"Estamos celebrando algo muy importante: nada menos que el nacimiento de la física moderna".
Con estas palabras empezó la conferencia para marcar el aniversario de los cien años desde que Ernest Rutherford describió el átomo.
El estatus de Rutherford dentro de la comunidad científica nunca ha sido puesto en duda, pero el fisico y autor Graham Farmelo piensa que el padre de la física nuclear merece un reconocimiento más generalizado.
"El descubrimiento de la estructura del átomo que hizo Rutherford es uno de los grandes descubrimientos del siglo XX, a la par con la descripción de (Francis) Crick y (James) Watson del ADN".
Para entender la razón por la cual Rutherford inspira ese tipo de elogios superlativos, hay que retornar al principio del siglo pasado, a un período en el que Joseph John Thomson estaba descubriendo el electrón mientras que Henri Becquerel se ocupaba de investigar las propiedades de la radioactividad. Un período en el que el modelo de "pudín de pasas" -como se le decía al Modelo Atómico de Thomson- todavía imperaba.
Del pudín al planetario
Trabajando con Hans Geiger y Ernest Marsden en Manchester, Rutherford (quien ya había recibido el Premio Nobel de Química por sus estudios sobre la transmutación de los átomos) diseñó un experimento en el que se bombardeaba una delgada lámina de oro con partículas Alfa.
La mayoría de las partículas la traspasaban sin problema pero, de tanto en tanto, una de ellas era desviada hacia una placa fosforecente. Fue una observación asombrosa y a Rutherford le tomó casi dos años explicarla.
Como recordó más tarde, "fue como si un disparara un proyectil de 15 pulgadas contra papel de seda y rebotara".
Rutherford se dio cuenta de que la masa de un átomo no podía estar distribuida uniformemente -como sugería el modelo del pudín de pasas- sino más bien concentrada en el centro. Sólo un núcleo denso y sólido podía tener la masa para causar la deflexión de una energética partícula Alfa disparada en su dirección.
El informe resultante, "La dispersión de las partículas alfa y beta por la materia y la estructura del átomo", fue publicado en el Magazine Filosófico hace cien años.
Ernest Rutherford
El primer ladrillo cuántico
Es ese salto intuitivo de Rutherford a un nuevo modelo "planetario" del átomo -en el que los electrones orbitan un nucleo central sólido- lo que Graham Farmelo califica como una de las perspectivas más profundas de la ciencia del siglo XX.
"Él fue la primera persona que vio el átomo como una extraña estructura con casi toda su masa concentrada en un diminuto centro que él llamó núcleo. Sobre esa idea fundamental hemos construído todo el edificio de la comprensión cuántica del átomo".
Fuente y más info: http://labuenaolamala.blogspot.com/2011/06/el-hombre-que-vio-el-interior-del-atomo.html
Con estas palabras empezó la conferencia para marcar el aniversario de los cien años desde que Ernest Rutherford describió el átomo.
El estatus de Rutherford dentro de la comunidad científica nunca ha sido puesto en duda, pero el fisico y autor Graham Farmelo piensa que el padre de la física nuclear merece un reconocimiento más generalizado.
"El descubrimiento de la estructura del átomo que hizo Rutherford es uno de los grandes descubrimientos del siglo XX, a la par con la descripción de (Francis) Crick y (James) Watson del ADN".
Para entender la razón por la cual Rutherford inspira ese tipo de elogios superlativos, hay que retornar al principio del siglo pasado, a un período en el que Joseph John Thomson estaba descubriendo el electrón mientras que Henri Becquerel se ocupaba de investigar las propiedades de la radioactividad. Un período en el que el modelo de "pudín de pasas" -como se le decía al Modelo Atómico de Thomson- todavía imperaba.
Del pudín al planetario
Trabajando con Hans Geiger y Ernest Marsden en Manchester, Rutherford (quien ya había recibido el Premio Nobel de Química por sus estudios sobre la transmutación de los átomos) diseñó un experimento en el que se bombardeaba una delgada lámina de oro con partículas Alfa.
La mayoría de las partículas la traspasaban sin problema pero, de tanto en tanto, una de ellas era desviada hacia una placa fosforecente. Fue una observación asombrosa y a Rutherford le tomó casi dos años explicarla.
Como recordó más tarde, "fue como si un disparara un proyectil de 15 pulgadas contra papel de seda y rebotara".
Rutherford se dio cuenta de que la masa de un átomo no podía estar distribuida uniformemente -como sugería el modelo del pudín de pasas- sino más bien concentrada en el centro. Sólo un núcleo denso y sólido podía tener la masa para causar la deflexión de una energética partícula Alfa disparada en su dirección.
El informe resultante, "La dispersión de las partículas alfa y beta por la materia y la estructura del átomo", fue publicado en el Magazine Filosófico hace cien años.
Ernest Rutherford
El primer ladrillo cuántico
Es ese salto intuitivo de Rutherford a un nuevo modelo "planetario" del átomo -en el que los electrones orbitan un nucleo central sólido- lo que Graham Farmelo califica como una de las perspectivas más profundas de la ciencia del siglo XX.
"Él fue la primera persona que vio el átomo como una extraña estructura con casi toda su masa concentrada en un diminuto centro que él llamó núcleo. Sobre esa idea fundamental hemos construído todo el edificio de la comprensión cuántica del átomo".
Fuente y más info: http://labuenaolamala.blogspot.com/2011/06/el-hombre-que-vio-el-interior-del-atomo.html