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Isla de Pascua La Isla de Pascua (idioma rapanui, Rapa Nui -Rapa grande-[1] ) es una isla de Chile ubicada en la Polinesia, en medio del Océano Pacífico. Tiene una superficie de 163,6 km² (lo que la convierte en la mayor de las islas del Chile insular) y una población de 3.791 habitantes, concentrados principalmente en Hanga Roa, capital y único poblado existente. La tierra más cercana es la isla Ducie. Administrativamente, forma junto a la deshabitada isla Sala y Gómez la comuna de Isla de Pascua que forma la provincia de Isla de Pascua, perteneciente a la V Región de Valparaíso. Sin embargo, una reforma constitucional efectuada en 2007 estableció a la isla como un "territorio especial", de manera que su gobierno y administración serán regidos por un estatuto especial, contemplado en la ley orgánica constitucional respectiva, por dictarse. La isla es uno de los principales destinos turísticos del país debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia rapa nui, cuyos únicos vestigios corresponden a enormes estatuas conocidas como moáis. Para preservar dichas características, el gobierno administra a través de Conaf el Parque Nacional Rapa Nui, mientras que la Unesco declaró a la isla como Patrimonio de la Humanidad en 1995. Denominación Fotografía por satélite de la Isla de Pascua. El nombre tradicional que recibe esta isla corresponde al de Rapa Nui, que significaría isla grande en el idioma de los antiguos habitantes de Tahiti. A pesar de ser de origen extranjero, el nombre de Rapa Nui es considerado comúnmente como la denominación dada por los nativos de la isla. En el idioma autóctono, la isla es conocida como Te pito o te henua, que significa "El ombligo del mundo" y Mata ki te rangi, que equivale a "Ojos que miran al cielo". La denominación de Rapa Nui se hizo posteriormente extensiva para denominar al pueblo aborigen y a su idioma, pero como una única palabra, "rapanui".[2] El nombre de Isla de Pascua le fue dado por el navegante neerlandés Jakob Roggeveen, que en un largo viaje iniciado en Holanda y después de navegar por la costa de Chile, la descubrió el 5 de abril de 1722, fecha correspondiente al día de Pascua de Resurrección. Recibió así el nombre de Paasers en neerlandés, que luego fue traducida al español como Pascua. Con este nombre, y sus traducciones, es conocida la isla internacionalmente. Los habitantes de la isla, independientemente de su origen étnico, utilizan el gentilicio "pascuense". La isla también recibió el nombre de isla de San Carlos por el navegante español Felipe González Ahedo, que la denominó así en honor al rey Carlos III de España. Historia Moái en las laderas de la Cantera del Volcán Rano Raraku Artículo principal: Historia de Isla de Pascua Según la tradición oral, el pueblo Rapanui habría llegado a esta isla desde una mítica isla llamada Hiva (aunque habrían llegado desde la Polinesia, según la arqueología y otras disciplinas científicas); y su primer "ariki" (rey) habría sido Hotu Matu'a hacia el siglo IV de nuestra era. Además de la más difundida y aceptada historia (apoyada por la arqueología, la tradición oral y la genética), existen teorías alternativas del origen de su población, siendo las más conocida del arqueólogo noruego Thor Heyerdahl quien sostiene que la población de la Isla de Pascua procede de culturas preincaicas de América del Sur. El historiador peruano José Antonio del Busto postula que el inca Túpac Yupanqui habría hecho una expedición a Oceanía visitando a los naturales de la región. La hipótesis parte de la narración de los cronistas españoles como Pedro Sarmiento de Gamboa quien recoge los relatos sobre una expedición realizada por el príncipe inca Túpac Yupanqui a unas islas denominadas Auachumbi y Ninachumbi.[3] Esta narración dio origen para la formulación de una teoría sobre que esas dos islas serían Mangareva y Rapa Nui, basándose en treinta pruebas que considera haber descubierto en diversas leyendas de la gente de Mangareva y en la similitud que guardan los pocos restos arqueológicos de la isla (templo de Vinapú) con el estilo imperial de los tiempos de Tupac Inca Yupanqui, que no tienen antecedentes en la isla. Por otro lado, la denominación "ombligo del mundo" es también usada por los incas. De la misma forma, la leyenda de la doncella raptada involucra a un personaje llamado "Mahuna te Ra", que significa "hijo del sol", que es el título que se daban los emperadores incas.[4] La sociedad rapanui, gobernada por el ariki, con ascendencia directa de los dioses, estaba dividida en tribus y con clases muy estratificadas. Cada tribu ocupaba una zona, siempre con franja costera. La mayor parte de la población vivía hacia el interior, junto a las áreas de cultivo. En el litoral establecían centros religiosos, políticos y ceremoniales (Anakena, Akahanga) y adoraban a los ancestros casi deificados representados por los moáis. Todavía no se sabe cómo se realizó la construcción y desplazamiento de aquellas esculturas, de las que existen cerca de un millar. Se estima que la población de Rapa Nui, sufrió una crisis de sobrepoblación en los siglos XVII y XVIII, lo que pudo haber provocado guerras entre las tribus, con la consiguiente destrucción de los altares ceremoniales y el abandono de las canteras en que se tallaban los moáis. Los nativos comenzaron a vivir en cuevas y debieron de padecer periódicamente la escasez de alimentos. Surge un nuevo ceremonial, del Tangata manu (Hombre-pájaro), quien primero recogía el primer huevo de manu tara (el gaviotín pascuense) y era líder por un año. Moái en Ahu Tahai. Poco se conoce de las tradiciones y costumbres rapanuis, básicamente por los relatos de las diferentes expediciones realizadas en el pasado; el primer contacto europeo documentado con la isla corresponde al realizado por Jakob Roggeveen. Más adelante, fue visitada por varios europeos, entre los que se cuentan Cook y La Perousse, convirtiéndose en un punto de recalada hacia Oceanía. Referente a otras expediciones realizadas posteriormente, especialmente dura para los isleños fue la visita de esclavistas de diversas nacionalidades que partieron del puerto del Callao.[5] Entre 1859 y 1863, unos veinte barcos se llevaron alrededor de 2.000 isleños a trabajar como esclavos a las haciendas de Perú, matando a gran número de los que no pudieron llevarse. El exterminio de la clase sacerdotal significó una enorme pérdida; entre otras cosas, la única escritura de la Polinesia (rongo rongo) quedó inexplicada desde entonces. Las epidemias de tuberculosis y viruela, y la partida de unos 250 isleños con los misioneros católicos a Tahiti, redujeron la población a un mínimo de 110 personas, en 1877. Poco tiempo después, por medio de negociaciones del capitán de la Armada de Chile Policarpo Toro, se realizó la compra de terrenos en la isla a petición del Obispo de Valparaíso, dueño de 600 hectáreas, junto a los hermanos Salmon, Dutrou-Bornier y John Brander, de Tahiti; esto a pesar de que, según la tradición, las tierras no se podían vender. Luego, el 9 de septiembre de 1888, Chile consiguió la firma de un tratado con los nativos, representados por Atamu Tekena. Se redactó el documento español y otro en rapanui mezclado con tahitiano. El texto en español habla de cesión de soberanía a Chile, reservando al mismo tiempo, para los jefes que concurrieron al acuerdo, los títulos de que estaban investidos y que gozaban en ese momento, sin hacer alusión a la propiedad de la tierra. A su vez, el texto en rapanui mezclado con tahitiano no habla de cesión de tierras y usa el concepto de "mau te hoa kona" (traducido como "amigo del lugar", que estaría relacionado con una anterior solicitud de protectorado francés) y además indica "ia i haka tika i ta ite runga, iraro ina he kainga kai ta" (traducido como "escribir sobre lo de arriba, lo de abajo no se escribe aquí", señalando lo que se encuentra en la superficie del terreno). La tradición oral rapanui indica que el rey Atamu Tekena tomó un trozo de pasto con tierra, entregándole el pasto a los emisarios chilenos, quedándose con la tierra (la antropóloga Paloma Hucke interpreta que con ese acto se otorgaba la soberanía a Chile, pero se reservaba el derecho sobre sus tierras); asimismo, ante un ofrecimiento de Policarpo Toro de un saco con monedas, el rey lo rechazó diciendo "[...] lleva tu plata, que yo, ni ningún kanaka, hemos vendido terreno alguno [...]". Días más tarde, al izar Pedro Pablo Toro la bandera chilena en la isla, el rey le dijo "Al levantar tu bandera no quedas dueño de la isla porque nada hemos vendido: sabemos que el señor Obispo puso a la Isla bajo el protectorado de Chile, pero no se ha vendido nada".[6] Sin embargo, los isleños siguieron encerrados en la isla, de la que no podían salir; sin derechos de ciudadanía hasta 1966, se vieron desprovistos de sus tierras, administradas por los mismos extranjeros y por la Armada de Chile, que sólo comenzaron a devolverse a finales del siglo XX Bandera La Bandera de Isla de Pascua, conocida en su idioma local como Reimiro, es el emblema representativo de la etnia rapa nui residente en la isla, además de ser un símbolo extraoficial de la comuna y provincia respectiva. El nombre de la bandera se refiere a un adorno pectoral que utilizaban los jefes tribales durante ceremonias religiosas, consistente en una figura de forma lunar en cuyos extremos sobresalen dos rostros humanos que se miran frente a frente. Una primera versión de la bandera se utilizó entre 1876 y 1888, donde además del adorno figuran en los costados cuatro figuras negras, que representaban cada una a un manutara, ave mitológica del lugar. Tras la anexión de la isla a Chile, en 1888, se instauró el uso del pabellón nacional chileno como el único oficial. Sin embargo, los isleños continúan utilizando el emblema local, el cual fue reconocido por la autoridad nacional tras la dictación de la Ley Indígena.[7] [8] GeografíaMapa topográfico de la isla. La isla está ubicada en las coordenadas geográficas 27°7′10″S 109°21′17″O / -27.11944, -109.35472, localizándola aproximadamente en la latitud de la ciudad chilena de Caldera, aunque el punto del continente más próximo a la isla se ubica al sur, en la Punta Lavapié, VIII Región del Biobío, a 3.526 km. de distancia. Además, se encuentra a 2.075 km al oeste de las islas Pitcairn y a 4.251 km de Papeete, la capital de la Polinesia Francesa. A 415 kilómetros de distancia al oeste se encuentra la isla Sala y Gómez, el punto más oriental de Oceanía. Muchas veces la isla es considerada como el lugar más remoto del mundo, aunque la isla Bouvet y Tristán da Cunha están a mucha mayor distancia de cualquier otra zona terrestre. La isla se ubica sobre la Placa de Nazca, cerca de una microplaca tectónica llamada "Isla de Pascua" que se origina en la zona de divergencia entre la de Nazca y la Placa Pacífica. Esta zona de divergencia es la que produce un alto vulcanismo que, tras millones de años, dio origen a la isla. Hace aproximadamente tres millones y medio de años, los volcanes submarinos comenzarían a emerger: primero fue el Poike, luego el Maunga Terevaka y, finalmente, el Rano Kao. Estos tres volcanes conformarían los vértices del triángulo que forma la isla. Posteriormente, más de 70 cráteres surgirían para dar forma definitiva a la isla, modelada además por la erosión marina. Como la isla se encuentra sobre la Placa de Nazca, Rapa Nui se mueve a una velocidad de 9 centímetros al año hacia la costa chilena, debido al fenómeno de subducción entre Nazca y la Placa Sudamericana. Relieve Vista interior del cráter del Rano Kau. La isla tiene una forma de triángulo rectángulo con lados de 16, 18 y 24 kilómetros e "hipotenusa" correspondiente a la costa oriental. En cada vértice se ubican tres volcanes inactivos. Al norte se encuentra el Maunga Terevaka que con 539 metros de altitud es el punto más alto de la isla; por el suroriente se ubica el Puakatike o Poike con 377 m y al surponiente se encuentra el cráter del Rano Kau con 324 m, en cuyo interior existen diversas lagunas. Otros cerros de importancia son el Rano Aroi y el Rano Raraku. El resto de las isla corresponde a lomajes y laderas. La costa, en tanto, es escarpada y rocosa con una serie de islotes cercanos, como el Motu Nui, Motu Iti y Motu Kaokao en el extremo sudoeste, el islote Motu Tautara en la costa poniente y el Motu Marotiri en la costa occidental. Las únicas excepciones son la costa frente a Hanga Roa y el sector de Anakena, donde se ubica la playa del mismo nombre y la playa de Ovahe. Ecología La Isla de Pascua, junto con su vecino más cercano, la pequeña isla de Isla Sala y Gómez 415 km hacia el Este, está reconocida por biólogos como una ecorregión única. La escasez de precipitaciones ha podido contribuir a la eventual deforestación. Los bosques tropicales y subtropicales originales (subtropical moist broadleaf forests) han desaparecido completamente al día de hoy; sin embargo, estudios paleobotánicos de fósiles y polen y el descubrimiento de moldes de árboles dejados por corrientes de lava indican que la isla estaba forestada, con un amplio espectro de árboles, arbustos, helechos y hierbas. Un tipo de gran palmera (palm, Paschalococos disperta,) relacionada con la palma chilena (palma coquitos (Jubaea chilensis)), era una de las especies dominantes, junto con el árbol de toromiro (Sophora toromiro). La palmera se ha extinguido, sin embargo "the Royal Botanic Gardens, Kew", y el "Göteborg Botanical Garden" están intentando reintroducir el toromiro (extinto en la naturaleza) en la isla. Destrucción del ecosistema "The overall picture for Easter is the most extreme example of forest destruction in the Pacific, and among the most extreme in the world: the whole forest gone, and all of its tree species extinct."[9] Traducción: "La imagen general que se obtiene de la Isla de Pascua es uno de los ejemplos más extremos de destrucción forestal en el Pacífico, y uno de los más extremos en el mundo: todo el bosque ha desaparecido, con todas sus especies extinguidas". Diversos estudios botánicos han demostrado que antes de la llegada del hombre, durante cientos de miles de años, y al menos durante los primeros tiempos de la colonización humana, la isla estuvo cubierta de bosques con árboles altos. A la llegada de Roggeveen sin embargo, estaba convertida en un terreno árido y baldío. Panorama de la playa de Anakena. El moái de la fotografía fue el primero en ser re-erigido sobre su ahu en 1955 por habitantes de la isla utilizando el método original. Actualmente hay pocos árboles en la isla. Los que hay forman pocas veces un pequeño grupo. Parece ser que el bosque de palmeras original fue deforestado por los nativos, utilizando la madera para erigir las estatuas de los moais. [cita requerida] Arqueología experimental ha demostrado claramente que algunas estatuas fueron erigidas en la cantera sobre marcos de madera con forma de "Y" llamados "miro manga erua", para después ser transportados a sus destinos finales en "ahu" ceremoniales. Sin embargo, consideraciones como la latitud de la isla dejan entrever que efectos climáticos de "la Pequeña Glaciación" (entre 1650 y 1850) pueden haber contribuido a la deforestación, aunque no está demostrado que así haya sido. Clima La isla posee un clima tropical lluvioso y es el único lugar de Chile donde impera un clima tropical, su régimen térmico muestra en toda su magnitud la influencia oceánica: escasa oscilación térmica tanto diaria como anual, y las precipitaciones, por su parte, se distribuyen regularmente durante todo el año. Estas son de origen convectivo, particularmente en la estación estival. Durante el invierno, la presencia de algunos sistemas de bajas presiones trae consigo precipitaciones de origen frontal. La temperatura promedio anual es de 21,8°C alcanzando su máximo de 24,6°C en enero y el mínimo de 19,2°C durante agosto, propia del clima tropical lluvioso, por lo que en general los inviernos y veranos son templados. Demografía Hospital de Hanga Roa. La isla tiene una población actual de 3.800 habitantes aproximadamente, pero esta cifra varía críticamente según los habitantes no estacionarios, básicamente turistas. Se les denomina rapanui. Casi la totalidad de los mismos habitan en el único núcleo poblacional, Hanga Roa. Los idiomas oficiales son el español y el rapanui. Bandera Rapa Nui. La isla corresponde, político-administrativamente, a la comuna de Isla de Pascua y a la provincia homónima, pertenecientes a la V Región de Valparaíso. Sin embargo, tras la reforma constitucional de 2007, Rapa Nui es considerado como un "territorio especial", y su gobierno y administración debe ser determinado por un estatuto especial, establecido en la ley orgánica constitucional respectiva, por dictarse. Mientras no entre en vigencia tal estatuto continuará rigiéndose por las normas comunes en materia de división político-administrativa y de gobierno y administración interior del Estado. Autonomía En los últimas décadas la comunidad rapanui ha solicitado al Gobierno chileno la obtención de autonomía administrativa. En 2003, el Instituto Libertad de Chile informó que en la Comisión Permanente sobre Asuntos Indígenas de las Naciones Unidas, los habitantes de Rapa Nui presentaron una solicitud para ser considerados territorio especial inserto en Chile.[12] Pedro Edmunds Paoa, el alcalde de la isla, expresó el mismo año al diario El Mercurio, en relación a la conmemoración del 18 de septiembre en Chile, que "para los Rapa Nui no tiene gran significado la conmemoración de la Independencia de Chile, salvo como una imposición [...] nuestra cultura milenaria, que posee un idioma propio, unas tradiciones ancestrales y una idiosincrasia que le ha permitido perpetuarse por siglos", precisando que han adaptado las costumbres chilenas a su propia cultura.[12] El 17 de noviembre de 2003, el Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas en Chile, realiza la siguiente recomendación: "(57). El Relator Especial hace un llamado al Congreso de Chile para que apruebe a la brevedad posible la iniciativa de reforma constitucional en materia indígena [...] (61). El proyectado estatuto de autonomía de Rapa Nui deberá contener garantías de protección de los derechos del pueblo originario rapanui sobre sus tierras, recursos y el respeto a su organización social y vida cultural".[13] Los deseos de autonomía han llevado a que, en 2005 el entonces presidente de la República Ricardo Lagos enviase al Congreso Nacional un proyecto de ley de reforma constitucional para dar un tratamiento administrativo especial a la isla (y al Archipiélago Juan Fernández). Este proyecto busca que Rapa Nui y el Archipiélago Juan Fernández sean considerados territorios especiales, de manera que el gobierno y administración de estos territorios sean regidos por los estatutos especiales que establezcan las leyes orgánicas constitucionales respectivas. El 30 de julio de 2007, se publicó la Ley Nº 20.193, que reformó la Constitución Política de Chile, otorgando a Rapa Nui, junto al Archipiélago Juan Fernández, la categoría de territorio especial. Economía Vista del aeropuerto de Mataveri. El turismo es la principal actividad económica de la isla, junto a la pesca. La única aerolínea que llega a la isla es la chilena LAN. Los vuelos se realizan a diario durante toda la semana a Santiago-Tahiti-Santiago, con escala en Rapa Nui, aterrizando en la pista del Aeropuerto Internacional Mataveri. La única entidad financiera existente en la isla es el Banco del Estado, y proximo a inaugurarse el Banco Santander (Chile). Cultura En febrero de cada año se celebra la fiesta de Tapati, la principal actividad artístico-cultural de Rapa Nui, que comienza la primera semana de febrero y dura 10 días. En esta festividad se realizan una serie de ceremonias ancestrales como la competencia de pintura corporal (o Takona), el relato de historias épicas y leyendas (Rui) y el descenso a gran velocidad por una colina de jóvenes sobre troncos de plátanos (o Haka Pei) y la elección de la reina de la isla, que es coronada la primera luna llena del mes. Esta festividad repleta la capacidad hotelera y alimentaria de Rapa Nui. Mitología Artículo principal: Mitología RapaNui La mitología de la Isla de Rapa Nui presenta características únicas; producto de que esta isla es la más aislada de las islas polinésicas, que era originalmente transmitidas en forma oral, y posteriormente registradas en forma escrita luego de la llegada de las expediciones que la visitarían. Tal como ocurre en otros lugares de Chile, en Rapa Nui la mitología también ha desarrollado una cosmovisión particular, que ha llevado a sus habitantes a explicaciones muy singulares sobre la creación del hombre y de su territorio. Entre los mitos más importantes encontramos el de la llegada del pueblo rapanui desde el continente de Hiva, el culto al dios Make-Make, que está representado en Rapa Nui como el creador del mundo, y el posterior culto al Tangata Manu (hombre pájaro). FUENTE:http://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_Pascua Aca les dejo algunas imagenes de la isla de pascua Agunos videos para seguir disfrutando este paisaje link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CWVxn1Pd3Tc link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ouvt7cmmMtw Esto es todo... Espero que les haya gustado, lo hice lo mas completo que pude, es un lugar hermoso

Río Amazonas El río Amazonas, curso fluvial ubicado en Sudamérica, es el río más largo,[1] el más caudaloso y el que tiene la cuenca de mayor superficie de nuestro planeta. Su longitud (6.756 km), supera a la del río Nilo en más de cuarenta kilómetros. Generalidades Antes de la conquista, el río no tenía un nombre único; por el contrario, los indígenas nombraban indistintamente a las diferentes secciones con voces como Paranaguazú (Gran Pariente del Mar), Guyerma, Solimões, etc. En 1500, Vicente Yañez Pinzón, comandante de una expedición de exploración española, se convirtió en el primer europeo en aventurarse por el río luego de descubrir que sus aguas eran navegables y bebibles. Pinzón llamó al curso de agua el río Santa María de la Mar Dulce, que finalmente fue abreviado a Mar Dulce (nombre que también se dio en esas épocas al Río de la Plata). Durante algunos años posteriores a 1502 también se le conoció como Río Grande y Orellana. Los compañeros de Pinzón bautizaron al desaguadero como río Marañón, voz de probable origen indígena. Es posible también que el nombre derive del español maraña, en representación de las enormes dificultades que aquellos hombres encontraron al explorar el área. Otras fuentes aseguran que el nombre del río se deriva de que los marinos, al comprobar que no podían ver desde una orilla la opuesta, se preguntaban en latín: Mare an non? (¿Es mar o no?). En todo caso, la designación ha persistido hasta nuestros días en el del Estado brasileño de Maranhão y en el del río homónimo en el Perú. Toponimia La voz Amazonas proviene de río de las Amazonas, dado al Marañón por Francisco de Orellana luego de enfrentarse a una etnia local en la cual hombres y mujeres se defendían por igual. Orellana derivó el nombre del mito griego de las guerreras amazonas de Asia y África, narrado por Heródoto y Diodoro. Sin embargo, es muy probable que la palabra Amazonas fuera una deformación por falso amigo paronomásico de una palabra indígena cuya pronunciación a oídos españoles era semejante a "Amazonas", palabra indígena que significaba "rompedor de embarcaciones"; esto especialmente entre los marayoara, que podían observar el tremendo macareo ("pororoca" que este río provoca al contactar en su desembocadura con el océano Atlántico. Longitud del curso Tradicionalmente se asigna al Amazonas el segundo puesto en longitud total, detrás del Nilo, aunque no ha existido nunca un consenso generalizado sobre cuáles son los puntos de medición aceptables. Las últimas investigaciones, empero, añaden unos 740 km más al cauce, lo que lo colocaría definitivamente en el primer puesto de la clasificación de ríos más largos del mundo. Según las mediciones más conservadoras, el río tiene unos 6.762 km de largo. Sin embargo, una expedición peruano-brasileña que ha concluido sus labores en junio de 2007 ha calculado 6.800 km.[2] Presenta secciones de gran variabilidad en el cauce. En la desembocadura la distancia de una ribera a la otra es de cerca de 330 km, medidos entre Cabo do Norte a Punto Patijoca e incluyendo la isla de Marajó (pronúnciese: Maraŷó), del tamaño de Dinamarca y el delta del río Pará (tramo final del río Tocantins), de unos 60 km de ancho. La distancia de las bocas del Amazonas, formadas por una especie de delta disimulado por la acción de las mareas y de las corrientes marinas, es de unos 100 km aproximadamente. Actualmente, por recientes informes de investigaciones, La Sociedad Geográfica de Lima, respaldada por entidades de la comunidad científica internacional, puso fin a la polémica sobre el origen del río Amazonas al determinar que nace en los Andes del sur de Perú y es el más largo del mundo, superior al río Nilo en más de cuarenta kilómetros. Desde su nacimiento en la quebrada Apacheta, en las faldas del Nevado Quehuisha, en el departamento de Arequipa, a 5.150 metros de altitud, hasta su desembocadura en el Atlántico tras recorrer Perú y Brasil, alcanza una longitud de 7.062 kilómetros. Esto lo hace 391 kilómetros más largo que el Nilo, en Africa, que se extiende por 6.671 km, según dijeron el experto Zaniel Novoa, de la Sociedad Geográfica limeña, y el periodista y explorador polaco Jacek Palkiewicz, quien en 1996 encabezó una expedición multinacional hacia la naciente del Amazonas. Se llegó a establecer esa medición, que al cabo de 12 años fue validada por importantes entidades de la comunidad científica internacional. Entre ellas figuran la Sociedad Geográfica de Londres, la Academia de Ciencias de Rusia y el Instituto Brasileño de Pesquisas Espaciales. Pororoca Siguiendo la costa, ligeramente al norte del cabo del Norte y por 160 km, existe un cinturón de islas semisumergidas y bancos de lodo superficiales. De esta particular geografía, cuya profundidad no supera los 7 m, nace el fenómeno de la pororoca, una marejada que avanza con un rugido de intensidad creciente, a unos 15 a 25 km/h, formando una pared de agua de 1,5 a 4 m de altura. Esta dinámica es la razón de la ausencia de delta anteriormente mencionada: el océano rápidamente arrastra, durante el reflujo o bajamar, el vasto volumen de lodo acumulado, impidiendo parcialmente la formación de islas intermedias. Historia Exploración europea El primer descenso del Amazonas desde los Andes por europeos fue realizado por Francisco de Orellana en 1541. El primer ascenso del río por un europeo fue en 1638 por Pedro Teixeira, portugués, quien invirtió la ruta de Orellana y alcanzó Quito a través del río Napo. Regresó en 1639 con los padres jesuitas Acuna y Artieda, delegados del virrey del Perú para acompañar a Teixeira. Francisco de Orellana partió de Guayaquil el 4 de febrero de 1541; llega a Quito y reorganiza su caravana conformada por 23 hombres. Orellana y sus hombres sostuvieron varios combates con las tribus belicosas que salían a su paso, sufriendo así varios contratiempos. Al pasar el tiempo, día a día los expedicionarios iban muriendo, los abastecimientos se iban agotando, hasta no tener ni qué comer. Era ya diciembre y la mayoría de los expedicionarios se dieron cuenta de que la expedición no llegaría al lugar que se buscaba, por lo que comenzaron a sublevarse. Pero tanta fue la fe y la perseverancia que, el 12 de febrero de 1542, se descubre el inmenso río mar. El nombre de «río de las Amazonas» fue puesto por Francisco de Orellana después de haber tenido un combate con unas mujeres intrépidas y guerreras, con las cuales combatió el 24 de junio de 1542. Fuentes y recorrido El Amazonas nace en una quebrada al pie del Nevado Mismi, lugar marcado por una cruz de madera. Nace hacia las coordenadas 15°27′S 71°52′O / -15.45, -71.867, como arroyuelo en la Quebrada de Apacheta, junto al Nevado Mismi, a 5.597 m, en la región de Arequipa en los Andes peruanos, en la cordillera de Shila. Una sencilla cruz de madera marca el origen del cauce. Esta montaña había sido indicada como la probable fuente ya en 1971, pero la confirmación recién se hizo realidad en 2001. Las aguas de deshielo fluyen hacia el río Apurímac, tributario del Ucayali, que finalmente se une al Marañón para formar el cauce principal del Amazonas. Entre los diversos nombres que recibe el río Amazonas a lo largo de su curso, destacan, sucesivamente, los siguientes: Lloqueta, Apurimac, Ene, Tambo, Ucayali, Marañón y Amazonas. Cuando el río entra en Brasil pasa a denominarse río Solimões durante un buen tramo. Luego vuelve a adoptar el nombre de río Amazonas en la confluencia con el río Negro. Luego de la confluencia entre el Apurimac y el Ucayali el río deja atrás el territorio andino y entra en una planicie aluvial inundable y suavemente ondulada. Recorre también la frontera peruano-colombiana y después hace frontera tripartita con Brasil. Ya en Brasil, el río Negro une su caudal al Amazonas lodoso, observándose el contraste notorio de colores de las aguas, que prácticamente no se entremezclan durante unos 230 km, debido a la diferencia de densidades y de temperatura y, sobre todo, a la similar profundidad y velocidad de las dos corrientes fluviales en el punto de confluencia. En algunos puntos, por largas distancias, el río se divide en dos cursos principales con canales laterales conectados por un complicado sistema de riachos, que cortan las islas Igapo (que rara vez superan los 5 m de elevación sobre la mínima cota en islotes menores. En las angosturas de Óbidos, a 600 km del mar, el río se estrecha, discurriendo en una única corriente de 1,6 km de ancho y 300 m de profundidad, con una velocidad promedio de 7 km/h. Desde la isla de Canaria en la Gran Curva hacia el río Negro. 1.000 km corriente abajo, sólo se encuentran tierras muy bajas, similares a las de la desembocadura. Vastas extensiones del terreno están completamente anegadas, incluso profundamente, asomando por sobre el agua sólo las copas de los árboles. Desde cerca de la desembocadura del río Negro hasta Serpa, en la margen opuesta al río Madeira, las orillas del Amazonas son bajas, comenzando a elevarse en las cercanías de Manaos, formando colinas suaves. En Óbidos, el sistema evoluciona hasta transformarse en una barranca de 17 m rodeada de colinas bajas. El bajo Amazonas podría haber sido en el pasado un golfo en el Atlántico, cuyas aguas erosionaron las colinas cercanas a Óbidos. Sólo un 10% del agua transportada por el río penetra en la poderosa corriente de Óbidos, muy poco de la cual se origina en la pendiente Norte del valle. El área de drenaje del Amazonas al oeste de Óbidos es de unos 5 millones de km² y hacia el este, de 1 millón de km² (aproximadamente un 20%). En el curso inferior del río, la orilla norte consiste en una serie de abruptas mesetas que se extienden por unos 240 km desde el margen opuesto a la desembocadura del río Xingú (en español pronunciase Shingu o Šingu) hasta Monte Alegre. Estas estructuras están cortadas en forma de terrazas. Monte Alegre alcanza una altura de varios cientos de metros. En la margen meridional, sobre el río Xingú discurre una línea casi interrumpida de barrancas bajas que bordean la planicie aluvional y se extienden casi hasta Santarém. El conjunto es una sucesión de grandes curvas que finalmente tuercen hacia el Suroeste y se funde con las colinas que forman el margen aterrazado del valle del río Tapajós (o mejor, Tapaŷós). El sistema del Amazonas y sus afluentes El sistema fluvial del Amazonas tiene más de 1.000 ríos tributarios de importancia, siendo más de 25 los ramales que superan los 1.000 km de longitud. Se suele considerar que el río Amazonas nace nominalmente cerca de Nauta en el Perú, en la confluencia de los ríos Marañón y Ucayali, aunque al llegar a la triple frontera, al entrar en territorio brasileño tiene un tramo que se conoce como río Solimões, que llega hasta la confluencia con el río Negro, en Manaos. Aguas abajo vuelve a recuperar el nombre de río Amazonas. Por ello, para facilitar la localización de los afluentes, se ha dividido el sistema fluvial del río Amazonas en cinco tramos: Ucayali - Marañón - Amazonas - Solimões - Amazonas. Además, se ha añadido el ramal desdoblado del río Pará, para recoger la cuenca del río Tocatins, que en puridad, no es un afluente del Amazonas, aunque en algunas ocasiones se añade. En la tabla se señalan los afluentes con una (d) a los situados al sur, esto es aguas abajo sobre el margen derecho, y con una (i) los situados al norte, esto es aguas abajo sobre la margen izquierda del río. Caudal El Amazonas transporta más agua que el Misisipi, el Nilo y el Yangtze juntos; su área de drenaje o cuenca es asimismo la mayor del mundo. El volumen de agua llevado hacia el Atlántico es enorme: con un promedio anual de 230.000 m³/s, alcanza hasta 300.000 m³/s en la temporada lluviosa. En efecto, el Amazonas es responsable de la quinta parte de todo el agua dulce incorporado a los océanos de la Tierra. Además, esa agua es perfectamente potable mar adentro de la desembocadura, hasta una distancia desde la cual la costa ya no es visible. La salinidad del océano Atlántico es notablemente inferior en un radio de varios miles de kilómetros alrededor de aquel punto hacia el norte de su desembocadura: cabe recordar que en esta zona las corrientes marinas traen el agua salada hacia la desembocadura y no al revés. Extensión de la cuenca y su retroalimentación pluvial Curso del Amazonas, algunos afluentes y extensión aproximada de su cuenca. El área o cuenca de drenaje del río es de aproximadamente 7.500.000 km², un 40% de la de América del Sur. Sus nacientes se extienden desde los 5º de latitud Norte hasta los 15º de latitud Sur. Recorre la selva cálida y húmeda (una pluvisilva) más grande del planeta, distinguida con el nombre genérico de Amazonia o selva amazónica. La pluvisilva amazónica (hasta el inicio del actual, antrópico, recalentamiento global) se viene caracterizando por sus casi constantes lluvias convectivas, esto es: el gran caudal de agua que el calor solar cenital evapora desde la superficie de la cuenca imbrífera del Amazonas asciende a gran altitud precisamente por las "columnas" de "térmicas" (corrientes verticales de aire caliente) hasta que, al llegar a elevadas zonas de la atmósfera más frías se condensa en gotículas y éstas casi inmediatamente se transforman, sobre la misma cuenca, en copiosas lluvias, lo cual forma un ciclo natural de retroalimentación hídrica. Dinámica aluvional El "Encuentro de las Aguas", cerca de Manaos, es la confluencia del río Negro, de aguas más oscuras, con el río Solimões (como es llamado el río Amazonas en Brasil en ese tramo), de aguas más claras. Las lluvias estacionales dan origen a grandes inundaciones a lo largo del curso del Amazonas y sus tributarios. La profundidad promedio del río en el pico de la estación lluviosa es de unos 40 m y el ancho promedio es de unos 40 km (véase: Barzea). Comienza a crecer en noviembre hasta junio, para luego decrecer hasta el fin de octubre. En particular, la crecida del río Negro es parcialmente asincrónica: la estación lluviosa no comienza en este valle sino hasta febrero o marzo. Para junio se encuentra en su punto culmen, y comienza el descenso de las aguas ahora sí en consonancia con el Amazonas. El río Madeira (o, en español: Madera) presenta un desfasaje de dos meses, comenzando a crecer en septiembre e iniciando la retirada en abril. La abundancia de agua en el sistema amazónico se debe al hecho de que gran parte del territorio se encuentra ubicado en la zona de convergencia intertropical, donde la caída de lluvias es máxima. Asimismo la región se halla en la área de intercambio de vientos, donde la humedad del Atlántico es empujada hacia el oeste y eventualmente forzada a ascender sobre los Andes, la segunda cadena montañosa más alta de la Tierra. Este ascenso enfría las masas de aire, creando lluvias intensas que se precipitan a lo largo de una superficie enorme, proceso sin parangón a nivel mundial. La suave planicie aluvional (llamada vargem) que constituye la mayor parte del territorio por donde corre el río, es cubierta con hasta 15 m de agua. El nivel de líquido en Iquitos es de 6 m, en Teffe, 15 m, en Óbidos, 11 m y en Pará 4 m sobre el nivel fluvial mínimo que caracteriza la estación seca. Amazonia Al este de los Andes se extiende la selva amazónica. Se trata de la mayor selva del mundo y posee enorme significación ecológica: su biomasa es capaz de absorber inmensas cantidades de dióxido de carbono, y de expeler la misma en el clímax: bajo los procesos de descomposición, debido a su vital importancia para el clima mundial, entre otros aspectos, su conservación se ha vuelto un tema de extrema urgencia en los últimos años. Este bosque ecuatorial debe su origen al clima extremadamente húmedo y cálido de la región. El Amazonas y sus múltiples tributarios fluyen lentamente a través del área, debido al extremadamente plano gradiente: Manaos, a 1600 km del Atlántico, sólo está a 44 msnm. La biodiversidad de la selva amazónica es extraordinaria: la región es el hogar de por lo menos 2,5 millones de especies de insectos, decenas de miles de plantas y unos 2.000 aves y mamíferos: un quinto de todas las especies de aves del mundo se encuentran en la Amazonia. La diversidad de especies de vegetales es la mayor de la Tierra: algunos expertos estiman que 1 km² puede contener hasta 75.000 tipos distintos de árboles y unas 150.000 especies de plantas. Ese mismo km² alberga en promedio unas 90.000 toneladas de biomasa vegetal. Protector del planeta La selva amazónica constituye la décima parte de todos los bosques del planeta. El aire que respira la humanidad se purifica principalmente en la Amazonia. Esta purificación del aire la realizan las plantas de la selva (y de otras partes) de dos formas: emitiendo el oxígeno de la partición de la molécula de agua, sobrante en el proceso de la fotosíntesis y absorbiendo el dióxido de carbono y ácido carbónico para formar los carbohidratos que requieren para su crecimiento. La gran cantidad de dióxido de carbono o anhídrido carbónico (CO2) que se deriva de la descomposición de materia orgánica, vegetal y animal, cuando muere, una parte sale como gas y otra es convertida en ácido carbónico con el agua de lluvia, lo que da origen a la elevada acidez de los suelos en las selvas y sabanas. Fauna y flora Delfines rosados únicos del Amazonas. Piraña. Toda la flora y fauna de la selva intertropical húmeda americana está presente en la Amazonia. Allí existen innumerables especies de plantas, miles de especies de aves, tantísimos anfibios y millones de insectos todavía sin clasificar. La fauna es muy variada, desde los insectos más pequeños hasta grandes mamíferos como el jaguar, el puma, el tapir y varias especies de venados. También hay reptiles como tortugas, caimanes, babillas y serpientes. Hay aves y peces de todas las especies, plumajes y escamas. En las lagunas a lo largo del Amazonas florece la planta Victoria Regia, una especie de nenúfar cuyas hojas circulares alcanzan más de un metro de diámetro y en ocasiones, hasta 5 m, lo que ha dado pie al mito de que una de estas hojas puede sostener a una persona, lo cual es falso. La inmensa selva ecuatorial oculta una fauna abundante, aún pendiente de una clasificación completa. En la Amazonia existen 4.000 especies de mariposas, más de 3.000 de peces, 1.700 de aves y el 20% de las especies de primates del planeta. Bajo su extraordinaria frondosidad conviven diferentes hábitats y la mayor diversidad genérica del mundo animal. La riqueza biológica se explica porque durante millones de años el ecosistema amazónico ha permanecido inalterado. Es tan amplio su aporte en especies de peces y plantas acuáticas que enumerarlas todas no es tarea fácil. Este río contiene más de 3.000 especies de peces. Para los aficionados al acuarismo, se trata de la fuente que provee la mayor cantidad de especies piscícolas que pueblan los comercios y acuarios de todo el mundo. También alberga una gran cantidad de anfibios de todo tipo, como ranas, sapos, tritones, salamandras y anfibios aún sin conocer. Aspectos humanos Puertos Los principales puertos en el río Amazonas se encuentran en las ciudades de Iquitos, en el Perú, Leticia en Colombia y Manaos en Brasil. También Belem do Pará (Brasil) ciudad localizada al sur de la isla de Marajó, podría considerarse como un puesto ribereño del Amazonas aunque, con mayor propiedad, quedaría en la margen derecha del río Tocantins después de unirse con el brazo meridional del Amazonas que rodea a dicha isla. Carretera Transamazónica Imagen de satélite (NASA) de un tramo desbordado. Un poco al sur del Amazonas corre la carretera Transamazónica, como un largo cauce de polvo y barro, el resultado de una de las aventuras desarrollistas más atrevidas que se ha acometido en la mayor de todas las regiones selváticas del mundo. La carretera, llamada BR-230, imita el curso del río Amazonas pues avanza en forma paralela a éste. Tiene, de acuerdo con los números oficiales, 5.000 km de largo. Grupos aborígenes En el territorio a lo largo del río Amazonas viven aprox. 135 de grupos autóctonos procedentes originariamente del Perú, Colombia, Ecuador y Brasil como los Jíbaros. Geografía humana y económica La principal característica sudamericana es el gran desequilibrio en su distribución geográfica. Mientras la inmensa mayoría se concentra en la costa, enormes regiones del interior quedan prácticamente deshabitadas. Otra característica del subcontinente sudamericano, es su alta tasa de población urbana: tres de cada cuatro latinoamericanos viven en una ciudad.[cita requerida] La selva amazónica peruana, colombiana y brasileña, no escapa a esta realidad; la mayoría de pobladores de la región amazónica se concentran en las ciudades al pie del río Amazonas: Iquitos, Leticia, Manaos y Belém do Pará. FUENTE:http://es.wikipedia.org/wiki/Amazonas_(r%C3%ADo) Aca le dejo algunas fotos de este imprecionante rio el Amazonas !!! Espero que les haya gustado la informacion...es un hermoso e imprecionante rio!!! gracias por pasar por mi post, si les gusto espero que dejen algun comentario !!!!!
Imperio aqueménida Imperio aqueménida, o Imperio persa aqueménida, es el nombre dado al primer y más extenso imperio persa,el cual se extendió por los territorios de los actuales estados de Irán, Iraq, Turkmenistán, Afganistán, Uzbekistán, Turquía, Chipre, Siria, Líbano, Israel y Egipto. Su expansión territorial comenzó, durante el reinado de Ciro II (559-530 a. C.), con la anexión del reino medo, y alcanzó su máximo hacia el año 500 a. C., cuando llegó a abarcar parte de los territorios de los actuales estados de Libia, Grecia, Bulgaria y Pakistán, así como ciertas áreas del Cáucaso, Sudán y Asia Central. Las grandes conquistas hicieron de él el imperio más grande en extensión hasta entonces.[1] Su existencia concluyó en 330 a. C. cuando el último de los reyes aqueménidas, Darío III, fue vencido por Alejandro Magno.[1] El Imperio debe su nombre a la dinastía que lo gobernó durante unos dos siglos, la aqueménida, fundada por un personaje semilegendario, Aquemenes.[1] En la historia de Occidente, el Imperio aqueménida es conocido sobre todo por su condición de rivales de los antiguos griegos, especialmente en dos períodos, las Guerras Médicas y las campañas del macedonio Alejandro Magno. Fuentes Las fuentes para el estudio del Imperio aqueménida son especialmente problemáticas, no tanto por su escasez como por ser a menudo contradictorias entre sí. Asimismo, no todas las regiones ni las épocas están documentadas por igual: en el aspecto cronológico, la mayor parte de la documentación se refiere al siglo V a. C., en tanto que de la época anterior a la conquista de Alejandro hay mucha menos información; en el aspecto geográfico, es mucho más abundante la información referente a las regiones occidentales del Imperio, más cercanas a las ciudades griegas, que a su parte oriental.[2] Fuentes literarias Antes de que se iniciasen las excavaciones arqueológicas, la historia aqueménida se conocía únicamente a través de los escritos de autores clásicos (griegos y, en menor medida, romanos), y de la Biblia. Entre los autores clásicos destaca particularmente el historiador griego Heródoto, que escribió en el siglo V a. C., y cuyo propósito principal es exaltar los éxitos de los griegos durante las Guerras Médicas. Su obra es útil para conocer el primer período de la historia aqueménida, especialmente en lo que se refiere a su frontera noroccidental. Durante el siglo IV a. C. aportan también información sobre el Imperio aqueménida las obras de Ctesias y de Jenofonte. Todos los autores griegos, sin embargo, coinciden en lo esencial de su visión del Imperio aqueménida: por un lado, admiran su riqueza y su poder, pero por otro consideran su sistema político corrupto y decadente, y presentan al monarca como una figura débil, víctima de las maquinaciones de las mujeres y los eunucos de la corte.[2] En la Biblia, en los libros de Esdras y de Nehemías, los persas aparecen como restauradores del Templo de Jerusalén y defensores del culto a Yahvé: la imagen que de ellos se muestra es muy positiva, ya que acabaron con la cautividad de Babilonia. No obstante, en el Libro de Ester, muy probablemente escrito en época helenística, la imagen que se da de los persas es muy similar a la que puede encontrarse en las obras de autores griegos. Fuentes epigráficas La Inscripción del Harén, de Jerjes I. Se trata de una inscripción bilingüe en persa (izquierda) y babilonio (derecha). En época aqueménida, el persa antiguo, antecesor del actual idioma persa hablado en Irán, se escribía en una variedad de escritura cuneiforme que solo comenzó a ser descifrada a comienzos del siglo XIX, gracias sobre todo a los esfuerzos de Henry Rawlinson y a su trabajo con la Inscripción de Behistún, que hace un relato pormenorizado de las circunstancias en que Darío I accedió al poder. Actualmente, se conocen numerosas inscripciones en antiguo persa, pero, con una sola excepción recientemente identificada,[3] éstas se restringen al ámbito de las declaraciones de la realeza, expresiones de su poder e ideología. Son fuentes de información útiles para conocer la actividad constructora de los reyes, y la imagen que estos tenían de sí mismos, pero no suelen proporcionar información sobre otros ámbitos (la única de carácter narrativo es la de Behistún). Junto con las inscripciones reales, son también una importante fuente de información los textos en arameo y en egipcio demótico hallados en Egipto,[4] así como un número importante de documentos en idioma acadio hallados en Babilonia. Entre estos últimos se destacan numerosos archivos administrativos de los templos y de algunas familias poderosas como Egibi y Murashu.[2] Adicionalmente, los archivos elamitas de Persépolis (el de la Fortaleza y el del Tesoro) iluminan la "economía real" del área de las capitales.[5] Fuentes arqueológicas Las excavaciones son todavía muy incompletas. Las principales son los grandes centros reales, Pasargada, Persépolis y Susa, así como tumbas rupestres como las de Naqsh-e Rostam. Las excavaciones se han visto dificultadas porque algunos sitios, como por ejemplo, Arbela y Ecbatana, están actualmente cubiertos por grandes ciudades modernas (Erbil y Hamadán, respectivamente). Historia El imperio comenzó como un estado tributario de los medos pero acabó conquistando el Imperio medo y ampliándolo hasta abarcar Egipto y Asia Menor. Con Jerjes llegó casi a conquistar la Antigua Grecia. Los aqueménidas fueron derrotados por la conquista de Alejandro Magno en 330 a. C. Antecedentes Los persas pertenecían a los grupos iranios que se habían establecido siglos atrás en la meseta de Irán, y habitaban la actual provincia de Fars (Irán), una región de tradicional influencia elamita. Se dedicaban de modo destacado a la cría de ganado, aunque con el tiempo fueron adoptando la agricultura. La historia de los primeros reyes persas, quienes habrían vivido durante el siglo VII y la primera mitad del siglo VI a. C., es poco conocida. De acuerdo con la genealogía tradicional, basada en la Inscripción de Behistún de Darío I (ca. 518) y en el historiador griego Heródoto de Halicarnaso, los persas habrían sido gobernados por la dinastía aqueménida, fundada por su epónimo Aquemenes (en antiguo persa, Haxamaniš "el que tiene el espíritu de un seguidor"[6] ). Le sucedió su hijo Teispes (Cišpi), de quien se sabe por inscripciones de sus sucesores que utilizó el título de "rey de Anshan".[7] La dinastía se habría dividido entonces en dos linajes: uno comenzado por Ciro I, rey de Anshan, y continuado por su hijo Cambises I y su nieto Ciro el Grande, y otro por Ariaramnes, bisabuelo de Darío I. Ciertas inscripciones se refieren a Ariaramnes y a su hijo Arsames como reyes de de Persia. Esto llevó a que se especulara sobre una supuesta división del reino de Teispes entre Ciro I y Ariaramnes, quienes habrían reinado, respectivamente, en Anshan y el Persia. No obstante, la autenticidad de dichas inscripciones se ha puesto en duda.[8] Resulta llamativo que, mientras mientras Darío insiste constantemente en su ascendencia aqueménida, esta es completamente ignotada por Ciro el Grande, el cual sólo se remonta hasta Teispes en sus inscripciones. Esto ha llevado recientemente a algunos estudiosos a pensar que las líneas de Ciro ("téispida" y Darío ("aqueménida" no estaban relacionadas.[9] Según Heródoto, los persas de las épocas tempranas eran vasallos de sus poderosos vecinos, los medos, aunque actualmente se duda de la fiabilidad de esta información. Las grandes conquistas Tumba de Ciro el Grande en Pasargada. Gracias a Ciro (555-529 a. C.), rey de Anshan, el dominio medo sobre la meseta iraní fue breve. Ciro creó un poderoso ejército siguiendo el modelo de los antiguos asirios. Cuando sucedió a su padre Cambises I en el 559 a. C., las entidades políticas hegemónicas en la región eran el Imperio neobabilónico, el reino medo, Lidia y Egipto.[10] [11] Entre los años 553 y 550 a. C., Ciro derrotó al rey medo Astiages, tomó su capital, Ecbatana, y llevó sus tesoros a Anshan. La Crónica de Nabonido informa de que el rey persa resultó favorecido por el amotinamiento de las tropas medas contra su propio rey, hecho confirmado por la historia que narra Heródoto (i, 123-128) sobre la traición del general medo Harpago.[10] Tras unificar a los persas y someter a los medos, Ciro, llamado después "el Grande", emprendió la conquista de Babilonia (con lo que puso fin al Imperio neobabilónico), Siria, Palestina y Asia Menor. El reino de Lidia, en Asia Menor, cayó en poder de Ciro hacia el 545 a. C.[12] Se cree que la guerra contra el Imperio neobabilónico, que se encontraba rodeado por los persas en sus fronteras oriental y septentrional, habría comenzado hacia finales de la década de 540 a. C. En cualquier caso, en el año 539 Babilonia fue tomada por el general persa Gobrias, haciéndose presente Ciro días más tarde. El nuevo gobernante asumió la titulatura regia babilonia, que incluía los títulos de rey de Babilonia, rey de Sumer y Akkad y rey de los países. Ciro se presentó a sí mismo como el "salvador" de las naciones conquistadas, . Para reforzar esta imagen y "crear condiciones de cooperación con las elites locales",[13] protegió los cultos (como el de Marduk en Babilonia) y restauró templos y otras infraestructuras en las ciudades recientemente adquiridas. Con ello Ciro se ganó el apoyo de buena parte de la casta sacerdotal de Babilonia, la que en los textos (el Cilindro de Ciro, el Poema sobre Nabonido) por lo general se muestra favorable hacia él. En el Tanaj, Ciro es bienvenido por por el Segundo Isaías, un judío de Babilonia. Asimismo, de acuerdo a los libros bíblicos de Esdras y Nehemías, Ciro permitió regresar a Judea y reconstruír el Templo a los judíos cautivos en Babilonia. A diferencia de los conquistadores asirios y babilonios precedentes, Ciro trató con benevolencia a los pueblos sometidos y perdonó a los reyes enemigos. En general, Ciro siguió la estrategia de dejar las estructuras administrativas de los lugares conquistados, pero sometiéndolos al poder imperial.[14] Súbditos con sus tributos en un bajorrelieve de Persépolis. Ciro murió en el 530 a. C. durante una campaña contra los masagetas de Asia Central, y fue sucedido por su hijo Cambises II (530-522), quien continuó su labor de conquista. Dirigió la conquista de Egipto, presumiblemente planeada con anterioridad. Falleció en julio de 522 a. C. como resultado de un accidente o suicidio, durante una revuelta liderada por un clan sacerdotal que había perdido su poder después de que Ciro conquistase Media. En el momento de la muerte de Cambises, el Imperio se extendía desde el Mediterráneo (incluyendo Egipto y Anatolia) hasta la cordillera del Hindu Kush en el actual Afganistán, lo que marcó la máxima extensión del Imperio aqueménida y configurando el mayor imperio hasta entonces conocido en el Próximo Oriente. Crisis y reestructuración Según la Inscripción de Behistún, cuando Cambises se encontraba en Egipto, cierto Gaumata se rebeló en Media haciéndose pasar por Esmerdis (Pers. Bardiya), el hermano menor de Cambises II, quien había sido asesinado unos tres años antes. Debido al despótico gobierno de Cambises y su larga ausencia en Egipto, "todos los pueblos, persas, medos, y las demás naciones", reconocieron al usurpador, especialmente porque él garantizaba el perdón de los tributos durante tres años (Heródoto iii, 68). Este Gaumata es uno de los sacerdotes revueltos contra el rey Cambises, a los que Heródoto llama Magos. El pseudo-Esmerdis gobernó durante siete meses antes de ser derrocado en el 521 a. C. por un grupo de nobles encabezado por Darío, quién se proclamó rey en su lugar. Las posteriores rebeliones, desatadas a lo largo y a lo ancho del Imperio, fueron derrotadas sucesivamente por Darío y sus generales; en el 518 a. C. la paz se había reestablecido. Para garantizar su legitimidad, el nuevo rey contrajo matrimonio con las esposas de su predecesor (una práctica usual), entre las que se incluían dos hijas y una nieta de Ciro. Una de ellas, Atosa, dio a luz al futuro soberano Jerjes I. Es importante destacar que la pretensión de que Gaumata era un falso Esmerdis deriva de Darío. Los historiadores se encuentran divididos sobre la posibilidad de que la historia del impostor fuera un invento de Darío como justificación para su golpe de estado [1]. Darío hizo afirmaciones semejantes cuando más tarde capturó Babilonia, anunciando que el rey babilonio no era, de hecho, Nabucodonosor III, sino un impostor llamado Nidintu-bel,[2] y cuando un año después de la muerte del primer pseudo-Esmerdis (Gaumata), un segundo pseudo-Esmerdis (llamado Vahyazdata) inició una revelión en Persis. El mundo hacia el año 500 a. C., mostrando el Imperio aqueménida (en marrón) en relación con el resto del mundo de la época. Darío se dedicó fundamentalmente a organizar el extenso imperio heredado. Territorialmente, reestructuró las satrapías, existentes ya desde el reinado de Ciro, estableciendo veinte satrapías encabezadas normalemtne por miembros de la familia real y de las familias aristocráticas. En cuanto a su actividad constructora, destaca sobre todo la fundación de Persépolis (518–516 a. C.), así como la realización de trabajos en Ecbatana (moderna Hamadán) y Susa. Durante el reinado de Darío continuó la expansión territorial: Tracia y la India fueron anexionadas, mientras que las tropas persas fueron derrotados por los escitas europeos (ca. 513 a. C.) y por los griegos en las primera guerra médica. Fue también Darío quien convirtió en religión oficial el mazdeísmo. Construyó el Camino Real de Susa a Sardes: carretera desde la capital de Lidia (oeste de la actual Turquía) hasta Susa para llevar el correo imperial. Esto aseguraba de alguna manera el control absoluto sobre sus sátrapas, quienes tenían su propia corte y ejército pero no podían fallar en dar tributo a su emperador. Este tributo era proporcional a la riqueza de cada región. Las Guerras Médicas Artículo principal: Guerras Médicas Durante el primer tercio del siglo V a. C., persas y griegos compitieron por el dominio sobre las ciudades griegas de Asia Menor, las costas del Mediterráneo y el control de los puertos comerciales, así como el acceso al trigo de las costas del Mar Negro. Estos conflictos fronterizos comenzaron con las sublevaciones jonias e incluyeron el incendio de Atenas por parte de los persas, en represalia por la destrucción de Sardes. La primera fase (490 a. C.) se produjo cuando los persas enviados por su rey Darío I a través de un ejército y viajando por mar, desembarcaron en la Grecia continental, que apoyaba a las rebeldes colonias griegas bajo su égida. En la batalla de Maratón (490 a. C.), un ejército griego guiado por Milcíades fue enviado a retener a los persas, y sorprendentemente obtuvieron la victoria; debido a esta derrota, el rey persa se vio obligado a fijar los límites de su imperio de nuevo en Asia Menor. A pesar de ello para el siglo V a. C. los reyes aqueménidas gobernaban territorios que aproximadamente abarcaban lo que hoy es Irán, Irak, Armenia, Afganistán, Turquía, Bulgaria, muchas partes de Grecia, Egipto, Siria, Pakistán, Jordania, Israel, Cisjordania, Líbano, Caucasia, partes de Asia Central, Libia, y partes septentrionales de Arabia. El Imperio con el tiempo se convirtió en imperio más grande del Mundo antiguo. La segunda fase tuvo lugar el año 480 a. C., cuando los persas enviados por su rey Jerjes I (485–465 a. C., persa antiguo Xšayarša "Héroe entre reyes", hijo de Darío I, se dirigió por tierra hacia Grecia. Su ejército entró en Grecia por el Norte, encontrando poca o ninguna resistrencia en Macedonia y Tesalia, pero fue detenido por una pequeña fuerza griega durante tres días en la Termópilas. Se trataba de un ejército espartano de 300 guerreros dirigidos por su rey Leónidas I. Los 300 soldados y su rey murieron en la batalla traicionados por un griego que enseñó a los persas un camino para atacar por la espalda. Una simultánea batalla naval en Artemisium fue tácticamente poco decisiva pues grandes tormentas destruyeron naves de ambos lados. La batalla fue detenida prematuramente cuando los griegos recibieron noticias de la derrota de las Termópilas y se retiraron. La batalla fue una victoria estratégica de los Persas, lo que les dio el control indisputado de Artemisium y del mar Egeo. Después de su victoria en la batalla de las Termópilas, Jerjes saqueó la ciudad evacuada de Atenas y se preparó para enfrentarse a los griegos en el estratégico istmo de Corinto y el golfo Sarónico. Los habitantes de Atenas, habían sido refugiados en la pequeña isla de Salamina, cuando llegaron los persas a Atenas incendiaron la ciudad y viajaron hacia Salamina. En 480 a. C. los griegos obtuvieron una decisiva victoria en la batalla naval de Salamina en la cual los pequeños y ágiles barcos atenienses derrotaron a los pesados y grandes barcos persas. Forzaron a Jerjes a retirarse a Sardes. El ejército que dejó en Grecia, bajo el mando de Mardonio fue destruido en el año 479 a. C. en la batalla de Platea. La derrota final de los persas en Micala animó a las ciudades griegas de Asia a revolverse, y marcó el final de las Guerras Médicas, junto con la expansión persa a Europa. De Jerjes I a Artajerjes II Bol de oro aqueménida con imaginería de leones. Vasijas de oro del tesoro de Oxus. Después de los fracasos militares de la Segunda Guerra Médica, los aqueménidas detuvieron su expansión y perdieron algunos territorios. Cuando Jerjes murió asesinado en el 465 a. C., se desató una crisis sucesoria en la que terminaría por imponerse Artajerjes I (465–424 a. C.), quien trasladó la capital de Persépolis a Babilonia. Fue durante este reinado que el elamita dejó de ser el idioma del gobierno, y ganó en prominencia el arameo. Fue probablemente durante este reinado que se introdujo como calendario nacional el calendario solar (basado en el babilónico).[cita requerida] Artajerjes I murió en fuera de Persis, pero su cuerpo fue llevado allí para ser enterrado junto a sus antepasados, probablemente en Naqsh-e Rustam. Se produjo una situación similar a la de la muerte de Jerjes I. Los tres hijos de Artajerjes disputaron el trono, sucediéndose en el mismo año Jerjes II (su hijo mayor, que le sucedió y fue asesinado por uno de sus hermanastros unas pocas semanas más tarde), Sogdiano, y Darío II. Darío II, que estaba en Babilonia cuando murió su hermano Jerjes, reunió apoyo para sí mismo, marchó hacia el Este y depuso y ejecutó al asesino y fue coronado en su lugar. Darío II reinó en el período 424 a. C.-404 a. C. y colaboró con Esparta en la Guerra del Peloponeso. Desde el año 412 a. C., Darío II, por insistencia de Tisafernes, apoyó primero a Atenas y luego a Esparta, pero en el año 407 a. C. el hijo de Darío, Ciro el Joven fue nombrado para reemplazar a Tisafernes y se dio totalmente el apoyo a Esparta que finalmente derrotó a Atenas en 404. Ese mismo año, Darío cayó fatalmente enfermo y murió en Babilonia. En su lecho de muerte, su esposa babilonia, Parisatis pidió a Darío que fuese coronado su segundo hijo, Ciro el Joven, pero Darío se negó. A Darío le sucedió su hijo Artajerjes II, que reinó en el período 404 a. C.-359 a. C. Plutarco cuenta (probablemente por autoridad de Ctesias) que el desplazado Tisafernes se acercó al nuevo rey el día de su coronación para advertirle de que su hermano menor, Ciro el Joven estaba preparándose para asesinarlo durante la ceremonia. Artajerjes arrestó a Ciro y lo habría ejecutado si no hubiese intercedido su madre Parisatis. Ciro fue entonces enviado como sátrapa de Lidia, donde preparó una rebelión armada que estalló en el año 401 a. C.. Con mercenarios griegos, Ciro obtuvo la victoria en la batalla de Cunaxa, pero resultó muerto en la misma. Así, Artajerjes II conservó el trono, construyó una gran flota, y recuperó el dominio de Asia Menor y Chipre. Artajerjes II fue el rey aqueménida que tuvo más largo reinado (45 años). Durante su reinado se realizaron actividades de construcción en Susa y Ecbatana. Aunque no se conocen construcciones suyas en Persépolis, fue el fue el primer rey aqueménida en ser enterrado en sus cercanías.[15] En el ámbito religioso, Artajerjes protegió el culto de los dioses iranios Mitra y Anahita, a los cuales introdujo en sus inscripciones a la par de Ahura Mazda. De acuerdo a la infromación proporcionada por Beroso, Artajerjes protegió el culto de Anahita en numerosas regiones del Imperio, incluyendo áreas occidentales no-iránicas como Damasco o Sardes.[16] Igualmente, pueden datarse de este reinado la extraordinaria innovación de los cultos de santuario zoroastrianos, y fue probablemente durante este período que el zoroastrianismo se difundió a través de Asia Menor y el Levante y desde allí a Armenia.[cita requerida] Los templos, aunque servían a un propósito religioso, no eran sin embargo un acto puramente desinteresados: también servían como importante fuente de ingresos. De los reyes babilónicos, los aqueménidas habían tomado el concepto de impuesto del templo obligatorio, un diezmo que todos los habitantes pagaban al templo más cercano a su tierra u otra fuente de ingresos (Dandamaev & Lukonin, 1989:361–362). Una parte de este ingreso llamado el quppu ša šarri, "arcón del rey"—una ingeniosa institución originariamente introducida por Nabonido—fue entonces pasado al gobernante. En retrospectiva, Artajerjes es considerado en líneas generales como un hombre amistoso a quien le faltaba fibra moral para ser un gobernante realmente exitoso. Sin embargo, seis siglos más tarde, Ardacher I, fundador del segundo Imperio persa, se consideraría a sí mismo como el sucesor de Artajerjes, un gran testimonio de la importancia de Artajerjes para la mentalidad persa. Fin del Imperio aqueménida Según las fuentes griegas, el sucesor de Artajerjes II, su hijo Artajerjes III 359 a. C.-338 a. C., llegó al trono por medios sangrientos, asegurando su posición mediante el asesinato de ocho de sus hermanastros. En 343 a. C., Artajerjes III derrotó a Nectanebo II, expulsándolo de Egipto e hizo de Egipto de nuevo una satrapía persa. En 338 a. C., el mismo año en que Filipo de Macedonia unió a los estados griegos por la fuerza, y de tal manera allanó el camino a su hijo Alejandro, Artajerjes III murió de causas naturales (según las fuentes cuneiformes) pero según el historiador Diodoro, Artajerjes fue asesinado por su ministro, Bagoas.[17] A Artajerjes III le sucedió su hijo Artajerjes IV Arses 338 a. C.-336 a. C. Antes de que pudiera actuar fue también envenenado por Bagoas. Se dice que éste mató no sólo a todos los hijos de Arses, sino a muchos otros príncipes de la tierra. Bagoas hizo entonces que Darío III (336-330 a. C.), un sobrino de Artajerjes IV, ocupara el trono. Darío III, aunque previamente sátrapa de Armenia, no tenía experiencia en el gobierno del Imperio, pero en su primer año como emperador personalmente forzó a Bagoas a beber veneno. En dos épocas diferentes, los aqueménidas gobernaron Egipto aunque por dos veces los egipcios lograron una independencia temporal de Persia. Siguiendo la práctica de Manetho, los historiadores egipcios se refieren a los períodos en Egipto cuando la dinastía aqueménida gobernaban como la Dinastía XXVII de Egipto, 525–404 a. C., hasta la muerte de Darío II, y la Dinastía XXXI de Egipto, 343–332 a. C., que comenzó después de que Nectanebo II fuese derrotado por el rey persa Artajerjes III. Esta segunda ocupación persa de Egipto acabó en 332 cuando Alejandro Magno entró en Egipto y fue bienvenido como un liberador en el Egipto ocupado por los persas. La batalla de Isos, entre Alejandro Magno a caballo a la izquierda, y Darío III en el carro de la derecha, representados en un mosaico de Pompeya que data del siglo I a. C. - Museo Nacional de Arqueología de Nápoles. Alejandro derrotó a los sátrapas occidentales en las batallas de Isos (332 a. C.), y la Gaugamela (331 a. C.). Después, Alejandro marchó sobre Susa, que del mismo modo capituló y se entregó un vasto tesoro. Alejandro entonces marchó hacia el Este, a Persépolis que se rindió a principios de 330 a. C. Los soldados macedonios incendiaron la capital. Desde Persépolis, Alejandro se dirigió al norte a Pasargadas donde trató la tumba de Ciro II con respeto. Desde allí se dirigió a Ecbatana, donde Darío III se había refugiado. El rey persa fue apresado por Besos, su sátrapa bactriano y compatriota. Conforme se acercaba Alejandro, Besos y sus hombres asesinaron a Darío y luego se declaró a sí mismo sucesor de Darío, como Artajerjes V, antes de retirarse a Asia Central para lanzar una campaña de guerrilla contra Alejandro. Abandonaron el cuerpo de Darío en el camino para retrasar a Alejandro, quien lo llevó a Persépolis para un entierro honroso. Al Imperio aqueménida le sucedió el Imperio seléucida, esto es, de los generales de Alejandro y sus descendientes, quienes gobernaron Persio. A su vez, los sucedió la dinastía arsácida de Partia en Irán Nor-Este, quien, de manera bastante falaz, señalaron a Artajerjes II como su antecesor. Istakhr, uno de los reinos vasallos de los arsácidas, sería derrotado por Papak, un sacerdote del templo. El hijo de Papak, Ardacher I, quien se nombró a sí mismo en recuerdo de Artajerjes II, se rebeló contra los partos, los derrotó y siguió adelante para establecer el segundo Imperio persa, 556 años más tarde del final del primero. Política y administración La inscripción de Behistún narra la historia de las conquistas de Darío I, con los nombres de veintitrés satrapías sometidas a él El Imperio aqueménida fue un estado multinacional dominado por los persas, en el que los cargos de importancia correspondían a miembros de esta etnia.[18] Continuamente se subraya, en las inscripciones reales, la condición de persa (o, más concretamente, de ario) del rey, de su familia y de su dios, Ahura Mazda.[18] Parece, sin embargo, que los diferentes pueblos del Imperio, y muy especialmente aquellos de mayor antigüedad, como asirios, babilonios, judíos o egipcios, disfrutaron de una gran autonomía, y pudieron conservar sus costumbres, sus instituciones, su lengua y su religión, en tanto que la administración quedaba bajo control persa.[18] Este respeto a la individualidad de los diferentes pueblos sometidos se pone de manifiesto, por ejemplo, en los relieves de las escalinatas que llevan a la apadana de Persépolis que tenía una función ceremonial relacionada con la recepción de los tributos, en los que se muestran las diferentes ofrendas: por ejemplo, de Arabia se llevan tejidos, camellos e incienso; de Nubia vasijas, colmillos de elefante, okapis, jirafas, tributos de oro refinado, troncos de ébano; de Bactria, vasijas y camellos. Cada grupo se diferencia claramente de los demás por su atuendo. El centro administrativo del Imperio se encontraba en el palacio real, con un complicado aparato burocrático. Desde la época de Darío, la sede real se situó en la ciudad de Susa, aunque el monarca pasaba temporadas en Babilonia y Ecbatana. Las ciudades más importantes de Fars, Pasargada y Persépolis, no fueron nunca sedes de gobierno. Entre los logros del reinado de Darío se incluyen una codificación de los datos, un sistema legal universal sobre el que se basaría gran parte de la ley irania posterior, y la construcción de una nueva capital en Persépolis, donde los estados vasallos ofrecerían su tributo anual en la fiesta del equinoccio de primavera. Organización social La organización social del Imperio es poco conocida.[19] La mayoría de los investigadores opina que persistía la división en tres estratos o castas característica, según Georges Dumézil, de los pueblos indoiranios e indoeuropeos en general, que aparece reflejada en el Avesta: guerreros, sacerdotes y campesinos. Estrechamente imbricada con esta división en tres castas, existía una estructura tribal basada en la ascendencia patrilineal. Según Heródoto (i, 125), en época de Ciro el Grande la sociedad persa estaba formada por numerosas tribus, "eran los arteatas, los persas propiamente dichos, los pasagardas, los merafios y los maios".[20] Cada tribu se dividía a su vez en clanes: los aqueménidas eran, de hecho, un clan perteneciente a la tribu de los pasagardas. Los cargos de la administración imperial estaban reservados a los miembros de las principales familias de la aristocracia, aunque no era suficiente con la pertenencia a la nobleza: había que contar también con el favor del rey, que era quien disponía los nombramientos y distribuía feudos en los territorios conquistados. La práctica de la esclavitud en la Persia aqueménida estaba en general prohibida, aunque hay evidencia de que los ejércitos conquistados o rebeldes eran vendidos en cautiverio.[21] El zoroastrismo, la religión estatal de facto del Imperio, expresamente prohibía la esclavitud,[22] y los reyes de la Persia aqueménida siguieron esta prohibición en diversos grados, como evidencia la liberación de los judíos en Babilonia, y la construcción de Persépolis por obreros asalariados. Satrapías Los aqueménidas permitían cierta autonomía regional en en la forma del sistema de satrapías. Una satrapía era una unidad administrativa, usualmente organizada sobre una base geográfica. El término "satrapía" proviene de las fuentes griegas ("satrapeia". La voz griega procede del antiguo persa xsaça-pā-van, que designa a la persona que gobierna este territorio, y que significa algo así como "protector del Imperio".[23] No hay acuerdo en cuanto a si el término dahyu (plural dahyāva), que aparece en las inscripciones reales, puede ser interpretado en el sentido de "satrapía", como sostienen algunos autores,[23] o si carece de cualquier implicación administrativa.[24] La organización de las satrapías, cuya extensión era muy variable, reutilizaba en parte las estructuras previas a la conquista, permitiendo subsistir hasta cierto punto a las antiguas instituciones de poder locales.´ Se procuraba, a la hora de delimitar las satrapías, que estas respetasen las entidades naturales; estaban dirigidas por un sátrapa; el poder militar, sin embargo, se reservaba a los generales.[cita requerida] Así, mientras el sátrapa (gobernador) administraba la región, un general supervisaba el reclutamiento militar y aseguraba el orden, y un secretario estatal daban mantenía los registros oficiales.[cita requerida] El general y el secretario estatal daban cuenta directamente al gobierno central. A pesar de la independencia local relativa que permitía el sistema de satrapías, inspectores reales, los llamados "ojos y oídos del rey" recorrían el Imperio e informaban sobre las condiciones locales. El rey también mantenía una guardia personas de 10.000 hombres, llamados los Inmortales. Economía El Imperio aqueménida recaudaba cuantiosos impuestos, parte de los cuales se amonedaban en oro y plata acuñándose monedas como el dárico o el siclo. Gran parte de los ingresos se iban en construcción de obra pública,[cita requerida] como la red de caminos con los que se pretendía unir las diversas partes del Imperio, el más famoso de los cuales es el Camino Real de Susa a Sardes. Darío I construyó palacios y monumentos en las capitales: Susa y Persépolis. El tercer gran gasto del Imperio lo constituía el enorme ejército. El comercio era amplio, y bajo los aqueménidas hubo una infraestructura eficiente que facilitaba el intercambio de artículos desde los más lejanos extremos del Imperio. Las tarifas sobre el comercio eran una de las principales fuentes de ingresos del Imperio, junto con la agricultura y los tributos. Moneda Las ruinas de Persépolis. Darío I fue probablemente el primer monarca aqueménida en acuñar moneda,[18] por entonces una innovación relativamente reciente, ya que Creso, el rey de Lidia derrotado por Ciro el Grande, había sido el primero en introducir un verdadero sistema monetario. Darío revolucionó la economía introduciendo un patrón monetario bimetálico (a semejanza del lidio, según Heródoto, i, 94) en oro y plata. La moneda de oro era el dárico,[25] de unos 8,34 gramos de peso.[18] 3.000 dáricos equivalían a un talento, la unidad monetaria más elevada. La moneda de plata era el siclo, de aproximadamente 5,56 g de peso y de gran pureza. 20 siclos de plata equivalían a un dárico de oro. Dárico aqueménida, circa 490 a. C. El sistema monetario aqueménida se mantuvo en vigor hasta ser desplazado por las acuñaciones de Filipo II y, sobre todo, de Alejandro Magno, en la segunda mitad del siglo IV a. C. Durante todo el tiempo que se mantuvieron en circulación, las monedas aqueménidas apenas variaron su aspecto. De forma aproximadamente ovalada, tanto el dárico como el siclo tienen en el anverso una figura idealizada, posiblemente el propio monarca,[26] que aparece con un arco en su mano izquierda y una lanza en la derecha (las monedas eran popularmente conocidas entre los griegos como taxotai, "arqueros". En el reverso hay únicamente un cuadrado incuso.[18] Acuñar moneda de oro era una prerrogativa real. Los sátrapas y generales, así como las ciudades autónomas y príncipes locales, solo podían acuñar monedas de plata y de cobre.[18] Comunicaciones Para facilitar las comunicaciones en su extenso imperio, Darío ordenó la construcción de varias carreteras que unían Susa y Babilonia con las capitales más importantes de las satrapías. Es conocida por la descripción que de ella hace Heródoto (v, 52-54; viii, 98) la "calzada real", que unía Susa con Sardis, atravesando Asiria, Armenia, Cilicia, Capadocia y Frigia, con una longitud total de 2.600 km (13.500 estadios, o 450 pasarangas), que por regla general se tardaba tres meses en recorrer.[27] A lo largo de la calzada, había postas situadas a una jornada de distancia las unas de las otras, y los lugares más vulnerables, como los vados de los ríos o los puertos de montaña, estaban custodiados por soldados.[28] Relevos de correos a caballo podían alcanzar las regiones más remotas en quince días. Sin duda otras carreteras tuvieron igual o mayor importancia, aunque fueran menos conocidas por los autores griegos:[29] su existencia y eficaz funcionamiento ha sido constatado por las tablillas de Persépolis.[28] El sistema postal creado por Darío despertó la admiración de Heródoto por su gran eficacia. Un gran desarrollo alcanzaron también en época aqueménida las comunicaciones marítimas. Darío I ordenó la apertura del canal en el istmo entre el brazo oriental del Nilo y el Mar Rojo, construido por el faraón Necao II, ensanchándolo significativamente, de forma que, según Heródoto, dos trirremes podían navegar en paralelo por sus aguas. Como consecuencia, el comercio entre el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo se incrementó considerablemente. Por encargo de Darío, el navegante Escílax de Carianda exploró la ruta marítima entre Mesopotamia y el valle del Indo. La ruta comercial entre Mesopotamia y Egipto circunnavegaba la Península Arábiga. Cultura Lengua En el Imperio se hablaba una amplia variedad de lenguas. Los persas, al menos en la primera etapa del Imperio, utilizaban el persa antiguo, un dialecto iranio de la rama suroccidental, emparentado con el medo, perteneciente a la noroccidental. En un principio, los persas no utilizaban la escritura, y el persa antiguo solo comenzó a escribirse cuando, por orden de Darío I, se inventó una escritura cuneiforme ad hoc para la inscripción de Behistún.[18] Probablemente eran pocos los que podían leer esta escritura, y tal vez por eso las inscripciones reales eran generalmente trilingües en persa antiguo, babilonio y elamita (añadiéndose a veces el egipcio en escritura jeroglífica).[18] Se han hallado incluso papiros con traducciones al arameo de algunas inscripciones reales.[30] El uso escrito del persa antiguo parece haberse prácticamente restringido a las inscripciones reales; hasta el momento se ha identificado tan sólo un documento administrativo en este idioma,[3] aunque aparece también algunos sellos y objetos artísticos. El hecho de que aparezca principalmente en inscripciones aqueménidas de Irán Oeste sugiere entonces que el persa antiguo era el idioma común de esa región. Sin embargo, en el reinado de Artajerjes II, la gramática y la ortografía de las inscripciones estaban tan "lejos de la perfección"[31] que se ha sugerido que los escribas que compusieron aquellos textos ya habían olvidado en gran medida el idioma, y tenían que basarse en inscripciones más antiguas, que ellos en granmedida reproducían textualmente.[32] Durante los reinados de Ciro y Darío, y mientras la sede del gobierno estuvo aún en Susa, en Elam, el idioma de la cancillería aqueménida fue el elamita, tanto en la región de Fars como, cabe suponer, en Elam; así lo atestiguan los documentos hallados en Persépolis que revelan detalles del funcionamiento cotidiano del Imperio.[33] En las grandes inscripciones rupestres de los reyes, los textos en elamita siempre están acompañados de inscripciones en acadio y antiguo persa, y parece que en estos casos, los textos elamitas son traducciones de los antiguos persas. Es por lo tanto posible que aunque el elamita se usaba por el gobierno de la capital en Susa, no era un idioma estandarizado del gobierno por todos los lugares del Imperio. El uso del elamita no está comprobado después del año 458 a. C. Después de la conquista de Mesopotamia, la lengua más utilizada en la administración para el conjunto del Imperio fue el arameo, que servía también como lengua de comunicación interregional: el hecho de que para escribirlo se utilizase un alfabeto facilitaba además las comunicaciones. De hecho, se han encontrado documentos en arameo en lugares tan distantes entre sí como Elefantina, en el Alto Egipto, Sardes, en Asia Menor, y la región de Bactriana en el extremo nororiental.[18] [34] Según la Encylopedia Iranica, "el uso de un único idioma oficial, que los modernos estudiosos han denominado arameo oficial o arameo imperial, puede suponerse que contribuyó en gran medida al sorprendente éxito de los aqueménidas a la hora de mantener unido su extenso imperio durante tanto tiempo".[35] En 1955, Richard Frye cuestionó la clasificación del arameo imperial como un "idioma oficial" señalando que no ha sobrevivido ningún edicto que expresamente y sin ambigüedad proporcionara tal estatus a ningún idioma en particular.[36] Frye reclasifica el arameo imperial como la "lingua franca" de los territorios aqueménidas, sugiriendo que en la época aqueménida el uso del arameo estaba más extendido de lo que generalmente se cree. Muchos siglos después de la caída del Imperio, seguiría utilizándose en Persia una escritura derivada de la aramea, la escritura Pahlavi, que se caracteriza además por el uso de numerosas palabras arameas como logogramas o ideogramas.[37] Otras lenguas, como el egipcio, el griego, el lidio y el licio, entre otras, eran de uso estrictamente local. Costumbres Heródoto menciona que los persas celebraban grandes fiestas de cumpleaños, "En sus comidas usan de pocos manjares de sustancia, pero sí de muchos postres, y no muy buenos. Por eso suelen decir los persas que los griegos se levantan de la mesa con hambre" (l, 133).[20] Del mismo modo, observó que los persas bebían vino en gran cantidad y que "después de bien bebidos, suelen deliberar acerca de los negocios de mayor importancia. Lo que entonces resuelven, , lo propone otra vez el amo de la casa en que deliberaron, un día después; y si lo acordado les parece bien en ayunas, lo ponen en ejecución, y si no, lo revocan. También suelen volver a examinar cuando han bebido bien aquello mismo sobre lo cual han deliberado en estado de sobriedad".[20] De sus métodos de saludo, afirma que los iguales se besaban en los labios, si alguno de ellos "fuese de condición algo inferior, se besan en la mejilla; pero si la diferencia de posición resultase excesiva, postrándose, reverencia al otro" (Libro I, CXXXIV).[20] Se sabe que hombres de alto rango practicaban la poligamia, y se decía que tenían un número de esposas y un número aún mayor de concubinas. En cuanto a las relaciones con el mismo sexo, los hombres de alto rango mantenían favoritos, como Bagoas que fue uno de los favoritos de Darío III y que más tarde se convirtió en eromenos de Alejandro. La pederastia persa y sus orígenes se debatieron incluso en tiempos antiguos, considerando Heródoto que lo habían aprendido de los griegos,[38] sin embargo, Plutarco afirma que los persas usaban chicos eunucos con tal fin mucho antes de que existiera contacto entre las culturas.[39] Inscripción de Behistún, columna 1 (DB I 1–15) El Imperio aqueménida, que en la cumbre de su poder tuvo a más de 20 naciones bajo su control, fue construido sobre los principios más básicos - los de la verdad y la justicia, que formaban la base de la cultura aqueménida. Basándose en la doctrina zoroastriana, fue el fuerte énfasis en la honradez y la integridad lo que dio a los antiguos persas credibilidad para gobernar el mundo, incluso a los ojos de los pueblos que pertenecían a naciones conquistadas (excepto por lo que se refiere a las frecuentes rebeliones como la rebelión jónica y la fiera resistencia que le plantearon todas las naciones soberanas que invadieron como los escitas, los egipcios o los jonios). Heródoto señaló (i, 138) que tienen por la primera de todas las infamias el mentir, y por la segunda, contraer deudas; diciendo, entre otras muchas razones, que necesariamente ha de ser mentiroso el que sea deudor.[20] Heródoto también dice que a los jóvenes persas, "desde los cinco hasta los veinte años, solamente les enseñan tres cosas: montar a caballo, disparar el arco y decir la verdad".[20] Hasta los cinco años los niños pasan todo el tiempo junto a las mujeres y nunca conocen a su padre, "y esto se hace con la mira de que si el niño muriese en los primeros años de su crianza, ningún disgusto reciba por esto su padre". La verdad por la verdad misma, era el lema universal y el verdadero núcleo de la cultura aqueménida que era seguido no sólo por los grandes reyes, sino incluso por los persas ordinarios, que hacían gala de adherirse a este código de conducta. En el Irán aqueménida, la mentira, druj, se consideraba pecado capital y era punible con la muerte en algunos casos extremos. Tablillas descubiertas por los arqueólogos de los años 1930[40] en el yacimiento de Persépolis proporcionan evidencia adecuada sobre el amor y la veneración por la cultura de la verdad durante el período aqueménida. Estas tablillas contienen los nombres de iranios corrientes, principalmente comerciantes y almacenistas.[33] Según el profesor Stanley Insler de la Universidad de Yale, hasta 72 nombres de oficiales y pequeños burócratas encontrados en estas tablillas contienen la palabra verdad.[41] Por ejemplo, dice Insler, tenemos Artapana, protector de la verdad, Artakama, amante de la verdad, Artamanah, de pensamiento sincero, Artafarnah, poseedor del esplendor de la verdad, Artazusta, que se complace en la verdad, Artastuna, pilar de verdad, Artafrida, que prospera con la verdad y Artahunara, que tiene la nobleza de la verdad. Fue Darío el Grande, que estableció la ordenanza de las buenas regulaciones durante su reinado. El testimonio del rey Darío sobre su constante batalla contra la mentira se encuentra en inscripciones cuneiformes. Grabada en la montaña de Behistún en la carretera a Kermanshah, Darío testimonia: Yo no era un mentiroso, no hacía el mal ... Me conduje con rectitud. No hice el mal ni al débil ni al poderoso. El hombre que cooperó con mi casa, a ese le recompensé bien; el que me hizo daño, a ese castigué bien. Darío estuvo muy ocupado manejando rebeliones a gran escala que estallaron por todo el Imperio. Después de luchar con éxito con nueve traidores en un año, Darío documentó sus batallas contra ellos y nos dice cómo era la mentira que les hizo rebelarse contra el Imperio. En Behistún, Darío dice: Yo batí y apresé a nueve reyes. Uno se llemaba Gaumata, un mago; él mintió; así dijo él: Yo soy Esmerdis, el hijo de Ciro... Uno, de nombre Acina, un elamite; él mintió; así dijo él: Yo soy rey en ... Uno, de nombre Nidintu-Bel, un babilonio; él mintió; así dijo él: Yo soy Nabucodonosor, el hijo de Nabonido. El rey darío entonces nos dice, la Mentira los hizo rebeldes, de manera que esta gente engañó al pueblo.[42] Luego un consejo a su hijo Jerjes, que le va a suceder como gran rey: Tú serás rey de aquí en adelante, protégete con fuerza frente a la Mentira; el hombre que sea seguidor de la mentira, a ese castígalo bien, si eso debes pensar. ¡Que mi país esté seguro! Religión Ahura Mazda tal como es representado en los bajorrelieves de la realeza aqueménida. A lo largo del Imperio se practicaban diversas religiones, correspondientes a las tradiciones de los pueblos conquistados. Así, Ciro rindió culto a Marduk al conquistar Babilonia y Cambises II se proclamó faraón en Egipto practicando la religión propia del lugar. El promover cultos reales de los pueblos conquistados tenía la función de legitimar el poder imperial. No obstante, la élite persa que dirigía el Imperio practicaba el zoroastrismo o mazdeísmo, con su culto al fuego, y desde el reinado de Darío I se registra en las inscripciones la adopción del culto a Ahura Mazda como deidad protectora de la monarquía. La Inscripción de Behistún dice: "Darío el Rey dice: Por el favor de Ahuramazda yo soy Rey, Ahuramazda me concedió el reino"[43] Bajo el mecenazgo de los reyes aqueménidas, y para el siglo V a. C. convertida en religión de estado de facto, el zoroastrismo alcanzaría todos los rincones del Imperio. El príncipe-profeta Zoroastro (o Zaratustra) había comenzado a predicar el mazdeísmo hacia el año 700 a. C. Fue durante el período aqueménida cuando el zoroastrismo alcanzó Irán Sur-Oeste, donde pasó a ser aceptado por los gobernantes y a través de ellos se convirtió en un elemento definidor de la cultura persa. La religión no sólo estuvo acompañada de la formalización de los conceptos y divinidades del panteón (Indo-)Iranio tradicional sino que también introdujo varias ideas nuevas, como el libre albedrío. Se trataba de una religión dualista, en la que el mundo estaba regido por dos principios: el bien (Ormuz o Ahura-Mazda, simbolizado por la luz, el Sol) y el mal (Arimán). Los seres humanos debían llevar una vida pura y emprender buenas acciones para conseguir que el bien triunfara sobre el mal. Esta religión carecía de templos, alzándose simplemente altares al aire libre donde ardía una llama permanentemente. Esta doctrina consta en el Zend Avesta. Brazalete antiguo, período aqueménida, 500 a. C., Irán Entre los otros dioses indoiranios reverenciados en el Imperio se incluyen Mitra (deidad solar asociada a la nobleza y los guerreros) y la diosa Anahita. A mediados del siglo V a. C., esto es, durante el reinado de Artajerjes I y Darío II, Heródoto escribió "[los persas] no tienen imágenes de los dioses, ni templos ni altares, y consideran una signo de locura usarlos. Esto viene, creo yo, de que ellos no creen que los dioses tengan la misma naturaleza que los hombres, como imaginan los griegos." Afirma que los persas ofrecen sacrificios a: "el sol y la luna, a la tierra, al fuego, al agua, y a los vientos. Estos son los únicos dioses cuya veneración les ha llegado desde los tiempos antiguos. En una época posterior comenzaron a venerar a Urania, que ellos tomaron prestada de los árabes y los asirios. Militta es el nombre por el que los asirios conocen a esta diosa, a quien los árabes llaman Alitta y los persas Anahita." El nombre original aquí es Mithra, lo que desde entonces se ha explicado como una confusión de Anahita con Mitra, comprensible puesto que ambos eran venerados conjuntamente en un solo templo. Por el sacerdote-estudioso babilonio Beroso, quien—aunque escribía más de setenta años después del reinado de Artajerjes II Mnemon—documenta que el emperador había sido el primero en hacer estatuas de culto de divinidades e hizo que las colocaran en templos en muchas de las principales ciudades del Imperio (Beroso, III.65). Beroso también confirma a Heródoto cuando él dice que los persas no sabían nada de imágenes de los dioses hasta que Artajerjes II erigió aquellas imágenes. Como medio de sacrificio, Heródoto añade que "ellos no alzan ningún altar, no encienden ningún fuego, ni vierten libación alguna". Esta frase se ha interpretado para identificar una acreción crítica (pero tardía) al zoroastrianismo. Un altar con fuego de madera ardiendo y el servicio Yasna en el que se vierten libaciones son todos claramente identificables con el moderno zoroastrianismo, pero aparentemente, eran prácticas que no se habían desarrollado aún a mediados del siglo V a. C. Boyce también asigna ese desarrollo al reinado de Artajerjes II (siglo IV a. C.), como una respuesta ortodoxa a la innovación de los cultos de santuarios. Heródoto también observa que "ningún rezo ni ofrenda puede hacerse sin que esté un mago presente" pero esto no debe confundirse con lo que hoy se entiende por mago, que es un magupat (persa moderno, mobed), un sacerdote zoroastriano. Ni la descripción del término por Heródoto como una de las tribus o castas de los medos implica necesariamente que estos magos fueran medos. Ellos simplemente eran un sacerdocio hereditario que se encontraba por todo Irán oeste y aunque, en origen, no se asociaban con ninguna religión en particular, tradicionalmente eran responsables de todos los rituales y servicios religiosos. Aunque la identificación inequívoca de los magos con el zoroastrismo vino después (época sasánida, siglo III), es del magus de Heródoto de mediados del siglo V que el zoroastrismo se vio sujeto a modificaciones doctrinales que son hoy consideradas como revocaciones de las enseñanzas originales del profeta. También, muchas de las prácticas rituales descritas en el Vendidad del Avesta (como la exposición de los muertos) ya se practicaban por los magos de la época de Heródoto. Los sacrificios de caballos en honor al rey se realizaban en época aqueménida, al menos desde el reinado de Cambises I hasta la llegada de Alejandro Magno, estando prescrito que los caballos para los sacrificios mensuales en la tumba de Ciro I debían ser blancos, criados en los haras de Media.[3]. Según Heródoto los caballos blancos de Ciro I eran sagrados (I:181) [4] Arte y arquitectura Rhyton de oro exacavado en Ecbatana; conservado en el Museo Nacional de Irán El arte aqueménida, como la religión aqueménida, fue una mezcla de muchos elementos. Lo mismo que los aqueménidas eran tolerantes en materia de gobierno y costumbres locales, mientras los persas controlaran la política general y la administración del Imperio, también eran tolerantes en el arte mientras el efecto final fuese persa. En Pasargada, la capital de Ciro II y Cambises II, y en Persépolis, la ciudad vecina fundada por Darío el Grande y usada por todos sus sucesores, uno puede seguir el rastro hasta un origen extranjero de casi todos los diversos detalles en la construcción y embellecimiento de la arquitectura y de los relieves esculpidos; pero la concepción, el planeamiento y el acabado del producto son distintivamente persas. Ciro construyó su capital, Pasargada, en el territorio original de los persas. En ella es posible apreciar la fusión de estilos de diferentes partes del Imperio, característica de los soberanos aqueménidas. Cuando decidió construir Pasargada, tenía detrás una larga tradición artística que probablemente era distintivamente irania ya y que era en muchos sentidos igual a cualquier otra. La sala hipóstila en arquitectura puede hoy verse como perteneciente a una tradición arquitectónica de la meseta iraní que se remonta a través del período medo hasta al menos el principio del I milenio a. C. Las ricas obras de oro aqueménidas, que según las inscripciones parece que fueron especialidad de los medos, fue en la tradición de la delicada metalistería que se encuentra en la época de la Edad de Hierro II en Hasanlu y aún antes en Marlik. Imagen de una leona usada como colgante, finales del siglo VI.IV a. C., de Susa - Departamento de Antigüedades orientales, Sully Este estilo artístico aqueménida es particularmente evidente en persépolis: con su cuidadosamente proporcionada y bien organizada planta, rica ornamentación arquitectónica y magníficos relieves decorativos, el palacio es uno de las grandes legados artísticos del mundo antiguo. En su arte y arquitectura, Persépolis celebra al rey y el oficio delmonarca y refleja la percepción que Darío tenía de sí mismo como el líder de un conglomerado de pueblos a los que había dado una nueva y única identidad. Los aqueménidas tomaron las formas artísticas y las tradiciones religiosas y culturales de muchos de los antiguos pueblos de Oriente Medio y los combinaron en una forma única. Al describir la construcción de su palacio en Susa, Darío dice que "Se trajo madera de cedro de allí (una montaña llamada Líbano), la madera de yaka se trajo de Gándara y de Carmania. El oro se trajo de Sardes y de Bactria... la piedra preciosa lapislázuli y cornelina... se trajo de Sogdiana. La turquesa de Corasmia, la plata y el marfil de Egipto, la ornamentación de Jonia, el marfil de Etiopía y de Sind (Pakistán) y de Aracosia. Los canteros que trabajaron la piedra eran de Jonia y de Sardes. Los orfebres eran medos y egipcios. Los hombres que tallaron la madera, eran de Sardes y Egipto. Los que trabajaron el ladrillo cocido, esos eran babilonios. Los hombres que adornaron el muro, esos eran medos y egipcios." Era un arte imperial a una escala que el mundo no había visto antes. Los materiales y los artistas eran tomados de todas las tierras gobernadas por los grandes reyes, y de ese modo gustos, estilos y motivos se mezclaron juntos en un arte ecléctico y una arquitectura que en sí misma reflejaba el Imperio y el entendimiento aqueménida de cómo ese imperio debía funcionar. FUENTE:http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_Persa LES DEJO ALGUNAS FOTOS MAS DE ESTE IMPERIO !!! Espero ke les haya gustado... se aceptan comentarios!!!
Río de la Plata El Río de la Plata es un estuario del océano Atlántico en América del Sur formado por la unión de los ríos Paraná y Uruguay, que sirve de frontera en todo su recorrido entre la República Argentina y la República Oriental del Uruguay. Por su lado sureste desemboca en el Mar Argentino. Tiene forma de "muesca" triangular de 290 km de largo. La cuenca combinada del Río de la Plata y sus afluentes tiene una superficie de aproximadamente 3.200.000 km². Es considerado por los países ribereños como el río más ancho del mundo. Generalidades Río de la Plata visto desde Buenos Aires. Corre de noroeste a sureste. El paralelo de Punta Gorda marca el kilómetro cero del Río de la Plata hacia el sur y del río Uruguay hacia el norte, al sur de este paralelo se hallan islas entrerrianas con costas sobre el Río de la Plata, esas islas son la del Portugués y otra ubicada frente a Punta Gorda al norte del río Sauce y al sur del río Paraná Bravo. De acuerdo con el Tratado del Río de la Plata, suscripto por la Argentina y Uruguay, su límite exterior está determinado por la línea imaginaria de 219 km que une Punta del Este (República Oriental del Uruguay) con Punta Rasa del Cabo San Antonio (República Argentina), pero puede considerarse la línea Punta Piedras-Montevideo como el límite exterior real a partir del cual predominan las aguas oceánicas. Los principales puertos son Buenos Aires, en el sudoeste y Montevideo, en el noreste. El delfín Franciscana (Pontoporia blainvillei), una especie de delfín de río que prefiere las aguas salobres, se encuentra en el estuario, estando presente fuera del estuario en la costa atlántica y remontando a veces, las aguas del río Paraná y del río Uruguay. Geografía física Físicamente el Río de la Plata se divide en tres zonas geográficas: • Zona interior, desde Punta Gorda hasta la línea Colonia-La Plata, la que se caracteriza por un sustrato de arena fina, limo y arcilla. • Zona media, desde esa línea hasta otra, Montevideo-Punta Piedras, donde se evidencia la influencia marina por una mayor importancia de las mareas y un alto nivel de salinidad en las aguas, cuyo color es más claro. • Zona exterior, desde esa segunda línea hasta el límite exterior, donde las aguas ya son salobres con una salinidad variada. En cuanto a las costas del río, éstas presentan características muy diversas. La costa uruguaya pertenece a la formación geológica del Macizo de Brasilia, con costas altas y playas de arena bordeadas de dunas separadas por cabos rocosos. La costa argentina corresponde a la cuenca sedimentaria de la Pampa, formada por mesetas de limo que alternan con planicies barrosas y pantanosas. Cada año llegan al estuario 57 millones de m³ de légamo proveniente de las provincias del norte de Argentina, sur de Brasil, oeste de Uruguay, Paraguay y sudeste de Bolivia. El cauce del río está dominado por la presencia de extensos bancos de baja profundidad que dificultan la navegación con embarcaciones de calado, que debe hacerse siguiendo diversos canales naturales y artificiales, muchos de los cuales, en especial la ruta que comunica Buenos Aires con el Océano Atlántico, son objeto de constante dragado para evitar la acumulación de sedimentos y mantenerlos abiertos a la navegación. Los principales bancos son Ortiz, Arquímedes, Inglés y Rouen. Martín García La morfología del área específica de Martín García se caracteriza por un bajío (la formación Playa Honda) atravesado por canales y compuesto por sedimentos grises-marrones, arenosos hacia el norte, arenas limosas y limos arenosos hacia el sur y limos arcillosos (lodos) hacia la margen argentina. El delta sufre un continuo avance de 15 m por año y se produce una disminución de las profundidades del lecho con la formación de bancos que luego se transforman en islas. Ese proceso está presente y muy activo en la zona cercana a la Isla Martín García que es de núcleo rocoso, con el crecimiento de la isla Timoteo Domínguez y de los bancos como el de Santa Ana y del Medio. Es parte del límite entre Argentina y Uruguay, la isla Martin García es de soberanía argentina pero la aguas que la rodean son uruguayas lo mismo que el islote Timoteo Dominguez. La costa uruguaya es, por lo general, alta, presentando playas arenosas. Los principales afluentes por la ribera uruguaya son los ríos San Juan, Rosario, Santa Lucía y Solís. La costa argentina es, por lo general baja, formada por limos, siendo abundantes los camalotes y juncales. En ella se destaca la Bahía de Samborombón, cuya costa tiene unos 180 km de longitud. En esta bahía desembocan varios cursos de agua, muchas veces canalizados, siendo los principales los ríos Samborombón y Salado. Historia La conquista de Río de la Plata, nombre que entonces se dio a la región de la que hoy son parte: Argentina, Paraguay y Uruguay, la inició Juan Díaz de Solís, quien buscando un paso para llegar a Oriente, se internó en el actual río de la Plata en 1516. El rey de España dispuso que se crearan colonias en la región del Río de la Plata. El 2 de febrero de 1536, el español Pedro de Mendoza fundó en la costa oriental de América del Sur la ciudad de Santa María de Buenos Aires, situada en la desembocadura del Río de Plata y el 15 de agosto de 1537, Juan de Salazar fundó, cerca del río Paraguay, la ciudad de Asunción. Descubridor El primer no americano en navegar sus aguas fue Juan Díaz de Solís, en 1516, mientras intentaba hallar un pasaje desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico. Desembarcó junto a un grupo de hombres en costas de lo que hoy es el departamento uruguayo de Colonia y fueron atacados por los indígenas (probablemente guaraníes aunque por mucho tiempo se ha adjudicado el hecho a los charrúas). Sobrevivió uno sólo de ellos, llamado Francisco del Puerto, grumete de 14 años de edad, en función de que la cultura de tales indígenas prohibía matar mujeres, niños y ancianos. Quedó viviendo con ellos y descubrió que algunos tenían piezas de plata que suponían llegaban desde un rumbo que llevaba al Alto Perú, inició la leyenda de la plata al tomar contacto con los portugueses, quienes la propagaron. Años después, desde un navío al mando de Sebastián Gaboto, divisaron "un indígena enorme haciendo señas y dando voces desde la costa"; al desembarcar se encontraron con aquel sobreviviente, educado como guerrero charrúa. Retornó con los españoles para, finalmente y al cabo de un tiempo, volver a la nación indígena. Otras versiones señalan a Américo Vespucio como su descubridor. Origen del nombre El nombre "de la Plata" se refiere a la mitológica "Sierra de Plata" en el país del "rey Blanco" que buscaron Alejo García, Sebastián Gaboto y otros, remontando los ríos de la Plata, Paraná, Paraguay y Uruguay y realizando expediciones terrestres hacia el Chaco y Chiquitos. Es posible que la Sierra de Plata haya sido un remoto influjo del Cerro Rico de Potosí que los indígenas pasaban de boca en boca, aunque es más probable que el rey Blanco haya provenido de los Incas del Perú. En 1525 Sebastián Gaboto dio con algunos de los acompañantes indígenas de Alejo García, quienes llevaban plata que recogieron en la expedición, pensó que en la zona abundaba la plata y desde entonces muchos quisieron expedicionar hacia el "Río de la Plata" Fundaciones En 1680 los portugueses fundan, sobre la ribera oriental del río, la Colonia del Sacramento, frente a Buenos Aires. Colonia fue objeto de disputas entre españoles y portugueses por cerca de un siglo, cambiando varias veces de manos y obligando a los españoles a colonizar la Banda Oriental, hasta entonces mayormente ignorada. Colonia es asaltada y ocupada por las fuerzas virreinales españolas el mismo año de su fundación, para ser devuelta a Portugal en 1681. Para detener el avance lusitano, Felipe V ordenó la construcción de Montevideo y sus fortificaciones sobre la banda oriental del río. Esta tarea se realizó entre 1724 y 1730. En los años 1806-1807 el Río de la Plata es testigo de las Invasiones inglesas al Virreinato que llevaba su nombre. El 5 de junio de 1888 se produjo el terremoto del Río de la Plata, a las 3.20, con una magnitud en la escala de Richter de 5,5, su epicentro estuvo en 34°36′0″S 57°53′59″O / -34.6, -57.89972, a 30 m de profundidad. Jamás se tomaron medidas mínimamente antisísmicas. Afectó a todas las poblaciones de la costa del Río de la Plata, especialmente a las ciudades de Buenos Aires y de Montevideo. Produjo leves daños y su epicentro se localizó en el centro de dicho río. El 13 de diciembre de 1939 se desarrolló la Batalla del Río de la Plata, frente a Punta del Este, primer enfrentamiento importante de navíos alemanes y británicos durante la Segunda Guerra Mundial. En aguas del Río de la Plata se han producido numerosos naufragios. Se lo considera de navegación difícil por la intensidad y la rapidez con la cual se forman tormentas. Tormentas comunes en el Río de la Plata Sudestada Vista del Río de la Plata desde Uruguay La sudestada es un fenómeno climático que se caracteriza por vientos persistentes, regulares a fuertes del sudeste, temperaturas relativamente bajas y generalmente acompañado por lluvias de variada intensidad. Esto ocurre cuando después del pasaje de un sistema frontal frío, un sistema de alta presión, cuyo centro se ubica al sudoeste de la provincia de Buenos Aires produce por su circulación vientos persistentes del mencionado sector sobre la costa del Río de La Plata. Se genera por el efecto combinado de dos sistemas, uno de alta presión ubicado sobre el océano Atlántico, frente a las costas de la Patagonia central, que transporta aire frío y de origen marítimo hacia el Este de la provincia de Buenos Aires, extremo sur del Litoral y Sur del Uruguay y un sistema de baja presión, localizado sobre el Centro y sur de la Mesopotamia y la región occidental del Uruguay y que por su circulación produce un aporte de aire cálido y húmedo sobre la región. Cuando se profundiza la depresión, se intensifica la circulación del viento del sector sudeste produciéndose este fenómeno climático. Durante una sudestada, el río puede alcanzar una altura de 3,96 metros (sobre el plano de marea altura cero) y oleaje intenso, lo que provoca anegamientos en toda la zona ribereña. Pampero El Pampero se caracteriza por ser un viento fuerte que sopla del cuadrante SO produciendo el desplazamiento de la marejada hacia la costa uruguaya. Deportes en el Río de la Plata El Río de la Plata embravecido permite la práctica de surf en la capital de Uruguay. Las playas donde se surfea son Playa Honda, Playa la Pantalla y Playa Malvín. Presenta olas de dos metros y la imposibilidad de operar el Puerto de Montevideo.También se puede practicar Kite-surfing. La práctica del deporte está muy extendida en la zona de Buenos Aires y alrededores. En San Isidro, provincia de Buenos Aires, se practica wind surfing, el kayak y el Outrigger (Canoas Hawaiianas). Los viajes en kayak tomaron gran relevancia en los últimos años, en el Río de la Plata y Delta de Buenos Aires. En los ríos Paraná, San Antonio y Canal del Este se puede practicar sky acuático, wake board y wake surf. fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_de_la_Plata Aca le dejo algunas fotos mas de este gran rio... espero que les haya gustado el post sobre el Rio de la Plata gracias por pasar!!!
Antártida Argentina Antártida Argentina o Sector Antártico Argentino, es la denominación que en la Argentina se aplica al sector de la Antártida comprendido entre los meridianos 74° O y 25° O, el paralelo 60° S y el Polo Sur. Esta zona es reivindicada por la República Argentina, que la considera como una de sus regiones geográficas y como parte integral de su territorio; se encuentra superpuesta parcialmente, entre el Polo Sur y la Tierra de San Martín (denominación de la península Antártica en la cartografía oficial argentina), con el área Oriental del territorio reclamado por Chile (Territorio Chileno Antártico) y totalmente con la región reclamada por Reino Unido (Territorio Antártico Británico). Administrativamente para la Argentina el área forma parte de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, englobando completamente el Departamento Antártida Argentina. A su vez, las islas Orcadas del Sur forman parte del Departamento Islas del Atlántico Sur aunque informalmente se las incluya dentro se la zona denominada Antártida Argentina. Las reclamaciones antárticas argentinas están basadas en consideraciones históricas, geológicas, de presencia humana argentina continuada y de proximidad a la Argentina Continental Americana. El ejercicio de la soberanía argentina sobre la Antártida Argentina se efectiviza en todos los aspectos que no se encuentran limitados por la firma del Tratado Antártico en 1959. El cual destinó las actividades antárticas exclusivamente a fines pacíficos de los países firmantes y adherentes, congelando los litigios territoriales e impidiendo la realización de nuevas reclamaciones o la ampliación de las existentes mientras dure su vigencia. La superficie estimada de la Antártida Argentina es de 1.461.597 km², de la cual 965.314 km² corresponden a tierra firme. La capa de hielo tiene un espesor de 2 km en promedio. Las temperaturas oscilan entre 0 ºC en verano y -60 ºC en invierno aunque en ciertos puntos puede descender a aproximadamente los -82°C. Historia Descubrimiento y era colonial El navegante español Gabriel de Castilla, zarpó de Valparaíso en marzo de 1603 al mando de tres naves en una expedición encomendada por su primo hermano el virrey del Perú, Luis de Velasco y Castilla, para reprimir las incursiones de corsarios holandeses en los mares al sur. Al parecer esa expedición alcanzó los 64° de latitud sur. No se han hallado aún en archivos españoles documentos que confirmen la latitud alcanzada y las tierras avistadas; sin embargo, el relato del marinero holandés Laurenz Claesz (en un testimonio sin fecha, pero probablemente posterior a 1607), documenta la latitud y la época. Claesz declara que él: ha navegado bajo el Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos a lo largo de las costas de Chile hacia Valparaiso, i desde allí hacia el estrecho [de Magallanes], en el año de 1604; i estuvo en marzo en los 64 grados i allí tuvieron mucha nieve. En el siguiente mes de abril regresaron de nuevo a las costas de Chile. Otro documento holandés, publicado en Amsterdam en tres idiomas en 1622 afirma que a los 64º S hay tierra "muy alta y montañosa, cubierta de nieve, como el país de Noruega, toda blanca, que parecía extenderse hasta las islas Salomón", lo que evidentemente confirma un avistamiento previo a la publicación. Las tierras avistadas serían las islas llamadas desde el siglo XIX con el nombre de Shetland del Sur. El documento holandés, tal cual se puede notar, aunque ya distinguía la separación entre Tierra del Fuego y la Antártida aún mantenía la creencia de que el continente hoy llamado Antártida incluía a Australia y zonas próximas a las ecuatoriales Islas Salomón en las que se suponían grandes minas de oro. Otros historiadores atribuyen el primer avistaje de tierras antárticas al marino holandés Dirk Gerritsz, que habría encontrado las islas hoy denominadas Shetland del Sur. Según su relato, su nave fue desviada de curso por una tormenta después de trasponer el Estrecho de Magallanes, al regreso de una expedición de corso a la India, en 1599. Existen dudas sobre la veracidad del relato de Gerritsz. En los mapas de la época, la Antártida y Australia formaban parte de un inmenso continente conjetural llamado (Terra Australis Incognita), el primero en descubrir la existencia de un mar que separaba a América de la posible Terra Australis Incognita fue el español Francisco de Hoces motivo por el cual el mar por él recorrido es llamado Mar de Hoces (aunque aún a inicios de 2008 es frecuente en la cartografía la denominación Pasaje de Drake para referirse al mismo). El 30 de abril de 1606 Pedro Fernández de Quirós tomó posesión de todas las tierras del Sur hasta el Polo para la Corona de España en la isla de Espíritu Santo en Vanuatu, a la que llamó Austrialia del Espíritu Santo pensando que era parte de la Terra Australis Incognita. En el siglo XVIII, la península Antártica y los archipiélagos de las Antillas del Sur eran frecuentemente visitados por cazadores de focas españoles e hispanoamericanos, quienes sin embargo ocultaban los territorios en cuestión para evitar la competencia (en especial de los ingleses). La presencia de estos cazadores está atestiguada por el encuentro de restos de sus refugios en las costas orientales de la península Antártica. Argentina y la Antártida Mapa de escalas proporcionalmente idénticas en donde se observa a la Antártida Argentina y otros territorios reivindicados. En 1816 el almirante argentino-irlandés Guillermo Brown emprendió una campaña para hostigar a la flota española en el Océano Pacífico y al transponer el cabo de Hornos un fuerte temporal lo abatió hacia el mar Antártico más allá del paralelo 65 ºS a bordo de los navíos argentinos Hércules y Trinidad (hecho por el cual en la cartografía argentina suele llamarse Tierra de La Trinidad a la parte más septentrional de la península Antártica). El informe de Brown indica la presencia de tierra cercana. El 25 de agosto de 1818 el gobierno argentino (entonces, de las Provincias Unidas del Río de la Plata) otorgó las primeras concesiones para la caza de focas y pingüinos en territorios correspondientes al continente antártico a Juan Pedro de Aguirre, quien operaba con el navío Espíritu Santo haciendo base en la isla Decepción, la mayor de las Shetland del Sur. El foquero Spiritu Santo, fue seguido por el brig estadounidense Hercilia hasta la isla Decepción, el hecho de que estos foqueros argentinos se dirigieran a las islas con rumbo fijo suele ser considerado como prueba de que las conocían anteriormente. Entre 1819 y 1821 los buques Vostok y Mirny al mando del marino ruso Bellingshausen navegaron por los mares antárticos. En 1821 avistaron una isla a la que denominaron Tierra Alejandro I (69º 53'S) en honor al zar de Rusia de aquel entonces. En 1823 el inglés James Weddell descubrió el mar abierto que hoy lleva su nombre, llegando hasta los 74º 15'S y 34º 17'W. El 10 de junio de 1829 el Gobierno de Buenos Aires dictó el decreto de creación de la Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas incluyendo a las islas adyacentes al Cabo de Hornos, lo que se suele interpretar en la Argentina como que incluyó a las islas antárticas. En 1838 el estadounidense Charles Wilkes alcanzó el cabo de Hornos y circunnavegó el continente antártico. También en 1838 el francés Jules Dumont d'Urville descubrió la Tierra Adelia, Luis Felipe e isla Joinville, estas dos últimas al norte de la Península Antártica. A mediados del siglo XIX el comandante argentino Luis Piedra Buena frecuentaba las Antillas del Sur y las costas de la península Antártica. El 29 de diciembre de 1894, el presidente argentino Luis Sáenz Peña autorizó a Luis Neumayer para explorar el territorio situado al sur de la Patagonia y denominado de Grand (hoy Península Antártica), aunque prohibiendo cualquier tipo de explotación. Entre 1897 y 1899 una expedición belga, comandada por Adrián de Gerlache, de la que participó Roald Amundsen, debió invernar en la Antártida al quedar encerrada por los hielos. En 1901 una expedición sueca al mando del doctor Otto Nordenskjöld llegó a la Antártida, tras su paso por Buenos Aires. Es allí donde ofreció al alférez de navío José María Sobral participar en dicha expedición. Dos años después, tuvo que ser rescatada por la corbeta ARA Uruguay al mando del teniente de navío Julián Irízar. Ocupación permanente El 2 de enero de 1904 la Argentina adquirió la estación meteorológica instalada por el escocés William Speirs Bruce, en la isla Laurie de las Orcadas del Sur, en la que había quedado una dotación de seis hombres realizando observaciones científicas. En ella se instaló el Destacamento Naval Argentino Orcadas, donde funcionaba también una oficina de correo. Tal destacamento devino en la Base Orcadas, el establecimiento humano permanente más antiguo existente hoy en todo el territorio antártico. La expedición que debía instalar un observatorio meteorológico en el puerto en donde invernó el explorador francés Jean-Baptiste Charcot en 1904 en la isla Wandel (hoy isla Booth) partió de Buenos Aires el 20 de diciembre de 1906 en el barco Austral, pero éste encalló en el Río de la Plata y el observatorio nunca se construyó. Un decreto emitido por Chile el 27 de febrero de 1906, cedió la explotación industrial agrícola y pesquera por 25 años, en las islas Diego Ramírez, Shetland del Sur, Georgias del Sur y la Tierra de Graham (Tierra de O'Higgins-San Martín) a Enrique Fabry y a Domingo de Toro Herrera, encargándoseles también el resguardo y la custodia de los intereses soberanos de Chile en la zona. La Argentina protestó formalmente el 10 de junio de 1906 por estas acciones unilaterales e inconsultas de la administración que entonces había en Chile. El 21 de julio de 1908, el Reino Unido anunció oficialmente sus reclamos a todas las tierras dentro de los meridianos 20º a 80º al Sur del paralelo 50º, que en 1917 trasladó al Sur del paralelo 58º debido a que con ese reclamo se incluía a parte de la Patagonia. En 1927 fue inaugurado el Observatorio Naval de la isla Laurie —en las Orcadas del Sur— que fue la primera estación radioeléctrica de la Antártida. La Comisión Nacional del Antártico (Argentina) fue creada en 1940, con el objeto de intensificar las investigaciones en la zona. Se realizaron exploraciones, tareas científicas, relevamiento de terreno y balizamiento. El 6 de noviembre de 1940, Chile estableció por decreto los límites de sus reclamaciones antárticas. Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico, todas las tierras, islas, islotes, arrecifes, glaciares y demás conocidos y por conocer, y el mar territorial respectivo, existentes dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53°, longitud oeste de Greenwich, y 90°, longitud oeste de Greenwich . En enero de 1942 la Argentina, de acuerdo con la Teoría de los Sectores Polares, declaró sus derechos antárticos entre los meridianos 25º y 68º 24' Oeste (el de punta Dungeness). La toma de posesión formal del territorio antártico se hizo el 8 de noviembre de 1942, mediante la colocación de un cilindro con el acta correspondiente, en la isla Decepción. El 2 de septiembre de 1946 el Decreto N° 8944 fijó nuevos límites para la Antártida Argentina entre los meridianos 25° y 74° (el del extremo oriental de las islas Sandwich del Sur) de longitud Oeste. Finalmente el Decreto Ley Nº 2129, del 28 de febrero de 1957, estableció los límites definitivos entre los meridianos 25º y 74º Oeste y el paralelo 60º de latitud Sur. Chile y la Argentina firmaron el 4 de marzo de 1948 un mutuo acuerdo en la protección y defensa jurídica de sus derechos territoriales antárticos, reconociendo mutuamente: (...) hasta tanto se pacte, mediante acuerdos amistosos, la línea de común vecindad en los territorios antárticos de Chile y la República Argentina, declaran: 1) Que ambos Gobiernos actuarán de común acuerdo en la protección y defensa jurídica de sus derechos en la Antártida Sudamericana, comprendida entre los meridianos 25° y 90°, de longitud oeste de Greenwich, en cuyos territorios se reconocen Chile y la República Argentina indiscutibles derechos de soberanía. 2) Que están de acuerdo en continuar su acción administrativa, de exploración, vigilancia y fomento en la región de frontera no definida de sus respectivas zonas antárticas, dentro de un espíritu de cooperación recíproca. 3) Que a la mayor brevedad, y, en todo caso, en el curso del presente año, proseguirán las negociaciones hasta llegar a la concertación de un tratado chileno-argentino de demarcación de límites en la Antártida Sudamericana. El 7 de abril de 1948 por decreto N° 9905, se estableció la dependencia política-administrativa del Sector Antártico Argentino del Gobernador Marítimo del Territorio Nacional de Tierra del Fuego. En 1951 se inauguró la primera base continental argentina en la Antártida, el Destacamento Naval Almirante Brown. Al año siguiente se inauguró el Destacamento Naval Esperanza. Mientras se construía esta última base en la bahía Esperanza, se produjo el primer tiroteo bélico en la Antártida el 1 de febrero de 1952, cuando un equipo de costa argentino, luego de realizar una advertencia, disparó sobre las cabezas una ráfaga de ametralladora y obligó a reembarcar a un equipo civil del Falkland Islands Dependencies Survey que descargaban materiales del barco John Biscoe con la intención de restablecer allí la base británica "D" incendiada en 1948. (Véase: Bahía Esperanza#Incidente de bahía Esperanza) En 1952 y 1953 los gobiernos de los estados de Argentina y Chile (entonces siendo respectivos presidentes de los dos estados conosurenses: Juan Domingo Perón y Carlos Ibáñez del Campo) acordaron un entendimiento por el cual coordinaron acciones contra las pretensiones del Reino Unido de modo que las zonas de reclamaciones translapadas (un triángulo curvo al sur del paralelo 60°S y entre los meridianos 53°O y 74°O y el Polo Sur) entre los dos estados quedaron sujetas a la cooperación entre ambos estados y en la perspectiva de una soberanía condominial, quedaba refrendada una acción cooperativa de beneficios mutuos entre ambos estados. En los años 1960s la Argentina fue pionera en la realización de cruceros a la Antártida, cruceros realizados con navíos de la empresa estatal argentina ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas), mientras que, casi al mismo tiempo, la empresa estatal argentina Aerolíneas Argentinas inauguraba los vuelos de pasajeros transpolares transantárticos que unían a Ushuaia, con Sydney haciendo escala en la base antártica argentina Marambio, también a mediados de los 1960 y primera mitad de los 1970 la Argentina lanzó cohetes desde sus bases antárticas, tales cohetes de la serie Castor diseñados e íntegramente construidos en la Argentina poseían instrumental meteorológico y -especialmente- sensores de radiaciones. El primer humano nacido en el continente antártico, el argentino Emilio Marcos Palma, lo hizo en la Base Esperanza, dentro del territorio reivindicado por la Argentina. El 1 de diciembre de 1959 fue firmado el Tratado Antártico por la Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Estados Unidos de América, entrando en vigor el 23 de junio de 1961. En su artículo 1 declara: La Antártida se utilizará exclusivamente para fines pacíficos. Se prohíbe entre otras, toda medida de carácter militar, tal como el establecimiento de bases y fortificaciones militares, la realización de maniobras militares, así como los ensayos de toda clase de armas. El presente Tratado no impedirá en empleo de personal o equipo militares, para investigaciones científicas o para cualquier otro fin pacífico. Y en su artículo 4: Ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras el presente Tratado se halle en vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en la Antártida, ni para crear derechos de soberanía en esta región. No se harán nuevas reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el presente Tratado se halle en vigencia. El 8 de abril de 1970 el gobernador de Tierra del fuego dictó el decreto N° 149 creando 4 departamentos, entre ellos el Departamento Sector Antártico Argentino: Departamento Sector Antártico Argentino: Norte: paralelo 60° Sur: Polo Sur Este: meridiano 25° Oeste: meridiano 74°. Exclúyense de este sector las islas Orcadas por haberse incorporado al Departamento Islas del Atlántico Sud. En julio de 2003 Chile y la Argentina comenzaron a reabrir un refugio argentino llamado Refugio Abrazo de Maipú, a medio camino entre las bases O'Higgins, de Chile y Esperanza, de la Argentina para utilizarlo entre los dos paises, reanudando así oficialmente la cooperación de ambos estados en el sector antártico. En noviembre de 2007 ante las intensiones del Reino Unido de extender su control económico militar y político directo, particularmente sobre las áreas litorales hasta 350 millas náuticas desde la línea de bajamar en estos territorios, Chile y la Argentina volvieron a cooperar para evitarlo. Véase también: Campañas antárticas argentinas Fisiografía Relieve El Sector Antártico Argentino entre los meridianos 25º Oeste y 74º Oeste dentro del continente Antártico e islas adyacentes El sector antártico reclamado por la Argentina se caracteriza por incluir uno de los accidentes más característicos del continente antártico: la península Antártica, una gran península cuya forma recuerda a una S alargada, y que se encuentra recorrida por los Antartandes. Su nombre lo recibe de una cordillera bastante abrupta que se considera como la continuación de la cordillera de los Andes, siendo su nexo submarino la llamada Dorsal del Scotia, cuyos afloramientos sobre el nivel del Océano Atlántico son las Antillas del Sur. La altura máxima de los Antartandes es el monte Coman, de 3.657 m, ubicado en el segmento montañoso llamado Montes de La Eternidad; destaca también el Monte Esperanza, con 2.860 m. Desde los Antartandes se extiende una ramificación hacia el suroeste conocida como Montes Ellsworth, una cordillera baja y en gran medida subglaciar que une a los Antartandes con la otra gran cordillera antártica, los Montes Transantárticos. En estos, más exactamente en el segmento llamado Cordillera Diamante, se ubica la mayor altitud de la denominada Antártida Argentina, el nunatak Monte Chiriguano, con 3.660 m de altitud. Hacia el Polo Sur geográfico se encuentra la Meseta Polar. El peso del indlandsis o calota de hielo continental mantiene a partes del sial y del sima correspondiente a la Antártida bajo el nivel oceánico, de modo que si la calota se fundiera, estas zonas se elevarían lentamente sobre el nivel oceánico. Este sector se denomina así Antártida Hundida, y forma una gran depresión que separa a la Antártida Occidental —en la cual está la Península Antártica— de la Antártida Oriental en la cual se encuentran los Montes Transantárticos (de formas poco abruptas debido a la erosión glacial) y el dilatado cratón o escudo antártico. La depresión mencionada forma una gran bahía en la cual se encuentran grandes islas tabulares subglaciares como las de Berkner, Quijada y Portillo. Desde los Montes Transantárticos y la Meseta del Polo Sur discurren gigantescos glaciares (como los llamados Falucho, Sargento Cabral y Glaciar Buenos Aires). Los glaciares llegan al Mar de Weddell formando dos barreras de hielo separadas por la isla Berkner: la Edith Ronne al oeste y la de Filchner al este. Las costas de la Península Antártica son muy accidentadas, abundando los fiordos, rías y bahías, tanto por la actividad erosiva glaciar como por la presencia de vulcanismo activo (en el Mar de La Flota existen volcanes submarinos activos). Al este de la Península Antártica se encuentra, también convergiendo en el Mar de Weddell, la Barrera de Hielos Larsen, una barrera glaciar que se encuentra en retroceso debido al recalentamiento global. En cierto modo pueden considerarse parte del relieve los sastrugis, especie de dunas de nieve. Al Oeste de la Península Antártica, sobre el Mar de Bellinghausen, se encuentran, de forma paralela a la misma, varios archipiélagos eslabonados que constituyen el conjunto más meridional de las Antillas del Sur: la Isla Belgrano, los archipiélagos Biscoe y Palmer, las Islas Shetland del Sur, las islas Melchior y las islas Elefante. Dentro de las Antillas del Sur, aunque bastante separadas de las mencionadas, se encuentran las islas Orcadas del Sur. Por otra parte, frente a las costas suroccidentales de la Península Antártica se extiende la gran Isla Alejandro I, incluida en su mayor parte en el sector antártico reivindicado por Argentina. Clima El verano antártico dura la mitad de cada año, teniendo su clímax en enero. Durante el verano el Sol siempre se mantiene sobre el horizonte, viéndose como si bajara desde el cenit hasta las cercanías del horizonte hacia las 0 horas... si bien, en lugar de desaparecer en ese momento, comienza nuevamente a ascender, de manera que durante seis meses se da continuamente luz solar sobre tan dilatada extensión. A los momentos de "noche" iluminada durante el verano se les llama noches blancas; de este modo, durante los seis meses del invierno polar antártico (cuyo fulcro es en julio) la mayor parte del territorio se encuentra a oscuras o en penumbras, ya que el Sol se halla oculto tras el horizonte. Aunque todo el sector antártico se ubica dentro de la zona de clima polar-nival, por lo que la nieve y el hielo son el denominador común, en la denominada Antártida Argentina se distinguen claramene dos zonas climáticas: una septentrional y otra meridional. La septentrional es bastante más cálida que la meridional, siendo también más húmeda y sujeta a precipitaciones casi continuas, casi siempre en forma de nevadas, aunque cada vez se hacen más comunes las aguanieves, e incluso las lluvias. De esta manera, en la región septentrional, hacia los años 80 las temperaturas medias veraniegas rondaban los 0ºC en enero, y las invernales promediaban los -59ºC, existiendo en las costas septentrionales de la Península Antártica y, especialmente en las costas de los archipiélagos, un bioma semejante al de la tundra. La región meridional, especialmente la zona de la meseta polar, se caracteriza por la extremada sequedad atmosférica y las consecuentes escasísimas precipitaciones (todo esto, se entiende, debido a que el agua se encuentra casi de continuo bajo el punto de congelación). Desde finales del siglo XX no se evidencia elevación alguna de las temperaturas en la zona. Pese a la gelidez, la radiación solar en las frecuencias del ultravioleta es elevada en gran medida a causa del agujero de ozono en la ionosfera, debido a motivos antrópicos (emisión de freón y gases fluoruroscarbonados en el hemisferio Norte). Son frecuentes las auroras polares, intensificadas durante los periodos de manchas solares, así como las antelias, las ventiscas, los espejismos y los vientos blancos y blizzards, más en el interior y ya sobre el Polo Sur se ubica un constante centro de alta presión atmosférica (ciclón) que despide fuertes vientos hacia el norte y noreste (esto es, acorde a la fuerzas de Coriolis) del Hemisferio Sur terrestre; estos vientos alcanzan la velocidad de los 200 km/h y provocan en el transpaís o interior tempestades llamadas sordas ya que en en tal zona carecen de relámpagos y truenos, en cambio en las zonas costeras más septentrionales son bastante frecuentes las tormentas eléctricas con abundantes exalaciones y truenos. Pueden incluirse dentro de las condiciones climáticas otros curiosos fenómenos que se dan en el mar, como las polinias, que consisten en extensas regiones del Océano Glacial Antártico que se mantienen libres de congelación durante casi todo el año, debido a que las aguas cálidas provenientes de latitudes más bajas del Atlántico se hunden en la zona de Convergencia Polar Antártica bajo las aguas frías. Al chocar contra las barreras glaciares, las polinias afloran en determinados sítios, elevando la temperatura ambiente. Biología Las aguas que rodean al territorio, al ser frías y sin embargo, en la profundidad, encontrarse sobre el punto de congelación son extraordinariamente ricas en fauna: bentos (esponjas antárticas), artrópodos y crustáceos, moluscos (por ejemplo calamares gigantes), cetáceos, focoenidos, pinípedos; las aguas abísales no congeladas poseen una extraoridanria fauna que recién a inicios del siglo XXI ha sido descubierta, por ejemplo peces cuya sangre y demás humores poseen substancias anticongelantes orgánicas. En las costas y supeficie de la banquisa abunda la avifauna, entre la que se destacan los pingüinos. En el interior o transpaís antártico, debido a las condiciones climáticas imperantes, son frecuentes las formas de vida llamadas extremófilas, practicamente en el inicio de la red trófica existen — como en todas las redes tróficas conocidas— bacterias aunque en muchas menos cantides que en otros sectores de la superficie de la Tierra, es notable que en el sector antártico las bacterias presentan las ya indicadas características extremófilas que, por ejemplo, les hacen resistir sin destruirse por la cristalización del agua en su protoplasma las casi constantes temperaturas bajo el 0 grado centígrado, un ejemplo de este tipo de bacterias antárticas es la Bizionia argentinensis cuyo genoma ha sido integramente decodificado por científicos argentinos a inicios del año 2008. Flora En las aguas abunda el fitoplancton. La mayor parte del territorio es un desierto helado, si bien puede considerarse también como una gigantesca reserva de agua dulce a escala planetaria. La vegetación macroscópica se presenta en las costas o en algunas zonas de los nunataks. Dado lo extremado del clima, el reino vegetal se ve muy restringido por las condiciones climáticas: algas en las aguas, y las simbiosis de vegetal (alga) y hongos conocidas como líquenes (entre estos se destaca el epilítico Xanthonia elegans). Pese a todo, en las áreas costeras septentrionales de la Península Antártica y en las Antillas del Sur se encuentran manchones dos herbáceas fanerógamas; entre ellas destaca el clavel antártico (Colobanthus quitensis) y "céspedes" de tipo tundra como la gramínea "pasto antártico" (Deschampsia antarctica)[5] con musgos que aparecen en los prolongados veranos. La Deschampsia antarctica se caracteriza por su resistencia a las radiaciones uv y se estudia su uso terapéutico para tratar neoplasias o cánceres de piel. Fauna Entre los animales que habitan este territorio y sus aguas destacan: • Zooplancton, primer eslabón animal de la cadena alimenticia (cadena trófica) de otras varias especies de animales • Krill, crustáceo de alto valor protéico. • Peces que pueden vivir a temperaturas inferiores al punto de congelación merced a glicoproteínas anticongelantes , son peces pertenecientes principalmente a la familia de los Nototheniidae como: o el "bacalao antártico" (Dissostichus mawsoni), o el Trematomus bernacchii o el Trematomus hansoni. • Foca cangrejera (Lobodon carcinófagus) • Foca de Weddell • Orca, se alimenta de focas cangrejeras • Ballena azul y ballena franca austral • Albatros errante (Diomedea exulans) • Pingüino emperador (Aptenodytes forsteri). En el año 2001 científicos argentinos descubrieron una subespecie de pingüino emperador cuyos ejemplares llegan a medir 1,70 m de estatura • Pingüino adelia (Pygoscelis adeliae) • Pingüino papúa • Paloma antártica (Chionis alba) • Petrel • Petrel antártico (Thalassoica antártida) • Skúa • Cormorán • Charrán Bases científicas Bases argentinas en la Antártida (las permanentes en rojo), año 2007. Según lo establecido por el Tratado Antártico, firmado por varios países, entre ellos Argentina, la presencia del hombre se reduce a las bases científicas (no militares aunque pueden tener personal militar no armado). En ellas se desarrollan tareas de investigación, quedando excluida cualquier otro tipo de actividad, incluso la económica. La Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino dirigen varias bases en la Antártida, seis de ellas a lo largo de todo el año y otras sólo en época estival. FUENTE:http://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%A1rtida_Argentina Aca le dejo algunas fotos de este hermosa lugar de Argentina Espero que les haya gustado la Antardida Argentina... gracias por pasar por mi post!!!
Río Paraná El Paraná es un río de América del Sur que atraviesa la mitad sur del subcontinente y forma parte de la extensa cuenca combinada del Plata. Esta cuenca recoge las aguas de la mayoría de los ríos del sur del continente, como el Paraná, el Paraguay, el Uruguay, sus afluentes y diversos humedales, como el Pantanal. Es la segunda cuenca más extensa de Sudamérica, sólo superada por la del río Amazonas. La unión de los ríos Paraná y Uruguay forman el estuario denominado Río de la Plata, donde el Paraná desemboca en un delta en constante crecimiento, producto de los sedimentos que aportan, principalmente, los ríos Paraguay y Bermejo. Paraná es el apócope de la expresión "para rehe onáva" que en idioma guaraní significa "pariente del mar" o "agua que se mezcla con el mar". Generalidades El Paraná nace entre los estados brasileños de São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del Sur, de la confluencia del río Grande y el río Paranaíba, aproximadamente a 20° de latitud sur y 51° de longitud oeste. Fluye hacia el suroeste, marcando el límite del estado de Mato Grosso del Sur con los de São Paulo y Paraná hasta la ciudad de Salto del Guairá, desde donde demarca la frontera entre Brasil y Paraguay en una extensión de 190 km hasta la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil. Desde ese punto, en la confluencia con el río Iguazú, pasa a ser límite entre Argentina y Paraguay. Aquí el río describe una amplia curva que lo desvía hacia el oeste, hasta su confluencia con el rio Paraguay, donde gira bruscamente hacia el sur, internándose completamente en territorio argentino hasta su desembocadura en el Río de la Plata. En este trayecto final, el río sirve de límite natural entre varias provincias, ya que a su margen derecha (oeste y sudoeste) quedan las provincias de Chaco, Santa Fe y Buenos Aires, mientras que a la izquierda, se encuentran las de Misiones, Corrientes y Entre Ríos. La cuenca del Paraná se compone de dos subcuencas: las cuencas de los ríos Paraná (1.414.132 km²) y Paraguay (1.168.540 km²). El conjunto comprende las cuencas de los tributarios andinos de estos, como el río Bermejo y el río Pilcomayo. En tan enorme extensión se pueden encontrar distintos ambientes acuáticos naturales, que van desde los típicos de agua dulce hasta aquellos en que esta se mezcla con agua de mar en un típico estuario, en la desembocadura del Río de la Plata. Sólo el Paraná, a su vez, abarca dos zonas con distintas características hidrográficas, económicas y socioculturales: el Alto Paraná y el Paraná Medio e Inferior. La cuenca del río Paraná es la de mayor superficie de los dos (1.414.132 km²) y este río es, a la vez, el de curso más largo: 2.570 km. Si se le suman los 1.370 km del río Paranaiba, la longitud total asciende a 3.940 km. La longitud combinada de los ríos Paraná y Grande es de 3.870 km y la longitud desde el nacimiento del río Paraguay hasta la desembocadura del Paraná en el Río de la Plata es de 3.645 km. Desde su nacimiento hasta la desembocadura pueden diferenciarse tres tramos: Curso superior o Alto Paraná Comprende los primeros 1.550 km del río, desde su nacimiento hasta la confluencia con el río Paraguay. En este trayecto atraviesa el macizo de Brasilia, por lo que es un río de meseta, que discurre sobre un lecho rocoso, entre barrancas que se van distanciando progresivamente entre sí. En épocas pasadas presentaba gran cantidad de saltos de agua y rápidos que han sido aprovechados para construir embalses y represas, como las de Itaipú y Yaciretá, lo que hizo desaparecer el valle de inundación bajo las aguas. El tramo brasileño es el más modificado por la acción del hombre: la vegetación subtropical circundante ha sido completamente reemplazada por campos dedicados a la agricultura y la cría de ganado y su valle de inundación fue sumergido bajo los embalses, lo que alteró totalmente los regímenes fluviales del río. Tras la represa de Yaciretá el río presenta una clara dirección hacia el oeste, ensanchándose progresivamente y ramificándose en varios canales que forman gran cantidad de islas fluviales hasta unirse frente a Paso de la Patria con el río Paraguay. Sus principales afluentes son: por la margen derecha, Verde, Pardo, Ivinhema y Monday. Por la margen izquierda, Tieté, Paranapanema, Ivaí, Piquirí e Iguazú. Curso medio Comprende unos 722 km desde la confluencia con el río Paraguay por el norte hasta la ciudad de Diamante en el sur, donde comienza el predelta. Al unirse con el Paraguay, el curso del río vira bruscamente hacia el sur, a lo largo de una falla geológica ocupada por el ancho valle de inundación, convirtiéndose en un río de llanura con gran cantidad de meandros, islas fluviales y bancos de arena. El río ahora es de curso lento, sobre un lecho limoso y sus aguas transportan gran cantidad de sedimentos provenientes de las estribaciones andinas fuertemente erosionadas por los ríos Bermejo, Pilcomayo y sus tributarios. El valle de inundación está limitado por barrancas en la margen izquierda, mientras que en la margen derecha, sus costas son bajas y anegadizas con numerosos riachos y lagunas que se inundan en época de crecientes. A partir de la ciudad de Santa Fe, la margen barrancosa es la derecha y la baja y anegadiza, la izquierda, en territorio de la provincia de Entre Ríos. Principales afluentes: por la margen izquierda, Santa Lucía, Corriente y Guayquiraró. Por la margen derecha, Paraguay, Negro y Salado. Curso inferior Se extiende por los últimos 298 km del río, desde la ciudad de Diamante hasta su desembocadura en el río de la Plata. El río sigue una dirección este- sudeste y su valle comprende el Predelta y Delta del Paraná (antiguamente llamado por sus pobladores originarios Carapachay, denominación que ha quedado para algunos brazos), dividiéndose en varios brazos principales: Paraná Pavón, Paraná Ibicuy, Paraná Miní, Paraná Bravo, Paraná Guazú y Paraná de las Palmas así como en varios riachos menores que forman islas como la de las Lechiguanas. Este tramo se corresponde con la zona más poblada y desarrollada económicamente de la Argentina, por lo que en sus riberas se encuentran gran cantidad de puertos y áreas industriales, sobre todo en el Up-river; siendo además el tramo con mayor navegación fluvial, por lo que se requiere un dragado constante del mismo. Principales afluentes: por la margen izquierda, Carcarañá y Luján. Por la margen derecha, Victoria y Gualeguay. Régimen fluvial Las variaciones de caudal del rio dependen de las precipitaciones. El Paraná atraviesa zonas con distintos tipos y variedades climáticas. El curso superior presenta una creciente anual durante el verano, mientras que los cursos medio e inferior ven modificado su régimen por los aportes del río Paraguay, lo que provoca una segunda creciente durante el invierno. El máximo caudal del río se registra hacia fines del verano (febrero–marzo) y el estiaje a fines del invierno (agosto–septiembre). Caudal medio: 11.500 m³/s en Apipé, 15.240 m³/s en Corrientes, 15.000 m³/s en Rosario. Al desembocar en el Río de la Plata (considerando todos los brazos de su delta), su caudal da una media de 17.000 m3/s, comparable a la de ríos como el Mississippi (18.000 m³/s) y el Ganges (16.000 m³/s). Además de los registros oficiales existen observaciones históricas ocurridas en siglos pasados, donde aquellas de 1612 y 1748 parecen haber sido las más grandes, aunque son no suficientemente conocidas como para reconstruir los valores de alturas y caudales. Ecología Imagen en falso color del Delta del Paraná, realizada usando longitudes de onda en el rango correspondiente al infrarrojo y al verde. La floresta tropical y subtropical que antes ocupaba buena parte de la cuenca del Paraná se encuentra largamente extinta; el área mejor preservada es la provincia argentina de Misiones. Son típicos de la fauna de la cuenca, entre otros, el gavilán caracolero (Rostrhamus sociabilis, un ave rapaz que caza los grandes caracoles operculados prosobranquios del orden Mesogastropoda, Ampullariidae), los Belostomátidos (Belostomatidae, familia del orden Hemiptera, Heteroptera que agrupa las nipas, chinches acuáticas gigantes), grandes reptiles y ofidios como el curiyú, la anaconda, el caimán, el cocodrilo, y el tupinambis, entre otros. Entre los mamiferos sobresalen los grandes roedores ligados a humedales, característicos de América del Sur (carpincho, coipo, paca común), el yaguareté, el puma, el tapir del llano, el ciervo de los pantanos, el venado de las pampas, el aguará guazú, el zorro pampa y el tamanduá. El delfín franciscana, del estuario del río de la Plata ha sido citado a veces como un habitante del delta del Paraná y, aun en cuanto hay dudas, en el tramo inferior del río. Destaca la ictiofauna, por el tamaño y abundancia de sus representantes. En sus aguas se encuentra el dorado, el surubí, el surubí atigrado, el manduvá, el manduví, el bagre sapo, el bagre hocicón, el bagre blanco, el bagre amarillo, el pacú, la boga, el sábalo, la tararira, la anguila picuda, varias especies de palometa o piraña, varias especies de mojarra, salmón de río y varias especies de raya de río. El Paraná recibe numerosas fuentes de contaminación en su curso: cloacas máximas del Gran Santa Fe, Gran Rosario y del Gran Buenos Aires; centrales atómicas de Atucha I y II, termoeléctrica de San Nicolás. Valle de inundación del río Paraná Mapa de la ecorregión del Pantanal, que desagua en el río Paraguay, que desemboca, a su vez, en el Paraná. Vista satelital de los esteros del Iberá. Son una amplia red de arroyos, riachos, pantanos, lagunas y bañados en el noreste de la República Argentina, sólo superados en extensión por el Pantanal brasileño. El denominado valle de inundación del río y su sistema de islas, en su curso medio, es muy ancho, oscilando en la provincia de Santa Fe entre 10 y 20 km en algunos lugares. Todo este valle de inundación está ocupado por depósitos aluviales que la dinámica del río modifica constantemente. La presencia permanente de grandes cuerpos de agua, quietos o en movimiento, genera efectos climáticos locales de alta humedad ambiente y atemperamiento de los extremos de temperatura diarios y estacionales, lo que ha permitido la presencia uniforme de comunidades y especies típicas de las ecoregiones subtropicales húmedas. Flora La vegetación nativa característica del valle de inundación del río Paraná medio es una ramificación de la ecoregión de la selva Misionera o paranaense y sus selvas o bosques marginales se extienden hacia el sur, formando angostas galerías a lo largo de los ríos Paraná y Uruguay, penetrando hacia el oeste por todos sus afluentes, esteros y lagunas. También existe una influencia de especies vegetales del espinal. Cubriendo las costas de las lagunas y bañados se hallan diversas comunidades vegetales, entre las que se destacan los varillares de duraznillo blanco, juncos, cataizales, pajonales y en aguas profundas aparece el camalotal. El duraznillo blanco suele ser excluido por la totóra, una delgada ciperácea que puede alcanzar hasta dos metros de altura. El gran desarrollo del junco llega a producir la desecación de algunos cuerpos de agua: al morir sus tallos elevan el fondo de muchas lagunas interiores, avanzando un paso más en la sucesión natural. En los albardones se encuentran los bosques fluviales o ribereños, que son angostos (varían desde una sola hilera de árboles hasta más de setenta metros de ancho) y cuya vegetación va cambiando de acuerdo a su grado de madurez. El sauce criollo y el aliso suelen formar colonias casi puras, denominadas genéricamente sauzales, en las márgenes de los ríos. Son las primeras especies que colonizan los albardones recientemente formados o sitios despojados de su vegetación natural a causa de una perturbación. En los sitios más altos se desarrollan otras especies como el ceibo, el laurel de río, el timbó blanco o el curupí, que enriquecen la composición de estos bosques, que presentan también un estrato herbáceo de gran importancia: arbustales de espinillo, chilcas, rama negra, sarandíes, y pastizales de cortadera, totora, espadaña, carrizo, canutillo y numerosas especies de gramíneas. En suelos bajos, próximos a los cursos de agua, se hallan pequeños bosques de espinillo o aromito, que destacan por la fragancia y el colorido de sus flores. Fauna La fauna es particularmente rica comparada, por ejemplo, con la pampeana, a causa de la influencia ecorregional misionera mencionada, la variedad de ecosistemas y la presencia de refugios naturales. Entre los reptiles, el lagarto overo, la tortuga acuática de cuello largo y las tortugas terrestres son abundantes localmente. El yacaré negro y el yacaré ñato llegan desde el norte hasta el delta superior entrerriano, donde el último incluso nidifica. También sobresalen como especies carismáticas la yarará, la víbora de coral y la cascabel cascabel, y una variedad de especies de tortugas de río, lagartijas, víboras y culebras. Hay una gran diversidad de anfibios compuesta por un elevado número de especies de ranas, sapos, escuerzos, etc. (familias Microhylidae, Leptodactylidae, Hylidae, Bufonidae, y Pseudidae). Entre las aves encontramos el hornero, el arañero cara negra, el tordo renegrido, la cardenalilla, el pico de plata, el cabecita negra, la torcacita, el jilguero, la tacuarita azul, el benteveo, el carpintero real, el chingolo, el zorzal colorado, el cardenal, entre otras. Asociadas a lagunas, bañados y cursos hídricos, hallan hábitat propicios diferentes aves acuáticas, entre las que podemos reconocer al biguá, el caraú, la garza blanca, la garza bruja, la garcita azulada, la gallareta chica, el gallito de agua y el pato sirirí pampa, como los más abundantes. Entre las aves migratorias que hacen escala en la ecoregión se pueden mencionar a la golondrina doméstica, la golondrina parda, el suiriri real y a la tijereta. Los mamíferos más característicos son el peludo o tatú, el lobito de río, el carpincho, el gato de los pajonales, la rata acuática, la rata colorada, el ratón de campo, el cuis común, el coipo, la comadreja colorada, la comadreja overa, la comadrejita rojiza o enana, la marmosa común, el colicorto pampeano, el murciélago cola de ratón, el murciélago pardo y el vampiro, entre otros. Usos y aprovechamiento económico El Paraná y la cuenca del Plata ocupan el área más poblada e industrializada de Sudamérica, y el río vincula, a su vez, las dos mayores áreas económicas del subcontinente: el Estado de São Paulo, en el norte y el eje fluvial industrial Santa Fe-La Plata en el sur, lo que da al río una gran importancia estratégica tanto a nivel político como económico y lo convierte en la principal vía de integración del Mercosur. Históricamente ha sido fuente de conflictos entre españoles y portugueses, que se disputaron el control de su cuenca y su acceso desde el Río de la Plata en épocas de la colonia. En el siglo XIX fue escenario de otras disputas por los intereses comerciales de potencias europeas como Francia y el Reino Unido y de las aspiraciones territoriales de Brasil, que ocupó la cuenca superior de los ríos Paraguay y Paraná. Su cuenca es a su vez una de las principales reservas de agua dulce del mundo, al estar vinculada con el acuífero guaraní. Generación de energía Represa de Itaipú. Los saltos de agua y rápidos del Alto Paraná han sido aprovechados para la generación de energía eléctrica y el almacenamiento de agua para consumo y riego, a través de la construcción de las centrales hidroeléctricas de la Ilha Solteira, en el nacimiento del Paraná; la Jupiá, a 21 km de la confluencia con el río Tiete y Porto Primavera, antes de la confluencia con el río Paranapanema. El Paraguay comparte con Brasil en el km 1.950, la represa de Itaipú, (la más grande del mundo) y junto con Argentina, la represa de Yaciretá (km 1.455). Las dos hidroeléctricas proveen el 99% de la electricidad de Paraguay y hacen del país el mayor exportador de electricidad del mundo. Está planificada la construcción de la represa de Ilha Grande (km 2.120) entre Itaipú y Porto Primavera. Existe también entre Paraguay y Argentina la intención de construir la represa de Corpus (km 1.597), que inundará el valle del Paraná entre Yaciretá e Itaipú, y una última represa en el tramo inferior del Alto Paraná, que actuará como reguladora de los excedentes de las represas ubicadas aguas arriba, la represa de Itatí-Itacorá. En el curso del Paraná Medio están proyectadas las represas de llanura de Patí o Machuca Cué (km 915) y Chapetón (km 635), aunque su realización es poco probable debido al enorme impacto ecológico que ocasionarían. Navegación Barco navegando cerca del Puente Nuestra Señora del Rosario. La navegación del río Paraná a lo largo de todo su recorrido se ve impedida por la presencia de la represa de Itaipú, que divide el río uen dos sectores con navegación fluvial. El primero está estructurado a lo largo de 3.442 km por la Hidrovía Paraná–Paraguay, desde el Río de la Plata hasta Puerto Cáceres, en el estado de Mato Grosso. Constituye una importante vía fluvial que proporciona una salida al océano a ciudades interiores de Argentina y Paraguay. El dragado, mantenimiento y cobro de peaje del canal está concesionado a la empresa Hidrovía S.A. La tarifa básica del peaje es de 1,136 dólares estadounidenses por tonelada de registro neto. El acceso de barcos oceánicos al Paraná depende del estado de dragado de los principales canales de acceso en el Río de la Plata: el Canal Emilio Mitre (profundidad mínima: 10,8 metros) y el Canal Punta Indio (profundidad mínima: 10,8 metros), así como el de los brazos Paraná de las Palmas y Paraná Guazú, con profundidades de 8,7 y 9,1 metros respectivamente. La profundidad de la hidrovía es de 10,5 metros hasta Rosario (km 416) y de 7,5 metros hasta Santa Fe (km 580). Desde Santa Fe hasta la confluencia con el río Paraguay (km 1.240), las profundidad mínima del canal es de 3,60 m, lo que permite la navegación de embarcaciones oceánicas de hasta 1.500 toneladas. Desde este punto y hasta Ituzaingó (km 1.455), la navegación de convoys de barcazas importantes es posible, dado que la profundidad alcanza 1,80 m. La construcción de la represa de Yaciretá y una esclusa sobre ésta permitieron la navegación desde Ituzaingo hasta Posadas (km 1.583), al quedar los rápidos de Apipé y Carayá bajo las aguas del embalse. La navegación cuenta con 2,40 metros de profundidad hasta Ciudad del Este (km 1.932), donde se ve interrumpida por la represa de Itaipú. Mapa de la Hidrovía Paraná-Tietê con las esclusas que permiten la navegación. La navegación, impedida por la presa, continúa más al norte, sobre la red brasileña de la Hidrovía Paraná-Tietê. Después de la presa, la ruta sigue hasta la confluencia de ríos Paranaiba y Grande (km 2.570) y más allá, por el Paranaiba, a través del Canal Pereira Barreto hasta el puerto de São Simão (Goiás) antes de la represa del mismo nombre, y por el Tieté hasta Anhumas cerca de São Paulo, la navegación es posible cada año para embarcaciones de hasta 3 m de calado, ya que en todas las represas hay esclusas de navegación. Está proyectada la construcción de una esclusa que salve el desnivel de 120 m de la represa de Itaipu, vinculando las dos hidrovías, lo que posibilitará la navegación fluvial entre Buenos Aires y São Paulo en el futuro. Puentes y túneles Las interconexiones viales y ferroviarias que cruzan el Paraná a lo largo de su curso, desde su nacimiento hasta su desembocadura, son: Puente Internacional de la Amistad. Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz. Complejo Ferrovial Zárate - Brazo Largo sobre el río Paraná de las Palmas. • Puente Euclides da Cunha, sobre el embalse de la represa de Ilha Solteira, que une las ciudades brasileñas de Santa Fé do Sul, en São Paulo, con Aparecida do Taboado, en Mato Grosso do Sul. • Paso sobre la represa de Ilha Solteira, que une Ilha Solteira (São Paulo) con Selvíria (Mato Grosso do Sul), a través de las rutas SP-310 y MS-444. • Paso sobre la represa de Jupiá, que vincula Tres Lagoas (Mato Grosso do Sul) con Castilho (São Paulo), mediante la ruta BR-262. • Puente Ferroviario Francisco de Sá, entre las estaciones Jupía (Mato Grosso do Sul) y Castilho (São Paulo) de la línea São Paulo–Santa Cruz de la Sierra. • Puente Maurício Joppert, a lo largo de la BR-267, entre Presidente Epitácio (São Paulo) y Bataguassu (Mato Grosso do Sul). • Paso sobre la represa de Porto Primavera, que vincula las rutas SP-613 y MS-395, entre las ciudades de Rosana (São Paulo) y Bataipora (Mato Grosso do Sul). • Complejo de puentes de Porto Camargo, por el que cruza la BR-487, que une Porto Camargo (Paraná) con Cabureí (Mato Grosso do Sul). • Puente Ayrton Senna de la BR-163, entre las ciudades de Guaíra (Paraná) y Mundo Novo (Mato Grosso do Sul). • Puente Internacional de la Amistad, que un la BR-277 y la RN 7, entre las ciudades de Foz do Iguaçu, Brasil y Ciudad del Este (Paraguay). • Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, entre las ciudades de Posadas (Argentina) y Encarnación (Paraguay), por el que pasan una carretera y una línea ferroviaria. • Puente General Manuel Belgrano, de la RN 16, que une las ciudades de Resistencia con Corrientes, ambas en Argentina. • Túnel Subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis, por el que pasa la RN 168, que vincula las ciudades de Santa Fe (Santa Fe) con Paraná (Entre Ríos). • Puente Nuestra Señora del Rosario, de la RN 174, que une las ciudades de Rosario (Santa Fe) con Victoria (Entre Ríos). • Complejo Ferrovial Zárate - Brazo Largo, por el que pasan la ruta RN 12 y la línea ferroviaria Buenos Aires–Posadas. Existen proyectos para construir un segundo puente entre Resistencia y Corrientes, otro entre Reconquista y Goya y uno nuevo entre Santa Fe y Paraná. Principales ciudades Rosario es la aglomeración urbana más grande sobre la ribera del Paraná. En la cuenca del Paraná –Paraguay viven cerca de 75 millones de personas (90 millones en la Cuenca del Plata). Abarca la zona más urbanizada de Sudamérica y su población crece a razón de aproximadamente un millón de habitantes por año. En ella se encuentran varias de las ciudades más pobladas del subcontinente, como São Paulo, Buenos Aires, Curitiba, Asunción, Campinas y Rosario. Sobre las riberas del Paraná o en cercanías de su valle de inundación se destacan las siguientes ciudades: • Tres Lagoas, con 100.000 habitantes, es la ciudad más importante del Mato Grosso sobre el Paraná. • En la Triple Frontera, Foz do Iguaçu, Ciudad del Este y Puerto Iguazú, conforman un área metropolitana de 800.000 habitantes. • Posadas y Encarnación, juntamente llegan a los 400.000 habitantes. • Aguas abajo de la confluencia con el Paraguay, Resistencia y Corrientes, conforman un área metropolitana de más de 700.000 habitantes. • Reconquista, en el norte de Santa Fe, con aproximadamente 100.000 habitantes. • En la confluencia con el río Salado, Santa Fe y Paraná, conforman un área de 800.000 habitantes. • Rosario, la tercera ciudad más grande de la Argentina, con 1.300.000 habitantes, se extiende por más de 50 km sobre la ribera derecha del Paraná. • San Nicolás de los Arroyos, importante centro industrial del norte de la provincia de Buenos Aires, 140.000 habitantes. • Zárate y Campana, conjuntamente superan los 180.000 habitantes. • Buenos Aires y su área metropolitana, con 14.000.000 de habitantes, se extiende sobre la ribera del último tramo del delta y sobre el Río de la Plata. FUENTE::http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_Paran%C3%A1 Gracias por pasar, espero que les haya gustado... se que es mucho pedir... pero comenta !!!
POZO DE LAS ANIMAS Dos grandes cavidades con espejos de agua dulce al fondo constituyen lo que la leyenda ha dado por nombre el Pozo de las Ánimas. El lugar se puede visitar todo el año y es ideal para la actividad fotográfica, ya que presenta múltiples facetas según la hora del día y la estación en que nos encontremos. El Pozo de las Ánimas está ubicado cerca del arroyo Las Amarillas y sobre la Ruta Provincial Nº 222 (a 6 kms. De Los Molles), lo que lo hace sumamente accesible para quienes deseen visitarlo. Se trata en realidad de dos depresiones, divididas entre sí por una frágil separación. Se estima que en el futuro se unirán, lo que daría por resultado una única fosa. Al golpear el viento en las cercanías provoca un grave silbido que dio origen a las leyendas que le dan nombre a esta curiosa y bella formación. El primer pozo, frente al acceso, es una cavidad enorme con su proceso de erosión detenido en cuyas paredes se han ido fijando distintos vegetales. Su fondo está cubierto de agua y se pueden observar los constantes cambios de nivel del líquido a juzgar por las marcas que quedan impresas. El segundo pozo, tanto por su tamaño como por los constantes derrumbes que se producen, es de características impresionantes. Sus paredes están cortadas casi a pique y dejan ver grandes piedras apenas colgadas y a punto de caer en las heladas aguas que cubren el lecho del pozo, donde es posible observar algunos patos, que parecen sólo puntos debido a la profundidad. Estas dos grandes cavidades, Esta formación geológica (técnicamente denominada dolina) fue originada por los procesos que sufrieron los depósitos subterráneos de yeso. Estos, por efecto de las filtraciones y napas freáticas formaron enormes cavernas debajo de la superficie. Además, con el tiempo los terrenos se van hundiendo lentamente, originando un constante crecimiento de los característicos conos. Se puede distinguir el avance que ha experimentado en los últimos tiempos la dolina si observamos que la valla de contención, colocada para evitar accidentes, en la actualidad se encuentra prácticamente en el filo mismo de la dolina. El primer descenso registrado hasta el borde del agua permitió determinar que el diámetro del pozo mayor es de aproximadamente 200 metros. La profundidad hasta el agua es de unos 80 metros y desde allí hay aproximadamente 21 metros desde el nivel de agua al fondo del cono. La leyenda del lugar cuenta que dos pueblos que habitaban de uno y otro lado de la Cordillera de los Andes mantenían una relación tensa cuando, en una ocasión, el pueblo del lado chileno (de costumbres aguerridas) estaba persiguiendo a un reducido número de pobladores de la zona de Los Molles. Ya era de noche y los perseguidos, advirtiendo que no se oían mas los gritos de sus enemigos, y luego de tomar recaudos por si se trataba de una treta de sus rivales, retornaron hasta sus moradas dando algunos rodeos. Al día siguiente, con las primeras luces, volvieron al lugar y comenzaron a oír algunos lamentos que les llamaron la atención. Con cautela continuaron avanzando y con gran sorpresa se encontraron con dos enormes pozos que se habían hundido bajo los pies de sus perseguidores, en el fondo se encontraban los cuerpos moribundos de sus enemigos. Sus gemidos asustaron a los observadores, quienes desde ese momento veneraron la formación que los había salvado dándole el nombre de "lugar en que lloran las ánimas". Además la tradición regional sostiene que a este lugar van a rezar y llorar las almas que andan en pena por las montañas. FUENTE:http://www.mendozatravel.com/malargue/pozodelasanimas.asp ALGUNAS FOTOS DEL POSO DE LAS ANIMAS ALGUNOS VIDEOS DEL LUGAR!!! link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iM1D-xK2vnU link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=huZ8Nvup83M Espero que les haya gustado... este es un hermoso centro turistico... este es uno de los tantos lugares que tiene Argentina para disfrutar los bellos paisajes naturales de este hermoso pais...

hola amigos les voy a dejar un post para pasar un rato divertido... sobre lo ke nos aguantas nuestras pobres mascotas ke nos aman tanto... por eso por favor cuidanlas bien por ke ellas nos aman!!! va un temita para acompañar el post por algunos taringueros ke no han sido amamantados de pequeños cerre los comentarios de este post, gracias a todos los que pasaron con buena onda!!!