El fotógrafo tomó su equipo de buceo para sumergirse en las profundidades del Mar Blanco, localizado en Rusia. Tras permanecer en los abismos, Semenov capturó imágenes de criaturas que, por sus formas y colores, parecen haber sido creadas en la mente de algún artista contemporáneo.
Lejos de toda fantasía, las fotografías retratan el mundo marino como un lugar que, aun al haber sido tan estudiado por miles de años, nos muestra lo inconmensurable que es.
Mar Blanco
El mar Blanco (en ruso, [Viéloye more]); en finés, Vienanmeri) es un extenso golfo del mar de Barents (en el océano Glacial Ártico), localizado en la costa noroeste de Rusia. Se encuentra limitado por la península de Kanín al noreste, por Karelia al oeste y por la península de Kola al norte. Tiene una superficie aproximada de unos 95.000 km2. La mayor parte del año está helado.
El mar Blanco tiene cuatro grandes golfos o bahías en su interior: en la parte más exterior, la bahía de Menzen al este; en el tramo interior las otras tres, la bahía de Dvina al sureste, el golfo de Onega al sur y el golfo de Kandalakcha al noroeste. En su interior hay bastantes islas, siendo las mayores y más importantes la isla Morzhóvets y las islas Solovetsky, cuyo conjunto ha sido declarado patrimonio de la Unesco.
El puerto de Arjángelsk, en el fondo de la bahía de Dvina, es el puerto más importante del mar Blanco y además, durante gran parte de la historia de Rusia, fue su principal centro de comercio marítimo internacional. En la actualidad es una base naval y de submarinos.
El canal Mar Blanco-Báltico conecta el mar Blanco con el mar Báltico.
Todo el mar Blanco son aguas territoriales bajo soberanía rusa, bañan sus aguas la República de Carelia, el Óblast de Arjángelsk y el Óblast de Múrmansk.
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