๏ La sonda Mars Express de la ESA estudia un extraño delta en un cráter de Marte.
╚> La sonda Mars Express de la ESA fue utilizada para tomar estas impresionantes imágenes de un cráter que fue en su día el lecho de un gran lago, como se deduce a partir de los restos de un delta. Es un recuerdo de la época en la que el agua fluía por la superficie de Marte.
Imagen: → La sonda Mars Express de la ESA fotografió un delta saliendo del cráter Eberswalde de Marte, se puede apreciar en la parte superior de la foto. Esta imagen es una proyección lateral de imágenes satelitales. Haga click en la imagen para agrandar. Foto: ESA.
→ El delta se encuentra en el cráter de Eberswalde, en las tierras altas del sur de Marte. Este cráter de 65 km de diámetro se formó hace más de 3.700 millones de años tras el impacto de un asteroide.
╚> Sólo se conserva la cara derecha del cráter Eberswalde, el resto prácticamente ha desaparecido tras un impacto posterior que dio lugar al cráter Holden, de 140 km de diámetro, parte del cual se ve a la izquierda de la imagen. Las rocas arrancadas por este segundo impacto cubrieron gran parte del cráter Eberswalde.
╚> No obstante, en el fragmento visible de Eberswalde se conservan los restos de lo que en su día fue un gran delta, surcado por múltiples brazos fluviales, como se puede observar en la sección superior derecha del semicírculo. Este delta cubre una extensión de unos 115 kilómetros cuadrados. Los serpenteantes cauces fluviales al norte del cráter lo alimentaban de agua, dando lugar a un gran lago.
Imagen: → La sonda Mars Express de la ESA fotografió un delta saliendo del cráter Eberswalde de Marte, se puede apreciar en la parte superior de la foto. Esta imagen es una proyección lateral de imágenes satelitales. Haga click en la imagen para agrandar. Foto: ESA.
→ El delta se encuentra en el cráter de Eberswalde, en las tierras altas del sur de Marte. Este cráter de 65 km de diámetro se formó hace más de 3.700 millones de años tras el impacto de un asteroide.
╚> Sólo se conserva la cara derecha del cráter Eberswalde, el resto prácticamente ha desaparecido tras un impacto posterior que dio lugar al cráter Holden, de 140 km de diámetro, parte del cual se ve a la izquierda de la imagen. Las rocas arrancadas por este segundo impacto cubrieron gran parte del cráter Eberswalde.
╚> No obstante, en el fragmento visible de Eberswalde se conservan los restos de lo que en su día fue un gran delta, surcado por múltiples brazos fluviales, como se puede observar en la sección superior derecha del semicírculo. Este delta cubre una extensión de unos 115 kilómetros cuadrados. Los serpenteantes cauces fluviales al norte del cráter lo alimentaban de agua, dando lugar a un gran lago.
Imagen: → El delta del cráter Eberswalde de Marte. Foto: ESA.
╚> Cuando el lago se secó, gran parte del delta y de sus cauces fluviales quedaron ocultos bajo una nueva capa de sedimentos, arremolinados por el viento. Estos depósitos secundarios han sufrido la acción de la erosión en una parte del delta, dejando al descubierto la estructura invertida que podemos observar hoy en día.
╚> Esta estructura, identificada por primera vez por la sonda Mars Global Surveyor de la NASA, demuestra que el cráter fue en su día el lecho de un lago. Este tipo de formaciones son una prueba inequívoca de que hace tiempo el agua fluía por la superficie de Marte.
╚> Los cráteres Eberswalde y Holden son dos de los cuatro emplazamientos seleccionados para el aterrizaje del próximo rover de la NASA, que despegará a finales de este año. El principal objetivo de este laboratorio geológico con ruedas, el Mars Science Laboratory (MSL), es el estudio de regiones que sean o que hayan podido ser habitables. La misión Mars Express de la ESA ha ayudado a seleccionar cuál de los cuatro es el más interesante.
╚> El delta del cráter Eberswalde es una prueba de la presencia prolongada de agua líquida en la superficie marciana, mientras que el cráter Holden contiene diversos minerales y estructuras fluviales. En otro de los candidatos, en el Mawrth Vallis, afloran parte de las capas de arcilla más antiguas de Marte. Sin embargo, el pasado mes de julio se tomó la decisión de visitar al cuarto candidato, el cráter Gale, debido a su gran diversidad de minerales y de estructuras formadas por la acción del agua.
→ De momento, Eberswalde, Holden y Mawrth Vallis seguirán guardando sus secretos.
╚> Cuando el lago se secó, gran parte del delta y de sus cauces fluviales quedaron ocultos bajo una nueva capa de sedimentos, arremolinados por el viento. Estos depósitos secundarios han sufrido la acción de la erosión en una parte del delta, dejando al descubierto la estructura invertida que podemos observar hoy en día.
╚> Esta estructura, identificada por primera vez por la sonda Mars Global Surveyor de la NASA, demuestra que el cráter fue en su día el lecho de un lago. Este tipo de formaciones son una prueba inequívoca de que hace tiempo el agua fluía por la superficie de Marte.
╚> Los cráteres Eberswalde y Holden son dos de los cuatro emplazamientos seleccionados para el aterrizaje del próximo rover de la NASA, que despegará a finales de este año. El principal objetivo de este laboratorio geológico con ruedas, el Mars Science Laboratory (MSL), es el estudio de regiones que sean o que hayan podido ser habitables. La misión Mars Express de la ESA ha ayudado a seleccionar cuál de los cuatro es el más interesante.
╚> El delta del cráter Eberswalde es una prueba de la presencia prolongada de agua líquida en la superficie marciana, mientras que el cráter Holden contiene diversos minerales y estructuras fluviales. En otro de los candidatos, en el Mawrth Vallis, afloran parte de las capas de arcilla más antiguas de Marte. Sin embargo, el pasado mes de julio se tomó la decisión de visitar al cuarto candidato, el cráter Gale, debido a su gran diversidad de minerales y de estructuras formadas por la acción del agua.
→ De momento, Eberswalde, Holden y Mawrth Vallis seguirán guardando sus secretos.