1 de mayo, Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina - 1ra. parte
En conmemoración del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina les dejo este repaso de los hechos más relevantes de la campaña llevada a cabo por todas las unidades de combate operativas durante la Guerra de las Malvinas:
I Brigada Aérea:
Grupo I de Transporte Aéreo:
Parque Aéreo: 9 Lockheed C-130 Hercules (2 C-130E; 5 C-130H y 2KC-130H)
2 de abril:
Comienza la operación “ARIES 82” cuya finalidad es la de transportar 108 miembros de grupos especiales de la FAA y del Ejercito (EA) para tomar el control del aeropuerto de Port Stanley (ahora Puerto Argentino). Para esta tarea se utilizo el KC-130H TC-68.
Más tarde, ese mismo día, arribarían a Puerto Argentino los C-130E TC-63 y TC-64 transportando personal del EA y vehículos de mando. Posteriormente el C-130H matriculado como TC-65 suministraría el radar móvil AN/TPS-34F del Grupo 2 de Vigilancia y Control Aéreo (G2VYCA), posteriormente utilizado por el Comando Fuerza Aérea Sur (CdoFAS) para controlar la actividad aérea en Malvinas. Así comienza el puente aéreo desde el continente hacia Malvinas.
19 al 25 de abril:
El 12 de abril los británicos establecen la zona de exclusión. Esto altera drásticamente los planes logísticos argentinos ya que cualquier buque podría ser hundido generando perdidas inaceptables. Desde el 19 al 25 de abril la FAA toma la posta y se despacha con 205 vuelos transportando todo tipo suministros, de estos 91 fueron llevados a cabo por C-130 Hercules del Grupo I.
4 de mayo:
Un KC-130H se encarga del reaprovisionamiento en vuelo de los AMD Super Etendard de la 2da. Escuadrilla del Comando Aeronaval (CANA), puntualmente el 3-A-202 y el 3-A-203 los cuales se encargarían de hundir al HMS Shefield el la primera incursión con misiles Exocet de la guerra.
28 de mayo:
La necesidad de la FAA de tener inteligencia actualizada sobre la actividad naval británica motivo a que los C-130 fueran utilizados como aviones de reconocimiento. La tarea no era para nada sencilla, el avión debía volar en círculos sobre una zona preestablecida y utilizando su radar meteorológico hacer un barrido de unos 90 segundos con la intención de detectar buques británicos. Al parecer, este tipo de misiones comenzaron después del 21 de mayo tras la baja de los SP-2H Neptun de la Armada.
Lamentablemente, el C-130 TC-63 sería derribado al norte de la Isla Borbón por un AIM-9L lanzado por el Sea Harrier XZ-451 del Sqn 801 piloteado por el capitán de corbeta N. Ward. Los 6 tripulantes mueren cuando el avión se estrella contra el mar. Así se produce la única baja del Grupo I.
29 de Mayo:
Se lleva a cabo una peculiar misión de reconocimiento en la cual un Hercules del Grupo I intercepta al norte de la Georgias al buque petrolero British Wye perteneciente al grupo de tareas británico. En la primera pasada el C-130 parece hacer solo una misión de reconocimiento, en la segunda pasada arroja ocho bombas de 500 libras (250 Kgs) sobre el petrolero causándole daños menores.
Un C-130 se dispone a aterrizar en la pista de Puerto Argentino.
El TC-68 con una configuración poco habitual, portando bombas. Quizás este fue el aparato empleado para atacar al buque petrolero British Wye perteneciente al grupo de tareas británico el 29 de mayo.
Aquí claramente se ven las 6 bombas de 500 libras (250 Kgs)
I Brigada Aérea:
Grupo 1 de trasporte Aéreo:
Parque Aéreo: 3 Boeing 707
Principios de abril:
Durante la mayor parte de abril los 707 estuvieron involucrados de lleno en el puente aéreo, transfiriendo equipos y personal desde el norte y centro del país hacia el sur argentino. Existe la errónea creencia de que varios vuelos de 707 alcanzaron las Malvinas pero esto resulta imposible ya que la pista del aeropuerto de Puerto Argentino era demasiado corta como para ser operada por los 707.
21 de abril:
La Armada Argentina había solicitado al Comando Estratégico una serie de misiones de reconocimiento de largo alcance para localizar e informar del curso de la Flota Británica, de la cual se sabía por datos de inteligencia que había partido desde la Isla Ascensión con rumbo a las Malvinas. A pesar de la carencia de equipos apropiados para la tarea, el G1TA asumió sin más remedio la misión ya que sus 707 eran los únicos aviones dentro de las FFAA con el alcance suficiente para ese tipo de tareas.
Para las 1200hs fueron claramente identificados seis buques de guerra británicos, entre ellos se encontraban los portaviones HMS Hermes y HMS Invinsible, la posición del grupo de tareas británico fue estimada a unas 1400 millas al este-noreste de Río de Janeiro.
Los británicos en principio tomaron al TC-91 como un avión comercial, pero tras enviar un Sea Harrier a interceptarlo se dieron cuenta rápidamente que se trataba de una misión de reconocimiento de largo alcance. Durante varios minutos el Sea Harriers se movió de una punta a la otra del avión argentino al cual le saco numerosas fotos. Posteriormente se alejo y el TC-91 retorno a Ezeiza.
22 de abril:
Teniendo en cuenta el éxito de esa primera misión, la FAA tomo la decisión de aventurarse y programo nuevas misiones de reconocimiento a fin de no perderle el rastro a los británicos. Para las 1830hs un 707 se acerco descaradamente a 60 millas del Invinsible, el cual despacho tres Sea Harriers con la intención de demostrarle a los tripulantes argentinos lo vulnerables que resultaban ser; estos vuelos generaban grandes malestares en el alto mando británico pero vale aclarar que los vuelos de 707 siempre se realizaban sobre aguas internaciones por lo que dispararles generarían graves conflictos diplomáticos a los británicos además de una publicidad poco auspiciosa y una escalada en una situación que de por sí ya era tensa.
23-24 de abril:
A las 1500hs otro 707 fue interceptado cuando volaba a unas 120 millas del grupo de tareas y al día siguiente se produjo el último encuentro cuando a las 1550hs otro 707 fue interceptado por los Sea Harriers del Hermes. Por vías diplomáticas, los británicos advirtieron a la Argentina que de ahora en más cualquier vuelo de 707 que se acercara a los buques británicos sería atacado sin previo aviso. La abrupta advertencia fue escuchada por la FAA por lo que los vuelos de 707 finalizaron a fin de no poner en riesgo la vida de los pilotos y sus máquinas.
19-22 de mayo:
El 19 de mayo un 707 fue identificado a unas 180 millas al noreste de la Fuerza de Tareas, al menos un Sea Harrier partió para interceptarlo pero fallo en su intento. Tres días después otro 707 fue detectado por los radares de la HMS Cardiff y la HMS Bristol que navegaban hacia el sur desde la Isla Ascensión, en este caso dos Sea Darts fueron lanzados contra el aparato del G1TA a los que de milagro pudo esquivar tras una brusca maniobra.
7 de junio:
Un 707 fue visto sobrevolando a la solitaria HMS Argonaut, la cual regresaba lentamente con graves averías a la seguridad del Reino Unido. Este parece haber sido el último vuelo 707 durante el conflicto.
El TC-93 fotografiado en la base de El Palomar.
En este óleo de Exequiel Martínez se puede apreciar la labor de encontrar la posición de la Task Force británica. Aquí el TC-91 es interceptado por un Sea Harriers de la Royal Navy.
Un Sea Harrier pegado al ala de este 707. Los Boeing de la FAA no eran una grata presencia para los británicos y recibieron el apodo de “asaltantes”.
II Brigada Aérea:
Grupo 1 de Reconocimiento Aerofotográfico:
Parque aéreo: 6 Bombardier 35A Learjet
Abril:
Se desconoce con exactitud la fecha del despliegue de los L-35A Learjets del G1A, posiblemente fue inmediatamente después del 2 de abril y este grupo estuvo basificado en varios puntos del sur argentino, según las necesidades operativas: Comodoro Rivadavia, Trelew, Río Gallegos y Río Grande.
Las primeras misiones de los Learjets del G1A fueron el reconocimiento fotográfico de las Malvinas, principalmente para la confección de mapas (cartografía).
Con la flota británica acercándose a las islas hacia finales de abril las misiones fueron redefinidas para los Learjets, de aquí en más volarían tanto de día como de noche y recopilarían información de inteligencia sondeando a los buques que se acercaban.
21 de mayo:
Gracias a sus avanzados INS (sistema de navegación inercial), los Learjets asumieron las misiones de guías de formaciones ayudando a la navegación de las escuadrillas de caza hacia las Malvinas.
25 de mayo:
La información fotográfica y de inteligencia recogida por los Leajets del G1A permiten el hundimiento de la HMS Coventry a manos del G5C ese mismo día.
27 de Mayo:
El reconocimiento fotográfico de uno de los Learjets revela las posiciones del 40 Comando Británico en la zona de Bahía Ajax, en San Carlos. Posteriormente la zona sería atacada por los A-4B del G5C provocando un número importante de bajas dentro de las filas enemigas.
7 de junio:
El CdoFAS ordena al G1A una misión de reconocimiento sobre el área de San Carlos, para ella se dispuso de los cuatro aparatos del grupo, los cuales volarían en formación abierta con varias millas de distancia entre cada aparato con el fin de realizar un reconocimiento fotográfico completo de la zona. Se presumía que una altura de 40000 pies brindaría resguardo contra los misiles superficie aire británicos. Por su parte, el CIC de Puerto Argentino alertaría a la formación sobre la actividad de los Sea Harriers en la zona. Sin embargo, a las 1203, en pleno día y con buen tiempo, la HMS Exeter se encontraba en el Estrecho de San Carlos y desde esta posición identifico la formación argentina con su radar (lo que considero en principio como una formación de Camberras) y disparó inmediatamente dos Sea Darts al primer aparato de la formación. El primer misil cayó corto pero el segundo impacto de lleno al T-24 destruyéndole el conjunto de cola y las superficies de vuelo. El condenado avión comenzó a caer en tirabuzón estrellándose finalmente en cerca de la pista de aterrizaje de la Isla Borbón. En el incidente perdieron la vida el vicecomodoro Rodolfo de la Colina, el mayor Juan Falconier, el capitán Marcelo Lotufo, el suboficial ayudante Francisco Luna, y el suboficial auxiliar.
El T-21 fotografiado en el Aeropuerto Jorge Newbery. La foto es posterior a la guerra.
El T-23 volando en formación con otro Learjet del G1A, el de atrás es el T-21.
Restos del T-24 esparcidos en la isla Borbón. El avión sería derribado por un Sea Dart lanzado desde la HMS Exeter.
II Brigada Aérea:
Grupo 2 de Bombardeo:
Parque aéreo: 11 English Electric Camberra (9 BMk.62 y 2 TMk.64)
Fines de abril:
Se desconoce la fecha exacta del despliegue, pero a finales de abril llego la orden de desplegar a todos los Camberras operativos, fueron trasladados a la Base Aeronaval de Trelew, en la Provincia de Chubut donde formaron el Escuadrón Camberra Trelew.
1 de mayo:
En las últimas horas de la tarde dos escuadrillas de Camberras fueron lanzadas desde Trelew hacia las Islas con el fin de localizar y hundir a cualquier buque británico que estuviera operando en la zona de Malvinas. La primera escuadrilla regreso a Trelew sin La segunda escuadrilla en despegar de Trelew estaría comandada por el capitán Alberto Baigorri y tenía como objetivo alcanzar a la flota británica ubicada a unas 100 millas de las Islas. Sobre Puerto Argentino, la escuadrilla comienza el descenso para la corrida de ataque pero justo en ese momento es identificada por los radares del HMS Invinsible desde donde se despachan dos Sea Harries del escuadrón 801 para interceptarlos.
Los tres Camberras se encontraban a unas 50 millas del Invinsible y a las 20:47 se rompe el silencio radial cuando uno de los numerales le advierte a Baigorri que les han lanzado un misil. El AIM-9L fue lanzado por el teniente Alan Curtis a bordo del Sea Harrier ZX451, e impacto de lleno en uno de los motores del Camberra B-110 tripulado por el teniente Eduardo Ibáñez y su navegador, el primer teniente Mario González. El maltrecho avión se precipito al mar sin dejar sobrevivientes a pesar de que Baigorri afirmo ver que ambos pilotos pudieron eyectarse.
Mientras tanto, el piloto del segundo Sea Harrier, el capitán de corbeta Mike Broadwater lanzó sus dos AIM-9L contra los dos Camberras restantes los cuales, a pesar de sufrir daños, pudieron retornar a Trelew sin mayores inconvenientes.
29 de mayo:
Durante la noche del 29 de mayo los Camberra participaron en varias incursiones contra las posiciones británicas destacadas en el Puerto de San Carlos con la intención de producir grandes bajas y detener el avance. Estas misiones eran llevadas a cabo con bombas de propósitos generales y antipersonal de 1000 libras (500 Kgs), cada Camberra era capaz de llevar hasta cuatro de estas bombas. Luego los ataques de Camberra se dirigieron hacia el monte Kent. En realidad estás incursiones generaban pocos daños y bajas (como dijo un oficial británico: eran una suerte de molestia) pero la FAA estaba creída que servían para desmoralizar al enemigo.
8 de junio:
El 8 de junio 2 Camberras atacaron al petrolero libanés Hercules en una posición ubicada a unas 400 millas al noreste de las islas. Una bomba si detonar quedo alojada en el interior del buque y dada la peligrosidad de la situación el buque tuvo que ser hundido. Al parecer, la FAA creía que este buque formaba parte de la línea de suministros británica y esos fueron los motivos por los cuales el mismo fue atacado.
14 de junio:
En las horas finales de la guerra, se planeo lo que sería la última misión de los Canberra en el conflicto. El objetivo volvía a ser las posiciones británicas ubicadas en el Monte Kent, y para está se requirió de 2 escuadrillas identificadas como Baco 1 y Baco 2, ambas estarían escoltadas nuevamente por Mirages IIIEA del Grupo 8. La misión debía efectuarse a unos 40000 pies de altura con la intención de evitar los misiles superficie-aire y a las PAC de Sea Harriers. Cerca de la 01:32 los Canberra se encontraban en plena aproximación hacia su blanco, en principio fueron observados por el radar del portaviones HMS Hermes desde donde al menos se lanzo una PAC de Sea Harriers que fallaron en su intento de interceptación. Posteriormente las fragatas misilísticas HMS Cardiff y HMS Exeter alertadas de la incursión lanzaron numerosos misiles Sea Darts contra los Camberra y los Mirages. El B-108 tripulado por el capitán Roberto Pastran y su navegante, el capitán Fernando Casado fue alcanzado por uno de estos misiles, el avión comenzó a caer en espiral y ante la imposibilidad de recuperarlo Pastran da la orden de eyectarse. Pastran fue afortunado y cayó al mar, en donde pudo inflar su bote de goma y trasladarse hacia la orilla. Posteriormente fue capturado por lo británicos y tomado prisionero. Casado falleció al estrellarse con el avión tras fallarle el sistema de eyección.
El resto de los aviones pudieron regresar a sus bases sin mayores inconvenientes, finalizando así la participación de los Camberras en la Guerra.
El B-108 rumbo a una misión de bombardeo sobre el Monte Kent. El avión se perdería al ser derribado por un Sea Dart de la RN cobrándose la vida del capitán Fernando Casado.
El B-110 fotografiado en Paraná. Se convertiría en la primera baja del G2B al ser derribado por un AIM-9L Sidewinder el 1 de mayo.
El B-109 descansa en el Museo de la Fuerza Aérea Argentina de Morón, Pcia. de Bs As.
III Brigada Aérea:
Grupo 3 de Ataque:
Parque aéreo: 26 FMA IA-58A Pucara
2 de abril:
Arriban a Puerto Argentino los primeros cuatro IA-58A Pucara con la finalidad de reforzar la ocupación. Rápidamente comienzan los vuelos para familiarizarse con las condiciones operativas y el terreno.
9 de Abril:
Arriban otros 8 IA-58A Pucara formándose oficialmente el “Escuadrón Pucara Malvinas” al mando del Mayor Navarro. El escuadrón operaria desde Puerto Argentino, Pradera del Ganso y la Isla Borbón.
1 de mayo:
Se produce la primera baja tras un ataque de Sea Harrier de la RN sobre el aeródromo de Pradera del Ganso, el teniente Antonio Jukic muere instantáneamente a bordo de su A-527 al ser impactado de lleno por tres bombas de racimo justo cuando se disponía a despegar para una misión de reconocimiento armado.
15 de mayo:
Tras un ataque del Escuadrón D del 22 Regimiento SAS, se pierden seis Pucara (A-520; A-523; A-529; A-556 y A-502 son los identificados), finalizando la actividad de la escuadrón en la Isla Borbón.
21 de mayo:
Con los desembarcos británicos en pleno desempeño, se ordena la salida de cuatro Pucaras con la intención de destruir cualquier helicóptero británico que estuviera trasportando tropas o suministros en la zona de San Carlos.
El capitán Jorge Benítez sería alcanzado por un misil FIN-92A Stinger en el Estrecho de San Carlos. Benítez pudo eyectarse con éxito de su A-531. Mientras tanto, el primer teniente Juan Micheloud y el mayor Carlos Tomba se encontraba en una misión similar a la del capitán Benítez y buscaros helicópteros británicos en el Monte Bombilla y el San Carlos, en donde fueron recibidos por fuego de ametralladoras y al menos dos misiles que les pasaron muy cerca. Finalmente llego la orden del controlador de Pradera del Ganso de que se dirigieran hacia un puesto de observación británico que estaba dirigiendo el fuego naval con gran exactitud hacia el aeródromo. Los dos Pucara atacaron exitosamente con cohetes y cambiaron su rumbo al sudoeste, solo para ser vistos por los Sea Harriers de los capitanes de corbeta Nigel Ward y Alidair Craig y el teniente Steve Thomas del 801 Sqn, guiados por la HMS Brilliant. Los Pucaras fueron alcanzados a unas 7 millas de Pradera del Ganso. Micheloud pudo escapar volando bajo a través de un valle, Tomba, en el A-511, fue menos afortunado al ser alcanzado por fuego de cañón del Sea Harrier de Ward. Tomba pudo eyectarse de su maltrecho Pucara.
28 de mayo:
Tras los desembarcos en San Carlos el día 21, los británicos extendieron sus ataques sobre Darwin y Pradera del Ganso. El Grupo 3 se vio en la urgente necesidad de lanzar misiones de apoyo a las diferentes guarniciones que se defendían de la embestida británica.
La primera misión de Pucaras fue lanzada durante la mañana sobre Darwin y obtuvo pocos resultados, al menos un Pucara resulto severamente averiado por un misil Blowpipe, aunque pudo ser conducido por su piloto, el teniente Argañaras a la seguridad de Puerto Argentino.
La segunda misión del día tenía también como objetivo Darwin, los tenientes Giménez y Cimbaro alcanzaron Camilla Creek House pasado el mediodía y divisaron dos helicópteros Scout pertenecientes a Escuadrón del Comando de Brigada. Rápidamente cada uno selecciono un helicóptero para atacarlo con fuego de cañón. Giménez alcanzó con varios impactos al Scout XT629. Lamentablemente, durante el vuelo se perdió contacto radial con Giménez y nunca más se supo nada de el como así tampoco se encontraron los restos del A-537 que el tripulaba.
En las últimas horas de la tarde se lanzaron más ataques contra las posiciones británicas pero sin lograr ningún éxito, por el contrarío, otro piloto sería derribado, en este caso el teniente Cruzado cuando su A-555 perdiera el control luego de recibir varios impactos de armas ligeras. Cruzado se eyecto con éxito, aunque termino prisionero de los británicos.
10 de junio:
En esta fecha se produjo la última participación del Grupo 3, cuando en la mañana el primer teniente Micheloud, acompañado por el primer teniente Ayerdi y el teniente Morales lanzaron un ataque sobre el Monte Kent con la intención de destruir algunas de las piezas de artillería británicas que estaban machacando Puerto Argentino.
Triste imagen en donde de se puede apreciar en primer plano al A-528 junto a otro IA-58A Pucara abandonados posiblemente en Pradera del Ganso.
Triste foto en donde se aprecian varios Pucaras abandonados al costado de la Pista de Puerto Argentino, antes estos aparatos fueron dañados por ataques de Sea Harries y de comandos SAS en Pradera del Ganso y la Isla Borbón.
Otro Pucara destruido, a juzgar que se ve la guía del asiento eyectable extendida, parece que el avión fue alcanzado en vuelo y el piloto pudo eyectarse antes de que el avión se estrellara.
Restos de otro pucara estrellado. Los logros de estos aparatos fueron muy escasos y la mayoría fueron destruidos en tierra por los británicos.
Dos Pucaras estacionados al costado de la pista de Puerto Argentino, al parecer recién llegados a Malvinas o recientemente evacuados de la Isla Bordón o Pradera del Ganso.
IV Brigada Aérea
Grupo 4 de caza:
Parque aéreo: 15 Douglas A-4C Skyhawk
11 de abril:
Comienza el despliegue de los primeros doce A-4C al Aeródromo Civil de San Julián en la provincia de Santa Cruz, formándose oficialmente el “escuadrón Skyhawk San Julian”.
1 de mayo:
Se lanzan las primeras misiones de combate sobre las Islas. Las primeras misiones tenían como objetivo alcanzar y hundir a cualquier buque británico que se encontrara operando en las cercanías de Malvinas para lo cual se lanzaron escuadrillas de cuatro aviones armados con dos bombas de 500 libras (250 Kgs). Para frustración de G4C, la mayoría de los pilotos no encontraron ningún blanco o debieron abandonar el área cercana a Malvinas por la presencia de PAC (patrulla aérea de combate) de Sea Harrier operando en la zona.
9 de mayo:
El CdoFAS (Comando Fuerza Aérea Sur) pudo disponer de cierta inteligencia e información, se tomo la decisión de alcanzar algún blanco en la zona de Puerto Argentino. La frustración de la escuadrilla se hizo más que evidente ya que nuevamente fueron incapaces de divisar sus blancos debido al mal tiempo. Lamentablemente, durante el regreso de los cuatro Skyhawk al continente, el C-313 del teniente Jorge Casco impactaría contra los acantilados de la isla Los Salvajes muriendo instantáneamente. El teniente Jorge Farias también se estrello a bordo del C-303 debido a las malas condiciones meteorológicas y nunca fue hallado.
21 de mayo:
Para el 21 de mayo los desembarcos británicos se estaban desarrollando en el Estrecho de San Carlos por lo que la actividad naval era importante. Rápidamente la FAA planifico una serie de ataques que involucraba a todas sus unidades de caza bombardeo, el G4C recibió instrucciones de alistar cuatro aviones para la tarea. Para las 1555hs la escuadrilla se estaba acercando a baja cota al estrecho de San Carlos, justamente para ser vistos por dos Sea Harries del 800Sqdn que se encontraban en la zona buscando a los A-4B de G5C que momentos antes habían alcanzado con sus bombas al HMS Ardent. Los pilotos argentinos se dieron cuenta inmediatamente que los Sea Harrier se dirigían hacia ellos por lo que rápidamente se desprendieron de sus bombas y tanques suplementarios para virar bruscamente hacia el sur y escapar a toda velocidad. El capitán de corveta Mike Blisset a bordo de su Sea Harrier XZ496 pudo maniobrar hasta colocarse detrás de dos de los cuatro Skyhawk, disparando sus dos AIM-9L Sidewinder de manera casi consecutiva. En el incidente derriba al teniente Néstor López en el C-309. De manera similar, el capitán de corbeta Neill Thomas (ZX492) derriba al primer teniente Daniel Manzotti en el C-325. Mike Blisset también pudo alcanzar a otro A-4C con fuego de cañón pero no logró derribarlo.
24 de mayo:
La FAA había planificado lanzar tres escuadrillas de tres aviones cada una con el fin de alcanzar al RN y frenar los desembarcos en San Carlos. Las tres escuadrillas partirían con escasos minutos de diferencia entre sí con la finalidad de saturar o sobrecargar a las defensas antiaéreas y a las PAC de Sea Harriers con las sucesivas oleadas de caza bombarderos.
La primera escuadrilla en atacar sobre el estrecho de San Carlos estaba liderada por el teniente Ricardo Lucero. El ataque argentino atrajo rápidamente el interés de una PAC de Sea Harriers que al final desistió por el peligro de ser alcanzada por la artillería antiaérea propia, la PAC fue vista por Lucero quien advirtió al primer teniente José Vázquez quien lideraba la segunda escuadrilla, la que se encontraba volando a baja altura en corrida de ataque sobre la Gran Malvina, Al parecer, el ataque de Vázquez alcanzo a los buques logísticos HMS Sir Lancelot y HMS Sir Galahad dejando una bomba sin detonar en cada uno de ellos. Durante el ataque y posterior escape, los tres A-4C fueron alcanzados por un nutrido fuego antiaéreo, lo que produjo orificios en los tanques integrales de las alas y que perdieran combustible a niveles alarmantes. Así y todo ascendieron hasta los 21000 pies para economizar combustible. Lamentablemente el C-305 pilotado por el teniente Jorge Bono comenzó a perder altura y caer hasta estrellarse posiblemente en la Bahía King. Bono nunca fue encontrado.
Los aviones sobrevivientes fueron interceptados por un KC-130H del Grupo I el cual los “alimento” con combustible hasta su regreso al continente.
25 de mayo:
Amaneció con el G4C preparándose para nuevos ataques el la Bahía de San Carlos. La primera misión se preparó para las 1200hs y estaría liderada por el capitán García. La escuadrilla toro estaba formada por cinco aviones y despego sin problemas aunque uno de los aviones tubo que regresar a San Julián debido a la presencia de humo en la cabina. Finalmente la escuadrilla quedaría formada por García, el teniente Lucero, el teniente Paredi y el alférez Issac. Al aproximarse a San Carlos pudieron identificar a varios blancos y rápidamente comenzaron el descenso para la corrida de ataque. Los cuatro Skyhawk fueron recibidos por una lluvia de misiles y fuego de cañón antiaéreo. El C-319 de Lucero fue el primero en ser alcanzado por el fuego de armas múltiples. Afortunadamente pudo eyectarse y posteriormente fue rescatado por marineros del HMS Fearless. Los otros tres aviones completaron su ataque (aunque no lograron impactar a ningún buque) y escaparon con rumbo noreste. Lamentablemente, el C-304 de García fue alcanzado por un Sea Dart lanzado por la HMS Coventry. A pesar de que García pudo eyectarse, parece que la acción no fue advertida por ninguno de los bandos y posteriormente sus restos fueron hallados a bordo de su bote de goma en la costa de Gran Malvina un año después.
Durante el ataque, el Skyhawk de Issac fue alcanzado por varios impactos de 20 mm por lo que su nave perdía combustible a un ritmo más rápido del que lo consumía, nuevamente la asistencia de un KC-130H del Grupo I permitió que Issac aterrizara en San Julián.
30 de mayo:
La FAA estaba planificando junto al Comando Aeronaval una de las misiones más osadas y controvertidas de la Guerra: el ataque el grupo de portaviones británicos.
La misión comenzaría a las 1530hs con los Super Etendard utilizando el código de llamada “ala” despegando y los Skyhawk (“Zonda”) siguiéndolos cinco minutos después. Todos treparon hasta los 20000 pies con rumbo sudeste en donde para su encuentro con los dos KC-130H de reaprovisionamiento. En este punto la navegación quedo a cargo de los Hercules del Grupo I mientras se realizaba la delicada tarea de proveer de combustible a los cazas.
En un punto situado a 190 millas al sudeste de la Isla Soledad, se produjo la separación entre los cisternas y los cazas, asumiendo la navegación los Super Etendard mientras todos los aviones descendían a menos de 100 pies de altura. El vuelo se realizo con relativa normalidad a pesar de las nubes gruesas y lluvias. Los Super Etendadr realizaban las constantes trepadas necesarias para que sus radares hagan el barrido y actualicen los datos de navegación e inerciales del misil Exocet. A las 1732hs, Ala 1 rompe el silencio radial para informar que el blanco ha sido identificado y que lanzaba el misil. Rápidamente los Super Etendard ejecutaron un giro cerrado hacia la izquierda y pusieron rumbo hacia el continente. El Exocet había sido lanzado desde una distancia de 20 a 24 millas respecto el blanco, aun fuera del alcance visual de los pilotos de Skyhawk. El misil se perdió gradualmente de vista a pesar que los A-4 incrementaron su velocidad hasta casi los 500 nudos. Repentinamente, en el horizonte comienza a vislumbrarse la silueta de un buque humeante que con el correr del tiempo pudo ser identificada positivamente como el HMS Invincible por los pilotos argentinos.
Los informes generados por ambas partes resultan bastantes confusos (más que nada los británicos por el simple afán de ocultar) pero al parecer había una gran actividad naval en la zona que involucraba a las fragatas HMS Exeter y HMS Avenger en tareas de piquete radar y defensa antiaérea. Los cuatro Skyhawk inician su corrida de ataque a cuando los separaban poco más de 10 millas respecto del Invincible. Inmediatamente la Exeter comienza el lanzamiento de misiles Sea Dart los cuales alcanzan en primer término al C-301 de José Vázquez y en segunda instancia al C-310 del primer teniente Omar Castillo. Ambos aviones se desintegran falleciendo instantáneamente ambos pilotos. Los otros pilotos siguieron adelante y según sus informes alcanzaron con sus bombas al averiado Invinsible (positivamente identificado por Issac). La ruptura y posterior escape de los dos Skyhawk restantes no fue nada fácil ya que en todo momento recibieron un nutrido fuego antiaéreo lo que les causo bastantes daños en los tanques integrales de las alas. Issac y Ureta se encontraron finalmente con el KC-130H en un punto no especificado, obviamente el Hercules tubo que llevar “enganchados” a ambos Skyhawk hasta Río Grande en donde aterrizaron sin mayores inconvenientes tras casi cuatro horas de vuelo.
8 de junio:
El interés de la FAA se había centrado en la zona de Fitzroy y Puerto Pleasant, en la Isla Soledad, en donde los británicos se encontraban desembarcando. Los primeros ataques del G5C y G6C durante la mañana y tarde habían producido graves daños y bajas a los británicos por lo que el CdoFAS decidió seguir presionando a últimas horas de la tarde y noche, a pesar de que las defensas antiaéreas se habían reforzado.
Rápidamente se reunió a los cuatro aviones del G4C para ser lanzados sobre Puerto Pleasant con el fin de atacar cualquier concentración de tropas en la zona. La misión que se extendió hasta las primeras horas de la noche fue definida por uno de los pilotos argentinos como caótica, la lluvia antiaérea impidió que el ataque se ejecutase con normalidad y el hecho de que los cuatro aviones hayan regresado a San Julian parece un verdadero milagro.
Un A-4C hangarado en San Julian y sometido a mantenimiento. Nótese que se le han extraído la parte trasera del fuselaje y el motor.
Foto tomada durante la guerra en San Julian, tres A-4C armados con bombas comienzan el carreteo hacia la pista.
Personal técnico de la FAA comienza el montaje de una bomba de propósitos generales de 500 libras.
Armado y provisto de tanques de combustible suplementarios, este A-4C no identificado parte desde San Julian para alcanzar a la flota británica.
En conmemoración del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina les dejo este repaso de los hechos más relevantes de la campaña llevada a cabo por todas las unidades de combate operativas durante la Guerra de las Malvinas:
I Brigada Aérea:
Grupo I de Transporte Aéreo:
Parque Aéreo: 9 Lockheed C-130 Hercules (2 C-130E; 5 C-130H y 2KC-130H)
2 de abril:
Comienza la operación “ARIES 82” cuya finalidad es la de transportar 108 miembros de grupos especiales de la FAA y del Ejercito (EA) para tomar el control del aeropuerto de Port Stanley (ahora Puerto Argentino). Para esta tarea se utilizo el KC-130H TC-68.
Más tarde, ese mismo día, arribarían a Puerto Argentino los C-130E TC-63 y TC-64 transportando personal del EA y vehículos de mando. Posteriormente el C-130H matriculado como TC-65 suministraría el radar móvil AN/TPS-34F del Grupo 2 de Vigilancia y Control Aéreo (G2VYCA), posteriormente utilizado por el Comando Fuerza Aérea Sur (CdoFAS) para controlar la actividad aérea en Malvinas. Así comienza el puente aéreo desde el continente hacia Malvinas.
19 al 25 de abril:
El 12 de abril los británicos establecen la zona de exclusión. Esto altera drásticamente los planes logísticos argentinos ya que cualquier buque podría ser hundido generando perdidas inaceptables. Desde el 19 al 25 de abril la FAA toma la posta y se despacha con 205 vuelos transportando todo tipo suministros, de estos 91 fueron llevados a cabo por C-130 Hercules del Grupo I.
4 de mayo:
Un KC-130H se encarga del reaprovisionamiento en vuelo de los AMD Super Etendard de la 2da. Escuadrilla del Comando Aeronaval (CANA), puntualmente el 3-A-202 y el 3-A-203 los cuales se encargarían de hundir al HMS Shefield el la primera incursión con misiles Exocet de la guerra.
28 de mayo:
La necesidad de la FAA de tener inteligencia actualizada sobre la actividad naval británica motivo a que los C-130 fueran utilizados como aviones de reconocimiento. La tarea no era para nada sencilla, el avión debía volar en círculos sobre una zona preestablecida y utilizando su radar meteorológico hacer un barrido de unos 90 segundos con la intención de detectar buques británicos. Al parecer, este tipo de misiones comenzaron después del 21 de mayo tras la baja de los SP-2H Neptun de la Armada.
Lamentablemente, el C-130 TC-63 sería derribado al norte de la Isla Borbón por un AIM-9L lanzado por el Sea Harrier XZ-451 del Sqn 801 piloteado por el capitán de corbeta N. Ward. Los 6 tripulantes mueren cuando el avión se estrella contra el mar. Así se produce la única baja del Grupo I.
29 de Mayo:
Se lleva a cabo una peculiar misión de reconocimiento en la cual un Hercules del Grupo I intercepta al norte de la Georgias al buque petrolero British Wye perteneciente al grupo de tareas británico. En la primera pasada el C-130 parece hacer solo una misión de reconocimiento, en la segunda pasada arroja ocho bombas de 500 libras (250 Kgs) sobre el petrolero causándole daños menores.
Un C-130 se dispone a aterrizar en la pista de Puerto Argentino.
El TC-68 con una configuración poco habitual, portando bombas. Quizás este fue el aparato empleado para atacar al buque petrolero British Wye perteneciente al grupo de tareas británico el 29 de mayo.
Aquí claramente se ven las 6 bombas de 500 libras (250 Kgs)
I Brigada Aérea:
Grupo 1 de trasporte Aéreo:
Parque Aéreo: 3 Boeing 707
Principios de abril:
Durante la mayor parte de abril los 707 estuvieron involucrados de lleno en el puente aéreo, transfiriendo equipos y personal desde el norte y centro del país hacia el sur argentino. Existe la errónea creencia de que varios vuelos de 707 alcanzaron las Malvinas pero esto resulta imposible ya que la pista del aeropuerto de Puerto Argentino era demasiado corta como para ser operada por los 707.
21 de abril:
La Armada Argentina había solicitado al Comando Estratégico una serie de misiones de reconocimiento de largo alcance para localizar e informar del curso de la Flota Británica, de la cual se sabía por datos de inteligencia que había partido desde la Isla Ascensión con rumbo a las Malvinas. A pesar de la carencia de equipos apropiados para la tarea, el G1TA asumió sin más remedio la misión ya que sus 707 eran los únicos aviones dentro de las FFAA con el alcance suficiente para ese tipo de tareas.
Para las 1200hs fueron claramente identificados seis buques de guerra británicos, entre ellos se encontraban los portaviones HMS Hermes y HMS Invinsible, la posición del grupo de tareas británico fue estimada a unas 1400 millas al este-noreste de Río de Janeiro.
Los británicos en principio tomaron al TC-91 como un avión comercial, pero tras enviar un Sea Harrier a interceptarlo se dieron cuenta rápidamente que se trataba de una misión de reconocimiento de largo alcance. Durante varios minutos el Sea Harriers se movió de una punta a la otra del avión argentino al cual le saco numerosas fotos. Posteriormente se alejo y el TC-91 retorno a Ezeiza.
22 de abril:
Teniendo en cuenta el éxito de esa primera misión, la FAA tomo la decisión de aventurarse y programo nuevas misiones de reconocimiento a fin de no perderle el rastro a los británicos. Para las 1830hs un 707 se acerco descaradamente a 60 millas del Invinsible, el cual despacho tres Sea Harriers con la intención de demostrarle a los tripulantes argentinos lo vulnerables que resultaban ser; estos vuelos generaban grandes malestares en el alto mando británico pero vale aclarar que los vuelos de 707 siempre se realizaban sobre aguas internaciones por lo que dispararles generarían graves conflictos diplomáticos a los británicos además de una publicidad poco auspiciosa y una escalada en una situación que de por sí ya era tensa.
23-24 de abril:
A las 1500hs otro 707 fue interceptado cuando volaba a unas 120 millas del grupo de tareas y al día siguiente se produjo el último encuentro cuando a las 1550hs otro 707 fue interceptado por los Sea Harriers del Hermes. Por vías diplomáticas, los británicos advirtieron a la Argentina que de ahora en más cualquier vuelo de 707 que se acercara a los buques británicos sería atacado sin previo aviso. La abrupta advertencia fue escuchada por la FAA por lo que los vuelos de 707 finalizaron a fin de no poner en riesgo la vida de los pilotos y sus máquinas.
19-22 de mayo:
El 19 de mayo un 707 fue identificado a unas 180 millas al noreste de la Fuerza de Tareas, al menos un Sea Harrier partió para interceptarlo pero fallo en su intento. Tres días después otro 707 fue detectado por los radares de la HMS Cardiff y la HMS Bristol que navegaban hacia el sur desde la Isla Ascensión, en este caso dos Sea Darts fueron lanzados contra el aparato del G1TA a los que de milagro pudo esquivar tras una brusca maniobra.
7 de junio:
Un 707 fue visto sobrevolando a la solitaria HMS Argonaut, la cual regresaba lentamente con graves averías a la seguridad del Reino Unido. Este parece haber sido el último vuelo 707 durante el conflicto.
El TC-93 fotografiado en la base de El Palomar.
En este óleo de Exequiel Martínez se puede apreciar la labor de encontrar la posición de la Task Force británica. Aquí el TC-91 es interceptado por un Sea Harriers de la Royal Navy.
Un Sea Harrier pegado al ala de este 707. Los Boeing de la FAA no eran una grata presencia para los británicos y recibieron el apodo de “asaltantes”.
II Brigada Aérea:
Grupo 1 de Reconocimiento Aerofotográfico:
Parque aéreo: 6 Bombardier 35A Learjet
Abril:
Se desconoce con exactitud la fecha del despliegue de los L-35A Learjets del G1A, posiblemente fue inmediatamente después del 2 de abril y este grupo estuvo basificado en varios puntos del sur argentino, según las necesidades operativas: Comodoro Rivadavia, Trelew, Río Gallegos y Río Grande.
Las primeras misiones de los Learjets del G1A fueron el reconocimiento fotográfico de las Malvinas, principalmente para la confección de mapas (cartografía).
Con la flota británica acercándose a las islas hacia finales de abril las misiones fueron redefinidas para los Learjets, de aquí en más volarían tanto de día como de noche y recopilarían información de inteligencia sondeando a los buques que se acercaban.
21 de mayo:
Gracias a sus avanzados INS (sistema de navegación inercial), los Learjets asumieron las misiones de guías de formaciones ayudando a la navegación de las escuadrillas de caza hacia las Malvinas.
25 de mayo:
La información fotográfica y de inteligencia recogida por los Leajets del G1A permiten el hundimiento de la HMS Coventry a manos del G5C ese mismo día.
27 de Mayo:
El reconocimiento fotográfico de uno de los Learjets revela las posiciones del 40 Comando Británico en la zona de Bahía Ajax, en San Carlos. Posteriormente la zona sería atacada por los A-4B del G5C provocando un número importante de bajas dentro de las filas enemigas.
7 de junio:
El CdoFAS ordena al G1A una misión de reconocimiento sobre el área de San Carlos, para ella se dispuso de los cuatro aparatos del grupo, los cuales volarían en formación abierta con varias millas de distancia entre cada aparato con el fin de realizar un reconocimiento fotográfico completo de la zona. Se presumía que una altura de 40000 pies brindaría resguardo contra los misiles superficie aire británicos. Por su parte, el CIC de Puerto Argentino alertaría a la formación sobre la actividad de los Sea Harriers en la zona. Sin embargo, a las 1203, en pleno día y con buen tiempo, la HMS Exeter se encontraba en el Estrecho de San Carlos y desde esta posición identifico la formación argentina con su radar (lo que considero en principio como una formación de Camberras) y disparó inmediatamente dos Sea Darts al primer aparato de la formación. El primer misil cayó corto pero el segundo impacto de lleno al T-24 destruyéndole el conjunto de cola y las superficies de vuelo. El condenado avión comenzó a caer en tirabuzón estrellándose finalmente en cerca de la pista de aterrizaje de la Isla Borbón. En el incidente perdieron la vida el vicecomodoro Rodolfo de la Colina, el mayor Juan Falconier, el capitán Marcelo Lotufo, el suboficial ayudante Francisco Luna, y el suboficial auxiliar.
El T-21 fotografiado en el Aeropuerto Jorge Newbery. La foto es posterior a la guerra.
El T-23 volando en formación con otro Learjet del G1A, el de atrás es el T-21.
Restos del T-24 esparcidos en la isla Borbón. El avión sería derribado por un Sea Dart lanzado desde la HMS Exeter.
II Brigada Aérea:
Grupo 2 de Bombardeo:
Parque aéreo: 11 English Electric Camberra (9 BMk.62 y 2 TMk.64)
Fines de abril:
Se desconoce la fecha exacta del despliegue, pero a finales de abril llego la orden de desplegar a todos los Camberras operativos, fueron trasladados a la Base Aeronaval de Trelew, en la Provincia de Chubut donde formaron el Escuadrón Camberra Trelew.
1 de mayo:
En las últimas horas de la tarde dos escuadrillas de Camberras fueron lanzadas desde Trelew hacia las Islas con el fin de localizar y hundir a cualquier buque británico que estuviera operando en la zona de Malvinas. La primera escuadrilla regreso a Trelew sin La segunda escuadrilla en despegar de Trelew estaría comandada por el capitán Alberto Baigorri y tenía como objetivo alcanzar a la flota británica ubicada a unas 100 millas de las Islas. Sobre Puerto Argentino, la escuadrilla comienza el descenso para la corrida de ataque pero justo en ese momento es identificada por los radares del HMS Invinsible desde donde se despachan dos Sea Harries del escuadrón 801 para interceptarlos.
Los tres Camberras se encontraban a unas 50 millas del Invinsible y a las 20:47 se rompe el silencio radial cuando uno de los numerales le advierte a Baigorri que les han lanzado un misil. El AIM-9L fue lanzado por el teniente Alan Curtis a bordo del Sea Harrier ZX451, e impacto de lleno en uno de los motores del Camberra B-110 tripulado por el teniente Eduardo Ibáñez y su navegador, el primer teniente Mario González. El maltrecho avión se precipito al mar sin dejar sobrevivientes a pesar de que Baigorri afirmo ver que ambos pilotos pudieron eyectarse.
Mientras tanto, el piloto del segundo Sea Harrier, el capitán de corbeta Mike Broadwater lanzó sus dos AIM-9L contra los dos Camberras restantes los cuales, a pesar de sufrir daños, pudieron retornar a Trelew sin mayores inconvenientes.
29 de mayo:
Durante la noche del 29 de mayo los Camberra participaron en varias incursiones contra las posiciones británicas destacadas en el Puerto de San Carlos con la intención de producir grandes bajas y detener el avance. Estas misiones eran llevadas a cabo con bombas de propósitos generales y antipersonal de 1000 libras (500 Kgs), cada Camberra era capaz de llevar hasta cuatro de estas bombas. Luego los ataques de Camberra se dirigieron hacia el monte Kent. En realidad estás incursiones generaban pocos daños y bajas (como dijo un oficial británico: eran una suerte de molestia) pero la FAA estaba creída que servían para desmoralizar al enemigo.
8 de junio:
El 8 de junio 2 Camberras atacaron al petrolero libanés Hercules en una posición ubicada a unas 400 millas al noreste de las islas. Una bomba si detonar quedo alojada en el interior del buque y dada la peligrosidad de la situación el buque tuvo que ser hundido. Al parecer, la FAA creía que este buque formaba parte de la línea de suministros británica y esos fueron los motivos por los cuales el mismo fue atacado.
14 de junio:
En las horas finales de la guerra, se planeo lo que sería la última misión de los Canberra en el conflicto. El objetivo volvía a ser las posiciones británicas ubicadas en el Monte Kent, y para está se requirió de 2 escuadrillas identificadas como Baco 1 y Baco 2, ambas estarían escoltadas nuevamente por Mirages IIIEA del Grupo 8. La misión debía efectuarse a unos 40000 pies de altura con la intención de evitar los misiles superficie-aire y a las PAC de Sea Harriers. Cerca de la 01:32 los Canberra se encontraban en plena aproximación hacia su blanco, en principio fueron observados por el radar del portaviones HMS Hermes desde donde al menos se lanzo una PAC de Sea Harriers que fallaron en su intento de interceptación. Posteriormente las fragatas misilísticas HMS Cardiff y HMS Exeter alertadas de la incursión lanzaron numerosos misiles Sea Darts contra los Camberra y los Mirages. El B-108 tripulado por el capitán Roberto Pastran y su navegante, el capitán Fernando Casado fue alcanzado por uno de estos misiles, el avión comenzó a caer en espiral y ante la imposibilidad de recuperarlo Pastran da la orden de eyectarse. Pastran fue afortunado y cayó al mar, en donde pudo inflar su bote de goma y trasladarse hacia la orilla. Posteriormente fue capturado por lo británicos y tomado prisionero. Casado falleció al estrellarse con el avión tras fallarle el sistema de eyección.
El resto de los aviones pudieron regresar a sus bases sin mayores inconvenientes, finalizando así la participación de los Camberras en la Guerra.
El B-108 rumbo a una misión de bombardeo sobre el Monte Kent. El avión se perdería al ser derribado por un Sea Dart de la RN cobrándose la vida del capitán Fernando Casado.
El B-110 fotografiado en Paraná. Se convertiría en la primera baja del G2B al ser derribado por un AIM-9L Sidewinder el 1 de mayo.
El B-109 descansa en el Museo de la Fuerza Aérea Argentina de Morón, Pcia. de Bs As.
III Brigada Aérea:
Grupo 3 de Ataque:
Parque aéreo: 26 FMA IA-58A Pucara
2 de abril:
Arriban a Puerto Argentino los primeros cuatro IA-58A Pucara con la finalidad de reforzar la ocupación. Rápidamente comienzan los vuelos para familiarizarse con las condiciones operativas y el terreno.
9 de Abril:
Arriban otros 8 IA-58A Pucara formándose oficialmente el “Escuadrón Pucara Malvinas” al mando del Mayor Navarro. El escuadrón operaria desde Puerto Argentino, Pradera del Ganso y la Isla Borbón.
1 de mayo:
Se produce la primera baja tras un ataque de Sea Harrier de la RN sobre el aeródromo de Pradera del Ganso, el teniente Antonio Jukic muere instantáneamente a bordo de su A-527 al ser impactado de lleno por tres bombas de racimo justo cuando se disponía a despegar para una misión de reconocimiento armado.
15 de mayo:
Tras un ataque del Escuadrón D del 22 Regimiento SAS, se pierden seis Pucara (A-520; A-523; A-529; A-556 y A-502 son los identificados), finalizando la actividad de la escuadrón en la Isla Borbón.
21 de mayo:
Con los desembarcos británicos en pleno desempeño, se ordena la salida de cuatro Pucaras con la intención de destruir cualquier helicóptero británico que estuviera trasportando tropas o suministros en la zona de San Carlos.
El capitán Jorge Benítez sería alcanzado por un misil FIN-92A Stinger en el Estrecho de San Carlos. Benítez pudo eyectarse con éxito de su A-531. Mientras tanto, el primer teniente Juan Micheloud y el mayor Carlos Tomba se encontraba en una misión similar a la del capitán Benítez y buscaros helicópteros británicos en el Monte Bombilla y el San Carlos, en donde fueron recibidos por fuego de ametralladoras y al menos dos misiles que les pasaron muy cerca. Finalmente llego la orden del controlador de Pradera del Ganso de que se dirigieran hacia un puesto de observación británico que estaba dirigiendo el fuego naval con gran exactitud hacia el aeródromo. Los dos Pucara atacaron exitosamente con cohetes y cambiaron su rumbo al sudoeste, solo para ser vistos por los Sea Harriers de los capitanes de corbeta Nigel Ward y Alidair Craig y el teniente Steve Thomas del 801 Sqn, guiados por la HMS Brilliant. Los Pucaras fueron alcanzados a unas 7 millas de Pradera del Ganso. Micheloud pudo escapar volando bajo a través de un valle, Tomba, en el A-511, fue menos afortunado al ser alcanzado por fuego de cañón del Sea Harrier de Ward. Tomba pudo eyectarse de su maltrecho Pucara.
28 de mayo:
Tras los desembarcos en San Carlos el día 21, los británicos extendieron sus ataques sobre Darwin y Pradera del Ganso. El Grupo 3 se vio en la urgente necesidad de lanzar misiones de apoyo a las diferentes guarniciones que se defendían de la embestida británica.
La primera misión de Pucaras fue lanzada durante la mañana sobre Darwin y obtuvo pocos resultados, al menos un Pucara resulto severamente averiado por un misil Blowpipe, aunque pudo ser conducido por su piloto, el teniente Argañaras a la seguridad de Puerto Argentino.
La segunda misión del día tenía también como objetivo Darwin, los tenientes Giménez y Cimbaro alcanzaron Camilla Creek House pasado el mediodía y divisaron dos helicópteros Scout pertenecientes a Escuadrón del Comando de Brigada. Rápidamente cada uno selecciono un helicóptero para atacarlo con fuego de cañón. Giménez alcanzó con varios impactos al Scout XT629. Lamentablemente, durante el vuelo se perdió contacto radial con Giménez y nunca más se supo nada de el como así tampoco se encontraron los restos del A-537 que el tripulaba.
En las últimas horas de la tarde se lanzaron más ataques contra las posiciones británicas pero sin lograr ningún éxito, por el contrarío, otro piloto sería derribado, en este caso el teniente Cruzado cuando su A-555 perdiera el control luego de recibir varios impactos de armas ligeras. Cruzado se eyecto con éxito, aunque termino prisionero de los británicos.
10 de junio:
En esta fecha se produjo la última participación del Grupo 3, cuando en la mañana el primer teniente Micheloud, acompañado por el primer teniente Ayerdi y el teniente Morales lanzaron un ataque sobre el Monte Kent con la intención de destruir algunas de las piezas de artillería británicas que estaban machacando Puerto Argentino.
Triste imagen en donde de se puede apreciar en primer plano al A-528 junto a otro IA-58A Pucara abandonados posiblemente en Pradera del Ganso.
Triste foto en donde se aprecian varios Pucaras abandonados al costado de la Pista de Puerto Argentino, antes estos aparatos fueron dañados por ataques de Sea Harries y de comandos SAS en Pradera del Ganso y la Isla Borbón.
Otro Pucara destruido, a juzgar que se ve la guía del asiento eyectable extendida, parece que el avión fue alcanzado en vuelo y el piloto pudo eyectarse antes de que el avión se estrellara.
Restos de otro pucara estrellado. Los logros de estos aparatos fueron muy escasos y la mayoría fueron destruidos en tierra por los británicos.
Dos Pucaras estacionados al costado de la pista de Puerto Argentino, al parecer recién llegados a Malvinas o recientemente evacuados de la Isla Bordón o Pradera del Ganso.
IV Brigada Aérea
Grupo 4 de caza:
Parque aéreo: 15 Douglas A-4C Skyhawk
11 de abril:
Comienza el despliegue de los primeros doce A-4C al Aeródromo Civil de San Julián en la provincia de Santa Cruz, formándose oficialmente el “escuadrón Skyhawk San Julian”.
1 de mayo:
Se lanzan las primeras misiones de combate sobre las Islas. Las primeras misiones tenían como objetivo alcanzar y hundir a cualquier buque británico que se encontrara operando en las cercanías de Malvinas para lo cual se lanzaron escuadrillas de cuatro aviones armados con dos bombas de 500 libras (250 Kgs). Para frustración de G4C, la mayoría de los pilotos no encontraron ningún blanco o debieron abandonar el área cercana a Malvinas por la presencia de PAC (patrulla aérea de combate) de Sea Harrier operando en la zona.
9 de mayo:
El CdoFAS (Comando Fuerza Aérea Sur) pudo disponer de cierta inteligencia e información, se tomo la decisión de alcanzar algún blanco en la zona de Puerto Argentino. La frustración de la escuadrilla se hizo más que evidente ya que nuevamente fueron incapaces de divisar sus blancos debido al mal tiempo. Lamentablemente, durante el regreso de los cuatro Skyhawk al continente, el C-313 del teniente Jorge Casco impactaría contra los acantilados de la isla Los Salvajes muriendo instantáneamente. El teniente Jorge Farias también se estrello a bordo del C-303 debido a las malas condiciones meteorológicas y nunca fue hallado.
21 de mayo:
Para el 21 de mayo los desembarcos británicos se estaban desarrollando en el Estrecho de San Carlos por lo que la actividad naval era importante. Rápidamente la FAA planifico una serie de ataques que involucraba a todas sus unidades de caza bombardeo, el G4C recibió instrucciones de alistar cuatro aviones para la tarea. Para las 1555hs la escuadrilla se estaba acercando a baja cota al estrecho de San Carlos, justamente para ser vistos por dos Sea Harries del 800Sqdn que se encontraban en la zona buscando a los A-4B de G5C que momentos antes habían alcanzado con sus bombas al HMS Ardent. Los pilotos argentinos se dieron cuenta inmediatamente que los Sea Harrier se dirigían hacia ellos por lo que rápidamente se desprendieron de sus bombas y tanques suplementarios para virar bruscamente hacia el sur y escapar a toda velocidad. El capitán de corveta Mike Blisset a bordo de su Sea Harrier XZ496 pudo maniobrar hasta colocarse detrás de dos de los cuatro Skyhawk, disparando sus dos AIM-9L Sidewinder de manera casi consecutiva. En el incidente derriba al teniente Néstor López en el C-309. De manera similar, el capitán de corbeta Neill Thomas (ZX492) derriba al primer teniente Daniel Manzotti en el C-325. Mike Blisset también pudo alcanzar a otro A-4C con fuego de cañón pero no logró derribarlo.
24 de mayo:
La FAA había planificado lanzar tres escuadrillas de tres aviones cada una con el fin de alcanzar al RN y frenar los desembarcos en San Carlos. Las tres escuadrillas partirían con escasos minutos de diferencia entre sí con la finalidad de saturar o sobrecargar a las defensas antiaéreas y a las PAC de Sea Harriers con las sucesivas oleadas de caza bombarderos.
La primera escuadrilla en atacar sobre el estrecho de San Carlos estaba liderada por el teniente Ricardo Lucero. El ataque argentino atrajo rápidamente el interés de una PAC de Sea Harriers que al final desistió por el peligro de ser alcanzada por la artillería antiaérea propia, la PAC fue vista por Lucero quien advirtió al primer teniente José Vázquez quien lideraba la segunda escuadrilla, la que se encontraba volando a baja altura en corrida de ataque sobre la Gran Malvina, Al parecer, el ataque de Vázquez alcanzo a los buques logísticos HMS Sir Lancelot y HMS Sir Galahad dejando una bomba sin detonar en cada uno de ellos. Durante el ataque y posterior escape, los tres A-4C fueron alcanzados por un nutrido fuego antiaéreo, lo que produjo orificios en los tanques integrales de las alas y que perdieran combustible a niveles alarmantes. Así y todo ascendieron hasta los 21000 pies para economizar combustible. Lamentablemente el C-305 pilotado por el teniente Jorge Bono comenzó a perder altura y caer hasta estrellarse posiblemente en la Bahía King. Bono nunca fue encontrado.
Los aviones sobrevivientes fueron interceptados por un KC-130H del Grupo I el cual los “alimento” con combustible hasta su regreso al continente.
25 de mayo:
Amaneció con el G4C preparándose para nuevos ataques el la Bahía de San Carlos. La primera misión se preparó para las 1200hs y estaría liderada por el capitán García. La escuadrilla toro estaba formada por cinco aviones y despego sin problemas aunque uno de los aviones tubo que regresar a San Julián debido a la presencia de humo en la cabina. Finalmente la escuadrilla quedaría formada por García, el teniente Lucero, el teniente Paredi y el alférez Issac. Al aproximarse a San Carlos pudieron identificar a varios blancos y rápidamente comenzaron el descenso para la corrida de ataque. Los cuatro Skyhawk fueron recibidos por una lluvia de misiles y fuego de cañón antiaéreo. El C-319 de Lucero fue el primero en ser alcanzado por el fuego de armas múltiples. Afortunadamente pudo eyectarse y posteriormente fue rescatado por marineros del HMS Fearless. Los otros tres aviones completaron su ataque (aunque no lograron impactar a ningún buque) y escaparon con rumbo noreste. Lamentablemente, el C-304 de García fue alcanzado por un Sea Dart lanzado por la HMS Coventry. A pesar de que García pudo eyectarse, parece que la acción no fue advertida por ninguno de los bandos y posteriormente sus restos fueron hallados a bordo de su bote de goma en la costa de Gran Malvina un año después.
Durante el ataque, el Skyhawk de Issac fue alcanzado por varios impactos de 20 mm por lo que su nave perdía combustible a un ritmo más rápido del que lo consumía, nuevamente la asistencia de un KC-130H del Grupo I permitió que Issac aterrizara en San Julián.
30 de mayo:
La FAA estaba planificando junto al Comando Aeronaval una de las misiones más osadas y controvertidas de la Guerra: el ataque el grupo de portaviones británicos.
La misión comenzaría a las 1530hs con los Super Etendard utilizando el código de llamada “ala” despegando y los Skyhawk (“Zonda”) siguiéndolos cinco minutos después. Todos treparon hasta los 20000 pies con rumbo sudeste en donde para su encuentro con los dos KC-130H de reaprovisionamiento. En este punto la navegación quedo a cargo de los Hercules del Grupo I mientras se realizaba la delicada tarea de proveer de combustible a los cazas.
En un punto situado a 190 millas al sudeste de la Isla Soledad, se produjo la separación entre los cisternas y los cazas, asumiendo la navegación los Super Etendard mientras todos los aviones descendían a menos de 100 pies de altura. El vuelo se realizo con relativa normalidad a pesar de las nubes gruesas y lluvias. Los Super Etendadr realizaban las constantes trepadas necesarias para que sus radares hagan el barrido y actualicen los datos de navegación e inerciales del misil Exocet. A las 1732hs, Ala 1 rompe el silencio radial para informar que el blanco ha sido identificado y que lanzaba el misil. Rápidamente los Super Etendard ejecutaron un giro cerrado hacia la izquierda y pusieron rumbo hacia el continente. El Exocet había sido lanzado desde una distancia de 20 a 24 millas respecto el blanco, aun fuera del alcance visual de los pilotos de Skyhawk. El misil se perdió gradualmente de vista a pesar que los A-4 incrementaron su velocidad hasta casi los 500 nudos. Repentinamente, en el horizonte comienza a vislumbrarse la silueta de un buque humeante que con el correr del tiempo pudo ser identificada positivamente como el HMS Invincible por los pilotos argentinos.
Los informes generados por ambas partes resultan bastantes confusos (más que nada los británicos por el simple afán de ocultar) pero al parecer había una gran actividad naval en la zona que involucraba a las fragatas HMS Exeter y HMS Avenger en tareas de piquete radar y defensa antiaérea. Los cuatro Skyhawk inician su corrida de ataque a cuando los separaban poco más de 10 millas respecto del Invincible. Inmediatamente la Exeter comienza el lanzamiento de misiles Sea Dart los cuales alcanzan en primer término al C-301 de José Vázquez y en segunda instancia al C-310 del primer teniente Omar Castillo. Ambos aviones se desintegran falleciendo instantáneamente ambos pilotos. Los otros pilotos siguieron adelante y según sus informes alcanzaron con sus bombas al averiado Invinsible (positivamente identificado por Issac). La ruptura y posterior escape de los dos Skyhawk restantes no fue nada fácil ya que en todo momento recibieron un nutrido fuego antiaéreo lo que les causo bastantes daños en los tanques integrales de las alas. Issac y Ureta se encontraron finalmente con el KC-130H en un punto no especificado, obviamente el Hercules tubo que llevar “enganchados” a ambos Skyhawk hasta Río Grande en donde aterrizaron sin mayores inconvenientes tras casi cuatro horas de vuelo.
8 de junio:
El interés de la FAA se había centrado en la zona de Fitzroy y Puerto Pleasant, en la Isla Soledad, en donde los británicos se encontraban desembarcando. Los primeros ataques del G5C y G6C durante la mañana y tarde habían producido graves daños y bajas a los británicos por lo que el CdoFAS decidió seguir presionando a últimas horas de la tarde y noche, a pesar de que las defensas antiaéreas se habían reforzado.
Rápidamente se reunió a los cuatro aviones del G4C para ser lanzados sobre Puerto Pleasant con el fin de atacar cualquier concentración de tropas en la zona. La misión que se extendió hasta las primeras horas de la noche fue definida por uno de los pilotos argentinos como caótica, la lluvia antiaérea impidió que el ataque se ejecutase con normalidad y el hecho de que los cuatro aviones hayan regresado a San Julian parece un verdadero milagro.
Un A-4C hangarado en San Julian y sometido a mantenimiento. Nótese que se le han extraído la parte trasera del fuselaje y el motor.
Foto tomada durante la guerra en San Julian, tres A-4C armados con bombas comienzan el carreteo hacia la pista.
Personal técnico de la FAA comienza el montaje de una bomba de propósitos generales de 500 libras.
Armado y provisto de tanques de combustible suplementarios, este A-4C no identificado parte desde San Julian para alcanzar a la flota británica.