InicioInfoEl infectado de Chagas no lo sabe

El infectado de Chagas no lo sabe

InfoFecha desconocida
El infectado de Chagas no lo sabe Estudian erradicar a la Vinchuca, principal transmisor Una enfermedad que afecta a 18 millones de latinoamericanos, según la Organización Mundial de la Salud. BUENOS AIRES (Télam) -- Diagnosticar a un infectado de Chagas antes de la aparición de lesiones cardíacas o digestivas requiere de una búsqueda activa del paciente que, en general, ni sospecha que está enfermo, afirmó la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF). En el libro Chagas: una tragedia silenciosa , los profesionales de MSF precisan las características de la enfermedad que padecen 18 millones de latinoamericanos, según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS). La primera fase de la enfermedad es inmediatamente posterior a la infección por picadura de la vinchuca y dura apenas unas semanas en las que el paciente manifiesta signos inespecíficos como episodios febriles, malestar general y falta de apetito, que muy pocas veces se asocian al Chagas. La vinchuca se alimenta únicamente de sangre y, al chuparla, se dilata su abdomen, por lo que defeca muy próximo a la zona en la que picó, por lo que el humano o animal picado --perro, gato, gallina-- se lastima la piel rascándose y ayudando al ingreso del parásito. Otras vías de infección son el contagio de madre a hijo durante el embarazo y las transfusiones de sangre. El parásito Tripanosoma cruzi se replica en el intestino de la vinchuca y es liberado cuando el insecto defeca. La vinchuca nace sana, porque el insecto no le pasa el parásito a la cría, y la forma que tiene para infectarse es ingiriendo sangre infectada, generalmente de un perro, que son los que tienen más carga parasitaria. A pesar de que en la primera fase de la infección es posible observar el parásito en sangre, al no haber sospecha diagnóstica casi nadie se somete a un análisis directo por microscopio; poco después, los síntomas desaparecen y la vida de los infectados retorna a la normalidad. El parásito deja de ser visible al microscopio unas semanas después del contagio, y la enfermedad ingresa durante décadas a una fase que se califica como "indeterminada crónica". El único diagnóstico que puede confirmar entonces la infección consiste en la medición de anticuerpos mediante una técnica de laboratorio más compleja llamada serología. Durante la fase crónica se deterioran órganos vitales, se desarrollan daños irreversibles en corazón, esófago y colon, y un 30 por ciento de los infectados padecen complicaciones cardíacas por las que fallecen con un síntoma reconocido como "muerte súbita". Cómo tratarla Para tratar el Chagas hay sólo dos drogas disponibles, benznidazol y nifurtimox, con muchos efectos colaterales, y el acceso a diagnóstico y tratamiento de los infectados sigue siendo complicado. En adultos, la medicación puede causar reacciones muy fuertes y en ocasiones el tratamiento no es efectivo. Por eso resultan clave las medidas de prevención, orientadas a la lucha química antivectorial con programas de desinsectación, la vigilancia epidemiológica y la detección en los bancos de sangre. Aquel médico brasileño La enfermedad lleva el nombre del médico brasileño Carlos Chagas, quien descubrió el mal en 1909 y junto al médico argentino Salvador Mazza investigó la enfermedad en humanos y animales, que deriva en un ataque cardíaco, enmascarada como "muerte súbita". Entre todos La vigilancia comunitaria a través de estrategias adaptadas a las condiciones sociales en las que viven las personas que padecen de Chagas acompañada de campañas de control químico contra la vinchuca pueden reducir la principal endemia en el norte argentino, afirmó una investigadora del Conicet. "El proyecto --que desarrolla un equipo de científicos en el Chaco-- intenta generar modelos de intervención con vigilancia participativa adaptados a las situaciones sociales que presentan riesgo de transmisión de Chagas", dijo Carla Cecere, del laboratorio de Eco-Epidemiología de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). "Promovemos la vigilancia participativa porque comprobamos que, tras la intervención del Estado en la fase de ataque con insecticidas, se puede cortar la transmisión a humanos si se transfieren a la comunidad herramientas de control para sostener la campaña", comentó. El trabajo se enmarca en el estudio regional de la diversidad genética, bioquímica y morfológica de la Triatoma infestans, la vinchuca dominante en el área del Gran Chaco argentino-paraguayo-boliviano. "Hacemos investigación y control con un enfoque de eco epidemiología para abordar un sistema complejo definido por el parásito, el vector, los reservorios y sus interacciones en las poblaciones rurales de áreas endémicas", dijo Cecere. "Argentina se está llevando el problema mayor porque tiene la parte más grande del área", afirmó Cecere, integrante junto al investigador Ricardo Gurtler de uno de los laboratorios del departamento de Ecología, Genética y Evolución. El objetivo es eliminar a la vinchuca El sueño que hace casi un siglo tenían los médicos Carlos Chagas y Salvador Mazza de cortar la transmisión de la enfermedad a través de la vinchuca requiere rociar con insecticida el hábitat humano y mantener la vigilancia, según la Red Global para la eliminación del Chagas. Expertos mundiales entre los que se contaron los científicos argentinos Ricardo Gurtler --del laboratorio de Eco Epidemiología de Ciencias Exactas y Naturales-- y David Gorla --del riojano Centro de Investigación Científica y de Transferencia Tecnológica en Anillaco-- lanzaron la Red en 2007, en la sede de la Organización Mundial de la Salud de Ginebra, informó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Uno de los objetivos es exterminar en el hábitat humano a la Triatoma infestans, una de las 138 especies de vinchucas. Este insecto hematófago, que se alimenta con sangre, está reconocido como el principal vector en el cono sur de Latinoamérica del parásito Tripanosoma cruzi, un protozoo flagelado que es el agente causal de la enfermedad de Chagas. La Triatoma infestans está muy adaptada a las viviendas, donde transmite la enfermedad al hombre y muestra elevada resistencia a los insecticidas piretroides, por lo que ahora para matarlas se desarrollan insecticidas fosforados. Gorla definió que las cuatro áreas clave en las que la Red Global centrará sus esfuerzos son el fortalecimiento de los sistemas de información y vigilancia epidemiológica, la prevención de la transmisión transfusional y congénita y el mejoramiento de pruebas diagnósticas y del manejo de los casos. Entre los integrantes de la Red, tres países certificaron la interrupción de la transmisión del parásito a través de vinchucas domésticas: Uruguay en 1997, Chile en 1999 y Brasil en 2006. En tanto, Argentina certificó la interrupción en cinco provincias --Jujuy, Entre Ríos, La Pampa, Neuquén y Río Negro--, y Paraguay, en la mitad oriental del país. "Las viviendas rurales de provincias endémicas del noroeste argentino muestran crecientes índices de infestación por vinchucas y un aumento del número de casos agudos" informó Gorla. Asimismo, dijo que no existe búsqueda activa de infectados potencialmente curables. "El manejo de pacientes no produce un impacto sobre la importante población de chagásicos en fase crónica". Fuente:http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/2/06/2008/862149.html
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
213visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

c
cerebrito🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts398
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.