dijo:Saludos, amigos de T!, hoy les traigo una pequeña reflexión, espero sea de su agrado.
Miedo al cambio
No le tememos al cambio en realidad, nos intimida el hecho de dejar de ser como el resto de las personas. Las grandes revoluciones en la historia han suscitado un re-ordenamiento en los esquemas existentes en la sociedad, muchas veces afectando a quienes están en la cúspide en favor del equilibrio, aunque otras tantas acrecentando las desigualdades ya existentes. En todo caso ninguna se ha producido de la noche a la mañana. Si bien algunas han culminado en estallidos repentinos de violencia, éstos no han tenido lugar sino después de cierto periodo prolongado de acumulación de resentimiento producto de una opresión.
Las revoluciones a gran escala no son la única muestra de esto. En la vida cotidiana somos constantemente abordados por diversas ofertas de cambio, algunas veces triviales, algunas veces no. Sin embargo nuestra respuesta inmediata es demostrar apego hacia lo que poseemos como modelo de referencia, aferrándonos a éste aún sin ponderar que ventajas nos traerá el cambio.
Lo anterior nos lleva a pensar: ¿Por qué algo que va a ser beneficioso tarda tanto tiempo en ser aceptado?. Tengo mis dudas sobre esto, pero tiendo a pensar que esta inercia es producto de que antes de tomar una decisión miramos hacia los lados para ver si alguien más ya la tomó, en vez de reflexionar personalmente usando argumentos lógicos para determinar si una elección es adecuada o no, en este caso, si un cambio traerá o no beneficios.
Es este esquema propenso a interbloqueos en mi opinión lo que determina principalmente la velocidad a la que los cambios en nuestras vidas ocurren. No obstante se puede llegar a refinar este modelo y tomar en cuenta el hecho de que muchas personas, aún viendo que unos pocos han dado los primeros pasos, no se animen a seguirlos porque no son bien vistos por la sociedad. Como si de algún modo intentásemos ser aceptados por ser lo más similares unos a otros, que por impulsar mejoras en nuestro entorno. Tememos ser diferentes.
No debemos temer al cambio, sino a ser incapaces de competir con los que cambian.
http://turizoft.wordpress.com/2010/02/15/miedo-al-cambio