¿Cómo comprender un texto?
Podrás no sólo tardar menos tiempo para finalizar cualquier tipo de texto (libros, informes, manuales, periódicos, etc), sino que podrás entender la totalidad de las palabras escritas en ellos.
Ya que la comprensión es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de leer, es preciso que además de enseñarte cómo leer rápido, puedas adquirir conocimientos. La ventaja de este sistema de lectura es que los conceptos, en su mayoría, se fijan en tu mente y no los olvidarás.
- Lee todo lo que encuentres, sin importar el género, la cantidad de página, la complejidad del texto. De esta manera, ejercitarás tu mente, tus ojos y serás muy ágil.
- No tienes que mover la cabeza, sólo la vista y este movimiento deberá ser cada vez más rápido, absorbiendo cada vez más información en menos tiempo.
- Contar con una luz especial para la lectura, que no es demasiado blanca ni demasiado opaca. Ten en cuenta que los días muy soleados no es aconsejable leer al aire libre, porque los rayos del sol reflejan en las hojas y hará daño a tus ojos.
- Lee en silencio, es decir, sin pronunciar las palabras, sólo estas tendrán que aparecer en tu cerebro, no en tus labios.
- Tras unos minutos de lectura, descansa la vista, sin refregar los ojos ni apretarlos.
Como tomar apuntes
Si tu profesor escribe notas en la pizarra, es una ventaja: puedes copiar lo que escribe. Si no lo hace, anota los datos más relevantes de lo que explique en clase. ¿Ha mencionado el profesor de historia una fecha en la que ocurrió una guerra civil importante? ¿Da ejemplos el profesor de inglés de la manera en que Shakespeare utilizaba la ironía dramática? ¿Explica el profesor de matemáticas alguna fórmula? ¡Anótalo!
Puede que te haga falta experimentar un poco para descubrir qué información es realmente importante, así que sigue intentándolo y no te rindas. Los diferentes profesores hacen las cosas de manera diferente. Por ejemplo, algunos profesores pueden mencionar muchas fechas y hechos en clase, pero sólo escriben los principales en la pizarra. Otros profesores no escriben nada, pero pueden repetir alguna fecha o información. Esa es probablemente una pista importante. Con el tiempo, llegarás a conocer el estilo de cada profesor.
No te esfuerces más de la cuenta. Sin embargo, no te vuelvas loco tomando apuntes: si pretendes escribir todas las palabras que se dicen en clase, acabarás frenético. Y si te concentras demasiado en escribir bien los apuntes, podrías perderte información importante. De hecho, algunas personas aprenden más escuchando, anotando algunos datos importantes y repasando las notas después de clase cuando tienen más tiempo.
Preguntar. No tengas miedo de pedir al profesor que te repita algo que no has entendido. Si el profesor va demasiado deprisa, es probable que tus compañeros agradezcan también oír de nuevo la información. Si no quieres preguntar en clase, ve a ver a tu profesor después. Eso es mucho mejor que dudar de si has tomado bien los apuntes cuando estás estudiando.
Comparar. Ten tus apuntes a mano cuando tengas que leer algún texto. Compara tus apuntes con lo que dice el texto; es posible que quieras ampliar tus apuntes con lo que lees.
Repasar tus apuntes con un amigo y comparar lo que has escrito los dos puede ayudarte a reforzar lo que estás aprendiendo. También puede ayudarte a recordar la información cuando llegue el momento del examen. Y al repasar vuestras notas tú y tu amigo podéis daros cuenta de si habéis cometido algún error.
Copiar. Dependiendo de lo pulcra que sea tu escritura, tal vez quieras pasar los apuntes a limpio al llegar a casa. Si has tomado los apuntes deprisa, es más probable que descifres una palabra o una frase mal escrita el mismo día que escuchaste la lección que semanas más tarde, cuando tengas que repasar los apuntes para el examen.
Organizar. Guarda los apuntes de cada tema en un lugar diferente, de modo que puedas encontrarlos fácilmente cuando llegue el momento de estudiar para un examen. Esto puede significar utilizar una libreta o una parte de una libreta para cada tema cuando tomas apuntes en clase.
Como hacer un buen resumen
El resumen consiste básicamente en la reducción a términos breves y concisos de lo esencial de un asunto o materia.
Puede ocurrir que tengamos que resumir un texto literariamente defectuoso, aunque lleno de excelentes ideas.
La capacidad de resumir va ligada a la capacidad de comprender con precisión lo que se considera esencial.
Es el paso previo a todo análisis y comentario del texto, que nos garantiza la comprensión con exactitud de lo esencial de aquello que tenemos, posteriormente, que analizar o comentar.
Un resumen no es un esquema, ni un conjunto de notas ordenadas…El resumen debe ser claro y bien redactado.
Leer el texto tantas veces como sea necesario.
Pensar en el texto e "integrarnos" a él, hasta estar seguros de haberlo comprendido.
Discernir la importancia de cada elemento que figura en el texto.
Elegir qué elementos debemos sacrificar y cuáles destacar.
Por último expresar con nuestras propias palabras lo que hemos comprendido.
Hacer estas preguntas a uno mismo:
De qué se trata exactamente?
Por qué se ha escrito? ¿Qué quiere explicarme el autor?
Qué pone de relieve? ¿En qué insiste?
El resumen no es un procedimiento mecánico requiere la presencia permanente de la imaginación y la inteligencia.
Subrayar desde la primera lectura palabras y expresiones consideradas importantes, así como establecer divisiones en el texto o enlaces entre sus partes no es recomendado al estudiante.
Es más efectivo y seguro leer antes el texto dos o tres veces con atención, sin subrayar ni anotar nada.
Proceder a una nueva lectura del texto subrayando, en este caso, más que las ideas centrales (que ya hemos asimilado y no se nos olvidarán) aquellas ideas importantes que no deben ser excluidas del resumen, pero procurando no subrayar frases enteras a menos que lo consideremos indispensable, en cuyo caso debemos ponerlas entre comillas y subrayarlas.
Hay que respetar la extensión máxima del resumen según las instrucciones recibidas (resumir en 10, 15 líneas).
Como ser prolijo
Una buena letra. La letra es lo fundamental para tener prolija tu carpeta Todos nosotros empezamos a escribir en los primeros años de nuestra infancia. Pero para verdaderamente tener una buena escritura, prolija y legible hay que practicar caligrafía e intentar escribir mejor, haciendo una letra que se distinga de las otras, usar mayúscula cuando se debe y separar palabra por palabra.
Uso de colores. El uso de colores ayuda de gran manera la prolijidad de tu carpeta.
Al subrayar un titulo, hay que hacerlo con alguna lapicera de color, fibra o lo que sea para que quede más destacado.
Al resaltar alguna palabra hacerlo con algún color de colorear, fibron resaltador, otra clase de letra legible (por su puesto) como minúscula, mayúscula, cursiva, etc
Si el profesor/a que está explicando habla o explica muy rápido, lo mejor será escribir todo con un azul para no atrasarse, luego agregar color a cada cosa para destacarla de la otra, como títulos, palabras, etc.
Si al tomar notas hay tiempo entre un tema y otro, se puede ir coloreando cada tema, titulo y escribiendo lento para lograr mejor letra.
Como ser mas organizado
Escribe las tareas que tienes.
Coloca la lista en orden.
Consigue una carpeta.
Consigue lo que sea que necesites y que no tengas.
Oganiza tu mochila.
Mira tus legajos y deshazte de los papeles que no necesites.
Consigue una agenda.
Pon los papeles en legajos.
Enfócate en tu trabajo.
Cuando sepas que la fecha de entrega de una tarea es, digamos, en 2 semanas, consigue lo necesario para hacerla tan rápido como puedas.
En tu casa, designa un área para tu escuela.
Pon fechas en tus papeles.
Como exponer y desarrollar un tema
. Escribe, una por una, las ideas que tengas. De momento, no importa ni el orden ni la ortografía. Si te atascas, pregúntate: ¿qué mas sé sobre el tema?
Una vez hayas escrito todas las ideas que sepas y recuerdes, ahora es el momento de ordenarlas. Pregúntate: ¿qué idea va primero o quiero poner primero?, ¿qué idea le sigue?, ….. Antes de seguir, comprueba que le has dado un orden lógico a las ideas.
Una vez tengas las ideas ordenadas, ahora es el momento de relacionarlas. Para ello, tienes que preguntarte, ¿qué relación hay entre una idea A y otra idea B? Puede ser que la idea B amplíe o aclare la idea A. O, por el contrario, puede ser que la idea B contradiga o matice lo dicho en la idea A. Puede ser que las ideas tengan una relación de causa-consecuencia, o de problema-solución, o indique las distintas fases de un determinado fenómeno, …. Para relacionar bien las ideas has de tener bien claro dos cosas: qué tipo de relación hay entre las ideas y un buen manejo de los nexos gramaticales (preposiciones, conjunciones, pronombres, ….).
Una vez tengas todas las ideas plasmadas, ordenadas y relacionadas, ahora es el momento de pulir la ortografía, la sintaxis, la redacción, el vocabulario, los márgenes, la presentación, la limpieza, ….
. Desarrollo de un tema-síntesis:
Cuando tengas que utilizar un enfoque sincrónico para hablar de una sociedad concreta o de un aspecto preciso de un momento histórico, has de incluir los siguientes puntos:
a. Introducción: Coyuntura histórica a tratar
b. Espacio geográfico donde tiene lugar el tema a desarrollar
c. Demografía: población y poblamiento
d. Economía: agricultura, ganadería, comercio, ….
e. Sociedad: clases y movimientos sociales
f. Política: forma de gobierno e instituciones
g. Ideología, arte y cultura
h. Visión de conjunto, conclusión y balance final.
Desarrollo de un tema- proceso:
Cuando tengas que utilizar una perspectiva diacrónica para tratar el desarrollo de un fenómeno en el tiempo, has de incluir los siguientes puntos:
a. Circunstancias y contexto histórico en el que surge el proceso a exponer
b. Desarrollo del proceso: causas, fases, hechos más destacables, personajes y grupos más destacables, …
c. Consecuencias históricas del proceso: políticas, sociales, culturales, económicas, … tanto a corto como a largo plazo
d. Valoración y debates historiográficos sobre el proceso tratado
Analiza tu tema hasta ahora:
¿Es demasiado borroso y amplio o es demasiado limitado?
¿Es suficientemente interesante?
¿Se puede explorar alguna controversia o piensas que podrías ayudar a los demás para entender un problema?
¿Vas a dar dos puntos de vista o sólo uno?
Haz un resumen de tu tema y preséntalo a tu profesor para obtener un feedback. Lleva esas primeras etapas contigo: tu profesor podría querer aconsejarte para pulir o replantear tu tema.
Anota tu opinión o tu enfoque sobre el tema. Recuerda: escribir un ensayo es una ocasión para aprender y podrías encontrar informaciones que están en contra de tu posición. Vas a tener que solucionar ese problema.
Mantén tu mente abierta o crítica en tu búsqueda. Podrías fijarte sólo en tu punto de vista y no ser objetivo. Tu posición podría ser perjudicial o podría afectar a tu investigación.
Tips para prestar más atención
Evitaremos totalmente las distracciones externas, como por ejemplo los ruidos. Apagaremos el teléfono móvil.
Apartaremos a las distracciones internas, tales como prejuicios, pensamientos y preocupaciones que no tienen relación alguna con la conversación.
Nos interesaremos por el mensaje de nuestro interlocutor, aunque en principio se trate de un tema que no sea uno de nuestros temas favoritos.
Nos mantendremos mentalmente sin tensiones.
Controlaremos nuestras emociones, especialmente las emociones negativas que pueden conducirnos a la desconexión de la comunicación.
Interpretaremos con nuestras propias palabras las ideas principales del mensaje de nuestro interlocutor. Así, nos esforzaremos por captar las ideas principales. Además, evitaremos malentendidos.
El subrayado
- Tras la primera lectura general se hace otra lectura con un primer subrayado que también tiene un caracter exploratorio, pero que permite una mayor y mejor comprensión del contenido del estudio. Se hace con lapiz levemente, marcando áreas de interés (también sirven subrayados al margen, cruces, etc).
- A través de una segunda lectura, algunos estudiantes llevan a cabo el segundo subrayado. Con lapiz de otro color más intenso vuelven a subrayar el texto esta vez dejando bien marcadas las palabras claves e ideas claves.
- Los hay que todavía hacen una lectura complementaria en la que subrayan elementos complementarios que le permiten mejorar sus calificaciones de cara al exámen. Esto es, un tercer subrayado.
- No te apures si tus libros y apuntes quedan "muy subrayados" será una buena señal:
Doble subrayado (ideas fundamentales)
Anotaciones al margen con:
explicaciones con tus propias palabras de párrafos poco comprensibles,
significado de determinadas palabras que has buscado en el diccionario,
cuestiones que ha resaltado el profesor en clase,
las preguntas: qué, cómo, cuándo, quién, por qué, en qué se diferencia...
cruces y otras señales etc. etc
Todo esto le dará un excelente valor añadido a tus lecturas (libros apuntes y otros materiales), te facilitará la compresión y la memorización de los textos de cara a los exámenes.
Consejos al estar en un examen
Pensar en positivo y ver el lado bueno de las cosas, con una buena base lo más normal es aprobar pero si no ocurre eso hay más oportunidades. Acudir a una prueba sin presión mejora las posibilidades de éxito.
El día anterior a la prueba hay que preparar todo el material que se va a necesitar y evitar olvidos de última hora que aumentan el nerviosismo. En la noche previa al examen es fundamental descansar para obtener el mejor rendimiento.
Una vez en el examen lo primero que hay que hacer es rellenar los datos personales, aunque parezca algo evidente a muchos alumnos con los nervios y el ansia de comenzar a responder se les pasa por alto este detalle tan importante.
En todos los exámenes hay que tener en cuenta los criterios de puntuación del profesor y según éstos otorgar más o menos tiempo a las preguntas.
Cada tipo de examen exige una técnica diferente. Si es de respuestas largas la organización en la exposición de los contenidos y el dominio del tema es esencial. Antes de escribir es importante hacerse un esquema para estructurar bien las ideas y no dejarse nada importante fuera. Otro aspecto en el que hay que incidir es el centrarse en lo que pregunta el profesor y no contar más cosas para rellenar. Esto en vez de ayudar puede hacer que la nota se reduzca notablemente. Si ves que no te da tiempo a contar todo lo que sabes, céntrate en lo más importante y las ideas secundarias enuméralas aunque no se desarrollan por falta de minutos. En este tipo de exámenes hay que dedicar los últimos diez o quince minutos para realizar un repaso exhaustivo de lo escrito, así se evitará que se cuelen faltas de ortografía.
Si el examen es de respuestas cortas se valorará la capacidad de síntesis del alumno y el conocimiento de conceptos breves, para ellos hay que tener un dominio del tema. Para salir airoso de esta prueba hay que ir al grano, expresarse con claridad y concisión y evitar responder a más cosas de las que se preguntan.
En las pruebas tipo test se debe conocer toda la materia, ya que el examen seguramente abarcará todo lo estudiado. Lo principal para conseguir nota es entender la pregunta, por ello hay que leer detenidamente el enunciado y las respuestas existentes. Primero conviene responder a las cuestiones que tengamos más claras, lo fácil lo primero y en una segunda vuelta se responderá al resto. Si las respuestas erróneas restan puntos lo mejor será no responder a no ser que se esté seguro, sin embargo, si no puntúan en negativo hay que probar suerte jugándonosla a alguna de las opciones.
Los estudiantes que sobresalen no tiene por qué ser los más inteligentes, suelen ser los más motivados, trabajadores, los que confían en sus posibilidades, los que se planifican bien y aquellos que utilizan un eficaz método de estudio.
Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
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Gracias por pasar, que tengas un buen día