SU INFANCIA Y JUVENTUD
Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756, en Salzburgo, Austria. Fue un niño prodigio, al que su padre, Leopoldo, comenzó a enseñar música casi desde que nació. A los seis años ya tocaba perfectamente el clave (instrumento de la época parecido al piano) y el violín. Durante su niñez y su adolescencia, recorrió las cortes de Europa junto con su padre, dando a conocer su talento y desempeñando diversos e importantes cargos musicales.
Tras varios años de exitosos viajes y de triunfar ante el Papa en Italia, regresó a su ciudad natal, en 1771. Permaneció allí durante seis años. En esta época pudo dedicarse principalmente a componer música.
VIAJANDO POR EUROPA
En 1777, con veintiún años, comenzó de nuevo a recorrer Europa, en una gira de conciertos junto a su madre. Buscó por las cortes europeas un puesto de trabajo en el que ganara algo más de dinero que en Salzburgo y que le permitiera componer más a gusto; pero no lo encontró. Esta fue una época triste, ya que su madre murió mientras estaban en París, y además se vio rechazado tanto por la mujer que amaba como por los aristócratas para los que trabajaba.
Fue en 1779 cuando regresó a Salzburgo y comenzó a componer algunas de sus obras más importantes. Dos años después, el arzobispo de esta ciudad le invitó para que trabajara en su palacio de Viena. Pero Mozart no se sentía libre, y dejó el puesto para intentar componer lo que a él le apetecía.
SUS ÚLTIMOS AÑOS
En 1782, se casó con Constanze Weber, junto a la que viviría en la pobreza hasta morir, con treinta y cinco años, el 5 de diciembre de 1791. Su búsqueda de libertad provocó que no se valorara su música hasta años después de su muerte. Dejó sin terminar una de sus obras más importantes, el Réquiem o misa para difuntos, para coro y orquesta. Se la encargó un misterioso hombre, enviado por el conde Walsegg zu Stuppach, y tuvo que acabarla un alumno de Mozart.
MOZART Y SU MÚSICA
El músico austriaco compuso multitud de obras: sonatas para diversos instrumentos, conciertos, óperas, sinfonías, obras de música de cámara, canciones y una gran variedad de música religiosa. En total, más de 600. Algunas de sus composiciones más famosas son óperas: La flauta mágica, Las bodas de Fígaro, Cosi fan tutte y Don Giovanni, entre otras. También destacan el Réquiem; sinfonías, como la 40 o la 41, llamada Júpiter, y conciertos para instrumentos solistas con orquesta.
El genio de Mozart era tal que, antes de escribir las partituras, ya las tenía pensadas enteras dentro de su cabeza. Esto se demuestra viendo los manuscritos originales que de él se conservan, los cuales no tienen apenas tachaduras ni correcciones.
Esto lo podes ver en :www.geocities.com/fcueto/Musica/WAMozart.htm
Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756, en Salzburgo, Austria. Fue un niño prodigio, al que su padre, Leopoldo, comenzó a enseñar música casi desde que nació. A los seis años ya tocaba perfectamente el clave (instrumento de la época parecido al piano) y el violín. Durante su niñez y su adolescencia, recorrió las cortes de Europa junto con su padre, dando a conocer su talento y desempeñando diversos e importantes cargos musicales.
Tras varios años de exitosos viajes y de triunfar ante el Papa en Italia, regresó a su ciudad natal, en 1771. Permaneció allí durante seis años. En esta época pudo dedicarse principalmente a componer música.
VIAJANDO POR EUROPA
En 1777, con veintiún años, comenzó de nuevo a recorrer Europa, en una gira de conciertos junto a su madre. Buscó por las cortes europeas un puesto de trabajo en el que ganara algo más de dinero que en Salzburgo y que le permitiera componer más a gusto; pero no lo encontró. Esta fue una época triste, ya que su madre murió mientras estaban en París, y además se vio rechazado tanto por la mujer que amaba como por los aristócratas para los que trabajaba.
Fue en 1779 cuando regresó a Salzburgo y comenzó a componer algunas de sus obras más importantes. Dos años después, el arzobispo de esta ciudad le invitó para que trabajara en su palacio de Viena. Pero Mozart no se sentía libre, y dejó el puesto para intentar componer lo que a él le apetecía.
SUS ÚLTIMOS AÑOS
En 1782, se casó con Constanze Weber, junto a la que viviría en la pobreza hasta morir, con treinta y cinco años, el 5 de diciembre de 1791. Su búsqueda de libertad provocó que no se valorara su música hasta años después de su muerte. Dejó sin terminar una de sus obras más importantes, el Réquiem o misa para difuntos, para coro y orquesta. Se la encargó un misterioso hombre, enviado por el conde Walsegg zu Stuppach, y tuvo que acabarla un alumno de Mozart.
MOZART Y SU MÚSICA
El músico austriaco compuso multitud de obras: sonatas para diversos instrumentos, conciertos, óperas, sinfonías, obras de música de cámara, canciones y una gran variedad de música religiosa. En total, más de 600. Algunas de sus composiciones más famosas son óperas: La flauta mágica, Las bodas de Fígaro, Cosi fan tutte y Don Giovanni, entre otras. También destacan el Réquiem; sinfonías, como la 40 o la 41, llamada Júpiter, y conciertos para instrumentos solistas con orquesta.
El genio de Mozart era tal que, antes de escribir las partituras, ya las tenía pensadas enteras dentro de su cabeza. Esto se demuestra viendo los manuscritos originales que de él se conservan, los cuales no tienen apenas tachaduras ni correcciones.
Esto lo podes ver en :www.geocities.com/fcueto/Musica/WAMozart.htm