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Qué es la subjetivación neoliberal? Por Jorge Alemán
OfftopicporAnónimo6/5/2017

Una vez más, en su último libro La pesadilla que no acaba nunca Christian Laval y Pierre Dardot profundizan su analítica del neoliberalismo en su nueva extensión planetaria. Siguiendo una tradición foucaultiana, estos autores no ven al neoliberalismo como exclusivamente un “mal” de los mercados financieros que tendrían como cometido destruir el espacio público. Más bien, el neoliberalismo es un nuevo orden racional que va borrando tendencialmente la diferencia público-privado y que dispone de la potencia de apropiarse de los distintos órdenes de la vida hasta llegar a configurar el modo más íntimo de la vida del sujeto. Para estos autores, funciona una suerte de promesa neoliberal que en su ejercicio cautivante constituye a los sujetos en su propio modo de ser. En el capítulo denominado “la ilimitación de la subjetividad”, reconociendo la clara inspiración en la tesis de Lacan indagan el modo en que la condición primordial “ilimitada” del neoliberalismo se introduce en la vida de los seres hablantes. Por condición ilimitada, estos autores, al igual que Lacan, admiten que el nuevo capitalismo no puede ser intervenido ni regulado por ningún exterior. Su potencia conectora, abarcadora e interventora en la propia conformación de los lazos sociales es imposible de limitar. ¿En qué afecta esto a los sujetos?, ¿cómo interviene esta potencia ilimitada en la propia constitución de los sujetos? En primer lugar, los autores insisten que el neoliberalismo ha sabido construir un “imaginario” al que no se le ha podido contraponer un mundo alternativo por parte de la izquierda. Lo que le otorga al neoliberalismo su carácter de promesa y seducción es que a través de distintos dispositivos acompañados por “coachs” de distinto tipo y managers del alma de diferentes cuños y estilos han introducido una lógica de rendimiento y de “autovaloración de sí” donde el sujeto solo es una voluntad de acumulación del propio valor. Aunque los autores no citen a Heidegger, esta cuestión evoca claramente su lectura de la Técnica en conjunción con la Voluntad de Poder, esa voluntad que sólo anhela aumentarse a sí misma indefinidamente. En el neoliberalismo los sujetos no sólo venden su fuerza de trabajo bajo la forma Mercancía, también existe algo que compromete al propio ser con un “capital humano” y un “espíritu empresarial” que lleva a la existencia misma a comportarse como una empresa. No se trata de tener una empresa ni de trabajar en ella, sino de existir bajo el mandato de convertirse a sí mismo y a la propia relación con uno mismo en capital financiero. Laval y Dardot enmarcan esta operación en la fórmula (S-S’) donde el sujeto se engendra a sí mismo ilimitadamente en capital financiero y el capital financiero en sujeto. En efecto, se trata de un movimiento circular tal como Lacan describe el funcionamiento del Discurso Capitalista. En este aspecto, señalemos que en este discurso ilimitado se van borrando progresivamente los legados simbólicos, la alteridad y la imposibilidad que la determina, hasta volverse la vida expresión de un presente absoluto. Sin duda se trata, y los autores lo señalan, de un proceso permanente de “automaximización”. O como lo dicen los propios autores: “el sujeto autoaumentado es el que goza del valor que es él mismo”. O, en otros términos, el sujeto goza de la producción que aumenta su valor. En este punto es necesario aclarar e insistir en que “goce” en Lacan es diferente de placer, el que siempre es regulado y limitado. El goce es un “mas allá del Principio del Placer” que se ajusta adecuadamente al dispositivo del rendimiento empresarial vinculado a su carácter compulsivo, adictivo y finalmente su reverso depresivo. Y por supuesto, dado el carácter existencial de estos dispositivos, los mismos afectan a los sectores incluso más desposeídos. No obstante, a pesar del excelente y completo análisis que Laval y Dardot ofrecen sobre la razón neoliberal no logran explicar por qué esta promesa de volver a la propia vida una empresa interminable de maximización del propio valor resulta tan irresistible y atractiva para los sujetos que se entregan incondicionalmente a la misma, incluso contra sus propios intereses. Tal vez esta cuestión no es despejada con la argumentación suficiente porque los autores incurren en este caso en un error clásico: están atravesados por una noción ambivalente de la categoría del sujeto. Al pensar al sujeto constituido por el Poder, el sometimiento, la sujeción al mismo, se lo presenta como un hecho primario y constitutivo de la existencia humana. Pero el suelo nativo del sujeto, el lugar desde donde adviene a su propia existencia no es el Poder, sino la estructura del lenguaje que lo precede y lo espera antes de su propio nacimiento. El sujeto es un accidente fallido y contingente que emerge en el lenguaje atravesado por la incompletud y la inconsistencia. Radicalmente dividido, agujereado y que necesita siempre de distintos recursos “fantasmáticos “ para soportar su falla constitutiva. Esta es la verdadera razón por la cual la promesa neoliberal puede encontrar su anclaje en el sujeto, e incluso ser deseada. Por ello, es fundamental distinguir metodológicamente al sujeto causado como un efecto contingente por el lenguaje de la “subjetividad” producida por los dispositivos de poder. Si esta distinción no se efectúa el círculo es imposible de cortar. Si la subjetividad esta producida por el poder, ¿por qué razón encontrará en ella misma recursos para sustraerse de aquello que la ha constituido? Como se puede apreciar este es un problema político de primer orden si se desea pensar en experiencias contrahegemónicas con respecto al neoliberalismo. Nuestra experiencia de lo Común es la copertenencia al surgimiento en la lengua , siempre fallido, en falta y tentado por las diversas promesas imaginarias de “autovalorizarnos” de tal modo que la verdad de nuestra fragilidad constitutiva se esconda para nosotros mismos. He aquí, a nuestro juicio, uno de los secretos que brindan su fuerza a la promesa del imaginario neoliberal.

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Y el Clarín a la carga ordenó - Por Mempo Giardinelli
OfftopicporAnónimo6/12/2017

Tensiones, temores y enojos se notan en estos días en la política bonaerense. Y es lógico. No es sencillo el armado de lo que El Manifiesto Argentino propuso llamar Confluencia Nacional y Popular y que ahora para descartar la interna que fogonea el Grupo Clarín sería, dicen, un nuevo Frente o Coalición o como se llame. Con la expresidenta candidata, y por fuera de las PASO. Todo dependerá –se rumorea– una vez más de ella misma, quien para su tropa es infalible porque no perdió nunca una elección en la que fue candidata. Claro que muchos recuerdan que también practicó dedazos desafortunados, apellidados Lousteau, Massa, Pichetto, Bossio et-al. Pero para los más optimistas eso no es ahora lo importante, sino su nombre en una lista electoral. No hay unanimidad en las filas por su candidatura, que en todos los mentideros se reconoce plagada de riesgos. Algunos todavía sugieren preservar a la dama en esta instancia, incluso para ver en el tablero a ciertos peones con ansias de coronación. Hay entusiastas dirigentes y soñadores, militantes abnegados y de los otros, que hacen cola dispuestísimos a acompañarla. O a sucederla. Jamás se sabrá si sus consejos y runrunes son sinceros, pero el esfuerzo de tantas conjeturas y reuniones se dirige, nomás, a convencer a la dama de saltar al ruedo, acaso empujada por laderos (que son muchos) que serían nada sin ella. Parece inminente que el país todo la vea nuevamente en campaña, pero, como preocupa a muchos, en condiciones harto complejas. Primero porque es difícil entender y tragar que el macrismo siga teniendo una fuerte intención de voto en la PBA, siempre por encima del 30 por ciento y pudiendo crecer. Y segundo porque más o menos un similar 30 por ciento le dan las encuestas al kirchnerismo (aunque en este caso con más pinta de techo que de piso). Lo cual, siendo peligroso, no sería lo peor. Porque lo peor, y sería bueno que alfiles y peones lo recordaran, es la negación de las propias limitaciones y la sobrevaloración de las propias fortalezas. Suele ser letal en política. Por eso ante todo debe ponderarse la fuerza del adversario a vencer. No alcanza con denunciar los excesos, corruptelas y barbaridades que comete el adversario, ni su antipatriotismo neoliberal, racista y clasista. No alcanzan el fastidio ni combatirlos apelando a la nostalgia de que fuimos mejores aun con desatinos y torpezas. Ni mostrando comparaciones económicas, que, para los sectores medios y sobre todo los más jodidos, resultan inexorablemente aburridas y desvían atención y rating hacia los señores Tinelli, Del Moro y sus troupes, y entonces todo se confunde por superficial y vacío. La semana pasada empezó a aclararse todo, aunque aún sin certezas. Pero ya cabe preguntarse si no será que la trampa está servida. El ex ministro silencioso está rodeado, y es cada hora más evidente el apoyo de Clarín y La Nación. Tiene a un especialista susurrándole al oído, uno que fue favorito del kirchnerismo y luego se supo que laburaba para Clarín; que después rodeó a Massa cuando parecía la esperanza blanca y que es –cabe reconocerle el mérito– el mejor intrigante político en las sombras de este país. Especie de Durán Barba con mejor discurso y cámaras siempre a disposición, parece claro que es la mano que hoy mueve los hilos en la rara circunstancia de que nadie parece recordar la sabia recomendación de Arturo Jauretche: ver cada mañana qué desea La Nación –ahora asociada a Clarín– para entender lo que no es bueno para el campo nacional y popular. Alrededor del silencioso que desespera por competir hay otros, claro, que desde el kircherismo ya votaron macristamente aunque con discurso nac&pop. Con fondos buitre, endeudamientos o jueces a la Corte se quemaron igual que el eterno senador rionegrino que fue ultramenemista y ultrakirchnerista y hoy ultraquiénsabe. Y también hay algunos no quemados pero para esta columna inexplicables, que dicen amar y cuidar lo que sin embargo están destruyendo. La unidad es necesaria, hoy, si lo que se quiere es vencer. Y una prueba se tuvo el domingo anterior: en La Rioja y en Chaco se ganó muy bien, pero se perdió la intendencia de Corrientes (ganada en 2009) por una bifurcación como la que ahora alienta el anticristinismo aunque no se quieran llamar así. Los porteños casi no se enteraron de que el radicalismo macrista ganó por tres puntos. Pero tres puntos y medio tuvo el FPV disidente que fue por fuera y no apoyó al intendente kirchnerista. Mejor lección, imposible. Los grandes multimedios –ese gigantesco emporio mentimediático que es el Verdadero Gobierno de este país– están detrás de todo esto. Es evidente que cooptan a troche y moche, y no importa si con dinero, promesas o amenazas. Los tienen de su lado, los protegen y promocionan. Y los usan para el gran objetivo que les queda, ahora que ya se apoderaron del país: destruir a Cristina no por sus fallas sino por sus virtudes. Por eso la odian tanto del otro lado de la grieta que inventaron y profundizan: porque es inteligente, combativa, altanera y dura; porque está del lado de los jodidos; porque aguanta todo lo que le tiran y nunca se rinde. Y porque es mujer y morocha. Es difícil saber si la inminente decisión electoral de la expresidenta será la mejor. Pero lo seguro es que es un riesgo enorme. Quizás fuera conveniente esperar hasta el último minuto y que muevan piezas primero desde el silencio. O una negativa estratégica mutable sobre la hora misma del cierre de listas. O acaso ir ella en el puesto décimo o más abajo, y traccionar votos desde atrás y con menos riesgo. Ya no hay tiempo de hacer lo que sí se debió: abrirse de una buena vez hacia el panradicalismo lastimado y convocarlo a la gesta patriótica que muchísimos yrigoyenistas y alfonsinistas aceptarían porque está en su esencia. E ídem el millón y pico de socialistas de corazón que en todo el país llevan años desperdigados y desperdigándose. Lo cierto es que ahora, enfrentados dos hipotéticos tercios de votos y dada la enervante oleada propagandística, el tercio faltante no parece garantía de triunfo ni con la dama al frente. Parafraseando a Don Ata, las preocupaciones son de nosotros; las sonrisas, de Clarín y La Nación. Se les ve la hilacha detrás de esa candidatura hasta ahora muda. Los errores de construcción política se pagan, y más si el monstruo es cada vez más grande y pisa cada vez más fuerte. Macanón haberlo subestimado hace años, cuando incluso se coqueteó con él. Después fue imposible vencerlo. Hoy eso es historia. Pero para tener muy en cuenta. Y bueno sería, además, que no todo en política se reduzca a la capital federal y la PBA. Con unidad y buenos candidatos en Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Tucumán, por lo menos, es posible una gran elección nacional.

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El cuerpo de milagro; por Sandra Russo
OfftopicporAnónimo6/16/2017

Hubo un día de Reyes, en Jujuy, hace unos años, en el que entendí cómo y por qué Milagro estaba al frente de la Tupac Amaru. Habíamos estado siguiéndolos a ellos desde muy temprano, y ya era muy tarde, pasadas las once de la noche. La organización había desplegado ese día, como todos los días de Reyes desde hacía más de quince años, toda su estructura para homenajear a sus niños. A lo largo de muchas cuadras en la avenida paralela al río, centenares de mesas armadas con tablones y caballetes habían sido cubiertas con manteles de hule coloridos, y cada uno de los grupos de las copas de leche había adornado la suya con guirnaldas de papelitos cortados con tijeras escolares. Cada copa de leche tenía su propio nombre (“Las hormiguitas de Humahuaca”, “Los ositos tupaqueros”, “Copita de amor”), y con ellos habían hecho souvenires a mano, corazoncitos de cartulina con letra infantil y fibra titilante, para intercambiar con los demás. Sobre las mesas ya estaban desde temprano los manjares: cubanitos con dulce de leche, galletas, alfajores, sándwiches con jamón y queso, chizitos en abundancia. A unas quince cuadras de allí, en la estación, Claudia, la hija de Milagro, supervisaba el galpón en el que habían depositado los varios miles de juguetes que habían comprado al por mayor unos días antes. Había desde bicicletas a tambores, y muñecas, muchas muñecas de todos los tamaños, y bebés de plástico, y triciclos, y juegos de herramientas, y kits para hacer collares de mostacillas y falsas perlas. Ese galpón custodiado por un grupo de tupaqueros fornidos es una imagen que me ha quedado grabada como una foto del motivo de una lucha, como una síntesis del motor imparable, del anhelo que enciende diariamente en muchos lugares del mundo el corazón de los luchadores populares: un galpón lleno a tope, un día de Reyes, de juguetes preciosos para todos los niños. La otra foto, la del liderazgo, la obtuve a la noche, después de ese largo día en el que los Reyes habían recorrido todas esas cuadras repartiendo regalos, y todo había sido apretujón, carcajada, moco, abrazo y felicidad. Reventados, ya con las mesas y los tablones retirados y apilados, los militantes que quedaban estaban repartidos en pequeños grupos tirados en los cordones de las veredas. Ya habían pasado, como estaba convenido, los camiones de la basura, pero de pronto Milagro comenzó a inquietarse porque veía basura allí y basura allá. La detecté en ese momento, en el de darse cuenta de que había basura. Los demás seguían charlando pero ella se puso a mirar en otras direcciones. Se paró, cruzó la calle y buscó la rama de un árbol. Empezó en silencio a barrer la calle con esa rama. Poco a poco todos se dieron cuenta y la fueron siguiendo, y en pocos minutos había decenas de personas barriendo la calle con ramas de árboles, y montoncitos de basura en cada esquina, que recogieron luego los camiones de la basura, a los que Milagro volvió a llamar porque, según les dijo, no habían hecho bien el trabajo. Cuando se fueron, todo quedó exactamente igual a como la Tupac lo había encontrado esa madrugada. “Si no después nos andan diciendo sucios”, dijo Milagro. Pensé que por eso ella estaba al frente, que ése era su estilo de liderazgo y que eso que yo tenía la suerte de ver era un liderazgo de los más genuinos y entrañables posibles, porque empezaba en el cuerpo de Milagro. Ella podía ordenar porque era la primera en estar atenta, en ocuparse y en hacer el trabajo. Porque en cuestiones profundamente formativas de una organización como aquella, tallada sobre un sector de población estigmatizado desde hace mucho más que doscientos años, Milagro ejercía un liderazgo directo que era mostrar, mostrarse dando el ejemplo. El sábado pasado la vi en el penal, 500 días después de haber sido detenida por motivos políticos. Está muy flaca pero tiene una energía que le sale por la boca y los ojos. Yo venía con la angustia de ver el barrio. De ver la saña, de ver el odio. De ver cómo aquella colmena trabajadora y feliz que había conocido se volvió pura desolación y vidrios rotos. No hablamos de eso. Ella está fuerte porque es fuerte. Era una hermosa tarde de sol, y estaba con su enorme familia. Charlamos sobre temas entremezclados. Al irme, la vi de lejos mientras me iba alejando por la larga cuadra que la separa de la calle. Y pensé que Milagro hoy sigue siendo la misma que vi barrer la calle, que es su cuerpo el que está preso porque el régimen de Morales quiere extirparla como si fuera un yuyo, a ella y a la organización de los pobres. Pero los líderes como Milagro saben hablar desde el silencio, y estando presos siguen dando el ejemplo. Porque Milagro no es sólo ella, sino además los que la antecedieron y los que llegarán a este mundo con piel oscura y un destino marcado por la carencia y el desprecio; porque Milagro Sala hoy dona su cuerpo detenido, vigilado, castigado, a la larga lucha latinoamericana que nunca cesó ni cesará.

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Embrutecer, pero que no se note - Por Mempo Giardinelli
OfftopicporAnónimo5/23/2017

Embrutecer, pero que no se note Por Mempo Giardinelli En materia educativa la restauración neoliberal a cargo del macri-radicalismo gobernante ha empezado a ejecutar las políticas más retrógradas de los últimos 100 años. Si bien en el kirchnerismo hubo políticas contradictorias, y otras resultaron incompletas, el hecho relevante en materia educativa fue que durante 12 años el acento se puso a la vez en lo salarial, lo legislativo y lo social, puesto que en 2003 todo eran urgencias. Además sus políticas de lectura sentaron las bases para que las nuevas generaciones tuviesen pensamiento crítico e hiciesen culto de la memoria y el espíritu patriótico. Que se pudo hacer mejor, sin dudas. Pero es también indudable que el rumbo de los tres ministerios (Filmus, Tedesco, Sileoni) fue continuo. Rumbo que ahora es destruído con fría y antinacional determinación. Los estafadores que hoy gobiernan pavimentan el camino hacia una educación empresarial, que pagarán “los que puedan” y no recibirá la mitad de la población. Para eso, con prisa y sin pausas, vienen cerrando todos los programas de lectura que durante años crearon nuevos lectores. He aquí todo lo que discontinuaron en menos de un año y medio: La compra y distribución de libros para bibliotecas escolares y colecciones de aula, que entre 2003 y 2015 entregó 96 millones de libros de texto escolar, técnicos, pedagógicos y de literatura, lo que además dio impulso a la industria editorial y cuya selección se hizo mediante procesos transparentes de licitación y con participación de especialistas de todo el país. La edición, compra y distribución de libros para el Programa “Libros y Casas” del Ministerio de Cultura, que entregaba bibliotecas en cada vivienda social, así como las ediciones del Programa “Primeros años” del Ministerio de Desarrollo Social para comedores comunitarios, guarderías, hospitales y espacios afines. La publicación y distribución de colecciones que conformaron un patrimonio común de lecturas en escuelas y bibliotecas de todo el país, como “Leer por leer” (4 millones de ejemplares en 5 tomos con 180 textos de literatura universal para los 180 días de clase), “Leer la Argentina” (7 tomos con 290 textos de autores de todas las regiones del país) y varios más. La publicación y distribución de libros de lecturas para estudiantes y docentes, como “Para seguir creciendo” (5 tomos de lecturas literarias para egresados de cada nivel) y “Palabras para vos” (libros de cuentos de entrega domiciliaria a todo el padrón de docentes del país). Cientos de publicaciones literarias breves y en formato económico con cuentos y poemas de autores de cada provincia y de los países del Mercosur, distribuidas en escuelas, colonias de vacaciones, canchas de fútbol, taxis, ómnibus, trenes, peluquerías, balnearios, hospitales, comedores, parques y plazas, de los que se repartieron más de 40 millones de ejemplares. La dotación anual de colecciones de libros a cada aula de todas las escuelas públicas del país y cada sala de niños de 3 años con una bebeteca. El programa de intensificación de la enseñanza de la lectura “Leer con todo” y el “Programa de Desarrollo Profesional en Alfabetización Inicial”. Toda la política de fomento lector a través del Plan Nacional de Lectura, así como la financiación de planes provinciales que desarrollaron acciones propias, incluyendo encuentros de escritores, ilustradores y especialistas con niños, jóvenes y docentes en todo el territorio nacional. Y con el cierre del PNL la política de cercanía y contexto de su estructura federal (5 coordinaciones regionales con sus equipos) que garantizaban coherencia a la política nacional de lectura proveyendo recursos y acompañando a los equipos provinciales. Y también los seminarios de capacitación para la formación de docentes mediadores por parte de especialistas y equipos del PNL; la instalación de Bibliotecas Abiertas en las cárceles de todo el país; la edición y distribución territorial de lecturas en lenguas originarias; la apertura de la Biblioteca Nacional con talleres de lectura y escritura, debates, conferencias temáticas y rescate del patrimonio literario y de la prensa gráfica. Y obviamente es repudiable la discontinuación del fomento de la lectura digital que produjo el vaciamiento del Programa Conectar Igualdad. Todo eso han deshecho hasta aquí. Pero ahora, como frutilla de postre envenenado, viene lo peor: el Ministro Bullrich impone una aberrante propuesta que significará la destrucción lisa y llana del extraordinario avance lector logrado en lo que va del siglo. Por circular enviada a fines de 2016 a todas las provincias, se exige ahora que los ministerios provinciales cumplan el así llamado “Plan Federal de Fomento de la Lectoescritura”, enunciado que delata una grave confusión conceptual porque la lectoescritura es proceso de enseñanza y no práctica a fomentar. Sin dudas diseñado con criterio marketinero y propagandístico antes que pedagógico, este Plan es presentado como “Cadena Federal de Lectura”, está escrito en un absurdo castellano neutro y su propuesta central es organizar sesiones de 24 horas de duración junto a un “Lectomóvil” que visitará las provincias... Ordena el “diseño de la ruta federal lectora que mejor satisfaga criterios operativos, logísticos y presupuestarios”, que deben hacerse “en lugar público, simbólico, de fácil acceso, seguro y que no entorpezca el tránsito para aparcar...” Muestra clara del lenguaje idiota (en Argentina nadie aparca coches, sino que los estaciona) además exige que cada ministerio provincial se ocupe de garantizar un fuerte impacto en la prensa local. Para esta “Cadena” lo fundamental es el control de los textos, por lo que ni siquiera se priva de disimular la censura previa: “Evitar incluir títulos que posean un lenguaje inapropiado (por ejemplo, uso de malas palabras o groserías), una temática incompatible con el Programa (por ejemplo, manifiestos políticos partidarios) o que provengan de autores que generen conflictos o suspicacias”. Sic y recontrasic. La lectura para estos tipos no está vinculada a lo que leer es (un camino hacia el conocimiento y el pensamiento propio) sino a mostrar “escenas de lectura” en forma de “eventos” como los concursos de escritura para estudiantes de 6º de primaria, cuyo texto ganador será objeto de lectura en un estadio de fútbol... Tan obtusa propuesta busca engañar a la opinión pública con fotos de gente leyendo. Pero, sobre todo, embrutecer a las próximas generaciones de estudiantes argentinos, sin que se note demasiado.

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El Kirchnerismo atraviesa el desierto, por Jorge Alemán
OfftopicporAnónimo6/27/2017

Por Jorge Alemán* (para La Tecl@ Eñe) En diversos textos siempre he insistido en que el kirchnerismo no debería quedar subsumido en una interna peronista. El kirchnerismo durante su período histórico dio lugar a nuevas maneras de experimentar lo político. Incluso dando lugar a distintas emergencias pertenecientes a una lógica emancipatoria que excedían al propio kirchnerismo. Es lo que sucede cuando un movimiento político toca a lo más real de las vidas. Su grandeza consiste en generar aquello que lo sobrepasa. Las dinámicas de experiencia social, memoria, militancia, lecturas, indagaciones históricas, reconocimientos simbólicos que tuvieron lugar en la situación K, constituyen una reserva ética y política que en primer lugar debe ser custodiada. Cuidar esos hitos históricos debe estar más allá de cualquier cálculo electoral, interna política o análisis de coyuntura. Esta vez se trata de una apuesta que aunque como toda auténtica apuesta carece de garantías de "éxito" inmediato, es sin embargo el único modo de estar a la altura del legado en reserva que debe todavía ser desplegado en todas sus consecuencias. El peronismo nunca fue una mera cuestión nominal; ha sido el movimiento de liberación nacional y por ello ha llegado la hora de admitir que esa herencia no pervive en lo que actualmente se autodenomina peronismo. Una máquina de internas al servicio de profesionalizar la política. En este aspecto, el kirchnerismo ha sido la "contingencia" que ha resignificado las grandes encrucijadas transformadoras del peronismo, desde la "resistencia" a la "tendencia revolucionaria" y el gobierno de Cámpora. La inmersión de Cristina en el eterno retorno de la interna peronista, por más bien intencionados que sean los análisis con respecto a la perspectiva electoral, hubiera sido finalmente frente a la apuesta que su legado demanda. En la Argentina la palabra "izquierda" es controvertida porque siempre se la asocia desde lo "nacional y popular" a orientaciones meramente testimoniales, o peor aún, a grupos funcionales a la derecha. Pero el kirchnerismo es la señal más clara de que ha llegado la hora de admitir que un movimiento, en este caso un Frente, que aspira a ponerle freno al Neoliberalismo y ser nacional y popular, o es de izquierda o no es. Esto aunque no sea necesario emplear el término en cuestión. Se debe cumplir como un frente de izquierda aunque no se pronuncie como tal. No es necesario proclamarse de izquierda, es suficiente con que la derecha no esté presente. "En la Argentina la palabra "izquierda" es controvertida porque siempre se la asocia desde lo "nacional y popular" a orientaciones meramente testimoniales, o peor aún, a grupos funcionales a la derecha. Pero el kirchnerismo es la señal más clara de que ha llegado la hora de admitir que un movimiento, en este caso un Frente, que aspira a ponerle freno al Neoliberalismo y ser nacional y popular, o es de izquierda o no es. Esto aunque no sea necesario emplear el término en cuestión." Espero que los compañeros de izquierda, por fin, tengan al menos esta perspectiva. Es el peronismo el que si quiere ser fiel al movimiento nacional y popular, se debe sumar al Frente liderado por Cristina. Ese frente que aúna con la presencia del término Ciudadano lo mejor de la tradición republicana, y con la V de la victoria lo que siempre retorna como interpelación al régimen dominante. Puede que haya una larga travesía por delante pero Argentina tenía que salir del "eterno retorno", que no es más que un disfraz de una forma repetitiva y mortífera de hacer política. Madrid, 22 de junio de 2017 *Profesor honorario de la UBA, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (España) y de la Escuela de Orientación Lacaniana (Argentina).

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Verdad relativa y verdad confirmada por Hugo Presman
Verdad relativa y verdad confirmada por Hugo Presman
OfftopicporAnónimo7/5/2017

El gobierno dice una verdad relativa. Hay una palidísima reactivación económica comparando sobre un año de retroceso casi generalizado como el 2016. Hay crecimiento en los últimos tres trimestres basado fundamentalmente en un sector muy beneficiado como la agricultura de la zona pampeana, la pesca, la obra pública y la construcción privada a lo que se agrega el sector financiero. En cambio la industria cae de trimestre a trimestre sin encontrar un piso, aunque selectivamente tuvo una recuperación en el último mes de mayo del 2,7%, en comparación al nivel casi de subsuelo de igual mes del 2016, después de 16 meses de retroceso. Los despidos en este sector aumentan mes a mes. A su vez hay una disminución del ritmo inflacionario, aunque en forma de serrucho, es decir con disminuciones y recuperaciones. El gobierno levantará en la campaña electoral aquello de ir en camino de cumplir con lo que había prometido de crecimiento económico y baja del principal enemigo económico que centró en la inflación, sin aludir a los profundos daños colaterales. Todo ello en un contexto precario y atado con alambre. Esa es una verdad relativa. El esmirriado crecimiento implica en un análisis abierto, el cambio de modelo económico. El denominado DADA, basado en cuatro etapas ya cumplidas: devaluación, ajuste, deuda (endeudamiento) y apertura económica. Claramente un modelo agro-extractivo-exportador, combinado con el de rentabilidad financiera. La destrucción de la industria, junto con el creciente desempleo al focalizarse en el sector de mayor ocupación, es lo realmente buscado y no un error de implementación. Para bajar la inflación a un nivel cercano al último año de Cristina Fernández, desde el Banco Central se ha implementado un rígido corset monetarista por el cual se incentiva el ingreso de capitales golondrinas en bandada para aprovechar las más altas tasas de interés del planeta, al liquidar los dólares y recibir pesos, produce dos efectos: mantiene anclado el dólar y dentro de la teoría monetarista necesita neutralizar el dinero moneda nacional con la emisión de LEBAC a una tasa promedio del 25%. Esto a su vez abre dos caminos sinuosos: 1) tiene un costo en intereses de 1000 millones de dólares mensuales; y, 2) al suscribirse a 35 días es una bomba de tiempo que ante cualquier eventualidad importante nacional o internacional, produzca una huida en manada. En la última semana, se renovó sólo el 77% de las LEBAC, rebote de no haber podido entrar en la categoría de país emergente. El diario El País de Madrid, que analiza con ojos benevolentes al gobierno argentino escribió: “Hasta ahora, Mauricio Macri solo había recibido buenas noticias del mundo financiero internacional. Organismos como el FMI alababan sus reformas, los inversores se peleaban por hacerse con las jugosas emisiones de deuda argentina , a un tipo de interés que no ofrece casi ningún país en el mundo. Y líderes de los países centrales aplaudían todo lo que hacía. Argentina acaba de recibir el primer jarro de agua fría, y el efecto ha sido muy duro en las primeras horas. Morgan Stanley decidió, contra pronóstico, mantener al país como "mercado fronterizo" y no elevarlo a "mercado emergente". La bolsa cayó con fuerza y el dólar subió tras la primera mala noticia internacional para el Gobierno argentino.” Los montos de la LEBAC equivalen a la masa monetaria, es decir al total del dinero en manos de particulares, empresas y bancos; y observado desde otro ángulo, equivale al total de las reservas. Este es el modelo de rentabilidad financiera, que mientras se endeuda a altas tasas financia la fuga de capitales, que ya es intensa, a un promedio de alrededor de 1500 millones en turismo y 3000 millones en atesoramiento y salida al exterior. Los números de la economía son decididamente malos, y esa es la razón fundamental por lo que no llegan, si alguna vez lo hacen, las inversiones ilusorias. Usar un argumento único y excluyente con relación al pasado, a los obstáculos del presente y a la inviabilidad de futuro, derivando un sustantivo en un adjetivo descalificativo omnipresente denominado kirchnerismo, necesita un poco más de tiempo para que quede desnudo como un espantapájaros precario y mentiroso. Es una situación paradojal: por un lado se lo da por muerto y por otro tiene tanta fuerza que amenaza el futuro del gobierno en la Provincia de Buenos Aires y le impide coronar de éxitos el presente. Ese presente donde el gobierno no ahorra impiedades hacia los sectores más débiles, sacando pensiones a los discapacitados, retaceando remedios a los jubilados, obligando a trámites kafkianos para demostrar la condición de viudos o viudas a personas que han perdido a su cónyuge, a veces hace tantos años como los que acumula el presidente, eliminando planes para los jóvenes como el Progresar y suprimiendo las entregas de computadoras en los colegios, todo ello en nombre de una mejor educación. Se suspende la prestación a millones bajo la excusa de irregularidades en algunos miles. Es la fórmula de George Bush hijo, quien propuso evitar los incendios forestales arrasando los bosques. Con criterios similares se desarrolló el conflicto docente en la Provincia de Buenos Aires. La oferta inicial del gobierno fue del 17%, aduciendo que no había recursos para un incremento mayor. Se usó a los docentes y los alumnos como experimento de un tope salarial mientras se denostaba a los dirigentes sindicales y a los docentes de tener de rehenes a los alumnos. Pasaron cuatro meses con ofrecimientos minúsculos del oficialismo hasta que de pronto se elevó la oferta a un 27%, que es probable que sea aceptada. Se enarbola en dialogo que sólo sirve para entretener y dilatar soluciones y cuando el interlocutor se impacienta se desestima el meneado consenso y se saca por decreto el salario mínimo vital móvil apenas $300 más que la propuesta empresaria alcanzando los $10.000 en un lejano julio del 2018. Si se trata de la expropiación de empresas abandonadas por sus propietarios y autogestionadas por los trabajadores, con aprobación de la legislatura, la gobernadora como Superman cambia su ropa de Heidi y se viste de Margaret Thatcher y las veta. Es un gobierno que tiene una planilla de Excel en la cabeza y un témpano en el corazón. Hablan de dejar atrás el pasado mientras consuman la sustitución de la producción nacional por la importada, reconvirtiendo a las industrias en importadoras, ello cuando directamente no desaparecen. No es un error sino una política planificada. Mauricio Macri afirmó en su reunión en Olivos con los periodistas de la farándula, según Perfil del 11 de junio: “Nosotros hablamos con esa gente, los dueños de una fábrica de zapatillas de Rosario que tiene 300 empleados y está por cerrar, para que trabajen en el puerto, porque abrimos la importación de zapatillas ya que acá valen dos mil pesos y la que viene de afuera seiscientos pesos.” El proyecto de destrucción industrial se patentiza en las REPRO (Programa de Recuperación Productiva) que en momentos en que aumentan los despidos, disminuyen significativamente estos planes de sostenimiento en un 84%. Las REPRO fueron creadas en el año 2003 como una respuesta del Estado frente a los despidos. Ante una situación acreditada de crisis de una empresa, el Ministerio de Trabajo otorga a los empleados una suma mensual de hasta un salario mínimo, vital y móvil por trabajador, por un plazo de hasta doce meses. La empresa que lo solicita debe, a su vez, presentar un plan de recuperación y comprometerse a mantener a la totalidad de su planta. Ahora se abandona a la empresa y se desampara a los trabajadores. En cambio a las grandes empresas concentradas y que fijan los precios en el mercado les va muy bien: “Las acciones cerraron en primer semestre de fiesta, subieron 25% en dólares. Las del sector energético superaron el 100% por las alzas de tarifas y la perspectiva que estas continúen; el rendimiento en pesos promedió el 30%, creen que seguirá la tendencia” ( Tapa de La Nación 3 de julio). De fondo puede escucharse aquello de Atahualpa Yupanqui: “Las penas y las vaquitas se van por la misma senda, las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas” Es el mismo gobierno que levanta la bandera de la anticorrupción y que según el columnista Eduardo Van der Kooy, del multimedio Clarín, unos de los principales beneficiados, escribió el 2 de julio: “Ningún gobierno desde 1983 sufrió en sólo un año y medio tantas imputaciones judiciales como el de Mauricio Macri . Ya acumula 62.” El concepto de modernización vacía la ciencia y la tecnología en nombre de un progreso inverosímil, con un Presidente que inaugura plantas industriales en el exterior como lo ha hecho con TECHINT, mientras la empresa despide trabajadores en la Argentina . Eugene Ionesco, el escritor rumano, abanderado del teatro del absurdo, hubiera sido hoy en la Argentina , un escritor realista. Todo huele a mentira y trampa. En nombre de la transparencia se contrae una deuda de 2750 millones de dólares a 100 años, cuya intención se anuncia a la mañana y se la contrae a la tarde con la intervención de los Bancos HSBC, CITI, SANTANDER Y NOMURA. Se les hizo un descuento del 10% por lo que la Argentina de entrada recibió no 2750 millones sino 2475 millones. Por la misma razón la tasa se eleva de 7,12% al 7,90%. Méjico contrajo una deuda similar a una tasa del 5,80%. La concreción de este despropósito fue una respuesta a una solicitud de los colocadores de deuda. Luego de ello el Ministro de la Deuda Luis Caputo, se enorgullece que aquellos lo elogien superlativamente. Es lo mismo que el Momo Venegas ensalzado por la Sociedad Rural. La pesada herencia futura que dejará el macrismo ha encontrado una imagen didáctica en este bono a 100 años, que impacta por lo pequeño del capital tomado, por la alta tasa de interés y lo desmesurado del plazo. Los intereses de la deuda ya implican el 10,6% del gasto público, que resulta muy significativo porque desde el 2001 no llegaba a los dos dígitos. Lo que se avizora después de octubre, gane o pierda el gobierno en la Provincia de Buenos Aires, pero con revalidación popular si gana, se puede leer en los medios oficialistas que le dan una cobertura de protección blindada: “cambios laborales (contra los trabajadores); tributarios (bajo la inspiración del santuario liberal FIEL); judiciales ( justicia adicta); previsional ( aumento de la edad jubilatoria y desactualización de los haberes mensuales y del sistema político (eliminación de las PASO, voto electrónico, división de la Matanza).” La noticia sin los paréntesis está en La Nación del 29 de Junio y del 2 de julio. Si con un triunfo de una diferencia escuálida en noviembre del 2015 no han dudado en implementar políticas de transferencia de ingresos hacia los sectores concentrados, que le ha valido la justa caracterización de “gobierno para los ricos”; mechado inteligentemente con mantenimiento y ampliación de la Asignación Universal por hijo para engrasar las reformas de estructura y hacerlas políticamente viables; junto con el incremento del déficit fiscal que evitó los estallidos, ahora seguramente irán por todo. La concentración económica es el lado A cuyo lado B es la desindustrialización, el incremento de la desocupación, la pobreza y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios La fusión de Cablevisión con Telecom, según el especialista Martín Becerra, implica que “concentrará el 34 % de la telefonía móvil, el 56% de las conexiones a Internet por banda ancha fija, el 35 % de la conectividad móvil y el 40% de la TV paga. La fusión expresa un hito en la concentración de los mercados de información y comunicación de la Argentina y supera todos los niveles previos, que ya eran elevados.” El gobierno está reconfigurando a la Argentina . Si triunfa en octubre, las verdades relativas seguirán siendo relativas pero las verdades confirmadas, pasarán a ser irreversibles. 02-07-2017

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La despolitización, miseria individual del liberalismo
OfftopicporAnónimo5/20/2017

La despolitización, miseria individual del liberalismo Por Guillermo Cichello I) Ingenuidad, indolencia sobre las consecuencias de la elección que llevó a Mauricio Macri a la presidencia; se puede reprochar eso a muchos votantes que han visto sus vidas transformadas desde 2016, por despidos laborales, represiones policiales, recortes en salud o asistencia social, exigencias extenuantes en la jornada de trabajo. Todos recordamos la desconcertada declaración del obrero de Cresta Roja baleado en el bautismo de fuego de la represión macrista: “mis hijos y yo lo votamos porque queríamos un cambio, lo vimos bailar en el balcón de la Casa Rosada, nos pusimos contentos. Así nos paga…”. O el operario de la empresa Ar Zinc o el chapista de Córdoba o el jubilado que escribió una carta a Clarín –que cobraron cierta celebridad-, pero en el mismo sentido tantos otros, cuyas razones para el arrepentimiento evidencian lo poco que han creído que la política iría a incidir en sus vidas cotidianas. Pero hay que suponer, además, la existencia de una enorme cantidad de gente para quienes estos desgraciados cambios carecen de una causa precisa y tal vez tiendan a pensar que han fracasado ellos o que les cambió nomás la suerte o, perplejos, simplemente no atinen a ninguna explicación. De este modo, es posible que anden bamboleándose entre la culpa y la depresión, cuando no disparen hacia una violencia mal encaminada o derrapen en intoxicaciones varias. Se puede reprochar, digo, pero antes conviene concebirlos como síntomas individuales de nuestra época: el sujeto no atina a vislumbrar que más allá de su desempeño vital, de su pequeña vidita, se yergue una enorme y compleja trama de determinaciones políticas que -lo quiera o no- lo condicionan, pero que al mismo tiempo rechaza considerarlas; de modo que imagina que todo dependerá de lo bien o mal que haga las cosas y en esa ilusoria libertad vota por un gobierno con la misma ligereza con la que puede ensartarse con una mala película, pero sin creer –repito- que en eso le puede ir la vida, ya que su existencia individual es apenas una hebra en una entramado que forma una clase social con la que comparte destino. No es este un problema de instrucción intelectual o posición socioeconómica, sino del desamparo que produce la despolitización –enorme triunfo cultural del liberalismo. II) Voy a tratar de explicarme con un par de ejemplos, quizá muy extremos pero retengamos lo que sirva. El escritor Primo Levi –sobreviviente del genocidio nazi- distinguió dos grandes grupos, dos grandes categorías entre quienes lograron sobrevivir a los campos de concentración. “Pertenecen a la primera categoría los que rehúsan regresar o, incluso, hablar del tema; los que querrían olvidar pero no pueden y viven atormentados por pesadillas, y los que –al contrario- han olvidado todo”. Este es el primer grupo: creen que han ido a parar allí “por desgracia”; para ellos “el sufrimiento ha sido una experiencia traumática pero privada de significado y de enseñanza, como una calamidad o una enfermedad”. De modo que el recuerdo de ese “drama personal” –se podría decir- es algo extraño que se les incrustó en sus vidas incomprensiblemente, algo que tratan de eliminar pero no pueden, algo que tratan de expulsar pero se les viene encima una y otra vez, traumáticamente. Distingue un segundo grupo: “constituido por ex prisioneros políticos o, en todo caso, con preparación política o con una convicción religiosa o una fuerte conciencia moral. Para estos sobrevivientes, recordar es un deber; éstos no quieren olvidar, y sobre todo, no quieren que el mundo olvide, porque han comprendido que su experiencia tenía un sentido y que los campos de concentración no fueron un accidente, un hecho imprevisto de la historia”. Esa experiencia, entonces, la concibieron como el efecto devastador de una cadena histórica, política, social en la que sus pequeñas vidas individuales han sido un eslabón. No fue un cataclismo extraño y ajeno. Eso les dio la oportunidad a estos prisioneros “políticos” –digamos así- de llevar adelante una módica pero eficaz actividad subjetiva que los alejó del mero sufrimiento pasivo, puro objeto de la crueldad nazi. “La experiencia conspiradora en ellos –escribió Levi- demostró ser preciosa y a menudo se llegó, más que a rebeliones abiertas, a actividades de defensa bastante eficientes”. Enumera algunas de ellas: chantajear a los oficiales de las SS., sabotear el trabajo para las industrias de guerra alemanas, organizar evasiones, comunicarse por radio con los aliados, mejorar el tratamiento de los enfermos, tejer lazos de solidaridad y resguardo; en fin: organizar alguna forma de resistencia que no es exagerado calificarla como salvadora. Los integrantes de este grupo, entonces, estaban advertidos, reconocían que existía -más allá de sus concretas y limitadas existencias individuales, de sus pequeñas biografías-, una enorme corriente histórica, política, que los arrojó a los campos de concentración. Ese reconocimiento les permitió producir un saber mínimo pero suficiente para articular una forma de defensa colectiva y, por ende, subjetiva ante la atrocidad. Luego, la convirtieron en causa ética que los perseveró en la vida, luchando por inscribir esa marca en la memoria colectiva. Los del primer grupo, los “despolitizados” que desconocían la existencia de una trama mayor que teje con los hilos de la historia y de la cultura de un pueblo las vidas personales- quedaron inermes, perplejos; esa sobrevivencia los desfiguró en objetos pasivos de una experiencia traumática que no pudieron ligarla a una trama que les diera sentido, que la hiciera comprensible. El otro ejemplo. El periodista y militante político de los años setenta, Luis Bruschtein, habla de su exilio y de la desaparición forzada de su padre y tres hermanos. “No hay una zafada psicológica personal a esa historia, porque esa historia es social. Si yo me hubiera recluido, creo que me enloquecía. Si no trataba de entenderlo desde el punto de vista social, político, desde el punto de vista de la historia de este país –y cómo encajaba mi experiencia en esa historia- entonces me quedaba vivirlo sólo como una desgracia personal. Y eso es enloquecedor: crees así que todos los elefantes del mundo te mean a vos solo. La única manera de entender esto, entonces, era ubicarlo en ese contexto mayor, no en el plano individual”. III) Trazar un arco entre estos genocidios y la actualidad nacional -pasando incluso por la tragedia argentina de 2001-, es provechoso si uno observa el desamparo, el abandono individual y la más completa falta de libertad que acarrea rechazar, no querer saber nada de la dimensión colectiva, histórica, que condiciona la subjetividad, rechazo y desconocimiento que antes llamé despolitización. ¿Por qué integrar la dimensión política al drama personal lo transforma en impulso vital salvador, dándoles a esas existencias una dignidad y una disposición transformadora –incluso un grado de libertad? Entre otras cosas, porque lo saca de una miseria individual incomprensible, ensombrecida de culpa y soledad, donde aquellas determinaciones sociales se absolutizan. Cualquier militancia política destinada a las fuerzas populares, debería tener en cuenta que la despolitización es el dato de inicio más devastador, triunfo de la conciencia neoliberal contemporánea (a la que el canalla prometía consagrarse, velando por la tranquilidad de las señoras que miran la novela). De modo que ya es una modesta conquista política demostrar –con argumentos que deben adaptarse a cada circunstancia, pero que en ningún caso deben culpar ni reprochar- que las suertes y desgracias de nuestras existencias dependen de un orden político mayor, que es completamente ruinoso desconocer, y ayudar a que esa miseria individual se convierta en lucha colectiva.

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El 678 de Macri, una comparación letal por Barragán
OfftopicporAnónimo8/30/2017

Por Carlos Barragán (a Max Delupi) Que nadie crea que estos párrafos son producto de un arranque de bronca, de dolor o de indignación. Podría haberme puesto a escribir lo que viene hace varios meses, pero hasta hoy preferí el silencio, que parece la opción más fácil de practicar para algunos de nosotros en estos tiempos. El infalible silencio que nos fue deparado a algunas personas que nos atrevimos a meternos con la industria de los medios. Pero vamos al grano. Hace unos días volví a escuchar en la radio, en boca de un comunicador a quien le tengo aprecio, un tipo que está muy lejos de ser un chanta, un gorila, un conservador o un irreflexivo, que el programa de Mirtha Legrand ya parece el 678 de Macri. No es la primera vez que lo escucho de boca de gente amiga o amigable. Esta fue la última. Que el programa de Mirtha, o el de Lanata, o el de Fabbiani, o cualquiera de esos productos con que la derecha alimenta a las audiencias, son el 678 de Macri. Tantas veces se dijo como tantas veces nadie objetó la comparación que no es odiosa sino injustamente letal para quienes hicimos ese programa de televisión maldito. Maldito hasta para quienes simpatizan con nuestras ideas. Tan maldito que siento que estas palabras pueden ser leídas como el patetismo de quien quedó fuera de juego y lo único que le resta es lamentarse. Pero lo verdaderamente lamentable es el éxito de la operación de sentido de la corporación periodística, que logró que personas que si uno les pregunta dirán que 678 fue una gran herramienta política, comunicacional y bla bla bla, tengan esta mirada sin contradicción. Es verdad que aquel programa defendía a un Gobierno. Lo defendía porque defendíamos nuestras más sinceras convicciones ideológicas y políticas. Lo defendíamos –quienes poníamos la cara ante las cámaras– sabiendo que éramos la oposición a los poderes permanentes, a las corporaciones que más o menos manejan el mundo, a los grandes conglomerados de voluntades hegemónicas que se llaman embajadas, departamentos, servicios, burós y toda clase de negocios crueles que superan cósmicamente nuestra imaginación. Esa sería la primera diferencia entre 678 y estos programa: la relación con el poder real. El kirchnerismo y nosotros tuvimos ese defecto, no tuvimos ninguna coincidencia con el poder real, el de los apellidos ilustres, el de las trademarks, el de los holdings, el del lobbying, el de toda la mierda que sojuzga a los pueblos del mundo. En cambio, los programas que hoy son nombrados como los 678 de Macri son eso, terminales comunicacionales de la hegemonía global del capitalismo. Defendíamos nuestras ideas y convicciones que no son las mismas que las de Macri. Defendíamos los derechos humanos, la democratización de la comunicación, la distribución del ingreso, la protección a los más débiles, los derechos de los trabajadores, la inclusión de los diferentes, y todo lo que estos programas de supuesta equivalencia defenestran. ¿Cuál sería la equivalencia entre defender los derechos humanos y defender a los genocidas? ¿Cuál sería la equivalencia entre defender la distribución equitativa de la riqueza y criminalizar a los trabajadores que reclaman sus derechos? Yo me imagino cuál es la equivalencia. Es la teoría de las dos voces, como la de los dos demonios. Si una voz quiere que los trabajadores sean esclavos descartables y otra voz quiere que sean personas con derechos, bueno, son dos voces respetables. Y hay que equilibrar la balanza, escuchando las dos voces con el mismo respeto y la misma ponderación. Pero lo cierto es que esa balanza es una trampa, la trampa que intentamos desarmar desde un programa de televisión maldito. Y de esas dos voces, una voz es la voz del amo. Y a la voz del amo no la respeté ni la voy a respetar nunca. El 678 de Macri –en esto que quiere ser un lugar común del habla de los argentinos–, son esos programas donde al diferente se lo reprime, se lo silencia, se lo manda en cana y, sobre todo, se lo cosifica y se le quitan sus derechos. Se lo ubica con certeza indubitable en el lugar del alien, del monstruo, del que no pertenece a nuestra raza de “gente decente”. Nunca, y fuimos brutales a veces, pero nunca en 678 dijimos que había gente sin derechos, ni que había que controlar quién hablaba. Y para ser sincero, alguna vez yo mismo propuse que los periodistas que degeneran la realidad tuvieran algún tipo de sanción, como para evitar tantas mentiras, y mis compañeros casi me matan por aquello de la libertad de expresión y la democracia. Esta comparación no es odiosa, como ya dije, es letal. En 678 no se hacían operaciones infames, no se hacían investigaciones falsas, ni se ocultaban los temas importantes con invenciones. Y no podría decir que eso era así por nuestra honestidad –que la hubo–, sino de modo más realista porque fuimos detrás de la agenda que imponen siempre los programas con los cuales hoy se nos compara. Básicamente la tarea diaria era deshacer la mentira que estaba instalando el periodismo del poder. Y no es parecido instalar una mentira a develar una mentira. No crean que no me siento un poco estúpido al desandar que 678 y Mirtha Legrand no se parecen en nada. Pero a veces parece que la estupidez es una potente herramienta de medición que utilizamos todos, los de acá y los de allá. Y esta batalla que a veces creo que ganamos, la de quitarle a la voz del amo el poder de nombrar las cosas, la perdemos cada vez que nombramos las cosas como el amo nos enseña. Sospecho que una prueba bastante valiosa de que esto que acabo de describir es así es la ausencia de las voces que hicimos el programa maldito. Porque nuestros falsos equivalentes tienen asegurada su presencia en los medios del poder, que es otra manera de decir los medios del ocultamiento y la mentira, esa condición sine qua non para que el capital sea hegemonía indiscutida. Lamentablemente creo que la mejor prueba de que 678 no fue equivalente a ninguna usina periodística es el costo que pagamos quienes estuvimos ahí. Lamento tener que volver sobre cosas que ya se dijeron y que pensé que todos comprendíamos. Lamento tener que recordar que esa envenenada teoría de las dos campanas, la de las dos voces, la de ser moderados, escuchar a todos, no tener compromisos, ser independientes y evitar el fanatismo de la ideología, tuvo su momento cumbre cuando el periodismo reunió en un set de televisión a Etchecolatz con Alfredo Bravo. Esa fue la demostración más periodística de ese pluralismo tramposo, en la cual el torturador y el torturado pudieron expresarse en la libertad que da la televisión. Hoy los derechos de las personas están siendo arrasados, uno detrás del otro. Estos últimos días contamos con Santiago Maldonado, desaparecido por Gendarmería Nacional. Son hechos de una gravedad profundísima. Esos derechos nos los quitan por la fuerza, con la pura prepotencia del poder. Por eso es tan lamentable que sin violencia, sin gendarmes y sin decretos presidenciales nos quiten el derecho a pensar como pensamos y nos encontremos pensando como quieren los enemigos de la felicidad de los pueblos. Pensando que al final 678 no fue otra cosa que el programa de Mirtha Legrand hecho por kirchneristas. Le dedico estas líneas a Max Delupi, por ser terco y obstinado, tanto que no puede olvidarse de estas cosas y las dice.

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Un millón de firmas contra la Reforma Previsional
Un millón de firmas contra la Reforma Previsional
OfftopicporAnónimo1/6/2018

Convocatoria “Un millón de firmas contra la Reforma Previsional” La reforma previsional aprobada en el Congreso en 2017, perjudica a los actuales jubilados, pensionados, a los trabajadores que se jubilarán con una disminución del haber inicial del 20%, a los excombatientes de Malvinas y a los beneficiarios de la Asignación Universal por hijo, entre otros. Por ello impulsamos su derogación a través de esta convocatoria. Descargar PLANILLA >> Descargar tutorial >> Convocá a tu familia, vecinos, compañeros de trabajo, etc., a que acompañen en forma activa esta iniciativa para frenar la reforma previsional que nos afecta a todos y todas. CAMPAÑA "UN MILLÓN DE FIRMAS CONTRA LA REFORMA PREVISIONAL" Descargá las planillas en 👉 http://www.institutopatria.com.ar/…/convocatoria-un-millon…/ ❗Antes de ser firmadas, se pueden fotocopiar. ❗Todas las firmas deben ser originales, con nombre y DNI. ❗Todas hojas firmadas deben tener el texto de la iniciativa, para que puedan ser consideradas válidas. ❗No se puede firmar online, para que tengan valides.Tampoco se pueden escanear las planillas con las firmas y mandar por mail. Para más info escribinos un mail a [email protected] 📩 ENTRE TODXS PODEMOS LOGRAR QUE SE DEROGUE LA LEY Pronto informaremos los diferentes puntos donde entregar las planillas en cada provincia y localidad.

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Una muesca en el teflón. Macri en el Titanic
OfftopicporAnónimo1/10/2018

Una muesca en el teflón Hugo Presman sostiene en esta nota que el gobierno abandonó su barquito y se subió al Titanic después de las legislativas de octubre de este año en donde obtuvo una revalidación importante de sus políticas. El gobierno avanza hacia un iceberg que alimenta diariamente con un plan cuyos números macroeconómicos son alarmantes. La ley de reforma previsional ha abierto, por primera vez, una herida en la base de sustentación de Cambiemos. Por Hugo Presman* (para La [email protected] Eñe) Después de haber obtenido más del 41% de los votos, el gobierno abandonó su barquito que partió en noviembre del 2015 con apenas una diferencia de tres puntos y se subió al Titanic, con el cual avanza hacia un iceberg que alimenta diariamente con un plan económico cuyos números macro merecerían estar reflejados pictóricamente en el Guernica de Picasso: deuda externa desorbitada; déficit de balanza comercial y en la cuenta corriente; gigantesco déficit presupuestario; exportaciones que crecen a menos del 2% anual contra importaciones que lo hacen al 19%; demanda interna que no reacciona más que espasmódicamente; crecimiento del PBI, después de dos años de gobierno, para llegar al nivel del 2015; inflación que luego de la batalla realizada mediante el método monetarista de metas, está al nivel criticado al asumir el gobierno, con más la fuga de capitales y el dólar subvaluado. El gobierno, sólidamente protegido por la casi la totalidad de los medios, con un sector importante de la población que mantiene las expectativas de un futuro mejor por lo que está predispuesto a soportar la caída de su poder adquisitivo y pérdidas de derechos, junto a un odio hacia el kirchnerismo fogoneado por sensaciones propias, es sostenido por un plan oficial de demolición mediante aseveraciones tales como “se robaron todo”, “lo que nos gobernaron fue una asociación ilícita”, “lo que hoy falta es lo que se apropiaron indebidamente”. El macrismo no vino a ser un mero gobierno de derecha, sino a consolidar una refundación nacional que desempate definitivamente la paridad histórica entre dos modelos. Provisto de un marketing que hace pie en los manuales de autoayuda, su discurso está saturado de “todos juntos”, “decidimos sacrificarnos por Uds., “trabajar en equipo”, “mirar hacia adelante”, “dejar de mirar el pasado”; “venimos de afuera de la política”, “somos distintos”, “nuestro compromiso es decirles siempre la verdad”, “ingresamos al mundo”, “el mundo nos recibe con los brazos abiertos”. Con ese relato precario pero que sintoniza con una importante colonización cultural neoliberal, avanza en ese proceso refundador mientras intenta diseñar una oposición peronista descafeinada y vegana, un peronismo que pase en su mejor concepción del “hecho maldito del país burgués” a ser el complemento ideal del partido gobernante refundador. Hay que observar que muchos dirigentes peronistas más que sentirse increpados parecen halagados en donde se destacan, bajo el eufemismo de dar gobernabilidad, desde Miguel Angel Pichetto a Juan Manuel Urtubey. Después de dos años en donde el macrismo realizó una gigantesca transferencia de ingresos hacia los sectores más poderosos y tarifazos superlativos, despidos estatales y privados, supresión o debilitamiento de decenas de planes sociales, a los que morigeró parcialmente en vista de las elecciones del 2017 con ampliación del gasto social, incremento del número de beneficiarios de la AUH, obra pública, planes de viviendas y préstamos a los sectores más carenciados, disminución de parte de la desocupación originada, llegó el momento de ir por las transformaciones estructurales expresadas en la reforma previsional, impositiva y laboral. LA SOBERBIA ENCEGUECE Las reformas propuestas son tan descarnadas y regresivas que resulta imposible presentarlas en un envase que disimule su contenido escandaloso. Si bien el gobierno ha logrado mentir descaradamente sin afectar mayormente su credibilidad, esta vez pensó subir la apuesta y demostrar mediante la nueva formula de actualización de las jubilaciones, pensiones, asignación universal por hijo, subsidios a discapacitados y combatientes de Malvinas que, por un lado se ahorra una cifra que oscila alrededor de los 100.000 millones de pesos, pero al mismo tiempo eso era una mejoría para los que eran afectados. Sólo un pequeño número de bonzos oficialistas se presentó en los programas televisivos para defender que lo que restaba en realidad sumaba. Como siempre, se habló de problemas de comunicación, cuando en realidad quedaban más expuestos intentando explicar lo indefendible. Tratar de disminuir el déficit fiscal mediante la exacción de los sectores más débiles de la sociedad produjo dos movilizaciones multitudinarias y varios cacerolazos espontáneos masivos desplegados en diferentes ciudades que por primera vez hirieron la coraza de teflón que hasta ahora tenía el gobierno. La soberbia enceguece. Equivocadamente el gobierno consideró que el resultado electoral era un cheque en blanco y se encontró que una parte importante de la población decidió demostrarle lo contrario. LA BATALLA DE BUENOS AIRES Es preciso señalar que la principal violencia tiene como actor principal al gobierno, al mandar al Congreso un proyecto de ley de reforma previsional injusto e indefendible. El segundo hecho fundamental son las multitudinarias marchas y que la represión no disuadió ni atemorizó la marcha espontánea de las cacerolas. A partir de estas dos premisas fundamentales se analiza lo que sucedió. El jueves 14 de noviembre el gobierno bordeó el abismo de una sonora derrota. Primero en el Congreso donde inteligentemente Carrió se hizo eco de los reclamos opositores de levantar la sesión luego de un quorum precario mientras en el exterior la gendarmería daba rienda suelta a la caza del manifestante. Posteriormente el DNU firmado por todos los ministros dando curso a la reforma previsional que a último momento un dubitativo presidente, sensatamente desistió de emitir. Carrió consideró que la medida hubiera tenido alguna equivalencia con el estado de sitio de Fernando de la Rúa. El lunes el escenario fue diferente. Adentro los diputados presionados por sus gobernadores que a su vez eran chantajeados por el gobierno consiguieron un quorum incuestionable. Afuera la gendarmería fue reemplazada por la Policía Metropolitana y una multitud impresionante ocupó la Plaza del Congreso y muchos alrededores. El gobierno decidió pasar del papel de victimario a víctima para lo cual contó con la actitud pasiva de la fuerza represiva, una actitud beligerante de un grupo grande de militantes y como es previsible la presencia no cuantificable de los habituales infiltrados. Hubo un momento que la policía desbordada por una mini intifada, con una lluvia de piedras sin antecedentes retrocedió hacia las vallas como en aquella emblemática escena de la policía montada en el Cordobazo, que dio la vuelta y emprendió la retirada. Ir a pelearse con la policía es un acto de infantilismo político, que resulta finalmente funcional al gobierno. Sólo tiene justificación respuestas defensivas ante una represión. Posteriormente la gendarmería y la policía federal incurrieron en una represión brutal registrándose escenas similares a la del jueves anterior. En ese sentido coincido con la posición del antropólogo Alejandro Grimson que escribió en la revista Anfibia: “Cualquiera sea el origen de los grupos que tiran piedras, su actitud es completamente funcional a las políticas de ajuste. La violencia, sea infiltrada o de un vanguardismo marginal, desplaza la confrontación social y política. Y genera el repudio de la mayoría de la sociedad. Ahora bien, debe quedar muy claro que si en una movilización como la del lunes 18, donde había decenas o centenares de miles manifestando pacíficamente, hay grupos que tiran piedras, el Estado tiene la obligación de impedirlo dentro de la ley y de garantizar también el derecho a protestar de quienes se oponen a la reforma previsional. Desalojar a través de la violencia por parte del Estado una gran movilización porque hay grupos que tiran piedras constituye una total violación del derecho a la protesta. Quienes justifican una represión que ataca a personas ancianas, a ciudadanos de a pie que son atropellados, a miles de jóvenes que son gaseados, porque existen unos grupos violentos, deberían preguntarse si por ese camino no terminarán justificando acciones irreparables. El hecho es que esos argumentos, utilizados tanto para el Operativo Independencia como para el golpe de 1976, constituyen una erosión de los valores democráticos. Por eso, resulta sorprendente que haya periodistas e intelectuales que se hayan confundido o que hayan caído en esa confusión que mañana se usará contra ellos mismos o contra sus hijos.” En el mismo sentido se pronunció el Doctor en historia Ezequiel Adamovsky en la revista mencionada: “¡Son infiltrados!”, denunciaron algunos, acaso bienintencionados, para que no se perdiera de vista que la enorme mayoría no tiró piedras. No hay dudas de que los hubo, como en todas las manifestaciones recientes. El ex diputado Claudio Lozano vio con sus propios ojos a hombres que ingresaban al Departamento de Policía quitándose pecheras de ATE bajo las cuales lucían chalecos antibala. Pero hay que decir que el lunes el combate con la policía lo protagonizó una parte de la militancia de base, minoritaria, sí, pero bastante numerosa. Quienes estuvimos allí lo vimos de cerca: chicos muy jóvenes picando veredas y pasando cascotes al frente, corriendo a la policía, replegándose y volviendo a avanzar.” El gobierno, en definitiva, como bien dice el periodista Reynaldo Sietecase “ganó la elección parlamentaria pero perdió la discusión”. Una victoria desde el punto político absolutamente pírrica. EL GOBIERNO JUEGA CON FUEGO Un plan económico cuyo desarrollo es el principal obstáculo para su gobernabilidad. Una bomba de tiempo que advierten los analistas de todas las posiciones políticas. Para su desenvolvimiento es imprescindible la represión, y usar el miedo como principal disciplinador. La idea de darle un cheque en blanco y una cobertura de impunidad a las fuerzas de seguridad es transitar un camino de ruleta rusa donde los muertos están a la vera del camino. La conjugación de ambos factores -plan económico y política represiva- llevan a que el gobierno transite un sendero de suicidio inducido derivado de su concepción ideológica. UNA MUESCA EN EL TEFLÓN Después de dos años la reacción ante la reforma previsional ha producido una muesca en el teflón que protege al gobierno. Y porque el pueblo cuando abandona la vereda y toma la calle empieza a cambiar la historia. La reforma previsional afectó a toda la sociedad pero principalmente a los mayores de sesenta años que en un 60% votó por Cambiemos. Hay una herida en el tejido social que apoya al gobierno que no necesariamente es irreversible. Escenas que visualmente nos recordaban al 2001, tienen diferencias muy considerables con aquellos acontecimientos que fueron una divisoria de agua. A aquel gobierno le explotó la bomba neutrónica de la convertibilidad. Había perdido las elecciones, su base de sustentación se había dispersado, los organismos de crédito le cerraron el grifo, el corralito y la miseria parieron una alianza plebeya explosiva de piquetes y cacerolas, y en consecuencia su debilidad era tremenda. El gobierno de Cambiemos viene de ganar una elección por un porcentaje importante, cuenta con el apoyo del establishment nacional e internacional, de los organismos internacionales de crédito, de la casi totalidad de los medios, y su minoría en el Congreso la suplió en los dos primeros años con el apoyo y la complicidad del Frente Renovador y el PJ. Ahora hace frente con los gobernadores a los cuales disciplina con la chequera y el látigo. Es posiblemente el gobierno de mayor poder de la democracia y al mismo tiempo tiene una debilidad financiera que lo deja vulnerable ante cualquier crisis internacional. La muesca en el teflón puede ser un antes y un después, el tiempo lo develará. La muesca es tomada aquí en el sentido de un corte que se hace como señal en una superficie. Lo cierto es que la acumulación de mentiras, injusticias flagrantes, discurso hipócrita, van siendo almacenados en la memoria de los pueblos y en algún momento pasan la factura. La impudicia del gobierno adquiere ribetes que no pueden menos que dejar perplejo a cualquier analista de buena fe. Al tiempo que se despoja a los sectores más débiles, a partir de enero del 2018, mensualmente se le disminuirá la retención a la soja del 0,50% lo que implica en el año algo aproximado a los 1000 millones de dólares. Ante esta situación los sojeros retienen su producción almacenada en silos-bolsa; y cuando finalmente consideren atinado vender, el gobierno le permitirá legalmente no entrar nunca las divisas al país. Por eso no es descabellado hablar de suicidio inducido. Las empresas proveedoras de energía a las que generosamente el gobierno perdonó multas por 19 mil millones de dólares están entre las que más han ganado. Así lo consigna el editor de economía de Clarín Daniel Fernández Canedo que el 27 de diciembre escribió: “La Bolsa deja una ganancia espectacular de 50% en dólares (hay que recordar que la tasa de interés de EE.UU está en 2,5% y en Europa quien deposita 100 euros puede recibir menos al cabo de un año), de la mano de subas que superan el 200% en el caso de Boldt ( hardware asociado a los juegos de azar), del 100% o más del 400% de los bancos y de las firmas de energía…. Las famosas LEBAC, suponiendo que se renovó la colocación cada 35 días devengaron una ganancia en dólares del 11%...” El Poder Judicial en el fuero federal actúa como grupo de tareas del oficialismo contra el kirchnerismo y de protección del gobierno y de los poderosos (la Corte cerró la causa por Papel Prensa con el sobreseimiento de Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre). El gobierno autoriza la fusión de Cablevisión con Telecom; mientras, como informa el diario La Nación: “Los bingos del principal operador judicial del presidente Mauricio Macri, Daniel Angelici , ya no pagan el impuesto a las Ganancias que se aplica al resto de la economía argentina. Obtuvo una medida cautelar que convalida su principal argumento: que ese tributo es "confiscatorio" para toda la industria del juego de acuerdo a como fue diseñado.” El principal accionista de Mercado Libre Marcos Galperín es un protegido del presidente que intercede contra el accionar de la AFIP que pretende cobrarle 500 millones de pesos. El juez de la servilleta Claudio Bonadío acusa a la presidente Cristina Fernández y a su Canciller Héctor Timerman de encubrimiento por el “Memorándum de entendimiento con Irán” por el cual sostiene que se intentó levantar las alertas rojas en Interpol. Sin embargo, la mayor autoridad en ese momento de ese organismo Ronald Noble lo desmiente y el increíble juez cierra la causa sin citarlo, para impedir que de su testimonio. La periodista María Seoane pone en boca de un amigo que identifica como Juaco, “uno de los mejores investigadores de la teoría económica, expulsado del Conicet por la mano invisible de Cambiemos, que fundamentó en una discusión acerca de cómo denominar a los seguidores del oficialismo: “Porque son eso: cambistas que permutan el valor del trabajo por el dinero y la tasa de interés. Porque su identidad ideológica es el endeudamiento. Porque cambian pesos de LEBAC por dólares. Porque viven timbeando valor patrimonial para evadir impuestos. Porque viven cambiando las reglas de la justicia para beneficio propio. Porque operan sobre la cabeza de la gente como si fuera un campo de batalla a conquistar a cualquier precio. Porque cambian los favores políticos por guita; los favores mediáticos por entrega de empresas que violan las leyes nacionales e internacionales de la competencia; porque cambian los recursos naturales del Estado por acciones en fondos de inversión extranjeros que viven en empresas off shore de las cuales son dueños… Porque cambian la verdad por la posverdad: es decir mienten. Y porque la identidad hace al nombre y viceversa” Ninguno de los cientos de casos que involucran al gobierno y sus funcionarios, ha llegado a afectar al oficialismo. Como dice el Martín Fierro: “El tiempo sólo es tardanza de lo que está por venir” Es ese tiempo el que nos dirá la real importancia de esta muesca en el teflón. Buenos Aires, 29 de diciembre de 2017 *Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 14 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Es Periodista. Sus trabajos son publicados en diversos medios nacionales e internacionales. Es autor del trabajo de investigación “25 años de ausencia” y participó con trabajos en los libros “Damián Carlos Álvarez Pasión por el libro” e “Insignificancia y autonomía”. Debates a partir de Cornelius Castoriadis. Además es coautor del libro "Bicentenario de la Revolución de Mayo y de la Emancipación Americana"

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