Julio Argentino Roca (San Miguel de Tucumán, 17 de julio de 1843 – Buenos Aires, 19 de octubre de 1914) fue un político y militar argentino, Presidente de la Nación en dos ocasiones. Manejó los hilos de la política argentina durante más de 30 años mediante el Partido Autonomista Nacional, tejiendo complejos sistemas de alianzas con distintas fuerzas, lo que le valió el mote de "el Zorro".1
Campaña del Desierto
La Conquista del Desierto fue una campaña militar llevada a cabo por el gobierno de la República Argentina contra los pueblos de cultura mapuche y tehuelche, con el objetivo de ejercer un real dominio sobre los territorios de la región pampeana y la Patagonia que la Argentina reclamaba haber heredado de España, pero que hasta ese entonces permanecían bajo el control de pueblos originarios de diversas tribus.

En un sentido histórico más amplio, el término incluye también a las campañas previas a la Conquista del Desierto, es decir, al conjunto de campañas militares llevadas a cabo por los colonizadores españoles y los gobiernos nacionales y provinciales argentinos que los sucedieron, en contra de esos mismos pueblos, antes de la gran campaña de 1879.
Los pueblos indígenas que se vieron involucrados en las campañas, incluyendo a los aliados del gobierno, fueron los siguientes:
Ranqueles, surgidos de la mapuchización de un sector de los tehuelches septentrionales, dominaban el sur de las provincias de Mendoza, Córdoba y San Luis y el norte de la de La Pampa.
Salineros, gobernados desde las Salinas Grandes por la dinastía mapuche de los Curá, dominaban el sudeste de La Pampa y el oeste de Buenos Aires.
Tribu de Pincén7 en el noroeste de Buenos Aires.
Tribu del cacique Cachul (tehuelches septentrionales mapuchizados); vivían en la zona de Tapalqué.
Manzaneros, tehuelches septentrionales mapuchizados ubicados en Río Negro, Neuquén y Chubut.
Parcialidades o tribus que, por lo menos en él último período de la conquista del desierto, combatieron a las tropas del estado argentino:9
Tribu del cacique Tracaleu (mapuches).
Tribu del cacique Marcelo Nahuel (mapuches).
Tribu del cacique Juan Salpú (tehuelches septentrionales).
Tribu del cacique principal Manuel Baigorrita (ranquelinos); con sus tolderías en Poitahué.
Tribu del cacique principal Epumer Rosas - Epumer Paine - (ranquelinos); con sus tolderías en Leubucó.
Tribu del cacique Namuncurá.
Tribu del cacique Reumay.
Tribu del cacique Pincén.
Tribu del cacique Manuel grande.
Tribu del cacique Tripailao.
Tribu del cacique Ramón Cabral (o Ramón Platero)(ranquelinos); con sus tolderías en Quenque. Después de la guerra fue un estanciero de Villa Mercedes, provincia de San Luis.
Tribu del cacique Namuncurá. Posteriormente se asentaron en el río Pichileufú en Neuquén.
Tribu del cacique Zuniga (pincunche). Posteriormente se asentaron junto con restos de los ranquelinos en el río Agrio.
Tribu del cacique Purrán (pehuenche). Posteriormente se asentaron en Loncopue.
Tribu del cacique Sayhueque (manzaneros, tehuelches septentrionales mapuchizados). Posteriormente se asentaron en la confluencia del río Caleufú con el río Collón Curá.
La campaña de Roca
En 1870 los continuos ataques masivos que desde el corazón del dominio indígena practicaban los aborígenes contra las estancias y poblados, mediante los denominados «malones», dificultaban el progreso de la región. Finalmente, el general Julio Argentino Roca , mediante una serie de incursiones militares llamadas en su conjunto «conquista del desierto» y llevadas a cabo con una conjunción entre fuerzas militares nacionales más guerreros de las tribus aliadas, da por término a estos constantes ataques, y al mismo tiempo, incorpora a los esquemas productivos los territorios pampeanos y patagónicos donde las distintas tribus amerindias habitaban.
Después de que Adolfo Alsina muriera en 1877 , el general Julio A. Roca fue nombrado nuevo ministro de Guerra y prosiguió sus objetivos en el sur. Pero, en contraste con Alsina, Roca creía que la única solución contra la amenaza de los indígenas era subyugarlos, expulsarlos, o exterminarlos.
Para llevar a cabo este plan, el 4 de octubre de 1878 fue sancionada la ley N° 947, que destinaba 1.700.000 pesos para el cumplimiento de la ley de 1867 que ordenaba llevar la frontera controlada efectivamente por el estado argentino hasta los ríos Negro , Neuquén y Agrio .
Mientras tanto, los jefes de sectores de fronteras realizaron diversas operaciones durante el año 1878 y comienzos de 1879, para preparar la ofensiva.
A finales de 1878 , empezó la primera ola para dominar la zona entre la zanja de Alsina y el río Negro, a través de ataques sistemáticos y continuos a los establecimientos de los indígenas. El coronel Nicolás Levalle , y luego el teniente coronel Freire, atacaron a las fuerzas encabezadas por Manuel Namuncurá , provocándole más de 200 muertos. Mientras tanto, el coronel Lorenzo Vintter tomaba prisionero a Juan José Catriel y más de 500 de sus guerreros, a la vez que se hizo otro tanto con Pincén , cerca de Laguna Malal . Estos caciques fueron confinados en la isla Martín García . Posteriormente, el ranquel Epumer fue capturado en Leuvucó por el capitán Ambrosio. Otras acciones fueron dirigidas por el mayor Camilo García , el teniente coronel Teodoro García , el coronel Rudecindo Roca , el coronel Nelson, el mayor Germán Sosa , el coronel Eduardo Racedo , el teniente coronel Rufino Ortega , y el teniente coronel Benito Herrero .
Por ley del 11 de octubre de 1878 se creó la Gobernación de la Patagonia al mando del coronel Álvaro Barros y con jurisdicción en todos los territorios fuera de las provincias hasta el cabo de Hornos .
Con 6.000 soldados en cinco divisiones (entre ellos 820 indígenas aliados), en abril de 1879 comenzó la segunda ola, que alcanzó la isla de Choele Choel en dos meses, la cual fue entregada pacíficamente por los indígenas locales. Desde otros puntos, las compañías del sur hicieron su camino hacia el río Negro y el río Neuquén, el tributario septentrional del río Negro. Se construyeron muchos establecimientos en la cuenca de estos dos ríos, así como también en el río Colorado . Uno de los principales fue el fuerte General Roca . El fuerte Primera División fue establecido en la confluencia de los ríos Neuquén y Limay.
La primera división, al mando del general Roca , partió de Carhué el 29 de abril de 1879 con 1.900 soldados y 105 indígenas aliados, y el 24 de mayo entraron en la isla de Choele-Choel. En junio, Roca regresó a Buenos Aires , quedando al mando el coronel Conrado Villegas .La segunda división, al mando del coronel Nicolás Levalle, partió de Carhué con 325 soldados y 125 indígenas aliados pertenecientes al cacique Tripailao . Avanzó hacia Traru-Lauquen en la actual La Pampa , y enfrentó a Namuncurá .La tercera división, al mando de Eduardo Racedo , partió de Villa Mercedes hacia Potahue con 1.350 hombres, entre los que se contaban guerreros ranqueles de las tribus aliadas comandadas por los caciques Cuyapán y Simón. Esta división persiguió al cacique Baigorrita , no logrando capturarlo, aunque sí toma prisioneros a 500 de sus indígenas.La cuarta división, al mando de Napoleón Uriburu , partió desde San Rafael el 21 de abril, rumbo a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Esta división dio muerte, en Chos Malal , al cacique ranquel Peyeumán ; en el río Agrio tomó prisionero al cacique Painé con 60 de sus guerreros; y finalmente da muerte al cacique Baigorrita. Estas acciones dejaron un saldo de 1.000 indígenas muertos, y 700 tomados prisioneros.La quinta división, al mando del teniente coronel Hilario Lagos , partió de Trenque Lauquen , y en Curu-Pichi-Cajuel el teniente coronel Godoy mató al capitanejo Lemumier y su hijo. Esta columna tomó a 629 indígenas como prisioneros. 10 De acuerdo con la Memoria del Departamento de Guerra y Marina de 1879, se tomaron prisioneros 5 caciques principales y uno fue muerto (Baigorrita), 1.271 indígenas de lanza fueron tomados prisioneros, 1.313 indios de lanza resultaron muertos, 10.513 indios de chusma fueron tomados prisioneros, y 1.049 indios fueron reducidos.
Justificación de la campaña en la época
Por ejemplo, sostiene el historiador Jorge Charata:
"La conquista del desierto era una necesidad histórica. Las tentativas de una acción civilizadora pacífica, en la que habían sacrificado sus vidas jesuitas y franciscanos en los siglos anteriores, habían fracasado porque no tenían en cuenta que los indios no sometidos aún estaban en otro estadio de la organización social. Se encontraban en una etapa preagraria,.... al nivel de cazadores-recolectores (incluyendo el robo de ganado como una novísima forma de caza) ....Contra esa naturaleza social de las tribus se estrellaron todos los esfuerzos por inculcarles formas más elevadas, que sólo podían ser producto de una larga evolución que la nación no podía esperar sin el peligro cierto de empobrecerse económicamente, perder la Patagonia a manos de Chile o ver surgir asomados a su frontera nuevos Estados bárbaros sometidos a la tutela imperialista. Esto último ya lo había intentado el francés Aurelio Antonio Tounens, alias "Orllie-Antoine I", rey de Araucaria y Patagonia , en 1860/70".
Argumentos de los que rechazan la tesis del genocidio
Los argumentos de los que intentan desmentir la teoría del genocidio son:27
La aplicación de conceptos actuales para calificar hechos del pasado es inadecuada, ya que el marco ético y político tenía otras características, propias de su época.
Varias tribus combatieron aliadas a las tropas del estado argentino.
Falta de documentación sobre hechos a partir de los cuales se pueda inferir que se trató de genocidio. Además, esta falta no se debe a que se ocultaran algunos hechos ya que a la expedición se incorporaron periodistas, hombres de ciencia y religiosos que escribieron y publicaron lo que vieron.
Se pone en duda que las más de 5000 personas que participaron en las campañas hubieran sido todas cómplices de un genocidio ocultando información de este tipo.
Se pone en duda que lo hubiera permitido un humanista como el presidente Avellaneda.
Buen trato a los indios prisioneros, niños, mujeres y ancianos, quienes fueron examinados por sus dolencias, vacunados y muchos de ellos remitidos a hospitales de Buenos Aires.
Asignación por parte del Estado de grandes reservas a los indígenas, inclusive a los caciques y tribus del bando derrotado. Aunque fueron cercenadas posteriormente, esto fue hecho por individuos y estas acciones probablemente serán enmendadas por la justicia.
El discurso del 13 de septiembre de 1878 del Gral. Roca ante el Congreso no habla de exterminación sino de «absorción y asimilación» y la ley del 4 de octubre de 1878 del Congreso Nacional que financia la campaña habla de entregar tierras a los que se sometan y a los indios amigos.
La cantidad de indios muertos en la Campaña (1313) en contraposición a la cantidad de prisioneros entregados al Gobierno Nacional (11 784) no es compatible con una intención de exterminación.
