por RF codificado con cuatro canales preestablecidos A ,B ,C y Voz. El mismo posee pequeñas dimensiones por tal motivo se diseño para ser colocado en la muñeca , quedando cómodo a la hora de realizar una comunicación y/o señal de código . Como por ej. : A = Avanzar . B = Detenerse . C = Precaución o peligro . Voz = Comunicación vocal de alta sensibilidad . Foto Alfa Codex 1 (1) El mismo es del tipo Full Duplex mediante un moden situado en la espalda del personal comando siendo este el retransmisor de potencia como así también el receptor de dichas señales del grupo en cuestión . Las bandas de comunicación se encuentran codificadas en 128Bit , lo que le da un nivel de seguridad 3 . Este simplifica la comunicación grupal , descartando en gran parte la tarea de realizar señales manuales a la hora de actuar sigilosamente . Además posee un sistema “Auto Lux” este le permite mantener el panel iluminado a niveles muy bajos y automáticamente ajustables según las condiciones de luminosidad perimetral o ambiental , siendo de esta forma imperceptible a mas de 5 metros de distancia. Su fuente de energía consta de 4 pilas de Ni-Mh recargables . Su anclaje a la muñeca es por medio de Velcro de doble tramado , muy resistente a la tracción y/o maltrato propio de la actividad . Liviano < 40g. Es muy cómodo , base de apoyo flexible (Ergonómica). Autonomía > a 4 hs continuas. Otro artículo desarrollado para nuestras fuerzas especiales , pudiéndose también aplicar a otras tareas profesionales ., en la cual el sigilo sea un factor primordial . IGNIS III R Linterna Militar Industria Argentina En esta oportunidad les quiero mostrar una excelente linterna IGNIS III R para Uso Militar Recta y Acodada , la misma también es usada por nuestros Bomberos ... 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El mismo posee un sistema multi prismático rotativo que hace girar al haz de láser a 6000 RPM permitiendo de esa forma generar el circulo característico . La apertura del cono circular es de 1° angular , lo que permite disparar sin problemas a distancias de entre 1 metro a 50 mtrs quedando el proyectil dentro del perímetro de circulo láser.. De esta forma , en lugar de ver el marcador en forma de punto , será un circulo rojo perfecto. El prototipo aun se encuentra en desarrollo , pero en un par de meses , este estará siendo probado en polígonos de tiro . No es afectado por los gases en boca de cañón , ya que su diseño de espejo paraboloide a 45° mas un orificio central , le dan a este compatibilidad total en calibres desde .22 hasta 11. 25 mm . * Linterna : Esta linterna adosada al sistema de puntería láser , posee una potencia de 320Lumen a un metro , la apertura del haz principal es de 8° y la del secundario 38°. Pudiéndose accionar de forma remota desde la empuñadura o en cercanías del gatillo disparador del arma. Foto del sistema Patagonia 1. HORUS II uso Militar y Táctico Industria Argentina En esta oportunidad les mostrare uno de los proyectos mas ambiciosos a nivel tecnológico aplicado al sector Militar y Táctico Policial . El proyecto se llama Cyberpol en el cual se trata de mostrar como sería el guerrero del Siglo XXI . Sistemas que implicarían dicho proyecto. 1° Equipos Radio - Modem de Alta Tecnología y casi indestructibles con un formato cilíndrico muy particular . (Ind. Argentina) 2° Brazalete de comunicación ALFA Codex . (Ind. Argentina) 3° Laringófono de canal neumático STC 1. (Ind. Argentina) 4° Exo Mascara de Comunicación y Visión (A futuro del Tipo Termal) IR HORUS II . (Ind. Argentina) 5° Equipo de Láser Anular o Triangular Patagonia 1 . (Ind. Argentina) 6° UAV AUSTRALIS II En desarrollo . (Ind. Argentina) Foto Exo Mascara Renderisada digital 3D HORUS II
![La muerte del Tte Cnel Jones en malvinas [La verdad]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2014/10/30/Solgoose2.jpg-W-JByaUYGrE.webp)
" ¡YO CREÍ QUE USTED VENÍA A RENDIRSE!" Subteniente Gómez Centurión, la Sección del Teniente Estévez ha sido, prácticamente, diezmada; pero ha cumplido con la misión de bloquear el ataque inglés que se ejecutaba sobre nuestras primeras líneas. Le comunico que Estévez ha fallecido heroicamente -el Teniente Primero Esteban, que recién se había reintegrado a la Compañía "C", después de su brillante acción en el Estrecho de San Carlos, fue quien le dio esta dolorosa noticia a quien fuera su camarada y amigo. En el rostro de Gómez Centurión se reveló la tristeza por la noticia. La crítica situación del momento impedía otra manifestación acorde con el acontecimiento. -Es mi intención emplear su Sección para explotar lo hecho por Estévez. Esto, como última posibilidad, porque no se dispone de otras reservas y por la supremacía de la aviación inglesa. Usted es nuestra última carta. Entonces, usted ejecutará un nuevo contraataque hacia el Norte, apoyando su flanco derecho en el mar, con la finalidad de aprovechar el buen trabajo realizado por la Sección Estévez -concluyó Esteban. Avanzó a través del fuego poco denso de artillería enemiga; en poco tiempo ya debió enfrentar al Segundo Batallón de Paracaidistas. Se originó un intenso tiroteo con armas automáticas, que duró aproximadamente treinta minutos; los ingleses quedaron cercados, entre el mar y un campo minado propio. La presentación de la Sección de Gómez Centurión los sorprendió y les provocó importantes bajas. -Mi Subteniente, los ingleses suspendieron el fuego -gritó el Sargento Sergio Ismael García, Encargado de la Sección. -¿Qué harán ahora? -el subteniente seguía cada uno de sus movimientos con los prismáticos. -Están agitando sus fusiles y sus cascos en señal de parlamento -dijo el Sargento García, con entusiasmo. -¡Alto el fuego! -ordena Gómez Centurión a su aguerrida Sección de Tiradores Especiales; la orden se fue transmitiendo entre los soldados. -Se acerca hacia nosotros. -García, esté atento, me adelantaré para recibirlo; si llega a ocurrirme algo, abra el fuego con todas las armas -avanzó hacia el que venía, casi corriendo. La distancia aproximada era de doscientos metros. Llegó primero y allí lo esperó. -¿Do you speak english? -preguntó el inglés, que resultó ser el Teniente Coronel Jones, Jefe del Regimiento 2 de Paracaidistas. -Yes -respondió Gómez Centurión; dominaba el idioma inglés, por su permanencia en el exterior, acompañando a su padre. -Terminó todo para ustedes, si me entrega el armamento de toda su tropa, le garantizo que van a salir vivos -dijo Jones. -¡Yo creí que usted venía a rendirse! -respondió el Subteniente, en perfecto inglés, y basándose en la crítica situación en la que los ingleses se encontraban. Habían sufrido importantes bajas, los heridos estaban siendo retirados por los camilleros, bajo la vista de todos. -Lieutenant Colonel, you have to retíre. In two mínutes, I will start the fire-gritó, enojado, recriminándolo por su actitud de soberbia; se replegó con la misma premura con la que había concurrido al encuentro. Mientras regresaba a su posición, la Sección comienza a recibir fuego desde el SE. Sin dudas, los ingleses, aprovechando el tiempo de parlamento, desplazaron fuerzas al flanco, con la finalidad de rodearlos. Aún faltándole unos metros para llegar hasta los suyos, y previendo lo peor, vuelve a girar sobre sí mismo. -Me engañaste -observa a Jones, que ya estaba en posición de abrir el fuego, y dispara sobre él; lo hiere de muerte. Con los ingleses ubicados en mejores condiciones tácticas, ganadas durante el tiempo en que duró el parlamento, se desató un intenso fuego entre ambas partes; ambos bandos sufrieron importantes bajas. -Sargento García, con los soldados Austín y Allende, trate de acercarse a la ametralladora que está disparando desde nuestro flanco, emplee granadas de mano para tratar de silenciarla. -La situación era muy crítica. Mientras seguía dirigiendo el fuego en contra de la Unidad de Paracaidistas, que se encontraba desplegada a su frente, en un instante gira la cabeza para verificar la acción de la patrulla enviada, y los ve cuando caen heridos de muerte por una ráfaga de ametralladora. -Malditos. El fuego enemigo se hizo cada vez más intenso; resolvió replegarse con el primero y segundo grupos, protegidos por el tercer grupo que quedó a retaguardia, a modo de protección. Cuando esta última fracción inicia su repliegue, es herido el Cabo Fernández; debieron dejarlo por la gravedad de sus heridas. -No se preocupe Fernández, volveré a buscarlo -y lo cubre con su poncho. La intrépida y gloriosa Sección se retira con siete muertos y quince heridos. Un precario fuego, de la Artillería propia, cubrió su repliegue. La suerte de la Guarnición Darwin-Goose Green quedó sellada. Ya no se dispone de más tropas para enfrentar al creciente ejército inglés. -Necesito dos voluntarios para rescatar al Cabo Fernández -ante este pedido del Subteniente Gómez Centurión, toda su fracción dio un paso adelante. Por la noche, tras infiltrarse entre las líneas enemigas, logra rescatar a Fernández, quien se encontraba casi en estado de agonía. Con el concurso de los médicos logran salvarle la vida. Fotos Izq: Gomez Centurion y el Teniente Primero Esteban, dos heroes Compañia "C" del Regimiento Infanteria 25, el unico regimiento de Malvinas qué peleo con boina sacando a los Comandos Soldados tomando la comunion Compañia "C" RI25 , LOS BRAVOS DEL 25 Mohamed Alí Seineldin , Jefe por ese entonces del RI25 Ya se qué dice BIM 5 , pero el qué subio el video cometio un error ese es el RI25 Testimonios Recuerdos de la guerra: el testimonio de los que lucharon en 1982 Sesenta hombres enfrentaron el desembarco de los británicos La Compañía C del Regimiento 25 recibió las mayores condecoraciones al valor El 2 de abril de 1982 una sola unidad del Ejército acompañó el desembarco de la Infantería de Marina en las islas Malvinas. Esa situación por sí misma bastaría quizá para dar origen a un relato. Pero la Compañía C del Regimiento de Infantería 25 hizo realmente mucho más en ese conflicto. Luchó en San Carlos contra la cabecera de playa británica, contraatacó en Darwin-Goosen cuando la posición estaba perdida, y una de sus secciones siguió en combate hasta el día final, cuando sólo quedaban seis de sus veinte hombres después de 25 días detrás de las líneas enemigas. El hoy coronel Carlos Daniel Esteban tenía 28 años entonces y estaba al mando de esa compañía como teniente primero. Rememora ahora esos momentos acompañado por el entonces subteniente José Vázquez, que a cargo de una sección de apoyo de fuego del Regimiento de Infantería 12 estuvo a su lado, con 25 años, primero en San Carlos y después en Darwin-Goosen. Durante la guerra, ambos eran padres de chicos que no superaban los seis meses. Las primeras imágenes se dirigen hacia los hombres que en situaciones extremas recuerdan a sus familias. Vázquez se daba maña como radioaficionado y con un aparato incautado a los kelpers en Darwin pudo hacer contacto con su esposa. Justo el 20 de mayo, un día antes del desembarco británico. "Barriendo frecuencias encontré a Belgrano II (la base en la Antártida); pedí si podían llamar a la casa de mi suegro para hablar con mi mujer y cuando lo hacemos le cuento dónde estaba medio en clave aprovechando que mi hermano se llama Carlos. Para qué, un día después todos sabían del desembarco en San Carlos; nuestras familias pensaron lo peor." El destino hizo que Esteban tuviese una señal de su esposa de una insospechada manera: una fotografía de ella estaba en una de las casas requisadas en Darwin. "Pensé que estaba soñando. Pero como los isleños no tenían colegios secundarios, iban a estudiar a las escuelas inglesas del Valle de Punilla en Córdoba, y ahí mi esposa se había hecho amiga de la hija de Hardcastle y así encontré la foto de ellas cabalgando." Dos secciones de la Compañía C y la sección de Vázquez son dirigidas a San Carlos el 15 de mayo, con la misión de dar el alerta sobre movimientos de buques en el estrecho que separa la isla Soledad de la Gran Malvina. Con soldados de sólo 45 días de adiestramiento militar. Bajo fuego El bautismo de fuego del Ejército en una guerra moderna fue dado ese 21 de mayo por esos 60 hombres en San Carlos. Esteban sería condecorado luego con la medalla al Valor en Combate. Unos 600 paracaidistas británicos avanzan a 400 metros de los 40 argentinos, ya que los otros 20 comandados por el subteniente Roberto Reyes habían quedado separados en el puesto de observación avanzada. Llega el primer helicóptero y el disparo de Esteban es la señal convenida para que todos hiciesen fuego sobre la misma posición. Son mil disparos concentrados en segundos sobre esa máquina que es derribada. Se repite la maniobra sobre un segundo helicóptero, que cae a 15 metros de la posición de Vázquez. Un tercero y un cuarto aparato se desploman igual. "Dios nos fue ayudando", dice Esteban, pero Vázquez aclara: "Sí, Dios nos ayudó, pero las decisiones que tomaste vos en ese momento fueron rápidas y correctas". Reyes y su sección son superados por el movimiento de los enemigos, pero sólo rendirá su grupo el 14 de junio; también él recibirá la medalla al Valor en Combate. Tres días de caminata sin alimentos ni municiones separan a las secciones, sin bajas, de Esteban de Puerto Argentino. Al llegar pide volver a Darwin, donde las secciones de su Compañía C a cargo de los subtenientes Estévez y Gómez Centurión estaban en combate. "Como jefe de la compañía tenía la obligación moral de estar con mis hombres", dice Esteban. Cuando llegan, el subteniente Estévez ya había muerto defendiendo herido una posición para que sus soldados pudiesen replegarse. Recibiría de manera póstuma la Cruz al Heroico Valor en Combate. Esteban escucha al subteniente Gómez Centurión pedirle permiso para buscar a un cabo herido. "Le prometí que iba a sacarlo de ahí", le informa Gómez Centurión, quien recibiría la Cruz al Heroico Valor en Combate. La Compañía C cae prisionera en Darwin. Vázquez recuerda que nadie los vio llegar al volver al continente. No sólo los conscriptos fueron repatriados sin reconocimientos. El objetivo de este artículo es exponer la intervención de la 2da Sección "ROMEO" de la Ca I “C” del RI 25 en la batalla de Pradera del Ganso (Goose Green), acontecimiento que viví muy de cerca y que me marcó para siempre como ser humano y soldado. Pretendo, también, que esta descripción histórica constituya un póstumo reconocimiento a aquellos doce héroes de esta unidad, quienes dieron sus vidas en favor del cumplimiento del sagrado deber militar. En el año 1982, me hallaba destinado -con el grado de cabo- en el Regimiento de Infantería 25 (RI 25), como jefe del segundo grupo de tiradores, integrando la primera sección de la Compañía de Infantería (Ca I) "B". El 26 de marzo, como primer paso a la realización de un ejercicio de combate en la zona de responsabilidad de la unidad (sin saberlo se estaba poniendo en práctica el plan de velo y engaño previsto para encubrir una misión real), se creó la Ca I “C”, cuyo jefe era el Teniente Primero Daniel Esteban. Esta Ca estaba compuesta por la 1ra Sección "BOTE” al mando del Teniente Roberto Estévez, la 2da Sección "ROMEO" a cargo del Subteniente Juan José Gómez Centurión (mi rol de combate en esta sección fue el de jefe del segundo grupo), mientras que la 3ra Sección "GATO” estaba a órdenes del Subteniente Roberto Oscar Reyes. La Ca I “C'' ejecutó las más diversas y variadas misiones, ya en forma conjunta o con las secciones segregadas. Todo comenzó con el desembarco del 2 de abril, honor que le correspondió a la Ca I “C” y a elementos del BIM 2. Se continuó, entonces, con la ocupación de la zona de Darwin y Pradera del Ganso. Luego se produjo el combate en el Estrecho de San Carlos, para dar el alerta temprana. Se contó, entonces, con acciones heroicas, teniendo en cuenta la inferioridad de los medios. Allí, en San Carlos, se encontraban el Puesto Comando de la Ca I “C” (Tte 1ro Esteban), la Sec GATO (Subt Reyes) y la Sec Pes (-) del RI 12 (Subt Vázquez). LOS HECHOS El 26 de mayo ya ocupábamos nuestras nuevas posiciones: el puente de Bodie Creek, situado a unos 4.000 metros del caserío de Pradera del Ganso. Para entonces, la sección "ROMEO" estaba sin el jefe del tercer grupo, por cuanto éste había sido evacuado, como resultado de una herida de bala recibida con posterioridad a una incursión aérea enemiga. En consecuencia, debió hacerse cargo del mismo, el encargado de la sección. En este punto, digamos que el Cabo Miguel Ávila (jefe del grupo apoyo de la mencionada sección), ya había sido agregado a la sección del Teniente Estévez. En la noche del día 27, comenzó el bombardeo naval inglés sobre las posiciones situadas más allá del establecimiento Darwin y Boca House. Un nutrido fuego de armas automáticas, delatado por el sonido y el resplandor de la abundante munición trazante utilizada, indicaba que en ese sector se estaba concretando un fuerte ataque enemigo. En el sector Sur, nuestra fracción esperaba. En medio de una creciente impaciencia, el jefe de sección decidió aguardar un tiempo prudencial y, de no recibir ninguna orden del comando de la Fuerza de Tareas “MERCEDES”, tomaría la decisión de marchar hasta Pradera del Ganso. Como no tuvo ningún tipo de comunicación, con las primeras luces del día 28, nos replegamos hasta aquel caserío que, a la sazón, era la retaguardia de combate. Dejamos nuestros bolsones, llevando el equipo aligerado y toda la munición que disponíamos, distribuida en nuestros porta cargadores y bolsas de rancho. Comenzamos, entonces, una extenuante marcha hacia el poblado, según el ritmo que nos permitía el estado del terreno. Con el barro hasta las rodillas, el desplazamiento constituyó una verdadera proeza. En el avance, nos encontramos con un espectáculo difícil de describir: soldados perturbados, con heridas sangrantes o crisis nerviosas, confundían más el ya inquietante amanecer. El cansancio, el dolor y la desesperación parecían juntarse y multiplicarse. Cuando arribamos al lugar, el Subteniente Gómez Centurión se dirigió al puesto comando. Allí le informaron que el Teniente Estévez había sido muerto en el combate de Darwin, ocurrido esa misma madrugada. Su muerte se unía a la de los Cabos Ávila y Mario Castro, y a la de los soldados Fabricio Carrascul, Arnaldo Zavala y Horacio Giraudo. Al Subteniente Gómez Centurión le ordenaron esperar y preparar la sección para dirigirse al sector de Darwin, ni bien existiera algo más de información sobre la Ca I "A" del RI 12. A media mañana, se decidió lanzar un contraataque, para bloquear una penetración de efectivos enemigos que se habían desplazado por el Este de Monte Darwin, con la aparente intención de atacar la posición por retaguardia. Cuando la sección ya estaba en movimiento, llegó corriendo el Cabo Andrés Fernández, dispuesto a sumarse al combate. Si bien este suboficial estaba destinado en el rancho, Gómez Centurión no tuvo tiempo para negarle su pedido, y el cabo quedó entonces integrado a la fracción. La sección avanzó con la misión de alcanzar las alturas predominantes, por lo que debimos cruzar el puente que se encontraba inmediatamente después de una escuela, que ocupamos hasta el 1º de mayo. Alcanzamos el edificio, pero rápidamente tuvimos que regresar, pues el enemigo ya tenía efectivos adelantados en dichas posiciones. Para el movimiento de ida y vuelta, nuestra formación era de una columna; en la pequeña playa, no había lugar para adoptar otra. Ya para entonces, los equipos aligerados eran una tortura. Tuvimos que deshacernos de ellos, pues con el peso de la munición y las correas gruperas de cuero, que nos cortaban prácticamente la circulación sanguínea de los brazos, dichos equipos constituían una real incomodidad. Los proyectiles de armas automáticas enemigas pasaban por sobre nuestras cabezas e impactaban en el suelo y el agua. Afortunadamente, no tuvimos heridos. Mientras regresábamos a nuestras posiciones iniciales, el jefe de sección ordenó ocuparlas, según este orden: el tercer grupo del Sargento Ismael García, más cerca del improvisado aeródromo, luego yo, con el segundo grupo al centro, y por último, el Cabo Rubén Oviedo con el primer grupo; debíamos tomar contacto con las posiciones lindantes a la población de Pradera del Ganso. Pero el combate se mostró confuso. En consecuencia, debido a la velocidad de marcha que traíamos en el repliegue y al constante fuego enemigo, quedé ubicado en último lugar. Por lo tanto, mis posiciones fueron ocupadas por el primer grupo. Me di cuenta de este involuntario error, y a los gritos se lo hice saber a Oviedo. Pero él me contestó que dejásemos todo así; ya no teníamos tiempo para cambiar de lugar. Dios había dispuesto que sería mi compañero el que ofrecería su sangre. El jefe de sección tomó, por lo tanto, este grupo -que estaba más cerca de él-, y lo adelantó como patrulla en dirección a Darwin. Se divisó entonces, el avance de una fracción enemiga, aproximadamente a 500 ó 600 metros al Norte del lugar alcanzado por nuestra fracción. Estos efectivos avanzaban en columna sobre el camino, advertidos, tal vez, de la posible existencia de un campo minado. Mientras tanto, el Subteniente Gómez Centurión ordenó al tercer grupo, ocupar posiciones sobre el lado derecho del camino. Fue aquí cuando vi por última vez al Sargento García, quien al ser interrogado por mí acerca de dónde se dirigía, con una sonrisa y el brazo levantado me contestó: "Nos vemos Pachequito”. El sabía muy bien de la loable misión que estaba cumpliendo y de su férreo convencimiento de morir por la Patria. Creo, pues, que con ese gesto, se estaba despidiendo de todos nosotros. La sección se reestructuró, para colocarse en forma oblicua al camino; bien oculta, a pesar de las pocas cubiertas que ofrecía el terreno, pero con las ventajas que otorgaban las condiciones climáticas, a partir de la baja visibilidad. En tanto, se esperaba que el enemigo estuviese al alcance de nuestras armas. Cuando se encontraban a unos 150 ó 200 metros, el subteniente ordenó abrir el fuego. Los primeros ingleses que venían en la columna fueron sorprendidos y cayeron heridos o muertos. El resto de la columna tomó posiciones en el lugar. Se trataba de inducirlos a desplegar sobre el campo minado que estaba a ambos costados del camino, pero, a pesar del violento fuego que recibían, no hicieron lo que nosotros esperábamos. Al contrario, algunos se tiraban cuerpo a tierra en el camino, y otros, más temerarios, disparaban desde la posición de pie o rodilla a tierra. Así continuaron, abriendo fuego poco efectivo sobre nuestra fracción. Por un momento, logramos frenarlos. Luego, pasado un tiempo que pareció una eternidad, el subteniente observó que unos soldados británicos levantaban los fusiles y agitaban los cascos, por lo cual ordenó suspender el fuego. Los hombres avanzaron hasta nuestras posiciones, y uno de ellos se apartó del resto para hablar con nuestro jefe de sección, quien también se adelantó, dispuesto a concederles el parlamento que pedían. Pasado el combate posterior a ese parlamento, fue el propio subteniente quien me contó que como joven oficial, se sentía orgulloso de que un jefe inglés quisiera rendírsele, ya que se encontraban en una posición totalmente desfavorable. Sin embargo, eso fue lo que creyó en un principio. Cuando el oficial enemigo le preguntó si entendía inglés, y se dio a conocer como oficial inglés, le dijo que si entregaba el armamento, aseguraba la vida de todos los hombres de la sección. Al principio, no entendió muy bien el concepto, pero cuando reaccionó, le contestó que no hablaría más, y que después de dos minutos volvería a abrir el fuego. Luego, cada cual volvió a sus posiciones. Nadie tiraba. Pero cuando faltaban pocos metros para que el Subteniente Gómez Centurión llegara hasta donde estaba la sección desplegada, una ametralladora comenzó a tirar desde unas elevaciones del lado izquierdo, que originariamente no habían sido ocupadas por el enemigo. Al darse vuelta y observar hacia el lugar de donde provenía el fuego, comprobó que el oficial inglés estaba en posición de tirar, por lo que disparó con su FAL, observando cómo el citado oficial caía mortalmente herido sobre los alambres. Inmediatamente se inició un violento combate. La balanza parecía inclinarse, de repente, a su favor. Hasta unos momentos antes, eran ellos los que sostenían la peor situación; entonces, en esa nueva circunstancia, nos hacían fuego efectivo con ametralladoras, hecho que causaba, entre los nuestros, gran cantidad de bajas. En tales momentos, se pierde la noción del tiempo. Nos olvidamos, por lo tanto, de nuestras necesidades básicas. Se tenía la sensación de que todo transcurría en cámara lenta y no sentíamos, de inmediato, el miedo. La preocupación primordial era sobrevivir. El Subteniente Gómez Centurión y el Soldado José Ortega seguían tirando juntos, contra los paracaidistas británicos. En un momento, el subteniente se corrió hasta la MAG que, accionada por un soldado del RI 12 agregado a la sección, no disparaba por encontrarse trabada. Luego de ponerla otra vez en funcionamiento, y después de decirle al apuntador hacia dónde debía tirar, regresó arrastrándose a su posición, encontrándose con que el Soldado Ortega había sido muerto por un disparo en la cabeza. El Sargento García, junto con los Soldados Ricardo Austin y José Allende, fueron destacados para aproximarse a las ametralladoras inglesas, e intentar silenciarlas con fuego automático de la MAG. Para ello debían cruzar el alambrado que delimitaba el camino a ambos costados. Fue aquí cuando los descubrieron, mientras eran batidos certeramente con fuego de ametralladoras. Los dos soldados murieron en el acto. El sargento, herido, quiso cruzar el alambrado, pero los ingleses nuevamente dispararon sobre él. En ese preciso momento, pasó a la inmortalidad. Unos pocos segundos y su vida quedó tronchada. Cerca de la pista del aeródromo, el Cabo Oviedo, con intenso fuego, trató de llamar la atención del enemigo, para permitir que el resto de los soldados obtuviera una mejor cubierta. Pero fue el caos. El combate se volvió sangriento. Cayeron soldados propios y enemigos, se escucharon gritos, órdenes, explosiones. El volumen de fuego inglés era infernal. Todos trataban de buscar la mejor cubierta, de aferrarse a algo. Cualquier cosa era válida para preservar la vida, para seguir peleando; aun unos cajones vacíos de munición. Oviedo los vio y se dirigió hacia allí, disparando, parapetado cuerpo a tierra tras de ellos. Pero un disparo alcanzó su cuerpo y quedó encogido sobre sí mismo. Murió pocos momentos después. Se fue como él quería: luchando de frente. Ganó, sin duda, la mejor de las muertes para un soldado. Cerca de él, abatido por otros disparos, también había muerto uno de los soldados de su grupo, el Soldado Ramón Cabrera. Empero a pesar de tanto derroche de heroísmo, la posición se hizo insostenible. El subteniente debía ordenar el repliegue hasta las posiciones iniciales. Comenzó el movimiento de la fracción, cuando el jefe de sección se dio cuenta de que el Cabo Fernández caía herido. Inmediatamente, junto con un soldado, concurrió hasta allí para tratar de evacuarlo, ordenando al resto de la sección que se replegara. El suboficial herido era un peso muerto. Lo arrastraban en una forma muy lenta y esto podía ocasionar mayores pérdidas para el resto del personal que los cubría por el fuego. Por ello, el subteniente optó por dejarlo en un lugar, a cubierto, no sin antes prometerle que volvería a buscarlo. Entonces sí, toda la sección se replegó reunida, algunos llevando a los que estaban heridos, y el resto, cubriéndolos. En un momento dado, mi grupo quedó entre dos fuegos. El enemigo seguía tirando sobre nuestras posiciones; detrás de la mía, se hallaba personal del RI 12 que contestaba con ímpetu, sin percatarse, quizás, de que nosotros estábamos ahí. Ya casi no podíamos sacar nuestras cabezas; solamente lo hacíamos en alguna breve pausa del fuego. En una de ellas divisé que, por la playa, un par de hombres venían a la carrera, agitando sus brazos y gritando que eran propia tropa. Resultaron ser el Cabo René Rosales y un soldado de la sección “BOTE”, quienes habían quedado como enlace en la escuela. Después de perder contacto con el resto de sus compañeros, sin saber la suerte que habían corrido todos ellos, se quedaron en ese lugar hasta que pudieron salir sin ser descubiertos por los ingleses, o bien cuando una pausa de fuego se los permitió. Cuando el resto de la sección llegó a la altura en donde se encontraba mi grupo (ya el enemigo no tiraba sobre nosotros), el subteniente me buscó y dijo que García, Oviedo y algunos soldados habían muerto. En la voz, se le notaba mucha rabia y singular congoja. Sé que lamentó mucho la muerte del encargado de la sección, ya que en esos días se habían hecho muy amigos, hasta el extremo que, en algunas ocasiones, dejaban de lado el formalismo y se permitían el tuteo. Por mi parte, la única reacción que tuve fue la de maldecir y pegar un cachetazo en el fusil, cuando la violenta realidad de la pérdida de mi amigo me golpeó en el alma. El que alguna vez haya perdido un amigo y cualquiera haya sido la circunstancia, creo que sabrá comprender lo que ello significa y el dolor que produce. En la sección, se habían producido muchas bajas, por lo que tuve que hacerme cargo de la reunión del resto de los soldados, y sacar novedades de personal y material, mientras el subteniente se encargaba de evacuar a los heridos para que recibieran la atención adecuada. Entre muertos y heridos, el 50% de la sección había quedado fuera de combate. Los disparos se hacían cada vez más esporádicos. La sección ya no tiraba, para ahorrar munición. Además, desde donde estábamos, ya casi no teníamos campo de tiro. Cuando el subteniente regresó, pidió voluntarios para buscar al Cabo Fernández. Me ofrecí, pero él se negó, aduciendo que yo era el único jefe de grupo que le quedaba con vida. Por lo tanto, me tenía que hacer cargo de la sección durante su ausencia. Esperó que anocheciera, y junto con los soldados José Aguerrebengoa y José Carobbio, estuvieron buscando al Cabo Fernández por espacio de una hora. La noche era cerrada. Cuando al fin lo encontraron, el Cabo se alegró muchísimo. Estaba casi inconsciente por la pérdida de sangre, pero comentó que, un rato antes, una patrulla inglesa había pasado por ahí y él había fingido estar muerto. Realmente, estaba malherido, porque al intentar moverlo, gritaba a causa de los dolores. A duras penas, llegaron hasta el puesto de socorro. El cabo se salvó, pero perdió dos dedos, y hubo que aplicarle un clavo a la altura de la cadera. Realmente, era una noche muy oscura. Comenzó a lloviznar y hacía mucho frío. Ya casi no se escuchaban disparos, solamente se oían los rotores de los helicópteros ingleses, quienes, aparentemente, acercaban refuerzos, material y munición. Uno de ellos se acercó demasiado hasta nuestras posiciones, pero un nutrido fuego de armas automáticas lo obligó a marcharse. En esos momentos, comencé a tener conciencia de lo que había vivido. Pensaba en mi compañero, y no podía creer que estuviera muerto. Sin darme cuenta, empecé a rezar. Luego lloré, exteriorizando todas mis emociones largamente contenidas. No me avergüenzo de ello, pues creo que es de hombres llorar. Lloré dando gracias por seguir vivo, lloré con dolor por todos aquellos que habían muerto en el cumplimiento del deber, lloré desconcertado, preguntándome el porqué de tanto sufrimiento y tanta guerra, del sacrificio de tantas vidas, de si todo ello valdría la pena. Ya casi no sentía frío. El frío se había hecho carne en mí. Ahora tenía la inmensa responsabilidad de cuidar del resto de los soldados que habían quedado en la sección. Con algunos de ellos, repartimos mantas a todo el personal, para poder dormir más calientes y secos en nuestras posiciones. Era como un merecido premio a tanto esfuerzo. Establecimos un primer turno de guardia para la noche, con el 50% del personal, mientras que el resto descansaría. A mitad de la noche, rotamos. Ya teníamos la orden de esperar hasta el día siguiente. Por lo tanto, hubo un cese momentáneo del fuego. Ya presentíamos que la rendición era inminente y que nada más podíamos hacer. MI HOMENAJE A 22 años de aquella jornada, sigo agradeciendo a Dios por haberme permitido participar en un hecho histórico trascendental: defender a mi Patria en combate. Aún hoy, continúo con el pecho henchido de orgullo por haber tenido como compañeros de armas a aquellos hombres que, con valor, abnegación y espíritu de sacrificio, entregaron sus vidas para restablecer el honor nacional. Quiero transmitir que, como seres humanos, somos temerosos de enfrentar lo inevitable: la propia muerte. Pero ellos supieron hacerlo de cara al enemigo, sin especulaciones. Las acciones heroicas descriptas en este relato no nacieron del cálculo, sino de las enraizadas convicciones de hombres con sentimientos profundos, que sabían lo que querían y hacían. Ellos constituyen, para los que hoy transitamos en el histórico y querido RI 25, el emblema de nuestros procederes diarios. Ellos, ya pertenecen a la legión de héroes. Ellos, por su sangre derramada en la fría turba malvinense, son los "BRAVOS Si pueden leanlo ya qué vale la pena
Este es el testiminio de los soldados que mantuvieron a raya al enemigo Ingles solamente con un cañon(Oerlikon-Contraves 35mm en tiro rasante manteniendo al enemigo)En una pequeña meseta malvinense, desde donde se dominan las elevaciones vecinas a Darwin y Pradera del Ganso y cerca de la cabecera de la pista de aterrizaje próxima a este último condado , la 3º Sección de la Bateria "B" del GADA 601, al mando del entonces subteniente Claudio Oscar Braghini , protagonizó lo que podria llamarse "su hora más gloriosa"Corría el 4 de mayo de 1982 y hacía ya varios días que se esperaba el ataque británico. Puerto Argentino había sido bombardeado, se detectaban barcos enemigos en la boca del estrecho de San Carlos y el desembarco se estimaba inminente.Braghini y sus hombres habían concluido el alistamiento de la pieza antiaerea bitubo Oerlikon-Contraves de 35mm y se había dispuesto el estado de alerta roja permanente desde el sorpresivo raid británico sobre la pista , el 1º de mayo.Hacia las 13.45, el radar detectó tres puntos aproximándose a la pista a gran velocidad y baja altura. El operador del monitor de TV de la unidad "adquirió" al avion de vanguardia: "Veo la imagen de un Harrier volando a ras del suelo", narro luego el subteniente Braghini, "lo dejo aproximarse un poco más , espero unos segundos y oprimo el pulsador de fuego; comienza a hacer maniobras evasivas y a zigzaguear; espero a que se estabilice y oprimo nuevamente el pulsador. La ráfaga toma de lleno al Harrier, que se incendia , desprendiéndose el plano izquierdo. Luego comienza a levantar la trompa queriendo tomar altura, pero se frena totalmente en el aire , da una vuelta completa sobre su eje longitudinal y entra en una caída vertiginosa estrellandose aproximadamente a unos 500 metros de mi posición".El segundo Harrier también fue alcanzado y se alejó dejando tras de sí una densa estela de humo. El tercero arrojo sus bombas en cualquier parte, para aligerarse y poder salir rapido de la zona de fuego.Tras el choque brutal que la primera acción de combate deja incluso en el soldado profesional, la unidad recuperó la confianza en sí misma. Se había enfrentado a un enemigo como el Harrier, sofisticado y dotado con los más actualizados artificios electrónicos, había destruido a uno , averiado gravemente a un segundo y puesto en fuga al tercero.Uno de los integrantes, el soldado Hugo Quiñones, llevado por su ardor, se puso al descubierto y disparó ráfagas con su fusil FAL hacia el Harrier que venía cayendo. De ahí en más, nunca se alejó de la MAG de la unidad porque también él quería derribar un avión.Desde entonces hasta el 12 de mayo , los aviones británicos se limitaron a vuelos de observación a gran altitud , fuera del alcance de los Oerlikon, o bien a pasadas rasantes de hostigamiento, pero cuidándose de no penetrar en el radio de fuego de las baterías. El objetivo , evidentemente , era saturar los radares para atacar por sorpresa, pero durante esos ocho días todo quedo en amagues.Ese dia 12 de mayo fatídico , la pantalla reveló tres puntos que se aproximaban. El primero , muy adelante , volaba a ras del suelo y no se identificó. La unidad abrió fuego y el avión fue derribado. Con enorme dolor , se supo más tarde que era un aparato argentino , abatido al sobrevolar la pista sin hacer las señales correspondientes.Pese a que los vuelos de reconocimiento continuaron , fue recién el 21 de mayo que se prdujo la siguiente incursión a baja altura sobre la posición. Tres Harrier fueron detectados y el primero de ellos lanzó un misil aire-tierra de los que se "montan" sobre el haz del radar de seguimiento, que estalló a medio camino.Luego se llego a la conclusión de que posiblemente estaba cargado con "chaffs" (hojitas de papel metálico que pertuban las pantallas del radar). De todos modos , la incursión fue rechazada y el segundo de los Harrier se alejó dejando una densa estela de humo. Los tres aparatos tuvieron que lanzar sus bombas en campo abierto , muy lejos de sus teóricos objetivos.Por fin , una noche, el radar de la sección mostró el eco de un objeto, que se acercaba sobre las crestas, a baja velocidad, y se lo identificó como un helicóptero que descendía a unos nueve kilómetros de la posición. Subitamente, diez minutos después , el eco reaparecía en el mismo lugar y se confirmaba el alerta general dado por la unidad de Braghini. Evidentemente, los británicos estaban transportando tropas especiales desde San Carlos hacia el área de Darwin y Pradera del Ganso. Hacia las dos de la mañana un intenso fuego de ametralladoras y fusilería caía sobre las primeras líneas argentinas que defendían Darwin, que respondían furiosamente.La acción duró pocos minutos pese a su intensidad, pero sirvió para confirmar lo expuesto por Braghini de que muy posiblemente Darwin iba a ser el primer objectivo de los británicos en su serie de "saltos" hacia Puerto Argentino, ante los problemas que se les planteaban para el avance por tierra.El 27 de mayo , después de varios días de intenso frío y lloviznas intermitentes, el tiempo despejó y salió un sol brillante. La aviación británica lanzó sucesivos ataques contra las posiciones argentinas , pero cuidandose mucho de permanecer lejos del alcance de las baterias antiaéreas. No obstante , uno de ellos fue tomado al realizar una maniobra evasiva y explotó en el aire a unos cinco kilómetros de la posición.Esa tarde , el fuego de la artillería británica comenzó a hostigar las posiciones del RI 12 en torno a la pista de aterrizaje de Darwin. La posición de Braghini quedó sin respaldo de infantería , ya que la sección que lo cubría debió ser enviada tambieén a Darwin.En Darwin se combatió toda la noche. La mañana del 28 de mayo también amaneció calma y soleada. Braghini ignoraba qué habiía pasado en Darwin, sus comunicaciones estaban cortadas. De repente , casi con incredulidad , vio dos Pucará que efectuaban un ataque a menos de 4.000 metros de su posición. Los ingleses estaban allí y muy cerca ya de Pradera del Ganso. Sobre las alturas se veía aparecer gran cantidad de soldados que se dirigían, por un costado de la pista de aterrizaje , casi en línea recta hacia la posición de Braghinia través de una especie de quebrada.Hubo un instante de duda pero luego fueron identificados. Eran británicos. Braghini dio orden de armar los peines de munición y situó su blanco a unos 2.000 metros. Abrió fuego sobre el centro de la columna, que quedó despedazado a la primera ráfaga. De antiaéreos , los Oerlikon se habían transformado en artillería de campaña. Más tarde un escritor británico diría que "un nido de ametralladoras dirigidas por radar había tenido a raya todo el día a un regimiento de paracaidistas""Ante lo ocurrido con el centro", recordó después el subteniente Braghini, "todo el resto de la formaciñon trató de alcanzar la quebrada para quedar a cubierto, pero era un largo trecho y en el intento muchos iban a dejar la vida."Lo mismo iba a ocurrir en otras dos oportunidades y el trayecto quedó cubierto de cadáveres. Finalmente , se trabó una vaina de proyectil en la recámara del cañon , hubo que interrumpir el fuego y pelotones británicos aislados se aproximaron y comenzaron a batir la posición con tiros de morteros, pero el impacto más cercano cayo a 300 metros de la pieza. Entre tanto , francotiradores habían ocupado una escuela a 700 metros de distancia. Desastascado el cañón , tres rafágas bastaron para hacerla desaparecer , junto con sus eventuales ocupantes.Poco después , esa pieza doble de 35mm dispararía su última ráfaga contra un pelotón que trataban de avanzar , y que también quedó aniquilado en el sitio. El rebote de un proyectil en un poste cercano destruyó el grupo electrógeno y el cañón quedó sin energía.Como consecuencia , la posición comenzó a ser centrada por el fuego de los morteros y hasta experimentó , el poco animoso ataque de un Harrier que , todavía temeroso de la pieza, arrojó sus bombas bastante lejos del blanco.Dada la situación , el subteniente Braghini consideró la posición insostenible, y se replegó sobre el poblado de Pradera del Ganso , donde despegló su personal en disposición de combate.A las dos dos de la madrugada del 29 de mayo fue informado oficialmente de que las fuerzas argentinas en el área se habían rendido. En el Puesto de Comando, el vicecomodoro Pedrozo le comunicó que la rendición entraba en vigor a las 10 de la mañana, ante lo cual volvió a la posición y con su personal prodeció a inutilizar totalmente la pieza."Posteriormente , nos rendiríamos junto con las tropas de la Fuerza Aérea" recordó el subteniente Braghini. "En esa oportunidad, alguien pidió permiso para cantar el Himno Nacional, cosa que no pudimos hacer completamente , porque un nudo en la gargante nos lo impidió..."(Subteniente Braghini , primero de la izquierda)(Personal del GADA 601 a poco de su llegada)(Arribo de la Compañia Antiaérea 601)(Esa era la sección de Dachary , muerto en combate con muchos de sus hombres)ELLOS NOS ESPERAN , GLORIA A NUESTROS HEROÉS