La Voyager 1 es una sonda espacial robótica de 722 kilogramos, lanzada el 5 de septiembre de 1977, desde Cabo Cañaveral, Florida. Permanece operacional actualmente, prosiguiendo su misión extendida que es localizar y estudiar los límites del sistema solar, incluyendo el Cinturón de Kuiper y más allá.
Su misión original era visitar Júpiter y Saturno. Fue la primera sonda en proporcionar imágenes detalladas de las lunas de esos planetas.
Actualmente es el objeto hecho por el hombre más alejado de la Tierra, viajando a una velocidad relativa de la Tierra y el Sol más rápido que ninguna otra sonda espacial (17 km/s).
Al igual que su sonda hermana (Voyager-2), carga un disco de oro, llamados en inglés "Sound of Earth", en español Sonidos de la Tierra, es un disco de gramófono.
Contienen sonidos e imágenes que retratan la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra. Se diseñó con el objetivo de dar a conocer la existencia de vida en la Tierra a alguna posible forma de vida extraterrestre inteligente que lo encontrase, y que además tenga la capacidad de poder leer, entender y descifrar el disco. El contenido de la grabación fue seleccionado por la NASA y por un comité presidido por Carl Sagan de la Universidad Cornell.
Según informa la agencia de noticias, RT, un grupo de físicos de la Universidad de Maryland (EE.UU.) ha elaborado un nuevo modelo de los límites de la heliopausa, la frontera de la heliosfera, que permitiría explicar todos los cambios que capta la sonda, en particular las fluctuaciones en el flujo de las partículas, algo que no pudo explicar el modelo anterior.
Heliósfera
Según sus cálculos, en el límite de la heliosfera existen grandes "islas magnéticas" relacionadas con el campo magnético interestelar. La simulación mostró que durante el paso a través de esta zona' surgen cambios drásticos en la densidad de las partículas de origen solar y galáctico, como los que registró la sonda.
Vogayer-1 en su camino fuera del Sistema.
El 25 de agosto de 2012 la sonda, que estaba en ese momento a una distancia de 121,7 unidades astronómicas del Sol, sintió por primera vez cambios agudos en el flujo de los rayos cósmicos de un origen distinto. A los pocos días, el flujo de protones y partículas alfa con energías de 1,9-2,7 megaelectronvoltios (MEV) provenientes del Sol cayó entre 300 y 500 veces. Paralelamente, la intensidad de los rayos cósmicos galácticos se duplicó.
No obstante, la NASA toma con cautela esta nueva hipótesis. Uno de los responsables de la misión de la sonda, Ed Stone, recuerda que se trata solo de un modelo.