Seguimiento de un silencio.
El silencio de LA ALAMEDA.
Esto es casi un oxímoron ya que LA ALAMEDA se ha caracterizado por no callar, replicar, escrachar, etc.
Ni LA ALAMEDA ni nadie ha rectificado ni refutado la tesis del Dr. ANDRÉS RABINOVICH.
No ha habido ningún escrache al Dr. Esto contrasta con anteriores escraches a abogados y funcionarios. ¿Por qué le temen tanto al Dr. ANDRÉS RABINOVICH?
Gustavo Vera, el ocupa, el usurpador, el apropiador de LA ALAMEDA, a la que le robó incluso el nombre para formar su ONG, desapareció del programa de MAURO VIALE, antes de que el Dr. RABINOVICH le cantara las cuarenta, reculó antes de que finalizara la mitad del mensaje, puso pies en polvorosa antes de que terminara la concisa y contundente denuncia.
Desde entonces se lo cubre con un manto de silencio a la espera de que se disipen los efectos consumatorios del acto de RABINOVICH y de que no prosperen los efectos ulteriores. Por ello no hay que dejar pasar esto, hay que seguir regando la semilla.
Todos los programas eran alfombras para que VERA y los suyos se instalaran en el CONSENSO GENERAL como una sacrosanta institución.
El de MAURO VIALE también, mas el Dr. RABINOVICH produjo el PUNTO DE QUIEBRE.
No debemos permitir que los patoteros y los mafiosos decidan cuándo, dónde y cómo fingir sus diálogos falsos.
Es nuestro deber imponer este tema en el diálogo público.