Los paracaidistas alemanes de la Luftwaffe
La creación de la rama de los paracaidistas alemanes se debe al que en un futuro se convertiría en el jefe de la rama alemana del ejército del aire Herman Göring, el cual estudió con Hitler la creación de una fuerza de paracaidistas.
Sus orígenes se remontan cuando su función era meramente policial, y se dedicaba a la protección de los líderes nazis cuando desarrollaban sus campañas políticas.
Cuando los nazis llegaron al poder en 1933, convirtieron, ya sin ningún tipo de trabas a los paracaidistas, en una fuerza militar organizada en un batallón de hombres.
A principios de 1936 se formaron los iniciales cuadros de mando de estos paracaidistas, formados por 15 hombres y también ese mismo año, se formó un segundo batallón de paracaidistas, estos al mando de la fuerza de tierra y bajo el mando del Generalleutnant Richard Heidrich y bien pertrechada, con ametralladoras pesadas y morteros y usada como unidad de apoyo, posiblemente todos agrupados en un regimiento.
En enero de 1939 se formó un segundo regimiento, esta vez con más armamento, el cual incluía antitanques, artillería ligera, antiaérea, reconocimiento, señales, ingenieros y unidades médicas.
Su operatividad se guió en dos funciones, una apoyada por la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) en el sentido de que fueran utilizados tras las líneas enemigas como fuerza saboteadora, y otra, la del ejército de tierra, en la línea de ser usada como una fuerza de tierra. Ambas opciones fueron usadas.
Su nombre característico era el de “Fallschirmjäger”, palabra alemana que se desgranaba en fallschirm (paracaídas) y jäger (cazador). Su equipamiento y adiestramiento fueron de un alto nivel, acorde con el elitismo y espíritu de lucha que impregnó a estas celebres unidades paracaidistas.
Cuando estalló la guerra en septiembre de 1939, las fuerzas Fallschirmjäger estaban agrupadas en 3 regimientos de paracaidistas, los cuales formaron la primera división Fallschirmjäger y contando, ¡por supuesto!, con sus respectivas unidades de apoyo. Su nombre más conocido fue la 7 división del aire.
Con el paso del tiempo, esta división fue numerada como número uno, y dio paso a la formación de otras unidades tipo división, en concreto, se crearon once divisiones Fallschirmjäger desgranadas aquí, aunque también he puesto a otras unidades de la Luftwaffe:
-I Ejército Fallschirmjäger
Cuerpos Fallschirm:
-I Cuerpo Fallschirmjäger
-II Cuerpo Fallschirmjäger
Divisiones:
-1ª División Fallschirmjäger
-2ª División Fallschirmjäger
-3ª División Fallschirmjäger
-4ª División Fallschirmjäger
-5ª División Fallschirmjäger
-6ª División Fallschirmjäger
-7ª División Fallschirmjäger
-8ª División Fallschirmjäger
-9ª División Fallschirmjäger
-10ª División Fallschirmjäger
-11ª División Fallschirmjäger
-División de Entrenamiento Fallschirmjäger
Otras unidades:
-Brigada de Paracaidistas Ramcke
-LLStR, Regimiento de Asalto Aerotransportado
-Regimiento Barenthin
El núcleo de la primera división Fallschirmjäger, se utilizó para la formación de las restantes divisiones, estas se organizaron como divisiones de infantería motorizada, no obstante, fueron creadas como divisiones de élite, altamente equipadas y adiestradas, utilizadas en el campo de batalla como pequeñas formaciones “ad hoc”, grupos de batalla escogidos, que eran mandados como unidades bomberos, es decir, enviados al combate en los sectores más calientes del frente.
Estas unidades de paracaidistas alemanes, tuvieron a los largo de estos años de guerra una actuación más que destacada, luchando con gran pundonor, tanto en los años de victoria, como en los años de la retirada de todos los frentes, retirada que culminaron con la caída de Berlín en el 2 de mayo de 1945 y la rendición alemana definitiva el 8 de mayo.
Su adiestramiento conoció un deterioro a mediados de 1944, cuando las nuevas formaciones dejaron de tener el adiestramiento elitista de paracaidistas.
El mando alemán, debido a él deterioro de la guerra y la inutilidad de este adiestramiento (según ellos), necesitaban la formación de unidades más rápidamente, y la formación de un paracaidista era lenta y concienzuda, no recibiendo adiestramiento como paracaidista, se aceleraba considerablemente la formación de estos hombres, pero a la vez, deterioraba considerablemente el elitismo de estas unidades.
No obstante, las nuevas unidades paracaidistas, siguieron englobándose como tropas paracaidistas, aunque ahora ya solo de nombre, ¡no obstante!, los nuevos reclutas impregnados en el glamur de servir como paracaidistas y el ejemplo de los veteranos existentes, hizo que estos combatieran con gran bravura y pundonor, no mancillando el nombre de las unidades a las que pertenecían, a pesar de su peor formación.
Estadísticamente, alrededor de 54. 449 paracaidistas Fallschirmjäger murieron en combate, y unos 8.000 están considerados como desaparecidos. Su tributo en sangra está demostrado por el valor que desplegaron en combate. Pero empecemos a ver su actuación a lo largo de la guerra.
El bautismo de fuego de los paracaidistas alemanes Fallschirmjäger se produjo en la campaña de Polonia primer país donde Hitler puso sus ojos. El comandante de los paracaidistas, el general Kurt Student, recibió la orden de que sus fuerzas capturaran los puentes sobre el río Vístula, y la captura de varios aeródromos entre este río y el río Bug.
Los paracaidistas acometieron sus tareas con éxito, pero no estuvieron del todo satisfechos, ya que esta era una tarea para la que no habían sido entrenados, debieron de quejarse, pero Hitler les tranquilizó, pronto se les asignarían tareas, ¡en las que tendrían que dar lo mejor de sí mismos!.
El siguiente objetivo de Hitler fue la ocupación de Dinamarca y Noruega, la cual empezó el 9 de abril de 1940, esta campaña brindó a los paracaidistas alemanes entrar verdaderamente en combate. La 4 compañía del 1 regimiento de paracaidistas al mando del capitán Gericke, recibió la orden de tomar en Dinamarca, el puente de Stoerstrom, el cual unía las islas Falster y Seeland y el aeropuerto de Aalborg.
Los paracaidistas alemanes triunfaron en su misión, ayudados por el efecto sorpresa sobre las fuerzas danesas, a las cuales redujeron con prontitud. No fue esta la única misión de los paracaidistas en esta campaña, en Noruega, la tercera compañía al mando del teniente von Brandis, recibió la orden de tomar el aeródromo de Stavenger-Sola.
Esta misión revistió una mayor dificultad que la anterior, ya que las fuerzas noruegas que la guarnecían opusieron una resistencia tenaz, y fue imposible capturarla por sorpresa. Los paracaidistas tuvieron que esperar refuerzos lanzados en un avión de transporte Junker 52, después de lo cual se pudo tomar el objetivo.
Pero no todo fueron victorias, también los paracaidistas probaron el amargo sabor de la derrota. El 14 de abril, la primera compañía del teniente Schmidt, se lanzó en el valle de Gudbransal a unos 130 Km. al norte de la capital de Noruega, Oslo.
Tenían como objetivo interceptar a las fuerzas británicas que avanzaban hacia la ciudad de Trondheim. El objetivo no se cumplió, tras 4 días de tenaz lucha por parte de los paracaidistas, tuvieron que rendirse al agotar su munición.
En el mes de mayo, Hitler lanzó una invasión en toda regla, los alemanes invadieron Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia, y aquí en diversas misiones fue cuando las fuerzas Fallschirmjäger se cubrieron de gloria en diversas misiones y, ¡quizá!, fue aquí cuando su popularidad y fama de estas unidades alcanzaron su cénit.
Para esta campaña se movilizó a la séptima división del aire, así se conocía popularmente a la primera división de paracaidistas Fallschirmjäger, y a la 22 división aerotransportada.
Recibieron la importante misión de capturar importantes fortificaciones que hubiera en la frontera belga, capturar el mando holandés, el cual estaba en la ciudad de La Haya y la captura de una serie de puentes estratégicos.
Uno de los objetivos más importantes de esta campaña para las fuerzas paracaidistas, fue la toma del fuerte belga Eben, estaba construido a 45 metros por encima del banco oeste del Canal Alberto, a lo largo del río Maas. La calidad de la fortificación era muy esmerada y tenía una fama merecida de inexpugnable.
Para la toma del fuerte Eben y tres puentes cercanos, se movilizaron fuerzas que incluían a la primera y segunda compañía del primer regimiento paracaidistas más 500 hombres lanzados en planeadores, todos al mando del capitán Walter Koch.
Las tropas fueron divididas en cuatro secciones, y cada sección recibió una misión específica:
- el grupo Eisen al mando del teniente Schächter, se le asignó el cometido de tomar el puente Canne.
-el Grupo Beton al mando del teniente Schacht la toma del puente Vroenhoven.
-el grupo Stahl al mando del teniente Altmann la toma del puente Velwezelt.
Al grupo Granit se le asignó la misión más peligrosa, la toma del fuerte Eben, 85 hombres en 11 planeadores al mando del teniente Rudolf Witzing.
La misión se cumplió a plena satisfacción, los belgas se rindieron y los alemanes capturaron en total, 1000 hombres, con unas bajas muy modestas por su parte, 20 heridos y 6 muertos.
Pero no fue esta la única misión exitosa de las fuerzas paracaidistas, 2000 hombres de la séptima división del aire y 12.000 de la 22 división aerotransportada recibieron el cometido de tomar las ciudades y aeródromos de las más estratégicas ciudades de Holanda, Amsterdam, Utrecht, Rotterdam y Dordrecht.
esta es la primera parte .
Fuente http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/los-paracaidistas-alemanes-la-luftwaffe
La creación de la rama de los paracaidistas alemanes se debe al que en un futuro se convertiría en el jefe de la rama alemana del ejército del aire Herman Göring, el cual estudió con Hitler la creación de una fuerza de paracaidistas.
Sus orígenes se remontan cuando su función era meramente policial, y se dedicaba a la protección de los líderes nazis cuando desarrollaban sus campañas políticas.
Cuando los nazis llegaron al poder en 1933, convirtieron, ya sin ningún tipo de trabas a los paracaidistas, en una fuerza militar organizada en un batallón de hombres.
A principios de 1936 se formaron los iniciales cuadros de mando de estos paracaidistas, formados por 15 hombres y también ese mismo año, se formó un segundo batallón de paracaidistas, estos al mando de la fuerza de tierra y bajo el mando del Generalleutnant Richard Heidrich y bien pertrechada, con ametralladoras pesadas y morteros y usada como unidad de apoyo, posiblemente todos agrupados en un regimiento.
En enero de 1939 se formó un segundo regimiento, esta vez con más armamento, el cual incluía antitanques, artillería ligera, antiaérea, reconocimiento, señales, ingenieros y unidades médicas.
Su operatividad se guió en dos funciones, una apoyada por la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) en el sentido de que fueran utilizados tras las líneas enemigas como fuerza saboteadora, y otra, la del ejército de tierra, en la línea de ser usada como una fuerza de tierra. Ambas opciones fueron usadas.
Su nombre característico era el de “Fallschirmjäger”, palabra alemana que se desgranaba en fallschirm (paracaídas) y jäger (cazador). Su equipamiento y adiestramiento fueron de un alto nivel, acorde con el elitismo y espíritu de lucha que impregnó a estas celebres unidades paracaidistas.
Cuando estalló la guerra en septiembre de 1939, las fuerzas Fallschirmjäger estaban agrupadas en 3 regimientos de paracaidistas, los cuales formaron la primera división Fallschirmjäger y contando, ¡por supuesto!, con sus respectivas unidades de apoyo. Su nombre más conocido fue la 7 división del aire.
Con el paso del tiempo, esta división fue numerada como número uno, y dio paso a la formación de otras unidades tipo división, en concreto, se crearon once divisiones Fallschirmjäger desgranadas aquí, aunque también he puesto a otras unidades de la Luftwaffe:
-I Ejército Fallschirmjäger
Cuerpos Fallschirm:
-I Cuerpo Fallschirmjäger
-II Cuerpo Fallschirmjäger
Divisiones:
-1ª División Fallschirmjäger
-2ª División Fallschirmjäger
-3ª División Fallschirmjäger
-4ª División Fallschirmjäger
-5ª División Fallschirmjäger
-6ª División Fallschirmjäger
-7ª División Fallschirmjäger
-8ª División Fallschirmjäger
-9ª División Fallschirmjäger
-10ª División Fallschirmjäger
-11ª División Fallschirmjäger
-División de Entrenamiento Fallschirmjäger
Otras unidades:
-Brigada de Paracaidistas Ramcke
-LLStR, Regimiento de Asalto Aerotransportado
-Regimiento Barenthin
El núcleo de la primera división Fallschirmjäger, se utilizó para la formación de las restantes divisiones, estas se organizaron como divisiones de infantería motorizada, no obstante, fueron creadas como divisiones de élite, altamente equipadas y adiestradas, utilizadas en el campo de batalla como pequeñas formaciones “ad hoc”, grupos de batalla escogidos, que eran mandados como unidades bomberos, es decir, enviados al combate en los sectores más calientes del frente.
Estas unidades de paracaidistas alemanes, tuvieron a los largo de estos años de guerra una actuación más que destacada, luchando con gran pundonor, tanto en los años de victoria, como en los años de la retirada de todos los frentes, retirada que culminaron con la caída de Berlín en el 2 de mayo de 1945 y la rendición alemana definitiva el 8 de mayo.
Su adiestramiento conoció un deterioro a mediados de 1944, cuando las nuevas formaciones dejaron de tener el adiestramiento elitista de paracaidistas.
El mando alemán, debido a él deterioro de la guerra y la inutilidad de este adiestramiento (según ellos), necesitaban la formación de unidades más rápidamente, y la formación de un paracaidista era lenta y concienzuda, no recibiendo adiestramiento como paracaidista, se aceleraba considerablemente la formación de estos hombres, pero a la vez, deterioraba considerablemente el elitismo de estas unidades.
No obstante, las nuevas unidades paracaidistas, siguieron englobándose como tropas paracaidistas, aunque ahora ya solo de nombre, ¡no obstante!, los nuevos reclutas impregnados en el glamur de servir como paracaidistas y el ejemplo de los veteranos existentes, hizo que estos combatieran con gran bravura y pundonor, no mancillando el nombre de las unidades a las que pertenecían, a pesar de su peor formación.
Estadísticamente, alrededor de 54. 449 paracaidistas Fallschirmjäger murieron en combate, y unos 8.000 están considerados como desaparecidos. Su tributo en sangra está demostrado por el valor que desplegaron en combate. Pero empecemos a ver su actuación a lo largo de la guerra.
El bautismo de fuego de los paracaidistas alemanes Fallschirmjäger se produjo en la campaña de Polonia primer país donde Hitler puso sus ojos. El comandante de los paracaidistas, el general Kurt Student, recibió la orden de que sus fuerzas capturaran los puentes sobre el río Vístula, y la captura de varios aeródromos entre este río y el río Bug.
Los paracaidistas acometieron sus tareas con éxito, pero no estuvieron del todo satisfechos, ya que esta era una tarea para la que no habían sido entrenados, debieron de quejarse, pero Hitler les tranquilizó, pronto se les asignarían tareas, ¡en las que tendrían que dar lo mejor de sí mismos!.
El siguiente objetivo de Hitler fue la ocupación de Dinamarca y Noruega, la cual empezó el 9 de abril de 1940, esta campaña brindó a los paracaidistas alemanes entrar verdaderamente en combate. La 4 compañía del 1 regimiento de paracaidistas al mando del capitán Gericke, recibió la orden de tomar en Dinamarca, el puente de Stoerstrom, el cual unía las islas Falster y Seeland y el aeropuerto de Aalborg.
Los paracaidistas alemanes triunfaron en su misión, ayudados por el efecto sorpresa sobre las fuerzas danesas, a las cuales redujeron con prontitud. No fue esta la única misión de los paracaidistas en esta campaña, en Noruega, la tercera compañía al mando del teniente von Brandis, recibió la orden de tomar el aeródromo de Stavenger-Sola.
Esta misión revistió una mayor dificultad que la anterior, ya que las fuerzas noruegas que la guarnecían opusieron una resistencia tenaz, y fue imposible capturarla por sorpresa. Los paracaidistas tuvieron que esperar refuerzos lanzados en un avión de transporte Junker 52, después de lo cual se pudo tomar el objetivo.
Pero no todo fueron victorias, también los paracaidistas probaron el amargo sabor de la derrota. El 14 de abril, la primera compañía del teniente Schmidt, se lanzó en el valle de Gudbransal a unos 130 Km. al norte de la capital de Noruega, Oslo.
Tenían como objetivo interceptar a las fuerzas británicas que avanzaban hacia la ciudad de Trondheim. El objetivo no se cumplió, tras 4 días de tenaz lucha por parte de los paracaidistas, tuvieron que rendirse al agotar su munición.
En el mes de mayo, Hitler lanzó una invasión en toda regla, los alemanes invadieron Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia, y aquí en diversas misiones fue cuando las fuerzas Fallschirmjäger se cubrieron de gloria en diversas misiones y, ¡quizá!, fue aquí cuando su popularidad y fama de estas unidades alcanzaron su cénit.
Para esta campaña se movilizó a la séptima división del aire, así se conocía popularmente a la primera división de paracaidistas Fallschirmjäger, y a la 22 división aerotransportada.
Recibieron la importante misión de capturar importantes fortificaciones que hubiera en la frontera belga, capturar el mando holandés, el cual estaba en la ciudad de La Haya y la captura de una serie de puentes estratégicos.
Uno de los objetivos más importantes de esta campaña para las fuerzas paracaidistas, fue la toma del fuerte belga Eben, estaba construido a 45 metros por encima del banco oeste del Canal Alberto, a lo largo del río Maas. La calidad de la fortificación era muy esmerada y tenía una fama merecida de inexpugnable.
Para la toma del fuerte Eben y tres puentes cercanos, se movilizaron fuerzas que incluían a la primera y segunda compañía del primer regimiento paracaidistas más 500 hombres lanzados en planeadores, todos al mando del capitán Walter Koch.
Las tropas fueron divididas en cuatro secciones, y cada sección recibió una misión específica:
- el grupo Eisen al mando del teniente Schächter, se le asignó el cometido de tomar el puente Canne.
-el Grupo Beton al mando del teniente Schacht la toma del puente Vroenhoven.
-el grupo Stahl al mando del teniente Altmann la toma del puente Velwezelt.
Al grupo Granit se le asignó la misión más peligrosa, la toma del fuerte Eben, 85 hombres en 11 planeadores al mando del teniente Rudolf Witzing.
La misión se cumplió a plena satisfacción, los belgas se rindieron y los alemanes capturaron en total, 1000 hombres, con unas bajas muy modestas por su parte, 20 heridos y 6 muertos.
Pero no fue esta la única misión exitosa de las fuerzas paracaidistas, 2000 hombres de la séptima división del aire y 12.000 de la 22 división aerotransportada recibieron el cometido de tomar las ciudades y aeródromos de las más estratégicas ciudades de Holanda, Amsterdam, Utrecht, Rotterdam y Dordrecht.
esta es la primera parte .
Fuente http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/los-paracaidistas-alemanes-la-luftwaffe