Asesinos!!! Si No Lo quieren Leer Vean el documental de 9 Partes sobre Luis alfredo Garavito Richard Speck A pesar de que su nombre suele estar entre las listas de los asesinos más famosos, Richard Speck no fue lo que realmente se denomina "asesino en serie". Sí es cierto que mató a ocho jóvenes estudiantes en Chicago, pero a todas ellas en una sola y trágica noche. Aun así, su caso no deja de tener un gran interés para la criminología. Todo ocurrió en 1966 cuando contaba con 25 años de edad y un largo historial por sus continuas peleas en los bares, debidas en parte a su adicción por el consumo de alcohol y drogas. Estos, fueron los motivos principales que llevaron a que su mujer lo abandonase y a que su capataz lo despidiese cuando trabajaba en un astillero. Fue a raíz de ese despido que comenzó a robar para permitirse sus vicios. Una noche, a finales de los sesenta, tras haberse tomado unas pastillas entró en un edificio armado con un cuchillo y una pistola con intención de robar. Allí residían nueve chicas americanas y filipinas estudiantes de enfermería. Las amenazó para que le diesen todo el dinero que tenían y las obligó a tumbarse en el suelo de una de las habitaciones. Afortunadamente una de ellas pudo esconderse rodando debajo de una cama sin ser vista. Tras desvalijar la casa, Speck comenzó a ponerse agresivo y se las fue llevando una a una a otra habitación, donde las estranguló y apuñaló. Una vez que el agresor se fue de la vivienda la enfermera superviviente salió de su escondite, y horrorizada, al ver lo que había sucedido, fue directamente a dar parte a la policía, proporcionándoles una buena descripción del hombre, e incluyendo un tatuaje que llevaba Speck en un brazo que decía "Born to Raise Hell" (nacido para traer el infierno). Entonces comenzó una auténtica caza al hombre que no tardaría en ser efectiva, pues esa descripción había sido enviada a los servicios de urgencia de los hospitales ante la remota posibilidad de que el hombre pudiera herirse a sí mismo, cosa frecuente en estos casos. Efectivamente, unos días más tarde Speck se presentó en un hospital con una herida en el codo. El tatuaje fue reconocido y se procedió a su arresto. La enfermera superviviente también identificó a Speck, y esa identificación fue corroborada por algunas de las huellas dejadas en la escena de los crímenes. Richard Speck fue juzgado en 1967 y sentenciado a muerte, pero recurrió la sentencia y posteriormente lo condenaron a más de 400 años de prisión. Según los asesores de la prisión, era un hombre muy agresivo cuyo comportamiento violento era bien conocido, tanto en la prisión como fuera. Antes de instalarse en Chicago había huido de Texas, en donde se le buscaba por el intento de asesinato de su suegro. En los meses previos a la matanza, la idea de Speck de pasar una buena noche en la ciudad era emborracharse, tomar algunas drogas, ir luego a un bar y meterse con otro cliente hasta que la cosa degenerase en una pelea. Si conseguía darle una paliza a su oponente, entonces la noche habría sido un éxito; en caso contrario, buscaría a una prostituta y la golpearía salvajemente antes de caer dormido. Un guardián de la prisión contó que Speck había capturado un gorrión y lo había convertido en su mascota. Le ataba una cuerda en la pata y lo llevaba sobre su hombro. Los guardias le pidieron que se deshiciese de él puesto que las mascotas no estaban permitidas en la prisión, pero Speck hizo caso omiso. Después de varias discusiones lo amenazaron con incomunicarlo en una celda de castigo si seguía con el animal, y al oír eso, Speck se dirigió a un ventilador y arrojó el gorrión contra él. Los sorprendidos guardias le preguntaron por qué había matado al animal, y contestó que si no podía ser suyo, no sería de nadie. Speck era muy agresivo y robaba para vivir. En una de las entrevistas con el coronel Robert Ressler, agente del FBI y experto en psicología criminal, mostró una clara actitud insensible hacia la vida y admitió que había matado a sus víctimas para que no pudiesen testificar contra él. Según comenta Ressler en uno de sus libros (El que lucha con monstruos), "aunque varios médicos opinaban que el corte de la arteria del codo había sido el resultado de un chapucero intento de suicidio en la pensión de mala muerte donde vivía, Speck negó tal cosa, diciendo que había tenido una pelea en un bar y le habían hecho el corte con una botella de whisky rota. Diez años después del crimen seguía tratando de mostrarse ante mí como un macho". Años más tarde, en 1991, el asesino de las jóvenes enfermeras falleció en la cárcel, a la edad de 48 años, de un ataque al corazón. Ressler y Douglas. Dos aproximaciones diferentes Los dos agentes del FBI que han estudiado el fenómeno de los asesinos en serie más de cerca, desde sus posiciones de instructores y perfiladores en las unidades de Ciencias del Comportamiento y Apoyo a la Investigación, tuvieron la oportunidad de entrevistar a Richard Speck en la prisión al comienzo de su proyecto de estudio del crimen en serie. La entrevista la habían acordado de forma extraoficial y poco ortodoxa con el guarda de la prisión, quien se empeñó en que viesen la pornografía que Speck guardaba en su celda. Así, su primera toma de contacto con él, fueron los gritos e insultos que les dedicó al ver su intimidad en peligro (la celda es lo único que los presos pueden llegar a considerar un espacio privado en la prisión), lo que provocó, por simpatía, las protestas del resto de internos de la galería. Así que decidieron evitar la visita a la celda e ir directamente a la entrevista. Speck apareció en la entrevista malhumorado, arisco y reacio a colaborar. Ressler, que conocía sus informes, sabía que era un individuo poco inteligente y sin una visión clara de sus crímenes. Douglas recuerda que Speck, al igual que Manson, eligió sentarse en la cabecera de la mesa, presidiéndola, queriendo dejar patente un sentimiento de superioridad sobre ellos. En ese momento, ante su falta de cooperación, Douglas se volvió a uno de los funcionarios de prisiones allí presentes y le habló como si Speck no estuviese en la habitación: "¿Sabes lo que hizo tu chaval? Se cargó a ocho coñitos... y algunos de esos coñitos estaban bastante bien. Nos ha dejado sin ocho coñitos a todos los demás... ¿te parece justo?". El funcionario le siguió el juego dando vueltas a la conversación de forma soez, hasta que Speck se relajó y con una risita les dijo: "¡Estás mal de la cabeza!", momento que aprovechó Douglas para preguntarle: "¿Cómo le hiciste para follarte a ocho mujeres a la vez? ¿Qué desayunas?" A lo que él contestó: "No me las follé todas... la historia se infló. Sólo me follé a una". Sus Victimas Belle Gunness La mañana del 28 de abril de 1908 la granja de Belle Gunness comenzó a ser devorada por las llamas de un fuego intencionado. En ella se encontraban Belle, de 48 años, y sus tres hijos: Myrtle y Lucy, que eran adoptadas y tenían 11 y 9 años, respectivamente, y Phillip, de 5 años, que era su hijo biológico. El peón agrícola Joe Maxson trató de salvar a la madre y a sus hijos, pero no los encontró ni respondieron a sus gritos. Dos vecinos, Clifford y Humphrey, acudieron a ayudarlo. Humphrey encontró una escalera cerca del granero y la colocó contra las paredes exteriores. Subió por ella y miró detenidamente en varias ventanas, pero no vio señales de vida. La puerta de entrada estaba cerrada y no podían abrirla. Los vecinos fueron acudiendo e intentando ayudar hasta que se hizo evidente que nadie podía permanecer con vida dentro de la bola de fuego en la que se había convertido el hogar de los Gunness. Los vecinos de La Porte, Indiana, se compadecieron del triste final de la pobre viuda, una mujer de origen noruego que se había ganado el respeto de la comunidad por lo que creían frecuentes y fortuitas desgracias personales. Admiraban su fortaleza de espíritu, su amabilidad y su aspecto. Belle tenía el pelo rubio, unos bonitos ojos azules y, aunque le sobraba algo de peso (tenía 1.83 m. de altura y pesaba 91 kilos), su apretado corsé la proporcionaba una figura muy atractiva. Los hombres volvían la cabeza para observar a aquella mujer diferente a las demás que personificaba el glamour y el sex-appeal. Los periódicos Herald y Argus cubrieron extensamente la noticia. Lo más asombroso era que el cadáver de Bella apareció sin cabeza. Para todo el mundo, el sherif Smutzer, los tribunales e incluso los pobladores, no había duda de que se trataba de un asesinato y que la víctima era la pobre viuda y sus pequeños hijos. Sin embargo, la explicación de lo ocurrido no iba a ser tan sencilla. Belle Gunness encerraba muchos secretos: una terrible vida llena de los crímenes más despiadados. Como muchos otros psicópatas, sabía mostrarse como una mujer amable y encantadora, alguien aparentemente inofensivo que, sin embargo, podía matar sin piedad y sin remordimientos a todos aquellos que se interpusieran en sus planes o que tuviesen algo que ella deseaba. Bella Poulsdatter nació en 1859 en Trondhjeim, Noruega. Con 24 años decidió seguir los pasos de su hermana Anna, que vivía en Estados Unidos, y buscar una vida mejor embarcando hacia el Nuevo Mundo. En Chicago conoció a su primer marido, Mads Sorenson, un hombre conservador, deseoso de formar una familia. No pudieron concebir hijos de modo que decidieron adoptar tres niñas: Jennie, Myrtle y Lucy. Los vecinos consideraban a los Sorenson una familia feliz. Belle era una mujer discreta y callada. Lo único llamativo es que tuvieron la mala suerte de que su casa y su pequeño negocio se quemasen, quedando milagrosamente sus residentes a salvo. La tienda, que sólo ocasionaba pérdidas, proporcionó una buena ganancia cuando se cobró el seguro. En 1900 murió de repente Mads. El certificado de defunción determinó que el fallecimiento se había debido a un ataque al corazón. Belle cobró dos pólizas de seguro de vida, por la muerte de Mads, de casi 8.000 dólares, una enorme suma en aquellos tiempos. Belle se trasladó a La Porte, Indiana. Empleó el dinero del seguro en una granja. Se trataba de una casa de mala reputación que había caído en el abandono desde que su madame, Mattie Altie, falleciese. El edificio, de ladrillo rojo, tenía seis dormitorios y dos plantas de altura, con un huerto en un lado y un pantano y bosques, por el otro. Los vecinos acogieron muy bien a aquella mujer que transformó el odiado negocio en un confortable hogar para ella y sus hijas. Al poco tiempo, Belle contrajo un nuevo matrimonio. Su marido, Peter Gunness, era alto y bien parecido. En el invierno de 1900, la hija de Belle, Jennie, oyó a su madre gritar. Corrió a su habitación, en el piso superior, y encontró a su padrastro Peter gravemente herido. Su madre, llorando y gritando, le comentó que el gran triturador de carne de hierro se había caído en la cabeza de Peter. Murió antes de la salida del sol. Emil Greening, hijo de un vecino, comenzó a interesarse por Jennie, que se había convertido en una jovencita muy atractiva. De repente, la chica desapareció, sin despedirse de él. Belle le dijo que se fue a estudiar a la Universidad en San Francisco. Después apareció en la vida de Belle un hombre llamado Ray Lamphere. Era un carpintero de 30 años que Belle decidió contratar para que le ayudase en la granja en la primavera de 1907. Fue a vivir a la granja y pronto se convirtió en su amante. Lamphere presumía ante sus amigos de que la había seducido y mostraba con orgullo los regalos que ella le había dado: el reloj, el chaleco, el sombrero de castor o las botas de cuero. Sin embargo, en las Navidades de 1907, Belle apareció en La Porte con un nuevo hombre que, como la mayoría de las anteriores parejas, parecía surgir de la nada. Todos los vecinos, y sobre todo Lamphere, se soprendieron cuando se enteraron de que pensaban contraer matrimonio. Los pobladores lo definían como “un gran sueco”. Se llamaba Andrew Helgelein, un hombre feliz, amable y simpático, que se detuvo en el banco de la ciudad para retirar la totalidad de sus fondos de otro banco en Dakota del Sur. Comentó a la cajera que él y Belle iban a casarse. Esa noche, Belle ordenó a Ray Lamphere que abandonase la granja. Lamphere se marchó llenó de ira. Una semana después, Helgelein había desaparecido. Belle lloró y se desahogó con sus vecinos diciéndoles que no sabía cuándo iba a aprender: “¿Qué hago mal para que todos estos hombres se aprovechen de mí?”. Lamphere se negó a volver y ayudarla en la granja. Para ayudarla con la cosecha de primavera, Belle contrató a Joe Maxson. Parece que con este empleado no mantuvo relaciones sexuales. Cuando terminaba su trabajo, mucho después de la puesta del sol, Maxson disfrutaba de la acogedora sala de estar de Belle, leía el periódico y tocaba su violín. Con esta música entretenía a los niños de la viuda. Hubo una época tranquila en la vida de Belle pero pronto el celoso amante Lamphere comenzó a amenazarla, lo que la obligó a denunciarlo. Fue detenido una y otra vez, pero Lamphere seguía acosándola a distancia. El 27 de abril de 1908, Belle visitó un abogado para hacer su testamento. Le dijo al abogado que ella temía que Lamphere acabara con su vida y, en concreto, creía que podía una noche quemar su casa. Decidió dejar sus propiedades a sus hijos o, en caso de su muerte, al orfanato Orphan’s Home. El abogado le indicó que ese no era el nombre oficial del orfanato y que necesitaba un día o dos para conseguir el verdadero nombre. Sin embargo, Belle le dijo con desesperación: “¡No hay tiempo para esperar!”. Con un suspiro, el abogado consintió hacer el testamento y colocó su nombre en la parte inferior del documento junto a la de Belle. Tras el incendio, Ray Lamphere, que fue encontrado cerca de la granja, admitió que vio el fuego pero que no se había sentido obligado para advertir a nadie. Se convirtió en el principal sospechoso y fue detenido. Durante el juicio empezaron a surgir muchas preguntas: ¿Por qué tantos pretendientes de Belle habían llegado a la ciudad y habían desaparecido dejando atrás sus pertenencias personales? ¿Dónde estaba Jennie, la hija? ¿Por qué en el colegio en el que se supone que había asistido en San Francisco no tenían constancia de ella? ¿Cómo no había aparecido para reclamar su herencia? Para encontrar las respuestas se comenzó a excavar en los escombros de la granja. Los resultados fueron sorprendentes y terribles. Apareció una caja torácica humana; un brazo esquelético; un esqueleto completo, varios relojes de hombre… El sherif Al Smutzer intentó que no trascendieran estas noticias para que no se perturbase la paz y la tranquilidad de su ciudad y contrató a Joe Maxson y Daniel Hutson para que cavasen con discreción. Sin embargo, todo el mundo estaba interesado en las excavaciones y resultaba imposible ocultar lo que estaba ocurriendo. En mayo, el hermano de Andrew Helgelein, el “gran sueco” de Dakota del Sur, se presentó en la oficina del juez. Este hombre, llamado Asle Helgelein, había sabido que Andrew llegó a La Porte en enero de 1908 a retirar sus ahorros del Banco de Dakota del Sur “con Belle a su lado”. Cuando leyó en los periódicos el suceso de Belle Gunness decidió que debía investigar qué había ocurrido con su hermano. Explicó que su hermano Andrew contactó con Belle a través de la columna de El Skandinaven, donde las mujeres inmigrantes escribían para encontrar marido. En sus cartas, Belle se presentó como “una buena mujer noruega” que deseaba un fiel marido, amante y proveedor para ella y su familia. Su preocupación por la cuestión monetaria no ofrecía ninguna duda. Ella escribió en una de sus cartas que no enviase dinero en efectivo a través de un banco sino que llevase sus fondos cosidos en el interior de su ropa interior y que no comentase a nadie nada, “ni siquiera a su pariente más próximo. Que esto sea un secreto entre nosotros dos y nadie más. Probablemente habrá otros muchos más secretos, ¿no le parece?” El sherif Smutzer creyó que Asle exageraba. Sin embargo, éste, enterado de que se estaba excavando en la granja y que habían aparecido relojes y otros objetos, quiso averiguar si alguno pertenecía a su hermano. Asle se presentó a Joe Maxson y Daniel Hutson y se ofreció a ayudarlos a cavar. Fueron extrayendo botas, cajas de basura y otros objetos, pero llegó un momento en que el olor se hizo extremadamente nauseabundo. De repente vieron un brazo humano y después los restos de lo que había sido una vez un hombre. Asle dijo: “Ese es mi hermano!”. El cuerpo se encontraba troceado. Se habían cortado las piernas, los brazos, la cabeza… Ray Lamphere cabeza de turco en el proceso hasta que se demostrase que la mujer sin cabeza no era Belle. Antes de que terminase el día se desenterraron otros cuatro cuerpos: dos hombres y dos mujeres. De las dos mujeres, una era, obviamente, Jennie. La pobre chica no se fue a estudiar, como Belle había difundido, sino que fue asesinada por su madre. Los habitantes de La Porte no podían creer que la amable Belle Gunness, de la que todos se compadecían, fuese una fría asesina. El sherif Smutzer ya no podía ocultar la verdad y la tranquila ciudad se convirtió, de la noche a la mañana, en un lugar repleto de medios de comunicación y de curiosos. Pronto comenzó a asociarse a Belle la desaparición de hombres que habían contactado con ella. Por ejemplo, Ole Budsberg, que, acompañado de Belle, sacó del banco 1.800 dólares, el 26 de abril de 1907. Después, nadie volvió a verlo. Un vecino de Belle recordó que un tal Henry Gurholt trabajaba para Belle en la granja en la primavera de 1905 y que en agosto la viuda le pidió ayuda porque Henry la había abandonado para ir con un comerciante de caballos. Los cuerpos de estos dos desaparecidos se encontraron en la granja y otros muchos más. Todos los cadáveres se encontraban desmembrados. Aparecieron también los zapatos de una mujer y un bolso, que debieron pertenecer a la mujer no identificada que se descubrió anteriormente. Resultó especialmente duro el descubrimiento de los restos mortales de un niño de corta edad. Comenzó a cuestionarse que los dos maridos de Belle muriesen de forma natural. Un médico llamado J. B. Miller de Chicago afirmó que Mads mostró todas las señales de envenenamiento por estricnina. Sin embargo, los superiores de Miller quisieron ahorrarle a la viuda un dolor innecesario, ya que era un caso perdido, y, después de todo, se trataba de un hombre que estaba sometido a un tratamiento para una enfermedad del corazón. Sin embargo, el Dr. Miller pensó que, en aquel momento, no se tuvo en cuenta las dos pólizas de seguros que beneficiaban a su mujer. También le resultó sospecho que Belle, que se mostró muy llorosa y afligida, estuviera absolutamente en contra de realizar la autopsia a su marido. Tampoco se investigó la muerte de su segundo marido, Peter Gunness. A pesar de que resultaba inexplicable la forma en la que el triturador de carne se cayó sobre su cabeza, en la audiencia, Belle representó su papel de mártir y todos la creyeron. El sheriff no estaba satisfecho y preguntó a la hija, Jennie acerca de cómo era la relación entre su madre y su padrastro. Sus respuestas indicaban que era más probable el asesinato que la muerte accidental. Sin embargo, ésta fue la que finalmente se sostuvo. Una vez más, Belle salía indemne de sus crímenes. Incluso la pequeña Myrtle, sólo una semana antes de que la familia muriese en el incendio, susurró a una compañera del colegio que su papá había muerto porque su mamá le había golpeado en la cabeza, y añadió: “No se lo digas a un alma”. Pero, después del incendio, en mayo de 1908, los secretos de Belle comenzaron a desvelarse. No obstante, había muchas cuestiones que no era fácil resolver. Ray Lamphere fue, sin duda el cabeza de turco del proceso. Había sido un amante celoso, que la intimidó y amanazó. Pero la defensa de Lamphere se basaba en que hasta que no se demostrara que la mujer sin cabeza era Belle, podía plantearse como algo creíble que esta mujer sin escrúpulos matara a sus hijos, dejase el cuerpo de otra en su lugar, cortándole la cabeza para que no pudiera identificarse, y escapara de allí. La cabeza no apareció. Sin embargo, el dentista de Gunness, Ira Norton, ofreció una valiosa información. Dijo que si encontrasen entre los escombros la dentadura postiza de Belle él podía identificarla. Le había hecho, el otoño pasado, un juego de seis dientes de porcelana apoyados en oro. El domingo, 12 de mayo, localizaron la dentadura de Belle. Se creyó que este hallazgo demostraba la muerte de la mujer (aunque, realmente, pudo ella dejarla intencionadamente allí) y, el 22 de mayo, el jurado de acusación procesó a Ray Lamphere de incendio intencionado y de asesinato de la familia Gunness. Sin embargo, muchos creían que Belle seguía viva. Entre ellos se encontraba Joe Maxson, su último peón agrícola. Maxson le comentó a su hermana que estaba seguro de la noche del incendio Belle entró en su dormitorio. La encontró de pie, al lado de su cama, mirándolo. Él se incorporó alarmado y ella le dijo: “Sólo quería ver si usted estaba dormido”. Ella salió silenciosamente de su cuarto pero, a pesar de estar casi dormido, le pareció ver un martillo ocultado en los pliegues de su falda. Parece que Maxson escapó de la muerte por muy poco. El abogado defensor de Ray Lamphere fue Wirt Worden, la acusación estuvo representada por Ralph Smith. Worden demostró que Belle el sábado por la tarde antes del incendio fue vista conduciendo su coche con una extraña mujer, no tan robusta como la viuda. La descripción de esta misteriosa mujer apoyaba el testimonio del forense, el Doctor Gray, que, durante la autopsia, estimó que la víctima decapitada había pesado, antes del encogimiento de fuego, unos 36 kilos menos que la noruega. La defensa también se apoyó en el testimonio de un vecino que vio el 9 de julio a Belle con un hombre. Belle tenía un sombrero amplio, con un velo negro que le llegaba hasta la barbilla y un velo blanco sobre éste. Cuando vieron que este vecino había reparado en ellos, escaparon de él. También las hijas del testigo vieron a la pareja. Cuando Belle vio que los observaban, volvió la cabeza. Sin duda, este hombre podía ser un cómplice de la viuda, que ella quería ocultar de la vista de los curiosos. Worden, a través de sus testigos y de su brillante defensa, logró convencer a los miembros del jurado de que existían dudas razonables acerca de la culpabilidad de Lamphere respecto de los crímenes. Sólo fue declarado “culpable de incendio intencionado”. El abogado consiguió que en lugar de la horca fuese condenado a prisión. Para Worden, Belle se asustó cuando tuvo noticias del hermano de Helgelein, que iba a visitarla para preguntar por Andrew. Durante la tarde antes del asesinato, Belle compró una cantidad grande de queroseno y el contenedor que ella tenía fue encontrado en el sótano y no en el lugar habitual donde ella lo guardaba. También el método empleado para acabar con la vida de sus tres hijos y de la mujer decapitada era el que Belle solía emplear. Se encontraron restos de estricnina en los estómagos de, al menos, tres de los cuerpos quemados en el fuego. Worden demostró que no sólo ella tenía un motivo para asesinar sino que siguió su método acostumbrado. Por otra parte, no había ninguna indicación de que Belle tuviera un carácter suicida. Ray Lamphere fue condenado a 5.000 dólares de multa y a prisión (de 2 a 21 años) en la cárcel estatal de Michigan. Pero, su permanencia allí fue breve. Contrajo tuberculosis y murió un año más tarde, el 30 de diciembre de 1909. Falleció, ictérico, débil y obsesionado con Belle Gunness. También Ray fue una víctima de la viuda. Harry Myers, su compañero de celda, comentó que Ray repetía el nombre de Belle a diario y que estaba seguro de que había escapado. Le dijo que ella tenía una cicatriz grande sobre su muslo izquierdo pero que aquel cuerpo que fue quemado no la tenía. Además afirmó que conocía a Belle y que sabía que no había muerto. Belle se convirtió en una leyenda durante décadas y muchos afirmaron haberla visto en diferentes ciudades como San Francisco, Chicago, Nueva York o Los Ángeles. En algunas fuentes consultadas se sostiene que finalmente llegó a demostrarse que el cuerpo calcinado y decapitado pertenecía a Belle. Otras, sin embargo, mantienen que no existen pruebas concluyentes para afirmarlo. En 1931 una anciana, conocida como Esther Carlson, fue detenida en Los Ángeles por envenenar a un hombre para conseguir su dinero. Dos personas que conocían a Belle sostuvieron que se trataba sin duda de ella, pero existieron dudas acerca de la veracidad de esas identificaciones. Esther Carlson murió esperando que se celebrase el juicio. Mi Favorito ! Jack el destripador Jack el Destripador (Jack the Ripper en inglés) es el seudónimo dado a un asesino en serie (o asesinos) que actuó en la empobrecida área de Whitechapel en Londres en la segunda mitad del año 1888. El nombre es tomado de una carta a la agencia central de noticias de alguien que decía ser el asesino, publicada mientras se desarrollaban los hechos. Las leyendas que rodean los asesinatos del Destripador se han convertido en un desorden complejo de investigación histórica, una teoría de conspiración libremente interpretada y folclore. La falta de una identidad confirmada para el asesino ha permitido numerosos comentarios de historiadores e investigadores aficionados (apodados Ripperólogos, "Ripperologists" en inglés) que apuntaban a un gran número de posibles criminales. La prensa escrita, cuya circulación había estado aumentando progresivamente en la época, extendió la noticia y aumentó la notoriedad del asesino debido al salvajismo de los asesinatos y la impotencia de la policía para capturar al causante de todo, con el Destripador evitando ser descubierto a veces por unos pocos minutos. Las víctimas Las víctimas eran mujeres que ganaban un salario como prostitutas ocasionales. Los asesinatos típicos de Jack eran perpetrados en un lugar público o semipúblico. La garganta de la víctima era cortada de izquierda a derecha (por lo que, en un primer momento se sugirió que sería diestro, aunque luego se vio la posibilidad de un corte realizado agarrando a la víctima por detrás), a lo que le seguía una mutilación abdominal, aunque en algunos casos dichas mutilaciones se extendían a otras partes del cuerpo. Muchos creen hoy en día que la víctimas eran estranguladas previamente para silenciarlas. Debido a la naturaleza de las heridas en varias de las presuntas víctimas del Destripador, algunas con órganos internos extraídos, como el útero, se ha propuesto la idea de que el asesino tuviera un cierto grado de conocimiento de anatomía. Por este motivo, puede ser que se tratase de un médico, cirujano, o incluso un carnicero, aunque esto, como la mayoría de las creencias sobre el asesino y hechos sobre el caso, está muy discutido. Las cinco víctimas generalmente atribuídas a Jack son: * Mary Ann Nichols, nacida el 26 de agosto de 1845 y asesinada el viernes 31 de agosto de 1888. * Annie Chapman, nacida en septiembre de 1841 y asesinada el sábado 8 de septiembre de 1888. * Elizabeth Stride, nacida en Suecia el 27 de noviembre de 1843 y asesinada el domingo 30 septiembre de 1888. * Catherine Eddows, nacida el 14 de abril de 1842 y asesinada el domingo 30 de septiembre de 1888. * Mary Jane Kelly, nacida en 1863 y asesinada el viernes 9 de noviembre de 1888. En ocasiones se ha incluído en la lista a Martha Tabram y Emma Smith, halladas muertas el 6 y el 11 de agosto de 1888 respectivamente, aunque el modus operandi no concuerda con el de los otros crímenes. Esta es la Unica Carta que se le atribuye a Jack , se dice que fue escrita con una mezcla de sangre y clara de Huevo Este en mi concepto personal es el peor de todos y no me da orgullo decir que es Colombiano Luis Alfredo Garavito Luis Alfredo Garavito nacido en Génova, Quindío, el 25 de enero de 1957 es un asesino en serie colombiano, junto con Pedro Alonso López se apuntan a ser uno de los asesinos en serie más prolíficos de Colombia y del mundo. Es el mayor de siete hermanos y durante su infancia vivió la falta de afecto y el maltrato físico por parte de su padre. Según su testimonio fue víctima de abuso sexual. Historial criminal A sus 44 años, fue declarado por los investigadores y jueces como un asesino en serie. Cuando fue capturado confesó ser el autor de la muerte de 147 niños en distintas regiones de Colombia, pero a la fecha la Fiscalía lo investiga por el homicidio de 172 niños en su paso por 59 municipios del país. En repetidas ocasiones, Garavito Cubillos se hacía pasar por vendedor ambulante, monje, indigente, discapacitado y representante de fundaciones ficticias en favor de niños y ancianos era conocido también como “Alfredo Salazar”, “El Loco”, “Tribilín”, “Conflicto” y “El Cura”. Las víctimas de Garavito eran niños entre los 6 y los 16 años, de bajo estrato económico. Los abordaba en los parques infantiles, canchas deportivas, terminales de buses, plazas de mercado y barrios suburbiales. Según lo establecido les ofrecía dinero y los invitaba a caminar hasta cuando los menores se cansaban y eran atacados en sitios despoblados. De acuerdo con la investigación, en esos lugares los cuerpos sin vida de los menores fueron encontrados degollados, mutilados y con señales de haber sido amarrados, también se les encontraba a los niños con señales de acceso carnal violento y tortura; con cuchilladas en el corazón, en las nalgas, con los miembros genitales mutilados y colocados en la boca o hasta decapitados de la forma mas vil y salvaje. En la residencia de una amiga suya en Pereira, se encontraron objetos similares a los hallados en los sitios de los crímenes y publicaciones periodísticas en las cuales se reseñaba el estado de las investigaciones por desapariciones y homicidios de niños en el país. Captura y futuro de Garavito El 22 de abril de 1999, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía capturaron en Villavicencio a Luis Alfredo Garavito Cubillos, en momentos que intentaba agredir sexualmente a un menor. Su plena identificación se logró mediante cotejo dactiloscópico. Gracias a las pruebas recogidas por la Fiscalía y a su propia confesión, Garavito Cubillos resultó ser el responsable no sólo de la muerte del menor de Tunja sino también del homicidio de los tres niños de Génova y de otros 172 crímenes cometidos contra menores en 11 departamentos del país, entre 1992 y 1998. En una entrevista concedida a Guillermo Prieto La Rotta "Pirry", presentador del programa El Mundo Según Pirry, y trasmitido por el canal Colombiano RCN el 11 de Junio de 2006; Luis Alfredo Garavito negó haber violado a sus víctimas; en este mismo trabajo periodístico dicho asesino aseguraba que había cometido los crímenes por supuestas órdenes del diablo y su "rehabilitación" del asesino tras convertirse en miembro de una Iglesia Pentecostal, los esfuerzos que ha hecho por salir libre cuanto antes e incluso, aspirar algún día para tener una curul en el Congreso de su país. Según la justicia Colombiana Luis Alfredo Garavito probablemente estara en libertad en 2010, algo que ha resultado polémico Según la noticia de RCN, hay otro proceso a Garavito por otro asesinato en el Valle del Cauca, por el cual tendría que responder judicialmente de manera independiente a sus anteriores crímenes. La suma de to dos los crímenes le sumaba mas de 1000 años de cárcel pero la pena máxima para el era de 40 años y por colaborar en la búsqueda de los cuerpos y por buena conducta le disminuyeron la conde na a 11-12 años (RCN es un Canal Nacional Colombiano ) Pirry (un Famoso periodista colombiano) Realizo un docuental ... ahy se los dejo!! link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CbHCdrNAFA0 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=7BIfIBqAspk link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=vSHYfR1-0YY link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=1dh0srCNa6U link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=OTnenr45rEA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=tZsojp7OEJs link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TC6-ZqkBfQ4 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=uyNhlg48ueE link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=btcSCpx-1Ik Fuente : www.escalofrio.com www.wikipedia.com
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