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Dark Ritual - El Cementerio. Literinga

ArteFecha desconocida
Que tal amigos taringueros? Esta es la 3er entrega de mis relatos propios. Esta vez es una historia de terror, o un relato más bien fantastico al mejor estilo Cortazar. Espero que les guste! Dark Ritual - El Cementerio By Chebing La primera vez que escuché la historia no lo pude creer, desde entonces, la he contado tantas veces que de vez en cuando pienso que me pasó a mi. Su nombre era Rusty, él era un hombre alto y fuerte, se ejercitaba a diario, y más impresionante que su determinación era el hecho de que no le tenía miedo a nada. La historia nos remonta hace 5 años cuando él fue a un cementerio a visitar a un querido viejo amigo suyo, quien había muerto en la Guerra, peleando a su lado. Esto era normal en Rusty, quien iba varias veces al año a saludar al muerto en batalla. Ese día se desató una feroz tormenta, el cielo estaba gris y lleno de nubes, se podía oler el miedo en el aire. Una vez en el cementerio, Rusty fue directamente a la tumba de su amigo, no sin antes notar la ausencia del cuidador del cementerio, con quien había charlado un par de veces. Mientras Rusty estaba diciendo unas palabras, escuchó un forcejeo proveniente de la casa del cuidador, el cual quedó silenciado por los truenos que comenzaron en ese preciso momento. Rusty siguió diciendo palabras en honor a su amigo, pero su mente estaba situada en la casa y en los forcejeos, intentando descubrir qué había causado ese ruido, al poco tiempo la curiosidad lo venció y decidió ir a ver qué estaba pasando. Golpeó la puerta de la casa varias veces, pero nadie respondió, así que la abrió y entró. En la casa había más oscuridad que afuera, intentó prender las luces pero al parecer se había cortado la electricidad, así que tuvo que usar su encendedor. Esto fue difícil puesto que el encendedor producía poca llama y no iluminaba lo suficiente, así que tuvo que caminar pasándolo por encima de los muebles y a veces acercándolo al suelo. Notó que el suelo estaba sucio y que habían muchas cosas tiradas, además que estaba todo sucio. Mientras caminaba, tropezaba con platos rotos, sintiendo como se rompía el vidrio bajo sus pies. Apagó el encendedor que ya se estaba sobrecalentando y caminó en la más absoluta de las oscuridades. Mientras caminaba pensaba qué le podía haber pasado al cuidador del cementerio, puesto que la casa estaba tan desordenada que seguramente algo malo había pasado. De repente, sus pensamientos se vieron interrumpidos por un ruido, el cual se escuchaba muy bajito y que parecía venir del otro lado de la casa. Rusty intentó identificarlo pero no tuvo éxito, tampoco se imaginaba qué lo estaría causando. Era un ruido difícil de reconocer por los rayos que interrumpían constantemente y producían gran estruendo, así que Rusty decidió encontrar la habitación de donde provenía. A medida que se acercaba al ruido, éste cada vez se escuchaba más fuerte, pero aun así, Rusty no podía determinar con exactitud qué era. Lo primero que pensó fue que algún animal salvaje lo estaba haciendo. Al haber recorrido toda la casa, sólo le quedaba un cuarto por mirar, era el cuarto del dueño de la casa. Antes de entrar, apoyó su oreja en la puerta, para escuchar a través de ella. Efectivamente el ruido provenía del otro lado, y sin pensarlo dos veces, abrió la puerta. Por más que Rusty no le haya temido a nada, debería haberlo pensado dos veces antes de abrir la puerta, ya que jamás podría estar preparado para lo que iba a encontrarse ahí adentro. El cuarto era largo y ancho, todo sumergido en la más profunda de las oscuridades, excepto por un rincón en el lado opuesto del cuarto donde la luz de la luna se colaba entre las nubes y la lluvia y entraba por la ventana. Fue en ese rincón donde vio el cuerpo. El cuidador del cementerio estaba muerto, alguien o algo lo había mordido a muerte y estaba demasiado oscuro para determinar qué había sido. Rusty sólo pudo confirmar que era una especie de criatura salvaje. Esta bestia había escuchado a Rusty abrir la puerta e inmediatamente fue a su encuentro, corriendo a toda velocidad, sin dejar que él reaccione. Rusty puso su brazo izquierdo entre su pecho y la bestia y luego sintió dos dientes rompiendo su brazo, penetrando su piel, aunque por suerte, ésta lo soltó y retrocedió para prepararse para un nuevo ataque. Rusty tenía que pensar rápido, esta criatura lo iba a atacar nuevamente en cualquier segundo y él no tenía ningún arma para defenderse. Miró a su alrededor, todo era oscuridad, no podía ver nada, excepto el cuerpo del cuidador del cementerio, y fue ahí donde vio su única oportunidad de sobrevivir, un hacha en la mano izquierda del cadáver. Pero el problema es que el cuerpo estaba del otro lado de la habitación, detrás de la bestia. Entonces se preparó para golpear a la bestia y luego ir a buscar el hacha pero estaba demasiado oscuro para saber los movimientos de ésta, que casi no emitía sonido. Espero hasta el momento propicio, y cuando la criatura fue hacia él, la golpeó con su puño, dejándola en el suelo lastimada. Aprovechó el momento y sin dudarlo fue corriendo a buscar el hacha. Mientras corría por la larga habitación y la bestia yacía en el suelo, Rusty no pudo evitar pensar que había algo raro en la bestia, algo que notó recién cuando la golpeó, pero no sabía qué era, debido mayormente a la gran oscuridad que envolvía la habitación. Agarró el hacha y trató de encontrar a la bestia pero estaba escondida entre las sombras, pensó en sacar su encendedor pero sabía que no iba a iluminar lo suficiente y que lo mejor era estar preparado con el arma en ambas manos. Una vez más, tuvo que esperar a que la bestia ataque. Él estaba listo, sabía que no podía desperdiciar esta oportunidad, esperó alrededor de un minuto, pero pareció un año, y de pronto, la bestia salió de las sombras a gran velocidad lanzándose sobre Rusty, quien no dudó y le cortó la cabeza, la cual salió rodando por el suelo y se perdió entre las sombras. Por suerte se había terminado, la bestia había muerto. Rusty se tomó un minuto para recobrar el aliento, el final había estado muy cerca. Mientras se dejaba caer en la pared recordó la extraña sensación al golpear a la criatura y, por segunda vez en la noche, la curiosidad le ganó, y quiso saber qué era esa bestia tan extraña. Sacó su encendedor en un intento fallido de buscar la cabeza, entonces, empezó a caminar dando pocos pasos, hasta tropezarse con la misma. Afortunadamente, no había rodado tanto y estaba relativamente cerca de Rusty, quien tardó un poco más de 5 minutos en encontrarla. Tomó la cabeza de la bestia con una mano, sentía el pelaje mojado entre sus dedos, y decidió llevarla hasta la ventana para verla mejor. Se tropezó con varias cosas en el camino, como lo había estado haciendo toda la noche, pero por fin llegó a la ventana. A medida que la luz se reflejaba en la cabeza, Rusty se asustó por primera vez en su vida, se asustó tanto que la dejó caer y huyó del cementerio tan rápido como sus piernas lo permitieron. En cuanto llegó a su departamento me llamó y me pidió que vaya a visitarlo. Hice lo más rápido que pude pero igual me tomó 2 horas llegar a su hogar. Toqué timbre, al poco tiempo Rusty abrió la puerta, el departamento era un desastre, estaba más sucio que de costumbre, había sangre en todas partes y carne tirada en la cocina. Él me contó la historia y me mostró la herida en el brazo, intenté convencerlo de ir a un hospital ya que era una herida grave, pero sin embargo, Rusty no era el tipo de hombre que fuera con facilidad a un hospital, así que no me extrañó que no lo hiciera aquella vez. Lo que si me pareció muy raro era su cara que se veía deforme, con los ojos más grandes que de costumbre y la mandíbula, que dejaba ver unos grandes y afilados colmillos que jamás había visto, además, toda la contextura física de Rusty había cambiado, hasta su forma de caminar, hasta su carácter. Recuerdo que estaba tan violento que hasta me rasguñó un par de veces con las uñas, sin embargo, no le dije nada porque no parecía el momento para enfocarse en esos detalles. Muchas veces le pregunté qué animal lo había atacado, pero sin embargo no me quiso decir la cabeza de que criatura había encontrado, al poco tiempo, abandoné el departamento y volví a mi casa. Estuve toda la noche acostado, mirando al techo, pensando en lo que Rusty me había contado, en la historia, en la cabeza, en la herida, en lo cambiado que él estaba, en las cosas que había dicho, como la inexplicable necesidad de comer carne o la increíble capacidad de oler la sangre humana, esto nunca le había pasado sino hasta después del incidente en el cementerio. Sin embargo, el teléfono sonó y rompió mi trance, era Rusty, con quien hablaría por última vez esa lluviosa noche de verano. Simplemente me dijo: “Era humana” Lo encontraron muerto en su departamento al día siguiente, la policía dijo que había sido un suicidio. Fue hace 5 años, pero todavía lo recuerdo como si hubiera sido ayer, y como si me hubiera pasado a mí, más aun, muchas veces, a la mitad de la noche, me despierto y voy a la heladera a buscar un poco de carne cruda que pueda saciar mi apetito. Espero les haya gustado! Gracias por leerlo! Y aca les dejo links a mis anteriores relatos! http://taringa.net/posts/arte/967126/No-me-olvides_-Literinga.html http://taringa.net/posts/info/956772/El-Dragon-y-el-Heroe_-Literinga_-(Edit).html
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