Cómo mejorar nuestra inteligencia
Si se me permitiera tener, como en los cuentos de hadas, un solo deseo para poder incrementar la calidad de vida de todas las personas del planeta Tierra, desearía que todos, pero particularmente los jóvenes, pudieran aumentar su inteligencia, aprendiendo y aplicando los métodos que figuran a continuación en el post. El resultado de un aumento general del nivel de inteligencia nos permitirá formar una comunidad mejor y con relaciones vecinales más amigables; podremos obtener respuestas que incrementen la salud de todos y alcanzar así un mejor nivel económico de vida.

Acostúmbrate al hábito del pensar
La mayoría de las personas viven sin pensar. Reaccionan automáticamente, por costumbre, ante una situación dada. No tienen un objetivo conciente y no elijen sus acciones para acercarse a sus objetivos. Tampoco piensan cuáles pueden ser las consecuencias de sus acciones. No es lo correcto. De esta forma tienen muchos errores al actuar.
Cuando hables o piensas acerca de un asunto, quédate con el, vea todos sus aspectos, hasta llegar a una conclusión. No saltes a otro asunto poco relacionado, antes de terminar con el primero.
También, al hablar, use palabras de uso diario, o defina sus palabras, para que la otra persona puede comprenderlo plenamente.
Normalmente viven mejor aquellas pocas personas en las que el pensar es un hábito y son ellas las que alcanzan sus objetivos. Por eso es sumamente importante hacer del pensar un hábito.
Se forma un hábito por medio de la repetición. Al principio esto será un proceso lento y trabajoso, pero con la práctica se acelera el proceso resultando cada vez más útil. Por ello, piensa por lo menos una o dos veces al día antes de actuar.

¿Qué es una función?
La función de un objeto es la que su diseñador trató de alcanzar al crear el objeto. Hay muchas formas distintas en las que se puede realizar una función. Tanto la bicicleta como el coche cumplen con la función de transportar personas. Lo mismo pasa en el proceso de razonamiento, en el que la manera cómo la mente humana lo realiza es bastante diferente a las formas en que las realiza el sistema inteligente artificial pero las funciones en sí son las mismas, lo mismo que los resultados, que también son los mismos.
Hay dos importantes preguntas que surgen al analizar una función: "¿Cómo?" y "¿Por qué?".
Cuando preguntamos: "cómo" se logra una función, queremos como respuesta el nombre de una función de nivel inferior. Por ejemplo: La función de un refrigerador podría ser la de mantener los alimentos en estado frío. Al preguntar "cómo" se logra esto, la respuesta sería: la función de "comprimir un gas por medio de un motor eléctrico". Pero cuando preguntamos "por qué", la respuesta es el nombre de una función de nivel superior. Cuando preguntamos: cuál es el porqué de querer mantener los alimentos en estado frío, la respuesta es una función de nivel superior: "evitar que los alimentos se echen a perder".
Las partes de un ítem son las que generalmente realizan las funciones de nivel inferior.
Puede haber además funciones agregadas como, por ejemplo, la goma de borrar en una punta de un lápiz o el hielo que es formado por una parte del refrigerador. Éstas son funciones agregadas ya que su obtención fue económica o fácil de realizar, pero que no contribuyen en lo más mínimo a la función principal.
El análisis funcional es algo que se aplica mucho en ingeniería del valor para poder encontrar mejores métodos de hacer las cosas. Primero se localizan las funciones necesarias y luego se piensa en una manera diferente y mejor para lograr la función deseada.

Tener un objetivo

Cuántas veces hemos observado que las personas comienzan a actuar sin haber definido claramente cuál es el objetivo que quieren lograr. ¿Cómo pretenden entonces alcanzar sus objetivos? El actuar sin tener un objetivo claramente definido, es posiblemente el error más grave que las personas pueden cometer al pensar. Sin un objetivo, no se tiene base alguna para elegir entre una respuesta o la otra, y con un objetivo mal definido, la respuesta seguramente no será óptima.
¿Cuál es la relación entre el objetivo principal y los objetivos de niveles inferiores? El objetivo principal de todo ser viviente es la supervivencia de la especie. Darwin demostró, que solamente aquellas especies que poseen este motivo principal son las que sobrevivieron y son las que existen todavía hoy en día. Para alcanzar el objetivo principal elegimos objetivos de niveles inferiores que, una vez obtenidos, ayudan a obtener el objetivo principal. Existe una pirámide de objetivos en la cual los objetivos de niveles inferiores siempre sirven de guía para alcanzar el próximo objetivo superior.
Si nos preguntamos, por qué tenemos tal o cual objetivo, avanzaremos a un objetivo del siguiente nivel, para llegar finalmente al objetivo principal. La pregunta, cómo obtenemos un objetivo, nos llevará a un objetivo de nivel inferior.
Los seres humanos, debieran comenzar por el objetivo: ¿qué es lo que exactamente queremos obtener?, formulándose la pregunta primordial: ¿es este objetivo realmente un buen objetivo y cuál es el objetivo de nivel superior que ese objetivo logra? Si tienes un objetivo importante que quieres obtener, visualiza exactamente el camino a seguir para alcanzarlo. Imagina un sendero con paradas intermedias. Éstas son las que constituyen tus subobjetivos.
Bueno, ¿qué podemos aprender de todo esto? Conociendo bien la pirámide de objetivos, podemos analizar si nuestro objetivo actual es realmente el mejor para alcanzar nuestros objetivos de niveles superiores más permanentes. A menudo invertimos mucho tiempo y esfuerzo en obtener objetivos temporarios que en realidad no nos ayudan apreciablemente para alcanzar nuestros objetivos importantes. Si analizamos las razones que tenemos para querer lograr tal o cual objetivo, podemos evitar desvíos y demoras y alcanzar nuestros objetivos importantes en forma más directa.

El desarrollo de varios planes
La inteligencia no es algo que se da en forma general. Es mayor o menor en comparación a cierto tema, en comparación a un conjunto de situaciones relacionadas entre sí. Una forma de incrementar nuestra inteligencia en un área determinada es la de obtener experiencia en esa misma área, de involucrarse en muchas situaciones de esa área. De esta manera ganamos en experiencia y de allí en adelante podemos crear diversas respuestas o planes que son adecuados a la situación.
Esto vale para toda la situación o para partes de ella. Pero es necesario que haya diversas propuestas de respuesta. ¡Cuántas veces hemos observado a personas que, frente a una situación, dicen inmediatamente: "Esto es lo que tienen que hacer"! Y luego la persona detalla un sólo plan de respuesta. Esto es incorrecto. Nunca hay una sola forma de tratar una situación. El considerar solamente una única forma de respuesta es otro de los graves errores en el que se incurre generalmente al pensar.
Bueno, ¿cómo logramos esto? Posiblemente ya hemos experimentado en el pasado una situación similar. ¿Qué hicimos aquella vez? ¿Cuáles fueron los resultados? Observa cuáles fueron las partes de aquella situación, cuáles fueron los resultados más destacados obtenidos por nuestra respuesta y cuáles fueron los efectos colaterales indeseados.
¿Cuáles sería el punto de vista de la otra persona? ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Cómo reaccionaría la otra persona a nuestra acción?.Imagínate siempre, cuál podría ser (probablemente) el resultado de nuestro accionar, tanto en forma inmediata o a largo plazo.
Al analizar o al tratar esto con tus amigos, acostúmbrate a usar siempre palabras diferentes para conceptos diferentes; no uses la misma palabra para conceptos diferentes, porque eso crearía confusión. Piensa solamente en la situación y en tus posibles acciones, no saltes a otros temas.
Elegimos posibles respuestas a la situación actual, basados en nuestras experiencias anteriores, o los de otras personas. Pero a veces se precisa razonar. Lamentablemente razonar incorrectamente es fácil. Si es posible, los resultados de nuestro razonamiento deberían controlarse con el entorno.
Muchas veces falla nuestro razonamiento porque un concepto (una palabra) no es buena descripción de parte del entorno actual, o lo describe solamente parcialmente.

Seleccionar la mejor acción o el mejor plan
No se debe elegir aquella alternativa que a primera vista parece la mejor. Muchas veces en ella aparecen efectos laterales no deseados. A menudo hay otras alternativas, aunque no tan efectivas en forma inmediata, pero mejores a larga vista. Por supuesto, que si no tenemos tiempo, entonces nuestra selección debe ser instantánea; pero, en la mayoría de las veces, tenemos el tiempo suficiente y lo deberíamos aprovechar.
La mejor forma de hacerlo, es por escrito. Considera las principales ventajas de cada alternativa. Anota la misma cantidad de las más importantes ventajas para cada alternativa (la misma cantidad, para no darle preferencia a ninguna alternativa) y asígnale un valor a cada ventaja, por ejemplo, un puntaje de 1 a 10. Las desventajas de una alternativa se anotarán como ventaja para la otra (en la alternativa B no tenemos la desventaja x que, con alta probabilidad, existe en A)
Se deben considerar tanto las ventajas y desventajas a corto plazo como las de a largo plazo. El resultado de una acción nunca es seguro. En decisiones importantes, aparte del resultado mas probable, conviene mucho considerar cual podría ser el mejor resultado y cual el peor resultado posible.
Una alternativa puede tener ventajas importantes a corto plazo, y no resultar tan buena a largo plazo. Dejando de lado el dinero o el tiempo involucrados, hay también algunas decisiones que pueden resultar menos importantes que otras. Algunas son reversibles. Si hacemos una acción incorrecta, podemos deshacerla con poco esfuerzo. Algunas acciones son irreversibles o solamente reversibles aplicando un esfuerzo mayor. Con ésas debemos tener mucho cuidado en la selección de nuestro plan de acción.
En una situación difícil es muy importante elegir una buena respuesta la primera vez. Si la situación es difícil y elegimos una acción incorrecta, la situación se tornará más difícil. Y entonces resultará más difícil aún seleccionar una buena respuesta. Por el otro lado, si desde el principio elegimos una acción correcta, la situación mejorará, resultando más fácil elegir la próxima respuesta.

Actuar, observar resultados y archivar experiencias
Actuar
Una vez seleccionado un plan, tenemos que actuar.Muchas personas piensan, pero luego no actúan según lo pensado. No tiene sentido el solo decir: realmente deberíamos hacer tal o cual cosa. Debemos actuar según nuestras convicciones. La única forma de alcanzar nuestros objetivos es la de actuar de la mejor manera posible conocida por nosotros.
Observar resultados y archivar experiencias
Las personas también olvidan. Una buena forma de no olvidar lo importante es repasar nuestras experiencias importantes una vez por semana y así mantenerlas frescas en nuestra memoria.

Práctica
Selecciona primero un problema que tengas, que sea fácil pero real. Realiza todos los pasos en secuencia correcta, preferiblemente escribiéndolos. ¿Qué es lo que deseas? ¿Por qué lo deseas? En otras palabras, ¿cuál es el objetivo de nivel superior? ¿Es un buen objetivo? ¿Vale la pena gastar en él tu tiempo y tu esfuerzo? ¿Por qué? Una vez contestadas estas preguntas y si estás conforme con el objetivo, sigue con el paso siguiente.
Observa la situación actual. Usa tus sentidos y tus fuentes de información. Fórmate una verdadera y detallada descripción de la situación. Pregúntate en qué forma se asemeja esta situación a una situación anterior y en qué forma es diferente a aquélla. Teniendo una buena situación en mano y, basado en tu experiencia, selecciona varios planes de actuación.
Recuerda que deben ser varios, aunque a primera vista parece haber una respuesta que parece ser por lejos la mejor. Trata de retenerla por escrito y de elaborar varias alternativas. Trata de evaluar las ventajas importantes de cada una, expresando tu evaluación en números. Acuérdate de anotar la misma cantidad de ventajas importantes para cada alternativa, a fin de darle la misma oportunidad a todas.
Selecciona la alternativa con el puntaje más alto. Ten especial cuidado con respuestas irreversibles. Una vez convencido de cuál es la mejor respuesta, debes actuar, si no, nunca alcanzarás tu objetivo. Observa el resultado y aprende de él para la próxima vez.
Al finalizar la semana, revisa lo que has hecho. Es natural que al principio cometas errores. Pero con el tiempo verás cómo mejora tu razonamiento, cuánto más fácil es realizar todos los pasos y hacerlo en su secuencia correcta.
Cuando hayas aprendido el método, úsalo para resolver tus grandes problemas y aplícalo para lograr tus objetivos importantes.
Recuerda: los seres humanos son la especie dominante de este planeta porque razonan mejor.


