Gelatina espacial.
Tal cual su nombre: se trata de un material gelatinoso que ha sido encontrado con frecuencia tras una lluvia de meteoros. Se deshace y desaparece al poco de caer, por lo que los científicos han tenido, hasta ahora, pocas posibilidades de analizarlo.
Chorros azules, elfos y duendes rojos.
Se producen sobre las nubes de tormenta y se achacaban a la mitología popular hasta que en 1989 fueron grabados por pilotos de la Nasa. Los investigadores saben muy poco de ellos, ya que apenas duran unos milisegundos y a alcanzan velocidades superiores a los 1.600 kilómetros por segundo.
Bolas de fuego de Naga.
Cada mes de octubre miles de personas se dan cita en el río Mekong para ver cómo decenas de bolas de fuego rojas ascienden hacia el cielo desde su superficie hasta desaparecer. Los nativos creen que son producidas por el dios-serpiente Naga, los científicos especulan con algún tipo de fermentación en el fondo del agua y hay quien dice que son disparos o bengalas de soldados.
Bombas de hielo’
Aunque se podría confundir con granizo gigante, lo cierto es que este fenómeno presenta rasgos peculiares: puede llegar a medir hasta 17,8cm de diámetro y suele aparecer ‘de la nada’, es decir sin nubes ni tormentas a la vista. Se baraja la posibilidad de que puedan desprenderse de aviones en pleno vuelo, pero aún no se ha podido demostrar nada al respecto.
Luces de terremoto
De apariencia similar a las auroras boreales, suelen hacer acto de presencia en terremotos y erupciones volcánicas. Hay múltiples teorías: caídas de postes eléctricos, gases iluminados, anomalías magnéticas… Pero son sólo eso, teorías.
Lluvia roja o lluvia de sangre de Kerala
Ocurrió en el estado indio de Kerala durante los meses de julio a septiembre de 2001. De repente, del cielo comenzó a caer agua roja, en ocasiones tan roja que parecía sangre: manchaba las ropas, marchitaba las flores… La gente pudo rcogerla en cubos y la teoría principal es que se trata de “células o esporas de alguna alga u hongo que se vio absorbido hacia la atmósfera y terminó en las gotas de lluvia”. Pero la cosa no está tan clara: hay científicos que hablan de panspermia.