Foto: Deisseroth Lab/Stanford University.
Investigadores de la Universidad de Stanford lograron volver transparente el cerebro de un ratón completo al tiempo que mantiene intacta su forma tridimensional y su estructura molecular.
La nueva técnica, denominada Clarity, permite observar a detalle la conectividad entre las neuronas.
El revolucionario avance será un paso importante para el estudio de la estructura y función del cerebro, sostienen los autores de la investigación que se publicó en la revista “Nature”.
Este nuevo avance en la ciencia promete cambiar el análisis del funcionamiento del cerebro, la "caja negra" del ser humano, un órgano hasta ahora indescifrable cuyo interior ha quedado expuesto como si se tratase de una caja de cristal.
La esencia de este nuevo procedimiento tridimensional de análisis del cerebro consiste en reemplazar los lípidos que dan forma al órgano, y que dificultan su estudio, por un hidrogel.
Una vez aplicada esa sustancia, que comienza un proceso de petrificación, se puede extraer el lípido sin dañar los tejidos. El resultado es un cerebro transparente, claro como el agua.
Hasta la fecha, el estudio del interior del cerebro implicaba seccionarlo, con la pérdida consiguiente de su estructura. Gracias a Clarity, el órgano es accesible en una sola pieza, con sus conexiones y complejidad molecular intactas.
Gracias a esta técnica se logró ver como las neuronas se relacionan entre sí, además de las “estructuras subcelulares, proteínas, ácidos nucleicos y neurotransmisores”, destacan los investigadores. Además es compatible con las técnicas histoquímicas tradicionales para el estudio de los tejidos del cerebro.